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Acto de solidaridad con Julian Assange en Bogotá, Colombia: El periodismo contrahegemónico desde las regiones

Acto de solidaridad con Julian Assange en Bogotá, Colombia: El periodismo contrahegemónico desde las regiones

Traigo desde Cali, uno de los epicentros de la resistencia y del levantamiento popular de 2021 en Colombia, el mensaje de solidaridad con Julian Assange y el reclamo de que su humanidad y su palabra no sigan siendo encarceladas por orden del imperio estadounidense y de que se respete realmente la libertad de pensamiento, de expresión e información.

La lucha de Julian Assange por desencriptar la verdad para develar al mundo los crímenes de ese imperio es una lucha contra la hegemonía política y financiera mundial y sus cómplices, aquellos abyectos y sumisos que en todas partes del planeta cacarean la libertad de prensa y dicen defenderla, mientras la niegan, la cercenan, la violentan, como ha ocurrido en Colombia, cuya historia de más de dos siglos de segregación es también la historia de medios hegemónicos dedicados a cumplir su rol de brazos ideológicos de oligopolios, a defender sus poderes.

En 2021 la represión despiadada, a sangre y fuego, ordenada por el régimen de Iván Duque contra el pueblo que en las calles exigía derechos, dejó, tan solo en Cali, mi ciudad, más de 50 muchachos y muchachas asesinados, y en el departamento del Valle del Cauca, de donde procedo, 18 jóvenes más masacrados, y centenares de heridos, torturados, desaparecidos, detenidos.

Esa realidad fue encriptada, silenciada por los medios de comunicación masiva de las élites del sistema bicéfalo feudo-burgués existente en Colombia, en cumplimiento de su función de ser cancerberos del gobierno de derecha de turno, que, salvo contadas excepciones, presentaban a quienes protestaban en las calles como vándalos y terroristas, y ocultaban los asesinatos cometidos contra el pueblo por las Fuerzas Armadas del Gobierno usando las fórmulas falaces de siempre, sin investigación, con superficialidad, apegados a los boletines de prensa oficiales.

Así que la verdad sobre la barbarie ocurrida en Colombia en 2021, con antecedentes en levantamientos populares en 2019 y 2020 también brutalmente reprimidos, no fue difundida por los medios de prensa del sistema, que, por el contrario, la tergiversaron. Fue divulgada por centenares de hombres y mujeres del pueblo que, a riesgo de sus vidas y de su libertad, estuvieron en los puntos de resistencia, no solo en Cali y el Valle del Cauca, sino en muchos lugares del país, mostrándole al mundo a través de redes, influenciadores, medios alternativos y algunos portales de investigación social lo que realmente estaba ocurriendo.

Sólo así, con la comunicación popular con transmisiones virtuales dispuesta en disímiles puntos de ciudades –como Cali, Bogotá, Ibagué Popayán, Pereira, Cartago, Tuluá, Buga, Yumbo, Jamundí–, Colombia pudo conocer que los asesinados por las balas oficiales superaron el centenar, una cifra que los historiadores del presente apenas empiezan a consolidar, que los abusos de la Policía y del Ejército ocurrieron por miles, y que elementos paramilitares dispararon contra los manifestantes, amparados por policías, como sucedió en Cali.

Solo así, con gente del pueblo, principalmente jóvenes, dotados de teléfonos y valentía, de tecnología elemental y sin más recursos, se pudo transmitir al mundo la verdad de la barbarie protagonizada por un régimen cuyo jefe, Iván Duque, se pavonea hoy impune por escenarios internacionales, mientras centenares de madres y familias luchan contra la impunidad y el olvido en el país.

Ese ejercicio comunicacional espontáneo, genuino y rebelde en las calles de Colombia estuvo respaldado por centenares de pequeños medios alternativos que hicieron su aporte igualmente importante para el quiebre de la desinformación y la estigmatización inmisericorde que a lo largo de más de tres meses de 2021 imperó en Colombia desde los pulpos mediáticos tradicionales.

De esa magnitud fue la lucha contrahegemónica desde las regiones en 2021, en el marco de la cual desde el portal Periodismo Libre de Cali, entre muchos otros, hicimos nuestro modesto aporte textual y audiovisual de denuncia y desde el cual seguimos reconstruyendo historias y documentos, en una brega absolutamente desigual en procura de que no haya impunidad. Esa lucha se materializará pronto en el libro Memorias de la Barbarie, un compendio de cien testimonios de madres y familias laceradas por la represión y revictimizadas por el aparato judicial y por las hegemonías comunicacionales, que no solo silencian sus luchas, sino que vituperan la memoria de los jóvenes asesinados y tuercen la verdad sobre los muchachos y las muchachas torturados, detenidos, desaparecidos.

Y es precisamente en esa tarea de desencriptar la verdad, como hiciera Julian Assange frente a los crímenes del imperio invasor y violador de los derechos humanos en el mundo, que desde el Valle del Cauca estamos promoviendo el Colectivo Colombiano Periodismo por la Verdad, con el que el 4 de noviembre de este año realizamos en Cali el Foro denominado Nuevo Poder, Periodismo Alternativo y Democratización de la Información, un espacio de reflexión, entre muchos que urge generar en el país.

Se trata de una conjunción de algunos medios y periodistas congregados en torno de la filosofía de la veracidad, es decir, de la búsqueda de la verdad, del ejercicio crítico del oficio y del compromiso con las causas nobles y justas de la humanidad, como lo es la de la más profunda solidaridad con Julian Assange, y como lo es también la de no silenciar la verdad, práctica de la inmensa mayoría de los medios del establecimiento oligárquico en nuestro país, “la prensa del sistema”, como la llamara la icónica revista Alternativa que en 1974 ayudara a fundar García Márquez y que en su época se convirtió en dique contra el abuso de poder y la violencia oficial en los gobiernos que siguieron al excluyente régimen del Frente Nacional.

En el foro hicimos un llamamiento al gobierno del presidente Gustavo Petro y de la vicepresidenta Francia Márquez para que defina una urgente y sólida estrategia comunicacional que contribuya, primero, a mantener informado al pueblo colombiano de manera veraz, masiva y eficaz sobre sus importantes propuestas y realizaciones y, segundo, a desarrollar una permanente pedagogía que contrarreste la manipulación y la desinformación en que están empeñados los medios de comunicación corporativos hegemónicos.

Nos encontramos hoy en un momento de rupturas en la historia colombiana, en el que las resistencias sociales de los años precedentes se transformaron en 2022 en luchas políticas por cambios estructurales en la institucionalidad y en la sociedad colombiana, y entendemos que esos cambios también deben ser comunicacionales.

Los medios de las élites reclaman a diario la libertad de prensa, pero es sabido que desde que se inventó la imprenta esa libertad de prensa es solo la voluntad del dueño de la imprenta, esto es, los grandes pulpos financieros y empresariales con sus medios de comunicación como adláteres y defensores de su sistema de privilegios, el mismo sistema que en el plano imperial invade países, viola derechos humanos en nombre de la democracia y que encarcela y amordaza  a quienes, como Julian Assange, se atreven a develar esa realidad. Es la libertad de prensa solo de ellos.

Frente a esa dictadura de la manipulación y la arbitrariedad, desde las regiones colombianas emergen todos los días nuevos espacios comunicacionales, que ayer denunciaron el régimen del terror instaurado por un gobierno represivo, y que hoy no solo exigen castigo para los culpables, sino que lo documentan en la lucha contra el olvido y están dispuestos a contribuir a empujar el tren de las transformaciones sociales en marcha, en procura de que haya verdadera democracia, empezando por la democracia informativa y comunicacional.

Muchas gracias por escucharnos.

*Ponencia presentada en el foro ‘Assange, WikiLeaks y periodismo: la libertad de expresión encarcelada’, realizado en el Auditorio Alfonso López Pumarejo de la Universidad Nacional, sede de Bogotá, el martes 22 de noviembre de 2022, en solidaridad con Julian Assange.

 

Fuente de la Información: https://kaosenlared.net/acto-de-solidaridad-con-julian-assange-en-bogota-colombia-el-periodismo-contrahegemonico-desde-las-regiones/

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Colombia: Educación sexual en colegios nuevo intento, las mismas protestas

Un nuevo intento por supuestamente fortalecer la educación sexual en los colegios y las universidades podría naufragar otra vez en el Congreso. Hasta en la coalición de gobierno hay rechazo a la iniciativa. ¿Por qué?

El proyecto de Ley 229 de 2021 hace trámite nuevamente en el Congreso y busca establecer que la educación sexual esté presente en todos los grados escolares hasta llegar a la universidad. La iniciativa no es nueva pero sí lo es el intento que hará el Pacto Histórico para sacarlo adelante aprovechando la nueva conformación del Legislativo.

Sin embargo, en su primer debate en la plenaria de la Cámara de Representantes, la controversia fue tal que incluso resquebrajó la coalición de gobierno, poniendo en riesgo la aprobación del proyecto.

¿Qué propone el proyecto de educación sexual?

La iniciativa busca que la cátedra de educación sexual sea obligatoria para todos los grados escolares en los colegios del país. Esta deberá abordar temas relacionados con los derechos sexuales y reproductivos, la prevención de embarazos no deseados y enfermedades de transmisión sexual, y la toma de decisiones saludables. Además, tendrá un enfoque diverso y de género.

Esta cátedra estaría apoyada por unas cartillas que serían distribuidas a estudiantes y profesores en donde podrán encontrar contenidos pedagógicos relacionados con la educación sexual.

También se propone actualizar los manuales de convivencia de los centros educativos para incluir el enfoque de género, enfoque diferencial por orientación sexual e identidad de género y enfoque restaurativo.

La representante Luz María Múnera, quien está apoyando la iniciativa, señaló en su intervención en la plenaria de esa corporación, que “853.600 adolescentes entre 15 y 19 años se convirtieron en madres entre 2015 y 2021. Así mismo, 36.743 niñas entre 10 y 14 años quedaron embarazadas”, lo que manifiesta una necesidad urgente por fortalecer la educación sexual en el entorno escolar en Colombia.

Gritos en el cielo una vez más

Aunque el proyecto fue retomado por los congresistas Susana Boreal, Alejandro García y Dorina Hernández, todos del Pacto Histórico, ha generado una división con otros partidos de la coalición de gobierno, más exactamente el Partido Liberal y el Partido Conservador.

Los legisladores de estas fuerzas políticas se sumaron a otras colectividades que se oponen al proyecto pertenecientes al Centro Democrático, Colombia Justa Libres y Mira.

Desde esa orilla se ha argumentado que la «ideología de género» y los discursos de libertad sexual son inconvenientes para los niños y que la educación sexual debe estar a cargo exclusivamente de los padres de familia.

Una de las voces más llamativas en pronunciarse en contra es la del expresidente Álvaro Uribe Vélez quien expresó que «anticipar por razones ideológicas la sexualidad de los niños es promover la violación y destruir la esencia de la niñez».

Por su parte, la senadora María Fernanda Cabal también se ha dedicado a publicar mensajes en contra del proyecto resaltando los puntos más polémicos, según su opinión.

Uno de ellos es el que dice busca: “el reconocimiento y la eliminación de estereotipos, roles y normas que condicionan el desarrollo de niños, niñas y adolescentes”. Para Cabal, este objetivo del proyecto de ley se orienta a «dirigir la identidad sexual de los niños de todas las edades».

El trámite del proyecto sigue aplazado mientras que la bancada de gobierno busca cerrar las grietas que ponen en riesgo su futuro. 

https://cambiocolombia.com/articulo/pais/educacion-sexual-en-colegios-nuevo-intento-las-mismas-protestas

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El Ministerio de Educación abre convocatoria de becas para víctimas del conflicto armado en Colombia

Información/Colombia 

Las personas seleccionadas accederán a créditos educativos 100 % condonables, financiaran programas académicos de nivel técnico profesional, tecnológico o universitario.

A partir del 15 de noviembre estará abierta la Convocatoria del Fondo de Reparación para el Acceso, Permanencia y Graduación en Educación Superior para la Población Víctima del Conflicto Armado en Colombia, correspondiente al primer semestre de 2023.

Mediante esta Convocatoria, el Ministerio de Educación Nacional aporta a la reparación integral de las víctimas del conflicto armado y la construcción de la paz territorial con enfoque diferencial, buscando beneficiar a bachilleres procedentes de municipios PDET y promoviendo el acceso de las mujeres a programas relacionados con ciencias, ingenierías, tecnología y matemáticas”, indicaron desde la cartera de Educación.

En cumplimiento de este objetivo, el Fondo cuenta con más de $26 mil millones de pesospara adjudicar al menos 400 créditos condonables dirigidos a esta población de especial protección constitucional, indicaron desde el Ministerio de Educación.

Las personas seleccionadas en la convocatoria accederán a un crédito condonable para cubrir los gastos de matrícula (hasta por 11 salarios mínimos mensuales legales vigentes) cada semestre, un recurso de sostenimiento de 1.5 SMMLV por semestre y un recurso de permanencia de 1 SMMLV dirigido a las IES para que desarrollen programas de permanencia diferencial.

Quienes apliquen a la convocatoria lo podrán hacer para cualquier semestre académico de un programa de nivel técnico profesional, tecnológico o universitario a partir del primer semestre de 2023.

Las inscripciones están abiertas a través del enlace: https://web.icetex.gov.co/es/-/poblacion-victima-del-conflicto-armado-en-colombia

<b>Para aplicar se deben cumplir los siguientes requisitos:</b>

– Ser ciudadano/a colombiano /a.

– No ser beneficiario/a, ni haber sido beneficiario/a de las líneas de créditos 100% condonables del ICETEX. No tener una línea de crédito del ICETEX vigente, ni estar en mora con el ICETEX.

– No tener título de nivel universitario.

– Estar incluido en el Registro Único de Víctimas -RUV- o reconocidos como tal en las Sentencias de Justicia y Paz, Restitución de Tierras, Jurisdicción Especial para la Paz o en las de la Corte Interamericana de Derechos Humanos.

– El documento de identidad con el cual el/la aspirante se identifica al momento de hacer su inscripción en la convocatoria debe coincidir con el que se encuentra registrado en el RUV. Para este fin, es responsabilidad del/la aspirante actualizar sus datos de registro, de conformidad con lo establecido en la Ley 1448 de 2011.

– Estar admitido/a o en proceso de admisión en una Institución de Educación Superior, reconocida por el Ministerio de Educación Nacional o estar cursando algún semestre de pregrado en una Institución de Educación Superior reconocida por el Ministerio de Educación Nacional en Colombia.

– Haber presentado la prueba Saber 11 o la prueba de estado equivalente.

– Ser bachiller

– Tener su propio correo electrónico.

– Inscribirse a través de la página web del ICETEX, en las fechas y bajo las condiciones establecidas para tal fin.

https://www.infobae.com/america/colombia/2022/11/14/el-ministerio-de-educacion-abre-convocatoria-de-becas-para-victimas-del-conflicto-armado-en-colombia/

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Colombia: Mejorar la educación media es la clave para disminuir la pobreza

El tercer Informe Nacional de Empleo Inclusivo INEI revela profundas relaciones entre formación, empleo y pobreza en la recuperación económica.

El 61% de los empleadores en Colombia tienen dificultades para cubrir los puestos de trabajo, pero el año pasado más de 3,3 millones de personas estaban desempleadas. Esto es especialmente preocupante si se considera que el 82% de las familias con al menos un desocupado está en condición de pobreza extrema, pobreza o vulnerabilidad.

Esa son algunas de las conclusiones del tercer informe Nacional de Empleo Inclusivo, INEI 2021-2022, desarrollada por la Alianza por la Inclusión Laboral, conformada por Fundación Corona, Fundación Andi y Usaid a través de Acdi/Voca y por primera vez el Pnud como aliado estratégico.

Allí se determina que el país enfrenta retos urgentes para retomar la senda de disminución de la pobreza y el cierre de brechas en materia de empleo.

Ángela Sabogal, coordinadora de la Alianza para la Inclusión Laboral, señala que para enfrentar los desafíos “se necesitan lecturas integrales de los datos que relacionen las problemáticas en educación, intermediación laboral y empleo, para que se pueda dar una toma de decisiones basada en evidencias, de manera más ágil, constante y con desagregaciones poblacionales y territoriales”.

Uno de los hallazgos se dio en las situaciones de mayor vulnerabilidad que enfrenta la población en pobreza y pobreza extrema.

En el caso de educación se estableció que el año pasado la matrícula de la educación media tuvo la mayor tasa de crecimiento de los últimos años. El informe dice que esto es favorable pues significa que una parte de los jóvenes regresaron al sistema luego de la crisis sanitaria.

Sin embargo, advierte que “aun así se debe trabajar en la tasa de cobertura neta, la cual sigue siendo la más baja en comparación con los otros niveles escolares (48,7 %)”.
Igualmente, subraya que el 70% de los jóvenes entre 15 y 16 años que no asistieron a establecimientos educativos pertenecían a una familia pobre. “Se puede ver como en el 2021 el 54% de los jóvenes que no asistieron al colegio, lo hicieron por estar trabajando o realizando labores del hogar. Además, se muestran diferencias de hasta 25 puntos en el puntaje promedio de las Pruebas Saber 11 entre escuelas urbanas (252 puntos) y rurales (227 puntos)”.

Catalina Martínez, directora de la Fundación Andi,
expresó que “es indispensable trabajar por la permanencia en la escuela de los jóvenes más vulnerables. A pesar de constantes llamados y múltiples esfuerzos para mejorar la calidad de la educación media, especialmente en aquellos territorios y grupos más rezagados, esto continúa siendo un desafío estructural del sistema”.

Culminar la educación media influye en gran medida en la posibilidad que tendrá un joven de emplearse en el futuro y de tener mayores ingresos. Para 2021 las personas que se graduaron de la educación media estuvieron 9,8 puntos porcentuales más ocupados respecto a los que llegaron a graduarse de primaria, además influye en el tipo de empleo que consiguen, 8 de cada 10 personas que no terminan la primaria están en la informalidad. El informe INEI también mostró que quienes tuvieron acceso a educación posmedia, su salario promedio es el doble respecto a los graduados de media y casi 3 veces mayor en relación con los graduados de básica primaria y básica secundaria.

En empleo

Al analizar la participación laboral, es decir, la población que está en el mercado del trabajo, el informe INEI evidenció que la emergencia sanitaria generó una marcada salida de personas hacia la inactividad que aún no ha podido ser revertida, esto se representa mediante la tasa global de participación que en 2019 fue de 63,3%, 2020 de 59,2 % y en 2021 de 60,6 %, en donde las mujeres siguen siendo las más afectadas y se amplió la histórica brecha de género (20,8 p.p. en 2019 a 23,0 p.p. en el año 2021).

El tejido empresarial del país está conformado por unidades productivas pequeñas que representan el 92% de las empresas (de las cuales el 60% son informales) ambas características dificultan que el empleo en Colombia sea estable, cuente con protección social y remuneraciones adecuadas. Adicionalmente, hay una alta concentración de empresas en unos pocos territorios, en 2021 el 56% del tejido empresarial se encontraba concentrado en la capital del país (33%), seguido de Antioquia (14%) y del Valle del Cauca (9%).

https://www.portafolio.co/economia/educacion-media-la-clave-para-disminuir-la-pobreza-573483

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Animando el debate sobre las reformas a la educación superior en Colombia

Por: Camilo Andrés Espitia Hernández

Como ya entramos en tiempos de agudo debate sobre los cambios que requiere la educación en el país, y en medio de los primeros meses del gobierno progresista de Gustavo Petro, pongo sobre la mesa tres comentarios relacionados con las reformas en materia de educación superior.

Primero. El sistema de educación superior

En el programa del actual gobierno se habla de crear un sistema de educación superior, algo que por supuesto va más allá de la reforma al modelo de financiación de las universidades públicas. Colombia carece de un sistema de educación superior integral y, en cambio, existe el sistema de educación postmedia, más conocido como el Sistema Nacional de Educación Terciaria – SNET. El SNET es un sistema segmentario, jerarquizado y estructurado en forma piramidal, que masifica el ingreso a la educación superior en torno a la «formación para el trabajo», mientras elitiza el acceso y la permanencia en la educación superior universitaria. Esa elitización se vislumbra en el hecho de que sólo las personas más privilegiadas de la sociedad colombiana o las personas que cumplen con los requisitos meritocráticos son los que acceden a la educación superior universitaria, y para mantenerse deben hacer esfuerzos mayores, dejando como opción alternativa para la mayoría de estudiantes que no cumplen con estas condiciones el endeudamiento mediante los mecanismos de financiación a la demanda (crédito educativo o financiación contingente al ingreso). Una realidad producto del proceso de privatización y mercantilización de la educación superior, proceso comprendido por el SNET (recordemos el Acuerdo por lo Superior 2034).

Adicional, en el SNET la formación de competencias y de «capital humano» está enfocada a producir trabajadores que satisfagan las necesidades del modelo económico neoliberal imperante en el país, reprimarizado, extractivista y con un sector servicios fortalecido, marcado por la financiarización y la transnacionalización, donde persisten dinámicas de acumulación por despojo y a la capacidad adquisitiva, y que ubica al país en la división internacional del trabajo como productor de materias primas (en especial hidrocarburos y minerales) e importador de bienes y servicios transformados.

Por lo anterior, si se pretende crear un sistema de educación superior que responda a las necesidades del país, además de la revisión integral y exhaustiva a la Ley 30 de 1992, el proyecto de «economía productiva y sostenible» del gobierno y la producción de conocimiento deben tener un papel central, con tal de avanzar hacia la construcción de una sociedad para el vivir sabroso. También debe contarse con las comunidades educativas de las Instituciones Técnicas, Tecnológicas y Universitarias (ITTUS), actores protagónicos en ese futuro sistema de educación superior. En esa vía, sugiero considerar un documento de investigación bastante valioso del Centro de Pensamiento de Políticas de Educación Superior de la UNAL – C3PES, titulado «Hacía un sistema de educación superior basado en la cooperación, la complementariedad y la integración»[1], al igual que los conocimientos y saberes tradicionales y ancestrales ligados a las necesidades y demandas regionales y territoriales en todo el país, en perspectiva de diálogos interculturales y justicia epistémica (así a algún “muy científico” exrector de la UNAL no le guste el término).

Segundo. La lucha por una educación superior como derecho fundamental y bien común va más allá del pleno financiamiento de las Instituciones de Educación Superior (IES) públicas

De acuerdo con lo dicho anteriormente, pensarse la construcción de un sistema de educación superior integral no es reductible a solucionar las problemáticas presupuestales de las IES públicas con la reforma al modelo de financiación. En un foro de inicios de año sobre la financiación de la Educación Superior[2], organizado por el Espacio Distrital de Articulación de IES (espacios de articulación de estudiantes de IES del distrito capital), el profesor Andrés Felipe Mora asentó una proposición, a mí juicio, bastante acertada, sosteniendo que los mecanismos de financiación a la demanda no sólo someten a la lógica de la privatización y mercantilización a las IES, sino que permite un mayor control gubernamental. Es clave comprender esa proposición porque articula estrechamente la grave problemática de desfinanciación de las IES públicas con la carencia de democracia, autonomía y cogobierno universitario, alejándose de visiones economicistas sobre la crisis de la educación superior en el país (que tiene varias dimensiones y aguarda en su seno debates y disputas sobre el objeto y el sentido de la educación).

Así, la mera pelea por mayor financiación de la universidad es economicista o lo que en el lenguaje revolucionario se llama «reformista», pero esa lucha, sustentada en una concepción transformadora de la educación, defendiéndola como derecho fundamental y bien común, y en búsqueda de abrir los caminos de la democracia radical en las IES, se puede llamar revolucionaria. Me parece que otra proposición que en el referido foro enunció el profesor Andrés Felipe Mora va por esa vía: «la idea de lo común nos permite alejarnos de la privatización y el control gubernamental».

Tercero. Ahora sí: sobre la reforma al modelo de financiación de las IES públicas

Dejo por último lo referente a la reforma del modelo de financiación de las universidades públicas porque, a pesar de ser la discusión que por excelencia ha dominado los espacios de reunión del movimiento estudiantil y quizás sea el cambio más urgente que necesitamos, quiero dejar de presente que esa demanda particular no puede adueñarse de toda la agenda de lucha del movimiento estudiantil, además que posiblemente dejar a lo último el comentario sobre la cuestión más discutida es una forma de asegurar que se lean los otros comentarios que integran el escrito.

De la baraja de propuestas existentes de reforma a los artículos 86 y 87 de la Ley 30 de 1992, la que más me gusta es la del C3PES[3]. Maneja aspectos determinantes como la actualización presupuestaria que asegura recursos anuales sobre el 1% del PIB (contemplando el déficit histórico acumulado por 27 años, de más de 18 billones de pesos al día de hoy), un componente contracíclico integrado a la actualización presupuestaria para asegurar la asignación progresiva de recursos incluso en tiempos de recesión económica y la modificación de la regla presupuestal con el cambio del Índice de Precios al Consumidor (IPC) como medidor de la variación de la asignación presupuestal en cada vigencia por el Índice de Costos de la Educación Superior (ICES), acorde tanto con el cierre de desigualdades y brechas sociales, como con las necesidades y cumplimiento efectivo de los fines misionales de las universidades públicas.

Sin embargo, esa propuesta puede ajustarse o mejorarse. El mismo C3PES construyó una propuesta de financiamiento para las ITTUS que ya circula en las redes académicas y de los movimientos ligados a la educación. Por su parte, a las propuestas del C3PES se podrían incluir algunos componentes tendientes a cerrar brechas regionales, como ya se ha expresado en algunos foros. Dicho esto, reitero que, a mí parecer, entendiendo la complementariedad y articulación entre la propuesta del C3PES para las universidades públicas y la dirigida a las ITTUS, la mejor propuesta que existe en el momento es la del C3PES no sólo porque sea más progresiva en garantía de derechos que la del Sistema Universitario Estatal (SUE)[4] (donde hay componentes de carácter competitivo y no hay claridad sobre la meta de universalización), sino que se debe comprender desde una visión amplia de transformación de la educación superior en la que es fundamental reformar el SUE y crear un sistema de educación superior acorde con los cambios sociales que demanda la mayoría de la población colombiana.

A este respecto, vale la pena mencionar que el reciente Proyecto de Ley presentado por los representantes a la Cámara Jennifer Pedraza (Dignidad) y Gabriel Becerra (Unión Patriótica) y el Senador Ariel Ávila (Alianza Verde) toma elementos tanto de la propuesta del C3PES, como la del SUE. Resulta positivo que en su propuesta modifiquen la regla presupuestal con el paso del IPC por el ICES y que integren el componente contracíclico de la propuesta del C3PES, pero existen elementos a lo menos cuestionables en la propuesta, por ejemplo, la posibilidad de que el Fondo de Cierre de Brechas de las Universidades Públicas se mantenga como un fondo concursable por recursos adicionales de inversión, la falta de un plan de actualización presupuestal para las Universidades Públicas o el segundo plano en el que (tradicionalmente) se pone a las ITTUS. Espero aportar en una reflexión crítica posterior más elementos para la discusión sobre este Proyecto de Ley en el marco de la construcción de la agenda del movimiento estudiantil frente al nuevo momento político.

Para finalizar, una reflexión a tono de llamado. Hacer una reforma del carácter y alcance que propone el C3PES, que vaya más allá de la financiación y ubique los componentes fundamentales de un sistema de educación superior integral, debe contar con la reforma tributaria del gobierno, que cumpla con criterios de progresividad, equidad y justicia tributaria, tal como lo ordena la Constitución de 1991, pero también necesita de la cualificación y articulación de las comunidades universitarias, del movimiento estudiantil y de los movimientos ligados a la educación. Ese es un llamado urgente.

[1] Enlace del documento: http://pensamiento.unal.edu.co/cp-educacionsuperior/educacion-superior/sistema/

[2] Enlace del Foro: https://www.facebook.com/canaluniversitariofceud/videos/614806666868079/?app=fbl

[3] Enlace del documento: http://pensamiento.unal.edu.co/cp-educacionsuperior/educacion-superior/financiacion/

[4] Enlace del documento: https://media.utp.edu.co/archivos/Sostenibilidad%20y%20Financiaci%C3%B3n%20de%20las%20Universidades%20P%C3%BAblicas%20en%20Colombia%20SUE%202021VF.pdf

Fuente: https://rebelion.org/animando-el-debate-sobre-las-reformas-a-la-educacion-superior-en-colombia/

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¿Qué educación puede tener un negro?

Por Diana Patricia Arias Henao

Como lo expresó Francia Márquez, el racismo es la manifestación contemporánea y masiva de una ignorancia profundamente anclada en los tiempos de la esclavización.

Que el mundo lo sepa. Los uribistas salieron a marchar contra el gobierno del presidente Gustavo Petro el pasado 26 de septiembre de 2022, convocados por sus representantes dentro y fuera del sistema político. Dentro de los partidarios uribistas, se viralizó en las redes sociales, el siguiente mensaje xenófobo contra la vicepresidenta Francia Márquez, de una señora que dijo llamarse Esperanza Castro, y haber estudiado en la Universidad Jorge Tadeo Lozano, aunque al parecer su nombre real es Luz Fabiola Rubiano de Fonseca, y manifestó:

“Ay pobrecitos… el simio ese disque porque puso un millón de votos se considera la berraca del paseo, pobre simio, los simios gobernando, me refiero a Francia Márquez, es un simio, ja, qué educación puede tener un negro, los negros roban, atracan y matan, que educación tienen? Los blancos no tanto. ¿Les parece que no se debe manifestar? Cuando se van a acabar las EPS, cuando un guerrillero no está gobernando, te parece bonito Venezuela? Que está regida por el cartel de los soles, y ahora que? Con Diosdado Caballo (sic) Cabello, que es un santo igual a Petro. Sabes cuál es el convenio de Rio de Janerio, volver a América Latina Comunista. En qué país del mundo, empezando por Alemania, triunfó el comunismo? No le tocó a la Alemania capitalista reconstruir a la comunista? En dónde ha surgido y porque es tan bueno para ti el comunismo?… amo a Álvaro Uribe Vélez con mi alma, me le quito el sombrero, el mejor presidente que tuvo Colombia. Voté por Rodolfo…”.

Para contestar las inquietudes de la señora Castro, cuyo apellido por cierto, me recuerda a Fidel, para su mala fortuna, podemos referirnos al libro de Animales a Dioses de Harari, el cual resume que hace unos 3.500 millones de años, materia, energía, tiempo y espacio, tuvieron su origen en lo que se conoce como el Big Bang. Características fundamentales de la física. Unos 300 mil años después, materia y energía empezaron a conglutinarse en estructuras complejas: los átomos y las moléculas, que al interactuar consolida la famosa química. Hace unos 3.800 millones de años, en el planeta tierra, determinadas moléculas se combinaron para formar estructuras más complejas y grandes: los organismos. Creándose las bases de la biología. Los biólogos clasifican a los organismos en especies. Se dice que unos animales pertenecen a la misma especie si tienden a aparearse entre sí. Todos los gatos, por ejemplo, desde el minino doméstico hasta el león más feroz, comparten un antepasado felino. Hace unos 70 mil años, los organismos pertenecientes a los Homo sapiens, estructuras todavía aún más complejas, como doña Esperanza, formaron culturas. El desarrollo subsiguiente de éstas culturas humanas se llama historia. Durante mucho tiempo, los Homo sapiens, se han separado de los animales, clasificándose carentes de familia o especie. Pero esto no es así. Tanto doña Esperanza como todos los hombres, nos guste o no, pertenecemos a una familia más grande que los gatos, y particularmente más ruidosa: la de los grandes simios. Nuestro árbol genealógico como humanidad, se integra de chimpancés, gorilas y orangutanes. Siendo los chimpancés los más cercanos. Hace más o menos 6 millones de años, una única hembra de simio, tuvo dos hijas. Una se convirtió en el ancestro de todos los chimpancés y la otra, es nuestra propia abuela ancestral.

Hace 25 millones de años, se multiplicaron los primates. Vivían cómodamente en los árboles alimentados de frutos. Sin embargo, hace unos 14 millones de años los primates se vieron obligados a abandonar su hábitat arbóreo por causa de predadores. Desplazados de sus tierras, la especie primate Ramapithecus, conformó manadas y adoptó posición erguida, manteniendo contacto visual para la defensa y la caza, apareciendo los monos homínidos. Hace unos 6 millones de años surgieron los Australopithecus, cuya capacidad craneana menor a la de los hombres se compensó incrementando sus habilidades, usando piedras para cazar y tecnificando su lenguaje con nuevos sonidos, así como su capacidad de observación. Incrementaron su fisiología y la complejidad neuronal de su corteza cerebral. La naturaleza proporcionó entonces una ayuda más a los homínidos: la maduración retardada, gracias a los nuevos defectos genéticos. Empezaron a nacer prematuramente, sin pelo ni dientes y su crecimiento era demasiado lento. Sin embargo, estos inconvenientes eran compensados con creces por una única ventaja: una infancia más larga implicaba mayor tiempo para aprender y esto los hizo notablemente más inteligentes.

Hace unos 2.5 millones de años apareció la especie Homo habilis, con mayor capacidad craneana e inteligencia, aprendiendo a tallar piedras haciéndolas cortantes o punzantes para cazar en la famosa Edad de Piedra, cuyo primer período se conoce como el paleolítico inferior. Poco después las temperaturas bajaron drásticamente en la tierra y se sucedieron varias glaciaciones y las condiciones de vida para éstos animales se limitaron al extremo cambio climático. Pasaron hambre y frío pero sobrevivieron, surgiendo el Homo erectus en la era cuaternaria que sobrevivió a las cuatro glaciaciones más y se atenuaron las circunstancias en los períodos interglaciares, aprendiendo a usar el fuego, cuando algún rayo incendiaba un árbol. Así, protegiéndose del frío, fabricando cabañas en ausencia de cuevas y volviéndose carnívoros por necesidad, la especie evolucionó y se proliferó por todo el planeta. En la tercera glaciación se crearon las especies Homo sapiens y el Homo neanderthalensis, triplicando la capacidad craneal de los Homo habilis. Sus diferencias iniciales era mínimas, incluso las culturales, relativas al Homo erectus. No obstante, al principio de la cuarta glaciación, hace unos 80.000 años, encontramos ya una cultura neandertal claramente definida, que enterraba a sus difuntos y fabricaba flechas. Se intensificaron las sensaciones afectivas entre padres e hijos, dadas las necesidades latentes de las crías, que aprendieron a sonreír agradeciendo la paciencia y atención de sus progenitores. Hace unos 40.000 años el Homo sapiens se convirtió en el primer poblador humano de Australia y 5 mil años después decretó su dominio cultural, dando inicio al período paleolítico superior, procreándose masivamente y expandiéndose territorialmente.

El hombre adquirió la capacidad de pensamiento abstracto, es decir, la capacidad de pensar en algo sin necesidad de estímulos externos y desarrolló un lenguaje articulado. A medida que fue cobrando conciencia percibió su debilidad e impotencia frente a la naturaleza. Hace unos 25.000 años se extinguió el hombre de neandertal, con lo que el Homo sapiens pasó a ser la única especie humana sobre la Tierra y ya podemos referirnos a él simplemente como el hombre. Aparte de mínimas diferenciaciones raciales, no se ha producido ninguna evolución fisiológica importante desde entonces. La extraordinaria evolución del hombre ha sido puramente cultural. Así, el hombre pobló el planeta. El hombre es un animal que pertenece al género Homo. Pero lo que nos diferencia, al menos en teoría de los animales, es nuestra capacidad de pensar y hablar, independientemente de otro individuo.

Parece que el grueso de los antipetristas no son capaces de hablar ni pensar de forma independiente, pues siempre están usando insultos racistas, políticos y alabando a su líder espiritual Álvaro Uribe. Ufanándose de sus intenciones de armarse para defenderse cuando ellos son los que han venido atacando.

Como lo expresó Francia Márquez, el racismo es la manifestación contemporánea y masiva de una ignorancia profundamente anclada en los tiempos de la esclavización. Es claro que la capacidad de las personas no está definida por su color de piel, pero el color de piel, ha limitado las condiciones de vida digna de las personas. Lamentablemente las condiciones de acceso a la educación de nuestras comunidades negras están muy limitadas, gracias a las estructuras de poder patriarcales y dominadas por depredadores políticos desde las historia de nuestra independencia. Nunca tuve compañeros negros durante mis estudios y solo he tenido una estudiante negra en casi 20 años como profesora universitaria. En mi vida, cuento tan solo con un puñado de amigos negros, pues las sociedades se han integrado culturalmente en el seno de diversas comunidades, dado los sesgos entre diversos tipos de características que nos separan, y que con el paso del tiempo, hemos tratado de derribar pero no hemos logrado una integración justa y multicultural.

Al menos los mayores actos de corrupción y homicidios dolosos en este país no han estado en mano de los negros. Los insultos xenófobos de los partidarios uribistas no solo ofenden a la comunidad negra sino a todos los colombianos.

El racismo estructural denota a la vez ignorancia estructural que se refleja en desigualdades socioeconómicas, simbólicas, culturales, de atención en salud, de no discriminación, de participación política y de los más elementales derechos fundamentales y humanos. La raza se creó para dominar las dinámicas del poder desde el sistema internacional y consolidar el capitalismo. Por cierto, China es el actual líder mundial en todos los aspectos, y es un Estado comunista. La Alemania democrática era socialista y no comunista. Y Petro dejó la guerrilla del M-19, con la amnistía que produjo la Asamblea Nacional Constituyente, renovándose el Contrato Social materializado en la Constitución Política de Colombia en 1991, donde se pasó a un Estado Social de Derecho y se dejó atrás un Estado Nacionalista.

Somos el planeta de los simios. En Colombia la realidad supera a la ficción. Nuestra película narraría la historia donde los uribistas tienen un aterrizaje forzado en un sistema político gobernado por Los Nadies, bajo unas condiciones atmosféricas duras y casi inexplicables para los recién derrotados, donde salen a relucir los rasgos de la ironía que personifican las debilidades de la especie humana, que usa la burla para aborrecer a quienes por diversas razones constituyen la diversidad. Basta! Basta ya, a estos seres incapaces de aceptar nuevas ideas que se alejan de los dogmas escolásticos establecidos y de las concepciones religiosas y realistas que rozan el fundamentalismo.

Queremos dejar atrás las matanzas y valorar la capacidad intelectual que nos diferencia de nuestros hermanos primates, a quienes debemos proteger y devolverles su territorio. Nuestra capacidad de pensar y hablar, nos anima a parar los desplazamientos y los asesinatos entre nuestra sociedad y generalmente destinados a las comunidades más vulnerables, como la negra.

Claramente la naturaleza es más evolucionada y mejor que el hombre. Así que no es necesario gritar Doña Esperanza: “Quítenme las patas hediondas de encima, malditos simios asquerosos”, pues el planeta de los Simios en realidad es la tierra. Esa tierra que requiere de sapiens que no se comporten como neandentales, y que comprendan la importancia del Tratado de Escazú, palabra indígena que traduce piedra o lugar del descanso, y que pretender promover la protección ambiental y los derechos humanos a través del acceso a la información, vinculando a las comunidades en la toma de decisiones de los procesos que las afectan evitando prácticas como el fracking lideradas por blancos, garantizando su acceso a la justicia para indemnizar los daños causados por los sistemas dominantes, que prefiere el envenenamiento de la tierra para producir petróleo y acabar con la hoja de coca, y sentar las bases reales para proteger la vida e integridad de los activistas ambientales, que han visto morir a sus compañeros por las logias neoliberales propias de las estructuras del capitalismo salvaje, así como de una vez por todas, iniciar el camino largo pero inminente del respeto a los pueblos indígenas y a las comunidades locales desplazadas de sus tierras.

Urge volver a nuestras raíces.

DIANA PATRICIA ARIAS HENAO: Doctora en Relaciones Internacionales;
Postdoctora en Derecho Público y Seguridad; Columnista de Viva la Ciudadanía. Semanario Virtual Caja de Herramientas; Miembro Activo de Somos Ciudadanos. Red Democrática; Twitter: @DianaAriasAjua

Fuente: https://rebelion.org/que-educacion-puede-tener-un-negro/

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Pedagogía de la infamia y de las mentiras

A la memoria de mi estudiante Fabián Alonso Ramírez [1997-2020], cuya joven vida se apagó en forma absurda por el odio y sed de venganza de la neoinquisición fundamentalista.

“[…] Luchar sin cansancio. Luchar por el derecho que tengo de ser respetado y por el deber que tengo de reaccionar cuando me maltratan. Luchar por el derecho que tú, que me lees, profesora o alumna, tienes de ser tú misma y nunca, jamás, luchar por esa cosa imposible, grisácea e insulsa que es la neutralidad. ¿Qué otra cosa es mi neutralidad sino una manera tal vez cómoda, pero hipócrita, de esconder mi opción o mi miedo de denunciar la injusticia?” «Lavarse las manos» frente a la opresión es reforzar el poder del opresor, es optar por él. ¿Cómo puedo ser neutral frente a una situación, no importa cuál sea, en que el cuerpo de las mujeres y de los hombres se vuelve puro objeto de expoliación y de ultraje?” (Paulo Freire, Pedagogía de la autonomía, Siglo XXI Editores, Buenos Aires, 209, p. 107.)

En estos momentos estoy siendo sometido a una nueva persecución que se une a las que he soportado durante años en la UPN. La de ahora se basa en la mentira, la calumnia, el anonimato y la amenaza, y en eso se parece a la que se emprendió contra mí en 2012. Lo “novedoso” del caso actual radica en que, mientras un vil panfleto anónimo de 2012, surgido en el seno de la UPN, se burlaba de mi actitudes “afeminadas”, por haber llorado por mis tres estudiantes muertos, ahora se ha emprendido un linchamiento moral contra mí porque supuestamente soy homófobo y tránsfobo. La fabricación de esta infamia no es accidental, responde, por el contrario, a una campaña orquestada de destruir mi imagen de profesor crítico, de enlodar mi honra personal y de desacreditar mi labor de 34 años en la UPN como una persona que se ha entregado con pasión a la noble profesión de educar y de denunciar y confrontar las injusticias del mundo.

Ahora me someten, con la finalidad de callar mi voz y mi pluma, a un linchamiento moral, propio de la nueva inquisición que se está tomando las universidades colombianas, y la UPN en particular. Para esa neoinquisición la libertad de cátedra es un inconveniente que debe eliminarse, y con ello el derecho a opinar, pensar con cabeza propia, disentir, cuestionar y criticar. Se pretende imponer una nueva y peligrosa censura, con la intención de homogenizar el pensamiento. Se descalifica pura y simplemente, recurriendo al pasquín anónimo y cobarde, sin asumir con entereza la responsabilidad de las afirmaciones que se realizan, y sin ningún tipo de pruebas, argumentos o demostraciones. Se acude a la calumnia, la tergiversación y la mentira, en lugar de dialogar y debatir cara a cara en el aula de clase y en el campus de la UPN.

Es el nuevo fascismo que quiere destruir al otro, porque ese otro es distinto, porque piensa diferente, porque no se somete a los dictados de lo que es políticamente correcto, según lo dictaminan los cánones de una intolerancia que dice apoyarse en la tolerancia y en la victimización, y que es propia del capitalismo realmente existente con sus nuevos tipos de negocio y de consumo. Como bien lo analizó hace años el gran Pier Paolo Pasolini, revolucionario marxista y homosexual de Italia, y lo expresó en su libro Escritos Corsarios [1975]: “Este nuevo fascismo, esta sociedad de consumo, ha transformado profundamente a los jóvenes, les ha tocado en lo íntimo de su ser, les ha dado otros sentimientos, otros modos de pensar, de vivir, otros modelos culturales. Ya no se trata, como en la época mussoliniana, de un alistamiento superficial, escenográfico, sino de un alistamiento real que les ha robado y cambiado el alma. Lo que significa, en definitiva, que esta civilización del consumo es una civilización dictatorial. Si la palabra fascismo significa prepotencia del poder, la sociedad de consumo ha realizado cabalmente el fascismo”.

LA FABRICACION DE LA INFAMIA

“Si te muestras crítico con la opinión recibida, tendrás que documentar todas y cada una de tus frases”. (Noam Chomsky, La (des)educación, Editorial Crítica, Barcelona, 2013, p. 203.

En la última semana de agosto empezó a circular por los corredores y salones del Edificio A de la UPN, así como por medios electrónicos, un pasquín anónimo con el título “Pedagogía del terror y Renán Vega”. En este panfleto se dice una sarta de disparates sin la más mínima prueba fáctica o documental, sino que simplemente recurre al método expedito y fácil de colocar entrecomillas pretendidas cosas que yo habría dicho.

Así se puso a rodar un fake news [noticia falsa] por los pasillos de nuestro departamento de Ciencias Sociales. Como el pasquín aludido no tiene firma es bueno hacer algunas preguntas. En cuanto a su autoría, ¿lo escribió una persona o un grupo de personas?; en cuanto a la filiación institucional de su autor, autora o autores: ¿Son estudiantes de la UPN?, ¿Son “asistentes”? ¿Son marcianos o extraterrestres? ¿O son infiltrados de la policía y de los numerosos cuerpos de seguridad del Estado colombiano, decenas de los cuales se pasean como Pedro por su casa en nuestra universidad? Esta última pregunta es pertinente, si recordamos que se acaba de cerrar judicialmente el montaje [falso positivo judicial] de Lebrija, en donde por acción de un infiltrado [Cuper Diomedes Díaz Amado], quien estaba inscrito como estudiante de la Facultad de Educación en la UPN, se encarceló, persiguió, calumnió, difamó y fue arruinada la vida de varios estudiantes de esta universidad, cuatro de ellos y ellas estudiantes de Ciencias Sociales.

Y esos estudiantes, luego de todo lo que soportaron junto con sus familias, acaban de ser absueltos. De tal manera, que existen antecedentes muy cercanos a nosotros para inquirir con toda la legitimidad del caso sobre el origen de tan tenebroso pasquín e involucrarlo en las acciones de infiltración que se llevan a cabo de manera cotidiana en nuestra alma mater. Porque, además, ¡la redacción, sintaxis, coherencia interna, nivel de argumentación y profundidad del pasquín en cuestión es de tal nivel que parece haber sido escrito en un cuartel de policía! [Ver Anexo: El agente secreto Diomedes Diaz].

Una cosa deja clara este panfleto y es que quien o quienes lo concibieron dicen estudiar en el Departamento de Ciencias Sociales, debido a lo cual es necesario hacer unas breves consideraciones sobre su validez documental. Y aquí voy a remitirme a aquello que planteo en forma reiterada desde hace años en los cursos que imparto de historia, especialmente en el Taller de Historia, con respecto a las fuentes, un asunto que le recalcó a los estudiantes hasta el cansancio.

Un elemento distintivo del oficio del historiador y del profesor de historia radica en indagar sobre la validez de las fuentes. Primero hay que establecer el origen y autenticidad de una fuente, y esto remite a su crítica externa, lo cual se resume en varias preguntas: ¿Quién generó la fuente? ¿Es una fuente voluntaria (intencional) o involuntaria (no intencional)? Al respecto, la teoría historiográfica ha establecido que la fuente intencional o voluntaria es la más deleznable y la menos fiable de todas. Y, peor aún, cuando es perversamente intencional o malintencionada ‒como el panfleto aludido‒ y no lleva ninguna firma, lo cual quiere decir que se hace con el claro objetivo de hacer daño y no asumir ninguna responsabilidad. Es evidente que este pasquín no resiste una crítica externa, porque fue escrito con el fin de calumniar sin dar la cara. Segundo, en esas condiciones, la crítica interna, sobre el contenido mismo del pasquín, sobra, no es necesaria, porque eso sería darle validez a un conjunto de sandeces, que recurren al anonimato, la tergiversación y la mentira.

Dicho esto, vale decir que el panfleto tiene, además, un tono amenazante cuando utiliza al final el dibujo de una vaca y en su cuerpo aparece una cruz. Esto puede entenderse como una abierta amenaza, porque entre las múltiples metáforas que se desprenden de la utilización de la cruz, una trágica y dominante en Colombia es la de la muerte y, en forma más lapidaria, las amenazas o condenas a muerte.

Como no sabemos la identidad del autor o autores del pasquín para que aclaren qué sentido le atribuyen a la cruz pintada en el costado de la vaca, y como las intenciones del pasquín son perversas y destructivas, podemos, con toda la gravedad que genera la situación, atribuirle el sentido de que es una amenaza de muerte. Lo preocupante radica en que muchos estudiantes del Departamento de Ciencias Sociales de la UPN, profesores de nuestro programa y de otros programas y, abusivamente, el Coordinador del Departamento de Ciencias Sociales se sorprendan de la interpretación del símbolo que cierra el pasquín como una amenaza de muerte. Esa interpretación es perfectamente válida, si tenemos en cuenta que, de una parte, yo he sido amenazado antes y me he tenido que exiliar y, de otro lado, en este país matan a diario a decenas de personas y a muchas de ellas antes de acribillarlas les han enviado mensajes ataviados con terroríficas cruces [♰].

Hay más cosas referidas a la violencia explícita e implícita del panfleto de marras que se inscribe en lo políticamente correcto del repliegue identitario, una de cuyas pretensiones es eliminar a quien considera su incomodo adversario, como a quien escribe y firma este texto. Esa violencia simbólica es el linchamiento moral a que se somete a una persona ‒y ahora me toca a mi‒ atacando uno de los puntos más preciados de su humanidad, como es su honor y autoestima. Por eso se puede hablar de otro tipo de acción homicida, es el asesinato de su imagen pública. Porque, no se nos olvide, que, así como existen “asesinos de la memoria”, existen “asesinos de la moral”, porque se trata de destruir la dignidad de un ser humano y enlodarlo con calumnias, tergiversaciones y embustes. Eso puede hacerse con el manto del anonimato y con la protección de los que se autoproclaman como representantes de las “victimas”. Por todo lo anterior, ¡los miembros de la comunidad de la UPN deberían saber que Cundinamarca no es Dinamarca!

LA CIRCULACIÓN Y DIFUSIÓN DE LA INFAMIA

“Al reflexionar sobre las recientes cazas de brujas, incluida la mía, me han sorprendido especialmente las cartas de denuncia masiva, que ahora son comunes en nuestras universidades […]. Me parece que estamos entrando en el reino de la oscuridad cultural, donde el argumento racional y el respeto por el oponente están desapareciendo del discurso público, y donde, crecientemente, en cada asunto que importa, se permite solo una visión y una licencia para perseguir a todos los herejes que no se adhieran a ella”. (R. Scruton, citado en Axel Kaiser, La neoinquisición. Persecución, censura y decadencia cultural en el siglo XXI, Ariel, Bogotá, 2020, pp. 26-27).

Luego de fabricada la infamia, viene la segunda labor, la de su circulación y distribución, algo fácil en este mundo de cretinos digitales. Primero, se imprimió en papel para distribuir en el edificio A de la UPN, habiendo dejado una gran cantidad de copias del panfleto en la sede de ASPU-UPN, lo cual no es casual, sino que responde a la campaña de desprestigio a todos los niveles, que se empezó a orquestar desde la última semana de agosto. También empezó a circular por medios virtuales, para ampliar su radio de acción y difundirlo a través de las redes (anti)sociales, en donde no existe el más mínimo criterio de racionalidad.

Otro medio de difusión de los infundios, calumnias y mentiras que se están vertiendo contra mí en estos días, contra mi buen nombre y mi reputación moral (esto es lo verdaderamente crucial, porque lo académico e intelectual pasa a ser una cuestión muy secundaria) son las paredes del edificio A y de sus baños. Y se han convertido en muros de la infamia, en donde se replican las mentiras, calumnias e infundios sin fundamento, a raíz de la publicación por un grupo de estudiantes de un documento titulado “Por una universidad crítica, deliberante y en constante debate”. Este texto va firmado con nombres y apellidos y asume un punto de vida de manera franca y directa, dando la cara y no amparándose en la comodidad y cobardía propia de los anónimos. ¿Quién dijo miedo? Inmediatamente empezaron los descalificativos llamando a esos estudiantes “sapos”, “lambones” y otras lindezas por el estilo. Y han aparecido señalamientos contra mí, dando por sentado que lo que dice el pasquín original es cierto.

A partir de un anónimo al que se le da carta de credibilidad, sin la menor distancia crítica frente a lo que representa como generador de patrañas, infundios y calumnias, van ampliándose los señalamientos: ahora soy homófobo, tránsfobo, acosador, sin que exista la menor prueba real, material, que lo confirme. Como no existe el elemental derecho de la PRESUNCIÓN DE INOCENCIA, en cartas, mensajes por las redes (anti) sociales, comunicados y anticomunicados eminentes académicos y académicas dan por válidas las infames acusaciones y me señalan como responsable de los infundios que dice un papel anónimo. Ellas y ellos portan el rutilante traje de neoinquisidoras y neoinquisidores y blandiendo el fulgurante látigo de la autoproclamada “superioridad moral” echan leña al fuego de la pira excremental, donde se quema a este inquisidor porque se ha atrevido a transgredir las “buenas costumbres” de la corrección política de moda.

Para ellos no hay duda alguna, SOY CULPABLE y debo ser lapidado, como lo ordena la nueva inquisición. Sus invocaciones se basan en las sandeces de un pasquín anónimo, cuyas afirmaciones tienen el mismo grado de veracidad como decir que “Hoy está lloviendo para arriba” o “Me están visitando los marcianos”. Si esto lo afirma alguien que se autoproclama “victima” ‒terreno tan manoseado como pocos‒ y cree que la lluvia o los extraterrestres lo están atacando es porque está lloviendo para arriba y esta mañana los visitaron los habitantes de Marte y punto. Eso no se discute, hay que creerle a pie juntillas y no dudar ni un minuto, porque así lo dice una supuesta víctima. A quienes atizan la hoguera del odio y de la infamia vale preguntarles: ¿Tan pronto se les olvido el suicidio inducido de Fabián Ramírez, estudiante de Ciencias Sociales ‒mi recordado alumno‒ en uno de los baños del Edificio A de la UPN el 11 de marzo de 2020, luego de que se publicaran anónimos que lo incriminaban y deshonraban?

A partir de los chismes y el matoneo se pretende, como algo propio del fingido victimismo que se ha impuesto como norma, que pidamos perdón por ser como somos, por pensar en forma crítica e independiente, por no estar sujetos a las estupideces de la corrección política. Porque en la UPN a muchos y muchas les duele no haberme podido callar durante 34 años y que haya mantenido mi postura independiente, seria y rigurosa, sin rendirle pleitesía a nadie ni a nada, diciendo cosas que incomodan, no incurriendo en la autocensura, ni plegándome a las modas en curso. Porque mi delito es hablar claro, sin rodeos ni eufemismos, en plantear asuntos críticos, en no decir palabras convencionales. Y por eso hago mío el pensamiento del gran Oscar Wilde, escritor que fue encarcelado por su condición de homosexual: “Cada vez que la gente está de acuerdo conmigo siento que me estoy equivocando”.

Se trata, como dijo alguna vez Franz Kafka, al que algunos estudiosos de su obra y vida consideran homosexual: “Pienso que sólo debemos leer libros de los que muerden y pinchan. Si el libro que estamos leyendo no nos obliga a despertarnos como un puñetazo en la cara, ¿para qué molestarnos en leerlo? […] Lo que necesitamos son libros que nos golpeen como una desgracia dolorosa […] Un libro debe ser el hacha que rompe el mar helado dentro de nosotros”. Esto mismo debe concebirse no solamente para la palabra escrita, sino para la palabra oral, en las clases. Es decir, que aquello que digamos toque a los estudiantes de alguna forma, los cuestione, revuelva las cosas “normales” y las ponga patas arriba. Para que los estudiantes o las personas que escuchan se inquieten, por lo menos. Y si eso que se dice los aturde, los lleve a preguntar, a cuestionar, a dudar, a no tragar entero, eso ya es un gran logro educativo, que rompe con la educación bancaria, que adocena, embrutece y encasilla a los seres humanos.

Lo sano y honesto es que si ese pensamiento y esa forma de ser en el aula de clase los afecta o conmueve, lo manifiesten allí mismo ante el profesor, porque ese es un mecanismo indispensable para construir dialogo. Si no es así y se acude al chisme, a la calumnia, a la mentira, a hablar de espaldas a la gente a la que tenemos de frente pero no lo decimos nada, lo que se está generando es una red de inquisidores, de censores, de mediocres que no entienden lo que significa pensar y la libertad de expresarse en una cátedra.

Porque una cosa es evidente, la neoinquisición que se quiere implantar en las universidades públicas colombianas, entre ellas la UPN, busca es eliminar la libertad de cátedra, el derecho a opinar, expresarse, y, en últimas, el derecho a pensar. Como bien lo dijo Tomas Paine, en su obra Sentido Común: “Cuando el hombre renuncia al privilegio de pensar, se oculta en el horizonte la última sombra de libertad”.

CONCLUSIÓN SOBRE CIERTO TIPO DE “DES-EDUCADORES”

Quien o quienes escribieron ese miserable panfleto anónimo dicen pertenecer a nuestro departamento de Ciencias Sociales, lo cual supone que se está formando como profesores. Pero, ¿qué tipo de educadores pueden llegar a ser? ¿Qué nos espera con “educadores” que basan su quehacer en la mentira, la infamia, la hipocresía, la simulación? ¿Qué pensar de “educadores” sin el más mínimo carácter, personalidad y criterio para asumir una posición, defenderla y discutirla con el que consideran su antagonista, hasta el punto de que en lugar de hacerlo se basan en el escupitajo anónimo y cobarde? ¿Qué expectativas de transformación pueden fincarse en personas que quieren ser profesores o profesoras y recurren al linchamiento moral, a la calumnia, al golpe bajo y sin asumir ninguna responsabilidad, refugiándose en el complaciente anonimato? ¿No van a ser más bien prototipos de la mala educación que tan bien critica el director de cine, homosexual, Pedro Almodóvar en una extraordinaria película que lleva ese mismo título?

Por todo ello, me estremezco de angustia de solo concebir la idea de que mis dos pequeñas hijas puedan llegar a tener DES-EDUCADORES de esa calaña, de la que han mostrado en estas semanas aquellos que han hecho suya la pedagogía de la indignidad, de las mentiras, de la vileza y de la infamia. Contra esa pedagogía hemos luchado durante toda nuestra vida, sin ceder ante la misma ni un ápice, ni concederle el más mínimo respeto, como lo seguiremos haciendo dentro y fuera de la UPN, el centro educativo al que he consagrado gran parte de mi vida, y al que espera un tenebroso futuro si dejamos que quede en manos de los neoinquisidores y neoinquisidoras de la corrección política y su pretendida “superioridad moral”, a partir de la cual se creen con el derecho de juzgar y condenar a tirios y troyanos.

ANEXO

«EL AGENTE SECRETO DIOMEDES DÍAZ»
John Galán Casanova
El Espectador, septiembre 10 de 2022.

Este falso positivo judicial tiene tanto de aberrante como de insólito.

Diez años atrás, en 2012, un presunto estudiante de psicopedagogía entabla amistad con otros alumnos de la Universidad Pedagógica, participa de las marchas y los debates, asiste a las casas de los activistas. Gana su confianza al punto que, cuando los invita a una finca de recreo en Lebrija, Santander, nadie desconfía. Varios asisten, entre ellos el profesor Carlo Alexander Carrillo y las estudiantes Érika Aguirre y Xiomara Torres. Llegan a la finca Villa Karen el 25 de septiembre, para, a la madrugada siguiente, junto a estudiantes de otras partes del país, ser capturados por un comando de la Dijin, sindicados de fabricar explosivos y de integrar una red guerrillera denominada Juventudes M-19.

Los medios divulgaron el montaje oficial. Bajo el título “Capturan universitarios que planeaban disturbios en aniversario de muerte de Mono Jojoy”. El Espectador reprodujo dos días después el rugido del entonces director de la Policía, general León Riaño: “Este grupo de estudiantes se encontraba preparando material explosivo para protestas en la UIS, donde, de acuerdo con el material recaudado, pretendía cometer acciones vandálicas” [Ver]. Al profesor Carlo lo convirtieron en alias Caco, y a las estudiantes Érika y Xiomara, en alias Mónica e Indira.

El ardid empezó a derrumbarse cuando el fiscal Bohórquez Flechas presentó a su principal testigo, una “fuente no formal” que resultó ser el amistoso estudiante de psicopedagogía, que resultó ser un agente encubierto de la policía. Aunque este acusó a los imputados de ser diestros cocineros de papas explosivas, al juez no le convenció el conjunto de las pruebas presentadas. Por el contrario, recriminó a Flechas por basar el caso en el testimonio del infiltrado, quien nunca tuvo una orden de la Fiscalía o una autorización de un juez para acechar a los entrampados. En consecuencia, tras diez años de pesadilla, cuatro de los cuales estuvieron encarcelados, el Juzgado Primero Penal del Circuito Especializado de Bucaramanga decretó su inocencia a finales de julio.

Lo más insólito de esta historia –aparte del hecho de que el juez Beltrán no haya ordenado investigar el proceder del agente secreto y sus superiores– es la identidad del sujeto en cuestión, quien responde al nombre de Diomedes Díaz. Cúper Diomedes Díaz Amado, para ser más exactos, como se lee en la denuncia penal instaurada por la madre de una de las inculpadas.

Imagino a los papás de Cúper Diomedes poniéndole el nombre al muchachito. Coinciden en el Diomedes de su ídolo musical, y anteponen el Cúper, no sé si por la estrella del cine Gary Cooper, o por Cupertino Surrucuca, uno de los personajes del dúo Los Ruanetas en Sábados Felices. Así, con ese rótulo altisonante, los Díaz Amado lanzan al mundo a su vástago, destinado a ser espía.

En principio, resulta absurdo pensar que alguien con un nombre tan reconocido como el de Diomedes Díaz pueda ser agente secreto en este país. Lo mismo diríamos de alguien llamado Radamel Falcao o James Rodríguez. Cúper Diomedes lo consiguió. El boletín de alerta que lanzó el portal Universidad Pública Colombia para denunciar esta estrategia de criminalización del movimiento estudiantil muestra un Diomedes Díaz bien parecido, mejor conservado que el cantante, más jovial de civil en la universidad que en el carné de policía.

En últimas, Cúper Diomedes capitalizó lo que parecía imposible: aprovechar su nombre de ídolo entronizado en el inconsciente colectivo para engatusar a sus víctimas, a lo cual se suma el efecto subliminal de su segundo apellido. Porque, ¿a quién no le parecería simpático ser amigo de Diomedes Díaz Amado? ¿Cómo no sentirse halagado si Diomedes Díaz le gasta una empanada a uno? ¿Cómo no marchar confiado junto a Díaz Amado? ¿Cómo negarse a salir a rumbear con él o rechazarle la invitación a una finca?

“Lo consideraba casi como un hermano. Para Érika y para mí era una persona más de la familia”, señaló Xiomara Torres, la estudiante de Física que por fin logró graduarse el año pasado y obtuvo una beca de maestría en el exterior. Su amiga Érika Aguirre, estudiante de Química, creó a partir de su experiencia la campaña Objetivo Libertad, que recopila y denuncia falsos positivos judiciales. El profesor Carrillo sigue dedicado a la enseñanza y a la cuentería, y espera ser resarcido tras batallar una década por recuperar su buen nombre: “Estoy contento porque no somos lo que los medios mostraron. No es lo mismo que tú digas ‘soy inocente’, a que lo diga la justicia. Fue una tortura de diez años”.

De modo que, integrantes de ONG, líderes y lideresas barriales y estudiantiles, compañeras y compañeros activistas, mucho ojo: si las o los llega a abordar alguien llamado Diomedes Díaz, Silvestre Dangond o Jessi Uribe, tengan cuidado, desconfíen al máximo, lo más probable es que se trate de un infiltrado.

Renán Vega Cantor: Profesor Departamento de Ciencias Sociales, Universidad Pedagógica Nacional

Fuente: https://rebelion.org/pedagogia-de-la-infamia-y-de-las-mentiras/

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