El ministro de Educación, Fander Falconí, exhortó a las autoridades educativas (rectores, vicerrectores y directores de planteles) y a los Coordinadores Zonales y Directores Distritales compromiso para iniciar una cruzada ética en defensa de la seguridad y protección de los estudiantes que asisten a los establecimientos educativos.
Mediante una carta, el secretario de estado aseguró que “como autoridades del sistema educativo no pueden permanecer impávidos frente a esta situación”, y deben ser conscientes que son los primeros llamados a proteger y a defender la integridad física y emocional de los estudiantes.
“Es su obligación prevenir, denunciar y actuar judicial y administrativamente frente a estos hechos, sancionando con el mayor peso de la ley a los infractores”, indicó según recoge un comunicado emitido por el Ministerio.
En ese sentido, Falconí emitió el Acuerdo Ministerial 2017-00052, que expide “el instructivo de actuación para la atención de niños, niñas y adolescentes víctimas de violencia sexual cometidas o detectadas en los establecimientos educativos del sistema educativo nacional y los procesos para la investigación y sanación”.
El objetivo del instructivo es regular los procedimientos para la prevención, atención y acompañamiento a los niños, niñas y adolescentes de las instituciones educativas (fiscales, fiscomisionales, particulares y municipales) que se vean afectados por infracciones de tipo sexual; así como orientar respecto a la actuación administrativa y judicial frente a este tipo de infracciones.
“De esta manera el Ministerio de Educación trabaja arduamente para construir un presente feliz para la niñez y juventud, por lo que es corresponsabilidad de toda la sociedad: educadores, estudiantes, madres, padres de familia y/o representantes legales unirse a esta lucha”, señaló el comunicado.
Europa/España. 24/06/2017. Fuente: El Pais. Autor: Nacho Carretero.
El barrio de la Ventilla, en Madrid, está escondido. El Paseo de la Castellana, la avenida de Asturias y el parque de La Ventilla lo encajonan y aíslan del resto de la ciudad. En ambas calles, en los años 60, levantaron grandes edificios de viviendas para que, cuando uno entrase en Madrid por el norte, no viese desde la ventanilla la pobreza de La Ventilla.
Hoy sigue siendo un barrio popular y humilde. Y, desde hace unos años, está custodiado por las cuatro torres; cuatro rascacielos que se yerguen sobre las casitas de ropa tendida en la ventana y teja gastada. En el corazón del barrio, con el recreo a los pies de los rascacielos, existe un colegio llamado Centro de Formación Padre Piquer. Parece un cole de barrio más. No lo es.
De Madrid a Vilanova de Arousa, en Pontevedra, solo hay un salto. El necesario para girar en un cruce improbable desde una carretera comarcal en pleno corazón de las Rías Baixas. Tras dos curvas y un par de baches, se llega al CEIP Viñagrande-Deiro. Otra vez, desde fuera, nada especial.
Ambos, Padre Piquer y Viñagrande, son dos de los -cada vez más numerosos- centros y colegios que imparten una educación alternativa en España. ¿Aulas fijas, asignaturas y libros de textos? Eso es pasado en estos lugares.
Estos colegios no tienen asignaturas ni libros de texto. Los profesores y los alumnos se mueven entre aulas y se mezclan por edades
“Aquí trabajamos con ámbitos, no con asignaturas”. Lo explica en el laboratorio del colegio Ángel Serrano, director general del Padre Piquer, un centro que es concertado y propiedad de la Fundación Montemadrid. A él acuden alumnos a partir de 12 años, un desafío añadido en lo que a pedagogía alternativa se refiere. “Tenemos el ámbito socio-lingüístico y el matemático-científico. No tenemos asignaturas ni libros de texto, trabajamos con material digital, en grandes grupos de unos 60 alumnos y con tres o cuatro profesores. Llevamos a cabo proyectos y trabajos en los que el alumno tiene la iniciativa y el profesor le va guiando. Tienen un margen de libertad muy amplio, ellos deciden por dónde avanzan. Y encima con adolescentes, cuando lo habitual es que este tipo de metodología se implemente en educación infantil”.
Y así funciona la educación infantil en el Viñagrande, colegio público. Su director es Javier García, un joven que, hace tres años, a punto estuvo de abandonar su carrera docente. “Entré en este colegio y me encontré a profesores desmotivados y alumnos sin energía. Tenía dos opciones: o me iba o cambiábamos esto de arriba a abajo”. Y lo cambiaron.
Javier y su equipo empezaron a tirar muros y tabiques para proporcionar espacios abiertos. “Y más que tiraríamos su pudiésemos”, dice. Abandonaron los libros de texto y las asignaturas. Y mezclaron a los alumnos por edades. Los de primero y segundo trabajan juntos, igual que los de tercero y cuarto y los de quinto y sexto. En su caso, la materia de enseñanza se clasifica por contextos. Tienen cuatro: el humanístico, el literario, el matemático y el científico. “Los niños van participando en proyectos, no seguimos las lecciones de un libro. En el proyecto, además de aprender la materia, la trabajan en distintos ámbitos, hacen reportajes, la tuitean, intercambian ideas… La diferencia con lo que hacíamos hace años es abismal”.
En ambos centros la atmósfera está lejos de la que un niño de los años 80 (ni hablar si nos retrotraemos más) sentía al entrar en su colegio. Mientras cruzamos el patio del colegio Padre Piquer, podemos ver a dos niñas pintando sobre sendos caballetes mientras otros chicos juegan al tenis y, de fondo, un tercer grupo completa un mural en una pared. Un ambiente renacentista en pleno barrio popular de Madrid.
En el Viñagrande nada parece un colegio. Las aulas son amplias, luminosas y están llenas de estímulos: libros, ordenadores, murales, pizarras, juguetes, un supermercado de plástico, fotografías, cámaras de vídeo, tablets, trípodes… Los niños se mueven de un espacio a otro, sin aparente orden ni concierto. Una profesora pasa descalza por el pasillo. “Y, sin embargo, están trabajando”, dice Javier. “Están trabajando muchísimo. Cada chaval está en un proyecto y el profesor les va orientando y ayudando. Tienen que completar los proyectos de la misma forma que antes tenían que aprenderse la lección. Solo que la forma es muy distinta”.
Echando un ojo en los alumnos se perciben niños y niñas llenos de energía, ansiosos por completar proyectos. “Sentar a un niño a las 9 de la mañana y pretender que te esté escuchando cinco horas es absurdo”. Por eso, en Viñagrande, lo primero que hacen los alumnos al llegar es una hora y media de ritmo, movimiento y gimnasia. María Castro, profesora de Educación Física, lo explica. Y en su discurso emplea términos como “sinapsis, corteza cerebral, hemisferios, reflejos primitivos, psicomotricidad…”. Y lo que María cuenta es que “un niño de 6 años es puro movimiento. O los estimulamos o los medicamos en nombre de la hiperactividad para que estén seis horas sentados en silencio”.
Las nuevas corrientes
Padre Piquer y Viñagrande aplican metodologías alternativas a las habituales en el sistema educativo español. Cumplen la ley y son sometidos a inspecciones continuas. El resultado es el mismo, los alumnos salen formados. Lo que cambia es la forma.
Carmen Pellicer, presidenta de la Fundación Trilema, define este genérico y amplio concepto de pedagogía alternativa como “hacer las cosas de manera muy flexible. Encontrar lo que motiva a los alumnos y trabajar con eso”.
Eulàlia Torras, doctora y profesora de la Universidad Internacional de Valencia, añade que “las propuestas de la educación actual no son contrarias a la educación tradicional, al contrario, las bases se encuentran en modelos de ciencias de la educación que venimos utilizando desde hace muchos años. La innovación pone énfasis en las potencialidades de las tecnologías de la información y la comunicación”.
Los centros con métodos alternativos presentan las tasas de absentismo y fracaso escolar más bajas
Existen distintas escuelas o métodos, la mayoría de ellos creados a principios del siglo pasado. Uno de los que más éxito está teniendo es el de la escuela de Waldorf, en el que la autorrealización el alumno es el objetivo prioritario. No existen asignaturas ni libros y los niños no aprenden a leer ni escribir antes de los 7 años, ya que emplean ese tiempo en jugar y desarrollarse.
La pedagogía Montessori, de origen italiano, deja libertad al niño y el profesor se convierte en observador. El método Regio Emilia, también italiano, se basa en experiencias reales y el Changemaker busca la transformación social mediante la creatividad. Hay muchos más métodos: Doman, Kumon, Amara Berri… Todos se caracterizan por diferenciarse de los métodos tradicionales y por dar mayor autonomía y libertad al alumno y al sistema de enseñanza.
Aula de enlace del Padre Piquer, donde los alumnos recién llegados a España aprenden castellano.LUIS SEVILLANO ARRIBAS
Explica Eulàlia Torras que, básicamente, todos los métodos responden a tres tendencias: “el conductismo, el cognitivismo y el constructivismo. El constructivismo es actualmente el que cuenta con un mayor número de modelos educativos”.
«No somos hippies»
“Hay padres que creen que aquí somos hippies. Y de hippy ya me dirás tú que tengo”, dice Javier riendo, a la entrada del Viñagrande. “Una cosa es que el alumno sea más libre aquí y otra que haga lo que quiera. No. Aquí estamos constantemente vigilando, atendiendo y supervisando a los alumnos para que rindan al máximo”.
«Algunos padres se creen que somos hippies. Es normal que desconfíen, pero los resultados están ahí».
De hecho, los métodos de evaluación del Viñagrande son más rigurosos que los de colegios tradicionales. “Les calificamos a diario. Valoramos cómo desarrollan sus proyectos y tienen notas cada día. Lo que pasa es que ponemos el foco en lo positivo, en lo que se les da bien, e intentamos potenciarlo. Realizamos informes para los padres y siempre empezamos por lo bueno, por lo que se le da bien al alumno. Para que los padres se estimulen”.
En el Padre Piquer también se han encontrado con la desconfianza de algunas familias cuando, en el año 2003, instauraron su nueva metodología de trabajo. Mónica Díaz-Masa es la coordinadora del Aula Cooperativa Multitarea del colegio. “Desde que implementamos este método, solo dos familias han sacado a sus alumnos del centro. Normalmente, las familias que desconfían de este sistema, son familias con niños de muy buenas notas, que temen que si viene a un centro así empeore su rendimiento”. Sin embargo, los datos del Padre Piquer son claros: 85% de éxito escolar (graduados) y un absentismo de solo el 0,7%, uno de los más bajos de España.
Y eso en un centro con 1.100 alumnos en el que el 77% de ellos están becados. Es decir, la mayoría procede de familias de clase media y baja y con riesgo alto de abandono escolar. Por si fuera poco, en el Padre Piquer hay niños y niñas de 34 nacionalidades distintas y ocho religiones. Todo un mosaico que, para sorpresa de muchos, funciona. “A los tres meses ya notamos un cambio bestial”, dice Ángel. “A los padres que nos muestran dudas, además de explicarles en qué consiste esto, les mostramos los datos. Y son incontestables”.
Más allá de desconfianzas u opiniones, está la ley. Todas las escuelas del territorio español deben adaptarse al sistema educativo, dependiente tanto de la administración central como de las autonómicas. Este sistema obliga a incorporar competencias básicas, tales como comunicación lingüística, matemáticas, ciencia, iniciativa, civismo, etcétera. Mientras se logren estas competencias, la ley es flexible en el cómo.
Tanto el Padre Piquer como el Viñagrande, al igual que el resto de colegios de España, reciben inspecciones períodicas y deben responder ante sus respectivas Consejerías. “Ven que nuestros sistemas están funcionando y no tienen motivos para ponernos obstáculos. La administración es favorable a ir evolucionando”, explica Javier García.
«De la misma forma que no queremos el sistema médico de hace 40 años para nuestros hijos, los padres no deberían querer su modelo de educación para sus hijos»
Una evolución que parece inevitable. El sistema de hace solo dos décadas ya no sirve para los niños del siglo XXI. “Muchos padres imaginan la educación de sus hijos tal y como fue la suya, pero al igual que no es lo mismo ir al médico hoy que hace 40 años, tampoco la educación es igual. Los sistemas de nuestros padres no responden a las necesidades de los niños de hoy”, explica Carmen Pellicer. “Los centros con metodologías innovadoras son los que están mostrando menor tasa de absentismo escolar y menor fracaso. Eso significa que están funcionando”.
Con el título “Los desafíos de la educación del siglo XXI, la experiencia de Finlandia”, los especialistas de ese país Matti Kuorelahti y Aki Ossi Tornberg disertarán el miércoles 28 en la Torre de Antel. La ponencia tendrá lugar en el marco del Tercer Congreso Nacional de la Educación, que a partir de septiembre comenzará los debates territoriales en busca del diseño de una nueva plan nacional del área.
Los expertos finlandeses abordarán temas como la globalidad del sistema educativo y la reforma curricular finlandesa que entró en vigencia en 2016, con énfasis en la educación media, y la formación de educadores desde las políticas de inclusión educativa. La actividad se desarrollará entre las horas 09:00 y 11:30 y será transmitida por vídeo conferencia a los centros de Antel de todo el país.
Kuorelahti es profesor emérito y exdirector del Departamento de Educación de la Universidad de Jyväskylä, de Finlandia, y Ossi Tornberg es doctor en educación por la Universidad de Laponia y consejero del Ministerio de Educación de ese país.
“Es importante recibir la información y la experiencia”, expresó la subsecretaria del Ministerio de Educación y Cultura, Edith Moraes, en diálogo con la Secretaria de Comunicación Institucional. Sostuvo que la conferencia, que no está dirigida de manera exclusiva al cuerpo docente sino a toda la ciudadanía, se enmarca en el congreso que desde setiembre buscar diseñar el Plan Nacional de Educación.
El modelo de inclusión educativa finlandés es uno de los aspectos de esta experiencia que pueden tomarse en consideración, consideró Moraes, tras precisar que el desafío en Uruguay es concretar la permanencia de los estudiantes en el sistema y lograr un aprendizaje acorde a su tiempo.
Los desafíos actuales del sistema de enseñanza comienzan en la primera infancia, por lo que consideró importante trabajar en el desarrollo cognitivo y biológico de los niños y niñas, mejorando sus condiciones de vida, para lograr un mejor aprendizaje y desarrollo como persona, reflexionó la jerarca. No obstante, sostuvo que los retos también están presentes en el resto de los niveles educativos y en particular en la enseñanza terciaria, que es la mínima exigida para lo que denominó la “sociedad del conocimiento”.
Tercer Congreso de la Educación
Moraes adelantó que en setiembre comenzarán en todo el país los debates territoriales del Tercer Congreso Nacional de la Educación, cuya instancia final se desarrollará en diciembre cuando se elaborará un documento con la síntesis final que servirá de base para el diseño del Plan Nacional de Educación en 2018.
La comisión organizadora del congreso inició su trabajo en diciembre de 2016. En ella están representados todos los sectores de la sociedad civil: instituciones educativas, sindicatos, empresas y partidos políticos, entre otros.
“Esto tiene todo lo que hace al compromiso y la responsabilidad del Estado a través de la educación pública, en lo que respecta a la formación de sus ciudadanos y a la vez la participación como eje y la responsabilidad social que en toda democracia debe ser ejercida en un ida y vuelta de propuestas, respuestas y acciones”, añadió Moraes.
América del Sur/Argentina, 24 de junio de 2017. Fuente: La capital.
El documento contiene un análisis sobre la normativa vigente, asuntos comunes y tensiones entre los proyectos a nivel legislativo, así como puntos de partida y dimensiones a tener en cuenta en la formulación de la futura ley de educación provincial.
La Universidad Nacional del Litoral (UNL) entregó sus «Aportes para una ley de educación provincial». Fue la semana pasada en un encuentro entre el decano de la Facultad de Humanidades y Ciencias, Claudio Lizárraga, y la ministra de Educación, Claudia Balagué. Desde la UNL señalan que el documento pretende sumar una mirada al debate político-educativo.
El documento contiene un análisis sobre la normativa vigente, asuntos comunes y tensiones entre los proyectos a nivel legislativo, así como puntos de partida y dimensiones a tener en cuenta en la formulación de la futura ley de educación provincial. A través del documento presentado se propone «hacer hincapié en un análisis político de los textos legales, antes que una mirada jurídico-legal, de los cinco proyectos de ley que se han presentado en la Legislatura provincial».
A partir de la lectura de los proyectos, el equipo de trabajo de la FHUC identificó ejes sobre los cuales se especifican acuerdos y tendencias, tensiones y vacancias u omisiones. Ellos son: objetivos, propósitos y rol del Estado; gobierno y financiamiento de la educación; igualdad y calidad educativa; educación superior y formación docente.
En el documento se destaca que «es preciso tener presente que no se legisla sobre el vacío. Santa Fe cuenta con un sistema educativo dinámico y completo, se despliega en numerosos establecimientos, miles de agentes, todos los niveles y modalidades. Esas realidades y su trayectoria deben ser respetadas y reconocidas».
Además, se sugiere que «la política pública en educación también debe ser periódica. Los cuatro años del mandato de las autoridades políticas podrían ser tomados como referencia. Eso ayudaría al tono republicano de la rendición de cuentas, la competición democrática y la continuidad de las políticas. Un gobernador y su legislatura debieran emplear su primer año de gestión para proponer un plan de desarrollo educacional. Podría dar lugar a una ley periódica o la simple aprobación de un plan con propósitos y metas. La información estadística y de las evaluaciones institucionales de los cuatro años podrían ser insumos para un informe complejo que dé cuenta del grado de cumplimiento de las metas trazadas en aquel plan».
Desde 2016, un equipo de especialistas de la FHUC trabajó en la elaboración de este documento que aporte al debate de la futura ley. El trabajo partió del análisis de los cinco proyectos de ley presentados a lo largo del año pasado, provenientes de distintas fuerzas políticas: Alejandro Boscarol (Unión Cívica Radical / Frente Progresista Cívico y Social); Rubén Giustiniani y Silvia Ausgburger (Bloque Igualdad y Participación); Verónica Benas (Pares); Carlos Del Frade (Frente Social y Popular) y Patricia Chialvo y Silvia Simoncini (Frente Justicialista para la Victoria). El documento se puede consultar en el sitio www.unl.edu.ar
Europa/España, 24 de junio de 2017. Fuente: El País. Autor: Ángeles Ezama Gil
¿Habrá algún Gobierno en España alguna vez que considere el tema de la educación como una prioridad? Creo que es una pregunta retórica, para desgracia de los españoles. Llevamos muchos años sufriendo sistemas educativos lamentables que han conducido la educación española a una paulatina decadencia. Desde la LOGSE no he conocido uno bueno, con todas sus siglas: LOE, LODE, LOMCE, etcétera. La actual situación del sistema educativo en nuestro país sería preocupante para políticos que se interesaran en algo más aparte de ellos mismos; entregados a sus intrascendentes batallitas particulares dejan pasar el tiempo sin hacer nada: pecan por omisión, que es también un modo de pecar. Y entre tanto la educación y la investigación en las que se compromete el futuro de nuestro país navegan a la deriva sin timón, con una financiación reducida y con unos planes de estudios descabellados que están conduciendo a nuestros jóvenes a la ignorancia más absoluta. ¡Lástima de país incapaz de generar políticos generosos con el ejercicio de la política como arte de gobernar a los pueblos para el beneficio de estos y no solo para su propio beneficio!
América del Sur/Uruguay/24 Junio 2017/Fuente: El observador
Trabajadores y empresarios advirtieron la necesidad de prepararse
En medio del conflicto que los gremios de la enseñanza mantienen con el gobierno por la Rendición de Cuentas, representantes del sector empresarial y sindical reclamaron una mayor inversión educativa e instancias de formación profesional de cara a los desafíos laborales que Uruguay deberá afrontar a futuro.
«El país no está preparado para afrontar los problemas que se nos vienen en los próximos 5 o 10 años. Ni los empresarios ni los trabajadores estamos en condiciones», dijo a la prensa el presidente de la Asociación Cristiana de Dirigentes de Empresas (ACDE), Fernando Rachetti, a la salida de la presentación del informe Aportes para construir la cultura del trabajo 4.0.
El rápido avance tecnológico y las transformaciones que genera en el mercado de trabajo es una problemática de la que el país no escapa ya que, según un estudio del Banco Mundial (BM) presentado el mes pasado, en Uruguay deben repensarse las políticas públicas en materia de empleo y educación para que el mercado laboral del futuro evite la pérdida de empleo y la desigualdad social.
Frente a este panorama, ACDE convocó una instancia de reflexión donde empresarios y trabajadores enfatizaron la necesidad de capacitar cada vez más a la sociedad para el trabajo del futuro.
El primero en ahondar este punto fue el presidente del PIT-CNT, Fernando Pereira, quien durante su exposición advirtió que «el trabajo del futuro va a estar casi íntimamente ligado a formaciones de nivel terciario» y que si los sindicatos no procesan rápido ese cambio corren el riesgo de no poder representar a los trabajadores que puedan verse afectados. «Los acuerdos que se logren hacer hoy son los que fijen condiciones de trabajo y vida a las nuevas generaciones», expresó.
En ese sentido, Pereira abordó el tema de la enseñanza y formación profesional de los trabajadores como el camino principal para construir una sociedad capaz de competir en el mercado de trabajo que se viene. Para eso, remarcó la importancia de que se asignen más recursos a la educación.
«¿Por qué se esperan resultados formidables cuando se invierte paupérrimamente?», cuestionó el dirigente, que además sostuvo que temas como el trabajo y la educación «no deberían ser temas de botín electoral». «Hay resultados educativos positivos donde efectivamente se han adecuado cambios tecnológicos, donde los sindicatos han encauzado su organización en el nuevo mundo del trabajo. Es en aquellos países donde tienen inversiones educativas de más de 6% del PBI», agregó.
Quien adhirió a sus palabras fue Isabelle Chaquiriand, directora ejecutiva la empresa Atma, que no dudó en afirmar que Uruguay se enfrenta a una cuarta revolución industrial y ya hay industrias que enfrentan «cambios profundos» en la forma de trabajar.
En ese sentido, Chaquiriand aseguró que «esta revolución va a generar millones de puestos de trabajo para aquellos que tengan capacidades y la formación adecuada». Sin embargo, advirtió la necesidad de trabajar para que esa transformación «gire en torno al empoderamiento» de todos los trabajadores y no sea «divisoria y deshumanizante».
«Empresarios y líderes de gobierno van a tener que adaptarse a estos modelos de innovación permanente. Para eso, uno de los principales desafíos es capacitarse -trabajadores, empresarios y gobernantes- en las capacidades que se van a hacer importantes. El talento más que el capital va a ser el factor productivo crítico», señaló.
El último en tomar la palabra fue el ministro de Trabajo, Ernesto Murro, quien admitió que «Uruguay debe mejorar y profundizar» su cultura y calidad de trabajo; y que si bien se están tomando acciones al respecto, hay limitaciones dado que es uno de los ministerios que tiene «menor presupuesto».
En ese sentido, informó que el próximo martes 27 de junio se convocará una instancia de trabajo multipartito con empresarios, trabajadores e incluso miembros del Ministerio de Educación, para empezar a delinear un sistema nacional de formación profesional continua que permita abarcar esta problemática desde una política de Estado.
Representantes de Mongolia y Cuba firmaron hoy un acuerdo sobre Mutuo Reconocimiento de Programas de Estudios, Diplomas y Grados Académicos de la Educación Superior.
Tal documento fue rubricado por Gelegpil Chuluunbaatar, ministro de Educación, Ciencia, Cultura y Deporte de Mongolia, y por el Embajador de Cuba en este país, Raúl Delgado.
Este último destacó que dicho convenio permitirá a los jóvenes mongoles graduados en la isla caribeña validar sus títulos académicos de forma automática al regreso a su país para comenzar la vida profesional.
Señaló además que la cooperación en materia educativa se mantiene entre los principales aspectos de la relación entre ambas naciones, lo cual permitió que más de 160 jóvenes mongoles estudiaran en Cuba diferentes carreras universitarias.
De los 20 jóvenes mongoles que en la actualidad realizan estudios superiores en Cuba, 19 de ellos lo hacen en la carrera de Medicina.
Por su parte, Chuluunbaatar destacó los resultados alcanzados por La Habana en materia de educación y dijo sentirse contento por ser quien firme tan importante acuerdo para los dos países, el cual sienta las bases para continuar estrechando los lazos de cooperación.
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