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Duro golpe a la «ciencia cerrada»: la Universidad de California y sus 50.000 artículos científicos anuales apuestan por lo abierto

Redacción: Xataka

En las últimas semanas, la crisis del coronavirus ha puesto contra las cuerdas el modelo tradicional de publicación científica. Solo en enero se publicaron más de 50 informes sobre el virus, sus características y su epidemiología. La mayoría de ellos en servidores de pre-prints; es decir, fuera del circuito de grandes revistas científicas. Y es que con una emergencia de salud pública de alcance internacional encima de la mesa, pocos científicos estaban dispuestos a pasar por el aro de la industria editorial.

Ante esto, más de 70 organizaciones (desde gigantes editoriales como Nature, Cell o The Lancet a instituciones como los Institutos Nacionales de Salud de EEUU y la Academia de Ciencias Médicas británica) firmaron un acuerdo histórico por que se comprometían a hacer públicos todos sus trabajos. Este movimiento, oculto en el totus revolutum de la crisis, ya era una señal para navegantes. Lo de hoy es la confirmación de que el sistema se está rompiendo por las costuras: la Universidad de California, que reúne el 10% de todas las publicaciones científicas de EEUU, acaba de hacer una apuesta imponente por la ciencia abierta.

Un proyecto piloto de casi 100 millones de dólares

Interior de la Universidad de California, BerkeleyEden Rushing

Y es que, tras su sonada pelea con Elsevier, la red de universidades californianas acaba de llegar a un acuerdo millonario con PLoS, la mayor editorial de ciencia abierta del mundo, para pasar buena parte de su producción científica al acceso abierto.

La diferencia fundamental entre las revistas tradicionales y las revistas de acceso abierto está en quién paga la factura. En el modelo tradicional publicar es gratis para el investigador y son los lectores los que pagaban por acceder a los estudios. En el otro modelo, los investigadores se hacen cargo de los costos de publicar con la condición de que los artículos estén en abierto para todo el mundo. En realidad, para las grandes universidades la diferencia es muy sutil. Ellos mismos son productores y consumidores de ciencia. Sin embargo, para muchos investigadores, los precios para acceder al conocimiento en el sistema tradicional les dejaba fuera de la conversación científica internacional. Ese es el discurso que justifica iniciativas como Sci-Hub o la Librería Genésis.

La noticia es que las Bibliotecas de la Universidad de California ha decidido destinar su abultado presupuesto a ‘subvencionar’ la publicación en acceso abierto para sus investigadores y dedicará 1.000 dólares por artículo para que pueda ser publicado según este sistema. Según las estimaciones habitualeshablamos de más de 40 millones de dólares al año.

Como podemos ver, eso no quiere decir que el 10% de toda la investigación norteamericana se vaya a pasar al ‘open access’, pero sí marca un antes y un después. Se trata de un proyecto piloto, es cierto, pero el peso de la UC en la ciencia mundial es demasiado grande como para considerarlo una excentricidad.

Y esto es cierto incluso si tenemos en cuenta los beneficios globales de la industria editorial científica que, en 2011, se estimaban en 9.400 millones de dólares. Porque, aunque es cierto que, en los últimos años, alternativas como Sci-Hub se han hecho muy populares y, de hecho, en 2016 la revista Science investigó quién usaba este servicio y descubrió que, según sus propias palabras, lo usaba «todo el mundo»los tentáculos de las editoriales científicas aún tienen un alcance enorme.

Cada vez está más claro que la gran guerra científica que está en marcha es por el modelo que reinará sobre la ciencia del futuro.

Fuente: https://www.xataka.com/investigacion/duro-golpe-a-ciencia-cerrada-universidad-california-sus-50-000-articulos-cientificos-anuales-apuestan-abierto

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Abril Abadín: «La ralentización se combate con excelencia»

Por: eldia.es.

«Si hubiésemos invertido más en educación en la crisis, la situación económica sería mejor hoy», señala el presidente de la Conferencia de Consejos Sociales de Universidades Españolas

El presidente de la Conferencia de Consejos Sociales de Universidades Españolas, Antonio Abril Abadín (Lugo, 1957), insiste en que la clave del desarrollo económico y social se basa, en gran medida, en el necesario acercamiento entre universidad y empresa. Abril Abadín, que estuvo esta semana en el Archipiélago canario, apuesta también por cambiar la gobernanza en la universidad.

¿Por qué España cree poco en el poder transformador de la educación?
España será en el futuro el resultado de lo que hoy sea capaz de invertir en educación. Insistimos en eso porque creemos que no existe esa convicción. Si preguntamos a cualquiera si cree en la educación, va a decir que sí, pero obras son amores y no buenas razones.

¿Esa falta de fe explica el déficit de financiación con respecto a las universidades del resto de países europeos y de la OCDE?
Estamos entre un 20% y un 25% por debajo de las medias europeas y de la OCDE. Esto quiere decir que no apostamos realmente por la educación. Hay que tener muy claro que la educación es el gran poder transformador y de mejora de una sociedad. Si realmente tuviésemos esa convicción, invertiríamos más en educación, universidades y nos iría mejor a todos.

¿Qué es más insuficiente, la financiación pública o la privada?
Las universidades públicas se financian mayoritariamente con transferencias corrientes de capital del sector público. La financiación privada es muy pequeña. Hay que mejorar la financiación pública y meterla, al menos, en porcentajes medios de las organizaciones con las que nos comparamos. También hay que mejorar la financiación privada, pero en este caso el planteamiento es distinto. Ahí lo que hay que mejorar es la relación universidad-empresa, la transferencia de resultados al sector productivo y, como consecuencia de eso, mejorar la financiación de las universidades públicas.
Más aún en un momento en el que parece poco probable que la financiación pública aumente de forma significativa.
Con la actual situación de deuda pública y de déficit que tenemos en España va a ser muy difícil que la financiación pública de las universidades pueda aumentar considerablemente en el corto y en el largo plazo. Consecuentemente, las universidades tienen que trabajar las fuentes alternativas de financiación. En primer lugar está la transferencia de resultados. Necesitamos una mayor conexión universidad-empresa y que la magnífica investigación que hacen las universidades no vaya solo referida a la publicación científica, que está muy bien, sino también a la transferencia de resultados para que se convierta en desarrollo económico y social, creación de trabajo y bienestar social.

Con un tejido productivo como el español y el canario, donde priman las pymes, ¿hay capacidad y margen de maniobra para fomentar la financiación y el apoyo más allá de las grandes empresas?
Eso quiere decir que no lo tenemos fácil. Venimos de una cultura de escasa transferencia de resultados del sector público universitario. Siempre digo que los temas culturales son los más difíciles de resolver. Sus tiempos de resolución se miden en generaciones, no en años, y una generación son doce o quince años. Por otro lado, es verdad que el sector productivo ayuda poco porque tenemos muy pocas empresas grandes. Un 95% de las empresas españolas tienen menos de diez trabajadores y un 83% tiene menos de tres trabajadores. Hay mucha microempresa y resulta muy difícil hacer economías de escalas para invertir en investigación y en transformación tecnológica. Precisamente por eso tenemos que conseguir que las universidades públicas, que hacen mucha y buena investigación con fondos públicos, sea ese gran laboratorio donde se genera esa investigación.

¿Qué pasos e incentivos se han dado para lograrlo?
Tenemos que ser capaces de establecer mecanismos de traslación asequibles a ese sector productivo a pesar de su bajo tamaño y de la poca intensidad en sociedad del conocimiento y en nuevas tecnologías. Los datos relativos a la transferencia de resultados son muy mejorables. Hemos dado un paso importante con la publicación en noviembre de 2018 de los sexenios de transferencia. Tenemos que orientar también la carrera curricular académica no solo a la publicación científica, sino también a la transferencia de resultados. Los profesores son seres humanos y responden a un sistema de incentivos, evidentemente, como cualquier otro trabajador. Hay que tener en cuenta también que hay menos de 11.000 empresas intensivas en investigación y en innovación. Consiguientemente, necesitamos mejorar esos números.

¿El nivel investigador de las universidades suple la falta de iniciativa privada en cuanto a investigación?
No es que lo supla, pero sí que es verdad es que las universidades hacen en torno al 70% de la investigación en España, mucha más porcentualmente que sus comparables europeas. El porcentaje de investigadores en las universidades españolas es muy superior al número de investigadores de la universidades europeas, proporcionalmente, y a la inversa los investigadores de las empresas.

¿Ha sido un error fomentar tanto la cultura de publicación científica?
No lo llamaré un error, pero efectivamente creo que ahí hemos tenido una carencia importante. Deberíamos haber incentivado como mérito académico la transferencia al sector productivo hace ya muchos años y haber trabajado ese tema.

¿El déficit de financiación explica que las universidades españolas se sitúen en muchas ocasiones en la cola de los rankings?
Pocas cosas dependen solo del dinero y la excelencia universitaria no es, desde luego, una de ellas. Pero también hay que reconocer que el dinero ayuda. Si ahora mismo le inyectáramos muchísimo más dinero a las universidades españolas, mejoraría su excelencia, evidentemente, pero seguiríamos teniendo ahí una serie de asignaturas pendientes que van a seguir lastrando su excelencia internacional. Por cierto, con el sistema de gobierno y con el déficit de financiación que tienen son más que meritorias.

La universidad devuelve a la sociedad 4,3 euros por cada euro invertido en ella. ¿Es un buen dato o podría ser mayor?
Si nos vamos no ya a una cuantificación económica, sino a la creación de valor y a la generación de bienestar social, hay que partir de la base de que las universidades son protagonistas necesarios e insustituibles del desarrollo económico y del bienestar social. Creo que es muchísimo más si nos ponemos a cuantificar lo que aporta la excelencia de las universidades al bienestar social.

En un entorno desfavorable marcado por un mercado laboral ineficiente, una estructura ocupacional menos intensiva y un porcentaje de sobrecualificación y desempleo entre los graduados muy superior a la media de la UE, ¿cómo puede el sistema universitario actuar como ascensor social?
Hoy en día un título universitario no es, desgraciadamente, una garantía de empleabilidad adecuada a la titulación conseguida, pero mejora mucho las posibilidades. Lo que sí es un tema que en la Conferencia calificamos de tragedia nacional, de verdadero interés nacional, es que tengamos la segunda cifra de paro de egresados universitarios de Europa y la mayor cifra de sobrecualificación de universitarios de Europa. Eso lo tenemos que corregir.

¿Qué es lo que se puede hacer para romper esa dinámica?
El sector productivo debe sacar mucho más partido a la magnífica investigación que realizan las universidades. Tenemos que mejorar muchísimo esa cultura a través de los muchos mecanismos que hay para que esa transferencia se pueda efectuar: parques científicos y tecnológicos, viveros de empresas, cátedras de empresas, doctorandos industriales…

Quizás también haya que hacer una revisión de las titulaciones que ofertan las universidades para que estén mejor acompasadas al ritmo del mercado.
Es bueno que haya titulaciones cercanas a las necesidades reales de trabajadores por parte de las empresas. También es verdad que no podemos convertir las universidades en fábricas de los empleados que necesitan las empresas, porque la universidad es mucho más que eso. La universidad es un sector público que tiene que formar a los estudiantes de una manera global, no solo en conocimientos determinados. Hoy, que los conocimientos son temporales porque el mundo evoluciona a velocidad de vértigo, les tienen que enseñar a pensar, a mantenerse actualizados permanente mente en toda una serie de capacidades y competencias.

¿Las universidades privadas les comen terreno?
Es evidente que tenemos que flexibilizar el funcionamiento de las universidades para que tengan esa capacidad de adaptación a las necesidades reales del sector productivo, tarea que sí están haciendo las universidades privadas. Las privadas están compitiendo con ventaja precisamente porque tienen mucha más flexibilidad operativa, juegan mucho más la baza de la empleabilidad y son capaces de adaptarse más rápidamente a los cambios del mercado. Paralelamente, ¿qué tenemos que conseguir? Que las empresas se preocupen de la eficiencia y competitividad de sus universidades, no ya como parte del modelo de negocio, que podría ser, pero sí como parte de su compromiso social.
¿Pero no es un fracaso que las universidades no provean de los perfiles necesarios a las empresas?
Uno de los problemas de la falta de flexibilidad operativa de las universidades es que les cuesta mucho adaptar las titulaciones. Son procesos muy largos. Los procesos de comprobación, de verificación o de autorización hacen que implantar en el sistema educativo español un nuevo título lleve una cantidad de años que resulta desproporcionada, cosa que no pasa con las privadas. La última universidad pública de España se hizo en el siglo anterior y desde entonces, en España, se han creado 25 o 30 privadas. La Constitución consagra el principio de libertad de creación de centros docentes y vivimos en un país de economía de mercado. También hay unas leyes. Si se cumplen, no se puede decir que no a la iniciativa de constituir universidades privadas. Lo que sí es cierto es que la ley no es la correcta. Estimamos que la normativa tiene que ser más exigente para crear una universidad privada. Para que una institución docente lleve el nombre de universidad debe cumplir unos requisitos mínimos de calidad, investigación, docencia, etcétera. Lo que tenemos que hacer es cambiar la ley y adaptarla a esos requerimientos. Ahora, mientras eso no se cumpla, es difícil decir que no al que ejercita una libertad constitucional y cumple la ley con determinados requisitos.

Las universidades públicas canarias han cargado contra una nueva universidad on line que se implanta en la ZEC. ¿Usted también piensa que hay que tener cuidado?
No conozco los detalles y no puedo opinar. Viene fenomenal para el servicio público de educación universitaria que haya magníficas universidades privadas, pero no creo que no sea bueno que se llame universidad a centros docentes que no reúnen determinados requisitos mínimos de calidad e investigación.

Antes hablábamos sobre la politización de la educación, ¿es una mala noticia que también se haya convertido en negocio?
La educación se puede acometer desde el principio de libertad de empresa y el sistema de economía de mercado funciona con cifras de operaciones de compraventa. A mí me puede gustar más o menos, pero desde el punto de vista de defensa de la universidad pública no me ofende ni me preocupa. Lo que realmente me preocupa es que las universidades públicas sean excelentes. La excelencia de las públicas es la forma de lucha contra las universidades privadas que pensamos que no reúnen determinados requisitos y mínimos de calidad. Si son excelentes, eficientes y competitivas, nadie se irá a una privada.

¿España será capaz en algún momento de absorber la masa gris que forma?
No puede ser que tengamos casi la mitad de los egresados universitarios en España, al cabo de cuatro o cinco años, en el paro o en un puesto de trabajo que no requiere titulación universitaria. Eso genera, evidentemente, una emigración del talento. El estudiante universitario lo que quiere es trabajar, con lo cual muchas veces tiene que irse al extranjero. El mero hecho de irse, entendido como movilidad del talento, no solo no es malo, sino que puede ser muy bueno porque hay toda una serie de competencias profesionales –mentalidad global o el uso de idiomas– que son difíciles de adquirir aquí. Pero el saldo es muy negativo, porque luego resulta que no atraemos talento. Estamos enviando mucho talento fuera y no estamos atrayendo en justa correspondencia. Tenemos un déficit, evidentemente.

¿Y de quién es la culpa?
De todos. Lo que está claro es que necesitamos más empresa, mejor empresa y mayor empresa. Y para conseguir eso es fundamental que toda esa buena investigación que hace la universidad sepamos transformarla en economía productiva. Hay que cerrar el círculo virtuoso. No es culpa de nadie y es culpa de todos. Estamos generando un sistema de frustración y decepción del que somos responsables todos. Eso no puede ser. Ahí tenemos un tema de primer interés nacional.

¿Qué papel juegan los consejos sociales para cerrar ese círculo virtuoso?
Estamos configurados como órganos de control económico y presupuestario. Esa son las funciones regladas. Pero luego, además, tenemos una competencia abierta que es la tercera misión universitaria: precisamente la transferencia de resultados. Somos órganos de interrelación de universidad-empresa. Está en nuestra médula acercar la universidad y la empresa, orientar la gestión de las universidades hacia la empresa y convencer a las empresas de que la excelencia universitaria, si no forma parte de su modelo de negocio, sí debe hacerlo de su compromiso social.

Mientras dure la ralentización, ¿cree que calará ese mensaje?
Contra la ralentización económica lo que hay que hacer es generar excelencia. Excelencia en la educación y excelencia en la empresa. Así se acaba y se combate la ralentización. El gran error de España en la crisis económica, a partir de 2007 y durante los años siguientes, fue reducir la inversión en educación. Si hubiéramos invertido más en educación y en transferencia y hubiéramos mejorado el tejido productivo a partir de una mejor ciencia e investigación, la situación económica sería hoy mejor, como han hecho otros países en Europa. Tenemos que apostar por esto.

¿Es habitual que las universidades, o el rector en concreto, bloquee la actividad de los consejos sociales o invada sus competencias?
En la generalidad de los casos hay una gran colaboración. Puede haber en algún momento dado diferencia de opiniones, pero ahora mismo vivimos tiempos de colaboración, de entendimiento y es un factor muy positivo que ha mejorado muchísimo la cultura a favor de la transferencia de resultados univesidad-empresa.

Fuente de la entrevista: https://www.eldia.es/economia/2020/02/16/universidades-son-victimas-culpables/1051752.html
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Una ley de rectores y empresarios

Por: Hugo Aboites*

…Y contra el acceso y permanencia de los estudiantes. En la más reciente versión de la propuesta de Ley General de Educación Superior (LGES, enero 2020, por fin se elimina la frase que en el artículo 6 degradaba el derecho a la educación. Decía: el Estado garantizará el derecho de toda persona a tener la posibilidad de recibir educación. Y con esto se ponía en peligro el derecho pleno a la educación, como lo advirtió la nueva Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH) cuando hizo un llamado para que (en la propuesta de LGES) se retome el espíritu y la letra del artículo tercero constitucional que garantiza el derecho humano a la educación. ( La Jornada, 6/2/20). En efecto, la Carta Magna señala sin ambigüedades ni posibilidades que toda persona tiene derecho a la educación (artículo 3). Con esta declaración, la nueva conducción de la CNDH rompió claramente con la anterior, la que durante un cuarto de siglo guardó silencio y resistió a las quejas contra los exámenes de selección que durante años le pedía que dijera algo. Guardó silencio y cuando habló fue para defender la interpretación neoliberal del derecho a la educación. Esta consiste en ofrecer a todos –pero previo pago de una cuota para el Ceneval– la oportunidad de presentarse a un examen de selección, donde tendrá la posibilidad de mostrar que es una/uno de los mejores. Incluso dio respuestas tan desafortunadas como cuando dijo a los quejosos que el ingreso (a una escuela) está sujeto a la capacidad intelectiva y a los méritos personales de los aspirantes (CNDH 1997, citada en Aboites, Hugo: La medida de una nación: 564). Cuando claramente la Constitución dice que toda persona tiene derecho a la educación (artículo 3). Sin embargo, como se decía, la propuesta de posibilidad se desechó y ahora dice que el Estado garantizará el derecho de toda persona que cuente con el certificado de bachillerato o equivalente que acredite la terminación de estudios del tipo medio superior, el acceso a un programa de educación superior (artículo 6 LGES, enero 2020).

Pero no hay final feliz. Porque después de decir que el Estado garantizará el acceso a un programa de educación superior se añade: en los niveles de técnico superior universitario, profesional asociado, licenciatura u otras opciones terminales previas a ésta. (artículo 6 enero 2020). ¿De verdad no hay aquí la intención –como en el examen único– de canalizar a las y los jóvenes que buscan licenciatura a carreras técnicas cortas, hoy en crisis por falta de aspirantes y desde las cuales ya no se podrá ingresar a estudios de licenciatura?

La nueva CNDH cuestiona, además, que en la propuesta original (2019) se incluyan elementos (que luego se mantienen en la versión 2020) que no están contemplados en el artículo tercero constitucional (fracción X) y que potencialmente son muy problemáticos. “Adicionalmente, –dice la propuesta– las instituciones de educación superior establecerán los requisitos de permanencia, tránsito y titulación, así como las medidas pertinentes para fomentar la inclusión, continuidad, egreso oportuno y excelencia educativa.” Este es el regreso pleno, llevado a ley general, del paquete neoliberal de educación superior. Las autoridades institucionales no sólo tendrán el respaldo legal para determinar requisitos, sino que, además, se les otorga el respaldo legal para reducir a los estudiantes el tiempo límite de titulación (que en la UNAM 1999 significaba el peligro de dejar sin título a 70 por ciento de los alumnos de los CCH y las prepas), asegurar que no dejen de estudiar ni un semestre (continuidad) y avanzar así a la excelencia y a su egreso oportuno. Es decir, la concepción de transformación neoliberal que hizo crisis en 1999 con una larguísima y tenaz huelga y el encarcelamiento de mil estudiantes. Con esta ley, ya no serán rectores en solitario que hagan los cambios, tendrán el respaldo del Congreso.

También los empresarios: en el artículo 47, I, VII ellos se convierten en legales participantes de instancias y procesos claves para el rumbo de toda la educación superior, e igual en los artículos y fracciones 42; 16, X; 13, XV; 45, V; 46, V, y 54. Como parte del Consejo Nacional de Participación y Vinculación, les corresponde, además, proponer estrategias y criterios para la educación superior (46,V), pero también como parte de las instancias colegiadas de participación y consulta (54) emitir propuestas y recomendaciones a la SEP acerca del Sistema Nacional de Evaluación de la Educación Superior (como el que se creó con el INEE en el nivel básico con Peña Nieto) que tendrá mecanismos, instrumentos e instancias (¿el Ceneval?). En resumen, con esta Ley SEP-rectores-empresarios será difícil que los movimientos estudiantiles no achaquen a la 4T esta regresión neoliberal que los hiere. Y que la rechacen con una tenacidad e intensidad sólo comparable con la que hoy muestra el movimiento de las mujeres.

*UAM Xochimilco

Fuente: https://www.jornada.com.mx/2020/02/15/opinion/016a2pol

Imagen: Free-Photos en Pixabay

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España: La inteligencia artificial nos engaña tanto como el ojo humano en la búsqueda de extraterrestres

Europa/España/16-02-2020/Autor(a) y Fuente: www.agenciasinc.es

Por: SINC

Una red neuronal artificial ha identificado una estructura cuadrada dentro de otra triangular en un cráter del planeta enano Ceres, una apreciación en la que han coincidido varias personas. El resultado de este curioso experimento visual, realizado por un neuropsicólogo de la Universidad de Cádiz, pone en entredicho la aplicación de la inteligencia artificial en la búsqueda de vida extraterrestre (SETI).

Aunque es el objeto más grande del cinturón principal de asteroides, Ceres es un planeta enano. Se hizo famoso hace unos años por uno de sus cráteres: Occator, donde se observaron unas manchas luminosas que levantaron todo tipo de especulaciones. El misterio se resolvió cuando la sonda Dawn de la NASA se acercó lo suficiente y descubrió que el origen de estos puntos brillantes está en emisiones volcánicas de hielo y sales.

Ahora investigadores de la Universidad de Cádiz se han fijado en una de esas manchas, llamada Vinalia Faculae, y les ha llamado la atención una zona donde parecen distinguirse formas geométricas. Esta peculiaridad les ha servido para plantear un curioso experimento: comparar cómo los seres humanos y las máquinas reconocen imágenes planetarias. El objetivo último era analizar si la inteligencia artificial (IA) puede ayudar a descubrir ‘tecnofirmas’ de posibles civilizaciones extraterrestres.

Tanto las personas como la inteligencia artificial detectaron una estructura cuadrada en esa zona de Ceres, pero la IA, además, identificaba un triángulo

“No éramos nosotros solos, algunas personas parecían discernir una forma cuadrada en Vinalia Faculae, así que lo vimos como una oportunidad para enfrentar la inteligencia humana con la artificial en una tarea cognitiva de percepción visual, pero no una cualquiera, sino una desafiante con implicaciones que se relacionasen con la búsqueda de vida extraterrestre (SETI), que ya no solo se basa en ondas de radio”, explica Gabriel G. De la Torre.

El equipo de este neuropsicólogo de la Universidad de Cádiz reunió a 163 voluntarios sin preparación en astronomía para ver lo que apreciaban en las imágenes de Occator. Luego hicieron lo mismo con un sistema de visión artificial basado en redes neuronales convolucionales (CNN, por sus siglas en inglés), entrenado previamente con miles de imágenes de cuadrados y triángulos para poder identificarlos.

“Tanto las personas como la inteligencia artificial detectaron una estructura cuadrada en las imágenes, pero la IA, además, identificaba también un triángulo”, destaca De la Torre, “y cuando se mostró la opción triangular a los humanos, aumentó significativamente el porcentaje que afirmaba verlo también”. El cuadrado parecía estar inscrito en el triángulo.

Vinalia Faculae_figuras

Otra perspectiva de la región Vinalia Faculae (girada 180º respecto a la que aparece arriba) tomada por la sonda Dawn. Los investigadores se han fijado en la estructura que aparece en su parte central, ampliada a la derecha, donde también se indican (abajo) las geometrías que detectaron las personas con más frecuencia (indicadas con números). / Foto original: NASA/JPL-Caltech/UCLA/MPS/DLR/IDA/PSI

Estos resultados, publicados en la revista Acta Astronautica, han permitido a los investigadores extraer diversas conclusiones: “Por una parte que, a pesar de estar de moda y tener multitud de aplicaciones, la inteligencia artificial podría confundirnos y decirnos que ha detectado cosas imposibles o falsas –dice De la Torre–, y por tanto esto compromete su utilidad en tareas como la búsqueda de tecnoestructuras extraterrestres. Hay que tener cuidado con su implementación y uso en SETI”.

«Hay que tener cuidado con el uso de la inteligencia artificial en la búsqueda de vida extraterrestre (SETI), porque podría confundirnos o mostrar cosas falsas»

“Por otro lado –añade–, si la IA identifica algo que nuestra mente no puede comprender o aceptar, ¿en el futuro podría ir por delante de nuestro nivel de consciencia y abrirnos puertas de la realidad para la que no estamos preparados? ¿Qué pasaría si el cuadrado y el triángulo de Vinalia Faculae en Ceres fueran estructuras artificiales?».

Por último, el neuropsicólogo señala que los sistemas de IA adolecen de los mismos problemas que sus creadores: “Habría que estudiar más en profundidad las implicaciones de los sesgos en su desarrollo mientras estén supervisados por humanos”.

De la Torre concluye reconociendo que, en realidad, “no sabemos qué es, pero lo más probable es que lo que ha detectado la inteligencia artificial en Vinalia Faculae sean solo juegos de luces y sombras”.

Referencia bibliográfica:

Gabriel G. De la Torre. “Does artificial intelligence dream of non-terrestrial techno-signatures?”. Acta Astronautica 167: 280-285, febrero de 2020.

(En esta misma revista el autor publicó en 2018 un estudio previo sobre el llamado efecto gorila cósmico).

Fuente e Imagen: https://www.agenciasinc.es/Noticias/La-inteligencia-artificial-nos-engana-tanto-como-el-ojo-humano-en-la-busqueda-de-extraterrestres

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Ninguna universidad extranjera tiene permiso para ofrecer clases presenciales en el Perú

América del Sur/Perú/16-02-2020/Autor(a) y Fuente: www.andina.pe

Cuando dichos cursos conduzcan a la emisión de grados y títulos del exterior, refiere Sunedu.

Los grados y títulos emitidos por una universidad extranjera, y que hayan involucrado estudios presenciales en el Perú, no serán reconocidos ni inscritos por la Superintendencia Nacional de Educación Superior Universitaria (Sunedu), salvo que cuenten con la respectiva autorización.

Esto se debe a que hoy en día ninguna universidad extranjera tiene autorización ni el licenciamiento debido para ofrecer en el Perú clases presenciales que conduzcan a la emisión de grados y títulos del exterior, advirtió la Sunedu mediante un comunicado.
«Los grados y los títulos que sean emitidos por una universidad extranjera, y que hayan involucrado estudios en territorio peruano de forma presencial, no serán reconocidos ni inscritos en el Registro Nacional de Grados y Títulos, salvo que cuenten con la respectiva autorización de Sunedu», subraya el documento.
En la nota, la Sunedu reitera a la ciudadanía que todas las universidades –sean públicas o privadas, nacionales o extranjeras– que presten el servicio de educación superior en el territorio nacional están sujetas al cumplimiento de la Ley Universitaria.
Recuerda que el 30 de septiembre de 2016 la Sunedu dio cuenta que todas las universidades extranjeras que presten el servicio de educación superior en el Perú están sujetas al cumplimiento de la Ley Universitaria. Esto implica, entre otros requisitos, obtener la autorización o el licenciamiento institucional.
No obstante, luego de una investigación que requirió contactar con universidades extranjeras y embajadas de varios países en el Perú, la Sunedu ha identificado una oferta de grados y títulos de casas de estudios extranjeras que involucra la prestación del servicio de educación superior universitaria en el país, pero sin contar con la autorización o licenciamiento respectivo.
«Dichos servicios educativos se habrían brindado sobre la base de convenios suscritos entre estas universidades extranjeras e instituciones del sector privado, colegios profesionales y entidades de la administración pública peruana», añade el comunicado.
Frente a todo ello, Sunedu recomendó a las personas interesadas en seguir estudios en universidades extranjeras que ofrecen programas presenciales en el Perú a realizar las consultas a través del correo electrónico de la Unidad de Registro de Grados y Títulos: consultasgradosytitulos@sunedu.gob.pe
(FIN) RRC
Fuente e Imagen: https://www.andina.pe/agencia/noticia-ninguna-universidad-extranjera-tiene-permiso-para-ofrecer-clases-presenciales-el-peru-784863.aspx
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China tomará medidas para prevenir epidemia en universidades y colegios

Asia/China/16-02-2020/Autor(a) y Fuente: spanish.xinhuanet.com/

 China tomará más medidas para prevenir la propagación del nuevo coronavirus en colegios y universidades, informó hoy miércoles el Ministerio de Educación.

Wang Dengfeng, alto funcionario de la cartera, indicó que el ministerio ha ordenado el aplazamiento del semestre escolar debido a la epidemia.

Los colegios y universidades reanudarán el semestre a través de un calendario escalonado para evitar los picos de viaje de los estudiantes, dijo Wang, que añadió que todas las escuelas deben realizar desinfecciones tras abrir sus puertas.

Los estudiantes de las áreas más gravemente afectadas por la epidemia y los que tuvieron contacto cercano con casos confirmados, así como los que tienen síntomas como fiebre o tos, deberán someterse a cuarentena. A su vez, el resto de los estudiantes necesitarán presentarse a controles periódicos de sus condiciones de salud, informó Wang.

Los estudiantes de la provincia central de Hubei, donde se ubica la ciudad de Wuhan, epicentro del brote del virus, no podrán regresar a instituciones educativas fuera de la provincia hasta tanto sea posible satisfacer los requerimientos de la localidad de destino, concluyó.

Fuente: http://spanish.xinhuanet.com/2020-02/12/c_138777875.htm

Imagen: Gerd Altmann en Pixabay

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Colombia: «Jamás violaría un campus universitario»: Claudia López

América del Sur/Colombia/16-02-2020/Autor(a) y Fuente: www.publimetro.co

La mandataria fue enfática.

Claudia López se refirió al ingreso del Esmad a la universidades. 

El mandatario presentó el martes pasado el protocolo que permitirá el ingreso del Escuadrón a universidades cuando haya uso de explosivos. La decisión ha causado polémica.

En ese contexto, López manifestó que la autonomía universitaria debe respetarse y que deben ser las autoridades académicas las responsables de impartir el orden dentro de las instituciones.

«Yo jamás violaría un campus universitario. Nunca. Solo si el rector o rectora nos pidiera, que tiene una situación excepcional de emergencia y nos pidiera apoyo. Pero a solicitud de la rectoría y comunidad universitaria», expresó la mandataria a los medios de comunicación.

Fuente e Imagen: https://www.publimetro.co/co/noticias/2020/02/14/claudia-lopez-se-refirio-al-ingreso-del-esmad-a-la-universidades.html

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