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Cuba: La ciencia lidera programa medioambiental en provincia cubana

 América Central/Cuba/06-10-2019/Autor y Fuente: www.prensa-latina.cu
Ciencia y tecnología aplicadas en el programa medioambiental para el desarrollo sostenible, prioridad del gobierno cubano, resultan hoy elementos cruciales, en esta, la provincia más extensa del país, con 16 mil kilómetros cuadrados.
Ante la alarma del cambio climático y sus impactos, la mayor de las Antillas ejecuta su plan de proyección basado en los avances tecnológicos que procuran el fortalecimiento e integración de sistemas de información ambiental y de vigilancia y alerta temprana.

Josefa Primelles, jefa del programa a cargo del Centro de Investigaciones de Medio Ambiente de Camagüey afirma que se impone la necesidad de que la ciencia y la tecnología acompañen de forma efectiva este empeño, con la intención de lograr una concepto de desarrollo en armonía con el medio ambiente.

El cronograma que se extiende por todo el archipiélago, tiene el objetivo de ‘contribuir, mediante nuevos conocimientos productos y servicios, a la sostenibilidad , priorizando la adaptación al cambio climático, el incremento de la resiliencia de la provincia y el mejoramiento de la calidad ambiental’, sentenció Primelles.

La evaluación de los impactos de la variabilidad sobre los recursos naturales, ecosistemas, economía y población y la efectividad de las medidas de adaptación y mitigación, sobresalen en la planificación de la comunidad de investigadores, donde se agrupan además los de la Universidad de Camagüey.

Una veintena de profesionales conforma el conjunto de expertos con una agenda de acción, organizada por el Ministerio de Ciencia Tecnología y Medioambiente, y que procura extenderse como parte de la agenda de desarrollo hasta 2030, y que para el año próximo contará con un presupuesto de un millón de pesos cubanos en esta provincia.

Fuente e Imagen: https://www.prensa-latina.cu/index.php?o=rn&id=310451&SEO=la-ciencia-lidera-programa-medioambiental-en-provincia-cubana
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Documento sobre lso incendios en el Amazonas y nuestro posicionamiento

Por: red.antropologiasdelsur

Frente a los devastadores incendios en la Amazonía, pulmón de América del Sur, la Red de Antropologías del Sur se suma a este documento redactado por el Dr. Marcelo Sarlingo, de la Universidad Nacional del Centro (UNICEN) de la Provincia de Buenos Aires, y suscrito por lxs colegas antropólogxs argentinxs de la Facultad de Ciencias Sociales de la UNICEN, algunxs integrantes de la Red, con el propósito de llamar la atención sobre esta problemática ambiental que afectará el futuro de la región:

INVESTIGADORES Y DOCENTES UNIVERSITARIOS

El escenario actual que presentan los incendios de la floresta tropical del Amazonas es mucho más dramático que en todos los momentos anteriores de la historia de Sudamérica. El Instituto Nacional de Investigaciones Espaciales brasileño ha detectado 78.883 focos de incendio solamente en el año 2019, situación que nunca se había producido con tanta intensidad. Emerge así una problemática mucho más profunda y compleja, cuya importancia impide la indiferencia y nos obliga, como antropólogos y antropólogas, a manifestar nuestra solidaridad con los grupos humanos que están siendo expulsados y arrasados de esta forma tan brutal. Porque el fuego no es solamente una amenaza para la riqueza biológica. Cuando se destruyen especies animales y vegetales de un ecosistema, también se destruyen las comunidades humanas que viven en él.

El ritmo de desforestación del Amazonas es de un campo de fútbol por minuto. El fuego incontrolado es usado como la principal tecnología de eliminación de la cubierta vegetal tropical, para luego utilizar el suelo en actividades ganaderas y mineras. No es algo reciente ni novedoso. La expansión de las culturas coloniales en Sudamérica sobre los espacios naturales se basa en la simplificación de la biodiversidad natural y es una dinámica que tiene miles de años. Incluso, en el siglo XVII y aún en el XIX, los gauchos pampeanos frecuentemente quemaban el pastizal reseco para facilitar sus actividades culturales. Y la expansión de la soja sobre el bosque nativo argentino en las provincias del norte, en las dos últimas décadas del siglo XX, se hizo utilizando el fuego como etapa inicial. Pero sucede que el ecosistema amazónico es la floresta tropical más importante del mundo en materia de beneficios ambientales regulatorios del clima mundial, de la humedad atmosférica y de los ciclos hidrológicos completos, del nivel de oxígeno y de infinitas variables continentales y regionales. Estructuralmente, una gran parte de la vida y la dinámica planetaria dependen de sus procesos de reproducción ecológica y de su productividad natural. Por esta razón se entiende claramente que la desforestación incontrolada y la quema de regiones enteras de este ecosistema sea un gravísimo problema a escala mundial. Y esta gravedad habilita a los poderes de diferentes países a posicionarse, opinar y reclamar acciones que cambien el actual curso de los procesos de destrucción masiva que se observan hoy. Porque la desaparición de los bosques amazónicos impactará gravemente en todos los rincones del planeta.

Territorialmente, el Amazonas es una región extraordinariamente compleja. Actualmente abarca siete millones de kilómetros cuadrados y comprende nueve países. Su diversidad biológica es increíble, muy difícil de dimensionar. Se calcula que la cantidad de árboles alcanza a 400 mil millones, y que hay una enorme cantidad de especies de aves, insectos y todo tipo de seres vivos aún sin incorporar a ninguna taxonomía moderna. Debido a esto, el descontrol de los incendios forestales no es un problema solamente brasileño. El uso del fuego se utiliza en otros países amazónicos, como en el Oriente boliviano y también en algunas regiones de Perú. En las últimas décadas son objetivos sectoriales de desarrollo económico privado los que impulsan estos procesos de reconversión de la selva en tierra agrícola. Los grandes terratenientes brasileños y los “fazendeiros” que pretenden expandir sus tierras cultivables, principalmente para incrementar sus plantaciones de soja, cuentan con la complacencia del actual gobierno nacional brasileño, que redujo el presupuesto de las políticas de control ambiental en un 95 % y ni siquiera se preocupó por monitorear la expansión del fuego. Esto facilitó el incremento exponencial de las prácticas de destrucción de la biodiversidad: los incendios se descontrolaron en cinco grandes estados (Mato Grosso del Sur, Rondonia, Pará, Acre y Río de Janeiro). Y los impactos ambientales de esta destrucción ya se comienzan a sentirse en todo el Cono Sur. Se calcula que en pocos días, las partículas del humo de los incendios arrastradas por el viento llegarán hasta Buenos Aires y a la llanura pampeana.

El drama humano actual es terrible. Partiendo de la base que la gran diversidad biológica del Amazonas tiene un correlato en el extraordinario mosaico sociocultural de los pueblos que la habitan, LOS ANTROPÓLOGOS Y LAS ANTROPÓLOGAS DE SUDAMÉRICA pensamos que es importante mirar más allá de la emergencia y reparar en que el Brasil moderno es un conglomerado heterogéneo de poblaciones de origen amerindio, europeo (mayoritariamente portugués, pero no únicamente) y africano, con una historia extraordinaria y dinámica. Esta historia produjo configuraciones culturales únicas, como la matriz afrobrasileña, originada en cuatro millones y medio de esclavos trasladados desde África como mano de obra en la producción de azúcar o cacao. Y por supuesto, también hay que resaltar el aporte de los pueblos de la floresta amazónica, en su mayoría nómades y adaptados a la fluctuación entre las tierras altas y la várzea (tierras bajas inundables), a quienes el positivismo europeo clasificó como más cercanos a la naturaleza dado el desarrollo extraordinario de sus estrategias adaptativas. Estas sociedades diversas, riquísimas en la complejidad de su articulación al mundo natural, trataron de mantener su identidad cultural, sus territorios y su identidad frente a la expansión europea. La mayoría de estos grupos étnicos no lo logró. Muchos desaparecieron, otros se integraron subordinadamente a la economía de plantaciones y a mediados del siglo XX importantes grupos étnicos fueron recluidos en reservas por las políticas desarrollistas de los sucesivos gobiernos nacionales brasileños. La explotación del caucho, la búsqueda de oro, las políticas de colonización territorial, fueron todos procesos de expoliación violenta de los espacios tribales. En 1961, el gobierno crea el Parque Nacional Xingú, para institucionalizar algún tipo de protección a grupos étnicos singulares, a quienes jurídicamente se los consideraba como objetos de tutela. Es decir, no se les reconocía ninguna autonomía sociocultural, y el Estado Nacional se adjudicaba la responsabilidad de tutelar, al igual que los adultos tutelan a los menores. A tal efecto se creó la FUNAI, la Fundación Nacional del Indígena, para administrar desde la esfera nacional la cultura y la vida de sociedades y grupos humanos a los que solamente se los pensaba como supervivencias de un pasado humano moralmente condenable por su salvajismo y su diferencia.

Los incendios actuales son solamente uno de tantos indicadores de los procesos de expoliación que en los últimos años se han descrito desde la Ecología Política. La dinámica trasnacional de la producción de commodities está traicionando la expansión sistémica de áreas cultivables y la presión productiva sobre los recursos naturales desplaza todo tipo de grupos humanos a las periferias pobres de las ciudades. En este sentido, descendientes de los pueblos de la floresta, campesinos y campesinas pobres expulsados/as y desplazados/as de sus tierras, pobres urbanos que subsisten como pueden en las favelas, y las víctimas de la violencia política provocada por los sicarios de las empresas privadas que persiguen a los líderes y lideresas ambientalistas, comparten un mismo destino de incertidumbre y escasez, de pérdida de identidad y de seguridad vital sobre su futuro. En tanto antropólogos y antropólogas sociales no queremos quedarnos solamente en la observación de procesos de cambio. Proponemos que se articulen acciones en todos los niveles, especialmente nacionales e internacionales, para que se cambie la política actual en estas temáticas.

Quienes adhieran a este documento, escrito por el Dr. Marcelo Sarlingo, de la Universidad Nacional del Centro (UNICEN) de la Provincia de Buenos Aires, les solicitamos que lo firmen y digan la institución que trabajan o representan. Luego enviarlo a los siguientes correos electrónicos: miguelmugueta@yahoo.com.ar y redantropologiasdelsur.vzla@gmail.com. Gracias.

Dr. Marcelo Sarlingo (FACSO, UNICEN, Argentina)

Dr. Miguel Mugueta (FACSO, UNICEN, Argentina)

Dr. Mariano Ramos (UNLu, Dto de Cs Ss, PROHAREP)

Dr. Horacio Sabarots (UBA, UNICEN, Argentina)

Dra. Gabriela Brook (FACSO, UNICEN, Argentina))

Lic. Jorge Arabito (FACSO, UNICEN, Argentina)

Lic. Marina Schucky (FACSO, UNICEN, Argentina)

Dra. Matilde Lanza (UNLu, UBA, Argentina)

Dr. Juan Matta (FACSO, UNICEN, Argentina)

Dr Emiliano Fittipaldi (Universidad de Napoles, Italia)

Leo Yunguer (Tesista UNICEN, Argentina)

Dr. Carlos Paz (FACSO, UNICEN, ARGENTINA)

Lic. Ludmila Adad (FACSO, UNICEN, Argentina)

Dra. Alicia Villafañe (FACSO, UNICEN, Argentina)

Jhonny Batista Mora (UNLA, Venezuela)

Dr. Rafael Curtoni (CONICET, FACSO, UNICEN, ARGENTINA).

Lic. Marcela Guerci (FACSO, UNICEN, Argentina)

Lic. María E. Peltzer (UNLP, Argentina)

Lic. Sandra Adam (antropóloga, UNICEN/UNLP, Argentina)

Jonatan Pinelli (tesista Antropología, UNICEN, Argentina)

Dr. Marcelo Gandini (ecólogo, UNCPBA, Argentina)

Prof. Dante Lartirigoyen (Docente, Dpto. Comunicación Social, FACSO, UNICEN, Argentina)

Kalil Abu-Qalbein Koda (tesista Antropología, UACh, Chile)

Red de Antropologías del Sur (Venezuela, Colombia y Argentina. Página web: http://red.antropologiasdelsur.org.ve/)

Claudia María Cóceres (antropóloga, UBA, Argentina)

Prof. Alí Marcano (coordinador CIM-Capítulo Sucre, Venezuela)

Carlos Vilatte (Agronomía, UNICEN, Argentina)

Lic. Silvia Boggi (antropóloga, comunicadora social, UNICEN, Argentina)

*Fuente: http://red.antropologiasdelsur.org.ve/archives/853

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“La ciencia nos hace seres más críticos y mejor informados y, por tanto, más libres”

Por: Salvador López Arnal

Entrevista a Daniel Farías y Juan Carlos Cuevas sobre Las ideas que cambiaron el mundo.

DANIEL FARÍAS (Buenos Aires, 1965) es físico experimental, formado en la Universidad de Buenos Aires y en la Universidad Libre de Berlín, donde se doctoró en 1996. Desde 2007 es profesor titular en la Universidad Autónoma de Madrid, donde investiga en diversos temas de Física de la Materia Condensada. Ha publicado más de 100 artículos en las revistas científicas más prestigiosas, incluidas Science Nature.

JUAN CARLOS CUEVAS (Medina del Campo, 1970), cursó sus estudios en Ciencias Físicas en la Universidad Autónoma de Madrid (UAM) donde se graduó en 1993 y se doctoró en 1999. Posteriormente, trabajó en el prestigioso Karlsruhe Institute of Technology (Alemania) durante siete años, donde dirigió su propio grupo de investigación. Desde 2007 es profesor titular en la UAM donde continúa su labor investigadora en diversos temas de Física de la Materia Condensada y Nanotecnología, en los que es un referente a nivel mundial. Ha publicado más de 120 artículos en las revistas científicas más prestigiosas, incluidas Science Nature.  

Nos habíamos quedado aquí. Les pido un comentario de texto sobre una frase a veces usada en la cultura popular o en los ámbitos de la filosofía y las ciencias sociales: “Como demostró Einstein, todo es relativo. Por lo tanto, el conocimiento es relativo, la verdad es relativa, la moral también, etc”.  

Es cierto que relatividad a veces se malinterpreta como sinónimo de relativismo y se cita a Einstein para negar la existencia de una verdad objetiva o de valores morales. Esto ya ocurría en los tiempos de Einstein, y llegó a molestarle tanto que sugirió el cambio de nombre de su teoría por el de “teoría de los invariantes”, un nombre poco atractivo que nunca cuajó.

Es completamente falso que la relatividad nos diga que todo es relativo. De hecho, hay muchas cosas absolutas en la teoría de la relatividad. La relatividad nos dice que las leyes de la física son las mismas para todos los observadores, que la velocidad de la luz es la misma para todos o que el concepto de espacio-tiempo también lo es. La relatividad también unificó conceptos como los de masa y energía o como el campo eléctrico y magnético. En definitiva, la relatividad nos habla de un montón de cuestiones absolutas y su verdadero poder reside en la capacidad de unificar conceptos que se creían independientes.

¿Se puede afirmar a día de hoy que la teoría de Einstein ha sido corroborada? ¿Cuáles serían los experimentos más decisivos que han jugado ese papel?  

La teoría de la relatividad es muy amplia y tiene muchas implicaciones, pero podemos afirmar que la mayor parte de sus predicciones han sido comprobadas experimentalmente. Por ejemplo, en el caso de la relatividad especial, esas predicciones son corroboradas a diario en millones de reacciones nucleares y de partículas que tienen lugar en reactores nucleares y aceleradores de partículas de todo el mundo. Con respecto a la relatividad general, la confirmación de las diversas predicciones ha ido llegando con cuenta gotas a lo largo de los últimos 100 años. Entre los experimentos más emblemáticos destacan: la medición de la desviación de la luz por acción de la gravedad (1919), la observación de la expansión del universo por Edwin Hubble (1929), la detección del corrimiento al rojo gravitacional (1960), la confirmación de la acción de la gravedad en la medición del tiempo (1971) o la existencia de ondas gravitacionales (2015).

Les pido casi un imposible: ¿pueden resumir en diez líneas, no más, lo esencial de la mecánica cuántica?  

La principal característica del mundo cuántico es la existencia de valores discretos para las propiedades físicas. Por ejemplo, si pensamos en el modelo planetario del átomo, los niveles de energía para un electrón son discretos, no continuos. Además, la cuántica es una teoría no-determinista, es decir, afirma que el estado actual de un sistema ya no determina el resultado de un evento; solo la probabilidad de que ocurra. Respecto a la nueva visión que nos da de la realidad externa, se puede resumir en estos dos puntos: 1. Las partículas cuánticas poseen propiedades indefinidas o borrosas mientras no se realiza una medición, es decir, adoptan propiedades bien definidas solo cuando son medidas. 2. En el mundo cuántico existe la acción a distancia instantánea, lo que se conoce como “no-localidad”. Esto es consecuencia del entrelazamiento, una propiedad cuántica que no tiene analogía en física clásica.  

Que no sea determinista, ¿implica que debemos abandonar el concepto de causalidad en este ámbito teórico?  

No, no realmente. Causalidad en el contexto de la física significa que los efectos no pueden preceder a las causas. Esto quiere decir, por ejemplo, que una madre no puede nacer antes que su hijo o un lector no puede leer esta entrevista antes de que usted la escriba. La mecánica cuántica sigue respetando la causalidad y, de hecho, toda teoría física seria ha de respetarla.  

¿Por qué es tan difícil comprender la mecánica cuántica? ¿Por qué son tantas sus interpretaciones?  

La principal dificultad se debe a que la cuántica describe el estado de un sistema mediante un objeto matemático conocido como “función de onda”, que contiene toda la información acerca de dicho sistema. Esto representa un cambio conceptual enorme: mientras que la física clásica describe un sistema especificando directamente las posiciones y velocidades de sus componentes, la cuántica los reemplaza por un objeto matemático complejo, proporcionando una descripción indirecta del sistema. Ahora bien, la función de onda no se puede medir en un experimento. Desde un punto de vista formal, esto supone una gran diferencia entre la física clásica y la mecánica cuántica, y es en gran medida una de las principales causas del carácter no intuitivo de esta última.

En cuanto a las interpretaciones, su origen está en el llamado “problema de la medición”. El formalismo cuántico nos dice que un sistema se encuentra en una superposición de estados (los resultados posibles de un experimento) hasta que se realiza el proceso de medición, mediante el cual el sistema adoptará uno de los estados posibles. Al medir, en cierta forma se “obliga” al sistema a definir instantáneamente su estado. Cómo ocurre esto es el principal problema conceptual de la mecánica cuántica. Este problema se ve claramente en la paradoja del gato de Schrödinger. La cuántica divide al mundo entre objetos microscópicos (con propiedades indefinidas) y macroscópicos (con propiedades bien definidas), aunque no aclara en qué punto se encuentra la división.

En un determinado momento citan ustedes a Borges, ¿qué tiene que ver el poeta argentino con la teoría de Heisenberg y Schrödinger?  

En la llamada “interpretación de los muchos mundos” de la cuántica, propuesta por Everett en 1957, se postula la existencia de varios mundos paralelos para librarse del problema de la medición. En cada uno de estos universos paralelos, habría diferentes “yo”, cada uno de los cuales será consciente de un solo resultado. Avisamos de paso que la mayoría de físicos no se toma en serio esta interpretación, que entre otras cosas no es falsable (en el sentido de Popper), o sea, no es científica. La idea de una continua bifurcación en el tiempo de la realidad es el tema central de un célebre cuento de Borges, “El jardín de senderos que se bifurcan”, publicado muchos años antes de que Everett formulara su interpretación. ¡Parece que algunos físicos no leen a Borges!

 Niels Bohr

Me voy un poco de tema. ¿Colaboró Heisenberg con los nazis en su opinión? ¿Por convencimiento? ¿No le quedó otra?  

El papel de Heisenberg en el proyecto nuclear alemán sigue siendo tema de debate entre los especialistas. Lo cierto es que permaneció durante la segunda guerra mundial en Alemania, donde estuvo a cargo de dicho proyecto, algo que es muy poco conocido incluso entre los físicos profesionales. Es difícil entender los motivos que pudieron llevar a Heisenberg a trabajar en este proyecto. Si bien nunca fue miembro del partido nazi, Heisenberg trabajó durante años a las órdenes del Tercer Reich sin oponerse nunca a nada. Creemos que Heisenberg representa un muy buen ejemplo de cómo no hay que comportarse en circunstancias similares. En este sentido, quizás su caso pueda servir para replantear la manera en que formamos a nuestros estudiantes de física.

¿Se les forma mal? ¿Cómo debería formárseles en ese caso?  

Los estudiantes de ciencias no reciben ningún tipo de formación ética en la universidad y cada vez menos en la educación secundaria. Esto es un grave error ya que, como hemos dicho antes, la ciencia encierra un gran poder, también para hacer el mal. El caso Heisenberg, por ejemplo, no se menciona en ningún libro de texto de mecánica cuántica; aunque sus motivos pueden ser tema de debate, hay hechos concretos que están fuera de toda duda. Ya hemos mencionado alguno de los retos futuros a los que se van a tener que enfrentar las nuevas generaciones de científicos. Por esta razón, debemos anticiparnos y asegurarnos de que tienen la formación necesaria para abordar esos retos y tomar las decisiones correctas ante tales desafíos. En definitiva, la ética debe ser una parte integral de la formación de cualquier ciudadano, y los científicos no pueden ni deben ser una excepción.

 

¿Pueden enunciar, de manera asequible, el principio de incertidumbre? ¿Da pie al subjetivismo filosófico?  

El principio de incertidumbre establece el hecho de que es imposible medir con total precisión y de forma simultánea algunas propiedades de un objeto como su posición y su velocidad. En otras palabras, nos dice que no importa la precisión de nuestros instrumentos, hay cosas que no se pueden medir de forma exacta. Esto implica que la naturaleza es un tanto difusa y no podemos acceder a toda la información que nos gustaría. Sin embargo, es importante recalcar que los límites que establece este principio no son muy restrictivos y sólo son importantes en el mundo microscópico. Además, nada impide medir propiedades individuales con toda la precisión del mundo. Así pues, en nuestra opinión, el principio de incertidumbre no da pie en absoluto al subjetivismo filosófico.

Quizá el aspecto de la mecánica cuántica que esté más relacionado con el subjetivismo es el acto de medición. Según la interpretación más extendida de la cuántica, la realidad sólo se crea cuando se realiza una medición, lo cual parece conferir al observador un papel fundamental que podría asociarse con el subjetivismo. Sin embargo, la cuántica no dice en ningún momento que el resultado de una medida dependa de alguna cualidad o propiedad del observador. De hecho, conviene recordar que hoy en día las mediciones en nuestros experimentos son realizadas típicamente de forma automatizada sin la intervención de un ser humano, lo cual excluye cualquier interpretación subjetiva. La realidad sigue siendo tan “real” como antes, solo que ahora sabemos que sus propiedades (la velocidad de un electrón, por ejemplo) no están bien definidas hasta que no se las mide.

¿Demuestra o fundamenta ese principio la noción o aspiración de libertad humana?  

Bueno, para ser precisos no es tanto el principio de incertidumbre, sino el hecho de que sólo seamos capaces de predecir probabilidades lo que está más relacionado con la noción de libertad y libre albedrío.

De acuerdo, de acuerdo, gracias por la corrección.  

Es obvio que en el mundo determinista de la física anterior a la mecánica cuántica, el libre albedrío no tenía cabida, todo “estaba escrito”. En ese sentido, mucha gente ha querido ver en la mecánica cuántica y su aleatoriedad intrínseca una posibilidad para rescatar el libre albedrío. Pero que algo sea aleatorio no implica necesariamente libertad. Lo cierto es que se sabe muy poco, por no decir nada, sobre cómo podría estar conectada la aleatoriedad cuántica con la conciencia y luego, con la libertad. Este es sin duda un tema fascinante en el que esperamos que se pueda avanzar en este siglo.

¿De qué hablarían Heisenberg y Bohr en su encuentro en Copenhague?  

Este encuentro es el tema central de la obra de teatro “Copenhague”, de Michael Frayn, publicada en 1998, donde el autor dramatiza el encuentro y plantea una hipotética discusión entre ambos. Pero hay que decir que, en realidad, no se sabe demasiado de qué hablaron, solo que Bohr salió muy impresionado del encuentro. Parece obvio que hablaron de la posibilidad de fabricar una bomba atómica, y fue probablemente este episodio el que hizo decidirse a Bohr a colaborar con el proyecto nuclear aliado.

En el último capítulo de su libro dedican muchas páginas al láser. ¿Por qué es tan importante?  

Por sus innumerables aplicaciones, que van desde la medicina (cirugía, corrección de miopía) y la industria (cortar o soldar materiales) a las comunicaciones, donde el láser es esencial para enviar información usando fibras ópticas. Estas aplicaciones son el resultado de décadas de investigación, con once premios Nobel concedidos por trabajos en los que el láser desempeña un papel esencial. Por dar algunos ejemplos, la espectroscopía láser ha permitido medir periodos de tiempo con mayor precisión que la de los relojes atómicos, algo equivalente a un segundo en la edad del universo. Otro resultado notable es el desarrollo del microscopio STED, que permitió superar el llamado “límite de difracción” de los microscopios ópticos, algo que se suponía imposible hasta hace muy poco. Hoy en día, el 80% de los estudios en células vivas que se realizan en el mundo emplean un microscopio STED.

De las interpretaciones de la mecánica cuántica, ¿cuál les convence más a ustedes?  

Como casi todos los físicos que emplean la cuántica a diario en el laboratorio, la llamada interpretación de Copenhague es la que adoptamos de forma natural. Esta es la interpretación más pragmática de la cuántica, debida sobre todo a Bohr, la gran autoridad sobre el tema desde el nacimiento de esta teoría. Como le gusta decir a Bunge, “los físicos de la época hablaban del espíritu de Copenhague como los cristianos del Espíritu Santo.”  

¿Pueden hacer un resumen de esa interpretación?  

La cuántica predice probabilidades, lo que implica que el mismo experimento puede dar resultados diferentes cada vez (si lo repito muchas veces, las probabilidades medidas son las que predice la cuántica). Si uno pregunta, como hacía Einstein, ¿qué hace que el mismo experimento dé diferente cada vez? La interpretación de Copenhague responde: no puede saberse. Esta interpretación asume que toda la información de un sistema está contenida en su función de onda, no podemos decir nada más. Al medir, se obliga al sistema a adoptar uno de los posibles valores, sin más explicaciones. Como consecuencia, el determinismo tal y como se entendía clásicamente ya no puede considerarse una propiedad del mundo microscópico, ya que los eventos individuales son objetivamente aleatoriosSu pragmatismo queda claro en algunas afirmaciones célebres de defensores de esta interpretación, como Heisenberg (“La transición de lo posible a lo real ocurre en el acto de observación”) o Jordan (“La medición no solo perturba lo que se mide, lo produce”).

Charles Townes, inventor del láser

La pregunta es casi innecesario después de lo dicho pero debo hacerla. ¿Por qué están tan interesados los filósofos de la ciencia por la mecánica cuántica, acaso más que por cualquier otra teoría? Pienso en Bunge o en Popper por ejemplo.  

La cuántica es la primera teoría donde, además de las ecuaciones, aparece el concepto de interpretación. Esto la hace muy atractiva para los filósofos. Einstein y Bohr pusieron de moda los “experimentos pensados”, que son esencialmente preguntas filosóficas sobre la realidad. Por ejemplo, la cuántica nos dice que las propiedades de los objetos están “objetivamente indefinidas” (son borrosas) hasta que se las mide, momento en que toman un valor definido. Einstein opinaba que esto no podía ser, que las propiedades están siempre bien definidas, incluso antes de medir. Esto es un debate puramente filosófico que, sorprendentemente, pudo dirimirse con un experimento, realizado por Alain Aspect en París en 1982. Hoy sabemos que Einstein estaba equivocado, y que las propiedades a nivel microscópico son “borrosas” hasta que se las mide.

¿Llegó Einstein a aceptar los resultados de la mecánica cuántica?  

Einstein aceptó los éxitos de la mecánica cuántica, cuya capacidad para predecir los resultados experimentales es indiscutible, pero siempre se negó a creer que era una teoría completa. Murió convencido de que algún día la cuántica sería reemplazada por otra teoría que se adaptara mejor a su visión de la naturaleza. Había varias cosas que le desagradaban de la mecánica cuántica. Una de ellas era la interpretación probabilística, es decir, el hecho de que sólo podemos predecir la probabilidad de que algo ocurra. A Einstein le costaba aceptar este abandono del determinismo como resumió en su célebre frase: “Dios no juega a los dados”. Pero quizá lo que mayor rechazo le producía a Einstein es la nueva concepción de la realidad que surge de la cuántica.

¿Y por qué ese rechazo a la nueva concepción cuántica de la realidad? ¿No son ustedes einsteinianos en este punto?  

Einstein era un firme defensor de la existencia de una realidad objetiva, con propiedades bien definidas, independiente del acto de medición, algo que niega la interpretación de Copenhague de la mecánica cuántica. Esa era la principal razón de su rechazo. Nosotros somos pragmáticos y no podemos obviar todas las evidencias experimentales que apuntan claramente a que la visión correcta es la de la mecánica cuántica y no la de Einstein. La visión einsteiniana es seguramente más hermosa y más fácil de reconciliar con nuestra experiencia cotidiana, pero resulta que a la Naturaleza no le importan nada nuestros prejuicios o preferencias.

¿Qué se quiere decir cuando se afirma que no existe aún una relatividad cuántica? ¿Por qué es tan importante que la haya?  

La relatividad general es capaz de describir la mayor parte de los fenómenos que involucran la gravedad, mientras que la cuántica describe correctamente la mayor parte de los efectos relacionados con las otras tres fuerzas fundamentales en la naturaleza (electromagnética y nuclear fuerte y débil). Sin embargo, hay fenómenos donde las cuatro fuerzas pueden jugar un papel importante y es entonces cuando se requeriría una teoría que unificara la relatividad y la cuántica. A pesar de intentos prometedores como los de la llamada gravedad cuántica o de la teoría de cuerdas, aún nadie ha sido capaz de desarrollar esa teoría del todo que describiría cualquier fenómeno físico. Dicha teoría sería importante para comprender fenómenos extremos como el Big Bang, el acto de creación del universo, o el interior de los agujeros negros. Estas son situaciones un tanto exóticas, pero de gran interés fundamental porque en ellas las leyes físicas actuales dejan de ser válidas.

¿Cuál es la relación entre ciencia y verdad desde su punto de vista de científicos e investigadores?  

La ciencia asume que existe una verdad objetiva y que puede conocerse. Contrariamente a lo que proponen los posmodernistas, los hechos existen, y afortunadamente la verdad objetiva es accesible mediante observación de la realidad (experimentos). En una época como ésta, donde somos bombardeados a diario con “fake news” y mucha gente no sabe distinguir un argumento de un hecho o una opinión, conviene destacar una vez más este punto tan elemental que ciertos irracionalistas modernos nos quieren hacer olvidar: ¡los hechos existen!

¿Quieren añadir algo más?  

Nos gustaría animar a la gente a leer más divulgación científica y, en general, a acercarse al mundo de la ciencia. La ciencia es obviamente una parte esencial de nuestra cultura y no se puede aspirar a comprender el mundo en el que vivimos sin conocer la visión que nos da la ciencia moderna. Además, creemos sinceramente que la ciencia nos hace seres más críticos y mejor informados y, por tanto, más libres. Por último, esperamos que libros como el nuestro ayuden a la gente a entender mejor la conexión íntima que existe entre la ciencia básica y el mundo también fascinante de las aplicaciones tecnológicas, por no mencionar las obvias implicaciones económicas. Como dice Hiroshi Amano (Nobel de Física en 2014 por la invención del LED azul): “hacemos física para mejorar la vida de la gente.”

Fuente: http://www.rebelion.org/noticia.php?id=255619&titular=%93la-ciencia-nos-hace-seres-m%E1s-cr%EDticos-y-mejor-informados-y-por-tanto-m%E1s-libres%94-

 

 

 

 

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Charlas con B y OVE presenta a Alonso Ojeda:La agroecología desde una visión natural libre de agrotóxicos. (Video)

Redacción OVE

Las ciencias sociales en Venezuela han tenido un espectacular desarrollo en los últimos setenta años. Grandes maestros y maestras formaron a generaciones de científic@s sociales en todos los campos y áreas del conocimiento.

Sin embargo, la instrumentalización de la investigación muchas veces invisibiliza la importante labor que se realiza. En Charlas con B nos proponemos el ambicioso proyecto de abrir una ventana semanal para dar a conocer el trabajo científico que se realiza en Venezuela.

No lo haremos a través de los decisores, ni de quienes gestionan los centros de investigación, sino dándole voz y rostro a los y las investigadores(as).

*Alonso Ojeda: Docente de la Escuela de Biología en los cursos: Principios de Biología, Ecología de Poblaciones, Ecología de Suelos, Ecología de Comunidades, y Ciencia del Suelo; y en posgrado en el curso: Biofertilidad de Suelos. Investigación en los temas: Manejo agroecológico de sabanas de buen drenaje, con énfasis en el manejo de pasturas mediante la tecnología agroecológica de Pastoreo Racional Voisin; Uso de técnicas nucleares para determinar tasas de erosión en ecosistemas terrestres; Estudios de erosión en ecosistemas antárticos; Fenómenos de adsorción de fosfatos en suelos ácidos; Uso de emulsiones asfálticas y roca fosfórica como enmiendas mejoradoras de suelos; y Secuestro de carbono en ecosistemas terrestres en el contexto del cambio climático.

Este proyecto nace auspiciado por CLACSO-Venezuela y el portal “Otras Voces en Educación” (OVE), www.otrasvoceseneducacion.org.

Charla completa:

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Colciencias lanza herramienta para divulgar investigaciones de científicos colombianos

Colombia/19 de Mayo de 2018/El Espectador

«Ciencia en Cifras» es una plataforma que le permite a los colombianos conocer información estadística de la ciencia, tecnología e innovación en el país. Además podrán acceder a las bases de datos y a los estudios más relevantes a nivel nacional.

Con el objetivo de acercar a la ciudadanía al trabajo que han venido desarrollando algunos investigadores colombianos, Colciencias decidió crear una herramienta tecnológica. Ciencia en Cifras es una plataforma que le permite conocer información estadística de la ciencia, tecnología e innovación.

La iniciativa de esta entidad, que es la encargada de liderar la ciencia, tecnología e innovación en el país, busca también una mayor interacción con la ciudadanía, por eso se podrán generar reportes con datos actualizados de los informes. Además, permite construir análisis de acuerdo con las necesidades de cada persona. 

En la plataforma estarán los datos de los investigadores y grupos de investigación; los comparativos de los resultados; el presupuesto de la entidad; los boletines estadísticos; y las revistas científicas nacionales.

«Los resultados de nuestros procesos, que hacen parte de la mejora de la calidad del sistema de ciencia y tecnología, no estaban disponibles y la comunidad no tenían acceso a ellos. Por eso hemos desarrollado Ciencia en cifras, que es una plataforma que permite de manera autogestionada que cualquier ciudadano construya sus propios reportes«, explicó Alejandro Olaya, director de la entidad.

Por medio de esta herramienta, los colombianos estarán más familiarizados con este campo que se ha venido desarrollando de manera notoria en el país. Aquí podrán acceder a la plataforma.

Fuente: https://www.elespectador.com/noticias/educacion/colciencias-lanza-herramienta-para-divulgar-investigaciones-de-cientificos-colombianos-articulo-789278

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Es hora de descolonizar la ciencia

Por: Palino Betancourt Figueroa

El médico británico Ronald Ross acababa de regresar de una expedición a Sierra Leona en diciembre de 1899, cuando dio una conferencia en la Cámara de Comercio de Liverpool sobre su experiencia combatiendo la malaria, que con frecuencia mataba a colonos ingleses. En dicha conferencia indicó: “en el próximo siglo, el éxito del Imperio dependerá en gran medida del éxito del microscopio”.

Al utilizar su microscopio para identificar cómo se transmitía la malaria, se dio cuenta de que su descubrimiento prometía salvaguardar la salud de las tropas y oficiales británicos en el trópico. A su vez, esto permitiría a Gran Bretaña expandir y consolidar su dominio colonial. Las palabras de Ross también señalaron cómo se usó la ciencia para argumentar que el imperialismo estaba moralmente justificado porque reflejaba la buena voluntad británica hacia las “personas colonizadas”. Implicaba que las ideas científicas podrían emplearse para promover la salud y la higiene entre los sujetos coloniales, así el Imperio fue visto como un proyecto “benevolente y desinteresado”.

Ross, quien ganó el Premio Nobel de Medicina por su investigación sobre malaria, resumió claramente cómo los esfuerzos de los científicos británicos se entrelazaron con el intento de su país por conquistar una cuarta parte del mundo. En este sentido, Rudyard Kipling también lo describió en la oda La Carga del Hombre Blanco, que era la modernización, evangelización y educación de los aborígenes. Por ello, la ciencia en ese momento era una herramienta práctica e ideológica cuando se trataba de los imperios. La extracción de materias primas de las minas y plantaciones coloniales iba de la mano con la extracción de información científica y especímenes. Es así, que personas como Charles Darwin en el Beagle, el botánico Joseph Banks en el Endeavour o el geólogo Roderick Murchison, desarrollaron sus trabajos científicos gracias a la expansión del imperio británico, permitiendo, en algunos casos, recopilar información no solo sobre especímenes y minerales, sino también sobre la política local.

De esta manera, los avances en ciencia y tecnología durante este período impulsaron y fueron impulsados por su dominio político y económico del resto del mundo, la ciencia occidental moderna estaba indisolublemente entretejida con el colonialismo y se construyó efectivamente un sistema que explotó a millones de personas, al tiempo que ayudó a justificar y sostener esa explotación.

Como resultado, en los últimos años se ha visto un número cada vez mayor de llamados a “descolonizar la ciencia”, llegando incluso a abogar por eliminar por completo la práctica y los hallazgos de la ciencia moderna. Hacer frente a la influencia persistente del colonialismo en la ciencia es muy necesario. Pero también existe el peligro de que los intentos más extremos de hacerlo puedan ponernos en manos de los fundamentalistas religiosospolíticos (caso Venezuela) y ultranacionalistas. Por ejemplo, algunos nacionalistas indios, incluido el primer ministro actual del país, Narendra Modi, han enfatizado las glorias científicas de la antigua civilización hindú.

Los intentos de descolonizar la ciencia deben cuestionar las afirmaciones intransigentes de superioridad cultural, ya sea que provengan de ideólogos imperiales o de los representantes actuales de los gobiernos poscoloniales. Debemos encontrar una forma de eliminar las desigualdades promovidas por la ciencia moderna, asegurándonos de que sus enormes beneficios potenciales funcionen para todos, en lugar de dejar que se convierta en una herramienta para la opresión.

Los imperios prácticamente han desaparecido, pero los sesgos culturales y las desventajas que impusieron aún se mantienen.

Los imperios prácticamente han desaparecido, pero los sesgos culturales y las desventajas que impusieron aún se mantienen. Si miramos las estadísticas sobre la forma en que se lleva a cabo la investigación a nivel mundial, veremos cómo continúa la jerarquía científica creada por el colonialismo; las clasificaciones anuales que se publican de universidades tienden a favorecer a sus propias instituciones. Las revistas académicas de las diferentes ramas de la ciencia están mayoritariamente dominadas por EE. UU. y Europa. Debido a esto, la mayor parte de Asia, África y Latinoamérica se ve en un juego de convergencia con el mundo desarrollado o como dependiente de su experiencia científica y ayuda financiera.

Algunos académicos han identificado estas tendencias como evidencia de la persistente “dominación intelectual” y las han calificado como una forma de “neocolonialismo“. Varios esfuerzos bien intencionados por cerrar esta brecha han tratado de ir más allá de los legados del colonialismo. Por ejemplo, la colaboración científica entre países puede ser una forma fructífera de compartir habilidades y conocimientos, y aprender de los conocimientos intelectuales de los demás. Pero cuando una parte del mundo económicamente más débil colabora casi exclusivamente con socios científicos muy fuertes, puede tomar la forma de dependencia, si no de subordinación.

En algunos casos, el papel más común de los científicos en países subdesarrollados fue la recolección de datos y el trabajo de campo, mientras que los colaboradores extranjeros aportaron una cantidad significativa de la ciencia analítica. Esto fue tratado en un estudio en el 2003, sobre colaboraciones internacionales de unos 48 países en desarrollo, sugiriendo que los científicos locales con demasiada frecuencia llevaban a cabo “trabajo de campo en su propio país para los investigadores extranjeros” y del 60 al 70% de los científicos de los países desarrollados, no reconocieron a sus colaboradores en los países más pobres como coautores en sus reportes.

Para finalmente dejar atrás el bagaje del colonialismo, las colaboraciones científicas deben ser más simétricas y estar basadas en mayores grados de respeto mutuo. Necesitamos descolonizar la ciencia reconociendo los verdaderos logros y el potencial de nuestros científicos. Deberíamos cuestionarnos si la ciencia ha hecho lo suficiente para disipar los prejuicios modernos basados en conceptos de raza, género, clase y nacionalidad.

Fuente: http://efectococuyo.com/opinion/es-hora-de-descolonizar-la-ciencia

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México: Convocatoria para integrar el primer ejemplar de la Revista Latinoamericana de Estudios Educativos

México/03 de Marzo de 2018/Educación Futura

El Campo Estratégico de Acción en Modelos y Políticas Educativas del Sistema Universitario Jesuita (CEA-MOPE)

Departamento de Educación de la Universidad Iberoamericana

Convoca

  • A los investigadores, docentes e interesados en la divulgación científica de la educación que han tomado el desafío que presenta el análisis permanente de la realidad educativa en México, América Latina y el mundo y que contribuyen desde un horizonte de justicia social y equidad educativa,
  • A los investigadores, docentes e interesados en la divulgación científica que fomentan incesantemente el diálogo interdisciplinario para explicar la desigualdad y las injusticias educativas,
  • A los investigadores y docentes que buscan vincular su conocimiento con el diseño de políticas públicas para garantizar e impulsar el derecho a la educación de los grupos excluidos social y educativamente,
  • A los docentes e investigadores que posean propuestas concretas para hacer presente la realidad social en la vida académica y que contribuyan con su conocimiento en la transformación de las condiciones de exclusión,

A integrar el primer ejemplar de la Revista Latinoamericana de Estudios Educativos a cargo de nuestra Universidad, con el propósito de construir y aportar conocimientos encaminados a el logro de sociedades más justas.

La revista se propone como un marco de referencia para el empoderamiento social mediante la divulgación científica, y entiende la justicia social como un proceso y una práctica de equidad que debe incorporarse al quehacer diario. Parte de la premisa de que la equidad se construye desde un enfoque interdisciplinario que transciende conceptos y sistemas políticos, sociales y culturales y asume la divulgación científica como una visión del proyecto educativo, que fomenta un diálogo intercultural orientado a contribuir en la construcción de relaciones justas y equitativas en la sociedad y sustentado en los procesos de justicia social y de derecho a la educación en Latinoamérica.

Bases

Para investigadores, docentes e interesados en la divulgación científica:

  • Se publicarán trabajos en español, portugués, francés e inglés como lenguas legítimamente establecidas en América Latina e idiomas básicos de contacto con el resto del mundo.
  • Se aceptarán artículos originales e inéditos que:

      1. No hayan sido propuestos a otra revista de forma paralela,
      2. Contengan resultados de investigación educativa y se sustenten en una rigurosa   metodología, bien sean éstos con base empírica, teórica o conceptual,
      3. Aporten significativamente, desde cualquier enfoque disciplinar, al logro de una mayor justicia social,
      4. Vinculen el conocimiento con la política educativa, el derecho a la educación, la desigualdad y las injusticias educativas en América Latina y el mundo,
      5. Estén referidos a la sistematización y la reconstrucción de experiencias que emergen de la educación popular y de los movimientos sociales latinoamericanos, así como trabajos de resultados de investigación que den prioridad a la problemática educativa de los grupos excluidos social y educativamente y,
      6. Promuevan el diálogo informado y constructivo acerca de la problemática educativa a nivel local y regional.

Los trabajos deberán enviarse a la dirección electrónica de la Revista rlee.ibero@gmail.com, junto con una declaración de originalidad de la investigación, por medio de la cual sus autores admiten y certifican que son responsables de su producción intelectual en el todo y en sus partes (fotos, tablas, imágenes, dibujos o gráficos que acompañen a un artículo para ilustrar su contenido), que son titulares de los derechos de autor y que la inclusión de los nombres que los firman no entra en conflicto de interés entre los autores citados, con la institución que auspicia la investigación que se reporta, o con cualquier otra entidad física o moral. En caso de encontrar inconsistencia en esta parte del envío, los responsables de la revista se adhieren al  Código de Conducta del Commitee on Publications Ethics (COPE).

Así también deberán adjuntar una carta de cesión de derechos mediante la cual el o los autores transfieren a la RLEE los derechos de propiedad intelectual de su trabajo; si es aceptado para su inserción, durante un plazo de 12 meses a partir de su aparición en ella. De igual forma, transfieren los derechos de reproducción en cualquier otro soporte material, electrónico o virtual, con fines de su difusión o de la comercialización de este saber en cualquier soporte. En este tipo de casos, el o los autores serán remunerados con tres ejemplares impresos en los que aparezca su trabajo (en el caso que se trata de un único autor), o dos (si es una autoría colectiva).

La carta deberá solicitarse al mismo correo electrónico, y deberá enviarse firmada y con los datos de identificación, filiación institucional y localización de sus autores. En caso de contener testimonios o fotografías de personas, el o los autores deberán contar con el consentimiento informado de los sujetos de la investigación, si acaso el material publicado lesionara su integridad física o moral, sus datos personales u ocasionara conflicto de interés. Deberán contar con los derechos de uso y reproducción de las fotografías o gráficos que no fuesen de su propiedad o autoría.

Transcurrido el plazo mencionado, el autor podrá publicar su trabajo en cualquier otro soporte, citando la fuente de su aparición original en la RLEE.

Los principales criterios de aceptación de propuestas de inserción en la Revista son:

  1. Pertinencia del tema al campo de la investigación educativa, desde cualquier enfoque disciplinar, multidisciplinar o transdisciplinar tratado con rigor teórico, metodológico y conceptual.
  2. Resultados de investigación académica original, con relevancia y validez en sus referentes empíricos, teóricos y conceptuales.
  3. Sistematización y reconstrucción de experiencias educativas originales, que aporten al campo de la educación popular y de amplios movimientos sociales.
  4. Se incluirán en especial aquellos cuya aportación refuerce la interacción del saber con amplios fenómenos sociales y los que tengan una potencial influencia de la investigación hacia las transformaciones sociales necesarias.
  5. En todos los casos, se valorará positivamente la vigencia y la actualidad de las fuentes de la investigación, así como la alta calidad literaria de los textos.

Manuscritos:

Los trabajos deberán observar la normativa internacional y los buenos usos en materia de estructura básica de:

  1. Artículos originales de investigación empírica, académica y socialmente relevantes:  título conciso anticipatorio del contenido real del trabajo, autores del trabajo, filiación institucional y correo electrónico; resumen en dos o tres idiomas, con extensión máxima de 200 palabras y estructura mínima que conste de: objetivo, metodología, resultados o relevancia académica o social de la investigación; palabras clave en dos o tres idiomas, de preferencia con base en el Tesauro de educación de la UNESCO,  o en el vocabulario controlado de IRESIE; introducción (partes de las que se compone el trabajo), objetivos, metodología, referentes bibliográficos, resultados, conclusiones y, en su caso, recomendaciones u horizontes de futuras indagaciones.
  2. Artículos originales de investigación conceptual y aportes a la reflexión académica en el área, que organicen crítica y exhaustivamente el material ya publicado en la materia y den cuenta del estado en el que se encuentra el análisis del asunto en cuestión, identifiquen vacíos, inconsistencias o relevancia teórica y social de las aportaciones o anticipen nuevas soluciones a las problemáticas planteadas.
  3. Aporte metodológico que presente aproximaciones originales, cambios de métodos existentes o discusiones sobre enfoques cuantitativos y análisis de datos.
  4. Para las sistematizaciones, recuperaciones de experiencias o estudios de caso, se describirá el material recogido durante la experiencia descrita con personas u organizaciones y se pondrá de manifiesto la utilidad y la relevancia social de la recuperación.

Tendrán una extensión máxima de 25 cuartillas (2 500 caracteres con espacio por página), y serán enviadas en documentos de Microsoft Office (Word, Excel). Así mismo, los textos, tablas, gráficas o figuras deberán enviarse de forma editable y no como imágenes. En caso de enviar dibujos o fotografías, éstas deberán tener una resolución mínima de 300 puntos por pulgada (dpi).

Referencias:

Los trabajos harán referencia de la literatura que sirve específicamente a la difusión de los resultados de la investigación en esta revista, y se abstendrán de incluir la bibliohemerografía amplia que dio lugar a la investigación.

Las referencias dentro del texto se señalarán por autor, fecha y página (Autor, año: página).

En la parte final del trabajo se incluirá, en orden alfabético, la ficha amplia de las fuentes usadas en el derivado de la investigación que se propone a esta revista, en el formato APPA, que incluye todo tipo de publicación o documento, libro, revista, tesis, ponencia, cotidiano o sitio WEB. No se dará entrada a la primera fase de la evaluación a los trabajos que incumplan esta norma.

Para garantizar la calidad literaria del trabajo, se recomienda observar las normas del estilo editorial de la Dirección de Publicaciones de la Universidad Iberoamericana.

Fuente: http://www.educacionfutura.org/el-cea-mope-y-departamento-de-educacion-de-la-universidad-iberoamericana-lanzan-la-convocatoria-para-integrar-el-primer-ejemplar-de-la-revista-latinoamericana-de-estudios-educativos/

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