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Trinidad y Tobago sigue enfrentando estigma de VIH y falta de educación sexual

Trinidad y Tobago sigue enfrentando estigma de VIH y falta de educación sexual

Ministro sostiene que la proflaxis para evitar VIH promueve comportamiento de «alto riesgo».

En una entrevista con el medio trinitense Newsday a mediados de diciembre de 2019, Terrence Deyalsingh, ministro de Salud de Trinidad y Tobago, hizo una declaración controvertida cuando sugirió que si el fármaco que previene el VIH, conocido como PrEP (profilaxis previa a la exposición), estuviera disponible alentaría la promiscuidad.

El ministro Deyalsingh hizo comentarios similares en la ceremonia de suscripción del Programa Conjunto de Naciones Unidas sobre VIH y sida en 2016, dirigido a eliminar la diseminación del VIH para 2030. En la ceremonia, el ministro dejó en claro que el Gobierno no permitiría el acceso al PrEP a través del sistema de salud pública.

La actitud de Deyalsingh hacia la prevención del VIH/sida pone de manifiesto la actual lucha de Trinidad y Tobago con el estigma del VIH y falta de educación sexual.

Aunque está demostrado que el PrEP reduce las opciones de contraer el virus del VIH, Deyalsingh sostuvo que el Gobierno no subsidiará el fármaco PrEP porque la promoción de su campaña del VIH/sida del ministerio es cuidado tras la exposición, no prevención. Dijo que si las personas quieren el fármaco, está disponible en el sector privado de salud.

Deyalsingh mencionó excepciones a la regla, y los cuidadanos sintieron que sus comentarios exacerbam el fuerte estigma de VIH/sida.

En la entrevista con Newsday, Deyalsingh explicó que un trabajador del sector salud se clavó accidentalmente una aguja, por ejemplo, o en casos de ataque sexual, los involucrados tendrían el tratamiento si existe la posibilidad de que contraigan el virus. Mientras la Organización Mundial de la Salud clasifica el PrEP como una “medicina esencial“, el ministro explicó su posición:

PrEP es dar […] a las personas antes de la exposición al VIH… Significa que, a sabiendas, vas a participar en algún comportamiento que te pondría en mayor riesgo de contraer VIH y quieres tomar un fármaco para evitar contraer VIH. […]

Esa no es una política del Gobierno […] tan simple como eso.

Su comentario fue recibido con muchas críticas, sobre todo de los aproximadamente 29 000 ciudadanos que viven con el virus —un número reducido, gracias en parte a las iniciativas de agencias gubernamentales y organizaciones no gubernamentales dedicadas a la educación, prevención y reducción del estigma del VIH/sida.

Estigma por HIV

Los pacientes positivos de VIH a menudo enfrentan discriminación por su condición de salud, y muchos no pueden pagar los fármacos necesarios a través del sistema de salud privado.

La Asociación de Planificación Familiar de Trinidad y Tobago (FPATT por su nombre en inglés) ha insistido que el Gobierno debe hacer que el fármaco esté disponible al público, y ha señalado que los ciudadanos tienen el derecho de acceder a medicación en el sector de salud público.

Donna Da Costa Martinez, directora ejecutiva de FPATT, calificó la declaración del ministro de “miope”, reprendió a Deyalsingh por contribuir a la narrativa de que el fármaco alienta la promiscuidad, más que educar al público sobre su propósito: ser una “herramienta útil para evitar el VIH”:

 

La declaración no es solamente corta de vista sino que es dañina, pues el factor decisivo entonces se enraíza en un debate moral sobre sexualidad humana, parte integral de quiénes somos y qué hacemos.

Falta de educación sexual

La Asociación de Planificación Familiar, la ministra de Deportes y Asuntos Juveniles, Shamfa Cudjoe, y el ministro Deyalsingh, en representación del Ministerio de Salud, han manifestado que el país necesita reformas masivas en educación sexual, pero poco o nada ha hecho el Ministerio de Educación.

Deyalsingh está a favor de la educación sexual y admite que el hecho de que no se imparta contribuye a la información equivocada entre los jóvenes:

 

No ocultemos la verdad. Abramos los ojos, enfrentemos la realidad y asegurémonos de presentar educación sexual adecuada para la edad de los escolares.

De todas maneras, varias entidades religiosas del país condenan el concepto de educación sexual, sobre todo el Consejo de Iglesias Evangélicas de Trinidad y Tobago.

A pesar del mandato estatal de tener una visión laica cuando se trata de leyes y políticas, los funcionarios gubernamentales, por lo general de los ministerios de Salud y Educación, suelen ser condescendientes con los intereses de la diversa población religiosa del país y usan la religión como su razón para no elaborar un currículum integral de educación sexual.

Como resultado, los sucesivos gobiernos han tenido una política de “no intervención” cuando se trata de educación sexual, y muchos colegios optan por un enfoque de abstinencia, sobre todo por el hecho de que la mayoría de escuelas del país tiene afiliaciones religiosas.

Actualmente, el ministerio tiene un currículum de Salud Primaria y Educación de Vida Familiar (HFLE) con el objetivo de enseñar a los niños sobre sexo, sexualidad y enfermedades por transmisión sexuales. Sin embargo, el programa no es obligatorio para los maestros. Como el ministerio no tiene muchos maestros especializados para enseñar la materia, dependen de la “buena voluntad de los maestros”:

Además de esta falta de educación sexual hay mucho embarazo no planificado y falta de conocimiento sobre cómo se contraen y pervienen las infecciones de transmisión sexual.

El doctor Kale Ferguson, presidente del Comité de Coordinación del sida, dijo en un discurso en 2019 que la educación de los jóvenes es clave para prevenir el VIH y para reducir el estigma. El grupo con más riesgo” de VIH de Trinidad y Tobago son mujeres de entre 15 y 24 años.

‘Hipocresía moral’

Por su parte, Colin Robinson de la Coalición de Defensa para la Inclusión de la Orientación Sexual (CAISO), que ha promovido el uso de PrEP como medida de prevención, ha acusado al ministro Deyalsingh de “hipocresía moral”.

Según Robinson, con su negativa a implementar una política para permitir el PrEP, el ministro se interpone en el camino de la protección. Explicó que la decisión de poner el fármaco a disposición en el sistema de salud público recae solamente en el ministro, y lamentó la postura del ministerio y dijo “No estamos fortaleciendo realmente a las comunidades para parar el VIH”.

Otros territorios del Caribe, como Guyana, ya han implementado el uso del fármaco para evitar el VIH y salvar vidas.

Hasta el final de 2019, el ministro Deyalsingh no había respondido a las afirmaciones en torno a su declaración.

Acá puedes leer sobre VIH/sida y otros métodos de prevención de enfermedades de transmisión sexual en Trinidad y Tobago, y cómo puedes hacerte pruebas.
Fuente de la Información: https://es.globalvoices.org/2020/01/21/trinidad-y-tobago-sigue-enfrentando-estigma-de-vih-y-falta-de-educacion-sexual/

 

 

 

 

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Trump y Thunberg cruzan reproches sobre crisis climática en Davos

Trump y Thunberg cruzan reproches sobre crisis climática en Davos

Mientras Trump presumió de su posición negacionista sobre la crisis climática, Greta Thunberg criticó la inacción de líderes políticos y económicos

El Foro Económico Mundial de Davos fue escenario de un nuevo cruce de reproches entre el presidente estadounidense Donald Trump, y la joven activista sueca Greta Thunberg, en materia de la crisis climática.

Mientras que Trump presumió de su posición negacionista sobre el calentamiento de la Tierra y ha arremetido contra los “profetas de la fatalidad“, Thunberg endureció su mensaje y criticó a los líderes políticos y económicos su “inacción” en la lucha por la supervivencia del planeta.

Las visiones completamente antagónicas que ambos tienen sobre el clima ya son conocidas, como lo son también algunos de los mensajes que se han cruzado a cuenta de este tema, pero este martes Thunberg y Trump los enfatizaron con sus discursos en Davos.

A primera hora de la mañana, Greta Thunberg participó en un panel con otros jóvenes como ella en el que lamentó que no se haya hecho “nada” en la lucha contra la emergencia climática.

Después, en su discurso principal en el foro criticó a los dirigentes políticos y económicos por haberse “rendido” y por no detener de una vez por todas -y no ya solo reducir- el uso de combustibles fósiles.

Pero antes de esta intervención ya había sido la de Trump en el auditorio principal del Foro.

El presidente estadounidense hizo un discurso triunfalista repleto de cifras económicas y centrado en el mensaje de que con él en la Casa Blanca ha vuelto “el sueño americano”, en el que además presumió de la independencia energética que está a punto de lograr su país, que ya no tiene que importar combustibles a países “hostiles”.

Pero sobre todo, Trump arremetió contra los “pesimistas” sobre el clima y pidió a los asistentes a Davos que rechacen a los “profetas de la fatalidad”, en un claro mensaje a Thunberg y a quienes como ella alertan de esta emergencia.

En su opinión, quienes promulgan ese mensaje son los “alarmistas” que siempre buscan “lo mismo”, tener el “poder absoluto” y controlar “cada aspecto” de la vida de los demás.

“Nunca dejaremos a los radicales socialistas destruir nuestra economía o erradicar nuestra libertad”, ha dicho el mandatario estadounidense en un discurso en el que también ha presumido de que su país tiene en este momento el “aire más limpio de los últimos cuarenta años”, dijo.

Tras asegurar que está comprometido con conservar la “majestuosidad de la obra de Dios”, Trump anunció que su país se unía a la iniciativa de Davos de plantar un billón de árboles en el planeta mientras insistió en que “este no es un tiempo para el pesimismo sino para el optimismo”.

Un gesto que después criticó implícitamente Greta Thunberg en su discurso en Davos.

“Plantar árboles está bien pero ni de lejos se acerca a lo que es necesario hacer”, dijo Thunberg, para quien no se trata ya de reducir las emisiones de carbono, sino acabar con ellas para siempre si se pretende lograr el objetivo de París de que la temperatura del planeta no suba más de 1.5 grados.

Además, dijo comprender que a todo el mundo le preocupe que Estados Unidos abandone el Acuerdo de París, pero reprochó que a nadie le preocupe o indigne que todos los firmantes lo estén “incumpliendo”.

Greta Thunberg dijo comprender lo dura que es la transición ecológica, sobre todo económicamente, pero insistió en que el beneficio o la reducción de pérdidas a corto plazo no puede detener este proceso imprescindible.

Y a los políticos les dijo, además, que no le puede importar más su afiliación, porque tanto la derecha como la izquierda o el centro “han fracasado” en la lucha contra la emergencia climática.

La joven de diecisiete años lamentó además que los adultos llamen a los niños como ella ‘pesimistas’ y les pidan que no se preocupen por estos asuntos, pero después no hagan nada ellos para solucionarlos.

Un año después de haber advertido en este mismo foro que nuestra casa, el planeta Tierra, está “en llamas”, Greta Thunberg subrayó que el incendio sigue, y la “inacción” de todos lo está avivando.

Un discurso al que se han unido muchos en Davos, que al mismo tiempo han criticado las palabras de Trump.

Con información de EFE

Fuente de la Información: https://lopezdoriga.com/internacional/trump-y-thunberg-cruzan-reproches-sobre-la-crisis-climatica-en-davos/

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Piñera ilegítimo: brutalidad represiva, insatisfacción popular y trampa constituyente

Piñera ilegítimo: brutalidad represiva, insatisfacción popular y trampa constituyente

Encuestas lapidarias, diagnósticos fatales: qué sostiene al deslegitimado Gobierno de Sebastián Piñera.

Las encuestas son lapidarias con el presidente Sebastián Piñera. El último relevamiento realizado por la consultora Cadem, cercana al Gobierno, fue publicado este lunes: Piñera cuenta con la aprobación del tan solo el 10% de los chilenos. Esa es la encuesta favorable. Hace apenas unos días, la consultora CEP, más cercana a la oposición parlamentaria, hablaba de un 6% de aprobación. La desaprobación excede la figura presidencial. Según Cadem, el equipo ministerial tiene un 78% de rechazo.

El diario local El Mercurio del viernes pasado daba cuenta en primera plana del crecimiento del disgusto en la población desde que comenzó el estallido social, a partir del informe de CEP.

En el artículo, la socióloga María Paz Trebilcock afirmaba que «Tiene que ver con la constatación de la desigualdad». Un hecho interesante que registran algunos relevamientos y puede tener que ver con esa “constastación de la desigualdad” es el cambio en las prioridades de las preocupaciones de la población. A pesar de la enorme campaña de criminalización de los manifestantes que impulsa el Gobierno con la anuencia de los distintos sectores del régimen político, la cuestión de la seguridad ha bajado varios peldaños en la escala de preocupaciones de la población, tomando la delantera el desprestigiado sistema privado de jubilaciones y pensiones: las AFP. Sobre esta cuestión, la encuesta Cadem muestra que el 93% de la población estaría de acuerdo con hacer una «reforma al sistema previsional».

En el mismo artículo de El Mercurio, la doctora en sociología Carolina Stefoni atribuía el descontento a que la ciudadanía no ha percibido una respuesta clara de parte del Gobierno. En un tono más dramático, la académica afirmaba que «Se empieza a acumular una sensación que es riesgosa. Ya es una crisis profunda, pero si esa rabia se transforma después en otra cosa, puede ser mucho más severo y complicado”.

Si bien es verdad que Piñera no ha hecho concesiones significativas a las demandas de la población, sí ha dado una respuesta, y muy dura: la brutal represión a los manifestantes y una serie de iniciativas legislativas que profundizan la criminalización de la protesta. Esa respuesta, fuerte y clara, es un componente muy importante de la bronca contra Piñera, que el miércoles pasado se ganó el título de #ElPeorPresidenteDeLaHistoria, marcando tendencia en Twitter.

En una dura declaración publicada este sábado, la Comisión Chilena de Derechos Humanos (CChDH) calificó de “Ilegítimo y carente de autoridad” al mandatario chileno y señala las graves violaciones a los Derechos Humanos, la falta de medidas estructurales que den respuesta a las demandas de las calles, la promoción de reformas que agravan la precarización del sistema público de salud y profundizan el odiado sistema privado de jubilaciones y pensiones, así como el empeño puesto en avanzar en la criminalización de la protesta.

Los argumentos de la Comisión son contundentes: “las cifras de víctimas dan cuenta de una grave, masiva y sistemática violación a los derechos humanos provocada por la acción de agentes del Estado, tal como consignaron los informes de organismos internacionales, como el del alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos (ACNUDH), y el emitido por Aministía Internacional”.

A renglón seguido sintetiza algunos datos, tal vez conocidos pero no por ello menos impactantes: “Según el último informe de Instituto de Derechos Humanos (INDH) que refleja gran parte de los casos ocurridos en el país, se han producido 3.649 personas heridas, de las cuales 269 corresponden a niños, niñas y adolescentes, 405 chilenos y chilenas sufrieron heridas oculares, y 2.063 fueron heridos por disparos; se han producido casi 10.000 detenidos y sólo el INDH, ha presentado 5 querellas por homicidio, 17 por homicidio frustrado, 770 querellas por torturas y 158 por violencia sexual”.

Todos estos datos demuestran dos cosas. Por un lado, que el reclamo de que se vaya Piñera, escrito en cada pared-editorial de las calles de Santiago y coreado cada viernes por los miles de manifestantes que desafían la tregua estival de las organizaciones obreras y estudiantiles -y por el que fue demandado el joven dirigente del PTR Dauno Tótoro- sigue vigente. Y por otro lado, que si Piñera sigue firmando decretos, impulsando leyes antipopulares y al frente del amañado acuerdo constituyente, es porque cuenta con el conjunto del régimen político haciéndole el aguante.

El conjunto de los partidos tradicionales, subordinados al proceso constituyente que tendrá un nuevo acto en abril con el plebiscito, acaban de aprobar las leyes exigidas por Piñera para criminalizar la protesta social, y se aprestan a vulnerar el derecho del pueblo a reunirse.

Ver imagen en Twitter

Todos estos datos demuestran dos cosas. Por un lado, que el reclamo de que se vaya Piñera, escrito en cada pared-editorial de las calles de Santiago y coreado cada viernes por los miles de manifestantes que desafían la tregua estival de las organizaciones obreras y estudiantiles -y por el que fue demandado el joven dirigente del PTR Dauno Tótoro- sigue vigente. Y por otro lado, que si Piñera sigue firmando decretos, impulsando leyes antipopulares y al frente del amañado acuerdo constituyente, es porque cuenta con el conjunto del régimen político haciéndole el aguante.

El conjunto de los partidos tradicionales, subordinados al proceso constituyente que tendrá un nuevo acto en abril con el plebiscito, acaban de aprobar las leyes exigidas por Piñera para criminalizar la protesta social, y se aprestan a vulnerar el derecho del pueblo a reunirse.

La estrategia palaciega con la que la izquierda con representación parlamentaria -el Frente Amplio y el Partido Comunista- han buscado surfear la rebelión popular, se reduce hoy al impulso de comandos por el «sí» a la Constituyente en el plebiscito, sin cuestionar la trampa que entraña y para la cual fue minuciosamente diseñada.

El “Acuerdo por la paz y la nueva Constitución”, impulsado por Piñera y suscrito la centroizquierda y por sectores del Frente Amplio, le otorgó a la derecha el poder de veto a cualquier medida que pretenda cambiar los pilares del régimen pinochetista y que son el centro de las demandas sociales.

Pero sobre todo, fue una trampa negociada en tiempo récord luego de que el 12 de noviembre pasado, les trabajadores protagonizaran la huelga general más importante desde el fin de la dictadura. Una huelga que puso sobre la mesa la enorme fuerza de la clase obrera y que dejó a Piñera pedaleando en el aire.

Al lado de la rúbrica del acuerdo en el Palacio, el freno a la profundización de la huelga general para derrotar a Piñera e imponer una Constituyente Libre y Soberana en las calles fue un componente esencial para que el odiado Piñera se encuentre hoy en el sillón presidencial.

A pesar del ayornamiento de las principales organizaciones obreras, estudiantiles y sociales al ciclo lectivo y al calendario estacional, la lucha por las demandas populares promete seguir en las calles y tomar nuevo envión en marzo. Trabajadores, estudiantes y pobladores tienen planteado pegar un salto en su organización para desplegar sus fuerzas en toda su magnitud e imponer una Asamblea Constituyente verdaderamente democrática que envíe al basurero de la historia las instituciones políticas, económicas y sociales impuestas por la dictadura de Pinochet.

Fuente de la Información: https://www.laizquierdadiario.com/Pinera-ilegitimo-brutalidad-represiva-insatisfaccion-popular-y-trampa-constituyente

 

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Movilizaciones y movimientos en Nuestra América

Movilizaciones y movimientos en Nuestra América

Indignación y agotamiento social frente al despojo

El pasado 16 de septiembre las calles de Puerto Príncipe fueron tomadas por miles de mujeres y hombres haitianos exigiendo la dimisión de Jovenel Moïse y el fin de la ocupación militar de la Misión de Naciones Unidas para la estabilización (MINUSTAH). Posteriormente, el 3 de octubre, estalló una amplia movilización popular y étnica en Ecuador en rechazo al denominado paquetazo, decretado por el presidente Lenin Moreno, el cual eliminaba los subsidios a los combustibles, reducía los salarios y las vacaciones de los trabajadores, suprimía aranceles e impulsaba una agenda fiscal para la reducción del gasto público. El 18 de octubre se despliegan importantes manifestaciones en Chile rechazando no solo el alza del pasaje de metro, razones iniciales de las protestas, sino el despojo neoliberal del que ha sido víctima esta sociedad. Finalmente, el 21 de noviembre se da inicio al Paro Nacional en Colombia. Por citar los casos más destacados.

Aunque las razones iniciales y las consignas que han llenado las calles a lo largo y ancho de Nuestra América son diversas, en el trasfondo de estas protestas se encuentra un hartazgo frente al despojo, el autoritarismo y la profunda precarización de las condiciones de reproducción de la vida del pueblo latinoamericano. Es la expresión de una resistencia social, popular, étnica, campesina, juvenil y feminista al modelo neoliberal y al modo de gestionar la crisis del capitalismo mundial.

La necesidad de construir análisis no coyunturales de la coyuntura

Una valoración preliminar de las resistencias sociales desplegadas en Nuestra América durante el segundo semestre de 2019 implica un esfuerzo, siguiendo a Gramsci, por hacer elaboraciones que tengan como horizonte análisis no coyunturales de la coyuntura. Esto es, identificar la relación existente entre estos conflictos que se viven hoy en la región con las fuerzas y las estructuras en la historia latinoamericana reciente.

En nuestra perspectiva de análisis esto implica, entre otros, valorar cuatro asuntos: 1) el desarrollo del neoliberalismo durante las últimas décadas del siglo XX; 2) las resistencias populares de principios del siglo XXI; 3) el denominado giro a la izquierda; 4) la gestión de la crisis capitalista de 2008 con un acento importante en la región desde 2012.

Frente al primer asunto –desarrollo del neoliberalismo –, es importante señalar que el balance en términos de igualdad social es bastante problemático. Los niveles de concentración de riqueza han aumentado y la región es considerada como la más desigual del mundo: “la estructura social (vista desde los ingresos per cápita) sigue siendo altamente piramidal (…) el 76,8% de la población está compuesto por grupos pertenecientes a estratos bajos o medios bajos en América Latina” 1/ . Lo anterior es correlato del deterioro de las condiciones laborales, la precarización de los salarios, el ajuste fiscal, la perdida de amplios renglones de política social, entre otros asuntos que definen el neoliberalismo. La profundidad y extensión del despojo del que fue objeto el grueso de la población latinoamericana explica las resistencias populares de principios del siglo XXI . En varios países de la región la gente del común salió a las calles a exigir sus derechos y a rechazar los gobiernos neoliberales y sus políticas, estas manifestaciones fueron particularmente intensas en Bolivia, Ecuador y Argentina: en los dos primeros países condujeron a la renuncia de varios presidentes.

El desenlace de las movilizaciones, así como el hartazgo con los gobiernos afines al consenso de Washington permiten explicar el denominado giro a la izquierda en la región. Durante el primero lustro del siglo XXI asistimos a la derrota de las propuestas de derecha y al triunfo electoral de los denominados gobiernos alternativos: Hugo Chávez en Venezuela (1999), Luis Ignacio Lula en Brasil (2003), Néstor Kirchner en Argentina (2003), Evo Morales en Bolivia (2006), Rafael Correa en Ecuador (2007), Pepe Mujica en Uruguay (2010), Daniel Ortega en Nicaragua (2007) y Salvador Sánchez en el Salvador (2014). Sin contar los fraudes electorales de los que fue víctima la campaña presidencial de Andrés Manuel López Obrador (2006 y 2012).

El balance de la gestión de estos gobiernos es diverso. Es posible afirmar que, aunque durante este período no se quebró el sistema neoliberal y las condiciones de concentración de la riqueza y explotación de las clases trabajadoras, las políticas neodesarrollistas permitieron ampliar el sistema de bienestar de la población. Al respecto son ilustrativos los datos de la CEPAL: “Entre 2002 y 2014, la tasa de pobreza (promedio regional) se redujo significativamente, del 45,4% al 27,8%, de modo que 66 millones de personas superaron esa situación. Al mismo tiempo, la tasa de pobreza extrema disminuyó de un 12,2% a un 7,8%. Sin embargo, a partir de 2015 los niveles de pobreza y especialmente de pobreza extrema aumentaron. En 2018, alrededor del 30,1% de la población regional estaba bajo la línea de pobreza, mientras que un 10,7% se encontraba bajo el umbral de la pobreza extrema” 2/ .

Justamente, esta parcial ampliación de los beneficios sociales y los mecanismos usados para gestionar la crisis del capitalismo son los que nos permiten entender las trayectorias del movimiento y las movilizaciones que han expresado con fuerza el descontento social durante los últimos meses del año en curso. La identificación de estos cuatro asuntos no implica negar las singularidades y particularidades existentes entre los países de la región. Tan solo pretende ubicar una serie de elementos comunes que se inscriben en la forma como se ha insertado América Latina en la nueva fase del capitalismo mundial y que bien nos permitiría avanzar en hipótesis sugerentes sobre el deterioro de los sistemas hegemónicos del neoliberalismo en la región.

Crisis capitalista: El FMI y el neoliberalismo redoblado

La crisis del capitalismo de 2008 visibilizó, por una parte, las debilidades de un sistema económico soportado en la especulación, explotación, financiarización y trasnacionalización y, por la otra, los impactos que en términos de injusticia y desigualdad social se configuraron bajo la globalización neoliberal. El carácter especulativo y contradictorio del sistema dificultó sostener en el largo plazo tasas de crecimiento económico positivas y generar ganancias sociales para el grueso de la población mundial.

La crisis tuvo una expresión concreta en la región con la caída del precio de los commodities en el 2012. El impacto en términos de crecimiento económico y entrada de divisas a las economías regionales afectó los ingresos del Estado y sus posibilidades de inversión. Los gobiernos denominados alternativos no lograron una administración relativamente autónoma que les permitiera sostener su horizonte de política social. De ahí que la crisis condujo a limitar el alcance e impacto de sus políticas de asistencia social, con los consecuentes efectos que en términos de legitimidad política de esto se desprende.

Las medidas de política económica para gestionar la crisis a nivel mundial, y de manera específica en la región, profundizaron una tendencia del neoliberalismo: socializar las pérdidas, concentrar las ganancias y rescatar estatalmente al gran capital. Y es justamente este tipo de gestión la que explica las medidas económicas impulsadas por Moreno, Piñera, Moïse, Duque y Macri, por citar solo algunos casos que hoy son objeto de rechazo y manifestaciones; en el último caso permite entender la derrota electoral de Cambiemos y el triunfo presidencial de la fórmula de los Fernández.

Atendiendo a lo señalado queremos sostener que las políticas del último lustro pretenden solucionar la crisis del capitalismo a través de la profundización del despojo. Se trataría de impulsar una especie de neoliberalismo redoblado. De ahí que se desmonten los avances, aunque parciales, logrados por las experiencias políticas anteriores y se profundicen las medidas de precarización y despojo iniciadas finalizando el siglo XX. En este proceso el FMI y sus programas de auxilio económico vuelven a ocupar un lugar protagónico. Entre otras destacamos las siguientes medidas:

  • Ajuste fiscal y recortes al gasto público: La reducción de los ingresos fiscales, entre otras razones por la caída del precio de los commodities y una estructura tributaria favorable al capital, y el incremento del endeudamiento de las economías nacionales se ha buscado solventar a través de recortes al gasto público y el traslado de costos sociales a las clases trabajadores. Medidas como el alza del precio del transporte público, la eliminación de los subsidios a los combustibles, los recortes al sistema de educación y salud, el aumento de las tarifas de los servicios públicos vividos en Chile, Ecuador y Argentina ilustran esta situación.
  • Privilegio del pago de la deuda: Las deudas públicas de economías como la de Argentina superan el 80% del PIB. Pese al costo fiscal que tiene el pago oneroso de esta deuda, los gobiernos lo han privilegiado, argumentando que esto permitirá avanzar en una estabilidad nominal (tipo de cambio e inflación) de las economías y han sacrificado medidas efectivas de reactivación productiva y de bienestar social. Pese al comportamiento de buen deudor, los resultados son dramáticos. Esta situación ha impulsado un importante debate en la Argentina sobre “que la deuda pública es una hipoteca impagable a sufrir por varias generaciones (–) por lo que resulta imprescindible llevar adelante una auditoria integral con participación ciudadana para determinar la legalidad y legitimidad de la nueva y de la vieja deuda”. 3/
  • Reformas laborales, pensionales y tributarias: Entre las medidas que impulsaron las movilizaciones en Ecuador y Colombia se destacan la pretensión de realizar reformas estructurales que precarizarían aún más las condiciones de la clase trabajadora, especialmente de la juvenil, así como de la población en edad de jubilación. Para el caso de la reforma pensional en Colombia se destaca la eliminación del régimen de prima media, aumentar la taza de cotización de forma gradual (pasando del 16 al 20%). Para la reforma laboral la ANIF (Asociación Nacional de Instituciones Financieras) propuso pagar a la población juvenil el 75 % del salario mínimo mensual vigente. Frente a la reforma tributaria el Centro de Pensamiento de Política Fiscal de la Universidad Nacional de Colombia ha señalado “La Ley de Financiamiento (…) incluía exenciones por 9,5 billones de pesos, dentro de las que cabe resaltar la eliminación del IVA a la importación de bienes de capital –que suma cerca de 6,5 billones de pesos al año– y la reducción del impuesto a la renta del 33 al 31 % en 2021. Si se suman las exenciones anteriores, lo que realmente están pagando los empresarios por este concepto solo llega al 16 % aproximado, y la eliminación gradual de la renta presuntiva que desaparecerá igualmente en 2021. Estas exenciones, sumadas a las que tienen los inversionistas rurales durante diez años y el hecho de entregar mayores descuentos tributarios a las zonas francas, que ya cuentan con un régimen de inversión excepcional, solo debilitan los ingresos del Estado 4/.

De esta manera, se espera sortear la crisis capitalista con políticas de ajuste y austeridad que han demostrado históricamente su inviabilidad y como resultado de las cuales los sectores populares resultan siendo los más golpeados. Aunado a lo anterior, los gobiernos pretende feriar y enajenar los bienes comunes profundizando un modelo de acumulación primario-exportador y extractivista.

Democracias desde abajo y Deliberación popular

La necesidad de construir colectivamente análisis no coyunturales de la coyuntura radica en que los acontecimientos que vivimos en Nuestra América son la expresión de la condensación de un agotamiento social y de un deterioro del sistema hegemónico del capitalismo neoliberal que se ha venido construyendo desde hace más de dos décadas. Las movilizaciones y los movimientos de Nuestra América expresan un horizonte disruptivo y transformador del orden social vigente. De ahí, que recuperen el acumulado y los aprendizajes de las luchas históricas de nuestros pueblos. Los acontecimientos recientes parecieran indicar la configuración de un nuevo momento constituyente para la región: así deberían ser leídos los cabildos y asambleas barriales dinamizados con mucha fuerza en Chile y Colombia. Este escenario disruptivo del orden dominante ha sido respondido por las clases en el poder con el más amplio ejercicio de la violencia destructiva. La represión sufrida en Chile, Colombia, Ecuador y Haití así lo demuestran. Ante el agotamiento del consenso frente a su proyecto hegemónico se privilegia la coerción, al despliegue puro y descarnado de la violencia física. Pese a esta respuesta represiva, al despliegue del terrorismo de Estado, la gente del común, especialmente los jóvenes (estudiantes y trabajadores) mantienen llenan las calles expresando ese grito por el derecho a vivir dignamente.

Fuente de la Información: https://vientosur.info/spip.php?article15533

 

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El nuevo y el viejo “pin parental”

El nuevo y el viejo “pin parental”

  • «Estamos ante una nueva guerra cultural planteada por la derecha y la extrema derecha. Es necesario combatir el “pin parental” con un sólido discurso público»
  • «Lo que esconde esta supuesta “libertad” es la potestad de imponer la ideología a los hijos, para lo que es necesario tener amordazados a los centros educativos»
  • «La lucha coherente contra el “pin parental” pasaría por exigirle al nuevo gobierno también la eliminación de los conciertos educativos»

La política educativa de los gobiernos autonómicos de PP y Ciudadanos con apoyo de VOX contribuye a clarificar la “naturaleza” de los mismos. Encontramos, por una parte, una previsible sintonía en materia económica en el seno del “trifachito”: son gobiernos con una dura agenda neoliberal que conciben los servicios públicos como nichos de negocio. Fijémonos en Andalucía: el recorte de líneas en centros públicos en combinación con medidas anunciadas como la extensión de los conciertos educativos a FP y Bachillerato, por ejemplo, evidencian la inspiración del “trifachito” en tantos años de políticas educativas del PP en la Comunidad de Madrid, anteriores a la emergencia de VOX. Por otra parte, estas agresivas políticas se aderezan con medidas planteadas por la extrema derecha pensadas para contentar al electorado más reaccionario, como la inclusión de la caza en el currículo o la implantación del “pin parental”.

Esta última es objeto de una polémica después de que en Murcia el gobierno de PP y Ciudadanos la hayan aceptado a cambio del apoyo de VOX a los presupuestos. Un chantaje similar se está dando en Andalucía. Se habla de “PIN parental” porque sería, grosso modouna solicitud que permitiría a los progenitores no solo requerir información a la dirección del centro sobre ciertas charlas o actividades, sino evitar que sus hijas e hijos asistan o participen en las mismas. Los contenidos “intrusivos” que pretenden vetar son -obviamente- los relacionadas con la memoria histórica, con la educación afectivo-sexual, con la lucha contra las violencias machistas y la LGTBIfobia, y con el fomento en general de la convivencia y el conocimiento y la aceptación de la diversidad.

Digámoslo claro: ese veto que llaman “PIN parental” es un mecanismo de censura de contenidos curriculares que forma parte de una estrategia más amplia de criminalización de la lucha contra la xenofobia, las violencias machistas o la LGTBIfobia, al tiempo que cuestiona la educación pública y a su profesorado. Para combatirlo hemos de tener en cuenta dos aspectos.

Hay que empezar poniendo sobre la mesa que la implantación del “pin parental” será difícil porque choca con la legalidad vigente. De hecho, cuando el presente curso arrancó en Andalucía, con la amenaza -por una parte- de la implantación de esta medida, y la llegada a los centros -por otra parte- de material de cierta organización ultracatólica defendiéndola, en el sindicato USTEA elaboramos un documento que estamos distribuyendo por los centros en el que se explica la legislación que no solo ampara, sino que obliga al profesorado a trabajar los contenidos que estos censores quieren vetar, con el objeto de informar y, por así decirlo, “tranquilizar” a las y los docentes. Lo ocurrido estos días lo ha puesto en evidencia: horas después de saberse que el gobierno de Murcia daría curso al “pin parental”, la ministra Isabel Celáa amenazaba con llevarlo a los tribunales si no lo retiraba, pues choca con leyes de ámbito autonómico y estatal, empezando por la propia ley de educación. Por su parte, el gobierno de Andalucía ha dicho que está estudiando el “encaje legal” de la medida.

Pero sería un error centrarse en el terreno de la legalidad. Estamos ante una nueva guerra cultural planteada por la derecha en general y la extrema derecha en particular. Es necesario combatir el “pin parental” con un sólido discurso público que, entre otras cosas, cuestione la tópica apelación -de nuevo- a la libertad, en esta ocasión a “la libertad de los padres a elegir la educación de sus hijas e hijos”.

De la apelación de la derecha a la “libertad” de los progenitores para educar a sus hijas e hijos se desprende una triste sensación de cosificación y “pertenencia” que parece “anularlos”, como si formaran parte de su “propiedad privada”. En realidad, lo que esconde esta supuesta “libertad” es la potestad de imponer la ideología a los hijos, para lo que es necesario tener amordazados a los centros educativos. Lo que debemos defender, porque es lo que aquí está en juego, es la libertad y el derecho de las y los jóvenes a recibir una educación integral, que les posibilite conocer y conocerse, también en lo referente a su sexualidad.

Porque no se trata solo de educar al alumnado en la diversidad, convirtiendo así la escuela –por emplear una socorrida metáfora- en una “ventana al mundo”. Las aulas deben ser también espacios desde los que contribuir a la lucha contra las opresiones, porque también hay que pensar en la libertad y los derechos de quienes las sufren. En esa alumna o ese alumno que está descubriendo su identidad LGTBI, a los que la escuela debe proporcionar formación y referentes que le sirvan de herramientas para facilitarle la comprensión y la aceptación (el periodista Raúl Solís escribía este fin de semana que de haber existido el “pin parental” cuando él tenía 16 años quizás se habría suicidado). O en esa alumna que sufre porque, pongamos por caso, su pareja le coge el móvil o la controla en las redes sociales, a la que la escuela pública debe explicar que eso es también violencia machista. Los ejemplos, en fin, podrían multiplicarse. Y vamos incluso más allá de la libertad y los derechos del alumnado: tenemos que luchar desde las aulas contra la opresión del heterocispatriarcado porque está oprimiendo y matando a la mitad de la población mundial, y están en juego la libertad y los derechos de esa mitad, o tenemos que hablar de emergencia climática porque también está en juego nuestro planeta, y no puede ser arrasado por los beneficios de una minoría en el marco de un sistema económico que es incompatible con los límites de la biosfera. De nuevo los ejemplos podrían multiplicarse.

La aceptación, en fin, de que desde los centros educativos debemos trabajar para proporcionarle al alumnado una formación integral y contribuir a la lucha contra las opresiones nos lleva a plantearnos una cuestión: ¿qué hacemos entonces con la educación concertada y privada? Porque lo que ahora llaman “pin parental” es tan solo, en realidad, un nuevo tipo de “PIN parental”. Hay otro muy arraigado al que también hay que oponerse: el que se aplica en las escuelas concertadas y privadas, en manos en su mayoría de la Iglesia. La activación del viejo “pin parental” no depende solo de la solicitud de los progenitores: el ingreso en esos centros educativos conlleva el veto automático a determinados contenidos y enfoques. Y en el caso de la concertada, ese “pin parental” se subvenciona con dinero público. En este sentido, resulta irónico y contradictorio que la ministra Celáa hable del derecho fundamental de las niñas y niños a ser educados, y afirme cosas como que “una familia homófoba no tiene derecho a que los hijos sigan siendo homófobos”, que evidentemente comparto, cuando el PSOE ha amparado y protegido la escuela privada y concertada.

Por eso, la lucha coherente contra el “pin parental” pasaría por exigirle al nuevo gobierno no solo que lleve a los tribunales a las Autonomías que pretendan implantarlo, sino también la eliminación de los conciertos educativos. Y más aún, debe llevar a cuestionarnos la existencia misma de la educación concertada y privada.

Fuente de la Información: https://www.cuartopoder.es/ideas/2020/01/21/el-nuevo-y-el-viejo-pin-parental/

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India: Vemos, por primera vez, un movimiento sostenido en todo el país encabezado por mujeres

Vemos, por primera vez, un movimiento sostenido en todo el país encabezado por mujeres

Sangbida Lahiri

En este invierno de descontento, en cada marcha, en cada manifestación, en cada protesta –desde la Universidad Jawaharlal Nehru hasta la de Jamia o desde la de Aligarh hasta la de Jadavpur–, la primera fila siempre está ocupada por mujeres jóvenes. El país no conocía desde la independencia una agitación política tan duradera, encabezada por mujeres jóvenes, ruidosamente, indefectiblemente y con determinación. ¿Quiénes son estas mujeres jóvenes que protestan, gritan y se rebelan? ¿Son simplemente estudiantes de los campus progresistas de India? ¿O están siendo instigadas por partidos de la oposición? ¿Es su participación meramente accidental o existe un método en esta revuelta?

Ni casualidad, ni instigación: se trata de una opción clara y unánime. Las estudiantes de los campus universitarios de toda India salen a la calle para mostrar que la política del futuro está cambiando rápidamente; que la política del siglo XXI ya no obedecerá más a la retórica de la masculinidad; que ha llegado la hora de hacer política teniendo en cuenta las cuestiones de género y ocupándose de ellas en vez de esos llamamientos ocasionales a condenar a los violadores. El número creciente de mujeres jóvenes que se manifiestan indica que la justicia de género no es una limosna, sino que supone una intervención sistémica en la naturaleza y la lógica de la política propiamente dicha.

Este es el cuadro general, pero hay motivos más matizados que explican por qué las mujeres están dispuestas a sacrificarse en el altar de la agitación política y de los enfrentamientos callejeros. En primer lugar, la ley de modificación de la ciudadanía (Citizenship Amendment Act, CAA) supone una amenaza mayor para las mujeres que para los hombres. Imágenes e informes de los campos de detención en el Estado de Assam lo demuestran. Y las mujeres, no solo de las minorías, sino de todas las procedencias, han empezado a temer la privación de sus derechos civiles. Es un temor fundado, porque el sufragio es una cuestión crucial en un país con un pasado colonial.

En un país como India, donde el proceso de descolonización apenas ha concluido, la identidad nacional de las mujeres es fruto de la construcción de la historia de sus luchas contra el Estado colonial (y también poscolonial). Por consiguiente, la amenaza de perder el derecho al voto o de verse privadas de la ciudadanía les afecta profundamente. Es una cuestión de supervivencia para las mujeres universitarias, que saben cuánto les ha costado contar finalmente con una voz. Por eso son mucho más propensas a resistirse a la ley, pues consideran que afecta a un aspecto fundamental de la justicia de género.

En segundo lugar, el temor a quedarse sin documentación. En India, las mujeres de varias condiciones socioeconómicas se ven a menudo privadas de documentos oficiales. Desde la década de 1990, la preocupación del Estado por los cuidados pre y posnatales en las zonas rurales hizo que muchos partos fueran asistidos por comadronas, lo que complicaba las posibilidades de certificar los nacimientos; el porcentaje de registro de matrimonios sigue siendo arbitrario; muchas mujeres no poseen bienes inmuebles a su nombre; y están sometidas al cuidado del padre o del marido después del matrimonio. Así, la implementación de la CAA y del registro nacional de ciudadanía (National Register of Citizenship, NRC) establece un nuevo orden, una nueva definición del margen y una nueva hegemonía, lo que supone una grave amenaza para las mujeres de todas las comunidades, castas y clases.

La creciente alfabetización del mundo rural y la movilidad urbana de las mujeres ya no permiten ocultarles estos peligros. Estas mujeres jóvenes representan en muchos casos la primera generación de su familia en cursar estudios universitarios. Para ellas, verse postergadas a un estado de falta de libertad, que han podido ver en sus madres o abuelas, ya no es aceptable. De ahí que todo lo que ponga en peligro la realización de sus aspiraciones y obstaculice su movilidad le lleve a participar decididamente en las protestas contra la ley discriminatoria.

La alfabetización es, de hecho, otra razón en sí misma de la mayor participación de las mujeres. El aumento sustancial del número de estudiantes femeninas en la educación superior implica que ahora las jóvenes viajan más, se alojan en residencias o pisos compartidos, con lo cual se vuelven independientes y controlan sus propias vidas. Esta emancipación de la familia y el mayor sentido de la propiedad de su persona las animan a expresarse, a rebelarse y a levantar la voz, incluso contra el Estado. Esta capacidad se ve reforzada gracias a la tecnología: un mundo digital más rápido está cambiando la manera en que las generaciones más jóvenes de mujeres se relacionan con el mundo, en muchos casos adaptando la tecnología a un ritmo más rápido que los hombres.

El uso de teléfonos inteligentes y la participación en colectivos a través de las redes sociales son factores cruciales que contribuyen a adquirir un mayor sentido de la libertad y desempeñar un papel más activo en la opinión pública y el espacio público. La digitalización del espacio es por tanto un instrumento formidable en la movilización política de las estudiantes. Las mujeres no están dispuestas a renunciar a todo ello en nombre de simples documentos y decretos perversos sobre la ciudadanía. Asimismo, entre las usuarias más jóvenes se denota un apetito de información y datos que este gobierno deniega insistentemente, con lo que la juventud se muestra temerosa de su futuro y su bienestar.

Finalmente, podemos concluir con un motivo retrospectivo para explicar el aumento de la presencia de mujeres en las manifestaciones. Este motivo puede parecer inocuo desde la distancia temporal, pero no lo es. Si miramos atrás con esmero, observaremos que la generalización del almuerzo en las escuelas en el segundo ciclo de primaria comenzó durante el primer mandato del gobierno de la Alianza Progresista Unida en 2004. La idea entonces consistía en atraer a niños y niñas a ir a la escuela con el fin de reducir la tasa de abandono escolar y proveer a las chicas de suplementos nutritivos. En los años subsiguientes, la comida de mediodía fue un éxito arrollador, reduciendo tanto el absentismo como el desequilibrio de género en las escuelas. Las niñas de familias pobres, que de este modo se veían incentivadas a asistir a clase, se hallan ahora en el grupo de edad de 18 a 25 años.

Son las que se han beneficiado de la expansión de la enseñanza y conocen los imperativos éticos de la educación pública libre y del aprendizaje sin trabas al margen de los orígenes de cada una. Así, en estas circunstancias, si saben que una ley como la CAA va a privarles a ellas o a sus madres de sus derechos de ciudadanía, o a ambas, o si saben que debido a su origen familiar van a ser enviadas a campos de detención, que se les denegarán sus derechos como ciudadanas o temen perder sus títulos y sus derechos por simples decisiones arbitrarias, ¿qué van a hacer? Harán lo que tienen que hacer: encabezar valerosamente las manifestaciones de protesta en todo el país.

Sangbida Lahiri es profesora del Departamento de Estudios Asiáticos y Sudasiáticos de la Universidad de Calcuta, Kolkata.

https://thewire.in/women/caa-nrc-protests-women

Traducción: viento sur

Fuente de la Información: https://vientosur.info/spip.php?article15545

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El capitalismo no va más: los multimillonarios ya tienen más plata que el 90 % de la humanidad

El capitalismo no va más: los multimillonarios ya tienen más plata que el 90 % de la humanidad

Mientras los millonarios argentinos viajaban con el gobierno nacional al Foro de Davos, se conoció un nuevo informe de la fundación Oxfam. Los multimillonarios tienen más plata que 4500 millones de personas. Las mujeres, las más castigadas. Preocupación por “los conflictos en todo el mundo”.

Un niño o niña menor de 15 años muere en el mundo cada 5 segundos por causas evitables. En Santiago de Chile si sos pobre tenés 9 años menos de “esperanza de vida”. Cada invierno mueren “hombres sin techo” a cuadras de los departamentos vacíos de Puerto Madero. Los 22 hombres más ricos tienen tanto dinero como 320 millones de mujeres africanas. Un cheto se divierte tirando chanchos a la pileta de su amigo.

Vivimos en un sistema irracional. Se llama capitalismo. Cada tanto una historia o una estadística lo recuerda. Como los informes que hace la ONG Oxfam Internacional todos los años.

Este lunes, ante el inicio del Foro de Davos, publicó un estudio que revela la brecha entre ricos y pobres. Allí plantea una serie de datos que impactan pero ya no sorprenden:

 

  •   Los milmillonarios que hay en el mundo poseen más riqueza que 4.600 millones de personas.
  •   El 1% más rico de la población posee más del doble de riqueza que 6.900 millones de personas.
  •   La mitad de la población mundial vive con menos de 5,50 dólares al día.Oxfam reconoce con preocupación que “la desigualdad económica está fuera de control”. Es cierto: el informe asegura que el número de multimillonarios se ha duplicado en la última década. O sea que la crisis capitalista que se inició en 2008 ha sido un negocio para los ricos, mientras aumentaba la pobreza de la mayoría de la humanidad.

    El mismo día que se publicaron los datos, Guillermo Nielsen viajó al Foro de Davos como representante del gobierno de Alberto Fernández. Fue acompañado por algunos de los más ricos de la Argentina: Bulgheroni, Eurnekian, Bagó, entre otros. Son parte de las 40 familas más ricas, que acumulan 35 mil millones de dólares de riqueza. El 6% del PBI del país, mientas la pobreza llega al 35%.

Fuente de la Información: https://www.laizquierdadiario.com/El-capitalismo-no-va-mas-los-multimillonarios-ya-tienen-mas-plata-que-el-90-de-la-humanidad

 

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