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Niños indígenas terminan la primaria bilingüe sin aprender a hablar español

México / 11 de noviembre de 2018 / Autor: Andrea Vega / Fuente: Animal Político

A sus 8 años, Daniel llegó a tercero de primaria sin saber leer ni escribir. Los primeros dos grados los tomó en una escuela de Huachinango, Puebla, comunidad indígena donde vivía y donde todos hablan náhuatl menos los profesores. Les dan clases en español a alumnos que sólo hablan su lengua materna.

De 25 niños inscritos en el grupo de Daniel, solo cuatro aprendieron a leer y escribir. “El maestro no hablaba nada de náhuatl, era de otro pueblo, entonces no nos entendía. Nosotros le entendíamos poco a él”, dice el niño. Aún así, sin entender lo que el maestro decía, todos fueron promovidos al segundo grado, y luego al tercero.

Pero Daniel ya no continuó en esa escuela. En 2017 tuvo que irse a vivir con su tía a Ciudad de México, tras el fallecimiento de sus padres. El tercer año lo cursó en la escuela República de Colombia, en la colonia Capultitlán de la delegación Gustavo A. Madero. Su maestra se dio cuenta que no entendía muy bien español. Tuvo que empezar con él casi de cero en la lecto-escritura. Ahora que el niño cursa cuarto grado a sus 9 años, apenas está haciendo oraciones sencillas. No es un caso aislado.

En el ciclo escolar 2017-2018, 41 mil 795 alumnos hablantes de alguna lengua indígena llegaron a sexto grado de primaria sin saber bien español, condición indispensable para aprender y poder continuar sus estudios. Esto representa el 32.5 % de los 128 mil 361 alumnos inscritos en ese grado (sexto) en las 10 mil 233escuelas primarias delsubsistema de educación indígena del país, de acuerdo con  información de la SEP proporcionada por Transparencia.

El subsistema de educación indígena cuenta, a nivel nacional, con 797 mil 525 alumnos en los seis grados de primaria y con 412 mil 186 en los tres de preescolar. Chiapas tiene el mayor número de casos de niños que en sexto de primaria no saben bien español, con 21 mil 271 niños. Le sigue Guerrero con 7 mil 328, y Puebla con 2 mil 259.

Esta deficiencia en el aprendizaje del español como segunda lengua se da a pesar de que México tiene regulaciones como la Ley General de Derechos Lingüísticos de los Pueblos Indígenas o el reformado Artículo 7 de la Ley General de Educación, que reconocen el derecho de estas comunidades a recibir instrucción tanto en su lengua materna como en español.

La autoridad no reconoce el problema, a pesar de sus propias cifras. Rosalinda Morales, titular de la Dirección General de Educación Indígena (DGEI) de la SEP, asegura que en todo caso el dato de los 41 mil niños monolingües obtenido vía Transparencia es solo un estimado. “Nosotros trabajamos para que todos los niños hablen español”.

En entrevista afirma que en los 9,797 preescolares y 10,233 escuelas primarias indígenas del país sí se imparte una educación intercultural bilingüe, y que a los niños se les enseña el español como segunda lengua y se les da contenidos de las diversas asignaturas en su idioma materno.

Sin embargo, investigadores y lingüistas coinciden en que la enseñanza bilingüe para comunidades indígenas en México es deficiente. “No hay a nivel nacional un modelo para enseñar a los niños hablantes de una lengua indígena, el español como segunda lengua; ni se les enseña a leer o escribir en su lengua materna”, afirma Enrique Hamel, profesor investigador de la UAM Iztapalapa y director del programa Comunidad Indígena y Educación Intercultural Bilingüe (CIEIB).

“Yo no he encontrado una escuela aquí en Ciudad de México de las que reciben niños migrantes donde haya un modelo así”, asegura Rebeca Barriga, investigadora del Centro de Estudios Lingüísticos y Literarios (CELL) de El Colegio de México (COLMEX).

El más reciente libro de la investigadora, Políticas lingüísticas y lenguas indígenas, entre historias, discursos, paradojas y testimonios, compila una serie de investigaciones, entrevistas y visitas a escuelas en donde se corrobora que la educación intercultural bilingüe para comunidades indígenas no es sistemática en el país. Solo hay esfuerzos aislados en algunos estados.

Violencia sobre violencia

Los niños hablantes de lengua indígena van pasando de un grado a otro de primaria entendiendo muy poco de los contenidos escolares. “Es una violencia cognitiva muy fuerte. Recuerdo que yo aprendí a decodificar qué decían las palabras, pero no entendía el contenido de los textos”, dice la lingüista mixe Yásnaya Elena Aguilar.

Fue gracias a que sus tíos la ayudaron y a que le gustaba mucho leer que ella logró avanzar entre niveles escolares. Buena parte no lo consigue. “Muchos de los niños terminan la primaria quién sabe por qué artes. Pero ya en la secundaria se vuelve más complejo todo y muchos desertan”, dice Barriga.

En 2015, de acuerdo a registros del estudio Panorama Educativo de la Población Indígena (PEPIA) del Instituto Nacional para la Evaluación de la Educación (INEE), la escolaridad media de la población de 15 años y más en todo el país era de 9.2 grados, lo que equivale a poco más de la secundaria completa. En cambio la escolaridad media de la población hablante de lengua indígena era de 5.7 grados, ni siquiera el equivalente a la primaria.

“Yo conocía el español porque mis papás trataban de hablarnos en ese idioma en la casa para que lo aprendiéramos y no nos discriminaran, pero mis abuelos y muchos en la comunidad sólo hablaban purépecha, así que esa era nuestra verdadera lengua. Nuestra forma de comprender la vida era en purépecha”, dice

Ana Elena Erape, maestra en Educación Intercultural Bilingüe e investigadora de la UAM Iztapalapa.

Erape cuenta que cuando ella estaba en primaria no encontraba lógica entre el mundo matemático occidental y cómo ella lo vivía en su familia. “Para nosotros el concepto occidental de fraccionar, por ejemplo, es vago y general. Nosotros nombramos diferente si estamos fraccionando algo plano y redondo o algo redondo y con volumen. La palabra fraccionar es incompleta para nosotros, nos deja un vacío de información”.

Enseñar en español a hablantes de lengua indígena, dice Yásnaya Elena “es como si te enseñarán a leer en ruso, sin saber tú ruso. Después además quieren que así aprendamos civismo o matemáticas, en una lengua que nosotros no hablamos y sin habérnosla enseñado nunca como segundo idioma. Por eso hay tan malos resultados en el aprendizaje”.

De los alumnos del último grado de secundaria que hablan una lengua indígena, el PEPIA reporta que 62.4 % obtuvo el nivel insuficiente de logro en el dominio de lenguaje y comunicación; en matemáticas 80.3 % tuvo nivel de logro insuficiente. “Esos resultados son culpa de una educación castellanizadora mal concebida y mal aplicada”, señala Hamel.

Aprender a leer en tercero de primaria

Benita Durán, profesora de cuarto grado de la escuela Primaria República de Colombia en Ciudad de México, dicta un problema matemático. Los alumnos lo escriben en  el cuaderno. Los niños tienen la vista fija en el papel y trazan rápido con el lápiz. Todos menos Daniel. Él mira hacia un lado y hacia el otro, buscando ayuda.

Para que todo quede más claro, la maestra apunta el problema en el pizarrón. Daniel fija la vista e intenta copiarlo. Para cuando termina el primer renglón de tres, sus compañeros ya están debatiendo con la profesora cuál es la operación que deben hacer para resolverlo. Cuando la mayoría del grupo tiene ya el resultado y se pelean por quién pasa al pizarrón, Daniel apenas está terminando la segunda oración del problema.

Una de sus compañeras se levanta de su silla y va junto al niño para ayudarlo a terminar de escribir el ejercicio y explicarle qué operación hacer y cómo. “Eso es lo que le ayuda mucho a él y a mí, que sus compañeros están dispuestos y atentos para apoyarlo”, dice la maestra Benita.

El niño llegó a Ciudad de México hablando poco español. Tuvo que aprenderlo sobre la marcha. Su profesora le enseñó a leer y escribir con la asesoría de integrantes de la Unidad de Educación Especial y Educación Inclusiva (UDEEI) de la SEP. Ahora apenas puede construir frases cortas. Va atrás de sus compañeros en todas las materias.

¿Cuándo Daniel termine la primaria habrá alcanzado el nivel de sus compañeros de clase?, se le pregunta.
–No, pero ya sabrá leer y escribir bien, comprender los textos. En matemáticas está ahorita en operaciones básicas, y lo estamos apoyando para que avance.
¿Podrá cursar secundaria?
–Con dificultades, pero sí. Aunque habría que buscar dónde puede cursarla, que se garantice un espacio donde le puedan dar apoyo tanto de los profesores como de sus compañeros.

En la escuela Primaria República de Colombia donde está el niño, 12 % de los alumnos son indígenas migrantes, con diversos grados de bilingüismo. Hay niños que hablan o son hijos de hablantes de triqui, náhualt y otras lenguas. Casi todos los alumnos ingresan sabiendo español, pero hay casos como el de Daniel. La mayoría está perdiendo su lengua materna.

Guadalupe Guerrero, directora de la primaria, dice que a ella y a su equipo de docentes les gustaría ofrecer una verdadera educación intercultural bilingüe a sus alumnos migrantes, “pero no tenemos un solo profesor que hable lengua indígena. Vino un docente hablante de triqui una vez, supuestamente iba a hacer su servicio social aquí, estuvo solo un día y los niños estaban muy contentos, pero ya no vino”.

Rosalinda Morales, titular de la DGEI en la SEP, dice que tan existe la educación intercultural bilingüe en las escuelas indígenas de nivel básico que ya se hicieron libros en 22 lenguas (en el país hay 68 con 364 variantes dialectales), y asegura que con esos materiales los niños pueden aprender las diversas asignaturas.

Guadalupe Guerrero dice que la SEP les envía libros en lengua indígena, en náhuatl sobre todo. Pero “son materiales básicos, muy bonitos, muy llamativos, pero no son para enseñar a leer ni para enseñar asignaturas. Son de lecturas, para leerles a los niños. Además, está el problema de que nosotros no hablamos esos idiomas”.

Lo mismo pasa en las escuelas de las comunidades indígenas donde se asignan profesores que no dominan la lengua de la comunidad. Aunque el PEPIA registra que sólo en el 9.5 % de los preescolares indígenas no hay maestros que hablen la lengua materna de los alumnos, diversos investigadores aseguran que ese porcentaje debe ser mayor. “Y aun si la hablan, no la usa en el salón de clases. La idea general de la educación intercultural bilingüe es que los niños deben aprender español”, dice Hamel.

Por ahora, la Primaria República de Colombia está buscando opciones para ayudar a sus alumnos indígenas migrantes a no perder su lengua materna y a revalorizarla. La investigadora Rebeca Barriga, de El COLMEX, y sus alumnos del Seminario de Lingüística y Educación les ayudarán para ofrecer a los estudiantes mejores opciones.

Fuente del Artículo:

https://www.animalpolitico.com/escuelas-educacion-deficientes/ninos-indigenas-no-hablan-espanol.php

ove/mahv/293637

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Libro: 10 claves de la educación (PDF)

España / 11 de noviembre de 2018 / Autor: José Ramón Ayllón / Fuente: Palabra

Un libro que aborda, de modo sencillo y ofreciendo soluciones prácticas, la respuesta a una pregunta en la que nos jugamos todo, o casi todo: ¿Qué es educar?

Este libro nace de unas conferencias de gran éxito que el autor imparte en España y América. Es el libro que una madre preocupada y un profesor desanimado podrían ofrecer a un hijo o a un alumno, con esta serena propuesta: «Creo que esto es educar, y es lo que me gustaría hacer por ti».

Un texto sencillo, para padres y profesores que buscan soluciones prácticas. Para lectores con poco tiempo. Y también para jóvenes, pues son protagonistas de estos capítulos que abordan 10 puntos esenciales en toda educación:

1. La condición humana

2. Los sentimientos

3. La familia

4. La autoridad

5. El arte de escuchar

6. La conciencia moral

7. Los medios de comunicación

8. La gestión del placer

9. El esfuerzo necesario

10. El sentido común y el buen humor

José Ramón Ayllón -www.jrayllon.es- escribe libros de texto y ensayos de ética y filosofía, es autor de varias novelas juveniles y pronuncia conferencias sobre el arte de educar.

Link para la descarga:

https://drive.google.com/file/d/1prgmx0mjYPK7S1NjJc8DYdhftGKTcbRY/view

Fuente de la Reseña:

https://www.palabra.es/10-claves-de-la-educacion-0981.html

ove/mahv/293766

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Más de 24 millones de mexicanos presentan rezago educativo: CNDH

Redacción: DDMX

La Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH) indicó que, a pesar del avance en la armonización del derecho a la educación que lleva trabajado un 85.31% en las legislaciones locales, en 2016 había 24.3 millones de mexicanos que presentaban rezago educativo, de acuerdo con datos del Consejo Nacional para la Evaluación de la Política de Desarrollo Social.

Ver imagen en Twitter
Lo anterior afecta principalmente a los hablantes de lengua indígena, según el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), el 22.4% de hombres y 37% de mujeres de este grupo no saben leer ni escribir. Asimismo, señala que dos de cada tres menores de edad entre seis y 14 años que no asisten a la escuela, son indígenas.

Frente a estas cifras, la CNDH hizo un firme llamado a los gobiernos de las 32 entidades federativas para que cumplan en su totalidad con la armonización legislativa de educación que, se supone, debe garantizar la igualdad de derechos en todas las latitudes del territorio nacional, pero aún persisten fuertes desigualdades e importantes retos en el tema educativo.

Los estados que cuentan con el 92% de armonización normativa del derecho a la educación son Querétaro, San Luis Potosí y Zacatecas; mientras que aquellos con menor avance, es decir del 80%, son Nayarit, Oaxaca y Puebla.

La comisión señaló que entre los avances que presenta la normatividad, están: derecho a recibir educación en su totalidad; protección y promoción de la diversidad de expresiones culturales; libertad de información y comunicación; beneficios de la cultura; acceso a progresos científicos y tecnológicos; garantía de la no discriminación; así como libertad y autonomía académica en la educación de nivel superior.

Fuente: https://www.diariodemexico.com/mas-de-24-millones-de-mexicanos-presentan-rezago-educativo-cndh

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México: El CONACYT recibe a la 5ta generación de jóvenes investigadores

Redacción: Reporte Índigo

Con la incorporación de esta nueva generación suman ya 1508 científicos beneficiados que trabajan en 982 proyectos, que se realizan en más de 130 instituciones de edu- cación superior y centros de investigación

Las Cátedras para Jóvenes Investigadores dieron la bienvenida a 213 jóvenes científicos que forman parte de la quinta generación, con lo que se llega a 1508 investigadores beneficiados con este programa en cuatro años.

Enrique Cabrero, director general del Conacyt, reconoció que la institución científica ha tenido que renovarse y transformarse para el ingreso de estos jóvenes investigadores “comprometidos con el avance y el desarrollo de la ciencia en México, que tienen la oportunidad de desarrollar sus habilidades de investigación en proyectos institucionales, empleando ideas, aplicaciones y modelos innovadores y de vanguardia con el objetivo de producir conocimiento”.

Por su parte, el presidente de la Academia Mexicana de las Ciencias, José Luis Morán, expresó su reconocimiento “a esta gran iniciativa que tuvo la actual gestión que encabeza Enrique Cabrero y por su implementación”. Comentó que en la presentación que hizo Conacyt de este programa a principios de la administración, se veía como un proyecto complicado, “relativamente difícil por la estructura de las universidades, principalmente; sin embargo, pronto las autoridades universitarias se percataron que era una iniciativa que venía a enriquecer y darle más fuerza a la comunidad científica en todo el país”.

“Un factor que ha marcado el éxito del programa es la descentralización de las Cátedras con base en la prioridad de apoyar a las regiones menos favorecidas: el 85 por ciento de los beneficiados se encuentran colaborando fuera de la CDMX”, dijo Cabrero.

Fuente: https://www.reporteindigo.com/piensa/el-conacyt-recibe-a-la-5ta-generacion-de-jovenes-investigadores-comprometidos-con-la-ciencia/

 

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México: ¿Son efectivas las aplicaciones educativas para niños en preescolar? Estudio dice que no

Redacción:Observatorio de Innovación Educativa/07-11-2018

Las aplicaciones educativas están fracasando en educar a los niños de preescolar, según un estudio de la la Universidad de California. En los últimos años, ha habido un creciente interés por desarrollar herramientas educativas innovadoras, como las aplicaciones móviles. Más de la mitad de éstas atienden a niños de entre 3 y 5 años; aún así, su efectividad ha sido poco investigada.

En esta etapa los niños procesan la información de manera diferente. Tienen un período de atención más corto, limitaciones visuales y motrices, por mencionar algunas diferencias. Por eso, es de suma importancia que las aplicaciones estén diseñadas para alinearse con sus capacidades cognitivas y sean realmente educativas.

Con esto en mente, un reporte de la Escuela de Educación de la Universidad de California (Irvine, California), analizó 171 aplicaciones educativas de matemáticas y lectura para Android e iOS, con el fin de investigar cómo están diseñadas estas aplicaciones y si sus características de diseño se entrelazan con métodos educativos que se haya comprobado apoyan el desarrollo de niños en esta etapa escolar.

¿Qué debe contener una buena aplicación educativa?

Como los niños de 3 a 5 años apenas comienzan a desarrollar su habilidades de pensamiento cognitivo, las aplicaciones deben ser claras, con objetivos evidentes y simples, que les ayuden a profundizar su conocimiento actual. También es indispensable que repitan o reformulen las instrucciones después de pausas de 30 segundos o más, para mantener su atención, pues muchas veces no entienden a la primera las instrucciones.

Otra clave del éxito de las buenas aplicaciones educativas es la retroalimentación. Dado a que a esta temprana edad los niños apenas están desarrollando sus habilidades de lectura, no es recomendable retroalimentarlos por medio de un texto. Lo mejor es hacerlo de manera auditiva, a través del uso de campanas o de visuales, como una carita feliz. De esta manera, ayudan más al niño a saber si su respuesta fue la correcta y puede apoyarse de una explicación verbal si es la incorrecta.

Las recompensas dentro de las aplicaciones también juegan un papel importante en el aprendizaje, estas pueden ser diseñadas para guiar al usuario. Premiar a los usuarios desbloqueando niveles, en lugar de dar insignias o puntuaciones, ayuda a que los niños se esfuercen más en tareas educativas para seguir avanzando en el juego.

Esta estructura de nivelación también puede diseñarse para aumentar gradualmente la dificultad a la par que el niño incrementa la comprensión del material o a disminuirla si empieza a tener dificultades, convirtiéndose en una aplicación de aprendizaje personalizado.

 Foto: Bigstock
Con la pantalla táctil, las aplicaciones pueden desarrollar interacciones basadas en el movimiento para ayudar a los niños en preescolar a comprender temas o habilidades como contar. Para lograrlo, deben tener una interfaz se alinee con sus capacidades motoras. Un ejemplo es usar tamaños suficientemente grandes para facilitar el tacto.
Análisis de las aplicaciones en el mercado
Aunque más de la mitad de las aplicaciones educativas de Apple, Google Play y Amazon se enfocan en usuarios menores a 5 años, muchas fracasan en proporcionar los elementos clave para apoyar su aprendizaje. Al examinar el contenido, se descubrió que el 89% de las aplicaciones se diseñaron utilizando ejercicios de práctica y entrenamiento como preguntas cerradas. Esto sólo cuestiona a los niños sobre lo que ya saben, a base de prueba y error, en lugar de proporcionar conocimiento nuevo. De las aplicaciones de respuestas abiertas, muchas no evaluaban si la solución era la correcta o no.

En cuanto a objetivos, en el 79% de las aplicaciones fueron claros con sus usuarios sobre las metas de la misma. En el caso de aplicaciones enfocadas en las matemáticas, el 51% tenía como meta contar números u objetos y el 41% reconocer números. Lo más inusual fue identificar números pares e impares y monedas (0.01% cada uno). En el caso de apps para la alfabetización, los objetivos más comunes fueron identificar letras (33%) y sonidos (27%). Muy pocas enseñaban a diferenciar vocales y consonantes o a completar oraciones.

Cuando se trata de instrucciones, sólo el 19% no proporcionó ninguna, lo que obliga al usuario a aprender a base de prueba y error. El 33% brindan instrucciones moderadas, por ejemplo, “¿cuántos perritos hay en la imagen?”. Y sólo un 25% proporcionó instrucciones adicionales como “¿Cuántos perritos hay en la imagen? Toca el número correcto”.

A la hora de comunicar las reglas, el 79% lo hizo de manera verbal; de esas, un 36% lo combinaron con texto.  Otro tanto, el 13% proporcionó un apoyo visual, como iluminar los perritos contados, por ejemplo, mientras los usuarios los contaban en voz alta. Debido a la edad de los usuarios, muchas veces no entienden las instrucciones iniciales, por lo que repetirlas es de suma importancia, máxime después de una pausa que sobrepase los 30 segundos. De las 171 apps investigadas, cerca de veinticinco (15%) las repitieron después de la pausa y sólo diez (6%) las reformuló para que fueran más fáciles de entender.

La retroalimentación es otro aspecto a mejorar en las aplicaciones, pues muchas veces no ofrecen explicación de por qué la respuesta es correcta o incorrecta. En el caso de aplicaciones de matemáticas, por ejemplo, el 87% no daban explicaciones o hacía que el usuario repitiera el ejercicio hasta acertar. De las que sí ofrecían comentarios adicionales, sólo el 7% ayudan a que el niño comprenda en qué se equivocó. En el caso de alfabetización, sólo del 10% al 23% proporcionan retroalimentación.

Sobre la manera de hacerlo, el 29% usaba efectos de sonido y de ese porcentaje, el 74% utilizó comentarios verbales, el resto utilizaban campanas o aplausos. En cuanto a retroalimentación positiva, el 73% permite al usuario visualizar las respuestas correctas, un 68% usa efectos visuales como confeti o fuegos artificiales y un 23% utilizaron texto.

Muy pocas aplicaciones daban apoyo para entender cuando las respuestas eran erróneas. El 65% sólo usaba efectos de sonido cuando la respuesta estaba mal, el 57%, imágenes (como una X) y un 47% lo hacía a través de comentarios. Ninguna de estas funciones guían al usuario a entender por qué su elección es incorrecta o cómo mejorar.

Por otro lado, el 50% de las aplicaciones usan recompensas para premiar al usuario, sin embargo, menos del 2% de las aplicaciones proporcionan recompensas educativas. Ese porcentaje se usa para avanzar de nivel o premiar al personaje dándole una nueva habilidad basados en el éxito de otras lecciones. La investigación también descubrió que, en el tema de desafíos, el 42% de las aplicaciones de matemáticas aumentaban su dificultad según el avance del usuario, comparado con sólo 20% de las aplicaciones de alfabetización.

 Foto: Bigstock

En cuanto a interacciones con la pantalla táctil, el 65% utilizaron arrastrar el objeto, 27% trazar a lo largo de la pantalla para completar ejercicios, y ninguna recursos como movimientos para acercar y alejar las imágenes, lo cual ayuda al desarrollo motor fino.

La investigación concluyó que desafortunadamente, aunque más de la mitad del mercado de aplicaciones educativas están enfocadas en niños de 3 a 5 años, la mayoría resultan inefectivas al no adaptarse al desarrollo de los niños. En elementos clave como la retroalimentación, hacen falta ayudar a comprender los errores y cómo mejorar. Al usar un modelo de prueba y error no se guía al niño a deconstruir, reflexionar y dominar el contenido educativo antes de avanzar en el juego.

Además, muchas de las aplicaciones no tienen un desafío guiado, pues fallan en adaptarse al avance del niño porque no aumentan o disminuyen la dificultad según el resultado. Claramente, hay trabajo por hacer para mejorar el diseño de las aplicaciones. Pero no todo es negativo, algunas de las aplicaciones investigadas se alinean a las capacidades de desarrollo cognitivo del preescolar y desarrollan habilidades motoras finas durante esta etapa.

Fuente: https://observatorio.itesm.mx/edu-news/apps-educativas-para-nios-pequeos-son-ineficientes-segn-estudio

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