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Un grupo de docentes promueve un manifiesto en defensa de la entrada de la memoria histórica en el currículo

Por:

  • Docentes de la universidad y de secundaria han escrito un manifiesto para que, aprovechando la redacción del currículo de la Lomloe que entrará en vigor el curso 2022-2023, se le haga un hueco especial a los contenidos relacionados con la memoria histórica democrática. En este texto reproducimos el contenido del manifiesto.

  • Las adhesiones al manifiesto ya sean personales o como asociación o colectivo social, han de realizarse enviando el nombre y apellidos, profesión y lugar de trabajo y un mail o teléfono de contacto al mail isabelalonsodavila@hotmail.com

Las personas y organizaciones firmantes de este manifiesto pedimos al Ministerio de Educación y Formación Profesional que, para garantizar el cumplimiento de los artículos 43 y 44 del Proyecto de Ley de Memoria Democrática, dé pasos cuanto antes para articular ya en el curso escolar 2022-2023 tres medidas imprescindibles para una verdadera inclusión de la memoria histórica democrática en el currículo:

1) Medidas curriculares: Se necesita la actualización de los contenidos curriculares para 4º de ESO y Bachillerato, desarrollando en los mismos de forma clara y sin falsas equidistancias los cuarenta años de represión de la dictadura franquista y la lucha antifranquista que se mantuvo frente a ella hasta los años 70. Esto implica:

a) Revisar los libros de texto escolares y los materiales curriculares que se utilizan para que incluyan estos contenidos que actualmente están en buena medida invisibilizados y silenciados, utilizando expresiones genéricas que ocultan, más que aclarar, lo que parece no quererse abordar de forma clara y decidida.

b) Evitar expresamente la teoría de la equidistancia que viene del “segundo franquismo”, cuando el relato de la cruzada deja de ser creíble y desde las filas del propio régimen empieza a hablarse de “guerra fratricida” y de responsabilidad de ambos “bandos”.

c) Hay suficientes ejemplos de cómo hacerlo. Uno de ellos son las Unidades Didácticas para la Recuperación de la Memoria Histórica elaboradas por un equipo de expertos de la Universidad de León: http://memoriahistoria.unileon.es/

2) Medidas organizativas: Se necesita un cambio en la organización de los contenidos de Historia en el Bachillerato que, de forma similar a como se hace en otros países, dedique la historia de 1º de Bachillerato al periodo entre la Revolución Francesa y la Primera Guerra Mundial y la de 2º de Bachillerato al comprendido entre el periodo de entreguerras y la historia del presente. Sólo así se acabará con la “anomalía española” que supone la separación de la Historia del Mundo Contemporáneo y la Historia de España en dos cursos diferentes de Bachillerato y se podrá insertar la Historia contemporánea de España en la del mundo. Porque:

a) es la opción más lógica pedagógicamente.

b) sólo de esta manera se garantiza una visión que permita comprender la historia de España en el contexto global.

c) es la forma de que la II República y la dictadura no queden relegadas al final de curso, sin llegar a ellas en ocasiones, pues pasarán a ocupar la parte central del programa, garantizando así un trabajo más sereno y extenso sobre estos contenidos fundamentales.

Será necesario, además, establecer que los 44 años del período que transcurre entre la II República, la guerra civil y la dictadura franquista ocupen en torno al 50% de los contenidos del siglo XX, tanto en 4º de la ESO como en 2º de Bachillerato, tal como les corresponde por estricto tiempo cronológico.

3) Medidas formativas. Se necesita que en la formación inicial y permanente de todo el profesorado se incluya actualización científica, didáctica y pedagógica en relación con el tratamiento escolar de la memoria histórica democrática, también de forma transversal, para garantizar que se impulsa conjuntamente por la comunidad educativa el derecho a la verdad, la justicia, la reparación y la no repetición, para prevenir la reaparición del fascismo.

Firmado por los promotores del manifiesto:

Enrique Javier Díez Gutiérrez. Profesor Titular de la Facultad de Educación de la Universidad de León, Vicepresidente del Foro por la Memoria de León.

Isabel Alonso Dávila. Catedrática de Historia de Instituto (jubilada), Comisión Pedagógica de la Asociación Catalana de Expresos Políticos del Franquismo.

Fernando Hernández Sánchez. Profesor de la Facultad de Educación de la UAM, presidente de la Asociación «Entre Siglos: Historia, Memoria y Didáctica».

Pilar Domínguez Prats. Profesora de Historia del Pensamiento Político y Movimientos Sociales de la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria. IOHA (International Oral History Organization)

Fernando Yarza Gumiel. Profesor del Master de Educación de la Universidad de Zaragoza, colaborador de la Fundación Giménez Abad en temas educativos.

Fuente e Imagen: https://eldiariodelaeducacion.com/2021/08/24/un-grupo-de-docentes-promueve-un-manifiesto-en-defensa-de-la-entrada-de-la-memoria-historica-en-el-curriculo/

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Dignificar al arrabal

Por: Ilka Oliva Corado

Históricamente para la sociedad clasista y racista, en el arrabal se conjugan todos los males del mundo, por ende, quien es de arrabal automáticamente tiene que ser: ladrón, abusador, extorsionador, violador, asesino y todo lo que a la mente humana se le pueda ocurrir. Quitarse ese señalamiento es una labor titánica porque el estigma es una especie de ADN. Porque ser de arrabal se convierte en un impedimento para conseguir trabajo, para estudiar, para entablar relaciones interpersonales fuera del mismo. La gente ve a una persona de arrabal como a un delincuente del que tiene que cuidarse. Es excluida de entrada.

Por eso ser de arrabal es luchar contra corriente permanentemente, contra el sistema que ha violentado a las periferias, que las ha empobrecido y que las ha excluido de todo derecho y beneficio como parte de la sociedad. Las ha acusado de ser el máximo peligro del país. Las famosas zonas rojas que abundan en Latinoamérica. Esa América Latina socavada, despojada, humillada y mancillada por las grandes mafias oligárquicas que son el peligro real para la población. Literariamente las célebres favelas que le dan un romanticismo a la ensoñación.

Pero, cómo es vivir sin agua potable, sin energía eléctrica, sin calles pavimentadas y sin servicio de drenajes, sin autobuses, sin trabajo, sin casa. Cómo es vivir en hacinamiento y sin los alimentos básicos, sin medicinas y sin servicio de salud. ¿Cómo pretende la sociedad que un ser humano sobreviviendo en estas condiciones pueda terminar el nivel básico de educación, el diversificado y la universidad? ¿Cómo se supone que los padres de familia pueden alimentar a sus hijos si se les niegan las oportunidades de desarrollo? ¿Cómo se pretende que tengan una vida integral si son violentados diariamente por las fuerzas de seguridad? ¿Si viven las limpiezas sociales que buscan eliminarlos? ¿Si a los jóvenes los encierran en las cárceles que son centros de tortura por su origen y apariencia? ¿Si la violencia institucionalizada los obliga a delinquir?

Porque los ha violentado toda su vida que los que llegan a la edad de la adolescencia, sin amor propio, sin sueños, en un estado de depresión profundo, peleados con la vida, sintiéndose basura, son utilizados por las mafias oligárquicas para que repartan la droga que ellos producen, para que entreguen los paquetes, para que cobren las deudas de los hijos de papi y mami que por su privilegio de clase son los intocables. Y les va la vida en ello, porque qué vale un adolescente de arrabal, lo desaparecen y no pasa nada, negarse a delinquir o a hacer el trabajo sucio de las mafias oligárquicas significa morir. ¿Qué vale una niña de arrabal? Son las que forman parte de las estadísticas de desaparecidas, sus vidas terminan en bares del país y en el extranjero porque son el mejor negocio, el más rentable: sus cuerpos como tráfico sexual.  ¿A qué esperan que se dedique un niño cuando crezca si lo bombardean con la televisión con telenovelas y series de narcotraficantes? ¿Si en la radio lo aniquilan con canciones de drogas y cárteles todo el día? Si el mensaje del gobierno es entre más tranza más triunfador. Si además le niegan todo recurso y oportunidad.  ¿Y qué esperan que hagan los papás si tienen que trabajar 16, 18 horas al día para darles por lo menos una comida al día?

Ser de arrabal es tenerlo todo en contra, por eso nadar contra corriente es la resistencia de la periferia. Sólo el arrabal mismo se puede dignificar. De afuera solo llegará la exclusión, la calumnia, el rechazo, el abuso, el menosprecio, la injusticia. Por eso quien es de arrabal tiene la misión titánica de ser rostro y voz de su comunidad, que representa a la periferia en cualquier lugar a donde vaya. Por esa razón tiene que cuidar sus palabras y sus actos. Tiene que ser un ente de cambio, entre la infancia y la adolescencia, tiene que influir para que esos niños, niñas y adolescentes en lugar de verse a sí mismos como basura, se vean como seres humanos que pueden derrumbar la barrera del odio y de la injustica y lograr sus sueños. Porque para eso han cultivado toda su vida la habilidad de la resistencia y de nadar contra corriente.

Quien es de arrabal tiene que cuidar la forma en que camina, en que se para, en que habla, sus ademanes porque hay gente observándolo, gente que lo verá hacia abajo siempre y gente que lo verá como un ejemplo a seguir. Ser de arrabal es esforzarse tres, diez veces más que cualquier otro. Es dar el 110% en todo lo que hace. Es madrugar y acostarse tarde; estudiando, repasando, ejercitando su mente y su espíritu. Siendo parte activa de la comunidad. Ser una persona funcional dentro y fuera del hogar, con esto rompiendo la estructura patriarcal de los roles de género. Un niño de arrabal igual puede lavar ropa que una niña y hacer limpieza y arreglar las camas y lavar el baño. Lavar los platos. Es utilizar la tecnología a su favor, ver documentales sobre cultura, arte, deportes, pueblos inhóspitos, todo lo que no les permite las circunstancias económicas y de movilidad lo pueden encontrar en la tecnología. Se juntan en grupo y van a la casa de alguien que tenga internet y algún aparato donde puedan visitar las plataformas digitales. Se puede hacer, claro que se puede, porque es una de las responsabilidades de la resistencia. El recurso que no está se busca hasta encontrarlo.

Es el arrabal mismo el que tiene que luchar contra el bombardeo televisivo que solo busca denigrarlo. ¿Cómo? Realizando programas culturales dentro de la comunidad, ambientales, políticos, deportivos. Y para eso se necesita la ayuda de todos, de los docentes, de los vendedores de mercado, de los pilotos de autobús, de los padres de familia, de los adultos. Solo el arrabal puede dignificarse a sí mismo. Es un trabajo lento, al que no se le verá el cambio a corto plazo y que será generacional, pero debe hacerse. Lo mismo que plantar árboles en los barrancos que los circundan, eso impedirá los deslaves.  Se puede hacer y para eso tenemos nada más que informarnos de las hazañas realizadas por otros en otros tiempos en peores circunstancias. El ser humano tiene la capacidad de realizar lo impensable.

El arrabal tiene la obligación de ser semillero de mentes analíticas que cuestionen el sistema y que tengan las agallas para cambiarlo, para eso debe nutrirse diariamente de la memoria histórica y tener fuerza de voluntad.

Fuente e imagen: https://cronicasdeunainquilina.com

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El libro como praxis transformadora de la realidad social

Con motivo del Día Internacional del Libro y del Derecho de Autor a celebrarse el 23 de abril de cada año, cabe matizar en algunas reflexiones que evidencien la relevancia de este objeto que contribuye al cultivo y difusión de la riqueza intelectual y espiritual de las sociedades. Es de destacar que en esa fecha coincidieron los fallecimientos de dos titanes de la literatura universal: Miguel de Cervantes Saavedra (1547-1616) y William Shakespeare (1564-1616).

En principio, el libro es la memoria histórica de la humanidad y una forma efectiva de resguardar los conocimientos y saberes ante la corrosión del tiempo y el olvido. Sin el libro las sociedades perderían la brújula respecto a las formas de imaginar, fabular, sentir, proyectar, ser y hacer que se expresan y acumulan en sus praxis cotidianas.

Con el libro es posible compendiar las experiencias y observaciones pasadas y presentes para otorgarles una proyección histórica en generaciones futuras que accesarán a sus páginas, y desde ellas nutrir su espíritu y contribuir a la edificación y reconfiguración perpetúa de su civilización y materialidad. Sin el libro, toda praxis cotidiana carece de refinamiento y organicidad, al tiempo que se perpetuaría en el silencio y el anonimato. Solo el libro es capaz de preservar la palabra que le otorga sentido a la realidad social.

Sea en su formato impreso o digital, el libro está dotado de un potencial semántico que cimbra la mirada y la mente. Nos transforma a medida que interiozamos su lenguaje y sus símbolos; al tiempo que modifica las condiciones de vida en las que estamos inmersos.

Una oda al libro supone comprender su carácter creador y transformador. Supone asumirlo como un elemento que puede detonar el sentido de comunidad en medio de la entronización del individualismo hedonista y del social-conformismo. El libro es, pues, un nexo que nos vincula con otras culturas y con diversas formas de vida y de pensamiento, al tiempo que abre paso a la interculturalidad. Su contenido no es neutral a medida que el autor tiene como finalidad última transformar la realidad y las formas de concebirla. El libro es, en parte, conocimiento riguroso de la realidad y a su vez es ideología, biografía y sensibilidad.

En principio, el conocimiento es una construcción social; una praxis colectiva, fruto de las interacciones de los individuos en sociedad. No se crea conocimiento –en cualquiera de sus modalidades– de manera aislada. Se crea conforme los autores se confrontan con la realidad y la alteran al nombrarla y categorizarla. El libro tiene como función atesorar ese conocimiento y dotarlo de validez a medida que se expone al fragor de la contrastación y la deliberación. Aunque también existen libros –los literarios– que apelan a la incentivación y exaltación de las emociones tras sensibilizar a sus lectores y llevarlos a múltiples confines en alas de la imaginación, la ficción, la metáfora y la moraleja.

El libro forma una mancuerna indisoluble con la lectura (https://bit.ly/3u30A2S). Sin el ejercicio de la lectura, el libro perdería sentido y deambularía perdido por el desierto del olvido y la resignación. De ese ejercicio fructifican nuevos diálogos e hipertextualidades que permiten edificar renovadas ideas, argumentos y concepciones sobre el mundo y la vida. Los conocimientos se recrean, al tiempo que esos diálogos abren cauces para posicionar nuevas facetas observables de la realidad.

La lectura del libro es un proceso imaginativo, multidireccional y creativo. Más que asumir al lector como un ser pasivo, su carácter activo se eslabona a medida que incursiona en ese diálogo con el autor y explora facetas de la realidad anteriormente inimaginables. Sin ese diálogo, lo que persisten son leedores y libros a la deriva sin mensaje recibido.

Sin el libro el ser humano sería incapaz de trascender y de condensar la memoria histórica que forja referentes de pensamiento y acción. El libro es creación, es proyección, es lucha eterna contra la desmemoría y la negligencia, y es praxis política a medida que contribuye a transformar la realidad y a medida que es fruto de diálogos colectivos que fusionan procesos civilizatorios y refinamientos de los errores pasados.

Recurrir al libro no solo es un mero ornato intelectual que puede aislarnos de la realidad y de su carácter contradictorio y cambiante. Es, ante todo, una praxis que nos posiciona en el sendero de la conciencia donde reconocemos a «el otro» como un «nosotros». Es, pues, una forma de construir interculturalidad y de acercarnos a lo ajeno y distante, reivindicando lo sui géneris y lo que nos hace diferentes.

Sin el libro se pierde capacidad para discernir y para refinar el juicio y el razonamiento lógico. El acompañamiento de sus páginas permite al ser humano reducir la incertidumbre y orientar la brújula que guía el caminar cotidiano y sus avatares.

En suma, acercarnos al libro es una manera más de sensibilizarnos, de descubrir múltiples mundos de la vida y de encarrilarnos por el sendero de la esperanza, la utopía y la creatividad. Solo así será posible nutrir la formación de la cultura ciudadana, alejar el colapso civilizatorio y de revertir la crisis de sentido y la desciudadanización.

Fuente: https://rebelion.org/el-libro-como-praxis-transformadora-de-la-realidad-social/

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El despertar del pueblo colombiano

Por:  Ilka Oliva Corado

En el 2015 fue Guatemala, manifestando por corrupción los sábados de ir a broncearse, Latinoamérica se asombraba de ver a la sumisa y chambona sociedad guatemalteca por fin rebelarse a las cansadas después de haber elegido a un genocida como presidente; no manifestaban pidiendo justicia por las víctimas del genocidio que negaban, sino por corrupción. Pero algo es algo, dadas las circunstancias de una muy débil memoria histórica. Se dejaron meter gol de chilena cuando les pusieron a Jimmy Morales como presidente y después de éste solitos fueron al matadero cuando votaron también por Giammattei, tan ruin como los otros. Ahí terminó la bulla de la gran dignidad guatemalteca de la que pregonaban los manifestantes mestizos, porque los pueblos originarios se mantuvieron en la lucha sin dar paso atrás.

En el 2019 fue en Ecuador, que el pueblo salió a manifestar por el subsidio a la gasolina, a causa de una serie de medidas de austeridad firmadas por Lenin Moreno. El pueblo se volcó a las calles y en 10 días el gobierno le dio palo, revés y derecho. Masacre tras masacre. El pueblo reculó cuando se avisó que vaya pues, está bueno, bajita la mano vamos a eliminar esa medida pero los vamos a clavar en otras: el pueblo aceptó. Tanto que avaló en silencio la dictadura y terminó votando por la continuidad de la misma. La sangre regada de los masacrados no importó.

En Chile la lección la dieron los adolescentes que se saltaron las trancas del metro como muestra de rebeldía ante el abuso gubernamental del alza al pasaje, también en 2019. Agarraron aviada los que les seguían en edad mientras los adultos mayores que vivieron la dictadura los observaban atónitos, lo que nunca se pensó estaba sucediendo en el Chile desangrado donde el fascismo comenzó a deshilar a América Latina. Lo de un día pasaron a ser semanas y luego a meses, el pueblo salió a las calles y la dignidad enardecida de la memoria histórica hizo acto de presencia en cada rincón del país. Ahí estaban los mártires, los desaparecidos, los sobrevivientes junto a la nueva semilla que emergía de las profundidades de la tierra: Chile le dio una lección a Latinoamérica y al mundo. Cuando se quiere se puede. Luego vino la pandemia y ahí murió la flor. Pero quedó el recuerdo del estadillo social y el cambio de nombre de la Plaza Baquedano o Plaza Italia a Plaza de la Dignidad y como reseña de aquel tiempo la postal de un perrito negro con su pañuelo rojo. Ojalá que el pueblo chileno solo esté tomando impulso y no haya reculado enterrándose de nuevo.

La pandemia: arma de guerra utilizada por los gobiernos neoliberales contra los pueblos en pampa.

Colombia quiso sacudirse de la modorra, porque de Latinoamérica es el país donde comenzaron las estrategias post dictaduras con el Plan Colombia que se regó a lo largo y ancho de la Latinoamérica neoliberal, con diferentes nombres dependiendo la temporada. Colombia que nos duele tanto. En el 2019 también se organizó una serie de manifestaciones contra el gobierno debido a la implementación de medidas económicas que el Estado pensaba ensamblarle al pueblo. Que le terminó empotrando de todas formas. Ahora bien, por qué Colombia no firmó por La Paz, ¿qué pasa por la mente de esa sociedad? También sabemos que La Paz no es más que un papel porque miremos Guatemala cómo está y que también firmó La Paz. Pero, los ex guerrilleros entregaron las armas, los han ido matando de uno en uno los mismos que masacran poblados enteros y les roban sus tierras y que obligan a la migración forzada a otros. Han asesinado docenas de líderes sociales, defensores de los recursos naturales, las limpiezas sociales en los arrabales y nada de esto ha hecho que el pueblo colombiano se levante enardecido por el dolor y la rabia de ver morir a su gente en manos de tanto cobarde paramilitar. ¿Y lo hace levantarse una reforma tributaria? ¿En serio? Dado nuestra historia latinoamericana de las últimas décadas, cabe decir que peor es nada.

De aquellas manifestaciones en Colombia, Chile y Ecuador quedaron asesinados, desaparecidos, abusos sexuales por parte de policías y militares hacia mujeres que manifestaban. La violencia de las dictaduras de antaño llevadas a otro nivel, ante los ojos del mundo y todos los medios de comunicación habidos y por haber. El fascismo no le teme a nada, las oligarquías neoliberales tampoco. ¿A qué le tiene miedo el pueblo si le han quitado todo? Guatemala, El Salvador, Honduras, Colombia, Ecuador, Chile, con gobiernos neoliberales, pero los grandes medios de comunicación nos repiten todos los días que las dictaduras se viven en Cuba y Venezuela. ¿Acaso no es hora ya que Latinoamérica despierte en dignidad y organice un paro general indefinido que saque a las oligarquías del poder? Para conformar así de una vez por todas la Patria Grande. Es tiempo de tener humildad para escuchar y unirse a la fuerza, dignidad, sabiduría y coraje de los pueblos originarios.

Saludo al pueblo colombiano y su despertar de la modorra, que este sea el inicio del fin de la dictadura para ver nacer una Colombia desbordante en flores de maracuyá.

Fuente: cronicasdeunainquilina

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Grupos indígenas protestan contra reforma tributaria en Colombia


Movimientos de pueblos indígenas se manifiestan en contra de la reforma tributaria en Colombia mediante un paro nacional que inició con la derriba de la estatua del conquistador español Sebastián de Belalcázar.


Integrantes del pueblo indígena Misak, en el marco del paro nacional en Colombia, derribaron la estatua del fundador de la ciudad de Cali, Sebastián de Belalcázar, como reivindicación de la memoria histórica de su nación. “Así como cayó Sebastián en Cali, así caerá Iván Duque y su reforma tributaria”, afirmaron integrantes del Movimiento de Autoridades Indigenas del Sur Occidente (AISO).

Diversas organizaciones y movimientos de base del macizo colombiano tomaron hoy las calles de Popayán, donde el año pasado miembros de la comunidad indígena Misak también derribaron una estatua del español a quien acusaron de genocidio por ser responsable de la masacre de cientos de nativos durante la época de la conquista de Ámerica.

En el Cauca colombiano, “el departamento que más muertos ha colocado en el marco de esta pandemia y en el marco de este gobierno que tanto nos ha oprimido”, según el integrante del Comité de Integración del Macizo Colombiano (CIMA), se realizan protestas por parte de pueblos de diversas veredas, corregimientos y municipios para exigir una renta básica y rechazar la reforma tributaria y la política del glifosato que, para el manifestante “no es otra cosa que la política guerrerista”.

“Estamos aquí gritando que no estamos de acuerdo con la reforma tributaria que nos quiere imponer el gobierno nacional, pero también estamos en defensa la vida, en defensa de las y los líderes. Hoy estamos aquí diciendo “¡Sí a la vida!”, defendiendo el territorio, defendiendo el agua, defendiendo las semillas”, reportaron desde las protestas realizadas en distintos puntos de Cali, Colombia.

Fuente e imágenes: https://desinformemonos.org/grupos-indigenas-protestan-contra-reforma-tributaria-en-colombia/https://desinformemonos.org/grupos-indigenas-protestan-contra-reforma-tributaria-en-colombia/
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Reconstrucción: un videojuego que propone educar desde la memoria en Colombia

Reconstrucción: la guerra no es un juego» es un videojuego disponible para dispositivos móviles que cuenta la historia de Victoria. Mientras ella regresa a su pueblo natal, reconstruye memoria desde la resistencia, la dignidad y, sobre todo, desde el perdón. Colombia Informa logró conversar con Álvaro Triana, su productor,y abordar este proyecto que ya lleva un par de años disponible gratuitamente en las tiendas de aplicaciones móviles.

Trailer de Reconstrucción: la guerra no es un juego

La historia comienza con una mujer que está viajando de regreso a su pueblo natal. Al inicio no se sabe su nombre, por qué regresa, ni por qué tuvo que huir de allí 17 años atrás. Estas son cosas que se van descubriendo a lo largo del desarrollo del videojuego. Reconstrucción le apuesta -desde una ficción con muchas referencias reales del conflicto armado colombiano- a la memoria y al perdón.

Victoria, la protagonista del juego vuelve entonces a “Pueblo Escondido”. Aunque este lugar no se puede ubicar propiamente en un mapa, ni su relato está archivado en los múltiples libros y productos de memoria histórica, no se puede negar que es parecido a los diferentes pueblos de donde han salido las miles de víctimas del conflicto armado.

Este videojuego pertenece al género aventura gráfica. Fue lanzado en enero de 2017 por Pathos Audiovisual y hasta hoy cuenta con más de 10.000 descargas en las tiendas de aplicaciones móviles. Hace parte de un proyecto transmedia que involucra una serie de minidocumentales y una página web que recopila varias de las historias que sirvieron de inspiración.

Busca ofrecer una herramienta pedagógica que permita educar en la empatía y conocer el aspecto humano del conflicto armado. Por eso, el juego le da centralidad a las decisiones del jugador y la manera que estas decisiones tienen repercusiones para la protagonista y para los demás personajes con los que interactúa, ya sean vecinos del pueblo, paramilitares o guerrilleros.

Victoria recuerda la incursión paramilitar que vivió su pueblo y, por supuesto, lo que tuvo que hacer para sobrevivir. Mientras, se debate entre unirse a la guerrilla, ayudar a los pobladores o perdonar a uno de sus victimarios. Como dice Doña Doris, una de los personajes del juego, “perdonar alivia el alma”.

“Lo que queríamos era tensionar un poco más la narrativa del conflicto y eso va orientado a las personas que queremos que jueguen Reconstrucción. Idealmente es para personas no tan relacionadas, quizá un poco ajenas, al conflicto. Intentamos que se sintiera que no hay una respuesta obvia, que no hay una sola solución a todo. No podemos pintar esto en blano y negro”, explica Álvaro Triana.

Desde esta intención parte la decisión de poner a Victoria como protagonista para intentar expresar las formas que el conflicto ha afectado de manera distinta a las mujeres y las infancias, sumando esos elementos a un ejercicio de reflexión.

Triana también explica que, si bien el recibimiento del juego en general ha sido bastante positivo por parte de usuarios y académicos, no se ha podido hacer parte de una iniciativa constante y fuerte de educación en la memoria. Sin embargo, con jóvenes y estudiantes ha sido utilizado como herramienta pedagógica.

“El problema que yo le veo, la parte que a mí me frustra, es que nunca se logró tener un apoyo al respecto. Ni con el Centro de Memoria, ni con la Unidad de Víctimas, la Secretaría de Educación o los Ministerios de Educación. A pesar de que tenemos evidencia que se puede usar como herramienta pedagógica”, declara Triana.

Es indiscutible que los productos digitales presentan un atractivo diferente para trabajar con estudiantes y jóvenes en general. Por eso, el productor Triana afirma que Reconstrucción abre las puertas para que “conversemos qué decisiones tomamos. Qué decisiones tomó mi compañero y mi compañera. Y ¿qué pasó ahí y por qué? Es un tema que genera conversaciones interesantes. Tampoco es pensar que el juego lo va a resolver todo pero si puede abrir conversaciones con una generación que es diferente y ve las cosas de una forma diferente”.

Victoria no es únicamente la protagonista del videojuego. Victoria es la posibilidad de encarnar un relato de violencia -de los muchos que se conocen en los ejercicios de memoria histórica- pero también de perdón, de dignidad y de resistencia al olvido. Sobre todo, Victoria es la resistencia a reproducir las relaciones violentas que han marcado la historia colombiana.

Fuente e imagen:  Colombia Informe

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A Maradona lo que es de Maradona

 Por: Ilka Oliva Corado

El balompié es del pueblo, del arrabal. Como lo son las flores silvestres, la hiedra, los zacatales y las calles enlodadas. Las casitas de adobe, de champas de lámina, el hambre, los sueños inalcanzables, el lomo macizo y curtido, la frente en alto, la mano amiga, el hombro que apoya, la mirada que lleva el alma en las pupilas. Los turnos de trabajo a deshoras, el sol  y el frío pegados en la piel.   Y los pueblos no tienen fronteras, ni idiomas, religión, ni nacionalidad, se compactan en uno solo, todos los pueblos son uno solo cuando se trata del fútbol.

Porque el fútbol es como el oxígeno, como el agua de lluvia que embellece las plantas y los campos baldíos donde juegan chamuscas los cipotes,  en el arrabal es el sustento, porque el fútbol nutre el alma. El balompié es el catalizador por excelencia de la periferia, el que provoca la mayor de las alegrías y el  mayor de los dolores compartidos cuando pierde o gana un equipo. Y no es por lo que han hecho las mafias con él, que eso es aparte.

Es la pasión de pasiones, el que hace hervir la sangre, el que eleva a los cielos a quien anota un gol,  el que baja a los infiernos a quien falla un penal, ni la droga más potente, ni la tortura más cruel  ha podido con la efervescencia que provoca el balompié en el alma humana. Sino hay que preguntarle a Mujica, cómo se vivió el fútbol en sus 12 años encarcelado.  Entonces, para comprender que los pueblos del mundo lloran la muerte de Maradona hay que entender lo que significa el fútbol en los lugares marginados, donde una de las pocas alegrías la da el deporte más hermoso del mundo.

Analizando primero esto, después es muy fácil comprender por qué Maradona fue tan querido por el pueblo que no le da su corazón a cualquier dios. El corazón del pueblo no se vende, se gana, el amor del pueblo nace solito. Y cómo no iba a amar a Maradona que pudo olvidarse del lodo del arrabal, del hambre de la miseria, del abrazo cálido de los que no tienen más que su dignidad  para afrontar la vida, que como Evita se codeó con los poderosos pero jamás vendió su alma llanera, pueblerina, de alcantarilla y que se dio a los suyos, aún con las consecuencias que esto trajera.

Porque a Maradona no lo expulsaron del fútbol de élite por las drogas, lo sacaron por su irreverencia de arrabal, por esa prestancia suya de pararse con la frente en alto y hablar cuando otros callaban o se ponían de alfombra o de rodillas, por los dos goles contra Inglaterra que jamás se los perdonaron. Por el orgullo de alcantarilla, por hacer lo que se le venía en gana cuando otros doble cara guardaban las apariencias. Qué bueno que pudo, que intentó ser libre a su manera, en este mundo que nos esclaviza de una u otra forma. Por lo menos uno de nosotros intentó volar sin olvidarse llevar en sus alas la honra del arrabal.

Se extravió en el camino tal vez, ¿pero ¿quién no lo hace?, solo que él por ser el Dios del fútbol cualquier suspiro era público. Y quienes lo odiaban por su origen, por sus arrestos de identidad de clase, lo dimensionaban más.  De ahí mundanos somos todos, unos más que otros pero al final también chapoteamos en el mismo lodazal. ¿Por qué él tenía que librarse del machismo y del patriarcado? ¿Acaso nos hemos librado nosotros? ¿Por qué poner sobre sus hombros el peso milenario de la misoginia  y no  tomar la parte que nos toca? ¿Por qué lapidarlo cuando somos todos parte de este sistema que violenta a las mujeres? ¿Y por qué no pensar en lo que hace la exclusión  y los golpes (físicos y emocionales)  en la mente y el alma de un niño de arrabal? ¿Por qué él tenía que librarse de sus infiernos, solo porque era el Dios del fútbol? ¿Y nosotros nos hemos librado de los nuestros? ¿Por qué tenía que librarse él de los encantos que brinda el patriarcado en el mundo del fútbol a los hombres? ¿Acaso no era humano también? ¿Acaso tuvo guía alguna en la vida? ¿Acaso no fue solo a enterrarse de narices desde la miseria al mundo millonario del fútbol de élite? ¿Por qué tenía que ser ejemplo y tener equilibrio en su vida? ¿Y el sistema, qué decimos del sistema y el entorno?  Es cierto, uno debe ser en los deportes lo que es en la vida misma. Pero eso aplica para todos, no solo para un ser humano. ¿Lo hemos logrado nosotros? ¿Y si lo hemos logrado qué nos da el derecho  derecho para señalar  a los demás?

Lo que sucede con Maradona es que el odio que le tienen es tanto porque jamás le perdonaron que no olvidara su origen, que no vendiera su alma de arrabal ante el lujo de la opulencia, de los que violentan a los pueblos. Y que por el contrario, en lugar de buscar la sombra y el acomodo de los fascistas se fuera del lado de los que llevan palo y metralla cuando no tenía necesidad alguna. Cuando pudo olvidarse  de ellos.

No era solo su habilidad deportiva, su técnica de domino de balón, su genialidad con las fintas, sus goles espectaculares, lo que hace inmenso a Maradona es su identidad de clase y su memoria histórica. Decidir de qué lado de la vida estar, aunque eso le valió el flagelo de los que le contaron las costillas cada vez que pudieron.

Por eso lo lloran los pueblos, porque pudo venderse, ponerse de alfombra o de rodillas ante los oligarcas y las grandes mafias del fútbol y del capital,  pero  decidió tragar tierra con los que chapotean entre el lodo, de ahí que su piernas crearan arte  dentro del campo de fútbol  con la arcilla y sus actos rebeldes enamoraran el alma de los arrabales. Y desde los arrabales del mundo le decimos gracias, por habernos dejado soñar y disfrutar con la pasión de pasiones, pero por levantar la voz cuando pudo callar y olvidar su origen y a los suyos.

Por mi parte la selección de mis amores es y será Brasil y mi jugador favorito Pelé, pero a Maradona lo que es de Maradona.

Fuente:  https://cronicasdeunainquilina.com

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