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La violencia transfeminicida, la violencia más letal

Por: María Fernanda Ruiz

 

En 17 de mayo de 1990 la Organización Mundial de la Salud (OMS) eliminó a la homosexualidad de su lista de enfermedades mentales. Pero fue hasta 2018 que la OMS dejó de considerar a las personas transgénero como personas “enfermas”. Esto para evitar violencias como las terapias correctivas, a pesar de que las identidades trans sean reconocidas por la OMS, las violencias hacia estas comunidades siguen normalizadas.

En 2004 se eligió el 17 de mayo como el Día Internacional contra la homofobia, transfobia y bifobia para visibilizar las violencias a las que las comunidades LGBT+ se enfrentan día a día.  Desde entonces cada año se realizan actividades en distintas partes del mundo.

Pero para muchas personas el uso de la palabra fobia para hablar de las violencias es cuestionable. Una de estas voces críticas es la de la activista Violeta Alegre. En una entrevista realizada por Agencia Presentes en 2017 la activista explicó por qué le parece importante dejar de usar esta palabra:

“La fobia parece carecer de responsables. Cuando se habla de fobia, se habla principalmente de la falta de control racional en la tolerancia subjetiva de ese individuo. Ante la falta de tolerancia, el sujeto acciona. ¿Cómo acciona? Gritando, huyendo, odiando, aplastando, matando. La palabra “fobia” –que hace referencia a salud emocional o psicológica- se caracteriza por miedo intenso y desproporcionado ante objetos o situaciones concretas. Creo en la necesidad de politizar la palabra fobia, ya que solo hace referencia a un diagnóstico propuesto por las ciencias médicas, invisibilizando la violencia de un sistema que opera para crear este tipo de odios. Un odio social y cultural del cual el patriarcado es agente constructor, perpetrador y perpetuador. Cuando se habla de fobia se convierte al victimario en víctima”

La periodista trans Georgina González, de la Agencia Presentes, explica que se puede hablar de prejuicio en lugar de odio, aunque por ahora considera adecuado usar el término transodio:

“Esta cuestión del odio y la fobia es un tema que se habla y se cuestiona en los talleres de Presentes. Una buena práctica que apuntan es dejar de hablar de fobias, sumar transodio e incluso ampliarlo a violencia por prejuicio. Las fobias son una patología y violentar a alguien por su identidad de género, su orientación sexual o expresión de género, esa acción no es una enfermedad, por lo tanto no es una fobia. Y se tiene que dejar de hablar de eso. Al hablar de odio también hay ciertos matices que hay que tener en cuenta porque el odio alude más a un sentimiento personal, mientras que hablar de prejuicio alude a algo más social y cultural. En el caso específico entre transodio y transfobia, el término transodio funciona en la lengua del español pero en términos más clavados de conceptos el prejuicio entra en un contexto social y cultural: atacar a alguien por percibirle como parte de un grupo, en este caso te percibo trans, te percibo lesbiana, entonces te ataco y te discrimino” explica.

Según datos de Transgender Europe, México es el segundo país con más crímenes de odio hacia las personas de las comunidades LGBT+. Para hablar de estas violencias este 17 de mayo, Pie de Página reunió las voces de personas trans que nos explican qué es el transodio, cómo impacta en sus vidas y cómo se están organizando para erradicarlo.

«Mi identidad es invalidada o se toma de broma»

Xóchitl Rodríguez es comunicólogue, trabaja en la organización feminista Balance A.C. y forma parte del colectivx Hola, Amigue, de personas trans y no binaries.

¿Qué es el transodio? 

Son acciones directas, viscerales o violentas en contra de las personas trans. Hacer campaña en contra de los derechos desde argumentos falsos, un paso más allá de discriminar.

¿De qué manera te impacta?

Como persona trans binaria, normalmente mi identidad es invalidada o se toma como una broma. Pero la verdad es que son violencias muchísimo más suaves que, por ejemplo, las que viven las personas trans binarias. Como soy leída como mujer, no me llegan comentarios de odio. Así que sí hay un impacto, pero es mucho menor comparado a otres compañerxs trans.

¿Cómo se vive el transodio en México?

Somos un país con una alta tasa de transfeminicidios, las leyes de Identidad no existen en todo el país y, las que hay, no siempre aplican para las infancias y adolescencias trans. Hay partidos políticos que se aprovechan las cuotas de inclusión para fingir ser mujeres trans, acción que es contraria a ellas.

¿Cuáles consideras que son las raíces del transodio?

La primera es el binarismo biologicista, es decir pensar que sólo hay dos géneros, y solo hay dos sexos, entonces cuando naces solo te aplica uno u otro. Si naces con un sexo determinado y te asignan un género entonces las cosas que deberías hacer con tu vida, los estereotipos que deberías seguir, son la primera base de la transfobia.

También la teoría de conspiración del borrado de las mujeres, que te indica que los hombres cis se van a disfrazar de mujeres, porque así es como ven a las mujeres trans, como una onda performativa: “los hombres cis se van a disfrazar de mujeres y van a entrar a los baños a violar” o una impresión de que si existen las mujeres trans y tienen más derechos, entonces las mujeres cis, pensadas como mujeres “reales” por tener vulva, van a quedar en desventaja jurídica, lo cual es mentira.

Del lado de hombres hetero que se enamoran o ligan con mujeres trans, y se dan cuenta de que son mujeres trans, hay una onda súper violenta de que les dicen que los engañaron, que son mujeres falsas, normalmente puede pasar de palabras a golpearlas, violarlas correctivamente hasta matarlas. Y eso es otra base del transodio, que las personas trans te están mintiendo porque su identidad es un “disfraz”.

El transodio es una combinación de biologicismo binario, “borrado de mujeres” e identidades como “disfraz”.

¿Cómo erradicar el transodio?

Creo que a partir de dos niveles. Uno es seguir luchando por las leyes de Identidad para personas trans. El segundo es que dentro de los planes educativos se empiece a introducir la Educación Integral en Sexualidad, para poder hablar de diversidad y de las personas trans.

«No me siento seguro cuando no hay personas trans»

Hombre trans del desierto. Julián tiene 26 años, tiene una licenciatura en Lengua y Literatura Hispánicas y actualmente estudia la Maestría en Lenguas Modernas. Su principal tema de interés es la manera en que la comunidad trans utiliza el lenguaje para negociar su identidad, cuerpo y sentido de comunidad.

¿Qué es el transodio?

El conjunto de ideas, pensamientos, prejuicios negativos hacia la población trans, a que el género es una cuestión diferente al sexo, que la expresión de género puede dictar nuestra identidad y la idea de que la autopercepción de género es erróneo, equivocado o atenta contra los fundamentos morales de la sociedad. Creo que todo esto es la columna vertebral del transodio.

¿De qué manera impacta en tu vida?

He perdido amistades a causa del transodio. Que a partir de la ignorancia han virado al escepticismo de las identidades trans y después a la crítica total y absoluta. Eso pues me ha dolido bastante. Estoy constantemente vigilando las actitudes de las demás personas, su lenguaje, sino también hay microviolencias, pequeñas cosas que son como silbatos de perros que me hacen pensar: eso puede ser o viene de un discurso transfóbico aunque no esté diciendo algo transfóbico en ese instante. Sobre todo hay que decirlo, en muchos espacios no me siento seguro, incluso en espacios de izquierda, incluso en espacios progresistas, cuando no hay personas trans.

¿De qué manera se da el transodio en México?

Con la invisibilización, la violencia y, en muchos estados de la república, vivir sin garantía de los derechos. Los trámites legales son larguísimos, somos un grupo muy limitado y en las instituciones eso tiene un impacto. No voy a decir que la burocracia es transfóbica pero veo al menos en ciertos casos creo que sí podrían tener un poco más de consideración. Muchas personas viven fuera de la CDMX y tienen que llevar ese trámite y continuarlo en sus estados. En seis años no han hecho ningún protocolo en los Registros Civiles de los estados. En Sinaloa encima de pagar el viaje a CDMX tienen que pagar un notario, si registro civil ya lo autorizó, ¿por qué lo tiene que autorizar un notario en el estado? No tiene ningún sentido. Esa es una de las maneras en las que impacta, desde el derecho a la vida hasta la garantía de los derechos civiles que después se traslada al trabajo y a la garantía de salud.

¿Cuáles consideras que son las raíces del transodio?

En la primera capa que nos afecta de manera individual a cada persona creo que mucha es la ignorancia de las vivencias trans, ¿cuántas personas pueden decir que tienen un grupo de amistades o han hablado con personas trans?, y luego, aunque conozcas a personas en tu trabajo o escuela no implica que vas a entender sus vivencias, creo que empezar por ahí, por el hecho de decir que trabajo con una persona trans y que es una persona como cualquier otra, que no tiene planes malvados para destruir a la sociedad o es violenta o tiene sesgos contra mujeres u hombres. Falta, que estén las personas trans en los espacios laborales, académicos, para que dejemos de ser ese grupo que nada más existe en la malignidad social.

¿Cómo erradicarlo?

Creando espacios más abiertos para las personas trans. Conscientes de su presencia. Que los espacios laborales sean espacios donde uno pueda manifestar su identidad de género o una expresión de género no conforme. También dar a conocer cuáles son los discursos transfóbicos para volver los espacios más democráticos, abiertos y seguros para las personas trans.

¿Cómo le haces frente al transodio?

Cada quince días estoy llevando una sesión virtual abierta para personas trans en la que hablamos, discutimos sobre nuestras vivencias. Las sesiones son temáticas para facilitar el diálogo y que podamos compartir algo sobre nosotros y lo que pensamos.

«No sabía que existían personas como yo«

Dante Ureta. Psicólogue en formación. Redactor. Le interesa la educación sexual, la psicología social, el arte, la divulgación científica y cualquier mezcla entre esas 4 cosas.

¿Qué es el transodio?

Conductas o actitudes negativas que se expresan en contra de las personas trans por el simple hecho de ser trans. Nos hace una de las poblaciones más vulnerables. Se puede traducir desde lo más grave como homicidio o violación hasta cosas muy sutiles que pasan desapercibidas como no tener acceso a trabajo, a la identidad, a salud pública, no tener derechos humanos básicos.

¿De qué manera impacta en tu vida?

La permea toda, directa e indirectamente. La desinformación por ejemplo es una de ellas. Que exista bloquea que haya información sobre nosotres. Yo no sabía cómo transicionar al principio, ni siquiera sabía que era posible hacerlo, ni siquiera sabía cómo nombrarme, no sabía que existían personas como yo o la posibilidad de que yo existiera como estoy yo ahorita existiendo. No solamente son (carencias de) salud, que no podamos acceder a derecho de identidad por parte del Estado, no se traduce solo a asesinatos, violaciones, creo que una de las cosas que menos se hablan son de las sutilezas. Muchas veces se pierde el acceso a tener una pareja, una familia. Que sólo te busquen para tener sexo pero no para una relación porque no te pueden presentar con la familia por ser trans. Esas pequeñas cosas que nos hacen humanos. O tener un trabajo digno, porque entonces podrías ser la persona con el currículum más completo pero eres trans y no cubres con la presentación para trabajar en la empresa; o que nuestra familia no nos hable.

¿De qué manera se da el transodio en México?

Así como el género nos atraviesa a todes, los hombres trans viven una invisibilización y las mujeres trans viven una hipervisibilización que las hace muy vulnerables, hay más exigencias debido a la misoginia por cómo debe ser una mujer a cómo debe ser un hombre, esa misma misoginia a las mujeres cisgénero que está basado en esta idea de mujer blanca, se traduce también en violencias a las mujeres trans. México tiene un gran problema de violencia hacia las personas trans, sobretodo a las mujeres trans. Poco a poco hemos logrado lugares de encuentro pero sigue siendo un clima de odio y violencia generalizada para las personas trans.

¿Cuáles son las raíces del transodio?

A las personas es muy difícil aceptarnos y comprendernos como realidad porque somos la sumatoria de muchos problemas en uno. El colonialismo creó esta idea de hombres y mujeres y reafirmó los estereotipos de género. El Estado nación marca esta idea de familia e identidad nacional, el heteropatriarcado va de la mano de estas dos cosas, de la idea de familia, de que la heterosexualidad es obligatoria, de que no puede existir otro tipo de familia, de ser un tipo de mujer, un tipo de hombre y no te puedes salir de ahí. Esto, traducido en un cuerpo que es disruptor de estas cosas, genera rechazo porque una persona trans rompe con todo este tipo de cosas, que no funcionan, que nunca han funcionado, que siempre han estado impuestas en nosotros, casi nadie en el mundo entra dentro de estas ideas de lo que es un hombre o una mujer, realmente casi todos los cuerpos son impropios, en ese sentido, cada quien en el mundo tiene esas formas en las que no entra dentro del canon pero las personas trans son la sumatoria de varias de esas cosas.

¿Cómo le haces frente?

Creo que siempre lo hemos hecho en comunidad, en parte porque no ha quedado de otra. Históricamente las personas trans han estado en los márgenes de la sociedad, sobretodo las personas trans racializadas. Creo que actualmente eso sigue vigente dentro de la comunidad, sabemos que entre más juntes estemos, más fuertes somos.

Queramos o no creo que es importante el reconocimiento de las instituciones, de organizaciones mundiales y del Estado aunque no nos guste y  no sea el objetivo en realidad, creo que una ola de cambios en la sociedad han permitido que más personas tengamos la posibilidad de reconocernos y vivirnos como personas trans en libertad.

Otra de las formas que hemos hecho frente es crear espacios, físicos o virtuales, crear arte, paneles de discusión, compartir saberes, nuestras experiencias para reconocernos en el otre pero también para compartir y llegar a otros espacios. Compartir información desde el “yo también soy una persona como tú”.  Justo porque no nos nombraban tenemos que hacer el ejercicio de nombrarnos para que sepan que existimos y en ese sentido estamos resistiendo constantemente.

Y por último, creo que un posicionamiento político que me gusta de la comunidad trans es la ternura radical, saber que puedes disentir de otras ideas pero hacerlo desde la ternura. Y no me voy a atrever a juzgar a quienes lo hacen porque tienen sus motivos pero desde el posicionamiento de la ternura radical es ok, ¿qué hago con esta rabia para que no me consuma ni a mi ni a otros? ¿cómo la puedo colectivizar y organizar para no compartir más rabia en el mundo y responder desde la ternura?

«Lo que está entre nuestras piernas no nos define»

Jessica Marjane es una mujer Trans Hñahñu (Otomí) y Feminista. Fundadora de Juventudes Trans, abogada, asesora jurídica, defensora de derechos humanos.

¿Qué es el transodio?

Una forma de llamar a la discriminación que se tiene a las personas trans. Se manifiesta de distintas formas, acciones directas o indirectas que tienen como fin colocar a las personas trans en situaciones de inferioridad como negar su existencia, no respetar sus pronombres, hacer chistes sobre sus vidas, someter a debate su existencia, legitimar los pánicos morales que ponen a las personas como peligrosas o no aunténticas.

El transodio existe también porque así como existe una expectativa social de que las personas sean heterosexuales existe una expectativa social de que las personas sean cisgénero.

¿Cómo se vive el transodio en México?

En 2018 se presentó la encuesta ENDOSIG (Encuesta sobre discriminación por orientación sexual y de identidad de género) donde a través de una investifación realizada por la CNDH y Conapred las personas trans manifiestan vivir más violencia en escuelas, trabajos, sistemas de salud, incluso las mujeres trans manifiestan haber tenido más detenciones arbitrarias.

Por otra parte está la violencia transfeminicida, que es la violencia más letal, es una violencia que es el cúmulo de las cadenas de violencia que viven las personas trans en contextos de trabajo sexual, migración, desplazamiento forzado de sus comunidades, muchas de ellas salen huyendo de sus lugares natales al no tener aceptación por parte de sus familias y derivan en entornos mas hostiles.

La violencia a las personas trans en México es un factor que oficialmente no ha sido documentado sobre el modo de operar de los agresores, cuántos asesinatos han sido, cuáles son los mecanismos para investigar, hacer una debida diligencia, las actuaciones ministeriales, el sistema de justicia a nivel procuraduría o nivel del poder judicial siguen teniendo una deuda histórica con cada uno de los asesinatos hacia personas trans.

Poco de lo que se habla sobre la responsabilidad y corresponsabilidad que tienen todos estos crímenes motivados por odio es la complicidad social. La complicidad social se vive cuando una persona enfrenta un crimen de odio y la sociedad se mantiene indiferente, cuando a través del silencio hacen saber que su vida no importa.

Esta forma de colaborar con el odio es desde que permitimos un chiste hasta que las personas trans sean sometidas a debates sobre su existencia. Cuando negamos su autenticidad o ocupamos sus vidas para ser solamente objetos de estudio y no las imaginamos en otros espacios donde puedan realizar su proyecto de vida.

También hay alerta de las violencias que viven los hombres trans y personas no binarias son las mal llamadas violaciones correctivas”, todos estos esfuerzos que hacen para que una personse “cure” con terapias de conversión, el hecho de que piensen que es algo que s

¿Cómo erradicarlo?

Este 17 de mayo no basta decir yo no discrimino. Es hora de actuar. No queremos más minutos de silencio, queremos más horas de acción. No podemos esperar a que otra mujer sea asesinada, no podemos solamente pensar que todo se acaba en una estadística. Es necesario mirar qué vuelve a una persona una estadística. Para saber que los factores están entre nosotras, nosotros, nosotres. Voltear a mirar y saber intervenir y no colaborar con toda esta violencia. Actualmente es también sumar esfuerzos para que los otros 17 estados que no han tenido una legislación a favor del reconocimiento de la identidad de género, la tengan.

Entender que no somos personas que borran la existencia de ninguna mujer, que somos personas que simplemente pertenecemos a la diversidad humana que coexiste con todo el mundo y la población.

No solamente respetando los pronombres, cuando veas a una mujer trans hablarle como ella, cuando veas a un hombre trans hablarle como él, cuando veas a una persona no binaria como elle. También se trata de permitir que pueda existir un vínculo de amistad, cooperación y solidaridad. Somos personas que no merecemos ser aisladas ni vistas con ojos de odio.

Sabemos que todas las personas hemos sido educadas con las formas de disciplinar nuestros cuerpos. Exigencias sociales nos atraviesan a todas las personas, el punto, antes que aprender es desaprender todas las formas de disciplinamiento que han hecho hacia nuestros cuerpos y saber que estamos en sintonía de hacer un mundo más habitable para todas las personas.

Sumarse a proyectos de personas trans, no usurpando sus espacios pero colaborando con ellas, ellos, elles de la mano en un plano horizontal. Es desaprender todo eso para pensar que no tienen que vernos con morbo, lo que está entre nuestras piernas no nos define, así como a cualquier persona no le define su color de piel o sus características. Nos define lo que hacemos todos los días con lo que tenemos y cómo colaboramos.

Fuente e Imagen: piedepagina

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España: Coordinadora General de Pensionistas de Madrid convoca manifestación el próximo 22 de mayo, desde la Puerta del Sol al Congreso de los diputados

La Coordinadora General de Pensionistas de Madrid convoca el próximo sábado día 22 de Mayo las 12 h una manifestación en defensa del Sistema Público de Pensiones cuyo recorrido será de la Puerta del Sol al Congreso de los diputados.

Basándose en la recomendación decimosexta del Pacto de Toledo se esta negociando a espaldas de los pensionistas LA PRIVATIZACIÓN DEL SISTEMA PÚBLICO DE PENSIONES por medio de la implantación casi obligatoria y complementaria, como 2º pilar del Sistema Público, los PLANES PRIVADOS DE EMPRESA que romperán la caja única de la Seguridad Social y debilitarán las pensiones públicas como las conocemos ahora. El acuerdo político ya está hecho. Ahora se está negociando el pacto social con la patronal, CEOE y CEPYME, los sindicatos mayoritarios CCOO y UGT y el Ministerio de Seguridad Social.

El desarrollo de dichos Planes Privados de Empresa, en la propuesta de reforma que plantea el Sr Escrivá, pretende detraer dinero público, mediante el aumento de las desgravaciones fiscales y mediante las aportaciones a los mismos de las distintas administraciones creando un fondo que estaría gestionado por una entidad privada. Es evidente que se pretende, a través de esos Planes Privados de Empresa, desarrollar los sistemas de capitalización que nos llevan a la Mochila Austriaca.

Recientemente el 30 de Abril se ha enviado a Bruselas la propuesta de reforma de pensiones donde se pretende generalizar dichos PPE, aumentar el periodo de computo para el calculo de la pensión y penalizar la jubilación anticipada mediante nuevos coeficientes reductores ante esta degradación continua de las pensiones y los servicios públicos:

CONVOCAMOS A LA SOCIEDAD A manifestarse, con las debidas medidas de seguridad, el sábado 22 de mayo a las 12H, de SOL AL CONGRESO. Diremos NO a que trabajemos hasta los 67 o 70 años mientras el 50% de nuestra juventud está en el paro o ha tenido que emigrar. NO a aumentar los años de cotización para tener derecho al 100% de la pensión y el cálculo de su cuantía. NO al factor de sostenibilidad para reducir las pensiones en función de la esperanza de vida. NO al factor de equidad generacional que pretende sustituirlo. Exigimos la subida de las pensiones mínimas, los 1084 € según CSU. Exigimos acabar con la vergonzosa brecha de género en el mundo laboral y de pensiones que deja al 50% de la población, mujeres, sumidas en la exclusión social. Exigimos poner fin a los coeficientes reductores de las jubilaciones anticipadas, dado que suponen un ataque a los derechos históricos de los trabajadores. Exigimos la derogación de las reformas laborales y de pensiones del trienio negro del 2010 al 2013, que han supuesto la pérdida de derechos sociales y económicos de la mayoría de la población.

Coordinadora General de Pensionistas de Madrid

APOYAN ESTA MANIFESTACIÓN CGT ( pensionistas), Confederación General del Trabajo, CO.BAS (Sindicato Comisiones de Base), ASC (Alternativa Sindical de Clase), Sindicato de Estudiantes, CSU/PJ, Solidaridad Obrera, Sindicato SI.L:VI.A, Bloque Combativo, PAH (Plataforma Afectados Hipoteca), Coordinadora 25S.PAH de Fuenlabrada. Plataforma Sindical de la EMT.

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Black Lives Matter y Zapatismo: romper cercos

Por: Pietro Ameglio

En estas últimas semanas, dos de los mayores movimientos sociales de América, emblemáticos por su radicalidad de raíz, por su coherencia, por su determinación moral y material y por su resistencia civil, han construido dos hechos sociales tremendamente originales y esperanzadores.

A su vez, al momento que este artículo está por salir acaba también de iniciar un proceso de levantamiento social de “resistencia civil pacífica y digna”, como nos señalan desde la universidad de la Amazonía colombiana, que se ha ido extendiendo geométricamente a todos los territorios del país, a todas las clases, identidades y organizaciones social. La acción de no-cooperación y desobediencia civil que lo está articulando nacionalmente es un muy amplio “paro nacional”, acción de mucha radicalidad cuyo nombre puede confudir a veces: no se trata de “parar” sino de “avanzar” al doble de velocidad hacia la justicia, la dignidad y la paz. Claramente existe mucho dolor y temor por la represión brutal gubernamental de todo sentido -empezando por las ejecuciones extrajudiciales y las desapariciones- y por el hambre nacional, pero más aún hay mucha esperanza por la determinación moral y material de casi toda esa población hermana que masivamente ha tomado el espacio público. Acompañamos y aprendemos con humildad desde lo más cerca posible.

BLM: atacar la raíz del racismo y el clasismo

El veredicto por unanimidad (11 miembros del jurado) de culpabilidad del agente Derek Chauvin, asesino de George Floyd, es un “hecho histórico excepcional” en los Estados Unidos, derivado de un “hecho social normal” -que todos los días se multiplica en las redes sociales- en el mismo país, que muchísimas comunidades viven cotidianamente: el abuso, violencia brutal militarizada e impunidad policial; el racismo sistémico hacia los afroamericanos y demás minorías. Existen innumerables testimonios y materiales claves para corroborarlo que cada vez salen más a la luz pública; particularmente recomendamos el documental “Enmienda XIII” de Ava Du Vernay, quien también filmó la muy buena película “Selma”, sobre la lucha de Martin Luther King y los derechos civiles.

Está claro que este veredicto es excepcional, no normal, pero que no modifica al sistema y a la impartición de justicia, aunque sí es un importante paso hacia adelante hacia ese cambio indispensable y urgente. Se trata de un “punto de partida” y no “de llegada”, pero en el sentido de la esperanza y no de la ilusión. Claramente no hay que disminuir el apoyo ni la intensidad creciente de las acciones de denuncia y resistencia, ni de las negociaciones de poder, pensando que ya se logró el objetivo.

Es central comprender cómo se llegó a este veredicto, a partir -entre otros procesos- de un gran y creciente movimiento social como el Black Lives Matter (BLM), que articula infinidad de grupos, organizaciones, colectivos y personas a todo lo largo y ancho del país, en un liderazgo horizontal, descentralizado, intercambiable, no personalista, noviolento, propositivo…La lucha, aglutinada en estas últimas etapas por este movimiento, ha permitido desnudar públicamente nacional e internacionalmente con una enorme claridad y legitimidad el brutal racismo y clasismo estructural de la sociedad y estado norteamericanos, con muchas raíces del “supremacismo blanco”; ha quedado transparente que no es sólo un problema de raza sino también de clase, pobreza y exclusión social.

Las movilizaciones sociales han tenido una gran riqueza y variedad estratégica y táctica, con acciones de difusión pública tipo foros, medios de amplio espectro, negociaciones…; pasando a grandes movilizaciones de masas en espacios abiertos (sobre todo de marchas y mítines…), acciones de no-cooperación (boicots…) y de desobediencia civil (estar en la calle durante toques de queda…). Siempre buscando sumar a la mayor cantidad de gente posible interclasista, interétnica e intercultural, con un importante carácter simbólico y festivo; y evitando caer en provocaciones de grupos violentos y de la policía militarizada. El objetivo ha sido evitar el aterrorizamiento ciudadano, aumentar la toma de conciencia pública acerca de la gran deshumanización de las fuerzas de seguridad hacia los más vulnerables. Por ello, el movimiento en paralelo desarrolló un gran trabajo de propuestas públicas, jurídicas, educativas y políticas para trabajar en las raíces institucionales, estructurales y sistémicas del racismo, clasismo y violencia policial; en la desmilitarización de la policía (armamento militar, actitud muy invasora y violenta en las calles, comunidades y barrios aterrorizando a la gente como ”enemigos y blancos de guerra”); en el entrenamiento deshumanizante policial donde se separa totalmente el fin de los medios.

En este último aspecto que es fundamental, referente al proceso de des-humanización que sufre un policía en su entrenamiento, al grado de no ser capaz de escuchar -por desconfianza y racismo- mínimamente siquiera a otro ser humano que le dice “no respiro”, resultan muy ejemplarizantes los argumentos que usó la defensa del agente Chauvin para justificarlo: su cliente ejerció un “uso autorizado de la fuerza”, usó un “estándar de agente policial razonable”, no utilizó “ninguna fuerza ilegal”, es un “agente sensato”. En síntesis, en el mejor de los casos, un prospecto de psicópata es un agente policial sensato y razonable, que sigue cabalmente las reglas de su corporación y del sistema.

Darnella Frazier: una audacia moral y material ejemplar

Como parte de esta lucha social colectiva y masiva del BLM, está también presente en forma fundamental una acción individual que inmediatamente tuvo reflejos colectivos: Darnella Frazier, una joven afroamericana preparatoriana de 17 años que grabó en su celular por más de 9 minutos el homicidio del policía Chauvin contra el ciudadano inocente George Floyd, que suplicaba por humanidad y aire. Los componentes humanos y morales de esta larga e interminable escena han provocado, como pocas veces en la historia reciente mundial, una “ruptura moral” gigantesca en la sociedad norteamericana -y en parte mundial- con consecuencias materiales y concretas que esperamos profundas y duraderas. Pero existen también aspectos importantes a reflexionar, desentrañar e imitar acerca de la construcción de la identidad moral de Darnella: una identidad moral es quedarse ahí en la escena y no pasar corriendo, otra diferente es quedarse ahí y filmar, y otra mayor aún es filmar y difundir enseguida en redes sociales. Eso es lo que hizo Darnella.

Evidentemente que el celular se ha convertido -entre muchos aspectos- también, cada vez más, en un “arma noviolenta” que permite “desnudar públicamente la verdad”, denunciar y exponer a los victimarios a la justicia, así como defender a las víctimas. La disminución de su costo lo ha hecho más democrático y accesible a grandes mayorías. Pero poseerlo no es sinónimo de tener el valor de filmar, y tener el valor de filmar no garantiza subirlo a las redes, esas son las vueltas de tuerca a construir en nuestras identidades morales.

Sin embargo, continuando con la reflexión de la escena del asesinato del ciudadano George Floyd, desde el ángulo de la acción noviolenta o de la resistencia civil, nos quedan desafíos y preguntas: ¿qué se pudo hacer allí para “detener la mano asesina” de Chauvin? Filmar y difundir en redes fue fundamental para la difusión de la violencia policial y la justicia en este veredicto, pero no fue suficiente para evitar ese asesinato de 9 minutos. Es una pregunta fuerte, y sin ningún sentido de culpa o acusación, pero creemos que debe enfrentarse para que como sociedad civil estemos cada vez menos indefensos ante la violencia de las autoridades. Lógicamente que el miedo es fundamental para no intervenir, pero es clave que no se transforme en terror porque entonces nos paralizará. El miedo manejado y controlado ayuda a reflexionar, y colectivamente a actuar mejor, y tal vez en otra ocasión pudiéramos pensar en alguna forma humilde pero audaz -dos características de la noviolencia- de “meter el cuerpo” -sin arriesgar otra muerte- en una situación así, con un poco de legitimidad y fuerza moral: por ejemplo, tirándonos enseguida los más posibles al piso al lado de la víctima y gritando al lado y fuerte a la autoridad de “parar”; rodeando a los policías de muy cerca gritándoles y con ademanes fuertes y claros de parar y que estamos filmando… O sea, construir situaciones noviolentas pero radicales que nos permitan acercarnos a los cuerpos de los victimarios y desafiarlos moral y materialmente, para intentar que reaccionen y tomen conciencia de lo que realmente está sucediendo en esa “burbuja” que han construido, como dizque cinturón de seguridad. Claro que la reacción de la policía puede ser violenta y peligrosa, pero es un riesgo que tal vez lo colectivo podría disminuirlo y podría salvar una vida.

Nadie pretende decirle a nadie qué hacer, ni hay recetas probadas, se trata sólo de pensar humildemente en voz alta, sin olvidar el “principio de realidad”, cómo disminuir nuestra indefensión social ciudadana, y donde también una identidad moral de resistencia noviolenta exige construir algún tipo de acción directa hacia el victimario, si es que existiera un margen humano posible. La situación con George Floyd no era igual a que si fuera una ejecución paramilitar o extrajudicial instantánea, porque, aunque mínimo, existe un marco legal, institucional y público desde donde buscar enfrentar en algo mínimo a la autoridad violenta, con legitimidad y colectivamente.

Resistir: la Montaña zapatista que va a Europa

Una vez más el zapatismo rompe el cerco -de muy diferente tipo que lo rodea- y construye un hecho de lucha social original, en medio de una pandemia y casi in-movilidad mundial. ¡Vaya paradoja! Habitantes de la selva van en un barco llamado “La Montaña”, por aproximadamente ocho semanas -cruzando “en reversa a la Conquista”- de isla Mujeres en México a Vigo en Galicia. Esta primera delegación será complementada en junio con otra más amplia por vía aérea, y se encontrarán “entre iguales” y “como iguales” con luchadores y organizaciones sociales antisistémicas y antiautoritarias de unos 30 países europeos. Son alianzas, fraternidades, coaliciones, solidaridades construidas en casi treinta años de zapatismo internacional “desde abajo”, “desde los excluidos”, “desde la lucha social”.

No sabemos qué va a resultar de este encuentro, reflexión colectiva y aprendizaje mutuo, alianza de luchas internacionales afines y de cambio de raíz del sistema-mundo capitalista globalizado, pero sin duda hay un componente importante de esperanza y estrategia considerable, que a todxs nos alienta a luchar más y mejor. Casi todos estos movimientos y luchadores sociales parten del compromiso local de la comunidad, la aldea, el vecindario, pero al actuar en esa escala su lucha y mensaje se vuelven universales y más allá del tiempo coyuntural. Ahí está la raíz e inspiración de esta “otra globalización”, paradójicamente de los “globalifóbicos”.

El zapatismo siempre ha usado el humor y la paradoja como un arma de lucha social: nos cubrimos el rostro para que nos vean, usamos fusiles aspirando a que sean inútiles, viajamos en una montaña por mar, nos movemos cuando todxs nos piden estar in-móviles en casa, resistimos cuando el sistema nos pide resignarnos a sus fatalidades…

Fuente: desinformemonos.org

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La Fractura Educativa

Por: Juan Carlos Miranda Arroyo 

En una época de emergencia sanitaria como la que vivimos, y aun cuando “venga a la baja” la enfermedad, la docencia todavía está partida en pedazos…

Cada quien se rasca con sus propias uñas para solventar las necesidades pedagógico-didácticas

Debido a la campaña emergente de vacunación para prevenir Covid-19 y a la disminución de casos confirmados de esa enfermedad, el avance que en México se ha producido en materia de salud pública genera altas probabilidades de regresar a clases, en el formato presencial, por fortuna.

Pero el retorno a clases presenciales, sobre todo en la educación básica, habrá de llevarse a cabo de manera gradual, escalonada y con medidas sanitarias que aseguren, en lo posible, que no se registren rebrotes de la inaudita enfermedad que ha azotado al mundo (2020 y lo que va de 2021).

Se sabe, según datos preliminares, que en México la población más afectada por la condición que nos trajo la pandemia, por el hecho de haber cerrado los centros educativos, es la de las y los estudiantes de educación básica matriculados en la escuela pública. Por ello, es importante y prioritario tomar las medidas concretas y pertinentes, en materia de políticas públicas educativas, específicas, para crear condiciones adecuadas en el regreso a las clases presenciales, y dar continuidad al avance de los aprendizajes escolares de niñas, niños y jóvenes (NNyJ).

La docencia todavía está partida en pedazos

¿Cuáles son las condiciones y elementos adecuados que permitan la puesta en operación de protocolos sanitarios, por niveles-modalidades educativos, para regresar a clases? ¿Cuáles son los principales problemas que enfrenta la escuela pública ante la inminencia del retorno a la escuela presencial? ¿Cómo se organizan o se organizarán, o no, las comunidades educativas en este escenario inminente de postpandemia?

En una época de emergencia sanitaria como la que vivimos, y aun cuando “venga a la baja” la enfermedad, la docencia todavía está partida en pedazos. Hoy, como es evidente, el contacto con las y los estudiantes es remoto, irregular, distante, complicado, cuando lo hay, o nulo cuando no hay conectividad ni estudiantes. Justo por ello, me parece que el problema más grave es la cantidad de estudiantes que no regresó a las clases mediadas por tecnologías electrónicas o materiales impresos, durante el presente ciclo escolar (2020-2021).

Desde hace más de un año, estamos frente a un fenómeno social y educativo caracterizado por cambios sin precedentes en el ámbito específico de las relaciones entre la enseñanza y los aprendizajes, donde la sensación de avance (para ambos actores sociales: docentes y estudiantes), en realidad, se ha vuelto una percepción de retroceso.

El 20% de las y los estudiantes que concluyeron el ciclo escolar anterior, no se han reportado durante el presente año escolar.

Las y los docentes, así como las y los directivos escolares vivimos una coyuntura de adaptaciones vertiginosas, individuales y sociales, tanto en el uso de métodos como en la profundidad y extensión de los contenidos educativos. Hay una sensación “objetiva” y “subjetiva” de frustración en el trabajo docente y de gestión educativa-escolar que se ha realizado en situación de confinamiento, sobre todo porque no existen los apoyos ni el acompañamiento profesional que requieren estas labores.

Adicionalmente y por si fuera poco, la sociedad se pregunta ¿qué tan esenciales son las actividades educativas (y la escuela como institución) frente a una cruda realidad que pone en primer término tanto a la crisis económica como la de salud pública? Apenas se recopila información sobre las dimensiones de esta fractura educativa, que ha implicado el no retorno a clases por parte de cientos de miles de estudiantes. La estadística y el registro puntual, todavía incierto y confuso, acerca de cuántos estudiantes no han regresado a las clases “a distancia” del ciclo escolar en curso, da cuenta de esta tragedia (se calcula que aproximadamente el 20 por ciento de las y los estudiantes que concluyeron el ciclo escolar anterior, no se han reportado durante el presente año escolar, en educación básica pública).

Falta de capacitación a docentes

En medio de todo, y a falta de apoyos institucionales en materia educativa, los duros procesos de adaptación social y pedagógica, por parte de las figuras educativas, siguen su marcha. La realidad indica que cada quien se rasca con sus propias uñas para solventar las necesidades pedagógico-didácticas y de recursos tecnológicos. No hay un acompañamiento institucional ni una atención en infraestructura tecnológica del tamaño de la emergencia sanitaria que se ha vivido durante más de un año. Las autoridades educativas sólo desentonan al decir: “reconocemos el trabajo de las y los maestros”.

Durante este ciclo escolar hemos observado que las acciones de capacitación y actualización (formación continua), en materia de trabajo y prácticas docentes o directivas escolares, dirigidas hacia las principales figuras educativas, son inexistentes, nulas o superfluas. Dar a conocer cómo funciona una plataforma para realizar video-conferencias, no es una capacitación seria, profesional. O dar al docente los procedimientos para crear una cuenta de correo electrónico, con el membrete de “capacitación o actualización”, es simulación.

Paradas en zona de incongruencia, sin embargo, las autoridades educativas federales y estatales señalan que hay, hoy, una revaloración social del magisterio. Que la sociedad reconoce, por fin, la importancia del trabajo docente y directivo. Pero esto sólo se da en las palabras, no en los hechos. Lejos de alabar el trabajo que han realizado las maestras y los maestros en estas condiciones adversas, la actuación de las autoridades educativas sería más congruente si se centrara en dar apoyos al magisterio en recursos didácticos y de infraestructura, y opciones “profesionalizantes” serias, de fondo, en términos de adecuaciones curriculares, de mediano y largo plazos.

La fractura educativa durante el periodo de pandemia, en México, tiene en resumen dos traumatismos: uno, en la desafiliación parcial de cientos de miles de estudiantes NNyJ del país y, dos, el abandono y las anulaciones tácitas e implícitas de las que han sido objeto las figuras educativas, es decir, las y los docentes, las y los directivos escolares y demás profesionales de la educación.

Fuente: SDPnoticias

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México: Con títeres y cuentos maestra zapoteca reinventa clases a distancia

Texto y fotos: Diana Manzo / Agencia de Noticias IstmoPress


Reinventar para enseñar con el apoyo de recursos lúdicos y artísticos le ha funcionado a la maestra Felipa Noriega , quien a ocho meses de haber iniciado el ciclo escolar no ha tenido contacto físico con sus alumnos de cuatro años de edad.

Una muñeca de piel oscura, ojos negros y boca grande, que viste el atuendo tradicional de la mujer zapoteca -la enagua y huipil- y un camarón hecho de fieltro elaborado a mano color naranja, también de ojos y boca grande acompañan a Felipa Noriega, una maestra zapoteca que todos los días reinventa el proceso de enseñanza a distancia para “llamar la atención” de sus alumnos de educación preescolar.

La muñeca se llama “María Sicarú” (María bonita) y el camarón, que enseña matemáticas, tiene el nombre de Bendabuancio”.

Reinventar para enseñar con el apoyo de recursos lúdicos y artísticos le ha funcionado a Felipa, quien ve la educación actual como “un reto”, porque a ocho meses de haber iniciado el ciclo escolar 2020-2021, no ha tenido contacto físico con sus alumnos de 4 años de edad, todo ha sido a distancia.

Sus 12 estudiantes no la conocen físicamente, sino a través de la virtualidad y para ello, Felipa creó a “María Sicarú” y “Bendabuancio”, además de cuentos, todo ello, buscando el lado lúdico, es decir el área artística con el único propósito de llamar la atención de sus educandos.

Para Felipa de 43 años de edad enseñar es su vocación y pasión, sus 20 años de servicio en la educación básica significan un aporte a la vida social y que ahora en pandemia reconoce ha sido un doble esfuerzo.

Para ella quizá lo más valioso no es que los niños aprendan a sumar y restar o hacer planas de vocales, sino a aportar a su sano desarrollo emocional y afectivo. Con el apoyo de sus títeres “María Sicarú y Bendabuancio” además de cuentos de su propia creación, ella transmite valores, el cuidado a la salud, conocimiento de colores entre otras enseñanzas.

“Por mucho esfuerzo que yo haga, la enseñanza a distancia sigue siendo muy difícil, pues no logro llegar a todos los niños. No hay garantía que exista realmente un aprendizaje de manera significativo. Al enlazarme con mis alumnos considero relevante no sólo captar su atención sino interactuar con ellos. Por eso siempre busco la mejor forma de llamar su atención, hoy es el teatro guiñol con títeres, mañana quizá sean otras cosas, pero siempre reinventando”.

Cuenta, que sus estudiantes, tardaron casi seis meses en interactuar con ella, porque no la conocían, pero una vez logrado ese propósito, ahora, hasta hablan de su familia y su vida diaria.

En su hogar, Felipa habilitó un espacio que simula un salón de clases, colocó libros, imágenes, y toda una escenografía, desde donde transmite una vez por semana sus clases.

Los niños con la ayuda de sus padres se conectan vía remota a través del celular y comienza la aventura de la enseñanza y aprendizaje que pare ella, es un espacio donde el niño y la niña piensa, juega y aprende.

La maestra reconoce que los padres son ahora los que más participan en este proceso de enseñanza y el profesor solo es un acompañante, eso es lo que ha visibilizado esta pandemia, que todo se puede lograr pero en colaboración.

Desde el inicio de la pandemia, escribió un cuento donde explicó y facilitó a los menores el entendimiento y comprensión del coronavirus, para abordar diversos temas se ha personificado para ser más agradable y llamativa sus clases.

Aunque regresar a las aulas es su mayor sueño después de más de un año pandémico, la profesora aún no lo ve viable a pesar de que ya recibió su vacuna anti-covid-19, ella considera que las y los niños además de sus padres y un numero mayor de población deben también recibir estas dosis y así comenzar una nueva etapa en la educación del país.

Felipa es creativa, dinámica y propositiva y eso la mantiene activa; sus clases las prepara con anticipación, los recursos didácticos son de su creación y los elabora con lo que tiene en su casa, ella aplica el reutilizar, reciclar y por supuesto el reinventar como una forma de enseñanza y aprendizaje que le ha dejado la educación a distancia en tiempos de pandemia.

Fuente e imagen:  ISTMO PRESS

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México: Protestan contra represión policial a normalistas de Mactumatzá

Normalistas protestan tras la detención, el abuso sexual y el uso excesivo de fuerza cometido el pasado martes por agentes policiales a estudiantes de la Escuela Normal Rural Mactumatzá, en Chiapas.

Los manifestantes tomaron las instalaciones de la Fiscalía General del Estado de Chiapas para exigir la liberación de los normalistas de Mactumatzá detenidos mientras exigían que la aplicación y obtención de fichas para el nuevo ingreso sea de manera presencial, ya que muchos no tienen los recursos necesarios para realizar el proceso en internet.

Por medio de bloqueos a avenidas, marchas, mítines, acciones virtuales y otras protestas, diversas organizaciones y escuelas normalistas, tales como la de Ayotzinapa, Guerrero, la de Amilcingo, Morelos, y la de Panotla, Tlaxcala, manifestaron su apoyo a los estudiantes de Mactumatzá y responsabilizaron al gobernador Rutilio Escandón, a la Secretaria de Educación Rosa Domínguez Ochoa y a la Secretaria de Seguridad y Protección Ciudadana Gabriela Zepeda Soto de las acciones represivas.

Durante las manifestaciones del pasado martes, agentes policiales reprimieron a los y las estudiantes en protesta con el uso de gases lacrimógenos, detención arbitraria y abuso sexual.

«Nos agarraron a varias mujeres, nos están subiendo a la tanqueta y nos están tocando. Ayúdenos. Están comenzando a quitarnos todas nuestras cosas,» fue lo último que reportó una de las mujeres normalistas detenidas.

A pesar de que en la prensa oficial mencionan 95 estudiantes detenidos, de las cuales 71 son mujeres, las organizaciones denuncian que son más de 200 personas las que se encuentran desaparecidas, por lo que exigen su reaparición y liberación inmediata.

Fuente:  desinformemonos

 

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Queremos regresar… pero no a lo mismo

Por: Sylvia B. Ortega Salazar

Hace poco más de un año que sostenemos conversaciones sobre las afectaciones que han sufrido los niños, niñas y jóvenes durante el prolongado cierre de las escuelas. Con el tiempo y a partir del debate entre los miembros de nuestras comunidades educativas nacionales e internacionales, empezamos a dimensionar las dificultades que habremos de enfrentar al regreso.

Se perfila un amplio consenso en torno a la convicción de que, en ausencia de medidas de contención, en un primer momento, y de la pronta implementación de políticas para la transformación radical en todas las dimensiones del Sistema Educativo Nacional, el destino será el de la profundización de la exclusión, la ampliación de las brechas de aprendizaje y la reproducción de los circuitos de una pobreza más extendida, más ligada a la desesperanza.

Los abundantes estudios que circulan, con evidencias cada vez más sólidas, muestran los impactos en las economías de los países de América Latina, en el trabajo, especialmente el de las mujeres y los jóvenes. Se han documentado las enormes dificultades de las familias para proveer cuidados a niños pequeños, personas mayores o con discapacidades y se revelan descarnadamente las violencias en contra de mujeres y niñas.

Entre educadores, hemos transitado de la urgente preocupación por la salud física y mental de los miembros de nuestras comunidades, a las miradas sobre las actuaciones, en muchos casos ejemplares, de docentes, directivos y familiares. Hemos visto surgir iniciativas para localizar a los estudiantes que dejaron de tener contacto con los planteles y sus maestros; también hemos apreciado la imaginación y la voluntad de muchos profesores para aprender a comunicarse y a trabajar con sus estudiantes a la distancia, con lo que han logrado mitigar el sentimiento de pérdida al ver cerradas sus escuelas y severamente limitadas sus interacciones con otros.

¿Qué hicieron los gobiernos y autoridades educativas?

Desde el ángulo de la actuación de los gobiernos de la región, los informes recientes y los diálogos entre autoridades educativas de niveles federal y estatal, dan cuenta de que las medidas que se tomaron para la protección de las comunidades escolares, sin menoscabo de la procuración de condiciones para la continuidad de las actividades académicas, son similares y, esencialmente adecuadas.

Hay registros más o menos detallados de los esfuerzos de gran escala, como el recientemente evaluado programa de “Aprende en Casa II”, así como de programas subnacionales como los de algunas provincias de Brasil, ciudades como Nueva York o los proyectos de enseñanza a distancia con medios y plataformas como los que reportaron los ministros de varios países. Se han documentado las medidas para hacer llegar guías de estudio, cuadernillos y todos los recursos posibles a los grandes segmentos de nuestras poblaciones sin acceso a las comunicaciones y los dispositivos. Son respuestas que dejan lecciones y sugieren adaptaciones para incrementar la inclusión.

De especial interés han sido los numerosos y variados seminarios, conferencias y eventos en los que participan docentes frente a grupo que comparten sus ideas, expresan sus malestares e intercambian materiales, recursos y hablan con mucha pasión sobre lo que les ha funcionado para atraer la atención de sus estudiantes, despertar su curiosidad y lograr que aprendan.

Recientemente han circulado dos trabajos producidos por la Comisión Nacional para la Mejora Continua de la Educación (MEJOREDU), uno en el que se describen y comparan las medidas que han tomado los gobiernos de varios países para asegurar a sus poblaciones el derecho a la educación y otro, en el que se recogen los testimonios de los maestros en sus búsquedas para responder lo mejor posible a esos alumnos que ahora ven en las pantallas o con quienes tratan en grupos de WhatsApp.

Estas reflexiones de los docentes dan cuenta de lo mucho por hacer para comprender lo que ha ocurrido con los niños, niñas y jóvenes en este largo encierro. Cierto, como se desprende de las miradas de sus profesores, al regreso serán otros, habrán tenido experiencias muy diversas y los grupos a los que los docentes habrán de atender serán aún más heterogéneos y frágiles que en el pasado reciente. Habrá que, se afirma, reinventar la profesión al tiempo que se opera una transformación profunda de la organización escolar, las cadenas de autoridad, los procesos de control, las normas, las pedagogías, las tecnologías, las culturas y relaciones, en fin, de todas las dimensiones de las prácticas y los procesos del sistema.

¿Qué esperamos ver al regreso y qué recursos tenemos para evitar una «catástrofe generacional»?

En todos los niveles y espacios educativos públicos y privados el objetivo principal se resume en la frase «Que nadie se quede atrás» y, menos aún fuera de la escuela. Pero no se trata ya de salir a localizar alumnos, sino de la implementación de una política de activa recuperación de las matrículas por nivel, según grupo de edad, y en todos los espacios geográficos. Se requieren registros precisos de quienes no se han reportado, documentación sobre desplazamientos de las familias y, sobre todo, flexibilidad total para aceptar a los menores en los planteles o servicios que resulten accesibles, aceptables y adaptables, en términos de la definición de UNICEF.

Esperamos una «pérdida de aprendizajes» que ya venía preocupando a docentes y madres y padres de familia y que ahora ha sido escrupulosamente documentada por el Banco Mundial en su reciente informe. Cierto, es inevitable, pero también es preciso contar con un buen examen diagnóstico individual que nos permita encontrar a ese niño, a esa niña y a ese joven allí donde se quedó, para proponerle una ruta atractiva a la comprensión, el razonamiento y el pensamiento crítico. Importa también identificar lo que sí se aprendió, más allá de los saberes escolares.

Pero, quizá lo más importante para abrir las avenidas hacia un cambio educativo es aprender colectivamente a funcionar con eficacia, en la estabilidad o en las emergencias, lo que quiere decir, adaptabilidad, autonomías relativas, buena coordinación, profesionalización y nuevas políticas educativas con amplios consensos y la participación de profesionales, científicos, actores corporativos y sociales, autoridades de los distintos sectores y niveles de gobierno.

Suena familiar, suena a un pacto. Pues si, pero esta vez es un acuerdo en el límite, por la supervivencia primero y el bienestar general en el mediano plazo.

https://www.muxed.mx/post/queremos-regresar-pero-no-a-lo-mismo

Sylvia B. Ortega Salazar es integrante de MUxED. Doctora en Sociología por la Universidad de Texas. Ha sido rectora de la UAM-Azcapotzalco y de la UPN; Subsecretaria de Servicios Educativos en el Distrito Federal y de Educación Media Superior. Actualmente es consultora de UNICEF y de UIL-UNESCO. Se desempeña como responsable de Proyectos Estratégicos en CONALEP y preside el Consejo Ciudadano de MEJOREDU. Twitter: @Sylvia_OrtegaS

Referencias:

Banco Mundial (2020) COVID-19: Impacto en la educación y respuestas de política pública.  Washington, Grupo Banco Mundial. Disponible en https://openknowledge.worldbank.org/bitstream/handle/10986/33696/148198SP.pdf?sequence=6&isAllowed=y

CEPAL (2020) El desafío social en tiempos del COVID-19Informe especial No. 3. Santiago, CEPAL. Disponible en https://www.cepal.org/es/publicaciones/45527-desafio-social-tiempos-covid-19

CEPAL (2021) La autonomía económica de las mujeres en la recuperación sostenible y con igualdad No. 9. Santiago, CEPAL. Disponible en https://www.cepal.org/es/publicaciones/46633-la-autonomia-economica-mujeres-la-recuperacion-sostenible-igualdad

CEPAL-OIT (2020) El trabajo en tiempos de pandemia: Desafíos frente a la enfermedad por coronavirus (COVID-19). Coyuntura laboral en América Latina y el Caribe No. 22. Santiago, CEPAL. Disponible en https://www.cepal.org/es/publicaciones/45557-coyuntura-laboral-america-latina-caribe-trabajo-tiempos-pandemia-desafios-frente

MEJOREDU (2020) Experiencias de las comunidades educativas durante la contingencia sanitaria por COVID-19. Educación Básica. México, MEJOREDU. Disponible en https://www.gob.mx/mejoredu/es/articulos/encuesta-sobre-las-experiencias-de-las-comunidades-de-educacion-basica-durante-la-contingencia-por-covid-19-en-el-ciclo-escolar-2019-2020?idiom=es

MEJOREDU (2021a) Experiencias internacionales de apoyo a la educación durante la emergencia sanitaria por COVID-19. Balance y aportaciones para México. México, MEJOREDU. Disponible en https://www.gob.mx/mejoredu/articulos/experiencias-internacionales-de-apoyo-a-la-educacion-durante-la-emergencia-sanitaria-por-covid-19-balance-y-aportaciones-para-mexico?idiom=es

MEJOREDU (2021b) Comunidades escolares al inicio del confinamiento por SARS-CoV-2. Voces y perspectivas de los actores. México. MEJOREDU. Disponible en https://www.gob.mx/mejoredu/articulos/comunidades-escolares-al-inicio-del-confinamiento-por-sars-cov-2-voces-y-perspectivas-de-los-actores?idiom=es

UNICEF (2020) Serie de seminarios web para América Latina y el Caribe: No dejar a nadie atrás en tiempos de la pandemia por COVID-19. Disponibles en https://es.unesco.org/fieldoffice/santiago/covid-19-education-alc/seminarios-web

Fuente: educacionfutura

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