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Palestina: Feminismo Anti-Colonial para la Liberación

En Palestina, Israel viola los derechos humanos más básicos todos los días, lo ha hecho durante más de 70 años, y lo seguirá haciendo, hasta que la comunidad internacional ponga la presión suficiente para que Israel termine con sus crímenes.

Las mujeres en Palestina tienen un largo recorrido en acciones de oposición contra la colonización de sus tierras y sus cuerpos. Desde la organización de protestas en las calles, enfrentándose al ejército desde la primera línea, haciendo huelgas de hambre en las cárceles, documentando la violencia en los barrios, salvando vidas como doctoras y paramédicas, trabajando en el mundo político, el periodismo, todas las disciplinas del arte, la academia, el derecho, y activas en todos los aspectos de la vida cotidiana y familiar: las mujeres palestinas viven en constante lucha contra la opresión de la potencia israelí.

Es fácil ver en toda la ideología expansionista de Israel, sus ataques injustificados, el desarrollo y uso absolutamente desproporcionado de tecnologías de guerra y destrucción, el desprecio total por la vida humana, los brutales atropellos diarios contra mujeres, niñas, niños, y hombres desarmados, que luchan con sus cuerpos para defender su dignidad, lo profunda conexión entre el pensamiento patriarcal y el pensamiento colonial israelí con respecto a la sociedad palestina en su conjunto. Todos los procesos coloniales se ejercen con violencia y contra la voluntad de la población nativa, y aunque existen variaciones en las formas de colonización en el mundo, en general todos estos sistemas comparten valores con el sistema patriarcal, como la acumulación y el abuso del poder de parte de un grupo de personas sobre otro grupo. En este sentido, la potencia colonial de Israel percibe a las mujeres nativas palestinas como una amenaza para su proyecto de expansión territorial y crecimiento demográfico.

Para Israel la mujer palestina es justamente aquella persona a cargo de la reproducción de la población nativa no deseada, y por ello también son sometidas a distintas formas de violencia de género. Un ejemplo de esta doble violencia, colonial y machista puede verse en la declaración que hizo la actual ministra de Interior israelí, Ayelet Shaked, cuando publicó en Facebook el 2014 un llamado a atacar a toda la sociedad palestina, incluidas las mujeres para prevenir que sigan criando “pequeñas serpientes.” [1] Para Shaked la población originaria debe ser asesinada indiscriminadamente, y en especial las mujeres para que no sigan naciendo nuevas generaciones. La publicación de esta personera política recibió miles de “likes”, reflejando la enorme aprobación que da la sociedad colonial israelí a sus representantes.

Al igual que los hombres, las mujeres palestinas son sometidas a tratos crueles e inhumanos cuando son encarceladas, muchas veces sin cargos ni juicios, y por periodos prolongados que sirven a la potencia ocupante como castigo psicológico para romper la voluntad de resistencia palestina. El año pasado, Anhar Aldeek [2], madre de 25 años, estuvo encarcelada hasta los 9 meses de embarazo, sometida a torturas y tratos crueles.  Sólo gracias a la gran campaña de presión que lideró su familia y que llegó a nivel internacional, poniendo en riesgo la imagen pública de Israel, lograron que Israel “liberara” a Anhar en septiembre y pudiera dar a luz bajo arresto domiciliario. Hasta el último día antes de su liberación, Anhar corría el riesgo de dar a luz en un hospital militar, esposada de manos y pies a una cama rodeada por soldados. Pero el caso de Anhar no es el único. Desde 1972 existen 8 casos documentados de mujeres encarceladas forzadas a parir en la prisión bajo maltrato y abuso.  También existen muchos casos de mujeres y sus bebés que han muerto en los checkpoints intentando dar a luz mientras soldados israelíes no las dejan cruzar para llegar al hospital.

Las mujeres son muchas veces sujetas a tratos vejatorios en los puestos de control, agredidas sexualmente en la cárcel e incluso violadas. Otras formas de violencia que sufren las mujeres palestinas, especialmente bajo el asedio israelí en Gaza, es el alto índice de cáncer de mamas que no pueden acceder a los tratamientos necesarios [3]. En 2016 el 60% de las mujeres que lo sufrían murieron prematuramente, pero hubiesen sobrevivido si Israel hubiese dado los permisos para acceder a tiempo a los servicios médicos. [4]. De la misma forma Israel ha puesto enormes impedimentos durante la pandemia para la vacunación de gran parte de la población palestina, mientras que lidera los rankings mundiales en población israelí vacunada. Es aberrante ver cómo Israel decide a vista de todo el mundo quienes viven y quienes mueren.

Es fácil ver la profunda conexión que existe entre la militarización y la colonización con un sistema de violencia patriarcal. Estos sistemas fomentan la creencia de que un grupo humano tiene el derecho natural de dominar, explotar, perseguir, controlar, e incluso eliminar a otro grupo humano. El militarismo israelí es el medio para impulsar el proyecto de colonización de asentamientos, un sistema que defiende la misma dominación, explotación y eliminación de otro pueblo en base a la creencia de que un pueblo es superior a otro, o la idea de que existen razas que establecen un orden jerárquico entre distintos grupos humanos.

Según la activista Koldobi Velasco [5] “El patriarcado y el militarismo comparten contra-valores. Comparten la jerarquía, la obediencia, el individualismo, el desprecio por la vida, la sumisión, la subordinación, el autoritarismo, la victimización de las mujeres, el binarismo, o bueno o malo, o amigo o enemigo, hombre o mujer. Minoriza a las mujeres, porque las convierte o en menores de edad, o como si fuéramos un colectivo reducido en número, y [defiende] la uniformidad, la homogeneidad.” Todos estos valores que menciona Velasco son parte de la experiencia diaria que viven los palestinos bajo la violencia israelí. No sabemos cuándo Israel va a volver a bombardear Gaza, asesinar a una persona en un checkpoint, allanar un hogar y secuestrar a los niños, o atacar a los campesinos o pescadores. Y a pesar de que se vive con plena incertidumbre de lo que va a suceder en el futuro, también es cierto que esta práctica de eliminación sigue siendo la misma por más de 70 años. Mujeres y hombres palestinos viven una vida de estrés continuamente traumático.

A la complejidad de la opresión israelí que sufren las mujeres palestinas se suman los comportamientos patriarcales propios de su sociedad árabe, que Israel conoce perfectamente y explota para fortalecer su control sobre ella. En 1948 las milicias sionistas violaron a mujeres palestinas para sembrar el terror entre su población, facilitar su huida y establecer el estado de Israel. Los hombres palestinos viven bajo la presión de sostener económicamente a sus familias y protegerlas, pero bajo la sistemática opresión israelí estas obligaciones son para la mayoría casi imposibles de cumplir. La sociedad palestina no tiene control de sus tierras, la inseguridad de la vida es cada vez mayor y esto alimenta un recrudecimiento en el machismo de los hombres hacia las mujeres palestinas, desde las formas más sutiles hasta el femicidio.

Aquí no se trata en absoluto de quitar la responsabilidad del machismo de los hombres palestinos hacia las mujeres, pero debemos comprender que ambos sistemas, el patriarcado y la colonización israelí están profundamente entramados y finalmente son vividos por las mujeres palestinas como una sola realidad. La enorme presión del sistema colonial israelí empuja hacia abajo de manera aplastante a toda la sociedad palestina, desmembrándola y corrompiéndola, permeando hasta sus espacios más íntimos y formando muchas capas de violencia, manifestándose también al interior de los hogares y las familias, y reforzando los roles de poder que tienen los hombres en comparación a las mujeres. Es mucho más difícil cambiar un sistema patriarcal cuando se vive bajo una opresión tan destructiva como la violencia colonial de Israel. A partir de este análisis el movimiento feminista palestino Tali’at [6] ha declarado que la liberación nacional palestina es también inherentemente feminista, porque no pueden esperar a que Palestina se libere primero de la colonización y luego del patriarcado como si se tratara de dos dimensiones claramente separadas. Las mujeres palestinas tienen, y siempre han tenido, un rol activo e indispensable en la historia de la resistencia anti-colonial y merecen todo nuestro respeto y reconocimiento.

¿Qué podemos hacer?

Desde Chile podemos hacer mucho por apoyar la liberación de Palestina. El movimiento internacional del Boicot, Desinversiones y Sanciones a Israel (BDS), impulsado desde 2005 y liderado por la más amplia coalición de organizaciones civiles palestinas, es la estrategia más directa y efectiva que tenemos. El boicot es una forma activa de no ser cómplice de los crímenes de Israel, ya sea rechazando la participación en eventos culturales o intercambios académicos que limpian su imagen y fortalecen sus relaciones diplomáticas, o prohibiendo la importación de productos israelíes que claramente violan el derecho internacional. Las desinversiones son una manera de no apoyar financieramente un sistema nacional que claramente viola los derechos humanos, y las sanciones son otra forma de aislar esta potencia de los espacios internacionales que le dan legitimidad. Estas acciones sirven para exigir que Israel se comporte dentro de los límites de la normalidad y respete el derecho internacional, tal como deben hacerlo todos los estados. Y observando las reacciones que Israel ha tenido frente al movimiento BDS, sabemos que funciona.

En Chile, como feministas que buscamos la emancipación de las mujeres y las disidencias sexuales de las distintas formas de opresión, del machismo, las clases sociales y el racismo, no nos olvidemos de nuestras hermanas palestinas que luchan todos los días por una vida digna y libre de patriarcado y colonización. Comencemos por apoyarlas con el boicot a Israel, que es la petición que nos han hecho ellas y toda la sociedad palestina. Extendamos nuestras manos y solidaricemos con ellas porque las opresiones que vivimos son muy similares y juntas podemos trabajar para un futuro más justo.

Fuente de la información: Palestina Libre

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¿Conquistadores o «libertadores»?

El trasfondo histórico del coloniaje es una marca distintiva de la historia latinoamericana.

El 1 de marzo de 2019, el presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, dirigió una carta al Rey Felipe VI, de España (lo mismo hizo en carta dirigida al Papa Francisco), en la cual sostiene que ese año se cumple medio milenio de la llegada de Hernán Cortés, que en 2021 el país conmemorará 500 años de la caída de Tenochtitlán y celebrará, el 21 de septiembre, 200 años de su independencia. En consecuencia, dice la carta, es necesario reflexionar sobre los hechos del pasado, porque la conquista “se realizó mediante innumerables crímenes y atropellos«; implantó “un ordenamiento social basado en la segregación de castas y razas; se impuso la lengua castellana y se emprendió la destrucción sistemática de las culturas mesoamericanas«; y, por tanto, “México desea que el Estado español admita su responsabilidad histórica por esas ofensas y ofrezca las disculpas o resarcimientos políticos que convengan” (https://bit.ly/3mck5ot). La carta dirigida al Papa tiene el mismo sentido, pues igual disculpa se espera de la iglesia católica. Obviamente, la carta provocó malestar en España y la respuesta de su gobierno, que “lamenta profundamente” el texto y sostiene: “La llegada, hace 500 años, de los españoles a las actuales tierras mexicanas no puede juzgarse a la luz de consideraciones contemporáneas” (https://bit.ly/3y2aymf).

El desencuentro político y diplomático no ha terminado, porque el gobierno de México ha vuelto a plantear su posición crítica frente a la conquista española, con motivo de que el pasado 13 de agosto precisamente se recordó la caída de Tenochtitlán. Un twitter de VOX, el partido de la ultraderecha española, dio un motivo adicional, pues sostuvo: “Tal día como hoy de hace 500 años, una tropa de españoles encabezada por Hernán Cortés y aliados nativos consiguieron la rendición de Tenochtitlán. España logró liberar a millones de personas del régimen sanguinario y de terror de los aztecas. Orgullosos de nuestra Historia” (https://bit.ly/3k2Q7k3).

Desde la perspectiva historiográfica, el tema no es reciente. La interpretación conservadora más antigua sostiene que, ante el avance del protestantismo en Europa, Dios premió a la España ultracatólica y unificada por los reyes Fernando e Isabel, con el descubrimiento de un nuevo continente, sobre el cual pudo iluminar a nuevos pueblos con la religión verdadera del mundo. Sin embargo, Fray Bartolomé de las Casas destacó los horrores de la conquista, lo cual dio origen a la “leyenda negra” que, según la interpretación española, fue alimentada por Gran Bretaña, como potencia imperialista que, a su tiempo, quería derrotar al poderío español, atacándolo, a fin de resaltar las colonizaciones “pacíficas” en manos británicas.

De hecho, otra tradición historiográfica ha sostenido que los indios americanos consideraron a los españoles como “dioses”, pues sus augurios, mitos y creencias llevaron a esa conclusión. No fue solo entre los aztecas de México, sino también entre los Incas, como lo ha sostenido Nathan Wachtel en su libro Los vencidos. Los indios del Perú frente a la conquista española (1976), quien considera, en definitiva, que la visión indígena explica, mucho más que las armas europeas, su propia derrota. Pero, Camilla Townsend, en su libro El Quinto Sol. Una historia diferente de los aztecas (2019), desmitifica el supuesto carácter sanguinario de los aztecas, y recientemente aseguró: “Es un disparate, los aztecas no veían a los españoles como dioses” (https://bit.ly/2UEKH6o). A su vez, en Los conquistadores. Figuras y escrituras (1999), el historiador Jacques Lafaye, sostuvo que los españoles, en cambio, consideraban sus acciones como proyección, en otras geografías, de la guerra contra los moros, a los que lograron expulsar de la provincia y, además, asumían la conquista como misión salvadora de otros pueblos.

Desde luego, no faltan quienes interpretan la conquista como “liberación” de unas poblaciones sometidas por los aztecas o por los incas, según sea el caso, ya que eran imperios opresores de pueblos a su vez conquistados con anterioridad a la llegada de los españoles, Así lo hace Marcelo Gullo en su obra Madre Patria. Desmontando la leyenda negra desde Bartolomé de las Casas hasta el separatismo catalán (2021). Pero no es el único. Y la guerra del Tahuantinsuyo explica bien la situación: las poblaciones que habían respaldado a Huáscar, vieron en los conquistadores, a seres que podían ayudarles a tomar venganza contra Atahualpa, el Inca vencedor y contra quien tenían serios motivos para rebelarse. En Ecuador la historia tradicional consideró a Huáscar como traidor y quien se levantó contra el Inca “legítimo”; pero en Perú se sostenía todo lo contrario. Estas visiones paralelas se sujetaron, largo tiempo, al conflicto territorial que los dos países mantuvieron en su vida republicana.

Con motivo de los 500 años de la llegada de Cristóbal Colón a lo que hoy es América, las pasiones se encendieron: España habló del “encuentro” de dos mundos; pero las poblaciones indígenas latinoamericanas rechazaron la conquista, que destruyó las estructuras de su vida económica, social y cultural. A propósito de las fiestas de la fundación española de Quito (1534), hay quienes rechazan la conquista, pero también ha surgido un grupo de “hispanistas” que el pasado diciembre colocó ofrendas y gritó vivas y consignas a favor de la reina Isabel La Católica y del conquistador Sebastián de Benalcázar.

Se trata, pues, de polémicas historiográficas y políticas, que dependen de los intereses a los cuales se quiere defender o posicionar. Sean dioses u hombres, héroes o villanos, una España monárquica civilizadora en América o destructora de pueblos, solo una perspectiva de largo plazo permite poner en claro los acontecimientos. Porque, en esencia, la conquista fue un hecho brutal, y el triunfo de los conquistadores sobre indios finalmente sometidos y subordinados, permitió el florecimiento de la época colonial, que duró hasta los procesos de independencia de las primeras décadas del siglo XIX. No existen más los sistemas económicos y sociales que aztecas o incas crearon antes de la conquista. La crisis poblacional y la destrucción material son evidentes. Tenochtitlán fue arrasada. La colonia formó parte del proceso de acumulación originaria o primitiva del capital. Sin duda creó una nueva cultura, favoreció el mestizaje, determinó la forma en que América Latina moldeó su economía y su incursión en la vida mundial durante la Edad Moderna y parte de la Edad Contemporánea. Imposible negar que el coloniaje creó el trasfondo primario-exportador de la región y sentó las bases de la enorme brecha social producida por las castas, el dominio de los “blancos” y la miseria de los indígenas en la época colonial. Sobre esas bases se construyeron las repúblicas latinoamericanas que largamente edificaron sistemas oligárquicos propios, nacionales. La dependencia externa fue gravitante desde la época colonial y la vida de las repúblicas encontró nuevas formas de mantenerla para beneficio de las clases dominantes y explotadoras: terratenientes, comerciantes, algunos banqueros y al comenzar el siglo XX ciertos manufactureros e industriales.

Desde luego, España no tiene que ver con la edificación de las formas y sistemas de dominación y explotación construidos en la América Latina contemporánea y que responde a las particulares formas en que se produjo el desarrollo capitalista de la región. Pero el trasfondo histórico del coloniaje es una marca distintiva de la historia latinoamericana. Nuestras ciencias sociales han investigado sobre el tema permanentemente y han observado esos procesos del pasado remoto, porque sin esa perspectiva no se comprendería el presente.

Historia y Presente – blog – www.historiaypresente.com

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Libro (PDF): De la sociología del poder a la sociología de la explotación

Reseña: CLACSO

Pablo González Casanova es uno de los intelectuales de mayor prestigio, reconocimiento e influencia del México contemporáneo. Su obra abarca todos los ámbitos del saber: ciencias sociales, ciencias de la vida, ciencias de la materia, ciencias de la complejidad y ciencias históricas. La presentación de esta antología es una suerte de biografía al mismo tiempo que un recorrido por algunos de sus textos más sobresalientes sobre la lucha por la democracia y el desarrollo de las ciencias sociales en América Latina.

 

Autor/a:                               Roitman, Marcos – Compilador/a o Editor/a  González Casanova, Pablo – Autor/a  
Editorial/Editor: CLACSO
Año de publicación:  2015

 

País (es):  Argentina
Idioma: Español
ISBN : 978-607-03-0680-8
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Fuente e imagen:

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Kurdistán: Guerrilleras de las YJA Star: “Somos la respuesta al patriarcado”

Texto de:  Ruhal Yildiz / Zeryan Rewan


Las guerrilleras de las YJA Star luchan en todos los frentes en el Kurdistán contra el fascismo turco y sus esfuerzos de expansionismo neo-otomano. Al mismo tiempo, son un ejemplo de la autodefensa de las mujeres en la lucha armada e ideológica. En el marco del Día Internacional para la Eliminación de la Violencia contra las Mujeres, el pasado 25 de noviembre, las combatientes de las YJA Star hablaron sobre el movimiento y sus motivaciones con ANF.

YJA Star: “Un ejército de autodefensa para todas las mujeres en el mundo”

Dicle Amed es una de las cientos de guerrilleras de las YJA Star. Habló sobre la importancia de las YJA Star como una organización de autodefensa, y explicó: “Hemos creado nuestro propio ejército y, de esta manera, nuestra propia autodefensa. No se trata solo de un ejército de mujeres kurdas, sino de un ejército de autodefensa para todas las mujeres del mundo. No toleraremos ningún tipo de opresión”.

La guerrillera Amed dijo que la guerra está dirigida sistemáticamente contra las mujeres kurdas, y continuó: “Las mujeres tienen que tomar las calles y convertirlas en terreno de acción. No debe olvidarse que las mujeres son vida, nación, lenguaje, sociedad y cultura. Con los ataques contra las mujeres, se ataca a la sociedad y todos sus valores”.

Conoce al enemigo’

La guerrillera Evîn Efrîn dijo: “Nunca nos inclinaremos ante el sistema fascista. Necesitamos fortalecer nuestra lucha organizada. La lucha armada e ideológica que estamos librando en las montañas en este momento no es sólo para las mujeres kurdas, sino para todas las mujeres de Oriente Medio y del mundo. Las mujeres jóvenes en particular deben estar muy atentas a la guerra especial y desarrollar su autodefensa”.

La victoria se alcanza luchando’

La guerrillera Arzeba agregó: “Partimos como mujeres en las montañas de Kurdistán para encontrarnos con Rêber Apo [Abdullah Öcalan]. Nuestra participación en la lucha por la liberación de las mujeres es la mejor respuesta a la esclavitud de las mujeres. Sin autodefensa, las mujeres no pueden tener una verdadera lucha. Las mujeres necesitan entender su propia fuerza. Hago un llamamiento a todas las mujeres para que participen de una lucha organizada. Alcanzaremos la libertad y la victoria a través de la lucha”.

Fuente e imagen:  ANF

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Libro (PDF): El derecho como arma de liberación en América Latina : Sociología jurídica y uso alternativo del derecho

Reseña: CLACSO

Este libro, sin hacer totalmente a un lado lo relativo a la crítica jurídica, se centra en la teoría del uso alternativo del Derecho; se intenta dar a la sistematización de estas prácticas jurídicas alternativas un sostén teórico sociológico. Para la redacción final se utilizó como base de este trabajo precisamente, El Derecho como Arma de Liberación en América Latina, que había resultado ser un pionero en la sistematización teórica del uso alternativo del Derecho. Sociología Jurídica y uso alternativo del Derecho, como una nueva versión de El Derecho como Arma de Liberación en América Latina, creemos que cumple con el objetivo planteado en la investigación de reivindicar como sociología jurídica militante la teorización de las prácticas jurídicas alternativas en Latinoamérica, y hace, al mismo tiempo, teoría relativa al uso alternativo del Derecho en la búsqueda de una contribución a la plenitud de la vigencia de los derechos humanos en nuestro Continente.

 

Autor/a:                               Torre Rangel, Jesús Antonio de la    
Editorial/Editor: CENEJUS
Año de publicación:  2006
País (es): Mexico
Idioma: Español
ISBN : 968-9065-00-9
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Fuente e imagen:

 

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Comunicado: Somos el proceso de liberación de la Madre Tierra del norte del Cauca, en Colombia, pueblo nasa.

Como la gente en las ciudades estalló se alzó en rabia buscando vivir y el levantamiento del hambre crece día a día y lo que hace el monstruo es estorbar el paso y al hambre responde con gases y balas hemos resuelto llegar a Cali con la Tercera Marcha de la Comida.
No somos el estado, no somos una oenegé no somos parte de un decreto no buscamos un voto ni una candidatura, somos comunidades como ustedes gente como ustedes que sufrimos o gozamos somos gente que no nos dejamos de este porquería sistema y le damos la pelea de frente, nos metimos a los cañaduzales de la parte plana del norte del Cauca hace cinco años a cortar la caña, a sembrar comida a ver crecer el monte a ver el retorno de la vida silvestre.
Acá, para nosotras y nosotros ni el confinamiento, ni el hambre ni los virus son algo nuevo, llevamos cinco siglos soportando enfermedades traídas que arrasaron con nuestro pueblo nasa somos el resto sobrevivientes de los virus y las guerras, llevamos tres siglos enjaulados en rincones llamados resguardos mientras en la tierra plana la agroindustria colma de privilegios la caña de azúcar hemos soportado largos periodos de hambruna mientras los ricos en la ciudad viven en medio del derroche y nos tiran migajas y dicen ahí están sus derechos.
Por estos días de pandemia hemos visto que el papel del estado el papel estelar es estorbar a la gente de la salud que lucha contra el bicho.
Ya lo habrían derrotado pero no, tenían que atravesarsen duque los decretos, las medidas la burocracia, los políticos los tecnócratas, la corrupción los bancos, la policía.
Por eso mejor le diremos el Estorbo Colombiano.
Resulta que el Estorbo Colombiano y el monstruo capitalista amangualados aprovecharon la pandemia para aquietar las luchas para mandar a la gente a arrinconarse en su casa a morir de hambre mientras tramitan decretos normas en favor de los ricos ajustan toda la tornillería de la estructura mundial para quedarse con todo para abrir las fronteras a las corporaciones
para que lleguen a los territorios a raspar la olla a calentar más el planeta a acabar con la vida que queda.
¿Y vamos a dejarnos morir de hambre cuando las grandes bodegas, los mega mercados están repletos de comida?
¿Y vamos a vivir esclavos de por vida si cuando saboreamos la libertad se nos pega el vicio andar libres como los pájaritos?
Nuestro sencillo aporte este tiempo ha sido no quedarnos quietos seguimos nuestra alegre lucha de liberar la Madre Tierra seguimos posesionados en 12 fincas donde ya no hay caña o hay muy poca
y en cambio hay comida, monte, animales.
Y aparece en escena en su papel estelar charáaaan el Estorbo Colombiano.
Estábamos liberando en Chimán una finca gigante llena de caña, estábamos cortando caña y sembrando comida y llegó el esmad, el ejército con gases y balas.
El ejército nos disparó cobardemente atrincherado en la casa hacienda, nada nuevo.
Cuando nuestros mayores recuperaron las tierras en los años setenta y ochenta del siglo veinte su primera acción fue echar al suelo la casa hacienda porque la policía la usaba como cuartel general contra nuestra lucha.
Ahora Asocaña le pide al Estorbo Colombiano que ponga orden y se haga sentir mano dura contra la liberación de la Madre Tierra.
Y así fue en el último mes crecen los ataques, hay combates entre ejército y guerrillas en las fincas que estamos liberando estallan bombas en nuestras aldeas de liberación -el posconflicto se instala en todo el norte del Cauca- capturan, torturan, y judicializan liberadores destruyen los cercos para pastoreo de animales fumigan con veneno nuestros huertos ofrecen recompensa por asesinar liberadores
y lanzan una propuesta de negociación, firmen.
Nada de firmen el único acuerdo posible es la libertad de la Madre Tierra nuestra libertad
la de nosotras, nosotros de todos los seres de la vida.
Nosotras liberadoras
nosotros liberadores
hasta aquí venimos a compartirles la poca comida que logramos cosechar en las tierras que estamos liberando desde hace cinco años porque la gran mayoría de cultivos fueron destruidos por el Estorbo Colombiano con tractores, tanquetas, fumigada desde avionetas.
En las tierras que estamos liberando el Estorbo Colombiano nos destruyó las cosechas algo quedó escondido en los rincones.
De esos puchos que cultivamos a escondidas nos hemos alimentado durante cinco años junto con la cosecha de las tierras que liberaron nuestras mayoras y mayores llenamos un camión, aquí presente
junto con el esfuerzo de los parches de Cali que hace años vienen frenteando al monstruo y que han recogido monedas y aportes para compartir con ustedes comunidades de Cali, familias del distrito de Agua Blanca.
Mirá ve, como dicen nuestras mayoras donde comen dos, comen tres y como dicen los parches en Cali la cura es colectiva.
Desde las tierras en proceso de liberación en el norte del Cauca llega la Tercera Marcha de la Comida una forma de decir no están solas, no están solos les queremos.
Lo decimos desde lo concreto con estas pocas yucas,  limones, plátanos bananos, rollizos, guiños zapallos, naranjas, aromáticas, mandarinas, maíz. arroz.
Desde aquí desde este lugar un rincón, la periferia les contamos y les invitamos al cuarto encuentro internacional de liberadoras y liberadores de la Madre Tierra que realizaremos en agosto de 2021.
Allí conversaremos de las economías desde el pueblo desde las luchas y haremos concretas las economías para la liberación las economías para la vida.
Nos despedimos, hermanas, hermanos, no sin antes decirles que nuestra lucha es algo muy sencillo es por que nos gusta vivir la vida vivirla sabroso y en armonía con todos los seres de la vida; nuestra lucha es por un planeta donde quepan todos los seres.
Regresamos a nuestra comunidad disculpen lo poquito que trajimos hoy ojalá la próxima podamos traer más.
Si en algo compensa sepan que pase lo que pase vivos o muertos seguiremos liberando la Madre Tierra.
Fuente: Proceso de liberación de la Madre Tierra Norte del Cauca, Colombia.
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Libro (PDF) Deslegitimar el capitalismo. Reconstruir la esperanza

Reseña: CLACSO

Los actuales responsables de la economía mundial legitiman al capitalismo como sistema económico, como fundamento de la organización política y como cultural del progreso. Sostienen que globalizar los intercambios en el marco del libre mercado permitirá trascender la pobreza y entrar en un equilibrio y emancipación humana. Sin embargo, luego de tres siglos, amén de una enorme producción de riqueza, y de espectaculares progresos científicos y técnicos, la cantidad de pobres y las distancias sociales alcanzan su cumbre. Puede hablarse de una progresiva destrucción de la naturaleza, de los pueblos y naciones, y del individuo.

El presente libro ilustra estos fenómenos y la riqueza de la convergencia de los movimientos alternativos contemporáneos, quienes movilizan fuerzas sociales ante la necesidad de una visión estratégica a largo plazo, deslegitiman el capitalismo y abren la perspectiva poscapitalista.

 

Autor/a:          Houtart, François

Editorial/Editor:  CLACSO

Año de publicación: 2009

País (es): Argentina

Idioma: Español.

ISBN :    978-9962-645-23-8

 

Descarga:   Deslegitimar el capitalismo. Reconstruir la esperanza

 

Fuente  e Imagen:   http://biblioteca.clacso.edu.ar/colecciones/saladelectura/index.php?a=q&r=1&hs=1&t=1&q=Sistema+educativo&j=dl&c=general&fqf=TX&Submit=buscar+en+CLACSO

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