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México: Hasta un 98% de participación de docentes en evaluación nacional

México/03 julio 2017/Fuente: El Sol de México

La Secretaría de Educación Publica (SEP) informó que este sábado y domingo fueron evaluados más de 43 mil docentes en desempeño, lo que representa 98 por ciento de participación a nivel nacional.

En un comunicado se precisó que 43 mil 259 docentes y técnicos docentes de educación básica y media superior participaron en este proceso central de la Reforma Educativa.

“El 1 y 2 de julio se presentaron a la Evaluación del Desempeño al término del segundo año en Educación Básica y Media Superior 43 mil 259 de los 44 mil 111 programados, lo que representa el 98 por ciento de participación”, indicó.

En Oaxaca fueron evaluados casi mil 500 maestros que, sumados a los que participaron el 27 y el 28 de mayo pasado representan dos mil 591 sustentantes en evaluación del desempeño, mientras que en Chiapas se alcanzó la meta de participación de 100 por ciento.

Las entidades federativas con más participación fueron Campeche, Colima, Estado de México, Guanajuato, Morelos, Nayarit, Puebla, San Luis Potosí, Tlaxcala y Yucatán.

La Secretaría de educaicón Pública informó que las pruebas de la Evaluación del Desempeño al término del segundo año en Educación Básica y Media Superior en 305 sedes de aplicación de 29 entidades federativas se han aplicado en condiciones óptimas de normalidad, eficacia, transparencia y alta participación.

En la Evaluación de Desempeño al término del segundo año en Educación Básica se programaron 43 mil 562 aplicaciones, y hubo 42 mil 739, es decir, 98 por cierto.

En Educación Media Superior se evaluaron 520 de los 549 programados, equivalente a 95 por ciento.

Adicionalmente, se llevó a cabo la Evaluación del Desempeño en Educación Básica y Media Superior en 26 entidades federativas con 44 por ciento de participación; fueron evaluados mil 639 de tres mil 729 programados.

En Educación Básica participaron mil 601 de los tres mil 654 contemplados, lo que equivale a 44 por ciento. En cuanto a Educación Media Superior, la participación fue de 51 por ciento, se programaron 75 y se evaluaron 38.

Con estas acciones, la Secretaría de Educación Pública y las entidades federativas avanzan con paso firme para contribuir a la calidad del aprendizaje de nuestros niños y jóvenes del Sistema Educativo Nacional.

Fuente: https://www.elsoldemexico.com.mx/mexico/sociedad-mex/696247-hasta-un-98-de-participacion-de-docentes-en-evaluacion-nacional-sep

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México: Van por modelo tutorial para alumnos sordos

México/03 de Julio de 2017/NTR Guadalajara

La Universidad de Guadalajara (UdeG), a través del Centro Universitario de Ciencias de la Salud (CUCS), buscará implementar un modelo tutorial para alumnos con discapacidad auditiva, el cual estará listo este año, pues tiene 60 por ciento de avance.

Un grupo de académicos, liderado por la doctora del Departamento de Clínicas de la Salud Mental del CUCS, María Teresa García Sánchez, decidió usar el modelo de tutorías que se ofrece actualmente a toda la red universitaria para implementar uno que incluya lengua de señas y acompañamiento escolar, que vaya acorde a las necesidades de los estudiantes sordos.

“Se ha pensado hasta este momento en aprovechar que hay en la universidad un buen modelo de tutorías para que se agregue un módulo de educación incluyente. Unos módulos aunque sean pequeños con bases teóricas y las formas de apoyo específico para cada una de las discapacidades. Este es inicialmente para sordos y el trabajo lleva 60 por ciento de avance, porque las vertientes de atención ya están diseñadas, sin embargo, tenemos que pulir, integrar, darlos a conocer para que los maestros colaboren. Las tutorías podrían ser individuales o grupales”, detalló.

A pesar de que en la red universitaria actualmente existen 84 alumnos con discapacidad auditiva, el modelo se tiene pensado para los cuatro alumnos que cursan la licenciatura en psicología en el CUCS y siete de la licenciatura en comunicación pública en el Centro Universitario de Ciencias Sociales y Humanidades (CUCSH).

La propuesta es que en el piloto de tutorías existan recursos humanos que pueden ser profesores, tutores o estudiantes avanzados, que trabajen con un intérprete de señas y que estos lleven un registro puntual de su trabajo. También propone una dirección, una calendarización y la formación constante de tutores.

“Lo que va a perfeccionar son la técnicas de apoyo, se van a incluir otras para que los estudiantes no deserten, no reprueben. El tutor es la figura que le dará el respaldo académico, profesional y apoyo en situaciones incluso personales. El nuevo modelo no modifica, no es costoso y ni gravoso”, explicó la doctora.

El tutor académico del estudiante con discapacidad acompañará a este en el conocimiento de sus capacidades y potencialidades con el fin de mejorar sus estrategas de aprendizaje, sus habilidades de comunicación y relación. Además fomentará la inclusión en el grupo de clase y trabajos en equipo.

García Sánchez mencionó que los docentes que participen deben tener disposición de tomar el curso de lengua de señas y previamente, cursar los diplomados relacionados con las tutorías.

Durante su ponencia en el Foro Educación Superior e Inclusión que organizó el CUCS, comentó que en México, desde 2003, las universidades implementaron programas de educación incluyente y actualmente son alrededor de 23 escuelas de nivel superior en el país las que dan atención a personas con discapacidad.

En la UdeG el programa de Educación Incluyente inició en 2015 con la implementación del el esquema de becas especiales para alumnos con discapacidad auditiva, pero previamente, la doctora María Teresa realizó una encuesta con su equipo para detectar la cantidad de alumnos con discapacidad que existía en la red y sus necesidades.

“En 2011 había 109 estudiantes con discapacidad en la red universitaria”. En 2014 había 370 universitarios con discapacidad y en medio superior 145.

Finalmente sobre las peticiones de los jóvenes que año tras año solicitaban eran, en el caso las personas sordas: intérpretes y personal capacitado en la lengua de señas, adaptación de recursos, materiales pedagógicos y actualización de equipo

Las que presentaban una discapacidad motora pedían rampas, espacios libres de obstáculos, instalaciones accesibles como elevadores, baños y programas deportivos.

Los chicos con problemas visuales solicitaban mejor iluminación, líneas de guía, recursos pedagógicos, libros electrónicos, en braille, equipos de cómputo adaptados así como programas deportivos.

“El tutor es la figura que le dará el respaldo académico, profesional y apoyo en situaciones incluso personales. El nuevo modelo no modifica, no es costoso y ni gravoso”
María Teresa García Sánchez, investigadora del CUCS

84 alumnos con discapacidad auditiva en la UdeG

4 alumnos sordos cursan la licenciatura en psicología en el CUCS

7 alumnos sordos de la licenciatura en comunicación pública CUCSH

Objetivo

El tutor académico del estudiante con discapacidad acompañará a este en el conocimiento de sus capacidades y potencialidades con el fin de mejorar sus estrategas de aprendizaje, sus habilidades de comunicación y relación

Fuente: http://www.ntrguadalajara.com/post.php?id_nota=74824

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Estados Unidos: Estudiantes y profesores ya pueden llevar armas ocultas a las universidades de Kansas

Estados Unidos/03 de Julio de 2017/El Comercio

De esta manera, se une a Arkansas, Georgia y otros estados con leyes que permiten a estudiantes y académicos portar armas en los campus universitarios.

La ley de portación oculta fue promulgada hace cuatro años y aplicada a todos los edificios públicos, pero las universidades estatales quedaron exentas hasta julio de este año.

Ésta es la última de una serie de esfuerzos legislativos en todo el país para tratar la seguridad en los campos universitarios ante potenciales tiroteos.

Algunos estados reforzaron sus restricciones sobre las armas, mientras que otros flexibilizaron sus normas para permitir que potenciales blancos de ataques puedan defenderse con sus propias pistolas.

De esta forma, Kansas se une a Arkansas, Georgia y otros estados con leyes que permiten a estudiantes y académicos a portar armas en las instalaciones de las universidades.

California y Carolina del Sur están entre los 16 estados que prohíben esta práctica.

La ley de Kansas seguirá permitiendo a las universidades prohibir armas, pero sólo si colocan detectores de metales en las entradas. Los responsables de los centros ya han avisado que estos dispositivos son muy costosos.

Esta medida ha provocado que algunos profesores abandonen las universidades estatales, de acuerdo con el canal de televisión KSNT, a pesar de haber ofrecido información para ayudar a los estudiantes y empleados a entender los nuevos requisitos.

«Estoy buscando otro trabajo», dijo a KSNT Philip Nel, un profesor de inglés de la Kansas State University. «No enseñaré a estudiantes armados porque es una locura».

Wichita State University enfatizó en sus guías que la ley sigue teniendo múltiples prohibiciones.

Las universidades seguirán prohibiendo otras armas y fusiles, aparte de las pistolas ocultas, y solo los mayores de 21 años están autorizados para portarlas, dijo la universidad.

«Nada de esta política tendrá que ser interpretado como requerimiento para que las personas que posen armas las usen para defensa de otros», dice la guía.

Las universidades también pueden prohibir las pistolas en los juegos deportivos y otros eventos, si tienes seguridad y detectores de metales.

Fuente: https://elcomercio.pe/mundo/eeuu/estudiantes-profesores-llevar-armas-ocultas-universidades-kansas-438878

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Colombia: Educación, otro avance en la Alianza del Pacífico

Colombia/03 de Julio de 2017/El Tiempo

El Valle destacó el fortalecimiento de la educación superior por medio de los intercambios.

La implementación de los instrumentos diseñados para el periodo 2016-2017 sobre los mecanismos de reconocimiento de grados y títulos de Educación Superior Universitaria es uno de logros de la Cumbre Alianza del Pacífico (AP).

También la construcción de Marcos Nacionales de Cualificación en la subregión. Los dos puntos figuran en la declaración final de la XXII Cumbre, firmada por los presidentes de Chile, Michelle Bachelet; de Colombia, Juan Manuel Santos; de México, Enrique Peña Nieto, y de Perú, Pedro Pablo Kuczynski.

Uno de los avances destacados por los mandatarios en la Cumbre, que concluyó ayer, fue la consolidación de la Plataforma de Movilidad Estudiantil y Académica; en la convocatoria efectuada este año otorgó 400 becas; a la fecha se han logrado 1.400 becas, así como la creación de instrumentos para propiciar el reconocimiento de títulos y los marcos nacionales de cualificaciones.

“Colombianos pueden ir a Perú, México y Chile a sus actividades académicas y viceversa. También a intercambios regionales, que lo que buscan es mirar cuáles son las perspectivas para el desarrollo y la competitividad y desde la educación superior se definirán estrategias que van a fortalecer, inicialmente, la integración regional”, dijo el subsecretario de Educación del Valle, Edinson Tigreros.

“Lo que se busca es fortalecer la educación terciaria, pilar fundamental para la Gobernadora y para lo cual se trabaja desde el Plan de Desarrollo y su ejecución, la posibilidad de mejorar esta educación, significa transformar el proceso de formación técnica, tecnológica y superior”, anotó. También los intercambios para el mejoramiento de la educación técnica.

Se busca es fortalecer la educación terciaria, pilar fundamental para la Gobernadora y para lo cual se trabaja desde el Plan de Desarrollo y su ejecución.

Los ciudadanos se seleccionarán a través de la Agencia de Cooperación Internacional y los favorecidos podrán hacer uso de intercambios de tiempos cortos y con acceso a becas.

La gobernadora Dilian Francisca Toro insistió en que la AP es una oportunidad del país y del Valle porque se visibiliza, ante el mundo y ante los países del Pacífico, la importancia que tiene el departamento a la hora de hacer inversión y de establecer un intercambio comercial y académico.

El alcalde de Cali, Mauice Armitage, destacó la Cumbre. “El país está terminando un conflicto e inicia la construcción de la paz. La ciudad tiene gran capacidad de progreso, es equidistante con los principales mercados del país, con 12 universidades y dos clínicas entre las mejores de Latinoamérica”.

Los presidentes Michelle Bachellet, de Chile; Juan Manuel Santos, de Colombia; Enrique Peña Nieto, de México; y Pedro Pablo Kuczynski, de Perú, posan para la foto oficial de la XII Cumbre Alianza del Pacífico 2017, en Cali.

 

Fuente: http://www.eltiempo.com/colombia/cali/educacion-otro-avance-en-la-alianza-del-pacifico-104650

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Investigadores diseñan una herramienta para medir la resiliencia de los refugiados sirios adolescentes

Por: La Vanguardia

  • Investigadores de la Universidad de Yale, en Estados Unidos, junto con socios de universidades de Canadá, Jordania y Reino Unido, han desarrollado una herramienta breve y fiable para medir la resiliencia en niños y adolescentes que han sido desplazados por el conflicto en Siria. Más de cinco millones de personas han sido forzadas a huir del conflicto de seis años en Siria y más de 650.000 sirios están ahora reconstruyendo sus vidas en la vecina Jordania.

El restablecimiento de la resistencia en las personas afectadas por la guerra es una prioridad para los trabajadores humanitarios, pero no hay una medida establecida que pueda ayudar a evaluar las fortalezas que los jóvenes de Oriente Próximo tienen en la adversidad, lo cual dificulta la evaluación de la naturaleza de la resiliencia y el seguimiento de los cambios en el tiempo.

Los investigadores, en colaboración con organizaciones humanitarias que trabajan en la frontera sirio-jordana, han diseñado y probado una herramienta culturalmente relevante en inglés y árabe, cuyos resultados se detallan en un artículo publicado este jueves en ‘Child Development’.

«Las organizaciones humanitarias se esfuerzan por aliviar el sufrimiento y también nutren la resiliencia de los refugiados, su capacidad para superar la adversidad –explica la principal autora del estudio, Catherine Panter-Brick, profesora de Antropología y Asuntos Mundiales de la Universidad de Yale–. Si sólo te concentras en lo negativo –el trauma de la gente– entonces te falta la imagen completa. Hemos desarrollado una herramienta para medir con precisión la resiliencia en los jóvenes que hablan árabe. Esta encuesta ayudará a los investigadores y proveedores de servicios a diseñar intervenciones eficaces que refuercen las fortalezas de las personas».

La herramienta es útil para medir rápidamente la resiliencia en las comunidades de refugiados y de acogida. Identifica fortalezas a nivel individual, familiar y cultural, incluyendo así fuentes individuales, interpersonales y colectivas de resiliencia. Pide a los encuestados que califiquen 12 declaraciones, incluyendo «tengo oportunidades de desarrollarme y mejorar para el futuro», «mi familia está a mi lado en tiempos difíciles» y «la educación es importante para mí», en una escala de cinco puntos desde «en absoluto» a «mucho».

En consulta con grupos de jóvenes refugiados sirios y anfitriones jordanos, el equipo de investigación examinó primero la comprensión local de la resiliencia. Luego, adaptaron y tradujeron una herramienta que se ha utilizado con éxito en otras culturas con poblaciones vulnerables –la Medida de Resiliencia del Niño y la Juventud– para hacerla contextualmente relevante para su uso en comunidades de refugiados de habla árabe.

MENOS ESTRÉS A MAYORES NIVELES DE RESILIENCIA

Para probar la herramienta, los investigadores entrevistaron a 603 niños y niñas de 11 a 18 años de edad, incluidos refugiados y no refugiados, que vivían en cinco ciudades cerca de la frontera sirio-jordana. Como era de esperar, encontraron que los niveles más altos de resiliencia se asociaron con menos estrés y menos problemas de salud mental, además de diferencias interesantes en las fuentes de resiliencia dentro de las poblaciones encuestadas.

Los niños y las niñas pusieron un énfasis diferente en la importancia del apoyo familiar, la participación en actividades religiosas y la educación como puerta de entrada al «futuro». Y mientras que los jordanos identificaron modelos de roles como importantes para la resiliencia, los jóvenes refugiados sirios sacaron fuerzas de superar sus experiencias traumáticas, sintiéndose reestablecidos, manteniendo la ambición y creyendo que la educación formal era todavía importante.

Para todos estos jóvenes, la confianza en los lazos familiares fue primordial, más que las relaciones con los compañeros, señalaron los investigadores. «Esta nueva herramienta mide un aspecto importante del bienestar, que examina la fuerza positiva, más que la vulnerabilidad y las dificultades –afirma la coautora Rana Dajani, líder del equipo, en la Universidad Hachemita, en Jordania–. Ayudará a las organizaciones humanitarias a evaluar sus programas para los jóvenes y sus familias».

Fuente: http://www.lavanguardia.com/vida/20170615/423417912094/investigadores-disenan-una-herramienta-para-medir-la-resiliencia-de-los-refugiados-sirios-adolescentes.html

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Reforma educativa y educación rural en México

Por: Benjamín Berlanga Gallardo

Hay más educación para el medio rural y menos proyecto de educación rural

Hay cada vez más educación para las zonas rurales, pero hay cada vez menos proyecto o modelo de educación rural. Es más, ya no lo hay. En las dos últimas décadas del siglo pasado la cobertura de la educación preescolar, primaria y secundaria se ha extendido hacia las zonas rurales a través de diferentes tipos de servicios educativos. Desde el inicio de este siglo el mismo proceso se está dando con la educación media superior y superior. La oportunidades educativas para jóvenes de comunidades rurales se han ampliado significativamente (los telebachilleratos, los bachilleratos digitales, los bachilleratos comunitarios, las opciones de escuelas privadas dedicadas a preparar a jóvenes para presentar los exámenes de la SEP, la extensión de preparatorias de las universidades publicas hacia comunidades rurales, así como las ofertas de los CECATI e ICATI) Y lo mismo pasa con la educación superior. Hay una rápida extensión de la oferta educativa en las zonas rurales: las universidades privadas extienden los servicios con diferentes licenciaturas de fin de semana, semi escolarizadas; las universidades públicas crean unidades regionales. La mejora de las vías de comunicación, el alcance de las TIC y el crecimiento de las rutas de transporte hacen lo demás.

Sin embargo, esta extensión de la educación hacia las zonas rurales se ha dado desde la renuncia práctica al proyecto de educación rural, es decir desde la renuncia a la configuración de proyectos educativos específicos que definan una paideia que considere lo rural como forma de vida válida y necesaria y que consideren esa forma de vida como parte de la comunidad política.

Esta es una de las complejidades del cumplimiento del derecho a la educación. El derecho a la educación se sustenta en la aspiración de la universalización de la educación para que todas las personas tengan a lo largo de su vida la posibilidad efectiva de hacer uso de servicios educativos, establecidos fundamentalmente por quien es garante de estos derechos, el Estado. El derecho a la educación como práctica de inclusión social, se sostiene en la idea de que el acceso al sistema de educación normado por el Estado es un logro que permite igualdad de todos y todas, porque asegura que todos y todas tienen las mismas posibilidades de hacer uso de los servicios de educación. Más allá de ello, el cumplimiento del derecho a la educación se presenta como uno de los factores positivos de desarrollo, es decir, del logro de un modo de vida: un sujeto que ha sido educado hasta un nivel y grado determinado, es un sujeto desarrollado y entre más superior resulte ese nivel, más desarrollado resulta y más desarrollado el país en que vive. Sin embargo, el cumplimiento de ese derecho se hace efectivo mediante la universalización de planes y programas, la igualación de las diferencias en perfiles de egreso universales y en aspiraciones de educación que generan una igualación de lo diferente que termina por ser excluyente para muchos, una negación misma de la diferencia y el borramiento de ciertas vidas, la producción social de la ignorancia en el olvido de lo propio y la producción social de la indiferencia.

 

En el siglo XX la educación rural ha transitado de la escuela rural mexicana, a la educación y capacitación técnica agropecuaria, a la desaparición de la educación rural como proyecto cultural

En el siglo pasado se dieron tres periodos significativos en la educación rural a nivel nacional: a) el periodo que va de los 20 a los 50, que tiene como representación paradigmática la “escuela rural mexicana”; b) el periodo de los 60 a los 80 centrado en ambiciosos proyectos de educación y capacitación técnica agropecuaria y en la aparición de propuestas educativas para los campesinos sin potencial productivo, los campesinos pobres, que pronto serán “los pobres” sin más; y; c) el periodo del declive y práctica desaparición del proyecto cultural de educación rural, desde mediados de la década de los 80, que va aparejado a la progresiva extensión de un modelo educativo único y a la ampliación de la cobertura en todos los niveles educativos.

Estos tres hitos de la educación rural son correspondientes o se dan como parte de procesos específicos de articulación de las sociedades campesinas, siempre locales–regionales, en la sociedad nacional, a lo largo del siglo

  1. a) el periodo de incorporación del sujeto social campesino como parte del proyecto de nación entre los 20 y los 50, como resultado de la revolución mexicana y como intento de construir una país que considera a los campesinos como fuerza social, económica, cultural vigente (los saldos favorables del periodo pos–revolucionario);
  2. b) el periodo de “subordinación del trabajo campesino al capital” entre los 60 y los 80 enmarcado en la idea de desarrollo en el que los campesinos aparecen como fuerza subordinada a la lógica de acumulación del capital industrial;
  3. c) el periodo de “borramiento” del sujeto social campesino como productor, como sujeto de la política pública y su construcción cultural como “vida que no merece la pena ser llorada” (J. Butler), a partir de los 80 cuando se da el desmantelamiento definitivo de la unidad de producción campesina y el desplazamiento de productores a consumidores de los campesinos en la economía nacional y a fuerza de trabajo des localizada generadora de remesas.

No hay educación rural porque no hay sujeto rural en la consideración de las políticas públicas

 En la política pública educativa en México no queda nada o casi nada de la educación rural en tanto el sujeto de la educación rural, la campesina y el campesino, no aparecen: han sido borrados o des–habitados en la configuración política, económica, social, cultural del país: hoy hay política pública educativa y otras políticas para los pobres que viven en las zonas rurales, que no es lo mismo que para los campesinos y las campesinas.

En las condiciones actuales y desde la perspectiva del sistema la suerte de los campesinos y campesinas y de los indígenas, está cantada: han de desaparecer como grupo social. No son necesarios, no son importantes: lo que producen no cuenta, no vale; sus culturas son rémoras, arcaísmos innecesarios en tiempos de la modernidad (si acaso para museo, para recuento iconográfico de “los que hicieron la patria”); su presencia, un estorbo en una sociedad que se cree moderna, que se mira a si misma moderna, actual; sus revueltas, innecesarias, sus rebeliones contraproducentes: van en contrasentido de la marcha ineluctable hacia el progreso, la modernidad (¿regresar?, ni para tomar vuelo): la entrada de México a las naciones desarrolladas.

Son los “innecesarios necesarios”. La operación del sistema los hace innecesarios y, al mismo tiempo, necesarios, reconvertidos en otros en el imaginario social. El sistema no los necesita como campesinos y campesinas, pero los quiere y los busca ahora como consumidores: los habitantes de las zonas rurales devenidos “nicho de mercado”. En lo económico se les despoja de su valor como productores (resultan arcaicos, ineficientes, pre–modernos, costosos…) y de su capacidad misma como productores (desgastando y desmantelando sus unidades productivas). En lo social, mediante una inmensa operación cultural–política aparejada a su desvalorización como productores, se les nombra de otro modo: los pobres, pobres sin más: ciudadanos pobres si acaso. Y en esa operación como sociedad nos “cargamos” historias y culturas, pluralidad de modos de vida, de convivialidad y de relación con la naturaleza. Desde allí, el sistema los imagina incorporados a los beneficios del desarrollo y promueve una inclusión ilusoria y frágil: su incorporación a los circuitos de consumo y su ciudadanización política y social–política mediante el acceso a la democracia en el sistema de partidos y social, mediante su participación acotada y controlada en los asuntos públicos locales. Dejarán de ser pobres mediante su propio esfuerzo y mediante la asunción de una ciudadanía social participativa.

En esas estamos: para los campesinos e indígenas este tiempo es el tiempo de la negación y el ninguneo. Es el tiempo de las políticas de inclusión, pero no a partir de sus modos de vida sino desde la negación económica y sobre todo cultural y social, para hacerlos aparecer como los “otros”. ¿Qué “otros”?: los pobres, los que han de engancharse a la lógica del desarrollo para aspirar a dejar de ser pobres.

El perfil de egreso de la reforma educativa borra a los y las campesinas y borra lo campesino, lo rural, como proyecto cultural

 

En la reforma educativa actual (en su versión coherente y completa en términos de diseño, la presentada en 2016) no hay consideración de la educación rural. La educación rural no cabe en la formulación propuesta: no podría caber en un esfuerzo donde lo que se ha pretendido es “atrapar” lo que se denomina dispersión de modelos educativos en un “marco curricular común”; y no podría caber en un planteamiento discursivo y modelador de políticas públicas donde lo campesino ha sido reducido a pobreza rural

Por ejemplo, el perfil de egreso del nivel medio superior en la reforma educativa de 20161 está configurado por 12 rasgos que delinean a un sujeto presentado como un “ciudadano” que:

+ Tiene sentido de pertenencia y amor a México + Favorece la convivencia y el diálogo con respeto a la diversidad + Se preocupa y actúa por el medio ambiente + Valora el arte y la cultura + Colabora de manera constructiva + Se comunica con eficacia + Usa las habilidades digitales + Busca entender su entorno + Piensa de manera crítica + Razona y aplica conceptos numéricos + Comprende y entiende conceptos financieros básicos + Regula sus emociones y cuida su salud.

Sin embargo, estos rasgos del perfil se despliegan en una narrativa que describe a;

+ una subjetividad “amnésica” en su sentido de pertenencia y amor a México, que narrativamente no se sostiene en un ejercicio de recuperación y actualización de la memoria histórica, en un reconocimiento del testimonio de los mayores, en un sentido de transmisión y herencia cultural;

+ una subjetividad de convivencia “epidérmica” que no está elaborada en la configuración de la intersubjetividad sino en la soledad de un individuo que se relaciona con el otro desde la igualdad de derechos, el respeto a la diferencia, el reconocimiento de la diversidad, el reconocimiento de derechos y obligaciones;

+ una subjetividad que se sitúa desde la exterioridad en la relación con el medio ambiente en la que no se significa la pregunta por el cambio de modo de relación con la naturaleza a partir de la reconsideración de la naturaleza como vida;

+ una subjetividad en donde el “nosotros” es trabajo en equipo, colaboración asertiva, resolución de problemas: es momento antes de regresar al si mismo;

+ una subjetividad de comunicación “rasurada”, reducida a la eficacia y eficiencia del uso del lenguaje en la relación con los otros, que no es considerada como capacidad de “presentación” en el mundo con la palabra, como capacidad literaria para elaborar mundo, como donación de la escucha y la palabra para hacer conversación que hace lo común;

+ una subjetividad que hace del entorno dato, registro de información, análisis, formulación de hipótesis y planteamiento de soluciones, conocimiento objetivo y donde no aparee la elaboración de un saber desde las preguntas por de la experiencia de la vida;

+ una subjetividad con un pensamiento crítico acotado, reducido a la identificación y resolución de problemas, desligado de cualquier sentimiento de indignación y de reconocimiento de la injusticia;

+ una subjetividad de la razón técnico instrumental numérica, mensurable, para establecer escenarios, proyecciones, tomar decisiones;

+ una subjetividad que piensa los recursos para vivir como recursos financieros y toma decisiones basadas en el cálculo de riesgos;

+ una subjetividad con una emocionalidad regulada, auto controlada como aspiración de salud, centrada en si misma, en el propio proyecto de vida, en metas personales y en el manejo de sus emociones para enfrentar la adversidad con eficacia.

La reconfiguración tensionante de lo rural

 Asistimos hoy en las zonas campesinas e indígenas a una reconfiguración contradictoria y compleja de las identidades personales y grupales en condiciones que muchas veces parecieran generar conflictos y situaciones dolorosas en las personas y en las relaciones entre las personas. Un dicho se generaliza: “que mi hijo estudie para que no viva tan jodido como nosotros”: la percepción negativa de ser campesino, de vivir así, jodido, como campesino; la búsqueda del progreso personal y familiar fuera del campo. Y lo contrario: el creciente surgimiento de identidades campesinas e indígenas actualizadas a partir de una fuerza de recuperación de lo propio, que se conforman en movimientos sociales a nivel local y regional que marcan camino, que abren senderos con sus proyectos de vida buena, vividos no sin contradicción y problemas.

Hay que hacer una nueva lectura de lo que está pasando desde los sujetos sociales. No hay un proceso de aceptación pasiva y uniforme de aquello que coloca, con diferente modos de violencia simbólica y también física, a los sujetos sociales como sujetos destruidos en la significación social de sus vidas; tampoco hay un proceso de asunción pasiva de las subjetividades mínimas en las que se quiere colocar la valía social del sujeto para ser incluido; lo que hay son procesos complejos, abigarrados, heterogéneos, desiguales, múltiples, en los sujetos sociales a nivel personal y en las formas de colectividad y de diferentes niveles de articulación espacial, de autonegación–aceptación pasiva–producción del dolor–generación de la indignación–de la revuelta, todo al mismo tiempo, en el marco de la producción colectiva de imaginarios deseados de acción que devienen promesa movilizadora de los colectivos.

Hay desde los sujetos en movimiento un cambio que es importante notar y anotar. La lucha por el reconocimiento social de las forma de vida propias, la exigencia del derecho a un reconocimiento como mexicanos y mexicanas desde la especificidad de lo que se pronuncia como propio es una condición generalizada en los modos actuales de emergencia de los sujetos sociales campesinos e indígenas, en la constitución de nuevas subjetividades colectivas que toman la forma de movimientos, organizaciones sociales, re–organizaciones comunitarias. En este sentido, hay que mirar la emergencia de esas subjetividades producidas en las expresiones colectivas en diferentes espacios sociales y de diversos niveles de alcance, no solo como subjetividades organizadas en contra de algo: debemos mirar la potencia que se despliega en la producción de nuevos modos de subjetividad, desde imaginarios novedosos de vida buena elaborados colectivamente en procesos dinámicos, contradictorios, complejos. Son luchas por algo, esfuerzos colectivos por imaginarios de vida buena, por futuros deseados que devienen en promesa que compromete.

La educación rural se hace en la cotidianidad y en lo local: desde abajo en la estructura organizativa de los servicios y en los margenes del sistema educativo

Desde la década de los 80 del siglo pasado, la educación rural se hace en la parte de abajo de la pirámide organizativa de los servicios educativos y se hace en los márgenes, o casi al margen, del sistema educativo nacional: la educación rural está en la práctica cotidiana de miles de docentes que en las comunidades hacen educación y está en las iniciativas locales y regionales, algunas con influencia nacional, de organizaciones campesinas, indígenas y de organizaciones de la sociedad civil.

Desde mi punto de vista la educación rural se juega hoy como resistencia, como configuración de narraciones alternativas a las del sistema educativo nacional. Hay educación rural en todos los niveles educativos. Hay múltiples iniciativas anónimas, locales, cotidianas, que encuentran canales de expresión y presentación de manera esporádica. Son iniciativas personales, compartidas, colectivas, siempre locales, que no reclaman autoría y que sin embargo ganan reconocimiento social allí donde se dan. También hay configuraciones colectivas, institucionales vinculadas a organizaciones sociales campesinas y a organizaciones de la sociedad civil. Por mencionar, hacen educación rural a nivel superior la UNICAM de la CNPA en Zacatecas, Morelos y Michoacán; la UNICEM en Santa María Tlahuitoltepec, la UNISUR en Guerrero, la UCIRED y el CESDER en Puebla, Moxviquil en San Cristobal, El Patronato Pro Educación Mexicano en Guaquitepec Chiapas, la Universidad Ayuuk en Oaxaca, UNITIERRA de Oaxaca y de Chiapas. Hacen educación rural a nivel medio superior las prepas de los maristas en Oaxaca, las de CACTUS, organización fundada en Oaxaca por Betty Cariño, asesinada hace unos años, el Patronato en Guaquitepec, las prepas del Frente Popular de Lucha de Zacatecas, el CESDER, Tamachtini en Puebla, las prepas que tienen su origen en la OIT en Huehuetla en la Sierra Norte de Puebla, por mencionar algunas. Hacen educación secundaria, aun desde antes, el proyecto de telesecundaria vinculada a la comunidad que surgió en el CESDER, Surutato, las secundarias comunitarias de la sección 22 de Oaxaca, el Patronato en Guaquitepec, Tesisili en el municipio de Cuetzalan, las Escuelas Zapatistas en Chiapas, las secundarias en las sierra huichola impulsadas por AJAGI….

La educación rural que se hace desde la cotidianidad y en lo local tiene que ver con la presentación del sujeto negado, con la actualización de la matriz sociocultural y con la participación en la comunidad política desde la forma propia de vida

La educación rural que se plantea y se propone desde abajo de la pirámide organizativa de los servicios educativos y desde los márgenes del sistema educativo, se configura como otra cosa (muchas veces como verdadero proyecto de resistencia o como anomalía) que lo que hay. Desde este lugar la educación rural: no tiene que ver con un problema de cobertura, aun cuando el acceso forme parte de la disputa por la educación; no tiene que ver con un problema de multigrado, aunque tenga que considerarse la organización de las relaciones educativas y de los aprendizajes desde la precariedad; no es planteada como un problema sociológico de educación y trabajo, de educación y pobreza, aunque no hay trabajo y hay pobreza; no es un asunto de derechos, aunque resulta como conquista de un derecho; no es un asunto de inclusión social o de logro de justicia social, sino de afirmación de una forma de vida. Desde esta perspectiva, la educación rural, ante todo:

+ tiene que ver con la pregunta por los modos de presentación de los campesinos para habitar el mundo, con la actualidad de esas vidas que aparecen socialmente como vidas que no merecen la pena ser vividas, y por tanto tiene que ver con procesos de reconsideración de la identidad, con la elaboración de narrativas de presentación desde la recuperación de la memoria histórica, el testimonio como vidas negadas y con la elaboración de historias preferidas, frente a las historias dominantes que se les imponen;

+ tiene que ver con las preguntas y el caudal de imaginación y creatividad que reivindica la matriz sociocultural campesina como matriz civilizatoria necesariamente actual, con la puesta al día de la relación con la naturaleza desde el trato y la reconsideración de modos de convivialidad, y tiene que ver con los modos propios y locales de producción de saberes y con la recuperación de saberes propios;

+ tiene que ver con el impulso decidido y novedoso de participación en la comunidad política desde la reivindicación de la autonomía, más allá del mero ejercicio de la ciudadanía formal, es decir, con la exigencia de reconocimiento social de las formas propias de vida.

En las múltiples iniciativas de educación rural hay la configuración viva de una paideiaeducativa y una propuesta actualizada y abierta de subjetividad campesina

Desde mi punto de vista es posible establecer algunos rasgos compartidos o comunes que hay en los proyectos de esa educación rural, la única educación rural que queda, que se mueve en los márgenes y muchas veces al margen de del sistema educativo nacional: se trata de la configuración compleja de una paideia y de la apuesta por la conformación de una subjetividad campesina, como configuración abierta, muchas veces incompleta, a ratos contradictoria en su formulación.

En las propuestas educativas lo que se busca es dar lugar a:

+ subjetividades implicadas que aprenden a poner el cuerpo, sujetos responsables y solidarios con los suyos y con los otros, dispuestos a intentar no sólo sus propios proyectos de vida sino los proyectos de vida colectivos;

+ subjetividades indignadas ante la injusticia y la negación que les afecta, con la capacidad de “habitar el mundo” con la fuerza de la palabra, dispuestos a desplegar la potencia el deseo y la imaginación para impulsar sus propio modos de vida;

+ subjetividades orgullosas y reconocedoras de la potencia de vida que hay en la matriz sociocultural campesina, de su actualidad y potencia en un mundo en crisis; con una memoria histórica viva, con capacidad de testimoniar, de recibir la herencia cultural y de proyectar el futuro;

+ subjetividades que reconocen el territorio como espacio de vida y que lo defienden;

+ subjetividades dispuestas a participar en el espacio público, conocedores de sus responsabilidades y obligaciones en la vida comunitaria y con la capacidad de ejercer una ciudadanía desde la reivindicación de las propias formas de vida;

+ subjetividades que fortalecen una relación con la naturaleza desde el trato con la vida y no desde la intervención para transformarla, y que para hacerlo recuperan la memoria histórica grupal de relación con la naturaleza y la actualizan;

+ subjetividades apasionadas, con capacidad de movilización, de asombro, de crítica ante lo que está pasando;

+ subjetividades con competencias para resolver la vida material mediante la relación con la naturaleza y mediante la pre–figuración de prácticas de subsistencia innovadoras;

+ subjetividades que valoran, reconocen y alimentan los saberes locales y que son capaces de articularlos con saberes y conocimientos especializados.

1 SEP, Propuesta Curricular para la Educación Obligatoria 2016, pp. 286–287

*CESDER–UCIRED

Fuente: http://www.lajornadadeoriente.com.mx/2017/06/30/reforma-educativa-educacion-rural-mexico/

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México: Violentas, 69% de las familias; maltratan para educar: UNICEF

México/03 de Julio de 2017/Excelsior

Sólo en 31% de los hogares la educación de los menores de edad se realiza sin ejercer agresión, revela encuesta.

En México siete de cada diez hogares son violentos con los niños, revela un estudio realizado por el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (Unicef, por sus siglas en inglés), apoyado por la Secretaría de Salud (Ssa).

De acuerdo con la Encuesta Nacional de la Infancia en México 2015, en 53% de los hogares se ejerce agresión sicológica; en 44%, sicológica y física, y en 6% castigos severos.

De la investigación presentada ante la Comisión de Derechos Humanos del Senado,  se destaca que sólo en 31% de los hogares la educación de los menores de edad de entre uno y 14 años se realiza sin ejercer ningún tipo de violencia, y ahí destaca la clase media.

Además, se reporta que los niños sufren más castigos físicos severos en comparación con las niñas, y que la zona centro del país es la más violenta con los pequeños.

“No es una cuestión cultural (…) Es una cuestión de generar recursos que ayuden a los padres en el proceso de crianza”, dijo el director de Salud Reproductiva del Instituto Nacional de Salud Pública, Tonatiuh Barrientos Gutiérrez, ante senadores.

Maltratan a niños en 69% de hogares

La zona Centro del país es donde se registra la cifra más alta de agresión infantil.

México es un país violento con sus niños, pues en el 69% de los hogares del país, más los ricos que los pobres, los maltrata como una forma de educación, revela la Encuesta Nacional de la Infancia en México, realizada por Unicef, con apoyo de la Secretaría de Salud, y que muestra que en 53% de los hogares se ejerce agresión sicológica; en 44% agresión sicológica y física y en 6% castigos severos.

En promedio, sólo en el 31% de los hogares la educación de los niños de entre uno y 14 años se realiza sin ejercer ningún tipo de violencia y ahí destaca la clase media, pues tiene el mayor rango, dado que el 34.3% de sus hogares no maltratan a sus menores de edad.

El director de Salud Reproductiva del Instituto Nacional de Salud Pública (INSP), Tonatiuh Barrientos Gutiérrez, encargado de hacer la presentación oficial de la encuesta ante los integrantes de la Comisión de Derechos Humanos del Senado, dijo que “este es un nivel de agresión física que no es de ninguna manera deseable y esto tiene que invitar a la reflexión muy clara acerca de la enorme necesidad que hay en el país de generar opciones de mayor conocimiento y de mayor acceso a herramientas y de mayores capacidades de las madres y los padres para poder realizar una crianza no violenta para los niños.

“Sí me gustaría dejar muy claro que no es una cuestión cultural y que no tenemos que meternos. Para nada, me parece más bien que es una cuestión de generar recursos que ayuden a las madres y a los padres a resolver de manera no violenta y llevar a cabo este proceso de crianza mucho más pacífica”, destacó ante los legisladores federales, encabezados por Angélica de la Peña, presidenta de la Comisión de Derechos Humanos del Senado.

El detalle de la encuesta que del 6% de los menores de edad que sufren castigo severo físico, la sufren más los hombres que las mujeres; el mayor nivel de maltrato severo se registra en la zona Centro del país, con un 7.8% de hogares violentos y es más en las zonas rurales que las urbanas.

Por rango de edades, los menores más severamente maltratados son los que tienen entre cinco y nueve años, al alcanzar un porcentaje de 7.2% de hogares violentos, seguidos por los que tienen de diez a 14 años, con 6.5 por ciento.

Respecto a la preparación académica de los padres de familia que ejercen violencia severa sobre sus hijos, quienes sólo tienen primaria, tienen el primer lugar con 7.3%, seguidos de quienes tienen secundaria, con 6% y quienes tienen educación superior, con 5.4% de hogares agresivos.

La encuesta refleja que los hogares más pobres son más severos en los castigos.

Sin embargo, muestra que la violencia como método de disciplina hacia los hijos es practicada más por los hogares más ricos y con el mayor nivel de educación escolar y es más ejercida sobre mujeres.

Olvidan las vacunas de sus hijos

El Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (Unicef, por sus siglas en inglés) prendió sus alertas, porque en México las familias con más dinero comenzaron a dejar de vacunar a sus hijos, a pesar de contar con los medios para hacerlo. En contraste felicitó a México por aumentar la lactancia materna de 14% a 31% y disminuir la obesidad infantil de 9.7% a 5.2% en sólo dos años.

El director de Salud Reproductiva del Instituto Nacional de Salud Pública (INSP), Tonatiuh Barrientos Gutiérrez, explicó que en promedio, el 5.7% de los hogares con menores de edad de entre 24 y 35 meses de nacidos, no tienen una sola vacuna; para el caso de las zonas urbanas, esto ocurre en el 6.4% de los hogares, frente al 3.1% de los hogares de las zonas rurales; además, en el 8.1% de los hogares con el mayor nivel de riqueza.

Esto ocurre también en el 8.6% de los hogares con el menor nivel de ingresos o más pobres, pero de acuerdo con Tonatiuh Barrientos, esto tiene una explicación lógica en el hecho de que estas familias tienen problemas de accesibilidad a los servicios médicos, pero en el caso de las familias más ricas, no se explica.

Fuente: http://www.excelsior.com.mx/nacional/2017/06/28/1172399

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