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Toque de queda y su impacto

Por: Tahira Vargas García

Se necesita una revisión de las medidas desde la escucha a la población desde los distintos estratos sociales, grupos generacionales, contextos y provincias tomando en cuenta las zonas con mayor y menor propagación.

El toque de queda parece haber logrado hasta cierto punto la sensibilización frente al COVID 19 y sus formas de contagio. Sin embargo, no ha tenido todo el impacto esperado en la disminución de la presencia de la pandemia en el país. El punto de partida de los horarios establecidos en el toque de queda es el supuesto de que las personas se juntan principalmente los fines de semana y en la tanda nocturna para divertirse y las aglomeraciones, lo que no necesariamente responde a la realidad en su totalidad.

Las personas en los barrios y comunidades están continuamente en interacción produciéndose una presencia permanente del carácter festivo en los días de semana en las distintas tandas, matutinas, vespertinas y nocturnas que se mezcla con las actividades cotidianas tanto domésticas como laborales y del sector informal. Juntarse para consumir alcohol no es una conducta únicamente nocturna ni de fin de semana, es continua y constante. Siendo así una conducta de riesgo no solo por la agrupación de personas sino por los efectos del alcohol en la salud física y mental de las personas. Junto a este elemento hay que indicar las resistencias en varios grupos poblacionales de distintos lugares del país para cumplir y acoger a cabalidad el toque de queda. Algunas posibles razones son las siguientes:

  •  Razones económicas. Gran parte de nuestra población vive del sector informal y microempresas y teje estrategias de sobrevivencia desde la interacción social Las restricciones de movilización, apertura de negocios y espacios de diversión los fines de semana afectan notablemente una gran parte de la población que obtiene sus ingresos por esas vías.
  • Hacinamiento. El hacinamiento permea la vida de las personas vulnerables en barrios y comunidades en el ámbito nacional. Las calles y callejones son extensiones de los hogares y en ellas se desarrollan actividades domésticas, interactivas y recreativas. Los hogares no están cerrados sino abiertos en determinados contextos.
  • Barreras culturales al cumplimiento de normas. La débil educación ciudadana y la poca aplicación de regímenes de consecuencias ante las violaciones a normas influyen en su cumplimiento, se entiende con relaciones primarias, complicidades y corrupción (dadivas) se logra impunidad. En todo este período desde marzo hasta ahora de toque de queda se ha reproducido esta práctica en varios lugares del país.

La aplicación del toque de queda está afectada por prácticas de violencia y violaciones de derechos por algunos miembros de la Policía Nacional y la DIGESETT contra ciudadanos y ciudadanas lo que debilita (la ya débil) confianza hacia estos organismos de seguridad por la población.

Igualmente, es importante desarrollar campañas de educación en salud que favorezcan a mejorar en la población sus condiciones de salud física y mental desde la disminución del consumo de alcohol, ingesta de alimentos, frutas y vegetales que favorezcan el sistema inmunológico y el contacto diario con el sol a través del ejercicio al aire libre. Estas campañas deben contar con distintas herramientas de difusión que no se reduzca a las redes sociales (aunque son importantes) y que aprovechen el tejido social existente en las distintas comunidades.

Este artículo fue publicado originalmente en el periódico HOY

Fuente: https://acento.com.do/opinion/toque-de-queda-y-su-impacto-8901085.html

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Experts question whether COVID-19 curfews work. But France may have had some luck

Experts question whether COVID-19 curfews work. But France may have had some luck

When France brought in a curfew, the accelerating spread of COVID-19 slowed in people over 60, study suggests

As Quebec becomes the first province to implement a curfew to help curb the spread of COVID-19, there isn’t clear consensus whether similar efforts around the world have had much of an effect.

Quebec’s 8 p.m. to 5 a.m. curfew went into effect this weekend and is scheduled to last until Feb. 8, meaning many of the province’s residents will be prohibited from going outside at night. Those caught outside without a valid reason could face a fine of between $1,000 and $6,000.

The province is following in the footsteps of other jurisdictions that have implemented similar curfews. Spain, Italy, Switzerland and France have all put in nation-wide curfews, and this weekend, 15 zones of France will have even earlier restrictions, beginning at 6 p.m. and lasting until 6 a.m.

Despite the widespread use of curfews, some health experts have challenged what they actually do to fight COVID-19

«I don’t think there is any strong evidence that that kind of approach works,» said Amesh Adalja, an infectious disease physician and a senior scholar at the Johns Hopkins Center for Health Security.

However, researchers in France have found data suggesting it has worked to slow spread there — at least for some age groups.

Starting Saturday, Quebec is under curfew for the next four weeks, though there are some exceptions, including for dog walkers. (Ivanoh Demers/Radio-Canada)

Curfews associated with slowing spread

A team of French researchers looked into three waves of the French government’s health policy measures to combat COVID-19.

Starting Oct. 17, 16 of France’s zones known as départements were put under curfew from 9 p.m. to 6 a.m. The following week, 38 were added, so more than half the country was under mandatory curfew from October 23 onwards.

Finally, starting on October 30, a nation-wide lockdown was implemented.

The researchers found that the curfew was able to reduce the acceleration of the pandemic, but the strongest effect was only for people who were 60 and older.

For people younger than 60, it was the subsequent lockdown that did more to curb the spread.

«This suggests that if health policies aim at protecting the elderly population generally more at risk to suffer severe consequences from COVID-19, curfew measures may be most effective,» according to the study, which was released in November on SSRN, a pre-print server.

Patrick Pintus, an economics professor at Aix-Marseille University in Marseille, France, who was one of the researchers, acknowledged this was not a controlled experiment, that the results can only show correllation, not cause-and-effect.

«But what we found was that, especially the first week of the curfew, did seem to have an effect in terms of curbing the pandemic in the sense [of] reducing the acceleration,» he said.

«Our interpretation is that it’s probably due to the fact that because of the curfew, there were much less interactions between that age group in bars, in the restaurants.»

 

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Brussels extends coronavirus curfew into mid-December

Brussels extends coronavirus curfew into mid-December

Brussels’ coronavirus curfew will be extended until mid-December, regional officials announced on Wednesday.

The cabinet of Brussels Minister-President Rudi Vervoort confirmed that the curfew will not be lifted on Thursday and will instead be pushed back until 13 December.

“The numbers in the Brussels-Capital Region are still concerning,” a spokesperson for Vervoort told The Brussels Times.

The capital region averaged more than 400 new daily infections, according to Sciensano’s latest data on Wednesday.

The curfew in Brussels, lasting from 10:00 PM to 6:00 AM, was imposed in late October and until 19 November.

The regional cabinet is set to formalise the decision on Thursday, the spokesperson added.

Wallonia also moved to extend its own regional curfew until the same date, with all provincial governors passing the measures on Wednesday.

Both Brussels and Wallonia decided to tighten the midnight curfew imposed a national level by the regional government in the light of the rapid spread of the virus in the country.

The move by both regions will see the expiration of their lockdowns coincide with the current deadline with all nationwide lockdown measures, including the closure of non-essential shops, of bars and restaurants, and the reduction of social contacts.

Gabriela Galindo
The Brussels Times

Fuente de la Información: https://www.brusselstimes.com/brussels/141316/brussels-extends-curfew-into-mid-december-coronavirus-covid19-restrictions-13-december-lifted/

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El “Chronos” y la Pandemia

Por: Alberto Croce

Como siempre hice, quiero compartir con ustedes, mis amigxs, algunas perspectivas que vamos pensando en el proceso de estos días diferentes y a la vez tan fuertes, que estamos viviendo todxs.

La inmensa mayoría, dentro de las propias casas. Casas tan diferentes como historias y realidades se viven en cada una de ellas. Casas con comodidades y casas atiborradas, casas que protegen y casas que amenazan, casas cálidas y casas que hielan los huesos… Y “no casas”.

Otro grupo de personas, más pequeño en número,  saliendo a cubrir tareas indispensables y valiosas para el resto, muchxs exponiéndose a riesgos que son desconocidos en su magnitud y extensión.

De pronto es como que estamos viviendo en realidades o dimensiones paralelas.

En mi casa: silencio, re-encuentro conmigo mismo, con tiempos de paz y también de angustia, de serenidad y de miedo… de conexión espiritual y de despojo… situación que se repite cuando me asomo a la ventana…

Por otro lado, al prender la televisión o la radio, aparece el mundo atrapado por el coronavirus. Cada canal es un torrente de información sobre el avance de la pandemia, lxs muertos, los médicos que no saben cómo frenar esto, las predicciones calamitosas, el crash económico global…

Y el tercer plano que a mí se me presenta es el de las redes sociales. Allí aparece otro mundo. Un mundo militante, de amigxs, familiares, compañerxs… que comparten allí sus sentimientos, alegrías, temores, perspectivas conspirativas, dimensiones espirituales y religiosas, recetas saludables, mensajes de todo tipo y reuniones virtuales de las más diversas…

Les confieso que me resulta difícil articular esos tres planos dentro de mi propio “cronos”. Por momento me cuesta reconocer cuál de ellos es el real de veras… Porque ninguno de ellos lo es del todo y ninguno es completamente falso.

Cada uno de esos planos tiene, a su vez, una dinámica interior diferente, un ritmo propio, que no se ajusta con los otros dos. Eso hace que por momentos no sepa ni qué hora es, ni qué día es, ni qué es lo próximo que debería o convendría hacer…

Al mismo tiempo, tengo la sensación de que, desde una mirada un poco más amplia y menos personal, estamos pasando a otra etapa de este proceso que vivimos.

A la primera la llamaría “la emergencia”.  De pronto, y muy rápido, hubo una toma de conciencia en los diferentes países de que estábamos ante una situación desconocida y peligrosa y que había que actuar rápidamente para que el daño que se venía fuera el menor posible, aún sabiendo que iban a ser inevitables dolores significativos.  Asumir esta etapa no fue sincrónica en todos los países. Algunos reaccionaron más rápidamente, otros con más recursos, otros con mejores decisiones. Pero, pasados algunos días de aceleración de los procesos, el planeta entero fue llamándonos a quedarnos en nuestras casas, no complicar el trabajo de los cuerpos de salud, y organizar la reacción a la pandemia con diferentes estrategias de políticas sanitarias.  Hoy, con “toques de queda”, aislamientos obligatorios, policías y ejércitos en las calles…

A este “momento” llegamos, más o menos, casi todos los habitantes del planeta en pocas semanas.

Pero resulta que parecería que estamos introduciéndonos en una nueva etapa del proceso. Ya no la de la “emergencia” sino algo que puede prolongarse en el tiempo y que requiere de ajustar muchas de las decisiones que se han ido tomando.

La llamaré por el momento, la etapa de “crisis sostenida”.  Personalmente tengo la sensación de que, con mucha suerte, al menos en Argentina, no será posible interrumpir esta cuarentena antes de mediados o fines del próximo mayo. Con lo cual, deberíamos prepararnos, al menos, para dos meses para vivir en una situación de aislamiento preventivo más o menos parecida a la que hoy vivimos.  La diferencia es que ya no alcanzarán las decisiones que se tomaron “para la emergencia”, y habrá que tomar otras bastante más estructurales… En distintos campos, áreas y situaciones. Las respuestas a la etapa de “emergencia” resultarán muy insuficientes para esta nueva etapa. Etapa que es tan desconocida o más que la evolución de este virus que nos tiene jaqueados a todxs.

Creo que cada unx de nosotrxs debería pensar con la mayor calma posible, en medio de las tensiones que estamos viviendo, en qué estrategias deberíamos asumir para esta nueva etapa del proceso. Y considerarlo para los diferentes aspectos de la vida de cada unx de nosotrxs. Pienso como aspectos a nuestras familias, nuestra salud, nuestro trabajo, nuestros amigos, nuestra comunidad de referencia, nuestros proyectos personales, nuestros sueños…

Cada uno de nosotros deberíamos reflexionar -y sentir- acerca de qué sería necesario hacer para prepararnos para esta nueva etapa.

En particular quienes tienen responsabilidades políticas y sociales, deben pensarlo con mucha atención. No es lo mismo, por ejemplo, reaccionar a la emergencia educativa para una suspensión de 15 días de clases presenciales… que enfrentarse incluso a un período mucho más extenso en donde estas clases estén interrumpidas por un largo plazo. Todo se hace muy diferente y nos exige de una manera inimaginable respuestas para las que nunca nos habíamos preparado.

Por otra parte, en esta nueva etapa del proceso, si bien la salud sigue siendo el valor fundamental que está en juego, todxs somos más o menos conscientes de que lo que está crujiendo es el mismo sistema económico y social tal como lo conocemos. Y creo que ningunx -NINGUNX- tiene total conocimiento de qué es lo que tenemos por delante al respecto.

Nuestro mejor horizonte es mirar lo que empieza a suceder en esa ciudad en donde comenzó todo este drama, Wuhan, deseando que ese sea el futuro que se nos presente a todos los países. Tenemos cierta memoria histórica de otros episodios similares en donde pestes y epidemias terminaron “pasando” luego de dejarnos las huellas dolorosas de miles de fallecidos. Pero… pasaron.

También deseamos con fruición que los científicos encuentren vacuna o tratamiento para poder enfrentar este virus invisible a los ojos pero que, esencialmente, nos ahoga y nos deja sin aire.

Sea como fuere, mi intención al compartir estas líneas es llamarnos a reflexionar y prepararnos para esta nueva etapa que tenemos por delante y a la que estamos entrando. Curiosamente, no la podemos pensar solos, pero no podemos juntarnos para pensarla. No saldremos aislados, pero tenemos que organizarnos usando herramientas virtuales, que afortunadamente tenemos disponibles.

Por último, mucha gente, en todo el mundo, está sintiendo muy fuertemente que ya nada podrá volver a ser igual que antes… no sé cuánto hay de constatación o cuánto de deseo en esta afirmación. Sea como sea, algo le está diciendo a la conciencia universal que nos estábamos confundiendo demasiado de camino y que estábamos yendo en una dirección totalmente equivocada.

Me siento demasiado pequeño para poder visualizar esa perspectiva con algo de claridad. La capacidad del capitalismo y del poder de recrearse, reorganizarse y reatacar… es sumamente fuerte.

Pero este virus que nos deja sin aire y nos mata sin sentido, y quizás es solo el anticipo de una atmósfera contaminada y un egoísmo global, al que miles de militantes de todo el mundo y de todas las causas están diciéndonos, gritándonos, clamando… que debemos cambiar sin demoras.

Hoy me pregunto, más que nunca, ¿Será que Otro Mundo es Posible?

Fuente e Imagen: https://albertocesarcroce.wordpress.com/2020/03/28/el-chronos-y-la-pandemia/

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Coronavirus en Haití: los peligros por la llegada del covid-19 a la nación más pobre de América

América Central/Haití/22-03-2020/Autor(a) y Fuente: acento.com.do

Por si no hubiera tenido suficiente con el terremoto de 2010, el cólera, el dengue, los huracanes, la falta de agua, la pobreza, la insalubridad, la desnutrición, la violencia, la inestabilidad política, la corrupción o la inseguridad, Haití se enfrenta ahora a un peligro desconocido: el nuevo coronavirus.

La nación más pobre del hemisferio occidental reportó en la noche del jueves 19 de marzo los dos primeros casos de covid-19 y decretó desde entonces el estado de emergencia para intentar frenar la expansión de una pandemia que en el mundo había dejado más de 11.000 muertos, según el Instituto Johns Hopkins de EE.UU.

«Las escuelas, centros de formación profesional, universidades estarán cerradas desde este viernes. El gobierno declara un toque de queda en todo el territorio nacional entre las 8 p.m. y las 5 a.m. a partir de este viernes», anunció el presidente, Jovenel Moïse.

El país caribeño, que todavía intenta levantarse de un sismo que acabó con lo poco que tenía en pie en 2010, había cerrado sus fronteras y cancelado casi todos los vuelos desde la pasada semana para intentar contener la llegada del virus.

Y mientras nuevos casos aparecían y se multiplicaban por casi todo el planeta, Haití aparecía sobre el papel como uno de los pocos lugares libre de covid-19. Era solo cuestión de tiempo.

«Sospecho que en realidad estaba allí desde antes y me temo que lo que viene es muy preocupante«, asegura a BBC Mundo Conor Shapiro, director general de Health Equity International, una ONG que lleva ayuda médica al país.

«Si para todos los países será muy difícil, creo que ya deberíamos estar alarmados por lo que pasará en Haití», agrega.

El país más pobre

Antes de la llegada del coronavirus e incluso antes del terremoto -que hizo de Puerto Príncipe una pila de escombros, mató a más de 316.000 personas y dejó a más de 1,5 millones sin hogar- Haití llevaba tiempo haciendo trágico honor a su fama de nación más pobre del hemisferio.

Antes del terremoto de 2010, unos dos tercios de sus 10 millones de habitantes ya vivían en la pobreza extrema y sin acceso a agua potable. Y tras el sismo, un brote de cólera que ya se ha vuelto endémico ha dejado unos 10.000 muertos.

Ahora, una década después y tras meses de inestabilidad social que han llevado incluso a la policía a enfrentarse a balazos con el ejército, la nación caribeña se enfrenta quizás a un problema mayor.

«Tanta gente viviendo hacinada, sin agua potable o jabón, sin poder abastecerse de comida y sin poder comer si no trabajan… creo que la epidemia de cólera fue predictiva (de lo que puede pasar ahora): Haití tuvo la peor que se ha dado en la historia. La pesadilla será peor que la de Italia», afirma Brian Concannon, fundador del Instituto para la Justicia y la Democracia en Haití (IJDH).

coronavirus

Getty Images
Haití ha vivido meses de inestabilidad social.

Franciscka Lucien, directora general de IJDH y quien trabajó en Haití durante la epidemia de cólera, asegura por su parte que el panorama podría ser incluso peor que en otras naciones, dado los altos niveles de pobreza y de insalubridad.

«Estamos hablando de un país donde la mayor parte de la población vive muy por debajo de todos los estándares de pobreza, en una infraestructura prácticamente destruida», le cuenta a BBC Mundo.

«Otras epidemias han demostrado que las partes más afectadas son aquellas donde viven la gente que es más vulnerable y es por eso que el coronavirus es algo muy preocupante, porque la mayor cantidad de la población de Haití vive en la pobreza«, señala.

Shapiro, por su parte, indica que los altos índices de desnutrición o la elevada cantidad de personas inmunodeprimidas, con VIH o, incluso, tuberculosis, hace que la población de riesgo sea comparativamente más vulnerable que en gran parte de las naciones del mundo.

Haití es el país con mayor casos de sida en el Caribe y sus tasas de prevalencia del VIH se encuentran entre los más altos de la región, mientras tiene la mayor prevalencia de tubercolsis de todo el continente y el 22% de sus niños menores de 6 años sufre desnutrición severa.

Pero según Lucien, más allá de las estadísticas que lo potencian como un candidato perfecto para un desastre sanitario terrible con la llegada del nuevo coronavirus, uno de los mayores peligros es que la enfermedad se vuelva incontrolable en un país donde el sistema de salud no da abasto en circunstancias normales.

«Una de las cosas que más me preocupa es que la covid-19 acabe de hacer colapsar un sistema de salud que no alcanza para el día a día», señala.

Un sistema al límite

Shapiro, que ha coordinado esfuerzos humanitarios en Haití por casi dos décadas, coincide que para tener una idea del impacto que el coronavirus puede tener allí basta con recordar cómo eran los servicios sanitarios incluso antes de la llegada de la pandemia.

«Hasta ahora, recibir servicios médicos ha sido muy difícil para la mayoría de la población en general. Muchas personas tienen que viajar de un lado a otro del país por horas a los pocos hospitales que existen para recibir atención. Hay embarazadas que en los momentos del parto tienen que viajar de una ciudad a otra para poder tener una cesárea», señala.

No existen datos oficiales sobre el número de hospitales que funcionan actualmente en Haití ni de la cantidad de su personal médico, aunque reportes en medios locales aseguran que el número de ambos cayó considerablemente los últimos años.

Un informe realizado en 2018 por la Fundación St Luke y el Centro Médico de Maryland señalaban que para aquel entonces, en todo el país, con una población superior a los 10 millones, solo había 90 camas disponibles para cuidados intensivos.

De ellas solo 45 contaban con asistencia respiratoria, uno de los elementos esenciales para los casos más críticos de coronavirus.

haiti

AFP
El sistema de salud de Haití está entre los peores del continente.

«La atención médica no era una facilidad accesible. Si ahora le sumamos la covid-19 y si pensamos que se teme que los sistemas de salud de países desarrollados no den abasto, podemos imaginar que para Haití se trata de una situación extrema», afirma Shapiro.

Según un estudio del Banco Mundial de 2010 (última fecha disponible), el gobierno haitiano apenas cuenta con fondos para para operar la red de hospitales públicos de la isla y el presupuesto destinado a la salud bajó de 16,6% en 2004 a 4,4 en poco más de una década.

Y de ese total, según el informe, casi el 90% está destinado a pagar los salarios del personal médico.

Desde el Ministerio de Salud Pública de Haití afirman que el país está haciendo todo lo que está en sus manos para contener la epidemia.

«Ningún país estaba preparado para esto y nosotros tampoco lo estamos. Pero hemos tomado medidas y tenemos activado un plan de contingencia para intentar contener el virus», asegura un vocero a BBC Mundo.

«Cerramos las fronteras, estamos haciendo campañas de concientización para que la gente se lave las manos, para que conozcan sobre el virus, para que tomen medidas para su protección», agrega.

El gobierno haitiano anunció a inicios de semana el cierre de los pasos fronterizos con República Dominicana, canceló la mayor parte de los vuelos internacionales (con excepción de EE.UU.) y suspendió la mayor parte de eventos sociales.

Sin embargo, Etant Dupain, un periodista local, le cuenta a BBC Mundo que pese a que el gobierno decretó el estado de emergencia el jueves, los mercados y el comercio callejero, bases de la economía informal haitiana y fuente de subsistencia de miles de personas, continuaban funcionando como de costumbre este viernes.

La gran incertidumbre

Para Shapiro, la gran preocupación por la llegada del coronavirus a Haití trasciende la pobreza que hará multiplicarse los contagios como polvorín en llamas o la falta de infraestructura sanitaria que augura un número terrible de muertes.

«He trabajado en Haití desde 2003 y esta es la primera vez que el país corre el riesgo de quedarse solo en medio de una epidemia que está mermando a su población«, asegura.

Haití

AFP
Haití canceló la mayor parte de sus vuelos a inicios de semana y comenzó a realizar controles de salud en sus aeropuertos.

«Todos los países que se han acordado de Haití en los momentos críticos están ahora tratando de combatir la pandemia en sus territorios, por lo que me temo que Haití tendrá que hacerle frente al covid-19 por sí solo», señala.

Sus temores no terminan con lo que pueda pasar con los enfermos por el coronavirus.

El experto, quien dirige en el hospital St Boniface en el sur de Haití, cuenta que por años las instalaciones médicas en el país se han mantenido a flote a duras penas gracias a la colaboración internacional.

«Ahora estamos preocupados de que podamos continuar recibiendo el apoyo exterior y los suministros médicos que necesitamos, ya no solo para la covid-19 sino para seguir manteniendo los servicios que hasta ahora hemos podido ofrecer», agrega.

«No podemos minimizar las circunstancias. Haití se enfrenta a un desafío nunca antes visto», afirma.

Fuente e Imagen: https://acento.com.do/2020/bbcnewsmundo/8796733-coronavirus-en-haiti-los-peligros-por-la-llegada-del-covid-19-a-la-nacion-mas-pobre-de-america/

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Rebelión policial con apoyo popular contra el gobierno de Moise en Haití

América/Haití/26/02/2020/Autor y fuente: https://www.tercerainformacion.es

Reporte del militante haitiano Henry Boisrolin: «La grave situación que vive Haití hace más de un año se desbordó nuevamente. Hubo fuertes enfrentamientos entre los policías que apoyan la formación de un sindicato (Sindicato de la policía nacional de Haití), que ni el gobierno ni la dirección de la policía aceptan. Hubo fuertes incidentes el lunes y el miércoles donde fueron incendiados varios stands, preparados para el carnaval, en el Campo de Marte, y tambien cerca del estadio , el equipo de sonido y carros.

El gobierno respondió diciendo que eran terroristas y revocó a cinco miembros de la cúpula del sindicato que se quiere formar, entre los cuales la figura más visible es la agente en actividad, Yanick Joseph. La policía rechazó la revocación y ahora están exigiendo la renuncia del jefe de policía, la del presidente y del primer ministro. Entonces el gobierno se atrincheró en señalar «que va a haber carnaval lo mismo», pero la policia organizó una marcha hacia el Campo de Marte donde se suele desarrollar tal desfile. Hubo fuertes enfrentamientos y barricadas.

Los tiroteos se intensificaron y los policías atacaron un cuartel del Ejército dejando 2 muertos y una decena de personas heridas. El Ministerio de Defensa dijo que para evitar un baño de sangre cancelaba el carnaval del martes.

Mientras esto ocurría, se sumaron a la rebelión numerosos militantes de movimientos sociales y organizaciones populares, apoyaban así, en las calles, al movimiento de la policía contra el gobierno y la policía nacional. Jovenel Moise, el odiado presidente haitiano, había formado hace un tiempo un grupo especial represivo al que denomina como «el nucleo de las nuevas fuerzas armadas de Haití». Algunos de esa uniformados habían tomado en estos días de crisis, posición en una torre, y dispararon desde allí hacia la gente, que tuvo que desalojar la zona. Muchos empezaron a huir, y se hicieron con el dominio de los tanques, los carros blindados que son de una unidad especial que asegura la seguridad del presidente. Hay un vídeo en que se ve que rodean un carro, y hacen bajar a los ocupantes que son miembros de esa fuerza especial. Se reportan en la tarde del domingo enfrentamientos y se sienten disparos en distintas partes de la capital, hay barricadas de fuego y muchos manifestantes gritando por la caída del gobierno de Moise.

Eso se repite tambien en otras ciudades populosas del país. La situación cada hora se agrava cada vez más. El pueblo se está agrupando frente a las unidades de policía disidente para reforzar su apoyo a las mismas y exigir juntos la caída definitiva del gobierno. Moise estudia con sus allegados la alternativa de llamar a un toque de queda. No se sabe donde está el presidente, ni el primer ministro».

Reporte de Prensa Latina

Los policías, que desde octubre pasado piden aumentos salariales, sindicatos y mejores condiciones laborales, salieron este domingo a las calles, a los que se sumaron cientos de simpatizantes, para reiterar sus demandas y expresar su desaprobación a la celebración de los festejos populares en medio de la creciente inseguridad. Los enfrentamientos estallaron frente a la sede del ejército, cuyos efectivos intervinieron para asegurar, sin éxito, las gradas que debían alojar a los altos funcionarios del gobierno durante las festividades previstas a iniciarse esta noche. Al menos dos militares e igual número de policías resultaron heridos, indicaron varios medios de prensa. Los agentes fueron atendidos en el Hospital Estatal Universitario de Haití, principal institución de su tipo en el país. Aunque las exigencias de los oficiales no son nuevas, sus protestas se radicalizaron esta semana cuando efectivos y partidarios prendieron fuego a los stands de los carnavales en el Champs de Mars y a las carrozas resguardadas en el estadio Sylvio Cator.

También intercambiaron disparos frente a la sede de la Dirección General de la Policía, en Petion Ville, y prendieron fuego a las oficinas del abogado y presidente de la Fundación Je Klere, Samuel Madistin. Por su parte, las autoridades despidieron a cinco agentes implicados en las movilizaciones, entre ellos Yanick Joseph, coordinadora del sindicato policial, aún no autorizado. En las protestas de este domingo, policías exigieron la reintegración de los oficiales, y la autorización para la formación sindical. La víspera, el presidente, Jovenel Moïse, prometió mejorar las condiciones de vida de los agentes y anunció un aumento de cinco mil gourdes (poco más de 50 dólares) a las tarjetas de débito de los oficiales a partir de marzo. Instruyó asimismo, otorgar urgencia al proyecto de construcción de unas 600 viviendas y pidió calma al gremio. Sin embargo, no mencionó la sindicalización, uno de los puntos más álgidos de las demandas policiales.

Fuente e imagen: https://www.tercerainformacion.es/articulo/internacional/2020/02/24/rebelion-policial-con-apoyo-popular-contra-el-gobierno-de-moise-en-haiti

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Chile: Estallido social y represión en Chile: 3.535 detenidos, 1.132 heridos, 43 niños maltratados y 19 denuncias de violencia sexual

El 4 de octubre el presidente Piñera anunció el aumento del transporte público en unos 30 pesos (1,16 USD, aproximadamente), lo que provocó que estudiantes secundarios impulsaran “evasiones” en el Metro para no pagar el pasaje. Esa forma de protesta se masificó desde el 17 de octubre y dio lugar a un estallido social en el que salieron a la luz las múltiples demandas del pueblo chileno. La respuesta del gobierno fue la represión y la implementación del Estado de Emergencia y el Toque de Queda. Las movilizaciones, huelgas y cacerolazos continúan en todo el país. Hay numerosas denuncias de violaciones a los DDHH: asesinatos, detenciones arbitrarias, desapariciones y violencia sexual por parte de las fuerzas de seguridad.

INDH suma 120 acciones legales por violaciones a los derechos humanos durante la crisis

El Instituto Nacional de Derechos Humanos (INDH) informó este lunes que se alcanzó un total de 120 acciones legales presentadas ante la Justicia por las presuntas violaciones a los derechos humanos registradas en Chile desde el viernes 17 octubre, cuando se iniciaron las protestas en el país.

Según el desglose del organismo, 106 de las acciones corresponden a querellas de distinto tipo: cinco son por homicidio cometidos por agentes del Estado y 94 son por tortura, de las cuales 18 tienen una con connotación sexual. “Esa es la gravedad de la situación”, advirtió Rodrigo Bustos, jefe jurídico del INDH.

Bustos enfatizó que “aquí ha habido graves violaciones de derechos humanos” y que, hasta el lunes, “de las situaciones observadas directamente por el INDH, constatamos más de 3.500 personas detenidas desde el 17 de octubre. De ellas más de 1.100 han sido heridas, y de estas casi 600 están lesionadas por armas de fuego de distinto tipo”.

En un año normal -como 2018-, el INDH presentó 80 querellas por tortura. Sólo en estos últimos 10 días, el INDH ha presentado 94 querellas por tortura.

La observación del INDH se ha llevado a cabo a través de la constatación directa que hacen sus funcionarios en centros de salud, comisarías, y manifestaciones.

El INDH publicó el catastro de acciones judiciales tras una reunión con un equipo especial de crisis de Amnistía Internacional, que está en el país para esclarecer casos de vulneraciones a los derechos fundamentales.

El sábado, el INDH ofició al Servicio Médico Legal (SML) y al Ministerio Público para aclarar las cifras de personas fallecidas desde que se aplicó el estado de excepción constitucional en el país.

Fuente de la Información: https://www.nodal.am/2019/10/estallido-social-y-represion-en-chile-3-535-detenidos-1-132-heridos-43-ninos-maltratados-y-19-denuncias-de-violencia-sexual/

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