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Bloquean 15 universidades francesas

Francia / 6 de mayo de 2018 / Autor: Eduardo Febbro / Fuente: Página 12

Estudiantes y gremios ferroviarios, de salud y aviación protestan contra Macron
El presidente francés prometió “ir hasta el final” con los ajustes. La batalla más dura seguirá siendo la de los ferrocarriles. Una mayoría de los encuestados cree que el país es menos justo y menos democrático.
Las aristocráticas calles del distrito 7 de la capital francesa rara vez son testigos de una revuelta estudiantil, menos aún de la toma de una de las instituciones más prestigiosas y elitistas del complejo sistema francés de educación: la Universidad de Ciencias políticas donde se capacitan los funcionarios de alto vuelo, los líderes políticos y empresariales. Atónitos, los vecinos de este centro de estudios que linda con lo más coqueto del barrio latino leen las pancartas pintadas por los estudiantes: “Aquí se capacitan quienes seleccionan. Bloquemos la fábrica de las elites”. También: “Contra la dictadura macronista”. En total, hasta ahora, hay unas 15 universidades bloqueadas o perturbadas por la oposición de los estudiantes a una de las reformas del presidente Emmanuel Macron: la ORE, Ley de orientación y éxito de los estudiantes.

El descontento social arraigado en las numerosos reformas lanzadas por el presidente electo hace casi un año abarca también los ferrocarrileras, los estudiantes de bachillerato, los hospitales y otros gremios afectados por la política del jefe del Estado. Francia vive hace varias semanas días negros debido a las huelgas en la compañía nacional de ferrocarriles, la SNCF. Este empresa ha sido siempre la encarnación del símbolo del modelo francés de servicio público. Ahora es un modelo de la tormenta.

El Ejecutivo tocó uno de los ramos más sensibles de Francia. La reforma de los ferrocarriles implica que los nuevos empleados que ingresen a la compañía no tendrán las ventajas de que gozaban antes. Entre otras cosas, se acaba la jubilación a los 55 años al tiempo que se abrirá el mercado de las vías a la competencia y se transformará esta empresa en una sociedad anónima. Según el gobierno, ese es el único camino para saldar la deuda de 45.000 millones de euros que arrastra la compañía mientras que los sindicatos que promueven las huelgas alegan que la meta no es otra que la de “destruir el servicio público”. Las reformas en este sector tienen la memoria agitada. Cada vez que un gobierno intentó retocar los ferrocarriles, el país terminó paralizado. En 1995 tuvo lugar en Francia una de las huelgas más extensas y prolongadas de la historia cuando el entonces gobierno de Alan Juppé, bajo la presidencia de Jacques Chirac, intentó reformar la empresa nacional de los ferrocarriles y tuvo que renunciar. Nada, sin embargo, movió la posición del actual primer ministro, Édouard Philippe, ni la de los parlamentarios de la mayoría que aprobaron ampliamente los cambios. Estudiantes, ferrocarriles, Air France, jubilados -han perdido poder adquisitivo– y hospitales, el país está convulsionado por la avalancha de reformas. El presiente se vio obligado, en dos oportunidades, a dar la cara a lo largo de dos entrevistas en la televisión perfectamente diseñadas. Macron prometió “ir hasta el final”. La batalla más dura seguirá siendo la de los ferrocarriles. Las huelgas intermitentes empezaron el 3 de abril y está previsto que se prolonguen hasta el tres de junio, justo antes del inicio de las vacaciones del verano europeo. Hay días en que las principales estaciones de trenes de la capital, la Gare de Lyon, la Gare de l’Est o la Gare du Nord, son un auténtico caos de pasajeros demorados. Sin dudas, será ese sector de la opinión pública quien se convertirá en el árbitro final.

Pese a los paros y las críticas, a los sondeos menguantes y a los epítetos como “presidente de los ricos” o “presidente de las ciudades”, el jefe del Estado parece aún gozar de una inédito estado de paciencia de parte de la sociedad. El país no es sin embargo iluso. Es consciente de la profundidad y la velocidad de las transformaciones introducidas por Emmanuel Macron desde que accedió a la jefatura del Estado en mayo de 2017. Una encuesta reciente realizada por la consultora BVA para el semanario Le Nouvel Observateur muestra la radiografía de una sociedad perturbada por la intensidad de las transformaciones. El “nuevo mundo” que Macron había prometido durante la campaña electoral es percibido como real. El 57% piensa que “Francia cambió desde hace un año” mientras que 32% reconoce que esos cambios son mucho más importantes de lo que hubiesen imaginado. La manera en que se valoran esos cambios es variable: 21% siente que Francia “cambió para bien”, 30% que fue “para mal” y otro 49% dice no haber percibido ninguna variación. La sociedad le reconoce en un 63% que Francia, en el plano internacional, es más ambiciosa desde que Macron llegó al Palacio del Elíseo. Sin embargo, hay, en el país, un consenso mayoritario para juzgar lo que ha sido una de las columnas vertebrales de la retórica de la construcción francesa: la justicia y la democracia. El estilo autoritario de Macron se traduce en la encuesta por una mayoría de 65% convencida de que Francia es ahora menos democrática, 75% juzga que el país es menos justo y el mismo porcentaje que se vive en una sociedad menos igualitaria. Sólo el 28% siente que la política actual permitirá que Francia se reforme profundamente ante el 54% que piensa lo contrario. En síntesis, el retrato que arrojan las encuestas es doble: un país más dinámico pero mucho menos justo. En un libro que aparece en estos días escrito por Jérôme Fourquet, director del Departamento Opinión de la consultora IFOP (Le nouveau clivaje) se demuestra cómo Francia no ha esquivado las enfermedades sociales derivadas de la globalización: fractura entre la ciudad y los suburbios, entre la ciudad y el campo, entre los conectados y los no conectados, etc, etc. Están los “que perdieron” con la globalización, y aquellos que “se adaptaron y ganaron”. Macron aparece claramente como el presidente de los últimos sin que, por el momento, esto llegue a desatar una ola de descontentos o revueltas tan potentes como para que el presidente modere el rumbo.

Fuente de la Noticia:

https://www.pagina12.com.ar/109111-bloquean-15-universidades-francesas

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Paraguay: La nueva escuela: formación sin exámenes, sin tabúes y con debates

Paraguay/05 de Mayo de 2018/Hoy

Mientras la reforma educativa en Paraguay sigue tropezando con cuestiones ideológicas y religiosas, se erige una nueva escuela. Una modalidad busca sacar lo mejor de chicos y jóvenes y priorizar las relaciones personales para darles armas que les sean útiles para el mañana.

“Los padres quieren darle a los chicos lo que no tuvieron ellos pero en realidad lo que tienen que hacer es pensar en el futuro”. Esta reflexión fue una de las tantas que el director del espacio comunitario de aprendizaje del Centro para el Desarrollo de Inteligencia Luis Fernando Ramírez dijo al equipo de HOY Digital que fue a recorrer la sede.

La nueva visión pedagógica del siglo XXI promueve el aprendizaje de los alumnos en tres corrientes pedagógicas que son: las inteligencias múltiples, el desarrollo del pensamiento y el desarrollo de las emociones.

En la nueva escuela no existen aulas, hay espacios de aprendizaje que son ocupados por los alumnos de acuerdo a la necesidad que tienen. En todos ellos se desarrolla el aprendizaje colaborativo. Todo sin dejar de lado las responsabilidades ya que los estudiantes tienen un tiempo determinado para entregar su tareas.

La modalidad educativa rompe con el paradigma de la educación actual y este podría ser un factor de retroceso para padres tradicionalistas. Ramírez dijo al respecto que el trabajo más importante es el que involucra a los padres. Dijo que ellos van hasta el centro educativo a dar clases, a informarse y tienen una participación activa para que sepan de qué se trata y qué están aprendiendo sus hijos.

La directora académica Patricia Talavera, expresó que la nueva escuela tiene espacios de conversaciones donde se discuten, se comparten sobre distintos temas y también cuenta con sectores de relajación.

Allí se reduce a un mínimo el trabajo individual y se deja de lado el aprendizaje de memoria para dar paso a lo grupal y a las lecciones vivenciales. Tampoco hay exámenes, los chicos debaten sobre una teoría -por ejemplo, científica-, sus argumentos son evaluados por docentes y por expertos invitados. Los chicos se preparan como si vayan a dar un examen tradicional solo que la evaluación es distinta.

Con respecto a temas considerados tabú por sectores conservadores de la sociedad como las relaciones sexuales y el uso de drogas, Talavera expresó que se trabaja con el autoestima de los chicos para saber qué quieren. “La educación sexual no se da en una clase teórica, se forma al chico desde temprana edad en los fundamentos de su persona”, expresó. El tema drogas no se aborda en las clases de educación sanitaria sino que se conversa sobre cómo se debe enfrentar situaciones relacionadas en la calle, en una fiesta o simplemente entre compañeros.

Antes de empezar la jornada educativa, los chicos realizan actividades físicas durante 45 minutos. En ese lapso de tiempo el cerebro libera serotonina y consigue un máximo nivel de rendimiento para iniciar el proceso de aprendizaje.

Existe un aula dentro de la nueva escuela que tiene sillas que se hamacan. Luis Fernando Ramírez explicó que gracias al movimiento el alumno se concentra y aprende. “Cuando te estás moviendo tu cerebro se tranquiliza. Tenés más oportunidades de aprender. Es la mesa favorita de todos”, sostuvo.

Estos son solo algunos de los aspectos que la nueva escuela ofrece a los alumnos. Lejos de cualquier influencia negativa de las estructuras educativas convencionales y de debates sobre una reforma educativa que no llegan a consenso, hay alumnos que se explotan su parte humana. La idea es demostrar que un joven con desarrollo físico y mental puede ser más útil que una máquina, la cual va a ser su principal competencia, en un futuro cercano.

 Fuente: http://www.hoy.com.py/nacionales/la-nueva-escuela-sin-examenes-sin-tabues-y-con-debates-forman-a-los-alumnos
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República Dominicana: Informe revela 4% podría ser insuficiente para Educación

República Dominicana/05 de Mayo de 2018/Hoy

Según el informe anual de Seguimiento y Monitoreo al Plan Estratégico de Educación, el 4% del Producto Interno Bruto podría ser insuficiente para aumentar los servicios educativos y no educativos de la Jornada Escolar Extendida.
El informe indica que en 2017 los gastos de inversión en construcción y rehabilitación de planteles ascendió a un 7.61%, mientras que los Servicios de Bienestar Estudiantil sobrepasaron el 13.25%.
“A partir de la asignación del 4% del PIB el Ministerio de Educación ha percibido RD$ 91,934,426,772 adicionales. De este monto el 66.77% ha ido destinado al pago de personal y otros gastos operativos”, según el informe de la Oficina de Planificación y Desarrollo Educativo.
Ante esta realidad, la sostenibilidad de la modalidad de Jornada Escolar Extendida dependerá de la regulación de los presupuestos asignados al Minerd.
El estudio señala, además, que unos 178 centros y 3,410 aulas nuevas fueron construidos a finales de 2017, para recibir a 208,053 alumnos de los niveles de Inicial, Primaria y Secundaria. Y para principios de este año el 59% de los estudiantes se encuentran en la Tanda Extendida.
La República Digital. Llamó la atención de los investigadores que unos RD$ 1,800 millones se hayan destinado al equipamiento de un proyecto piloto que dará cobertura apenas al 7% de los centros previstos a participar en el programa, del cual no se tienen datos concretos sobre la marcha o resultados.
El proceso de capacitación se inició en octubre para los facilitadores docentes. Luego estos continuaron con la formación de los maestros, para finalmente, en diciembre de 2017, poner en marcha el plan piloto en el Politécnico Francisco Alberto Caamaño Deñó, en Villa Mella.
Brechas en los aprendizajes. Según el informe, los resultados de la Evaluación Diagnóstica de Estudiantes de Tercer Grado de Primaria no fueron positivos.
Indica que solo el 12 por ciento de los evaluados en Lengua Española y el 27 por ciento de los evaluados en Matemática alcanzaron el nivel satisfactorio.
Asimismo, los resultados de las Pruebas Nacionales de los últimos años reflejaron muy poca mejora en los aprendizajes de los estudiantes.
El estudio señaló también que las mejoras de las Pruebas Nacionales no se corresponden con los resultados de las pruebas internacionales como PISA, donde los resultados de la República Dominicana fueron malos en todas las áreas evaluadas.

Fuente: http://hoy.com.do/informe-revela-4-podria-ser-insuficiente-para-educacion/

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10 años sin progresos contra el matrimonio infantil en América Latina

América Latina/05 de Mayo de 2018/France 24

El Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia, Unicef, informó que América Latina y el Caribe es la única región del mundo en la que los matrimonios infantiles y las uniones tempranas no han disminuido en 10 años. En el planeta, 650 millones de mujeres se casaron cuando eran niñas y en esta parte del mundo hay una de cada 10 de ellas.

Fuente: http://www.france24.com/es/20180503-ellas-hoy-matrimonio-infantil-america-latina

 

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Entrevista a Gonzalo Pontón sobre La lucha por la desigualdad (I)

Entrevista a Gonzalo Pontón
Por: Salvador LópezArnal
“Había mucha luz en las casas de los ‘ilustrados’, pero las chozas y las viviendas de los pobres seguirían a oscuras durante muchos años”
Presentación: Gonzalo Pontón (Barcelona, 1944) es licenciado en Historia Moderna y Contemporánea por la UB. A los veinte años se incorporó a la editorial Ariel y ha sido fundador de las editoriales Crítica (1976) y Pasado & Presente (2011). Se calcula que a lo largo de 50 años, ha publicado más de dos mil títulos, de los cuales unos mil son libros de historia. En 2016 publicó su primer libro: La lucha por la desigualdad que sido Premio Nacional de Ensayo de 2017 otorgado por el Ministerio de Educación, Cultura y Deporte.

Déjeme darle mi más sincera enhorabuena por su libro, por su grandísimo libro (que incluye una cronología magistral). 776 páginas, casi 40 páginas de bibliografía comentada, innumerables notas… ¿Cuánto tiempo ha dedicado a la investigación y escritura de su libro? ¿Desde cuándo lo tenía en mente?

Entre 2009 (fecha de mi jubilación oficial) y 2011 dispuse de dos años, vamos a llamarlos sabáticos, durante los cuales trabajé intensamente, y obsesivamente, en investigar las fuentes de mi tema -la heurística-. Luego necesité cinco años más, no tan acuciantes, para redactar La lucha por ladesigualdad. Una historia del mundo occidental en el siglo XVIII.

De los más de dos mil libros que ha publicado a lo largo de 50 años de trabajo editorial, la mitad son libros de historia. ¿Por qué ese interés tan acentuado por la historia? ¿No le importan tanto la filosofía, la literatura, la biología o las ciencias formales por ejemplo? ¿No tienen tanta importancia para saber a qué atenernos en el mundo de hoy?

El lema de Crítica –su programa- al iniciar su andadura, en 1976, era: “Esta editorial, que pretende contribuir a la formación de una cultura crítica, quiere poner al alcance de todos, junto a obras clásicas todavía vigentes, lo más vivo y valioso del pensamiento contemporáneo”. Un vistazo al catálogo histórico de Crítica puede dar cuenta de si esos propósitos se han cumplido, o no. En cualquier caso, una buena parte de lo que he publicado ahí son colecciones, dirigidas por los mejores especialistas, sobre el conocimiento filosófico, político, económico, social, literario, científico y artístico. Otro tanto puedo decir de Pasado & Presente, donde he seguido publicando libros de esa misma temática, quizá aún con más intensidad, tratando de ser fiel al lema de esta editorial: “Pasado & Presente quiere ofrecer al lector las reflexiones más rigurosas sobre nuestro pasado (histórico, científico y cultural) y al mismo tiempo intervenir, con espíritu crítico y curioso, en el debate intelectual y moral del presente. Esto es, pensar el futuro”. Es cierto que en ambos textos programáticos sobrevuela la voluntad de un cierto historicismo, y es un hecho que debo haber publicado cerca de mil títulos de historia, seguramente por dos razones: primero, por mi propia formación académica y, después, por mi concepción de la historia como ciencia y como arma: para interpretar el mundo y para tratar de cambiarlo.

La lucha por la desigualdad es el título de su libro. ¿Quiénes lucharon por la desigualdad? ¿Con qué objetivos: más dinero, más riqueza, más poder político, voluntad de poder en estado puro?

Entiendo la lucha por la desigualdad en el contexto de la lucha de clases. Cuando la clase dominante ve peligrar su posición por la amenaza de las clases subalternas, utiliza todo el poder que puede conseguir para preservar sus privilegios y la injusticia de su dominio -su desigualdad-, que defenderá a muerte. Así, la aristocracia feudal contra la burguesía; la burguesía contra el proletariado.

El subtítulo del ensayo: “Una historia del mundo occidental en el siglo XVIII”. ¿Qué límites tiene ese mundo occidental al que hace referencia? ¿Por qué el siglo XVIII? ¿Qué tiene de especial ese siglo que solemos llamar el siglo de la Ilustración? ¿Por qué no los siglos de Bruno o Galileo?

La larga sombra del siglo XVIII se proyecta aún sobre el siglo XXI. En aquella época se produjo un salto cualitativo en los niveles de desigualdad europeos, un “equilibrio puntuado”, en términos evolutivos. Hasta entonces la desigualdad tenía bases esencialmente agrarias, las propias del régimen feudal, lo que la hacía permanente, pero estática. Tras la acumulación primitiva de capital que supuso un comercio cada vez más predatorio, el capitalismo inició un nuevo avatar: el manufacturero basado en el carbón y el algodón, los pilares de la Revolución industrial. A diferencia de lo que había ocurrido con el capitalismo comercial, este paso no requirió grandes inversiones, pero sí una mano de obra numerosa e indigente. La encontró en los campesinos, que los terratenientes habían desahuciado del campo, los artesanos de las ciudades, ahora proletarizados tras la destrucción de sus gremios, y en el saldo demográfico que llenaba las ciudades de miserables. La explotación de esa mano de obra cautiva, sobre todo de mujeres y niños, dentro del continente europeo, y la de los esclavos –negros y blancos— que extraían las materias primas en las colonias, fue inmisericorde, pero determinó el espectacular éxito económico de la burguesía.

Dueña del poder político y económico, la burguesía vio en el consumo de artículos y mercancías, que antes había sido exclusivo de la aristocracia feudal, la satisfacción de su éxito. Se lanzó entonces a un sistema de producción cuya única finalidad, como había establecido Adam Smith, era el consumo. Ese modelo económico desde el lado de la oferta, iniciado a finales del siglo XVIII pero que ha llegado a la exasperación en nuestros días, ha llevado a las clases subalternas a supeditar la vida a la consecución de los recursos económicos necesarios para sobrevivir en el capitalismo, a la abolición del ocio y a la renuncia a la educación y la cultura, pero también a la dilapidación, hasta entonces desconocida, de materias primas semielaboradas y a la extenuación de los recursos naturales del planeta, que es aún el modelo de sociedad en que vivimos hoy.

Con el fin de blindar su poder en el tiempo, la burguesía se dotó de referentes doctrinales que sancionaran su legitimidad sin que se alterara el orden social. Se alió entonces con los miembros más proclives del Antiguo régimen y con la intelligentsia, los “ilustrados”, para formar una elite de nuevo cuño que controlara los medios de comunicación y la opinión pública. Esta nueva elite estableció sus propios ámbitos de socialización en los que tejió una red de vínculos familiares, económicos y políticos que le permitió un acaparamiento de oportunidades y el acceso a una bolsa de valores de información privilegiada y exclusiva que impermeabilizó férreamente ante las clases subalternas. Para ello creó instituciones educativas específicas para sus miembros al tiempo que se oponía ferozmente a la alfabetización y escolarización de las clases subalternas, expulsándolas tanto de la formación no deseada como de la información privilegiada. No solo eso: acuñó un lenguaje específico -una “imagen manifiesta” (Dennett)- en contraposición a la realidad, que establecía en la conciencia colectiva una reverencia acrítica hacia las directrices de las elites que se presentaban no solo como infalibles, sino como las únicas posibles, ya que la sola alternativa era la “anarquía”.

Se consiguió, así, consolidar una desigualdad categórica: desigualdad económica, sí; pero también desigualdad intelectual: las dos mordazas del tambor con las que el capitalismo controla, todavía hoy, a la sociedad global.

El prólogo del libro lo ha escrito Josep Fontana. ¿Ha sido profesor, maestro suyo? ¿Qué papel cree usted que ha jugado el profesor Fontana en la historiografía española de estas últimas décadas?

Josep Fontana es, sin discusión, el mayor historiador español de la segunda mitad del siglo XX y de lo que llevamos del XXI. Su obra como historiador, tanto desde la cátedra como en la investigación, es de una amplitud, de una densidad y de una intensidad admirables. Desde sus trabajos sobre las bases económicas y fiscales de las sociedades del Antiguo régimen hasta sus más recientes y comprometidos libros de historia del siglo XX, pasando por sus abundantes reflexiones sobre el oficio de historiador y el papel de este en sociedades en crisis, el profesor Fontana ha conjugado el análisis histórico de sociedades pasadas con el destino de los hombres y mujeres de hoy para denunciar la explotación del hombre por el hombre y la necesidad de seguir luchando para construir un mundo mucho más justo e igualitario, es decir, más humano.

En el prólogo, el doctor Fontana comenta que usted ha construido una máquina de guerra “que desarrolla poderosamente” con el objetivo de demoler los mitos del siglo de las Luces. ¿Cuáles son los principales mitos que, en su opinión, rodean y envuelven al acaso mal llamado “siglo de las luces”?

Las “luces” es un vocablo usado desde el Renacimiento con la misma intención que en el siglo XVIII. No quiere decir nada más allá de que se opone a la pretendida oscuridad de la Edad Media (cf. Dark Ages). Pero bajo la advocación de “siglo de las Luces” se ampara la pretensión burguesa de haber abierto entonces las ventanas a la educación y al conocimiento. Es cierto, pero no es la verdad. “Para que la sociedad sea feliz, y la gente se sienta cómoda en las peores circunstancias, es necesario que existan muchas personas que, además de pobres, sean ignorantes”, escribía Bernard de Mandeville en los años veinte del siglo XVIII. Para luchar por su desigualdad, la burguesía creó instituciones educativas específicas para sus hijos y desdeñó la enseñanza de las viejas e inútiles universidades. Al mismo tiempo, se opuso ferozmente a la alfabetización y escolarización de las clases subalternas, especialmente las campesinas -un trabajo propio de las bestias de carga, según el ilustrado Forney- para que se mantuvieran en el lugar que les había asignado la divina providencia; es decir para que trabajaran sin descanso y para que no pusieran en cuestión el nuevo orden social burgués: “No hay arma más peligrosa que el conocimiento en manos del pueblo al que hay que engañar para que no rompa sus cadenas” (Philippon de la Madeleine).

Había mucha luz en las casas de los “ilustrados”, pero las chozas y las viviendas de los pobres seguirían a oscuras durante muchos años.

Abre usted su libro con una de Cervantes , Don Quijote de la Mancha, 2ª parte, capítulo XX. La copio: “¡A la barba de las habilidades de Basilio!, que tanto vales cuanto tienes, y tanto tienes cuanto vales. Dos linajes solos hay en el mundo, como decía una agüela mía, que son el tener y el no tener, aunque ella al de tener se atenía”. ¿Es una ley histórica universal? ¿Es la conjetura del Manifiesto formulada siglos antes y acaso con otro lenguaje? ¿No hay otra ni puede haber otra?

¿Qué eufemismo usa la lengua inglesa para no tener que decir ‘pobres’ y ‘ricos’?: Los ‘have’ y los ‘have-not’, los que tienen y los que no tienen. Los ‘have’ cada día tienen más y los ‘have-not’ cada día menos. No es una cuestión específica del siglo XVIII. Si en 2007, al empezar la gran recesión, 500 familias disponían de la misma riqueza que la mitad más pobre de la humanidad (3.500 millones de personas), en 2015 se habían reducido a 62 y en 2018 van a ser, quizás, una decena, cuyos nombres son bien conocidos: Jeff Bezos, Bill Gates, Warren Buffett, Amancio Ortega, Mark Zuckerberg, Bernard Arnault, Carlos Slim, Larry Ellison, Larry Page e Ingvar Kamprad, que han ganado, solo en 2017, 149.000 millones de dólares.

Hoy hay más de 1.000 millones de seres humanos que viven en la pobreza extrema; otros 500 millones ganan 1,5 $ al día; mueren seis millones de niños por falta de alimentos y medicamentos cada año y otros 125 millones están sin escolarizar.

En una entrevista de finales de 2017 usted señaló que cualquier opinión sobre un período político debe situarse en el contexto histórico. De acuerdo, muy de acuerdo. Si aplicamos su razonable observación al período que ha estudiado, ¿no es acaso demasiado crítico con el siglo de la Ilustración? ¿No es demasiado exigente cuando afirma (son sus palabras de cierre) que la Ilustración no fue un movimiento original y unitario, paneuropeo, destructor del cristianismo, padre de la democracia, defensor de la igualdad y redentor de los oprimidos? ¿No hay una parte de la Ilustración que sí que fue eso?

Creo que lo que yo he hecho en mi libro (o, por lo menos, he intentado hacer) ha sido precisamente situar la Ilustración en su contexto histórico, el contexto de las Revoluciones burguesas, y probar que la cultura que prevaleció fue la cultura de las clases hegemónicas. Los burgueses del siglo XVIII obtuvieron la cobertura intelectual que necesitaban de los intelectuales de su clase, no de improbables “intelectuales” plebeyos, que no existían. Los philosophes franceses, los economistas políticos británicos, los pietistas de Prusia, los cameralistas de Austria, los jurisdiccionalistas italianos y hasta algunos de los proyectistas españoles –es decir, los “ilustrados”– defendían sin fisuras una sociedad basada en la libertad, la propiedad, la jerarquía y el orden, dictada por Dios e inmutable en el tiempo. Como escribió Diderot –el más decente de todos los “ilustrados”—: “La sociedad será feliz si la libertad y la propiedad están garantizadas […] En la democracia, incluso en la más perfecta, la igualdad entre sus miembros es una quimera […] El populacho es demasiado estúpido, demasiado miserable y está demasiado ocupado como para ilustrarse”. Y como escribió Voltaire –el más indecente de todos ellos–: “Los hombres están divididos en dos clases, una la de los ricos que mandan y, otra, la de los pobres que sirven. El género humano no puede subsistir sin que haya una infinidad de hombres útiles que no posean absolutamente nada. […] El hombre común ha de ser dirigido, no educado: no merece serlo… Nueve de cada diez ciudadanos deben seguir siendo ignorantes, porque el vulgo no merece ser ilustrado y se le debe tratar como a los monos”.

Por lo demás, permítame insistir, si la Ilustración no fue eso, ¿qué fue entonces en su opinión?

Ya lo explicó Kant en ¿Qué es la Ilustración?, en diciembre de 1783, tan desgraciadamente, y tan parcialmente, traducido al castellano. El texto completo de Kant a la pregunta del pastor Johann Friedrich Zöllner se inscribe en una defensa de la libertad de opinión pública, es decir de la Öffentlichkeit burguesa. Según Kant, los hombres deben abandonar su falta de madurez y utilizar los conocimientos que ya tienen con independencia de lo que digan otros. El famoso Sapere aude! procede de Horacio y se halla en el contexto de una pulsión pragmática y utilitaria, con una apelación a no perder tiempo. Lo que hace Kant es lanzar un reto intelectual a todos aquellos que, disponiendo como disponen de los conocimientos de la Revolución científica, y de las obras filosóficas y económicas de su tiempo, no deben ignorarlas viviendo con la placidez de un rústico, sino que deben ponerse a la tarea sin pérdida de tiempo. ¿Qué tarea? La construcción de la sociedad burguesa, prescindiendo del mundo del Antiguo régimen, porque este no iba a cambiar por sí solo. La Ilustración se erigió, así, en el intelectual orgánico de la burguesía.

Voltaire, Montesquieu, D’Holbach, Locke, incluso Diderot y Rousseau componían una suerte de «gauche divine», según sus palabras, al compartir la misma conciencia de clase hegemónica. Le s horrorizaba, también son sus palabras, “que los niños campesinos fueran a la escuela y dejaran de labrar los campos, no sabían lo que es la solidaridad, apelaban más bien a una vaporosa fraternidad universal”. ¿No podríamos decir que también ellos hicieron o contribuyeron a hacer lo que podía hacerse y que no fue poco, lo mismo que usted ha comentado al hablar de nuestros años de transición en esa entrevista a la que hacía referencia anteriormente?

Empiezo por el final: a diferencia de lo que pasó en la transición (yo prefiero llamarla ‘transacción’), los ilustrados de toda Europa no vivían bajo la amenaza cierta de un golpe militar. Su mayor amenaza era la Iglesia católica (ni siquiera eso en los países protestantes), que no era despreciable, como explico en mi libro, pero que no tenía nada que hacer si el poder burgués del estado decidía intervenir. Sostengo que los que llamamos ilustrados dieron cobertura intelectual a la clase dominante (a la que casi todos pertenecían) y eso me parece totalmente razonable. Pero es radicalmente falso que no pudieran hacer otra cosa. Algunos intelectuales del siglo XVIII como Boulanger, Maréchal o Babeuf, en Francia; John Millar o Mary Wollstonecraft, en Gran Bretaña; Bergk o Erhard, en Alemania; Radicati, en Italia, Ramón Salas, en España, etc. se arriesgaron a perder la cátedra, la libertad e, incluso, la vida para defender una sociedad más justa, más culta, menos desigual. Todos ellos aparecen en mi libro, pero no en el repertorio heredado de la Ilustración que durante más de dos siglos nos ha brindado, sospechosamente, un relato casi sin fisuras sobre sus logros y los pretendidos valores universales que nos legaron sus autores. ¡Qué coincidencia que no aparezca ninguno de los que acabo de citar!. Justamente en línea con mi afirmación de que hay que situarse en el contexto de una época para analizarla, la propaganda burguesa lo ha hecho ignorando las realidades económicas y sociales del contexto en que aquellos intelectuales escribieron sus obras, separándolos de su tiempo en una iconografía exenta e ignorando los textos, los pasajes o los párrafos que no convenían porque desmienten de forma palmaria muchos de los méritos que han atribuido a aquellos intelectuales, hijos, al fin, de su tiempo y comprometidos con él.

Permítame insistir un poco más. ¿No fueron Marx, Engels, Jenny Marx, Bakunin y tantos otros, unos ilustrados heterodoxos? A ellos sí que les importaba que los niños campesinos fueran al colegio. Francisco Fernández Buey tal vez hubiera dicho de ellos que eran “algo más que ilustrados”.

Justamente Marx et alii demuestran lo que acabo de escribir. Todos ellos eran burgueses, como Boulanger, Millar o Erhardt, pero desclasados como ellos. Y no solo no ejercían de tales, sino que se rebelaban contra su clase. El mundo que quería construir Marx no era el de la revolución burguesa, sino el de la revolución proletaria. ¿Quién si no un burgués, con la formación y la educación burguesa, podía escribir El Capital? ¿Acaso hubiera podido hacerlo Helene Demuth, tal vez Friedrich Lessner?

No, no hubieran podido. Descansemos un momento si no le importa.

De acuerdo.

Fuente: http://www.rebelion.org/noticia.php?id=241077&titular=%93hab%EDa-mucha-luz-en-las-casas-de-los-

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Expertos en tecnología en educación llegan a Chile a presentar innovadores modelos

Chile/05 de Mayo de 2018/Biobiochile

La tecnología y sus avances han impactado significativamente en la vida de las personas y en ese sentido, los procesos educativos no son la excepción. Los docentes se enfrentan al desafío de enseñar, dentro de un sistema tradicional, a estudiantes altamente digitalizados. Se trata de los llamados “nativos digitales”.

Con la idea de contar con mejores herramientas de aprendizaje e invitar a los docentes a usar la tecnología como apoyo educativo, Seminarium Certificación presenta el primer seminario de “Tecnología en la Educación”.

Seminarium Certificación, es una entidad que busca promover y potenciar el aprendizaje de los estudiantes a través de la vinculación de los educadores con expertos validados en temáticas de vanguardia. Con más de 6 años de experiencia, cuenta con la participación de más de 7 mil participantes en cursos y seminarios.

Tecnología en la Educación

El encuentro, dirigido a docentes e interesados en innovación educativa, contará con la presencia de los expertos internacionales Larry Rosenstock, CEO de High Tech High, entidad radicada en San Diego, Estados Unidos, quien ha aplicado el sistema de aprendizaje basado en proyectos en escuelas secundarias logrando exitosas experiencias en los alumnos. Rosenstock fue ganador del Premio Harold W.Mc Graw y miembro de Ashoka. En su ponencia entregará lineamientos sobre qué deberían aprender los estudiantes en el siglo XXI, y así transformar la realidad educativa de miles de estudiantes.

Para conocer mejores herramientas tecnológicas que fortalezcan el aprendizaje en el aula, y cómo lograr que los estudiantes se involucren con los contenidos, se presenta la ponencia de Hall Davison, Director de Educación en Discovery, creador de programas de integración de matemáticas y tecnologías en la sala de clases, quien, además, es un experto en aprendizaje digital.

Las tendencias emergentes y los principios clave de la enseñanza del siglo XXI estarán a cargo de la ponencia de Richard Culatta, CEO del ISTE, International Society for Technology in Education de Estados Unidos, experto en política educativa y preparación de docentes en innovación educativa, quien presentará los lineamientos sobre cómo y cuándo la educación y la tecnología pueden complementarse mejor entre sí.

“Tecnología en la Educación” se realizará el 9 de mayo de 8:00 a 18:00 horas en el Hotel Plaza El Bosque, Nueva Las Condes. Programa, inscripciones y más información aquí en educacion@seminarium.com

Fuente: http://www.biobiochile.cl/noticias/nacional/region-metropolitana/2018/05/04/expertos-en-tecnologia-en-educacion-llegan-a-chile-a-presentar-innovadores-modelos.shtml

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Norge: En utdanning til arbeidsledighet?

Norge/Mai 05, 2018/rushprint.no

Resumen: Nuestra falta de confianza en la educación de International Stunt Academy obviamente no es mala, escribe Norsk Stuntforening en Norsk Filmforbund, en respuesta a John Kabashi. La industria ha tratado de hacer que Kabashi escuche, pero ha sido un desafío, quieren decir.

Vår manglende tillit til utdanningen til International Stunt Academy skyldes selvfølgelig ikke vond vilje, skriver Norsk Stuntforening i Norsk Filmforbund, i sitt svar til John Kabashi. Bransjen har forsøkt å få Kabashi til å lytte, men det har vært en utfordring, mener de.

For kort tid siden gikk fem erfarne stuntfagfolk ut offentlig der vi uttrykte vår skepsis til det annonserte studietilbudet “Action Actor” ved International Stunt School i Tvedestrand, i forbindelse med at dette tilbudet fikk status som fagskole av NOKUT(Norsk Organ for Kvalitet i Utdanningen) – og dermed kvalifiserer til lån fra Lånekassen.

Vår kritikk er faglig begrunnet, og kan oppsummeres i 6 punkter:

1) Det er ikke behov for eller arbeid til 20 nye “stuntskuespillere” pr år, slik skolen forutsetter og legger opp til. Å starte en slik utdanning er å kaste blår i øynene på unge mennesker som ønsker seg en karriere i film- og TV-bransjen.

2) De ansvarlige for studiet sier de har som mål å skape en “norsk bransjestandard”. Vi fastholder at dette skal og må skje på fagorganisasjonsnivå.

3) En ettårig utdanning kan aldri gi tilstrekkelig opplæring i hverken skuespill og stunt på et slikt nivå at kandidatene blir attraktive for bransjen. Vi har allerede flere 3-årige skuespillerutdanninger i Norge som utdanner flere skuespillere enn bransjen klarer å ta imot.

4) En NOKUT-vurdering som ikke er avprøvd opp mot den profesjonelle bransjen i Norge

– verken hva gjelder bransjens behov eller for å sikre at kvaliteten på utdanningstilbudet holder mål – kan ikke ansees som en kvalitetssikret vurdering.

5) Eier og pedagogisk ansvarlig for stuntemner, John Smith Kabashi, kan ikke dokumentere at han har den kompetansen som kreves for å være pedagogisk leder for et slikt utdanningstilbud.

6) Når vi ikke stoler på Kabashi´s kompetanse, vil vi være tilsvarende skeptiske til å engasjere stuntpersonell utdannet ved skolen hans.

Vi advarer derfor om at dette kan bli en utdannelse til arbeidsledighet, sett fra vårt faglige ståsted.

30. april kom Kabashis tilsvar til vår bekymringsmelding, men noen påstander som avkrever noen kommentarer fra oss:

1) “Denne utdanningen er et viktig skritt i profesjonaliseringen av stuntfaget i Norge”. 

Det finnes allerede norske profesjonelle. Noen av oss har jobbet med dette fagområdet i mer enn 20 år. Og opplæring – erfaringsbasert og bransjerelevant sådan – foregår innenfor de ulike stuntteamene som allerede eksisterer og er tilpasset norske og nordiske forhold og produksjonsvirkelighet. En skole hvor studieplanen er satt sammen av en entusiast med begrenset faglig erfaring og innsikt og uten kontakt med fagmiljøet her til lands, er etter vår vurdering ikke en videreutvikling av stuntfaget i Norge.

Det er heller ikke noe særegent i Kabashis påstand om at han har et stort internasjonalt kontaktnett, det har naturligvis alle vi som har jobbet lenge i stuntfeltet. I tillegg til samarbeid på produksjoner, bruker vi også dette nettverket til å holde oss faglig oppdaterte. Bare de siste årene har stuntmiljøet avholdt fagkurs her i Norge med størrelser som Joe Perez, Eric Chen og Carrie Thiel – for å nevne noen.

Ikke noe av det Kabashi bringer til torgs er veldig nytt. Heller ikke tanken om en stuntskole. Kabashi gikk selv på Zin-Lit Stunt Academy i Ystad, Sverige, hvor han var elev i 2008, men han fullførte ikke utdanningen. Denne skolen hadde ambisjon om å rekruttere elever fra hele Norden, men skolen gikk likevel inn i 2010 på grunn av for få søkere.

2) “Deres mistro skyldes mer misforståelser og mangel på innsikt i vår planlagte drift enn vond vilje.”

Vår manglende tillit til utdanningen til International Stunt Academy skyldes selvfølgelig ikke vond vilje. Men vi vet at Kabashi har drevet stuntskole før, da han hadde sin private skole i Moss. Her gikk enkelte elever til søksmål mot skolen da de ikke opplevde at de fikk den undervisningen de var blitt lovet. Det var også lite kontakt mellom dette forrige skoleinitiativet hans og det norsk fagmiljøet, men det skyldtes heller ikke uvilje fra vår side – i utgangspunktet. Men det som gjentatte ganger opplevdes som manglende seriøsitet fra skolens side, gjorde at lysten til å undervise her forsvant. Og for å vise at dette ikke er et særnorsk fenomen, her er et sitat fra den svenske stuntkoordinatoren Seth Ericsson:

“Finns mycket att säga om detta. John kontaktade mig för kanske 4 år sedan gällande en förfrågan att jag skulle bli utbildningsansvarig för deras stuntutbildning men jag avböjde av framför allt professionella skäl. Väldigt tråkigt att en så oerfaren person lyckas snacka till sig denna positionen. Han var bra på att prata men allt var väldigt tunt när man började ställa lite frågor.”

3) “De (-) stiller blant annet spørsmålstegn ved min egen bakgrunn i stuntfaget ved å vise til få krediteringer på imdb.com.”

Kabashi´s forklaring på at han har såpass få meritter som faktisk kan spores på f.eks. imdb.com, er at han “primært har jobbet med kortere formater som ikke automatisk blir registrert i databasen (reklamefilm, o.l.)”. Det høres jo ut som dette er noe han har satset bevisst på. Vi mener imidlertid det er et minstekrav at en stuntperson også må ha jobbet med spillefilm. Og særlig en som skal være pedagogisk leder av en utdanning, og inneha nok faglig tyngde, bredde og dybde til å lede opplæring av andre i stuntfaget.

Vårt arbeidsfelt kan deles inn i A, B og C-produksjoner; A er spillefilm og TV-drama, dvs de store, tunge produksjonene. B er kortere, men stadig profesjonelle (honorerte) formater som kortfilm, enkeltepisoder for TV, samt reklame. C er lav- og nullbudsjettproduksjoner, entusiast-filmer og elevfilmer ved filmskoler; som oftest handler det her om gratisjobbing. C-kategorien er den desidert letteste typen produksjoner å komme seg med på. Og ingenting galt i det, men man lister bare unntaksvis slike på en proff CV.

4) “Jeg er pedagogisk ansvarlig ved skolen, men selvfølgelig ikke eneste lærer og instruktør.”

Vi tviler ikke på at han har med seg flinke folk. Det kan man kjøpe for penger, og studiet koster kr. 87.500.- pr elev. Krumtappen i enhver utdanning er likevel pedagogisk ansvarlig. Kabashi har selv laget læreplanen for stunt, han setter sammen lærerteamet, han skal følge opp studenter, han skal bedømme læreres kompetanse og undervisning, og han må ligge i forkant når ting kan gå galt, og sørge for at de ikke gjør det. Når han selv ikke kan vise til tilstrekkelig skolering, spesialisert trening eller erfaring, har vi ikke tillit til at dette er godt nok ivaretatt.

5 ) “At de fem også stiller spørsmålstegn ved NOKUT og deres sakkyndige, som har godkjent vår fagskolesøknad, synes jeg faller på sin egen urimelighet.”

Hvorfor det? Dette er et skoletilbud som hovedsaklig er filmrettet. Vi reagerer på at de sakkyndige som ble oppnevnt til å vurdere tilbudet (og som Kabashi takket ja til), selv har sin faglige hovedvekt fra teaterregi og skuespill, ikke film. Og da følgelig heller ikke noen tung stuntbakgrunn. Noen kompetent fagfellevurdering er det ikke snakk om her. Er det ikke vår plikt å si fra om det?

6) “Parallelt med at de har reist kritikk mot vår skole har de fem opprettet et eget fagutvalg for stunt innenfor Norsk Filmforbund (NFF). “

Dette har ikke skjedd “parallelt». Vi har jobbet med en slik faggruppe siden 2015, ikke minst for å takle de nye utfordringene insentivordningen gir oss, med flere utenlandske produksjoner i Norge. Ikke på grunn av International Stunt Academy.

7) “Jeg synes det er flott at NFF fremhever stuntfaget og at de kan bidra i vårt arbeide med å etablere bransjestandarder, men det må være under forutsetning av at faggruppen ikke bare blir en mekanisme for å beskytte etablerte aktører mot konkurranse fra nye.”

Det er særlig på dette punktet Kabashi demonstrerer manglende bransjekunnskap. En bransjestandard for stuntarbeid, med egne HMS-retningslinjer osv, settes og opprettholdes av oss, det aktive fagmiljøet, ikke av en skole. Kartet skal tilpasses landskapet, ikke omvendt.

8) “Jeg håper (-) at NFF kan ønske vår skole og våre studenter velkomne i bransjen, slik arbeidsgivernes organisasjon, VIRKE Produsentforeningen, allerede har gjort.”

Norsk Filmforbund er naturligvis prinsipielt opptatt av og positiv til god utdanning og utdanningstilbud som møter bransjens behov. Det ser vi dessverre ikke at denne utdanningen gjør.

Leder for Virke, Torbjøn Urfjell, forutsetter at HMS-krav blir profesjonelt ivaretatt, men bifaller ellers etableringen på prinsipielt grunnlag (Nordlys 15.03.18). For arbeidsgiversiden virker det kanskje som en god idé med 20 nye, håpefulle stuntutøvere i året, klare for innsalg. Men det vil ikke gjøre film og TV som arbeidsplass tryggere.

Som filmarbeidernes fagorganisasjon er Norsk Filmforbund derimot svært skeptisk til denne nyskapningen. Den skepsisen bør man lytte til. For det er ikke produsenten som står der på sett når en kabel ryker, en bil skjener ut eller en kropp ramler forkjært. Det er film- og TV-arbeiderne, som stuntutøvere også er en del av, som bærer den direkte risikoen ved arbeidsulykker.

Til avslutning

Kabashi inviterer til dialog. Det er vel og bra, men da må han også være forberedt på å lytte. Det har tidligere vist seg å være en utfordring. For han har fått sine sjanser i miljøet. Siden han var 19 år har medlemmer av stuntfaggruppen gitt ham tips og råd på hvordan han burde gå frem. Rådene gikk på hvordan han best kunne utvikle seg som stuntutøver, og hvordan komme seg inn i bransjen – på en etterrettelig og profesjonell måte.

Vi opplever heller ikke det norske stuntmiljøet som lukket, slik Kabashi beskriver det, men inkluderende og med plass til nye folk. Vi samarbeider mer enn noen gang tidligere, nye som gamle, og lærer opp potensielle utøvere, gitt at de utviser profesjonalitet og ydmykhet for faget. Men vi setter et ufravikelig krav til sikkerhet, kvalitet og etterrettelighet i alle ledd.

Vi stuntfolk er av natur en diskré gjeng, men vi har dannet en faggruppe innenfor NFF også for å synliggjøre vårt fag og våre standarder. Og samtidig, på lik linje med andre fagorganisasjoner, for å kunne holde useriøse aktører på armlengdes avstand.

Hilsen

Kai Kolstad Rødseth – Stunt og Spesialeffekter AS. Kristoffer Jørgensen – Arctic Action AS. Otto Tangstad – STUNTMAN Otto Tangstad. Pål Morten Hverven – Norsk Stuntgruppe/Fiksern. Christel Jørgensen – Scandinavian Stunts (alle er medlemmer av Norsk Stuntforening, et fagutvalg under Norsk Filmforbund)

Fuente: https://rushprint.no/2018/05/en-utdanning-til-arbeidsledighet/

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