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Propuestas para las políticas de adaptación al cambio climático

Mayo del 2017/Ecologístas en accción /https://www.ecologistasenaccion.org/

Alianza por el Clima [1], en la que participa Ecologistas en Acción, presenta sus propuestas para la parte de adaptación en la ley de Cambio Climático en España. Esta ley se está diseñando a través de un proceso que insistimos en que debería ser participativo e inclusivo. Dicho proceso debe ser transparente y equilibrado, y garantizar que la voz de todos los agentes sociales esté suficientemente representada y se recojan las aspiraciones e inquietudes de todos ellos.

La adaptación es clave porque ya estamos sufriendo los impactos del cambio climático. La Ley de Cambio Climático y Transición Energética deberá contemplar el marco legislativo adecuado para fomentar medidas encaminadas a la adaptación de los distintos sectores; transporte, agua, industria y energía, edificación, biodiversidad, agricultura, finanzas… a la realidad del cambio climático.
Particularmente Alianza por el Clima propone implementar medidas como:

  • Actualizar el Plan Nacional de Adaptación al Cambio Climático y desarrollar planes o programas más específicos para ciertos ámbitos (salud humana, zonas costeras, sector agrario, sector turístico, de concienciación social ante el riesgo de emergencias y catástrofes…)
  • Destinar suficientes recursos a las medidas de adaptación.
  • Considerar la adaptación en todas las políticas sectoriales (urbanismo, turismo, agricultura, forestal…)
  • Mejorar la coordinación de todas las administraciones para desarrollar estas políticas.
  • Articular la participación ciudadana y de los sectores concernidos para diseñar y aplicar las políticas de adaptación.

Constatamos que el cambio climático es una realidad en España, y además somos uno de los países más vulnerables dentro de nuestro entorno, por lo que estas medidas son urgentes y necesarias.

El trabajo realizado para la elaboración del documento nos ha llevado a una serie de conclusiones:

  • Invertir en adaptación ahorra dinero. Efectivamente, las medidas de adaptación evitan en muchos casos daños que tienen un coste económico, social y ambiental, muy elevado.
  • Es necesario un análisis sectorial para diseñar medidas de apoyo y reforma de los sectores más afectados.
  • Estamos ante un desafío complejo y multisectorial. Es necesario tomar medidas en varios frentes a la vez para obtener resultados apreciables.
  • Es necesario poner especial atención a la coherencia de políticas, precisamente por el carácter multisectorial y transversal que supone el cambio climático.

El cambio climático afecta más a las personas en situación de pobreza, a los emigrantes y a la población infantil y amenaza el rico patrimonio natural de nuestro país. Es por tanto un problema social, ambiental y económico. Las organizaciones de Alianza Por el Clima reclamamos una ley de Cambio Climático que sea capaz de dinamizar la sociedad española, a través de los incentivos adecuados para adaptarnos a esta nueva realidad.

El cambio climático es una amenaza para los derechos humanos. Los derechos a la salud, al medio ambiente, al agua y a la alimentación están comprometidos. El cambio climático nos exige reformas que no deben dejar a nadie atrás, y deben ser coherentes con nuestro compromiso con las generaciones futuras.

Fuente:

https://www.ecologistasenaccion.org/article34223.html

Fuente imagen:

https://lh3.googleusercontent.com/1qLv8hEVj4A57J-L25Oqm3HbLLjG6wD7e326a5Cv6THvMcYKD6LVV8RmT5T0Il18kTT5aw=s85

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Ecocidio o la destrucción sistemática de la vida

Mayo del 2017/Ecoportal/http://www.ecoportal.net/

El Primer Juicio Civil Internacional a la multinacional biotecnológica Monsanto, dejó a la vista la significativa organización social existente en los 5 continentes para frenar este desquiciado modelo productivo y cambiar de paradigma. En diálogo con enREDando la abogada y activista Victoria Dunda, que participó del juicio, explica qué significa la figura de “Ecocidio” como un crimen de lesa humanidad y el juicio histórico realizado en La Haya, donde Argentina tuvo una protagónica participación.

Duele tener que hablar de ecocidio.

Duele su magnitud y la necesidad mundial de tipificar este delito de lesa humanidad, no tan nuevo pero globalizado, que ha llevado a la destrucción de nuestro propio hábitat, de la casa común que nos cobija indistintamente.

Duele porque a través de esta figura jurídica queda a la vista el histórico desprecio al perfecto sistema que posibilita la vida del ser humano, entre otras millones de especies, dentro del planeta.

Desde una perspectiva latinoamericana, vale recordar que desde que los conquistadores españoles comenzaron a expoliar nuestro continente, “Abya Yala” para los primeros pueblos de estas tierras, los ecosistemas no han tenido respiro, el mentado “desarrollo” se ha sostenido sobre una misma matriz de saqueo y desguace de la Madre Tierra.

Al día de hoy nuestros países siguen exportando naturaleza, seguimos proveyendo materias primas a los países del “primer mundo”, somos campeones en la exportación de commodities. Se llama commodities o materias primas a los bienes transables en el mercado de valores: los hay de carácter energético (petróleo, carbón, gas natural), de metales y de alimentos o insumos (soja, trigo, maíz).

Pero los pueblos también saben decir basta.

Como ha sucedido a lo largo de la historia, los avances y transformaciones reales en materia de derechos y defensa de la vida, se entretejen desde abajo. Es a fuerza de la obstinada lucha de las comunidades que logran frenarse megaproyectos extractivos y la permanente depredación de los bienes comunes. Son las víctimas del actual sistema económico productivo (extractivista / agroindustrial) quienes están poniendo en agenda este tema urgente e insoslayable.

Y fue por impulso de la sociedad civil organizada, que por primera vez en la historia a través del El Tribunal Internacional a Monsanto (TIM), logró denunciarse pública y mundialmente la obscena brecha entre la legislación internacional de derechos humanos y ambientales, y la legislación internacional de comercio e inversión.

El TIM, constituido como tribunal de opinión (sin competencia jurídica), fue creado para “aclarar las obligaciones legales y consecuencias de algunas de las actividades de la compañía Monsanto”. Entre las referentes mundiales más visibles de esta iniciativa que tuvo lugar en los tribunales de La Haya en octubre de 2016, se encuentran la investigadora y periodista francesa Marie-Monique Robin y la filósofa y escritora india, pionera del movimiento ecofeminista, Vandana Shiva.

En el marco del juicio, el Tribunal integrado por 5 prestigiosos jueces, entre ellos, la argentina Eleonora Lamm, subdirectora de derechos humanos de la Suprema Corte de Mendoza, escuchó las denuncias de 30 testigos de todo el mundo y se comprometió a evaluar los hechos que se recriminan a la empresa Monsanto y juzgar los daños causados por la multinacional en virtud del derecho internacional vigente.

El dictamen de los jueces se dio a conocer el 18 de abril, entre las conclusiones más relevantes se dictaminó que la multinacional es responsable de violar derechos en salud, ambiente y propiedad, y de entorpecer la libre investigación científica de estos temas. Uno de los reclamos prioritarios fue la introducción del delito de “ecocidio” dentro de la jurisprudencia internacional, para litigar en función de este crimen de lesa humanidad.

En diálogo con enREDando, la abogada y activista Victoria Dunda, referente de la Red de Pueblos Fumigados que estuvo en La Haya, nos ayuda a comprender qué significa la figura de “Ecocidio” como un crimen de lesa humanidad y el juicio histórico realizado en La Haya:

– Desde el Tribunal se pidió incorporar el delito de ecocidio dentro del Estatuto de Roma, el concepto tiene que ver con todas aquellas destrucciones que se hagan sobre el ambiente en forma general, o se desequilibren los efectos o beneficios ambientales que generan los ecosistemas, que sea en forma masiva.

– El concepto ha tenido varias transformaciones, por un lado el primer biólogo que habla de esto, que es el creador de alguna manera del agente naranja, termina diciendo que es imprescindible legislar sobre el delito de ecocidio por la masividad de las cosas que se estaban poniendo en el mercado, y de la magnitud que contenían y el tema de la guerra química aplicada en Vietnam. Plantea esta destrucción masiva sobre los ambientes y todo tipo de vida, tanto humana como no humana. Pero implicaba a quien tuviera intención de hacer ese daño.

Hoy el concepto se amplía, haya o no intención, los efectos masivos que se pueden producir en el ambiente prolongadamente, ya genera un delito de ecocidio y tendría que estar planteado así. La opinión del Tribunal Internacional Monsanto es con respecto a que se incorpore esta figura penal dentro del derecho penal internacional. El Estatuto de Roma tiene tipificado el delito de genocidio, el delito de lesa humanidad y el delito de guerra. Entonces, estamos pidiendo que se incorpore en esa nominación de delitos, el de ecocidio.

– ¿Qué nos queda después del dictamen del Tribunal?

– Muchísimo, primeramente el camino andado, de llegar hasta acá. Estos tribunales, si bien no son judiciales y no tienen competencia a nivel vinculante de su sentencia, sí son opiniones mundiales de la sociedad civil, que tiene la necesidad de salir a cubrir una falencia dentro de los Estados por connivencia o por omisión, sobre cuestiones que son fundamentales en la vida de las Derechos Humanos. Esto es insoslayable.

Argentina había tenido un tribunal en el año 2010 contra las multinacionales y transnacionales, dentro del esquema del Estado. Eso fue presentado en el TIM como prueba de lo que habíamos decidido éticamente en Argentina en su momento.

Por otro lado, muchas vicisitudes acerca de cuál es límite que hay que poner con respecto al límite de las transnacionales sobre los derechos humanos y sobre el ambiente, establece que el derecho al ambiente es fundamental y sostenedor para que se cumplan todos los otros derechos. No hay vida sin un ambiente sano, no hay desarrollo ni dignidad sin salud, sin ambiente y demás. Así que plasma esas cualidades que ya estaban en el Convenio Estocolmo en 1972, pero las vuelve a declarar.

Desde lo jurídico nos deja fuertes antecedentes, y principalmente, el poder que tenemos que tener los ciudadanos ejerciendo la democracia, como construcción indivisible, que le está diciendo a la comunidad mundial que hay que poner un límite con respecto a las empresas transnacionales, a los derechos de las transnacionales, los derechos empresarios no pueden ir en contra del derecho a la vida, a la salud y al ambiente, porque iríamos en un camino de -autodestrucción –en el que estamos, precisamente- y que es preciso salir con responsabilidad y con conciencia, apuntamos a eso y creo que es fundamental el Tribunal Monsanto.

– Además de la presentación de los testimonios, nuestro país presentó un informe/ documento elaborado por organizaciones y profesionales de distintos puntos del país…

– Sí, Argentina participó con 6 testimonios orales, 4 dentro del Tribunal y 2 en la Asamblea de los Pueblos, con testimonios presenciales. Asimismo, nuestro país presentó un documento que fue elaborado por las organizaciones sociales, que presentaron todos los testimonios con todo lo que se viene diciendo sobre los efectos que tiene este modelo para la Argentina, tanto en la salud como del ambiente. Una recopilación que se hizo con todos los estudios científicos, tiene un anexo específico sobre el glifosato, mayoritariamente son estudios de la UNL, de la Universidad de Rio Cuarto, de la UBA, que reflejan la realidad de nuestros pueblos y de nuestros ecosistemas.

Los testimonios de Andrés Carrasco, de Damián Marino, de las escuelas fumigadas, de los niños a través de sus dibujos, de las maestros. Presentamos un informe muy interesante que como material jurídico también es importante, donde las comunidades y organizaciones argentinas también se hicieron voz a través de ese escrito. Así que fuimos con muy buena representación, por un lado está bueno y por otro, es triste tener que replicar tantas cosas para que entiendan los propios y los ajenos qué estamos viviendo con este modelo.

– ¿Qué es lo que más te llamó la atención al escuchar los testimonios?

– Que se replicara este modelo en todas las partes del mundo que se expresaron ahí, cada continente tenía representantes que demostraban cómo Monsanto sistemática y estratégicamente iba actuando. Eso fue muy impresionante para mí, porque uno lo ve acá pero no cree que sea tan grande, pero lo es y está pensado y es sistemático.

La vulnerabilidad de los pueblos en cuanto a la destrucción del ambiente, y una gran responsabilidad social y civil para seguir adelante en esto, que implica cambiar sujetos, cambiar sociedades, formas de vida y estructuras. En este camino en que estamos todos de alguna manera.

También, la calidad de la gente, los científicos que han sido atacados, como les costaba en esta dualidad de estar por un lado convencidos de lo que hacen y prueban en sus laboratorios, y por otro no poder decirlo o comprometerse abiertamente porque son perseguidos, sobornados, cuestionados gravemente. El proceder de las multinacionales dentro de la comunidad científica.

Y por otro lado me llenó de satisfacción confirmar que desde la sociedad civil tenemos herramientas, que nos han dado anteriormente otras luchas, y que eso lo podemos seguir llevando adelante y poner en la opinión pública lo que nos pasa en este sentido.

Foto por Centro Indígena Conacin.

Ecoportal.net

Fuente:

 http://www.ecoportal.net/Temas-Especiales/Biodiversidad/Ecocidio-o-la-destruccion-sistematica-de-la-vida

fuente imagen:

https://lh3.googleusercontent.com/0VOGzeNnj0NVci95KqAMEVnltHTVD87rDbC0YxqWFpelBS9oAH8NtYBtmtySEIABweJwLQ=s85

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African history is a discipline on the rise – and one that raises many questions

África/Sudán/Ruanda/Sudáfrica/África del Norte/África Occidental

Mayo del 2017/Noticias/https://theconversation.com/

 

African history has gone through many incarnations as an academic discipline.

Most recently, there’s been a global turn in African historiography. This shift has been prompted by a greater awareness of the powerful forces of globalisation and the need to provide an African historical perspective on this phenomenon. This has helped to place the continent at the centre of global – and human – history.

It’s important to explain the role of Africa in the world’s global past. This helps assert its position in the gradual making of global affairs. As an approach, it’s a radical departure from colonial views of Africa. It also complements the radical post-colonial histories that appeared from the 1950s and 1960s. And it may offer another framework for thinking through the curriculum reform and decolonisation debate that’s emerged in South Africa’s universities over the past few years.

The history of African history

Afrocentric history emerged strongly during the 1950s and 1960s, in tandem with Africa’s emergence from colonial rule. Newly emerging histories served as an antidote to the pernicious views of imperial and colonial historiography. These had dismissed Africa as a dark continent without history.

But demonstrating that Africa has a long, complex history was only one step in an intellectual journey with many successes, frustrations and failures.

The long 20th century ended. A new one beckoned. It brought new sets of challenges. South Africa euphorically defeated apartheid. The decolonisation project that started during the 1950s in west and north Africa was completed. These achievements were overshadowed by a horrific post-colonial genocide in Rwanda. Another genocide loomed in the Sudan. Coups, civil wars and human rights abuses stained the canvas on which a new Africa was gradually being painted.

Africa’s woes were deepened by the emerging HIV/AIDS pandemic. State-driven, pro-poor policies and programmes founded during the early post-colonial period atrophied. This decay was driven by hegemonic global neoliberal economic policies.

And the study of history on the continent took a knock. Student numbers declined as post-colonial governments shifted their priorities. Global funding bodies focused their attention on applied social sciences and science, technology, engineering and mathematics disciplines.

Nearly two decades into the new century there’s been another shift. The subject of history, alongside other humanities disciplines, is attracting growing attention aimed at averting their further decline. This can be explained in part by the subject’s own residual internal resilience and innovative research in newer areas of historical curiosity. There’s an emerging interest in history as a complementary discipline. Students of law, education, and political science are taking history as an additional option.

In South Africa in particular, history cannot be easily ignored, although it is contested. The country is still redefining itself and charting its new course after decades of apartheid and colonialism. However, a great deal of newer interest in history as a subject can be ascribed to university student movements. These movements have garnered greater public attention for ongoing debates about decoloniality and decolonised curricula.

Decoloniality is a radical concept. Its main aim is to degrade the coloniality of knowledge. In South Africa, the decolonisation movement has been tied to bread and butter issues: tuition fees and access to higher education. Decoloniality affords both the language and the reason for seeking to dismantle what are regarded as western and colonial systems and structures of knowledge production and dissemination.

Rethinking decolonisation

But while decolonisation is riding a wave of academic interest, the histories of precolonial Africa are receding as an area of primary research focus. The histories of resistance to colonialism continue to resonate with current struggles for transformation and decolonisation. They have long been popular among historians in and of Africa. Indeed, several social and political movements have used decolonial interpretations of African history as their currency.

However, questions continue to be asked about the kind of history curriculum that should be studied at university level at this moment. And what are the purposes of such curricula? Is an African history module a necessarily transformed one? What new conceptual and methodological tools should be deployed to describe and explain colonial encounters from a decolonial lens? What modes of ethics should inform such approaches?

The challenges go beyond the conceptual aspects of decolonisation in the domain of African history. There are historical structural formations, hierarchies and tendencies within academia that are rooted in coloniality. These make it a huge challenge to articulate newer forms of knowledge. At the same time, decoloniality should operate through other forms and frameworks. This will allow it to find application beyond its own self-defined frames.

In addition, new approaches should challenge received wisdom and develop new kinds of curiosity. Newer curriculum should, for instance, grapple with the fact that there is no single Africa. A unitary model of Africa is a colonial invention. Ordinary people’s identities form and evolve via multiple networks and knowledge forms. An Africa approached from its diverse histories and identities could help forge new, purposeful solidarities and futures.

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¿Por qué el mundo digital está matando a decenas de idiomas?

Mundo/RadioHRN

Los expertos aseguran que un tercio de las lenguas del mundo están en peligro de extinción; la globalización, Internet y los dispositivos móviles tienen mucho que ver; cómo es la situación en la Argentina

En el mundo se hablan cerca de 6.700 lenguas, de las cuales un tercio está en peligro de extinción y en los próximos años podrían desaparecer, según datos de la Unesco. Una de las razones por las que ocurre este fenómeno es el contexto digital, cada vez más generalizado en la vida de las personas.

Ocurre que en la globalización que supone Internet y la fuerza de los dispositivos electrónicos hay idiomas que son preferentes. Claramente, el inglés es uno de ellos. «Muchos de los idiomas que se hablan en el mundo no sobrevivirán a la sociedad de la información digital globalizada», explica la Alianza Tecnológica Multilingüe de Europa (META, por sus siglas en inglés) en su informe Europe’s Languages in the Digital Age, consignado por la BBC.

Idiomas que el GPS no reconoce, lenguas cuyos resultados en Google son casi nulos o no hay traducciones en páginas claves como Facebook son algunas de las causas y consecuencias de este fenómeno.

De acuerdo a datos de la Unesco, en los últimos diez años han desaparecido más de 100 lenguas, otras 400 están en situación crítica y 51 son habladas por apenas una sola persona.

«Se calcula que al menos 2000 idiomas se enfrentan a la extinción en las próximas décadas», dicen los analistas en el citado informe. «La brecha entre las lenguas ‘grandes’ y las ‘pequeñas’ es cada vez mayor».

En cuanto a los países más amenazados de perder próximamente una lengua, están India, China, Indonesia, México, Rusia y Australia. Con ellas no solo se perderían las palabras, sino también siglos de historias, prácticas culturales y conocimientos sobre las plantas, los animales y los ecosistemas que han sido transmitidos oralmente de generación en generación.

La Argentina no está afuera de este problema cultural. Según la última edición del Atlas de idiomas de la Unesco publicada en 2010, en el país hay 18 lenguas indígenas en peligro. Entre ellas se encuentran la kunza (Salta y Jujuy), la avá-guarani (noroeste), la chaná (mesopotamia), la puelche (cordillera de los Andes), la mapuche (patagonia), la mocoví (Formosa, Santa Fe y Chaco), la tehuelche (patagonia y región pampeana) y la wichí (Chaco).

Pero la tecnología no solo puede escribir el certificado de defunción de las lenguas, sino también rescatarlas. Georg Rehm, investigador de las lenguas en el mundo tecnológico, le dijo a BBC Mundo que es importante «hacer inversiones estratégicas en nuestras lenguas, sobre todo en tecnologías multimedia como máquinas de traducción».En ese marco, Wikipedia tiene un programa para el rescate de dialectos y Google lanzó en 2012 su proyecto «Idiomas en peligro de extinción», con un mapa de todas las lenguas del mundo que ha ido ampliando con los años.

Fuente: http://www.radiohrn.hn/l/noticias/copemh-en-contra-de-prestar-fondos-del-magisterio-para-construcci%C3%B3n-de-centro-c%C3%ADvico

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Private education plays expanding role across Africa

Africa/FinancialTimes
Resumen: Uno de cada cuatro alumnos podrían ser instruidos de forma privada para el año 2021, según un estudio realizado por Caerus Capital. Se cree que uno de cada cuatro jóvenes africanos, o 66 m alumnos, podrían estar inscrito en alguna forma de educación privada para el año 2021, lo que implica un aumento de la enseñanza privada en todo el continente, según un informe. El crecimiento de la educación privada ha sido impulsado por la falta de fe en la educación pública o la incapacidad de los padres para encontrar un lugar, pero los críticos advierten que las escuelas privadas pueden exacerbar la desigualdad, erosionar experiencia en el sector público y, en algunos casos, proporcionar una educación inferior. El informe realizado por la consultora con sede en Washington, llegó a la conclusión, sin embargo, que los gobiernos africanos que bloquean el avance de la educación privada por motivos ideológicos, corren el riesgo de perder la financiación y experiencia de empresas privadas.

Fuente: https://www.ft.com/content/7f98d1f0-2f58-11e7-9555-23ef563ecf9a

As many as one in four young Africans, or 66m pupils, could be enrolled in some form of private education by 2021, furthering what has been a surge of private schooling across the continent, according to a report. Sample the FT’s top stories for a week You select the topic, we deliver the news. Select topic Enter email addressInvalid email Sign up By signing up you confirm that you have read and agree to the terms and conditions, cookie policy and privacy policy. The growth in private education has been driven by parents’ lack of faith in public education or inability to find a place, but critics warn that private schools can exacerbate inequality, erode expertise in the public sector and, in some cases, provide an inferior education. The report, conducted by Caerus Capital, a Washington-based consultancy, concluded, however, that African governments that block the advance of private education on ideological grounds risk losing out on both finance and expertise. Scott Featherston, one of the report’s authors, said the aim was to end what he called “the dead-end debate” over public and private education, noting how almost every country combined elements of both. African governments needed to learn how better to harness and monitor what the private sector had to offer, he said. Africa has expanded educational provision greatly since 2000, increasing primary school-age places from 91m to 158m in 2014, and bringing net enrolment up from 60 per cent to 78 per cent. Yet despite governments spending an average 18.4 per cent of their limited budgets on education — more than other regions — enrolment still lags behind the global average of 91 per cent. 158m Primary school-age places in Africa in 2014, up from 91m in 2000 Many African governments struggle to pay teachers, some of whom skip school to farm or do second jobs. Roughly 30m children in sub-Saharan Africa, whose population is growing faster than on any other continent, receive no schooling at all, according to Unicef. In practice, gaps have been plugged by private entities, from local faith-based and community schools in remote villages or slums, to international groups offering both low- and high-cost education. Quality is mixed. Some private schools achieve better results than state ones, although critics say that is because they cater to better-off students. But others are of poor quality. “The future of education in emerging markets, within Africa and beyond, will be hybrid systems,” the report concluded. The study, to be presented at the African World Economic Forum in Durban on Thursday, estimated that $16bn-$18bn of private investment would be required over the next five years. The Big Read Africa: Between hope and despair Optimism surrounding the continent has evaporated with the collapse in commodity prices Justin Sandefur, senior fellow at the Center for Global Development, said it was important to distinguish between fee-paying schools and private provision of free education. There had long been a consensus among educators that poor families should not be paying for education, he said. However, he said some African governments did not have the capacity to deliver free, universal schooling, in which case they might contract private providers to improve quality and reach. Liberia last year began a pilot project to contract out the management of some schools to for-profit and not-for-profit providers. However, Mr Sandefur said there was little evidence to back claims that private providers could consistently improve standards or that successful schemes could be scaled up to national level. The authors acknowledged potential pitfalls of turning to the private sector, including making inequality worse by giving a better education to the children of parents who could afford it. They also highlighted the lack of capacity of some governments to monitor private schools, and recognised the danger that private schools were potentially less reliable over the longer term, particularly if their model depended on turning a profit. The report’s sponsors include the US Agency for International Development (USAID) and CDC, Britain’s foreign investment arm, both of which have invested in private education in Africa.

Fuente: https://www.ft.com/content/7f98d1f0-2f58-11e7-9555-23ef563ecf9a

Imagen tomada de: http://media.gettyimages.com/photos/students-from-molaetsa-primary-school-in-soweto-participe-in-an-art-picture-id576697674

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Internacional de la Educación responde al informe del Banco Mundial sobre el Desarrollo Mundial de la Educación

Prensa Internacional de la Educación

Sobre la base de nuestro conocimiento de primera mano de los sistemas de educación en el mundo, las políticas y las prácticas a ello asociadas, Educación Internacional, junto con organizaciones miembros en las consultas regionales en todo el mundo han respondido al documento conceptual más reciente del Banco Mundial sobre el Desarrollo Mundial de la Educación (IDM).

“Si bien compartimos la preocupación manifestada por el Banco Mundial sobre la necesidad de mejorar los aprendizajes, nuestras preocupaciones son mucho más amplias”, declaró el secretario general de Educación Internacional, Fred Van Leeuwen. “«Décadas de reformas prescriptivas, basadas en pruebas estandarizadas y la consiguiente fatiga experimentada por los educadores en todo el mundo, demuestran que el simple uso y dependencia de la evaluación sumativa no es igual a calidad».

El IDM es un informe anual publicado desde 1978 por el Banco Mundial en el que cada año se ofrece un análisis en profundidad sobre un aspecto particular del desarrollo. El informe es influyente en la conformación de recomendaciones del Banco Mundial para el desarrollo de políticas a partir de las cuales asesora a los gobiernos, en particular a los ministros de Finanzas en el Hemisferio Sur y del Norte.

Después de 40 años de publicación, el Informe sobre el desarrollo mundial de este año (WDR) se centrará en educación, lo que se convierte en un documento clave para el desarrollo de la educación en el mundo dado que el Banco Mundial es un actor central en la conformación de las agendas de política educativa, ya que el mayor proveedor de fondos externos para el sector.

Leer respuesta completa de la IE aquí

Invertir en maestros capacitados, calificados, motivados y bien apoyado y personal de apoyo educativo

Mientras que el documento conceptual afirma que este informe será de unos “acertar la educación”, de décadas de esfuerzos de reforma educativa financiados por el Banco Mundial han minado el atractivo de una carrera en la educación. De hecho, mediante la imposición de las políticas de ajuste estructural que conducen a los límites salariales de los maestros y la reducción de la inversión en el sector público, el Banco Mundial ha contribuido en gran medida a la crisis existente en educación y por ende en los aprendizajes.

La inversión en la fuerza de trabajo en educación exige que se aborden los factores estructurales que impactan directamente en el trabajo de los profesores, tales como el tamaño de las clases, la falta de formación y el desarrollo profesional, así como los bajos salarios y los pagos irregulares al sector docente.

Asegurar el diálogo social y la consulta de los interesados ​​en la educación pertinentes para la reforma de educación significativa

Como se ha indicado correctamente en el documento conceptual del BM , es importante “orientar eficazmente la reforma.” Esto sólo puede lograrse a través del diálogo de políticas eficaces con las y los maestros y sus sindicatos. Los sindicatos de educación están equipados con información valiosa sobre la realidad sobre el terreno y pueden desempeñar un papel importante para garantizar el mejor uso de los recursos y el desarrollo de una política educación significativa.

El Banco Mundial está bien asesorado para hacer un mejor uso de la experiencia de los sindicatos de la educación y la sociedad civil durante el proceso de elaboración de este informe.

Para más información sobre la política del Banco Mundial sobre los profesores, leer el estudio de la IE El doble discurso del Banco Mundial sobre los maestros: Un análisis de los diez años de los préstamos y asesoramiento

Fuente: https://www.ei-ie.org/en/detail/15021/ei-responds-to-world-banks-framing-of-world-development-report-on-education

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Sudáfrica: No Respect for Learners in Farm Schools

Sudáfrica/Mayo de 2017/Fuente: All Africa

Resumen: Juez acusa a la educación MEC de irrespetar los derechos de los estudiantes. Tribunal pidió al gobierno que considere la posibilidad de expropiar tierras cerca de las cuevas de Cango. Juez visita la escuela de Grootkraal antes de llegar al veredicto. La comunidad Grootkraal, cerca de Oudtshoorn, y los propietarios, el Kobot Besigheid Trust, se enfrentaron en el Tribunal Superior de Cabo Occidental en abril sobre el destino de la histórica escuela rural y la tierra en la que se encuentra. La Fundación quiere desalojar la escuela para dar paso a una atracción turística. Igualdad de Educación hizo presentaciones como un amigo de la corte.

«What will they use the land for?» asked the lawyer representing the owners of the land from which the Grootkraal Primary School faces eviction. Seated in the public gallery in court, I was tempted to shout: «It’s none of your damn business! Give the community of Grootkraal their land back for the education of their children!» Of course I couldn’t do this, because Judge Elizabeth Baartman would have thrown me out, or worse, held me in contempt of court.

Read about the Grootkraal case:

Judge accuses education MEC of disrespecting learners’ rights

Court asked to tell government to consider expropriating land near Cango Caves

Judge to visit Grootkraal school before reaching verdict

The Grootkraal community near Oudtshoorn, and the owners, the Kobot Besigheid Trust, faced off in the Western Cape High Court in April over the fate of the historic rural school and the land on which it stands. The Trust wants to evict the school to make way for a tourist attraction. Equal Education made submissions as a friend of the court.

Counsel for the MEC for Education in the Western Cape (Debbie Schafer) also made submissions. The Department is not opposing the application for eviction and if the eviction is granted, the school will be moved 17km away to Oudtshoorn.

Judge Baartman was at pains to point out that the Department during this land dispute has treated children of farmworkers in Grootkraal with disdain and disrespect.

This is true and I can vouch for it. The DA government’s actions in this case show why many people believe it does not care for the interests of poor black and coloured working-class people. The case has highlighted that, not unlike the current ANC government, the DA government too has no interest in dealing with the ever-emotive issue of the land; in fact the MEC for Education proclaims that she is under no obligation to consider expropriation of land. Even though the South African Schools Act gives her the powers to do so «if it is in the public interest or … for any purpose relating to school education in a province».

In the euphoria of the first years after 1994, the newly-elected government brought together some of the best minds in the country to form a committee to prepare a more equitable and just public education system in South Africa. Transforming the invidious position of farm schools formed part of that agenda. Alive to the history of these schools as a tool for extracting labour from black rural children and a symbol of Bantu Education at its very worst, the committee recommended expropriation as a first step to improvement. Fast-forward 20 years later and the future of these schools still hangs in the balance.

Equal Education has drawn Judge Baartman’s attention to this context and argued that the MEC should consider expropriating the land in the best interest of the Grootkraal learners. The land has been in use by the community for 185 years and during this time a primary school came into existence. Surely any government voted in by the will of the people would want to protect children, especially when it comes to education?

Yet the Western Cape government is not willing to do so. Instead it keeps many poor working-class people in the dark. Visit any school built on private property in the Winelands – you will see what I am talking about. Children born of farmworkers are being taken to run-down schools, and in reality are being prepared to become low-paid farmworkers like their parents and the generations before them. The cycle of poverty is in full swing in the Western Cape Winelands under the watchful eye and couldn’t-care-less attitude of the Western Cape government.

To rub salt into a wound inflicted by colonial domination and oppression, the MEC for Education has not been to the Grootkraal school. Yet her court papers label learners’ sentiments about their school as without merit and ill-informed. During court proceedings and while the Judge was being critical of her decisions in protecting the learners, the MEC took to twitter to say that the issue pre-dated her time as MEC for Education. This does not make sense: she and previous MEC Donald Grant are both members of the DA.

On 10 May 2017 Judge Baartman will conduct an inspection to see for herself the conditions at he school. This visit by the Judge is interesting because the MEC for Education in the Western Cape has never met the community of Grootkraal in all her years of occupying that office.

It is shocking that the MEC of Education is enabling the anti-transformative and cruel actions of private profit-driven actors and proving her loyalty to them by disrespecting the rights of learners.

The area that is under dispute in this case only makes up 0,2% of the land. This makes one wonder: if the Department and the trust are putting up such a massive fight now, what will happen when we argue that far bigger chunks of the land should given back to its rightful owners?

Fuente: http://allafrica.com/stories/201705040651.html

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