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Khaly Thioune, artista senegalés: “Mi tierra es más que malas noticias”

«Mi tierra es más que malas noticias», defiende Khaly Thioune (Senegal, 1976), un artista que reside en Gran Canaria desde hace 20 años y que no pierde la esperanza de que algún día Senegal y el África «sea vista por los africanos, americanos y europeos como lo que es: un continente lleno de cultura, historias y saberes». Salió de Bambey, su pueblo natal, cuando terminó el colegio y se trasladó a Dakar para estudiar con mucho esfuerzo y sacrificios económicos en la Escuela Nacional de Arte, una aventura en la que también le acompañó su hermano Aly. Ambos siempre tuvieron claro que querían vivir del arte, que entiende como vehículo de transmisión de cultura y de educación. «La música sirve para trabajar la interculturalidad, enseñar mejor África a los europeos y enseñar mejor Europa a los africanos para que podamos vivir en un ambiente de solidaridad, paz y enriquecimiento», explica. En la actualidad existen aún muchos prejuicios que combatir y por ello insiste en que su continente tiene mucho que enseñar.

Khaly Thioune llegó a Canarias pasando primero por París, pero su experiencia no fue fácil. Cuando él y su hermano Aly estaban finalizando sus estudios en la Escuela Nacional de Arte les surgió la oportunidad de seguir estudiando en la capital de Francia. Tenían la preinscripción aceptada pero obtener el visado no es sencillo porque a los ciudadanos senegaleses para salir de su país se les exige demostrar que cuentan con una determinada cantidad de dinero (unos 3.000 euros), algo que no le ocurre a las personas de Europa, que pueden viajar por donde quieran con su pasaporte. «Es una inmigración seleccionada, porque solo pueden viajar las personas con dinero», asegura. Esta odisea para poder llegar a Francia por avión es detallada por el artista en su reciente libro Yakar, una palabra escrita en wolof y que en español significa esperanza, esa esperanza que no pierde pero por la que recuerda que hay que seguir luchando cada día. Gracias a esa hospitalidad que aún se respira en los países africanos logró recaudar el dinero que necesitaba para demostrar a la embajada que tenía solvencia para viajar. Un dinero que más tarde fue devolviendo poco a poco.

La llegada a París no era tan de color de rosa como le pintaban en su país, donde Khaly lamenta que se difunden muchas mentiras y se idealiza Europa. «Te llegan a decir que podrás tener hasta cinco trabajos», explica. En la capital francesa los días transcurrían en la escuela de arte y en el barrio donde se hospedaba. En su libro explica que le llamaba la atención la segregación que existía y el hecho de que hubiera tantas personas negras en ese país, lo cual es fruto de la colonización, de la que lamenta que en África aún no se han liberado del todo. Khaly cree que para conseguir que los países de su continente lleguen a tener el respeto y el lugar que merecen debe cambiar el modelo educativo. En Senegal la educación se imparte en la lengua de la potencia que lo colonizó, Francia, y aunque su país logró la independencia en 1960 sigue habiendo huellas de esa época que se mantienen en la actualidad. «Llegó la colonización y no nos dio tiempo a valorar nuestra cultura. Cambiaron todo y nos impusieron su cultura, su idioma y su moneda», expresa en su libro, donde añade que «nos enseñaron a creer que la única civilización era Europa y nos empujaron  a avergonzarnos de nuestra cultura». Por ello, en la entrevista con este periódico destaca que «el modelo tiene que cambiarse en África, tenemos que estar muy pendiente de lo que queremos enseñar a nuestros hijos». Una realidad que aunque admite que es dolorosa de reconocer tiene que cambiar.

El artista es muy crítico con Occidente pero también con los propios africanos, ya que consideran que tienen que luchar y despertar ya que el yugo al que aún Europa somete a estos países cuenta con la complicidad de presidentes africanos y periodistas que guardan silencio. «África necesita más información, conocer nuestros derechos para poder defendernos y vivir la igualdad», apunta. De hecho, unas de las frases llamativas del libro es en la que afirma: «Conocí más África estando en Europa» y explica que esto ocurre porque no «nos han enseñado la realidad de África» y porque desde fuera se aprecia con otra perspectiva y ha podido valorarlo más.

Romper barreras a lo desconocido

En el año 2002, cuando ya estaba asentado junto a su hermano en la escuela artística francesa donde continuaban sus estudios, decidieron viajar a Gran Canaria para visitar a un hermano de ambos que vivía ahí desde hacía años, Mbaye Thioune. En Gran Canaria les llamó la atención que en la televisión solo se hablaba de «pateras», una palabra que no habían escuchado hasta ese momento. Además, percibían cierta desconfianza hacia ellos por parte de las personas de la isla, lo que les llevó a pensar que lo mejor era volver a Francia cuanto antes. En la estancia en la isla se percataron de las condiciones en las que vivían algunos de sus paisanos, en un edificio Astoria, uno de los pocos lugares donde conseguían el alquiler de una habitación, ya que otro de los problemas a los que se enfrentan aún en la actualidad las personas migrantes es al de no encontrar un piso de alquiler por los prejuicios que aún existen. Durante esa visita acompañaron un día a Mbaye a la oficina de empleo. Khaly explica que aún recuerda a la persona que les atendió y cómo se interesó por él y su hermano Aly y los estudios que estaban realizando en París. Ahí fue cómo les surgió la oportunidad de posponer la finalización de esos estudios para impartir clases con un contrato que les brindaba el Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria; el objetivo era impartir clases en la Universidad Popular sobre cultura y arte africano.

Los primeros días fueron duros por esa barrera que aún percibían por parte del alumnado, pero poco a poco esa barrera se fue rompiendo y fueron tejiendo lazos y conociéndose los unos a los otros. Es la prueba que ofrece Khaly de lo que es capaz de cambiar el arte. La barrera se produce por «el desconocimiento el uno del otro por la información falsa de la tele», subraya. De hecho, lamenta que los medios de comunicación solo cuenten las noticias negativas de África y no muestran su realidad en conjunto. «Eso hace que crezcan los miedos de la gente, porque no lo ven con normalidad, ven la inmigración como una amenaza», apunta. «Es muy importante hacer una buena información, la información tiene que cambiar para que la gente pueda saber la realidad de África», pero añade que al contrario ocurre igual y que en África hay muchas veces una concepción un poco diferente de la realidad de Europa. En este punto recuerda el lema que había en Senegal durante la crisis de los cayucos de 2006: «Barcelona o la muerte», decían, mientras muchos jóvenes perdieron la vida tratando de llegar a España.

Por ello, insiste en que las leyes tienen que cambiar, pero en que también se necesitan oportunidades para los jóvenes africanos en sus países. «Tenemos que darles, oportunidades, información y valorarlos», insiste Khaly, que espera que su libro sea útil para que el viaje de esos jóvenes hacia la «prosperidad, no se convierta en dolor, en un sueño roto o en una pesadilla» y que «los jóvenes africanos tomen el timón del rumbo de África para que se convierta en lugar donde haya prosperidad y se sacuda, de una vez por todas del yugo que Europa le ha puesto». Yakar está escrito para remover conciencias y para hacer reflexionar a las dos partes; a los propios africanos, a los americanos y a los europeos, para que conozcan más África y a los africanos. El autor confía además en seguir en que «la música es una puerta importante» para fomentar la interculturalidad y en ello seguirá trabajando para construir puentes reales entre los continentes.

Fuente: https://www.eldiarioar.com/mundo/yakar-canto-esperanza-cambiar-mirada-africa-tierra-malas-noticias_1_8636132.html

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Senegal: L’ambassadeur de Turquie demande le transfert des locaux de Yavuz Selim à la Fondation «Maarif»

L’ambassadeur de Turquie au Sénégal, Ahmed Kavas, a réclamé jeudi l’effectivité du transfert à la Fondation Maarif des bâtiments du groupe scolaire Yavuz Sélim dont les écoles ont été fermées depuis 2017 sur décision du gouvernement sénégalais.

Le diplomate turc a exprimé cette demande lors d’une visite d’une délégation de parlementaires sénégalais à l’école Maarif de Dakar.

«Les bâtiments de Yavuz Sélim au Sénégal financés par des donateurs de la Turquie n’appartiennent à aucune personne, ni à une ONG. Cela appartient au peuple turc», a précisé Ahmed Kavas, l’ambassadeur de Turquie au Sénégal.

Le diplomate estime que le transfert des écoles Yavuz Selim à la Fondation Maarif a été fait à l’exception des bâtiments de l’école située derrière le Samu national, sur les deux allées de Liberté 6.

Aussi préconise-t-il le transfert de propriété à «Maarif», indiquant que le terrain appartient à l’Etat sénégalais. «C’est un bail de 30 ans», a-t-il rappelé.

Il assure qu’au Tchad, au Niger et dans d’autres pays, ce travail entre les deux entités est effectif.

«Au Tchad, deux bâtiments ont été transférés à l’école +Maarif+ par l’Etat tchadien depuis trois ans. Au Niger, c’est pareil. Dans 40 pays, c’est déjà régularisé, sauf au Sénégal où il reste les bâtiments», précise-t-il.

Mahmut M. Ôzdil, membre du conseil d’administration de la Fondation Maarif de la Turquie, estime que «le statut juridique du bâtiment pose problème».

«C’est un bâtiment financé par des dons du peuple turc, mais qui a été vendu à un privé qui, depuis quatre ans, ne paie pas la redevance annuelle due à l’Etat sénégalais. L’absence de paiement d’une année devait aboutir à une expropriation», explique-t-il, signalant que la procédure est bloquée depuis lors.

«(… ). On est prêt à coopérer avec l’Etat sénégalais, on attend une solution depuis trois ans», a-t-il insisté.

Ayant bien compris le problème entre la fondation «Maarif» et Yavuz Sélim, les parlementaires ont indiqué qu’ils comptent évoquer la question dans leur compte rendu qui sera fait au président de l’Assemblée nationale, Moustapha Niasse, et au chef de l’Etat, Macky Sall, pour les sensibiliser à ces questions.

«Ils nous ont parlé du vieux dossier de Yavuz Sélim, une école qui est fermée aujourd’hui et qui aurait pu bénéficier aux Sénégalais. Ce sont des questions posées que nous allons étudier avec nos partenaires turcs, pour voir qu’elle solution apporter», a réagi le président du groupe parlementaire «Benno Bokk Yaakaar», Aymérou Ngingue.

«Nous sommes tenus de prendre en charge ces problèmes, de les étudier et de voir s’il y a des pistes de solutions que nous allons proposer à notre gouvernement», a-t-il ajouté.

Il a rappelé que le Sénégal est un pays souverain et que sa politique étrangère est définie par le chef de l’Etat qui la confie au ministère des Affaires étrangères et des Sénégalais de l’extérieur.

Aujourd’hui, la Fondation «Maarif» Dakar est en location à liberté 6 extension où, selon le directeur de son école, elle paie 10 millions de francs CFA par mois, ce qui a un impact sur le coût de la scolarité pour les élèves.

Les écoles «Maarif», implantées à Dakar, Saint-Louis et Thiès, compte 850 élèves avec un personnel sénégalais composé de 200 agents, dont 10 Turcs.

Fuente: https://fr.allafrica.com/stories/202107020584.html

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Mueren 750 pelícanos por gripe aviar en un santuario de aves de Senegal

Mueren 750 pelícanos por gripe aviar en un santuario de aves de Senegal

La gripe aviar se ha cobrado la vida de 750 pelícanos blancos del santuario Parque Nacional de Aves de Djoudj en Senegal.

El Ministerio de Medio Ambiente y Desarrollo Sostenible de Senegal ha informado del desastre ocurrido el 23 de enero en el santuario ornitológico PNOD, y confirmó luego de las autopsias que las muertes de los 750 pelícanos, en su mayoría jóvenes, se debieron a la gripe aviar.

El santuario ha cerrado sus puertas y se están extremando las medidas de seguridad para evitar que el virus se propague a otras especies silvestres.

El santuario

El Parque Nacional de Aves de Djoudj fue creado en 1971 y es la tercera reserva ornitológica del planeta con una superficie de 16.000ha. Alberga a unas 400 especies de aves y por él transitan anualmente unas 3 millones de aves.

Se caracteriza por sus lagos, embalses y pantanos y está formado por zonas húmedas y de sabana, brindando un ecosistema ideal para las aves.

El origen de los contagios

El ministro de Ganadería de Senegal, Aly Saleh Diop, informó a inicios de año, que unas 48.000 aves de corral fueron víctimas de un brote de gripe aviar conocido como H5N1 y para evitar su propagación, se sacrificaron otras 52.000. El hecho ocurrió en una granja al oeste del país, en la región de Thiès.

La Organización Mundial de Sanidad Animal dio por finalizado el brote unos días después, luego de desinfectar la granja, y realizar análisis con resultados negativos en los trabajadores del establecimiento.

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Las aves afectadas

Esta organización informó que el virus H5N1 puede propagarse entre aves como pollos, gallinas, pavos y codornices, pero que las aves silvestres también son susceptibles de contagio y que puede transmitirse a algunos mamíferos y en algunas ocasiones a los humanos.

Durante el período de migración y alta concentración de aves acuáticas en el PNOD (norte de Senegal), a veces se reportan casos de mortalidad entre las poblaciones de pelícanos, especialmente entre los juveniles”, según se informara en un comunicado oficila, por ello en primera instancia no se le dio relevancia a las muertes de los pelícanos blancos.

Cerrado al público

El parque es uno de los atractivos turísticos del país por la diversidad de aves que alberga, allí se realizan actividades como avistaje de fauna y paseos en canoa. Todo ha sido suspendido y no se permite el ingreso al público.

Según la OIE, la cepa de gripe aviar H5N1, originada en el sudeste asiático a finales del año 2003, es “altamente patógena” y en los últimos años ha originado “importantes focos que han afectado a las aves domésticas y silvestres en todo el mundo“.

Ecoportal.net

Fuente de la Información:https://www.ecoportal.net/paises/pelicanos-gripe-aviar/

 

 

 

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Niños talibés: le llaman 007…

África/Senegal/Noviembre 2020/elpais.com

Esta es la historia ilustrada de los niños mendigos en Senegal. Privados de sus derechos más básicos, sobreviven gracias a su creatividad

El libro 'Petit bout de bois' (Pequeño trozo de madera) recoge el argumento de un espectáculo de teatro escrito e interpretado por Patricia Gomis, e ilustrado por DAUD. Son las historias de pequeños talibés, niños en situación de calle, privados de sus derechos más básicos, que sobreviven gracias a su creatividad. Porque, a pesar de todo, no pierden la esperanza de ver sus sueños hechos realidad. Reproducimos algunos fragmentos del libro editado en francés por Lansman Editeur.1El libro ‘Petit bout de bois’ (Pequeño trozo de madera) recoge el argumento de un espectáculo de teatro escrito e interpretado por Patricia Gomis, e ilustrado por DAUD. Son las historias de pequeños talibés, niños en situación de calle, privados de sus derechos más básicos, que sobreviven gracias a su creatividad. Porque, a pesar de todo, no pierden la esperanza de ver sus sueños hechos realidad. Reproducimos algunos fragmentos del libro editado en francés por Lansman Editeur.

  • "Los pequeños mendigos de la esquina de mi calle viven en casas donde cuelgan botes de tomate por todas partes. Los usan para mendigar. En ellos ponen sobras de comida, monedas, azúcar... Lo que la gente les dé. Pequeños talibés, así se les llaman. O incluso niños de la calle. Siempre con su bote de tomate debajo del brazo".
    2«Los pequeños mendigos de la esquina de mi calle viven en casas donde cuelgan botes de tomate por todas partes. Los usan para mendigar. En ellos ponen sobras de comida, monedas, azúcar… Lo que la gente les dé. Pequeños talibés, así se les llaman. O incluso niños de la calle. Siempre con su bote de tomate debajo del brazo».
  • "Cuando era pequeña, pensaba que ellos habían nacido en los botes de tomate. Yo quería ser como ellos, como esos niños de los botes de tomate. Sin familia. Sin padre. Sin madre. Sin casa. ¡Y siendo libre! Durmiendo donde quiera, en las calles, en las aceras, en coches abandonados, en casas abandonadas, en las estaciones, en garajes, en las escaleras, en las aceras. ¡Estar sucia y que nadie me diga que me lave!".
    3«Cuando era pequeña, pensaba que ellos habían nacido en los botes de tomate. Yo quería ser como ellos, como esos niños de los botes de tomate. Sin familia. Sin padre. Sin madre. Sin casa. ¡Y siendo libre! Durmiendo donde quiera, en las calles, en las aceras, en coches abandonados, en casas abandonadas, en las estaciones, en garajes, en las escaleras, en las aceras. ¡Estar sucia y que nadie me diga que me lave!».

    "Yo quería ser como los niños 'botes de tomate' para pasar el tiempo en las calles desde la mañana hasta la noche. Pero mi madre decía: 'Un niño debe descansar, dormir bien para crecer bien...' Quería ser un niño 'bote de tomate' para hacer lo que yo quisiera, dónde y cómo quisiera. Pedir dinero de la mañana a la noche y tener muchas monedas en los bolsillos rotos. Pero mi madre me dijo: 'El dinero no es para los niños, un niño no debe pedir dinero. Las calles no son para los niños'.
    4«Yo quería ser como los niños ‘botes de tomate’ para pasar el tiempo en las calles desde la mañana hasta la noche. Pero mi madre decía: ‘Un niño debe descansar, dormir bien para crecer bien…’ Quería ser un niño ‘bote de tomate’ para hacer lo que yo quisiera, dónde y cómo quisiera. Pedir dinero de la mañana a la noche y tener muchas monedas en los bolsillos rotos. Pero mi madre me dijo: ‘El dinero no es para los niños, un niño no debe pedir dinero. Las calles no son para los niños’.
    Un día vi a una mujer en un coche muy grande y se detuvo en el semáforo. Llevaba unas grandes gafas. Inmediatamente, los niños con botes de tomate corrieron a pegarse a la ventana del auto, como moscas que se abalanzan sobre un mango maduro que cae de un árbol. En el coche había niños con grandes piruletas. Las chupaban mientras miraban a los 'botes de tomate' a través del cristal. Y ellos les miraban de vuelta con ojos muy abiertos que decían: 'Nosotros también queremos piruletas'.
    5Un día vi a una mujer en un coche muy grande y se detuvo en el semáforo. Llevaba unas grandes gafas. Inmediatamente, los niños con botes de tomate corrieron a pegarse a la ventana del auto, como moscas que se abalanzan sobre un mango maduro que cae de un árbol. En el coche había niños con grandes piruletas. Las chupaban mientras miraban a los ‘botes de tomate’ a través del cristal. Y ellos les miraban de vuelta con ojos muy abiertos que decían: ‘Nosotros también queremos piruletas’.
    En la esquina de mi calle había una casa en construcción, abandonada, sin puerta, sin ventanas, sin techo y sin baños. Un día, un hombre vino a instalarse allí con niños 'botes de tomate': Mamadou, Mor, Moussa, Daouda, Demba, Pathé, Alassane, Amadou, Alioune, Fallou, Fodé, Thierno, Tidiane, Tapha, Omar, Ousmane, Ousseynou, Sidy, Seydou, Saliou, Lamine, Elimane, Boubacar, Bala, Bassirou y 007.  A nosotros, los niños del barrio, nos gustaba mirarlos por la ventana que no tenía ventana. Yo quería descubrir cómo los niños crecían en los botes de tomate. Un día, el 21 de marzo, llegó una señora con un niño, Ndongo. Tenía cinco años.    Su padre, no lo conocemos; su madre, ella... Perdió la cabeza. Quiero que le enseñes el Corán. No es como su madre, tiene cabeza, aprende muy rápido, pero es terco. Si no obedece, golpéalo. Y el 'morabito' respondió: '¿Él es terco? Déjalo ahí. Si le agrada a Dios, le meteré algo en la cabeza. El pequeño Ndongo, con sus grandes ojos, no entendía lo que le acababa de pasar. Tampoco por qué estaban todos los niños a su alrededor mirándolo con sus botes de tomate bajo el brazo.  Ese día entendí que los niños talibés, los niños de la calle, no nacen en ellos. Es su familia quien los lleva a una daara, la escuela coránica, y los confía al hombre al que los niños llaman 'marabout' o maestro.
    6En la esquina de mi calle había una casa en construcción, abandonada, sin puerta, sin ventanas, sin techo y sin baños. Un día, un hombre vino a instalarse allí con niños ‘botes de tomate’: Mamadou, Mor, Moussa, Daouda, Demba, Pathé, Alassane, Amadou, Alioune, Fallou, Fodé, Thierno, Tidiane, Tapha, Omar, Ousmane, Ousseynou, Sidy, Seydou, Saliou, Lamine, Elimane, Boubacar, Bala, Bassirou y 007.A nosotros, los niños del barrio, nos gustaba mirarlos por la ventana que no tenía ventana. Yo quería descubrir cómo los niños crecían en los botes de tomate. Un día, el 21 de marzo, llegó una señora con un niño, Ndongo. Tenía cinco años.

    Su padre, no lo conocemos; su madre, ella… Perdió la cabeza. Quiero que le enseñes el Corán. No es como su madre, tiene cabeza, aprende muy rápido, pero es terco. Si no obedece, golpéalo. Y el ‘morabito’ respondió: ‘¿Él es terco? Déjalo ahí. Si le agrada a Dios, le meteré algo en la cabeza. El pequeño Ndongo, con sus grandes ojos, no entendía lo que le acababa de pasar. Tampoco por qué estaban todos los niños a su alrededor mirándolo con sus botes de tomate bajo el brazo.

    Ese día entendí que los niños talibés, los niños de la calle, no nacen en ellos. Es su familia quien los lleva a una daara, la escuela coránica, y los confía al hombre al que los niños llaman ‘marabout’ o maestro.

    Los talibés de la esquina de mi calle van todos los jueves al mar a lavarse. El pequeño Modou nunca deja la camiseta azulgrana que le regaló un turista. Sueña con convertirse en un gran futbolista. Con los calcetines enrollados en forma de bola en lugar de una pelota, Modou es capaz de regatear hasta el último de sus compañeros para marcar un gol. Demba transforma su bote, siempre vacío, en un instrumento porque le encanta la música. Los días que hay bautismos o funerales son una fiesta para ellos porque sus botes de tomate se desbordan con las sobras de las comidas que comparten.
    7Los talibés de la esquina de mi calle van todos los jueves al mar a lavarse. El pequeño Modou nunca deja la camiseta azulgrana que le regaló un turista. Sueña con convertirse en un gran futbolista. Con los calcetines enrollados en forma de bola en lugar de una pelota, Modou es capaz de regatear hasta el último de sus compañeros para marcar un gol. Demba transforma su bote, siempre vacío, en un instrumento porque le encanta la música. Los días que hay bautismos o funerales son una fiesta para ellos porque sus botes de tomate se desbordan con las sobras de las comidas que comparten.
    Todas las mañanas, de camino a la escuela, me cruzaba con uno de los pequeños talibés de mi barrio. Ese día, di unos pasos con aquel al que llamaban 007.  - Oye, ¿no has olvidado tu bote? ¿Dónde están tus padres? ¿Tienes familia? ¿Por qué te llaman 007?   - Mi nombre es Souleymane, los otros talibés me llaman 007 porque esta es mi séptima daara. Cada vez que me escapo de una, mi tío me envía a otra. Mi padre se fue a España en un cayuco. Desde ese momento, mi tío ha ocupado su lugar en la casa. Si tuviera alas volaría a casa, recogería a mi madre y nos iríamos muy, muy lejos. El 'morabito' solo piensa en dinero, tenemos que traerle monedas por la mañana y por la noche. Si no tienes el dinero, te encadena uno o dos días y, a veces, te golpea con un cable eléctrico hasta que tu espalda se ennegrece de sangre.
    8Todas las mañanas, de camino a la escuela, me cruzaba con uno de los pequeños talibés de mi barrio. Ese día, di unos pasos con aquel al que llamaban 007.– Oye, ¿no has olvidado tu bote? ¿Dónde están tus padres? ¿Tienes familia? ¿Por qué te llaman 007?

    – Mi nombre es Souleymane, los otros talibés me llaman 007 porque esta es mi séptima daara. Cada vez que me escapo de una, mi tío me envía a otra. Mi padre se fue a España en un cayuco. Desde ese momento, mi tío ha ocupado su lugar en la casa. Si tuviera alas volaría a casa, recogería a mi madre y nos iríamos muy, muy lejos. El ‘morabito’ solo piensa en dinero, tenemos que traerle monedas por la mañana y por la noche. Si no tienes el dinero, te encadena uno o dos días y, a veces, te golpea con un cable eléctrico hasta que tu espalda se ennegrece de sangre.

     Hoy, las daaras están creciendo en cada rincón. Con talibés que vienen del norte, del sur, centro e incluso de países vecinos, muchas veces acompañados de falsos 'morabitos'. Los talibés mendigos son tan numerosos como las hormigas. Parece que solo en Senegal hay 30.000. En los periódicos, hemos leído en los últimos años: "Nueve niños talibés son quemados en su daraa en la medina". "Un talibé golpeado hasta la muerte por su marabú".    Y también: "Una veintena de niños talibés de seis a 14 años han sido encontrados encadenados con hierros en los pies, como en el templo de la esclavitud". Sin mencionar los abusos.
    9Hoy, las daaras están creciendo en cada rincón. Con talibés que vienen del norte, del sur, centro e incluso de países vecinos, muchas veces acompañados de falsos ‘morabitos’. Los talibés mendigos son tan numerosos como las hormigas. Parece que solo en Senegal hay 30.000. En los periódicos, hemos leído en los últimos años: «Nueve niños talibés son quemados en su daraa en la medina». «Un talibé golpeado hasta la muerte por su marabú».

    Y también: «Una veintena de niños talibés de seis a 14 años han sido encontrados encadenados con hierros en los pies, como en el templo de la esclavitud». Sin mencionar los abusos.

    Estamos tan acostumbrados a verlos que ya no los vemos. Se han convertido en los fantasmas de nuestras calles. Memorizan oraciones que nos hacen desenvainar monedas. Modou, Souleymane o Ndongo se aferra a tus pies y te ruegan que le des una moneda, porque tal vez esta noche será golpeado sin pausa. Le damos dinero para tener todas esas promesas de riqueza y paraíso. El talibé te tiende la mano para pedirte una moneda, pero en sus ojos puedes ver que te está pidiendo una pequeña mirada, un poco de atención, una sonrisa, una ayuda o únicamente un poquito de amor.
    10Estamos tan acostumbrados a verlos que ya no los vemos. Se han convertido en los fantasmas de nuestras calles. Memorizan oraciones que nos hacen desenvainar monedas. Modou, Souleymane o Ndongo se aferra a tus pies y te ruegan que le des una moneda, porque tal vez esta noche será golpeado sin pausa. Le damos dinero para tener todas esas promesas de riqueza y paraíso. El talibé te tiende la mano para pedirte una moneda, pero en sus ojos puedes ver que te está pidiendo una pequeña mirada, un poco de atención, una sonrisa, una ayuda o únicamente un poquito de amor.
    Patricia Gomis Mamby Karowar es una actriz y comediante comprometida, que eligió hacer teatro para el público infantil y juvenil. Forma parte de los fundadores y creadores de Côté Jardin, la primera compañía de clown nacida en Senegal. Es directora artística de Pôle Culturel Djaramà, un centro artístico para niños y jóvenes en Senegal que creó conjuntamente con su marido. Ha co-escrito diferentes espectáculos como '¡Avanti!', con Gérard Corbion, de la Compañía Casquette, Jeannine Gretler de la Compañia Orange Sanguine y Pierre Richards; 'Moi, monsieur, moi', con Márcia de Castro. 'Petits bouts de bois' es su primer texto (escrito en noviembre de 2018).
    11Patricia Gomis Mamby Karowar es una actriz y comediante comprometida, que eligió hacer teatro para el público infantil y juvenil. Forma parte de los fundadores y creadores de Côté Jardin, la primera compañía de clown nacida en Senegal. Es directora artística de Pôle Culturel Djaramà, un centro artístico para niños y jóvenes en Senegal que creó conjuntamente con su marido. Ha co-escrito diferentes espectáculos como ‘¡Avanti!’, con Gérard Corbion, de la Compañía Casquette, Jeannine Gretler de la Compañia Orange Sanguine y Pierre Richards; ‘Moi, monsieur, moi’, con Márcia de Castro. ‘Petits bouts de bois’ es su primer texto (escrito en noviembre de 2018).

Fuente e imagen tomadas de: https://elpais.com/elpais/2020/11/18/album/1605736030_976988.html#foto_gal_11

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Asociación para fortalecer la resiliencia de 80.000 agricultores senegaleses

La Cooperación ICCO y la Fundación Mastercard han unido fuerzas para apoyar a los pequeños agricultores de Senegal que quedaron aturdidos por el impacto del COVID-19. El Proyecto de Agrofinanzas de Recuperación y Resiliencia COVID-19 (CORRAP), creado conjuntamente con productores senegaleses, tiene como objetivo ayudar a los pequeños agricultores a recuperarse de la pandemia y emerger más fuertes y más resistentes a futuras crisis y choques.

La estrategia se basa en que las organizaciones de productores y los actores de las cadenas de valor agrícolas trabajen juntos para ayudar a aumentar la productividad agrícola y aumentar el empoderamiento de los productores, incluidos los jóvenes y las mujeres.

“Para que los pequeños agricultores prosperen, existe una necesidad urgente de incrementar la inversión en la producción de semillas certificadas adaptadas mediante un fuerte apoyo a institutos de investigación como el Institut Sénégalais de Recherche Agricole (ISRA). Al hacerlo, los pequeños agricultores en sinergia con los actores de la cadena de valor harán una contribución sostenible a la seguridad alimentaria y nutricional en Senegal ”, dijo Idrissa BA, Líder de País de Cooperación ICCO en Senegal.

El Proyecto de Recuperación y Resiliencia COVID-19 (CORRAP) verá a varios actores (Cooperación ICCO, la Fundación Mastercard, organizaciones de productores, actores de las cadenas de valor del arroz, mijo, sorgo, maíz y caupí, así como productores de papa y cebolla). sus esfuerzos para facilitar:

(i) Acceso sostenible a insumos de calidad para los pequeños agricultores;

(ii) Servicios de capacitación en línea y creación de capacidad de calidad continua mediante la digitalización de las cadenas de valor agrícolas; y

(iii) Acceso eficiente al mercado mediante el uso de servicios digitales para conectar a los productores directamente con los consumidores.

“Ahora más que nunca, necesitamos un esfuerzo concertado para comenzar el proceso de reconstrucción y fortalecer la resiliencia de los grupos de agricultores locales y las organizaciones de productores como primer paso hacia la recuperación. Nuestra asociación con ICCO Cooperation es el comienzo de este proceso para los agricultores de Senegal. Al aprovechar la tecnología, estamos permitiendo el acceso a insumos y mercados de calidad, además de desarrollar la eficiencia de toda la cadena de valor ”, explicó Nathalie Akon Gabala, Directora Regional de la Fundación Mastercard para África Occidental, Central y del Norte.

Se prevé que 80.000 pequeños agricultores de 11 regiones de Senegal se beneficiarán del proyecto a medida que se fortalezca su resiliencia y se movilicen sus recursos para producir en las dos próximas campañas agrícolas.

“El Proyecto de Recuperación y Resiliencia COVID-19, co-creado por la Fundación Mastercard e ICCO, está perfectamente alineado con la política agrícola de Senegal, especialmente con la estrategia esbozada en el marco del Programa Agrícola para la Soberanía Alimentaria Sostenible. De hecho, contribuirá no solo al objetivo de fortalecer las bases productivas, sino que lo más importante, promoverá la digitalización de las cadenas de valor agrícolas al tiempo que fortalece las capacidades de las organizaciones de productores y sus redes ”, dijo el Sr. Issa BARRO, Asesor Técnico de Senegal. Ministerio de Agricultura y Equipamiento Rural.

El Proyecto de Recuperación y Resiliencia COVID-19 (CORRAP) verá a varios actores (Cooperación ICCO, Fundación Mastercard, organizaciones de productores, actores de las cadenas de valor del arroz, mijo, sorgo, maíz y caupí, así como productores de papa y cebolla). sus esfuerzos para facilitar el acceso sostenible a insumos de calidad para los pequeños agricultores.

El Proyecto de Agrofinanzas de Recuperación y Resiliencia COVID-19 es un programa de dos años y medio, con un compromiso de USD 3,38 millones de la Fundación Mastercard. Los socios de este proyecto incluyen redes de agricultores, organizaciones de productores, proveedores de productos digitales y otras partes interesadas relevantes, como agencias agrícolas públicas, servicios de desarrollo empresarial, proveedores de servicios financieros y MIPYMES.

Acerca de ICCO Corporation

ICCO Cooperation es una ONG global independiente, establecida en 1964 en los Países Bajos, con 20 oficinas en América Latina, Asia y África, entre las que se encuentra Senegal. El objetivo de ICCO es construir sistemas agrícolas sostenibles y asegurar los medios de vida y los derechos de los pequeños agricultores y las empresas en los países de ingresos bajos y medianos. En particular, nuestros proyectos aumentan la seguridad alimentaria y nutricional de mujeres y jóvenes y amplían sus ingresos y oportunidades laborales. Nuestro enfoque principal está en los ODS 2 y 8.  www.icco-cooperation.org

Sobre la Fundación Mastercard

La Fundación Mastercard trabaja con organizaciones visionarias para permitir que los jóvenes de África y las comunidades indígenas de Canadá accedan a un trabajo digno y satisfactorio. Es una de las fundaciones privadas más grandes del mundo con la misión de promover el aprendizaje y promover la inclusión financiera para crear un mundo inclusivo y equitativo. La Fundación fue creada por Mastercard en 2006 como una organización independiente con su propia Junta Directiva y administración. Para obtener más información sobre la Fundación, visite: www.mastercardfdn.org

Acerca del programa de recuperación y resiliencia COVID-19 de la Fundación Mastercard

El Programa de Recuperación y Resiliencia COVID-19 de la Fundación Mastercard tiene dos objetivos principales. En primer lugar, brindar apoyo de emergencia a los trabajadores de la salud, los socorristas y los estudiantes. En segundo lugar, fortalecer las diversas instituciones que son la primera línea de defensa frente a las secuelas sociales y económicas de esta enfermedad. Estos incluyen universidades, proveedores de servicios financieros, empresas, empresas emergentes de tec00nología, incubadoras, agencias gubernamentales, organizaciones juveniles y organizaciones no gubernamentales.

Contactos con los medios:

ICCO Corporation
Amadou KEITA
Correo electrónico: amadou.keita@icco.nl

Fundación Mastercard
Kweku Ahiagble
Correo electrónico: rkahiagble@mastercardfdn.org

Fuente: https://allafrica.com/stories/202010191074.html
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Coronavirus: el país que con solo 12 camas con oxígeno se enfrentó a la pandemia de covid-19 y logró contenerla

A pesar de tener solo siete médicos por cada 100.000 habitantes, Senegal se ha ganado no pocos elogios por su manejo de la pandemia de coronavirus. Mayeni Jones y Naomi Scherbel-Ball, de la BBC, analizan cómo este país africano logró mantener a raya a la covid-19.

«Cuando llegó el primer caso, estábamos muy ansiosos y yo me enojé porque era un caso importado», cuenta la doctora Khardiata Diallo, quien coordina el centro de tratamiento epidémico del Hospital Fann en la capital, Dakar.

«Nos preocupaba la falta de equipamiento para tratar el coronavirus, había solo 12 camas con suministro limitado de oxígeno para todo el país«.

Los médicos del Hospital Fann ahora pueden monitorear a los pacientes usando cámaras, como medida para minimizar el contacto.
Pie de foto. Los médicos del Hospital Fann ahora pueden monitorear a los pacientes usando cámaras, como medida para minimizar el contacto.

Eso fue a finales de febrero, cuando un ciudadano francés regresó a Dakar, después de unas vacaciones en un centro de esquí, con fiebre, dolor de garganta y dolor de cabeza.

Fue el primer caso de covid-19 en Senegal y el segundo caso reportado en África subsahariana.

Diallo, que formó parte del equipo que trató el único caso de ébola del país durante el brote que afectó a África occidental en 2014 y tiene experiencia en brotes de cólera en los últimos 15 años, sabía que debían actuar rápido para contener la pandemia.

Tests gratuitos las 24 horas

Sus colegas del prestigioso Instituto Pasteur de Dakar, que en febrero fue uno de los dos laboratorios de África que podían realizar pruebas de coronavirus, capacitaron a personal de decenas de otros países sobre cómo realizar las pruebas.

Ibrahima Diop, quien contrajo coronavirus en Senegal en abril.
Pie de foto. Ibrahima Diop fue primero diagnosticado y tratado por malaria cuando contrajo el nuevo coronavirus en abril.

En abril, 43 países del continente africano podían diagnosticar covid-19 de manera efectiva.

Hoy en día, el laboratorio en Dakar funciona las 24 horas y las pruebas se han extendido por todo el país.

Los tests para aquellos que tienen síntomas son gratuitos y los resultados se obtienen en ocho horas.

Si bien ha habido preocupaciones sobre el bajo número de pruebas en todo el continente, el Centro Africano para el Control de Enfermedades está apoyando a los países para aumentar los niveles de testeo y hay esperanzas de que los kits de diagnóstico baratos puedan ayudar.

El Instituto Pasteur ha sido crucial en este esfuerzo, ya que su virólogo jefe, Amadou Sall, se asoció con la firma británica Mologic para desarrollar dos kits de prueba caseros:

  • Uno para probar si alguien tiene el virus actualmente, similar a las pruebas PCR de laboratorio
  • El otro para comprobar si alguien ha desarrollado anticuerpos contra el coronavirus de una infección anterior

La fabricación de la prueba de anticuerpos ya comenzó y deberían lanzarse en las próximas semanas, explica Sall.

Funcionará como un test de embarazo, con un costo cercano a US$1 y con resultados en solo 10 minutos.

Mientras, la prueba para determinar si alguien tiene coronavirus se ha retrasado y está siendo validada por la Escuela de Medicina Tropical de Liverpool, pero hay esperanzas de que aún esté disponible antes de fin de año.

Un mayor nivel de pruebas también deberían ayudar a realizar diagnósticos tempranos.

Gente con mascarilla en un autobús en Dakar.
Pie de foto. El uso de mascarillas es obligatorio en Dakar.

Ibrahima Diop, de 29 años y quien trabaja en un call center en Dakar, se enfermó en abril y fue tratado inicialmente por malaria.

Ante la insistencia de su madre, quien trabajaba en un hospital, fue a que le hicieron la prueba y le diagnosticaron coronavirus, junto con 60 de sus colegas. Recibió rápidamente tratamiento y fue dado de alta del hospital en una semana.

Su caso mostró la necesidad de que las personas se realicen pruebas en un país donde los síntomas pueden confundirse fácilmente con la malaria, algo que las autoridades han enfatizado durante sus sesiones informativas televisadas diariamente sobre el coronavirus.

Cantar para combatir el virus

Un índice de respuesta global a la covid-19 de la revista Foreign Policy otorgó a Senegal la puntuación más alta posible por su estrategia de comunicación, a la que se unieron los mejores músicos del país para informar a la gente.

En abril, se juntaron para lanzar Daan Corona, que significa «Derrotar al coronavirus» en wolof, el idioma local.

En la canción, el famoso músico senegalés Youssou Ndour pide a la gente que se quede en casa y se lave las manos.

También hay coloridos murales en la universidad más antigua de Senegal que muestra a los estudiantes las técnicas adecuadas para evitar la transmisión del coronavirus.

En algunas áreas se instalaron lavabos públicos para que la población pueda lavarse las manos.

En los primeros días de la pandemia, se implementaron otras medidas preventivas, incluida la declaración del estado de emergencia, el cierre total de las escuelas y un toque de queda nocturno.

Los restaurantes, supermercados y bancos se apresuraron a introducir controles de temperatura en sus entradas.

Mural en Dakar de un hombre tosiendo en su codo.
Pie de foto. Murales en Dakar muestran los métodos para evitar la propagación del virus.
Lavabos públicos en Dakar.
Pie de foto. Los lavabos públicos se ven en varias calles de Dakar para que la gente pueda lavarse las manos.

Si bien algunas de esas medidas fueron levantadas, en las calles de Dakar las mascarillas siguen siendo obligatorias, una regla que se introdujo ya en abril.

Hoy en día, las 14 regiones de Senegal están equipadas para tratar a pacientes con coronavirus.

En la sala para los enfermos graves de coronavirus del Hospital Fann de Dakar, Oumar Kane monitorea a su último paciente con coronavirus que depende de un respirador.

El hombre de 58 años ha sido tratado allí durante poco más de una semana, y es diabético.

Para minimizar el contacto, las cámaras de la sala se conectan a una pantalla fuera.

Anuncio de la hermandad musulmana Mouride en el que le pide a la población que use mascarillas.
Pie de foto. La popular hermandad musulmana Mouride le pide a la población que use mascarillas.

Pero en marzo, cuando los casos en Senegal comenzaron a aumentar, el doctor Kane recuerda una situación muy diferente.

«El problema era que solo teníamos 10 camas con respiradores y había momentos en que recibíamos llamadas pidiendo una cama pero no podíamos recibir al paciente», recuerda.

«Esa demanda continuó durante unas tres semanas, hasta que se equiparon otros hospitales».

El número de casos diarios registrados ha ido disminuyendo desde mediados de agosto.

Senegal, que tiene una población de 16 millones de personas, solo había registrado hasta esta semana 15.000 casos positivos y poco más de 300 muertes.

Su estrategia para contener el virus se ha adaptado y muchos pacientes con síntomas leves ahora son tratados en casa, con personal médico monitoreando su estado de forma remota desde el hospital y entregando medicamentos.

El desafío de la peregrinación musulmana

Cuando los vuelos internacionales reabrieron en julio, existía la preocupación de que hubiera un aumento en los casos.

Senegal, como muchos otros países africanos, ha pedido a los visitantes que presenten una prueba negativa fechada no más de una semana antes del viaje.

A su llegada, se toma la temperatura de los pasajeros.

 

En la tumba del fundador de la hermandad Mouride se suelen concentrar grandes concentraciones durante la peregrinación de Grand Magal.
Pie de foto. En la tumba del fundador de la hermandad Mouride se suelen concentrar grandes concentraciones durante la peregrinación de Grand Magal.

Estas medidas parecen haber funcionado, como muestra el bajo número de casos importados.

Se espera que esta semana cuatro millones de personas asistan a la fiesta anual más grande del país, el Grand Magal de Touba.

Es una peregrinación histórica a Touba, que se encuentra a 190 km al este de Dakar y es el hogar espiritual de la hermandad musulmana Mouride.

Los peregrinos hacen cola durante horas en las calles de la ciudad para llegar a la Gran Mezquita y al mausoleo del fundador de la hermandad.

Si bien los carteles alrededor de la capital muestran al líder de la comunidad pidiendo a sus seguidores que usen mascarillas, reunir a un número tan grande de fieles en un solo lugar será una prueba crucial cuando el país busca mantener el progreso logrado.

Fuente: https://www.bbc.com/mundo/noticias-internacional-54436248

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Senegal: ‘Koronaawiris’, o cómo luchar contra la pandemia en lengua wolof

África/Senegal/07 Mayo 2020/elpais.com

Un grupo de estudiantes, profesores, activistas y profesionales de Senegal han compuesto y lanzado esta original campaña de sensibilización como arma frente a la covid-19

«¿Y si en vez de jugar un partido de fútbol aprovechas esta crisis para mejorar tu control del balón? ¿Y si en lugar de dar la mano a tu vecino, te la llevas al corazón y le dejas ver lo importante que es para ti su salud?». Estas son frases de la campaña Koronaawiris (coronavirus en idioma wolof, hablado en Senegal y Gambia), diseñada por el Grupo de Acción y el Estudio Crítico (GAEC), un colectivo formado por alumnos, profesores, investigadores, vecinos, pensadores, artistas, activistas y profesionales senegaleses, entre ellos, el antropólogo Abdourahmane Seck, como arma frente a la covid-19.

“Cuando a principios de marzo el Gobierno de Senegal comenzó a explicar los hábitos necesarios para luchar contra el coronavirus en el país, nos pusimos manos a la obra para adaptar los mensajes a nuestra realidad. La premisa fue evitar las prohibiciones: queríamos dar alternativas viables y seguras que la población pudiera adoptar sin frustrarse”. El que lo explica es Bruno Faye, estudiante de Ciencias Sociales de la Universidad Gaston Berger (UGB) de Saint Louis quien, junto a un grupo de otras nueve personas, se ha lanzado a montar una estrategia de comunicación contra la covid-19.

El equipo de GAEC se puso manos a la obra y analizó las recomendaciones de instituciones de referencia como la Organización Mundial de la Salud (OMS). “Se quiso ir más allá de las consignas universales: el ajuste de mensajes globales a las situaciones particulares son clave para que las campañas de salud pública hagan mella y la adaptación de los consejos y recomendaciones al contexto senegalés era vital para nosotros”, explica la traductora Alba Rodríguez-García, profesora de la UGB y otra de las impulsoras de esta iniciativa.

‘Koronaawiris’, o cómo luchar contra la pandemia en lengua wolofampliar foto
LUSMORE DAUDA

Tras las consignas estatales de suspensión de toda actividad pedagógica universitaria, el grupo se dispersó y, desde sus diferentes lugares de residencia, estudiaron los comportamientos de sus vecinos para ver “cómo podría hacer la ciudadanía para apropiarse de la nueva situación”, comenta Bruno Faye desde su Diourbel natal. Las claves fueron: reflejar a la juventud (la edad media nacional es 19 años), así como la cotidianidad, los hábitos culturales y los mecanismos de cohesión social.

Los materiales se hicieron en la lengua vernácula mayoritaria en Senegal, el wolof, extendida oralmente pero cuya codificación escrita plantea problemas para sus hablantes, al no estudiarse en la escuela. A juicio del colectivo, esta era una buena ocasión para “exponer a la gente a su escritura, a su descifrado, a un juego de lectura y de descubrimiento, que por otra parte afianzara la confianza en su lengua para transmitir tantos o más mensajes que cualquier otro idioma colonial, y con capacidades de sobra para ello”, apunta Rodríguez-García. Además, un equipo de traductores trabaja ya para poder difundir la campaña en lenguas bambara, en seereer, en jóola, en fon…

Boxear contra la pandemia

Recurrir al componente artístico para sensibilizar o apropiarse de las recomendaciones existentes para hacerlas atractivas y comprensibles a la población son algunas de las iniciativas que se han ido multiplicando en las últimas semanas en torno a la pandemia. El street art, las acciones musicales, las propuestas de diseñadores, y tantas otras expresiones artísticas senegalesas han atravesado el país en estas semanas y han servido para completar los esfuerzos múltiples que se están llevando a cabo a nivel institucional en la lucha contra el virus.

Para el GAEC este elemento fue clave en su reflexión sobre la apropiación de los mensajes y para ello contaron con el ilustrador Lusmore Dauda, que vive en Senegal, y con la artista gráfica canaria Elisa Armas. “El proceso creativo se basó en simplificar mucho las imágenes para que fuesen altamente comprensibles, basadas en hechos como toser o estornudar, y no conceptos. Pretender aplicar el confinamiento a la población senegalesa es complicado”, explica Dauda. «El 80% de la gente vive al día y necesita la calle para buscar sustento, solo aquellas familias bien situadas económicamente podrían respetar esa medida», completa.

La única licencia que se dio el ilustrador, quien trabaja también bajo el nombre de Daud, fue transformar unos guantes de boxeo en protecciones sanitarias, haciendo el símil de luchar contra el virus, sabiendo que en Saint Louis la referencia visual al boxeo está muy asimilada, al ser de allí el primer campeón de boxeo africano, Battling Siki.

‘Koronaawiris’, o cómo luchar contra la pandemia en lengua wolofampliar foto
LUSMORE DAUDA

El saber africano

Además de la campaña visual, el colectivo ha puesto en marcha una segunda herramienta a disposición de las poblaciones: el blog covid-19 que pretende establecer un diálogo entre las comunidades africanas y las instituciones académicas, así como con la diáspora en todo el mundo. “Se trata de una acción pedagógica tridimensional que nos permite informar, concienciar y reflexionar críticamente sobre la época del coronavirus”, asegura Abdourahmane Seck. En él se pueden encontrar tres tipos de contenidos: información, incluyendo los documentos del ministerio senegalés, pero también los de la actualidad de otros países africanos o debates internacionales; tutoriales, en donde se encuentran explicaciones sobre diferentes cuestiones prácticas, con atención especial a colectivos vulnerables (sensibilización en lengua de signos, vídeos educativos para niños y niñas, consejos para las embarazadas y lactantes, etcétera) y un espacio de opiniones y análisis.

“Este apartado es nuestro valor añadido respecto a otras iniciativas puestas en marcha y a la cantidad de información que corre por las redes sociales”, explica Bruno Faye. “Se trata de un aporte militante, donde visibilizamos contribuciones provenientes de países y posiciones diversas, desde humanistas senegaleses como Boubacar Boris Diop, hasta filósofos surcoreanos, pasando por intelectuales sudafricanos, políticos… Queremos animar un debate crítico y capitalizar puntos de vista importantes en donde los saberes producidos en África tengan un lugar importante”.

En estos tiempos de prohibición de la reunión, ese espacio comunitario que permitía al colectivo recoger e integrar saberes ciudadanos, la bitácora invita abiertamente a contribuciones externas, en un intento de llevar al espacio virtual su entendimiento de coproducción del saber común. “De todas formas, esperamos seguir con esta iniciativa cuando se levanten las restricciones y entonces sí nos acercaremos a la gente para seguir aprendiendo de lo que nos deja esta pandemia”, asegura Faye.

Fuente e imagen tomadas de: https://elpais.com/elpais/2020/05/04/planeta_futuro/1588583253_415044.html

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