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“A los jueces no les importa si los niños lloran”

Por: Abel Barrera Hernández

En el marco de la campaña impulsada por el Centro de Derechos Humanos de la Montaña “Tlachinollan”: “Mar de agravios, Montaña de quebrantos”, se documentaron 25 casos de feminicidios, 30 de violencia sexual, 180 de violencia familiar y 100 de violencia económica. El confinamiento obligado por la pandemia, exacerbó la violencia intrafamiliar, mientras que las autoridades encargadas de investigar los delitos y administrar justicia, dejaron en estado de indefensión a las mujeres indígenas, al cerrar sus puertas.

El estado de Guerrero, cuenta con dos alertas de género focalizadas en 8 municipios. En la región de la montaña sobresale la ciudad de Tlapa, donde se han consumado la mayoría de feminicidios. Desde el primer caso que documentamos en el 2006, de una niña Nahua de Temalacatzingo, Municipio de Olinalá hasta el mes de junio del presente año, hemos registrado 76 feminicidios. La ausencia de justicia para las mujeres indígenas es abismal. De estas historias trágicas solo existe una sentencia condenatoria por este delito. La lucha es desigual, porque las familias enfrentan un aparato de justicia burocratizado e insensible, sin embargo, no sucumben ante las adversidades. Con el apoyo de organizaciones de mujeres se ha logrado ejercer presión a los jueces, para que juzguen con perspectiva de género y pongan a salvo sus derechos.

La violencia contra las mujeres indígenas se ha arraigado en los municipios más pobres. En Cochoapa el Grande, el ambiente que se respira es adverso, porque la misma presidenta municipal y la síndica procuradora, criminalizan a las mujeres. Son encarceladas por atreverse a denunciar a sus parejas, después de este agravio las obligan a regresar a su domicilio conyugal. Si se deciden a interponer denuncias, las obligan a devolver el dinero que sufragaron para el pago de la dote. Sin ninguna consideración humanitaria ni jurídica, les arrebatan la custodia de sus hijos; les imponen multas onerosas y difunden fotografías en los medios locales para denostarlas. Lo más grave, es el involucramiento de funcionarios públicos en la desaparición de las mujeres. La colusión que se ha establecido entre elementos de la policía con el crimen organizado, son el nuevo sello de los gobiernos municipales. Dejan   en manos del sicariato, la responsabilidad de garantizar seguridad a la población.

Las acciones criminales se han recrudecido porque no solo se atenta contra la vida de una mujer, si no que desaparecen y asesinan a madres e hijas. En algunos casos han quemado sus cuerpos. En otro caso, se consumó una violación tumultuaria, donde participó el esposo. De forma brutal violaron y mataron a la esposa, a martillazos, dejando a su pequeña hija sobre el charco de sangre.

La violencia contra las mujeres se profundiza por la inacción de las autoridades, por su complicidad con los criminales y por el patrón de impunidad que persiste en el aparato de justicia del estado. Las pocas denuncias que se han interpuesto se mantienen estancadas. Le cargan toda la responsabilidad a los familiares para que indaguen el móvil del feminicidio. Los desgastan con trámites burocráticos para que se desistan en su exigencia de justicia. No cuentan con asesores jurídicos ni con peritos intérpretes. El personal de la fiscalía, en lugar de tomar en cuenta el estado de indefensión de las mujeres y el contexto de violencia que persiste contra ellas, ponen en duda sus declaraciones. Se coluden con los abogados particulares de los perpetradores.

No solo los agentes investigadores de la fiscalía se prestan a estas marrullerías, también hay jueces que se han amafiado con abogados para vender la justicia al mejor postor. En esta cultura machista, los funcionarios municipales toman partido por los hombres; en las agencias de los ministerios públicos, las mujeres son revictimizadas, y en los juzgados, la autoridad judicial tuerce la ley en favor de los perpetradores. La jauría de abogados particulares son los mejores aliados para negociar los delitos. Se encargan de investigar a los clientes para ver si cuentan con solvencia económica, sobre todo si hay algún familiar en Estados Unidos. Saben que las remesas son garantía para satisfacer las pretensiones de quienes procuran y administran justicia.

El caso de Angélica, indígena Na savi, que se casó cuando estudiaba la secundaria, es una muestra de la corrupción que persiste entre los jueces.  Ella procreó una niña y un niño. Durante tres años soportó el maltrato de su esposo, quien la dejó en la casa de sus padres, con el pretexto de que trabajaría como jornalero agrícola. Se ausentó por dos años, y se desentendió del cuidado de los hijos. A su regreso la situación empeoró por el alcoholismo de su esposo, al grado que la violencia se agudizo. Angélica no tuvo otra alternativa que defenderse ante la agresión constante de su pareja. Los suegros en lugar de apoyarla se fueron contra ella y cuando se defendía de la agresión de su esposo, sus padres se metieron y la tundieron a golpes. La corrieron de su casa y le quitaron a sus hijos.

Cuando pidió apoyo legal, su esposo la acusó de robo por la cantidad de 48 mil pesos y otros objetos de valor. El único interés de Angélica era recuperar a sus hijos y buscar un lugar seguro donde vivir. Ante la imposibilidad de que el juez civil de Tlapa la escuchara, Angélica sintió que su denuncia seria ignorada. Supo que su pareja había contratado a un abogado particular, quien se dio el lujo de comentar cuánto le había pagado al juez para ganar el caso.

En su lucha por recuperar a sus hijos, el juez ordenó que Angélica dejaría de ver a sus hijos porque los maltrataba. Nunca imagino que por defender a sus hijos estaría en riesgo su libertad. En el ministerio público agilizaron la denuncia de robo con el fin de encarcelarla, mientras tanto el juez familiar, otorgó medidas cautelares a favor del esposo. Son muy significativa las palabras sencillas y contundentes que expreso en su lengua materna, sobre la mala actuación de los jueces.

“A los jueces no les importa si los niños lloran. Cuando los separan de su mamá o su papá, no les interesa porque no tienen sentimientos. Se burlan de nuestro dolor y se aprovechan de que somos pobres y no hablamos bien el español. Como madre he demostrado en estos años el gran amor que tengo por mis hijos y por eso, ya no permití que me siguieran golpeando. Preferí salirme de la casa para ponerme a salvo y proteger a mis niños. Sin embargo, esto no toma en cuenta el juez. Solo tiene ojos para ver el dinero. No le importa que una madre esté llorando por sus hijos, ni le duele decir que me los quiten, porque no tiene corazón y tampoco parece que sea humano. Solo tiene interés por el dinero”.

La lucha de las mujeres indígenas se da a flor de tierra, con sus pies desnudos, pero con el corazón por delante. No podrán expresarse en español, pero en su vida cultivan los más altos valores del respeto por las leyes y por los derechos de sus hijos. Están dispuestas a enfrentar la violencia de su esposo y la misma violencia que ejercen las autoridades. Saben que está en riesgo su vida, y muchas de ellas han sido víctimas de estas atrocidades por la indolencia y la postura delincuencial que tienen los funcionarios públicos municipales, las autoridades ministeriales y los mismos jueces. Angélica a sus 22 años ha demostrado tener la fuerza para enfrentar al aparato de justicia del estado, que pisotea sus derechos y esquilma a los más pobres. El juez ha ordenado que le quiten a sus hijos. Para Angélica esta decisión arbitraria no es definitiva, seguirá dando la batalla.

Fuente de la información e imagen:  https://www.tlachinollan.org

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Consejo Técnico Escolar, ¿un remanente de sometimiento punitivo docente que aporta poco a la educación?

Por: Freddy Leo Flores

En la casi eterna cuarentena y en compañía de mi fiel amigo, el desvelo, una buena taza de café y mi cada vez más vieja computadora, me tomo de nueva cuenta el atrevimiento de redactar algunas líneas reflexivas producto de uno de los tantos paseos que acostumbramos realizar por las redes sociales últimamente, especialmente por Facebook, en la cual llamó poderosamente mi atención una publicación en uno de los grupos educativos que suelo seguir.

Dicha publicación invitaba a sus seguidores a escribir “una verdad que pocos aceptan”, un ejercicio para los amantes del ocio por demás interesante, pero fue el siguiente comentario el que me estimuló a desarrollar el presente texto: “los CTE en su formato actual, tanto intensivo como ordinario son el remanente de sometimiento punitivo docente que aportan poco a la educación y al trabajo docente (SIC)”.

Esta frase tan peculiar incita a reflexionar si a casi 10 años de su implementación, tal y como conocemos a los Consejos Técnicos Escolares (CTE) cumplen con el fin para el que fueron constituidos, necesario es señalar que estos tienen su antecedente desde principios de los 90´s, Fierro y Rojo (1994), por ejemplo, definieron a las reuniones de Consejo Técnico como uno de los procesos de gestión interna en las escuelas con enorme importancia para entender la calidad de los resultados que en cada una se construyen con la participación de todos los agentes educativos (docentes, alumnos y padres de familia).

Por su parte, los Lineamientos para la Organización y el Funcionamiento de los CTE, lo define como el órgano colegiado de mayor decisión técnico pedagógica de cada escuela de Educación Básica, encargado de tomar y ejecutar decisiones enfocadas a alcanzar el máximo logro de los aprendizajes de todos los alumnos de la misma (SEP, 2013).

Además de ello, en el mismo documento, se establece que durante el ciclo escolar se realicen reuniones colegiadas mensuales para propiciar el intercambio de ideas y toma de decisiones en función, principalmente, del servicio educativo que ofrece la escuela. En estos espacios, el papel del docente juega un rol fundamental.

El problema radica, según Fierro y Rojo (1994), en que los CTE también son utilizados para muchas cosas antes de ocuparse de lo pedagógico, lo que demuestra el lugar secundario que tiene el análisis de la práctica; frecuentemente están supeditados a las cuestiones administrativas, como lo señala Ezpeleta (1990), de allí se afirma que algunos profesores solo acuden a las reuniones de CTE para acatar una disposición institucional.

Conviene aquí señalar que a pesar del confinamiento del último año y medio, el trabajo entre docentes no se ha detenido, a tal grado de que hace algunos días miles de maestras y maestros, ya sea en la modalidad presencial o virtual han llevado a cabo las sesiones de CTE en su etapa intensiva, correspondiente al ciclo escolar 2021-2022, una serie de sesiones que tenían dentro de sus propósitos, como ya es costumbre en los últimos ciclos escolares, la elaboración de objetivos, metas y primeras acciones del Programa Escolar de Mejora Continua (SEP, 2021).

De esta manera los CTE, sin la presencialidad acostumbrada, en la mayoría de los casos buscarán constituirse como un espacio colegiado que permitirá analizar, mediante la auto evaluación de la práctica docente de las y los profesores, y la detonación de la reflexión sobre el ejercicio mismo, el accionar deseado para el próximo ciclo escolar.

Ahora bien, corresponde a cada uno de los integrantes de cada colectivo docente hacer valer su rol dentro del funcionamiento correcto de los CTE, un espacio, como ya se dijo, donde el profesor sea el protagonista activo y su acción central gire en torno al trabajo colaborativo a través del continuo cuestionamiento y la reflexión sobre los resultados obtenidos dentro de su grupo y escuela, aprovechando especialmente la experiencia adquirida durante los últimos meses a partir del trabajo pedagógico realizado a distancia.

Asimismo, podemos afirmar que en las reuniones de CTE, el intercambio de experiencias y elementos teórico pedagógicos serán cruciales para entender mejor los resultados obtenidos, desgraciadamente tal y como se señala, tanto en la publicación que motivó el presente escrito, como en muchas otras conversaciones que no siempre llegan a ser escuchadas, el desarrollo de las sesiones ocasionalmente no es congruente con el fin para el que fueron constituidos, eso no es un secreto a voces.

Sin embargo, y a pesar de que existen muchos profesores inconformes con el desarrollo de estos y que estos tienen todo su derecho a manifestarlo por diferentes medios, también es cierto que en muchas ocasiones pasan por alto la responsabilidad que tienen en sus manos para lograr que las reuniones de CTE cumplan con el propósito para el que fueron organizadas.

Por ello, antes de afirmar como una realidad incuestionable que los CTE aportan poco o nada a la educación y al trabajo docente, es necesario reflexionar profundamente sobre todas esas situaciones que afectan el eficiente desempeño del mismo, dicha revisión tendría forzosamente que partir del análisis y el impacto de algunos aspectos incómodos que influyen en el desarrollo de las sesiones y por ende, en sus resultados.

Por tanto, convendría aquí precisar a qué me refiero con aspectos incómodos que pocas veces nos atrevemos a reconocer y que se resumen principalmente en: profesores que descargan los productos de las sesiones de CTE en internet; directores que no coordinan las reuniones colegiadas de manera adecuada aún y cuando la guía de CTE señale la línea a seguir; supervisores que no asumen su rol de liderazgo, especialmente en las juntas celebradas en contextos de multigrado; jefes de sector que dan “seguimiento” a las sesiones de manera fugaz para así cubrir la mayor cantidad de ellas (sin olvidar la respectiva fotografía); o asesores que solo visitan estos espacios para saludar a los docentes y que saben perfectamente con cuántas cucharadas de azúcar le gusta el café al supervisor, pero poco de la estructura del PEMC, por mencionar algunos ejemplos.

Es necesario aclarar que no se trata de exigir el reconocimiento público de estas verdades, o juzgar de manera fiscalizadora este tipo de situaciones y a sus autores, mucho menos se trata de ponerlas como una realidad tajante, se trata de enfatizar en que dentro del accionar de cada uno de nosotros podemos contribuir o no al desarrollo eficiente de las sesionesAl final, lo más importante es identificar con claridad las áreas de oportunidad de todos los involucrados, tanto alumnos como docentes y autoridades educativas, partiendo de una reflexión profunda y objetiva sobre nuestro accionar.

Hay que recordar, tal y como se señala en los Lineamientos para la organización y el funcionamiento de los CTE, que: “la escuela debe convertirse en el centro de la tarea educativa, siendo necesario para ello dar nueva vida a los Consejos Técnicos Escolares, todos juntos, aún y a pesar de las diferencias de opiniones”. De esta forma el colectivo docente –a partir del trabajo colegiado, la autoevaluación escolar, la toma de decisiones compartida y el compromiso de mejorar la calidad educativa, pero principalmente de la buena disposición,- tiene el poder de transformar los centros escolares generando los aprendizajes pertinentes y relevantes en los estudiantes, en total armonía con el deber ser de las escuelas. El aporte que este haga a la educación y al trabajo docente, será responsabilidad de cada uno de nosotros.

Referencias Bibliográficas

Ezpeleta, J. (1990). El Consejo Técnico: eficacia pedagógica y estructura de poder en la escuela primaria mexicana. Revista Latinoamericana de Estudios Educativos20(4), 13-33.

Fierro, C. (1994). El Consejo Técnico. Un encuentro de maestros. México, D.F.: SEP/Libros del Rincón, Subsecretaría de Educación Básica y Normal.

SEP. (2013). Lineamientos para la organización y el funcionamiento de los Consejos Técnicos Escolares. México, D.F.: Secretaría de Educación Pública (SEP). Recuperado el 21 de Agosto de 2021, de http://www2.usebeq.edu.mx/siise/procap/ktml2/files/uploads/DOCS/LineamientosCTE_ver18jul2013.pdf

  SEP. (2021). Consejo Técnico Escolar. Fase Intensiva. Ciclo Escolar 2021-2022. Educación Preescolar, Primaria y Secundaria. México, D.F.: Secretaría de Educación Pública (SEP). Recuperado el 21 de Agosto de 2021, de https://educacionbasica.sep.gob.mx/multimedia/RSC/BASICA/Documento/202108/202108-RSC-EWZjR7jRlh-Gua_CTE_Fase_Intensiva_PPS_FINAL.pdf


Fuente de la información: https://profelandia.com

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México: Educar en contingencia en la costa oaxaqueña

Por: Pedro Rendón

Educar en contingencia en la costa oaxaqueña

El Departamento de Educación de la Universidad Iberoamericana Ciudad de México presentó el documental corto Educar en contingencia en la costa oaxaqueña, realizado por el Dr. Luis Medina Gual, investigador de la IBERO y coordinador del Doctorado Interinstitucional en Educación; y la Mtra. Herzel García Márquez, consultora académica de la Oficina Central de la Red de Colegios Semper Altius.

A través de este corto sus creadores dieron voz a profesores/as, estudiantes, madres y padres de familia de la costa chica de Oaxaca, para que desde sus experiencias y vivencias pudieran narrar cuáles han sido los beneficios, dificultades y retos educativos que han vivido durante la pandemia de COVID-19.

La Dra. Mercedes Ruiz Muñoz, académica del Departamento de Educación de la IBERO, comentó que el documental da cuenta, y de alguna manera refuerza, lo que otras investigaciones ya han estado indicando, que hay personas de comunidades rurales sin acceso a las tecnologías (computadoras, internet e incluso televisión) y que los programas elaborados específicamente para ellas (Aprende en Casa) no son los más pertinentes y, en ese sentido, los padres familia, docentes y la propia comunidad han tenido que buscar otras alternativas.

En su análisis del documental, una de las aristas que la doctora recuperó fue el papel del docente, al ver cómo uno de los profesores desarrolló estrategias de trabajo con sus estudiantes de secundaria, reflejo de su compromiso como maestro.

Un segundo punto que destacó del corto, es que se observa que se aprende a lo largo y ancho de la vida y más allá de la escuela, cuando se construyen saberes y conocimiento con el entorno, el contexto social y en un diálogo con los padres y madres.

Por ejemplo, un niño de 10 años que empezó a vender cocos durante la pandemia dio cuenta implícita, al narrar esta experiencia suya, de que se aprende lógica-matemática en otros espacios sociales, no solamente en la escuela.

Pero, aun así, la institución escolar es fundamental y necesaria para el vínculo pedagógico, que requiere de la interacción entre las y los estudiantes, y de la interacción entre docentes y alumnos/as. Y es que el cierre de las escuelas, por este hecho histórico e inédito que es la pandemia, rompió con lo que la sociología de la educación había planteado, el rol de la escuela; que es la socialización, la formación de sujetos y la formación de ciudadanía, señaló la Dra. Ruiz.

La investigadora también consideró fundamental la recuperación que el documental hizo de la voz de niñas, niños y adolescentesque, “se expresan bastante bien”, como aquella que dijo querer estudiar en la Marina y que se está preparando para ello al asistir a la escuela, lo que “implica el valor y los significados que se construyen en torno al espacio de la escuela”.

El video también documenta un ejemplo de aprendizaje en contexto, cuando una niña observa cómo el reflejo de la Luna en el agua se asemeja a una Ietra, que es una articulación entre el conocimiento escolarizado y el aprendizaje situado -aprendizaje en contexto-.

Acerca de qué le provoca el corto en cuanto a temas educativos que atender, Ruiz Muñoz mencionó que, a investigar el abandono escolar, un problema grave que se está atravesando en México y seguramente en otros países también.

“Como Departamento de Educación (el de la IBERO) ahora tenemos que ponernos las pilas y buscar alternativas para ver cómo podemos contribuir, no solamente en términos de investigación, sino con estrategias educativas para la cuestión del abandono escolar”.

También señaló que será central ocuparse de los déficits en los aprendizajes, las brechas tecnológicas y decidir qué deberán atender las y los educadores cuando los estudiantes regresen a clases (presenciales).

Documental, otra forma de difundir la investigación

Respecto al formato de documental corto de Educar en contingencia en la costa oaxaqueña, la doctora dijo que es una manera de tener mayor presencia e injerencia en la discusión actual. A lo largo de los años los académicos/as han estado difundiendo sus resultados de investigación de manera muy formal, en artículos, revistas y libros, “pero yo creo que llega un momento en que hay que tener otras formas de comunicar”, por lo que un video es una de las rutas a seguir en el campo de la investigación.

“La investigación cualitativa posmoderna nos plantea salir, de alguna manera, de la hegemonía de la forma de producción de conocimiento, hay que estar buscando alternativas de presentación de estos resultados. Y, en ese sentido, pues este documental da cuenta de ello”.

Además, en la actualidad la investigación tiene el compromiso ético y político de apoyar y acompañar los grandes problemas educativos a nivel nacional o mundial, y la pandemia es uno de ellos, así que no se puede dejar de ver y analizar qué está sucediendo en las instituciones escolares y la forma como las familias y comunidades van resolviendo el tema de la educación.

Por su parte, la Mtra. Sylvia Schmelkes del Valle, vicerrectora académica de la IBERO, universidad jesuita de la Ciudad de México, comentó: “Me dio mucho gusto ver este cortometraje, porque la verdad es que hemos podido tener muy poco contacto con la realidad, ha sido imposible que muchos investigadores hagamos trabajo de campo de manera directa y que conozcamos de primera mano lo que está sucediendo en la educación en zonas rurales que no tienen acceso a la tecnología y, en ese sentido, el documental es muy elocuente”.

Opinó que el documental cumple la función de “darnos una sacudida acerca de la realidad educativa durante la pandemia en las zonas que no tienen acceso a la tecnología”. Todos están haciendo un esfuerzo enorme, los profesores y profesoras, los padres y madres de familia están poniendo todo lo que tienen y pueden, y las y los estudiantes están ávidos de seguir aprendiendo, pero, “a pesar de eso, no están aprendiendo”.

Esa es la verdad, señaló, y los déficits de aprendizaje van a ser enormes si no se cambian las prioridades de inversión del sistema educativo nacional, para darle mucha mayor atención y mejores recursos a regiones como la costa chica de Oaxaca que, aunque es una zona rural, no está aislada, pues la mayoría de sus comunidades están al borde de la carretera.

En la presentación de Educar en contingencia en la costa oaxaqueña, organizada por el Departamento de Educación de la Universidad Iberoamericana, también participaron: el Dr. Luis Javier Cuesta Hernández, director de la División de Humanidades y Comunicación de la IBERO; la Dra. Luz María Moreno Medrano, directora del Instituto de Investigaciones para el Desarrollo de la Educación (INIDE) de la IBERO; el Dr. Pedro Flores Crespo, académico de la Universidad Autónoma de Querétaro; y el Dr. Marco Delgado Fuentes, docente de la Universidad de Derby (Inglaterra).

Este material se comparte con autorización de la IBERO

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México: Educación en pandemia. Inicia regreso forzado a clases presenciales

Por:  Arturo Méndez

Este lunes, 30 de agosto, el gobierno de la 4T pega un salto en la política irresponsable que ha mantenido durante la pandemia de Covid-19. Más de 30 millones de niñas, niños y adolescentes, junto con sus respectivas maestras, maestros y el resto del personal escolar, inician el ciclo escolar con clases presenciales, en medio del pico de contagios de la tercera ola en México.

Hasta el día de hoy, en su mañanera, López Obrador repite que las clases presenciales son voluntarias, pero lo cierto es que en las escuelas, por instrucciones de la SEP, se ha establecido que no habrá clases a distancia, lo que significa una presión para que madres y padres envíen a sus hijos a la escuela. Las opciones, entonces, son el rezago educativo o el riesgo de contagio.

Para el personal escolar, la supuesta voluntariedad de la que hablaron no hace mucho tanto AMLO como Delfina Gómez, no fue más que una mentira.

 

Otra mentira, o promesa incumplida, es que regresaríamos con semáforo verde. Sin embargo, con la declaración de la educación como sector esencial, ya no importa el color del semáforo epidemiológico y las clases presenciales se mantienen a toda costa. En el mismo sentido, la SEP modificó sus protocolos para que, cuando haya contagios en las escuelas, estas no suspendan clases presenciales.

Como es sabido, la variante delta del virus ataca con mayor frecuencia a niñas, niños, adolescentes y jóvenes, justamente el sector de la población (menores de 18 años) que no ha sido vacunado y que por lo tanto es más vulnerable en caso de contagio. Sin embargo, no está en los planes del gobierno la vacunación de este sector, así como no lo está tampoco aplicar el refuerzo –recomendado por la farmacéutica- de la vacuna Cansino para el magisterio. Por otra parte, este regreso a clases presenciales, que implica la movilidad y concentraciones en el transporte de más de 40 millones de personas, se da mientras que sólo alrededor del 40% de la población tiene ya el esquema completo de vacunación.

En cuanto a las escuelas, muchas no cuentan siquiera con agua, o les falta mantenimiento, mientras que el Estado no garantiza tampoco personal para atención médica y psicológica, ni los insumos necesarios para la limpieza y el cuidado de la salud de la comunidad escolar, ni transporte seguro. Por el contrario, de manera perversa, se deja en manos de docentes la tarea de pedir insumos a nuestras alumnas y alumnos, en medio de la crisis económica que atravesamos, acelerada por la pandemia, y que de conjunto han significado en muchos casos pérdidas del empleo, pauperización y la muerte de quienes jugaban un papel de sostén del hogar.

En estas condiciones, la responsabilidad de organizar la vida escolar recae también en las y los docentes, pero además en el marco de rígidos lineamientos. Aunque al parecer la dureza con que se aplican las disposiciones de la SEP varía según el estado, en la CDMX se imponen con el mayor rigor y sólo existe la posibilidad de dividir en diferentes días la asistencia del alumnado, pero con jornadas completas, incluso en escuelas de tiempo completo, lo que significa que niñas, niños y adolescentes tendrán que pasar hasta nueve horas en la escuela.

 

Unámonos frente a la imposición

Luego de mantener la incertidumbre y la confusión, lo cual abonó a mantener desorganizada a la comunidad escolar, ahora el gobierno impone el regreso a clases presenciales en las peores condiciones, todo avalado por los charros del SNTE.

Esta situación ha generado diversas expresiones de rechazo, por distintas vías, tanto por parte de madres y padres de familia como por parte del magisterio. En el caso de la CNTE, en estados como Oaxaca, Chiapas y Michoacán anunciaron que iniciarían el ciclo escolar a distancia, lo que muestra el potencial de la organización de las y los trabajadores de la educación.

Sin embargo, frente a la imposición actual y las consecuencias que se vienen, es necesario que la organización desde las escuelas, la unidad del magisterio con madres y padres de familia y la movilización unitaria se extiendan y se coordinen a nivel nacional, exigiendo durante este proceso que se abra la posibilidad de la educación a distancia, con medios como internet y equipos de cómputo garantizados por el Estado, y que de incrementarse los contagios se suspendan las clases presenciales. Esto en la perspectiva de sumar las suficientes fuerzas para un paro educativo nacional, que imponga las condiciones para un regreso presencial seguro, como la vacunación de toda la población con esquemas completos, semanas consecutivas con semáforo verde, condiciones dignas en las escuelas, con todos los servicios, transporte e insumos sanitarios garantizados por el Estado, entre otras.

Desde la agrupación Nuestra Clase consideramos que la CNTE, como principal referente de lucha del magisterio nacional y mientras enfrenta una campaña de linchamiento mediático y por parte del gobierno (la cual rechazamos), debe romper con la confianza en López Obrador y ponerse al frente de impulsar esta perspectiva independiente.

Fuente de la información e imagen: https://www.laizquierdadiario.mx/Inicia-regreso-forzado-a-clases-presenciales

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México: Lucha magisterial.AMLO descalifica la protesta social: ahora compara a maestros con el FRENAA

Por: Heraclio Terán

Tras los hechos del 27 de agosto, profesores han sido objeto de una feroz campaña de difamación que compara a la CNTE con grupos ultraderechistas.

En su gira por el Estado de Chiapas durante este fin de semana, López Obrador envió un mensaje a la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE): “ni FRENAA ni la CNTE detienen al presidente”.

Esto se da en el marco de una fuerte embestida que Rafael Barajas (el Fisgón), titular del Instituto Nacional de Formación Política del Morena, así como legisladores morenistas, distintos intelectuales afines a la 4T y la estructura propagandística del Morena, han llevado a cabo contra profesores de Chiapas, particularmente de la sección 7 y 40 del SNTE-CNTE.

Estas nuevas agresiones que el aparato mediático de la 4T ha ejercido contra profesores giran en torno a la insistencia en llevar a cabo una comparación, completamente fuera de lugar, de la CNTE con el grupo derechista denominado “Frente Nacional Anti-Amlo” (FRENAA), cuyo dirigente es el empresario conservador y reaccionario Gilberto Lozano González.

Las calumnias no terminaron ahí. El Fisgón y otros personajes encumbrados en la cúpula morenista han llegado a insinuar que la CNTE sección 7 actúa bajo lineamientos del multimillonario Claudio X González y de la coalición Va Por México.

Estas acusaciones se dan después de que el viernes 27 de agosto profesores de las secciones 7 y 40 de Chiapas, así como estudiantes normalistas, trabajadores del sector salud y madres de desaparecidos esperaran en la entrada de las instalaciones de la Séptima Región Militar en Tuxtla Gutiérrez a la caravana de camionetas que llevaría a López Obrador a dar su conferencia mañanera.

AMLO: compromisos incumplidos

¿La razón de ello? Solicitar, con justa razón, que el presidente respondiera a distintos compromisos que ha establecido con los grupos mencionados. ¿En torno a qué cuestiones ha empeñado su palabra López Obrador? En el caso de trabajadores de salud, se solicita que se cumpla con la basificación prometida por el gobierno federal a inicios de la pandemia, además que se reinstale a trabajadoras y trabajadores que han sido despedidxs injustificadamente durante la emergencia sanitaria, aún cuando han estado trabajando en primera línea de combate al Covid-19.

Respecto a los normalistas, a principios de junio AMLO se comprometió públicamente a entablar un diálogo con este sector estudiantil con el objetivo de lograr un aumento en el presupuesto a normales, sobre todo a las del ámbito rural, así como de concretar la liberación total de 95 (74 mujeres y 21 hombres) estudiantes de la Normal Rural de Mactumactzá reprimidxs en mayo.

En esa ocasión las estudiantes denunciaron haber sido objeto de agresiones sexuales por parte de policías. El gobierno de dicha entidad se ensañó con las estudiantes: las 74 fueron liberadas de manera condicionada, a pesar de las agresiones sufridas. El diálogo que solicitan estudiantes es también para lograr la liberación incondicional de las compañeras.

En cuanto a las y los profesores de la sección 7 y 40 del SNTE-CNTE, lo que se solicita es ser escuchados para lograr un retorno seguro a clases, así como dar continuidad a los diálogos con miras a lograr cambios constitucionales de fondo en el artículo 3° y sus leyes secundarias, pero también de obtener la reinstalación de profesores despedidos por su activismo político. En cuanto a las madres de desaparecidos, la justa exigencia gira en torno a obtener apoyo gubernamental para lograr avances para encontrar a sus hijxs.

Las demandas de estos grupos son totalmente justas y razonables, mientras la postura presidencial es intransigente: “Me dejan pasar, me respetan y luego hablamos” y “el presidente no puede ser rehén de nadie”, fueron sus palabras.
La postura de AMLO ante la protesta social en Chiapas es congruente con su insistencia en el regreso a clases presenciales este 30 de agosto. Su prioridad, en medio de la tercera ola de la pandemia, es imponer una “nueva normalidad” y estabilidad para los negocios capitalistas, en las cuales se naturalice la pandemia y sus nefastas consecuencias.

La CNTE y el Frenaa: sin puntos de comparación

La campaña de difamación contra la CNTE no cuenta con sustento alguno. No hay nada que permita identificar a la lucha del magisterio ni de los otros grupos involucrados en lo ocurrido el 27 de agosto con sectores de extrema derecha, tal como pretenden hacerlo de manera totalmente difamatoria personajes como Rafael Barajas (el Fisgón) y el mismo presidente Andrés Manuel López Obrador. Todo lo contrario.

Desde hace 41 años el magisterio democrático de Chiapas, codo a codo con otros contingentes de México ha combatido, de manera persistente, las políticas neoliberales y proimperialistas que han impulsado las distintas administraciones del gobierno federal sexenio a sexenio, especialmente durante los momentos de mayor y más brutal represión.

En cambio, el Frenaa es una agrupación que difunde y actúa en congruencia a un discurso extremista, xenófobo, misógino, saturado también de elementos conspiranoicos al más puro estilo de personajes de la ultraderecha estadounidense como Alex Jones. Aún hay más.

En su sitio de internet este Frente se define como “…un movimiento social de los mexicanos que pagan impuestos, que actúan como MANDANTES constitucionales, jefes, patrones de los servidores públicos a quienes pagamos sus sueldos para servirnos. Nos sentimos los dueños de México…” (SIC) y, finalizan planteando, “No somos un sector de México, #SomosMéxico”. (SIC)

Como se han dicho anteriormente, el Frenaa es dirigido por personajes como Gilberto Lozano, quien fue ejecutivo del regiomontano Grupo Alfa, empresa señalada por gozar de condonación de impuestos durante varios sexenios; fue parte también del consejo de administración de la Cervecería Cuauhtémoc-Moctezuma; integró el consejo administrativo del Hospital “San José”, fundado por Alfredo Sahagún de la Parra, padre de Martha Sahagún, esposa de Vicente Fox.

Esta agrupación cuenta con una agenda que considera que todo orden social debe regirse por los valores supremos del libre mercado y la iniciativa privada. La orientación de este frente se encuentra claramente vinculada a demandas propias de la extrema derecha, y también fuertemente ligada a agrupaciones conservadoras antiderechos en contra del aborto y el matrimonio igualitario, por mencionar algunos otros ejemplos.

Al comparar a la CNTE con el FRENAA AMLO despliega una maniobra ideológico-política para descalificar todo cuestionamiento a su gobierno. Ante ello, es necesario que las y los trabajadores junto con los sectores populares, apoyen las justas demandas del magisterio.

Frente a la ofensiva del gobierno y los empresarios contra la educación, las y los maestros de la agrupación Nuestra Clase han planteado una serie de propuestas ante esta situación, llamando a la CNTE a impulsar la unidad del magisterio en las calles con una política combativa e independiente del gobierno y de la derecha.

Fuente de la información e imagen: https://www.laizquierdadiario.mx

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La escasez de vacunas y la falta de infraestructura lastran el regreso a clases en América Latina

Nodal

Escuelas sin agua, aulas mal ventiladas o muy pequeñas para garantizar la distancia social que exige la pandemia; maestros agotados y mal pagados; falta de vacunas y sistemas de salud deficientes; grandes extensiones selváticas o montañosas sin acceso a internet.

La lista de desafíos que enfrenta el regreso a clases en América Latina es enorme. En su informe regional de abril, Unicef, la oficina de la ONU para la infancia, decía que al 31 de marzo solo ocho países tenían sus escuelas totalmente abiertas (Costa Rica, Nicaragua y seis islas del caribe), 10 países las tenían cerradas (entre ellos México, Venezuela y Perú) y otros 18 países las mantenían parcialmente abiertas (Argentina, Chile, Colombia, Bolivia, Paraguay y Ecuador, entre otros).

«Tres de cada cinco niños y niñas que perdieron un año escolar en el mundo durante la pandemia viven en América Latina y el Caribe», advertía Unicef. Cinco meses después, la región intenta revertir esa realidad, aunque con grandes diferencias entre países.

Demoras en la región andina

Venezuela es el país que más tiempo ha mantenido sus escuelas cerradas y el que más ha demorado la reapertura, en una región en la que también se puede incluir a Colombia, Ecuador y Perú. El gobierno de Nicolás Maduro cerró las aulas el 13 de marzo de 2020 y a poco más de un mes del inicio de un nuevo ciclo hay siete millones de alumnos en el limbo. El presidente ha ordenado el regreso a las clases presenciales a partir de octubre, una promesa que ha chocado con una dura realidad sanitaria: solo el 4% de la población ha recibido la vacuna completa contra la covid-19. Se suma, además, la falta de maestros.

La líder sindical Raquel Figueroa advierte de que 100.000 docentes han emigrado del país o han dejado la profesión durante los últimos cinco años, expulsados por la crisis política y económica. «Si hay un 40% de déficit de maestros, ¿cómo se van a abrir más turnos para reducir el número de alumnos por cursos, por ejemplo?», dice. Un maestro de escuela cobra en Venezuela el equivalente a ocho euros mensuales.

El Gobierno de Colombia, en tanto, anunció este mes el regreso a clases presenciales en el sistema público, tras un año y medio de suspensión. La decisión no ha caído bien en los sindicatos, que han convocado manifestaciones. Hoy, a pesar de la directiva, más de la mitad de los colegios públicos siguen cerrados, según cálculos del Ministerio de Educación. El sistema tiene además un grave déficit de infraestructuras, sobre todo en las zonas rurales. La realidad es otra en Bogotá, donde se ha avanzado desde enero hacia una reapertura gradual de los colegios: más del 99% de las escuelas públicas de la capital ya han regresado a las aulas.

Problemas similares de infraestructura afectan a Perú. Según datos oficiales, solo en Lima Metropolitana hay más de 14.600 colegios que no están en condiciones de garantizar las medidas de protección contra la covid-19 o están en barrios con alta transmisión del virus. Perú ha destinado este año unos 123 millones de dólares (unos 104 millones de euros) para que los colegios estatales habiliten lavamanos portátiles donde faltan servicios higiénicos, «pero muchos no tienen acceso directo a agua», dice José Carlos Vera, director de Gestión Descentralizada del Ministerio de Educación.

Para compensar la falta de clases, Vera indica que el ministerio ha creado el programa Aprendo en Comunidad, con 185 lugares para actividades recreativas, deportivas y de socialización. El regreso total a las aulas no será, en cualquier caso, antes de finales de año, cuando el Gobierno espera haber vacunado a los 675.022 maestros del sistema público. Al día de hoy, solo el 50% de los maestros ha recibido la inyección.

El vecino Ecuador también avanza hacia la presencialidad desde junio, por ahora en forma voluntaria. En el estreno del curso escolar, el Gobierno del conservador Guillermo Lasso dispuso que los centros de primaria y secundaria podían voluntariamente iniciar el retorno a las aulas si cumplían con los protocolos de cuidado. El proyecto arrancó con 1.301 centros públicos y privados de primaria y secundaria.

La mayoría, más de 1.000, eran establecimientos públicos y en zonas rurales, donde el acceso a internet es más limitado. «Los padres de familia que decidan no enviar a sus hijos a la escuela continuarán sus estudios en casa», anunciaba entonces el Ministerio de Educación. Casi tres meses después, hay 2.691 escuelas de primaria y secundaria autorizadas para la presencialidad. Solo 270.000 alumnos, de un total de 4,4 millones, asisten de forma completa a las aulas.

Brasil, a dos velocidades

Brasil ha estado 13 meses con las clases cerradas. Desde principios de agosto, finalmente, las escuelas públicas han comenzado a reabrir en casi todos los Estados; los que faltan esperan hacerlo en septiembre. No existe, sin embargo, una regla única para el regreso, en un país enorme donde las regiones tienen mucha autonomía. Algunas capitales, como Manaos (en el Estado de Amazonas), han vuelto totalmente a la presencialidad, mientras que otras como Fortaleza (en Ceará) tienen un modelo híbrido, con los alumnos por turnos y parte de las actividades a distancia.

En cualquier caso, ir al colegio no es aún obligatorio para los alumnos y varios gobernadores han optado por establecer capacidades máximas para garantizar la distancia entre los alumnos. En la ciudad más poblada del país, São Paulo, el 64% de los estudiantes ya participa en clases presenciales, mientras que el 36% todavía está en actividades en línea.

Desde el inicio de la pandemia, son los estudiantes más pobres los que han tenido menos acceso a la educación a distancia en Brasil. Muchos incluso han dejado de estudiar porque ni siquiera tienen un móvil o acceso a internet. El año pasado, 172.000 niños de entre 6 y 17 años abandonaron la escuela en el país, según una estimación de un informe del Banco Mundial. En las escuelas privadas, en cambio, las puertas se abrieron el año pasado en gran parte del país, tras una intensa presión de las empresas, que aseguraron estar mejor preparadas para seguir las medidas sanitarias. En São Paulo, por ejemplo, están autorizadas a funcionar al 100% de su capacidad.

México vuelve a clases

México es uno de los países del mundo que ha mantenido las aulas cerradas durante más tiempo, unos 17 meses, y la voluntad del Gobierno es abrirlas ya, este lunes, de forma universal. A ello están convocados todos los alumnos y profesores desde los más pequeños hasta el fin de la secundaria. El regreso a las clases ha encontrado grandes reticencias por parte de los docentes, molestos algunos por la falta de pago de su salario, y otros porque no creen que las escuelas tengan las condiciones sanitarias suficientes para volver a la normalidad. Muchos centros en México no cuentan tan siquiera con agua corriente y durante el cierre pandémico han sido saqueados.

Tampoco las familias están convencidas con la presencia de los niños en las aulas. Temen contagios entre los suyos derivados de la escuela, aunque lo cierto es que millones de niños están en las calles, en las tiendas, en cualquier sitio, porque toda la economía está abierta. Una encuesta de una asociación de nombre elocuente, AbremiEscuela, certificó 97 contagios en 23.108 escuelas que estuvieron más de un mes abiertas en estos tiempos en diferentes Estados.

«La vida es primero», dicen en la coordinadora sindical CNTE, cuyos maestros asociados han rechazado la idea de volver a las aulas y prefieren seguir dando clases en línea. Los docentes, sin embargo, ya recibieron su vacuna, aunque fue la china CanSino, que ha despertado algunas suspicacias sobre su protección. Algunos maestros han optado por añadir otra dosis de distinto laboratorio.

El Cono Sur, a ritmo de vacunas

Argentina, Uruguay y Chile avanzan, con restricciones, hacia la normalización educativa. El primero regresará a la «presencialidad plena» el 1 de septiembre, tras un año y medio de medidas excepcionales. El curso lectivo de 2020 se desarrolló, salvo las dos semanas iniciales, de forma virtual, con las aulas cerradas. En 2021, los profesores fueron incluidos entre el personal prioritario para recibir la vacuna y cada provincia organizó el cronograma de regreso a la presencialidad. Primero, con las clases divididas en burbujas repartidas en el horario escolar. A partir de la próxima semana, con el mismo número de alumnos que antes de la pandemia, pero manteniendo medidas de prevención tradicionales.

Otro país con altas tasas de vacunación ha sido Chile. El país ha reabierto el 74% de los colegios, según datos del Ministerio de Educación. La cifra coincide con la mejor situación sanitaria de toda la pandemia y masividad en la vacunación. Mientras la positividad está en el 1,1%, un 84,4% de la población objetivo (15.200.000 personas) ha terminado con su esquema de inmunización contra la covid-19. En cualquier caso, el regreso a clases ha dependido en gran medida del sistema de gestión de los colegios, con más porcentaje entre los privados y menos entre los públicos y lo concertados.

En el municipio de Santiago, el centro de la ciudad donde se encuentran muchos de los privados más emblemáticos, ninguno de los 44 municipales han abierto. En el sur de la ciudad, Patricia Herrera, por ejemplo, tiene a su cargo a sus nietos de 7 y 8 años. «No han pisado el colegio desde los primeros días de marzo de 2020, al inicio de la pandemia», relata al teléfono desde el municipio de La Cisterna. Acuden a un establecimiento en La Pintana, una zona popular de la capital, que no ha abierto en estos 16 meses. «En diciembre terminan las clases, no creo que se reincorporen hasta 2022», se lamenta.

En la región, Uruguay, es el país que menos días ha tenido escuelas cerradas

Uruguay, en tanto, ha sido el país de Sudamérica que menos días ha mantenido las escuelas cerradas. En junio de 2020, cuando gran parte del continente luchaba por detener la expansión del coronavirus y evitar el colapso de sus sistemas hospitalarios, el número de casos en ese país era muy bajo y el Ejecutivo liderado por Luis Lacalle Pou anunció el regreso de las clases presenciales.

Fue un caso único y la decisión se mantuvo el resto del año, pero el panorama cambió en los primeros meses de 2021, cuando el país alcanzó su pico de contagios. A finales de marzo, el Gobierno decidió el cierre de todas las escuelas y el regreso ha sido escalonado. La vuelta fue acompañada del anuncio de que los jóvenes de entre 12 y 18 años serían incluidos en la campaña de vacunación.

La presencialidad de los alumnos de las escuelas primarias se retomó el pasado lunes 7 de junio, día en que retornaron los alumnos de 1º, 2º y 3º año de Primaria de Montevideo, Canelones y Salto. Posteriormente, el lunes 14 regresaron los cursos de 4º, 5º y 6º de Primaria de todo el país, salvo en Montevideo y Canelones. Finalmente, el día lunes 21 de ese mismo mes retornaron esos grupos en los departamentos de Montevideo y Canelones. Las vacaciones de invierno fueron entre el 28 de junio y el 10 de julio, tanto en las instituciones públicas como privadas de todo el país.

Desde el lunes 12 de julio se concretó el retorno a la presencialidad de la Educación Básica de Secundaria y Técnico Profesional. También primero y tercero de educación media superior de Secundaria y técnico profesional. Además, en esa fecha retornó la educación técnica Profesional (UTU) inició las prácticas en distintas especialidades. En tanto, el 19 de julio, retornaron los estudiantes de segundo y tercer año de Educación Media Básica de Secundaria y Técnico Profesional, y también el segundo año de Educación Media Superior de Secundaria de Técnico Profesional. Una vez cumplido los procesos de regreso a la presencialidad, las autoridades de Primaria y Secundaria apuestan a este formato, al tiempo que la virtualidad se mantiene pero en casos puntuales.

Por su parte, en la educación terciaria, estas fueron retomando la presencialidad desde mitad del mes de julio, pero no en todas las facultades. Mientras algunas mantienen un segundo semestre con virtualidad, otras ya están trabajando en formato presencial, pero con los protocolos y medidas dispuestas por el Ministerio de Salud Pública (MSP).

Las medidas, tomadas entre las autoridades de la educación (ANEP – CODICEN) y el Poder Ejecutivo, fueron acompañando la caída de casos positivos, pacientes internados y fallecimientos, y al mismo tiempo el avance de la campaña nacional de vacunación contra el Covid-19, impulsada desde el MSP.

República

La escasez de vacunas y la falta de infraestructura complican el regreso a clases en América Latina

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México | 25 millones de estudiantes reiniciaron clases de educación básica de forma híbrida: presencial y a distancia

Internacionales 

En México, 25 millones de estudiantes de educación básica regresan a clase para comenzar el ciclo escolar 2020-2021 de forma presencial no obligatoria y a distancia en algunos estados, luego de casi año y medio del cierre de las escuelas por la pandemia del COVID-19.

La información la dio a conocer el presidente mexicano Andrés Manuel López Obrador, quién detalló que en algunos estados el retorno será escalonado, con un modelo educativo híbrido, que combina clases presenciales con enseñanza a distancia, refirió la agencia AVN.

En los estados con presencia física de estudiantes, los centros tendrán un límite de alumnos de 50% por grupo y rutinas sanitarias en clases de no más de 45 minutos, para ventilar el aula.

Mientras que en entidades como Ciudad de México, el llamado es general. Convocó a abrir los más de 4 mil planteles donde se atiende a 1.2 millones de alumnos de educación básica, los cuales deberán cumplir los protocolos sanitarios diseñados por las secretarías de Salud (Ssa) y Educación Pública (SEP); según refiere  teleSUR.

López Obrador recordó que el regreso a clases presenciales es voluntario. “A nadie se le va a obligar ir a las escuelas”, dijo al tiempo que resaltó que será la decisión de los padres de familia si mandan a sus hijos al colegio.

“Estamos regresando a clases presenciales en el país, es un día muy importante, porque regresan niños, niñas y adolescentes a escuelas públicas del país y también a escuelas particulares; se inicia el nuevo ciclo escolar”, dijo el jefe de Estado.

Combatir el ocio

Asimismo, destacó la importancia del regreso a clases para evitar que los niños y adolescentes pasen el tiempo dedicado solamente a los videojuegos.

El mandatario mexicano considera que durante el período en casa por el resguardo de la pandemia se han incrementado conductas nocivas dentro de los hogares, con maltrato familiar, entre otros comportamientos insanos, por lo que el regreso a clases tiene la finalidad de cortar esos ciclos de violencia y ocio.

AMLO resaltó que aunque van a continuar las clases a distancia, las clases presenciales son necesarias ya que los menores desarrollan mejor sus facultades cognoscitivas y sociales.

Para la asistencia a la escuela se deben cumplir las medidas de seguridad: el distanciamiento de los alumnos quienes deben ocupar pupitres a no menos de 1.5 m de distancia, el uso obligatorio de tapabocas, lavado de manos frecuente y está estrictamente prohibido tocar usar o prestar cualquier material de uso personal como el lápiz, goma o sacapuntas.

https://www.vtv.gob.ve/mexico-25-millones-estudiantes-reiniciaron-clases-educacion-basica-forma-hibrida-presencial-distancia/

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