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Una radiografía marxista de la globalización

Por: Olmedo Beluche

En este siglo XXI, siete mil millones de seres humanos vivimos bajo el signo de lo que se ha llamado «globalización». Este concepto procura captar una realidad compleja pero concreta, que determina, cual si de Dios se tratase, nuestras vidas: empleo, pobreza, migraciones, democracia, identidad, gustos, formas de pensar, etc. ¿Dónde está la esencia de este fenómeno multidimensional? ¿Qué es lo determinante: el proceso económico, el político – institucional, sus resultados sociales o sus consecuencias culturales?

«Marxismo y globalización capitalista», de Roberto Ayala Saavedra, profesor de sociología de la Universidad de Costa Rica, aborda de manera brillante este complejo problema y lo hace, como indica desde su título, con el método del materialismo histórico, «una teoría de la totalidad social… que busca fundar racionalmente la acción y que se construye en esa acción… una praxis transformadora que quiere ser consciente y racional».

De la generación de cientistas sociales centroamericanos de este inicio del siglo XXI, Roberto Ayala es uno de los más capacitados para acometer la titánica tarea de arriesgar una radiografía de la globalización bajo la lupa del método marxista. Ayala es una persona que ha combinado la lucidez de un pensamiento crítico, basado en una sólida formación teórica, con una vida de compromiso militante desde hace 40 años.

«Praxis transformadora» que Roberto ha sostenido inquebrantable desde que lo conocimos como brillante estudiante de secundaria y dirigente estudiantil, a mitad de los años 70; pasando por sus años de formación académica y política en Brasil; que lo llevó a ser uno de los fundadores del Partido Socialista de los Trabajadores de Panamá; y que ha sostenido por 20 años en Costa Rica, donde emigró y ha continuado combinando su labor académica con el compromiso militante hasta el día de hoy.

Globalización, un proceso abierto y en disputa

«Marxismo y globalización capitalista» es una obra extraordinaria, que disecciona al «capitalismo del siglo XXI» o «capitalismo tardío» (concepto tomado de Ernest Mandel), en una reflexión crítica que polemiza con enfoques teórico metodológicos de diversas corrientes de la Ciencia Social. Cada momento del análisis concreto va acompañado de una explicación metodológica, uno de sus mejores aportes, en que Ayala demuestra un dominio sobre el método hegeliano-marxista. El libro está compuesto por cinco capítulos y su conclusión: capitalismo global; América Latina: reconsideración del problema de la dependencia; globalización y cambio cultural; cuestión social y capitalismo; neoliberalismo y ética.

Desde la Introducción, Ayala se aleja de interpretaciones mecanicistas y metafísicas, para señalar que la globalización: «…es un proceso abierto y en disputa, cuya ulterior conformación depende de la relación de fuerzas entre diversas clases…» (Pág. 5). Siendo que una característica del capitalismo es su expansión sin fronteras y que desde el siglo XVI existe lo que I. Wallerstein llama «sistema mundo», Ayala se focaliza en las características específicas del capitalismo bajo la globalización actual.

De manera que define a la globalización como una realidad «compleja, multidimensional y móvil», estructurada y jerarquizada, no una «amalgama», que tiene «su base y condición general de posibilidad… su anatomía, en la economía política…» (Págs. 26 y 27). La globalización tiene cuatro dimensiones: económica, política, tecnológica y cultural, según Ayala.

Las cuatro dimensiones de la globalización

Respecto de la dimensión económica, llama a repudiar lo métodos que se focalizan sobre aspectos incidentales, abusando de la fenomenología y el método individualista, deshistorizando lo real. Por ende, a partir de la cita de Marx («el problema de la historia es la historia del problema»), invita a comprender la globalización a partir de la historia del capitalismo como un sistema de explotación de clases.

Al abordar la dimensión tecnológica, propone repudiar la «fetichización tecnológica» que se niega a ver que todos los desarrollos en esta dimensión tienen como objetivo el aumento de la productividad del trabajo, es decir, la explotación de clase.

Sobre la dimensión político-institucional, Roberto Ayala recuerda que el objetivo de la ideología liberal, y neoliberal por extensión, no es otro que la «naturalización» del mercado («reificación», diría Lukacs). La globalización ha implicado una «ofensiva capitalista en la lucha de clases» (J. Hirsh), bajo los criterios neoliberales. Pero esta ofensiva es velada a través de una institucionalidad internacional (ONU, OMC, UE, OEA, etc.) que opera como legitimadora de las decisiones, impulsando métodos políticos que han reducido la democracia a una práctica restringida y una ciudadanía con derechos humanos reducidos.

En el plano de la cultura, «las industrias culturales (audiovisuales), organizan la canalización del placer hacia formas y ámbitos compatibles con la reproducción económica y social del orden vigente» (Pág. 52). A la vez que promueven un hiperindividualismo, la indiferencia social, el consumismo cosificante con derrapes escapistas.

La globalización desplaza a las burguesías ‘nacionales’ de su propio mercado interno

El capítulo 2, donde se aborda el problema de la dependencia en América Latina, es uno de los más brillantes y donde se hacen aportes novedosos. Luego de polemizar con la teorías desarrollistas y de la dependencia, defendiendo la marxista teoría del imperialismo, Roberto Ayala sostiene que la fase de la globalización implica una nueva situación, un salto adelante de la internacionalización del sistema capitalista y dependencia de nuestros países.

La globalización implicaría un desplazamiento de los capitales nacionales en favor de los multinacionales imperialistas, una «tendencia general que desplaza a una posición subordinada, en su propio mercado ‘nacional’… su participación en el excedente internamente producido se reduce a una porción bastante menor… Desplazamiento en su propio mercado por el capital metropolitano…» que implica la derrota del proyecto capitalista autónomo en la periferia (Pág. 104 y 105).

Esta nueva realidad marca los límites y determina lo que pueden hacer los gobiernos «neodesarrollistas», que algunos llaman «populistas» o «progresistas».

Al respecto señala: «Cualesquiera que sean los avances puntuales, justamente apropiados y defendidos por los trabajadores y sectores populares como conquistas, en absoluto modifican la estructura socioeconómica interna ni las relaciones con la economía mundial, los mecanismos de la dominación permanecen inalterados… el neodesarrollismo no rompe con la lógica del sistema, se limita a buscar estrategias y políticas económicas heterodoxas que impulsen el crecimiento, mitiguen la desigualdad… No va más allá, aún en su versión de retórica más radical, de una variante de gestión del capitalismo periférico» (Pág. 119).

Las subjetividades moldeadas por la industria cultural

En lo que atañe a la globalización y el cambio cultural, Ayala empieza por señalar que tratar el tema de la cultura como una entidad separada de «las condiciones generales de existencia» es metodológicamente incorrecto porque rompe la unidad compleja de los social y lleva a caer en la metafísica idealista.

Las relaciones individuo / sociedad «se dan mediadas por objetos simbólicos, climas culturales… que refuerzan tendencias estructurales… las subjetividades adaptadas, integradas…» (Pág. 142). De ahí que proponga que una teoría de la acción social no puede despreciar los contextos históricos, que dan sentido a la acción, en esa perspectiva Ayala rescata el interaccionismo simbólico de G. H. Mead, y la fenomenología de Berger y Luckmann.

En una sociedad de clases como la globalizada capitalista, la industria cultural fabrica el clima cultural en que se forman las subjetividades individuales. «La modernidad burguesa se funda en el impetuoso desarrollo de las fuerzas productivas, pero se apoya en la colonización de la subjetividad. La interiorización naturalizada y mayormente inconsciente de las relaciones sociales imperantes» (Pág. 150).

Pero también se producen resistencias culturales, acciones subversivas y lucha de los oprimidos que no se reduce a la acción política o económica, sino que también es cultural. Estas respuestas son producidas por las evidentes contradicciones del sistema, en el que el gran desarrollo de fuerzas productivas no hace más feliz al ser humano, sino que la mayoría padecen sumidos en una vida frustrada por la miseria y el trabajo alienante (cuando lo consiguen).

Resistencias reaccionarias y resistencias revolucionarias

Ahora bien, el lado positivo del proceso en la visión de Ayala, es que «la globalización no es solo hamburguesas y coca cola, comporta todo un amplio espectro de normas y valores, ideologías y representaciones… (la) transculturización de los valores…» (Págs. 196 y 197). Esos valores no solo reproducen las relaciones sociales capitalistas, sino también conquistas democráticas que pertenecen a la humanidad y que confrontan valores y costumbres tradicionalistas, conservadoras y fundamentalistas arcaicas, pero que aún perviven.

De ahí que Ayala rescata el concepto de «sociedad abierta», pese a provenir de uno de los más grandes voceros del liberalismo, Karl Popper. Y lo hace en el sentido siguiente: «El capitalismo da lugar a una forma social incomparablemente abierta respecto de todas las formas que le antecedieron, impulsando de esta manera un proceso de individuación y secularización…» (Pág. 203).

Por eso no hay que confundirse, no todas las resistencias son progresivas. Nos propone Ayala que diferenciemos de las diversas resistencias que genera la globalización aquellas que son de tipo reaccionario («conservatismo atávico, exaltación teológico-trascendentalista, escapismo neorromántico, nihilismo epistemológico posmoderno o ingenuidad primitivista») de las resistencias que, basadas en el pensamiento crítico, defiendan las conquistas democráticas de la modernidad, «sin el oscuro costado del capitalismo».

De la caridad cristiana al enfoque neoliberal de las políticas sociales

En el capítulo IV se traza la historia de las doctrinas sociales, desde los siglo XIV al XVI, cuando se emitieron las primeras «leyes de pobres», época en que se interpretaba la pobreza como castigo divino, y asignaba a las parroquias el deber de auxiliarla, mientras que el objetivo de esa legislación consistía en obligar a la fuerza de trabajo desplazada del campo a disciplinarse de manera forzosa en las nacientes manufacturas y la vida urbana, so pena de cárcel y virtual esclavitud.

El análisis histórico pasa por la consolidación del capitalismo en el siglo XIX, en que el problema social adquiere dos perspectivas coetáneas: la liberal ascética, que percibe la riqueza como premio al trabajo (Mandeville), pero que promueve un individualismo insolidario que llega al paroxismo con el darwinismo social de Spencer; por otro lado, como subproducto de la Revolución Francesa se visualiza el problema desde la «dignidad humana» que no debe permitir la degradación social extrema, de la cual surgirá perspectiva de Bismarck, que busca atenuar el conflicto social con políticas de mitigamiento en las que la atención a la pobreza se desplaza de las parroquias a un deber del Estado.

La crisis posterior a la Primera Guerra Mundial, la Revolución Rusa (primer intento concreto de construir una sociedad sin explotación de clases), la quiebra de 1929 y los dramáticos acontecimientos políticos de ese período, parieron el Estado Benefactor (J. M. Keynnes) como una forma de salvar al capitalismo de sí mismo, regulando la economía y las relaciones sociales desde el estado, dando origen así a la verdadera «política social». Pero el Estado Benefactor seguía siendo un estado capitalista que no podía superar sus contradicciones, dando paso el «boom» de la post guerra al estancamiento económico.

De esa crisis abierta en los años 70, se impone en la lógica del capital la doctrina neoliberal y su particular manera de enfocar el problema social, la cual arrecia a partir de la desaparición de la URSS, una de las amenazas a las que el estado de beneficio intentaba responder.

En «…la nueva fase de despliegue del capitalismo… la cuestión social sufre un replanteamiento correlativo…: retirada del estado, limitación fiscal, focalización, centralidad de la gestión de la pobreza (…), protagonismo del llamado tercer sector (ONG’s), alejamiento de los sectores medios de los servicios públicos y reorientación hacia el mercado, desplazamiento semántico de ‘igualdad’ a ‘equidad'», con el consiguiente aumento de la pobreza y la desigualdad (Pág. 321).

En fin, que la política social no ha escapado al objetivo de reproducir las condiciones de existencia del capitalismo administrando la cuestión social.

Frente a la ética individualista del capitalismo la ética de la solidaridad, única garantía de la libertad individual

El capítulo dedicado al neoliberalismo y la ética inicia analizando la filosofía del grupo de Mont Pelerine, y su ideólogo, Fiedrich von Hayek, para quienes el «igualitarismo» del Estado Benefactor mataba la libertad individual porque la desigualdad era un valor positivo, ya que alentaba la competencia, de la que depende el progreso social, en la perspectiva neoliberal.

Bajo la lógica liberal el individuo lo es todo, la sociedad o colectividad o no existe, o es una coerción contra el primero. Cita a Mario Vargas Llosa: «La libre elección está en la base del pensamiento liberal. Y lo está como manifestación de su individualismo, de su cerrado rechazo del colectivismo, de la defensa que hace, frente a la pretensión ideológica de convertir lo social en una instancia moral o política superior a los hombres y mujeres particulares». En palabras de Margaret Tatcher: «‘la sociedad no existe’, sería un invento de los comunistas» (Pág. 354).

Ayala señala que en vez de libre elección, esta nefasta ideología liberal es egoísmo social, que pretende elevar a la ética las reglas convenientes al orden social capitalista. esa ética liberal pretende naturalizar la desigualdad social y pone como su norte la competencia, y la división del mundo entre ganadores y perdedores, como algo «normal».

Esa perspectiva egoísta del capitalismo es introducida por el clima cultural en la mente de los oprimidos «mediante una sutil operación de fragmentación (demolición) de la estructura de la personalidad del individuo… y el consecuente desarrollo de los rasgos de carácter típicos, timidez, vida interior pobre, reverencia ante el poder, subordinación servil, baja autoestima y pobre autoconfianza, formas estereotipadas de pensamiento, inclinación al pensamiento mágico y a la superstición, resentimiento, canalizado con violencia en la relaciones personales, o en la situaciones de anonimato del individuo-masa… desprecio hacia los de su propio entorno…» (Págs. 368 y 369).

De manera que la lucha por una sociedad superior al capitalismo sólo puede construirse desde una ética en que «la libertad personal está en función de sí misma, mediada por la aspiración y la lucha por la emancipación humana y el enriquecimiento de la vida. Lo cual quiere decir que solo se torna realizable, alcanzable, sobre la base de una sociedad emancipada (de la explotación y las desigualdades estructurales) y emancipadora» (Pág. 375).

«El liberalismo es una falsa defensa de la libertad y la defensa de una falsa libertad», dictamina Ayala. Para él, «el yo humano solo puede actualizarse y ser entendido en el contexto condicionante y posibilitador del nosotros (la solidaridad es indispensable para el desarrollo de la individualidad); la consciencia/autoconsciencia solo puede surgir en la interacción; fuera de la interacción no hay sujeto humano…» (Pág. 382).

Crisis de la civilización es el fracaso de encontrar una salida al capitalismo

En sus conclusiones finales Roberto Ayala reflexiona sobre los grandes desgarramientos sociales, miserias y desigualdades que son producidos por este capitalismo del siglo XXI, llamado globalización o «capitalismo tardío». Reiterando, con Rosa Luxemburgo, que la disyuntiva humana actual está entre conquistar el socialismo o retroceder a la barbarie. La incapacidad hasta ahora demostrada para conseguir el primer objetivo es lo que explica los síntomas de la llamada «crisis civilizatoria».

«… sólo la acción consciente y decidida de los trabajadores, de todos los explotados y oprimidos, junto a la intelectualidad crítica y comprometida, siempre crucial, de todos aquellos, en fin que aspiran a un futuro de libertad, igualdad y solidaridad, puede abrir el horizonte a posibles vías de superación progresiva de la crisis civilizatoria a la que ha conducido el orden capitalista», concluye.

Fuente: http://www.rebelion.org/noticia.php?id=216675&titular=una-radiograf%EDa-marxista-de-la-globalizaci%F3n-

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SEP: la reforma en riesgo

Por: Hugo Aboites 
Apareció ya la primera y contundente admisión oficial respecto de la profunda fragilidad de la reforma de la educación en curso. Existe, dice el titular de la Secretaría de Educación Pública (SEP), el “riesgo de que la reforma no pueda continuar… un precandidato ha dicho… que la echaría abajo” ( La Jornada, 15/3/16, p. 3), en referencia evidente a López Obrador. Ya en junio de 2015 una evaluación tuvo que ser suspendida porque las protestas en torno a ella interferirían con las elecciones en varias entidades federativas, y el episodio echó abajo al entonces secretario Emilio Chuayffet. Pero ahora la situación es mucho más grave. Se trata de toda la reforma, como informa Aurelio Nuño, actual encargado del sector. Las cúpulas que dirigen al país saben muy bien que el problema no es que un precandidato haga una declaración contra la reforma. No, el punto es que gracias, precisamente, a que durante años los maestros han construido una resistencia organizada nacional inimaginable hasta hace apenas un decenio, si un candidato la reconoce genuinamente y retoma su demanda, puede ganar la Presidencia. Aun en términos sólo cuantitativos es posible estimar que un millón (de los más de un millón y medio) de maestros inconformes votaría en contra de una desprestigiada reforma y su evaluación. Habría que sumar luego a sus familias, amigos, padres de familia, organizaciones solidarias…, que pueden multiplicar esa cantidad. No es impensable, entonces, que haya condiciones de echar abajo la reforma, como anticipa la SEP, o más bien, como piensan muchos maestros, que exista la posibilidad de construir con la SEP una alternativa de reforma de la educación (y de evaluación) junto con el magisterio, comunidades, barrios y sectores sociales.

Se está construyendo así, frente a nuestros ojos, una situación inédita en la educación. Por un lado, la fragilidad de la clase política en este tema, pues después de haber aceptado el Pacto por México, y aprobado la reforma a la Constitución y las leyes secundarias en la educación, no puede desembarazarse de esa marca de origen, y le está dejando el campo libre a Morena. Por otro lado, está también la posición de debilidad en que se han colocado empresarios y gobierno al adoptar la línea dura como propuesta fundamental de operación de la reforma. La política de la militarización y los despidos han generado entre los maestros un profundo enojo y, además, una muy justificada desconfianza en una cúpula sindical del SNTE, que al aceptar la reforma se comprometió implícitamente a no defender a los profesores. La militarización, despidos, golpes, descalificaciones, y el intento de soborno mediante premios han hecho que muchos maestros vean con claridad que gobierno e iniciativa privada, y prácticamente todos los partidos, no están ni remotamente de su lado.

Por otro lado, está la fragilidad intrínseca de la reforma, que no ha logrado ni logrará colocarse en el escenario del país como una iniciativa de transformación de la educación, sino que permanecerá como la coercitiva y conflictiva aplicación de evaluaciones estandarizadas. Y eso persigue, castiga, silencia, pero no convoca. Y una reforma de la educación que no entusiasma participativamente a los maestros, estudiantes y comunidades queda entonces como un proceso burocrático centralizado y vertical y, por eso, sumamente frágil. Carente de raigambre social e institucional, al grado que la sola posibilidad de un relevo gubernamental distinto al esperado se considera un enorme peligro.

Ante este escenario se esperaría que los conductores de la reforma (gobierno-empresarios) decidieran tomar algunas medidas que modificaran el talante agresivo y de confrontación de la reforma. Porque finalmente, para ellos, una cosa es aceptar que la reforma cueste el despido a decenas de miles de profesores, pero tal vez se considere inadmisible que le cueste la Presidencia al partido político en el poder. Salvo, claro está, que la propia imagen que proyectan en los medios del éxito de la reforma y de su usual indiferencia impidan al sector dominante, el gran empresariado, ver con más cuidado las implicaciones políticas.

Desde otra perspectiva, el escenario que los maestros han contribuido a crear hace que cobren enorme importancia algunas de las actuales y futuras iniciativas magisteriales. El mantenerlas y fortalecerlas es la única garantía de que la lógica electoral no cobre factura y venga a dominar o subsumir luego al movimiento magisterial. Hablamos de las propuestas alternativas de evaluación y de educación que se ensayan en muy diversas escalas en todo el país; la iniciativa de un Diálogo Nacional por la Educación que está en curso, las propuestas de crear un movimiento amplio que incorpore a todos los maestros sean o no de la CNTE, coordinado con otras organizaciones. Si la coincidencia de elecciones presidenciales-movimientos sociales es, por sí sola, capaz de poner en riesgo proyectos como la de creación de una educación empresarializada, otras iniciativas igual de profundamente lesivas a la nación y a los mexicanos también podrían ser declaradas en riesgo por sus propios autores.

En Veracruz y Morelos está en juego el derecho a la educación de miles de jóvenes en una universidad pública y autónoma.

Fuente: http://www.jornada.unam.mx/2016/03/19/opinion/016a1pol

Fotografía: politico

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México: Gobierno y CNTE acuerdan salida política. Titular de Sedesol ofreció no aplicar la reforma en Chiapas

América del Norte/México/16 de Septiembre de 2016/Fuente: ADN Sureste

Tras 122 días de conflicto, la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE) en Chiapas busca una “salida política” para llegar a un acuerdo que permita terminar con el conflicto magisterial que incluye el paro de labores en las escuelas de educación básica de la entidad.

De acuerdo con líderes de la CNTE, ayer el secretario de Desarrollo Social, Enrique Miranda, supuestamente se reunió con representantes de la CNTE, el gobernador Manuel Velasco, el secretario de Educación estatal, Roberto Domínguez, y otros funcionarios estatales, para refrendar los 11 acuerdos a los que habían llegado la CNTE y el Gobierno federal cuando Miranda era subsecretario de Gobierno de la Secretaría de Gobernación. Asimismo, Roberto Domínguez, secretario de Educación en Chiapas, afirmó que uno de los acuerdos es que el próximo lunes los maestros disidentes inicien el ciclo escolar 2016-2017. “En el transcurso del día de hoy (ayer) se debe ya levantar el movimiento. Fue lo que platicamos. Están en fiestas patrias, días que no se trabajan”, dijo el titular de la SEP local en entrevista en medios. Según la Sección 7, entre los acuerdos también está la promesa de que la reforma educativa no se aplicará en Chiapas en lo que resta del sexenio de Enrique Peña Nieto. Esta propuesta generó expectativas entre el magisterio disidente, que convocó a una Asamblea Estatal ayer por la tarde, donde buscarían una salida política al conflicto para que regresen a clases en las tres mil 800 escuelas que seguían en paro. “La huelga nacional continúa, adoptando otra modalidad de lucha. Esta asamblea estatal determina darle una salida política a nuestro movimiento”, dice la convocatoria. Esta reunión entre líderes de la CNTE y maestros se da en el contexto del reforzamiento del plantón que los maestros mantienen en el centro de Tuxtla Gutiérrez y de que la noche del lunes detectaron movilización policiaca intensa, aparentemente para desalojarlos de la plaza que ocupan. Chiapas deja plantón de la Ciudadela La Sección 7 de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación instruyó a sus agremiados a dejar el plantón en la Ciudadela de la Ciudad de México para regresar a Chiapas y así reforzar su campamento en la capital del estado. En los resolutivos de la Asamblea Estatal que dieron a conocer ayer por la madrugada, la Sección 7 indicó que el motivo de abandonar la capital del país es para continuar con la lucha política en Chiapas, con el objetivo de echar abajo la reforma educativa.

Fuente: http://adnsureste.info/gobierno-y-cnte-acuerdan-salida-politica-titular-de-sedesol-ofrecio-no-aplicar-la-reforma-en-chiapas-0930-h/

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Los 11 acuerdos de la CNTE y la Segob en consulta ahora a las bases magisteriales

Por: Isaín Mandujano. Chiapas Paralelo. 16/09/2016

La Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE) en Chiapas logró acuerdos con el Secretario de Gobernación, Miguel Ángel Osorio Chong, “acuerdos políticos” que se consultan en estos días y hasta el sábado 10 de septiembre a las bases magisteriales, donde el Secretario de Educación Pública (SEP), Aurelio Nuño Mayer, nada tiene que ver, porque no es interlocutor valido, dijo el vocero de los docentes, José Luis Escobar Pérez.

A 116 días del movimiento magisterial, Escobar Pérez, vocero de la CNTE en Chiapas, dio a conocer que nada se le está ocultando a las bases magisteriales agremiadas en las más de 800 delegaciones sindicales de las 24 regiones donde se encuentran distribuidos unos 57 mil maestros que conforman la Sección 7 del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE).

Tras filtrarse un audio donde habla Pedro Gómez Bámaca, uno de los líderes de la CNTE, en una asamblea con maestros, donde da a conocer acuerdos con funcionarios estatales y federales, Escobar Pérez dijo que esos acuerdos son los mismos que se condensaron en una documento que se consulta ahora a las bases magisteriales.

Entre los 11 acuerdos señalados, el primero y más importante, es el compromiso del gobierno estatal y federal de no aplicar la reforma educativa –las evaluaciones de promoción y permanencia, “por lo que resta del sexenio”. Es decir, hasta después del 2018.

Entre otras ofertas del gobierno estatal y federal para que los maestros levanten el paro es, el reconocerles y mantener “la bilateralidad de las comisiones mixtas en Chiapas SEP-SNTE (ascensos, cambios, promociones, contrataciones, permutas, de todos los niveles). En el caso de Secundarias Técnicas y Generales se compromete en reconocer el proceso de cambios y ascensos anteriores, generando el pago correspondiente”.

Habrá “pago inmediato de adeudo a comisionados sindicales con recursos del gobierno del estado hasta diciembre, y a partir de enero con recursos del FONE, entrega de comisión sindical y pago de adeudo de interinos de integrantes del comité seccional”.

Se les propuso a la CNTE que “para los normalistas y UPN 2016, presentarán examen el 25 de octubre del 2016, previa capacitación y para aquellos que no aprueben seguir preparándose, dándoles una beca de 7 mil pesos mensuales hasta aprobar el examen, garantizando su plaza base para todos”.

Se les ofreció “el pago inmediato del adeudo para los profesores 2015 y quincenas hasta diciembre con recursos del gobierno del estado y a partir del 1 de enero del 2017, serán dados de alta al Fondo de Aportaciones para la Nómina Educativa y Gasto Operativo (FONE)”.

En materia de infraestructura, señala el punto número 6, el gobierno se comprometió a aportar 150 millones de pesos o más, bajo el formato de listas de escuelas beneficiadas a través de las comisiones de la Sección 7 y 40.

Para el caso de la convocatoria para el relevo de la dirigencia sindical en la la Sección 40, se comprometieron los funcionarios estatales y federales a ser interlocutores ante el SNTE en esta semana y generar una reunión entre las partes para acordar la emisión de la convocatoria.

“Para el caso de los depósitos del FONE a la Caja de Ahorro, Fideicomiso (FABES), se harán de inmediato y en esta semana se programará una reunión  para hacer las conciliaciones necesarias con la presencia del Oficial Mayor de la SEP”, dice el punto número 8.  

Para el caso del Nivel Medio Superior, existe el compromiso como Subsecretario de Gobernación, ahora ya Secretario de Hacienda, de encabezar una mesa de trabajo de inmediato con Rodolfo Tuirán, Subsecretario de Educación Media Superior, con carácter resolutivo.

“Para el caso de las 2700 plazas no conciliadas de Chiapas, se hace el compromiso para que en dos o tres semanas se convoque a la Secretaría de Hacienda Federal, Hacienda del Estado de Chiapas y SEP, a una reunión y se empiece la revisión para avanzar en ese propósito”, dice el punto número 10 consultado a los docentes.

Y como onceavo y último acuerdo, para levantar o no el paro, está, el “limpiar de todo proceso jurídico (registros de atención, actas administrativas, expedientes jurídicos, carpetas de investigación, eliminando órdenes de aprehensión, etc) a los trabajadores de la educación, padres de familia y otros referentes (organizaciones sociales) de Chiapas, generadas por el movimiento sindical”.

Escobar Pérez, dijo que todos estos puntos son los que se consultan a las bases magisteriales, oferta del gobierno sobre lo cual los 57 mil docentes votarán si sigue el movimiento magisterial o se levanta el paro de labores que se inició el domingo 15 de mayo pasado.

Escobar Pérez dijo que estos acuerdos fueron tomados en la Secretaría de Gobernación con quien la CNTE tuvo siempre interlocución tras abrirse las puertas, pues con Aurelio Nuño la CNTE ya no tiene nada que hablar, dialogar o negociar.

“Para la CNTE Aurelio Nuño ya no existe, ya no es interlocutor válido para nosotros en tanto siga en ese cargo”, advirtió.

Sin embargo, Luis Enrique Miranda Nava, exsubsecretario de Gobernación, negó que haya negociado con la Sección 7 de la Coordinadora Nacional de la Educación (CNTE) en Chiapas, aspectos de la Reforma Educativa.

Según el audio filtrado a los medios y los periodistas, estos acuerdos, fueron tomados en una reunión con Moranda Nava donde estuvo presente también el gobernador chiapaneco Manuel Velasco Coello; el presidente del congreso de Chiapas, Eduardo Ramírez, y Roberto Rubio, el secretario Técnico del Gobierno del estado de Chiapas, quienes se encontraron el miércoles, hace una semana en la ciudad de México.

Fuente: http://www.chiapasparalelo.com/noticias/chiapas/2016/09/los-11-acuerdos-de-la-cnte-y-la-segob-en-consulta-ahora-a-las-bases-magisteriales/

Fotografía: chiapas-support

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Entrevista de La Otra Mirada sobre la Calidad Educativa a Jurjo Torres Santomé

Por: La Otra Mirada 

Prof. Luis Bonilla-Molina, presidente de la Sociedad Venezolana de Educación Comparada (SVEC – OEN) ha venido realizando un conjunto de entrevistas internacionales a los más importantes teóricos, estudiosos y directores de organismos nacionales e internacionales en materia educativa.  Este es un esfuerzo que se inició en el marco de la consulta por la calidad educativa y que hoy, en ese contexto cierra un primer ciclo al haber realizado 66 entrevistas desde 22 países, tanto en español como en inglés.  Las entrevistas abarcaron un amplio espectro, desde UNESCO, el PNUD, el Dialogo Interamericano hasta la marcha mundial por la educación con voces desde Argentina, Canadá, Colombia, Brasil, España, Bélgica, Chile, México, Suecia, Estados Unidos, Australia, Costa Rica, Cuba, Francia, Guatemala, Ecuador, El Salvador, Puerto Rico, Uruguay, Bolivia, Inglaterra, Panamá.

Los entrevistados fueron pedagogos de la talla de Jurjo Torres Santomé, Carlos Alberto Torres, Peter McLaren, Robert Arnove, Mariano Fernández Enguita, Ángel Pérez Gómez, Margarita Poggi, Juan Carlos Tedesco, José Joaquín Brunner, Mayra Castañeda, Paulo Padhila, Salete Valesan , Michel Lowy, Tom Griffths, Oscar Jara, Ezequiel Ander Egg, Diana Naiper, Jaime Calderón, Ana Silvia Monzón, Emir Sader, Pablo Gentile, Atilio Borón, Angélica García, Silvia Ons, José Luis Coraggio, Bradley Levinson, Axel Rivas, Rubén Estremera, Mauro Cerbino, Jorge Gantiva, Daniel Libreros, Eric Toussaintt, Nolberto Fernández Lamarra, Catalina Turbay, Bill Ayers, Carlos Álvarez de Zayas, Fernando Buen Abad, Marina Subirats, María José Bartrina,   Margarita Zorrilla, Alberto Croce, Pablo Imen, Camila Crosso, Atilio Pizarro, Marcela Mollis, Ariel Fiszbein, Jesper Wohlert, Rosa María Masson, Jefferson Pessi, Paulo Cosin, Jorge González Caro, Juan Ignacio Pozo, Abigail Castro de Pérez, entre otros.

Estas entrevistas se complementaron con la participación de una treintena de ponentes en el Centro Internacional Miranda quienes reflexionaron respecto a las tareas y agendas pendientes en materia de calidad educativa.  Entre otros expresaron su opinión Omar Hurtado Rayugsen, Armando Rojas, Luis Bravo, Rafael Gustavo González, Mariano Herrera, Rubén Reinoso Ratjes, Nacarid Rodríguez, Carlos Bracho, María Egilda Castellanos, Carlos Lanz, Leonardo Carvajal, Joaquín Rodríguez Alonso, Aurora Lacueva, Tulio Ramírez, Arnaldo Este, Zuleika Matamoros, Maigualida Pinto, Benjamín Scharifker, Carmen Tellez, Rita Añez y Antonio Fuguet.

 

 

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El otro informe destacado

Por: Pedro Flores Crespo

En congruencia con la ley y luego del error histórico de haber recibido al “sociópata” de Donald Trump (Krauze), Enrique Peña Nieto, entregó su cuarto Informe de Gobierno al H. Congreso de la Unión. Esto es, dijo, un ejercicio para rendir cuentas sobre el estado que guarda la Administración Pública Federal. También expresó que ha “dado indicaciones” para que los secretarios de Estado atiendan los requerimientos de ambas cámaras y se analice y discuta el contenido del Informe. Vamos a tomarle la palabra a Peña y revisemos el apartado sobre educación del Informe.

El documento publicado en el sitio de la Presidencia de la República es vasto y detallado. El tema educativo abarca casi 80 páginas y ahí se presentan avances en tres de los seis objetivos consignados en el Programa Sectorial de Educación 2013-2018 (Prosedu). Estos objetivos son: (1) “Asegurar la calidad de los aprendizajes en la educación básica y la formación integral de todos los grupos de la población; (2) [f]ortalecer la calidad y pertinencia de la educación media superior, superior y formación para el trabajo; [y] (3) [a]segurar mayor cobertura, inclusión y equidad educativa entre todos los grupos de la población para la construcción de una sociedad más justa”. El resto de los objetivos están relacionados con deporte, cultura y ciencia.

Al repasar el Informe, uno puede conocer valiosas iniciativas que poco aparecen en el debate público actual. Por ejemplo, me entero que existe un programa llamado POETA (Programa Oportunidades para el Empleo a través de la Tecnología de las Américas) el cual, trata de favorecer la “inclusión laboral de personas de 15 años y más que padecen algún tipo de discapacidad” por medio del uso de las tecnologías de la información. Se dice que en el ciclo escolar 2015-2016 se atendieron mas de 7,900 estudiantes, lo que representó 23 por ciento más que en el ciclo anterior.

Asimismo, sorprende gratamente saber que la Secretaría de Educación Pública a través de la Comisión Nacional de Libros de Texto Gratuito elaboró un padrón de estudiantes con discapacidad visual (invidentes o baja visión) y produjo, según el Informe, 16,165 libros en formato Braille y 92,120 libros en formato Macrotipo. Estos libros amplían letras, ilustraciones, figuras y tablas para facilitar la lectura de personas con baja visión. En primaria, tenemos 10,173 niños que enfrentan este problema y en secundaria hay, desafortunadamente, 4,067 jóvenes con baja visión.

Pero, ¿qué limitaciones u omisiones presenta el Cuarto Informe de Gobierno en materia educativa? En primer lugar, hay poca referencia a las metas establecidas en el Prosedu 2013-2018. Esto es necesario para poder hacer un juicio más preciso sobre los avances y retrocesos de este gobierno en materia educativa. Excepto en los temas sobre eficiencia terminal, Escuelas de Tiempo Completo y tasas de abandono escolar en la educación media superior, no se encuentra una comparación entre lo realizado y lo planeado. Esto, creo, tendrá que ser materia del “otro informe” que hagamos los ciudadanos.

Un análisis adicional a los datos que presenta el Informe tendrá que realizarse en el caso de un tema central de la Reforma Educativa: la asignación de plazas docentes por concurso. El Prosedu establece como meta que, para el ciclo escolar 2018-2019, 100 por ciento de las plazas para educación básica deberán ser “contratadas” por Concurso de Oposición, ¿y cómo vamos, según el Cuarto Informe de Gobierno? Quién sabe.

El documento oficial es confuso, ya que reporta que en el ciclo escolar 2015-2016, hubo 130,765 sustentantes en este nivel, pero sólo se sometieron a concurso 11,752 plazas y 54,485 horas. De esos 130 mil participantes, sólo 64,402 (49 por ciento) obtuvieron un resultado idóneo. Entonces, si hay por un lado 11 mil plazas y por otro, 64 mil profesores acreditados, el déficit de puestos de trabajo es de al menos 53,000. ¿Tenemos estas plazas disponibles o hay que crearlas para que la Reforma Educativa haga realidad la idea del mérito? ¿En qué estados de la República y áreas de especialidad faltan o sobran maestros? En estos puntos el Informe es omiso. Además, introduce una mayor confusión al decir que “[a]l cierre del ciclo escolar 2015-2016, se asignaron 35,521 plazas y 173,431 horas. ¿Y qué proporción del total de plazas disponibles son 35 mil plazas? ¿Vamos a alcanzar la meta consignada en el Prosedu o podremos ya ir visualizando que la federación y los estados no tuvieron la capacidad de cumplir con este punto de la Reforma Educativa?

El otro tema tratado mal y superficialmente en el Cuarto Informe de Gobierno es el rezago educativo. Como usted sabe, el rezago educativo lo componen las poblaciones de personas analfabetas junto con aquellas que no han concluido su educación obligatoria. Se calcula que en esta situación viven más de 30 millones de personas, es decir, un cuarto de la población de México. El Informe ofrece datos sobre el Índice Nacional de Conclusión de Estudios y afirma que la matrícula de educandos alfabetizados, “que concluyen la primaria y/o secundaria, se incrementó 41.9 por ciento”. Esto significa que, según el documento oficial, 1,467,110 personas concluyeron satisfactoriamente un nivel educativo durante septiembre de 2015 a agosto de 2016. ¿Por qué juntan a los sujetos alfabetizados con lo que concluyeron la primaria y secundaria? Dado que cada población es sujeto de programas y políticas distintas, sería ideal que se desagregara este indicador. De otra manera, parece un artificio de la SEP. La pregunta que debió responder el Informe es: ¿cómo ha evolucionado el rezago educativo en el periodo 2012-2016? Y adicionalmente dejar en claro si la secundaria sigue siendo el tramo educativo que alimenta esta problemática. El Informe dejó esta pregunta irresuelta.

Informar sobre el estado que guarda la Administración Pública Federal es efectivamente un ejercicio de rendición de cuentas, sin embargo, para que esto sea realidad, esperaríamos que el gobierno hiciera un mejor tratamiento de los datos. Mientras que en algunos temas educativos es profundamente detallado, en otros es omiso y parece que quisiera confundir. Los ciudadanos, por lo tanto, habremos de construir “el otro informe”, que deberá presentar un balance crítico del desempeño del gobierno actual. El informe no basta para tal propósito.

Fuente: http://campusmilenio.mx/index.php?option=com_k2&view=item&id=4887:el-otro-informe&Itemid=152

Fuente de la imagen: https://es.dreamstime.com/stock-de-ilustracin-documentos-y-lupa-financieros-del-informe-image64725101

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Educación: congresos y fiestas

Por: Carlos Ornelas

En mi entrega del miércoles pasado reseñé lo trascendente del XVI Congreso Mundial de las Sociedades de Educación Comparada (WCCES), que se realizó en Pekín del 22 al 26 de agosto. Rematé con una frase que a ciertos de mis lectores les pareció frívola, pues le hicieron juicios severos, no al cuerpo del texto. Tal vez, el cierre del artículo: “¡Adiós, Pekín; bienvenido Cancún! Allí, la fiesta mexicana será en grande”, desvirtuó la crónica de lo sustancial.

Los comentarios críticos —que agradezco con franqueza— me inducen a esclarecer un punto que para los académicos es el pan de cada coloquio, simposio o congreso de cierto calibre, pero no tiene por qué serlo para el común de los lectores. No digo que sea ignorancia, pero sí falta de familiaridad con hábitos de un grupo “raro” de personas que se reúne a discutir asuntos que al final de cuentas sólo tienen que ver con el avance del conocimiento, muchas veces sin consecuencia práctica.

Lo trascendente de esos foros se expresa en las conferencias, ponencias y otros dispositivos como carteles, grupos de debate y sesiones de académicos veteranos con investigadores noveles, que se les podría denominar de tutoría. Ésa es la parte formal.

Sin embargo, hay labores informales cuya importancia radica en la construcción de redes, lazos de identificación, generación de nuevas amistades y de donde surgen grupos de trabajo. En el caso de la WCCES y de otras asociaciones a las que pertenezco, como el Consejo Mexicano de Investigación Educativa, ese tipo de relaciones se cimienta en las charlas de pasillo, cuando se comparten los alimentos y en las fiestas que diversos grupos e instituciones organizan. El ambiente festivo es parte sustancial de cualquier congreso que se respete.

Los ánimos de colaboración entre pares de diferentes partes del mundo (de otras ciudades en el caso de foros nacionales) muchas veces se dan con mayor facilidad en una charla tornadiza, en el desayuno o las fiestas. En esas artes, más que en las exposiciones serias, es factible que personas y grupos encuentren afinidades en temas o posturas teóricas. En esos coloquios sin formato regular, uno puede embarcarse a fondo y debatir algún asunto con colegas y sembrar para cosechar después. Me refiero a frutos académicos, pero también a espigar amistades o contactos.

En las conferencias del WCCES y de la Comparative and International Education Society (CIES), grandes instituciones o universidades donde existen programas vigorosos de educación comparada, internacional o intercultural, organizan recepciones cuyo fin explícito es construir redes y, claro, relajar la mente del ajetreo de las ponencias del día.

Universidades —como Stanford, Harvard, Columbia— o instituciones intergubernamentales organizan esas celebraciones en los centros de convenciones u hoteles que son sede de los congresos. Eso cuesta, hay que alquilar espacio, pagar por un buffet y ofrecer alguna copa.

La fiesta mexicana en el WCCES y la CIES es de diferente naturaleza, no cuenta con apoyo institucional. Los participantes colaboramos con lo que podemos y conseguimos un lugar prestado; siempre juntamos a mucha gente. En la conferencia de CIES de 2017 la fiesta mexicana cumplirá 20 años. Los organizadores ya nos prometieron un recinto alejado de los huéspedes para realizar esa tertulia, que a veces incluye música y baile, siempre una copa de tequila.

La fiesta es parte de la vida y de esos congresos; no hay nada de malo en ello, pienso.

RETAZOS.- Don José Manuel Moreno me preguntó acerca de las conclusiones del Congreso de Pekín. Aún no las hay, pero comités de pares harán una selección de las ponencias para publicarlas. Tomará su tiempo.

A partir del miércoles regresaré al análisis de la coyuntura de la Reforma Educativa mexicana.

Fuente: http://www.educacionfutura.org/educacion-congresos-y-fiestas/

Fuente de la imagen: http://www.rimac.mx/12o-taller-internacional-sobre-reformas-en-la-educacion-superior-tianjin-china/

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