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500.000 niños viven bajo asedio en Siria

30 de noviembre de 2016 / Fuente: https://www.unicef.org

A medida que la violencia continúa aumentando en Siria, la cifra de niños que viven bajo asedio se ha duplicado en menos de un año. Casi 500.000 niños viven actualmente en 16 zonas sitiadas en todo el país, prácticamente aislados de ayuda humanitaria y servicios básicos.

«Para millones de seres humanos en Siria, la vida se ha convertido en una pesadilla sin fin, en particular para los cientos de miles de niños que viven bajo asedio. Los niños están siendo asesinados y heridos, están demasiado asustados para ir a la escuela o incluso para jugar, sobreviviendo con poca comida y apenas ningún medicamento», ha dicho Anthony Lake, director ejecutivo de UNICEF. «Esto no es manera de vivir y demasiados están muriendo”.

En cerca de dos años algunas comunidades han recibido poca o ninguna ayuda. UNICEF estima que, solo en el Este de Alepo, 100.000 niños viven sitiados.

En ausencia de espacios seguros, los niños están acudiendo a parques infantiles, escuelas y hospitales subterráneos para continuar jugando, aprendiendo y cuando es necesario, recibiendo atención médica.

En una zona sitiada, un grupo de voluntarios construyó una zona de juego y un parque infantil uniendo una serie de sótanos. De media, alrededor de 200 niños acuden a este espacio cada día. En otro lugar bajo asedio, una escuela subterránea ofrece a 50 niñas la posibilidad de seguir aprendiendo.

Cerca de llegar a los seis años de conflicto, UNICEF hace un nuevo llamamiento a todas las partes para que se levante el asedio en las zonas afectadas a lo largo de Siria y se permita y facilite el acceso humanitario de forma inmediata, incondicional y constante a todas las áreas del país.

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Descarga de imágenes de niños en parques infantiles subterráneos y en el Este de Alepo.

Fuente noticia: https://www.unicef.org/spanish/media/media_93417.html

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México: Advierte CNTE acciones de protesta contra Aurelio Nuño en reunión de la Conago

Morelia, Michoacán / 30 de noviembre de 2016 / Por: Ernesto Hernández Doblas / Fuente: http://www.cambiodemichoacan.com.mx/

La Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE) advirtió acciones de protesta durante la reunión de la Conferencia Nacional de Gobernadores (Conago) a realizarse este miércoles en el centro de Convenciones de Morelia, en donde se tratará el tema educativo, y a la que se prevé asista el titular de la SEP, Aurelio Nuño Mayer. Al respecto, Víctor Zavala afirmó que se mantendrán las acciones contra de la Reforma Educativa,además se plantearán cuestiones de educación, la dificultades que, asegura, han tenido en cuestión económica para cerrar el de año derivado de lo que plantea la reforma y la Federación con recortes presupuestales. Añadió que se han tenido algunos avances en cuanto a temas de proyectos de regularización, sin embargo restan otros que el gobierno tiene que atender de manera inmediata, de ahí que urgen a que se abra la mesa de diálogo con el gobernador, a fin de dar solucionar todos los asuntos pendientes de forma rápida. Respecto a la exigencia de que se paguen en su totalidad todas las prestaciones y bonos del 2015, Zavala indicó que el 80 por ciento de los pagos incluye a los pagos federales, sin embargo falta que se les liquide en su totalidad a alrededor de 30 mil docentes. Es de recordar que en el pasado mes de abril, integrantes de la Sección 18 de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE) irrumpieron en uno de los salones del Centro de Convenciones y Exposiciones de Morelia (Ceconexpo), a donde acudiría el secretario de Educación, Aurelio Nuño.

Fuente noticia: http://www.cambiodemichoacan.com.mx/nota-n14487

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Obama: última chance

Por: Atilio A. Boron

Mírate al espejo y pregúntate que has hecho desde ese cargo que has detentado los últimos ocho años, el más poderoso del mundo. Se entiende que hayas encanecido rápidamente, porque la verdad es que has sido la gran decepción de los últimos tiempos. Siempre pensé que la “Obamamanía” que se desató con tu elección era una soberana estupidez, producto del colonialismo mental que afecta a intelectuales, académicos, comunicadores sociales y políticos de casi todo el mundo. Pero nunca llegué a pensar que en la Casa Blanca te iría tan mal.

Tus reformas (la financiera, de la salud, la migratoria, para hablar de las principales) fueron una tras otra un fracaso. No sólo por culpa de los homínidos que pueblan el Congreso de Estados Unidos sino porque, como gobernante, careciste de las agallas para pelear por lo que creías era justo. Tal vez estuvieras amenazado por la mafia derechosa de tu país, es posible; pero igual deberías haber librado combate, y no lo hiciste. Y en materia de política exterior, siendo un inmerecido Premio Nobel de la Paz no dejaste de librar guerras un solo día de tu mandato, y cada martes, rutinariamente, marcabas con un tilde el nombre de alguien que tus cobardes muchachos desde un refugio en Utah o Nevada, mataban con sus drones sobrevolando Paquistán, Afganistán o cualquier otro país del mundo en donde se ocultaron los que los imbéciles que te rodean e informan califican como “terroristas”. Asesinaban impunemente, con los consabidos “daños colaterales”, por supuesto. Tus generales de opereta, inútiles que -como decía Jorge Luis Borges- jamás habían sentido silbar una bala muy cerca de su cabeza, te metieron a fondo en cuanta guerra se librase en el planeta. Te limitaste a deplorar que en los últimos tiempos policías racistas se ensañaran con tus hermanos de raza, cuando deberías haberles proporcionado un escarmiento ejemplar a esos canallas que siguen pensando que todos los afroamericanos y los hispanos son criminales, como luego lo diría, sin tantas vueltas, Donald Trump.

Con la ayuda de Hillary Clinton diste vida al monstruoso Estado Islámico, causante de una crisis humanitaria de proporciones desconocidas desde los tiempos de la Segunda Guerra Mundial. Tu ex Secretaria de Estado se limitó a decir que “nos equivocamos al elegir a nuestros amigos”, cuando merecerían, tanto ella como tú, ser enviados a la Corte Penal Internacional por tan criminal elección de amistades políticas. Destruiste Libia, mentiste por años al acusar a Irán de tener un programa nuclear destinado a producir armas de destrucción masiva cuando tu bien sabías que el único país que tiene ese tipo de armamento en la región es Israel, y que lo tiene porque tus predecesores se lo otorgaron y tú no hiciste nada para revertir esa situación. No sólo eso: toleraste que el fascista de Netanyahu fuera a hablar en contra de tu decisión de restablecer el diálogo con Irán nada menos que ante el Congreso de tu país, cuando podrías haber hecho que las autoridades migratorias impidieran el ingreso de ese energúmeno a Estados Unidos. No contento con destruir Libia e incendiar Siria, Irak y casi todo el Medio Oriente, para debilitar los apoyos de Irán en la región, no dudaste en orquestar un golpe de estado en Ucrania, elevando al rango de combatientes por la libertad a una execrable banda de neonazis a los cuales tus funcionarios del Departamento de Estado alimentaban con panecillos en frente a la casa de gobierno en Kiev.

Ni hablar de lo que has hecho en América Latina: amparaste los golpes de estado en Honduras (2009) y Paraguay (2012), e intentaste tumbar a Correa en el 2010. Hostigaste sin cesar a Venezuela con una guerra económica, diplomática y mediática muchísimo peor que la que el bandido de Richard Nixon (que por serlo tuvo que renunciar a su cargo) decretara en contra del Chile de Salvador Allende. Y fomentaste con tus lugartenientes locales una brutal ofensiva destituyente en contra de Cristina Fernández en la Argentina y el “golpe blando”, otra de tus aportaciones a la política contemporánea, en contra de Dilma Rousseff. Lejos de colaborar con la paz en Colombia has continuado apoyando al paramilitarismo de Álvaro Uribe, y apoyando a gobiernos que criminalizan la protesta social y matan a líderes como Berta Cáceres en Honduras. También, tienes el record en materia de deportación de hispanos (¡dos millones y medio nada menos!) y la masacre de los 43 jóvenes de Ayotzinapa no te ha movido un pelo.

No sigo porque el listado de tus tropelías y crímenes, aquí y en el resto del mundo, sería interminable. Tuviste un gesto de estadista al poner fin al horrible cautiverio sufrido, injustamente, por los cinco héroes cubanos. Pero pese a tu visita a Cuba y a la reanudación de las relaciones diplomáticas con ese país el bloqueo sigue su curso, con toda su ferocidad. Y no puedes culpar de ello a los desvergonzados millonarios que ocupan sus curules en la Cámara de Representantes y en el Senado de tu país. Tu bien sabes que mientras los millonarios constituyen el 1 por ciento de la población de Estados Unidos son el 52 por ciento en el Senado y el 44 por ciento en la Cámara de Representantes. Sabes que eso de la “democracia” norteamericana es una burla sangrienta y que tanto los representantes como los senadores no toleran la existencia de una Cuba socialista a 100 millas de la Florida. Pero hay muchas cosas que tú podrías hacer si no para derogar las leyes del bloqueo al menos para atenuar algunas de sus más graves consecuencias. Y eso está en las atribuciones presidenciales, que no has ejercido sino por cuenta gotas y en asuntos marginales.

Por eso, ya al final de tu mandato y antes de que pases a la historia, ¡y no entrando por la puerta grande precisamente!, podrías tener un gesto de grandeza y desmontar gran parte de la infame telaraña del bloqueo cubano, que ha sometido a este pueblo a más de medio siglo de privaciones y castigos por el sólo hecho de rechazar vivir de rodillas frente a tu país. Y jamás lograrás, ni tú ni tu sucesor, que tal cosa vaya a ocurrir. Porque si hay un pueblo digno y valiente en el mundo ese es el cubano. De modo que, hazte un favor a ti mismo y acaba ya con todo lo que esté a tu alcance para poner fin a una política que ha dejado a tu país como un paria internacional, como un “estado canalla”, objeto de la repulsa universal en Naciones Unidas. Y, de paso, indultar al combatiente colombiano Simón Trinidad, sometido a condiciones absolutamente inhumanas de detención, y al patriota puertorriqueño Oscar López Rivera, prisionero político de tu país por luchar por las mismas causas por las que lucharon Washington, Jefferson y los padres fundadores de los Estados Unidos. Oscar es el preso político que Estados Unidos ha mantenido por más años tras las rejas, en condiciones inhumanas. Tu inacción frente al bloqueo y el ensañamiento contra estos prisioneros sólo ha servido para consolidar aún más el repudio al imperialismo en América Latina y el Caribe.

Demuestra que aún tienes agallas y acaba ya con tanta infamia. Es tu última oportunidad. No la dejes pasar. Tus hijas, de las cuales estás tan orgulloso, te lo agradecerán.

Fuente: https://www.rebelion.org/noticia.php?id=219629

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A las cosas por su nombre

Por: Carolina Vásquez Araya
Uno de los mayores obstáculos para el combate de la violencia contra niñas, adolescentes y mujeres adultas es un vacío conceptual cuya dimensión supera largamente cualquier esfuerzo por desarrollar una sociedad igualitaria. La contraofensiva ante las denuncias de violencia de género se apoyan en argumentos como “los hombres también sufren violencia”, equivalente a colocar bajo un mismo rasero dos realidades opuestas, una de las cuales se sustenta en un poder de la masculinidad establecido a través de los tiempos y perpetuado en las sociedades modernas casi intacto.
Pero esto hay que ponerlo en términos mucho más sencillos si se desea permear esa resistencia a la aceptación del fenómeno. Lo primero es explicar por qué los hombres no sufren violencia de género. La definición de este tipo de violencia debería ser suficiente para aclarar el concepto, pero mejor es ir al detalle y obtener un panorama más amplio, remitiéndonos a la generación misma del trato diferenciado entre hombres y mujeres. Es decir, el momento mismo desde el cual se marca la escala de valor: la perspectiva del sexo del nonato.

En todas las civilizaciones antiguas y modernas las expectativas ante el nacimiento de un nuevo miembro de la familia tienden a favorecer al género dominante, es decir, el masculino. Durante el proceso de crianza en el núcleo familiar, a los niños varones se les inscribe en un estatus superior de autoridad y privilegios en comparación con sus hermanas, lo cual refleja como un espejo las relaciones de la pareja. El hombre debe ser proveedor, protector e independiente. La mujer debe ser obediente (mandato dado desde la ceremonia nupcial) y dependiente de la autoridad masculina. Su papel limitado a servir y dedicarse a la crianza de sus hijos.

Es ahí, en ese preciso instante, en donde se plasma el modelo de violencia y discriminación que perdurará durante el crecimiento y desarrollo de la personalidad. Es la convicción de superioridad impresa en un género, contrastada con la inferioridad del otro. La mujer dócil, sumisa y obediente será el prototipo de lo femenino, mientras el hombre fuerte, agresivo y dominante será la contraparte masculina en un modelo supuestamente ideal.

Esta manera de marcar roles no solo constituye una limitación evidente en el desarrollo de las niñas; también encierra a los niños en un chaleco de fuerza muchas veces contrario a su natural evolución, transformando a ambos en seres incompletos y frustrados.

La violencia, entonces, termina por ser una forma casi inevitable de expresión inducida por la visión limitada establecida por estereotipos sociales y culturales de cómo deben ser y manifestarse las relaciones entre ambos sexos, así como la manera “correcta” de definir sus características. Entonces, el dominio de un género por sobre el otro se manifiesta sin más límites que los impuestos por la forma de crianza, la educación y el autocontrol. Las leyes, por lo general, han sido tan permisivas ante la violencia de género como la sociedad en la cual se desarrollan estas relaciones.

La única manera de reducir la violencia de género, por lo tanto, reside en un esfuerzo legal y educativo enfocado en este fenómeno cuya dimensión, precisamente por ser connatural a la cultura imperante, pasa inadvertido para la mayoría. La igualdad de derechos es mucho más que una parte del discurso correcto. Es un cambio de mentalidad y un compromiso incondicional de respetarla en todos los aspectos de la vida. Es comprenderla en toda su enorme complejidad.

@carvasar

Blog de la autora: https://carolinavasquezaraya.com/2016/11/21/a-las-cosas-por-su-nombre/

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EEUU: Las dificultades que tendrían los ‘campus santuario’ para proteger a estudiantes indocumentados

EEUU / www.univision.com / 30 de Noviembre de 2016

No está claro qué tan lejos pueden ir las universidades para frenar las deportaciones de sus estudiantes.

Los estudiantes en universidades en todos los EEUU les están pidiendo a los líderes de sus escuelas que establezcan los llamados ‘campus santuario’ después de la victoria del presidente electo Trump. La idea detrás de estas peticiones es proteger a los jóvenes que se sienten amenazados por su victoria. Pero no está exactamente claro lo que significa el término ‘campus santuario’ ni qué tan lejos irán las universidades en cumplir con este pedido.

Sin embargo, algunas universidades ya se están moviendo para definir y adoptar el término. Hace dos semanas —después de consultar a los abogados de la universidad y el consejo de administración—, el presidente de la Universidad Wesleyan dijo que ésta se convertiría en un campus santuario, según dijo el periódico estudiantil. La escuela es una de las primeras en adoptar esta identidad y presuntamente ha creado dos cláusulas que explican que parte que no ayudaría con su propia voluntad con los esfuerzos del gobierno de deportar a estudiantes, profesores ni personal indocumentados. Así lo explica el periodico Wesleyan Argus:

“La intención de estas cláusulas es darle respaldo legal a la universidad con motivos constitucionales en una variedad de casos. El más inmediato sería prevenir a cualquier personal de la universidad en ayudar a las autoridades en esfuerzos de deportación. Las declaraciones de la universidad también la cubren contra una demanda federal potencial o una confiscación de fondos, de los cuales el gobierno provee aproximadamente 200 millones de dólares a la universidad cada año.
No está clara hasta cuál punto se aplicaría la cláusula sobre ‘asistencia voluntaria’ si las autoridades federales fueran al campus [de la universidad], pero sí aparentemente asegura que no se hará que recursos como Seguridad Pública y la oficina del secretario de admisiones ayuden a una fuerza de deportación potencial”.

Entre otras cosas, Trump ha prometido deportar a millones de inmigrantes indocumentados que son delincuentes y ponerle fin a un programa de la administración de Obama que otorga alivio temporal de la amenaza de remoción obligatoria a algunos jóvenes que están en EEUU sin papeles. Además, en otro momento Trump propuso prohibirles la entrada al país a todos los musulmanes, aunque desde entonces esa promesa cambió y otra se tratará de “verificación extrema” de inmigrantes de ciertas partes del mundo. En respuesta, los estudiantes en EEUU están pidiendo a sus universidades que apoyen a los estudiantes indocumentados y a otras personas que pudieran ser vulnerables bajo una administración Trump al convertirse en ‘campus santuario’. Sin embargo, ese término no tiene una definición estándar. Y si bien Wesleyan ha tomado pasos para adoptarlo, otras escuelas están cuestionando qué tan viable sea convertirse en un campus santuario.

El término se deriva del concepto de una ‘ciudad santuario’, la cual también varía en cuanto a su sentido. En general, ciudades grandes como Chicago y Nueva York han dicho que servirán de ‘santuarios’ para inmigrantes, normalmente al decir que no entregarán a los inmigrantes indocumentados a las autoridades federales de inmigración. Por ejemplo, hace dos décadas San Francisco prohibió a la policía local detener inmigrantes indocumentados si no tienen cargos en su contra o si no tienen antecedentes de crímenes severos de violencia.

Los estudiantes les han pedido a docenas de universidades a lo largo del país que aseguren que emplearán procedimientos parecidos. Quieren que las universidades se nieguen a entregar los nombres de estudiantes indocumentados, por ejemplo, y muchos le han pedido a sus universidades a proveer consejería confidencial y servicios legales para tales estudiantes.

Durante su campaña Trump prometió que las ciudades que optasen por no cooperar con las autoridades migratorias “ no recibirán dólares de los contribuyentes”. Trump no puede llevar esta represalia a cabo por sí solo; requeriría aprobación del Congreso y la razón por la retención de fondos federales de las ciudades probablemente tendría que vincularse con su uso propuesto. En años anteriores los demócratas han frenado esfuerzos por los republicanos de cortar fondos federales. Pero como los republicanos ya controlan la Cámara, el Senado y la Casa Blanca, hay una posibilidad de que sean exitosos los intentos futuros de limitar financiamiento para esas ciudades.

¿Podría una administración Trump —con el respaldo del Congreso— también amenazar con retenerles los fondos federales a las universidades al rehusar la emisión de préstamos estudiantiles a los estudiantes en campus santuarios? ¿Podrían retener subvenciones federales destinadas para financiar la investigación académica? Actualmente es difícil determinar si se podrá hacer esto.

Por ejemplo, el sistema estatal universitario de California recientemente reiteró que seguirá siendo un espacio donde se recibirán a los estudiantes indocumentados. Pero en una reunión reciente con el consejo de administración, parece que el canciller Timothy White reconoció que legalmente se le podría obligar al sistema a entregar información. Según el Los Angeles Times, “a no ser que la ley se lo obligue, la Universidad Estatal de California no ‘entrará en acuerdos con agencias policiales estatales o locales, con Homeland Security ni ningún otro departamento federal para la aplicación de la ley migratoria federal’”.

Varios estudiantes de New York University (NYU) se aglutinarion en el Wa...
Varios estudiantes de New York University (NYU) se aglutinarion en el Washington Square Park para pedir que su universidad sea un campus santuario. Univision Nueva York

El cuerpo docente en Trinity College en Hartford, Connecticut —el cual quisiera ver la universidad convertirse en un campus santuario— se reunió hace poco con administradores para “entender mejor lo que son sus expectativas para un campus santuario”, dijo Joanne Berger-Sweeney, presidente de la universidad. Los académicos expresaron interés en la opción de que la universidad rehusara pasar información migratoria a las autoridades federales y en establecer una red de ex-alumnos que estarían dispuestos a ofrecer ayuda legal gratis a los estudiantes indocumentados.

Si bien Berger-Sweeney dice que quisiera apoyar a los estudiantes —entre ellos los indocumentados— en una conferencia reciente que los presidentes universitarios discutieron el concepto del campus santuario y, de acuerdo a la autoridad, “reconocieron que todavía no estamos seguros de lo que se nos está pidiendo”. La represalia financiera es “por supuesto, una preocupación”, dijo. Muchos de los presidentes de universidades que asistieron también reconocieron su obligación de consultar a consejos de administración cuando una decisión —como la de convertirse en campus santuario— conlleva “implicaciones fiduciarias”. Berger-Sweeney indicó que estaría hablando con el consejo de administración de su universidad sobre lo que significaría volverse un campus santuario.

Berger-Sweeney dijo que se sentía razonablemente cómoda en negar la entrega de información sobre estudiantes indocumentados a las autoridades federales de inmigración. Facilitar información entraría en conflicto con los derechos de privacidad de los estudiantes. Pero si una administración Trump propusiera alguna acción que afectaría a muchos más estudiantes —la universidad calcula que menos de un 1% de sus estudiantes son indocumentados— “creo que tendríamos todos tendríamos que pensar en dónde pondremos los límites”, dice Berger-Sweeney.

Y los que están a favor de políticas que limitan inmigración les han advertido a las universidades que tengan en cuenta la seguridad de todos los estudiantes al responder a peticiones que se establezcan como campus santuarios. “Si existiera alguien que presentara un problema en el campus, digamos potencialmente un individuo que la FBI y la ICE saben que está involucrado en el terrorismo y que posiblemente esté planeando un ataque terrorista, y si a lo largo de sus investigación [estas agencias] quieran saber a cuál tipo de cosas este estudiante tiene acceso o cuál es su horario de clases o algo así que formara parte del avance de una investigación que podría salvar vidas, esperaría que las autoridades universitarias verían esto claramente y verían la necesidad de tener una prohibición general en dar información a las autoridades migratorias”, le dijo Jessica Vaughan —directora sénior de estudios de políticas en el Centro para los Estudios de Inmigración— a la publicación académica Inside Higher Ed al describir el peor de los panoramas a nivel hipotético. “Creo que es importante que los administradores universitarios no tomen decisiones arbitrarias en este momento que sean inspiradas por consideraciones políticas o bien por simpatía por estudiantes indocumentados”.

No hay pruebas que sugieran que estudiantes con historial sean un riesgo.
Una opción es designar edificios específicos, como iglesias, como edificios santuario. GettyImages

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Sin embargo, muchos autoridades citaron preocupaciones particulares sobre lo que las políticas potenciales significan para estudiantes indocumentados. Si bien Trump ha dicho en días recientes que priorizaría la deportación de inmigrantes que son delincuentes, por lo general la aplicación de leyes migratorias ha sido un tema popular entre su base de votantes y dirigir los esfuerzos hacia estudiantes universitarios que han recibido aplazamientos temporales de deportación sería una manera fácil de identificar a los inmigrantes indocumentados, porque existe una base federal de datos con todos sus datos. “Esto es lo inquietante”, dijo Tim Cresswell, el presidente del cuerpo docente de Trinity y vicepresidente de asuntos académicos.
Varios legisladores demócratas le han pedido al presidente Obama a que utilice un indulto presidencial (que no podría ser anulado por el Congreso ni un nuevo presidente) para proteger a los jóvenes que han recibido alivio de deportación bajo su administración. Pero la Casa Blanca se negó a hacer esto y notó que el indulto no les daría estatus legal a estos jóvenes. Sólo el Congreso podría hacer eso.

Cresswell también señaló una diferencia importante entre escuelas y ciudades. Si bien las ciudades santuario tienen cuerpos policiales que teóricamente podrían enfrentarse con autoridades migratorias, las universidades no tienen esa gran cantidad de policías. En ese sentido, entonces, identificarse como un campus santuario “realmente no significa mucho”, reconoció.

Otras universidades han dicho más o menos lo mismo en respuesta a las peticiones de los estudiantes para espacios santuario. En una declaración a Inside Higher Ed, la Universidad de Wisconsin dijo que “los policías del departamento policíaco de la Universidad de Wisconsin y del departamento policíaco de Madison tienen autoridad completa de la legislatura estatal de hacer cumplir leyes y regalas aplicables en el campus sin pedirle permiso a la universidad”.

Según el Washington Post, como respuesta a una petición por estudiantes en la Universidad Brown, la portavoz universitaria Cass Cliatt escribió lo siguiente en un correo electrónico: “Basado en una consulta de los abogados de la universidad, entendemos que universidades privadas no tienen protección legal de la incursión por parte de los miembros de agencias policíacas o de la agencia de Cumplimiento de Leyes sobre Inmigración y Aduana”.

Pero Cresswell y Berger-Sweeney también sugirieron que a lo mejor haya fuerza en la unión. Si muchos campus abiertamente se identifican como campus santuario, ¿qué tan realista será la expectativa de que la administración de Trump intentará imponerles sanciones a todas?

Ramona Hernández —directora del Instituto de Estudios Dominicanos en la City University de Nueva York (CUNY) y profesora de Sociología en su campus de City College— dice que apoyar abiertamente a los estudiantes que están buscando un espacio seguro es importante no sólo para universidades sino también para los miembros de la comunidad. (Vincent Boudreau —presidente interino de la universidad— mandó una nota por el campus el día después de las elecciones que hizo eco a la expresión de Hernández).

Hernández —quien reconoció que le preocupa la posibilidad de estudiantes temerosos abandonando sus estudios universitarios— dijo que más allá de centrarse en la legalidad de convertirse en un campus santuario, en los próximos meses será importante que la gente en puestos de liderazgos reafirme que el campus es un lugar receptivo. Según dijo Hernández, en sus vidas diarias los estudiantes quizás experimenten agresión de personas comunes y la preocupación fundamental de los defensores es que los estudiantes “no sientan miedo sobre desplazarse a lugares dentro del campus para recibir servicios”. Actualmente esos servicios incluyen ayudar a los estudiantes indocumentados con preguntas sobre la inmigración, entre otras cosas. Hernández quiere asegurar que esos programas sigan siendo financiados.

En la Universidad Comunitaria de Naugatuck Valley en Waterbury, Connecticut —la cual recientemente se convirtió en una Hispanic-Serving Institution o institución que atiende a los hispanos— la profesora adjunta Julia Petitfrere dijo que el cuerpo docente ha discutido la posibilidad de declararse “educadores sin miedo”. “En mi caso particular, si puedo servir de consuelo o proveer algún recurso, sin duda ven donde estoy yo”, dijo Petitfrere. Reconoce que es probable que la universidad no tendría la autoridad de negarles la entrada a los agentes de inmigración que lleguen al campus.

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En la Universidad Harvard los estudiantes se reunieron con autoridades de la universidad hace poco. Han instado a los líderes universitarios a designar y proteger a un edificio particular como un espacio santuario adonde pudieran ir los estudiantes enfrentando preguntas sobre su estatus migratorio o la deportación.

No es una nueva idea. En algunos casos, las iglesias han servido de espacios santuarios y han recibido a la gente enfrentando la deportación. Hace poco un hombre cuya deportación a México ya estaba programada tomó refugio en una iglesia en Filadelfia en lugar de entregarse a las autoridades de inmigración. Hace unos años una inmigrante indocumentada de Honduras buscó refugio en otra iglesia de la ciudad, la cual también se identifica como una ciudad santuario. Al final las autoridades acordaron en frenar la deportación de esa mujer por al menos unos cuantos años.

El año pasado la Universidad de California en Davis abrió un espacio santuario en su campus que provee asesoramiento legal y otros tipos de apoyo a los estudiantes indocumentados.

Sin embargo, aún no está claro qué tan lejos pueden llegar —o estén dispuestas a llegar— las ciudades, iglesias y escuelas para mantenerse con santuario o hasta dónde llegará la administración Trump para prevenir eso. Hay más preguntas que respuestas en cuanto a la idea de campus santuario en este momento. Pero Berger-Sweeney —presidente de la Universidad Trinity— dijo que ella y otros líderes universitarios seguirán explorando lo que pueden hacer para apoyar a los estudiantes indocumentados, lo cual incluye instarle a Trump a que apoye el alivio continuo de la deportación para estudiantes. “Creo que todos estamos en el proceso de avanzar en lo que se siente como un área desconocido”, dijo. “Ese es nuestro trabajo y seguiremos atentos y le prestaremos atención a ese asunto y más que nada les daremos todo el apoyo posible a nuestros estudiantes”.

Este artículo fue publicado originalmente en inglés en The Atlantic, como parte del proyecto Next America: Higher Education, el cual es respaldado por subvenciones de la Fundación Bill & Melinda Gates y la Fundación Lumina.

 

 

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Los estudiantes salen a la calle para hacer oír su voz

Por: Educaweb

El 17 de noviembre se ha celebrado el Día Internacional del Estudiante, una efeméride que celebra una faceta que todos ejercemos en uno u otro momento, cada vez durante más tiempo. Este año la celebración ha sido especialmente reivindicativa, pues España se halla inmersa en pleno proceso de revisión de la LOMCE, una de sus leyes de educación más polémicas,  en medio de la negociación de los presupuestos y a punto de comenzar un debate para alcanzar un PactoNacional por la Educación.

La Ley Orgánica para la mejora de la calidad educativa ha generado controversia casi desde el mismo momento de su aprobación, en diciembre de 2013. El alumnado y gran parte de la comunidad educativa se ha manifestado en contra en numerosas ocasiones, la última el pasado 26 de octubre; y la próxima, esta misma semana, el 24 de noviembre.

El Sindicato de Estudiantes, una de las organizaciones convocantes, sigue desconfiando de las promesas del Gobierno del Partido Popular. El presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, aseguró en su discurso de investidura que las pruebas de evaluación previstas para el final de la ESO y Bachillerato, más conocidas como reválidas, no tendrían efectos académicos hasta que se alcanzara un Pacto Nacional por la Educación cuando «el decreto que el Consejo de Ministros aprobó en el mes de julio ya decía que este curso no tendrán efectos académicos», denuncia el sindicato.

Tampoco confían demasiado en la Propuesta de Ley que se votó en el Congreso el pasado 15 de noviembre, por la que el PSOE exigía la suspensión  del calendario de implantación de la LOMCE. A finales de la semana pasada se conocía el borrador  del proyecto de real decreto ley que el Ministerio de Educación enviaba a los negociadores del PSOE y se mantiene una reválida de Bachillerato muy similar a la de la Selectividad, con exámenes solo de las asignaturas troncales de 2º, y no de los dos cursos de esta etapa que establecía la denominada ley Wert. La evaluación final de 4º de la ESO también contemplará sólo las troncales de ese curso y pasará a ser muestral, por lo que sólo la tendrán que hacer algunos colegios elegidos por las comunidades autónomas.

El Sindicato de Estudiantes considera que la prueba de Bachillerato supone un «endurecimiento brutal» con respecto a la antigua Selectividad y cuestiona que se busque realmente la calidad educativa. A su juicio, el Gobierno sólo pretende allanar el camino «para expulsar a los estudiantes con más dificultades». Es por ello que no se resigna y mantiene la convocatoria de huelga para el 24 de esta semana.

Un lugar en el Pacto Nacional de la Educación

El Día Internacional del Estudiante también permitió escuchar otra reivindicación estudiantil.  La Coordinadora de Representantes de Estudiantes de Universidades Públicas (CREUP) aprovechó la jornada para redactar un manifiesto que presentó ese mismo día ante el Ministerio de Educación, Cultura y Deporte. En él se solicitaba al «nuevo» ministro,  Íñigo Méndez de Vigo, «un diálogo real» y una «mesa de negociación con todos los sectores implicados a fin de buscar el entendimiento y conseguir alcanzar un pacto educativo que brinde a la sociedad la Universidad que necesita».

En concreto, la CREUP defiende una educación superior pública de calidad y accesible para quienes han visto paralizar su carrera «por culpa  de unos precios que hacen de la universidad un privilegio». El manifiesto recoge tres puntos muy concretos, además de la «incertidumbre» que ha generado la LOMCE: el Real Decreto Ley 14/2012, «el mayor ataque a la Universidad Pública desde su creación», un sistema de becas «incapaz de absorber» a los estudiantes que no pueden pagarse los estudios y el sistema 3+2 (tres años de grado más dos de posgrado) aprobado «sin ningún tipo de consenso».

Universidad pública gratuita

El acceso a la universidad pública de manera gratuita ha sido otro de los caballos de batalla de la comunidad estudiantil. «Caminamos por una  Universidad Gratuita» fue precisamente el lema escogido por la Asociación de Estudiantes Progresistas (AEP), la Asociación de Jóvenes Estudiantes de Catalunya (AJEC), el Sindicato de Estudiantes de los Países Catalanes (SEPC), el Consejo de Estudiantado de la Universidades Catalanas (CEUCAT) y el Consejo Nacional de la Juventud de Catalunya (CNJC) para reivindicar la gratuidad de la universidades públicas catalanas, «comenzando por la equiparación de los precios de máster con los de grado y la reducción de un 30% de los precios y tasas de los estudios universitarios».

Tal sintonía de voluntades pudo haber sido la causa de que, al día siguiente de la manifestación, consiguieran reunirse con el responsable de la Secretaría de Universidades e Investigación de la Generalitat de Catalunya, Arcadi Navarro.

Un trabajo callado

Manifestaciones y huelgas constituyen las expresiones más visibles de la posición del estudiantado. Ahora bien, existen otras menos mediáticas pero tan importantes o más que las anteriores. Se trata de los encuentros  o congresos estudiantiles, espacios donde se puede conocer con más serenidad y profundidad la posición de los estudiantes, aquellos alrededor de los cuales gira la educación, al menos en teoría.

Por ejemplo, entre el 2 y el 5 de noviembre se ha celebrado el VIII Encuentro de Representantes de Estudiantes, convocado por la CREUP y organizado por la Delegación General de Estudiantes de la Universidad de Granada. Al evento acudieron, según la CREUP, 80 estudiantes de 25 universidades españolas y tuvo como principales temas de debate la investigación, el panorama LGTBI (Lesbianas, Gays, Transexuales, Bisexuales e Intersexuales), la contratación y la financiación del sistema universitario español. Y en breve se celebrará también el XVIII Congreso del Sindicato de Estudiantes, con el fin de «organizar la respuesta contra los ataques del Partido Popular a nuestra educación». Dos ejemplos del trabajo discreto de los estudiantes, más allá de las aulas.

Fuente:http://www.educaweb.com/noticia/2016/11/22/estudiantes-salen-calles-hacer-oir-su-voz-10666/

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La necesidad de sentirse en vínculo con la naturaleza

Por: Vicente Berenguer

Bosques amenazados, animales no respetados, ríos contaminados…el ser humano va destruyendo el planeta sin que parezca importarle demasiado. En cambio, lo que sí le parece relevante es que el sistema productivo-consumista siga yendo bien, aunque esto implique que al planeta en general le vaya muy mal. Tremenda contradicción parece encerrarse en el hecho de que al humano le vaya bien (aunque solo a unos cuantos de ellos, ni mucho menos a todos) y al planeta donde habita en cambio le pueda ir mal. ¿Dónde radica la enorme confusión? ¿En qué se basa esta inconsciencia?

El ser humano es un ser generalmente religioso sea cual sea la religión que profese. Postula o proyecta un Dios extramundano y trascendente al que se le debe rendir culto, rezar, alabar e incluso temer. Es un Dios por y para los humanos (quedando los animales y plantas prácticamente al margen de su “cobertura”), pero más, en un Dios solo para los que profesan mi misma religión: mi Dios es el único Dios. Pero además, este tipo de Dios es un ente separado de cada uno de nosotros y yo, en mi individualidad, a la vez estoy separado del resto de humanos y más aún del resto de seres.

Esta es la religiosidad a la que se “somete” gran parte de la población mundial, una religiosidad basada en la separación ontológica, como decimos, primero entre las personas pero más aún entre las personas y el resto de especies. Y ahí radica justamente el problema: en no concebir vínculos espirituales entre nosotros y el resto; en definitiva: en habernos convertido en seres religiosos pero no espirituales. Queremos saber quiénes somos, anhelamos la verdad, pero en realidad nos apartamos de ella y condenamos al resto de seres vivos a la miseria cuando no a su extinción. Y nos seguimos empeñando en postular un Dios extramundano en lugar de intramundano habitando y estando presente ya aquí, en cada uno de nosotros y en cada uno de los seres vivos aunque esto, así es, pueda llevar al planeta a su destrucción.

Pero no, no estamos separados y en cambio estamos en vínculo con la totalidad de la Naturaleza. Por tanto, si dañamos el bosque, contaminamos los ríos o extinguimos a las especies nos estaremos dañando, contaminando o extinguiendo a nosotros mismos. ¿Y qué clase de ser se perjudicaría a sí mismo? Solo un necio o un ignorante.

No se trata pues de crear un vínculo que previamente no existe entre los seres humanos y la totalidad de la Naturaleza, se trata más bien de reconocerlo; de reconocer, como por ejemplo así se desprende de las supuestas palabras que el jefe Seattle le dedicó por carta al presidente de los Estados Unidos Franklin Pierce en respuesta a la pretensión de este de comprar las tierras donde habitaban los nativos norteamericanos ,  reconocer que los humanos y los animales somos hermanos y que todo está relacionado entre sí.

No concibamos pues lo sagrado en otros mundos o dimensiones, concibámoslo aquí: en cada río, en cada mar, en cada ave, en cada bosque y en cada ecosistema, porque solo así seremos capaces de salvar al planeta.

Ecoportal.net

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