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Sigue el fascismo en Brasil: Bolsonaro hará un «test ideológico» para otorgar becas a estudiantes

América del Sur/ Brasil/ 08.01.209/ Fuente: www.eldestapeweb.com.

Sigue el fascismo en Brasil: Bolsonaro hará un «test ideológico» para otorgar becas a estudiantes

Brasil avanza a paso firme hacia el fascismo. Ahora, el presidente Jair Bolsonaro impondrá un filtro ideológico a la hora de otorgar becas para estudiantes brasileños en el exterior.

Según una publicación del sitio O Globo, el Gobierno revisará el criterio para ayudar a los estudiantes de grado y posgrado y para ello incluirá un filtro ideológico, que será el más importante para criterio del Estado.

El Ministerio de Educación de Brasil otorga lo que se llama «bolsas de estudios», que son programas de financiamiento para quienes quieren ir a la universidad. Hay programas tanto para estudiar en Brasil como en el exterior y uno de ellos, el Prouni, fue creado por el gobierno de Lula Da Silva en 2005.

Ahora, el gobierno de ultraderecha pondrá como criterio para otorgar o no esa ayuda económica un filtro ideológico, dentro del proceso de «despetización» de Brasil que impulsa el fascismo sudamericano.

Inclusive, aclara el artículo de O Globo, el Gobierno analiza dar de bajas algunas de las actuales becas con el mismo criterio. Esto se aplicaría para becas de posgrado y doctorado que se ejecutan en el exterior.

En la primera semana de Bolsonaro al frente de Brasil, su jefe de Gabinete, Onyx Lorenzoni, reconoció el despido masivo de empleados públicos con criterio ideológico.

Fuente de la noticia: https://www.eldestapeweb.com/sigue-el-fascismo-brasil-bolsonaro-hara-un-test-ideologico-otorgar-becas-estudiantes-n54256

 

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El Ministro de Educación de Brasil elimina la Secretaría de diversidad

América del Sur/ Brasil / 07.01.2018/ Fuente: www.actuall.com.

Ricardo Vélez Rodríguez, el ministro de Sanidad de Brasil ha eliminado la Secretaría de diversidad que se encargaba de ver los temas de diversidad, derechos humanos y relaciones étnicas raciales.

Fuente de la noticia: https://www.actuall.com/democracia/el-ministro-de-educacion-de-brasil-elimina-la-secretaria-de-diversidad/
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Brasil: Nosotros, la basura marxista

Por: Vladimir Safatle. 

Es necesario hacer callar a quien no acepta la vida impuesta por el nuevo gobierno.

Asumió en Brasil el primer gobierno electo de la extrema derecha. Con él, no hay negociación alguna posible. Ni él busca alguna forma de negociación con aquellos que no comulgan con sus credos, que no alaban a sus torturadores y que no creen que “es duro ser patrón en Brasil”.

No hay razón alguna para engañarse y pensar en cierta normalidad: la lógica que irá a imperar de aquí en adelante es la de la guerra. Por eso no es un gobierno, es un ataque.

Ya el discurso del señor Jair Messias (Bolsonaro) fue claro. Las cuestiones económicas y sociales estuvieron en segundo plano mientras que las dos palabras más citadas fueron “Dios” e “ideología”. Dios estaba allí, al parecer, para librarnos de la “crisis moral” por la que pasa la República brasileña.

Eso, digamos de paso, hay que concederle al señor Jair Messias: vivimos incluso una crisis moral profunda. Está instalada en el corazón del gobierno brasileño.

¿Cómo justificar un gobierno cuyo ministro de Justicia ganó su cargo como premio por haber colocado entre las rejas al candidato más popular a la presidencia y pavimentado el camino para la victoria de su actual jefe?

¿Cómo calificar un gobierno que nace con ministros procesados y un reo confeso que se burla de la población brasileña al afirmar “ya haber acordado con Dios” acerca de sus maldades?

¿Cómo a describir un presidente cuyo chofer fue descubierto realizando operaciones financieras absolutamente sospechosas y negarse dos veces en comparecer a la Justicia, sin ni siquiera ser objeto de presentación coercitiva?

Pero el énfasis más evidente está en la nueva lucha del Estado brasileño contra la “ideología”.

Así una de sus primeras medidas de gobierno fue reducir el valor previsto del aumento del salario mínimo, lo que demuestra su desprecio por la suerte de las clases económicamente más débiles, el señor Jair Messias convocó a sus acólitos a una gran cruzada nacional para luchar contra el socialismo, sacar de las escuelas la basura marxista e impedir que la bandera brasileña sea pintada de rojo.

Algunos pueden encontrar que todo esto parte de un delirio que suele afectar a los lectores de Olavo de Carvahlo /1/. Pero quisiera decir que, en cierto modo, el actual ocupante de la Presidencia tiene razón.

Su supervivencia depende de la lucha continua contra la única alternativa que nunca fue intentada en este país, que nunca se acomodó ni a las regresiones autoritarias que nos asolan ni a los arreglos populistas que marcaron nuestra historia.

Pues nadie aquí intentó expropiar medios de producción para entregarlos a la autogestión de los propios trabajadores, nadie procuró deconstruir el Estado para pasar sus atribuciones a los consejos populares, profundizando la democracia directa, ni llevó al extremo necesario la lucha por el igualitarismo económico y social que permite a todos los sujetos ejercer su libertad sin ser siervos de la miseria y de la explotación económica.

O sea, la verdadera latencia de la sociedad brasileña -que podría emerger en situaciones de crisis como ésta- es un socialismo real y sin miedo de decir su nombre.

La sociedad brasileña tiene el derecho de conocerle, de pensar al respecto, de intentar aquello que nunca conoció ni siquiera la sombra. Ella tiene el derecho de inventarlo a partir de la crítica y la autocrítica del pasado.

De manera que contra eso es necesario hacer callar a todos los que no aceptan la vida tal como ella nos es impuesta por esa asociación macabra de militares, pastores, latifundistas, financistas, banqueros, iluminados por Dios, trúhanes que tomaron de asalto al gobierno, pero que siempre estuvieron dando las cartas de forma directa o indirecta.

Así que cuando Jair Mesías dice que va a luchar contra la basura marxista en las escuelas, las artes y las universidades entiendan que esta lucha va a ser lo más importante de su gobierno, la única condición para su supervivencia. Pues él sabe de dónde puede venir su fin después de quedar evidente el tipo de catástrofe económica y social para la cual nos está llevando.

Fuente del artículo: http://sinpermiso.info/textos/brasil-nosotros-la-basura-marxista

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Brasil: Pueblos indígenas a Bolsonaro: “No admitimos ser tratados como seres inferiores”

Por: Brasil de Fato. 

El miércoles 5 de diciembre, el presidente electo Jair Bolsonaro (PSL) hizo una declaración general y descuidada sobre los pueblos indígenas, irrespetando las convenciones, diversidades y pluralidades de esos pueblos e individuos. Frases semejantes fueron proferidas también durante la campaña, provocando preocupación e indignación de indígenas en todo el país.

«Los indios quieren integrarse a la sociedad. Algunos sectores de la prensa hicieron una maldad conmigo. Voy a contarla aquí. Los indios quieren energía eléctrica, quieren médico, quieren dentista, quieren internet, quieren jugar fútbol. Quieren lo que nosotros queremos. (…) Aquí enBrasil, algunos quieren que los indios continúen dentro de una reserva como si fueran animales en zoológico. Yo no quiero eso. Yo quiero tratar a los indios como seres humanos, como ciudadanos», dijo Bolsonaro.

La declaración motivó la movilización de organizaciones del área, como la APIB (Articulación de los Pueblos Indígenas de Brasil), que difundió una carta exhaustiva con demandas y exigencias al político de extrema derecha.

«No admitimos ser tratados como seres inferiores, como ha resonado en declaraciones de Vuestra Excelencia. Somos diferentes solamente, siendo obligación del gobierno federal según la Constitución, respetar nuestra «organización social, costumbres, lenguas, creencias y tradiciones» (artículo 231 de la Constitución). Repudiamos, por lo tanto, su peyorativo y reducido entendimiento de considerarnos animales en zoológicos», protesta la APIB.

El documento fue entregado el jueves 6 de diciembre en la sede del gobierno de transición, en el Centro Cultural Banco de Brasil (CCBB) de Brasilia (DF). Al establecer 11 prioridades para el nuevo gobierno, la asociación pide el respeto a los derechos fundamentales y la continuidad de las políticas públicas.

Lea la carta de la APIB sobre declaración de Bolsonaro íntegra a continuación:

«CARTA DE LA APIB AL PRESIDENTE ELECTO DE BRASIL, SEÑOR JAIR BOLSONARO

POR LA GARANTIA DE LOS DERECHOS FUNDAMENTALES DE NUESTROS PUEBLOS Y COMUNIDADES

Brasilia – DF, 06 de diciembre de 2018

Al Señor Jair Bolsonaro

Presidente electo de Brasil

Señor Presidente,

En los últimos días, órganos de la prensa han circulado una serie de declaraciones de Vuestra Excelencia respecto de la cuestión indígena, con afirmaciones que manchan la imagen y dignidad de nuestros pueblos y comunidades y que preocupan por demostrar, por un lado, la falta de conocimiento sobre nuestros derechos constitucionales, y por otro, una visión de indigenismo asimilacionista, retrógrado, autoritario, prejuicioso, discriminador, racista e integracionista, alejado de nuestro país hace más de 30 años por la Constitución Ciudadana de 1988.

Respaldados por el derecho de expresión asegurado por la Constitución Federal, la Articulación de los Pueblos Indígenas de Brasil (APIB) – instancia de aglutinación y referencia nacional del movimiento indígena brasileño –, por medio de esta carta manifiesta su indignación y repudio a sus manifestaciones y a sus intenciones de imposibilitar la promoción de los derechos de nuestros pueblos, con amenazas de acabar con la demarcación de los territorios indígenas – derechos fundamentales de los pueblos indígenas y deberes constitucionales de responsabilidad de la Unión –, de transferir la FUNAI a estructuras gubernamentales inadecuadas, poniéndola en riesgo de inanición, y de abrir nuestros territorios tradicionales a los intereses del agro negocio, de la minería, de la construcción civil y de otros grandes emprendimientos de impacto socioambiental, en fin, de pretender imponer, autoritariamente y sin oír nuestra voz, otro modelo de vida a los pueblos indígenas, destinado a suprimir nuestro derecho fundamental a una identidad étnica y cultural diferenciada.

La Constitución Brasileña de 1988, Excelentísimo Señor Presidente, en el Artículo 231, es taxativa: «Se reconocen a los indios su organización social, costumbres, lenguas, creencias y tradiciones, y los derechos originarios sobre los territorios que tradicionalmente ocupan, competiéndole a la Unión demarcarlos, protegerlos y hacer respetar todos sus bienes». Mire que además de reconocer la diversidad étnica y cultural del país, del cual los pueblos indígenas son parte, la Constitución no concede, sino que reconoce el derecho originario de nuestros pueblos, colocando fin a siglos de gravísimas violaciones de derechos, incluyendo muertes en masa y remociones territoriales forzadas, inclusive durante el régimen militar de 1964 a 1985. Como referencia, ese derecho territorial es reconocido oficialmente desde el Permiso Real de 1º de abril de 1680, todavía durante el Período Imperial, y reiterado en todas las Constituciones brasileñas, desde 1934.

Obsérvese que el reconocimiento del derecho fundamental y originario de los pueblos indígenas a sus tierras tradicionales se dio, según la propia Asamblea Nacional Constituyente, porque, «en cuanto a la tierra, reconociéndose que para los indios ella significa la propia vida, se estipuló que ellos tienen el derecho a la posesión permanente, y se procuró garantizar su demarcación definitiva.» [1] Al final, como siempre señaló el Supremo Tribunal Federal: «No hay indio sin tierra. La relación con el suelo es una marca característica de la esencia indígena, pues todo lo que él es, lo es en la tierra y con la tierra. De ahí la importancia del suelo para la garantía de sus derechos, todos vinculados de una manera o de otra a la tierra. Es lo que se extrae del cuerpo del art. 231 de la Constitución. (…) Por eso, de nada sirve reconocerles los derechos sin asegurarles sus territorios, identificándolos y demarcándolos.» [2] Por otra parte, esa es la razón por la cual la Constitución afirma, en el § 4.º del artículo 231, que «los territorios de los que trata este artículo son inalienables e indisponibles, y los derechos sobre ellos, imprescriptibles».

La afirmación de que nuestros pueblos pueden constituir «nuevos países en el futuro», demuestra franco desconocimiento de la legislación relacionada, ya que la propia Constitución establece en el Artículo 20 que los territorios indígenas son Tierra de la Unión. Además, para a su información, en ningún país de América Latina, incluso donde la población indígena es mayoría, hay un pueblo que piense constituir otro país. La prueba es la madurez con la que líderes indígenas del mundo entero acordaron con los Estados que integran la ONU, incluyendo Brasil, los artículos de la Declaración sobre los Derechos de los Pueblos Indígenas, inclusive su artículo 46, que afirma: «Nada de lo dispuesto en la presente Declaración será interpretado en el sentido de conferir a un Estado, pueblo, grupo o persona de cualquier derecho de participar en una actividad o de realizar un acto contrario a la Carta de las Naciones Unidas o será entendido en el sentido de autorizar o de fomentar cualquier acción dirigida a desmembrar o a reducir, total o parcialmente, la integridad territorial o la unidad política de los Estados.»

Por tratarse de un derecho fundamental previsto por la Constitución Federal y siendo los territorios indígenas bienes de la Unión, dar cumplimiento a su demarcación y protección jamás podría ser considerado nocivo o amenazador para Brasil. Al contrario, lo que atenta contra la soberanía nacional, la democracia y los intereses del pueblo brasileño es justamente incumplir derechos y deberes fundamentales explícitos en la Carta de la República e imponer un modelo de desarrollo de impactos irreversibles sobre nuestros pueblos y territorios tradicionales, los más preservados ambientalmente del país.

Brasil es país más rico del mundo en bosques tropicales, recursos hídricos, biodiversidad, suelos fértiles y otros bienes. La preservación del medio ambiente proporcionada por los pueblos indígenas es un derecho fundamental de toda la sociedad brasileña (artículo 225 de la Constitución), lo que sólo es posible gracias a la relación armónica que nuestros pueblos mantienen milenariamente con la Madre Naturaleza. Es justamente esa preservación la que permite la garantía de la calidad de vida saludable de la población brasileña y el propio desarrollo de Brasil, ya que todas las actividades económicas dependen de mantener los servicios ambientales prestados gratuitamente por los bosques, incluyendo la manutención de nuestro régimen hídrico. Como ha alertado la comunidad científica brasileña e internacional, «la remoción de los bosques, amenazando las lluvias y el clima, no derrotaría solamente a la competitiva agricultura; la falta (o exceso) de agua afecta a la producción de energía, a las industrias, al abastecimiento de las poblaciones y a la vida en las ciudades.»[3]

Por eso es por lo que no admitimos ser tratados como seres inferiores, como ha resonado en declaraciones de Vuestra Excelencia. Somos diferentes solamente, siendo obligación del gobierno federal según la Constitución, respetar nuestra «organización social, costumbres, lenguas, creencias y tradiciones» (artículo 231 de la Constitución). Repudiamos, por lo tanto, su peyorativo y reducido entendimiento de considerarnos animales en zoológicos. El modelo de desarrollo que defendemos e implementamos en nuestras tierras también es diferente de lo que Vuestra Excelencia pregona, pues buscamos fortalecer la sustentabilidad y la gestión ambiental de nuestros territorios. Rechazamos cualquier tipo de exploración depredadora de los bienes naturales y reivindicamos que nuestros saberes y conceptos de buen vivir sean respetados.

En vez de agredir y difamar a nuestros pueblos, Vuestra Excelencia tiene la obligación, por imposición constitucional, de ejecutar políticas públicas que hagan justicia al nivel de democracia alcanzado por Brasil, asegurando el cumplimiento integral e irrestricto de la Constitución Federal y de los tratados internacionales ratificados por Brasil. Para eso, en la línea de los mandatos constitucionales y legales aplicables al gobierno federal, pugnamos por la atención a las siguientes propuestas y reivindicaciones de nuestros pueblos:

Mantener a la FUNAI vinculada al Ministerio de Justicia, y fortalecida, esto es, con la dotación presupuestaria necesaria para el cumplimiento de su misión institucional de promover los derechos de nuestros pueblos, principalmente en lo relacionado a la demarcación y protección de los territorios indígenas.

Revocar el Parecer 001/2017 de la Procuraduría General de la Unión (Advocacia Geral da União – AGU).

Realización urgente de operaciones para la retirada de invasores de territorios indígenas ya demarcados y efectiva protección de los mismos;

Demarcación y protección de todos los territorios indígenas, con especial atención a los territorios de los pueblos aislados y de reciente contacto;

Dotación presupuestaria, con recursos públicos, para la implementación de la PNGATI [Política Nacional de Gestión Territorial y Ambiental de Territorios Indígenas] y otros programas sociales dirigidos a garantizar la soberanía alimentaria, la sustentabilidad económica y el buen vivir de nuestros pueblos y comunidades;

Garantía de la continuidad de la atención básica de salud de nuestros pueblos por medio de la Secretaría Especial de Salud Indígena (SESAI), considerando el control social efectivo y autónomo por parte de nuestros pueblos;

Hacer efectiva la política de educación escolar indígena diferenciada y con calidad, asegurando la implementación de las 25 propuestas de la segunda conferencia nacional y de los territorios etno-educacionales;

Incidir junto con los poderes judicial y legislativo en la garantía de nuestros derechos asegurados por la Constitución Federal;

Fin de la violencia, de la criminalización y discriminación contra nuestros pueblos y líderes, asegurando el castigo de los responsables por esas prácticas, la reparación de los daños causados, inclusive por agentes del Estado y compromiso de las instancias de gobierno (Ministerio de Derechos Humanos, Ministerio de Justicia, Defensoría Pública) en la protección de nuestras vidas;

Aplicabilidad de los tratados internacionales firmados por Brasil, de modo especial la Convención 169 de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) incorporada al aparato judicial del país y que establece el derecho de los pueblos indígenas a la consulta libre, previa e informada sobre cualquier medida administrativa o legislativa que los afecten.

Cumplimiento de las recomendaciones de la Relatoría Especial de la ONU para los Pueblos Indígenas y de las recomendaciones de la ONU enviadas a Brasil con ocasión de la Revisión Periódica Universal (RPU), todas dirigidas a evitar retrocesos y a garantizar la defensa y promoción de los derechos de los pueblos indígenas de Brasil.

Siendo lo que teníamos que comunicar, aguardamos respuesta.

Atentamente,

Articulación de los Pueblos Indígenas de Brasil – APIB

[1] Informe de la Asamblea Nacional Constituyente VII – Comisión de la Orden Social – VII Subcomisión de negros, poblaciones indígenas, personas deficientes y minorías – Relatório – volume 196. (destacamos)

[2] Supremo Tribunal Federal. Pleno. Petición n.º 3.388/ED/RR. Voto-Vista proferido por el Ministro Menezes Direito. DJ 25.09.2009.

[3] NOBRE, Antônio Donato. «O Futuro Climático da Amazônia.» Ob. cit., p. 31.

Fuente del artículo: https://www.aporrea.org/internacionales/n335660.html

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Escuela sin Partido, la polémica ley de educación impulsada por Bolsonaro

Por: Ignacio Lautaro Pirotta.

El proyecto de ley que prohíbe el adoctrinamiento ideológico en las escuelas, así como abordar las temáticas de género y sexualidad, ha sido uno de los pilares de la campaña de Jair Bolsonaro.

El proyecto de ley denominado Escuela sin Partido, el cual prohíbe el adoctrinamiento ideológico en las escuelas así como abordar las temáticas de género y sexualidad, ha sido uno de los pilares de la campaña de Jair Bolsonaro y es uno de los principales y más álgidos debates en Brasil.

El proyecto tramitaba en una comisión especial de la Cámara de Diputados hasta este martes 12 cuando fue archivado luego de que los propios diputados que apoyan la medida, y que contaban con mayoría en dicha comisión, abandonaran el debate. La intención de los diputados que apoyan la medida es desarchivar el proyecto el año entrante y luego de que asuman los nuevos diputados y senadores, ya que la nueva conformación del Congreso será más conservadora y de derecha. Esto permitirá una tramitación más rápida y un proyecto más duro.

El proyecto data del año 2014, prohíbe el “proselitismo político” y la “adoctrinación” por parte de los docentes en el aula, así como impartir contenidos sobre género y sexualidad y prevé la recepción de denuncias anónimas sobre docentes que violen dichos lineamientos. Uno de los puntos que se quieren incorporar el año próximo es determinar cuáles serían las penas para los docentes.

El proyecto se basa en el diagnóstico, por parte de los distintos sectores que lo impulsan, de que en las escuelas y universidades de Brasil existe un “alto grado contaminación  político-ideológica”, y que los docentes, en abuso de su autoridad y de la audiencia cautiva que representan los estudiantes aprovechan para introducir sus concepciones “izquierdistas” y “petistas” (en referencia al Partido de los Trabajadores).

El top 20 de las frases más polémicas de Jair Bolsonaro Escuela sin Partido se propone defender, entre otros, el derecho a la libertad de aprender, garantizado por la Constitución Nacional y el cual sería violado en el caso de la adoctrinación denunciada. También el artículo 12.4 de la Convención Americana sobre Derechos Humanos el cual establece que: “Los padres, y en su caso los tutores, tienen derecho a que sus hijos o pupilos reciban la educación religiosa y moral que esté de acuerdo con sus propias convicciones”.

Según el proyecto, serían los propios estudiantes quienes deberían filmar a los docentes para luego enviar la denuncia de manera anónima a las secretarías de educación de cada estado. Bolsonaro hizo de este proyecto uno de los pilares de su campaña, sobre todo utilizando como contrapunto el proyecto promovido por el Congreso durante el gobierno del PT llamado Escuela sin Homofobia. A partir de su oposición al programa Escuela sin homofobia (llamado por él “kit gay”), Bolsonaro se posicionó con su discurso conservador y moralista. “La defensa de la inocencia de los niños en el aula de clases” ha sido una de sus principales frases de campaña.

El proyecto Escuela sin Partido, que prohíbe la educación de género y sexualidad y dice promover la neutralidad política de los docentes, no es de su autoría ni de la su partido, sin embargo Bolsonaro no solo lo adoptó como parte de su programa sino que en estos meses desde que fue electo ha utilizado al proyecto como punto de partida para establecer sus alianzas en el Parlamento. Estrategia esta que ha sido desarrollada dialogando mayormente con cada legislador en particular en detrimento de los partidos políticos.

Bolsonaro hizo de este proyecto uno de los pilares de su campaña, sobre todo utilizando como contrapunto el proyecto promovido por el Congreso durante el gobierno del PT llamado Escuela sin Homofobia Entre los aliados ya consolidados del próximo gobierno se encuentra la bancada evangélica, uno de los principales impulsores de Escuela sin Partido. La bancada evangélica es la denominación que reciben los legisladores vinculados a iglesias evangélicas y otros que sin estarlo comparten una misma agenda que incluye temas como la oposición a la legalización del aborto, a la despenalización de drogas, al matrimonio entre personas del mismo sexo así como la oposición a la criminalización de la homofobia, entre otros.

Si bien desde el año 2003 la bancada evangélica se encuentra organizada en el Frente Parlamentario Evangélico, se trata de legisladores de diferentes partidos y no de un bloque partidario, que actúan como Frente solo ante determinados proyectos de su interés y no otros. Hasta ahora el Frente Evangélico había tenido un rol limitado a bloquear iniciativas contrarias a su interés. Se espera que a partir de la nueva legislatura, y luego de una elección con fuerte crecimiento de la derecha, pase a tener un rol más importante y a impulsar sus propios proyectos, entre ellos Escuela Sin Partido el cual probablemente sea aprobado el próximo año.

Entre los aliados ya consolidados del próximo gobierno se encuentra la bancada evangélica, uno de los principales impulsores de Escuela sin Partido En el nuevo Congreso habrá 90 diputados (de un total de 513) y 10 senadores (sobre 81) vinculados de manera directa con iglesias evangélicas. Sin embargo, la bancada podría estar compuesta por casi el doble de esas cifras, ya que no todos los que la componen son necesariamente evangelistas o vinculados a iglesias evengélicas. Actualmente la bancada o Frente Evangélico posee 199 parlamentares entre Diputados y Senadores y menos de la mitad están vinculados a iglesias.

Habrá que aguardar a la nueva legislatura para ver cómo se articula a partir de 2019. Más allá de la agenda en común, el poder evangelista es limitado por no tratarse de un partido, pero su poder viene creciendo en las últimas décadas de la mano del crecimiento del evangelismo. Según el censo 2010 el 22,2% de la población es evangélica, para el censo 2020 la cifra puede ser al menos cinco puntos mayor. Aliados a Jair Bolsonaro, los políticos evangelistas tendrán más protagonismo que nunca en la política brasileña. De hecho hace dos semanas vetaron la designación de Mozart Neves (Director en el Instituto Ayrton Senna) para dirigir el Ministerio de Educación, por no ser un férreo defensor de Escuela sin Partido.   Bolsonaro favorece a red evangélica de televisión de Brasil Entre los opositores y críticos a Escuela sin Partido se encuentran desde gremios docentes y partidos políticos, hasta la Procuraduría General de la Nación y el Alto Comisionado de Derechos Humanos de la ONU.

Llamada de “ley mordaza”, las principales críticas apuntan a la censura y falta de libertad de expresión, la imposibilidad de que exista una neutralidad absoluta a la hora de abordar sobre todo las asignaturas humanísticas, y la prohibición del pensamiento crítico. Además, y en primer lugar, quienes se oponen a Escuela sin Partido denuncian como falaz el argumento de que las escuelas se encuentran dominadas por ideologías de izquierda y tenga lugar el llamado adoctrinamiento. El propio Olavo de Carvalho, intelectual que apoya a Bolsonaro (probablemente su principal referente intelectual) y autocandidateado a embajador en Estados Unidos, ha reconocido que no se cuenta con un estudio serio que apoye ese diagnóstico, lo que torna a la propuesta de ley problemática ya que como escribió en su blog “(…)las objeciones al proyecto son serias. La simple idea de neutralidad es irrealista”.

El mismo Olavo de Carvalho fue quien sugirió el nombre que finalmente ocupará el Ministerio de Educación, el colombiano naturalizado brasileño Ricardo Velez Rodriguez. Si bien Vélez Rodríguez dijo que Escuela sin Partido será una cosa moderada, al mismo tiempo se define como un antimarxista y en un artículo publicado en noviembre sostiene que “los brasileños son rehenes de un sistema educativo ajeno a sus vidas y destinado a imponer una adoctrinación cientificista enquistada en la ideología marxista”. Además, el futuro ministro reivindica la dictadura militar y desde luego es un ferviente antipetista.

En declaraciones al diario Folha de Pernambuco, Danilo Cabral del Partido Socialista Brasileño e integrante de la comisión que trata el proyecto, afirmó: “este debate ha generado un ambiente de irritación mayor en las escuelas e universidades, situaciones en las que vemos que el profesor tiene su autoridad cuestionada”. El clima hostil ha ido más lejos aún. A partir de la elección de Bolsonaro se han constatado en varias universidades del país amenazas y persecución a docentes y estudiantes por su pensamiento político. Los autores, si bien anónimos, en la mayoría de los casos han dejado en claro su apoyo a Jair Bolsonaro.

También la elección sirvió para endurecer el proyecto de ley, la última modificación directamente prohíbe “aplicar la ideología de género, el término “género” u “orientación sexual””. Frente a este clima hostil, varias ONG´s, sindicatos y asociaciones de profesionales han realizado con apoyo del Ministerio Público Federal el Manual de Defensa contra la Censura en las Escuelas, en el cual afirman: “(…) es evidente que el propósito de estos grupos ultraconservadores es impedir que diferentes interpretaciones del mundo sean debatidas en las instituciones educativas, estimulando una educación para la obediencia y para la naturalización de las desigualdades sociales, el racismo, el sexismo, la LGBTfobia (…)”. La Iglesia Universal y el efecto Bolsonaro en Brasil Quienes se oponen al proyecto están de acuerdo en que un docente no debe realizar proselitismo en el aula, pero niegan que esa sea la situación real.

Se trata, según ellos, de una exageración por parte de quienes impulsan la medida, basada en mentiras y la agitación de emociones a partir de la idea de que se está adoctrinando a los estudiantes. Escuela sin Partido por un lado prohíbe el abordaje de la educación sexual y de género, y por otro lado  dice promover la neutralidad política, prohibiendo manifestaciones que sean consideradas partidistas. Sus críticos coinciden también en que el problema sería definir cuáles serían las prácticas consideradas partidistas o con sesgo ideológico, ya que la ley no solo no lo explica sino que cualquier definición al respecto resulta problemática. Mientras tanto, para Jair Bolsonaro el Ministerio de Educación se encuentra repleto de marxistas que impiden el desarrollo de Brasil, según sus declaraciones del 19 de noviembre, en las que criticó a las autoridades del Ministerio por introducir en el exámen nacional ENEM (parte del proceso de ingreso a las Universidades) una pregunta que hacía referencia al “pajubá”, un dialecto de gays y travestis en Brasil.

La responsable de dicho examen, María Inês Fini, “está fuera, tarjeta roja”, manifestó el presidente electo. Según el discurso de Bolsonaro y sus aliados la “ideología de género” es parte del marxismo cultural, y el proyecto Escuela sin Partido precisamente se enfoca contra ambos, de ahí la centralidad que tiene para el nuevo gobierno. No debe analizarse Escuela sin Partido escindido del contexto de persecución que ha instalado  Bolsonaro. No sólo coloca a la izquierda casi como un enemigo interno (Eduardo Bolsonaro, uno de sus hijos, se manifestó a favor de criminalizar el comunismo) sino que la usa para legitimarse a sí mismo, por momentos llamando de izquierdista o comunista a todo aquello que lo critique, llegando incluso al colmo: el ex-presidente Fernando Henrique Cardoso ha sido llamado de comunista por Bolsonaro, aunque de manera indirecta posteando en Twitter una foto del ex-presidente leyendo un libro sobre comunismo. El prestigioso diario Folha de San Pablo es sistemáticamente tildado de izquierdista.

Incluso las Naciones Unidas, cuando previo a las elecciones la organización expresó que se le debían respetar los derechos políticos a Lula da Silva y permitir su candidatura. En aquella ocasión Jair Bolsonaro definió a la ONU como “una reunión de comunistas”. No debe analizarse Escuela sin Partido escindido del contexto de persecución que ha instalado  Bolsonaro Según el informe del 13 de abril de 2017 del Alto Comisionado para los Derechos Humanos de la ONU, la falta de precisión del proyecto respecto a qué sería concretamente adoctrinación o contenidos morales, resulta en que cualquier práctica educativa podría llegar a ser catalogada como tal. Así, se impone una prohibición sin establecer de manera clara los límites, lo cual incrementa el margen de discrecionalidad por parte del Estado y potencialmente redunda en censura. Si a las limitaciones del texto señaladas por el Comisionado se le agrega el discurso persecutorio contra la izquierda que lleva adelante Bolsonaro, entonces no caben dudas de que la aplicación de Escuela sin Partido se puede convertir fácilmente en  una política autoritaria de persecución y censura. ​

Fuente del artículo: https://www.perfil.com/noticias/columnistas/opinion-ingnacio-lautaro-pirotta-escuela-sin-partido-polemica-ley-educacion-impulada-por-jair-bolsonaro.phtml

 

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Libro: La escuela y el maestro Paulo Freire y la pasión de enseñar

Por: bibliotecadigital.cenamec.gob.ve.

 

Autor (es): Gadotti, Moacir
Tipo:Libro

Editor:Publisher Brasil

Fecha:2007

Idioma:spa

Resumen: Cada vez que escribo lo hago porque existe en mí una necesidad interna de decir algo, responder alguna pregunta o por algo que me preocupa. La idea de escribir este libro surgió a partir de dos motivos: el primero, recordar los diez años de la muerte de Paulo Freire; el segundo, mi preocupación por la calidad de nuestra enseñanza y la consiguiente necesidad de formar al maestro. Recurrí entonces a Paulo Freire para encontrar respuestas sobre el cómo enseñar y aprender actualmente, sobre su perspectiva acerca de la formación del educador, la formación del maestro, su visión de la escuela. Resultado: La escuela y el maestro – Paulo Freire y la pasión de enseñar, libro que escribí pensando, sobretodo, en mis alumnos de la materia de Pedagogía y de las Licenciaturas. Este libro complementa dos que ya fueron publicados. En 2001, publiqué, gracias a la Editorial Cortez, un libro sobre Paulo Freire, titulado Un legado de esperanza, a través del cual buscaba responder a la interrogante: ¿qué nos dejó como legado? Presenté las lecciones que él nos dio, su método, su praxis político-pedagógica, sus instituciones originales. Siguiendo con la inspiración del primer libro, poco después, en 2005, publiqué, a través de la Editorial Positivo, el libro Belleza de un sueño: enseñar y aprender con sentido, en busca de respuestas a la pregunta ¿Por qué ser maestro hoy, cuál es el sentido de la profesión? Pero la obra no estaba completa. Faltaba responder cómo Paulo Freire concebía el acto de enseñar, hoy en crisis. ¿Cómo sería la docencia actual según Paulo Freire? Desde la perspectiva de Paulo Freire, ¿qué es ser maestro? ¿Cómo debemos formar el maestro para estos nuevos tiempos? ¿Qué debe saber y como debe ser para enseñar? Paulo Freire dedicó todo un libro al tema de los conocimientos imprescindibles para la práctica educativa. Ésa era una de sus principales preocupaciones. Me adentré en toda su obra para entender mejor su preocupación y puse mis reflexiones a la disposición de la editorial Publisher Brasil para presentarla hoy a mis lectores y lectoras. Espero que este libro logre ayudar a que los maestros y maestras sean cada vez mejores, más competentes y, principalmente, más comprometidos y felices dentro de la profesión que escogieron.
Materia (s):Formación Docente; Calidad Educativa; Educación Emancipadora.

Link para descargar: http://funama.org/data/PEDAGOGIA%20CRITICA/freire/La%20Escuela%20y%20el%20Maestro.pdf

Fuente de la reseña: http://bibliotecadigital.cenamec.gob.ve/index.php/la-escuela-y-el-maestro-paulo-freire-y-la-pasion-de-ensenar/

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Argentina y Brasil: libre pensamiento, pecado capital

Por: Vanessa Dourado/Rebelión

“No aceptes lo habitual como cosa natural. Porque en tiempos de desorden, de confusión organizada, de humanidad deshumanizada, nada debe parecer natural. Nada debe parecer imposible de cambiar.”

Bertolt Brecht

El término “desideologización” es uno de los más utilizados en los últimos años en Brasil y en la Argentina en los ámbitos políticos y mediáticos. La idea de que hay una posición neutra o desideologizada transmitida en discursos que propagan más democracia y libertad permite evaluar, a través de los hechos concretos, la imprecisión del planteamiento.

Luego de su ascenso a la presidencia del país, Mauricio Macri habló de una “desideologización del comercio exterior”. En una visita a España en el año 2017, el presidente afirmó “el cambio empieza desde la búsqueda de la libertad de derechos, de expresión, de sentirse capaz de elegir, y hay que entender que hay una reforma desde lo económico para fortalecer esta libertad”. Meses después de esta visita, la Amnistía Internacional –en su informe 2017/2018– denunció que había una criminalización contra grupos indígenas y a la protesta social y un retroceso en las políticas migratorias y de los derechos de las mujeres en la Argentina.

Asimismo, los últimos informes del Instituto Nacional de Estadística y Censos de la República Argentina (INDEC), indican que la pobreza alcanzó un 33,6% y un 10% de la población está desocupada. Especialistas de varios institutos prevén un futuro aún más difícil y un aumento en la pobreza y de la desigualdad estructural en el país.

A pesar de la nítida situación del país frente a las reformas desde lo económico aplicadas por el gobierno, la respuesta hacia la sociedad es violenta y autoritaria. Hechos que se pueden notar en el fuerte aparato represor armado para la cumbre del G-20, seguida de amenazas y persecuciones a los movimientos sociales. La libertad de expresión y de pensamiento también se ve amenazada.

El último 20 de diciembre, se tornó público la desvinculación del Dr. Julio C. Gambina de la Facultad de Ciencias Económicas, Jurídicas y Sociales de la Universidad Nacional de San Luís (FCJES-UNSL) por supuestas diferencias políticas e ideológicas. Gambina es presidente alterno de la Sociedad Latinoamericana de Economía Política y Pensamiento Crítico (SEPLA) y un intelectual reconocido internacionalmente. Sin embargo, la decisión del decano de la FCJES parece seguir la misma línea de los últimos hechos de persecución a docentes en Brasil.

Entre los años 1964 y 1985 –período de la dictadura cívico-militar-eclesiástica brasilera­­– la Universidad de São Paulo (USP) fue marcada por graves violaciones a los DD.HH. Entre otras prácticas, estaba la persecución política e ideológica a docentes, funcionarios y estudiantes, relatada en el informe de la Comisión Nacional de la Verdad de la USP que tiene por objetivo también difundir estos hechos históricos de forma que no se repitan. No obstante, desde del año 2017, utilizando el argumento de que hay una amenaza de “adoctrinamiento ideológico” y en línea con la llamada “Escuela Sin Partido” –movimiento creado en 2014 contra un supuesto abuso de la libertad de enseñar– el poder judicial brasileiro viene persiguiendo a docentes de varias universidades. En mayo de 2017, el docente André Luiz Monteiro Mayer, de la carrera de Servicio Social de la Universidad de Federal de Ouro Preto (UFOP) recibió un orden judicial que le prohibía promover estudios sobre el autor Carlos Marx. Durante la campaña electoral de este año, 13 universidades públicas fueron prohibidas, vía judicial, de utilizar símbolos anti-fascistas y dar clases con contenido anti-fascista.

Bolsonaro, quien empezará su mandato el 1° de enero, es un defensor del proyecto Escuela Sin Partido y promete no tolerar ningún tipo de “ideología izquierdista o de género” en el sistema educativo. Su futuro Ministro de Educación, el colombiano Ricardo Vélez Rodríguez, más allá de estar aliñado con Bolsonaro, también cree que el futuro de educación está en la iniciativa privada.

Fuente: http://www.rebelion.org/noticia.php?id=250569

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