Colombia: El pueblo sin educación es un blanco fácil de los políticos

Por: Michel Andrés Ramos Bedoya

“Me atrevo a pensar que el problema de la ignorancia es mucho más preocupante que el de la corrupción”

La historia de Colombia siempre ha estado marcada por un pueblo polarizado, nunca desde la fundación de la nación, han faltado bandos. Pero de lo que si se ha carecido es de una educación de buena calidad, nunca hemos gozado de esta, ni lo haremos hasta que no sea transformada estructuralmente. Porque es que la educación colombiana no tiene problemas, la educación colombiana es en sí mismo el problema, no son unos tornillos que hay que apretar, sino una maquinaria totalmente nueva la que hay que articular.

La educación en Colombia es un mal que alimenta al Uribismo, y el Uribismo es un mal que destruye nuestra patria. Como se pretende crecer en una sociedad tolerante, si desde los cimientos de la persona, desde su etapa educativa más básica incluyen materias como religión, que en realidad no es más que un curso católico, donde pretenden enseñar un régimen productor de verdad, es decir, una forma de ver el mundo y solo esta. En un país laico, que se enseñe religión no está mal, pero que, en un país laico, se enseñe la religión católica, eso es incluso en contra del pluralismo y diversidad que consagra y reconoce nuestra constitución y es un desacato a la sentencia de la corte en 1993 cuando declaro inexequible unos artículos del concordato, entre estos el:

Artículo 12. Las familias recibirán educación religiosa conforme a los planes y programas de la propia Iglesia.

Artículo 13. La iglesia colaborará en la educación oficial, en regiones marginadas, según contratos establecidos con el Estado.

La religión y la educación son instituciones de control social, es por esto, que no hay esfuerzos por reestructurar el sistema educativo, porque el gobierno sabe que un pueblo iletrado es un blanco de fácil convencimiento, además de aplicar una pisca de fé, para hacer ver como pecado, cuando se lucha en contra de la injusticia social. Los estudiantes de la educación primaria y secundaria de nuestro país, pocos van más allá de la socialización y la interiorización de las normas, en gran medida es en la universidad donde se concibe una reacción social diferente, una variación y desviación de la persona frente a las acciones del Estado.  Una educación escolar donde no se manejen relaciones verticales de poder, sino horizontales de respeto, donde los estudiantes asuman una reacción social variada, donde se cambie la religión por la historia, es un primer paso, para solucionar el problema que se plantea.

Estamos enfrentando un problema cultural, lo que vive hoy el país no es si quiera político, es algo que está arraigado en lo más profundo del ser social, que solo puede ser afrontado con una herramienta, hoy obsoleta como lo es la educación. Es que no bastaron las declaraciones del 06 de octubre de 2016 sobre la campaña del NO de un Uribista férreo como lo es Juan Carlos Vélez, para quitar la venda de los ojos de los seguidores del señor de las sombras y se dieran cuenta que los argumentos e ideas del Centro Democrático no son más que falacias. Esto es mezquino, por eso empecé este escrito hablando de la educación, porque es la única palanca capaz de dar un giro a este problema cultural, porque si fuese político, con esas declaraciones del 6 de octubre, con las investigaciones que se han adelantado, con los hechos en los que se han visto envueltos, bastarían para abrir los ojos. Entonces si mediante el debate no se puede solucionar un problema político, es porque el problema no es político, es cultural.

Este 01 de abril de 2017 en “LA MARCHA CONTRA LA CORRUPCIÓN” otra vez Álvaro Uribe se ha salido con la suya, los Uribistas siguen creyendo que el verdugo es su salvador, me atrevo a pensar que el problema de la ignorancia es mucho más preocupante que el de la corrupción. No culpo al pueblo que salió a marchar el 01 de abril, toda la culpa recae sobre el sistema educativo que tienen los colombianos que los hacen blanco de fácil convencimiento. Lo peor es que la corrupción y la ignorancia parece ser un círculo vicioso, porque mientras seamos ignorantes votaremos por corruptos, y mientras los corruptos estén en el poder la educación pública no pasara de ser más que un medio de control social.

Fuente: https://www.las2orillas.co/pueblo-sin-educacion-blanco-facil-los-politicos/

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