Desde el inicio de la actual administración se reconoció a la educación de calidad como un eje central y transformador en la construcción de una sociedad más justa e incluyente.
En este contexto, el Nuevo Modelo Educativo puesto en marcha es muestra clara de que la reforma educativa avanza, algunos de sus beneficios son ya tangibles para millones de alumnos y maestros, principalmente en los niveles de educación básica y educación media superior.
En términos generales, dicho modelo se sustenta en los siguientes cinco pilares: Que los alumnos aprendan a aprender, es decir, que tengan capacidad por sí mismos de formarse una conciencia crítica, colocar a la escuela en el centro de la transformación educativa, garantizar la equidad y la inclusión en el Sistema Educativo Nacional, fortalecer la formación y el desarrollo profesional docente y proponer una nueva Gobernanza Educativa.
Sin duda, un logro primordial es la puesta en marcha del Programa Escuelas al Cien, el cual busca que la infraestructura educativa tenga las condiciones idóneas para contribuir al aprendizaje de los estudiantes. Para dimensionar su relevancia, cabe señalar que en las dos administraciones anteriores se invirtió en este rubro 20 mil millones de pesos, mientras que este gobierno ha cuadriplicado la inversión para alcanzar los 80 mil millones de pesos.
En este contexto, el Nuevo Modelo pone al país en la ruta correcta para contar con maestros mejor preparados, escuelas dignas y mejores contenidos educativos, para que las y los niños y jóvenes estén en condiciones de enfrentar los desafíos del siglo XXI.
De allí la pertinencia de dar seguimiento a los resultados de esta trascendental estrategia, con motivo del inicio del ciclo escolar 2017-2018, durante el cual se implementarán algunas medidas concretas del Nuevo Modelo Educativo, a través de la cuales se pretende beneficiar a casi 26 millones de alumnos que cursan actualmente la educación básica.
Así, por ejemplo, se van a poner en marcha programas piloto fundamentales como el de Salud en tu Escuela, Cultura en tu Escuela, Educación Infantil Temprana previo al preescolar y la autonomía curricular que es parte central del nuevo modelo.
También, va a dar inicio el programa piloto de Escuelas Inclusivas, se trata de 250 escuelas que tendrán todas las condiciones tanto de infraestructura como de capacitación en los maestros, para que niños y niñas que tienen alguna discapacidad puedan convivir y llevar clases con aquellos que no se encuentran en dicha situación, fomentando los valores centrales de la convivencia social como la solidaridad, el respeto y la tolerancia.
Por último, se estarán terminando los nuevos libros de texto, mismos que están trabajando 90 reconocidos especialistas en pedagogía del país. Paralelamente, va a iniciar la capacitación gratuita para un millón 200 maestros de educación básica, con el objeto de que conozcan a detalle el nuevo modelo y los nuevos planes de estudio.
Con la implementación de esta serie de medidas, se prevé continuar con la transformación del Sistema Educativo Nacional más importante en la historia del país y llevar a todas las aulas, en todas las escuelas del país, una educación de calidad, para brindar las mismas oportunidades a las niñas, niños y jóvenes, que les permita desarrollar sus habilidades y capacidades de cara a los nuevos retos del presente siglo.
El ciclo escolar 2017-2018 es significativo para México. Se pone a prueba el modelo educativo, y los agentes relevantes debemos asumir como principal reto que la educación es un proyecto social, que es anterior y superior a un proyecto de gobierno. Son injustos y dañinos los planteamientos fatalistas o triunfalistas, la idea de que el cambio a la constitución y las leyes tiene la caducidad de un gobierno, o vive sólo al fluctuante ritmo de su prestigio o su desprestigio.
El error más grande que podemos cometer en estas semanas y meses, sería no considerar el compromiso y las capacidades que se deben desarrollar en los agentes educativos y sociales, para que sean de verdad agentes de cambio.
¿Quiénes son los agentes que deben implementar en la realidad, en la práctica, la formación docente adecuada, la asistencia técnica a la escuela, la realización del “informe de actividades y rendición de cuentas” que en todo plantel del país debe realizarse, según lo marca el artículo 14 de la Ley General de Educación? Son los equipos estatales. Son los funcionarios intermedios de la Secretaría de Educación Pública (SEP). Son los maestros formadores de docentes. Son los supervisores. Son las familias y estudiantes. Son los miembros en los consejos de participación. Son los directores de las escuelas.
No podemos olvidar –sentados con miopía en el mirador de la Ciudad de México- que son los 31 estados quienes administran las escuelas y son los formadores y empleadores de los maestros. La Federación no es suficiente para resguardar el derecho de los niños.
No hay reforma sin reformadores. La implementación de la política pública implica actitudes que no se pueden obviar: un cumplimiento de atribuciones y responsabilidades que no sea selectiva, la voluntad de ir más allá del mínimo indispensable. Se necesitan también capacidades. No alcanza con buenos deseos, no basta con muchos ideales.
Se necesita contar también con información relevante, habilidades técnicas y oportunidades de ejercitarlas, recursos materiales distribuidos según la equidad, un marco regulatorio adecuado también en lo micro, en lo local; contar, sobre todo, con espacios de participación y vías de comunicación con las autoridades y una intensa interacción con las realidades del terreno: con la experiencia de los maestros, de las familias y de los alumnos mismos, sus quejas y propuestas cotidianas, y no sólo sus discursos en eventos.
La fase de implementación de muchas políticas educativas será crucial en este ciclo escolar. Como país federal, nos tiene que salir bien en este año 2017-2018 una serie de procesos que no son de las autoridades, sino que tiene realidad en los estados y las supervisiones y las escuelas.
Lo que hace arraigarse a una transformación educativa, lo que la afianza, es que se desarrollen las capacidades y el compromiso para que cumpla exitosamente esta fase. Respondiendo a las propuestas y exigencias de los propios agentes educativos, de la academia y las organizaciones de sociedad civil, el ejecutivo y el legislativo federales dieron un gran paso con reformas a la Constitución y las leyes. Lo que siguió, lo que sigue y seguirá prospera en la medida en que no sea el proyecto de una administración, sino sólo en la medida en que se sepa y se sienta que es un proyecto social, un proyecto de todos.
Hacemos un llamado a que todos nosotros, los distintos agentes, no dejemos para después y para otros lo que sí podemos hacer, a no esperar las soluciones desde arriba y desde afuera, sino a construirlas desde abajo y desde adentro.
Al gobierno federal pedimos que se concentre en sus tareas de coordinación, en el debido respeto a la dinámica del federalismo, y en el cuidado para realizar sus tareas de diseño de las piezas de política pública con la consulta oportuna a los estados y con una ejecución pulcra en lo técnico y lo financiero. A los estados les pedimos asumir su responsabilidad y atribuciones. A la sociedad civil a no claudicar, a no dejarse acallar o intimidar, a reiterar la exigencia ante lo omitido o simulado.
Nuestra visión es de esperanza razonada: ni triunfalismo ni fatalismo. Nuestra visión es social; nada, y menos la educación, es un proyecto que dependa de un solo hombre o mujer. Ni hay, ni esperamos un supermán para salvarnos; no lo ha habido nunca en educación.
Hay mucho avanzado, y hay que multiplicar las ocasiones de hacerlo ver, de hacerlo tangible. Gobiernos de todos los partidos han dado pasos fundamentales. Los maestros tienen otra expectativa sobre sí mismos. Hay directores jóvenes, por primera vez. Se está restaurando la alianza entre maestros y familias. Sí valió la pena. Sí vale la pena. Vamos por más.
Con el inicio del ciclo escolar 2017-2018 arranca el año quinto de la Reforma educativa puesta en operación por el actual gobierno. Será un año educativo en relación con la educación básica y media superior de expectativas y retos. Para el inicio del siguiente ciclo en las escuelas habrá nuevos libros de texto acordes a los nuevos planes y contenidos del modelo educativo que se pretende aplicar. Asimismo, se pondrán en marcha programas piloto para la aplicación del modelo en cuestión. En otras palabras, con el nuevo modelo educativo se pondrá a prueba un nuevo sistema pedagógico que el gobierno dio a conocer en marzo masado y que deberá uniformarse en el septiembre del año de las elecciones para elegir al nuevo presidente de la nación. Regresan a las aulas de todo el territorio nacional sólo en el nivel básico que comprende preescolar, primaria y secundaria 25.6 millones de alumnos, 1, 211, 911 docentes que laboran en 224, 976 establecimientos escolares (véase Reforma, 21/08/17). Además de la puesta a prueba del programa piloto del nuevo modelo educativo en el presente ciclo escolar se buscara aplicar la equidad e inclusión, la estrategia nacional para el aprendizaje del Inglés y la transformación de las Escuelas Normales que es por donde debe empezar toda reforma que se llame educativa, misma que debe hacerse sobre la marcha y con la sustitución e interrupción inmediata de los viejos programas de estudio de las instituciones formadoras por los nuevos acordes a los del nivel básico. Un modelo que encomiablemente al menos por sus buenas intenciones persigue dejar de lado la educación bancaria tradicional que tanto cuestiono Paulo Freire por no genera concienciación (concientización), porque descansa en la memorización. No debemos perder de vista que la nueva propuesta pedagógica se sustentara en cinco ejes, a saber. Planteamiento curricular, la escuela al centro del sistema educativo, formación y desarrollo profesional docente, inclusión y equidad y gobernanza del sistema educativo.
En el caso de la inclusión y de la equidad, la SEP acondicionara 250 escuelas en todo el país con las condiciones adecuadas para la observación de este programa. ¿Cuántas y en dónde se establecerán este tipo de escuelas en Zacatecas?
Aunque no faltara quienes piensen que con la reforma que se comenzó a aplicar se en su faceta laboral administrativa para depurar a los profesores no idóneos con evaluaciones insuficientes, desaparecerían los problemas, no ha sido así, ni podrá en un gremio que por su gigantismo y complejidad cada uno de sus miembros representa un potencial conflicto. En dos estados con fuerte y mayoritaria presencia de la CNTE: Oaxaca y Chiapas se supo de condicionamientos para el inicio del ciclo escolar. En el primero los profesores amagaron con parar labores y no regresar a clases hasta que el gobierno no de cumplimiento a sus demandas y los chiapanecos acordaron iniciar con las clases, pero amenazaron con estallar en paro el 13 de septiembre en caso de que no se emita la convocatoria para el relevo de la dirigencia sindical de la Secc. 7 del SNTE, la que agrupa a los maestros federal que son la mayoría de los mentores. Por su parte Nuño, uno de los que se manejan como presidenciables declaro que se iniciarían y habría clases en Oaxaca y en todo el país. Al parecer así ocurrió, pues ahora que si se aplican los descuentos a quien falta, los mentores le piensan para suspender sus labores.
Por su parte Mexicanos Primero el principal censor y vigilante de la Reforma, urgió a priorizar ésta al señalar por enésima vez que hay estados que observan grandes rezagos. Para esta organización patronal muy identificada con Televisa y la clase empresarial incluidos concanacos y concamines, el rezago se ubica sobre todo en aquellas entidades bastiones de la disidencia magisterial entre los que nombra a Zacatecas en donde considera que no está consolidada la Reforma, (Reforma, 23/08/2017).
Cuando estaba con iniciar el ciclo escolar en curso nos desayunamos con la noticia sobre un convenio administrativo financiero entre el el gobierno del estado y el COBAEZ con la intermediación de uno de los dos sindicatos que representan a sus TRABAJADORES y que reúne a la mayoría, el SUPDACOBAEZ titular del contrato colectivo de trabajo. Dicha restructuración que se dijo no afecta los derechos laborales, se anunció que busca el ahorra de 100 millones anuales que busca reducir un déficit de más de seiscientos, lo que significa que de ser exitosa y crear nuevas plazas sólo con sustento y techo financiero adecuados, dicho déficit podría desaparecer cuando termine la administración tellista. El COBAEZ tiene la peculiaridad de ser una ODES (un organismo descentralizado) cuyo sostenimiento depende de dos fuetes: un presupuesto federal y otra parte del Estado que, al faltar el dinero en la entidad, ocurre el retraso e incumplimiento en el pago de las prestaciones, las que según el gobierno se acordaron demasiado jugosas y benignas, muy por encima de la capacidad financiera de un estado pobre como Zacatecas. Acaba de ser investido en el cargo su nuevo director y llega con la misión de sanear la institución que su anterior directivo dijo dejar en “el mejor momento educativo y financiero en 30 años… que dejará un Colegio en su mejor momento en temas de calidad educativa, administración de los recursos y transparencia de los derechos sindicales”, ¿será? (El Diario, 20/08/2017).
Los siguientes doce meses serán importantes para ver el rumbo que tomara la Reforma. No tanto por el éxito o fracaso de las pruebas piloto, pues estas tienen garantizado su éxito de antemano. Entre junio y agosto próximos escucharemos que el nuevo modelo educativo va viento en popa y que está a la altura del de Finlandia o Corea del Sur.
Mark Twain famously said that “it is by the goodness of God that in our country we have those three unspeakably precious things: freedom of speech, freedom of conscience, and the prudence never to practice either of them.”
In his unpublished introduction to Animal Farm, devoted to “literary censorship” in free England, George Orwell added a reason for this prudence: there is, he wrote, a “general tacit agreement that ‘it wouldn’t do’ to mention that particular fact.” The tacit agreement imposes a “veiled censorship” based on “an orthodoxy, a body of ideas which it is assumed that all right-thinking people will accept without question,” and “anyone who challenges the prevailing orthodoxy finds himself silenced with surprising effectiveness” even without “any official ban.”
We witness the exercise of this prudence constantly in free societies. Take the US-UK invasion of Iraq, a textbook case of aggression without credible pretext, the “supreme international crime” defined in the Nuremberg judgment. It is legitimate to say that it was a “dumb war,” a “strategic blunder,” even “the greatest strategic blunder in the recent history of American foreign policy” in President Obama’s words, highly praised by liberal opinion. But “it wouldn’t do” to say what it was, the crime of the century, though there would be no such hesitancy if some official enemy had carried out even a much lesser crime.
The prevailing orthodoxy does not easily accommodate such a figure as General/President Ulysses S. Grant, who thought there never was “a more wicked war than that waged by the United States on Mexico,” taking over what is now the US Southwest and California, and who expressed his shame for lacking “the moral courage to resign” instead of taking part in the crime.
Subordination to the prevailing orthodoxy has consequences. The not-so-tacit message is that we should only fight smart wars that are not blunders, wars that succeed in their objectives – by definition just and right according to prevailing orthodoxy even if they are in reality “wicked wars,” major crimes. Illustrations are too numerous to mention. In some cases, like the crime of the century, the practice is virtually without exception in respectable circles.
Another familiar aspect of subordination to prevailing orthodoxy is the casual appropriation of orthodox demonization of official enemies. To take an almost random example, from the issue of the New York Times that happens to be in front of me right now, a highly competent economic journalist warns of the populism of the official demon Hugo Chavez, who, once elected in the late ‘90s, “proceeded to battle any democratic institution that stood in his way.”
Turning to the real world, it was the US government, with the enthusiastic support of the New York Times, that (at the very least) fully supported the military coup that overthrew the Chavez government – briefly, before it was reversed by a popular uprising. As for Chavez, whatever one thinks of him, he won repeated elections certified as free and fair by international observers, including the Carter Foundation, whose founder, ex-President Jimmy Carter, said that “of the 92 elections that we’ve monitored, I would say the election process in Venezuela is the best in the world.” And Venezuela under Chavez regularly ranked very high in international polls on public support for the government, and for democracy (Chile-based Latinobarómetro).
There were doubtless democratic deficits during the Chavez years, such as the repression of the RCTV channel, which elicited enormous condemnation. I joined, also agreeing that it couldn’t happen in our free society. If a prominent TV channel in the US had supported a military coup as RCTV did, then it wouldn’t be repressed a few years later, because it would not exist: the executives would be in jail, if they were still alive.
But orthodoxy easily overcomes mere fact.
Failure to provide pertinent information also has consequences. Perhaps Americans should know that polls run by the leading US polling agency found that a decade after the crime of the century, world opinion regarded the United States as the greatest threat to world peace, no competitor even close; surely not Iran, which wins that prize in US commentary. Perhaps instead of concealing the fact, the press might have performed its duty of bringing it to public attention, along with some consideration of what it means, what lessons it yields for policy. Again, dereliction of duty has consequences.
Examples such as these, which abound, are serious enough, but there are others that are far more momentous. Take the electoral campaign of 2016 in the most powerful country in world history. Coverage was massive, and instructive. Issues were almost entirely avoided by the candidates, and virtually ignored in commentary, in accord with the journalistic principle that “objectivity” means reporting accurately what the powerful do and say, not what they ignore. The principle holds even if the fate of the species is at stake – as it is: both the rising danger of nuclear war and the dire threat of environmental catastrophe.
The neglect reached a dramatic peak on November 8, a truly historic day. On that day Donald Trump won two victories. The less important one received extraordinary media coverage: his electoral victory, with almost 3 million fewer votes than his opponent, thanks to regressive features of the US electoral system. The far important victory passed in virtual silence: Trump’s victory in Marrakech, Morocco, where some 200 nations were meeting to put some serious content into the Paris agreement on climate change a year earlier. On November 8, the proceedings halted. The remainder of the conference was largely devoted to trying to salvage some hope with the US not only withdrawing from the enterprise but dedicated to sabotaging it by sharply increasing the use of fossil fuels, dismantling regulations, and rejecting the pledge to assist developing countries shift to renewables.
All that was at stake in Trump’s most important victory was the prospects for organized human life in any form that we know. Accordingly, coverage was virtually zero, keeping to the same concept of “objectivity” as determined by the practices and doctrines of power.
A truly independent press rejects the role of subordination to power and authority. It casts the orthodoxy to the winds, questions what “right-thinking people will accept without question,” tears aside the veil of tacit censorship, makes available to the general public the information and range of opinions and ideas that are a prerequisite for meaningful participation in social and political life, and beyond that, offers a platform for people to enter into debate and discussion about the issues that concern them. By doing so it serves its function as a foundation for a truly free and democratic society.
México/ 29 de agosto de 2017/ Por: Octavio Vélez/ Fuente: http://www.nvinoticias.com
Ante la desatención de sus demandas, el personal de educación inicial agrupado en la Sección 22 del SNTE, se mantendrá movilizado e impulsará un nuevo plan de acción a partir de mañana, para lograr respuestas pero ahora con el respaldo de los padres de familia.
La secretaria de Trabajo y Conflictos de ese nivel, Albina Montes Rivera, dijo que las nuevas protestas están encaminadas a generar las condiciones para obtener respuestas positivas a sus demandas presentadas desde mayo pasado en el Instituto Estatal de Educación Pública de Oaxaca (IEEPO).
Expuso que la dependencia ha hecho caso omiso a los requerimientos de contratación de 75 trabajadores, entre docentes y personal de asistencia y apoyo a la educación, para atender a los niños inscritos de los nueve Centros de Desarrollo Infantil (CENDIs) y del sistema no escolarizado.
Las exigencias
También exigen la salida inmediata de Gabriela Santoscoy como jefa de unidad de Educación Inicial IEEPO, la responsabilizan de hostigamiento laboral y amenazas vía oficio para la suspensión del apoyo alimentario para los niños de los Cendis. Además de que su salida es un acuerdo incumplido por parte del gobierno del estado.
El IEEPO –anotó–, se ha rehusado a contratar personal porque supuestamente carece de recursos financieros y se necesitan cumplir las disposiciones de la reforma educativa, aunque el nivel no forma parte de la educación básica.
De esta manera, destacó que los padres de familia de los niños inscritos se han organizado en un comité para respaldar las demandas de educación inicial a fin de obtener respuestas.
El Comité de Padres de Familia de Educación Inicial quedó de la siguiente manera: Rafael Martínez Corro, presidente del Cendi número 6; Nadile Espinosa, vicepresidenta del Cendi núnero 2; Eddie Caballero Bernal como tesorero del Cendi núnero 1; Irma Peña Barroso coml secretaria del Cendi número 10; Luwdin Cruz Herrera, vocal del Cendi número 8; Adolfo Cortés vocal Cendi número 5 y Josesito Sánchez Cruz del Cendi número 4.
Detalló que el plan de acción contempla marchas y bloqueos, una calenda y actos políticos culturales en esta ciudad, así como una queja en la Defensoría de los Derechos Humanos del Pueblo de Oaxaca (DDHPO), por violentarse el derecho a la educación.
En alerta ante eventual visita de EPN
A su vez, el secretario de Prensa y Propaganda de la Sección 22 del SNTE, Wilbert Santiago Valdivieso dijo que la gremial se encuentra en “alerta máxima” ante una eventual visita del presidente Enrique Peña Nieto, para asistir al Congreso de Comercio Exterior Mexicano, programado entre el 6 y 8 de septiembre próximo, en el Centro de Convenciones de Oaxaca.
“Estamos listos para salir a las calles y decirle que aquí no es bienvenido, mucho menos para dar el banderazo de las zonas económicas especiales”, asentó.
Las movilizaciones iniciarán hoy lunes y en todas habrá participación de los padres de familia, así como los profesores de la región del Istmo, a quienes corresponde el plantón rotativo.
Mencionó que no van a permitir que Germán Cervantes, titular del IEEPO siga violentando el derecho de los niños, por lo que mantendrán sus movilizaciones.
Suiza – México/ 29 de agosto de 2017/Por: Andrea Ornelas/ Fuente: https://www.swissinfo.ch
La visita de trabajo del vicepresidente de Suiza, Alain Berset, ha permitido reforzar el compromiso helvético con México en materia de formación profesional dual; firmar acuerdos culturales y cinematográficos; y reiterar el interés de ambas naciones por en el multilateralismo económico y comercial.
“Suiza no es solo un país de relojes, maquinaria y medicamentos, es ante todo un país de formación, investigación e innovación. Sin petróleo, sin recursos naturales y sin acceso al mar, la educación es la más grande riqueza que tenemos”, expresó Alain BersetEnlace externo el pasado viernes ante las principales autoridades académicas de México reunidas en el Colegio Suizo.
“Nuestros colegios y universidades son extraordinarios, pero es el sistema de formación dual el que ofrece a los jóvenes la oportunidad de aprender un oficio desde la práctica, facilitando con ello su inserción al mercado laboral”, añadió en un español fluido. Berset se congratuló de que la relación bilateral incluya cada vez más proyectos culturales y académicos.
Por parte del Gobierno mexicano, el ministro de Educación, Aurelio Nuño, quien encabeza una reforma en la educación pública que no está exenta de críticas y controversias, destacó que el arma más poderosa para la transformar un país es la educación.
“Suiza es un ejemplo para México y la Alianza Suiza por la Formación DualEnlace externo, que entró en vigor hace un año, nos está permitiendo aplicar un nuevo modelo educativo a nivel técnico, basado en el helvético. Los primeros resultados son muy exitosos. Suiza nos ha compartido su metodología y nosotros la adaptamos a las necesidades mexicanas, y también deseamos transformar a nuestro país a través de la educación”, declaró Nuño.
En el mismo encuentro, Sandrine Dupriez, presidenta de la Cámara Suizo Mexicana de Comercio e Industria, detalló que el nuevo Modelo Mexicano de Formación Dual, como se conoce formalmente al programa, cuanta con la participación desde el año pasado de firmas suizas como Clariant, Hilti, Nestlé, ABB, Sika, Schindler, Swiss Re, Sonova y Givaudan. Pero en los meses previos se sumaron también Zürich, Sulzer, Ronal y Bühler, permitiendo que jóvenes mexicanos se formen directamente en sus plantas y oficinas en ramas como la electromecánica industrial, la administración, la informática o la mecatrónica.
Alain Berset y el ministro mexicano de Educación, Aurelio Nuño, saludan a los alumnos del Colegio Suizo (Muro de FB de Aurelio Nuño).
Alain Berset y el ministro mexicano de Educación, Aurelio Nuño, saludan a los alumnos del Colegio Suizo
Alain Berset y el ministro mexicano de Educación, Aurelio Nuño, saludan a los alumnos del Colegio Suizo
Tras el espaldarazo que dieron los discursos de Berset y Nuño a la formación dual, los representantes de los dos gobiernos firmaron el Acuerdo Bilateral sobre los Colegios Biculturales Suizos en México. Este permitirá que estas instituciones académicas “operen de forma más eficiente y efectiva, cumpliendo con los requerimientos de los planes de estudios de Suiza, pero también con los programas de México”, afirmó Jörg Wiedenbach, director del Colegio Suizo.
Este convenio facilitará además el otorgamiento de cuatro becas a estudiantes mexicanos de excelencia (de doctorado, postdoctorado o dedicados a proyectos de investigación) para formarse en Suiza.
Un nuevo impulso comercial
Durante la tarde del viernes, Alain Berset se reunió con el presidente mexicano, Enrique Peña Nieto, con quien hizo un breve balance sobre las relaciones bilaterales desde la visita hace diez meses de Johann Schneider-Amman, entonces presidente de Suiza.
Berset y Peña Nieto coincidieron en que el trabajo conjunto y los proyectos entre las dos naciones se han intensificado en todos los ámbitos desde 2015, año en el celebraron siete décadas de relaciones diplomáticas. Y durante su encuentro, también hablaron sobre su futuro comercial común.
México y Suiza –miembro de la Asociación Europea de Libre Comercio (EFTA)– comparten un Tratado de Libre Comercio (TLCEnlace externo) que entró en vigor en 2001. Desde entonces, el comercio entre México y los cuatro países de la EFTA (Suiza, Islandia, Liechtenstein y Noruega) ha crecido un 160%, pero se sitúa por debajo de los 4 000 millones de dólares anuales.
En 2016, la EFTA y México reabrieron este pacto comercial para adecuarlo a la nueva realidad económica, un proceso que se espera concluya a principios de 2018. Se busca ampliar la cobertura del acuerdo y mejorar el acceso que cada uno de estos países a los productos de sus socios.
Los dos políticos confían en que la renegociación seguirá adelante con celeridad, pero respetando las necesidades específicas de cada economía. Asimismo, confirmaron que se reunirán en Davos en enero de 2018, en el marco de Foro Económico Mundial (WEF en inglés) al que Berset asistirá como presidente de la Confederación Helvética.
Alain Berset y la ministra mexicana de Cultura Cristina García Cepeda tras la firma de acuerdos para fomentar la actividad cinematográfica y para evitar el tráfico ilícito de bienes culturales
(AFP)
Más cine y menos contrabando cultural
Para evitar el robo y comercialización ilícita de obras del patrimonio cultural de México y de Suiza, como parte de la gira, los dos países incluyeron la firma de un nuevo acuerdo que protege estos acervos.
“Los bienes culturales y monumentos son parte del presente de un país y le otorgan un rostro único e irrepetible en el mundo. Por ello, el acuerdo que firman México y Suiza para evitar el tráfico ilegal de bienes culturales, es un gran paso adelante, ya que nos compromete además a facilitar su repatriación”, declaró Berset en el Museo de Antropología e Historia de México el jueves pasado
Y también en este museo se firmó el Acuerdo para promover la producción de obras cinematográficas entre México y Suiza.
“Me complace la conclusión de este acuerdo, porque es el primero en su tipo en América Latina. Permitirá a los cineastas y productores de los dos países gozar de mejores condiciones para desarrollar juntos proyectos cinematográficos”, expresó.
Por su parte, la ministra de Cultura, María Cristina García Cepeda, aseguró que los dos acuerdos son una muestra “de la experiencia, voluntad y determinación que tienen México y Suiza para alcanzar objetivos comunes”.
Para la funcionaria mexicana esta nueva etapa de colaboración renueva el diálogo, fortalece la pluralidad y el respeto, y estrecha la amistad entre las dos naciones.
Ignorance is a terrible wound when it is self-inflicted, but it becomes a dangerous plague when the active refusal to know combines with power. President Trump’s lies, lack of credibility, woefully deficient knowledge of the world, and unbridled narcissism have suggested for some time that he lacks the intelligence, judgment and capacity for critical thought necessary to occupy the presidency of the United States. But when coupled with his childish temperament, his volatile impetuousness and his Manichaean conception of a world—a reductionist binary that only views the world in term of friends and enemies, loyalists and traitors—his ignorance translates into a confrontational style that puts lives, if not the entire planet, at risk.
Trump’s seemingly frozen and dangerous fundamentalism, paired with his damaged ethical sensibility, suggests that we are dealing with a form of nihilistic politics in which the relationship between the search for truth and justice on the one hand and moral responsibility and civic courage on the other has disappeared. For the past few decades, as historian Richard Hofstadter and others have reminded us, politics has been disconnected not only from reason but also from any viable notion of meaning and civic literacy. Government now runs on willful ignorance as the planet heats up, pollution increases and people die. Evidence is detached from argument. Science is a subspecies of “fake news,” and alternative facts are as important as the truth. Violence becomes both the catalyst and the result of the purposeful effort to empty language of any meaning. Under such circumstances, Trump gives credence to the notion that lying is now a central feature of leadership and should be normalized, and this serves as an enabling force for violence.
For Trump, words no longer bind. Moreover, his revolting masculinity now stands in for dialogue and his lack of an ethical imagination. Trump has sucked all of the oxygen out of democracy and has put into play a culture and mode of politics that kill empathy, revel in cruelty and fear and mutilate democratic ideals. Trump’s worldview is shaped by Fox News and daily flattering and sycophantic news clips, compiled by his staff, that boost his deranged need for emotional validation.
All of this relieves him of the need to think and empathize with others. He inhabits a privatized and self-indulgent world in which tweets are perfectly suited to colonizing public space and attention with his temper tantrums, ill-timed provocations, and incendiary vocabulary. His call for loyalty is shorthand for developing a following of stooges who offer him a false and egregiously grotesque sense of community—one defined by a laughable display of ignorance and a willingness to eliminate any vestige of human dignity.
Anyone who communicates intelligently is now part of the “fake news” world that Trump has invented. Language is now forced into the service of violence. Impetuousness and erratic judgment have become central to Trump’s leadership, one that is as ill-informed as it is unstable. Trump has ushered in a kind of anti-politics and mode of governance in which any vestige of informed judgment and thought is banished as soon as it appears. His rigid, warlike mentality has created an atmosphere in the United States in which dialogue is viewed as a weakness and compromise understood as personal failing.
As Hofstadter argued more than 50 years ago, fundamentalist thinking is predicated on an anti-intellectualism and the refusal to engage other points of view. The “other” is not confronted as someone worthy of respect but as an enemy, a threatening presence that must be utterly vanquished—and in Trump’s case, humiliated and then destroyed.
Philosopher Michel Foucault elucidated the idea that fundamentalists do not confront the other as “a partner in the search for the truth but an adversary, an enemy who is wrong, who is harmful, and whose very existence constitutes a threat. … There is something even more serious here: in this comedy, one mimics war, battles, annihilations, or unconditional surrenders, putting forward as much of one’s killer instinct as possible.”
Trump is missing a necessity in his fundamentalist toolbox: self-reflection coupled with informed judgment. He lacks the ability to think critically about the inevitable limitations of his own arguments, and he is not held morally accountable to the social costs of harboring racist ideologies and pushing policies that serve to deepen racist exclusions, mobilize fear and legitimize a growing government apparatus of punishment and imprisonment. What connects the moral bankruptcy of right-wing ideologues such as Trump and his acolytes—who embrace violent imagery to mobilize their followers with the mindset of religious and political extremists—is that they share a deep romanticization of violence that is valorized by old and new fundamentalisms.
The current crisis with North Korea represents not only the possibility of a nuclear war triggered by the irrational outburst of an unhinged leader, but also a death-dealing blow to the welfare state, young people, immigrants, Muslims and others deemed dangerous and therefore “disposable.”
Trump has replaced politics with the theater and poison of nihilism. His politics combines spectacle with vengeance, violence and a culture of cruelty. Trump’s impetuous and badly informed comments about North Korea represent more than a rash, thoughtless outburst. Rather, they contribute to rising tensions and the increased possibility of a major military conflict. Trump’s dangerous rhetoric is symptomatic of the death of historical consciousness, public memory, critical thinking and political agency itself at the highest levels of governance. Under such circumstances, politics degenerates into dogma coupled with a game-show mentality symptomatic of a perpetual form of political theater that has morphed into a new kind of mass mediated barbarism. This is how democracy ends, with a bang and a whimper.
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