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América Latina extractivista: ¿es posible cambiar el modelo?. Dos universidades alemanas se proponen analizarlo

Latinoamérica se ha dado el lujo de vivir de sus recursos naturales, pero el modelo tiene consecuencias sociales y medioambientales, y no resiste eternamente. Dos universidades alemanas se proponen revisarlo.

La base de la economía de buena parte de los países latinoamericanos son sus riquezas naturales. Según datos de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL), del total de exportaciones de 2019 los productos primarios representaron un 82,6% en Argentina, 66,6% en Brasil, 85,9% en Chile, 77,9% en Colombia y 88,6% en Perú.

Pero a pesar de los generosos recursos de la minería, la agricultura, el sector forestal o la pesca, y los importantes ingresos por sus exportaciones, persisten inequidades sociales. «La alta dependencia de la explotación y comercialización de recursos primarios y la desigualdad son dos tendencias históricas en América Latina”, dice a DW Hans-Jürgen Burchardt, politólogo de la Universidad de Kassel y director del Centro de Estudios Latinoamericanos, CALAS.

«Sospechamos que hay un vínculo muy estrecho entre ambos, porque desde el momento en que se vive de los recursos naturales, no se necesita realmente valorar la mano de obra, como sí ocurre en sociedades desarrolladas”, agrega.

«El extractivismo va de la mano de la desigualdad”, coincide la bióloga chilena Cristina Dorador. «No sólo es un tema económico de distribución de riquezas, sino que al haber poca regulación ambiental, los territorios se van degradando, causando graves problemas a la salud y la calidad de vida de las personas”, dice a DW.

Cristina Dorador participará en la elaboración de una nueva constitución para Chile, lo que podría marcar un hito en la regulación de los procesos extractivos en la región.Cristina Dorador participará en la elaboración de una nueva constitución para Chile, lo que podría marcar un hito en la regulación de los procesos extractivos en la región.

Para revisar este tema, las universidades de Kassel y Marburg, en Alemania, acaban de lanzar el proyecto de investigación colaborativa «Extractivismo de Recursos Naturales en América Latina y el Magreb” – Extractivism.de, que es financiado por el Ministerio de Educación e Investigación de Alemania (BMBF).

Su objetivo es estudiar estas regiones, ejemplo de modelos de desarrollo basados en la explotación y exportación de materias primas. La iniciativa, liderada por Burchardt y con una duración de tres años, comenzará oficialmente en septiembre. El foco no es estudiar sobre, sino en colaboración con países y regiones fuera de Europa, por lo que considera la convocatoria de 12 becarios.

Del petróleo al litio

Algunos hablan de «la maldición de los recursos naturales”. La dependencia extrema de éstos puede desembocar en profundas crisis. El modelo extractivista no involucra solo un sistema económico, sino que tiene repercusiones en la política y la sociedad.

«El caso extremo de opción por el extractivismo como modelo de desarrollo es el caso venezolano”, sostiene el politólogo Edgardo Lander. En su ensayo «Crisis Civilizatoria”, editado por CALAS, postula que durante el gobierno bolivariano «se produjo una sistemática profundización de la dependencia del petróleo y de la lógica rentista y su correspondiente devastación socio-ambiental”.

En Chile, «estudios han demostrado que la extracción de litio por más de dos décadas en el salar de Atacama ha generando pérdida de vegetación, suelos más secos y de mayor temperatura. Las comunidades locales han denunciado que tiene menor acceso al agua”, indica Dorador, investigadora de la Universidad de Antofagasta recién electa para la convención que redactará una nueva constitución.

«Se le ha dado preferencia a la obtención de ingresos monetarios a corto plazo, aunque ello implique una masiva devastación socio-ambiental de carácter irreversible”, corrobora Lander en su ensayo.

Yacimiento de litio en el desierto de Atacama, Chile.Yacimiento de litio en el desierto de Atacama, Chile.

Formación de mano de obra para mayor valor agregado

«En Alemania y la mayor parte de Europa el valor agregado se crea a través de la mano de obra y del saber. Eso significa que se tiene que formar y cuidar esa masa de trabajadores, darle más educación y asegurarle su sistema social”, subraya Burchardt.

En América Latina, en tanto, «más del 50% de las personas económicamente activas trabaja en el mercado informal, con muy malas condiciones, trabajo precario, protección social muy baja o ninguna. Si económicamente el país no necesita esa mano de obra, tampoco tiene la necesidad o voluntad de mejorar sus condiciones. Mientras tenga recursos naturales, no lo necesita”, observa el investigador de la Universidad de Kassel y agrega: «un colega nuestro decía que América Latina siempre ha sido demasiado rica como para esforzarse por formar una mano de obra más calificada”.

No hay incentivo y, además, tiene una demanda asegurada de recursos naturales. Pero, entre otras objeciones, el modelo depende de compradores externos y es altamente vulnerable a fluctuaciones de precios y vaivenes del mercado. El creciente interés por el cobre, el litio y el cobalto para la electromovilidad podría implicar la caída en las exportaciones de países petroleros, como Venezuela y Ecuador.

Hans-Jürgen Burchardt lidera el proyecto Extractivismo, de las universidades de Kassel y Marburg. Hans-Jürgen Burchardt lidera el proyecto Extractivismo, de las universidades de Kassel y Marburg.

«La política económica en base a la extracción ha impedido que países latinoamericanos puedan desarrollar sus propios conocimientos, ciencia y tecnología. Exportamos las materias primas y a la vez las tenemos que comprar elaboradas. Incluso las soluciones tecnológicas se compran hechas en Europa”, alerta Dorador.

¿Es posible un cambio de la matriz productiva? En opinión de Burchardt es posible y recomendable, también ante el cambio climático y consiguientes sequías y falta de agua. «La región podría ganar mucho al promover la formación de mano de obra más calificada, formalizar el trabajo, mejorar el conocimiento y, como se ve en países industrializados exitosos, también aumentar la protección social y de salud”, dice.

El modelo extractivista se sostiene también en la otra cara de la moneda, la de los países industrializados, que compran y consumen el 80% de esos recursos. «Esto sólo se puede resolver con un trabajo conjunto. Tenemos que comprometernos tanto en el norte como entre países de América Latina”, apunta el politólogo alemán.

El litio, el mineral del futuro

Las exigencias van más allá de hacer una industria más sustentable, estima Dorador: «El actual nivel de consumo es insostenible, puede dañar la naturaleza de manera irreversible. No es posible pensar en una transición energética con estos niveles de extracción en nuestros países. El modelo de dependencia de materias primas es muy incongruente en el contexto grave de crisis climática en que nos encontramos, y a la larga las consecuencias serán globales”.

El esfuerzo de cambio necesita aliados. Por lo pronto-, desde la academia, el proyecto Extractivism.de pretende hacerse estas preguntas y aportar al debate y la investigación desde Alemania y con Latinoamérica.

Fuente: https://www.dw.com/es/am%C3%A9rica-latina-extractivista-es-posible-cambiar-el-modelo/a-57990860

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Destaca el papa impacto del cambio climático y Covid-19

El papa Francisco afirmó hoy aquí que la pandemia de Covid-19 y el cambio climático inciden sobre todo en la vida de los más pobres y frágiles.
En un mensaje en video con motivo de la Cumbre de Alto Nivel sobre Ambición Climática 2020 a cinco años de los Acuerdos de París, el sumo pontífice subrayó la importancia de ambos factores ‘no sólo ambiental, sino también ética, social, económica y política’.

Además de adoptar medidas que no pueden aplazarse más, es necesaria una estrategia que reduzca a cero las emisiones netas, indicó Francisco y aseguró que la Santa Sede se asocia a ese objetivo moviéndose en dos planos.

Por una parte, anunció el compromiso del Vaticano a reducir a cero las emisiones netas antes de 2050, con mayores esfuerzos de gestión ambiental para el uso racional de los recursos naturales, la eficacia energética, movilidad sostenible, reforestación y economía circular, incluso en la gestión de los desechos.

Por otra, dijo, la Santa Sede se compromete a promover una educación para la ecología integral y acotó que ‘las medidas políticas y técnicas deben unirse con un proceso educativo que favorezca un modelo cultural de desarrollo y de sostenibilidad centrado en la fraternidad y en la alianza entre el ser humano y el ambiente’.

El papa recordó que en esa perspectiva inauguró el Pacto Educativo Global para acompañar a las escuelas y universidades católicas y apoyó la Economía de Francisco, la cual involucra a jóvenes economistas, empresarios, expertos en finanzas y del mundo laboral.

En ese sentido, indicó que ellos promueven nuevos caminos que superen la pobreza energética, pongan el cuidado de los bienes comunes en el centro de las políticas nacionales e internacionales, y favorezcan la producción sostenible incluso en países con baja renta, compartiendo tecnologías avanzadas apropiadas.

Ha llegado el momento de un cambio de rumbo. No robemos a las nuevas generaciones la esperanza en un futuro mejor, subrayó el pontífice al foro organizado por las Naciones Unidas, Gran Bretaña y Francia con la colaboración de Chile e Italia.

Fuente: https://www.prensa-latina.cu/index.php?o=rn&id=417520&SEO=destaca-el-papa-impacto-del-cambio-climatico-y-covid-19
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La ciencia rehén o cómplice de un mismo virus, el capitalismo

Por: Eduardo Camín y  Nicolás Centurión|

El ser humano podría parecer una especie privilegiada, favorecida por la evolución tras años de errores adaptativos y que aparenta haber adquirido el máximo perfeccionamiento al que pueda aspirar un ser vivo. Por un lado, ha llegado al extremo de poder modificar a voluntad las condiciones en casi cualquier rincón del planeta para adaptarlo a sus necesidades, demostrando así su control sobre el ambiente.

Los humanos hemos convertido desiertos en zonas habitables, se han explotado bosques y selvas enteras para extraer recursos materiales y energías y han domesticado especie animales y vegetales para poder alimentarse de ellos. Pero también ha hecho lo inverso y se puede decir sin ninguna duda que es la única especie que puede transformarse en su no-ser. Es decir, se puede deshumanizar a sí misma.

Por el otro lado, el ser humano se ha adentrado en el siglo XXI en una nueva era en la que es capaz de actuar sobre la biología del resto de las especies. Con ello no solo ha alterado su evolución y adaptación, sino que todos aquellos organismos que le rodean y conforman la biosfera en su conjunto, desarrollando así un control sobre sus genes y la forma en la que manifiestan.

Sin ir más lejos los humanos han creado vacunas a partir de virus y bacterias existentes que ahora le protegen de las enfermedades que provocaban ellos mismos. Además de diseñar y modificar variedades de alimentos proporcionando vitaminas que inicialmente estaban desprovistas.

Para llevar a cabo estas hazañas el cerebro ha sido el estandarte con el que vencer cualquier obstáculo que pudiera interponerse en su camino y la tecnología, su mejor aliada en este empeño.

Visto así, la trayectoria actual de la especie humana parecería ahora mismo imparable, independientemente ya de factores ecológicos de cambios ambientales que en etapas pretéritas truncaron el porvenir de tantas especies.

Bajo este optimista punto de vista, desvinculado de la dinámica del mundo natural y propio del mundo occidental industrializado, el auténtico potencial de la especie humana estaría comenzando a despertar justo ahora y su etapa de esplendor estaría aún por llegar.

Sin embargo, un punto de vista diametralmente opuesto a este tecno-optimismo considera que el excesivo uso de la tecnología, que la especie ha hecho en las últimas décadas habría mermado las capacidades adaptativas naturales del ser humano.

Para los defensores de esta visión, las necesidades energéticas y materiales cada vez mayores estarían debilitando a la especie humana y haciéndola mucho más vulnerable ante cualquier eventualidad de lo que fueron en el pasado. A la vez que la destrucción de los recursos naturales estaría poniendo en entredicho su supervivencia en la Tierra.

Dios y la Ciencia : La filosofía materialista aliada del ...El destino se enmarca en esta disyuntiva. El futuro en el que se encamina la especie humana, Homo Sapiens, oscila entre las ventajas que comporta haber adquirido y desarrollado una inteligencia sin parangón, capaz de modificar su entorno hasta límites insospechados hace apenas unos siglos atrás y los riesgos que asume el seguir siendo un ser vivo que depende de las condiciones ambientales constantes, pero que está cambiando como consecuencias de sus acciones.

El desfasaje entre la ciencia y lo político 

Como hemos visto, el análisis de la sucesión de hitos evolutivos permite conocer que en las últimas décadas se han conseguido logros científicos y tecnológicos que abren las puertas a escenarios esperanzadores. Pero estas puertas en realidad están cerradas para la mayoría de la humanidad.

Cualesquiera que hayan sido los problemas del analista social clásico, por limitados o por amplios que sean sus conocimientos, la realidad del mundo actual nos marca los tiempos históricos de este debate. Debatir, ejercer la crítica teórica, desarrollar la imaginación es siempre la responsabilidad que se deriva de conocer y explicar la diversidad humana.

Dicho debate entre métodos, valores, conciencia y ciencias sociales está presente en todas las sociedades y se puede rastrear en las diversas comunidades científicas de todos los países. No obstante, desde hace mucho tiempo acudimos a una nueva dinámica del pensamiento. Muchos dirigentes de las ciencias políticas pretenden demostrarnos que la lógica actual del pensamiento pragmático, capitalista es pensar para y desde el mercado, donde los nuevos referentes sociales son la competitividad, racionalidad, productividad y eficiencia.

Romper el bloqueo teórico y político que teje esta sociedad del conformismo regido por el mercado, acabar con el miedo que impone el poder, asumir el valor crítico de un proyecto alternativo, deben de ser estas las razones de la democracia. elMontevideano - Laboratorio de Artes: PROMETEO EMPRENDEDOR ...

Que la verdadera teoría del derrame sea la de los alimentos en un mundo donde se produce para más personas de las que lo habitan, pero en un hemisferio tenemos gente que se muere de hambre y otros de obesidad mórbida.

Un tercio de los alimentos producidos para el consumo humano se desperdicia, lo que representa unas 1300 millones de toneladas apróximadamente al año, según la FAO. Derrame de acceso a la cultura, a la educación y a la salud de calidad. Trabajo digno, esparcimiento. ¿No están las condiciones dadas?

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El capitalismo es, en primer lugar, de una profunda desigualdad económica. El principio maximizado de la ganancia lleva en su seno el del desarrollo máximo y agudo de la tecnología independiente de la racionalidad humana. La reificación de los medios consecuentemente conlleva inevitablemente, al predominio de la ciencia sobre la ética y de la economía y la tecnología sobre la política.

Una pequeña parte de la sociedad posee tesoros inmensos, lleva una vida lujosa y gasta sumas faraminosas en la satisfacción de sus demandas a menudo perversas, mientras una mayoría que crean todos sus valores viven muchas veces en la miseria y la ignorancia, sin poder cubrir sus necesidades elementales.

Si bien la experiencia científica nos enseña que ningún fenómeno surge sin causa «de por sí» «de la nada» todo fenómeno tiene origen en lo que lo engendra, y lo que surge bajo la acción de la causa se transformará en efecto.

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Por lo tanto, la formulación de todo problema requiere que enunciemos los valores implicados y la amenaza a esos valores. Porque la amenaza sentida a los valores estimados es la sustancia moral necesaria de todos los problemas importantes de investigación social. Pensar, por lo tanto, nos debe situar, en la esfera de reflexión cuya potencia radica en la capacidad para desarrollar y constituir una razón crítica.

Se suele situar a la tecnología y a la ciencia como neutras, ascépticas y casi autómatas, en nombre del progreso, la eficiencia y la razón. Como si se tratara de una locomotora a vapor con rieles sin fin. En cambio la realidad nos demuestra lo contrario, que los grandes laboratorios, Silicon Valley y los complejos militares despuntan cifras desorbitantes para investigaciones científicas de las que poco o más bien nada sabemos y que se utilizan para seguir aceitando los engranajes de la dominación y el aumento de la tasa de ganancia.

La trama compleja de nuestro pensamiento y análisis suele tocar puerto en muelles que se bifurcan. Al final del día es si los avances científicos recaen en manos de unos pocos con fines inconfesables, donde la realidad nos va a devolver un capítulo de Black Mirror como preludio de nuestro futuro o si se expande para que la humanidad pueda desarrollarse plenamente, donde quepamos todos y el futuro nos sea posible.

Fuente e imagan:  http://estrategia.la/2020/06/02/la-ciencia-rehen-o-complice-de-un-mismo-virus-el-capitalismo/

*Centurión es Licenciado en Psicología, Universidad de la República, Uruguay. Miembro de la Red Internacional de Cátedras, Instituciones y Personalidades sobre el estudio de la Deuda Pública (RICDP). Camin es un periodista uruguayo, acreditado en la ONU en GinebraAmbos analistas asociado al Centro Latinoamericano de Análisis Estratégico (CLAE, estrategia.la)

 

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Indígenas en Brasil organizan sus propias patrullas de vigilancia contra la explotación ilegal de recursos

América/Brasil/04/03/2020/Autor : Luna Gámez/fuente: actualidad.rt.com

El presidente brasileño, Jair Bolsonaro, quiere legalizar las actividades extractivas en áreas indígenas, lo que tendría consecuencias nefastas para los modos de vida de sus habitantes y la protección del medio ambiente.

Diversas comunidades indígenas en Brasil se ven obligadas a organizar sus propias redadas y mecanismos de defensa contra los invasores que pretenden extraer ilegalmente recursos naturales de sus tierras. El actual gobierno de Jair Bolsonaro, que viene ignorando estas amenazas contra los pueblos originarios y contra la destrucción del medioambiente, ha presentado un proyecto de ley para legalizar ciertas actividades económicas en las áreas indígenas oficialmente demarcadas y protegidas.

«Espero que este sueño (…) se concretice porque el indio es un ser humano exactamente igual a nosotros«, declaró Bolsonaro el día 5 de febrero tras firmar el proyecto de ley para legalizar las actividades extractivas en áreas indígenas. La medida prevé que tanto los habitantes de estas comunidades como agentes externos puedan desarrollar actividades de extracción de petróleo, gas, minerales o explotación del potencial hidráulico.

En caso de aprobarse esta medida, 177 tierras indígenas se verían directamente afectadas, además de seis grupos ancestrales que viven todavía aislados, según advierte la organización internacional Survival. Los Yanomami serían uno de los grupos más afectados por la legalización de la minería en tierras indígenas, ya que existen 678 solicitudes de extracción de minerales en esta tierra al norte de Brasil y fronteriza con la Guayana. Al margen de la aprobación de estas demandas, numerosas actividades de extracción minera ilegal tienen lugar constantemente en áreas indígenas y otras reservas ambientales. Las poblaciones invadidas sufren tanto la invasión de los extractores como las consecuencias de la contaminación producida por esta actividad.

«Este agua sucia está trayendo muertes y enfermedades a nuestro pueblo. Nuestros peces están llenos de mercurio», declaró Alessandra Korap Munduruku, una de las más activas líderes en defensa de su pueblo en diciembre, en Brasilia, donde fue a denunciar la contaminación del río Tapajós como resultado de la minería.

Autogestión frente a las invasiones para extraer recursos en tierras indígenas

Las invasiones -en muchas ocasiones respaldadas por grupos armados- tienen como objetivo emprender actividades ilícitas de minería, plantaciones o extracción de madera en estas reservas. Además, en algunos casos, los terratenientes ocupan pedazos de terreno para disputar la propiedad del lugar con los pueblos indígenas aunque haya un reconocimiento oficial del Estado concluido o en proceso a favor de las comunidades ancestrales.

La demarcación geopolítica de una Tierra Indígena (T.I.) tiene como finalidad reconocer el vínculo ancestral de estos pueblos con un cierto territorio así como asegurar sus modos de vida de interdependencia y protección del medio ambiente. Cuando este proceso de reconocimiento se culmina, la tierra delimitada pasa a pertenecerles colectivamente. Tienen derecho al usufructo sustentable de los recursos que allí se encuentran, excepto las riquezas del subsuelo que no pueden ser extraídas así como tampoco pueden desarrollar actividades de monocultivos intensiva. A pesar de que tanto la Constitución brasileña como el Convenio 169 de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) recoge el derecho de las poblaciones ancestrales de acceso a la tierra, el Gobierno brasileño ha hecho oídos sordos en muchos casos históricos de invasión de propiedades.

Frente a esta situación, hoy acentuada por el presidente Bolsonaro, que incentiva la explotación de recursos naturales principalmente de la Amazonia y desprestigia las formas de vida tradicionales de las poblaciones indígenas, estas comunidades organizan sus propias redadas de vigilancia para impedir la extracción ilegal de recursos en sus tierras.

«Cuando el gobierno dice que no va a demarcar más tierras indígenas lo que está haciendo es declarar nuestra muerte», explica Alessandra Korap, miembro de la etnia Munduruku. Ella argumenta que un territorio oficialmente demarcado y gestionado por una forma de vida ancestral está más salvaguardado que las áreas de selva vacías y vulnerables a la expoliación. «La selva se mantiene gracias a las poblaciones que hemos vivido siempre dentro de ella para defenderla. Cuando el presidente dice que va a legalizar la minería o la agropecuaria en las áreas reservadas estimula que lleguen más invasores que se sienten respaldados por el Gobierno«, añade esta líder indígena, y enfatiza: «Bolsonaro se inventa leyes para matarnos a los indígenas y para darles beneficios a los terratenientes».

Actualmente, una gran parte de las actividades de minería ilegal de la Amazonia están concentradas en los límites entre el estado de Mato Grosso y Pará, más específicamente entorno al río Tapajós, de acuerdo con las informaciones del Instituto Chico Mendes de Conservación para la Biodiversidad (ICMBio). Una parte de estos emprendimientos clandestinos están en territorio de la etnia Munduruku -con una población que ronda las 14.000 personas distribuidas en 130 aldeas- motivo por el que este pueblo ha puesto en marcha sus propias expediciones de vigilancia y de expulsión de invasores a pesar del peligro implícito en estos enfrentamientos.

«Nunca hemos recibido ninguna ayuda institucional para protegernos», relata Korap, que explica que la organización de sus grupos de vigilancia autogestionada es de extrema confidencialidad por motivos de seguridad de las propias comunidades indígenas. «En julio de 2019 encontramos unos extractores de madera en nuestra tierra, tras las negociaciones se retiraron, se llevaron las máquinas y nosotros creamos nuevas aldeas para proteger esa parte», detalla. Esta etnia indígena, que organiza redadas de vigilancia con cierta asiduidad, también ha desarrollado otros proyectos autónomos como el Mapa de la Vida Munduruku, donde ubicaron sus lugares sagrados amenazados por la construcción de varias hidroeléctricas en el río Tapajós. Este trabajo fue posteriormente difundido por Greenpeace.

Korap explica que su pueblo siempre estuvo alerta y movilizado para denunciar las violaciones de sus derechos, aunque hasta ahora no recibieron respuestas. «Por eso ahora vamos con nuestras propias manos y cuerpos a defender la tierra, no podemos esperar ni al gobierno ni a ninguna institución porque ya esperamos demasiado», afirma esta líder. «Estamos denunciando desde hace más de 20 años los madereros y mineros pariwat (blancos invasores) y siempre tenemos que acabar actuando solos. Pero no nos vamos a rendir», relata el comunicado de este pueblo ancestral, titulado ‘El desgobierno de Brasil no habla por el pueblo Munduruku’, que circula desde finales de septiembre en un intento desesperado de pedir ayuda ante la amenaza institucional.

Las patrullas indígenas autogestionadas también se enfrentan a madereras y a incendios criminales

La extracción ilegal de madera continúa siendo otro de los principales motivos de invasiones contra las que los grupos indígenas deben enfrentarse, en muchos casos con el precio de la muerte, según el Instituto Nacional de Investigaciones Espaciales (INPE), que mapea la deforestación ilegal y los incendios en áreas protegidas, como las tierras indígenas. En un reciente enfrentamiento donde madereros ilegales respondieron a tiros frente a la llegada del grupo de vigilancia autogestionado de la etnia Guajajara -conocido como ‘Guardianes de la Naturaleza’-, falleció un joven de esta comunidad, Paulinho Guajajara.

Este episodio es una amenaza recurrente para la gran mayoría de pueblos ancestrales de Brasil, que cada vez están más decididos a defender sus tierras y los ecosistemas que los rodean. «Las invasiones no paran. El año pasado crearon un nuevo asentamiento ilegal en nuestra tierra, dicen que la tierra es de ellos y el gobierno local (del municipio de Brasnorte) les apoya», explica Marta Tipuici, indígena de la etnia Manoki, que también cuentan con sus propias patrullas de vigilancia.

La Tierra Indígena Manoki, también conocidos como indígenas Irantxe y localizados en el estado de Mato Groso, fue oficialmente demarcada en 2008 y tiene una extensión de 206.000 hectáreas donde viven 250 personas. No obstante, y según explica Tipuici, los Manoki sufren las invasiones desde la dictadura militar (1964-1985) debido a una antigua disputa de linderos. Este área, situada en una región amenazada por la deforestación para la instalación de actividades agrícolas intensivas de soja y ganado, entre otras, sufrió además las crueles consecuencias de los incendios de 2019.

Entre enero y septiembre de este año, el INPE registró 186 focos de incendio solo en la Tierra Manoki. «Los incendios los provocan los invasores», relata Tipuici, que especifica que una gran parte de selva virgen que rodea sus aldeas desapareció bajo las llamas. «Los productores que ocupan nuestra tierra están ahora más valientes que nunca porque confían en lo que promete el actual Gobierno».

Los Manoki, al igual que los Munduruku y los Guajajara, también cuentan con un sistema propio de vigilancia contra invasiones. Cuando encuentran alguna actividad ílicita o campamentos clandestinos en sus tierras, contactan con los órganos gubernamentales de fiscalización ambiental, entre los que destaca el Instituto Brasileño de Medio Ambiente (IBAMA), con la esperanza de que los funcionarios de la institución consigan expulsarlos. «A finales de agosto conseguimos pillar por sorpresa a algunas personas quemando en nuestra tierra, hicimos fotos con un dron que tenemos para denunciarlos, el fuego acabó siendo enorme y todavía no se ha castigado a los culpables», declara Tipuici, reconociendo que no siempre reciben respuesta de las instituciones a las que reportan las intervenciones criminales.

A pesar de las dificultades, los Manoki realizaron en 2019 seis grandes expediciones de vigilancia que duraron varios días por su extenso territorio. En tres de ellas se encontraron con invasores y debieron negociar por sí solos, sin ningún amparo de las autoridades. «Está claro que tanto el Gobierno municipal como el nacional no quieren que cuidemos de nuestra tierra», exclama Tipuici, que afirma que existen altos riesgos de que los grupos de terratenientes continúen provocando incendios clandestinos para deforestar y ocupar parte de sus tierras con actividades extractivas o de producción agropecuaria.

Fuente e imagen: https://actualidad.rt.com/actualidad/344674-indigenas-brasil-patrullan-tierras-explotacion-bolsonaro

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Impulsan educación ambiental en República Dominicana

Centro América/ República Dominicana/ 24.02.2020/ Fuente: megalopolismx.com.

El Ministerio de Medio Ambiente y Recursos Naturales de República Dominicana ampliará los programas de educacion ambiental en diferentes centros educativos, a fin de que los estudiantes conozcan su importancia.

Señaló que en diversos centros educativos públicos y privados a nivel nacional llevará a cabo los programas para informar a los estudiantes sobre la importancia de preservar el medio ambiente.

El titular de la dependencia, Ángel Estévez, exhortó a los estudiantes para conocer la biodiversidad y la naturaleza en sentido general, “como soporte de la vida y sus valores ecológicos, educativos, sociales, económicos y recreativos”.

“La escuela es el mejor escenario para impulsar los cambios y aportes ambientales que requiere el país, ya que todos los ciudadanos somos compromisarios de salvaguardar el medio ambiente, el cual proporciona servicios esenciales para el bienestar humano como oxígeno, alimento y salud”, puntualizó.

Refirió que realizarán varios talleres también dirigidos al público en general para que se tome conciencia de mantener un medio ambiente sano. Se enfatizarán asuntos como reforestación, reciclaje, residuos sólidos y viveros.

Fuente de la noticia: https://megalopolismx.com/noticia/63186/impulsan-educacion-ambiental-en-republica-dominicana

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Sostenibilidad y resiliencia: Agencia de Medio Ambiente (AMA) en Cuba

Por: Cubahora. 

El Dr. Juan Mario Martinez Suárez, director del proyecto #BASAL, ha trabajado en la Agencia de Medio Ambiente desde su fundación en diversas funciones. Hoy en Cubahora replicamos fragmento de la entrevista que le consediera a Naturaleza Secreta de Cuba…

“La creación de la Agencia de Medio Ambiente (AMA) hace 25 años fue una excelente decisión porque desde ese momento permitió con una fortaleza increíble, integrar un grupo de instituciones de diversos cortes: científicas, y de educación y gestión ambiental que hasta ese momento no existían en Cuba.

Y la AMA en su propio desarrollo rebasó, incluso, las expectativas que tuvieron sus fundadores y los que la crearon, porque de hecho se constituyó en la referencia del #medioambiente en el país, que hasta ese momento era la #COMARNA (Comisión Natural de Recursos Naturales y Medio Ambiente), y la Agencia ocupó ese lugar y yo creo que lo trascendió, porque de una comisión se convirtió en gran institución con múltiples funciones, coordinar las investigaciones, los servicios y la educación ambiental en el sistema del Ministerio de Ciencia, Tecnología y Medio Ambiente (#CITMA)

En los últimos años, quizás el papel inicial aquel de la Agencia donde se articulaba la gestión, con la inspección, el control ambiental y también la investigación, se fue transformando más hacia concretar en ella solo los centros de servicios ambientales y los científicos y de educación ambiental, y ese proceso motivó que la Agencia empezara a tener un papel más destacado, por ejemplo, en la elaboración de un grupo importante de proyectos internacionales, que hoy en día abarcan áreas diversas, y conectan muy bien con todos los organismos.

En la historia de la Agencia tampoco debemos olvidar que se consolidó como un espacio de articulación con todas las entidades y ministerios del país y yo creo que logró un reconocimiento social que se ganó por derecho propio, a partir de lo que hizo en todo este tiempo en el medio ambiente.

Si tuviera que resumir en una frase a la AMA, quizás la palabra, o la combinación de palabras que usaría fueran: SOSTENIBILIDAD Y RESILIENCIA”.

Fuente de la reseña: https://www.cubahora.cu/ciencia-y-tecnologia/sostenibilida-y-resiliencia
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Colombia: del conflicto a la economía verde

América del Sur/ Colombia/ 04.02.2020/ Fuente: cronicadelquindio.com.

 

Los biólogos y ecologistas le están dando protagonismo a la biodiversidad de Colombia y lo plantean como una alternativa económica.

“El país alberga una flora y fauna casi sin rivales en el planeta. Pero durante medio siglo, la guerra acabó con los estudios de campo y estancó el progreso científico”: Rachel Nuwer.  

La revista Investigación y Ciencia es la presentación que se hace para el mundo hispano de Scientic American, importante revista de divulgación que cubre un amplio abanico de temas. Se edita todos los meses y en la de enero de este 2020 publicó el artículo titulado “Colombia: del conflicto a la economía verde”, autoría de Rachel Nuwer, periodista científica que escribe para Scientific American, New Scientist y New York Times.

Ella aborda un tema de interés tanto para científicos y educadores, así como para un público amplio, porque tiene que ver con el futuro del país. Por eso debe interesar también a la clase gobernante, congresistas, políticos, empresarios, rectores tanto de universidades como de instituciones educativos, corporaciones ambientales, etc. En la publicación se plantea una opción muy válida para que nuestro país salga de tantas frustraciones y violencia a partir de un manejo adecuado de sus recursos naturales.

¿Acaso no es importante crear riqueza sin destruir la biodiversidad y hacer uso apropiado de la tierra sin deforestar? Además, después de 200 años de vida ‘republicana’ arrastrando tanta violencia, ¿ya no es conveniente que, por fin, se supere el conflicto armado, se salga de la oscuridad del odio y se aprenda que la tolerancia y el amor construyen?

Así que presentaré un resumen de lo planteado por Nuwer, para que reflexionen sobre el futuro del país, que puede ser mejor para todos o la mayoría. Por otra parte, el artículo es oportuno por la declaratoria de la ONU de que el 2020 sea el Año Internacional de la Sanidad Vegetal, porque como expresa la página web de esa institución: “Las plantas sanas constituyen la base de la vida en la Tierra, así como de las funciones de los ecosistemas y de la seguridad alimentaria, y son el elemento clave para el mantenimiento de la vida en la Tierra”.

El conflicto armado frenó el estudio de la biodiversidad

El escenario que inspiró a Nuwer para escribir su artículo fue Cubará, municipio ubicado en la parte nororiental del departamento de Boyacá, en el pie de monte llanero, zona olvidada por el gobierno central, rica en fauna, flora y con ríos de aguas diáfanas. Allí ‘florece’ un ejemplo digno de emular y, tal vez, por eso la mencionada periodista lo visitó en compañía de investigadores del Instituto Humboldt, y de su entonces directora, la ecóloga Brigitte Baptiste.

Una de las ideas que motivó la visita, fue la búsqueda y catalogación de todas las especies de aves posibles, ya que desde 1961 no se había emprendido un censo de ese tipo, en esa remota localidad de Colombia. Y esa actividad científica no se hacía en esa zona porque eran frecuentes las escaramuzas entre los guerrilleros, los paramilitares y el Ejército colombiano.

Después de los acuerdos del alto al fuego firmado en 2016 con las Farc, Cubará —como otras regiones del país— aspira volver poco a la tranquilidad. Aunque los disparos ya no se escuchan, el recuerdo de la violencia sigue en la memoria de la población. Por eso el teniente alcalde del municipio le dijo a Nuwer: “La felicito por venir hasta aquí. Pocos nos visitan por miedo a lo que pueda ocurrir”.

Agrega la comunicadora: “Ahora que se ha instaurado una paz frágil, Cubará, como miles de otras poblaciones colombianas, intenta volver poco a poco a la vida. El final de la lucha ha supuesto un nuevo comienzo, no solo por los pueblos ansiosos por iniciar la reconstrucción, sino también para los científicos del Instituto de Investigación de Recursos Biológicos Alexander von Humboldt, (…), que espera por fin catalogar el recurso natural del país”.

63 mil especies catalogadas

Nuwer señala que Colombia acoge 311 reservas ecológicas, desde selvas pluviales y montañas hasta manglares y arrecifes de corral. Las especies catalogadas suman casi las 63 mil, nada menos que un 10 % de la biodiversidad del mundo. Solo Brasil la supera en abundancia, pero con una extensión siete veces mayor. La riqueza de nuestra biodiversidad sigue creciendo desde que se iniciaron expediciones por todo el territorio en 2015. Se han clasificado cientos de plantas, animales y hongos, decenas de ellos desconocidos para la ciencia. Hasta un pez sin ojos observaron los visitantes de Cubará.

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Aún se descubre nueva variedad de flora y fauna

El investigador Gisele Didier López, advierte que estando en 2019, todavía se está descubriendo nueva variedad de flora y fauna. Él y sus colaboradores encabezan los esfuerzos que no solo persiguen la envergadura de la biodiversidad del país, sino también hallar formas de convertirla en el elemento central de una sociedad impulsada por la sostenibilidad, la resiliencia y la economía verde.

“No se trata de la clásica visión de no tocar. Queremos que la biodiversidad sea uno de los ingredientes de la receta para el crecimiento económico, sin acabar con ella”, aclara Didier. El objetivo último, en palabras suyas, es “convertir la biodiversidad en un capital activo para el desarrollo”.

“Muchos de nuestros problemas se deben a la carencia de condiciones de vida dignas, de educación y de sanidad en las zonas rurales, por lo que para mí esta era la parte principal de los acuerdos”, afirma en el referido artículo, Julia Miranda Londoño, directora general del Sistema de Parques de Colombia. Así que, por el bien del país, se deben consolidar los acuerdos de paz.

Fuente de la noticia: https://cronicadelquindio.com/noticia-completa-titulo-colombia-del-conflicto-a-la-economia-verde-nota-136350

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