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Objetivos globales (post-milenio) en educación. ¿Qué lejos estamos?

Por: Blanca Heredia

El mes pasado se publicó la edición 2016 del Panorama de la Educación: Indicadores de la OCDE. Esta publicación constituye la fuente más completa y actualizada de indicadores educativos comparables internacionalmente para los países de la OCDE y algunos países asociados.

En el Education at a Glance (EAG) 2016 se incluye, por primera vez y además de los datos sobre estructura, finanzas y resultados educativos, un análisis del grado de avance de los países de la OCDE para alcanzar el Objetivo 4, referido a Educación de calidad, de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS). Los ODS, también conocidos como “Objetivos Globales” fueron adoptados en septiembre de 2015 a partir de un proceso deliberativo muy amplio impulsado por las Naciones Unidas y constituyen la agenda global de desarrollo posterior a los Objetivos del Milenio. Los ODS comprenden objetivos en 17 temas con 169 metas específicas para erradicar la pobreza, proteger el planeta y asegurar la prosperidad para todos.

El Objetivo 4 de los ODS: “Garantizar una educación inclusiva, equitativa y de calidad y promover oportunidades de aprendizaje durante toda la vida para todos” contempla las siguientes 10 metas, a ser alcanzadas en 2030:

1. Primaria y secundaria gratuita, equitativa y de calidad, que produzca resultados escolares pertinentes y eficaces para todos los niños y niñas.

2. Acceso a servicios en la primera infancia y a una enseñanza
preescolar de calidad para todos los niños y niñas

3. Asegurar acceso equitativo para todos los hombres y las mujeres a una formación técnica, profesional y superior de calidad

4. Aumentar sustancialmente el número de jóvenes y adultos con las competencias necesarias, en particular técnicas y profesionales, para acceder al empleo, el trabajo decente y el emprendimiento

5. Eliminar las disparidades de género en la educación y garantizar el acceso en condiciones de igualdad de las personas vulnerables a todos los niveles de la enseñanza y la formación profesional

6. Garantizar que todos los jóvenes y una proporción sustancial de los adultos tengan competencias de lectura, escritura y aritmética

7. Garantizar que todos los alumnos adquieran los conocimientos teóricos y prácticos necesarios para promover el desarrollo sostenible

8. Construir y adecuar instalaciones escolares que respondan a las necesidades de los niños y las personas discapacitadas, contemplen equidad de género, y ofrezcan entornos de aprendizaje seguros, no violentos, inclusivos y eficaces para todos

9. Aumentar sustancialmente a nivel mundial las becas disponibles para los países en desarrollo, en particular los menos adelantados.

10. Aumentar sustancialmente la oferta de maestros calificados.

En relación a los Objetivos de Desarrollo del Milenio en materia educativa, el Objetivo 4 de los ODS presenta dos diferencias centrales.

Primero, las metas establecidas abarcan a todos los países y no sólo a los países en desarrollo. Segundo, a diferencia de los Objetivos del Milenio que estaban centrados exclusivamente en cobertura y acceso educativo, los nuevos ODS en educación, si bien incluyen temas de acceso, concentran la atención en la calidad educativa y en los aprendizajes efectivos de los alumnos.

El análisis acerca del progreso de los países de la OCDE para alcanzar el Objetivo 4 incluido en el EAG 2016 constituye el mayor avance hasta la fecha en la materia y forma parte de un esfuerzo más amplio en curso dentro de la organización para desarrollar el conjunto completo de indicadores requeridos para medir de forma consistente el grado de avance de distintos países en relación a las metas educativas de los ODS.

Los resultados del análisis referido distan mucho de ser positivos, incluso para países con altos niveles de desarrollo. Tenemos así, que de los 35 países de la OCDE para los cuales se dispone de datos, sólo 12 de ellos logran ubicarse en el nivel esperado en al menos 5 de las 10 metas educativas contenidas en el Objetivo 4: Australia, Austria, Bélgica, Canadá, Dinamarca, Finlandia, Japón, Corea del Sur, Países Bajos, Nueva Zelanda, Noruega y Suecia.

Sorprendentemente, países como Alemania y Suiza solamente consiguen niveles esperados en 4 de las 10 metas. Estados Unidos, por su parte, presenta niveles esperados en tan sólo 2 de las metas, cifra igual a la de Islandia, Israel, Italia, Portugal, Eslovaquia y Turquía.

México solamente obtiene nivel esperado en una de las diez metas –totalidad de los niños de 5 años matriculados en educación preescolar– cosa preocupante, sin duda, pero no muy sorprendente. En igual situación –nivel esperado en solamente una meta– se encuentran también, sin embargo, los siguientes países OCDE: Chile, Hungría y… Francia.

Mucho que hacer sí, pero, ahora, no sólo en acceso, sino también en calidad educativa y en todos los países, no sólo en los menos desarrollados.

Fuente: http://www.elfinanciero.com.mx/opinion/objetivos-globales-post-milenio-en-educacion-que-lejos-estamos.html

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¿A dónde va la Educación Pública?

Por: Juan Carlos Miranda Arroyo

Parece ser que a la pregunta: “¿A dónde va nuestra Educación Pública?”, se podría contestar fácilmente. Quizá bastaría con entrevistar al Secretario de Educación Pública o a los Subsecretarios del ramo para que nos den su versión al respecto, desde su visión de la alta burocracia del Gobierno Federal; o tal vez sea suficiente con leer algunos documentos como el Programa Nacional de Educación, la Constitución Política Mexicana, así como las leyes secundarias, como la Ley General de Educación, la Ley del Servicio Profesional Docente, la Ley del Instituto Nacional para la Evaluación de la Educación; o bien, los papeles gubernamentales sobre la planificación institucional, que han dado a conocer la misma SEP y los gobiernos estatales.

¿Qué dicen los expertos y estudiosos de las Reformas Educativas del siglo XXI a niveles nacionales e internacionales? ¿Cómo se han interpretado los recientes acontecimientos y procesos sociales en materia de políticas públicas educativas, en los ámbitos local y global?

Leo y releo el libro de Michael W. Apple: Educar “como Dios manda”. Mercados, niveles, religión y desigualdad; (traducción al castellano por Paidós, en 2002, del original: Educating the “Right” Way), en el que el educador norteamericano señala lo siguiente:

“Las escuelas estadounidenses, y en general las de todo el mundo, están experimentando un espectacular giro hacia la derecha…”.  A través de su texto, Apple “examina minuciosamente los planes de esta conspiración y nos muestra la amenaza que plantean las reformas derechistas a la democracia en la enseñanza pública. Desde los exámenes obligatorios hasta el control del currículo a escala nacional… (el autor) ofrece un penetrante análisis de algunas de las cuestiones más importantes a las que se enfrenta la educación de hoy…” (Contraportada)

A lo largo del libro, Michael Apple aborda la agenda de la modernización conservadora que se ha intentado aplicar a la educación pública en los Estados Unidos y en otras naciones. Analiza el debate sobre la concepción de libertad que hay detrás de ello; las acciones orientadas a “mercantilizar” el mundo; acerca de cómo la derecha política ha pretendido restablecer el “orden cultural”; sobre las relaciones entre la Iglesia y el Estado; la Economía y la Religión; el “Gerencialismo”; así como las consecuencias escolares que ha generado el proyecto de la modernización conservadora, puesto en operación a través de las Reformas Educativas. También disecciona al llamado “populismo autoritario en educación” (“la enseñanza que quiere Dios”); al neoliberalismo metido en la escuela, las elecciones y la democracia; examina al neoconservadurismo y a la nueva clase media directiva y profesional (aquella que acepta la lógica de que debe haber más exámenes y con más frecuencia).

Michael Apple es profesor de Currículo y Enseñanza, y de Estudios de Políticas Educativas en la Universidad de Wisconsin-Madison. Es autor de libros como El Conocimiento Oficial (Paidós); Educación y Poder; Maestros y Textos; y Escuelas Democráticas, entre otros. Cabe mencionar que su libro Ideología y Currículum ha sido elegido entre las veinte mejores obras del siglo XX en temas de educación.

Todo esto viene a cuento, porque esta semana estará en Querétaro uno de los colegas y colaboradores directos de Michael Apple. Me refiero al profesor canadiense Paul Orlowski, docente e investigador de la Universidad de Saskatchewan, en el Centro para el estudio del Currículo e Instrucción, de la Facultad de Educación en dicha universidad. Orlowski ha publicado recientemente un libro denominado Teaching about Hegemony, (Editorial Springer);Enseñanza en torno a la Hegemonía”, donde aborda nociones como racismo, clases sociales y democracia en el siglo XXI, mediante un análisis y una sintonía conceptual semejantes a la Pedagogía Crítica cultivada por Michael Apple.

Orlowski es doctor en Educación, por la Universidad de Columbia Británica. Sus temas de interés académico están relacionados con el racismo, el neoliberalismo y la Ecopedagogía; la Pedagogía Crítica y la Democracia. Su trabajo académico también abarca conceptos como justicia social y políticas educativas públicas. Debido a sus cualidades literarias y académicas, su obra ha sido ampliamente difundida en Estados Unidos y Canadá.

La conferencia magistral del Dr. Paul Orlowski sobre “Modelos de Liderazgo Educativo desde la organización social en contextos neoliberales”, se llevará a cabo el viernes 21 de octubre, a las 12:30 Hrs., en el Aula Magna de la Facultad de Filosofía, de la Universidad Autónoma de Querétaro. Centro Histórico de Querétaro. Es un evento dirigido a docentes, directivos, asesores, especialistas, investigadores en Educación y público en general.  Ojalá que puedan participar.

Fuente: http://www.sdpnoticias.com/nacional/2016/10/18/a-donde-va-la-educacion-publica

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Estados Unidos: 2,000 Seattle Teachers Wear Black Lives Matter Shirts at School

América del Norte/Estados Unidos/Octubre de 2016/Fuente: Telesur

RESUMEN: Al menos 2.000 profesores de Seattle lucían camisas negras en las escuelas de toda la ciudad, el miércoles como parte de varias manifestaciones bajo la bandera de“Black Lives Matter at School” con el fin de presionar por la justicia racial en la educación en los Estados Unidos. El objetivo de la jornada fue para afirmar que «El Negro importa en las escuelas públicas», según los organizadores, que son educadores miembros de la igualdad social, un grupo de educadores dentro del sindicato de maestros de Seattle, informaron a The Seattle Times. La Profesora Diana Romero dijo al diario que decidió usar una camisa «para apoyar a nuestros hermanos y hermanas negros en apoyo a la justicia.» Añadió que como latina, que ella misma había sido testigo de un trato injusto y abuso contra los miembros de su comunidad por parte de la policía.

At least 2,000 Seattle teachers sported Black Lives Matter shirts at schools across the city Wednesday as part of several rallies under the banner of “Black Lives Matter at School” in order to push for racial justice in education in the United States.

The purpose of the day was to affirm that “Black lives matter in the public schools,” according to organizers, who are members of Social Equality Educators, a group of educators within the Seattle teachers union, The Seattle Times reported.

Teacher Diana Romero told the newspaper she decided to wear a shirt “to support our Black brothers and sisters in support for justice.” She added that as a Latina she had herself witnessed unfair treatment and abuse against members of her community by the police.

In addition to saying “Black Lives Matter” the shirts also made reference to Sandra Bland, the Black activist who was killed in police custody in Texas last year, by saying “#sayhername” which people used on social media to protest her death.

Other teachers wore said “Black Lives Matter” and “We Stand Together” T-shirts with an image of a tree. Rallies in some schools saw students and teachers as well as other staff holding banners and signs against police brutality and calling for racial justice in the country.

The rallies were not organized by the official school district. However, the rally coincided with Seattle Public Schools’ “day of unity,” also aimed at bringing more attention to racial equity in education.

The district said in a statement that it had asked students, family, staff and community members to “engage and join the conversation in our united efforts to eliminate opportunity gaps.”

Black Student Union was also part of the organizers of the rallies and its president, Precious Manning, said the gatherings and shirts represented several schools coming together in solidarity, according to The Seattle Times. “Black Lives Matter means making sure everyone is included,” she was quoted as saying by the newspaper.

The news comes amid a national debate in the country about racial injustice, racism and police brutality following several high-profile killings of Black people at the hands of white officers.

Fuente: http://www.telesurtv.net/english/news/2000-Seattle-Teachers-Wear-Black-Lives-Matter-Shirts-at-School-20161019-0026.html

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Should you vote for Opportunity School District? Depends on how much you trust state’s charter school record.

By Maureen Downey

In this new essay from his blog, Apperson discusses reasons to vote for and against Amendment 1, the Opportunity School District.

Apperson graduated from New York University with a B.S. in finance and accounting and is pursuing a Ph.D. in economics from Georgia State University. I think both opponents and proponents of the Opportunity School District will consider this a fair analysis. Please note I could not reproduce the cool interactive charts Apperson created so I have repeated the link to his blog whenever he cites the charts. Go to Grading Atlanta to check out his charts.

In alerting me to his analysis, Apperson said, “I’m sure you are probably suffering from OSD fatigue at this point.”

While I’ve been hearing about the OSD from advocates and opponents on the front lines, I haven’t heard many “regular” Georgians raise the issue until this weekend when a half-dozen people asked me about it. I believe the blitz of pro and con TV commercials has increased awareness.  I even saw several yard signs around metro Atlanta.

With that, here is Apperson’s commentary:

By Jarod Apperson

Depending on which ad you’ve seen, Gov. Nathan Deal’s Opportunity School District is either a white knight coming to save public education or a headless horseman coming to pillage the state’s most vulnerable communities.

Such simplistic appeals are inevitable when the general population is asked to vote on an issue that is complicated and requires a great deal of background knowledge to engage with substantively.

As someone with expertise in this area, I feel comfortable saying that frankly we don’t know how this endeavor might turn out if it is approved. There is a real possibility the OSD will improve education, there is a real possibility it will have little impact, and there is a real possibility it will do harm.  An informed vote for or against the OSD depends on which of those possibilities you think is most likely and the extent to which you believe the state should take a risk.  Below I give my take on several key questions and lay out the best available evidence.  I will leave it to readers to weigh the evidence, which points in different directions, and reach their own conclusions about the OSD’s prospects.

What will the OSD do?

The gist: Turn over the management of selected schools from the local school district’s central office to a charter operator selected by an appointee of the Governor.

The detail: Voters will approve or deny the OSD by voting on Amendment 1, appearing on ballots statewide with the following language:

Provides greater flexibility and state accountability to fix failing schools through increasing community involvement. Shall the Constitution of Georgia be amended to allow the state to intervene in chronically failing public schools in order to improve student performance?

Anyone with knowledge of the OSD will recognize this statement fails to paint a clear picture of what the initiative hopes to do.  Based on this description, one could be forgiven for believing Amendment 1 hoped to raise student achievement by encouraging more community bake sales.  That’s not the plan.  But the overly genial language alone doesn’t mean it is a bad idea.

The authorizing legislation spells out more clearly the tools the state will have at its disposal when intervening in schools. They include managing the school directly, stipulating changes the local school district must make, shutting the school down, and selecting a charter organization to operate the school.  It is clear the governor’s preferred course is to select charter organizations to operate the schools, a model used in Louisiana and Tennessee, states that inspired the proposal.

Now that we are clear on what the OSD hopes to do, the most pressing question comes down to whether OSD-eligible schools will be better off or worse off managed by charter organizations. I’ll come back to that discussion in a moment, but first I want to talk a bit about the identification of OSD-eligible schools.

Does the OSD do a good job of identifying low-quality schools?

The gist: Sort of, but it more consistently picks up high-poverty schools than low-quality schools.

The detail: Each year, the state puts out a score it calls College and Career Ready Performance Index (“CCRPI”), which is mostly based on crunching standardized test scores different ways.  This metric forms the basis for schools being selected for the OSD. Any school that scores below a 60 for three years in a row becomes eligible.  One reasonable critique of CCRPI is it doesn’t do a very good job of comparing schools to their peers — other Georgia schools that serve similar students.

Instead, it systematically ranks schools with poor students low and schools with relatively rich students high.  In reality, there are low-quality and high-quality schools at all income levels. (See Apperson’s interactive chart here that presents a better measure of school quality and poverty for all schools in the state.  Highlighted schools are schools that rank in the bottom 6% (the share of Georgia schools that are OSD-eligible) of student growth relative to peer schools.

It is clear the variation in quality at the high-income end is just as wide as the variation at the low-income end. Because the OSD relies on CCRPI rather than the school quality measure presented above, schools deemed eligible tend to systematically be poor schools, rather than schools that have achieved the lowest academic gains relative to their peers. I have created the same chart of quality and poverty, but highlighted the OSD-eligible schools rather than the schools in the bottom 6%.

There is no school without at least 35% of students in poverty that qualifies for the OSD. In contrast, one out of every three schools with more than 60% of students in poverty is on the OSD list. So having a sizable share of poor students is essentially a prerequisite for being selected.  Still, the schools chosen do tend to be below average quality. They may not be the worst schools in the state (and some even have high growth!), but they average around the 28th percentile.

This discussion so far about school quality – as measured by both the CCRPI and my own approach – relies on test scores.  But we ultimately care about whether schools prepare students for successful lives, not whether they can score well on a bubble test at the end of third grade. That brings me to the next question.

Are standardized test scores good metrics for measuring school quality?

The gist: Generally yes, but not always.

The detail: Over the past five years, the relationship between test score gains and long run outcomes has been a topic of great academic interest.  The most compelling evidence suggests teachers and schools that are able to achieve high growth on test scores cause their students to succeed later in life. However, it is also possible for schools to raise test scores using means that do not impart the skills necessary for later success.

There have been three major papers presenting high-quality evidence that schools and/or teachers who are able to raise test scores ultimately cause their students to have better long run outcomes.  Chetty et al. (2014) shows that high-growth New York City teachers reduce teen childbearing, increase college going, and increase earnings at age 28. Dobbie &Fryer (2016) shows that a high-scoring Harlem school reduces teen pregnancy and incarceration rates. Argrist et al. (2016) finds that Boston charters able to raise test scores also increase four-year college going.

A fourth study finds more mixed evidence.  Dobbie &Fryer (2016) analyze Texas charter schools.  They find schools that negatively affect test scores also negatively affect four-year college enrollment and earnings (consistent with findings from the studies above). However, in contrast to the other evidence, schools that are able to raise test scores do not improve long-run outcomes.  One possible explanation the authors provide is that the high-scoring schools in the study may have focused too narrowly on tested skills, taking time away from the development of non-tested skills important for long-run success.

Collectively, these papers suggest test scores are a good proxy for whether schools and teachers are imparting the skills students will need to succeed; however, they also suggest it is possible for schools to achieve high scores without developing those skills.

If test scores are a meaningful measure of skill development and OSD-eligible schools do not now succeed at raising test scores (recall that they on average rank at the 28th percentile in quality), the logical next question is should we expect the schools to do any better if they were taken over by the OSD. Since the governor’s preferred intervention is to select charter operators, the answer hinges on the quality of those operators.

What is the evidence on how charter schools currently operating in Georgia affect standardized test scores?

The gist: Local charters are slightly above average, state charters are significantly below average, and within both groups there is a great deal of variation from school to school.

The detail: Georgia now has about 60 start-up charter schools that operate in grades tested annually (grades 3-8 take Milestones End of Grade Tests).  Before they opened, those schools were reviewed and approved by either the local school board (“Local Charters”) or the State Charter School Commission (“State Charters”).

On average, the charter schools now operating in Georgia are lower quality than traditional public schools. Much like traditional schools, the quality varies a great deal.  Some of the best schools in the state are charters.  Some of the worst schools in the state are charters. Go here to see the same chart of school quality and poverty we looked at before, but now local and state charters are highlighted.

If the OSD could ensure the charter operators it partnered with would achieve results similar to the four KIPP schools (all are 98 or above on the quality measure, compared to 28 for the OSD schools), voting for the amendment would be a no brainer.  But that is probably optimistic to say the least. Most charter applicants don’t come with a proven track record, making it tough for authorizers to ensure quality at the time charters are approved.

If instead, the OSD were to partner with schools similar to the average state-approved charter, schools taken over would likely end up achieving at even lower levels than they are today (State charters’ average quality is 12, even lower than the 28 for OSD schools).  For me, this uncertainty about quality is what causes the most skepticism of Amendment 1’s prospects.

Will the OSD charter operators be like the shining examples of what is possible (KIPP) or will they be subpar (like the average state charter)?

There are some reasons to believe the OSD charter partners will be more successful than state-approved charter schools. First, the funding will be higher. State approved charters are funded at a rate lower than most nearby traditional public schools, and they have to spend part of their funding on facilities. The OSD will fund schools like locally approved charters and give them facilities. Second, the OSD will be tasked with seeking out high-quality charter operators. Depending on how savvy the OSD leader is, he or she may find partners with proven track records elsewhere in the country.

On the other hand, there are reasons to believe the OSD charter partners will be of similar quality to the state-approved charter schools (i.e. worse than the OSD schools themselves). First, there is a limited pool of people capable of starting a high-quality charter.

If anything can be learned from the gap between the results from locally approved charters and state charters, it is probably that good charters tend to get approved locally. It takes an incredible amount of time and dedication to run a successful charter school.

My sense is the size of the high-quality charter school community is more constrained by the number of leaders capable of developing and implementing a strong plan than it is by local districts unfairly rejecting great proposals. If that’s indeed the case, the OSD will likely struggle to find great operators. Those out there are already opening local charter schools.  Second, it appears the OSD may be biting off more than it can chew.

The proposal would allow the OSD to take over up to 20 schools a year (the agency could elect to take over fewer schools). The scope of that potential undertaking is striking given there are only about 20 good charter schools in the whole state today and it took almost two decades to get here. The notion the OSD could open 20 schools of good quality in a single year seems tenuous. I would feel more comfortable if the plan was two per year, rather than 20.

At the end of the day, I think the governor has good intentions and wants to see the OSD-eligible schools improve for the kids who attend them. I don’t buy the narrative he is looking to exploit children to profit his friends (though I do think there are organizations out there who would like to profit from the initiative). I also believe there is plenty of room for improvement at OSD schools.

But I am less confident the OSD will partner with charter organizations capable of delivering that improvement.

If Georgia had a history of holding its charter schools to a high standard, I would feel more comfortable supporting Amendment 1. But with the mixed reality that exists today, supporting the amendment would require me to trust Georgia will raise the charter quality bar in the future, partnering with high-quality organizations.

If that is a risk you are willing to take, vote yes.

If instead you believe the state needs to demonstrate more consistent results from the charters already operating before taking on a new initiative, vote no.

This measure of school quality is the three-year average Student Growth Percentile, with controls for observable characteristics of the students at the school. School performance on this measure is then used to rank schools by percentile. Percentile ranks are helpful for intuitively discussing one school relative to others; however, they may overstate differences around the center of the distribution. Schools between the 40th and th 60th percentile in the state probably differ from each other in less dramatic ways than schools between the 80th and 100th percentile.  If you want to see more about how this is calculated, you can access the data and the STATA code here.

Tomado de: http://getschooled.blog.myajc.com/2016/10/16/should-you-vote-for-opportunity-school-district-depends-on-how-much-you-trust-states-charter-school-record/

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EE.UU: ¿De dónde provienen los graduados más capacitados?

América del Norte/EE.UU./21 de octubre de 2016/mundo.sputniknews.com

Los graduados japoneses parecen ser los más capacitados, según ha puesto de manifiesto un reciente estudio de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE).

La nación asiática es seguida por Finlandia y Países Bajos. Esa información sugiere que la reputación de la universidad no necesariamente refleja la capacidad de sus alumnos. Y es que el ranking QS World Universidad de 2016-17 nombra al Instituto de Tecnología de Massachusetts, Stanford y Harvard, como las mejores instituciones del mundo.

Andreas Schleicher, director de educación de la OCDE, asegura que a pesar de que los estudiantes de diferentes países cuentan con títulos similares, sus habilidades pueden variar enormemente.

«Cuando se trata de la educación avanzada, podría ser más útil alcanzar un grado de secundaria en Japón, Finlandia o Países Bajos que obtener un título de enseñanza media superior en Italia, España o Grecia», dijo Schleicher a la BBC.

Finlandia y Japón, de hecho, lideran el ranking PISA de la OCDE, en donde se comparan las normas de secundaria de todo el mundo.

Los países con los graduados más capacitados según la OCDE:

1. Japón

2. Finlandia

3. Los Países Bajos

4. Australia

5. Noruega

6. Bélgica

7. Nueva Zelanda

8. Inglaterra

9. Estados Unidos

10. República Checa

Tomado de: https://mundo.sputniknews.com/sociedad/201610201064256908-universidad-enseanza-educacion/

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Latinos y chicanos rechazan a Colón rescatando sus raíces indígenas

En años recientes ha habido una creciente atención por la celebración de los pueblos indígenas, Vermont y la ciudad de Phoenix se han unido a la iniciativa de otros lugares para celebrar la diversidad de culturas que reinaba en el continente antes de la llegada de Cristóbal Colón.

«El liderazgo de la comunidad latina tiene una oportunidad única de descolonizarse con la celebración del día de los pueblos indígenas», escribe Adriana Maestas.

El día del descubrimiento o de Colón se celebra el segundo lunes de octubre cada año en Estados Unidos. Fue nombrado efeméride federal en 1937, por tanto una gran cantidad de oficinas gubernamentales no trabajan este día. Sin embargo, la conmemoración de feriados varía de un estado a otro y entre regiones, de hecho un par de estados no reconocen este feriado. Algunos estados y municipios han decidido conmemorar el segundo lunes de octubre como el día de los pueblos indígenas, con el fin de honrar a quienes habitaban el continente previo a la llegada de los europeos.

En años recientes ha habido una creciente atención por la celebración de los pueblos indígenas, Vermont y la ciudad de Phoenix se han unido a la iniciativa de otros lugares para celebrar la diversidad de culturas que reinaba en el continente antes de la llegada de Cristóbal Colón.

Los chicanos políticamente conscientes de ser mexicano-estadounidenses y los latinos que han sido instrumentales en el avance del reconocimiento de este día, en solidaridad con sus hermanos y hermanas nativos americanos, el cual cobra gran importancia cuando el gobierno pretende «hispanizar» a una comunidad de gran herencia nativa americana, a través de iniciativas como el mes de la herencia hispana.

El gobierno de la ciudad de Denver en Colorado nunca reconoció oficialmente la celebración, pero este año la ciudad propuso un reconocimiento permanente del día de los pueblos indígenas. Sin embargo, el estado de Colorado designa el día del descubrimiento como feriado oficial. Pude conversar con Paul López, un chicano concejal de Denver quien representa a 3 distritos. López nos habló acerca del día de los pueblos indígenas en el contexto del liderazgo chicano y latino.

«Denver no tiene el día del descubrimiento en sus libros. He trabajado con la comisión indoamericana de Denver sobre este asunto. Los chicanos y los mexicanos de Denver consideran que este es un tema importante, pues tiene que ver con nuestra identidad. Solo porque tengamos apellidos españoles o porque hablamos otro idioma no nos hace menos indígenas. Existe un honor inherente y un respeto por nuestras raíces. La historia indígena de Denver comienza con los Arapahoes y los Cheyenes en el río Platte”, afirmó López.

Asimismo, añadió que no ha recibido ningún pushback por su trabajo en el día de los pueblos indígenas y que la celebración de la herencia indígena no ofende a otros pueblos. En Los Angeles, Felicia “Fe” Montes, una artista y activista chicana, cofundadora del colectivo artístico «Mujeres de maíz», estuvo el pasado sábado en una celebración de los pueblos indígenas.

«Los chicanos y de la raza o aquellos de lo que conocemos como isla Tortuga (norte, sur y centroamérica), para nosotros es vital reconectarnos, reaprender y honrar nuestra herencia indígena, para que estemos más en sintonía con la madre Tierra y los elementos. En estos momentos, cuando el agua está en peligro, el cambio climático es inminente y los pueblos indígenas de todo el mundo están luchando por sus derechos humanos y sus sagradas tierras, debemos ser solidarios con ellos. Es momento de convertirnos en protectores de la tierra y de hacer un llamado a la verdad en todos los ámbitos», aseveró Montes.

«No queremos más la visión distorsionada de la Misión de California, no mas día del descubrimiento, no más mes de la hispanidad, en vez un mes de las Américas. Deberíamos honrar a los pueblos indígenas cada día, y la diversidad de la historia de todos y todas las naciones y culturas de las Américas».

El liderazgo de la comunidad latina tiene una oportunidad única de descolonizarse con la celebración del día de los pueblos indígenas. Aquellos que se reconocen como chicanos, ya tienden a reconocer su herencia indígena, pero el gobierno, los medios de comunicación tradicionales y los jugadores políticos continúan hablando del «voto bloque hispano», «la comunidad hispana», «los hispanos», etc., sin mencionar los arraigos profundos que tiene esta comunidad con las Américas.

La celebración del día de los pueblos indígenas, en lugar del día del descubrimiento, o del día de Colón, que solo fue un invasor agresivo y quien no fue el primero en descubrir las Américas, quien esclavizó a los nativos de las islas caribeñas, eso sería señal de que no estamos negando nuestra rica herencia indígena. También ayudaría a distinguir a los latinos indígenas de los latinos eurocentristas que son quienes frecuentemente hablan en nuestro nombre en los medios y en la escena política convencional.

Tomado de: http://www.telesurtv.net/opinion/Latinos-y-chicanos-rechazan-a-Colon-rescatando-sus-raices-indigenas-20161011-0043.html

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medio ambiente, escuelas, Nicaragua, cooperación genuina

México: Discuten en congreso investigaciones sobre medio ambiente

América del Norte/México/21 de octubre de 2016/diario.mx/Por: Luz del Carmen Sosa

 

Este evento forma parte del Sexto Congreso Nacional de Investigación del Cambio Climático que realiza la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM).

El programa de actividades inició ayer a las 09:00 horas en las instalaciones del Colegio Chihuahua, ubicadas en la calle Partido Díaz 4723 esquina con Anillo Envolvente del Pronaf, en la colonia Progresista.

La conferencia inaugural fue por parte de Oswaldo Ariel Mena Aguilar, de la Subsecretaría de Electricidad, perteneciente a la Secretaría de Energía (Sener), quien abordó el tema “La promoción de las energías limpias en la reforma energética “.

Para consultar el programa completo del evento gratuito los interesados pueden ingresar el sitio: http://sites.colech.edu.mx/cimas2016/programa.html.

Como parte del mes de la ciencia y la tecnología se realizan actividades paralelas como la conferencia para estudiantes de preparatoria “Panorama mundial de la Energía Solar”, además el Instituto Municipal de Investigación y Planeacíon (IMIP) presentará el Plan Ciclista, la ruta universitaria.

En el encuentro se instalaron cuatro mesas temáticas: energías alternativas y medio ambiente; la ley de transición energética y su impacto a la sociedad; educación en energías alternativas; sistemas de negocios y financiamiento de energía renovable en México.

De acuerdo al programa, las ponencias locales son: el ahorro energético en el hogar y la industria por Juan Sánchez de la Universidad Tecnológica de Ciudad Juárez (UTCJ) y Centro de Capacitación Eléctrica y Energías Alternas;  el curso-taller de ahorro de energía en el hogar y la calidad del aire para la población en general, impartido por el promotor ambiental Víctor Herrera.

Los estudiantes de la UTCJ realizarán la presentación de un auto solar y será realizada una presentación de la Plataforma Juárez Recicla, el directorio Web de centros de acopio y recicladoras de Ciudad Juárez por Néstor Ricardo Acosta Caro del Castillo de Juárez Limpio, A.C.

Tomado de: http://diario.mx/Local/2016-10-19_8d345a4b/discuten-en-congreso-investigaciones-sobre-medio-ambiente/

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