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«Ir a la escuela en la provincia de Buenos Aires es una bomba de tiempo»

América del Sur/Argentina/07.08.18/Fuente: www.primereando.com.ar.

De esa manera se refirió uno de los docentes de la Escuela N°49 de Moreno, para describir el nivel de abandono a la educación pública por parte del gobierno de la Provincia. También confirmó la denuncia sobre el retiro de documentos del colegio en el Consejo Escolar por parte de funcionarios

El maestro de la primaria que la semana pasada estalló por una pérdida de gas en la localidad de Moreno, Hernán Pustilnik, dialogó con el programa radial La Vuelta Completa, y allí afirmó: “No iniciamos las clases hasta que no revisen las escuelas y nos den la seguridad de que vamos a estar bien. Los docentes, los auxiliares y los chicos”.

El viernes pasado, se registró una explosión de la Escuela N 49 de Moreno, donde fallecieron vicedirectora de ese centro educativo, Sandra Calamano, y del auxiliar Rubén Rodríguez

Pustilnik indicó que, desde el día de la explosión, “por lo menos Vidal salió a hacer algo», aunque agregó: «Es una lástima que no lo haya hecho unos días antes”.

“Hasta que no sucedió una tragedia los funcionarios no tomaron nota. No entendíamos por qué demoraron tanto”, manifestó el maestro.

Por otra parte, confirmó la denuncia acerca de que “funcionarios se llevaron cajas y documentos del colegio, entraron al Consejo y se llevaron muchos papeles. Entonces los docentes definieron ir al Consejo e instalar la carpa hasta que la fiscalía decida allanar”.

“Están tratando de responsabilizar a Sandra y Rubén, nosotros no lo vamos a permitir de ninguna manera”, advirtió Pustilnik. Según comentó, “ayer el abogado del gasista salió a los medios de Moreno a decir que la escuela explotó por culpa de las víctimas que supuestamente manipularon mal el gas”.

Luego recordó que “la escuela presentó notas permanentemente, no solamente por el tema del gas sino por pozos desbordados de materia fecal. Ir a la escuela en Buenos Aires es una bomba de tiempo”.

“Hace un mes y pico los sindicatos hicieron un ‘carpetazo’ en la cual entregaron en mano la situación de todas las escuelas de Bs. As. Ahí estaba la carpeta de la escuela 49”, detalló.

“Somos docentes y auxiliares pero parecemos bomberos en las escuelas. Tenemos que aguantar que la gobernadora nos trate de vagos que no queremos trabajar”, reclamó Pustilnik. Por último, desafió a la mandataria provincial: “Invito a Vidal a que venga a la escuela a ver como trabajamos”.

Fuente de la noticia: https://www.primereando.com.ar/buenos-aires/-ir-a-la-escuela-en-la-provincia-de-buenos-aires-es-una-bomba-de-tiempo-_a5b69918f7e33450d89e08e75

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Columna de Educación: Conicyt y la desigualdad de género, ¿cómo estamos construyendo conocimiento en las universidades?

Por Ana Luisa Muñoz García y Juan Pablo Queupil

En los medios de comunicación ya se instaló la idea de la desigualdad entre géneros como una realidad. Todo esto impulsado por las demandas de la calle que han sido lideradas por las y los estudiantes y grupos feministas articulados fuera y dentro de las universidades. Una realidad que hace eco en todos los espacios del país, y el mundo académico no está exento ni de las denuncias de desigualdad y cuestionamientos a la institucionalización del patriarcado, ni de las demandas por interrumpir la violencia machista en todas sus formas. Un hecho que CONICYT no ha reparado y se ha hecho cargo sólo a medias. Consideramos relevante discutir el rol de CONICYT en la desigualdad de género en la carrera académica, dado que es la encargada de brindar apoyo financiero para la investigación avanzada y de frontera en el país.

¿Quiénes están detrás de generar conocimiento en el país? ¿Cómo se genera este conocimiento? ¿De qué manera el financiamiento de la investigación se vincula a las demandas de una universidad sin violencia de género? La investigación ha sido históricamente un espacio masculinizado y dominado por hombres. Eso es un hecho. Sin embargo, desde las últimas décadas la presencia de académicas en las universidades, donde se realiza más del 90% de la investigación, ha llegado a tensionar la naturalizada marginalización de las mujeres en la construcción de conocimiento. Eso visibilizaba, en parte, la carta enviada por más de 130 investigadoras y estudiantes en enero de este año a un medio de prensa. El objetivo de esa carta era denunciar el bajo monto de financiamiento entregadas a mujeres investigadoras, la necesidad de un pronunciamiento de parte de CONICYT sobre financiar académicos acusados de violencia de género y la necesidad de la creación de un grupo de estudios de género. La carta fue respondida en apenas un par de líneas, planteando la creación de una unidad de género en CONICYT y aludiendo al Gender Summit desarrollado en diciembre del 2017 para subrayar los avances desarrollados por CONICYT. En esta carta se omitieron cifras sobre el financiamiento para las mujeres en la investigación, así como la forma en que CONICYT podria contribuir a la erradicación de la violencia de género en las universidades. Algo que hemos aprendido durante estos meses es que la violencia de género no es un tema solo jurídico: es un tema cultural, político y ético.

Las cifras hablan por sí sola. Si hacemos un análisis simple, entre el 2005 y el 2015 se aprobaron un total de 8.378 proyectos del programa Fondecyt (regular, iniciación, y postdoctorado ). De esos proyectos, el 28% fue liderado por mujeres investigadoras y el 72% por hombres investigadores. Los porcentajes son similares en cuanto a la presencia de co-investigadores (31,7% mujeres vs 68,3% hombres). Si analizamos estos números con lupa disciplinar, encontramos que existen áreas del conocimiento donde el porcentaje de mujeres liderando investigación con financiamiento de Fondecyt (regular, iniciación y postdoctorado) es cercano al 15% o 10%, como por ejemplo en Astronomía o Física. Incluso más dramático es notar que no existe una área que tenga una presencia mayor de mujeres.

Fuente del artículo: https://www.latercera.com/tendencias/noticia/columna-educacion-conicyt-la-desigualdad-genero-estamos-construyendo-conocimiento-las-universidades/264076/

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Educar y entretener como filosofía de vida

 

El Museo de los Niños celebra hoy 36 años con nuevas instalaciones. La afluencia de público ha disminuido en la institución de Parque Central que se mantiene gracias a lo que recauda en la taquilla

Una sala tipo cinemateca para ver a Charles Chaplin le da la bienvenida a los niños y a sus acompañantes. La entrada está repleta de luces que evocan a Broadway, y 2 guías, cuyas edades varían entre los 16 y 21 años, resguardan las puertas.

Más adelante los visitantes se encontrarán con el área de Física, donde podrán simular que manejan una camioneta 4×4 o aprender cómo es una molécula al penetrar en un modelo artificial. Al subir unas escaleras se descubre una de las atracciones más populares: La Aventura en la Luna, en la que los niños “realizan” una caminata sobre el satélite de la Tierra.

El Museo de los Niños es un universo de ciencia, tecnología y lecturas en medio de una ciudad en la que es cada vez más difícil conseguir un lugar seguro para el disfrute de la familia.

Tiene nuevas atracciones como la Sala de Cuentos, en la que se enseña la importancia de la lectura, y Matemáticas Divertidas, donde se aprenden ejercicios de lógica en una colorida pantalla. Y mantiene sus clásicos: el Planetario, los Colores Musicales, el Piano Gigante y el Estudio de Televisión.

“Apoyamos la educación de los niños en Venezuela, esa es nuestra responsabilidad y el objetivo fundamental desde que se fundó la institución. Recientemente incluimos el Laboratorio de Química”, señala Darwin Sánchez, jefe de la Unidad de Educación del museo.

La institución también es una opción económica en comparación con otros lugares de Caracas: la entrada general tiene un costo de 1 millón de bolívares. Con ella los usuarios pueden disfrutar de todos los espacios en el horario de 9:00 am a 5:00 pm, de lunes a viernes, y de 10:00 am a 5:00 pm, los fines de semana y días feriados.

Sánchez indica que el Museo de los Niños cuenta con proyectos dirigidos tanto a profesores como a estudiantes. Uno de ellos es el Programa de Apoyo al Docente, con el que han capacitado a más de 11.200 personas durante 10 años. La idea es conocer la institución y usarla como herramienta en las clases.

Otra alternativa es Vacaciones Divertidas, en la que los padres que deben trabajar o viven cerca, pueden dejar a sus hijos en el museo en el horario de 8:30 am a 4:30 pm. “Tenemos un cronograma de actividades para los niños, y pueden venir un día o durante una semana completa”, señala Sánchez.

Durante los últimos cinco años se han incorporado nuevos temas. De este modo se mantienen actualizados con la tecnología y la ciencia. Se habla de ADN, de las tecnologías de información y comunicación, del GPS, Internet y de la realidad aumentada. “Buscamos crear experiencias que sean cónsonas con lo que ocurre en el mundo. Queremos involucrar toda la parte sensorial, visual y táctil”, indica.

También ha cobrado importancia todo lo relacionado con la preservación del medio ambiente. “Incluimos lo relativo a la protección de los recursos naturales. En 2018 cumplimos dos años con el programa Buenas Prácticas para el Uso Eficiente de los Recursos Naturales, en el que invitamos a niños y docentes a concienciar la utilización de los recursos”, refiere Sánchez, y destaca que han formado aproximadamente a 300 docentes.

A pesar de que es una opción asequible y segura, el vocero reconoce que la afluencia de público ha disminuido. Los pasillos no se ven repletos de visitantes como hace cinco años. “No manejo cifras pero la crisis sí puede afectar. Ahora tenemos público, pero no el que acostumbrábamos”, agrega. Además, cada vez es más difícil conseguir personal que quiera integrarse a la institución debido a la constante migración de jóvenes, asegura.

El museo se mantiene con los ingresos que genera por taquilla, pues desde hace dos años, luego de la reforma de la Ley orgánica de ciencia, tecnología e innovación, no recibe recursos ni del gobierno ni de entes privados: “Si no fuera por la gente, el museo ya no existiría. A pesar de ello, los boletos son los más solidarios si se comparan con los de otros sitios”, asegura.

En la entrada principal del edificio está una fotografía de Alicia Pietri de Caldera, quien como primera dama durante el gobierno de Rafael Caldera, concibió la idea de crear un museo para los pequeños. No quería que fuera un lugar estático, sino que se le permitiera a los niños vincularse de manera directa con el arte, la ciencia y la tecnología. De este modo nació el lema “Prohibido no tocar” y el 5 de agosto de 1982 se inauguró en Parque Central. Los espacios fueron adaptados y, luego de 36 años, la institución ha realizado más de 600 exhibiciones. Con una estructura compleja, que se puede imaginar por los 5.000 bombillos de distintos tipos que posee, el Museo de los Niños quiere seguir formando y divirtiendo por muchos años más, a pesar de los malos tiempos.

Los guías de la ciencia

Quienes deseen sumarse al grupo de guías del Museo de los Niños deben tener entre 16 y 21 años de edad. Una vez que se integran al plantel reciben entrenamiento para conducir a los visitantes por cada una de las instalaciones del lugar y enseñar cómo funciona.

En la institución se les imparte educación sobre ciencias como la biología, la física o la química. Luego de dos semanas de estudios y una de evaluación, están listos para trabajar con el equipo. “Ellos también reciben instrucción en habilidades de comunicación y oratoria. Siempre estamos en búsqueda de guías, lo ideal es que cursen el final del bachillerato”, dice Darwin Sánchez, jefe de la Unidad de Educación.

Fuente de la reseña: http://www.el-nacional.com/noticias/entretenimiento/educar-entretener-como-filosofia-vida_246697

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Colombia: Educación, ciencia y tecnología

América del Sur/Colombia/07.08.18/Fuente: m.elcolombiano.com.

Si bien ocho años del gobierno Santos dejan importantes logros en materia de educación, sobre todo básica y secundaria; es poco lo que puede reconocérsele en la estructuración de proyectos nacionales de desarrollo cultural y casi nada en ciencia y tecnología, en las que el país en vez de avanzar retrocedió.

En educación se ganó en cobertura, ocho millones de niños escolarizados; gratuidad, cursos de competencia pedagógicas para profesores, avances en primera infancia, nuevas aulas, jornada única, freno a la deserción escolar y avances en el Programa de Alimentación Escolar (PAE), que beneficia a más de cinco millones de niños de los sectores más pobres del país, entre otros aspectos.

Según las cifras oficiales, fue el sector de la educación el que logró los máximos aumentos presupuestales del periodo Santos. Pasó de $20,8 billones en 2010, a $37,4 billones en 2018.

Quedan como tareas romper las brechas educativas entre el campo, los municipios y las ciudades; fortalecimiento presupuestal y cobertura en educación superior, unificar la jornada educativa para todo el sistema público y privado y llevar a que los esfuerzos presupuestales tengan correspondencia con la calidad educativa y los niveles de competitividad que exige un mundo globalizado.

En las pruebas de calidad académica de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (Ocde), exclusivo club de países al que Colombia acaba de ser admitido, nuestro atraso es evidente. De 72 países medidos, Colombia ocupó el puesto 55 en lectura y el 63 en matemáticas.

La cultura, sus instituciones y gestores no pueden seguir como las cenicientas de los proyectos del gobierno y el Estado mismo. En esto, el gobierno que concluye no fue la excepción. A la cultura le correspondió el 0,16 % del presupuesto nacional, muy poco para atender, como mínimo, las necesidades básicas de un país marcado por la intolerancia, los atajos para lograr todo tipo de metas, la corrupción, el dinero fácil, el racismo, el machismo y el irrespeto por las ideas, puntos de vista y creencias ajenas o colectivas.

De todas formas, merecen amplio reconocimiento en la labor cultural del gobierno iniciativas como Leer es mi cuento, música para la paz, ley de filmación y otros proyectos en los que se tiene como centro de formación a la primera infancia.

Excelente que algunos colombianos brillen con luz propia dentro y fuera del país como líderes y embajadores de esa Colombia que irradia alegría, arte, conocimiento, ciencia, innovación, destrezas intelectuales y artísticas, pero la meta está en construir un plan nacional de cultura, con recursos propios, colectivo, concertado y que sea acogido, como hoja de ruta, por toda la sociedad en pro de la convivencia, el respeto por las divergencias y puntos de vista contradictorios en un marco de reconocimiento y dignidad.

En ciencia, tecnología e innovación el país perdió con Santos, su gobierno no cumplió ni incrementó los presupuestos para esta línea de desarrollo, como lo anunció en sus planes de gobierno. El presupuesto para el sector se movió entre el 0,29 y el 0,45 del PIB, sin llegar a alcanzar siquiera el medio punto, y Colciencias actuó más como un organismo burocratizado que como ente rector y jalonador del desarrollo científico.

En el informe de 2018 sobre competitividad mundial digital del International Institute for Management Development (IMD) Colombia aparece en el puesto 59 entre 63 naciones a las que se les midió la competividad digital. Solo superamos a Perú y Venezuela en la región y a Mongolia e Indonesia en el mundo.

Estamos ingresando a la cuarta revolución industrial y el mundo ahora se caracteriza por el internet de las cosas, la inteligencia artificial, la creación, dominio y apropiación de tecnologías, aspectos claves para ser líderes del desarrollo. En esto no podemos ceder.

Corresponderá al gobierno entrante redireccionar el camino en un plan en el que convierta, como una suerte de obsesión, el abaratamiento de las tecnologías, la promoción del conocimiento y entrenamiento del capital humano; el incentivo a las inversiones públicas y privadas y ser claro en la legislación al respecto. Estamos en el centro de un proyecto internacional de desarrollo en el que debe motivarse la competencia público-privada. Esta, bien llevada, nos conducirá a la senda del desarrollo soñado.

Fuente de la noticia: http://m.elcolombiano.com/opinion/editoriales/educacion-ciencia-y-tecnologia-DF9117126

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La universidad no se rinde

Por Luis Saavedra

El título recoge la pretensión de «reducción ontológica», para hablar así en términos de Frege y von Newman, si cabe, para describir no sólo los «números naturales» sino el significado que pueden adquirir ciertas lógicas difusas en el marco de discursos de ocasión producidos en la inmanencia de coyunturas existenciales, personales e institucionales álgidas como la actual en Venezuela; donde como sujetos racionales y sintientes, que dice Xavier Zaburi, cada cual tiene sus posiciones política-ideológicas tomadas de manera irreductible y por eso unos evocan viejos tiempos, de cuando dizque el Consejo Nacional de Universidades era muy riguroso en la aprobación de nuevas universidades y carreras, se supone que sin pasar por el filtro político-partidista adeco-copeyano, había rigor en las pruebas de admisión y evaluación universitaria, dotación de bibliotecas, laboratorios y todo lo demás, cuando la democracia amplió la cobertura escolar como nunca antes en el país; para otros en cambio, semejante modelo de universidad para las élites y las clases medias de la cultura del petróleo ya no tiene sentido. Se ha producido un cambio de época, hay otras orientaciones. La pregunta es cómo seguir formando docentes en este tiempo de la cuarta revolución digital, 2 y 3. 0, la realidad virtual, la integración regional y mundial y un largo etcétera.

Así, se compara lo pasado con lo presente, en una nostálgica evocación cuando en Venezuela había libertad y democracia, dicen décadas de 1960, 70, 89 y 90, una elipse con fines de justificar las críticas y denuncias sobre «esto que padecemos» hoy de la neo dictadura del siglo XXI, un coctel que han pensado romper con las técnicas de las revoluciones pacíficas o de colores combinadas con la llamada guerra de cuarta generación: inseguridad, escasez, hiperinflación, emigración y en eso están y las universidades allí tienen también su rol. En general suelen explayarse «alternativas de explicación totalizadoras de las estructuras reales» que, más allá de las ciencias formales o lógico-matemáticas, la tal «reducción ontológica» puede aplicarse también a la dinámica socio histórico que domina lo actual y cuyo fragor de la inmediatez nos obnubila, perdemos la perspectiva sobre la valoración pasado presente; de donde se tiene que frases como «La universidad no se rinde» pronunciada por el ciudadano Raúl López Sayago, rector de la UPEL recientemente en el Instituto Pedagógico de Barquisimeto, a propósito de un acto de grado el pasado 31 de julio de 2018, puede entrañar toda una «Proclama» o, en todo caso, un elogio a una institución muy querida por muchos en Venezuela por ser su principal espacio de formación profesional y ciudadana.

La Universidad Pedagógica Experimental Libertador, hoy disminuida en tantos aspectos como esa de no entregar las tradicionales medallas a los graduandos porque salían muy costosas, pero como los recipiendarios lo que les importa es el título para luego irse del país (bueno no todos, a decir verdad) aceptaron semejante eventualidad sobrevenida. Así terminaron graduados sin la medalla del libertador Simón Bolívar, el gran epónimo cuyas dimensiones axiológicas vendrían a ser la libertad y la democracia, la soberanía y la independencia, valores inculcados a lo largo de los treinta años de la consolidación la UPEL. Una historia social e institucional que se inicia hacia 1989 a propósito del bicentenario del libertador Simón Bolívar (1783-1983), hasta los días que corren donde se ha oído decir por fuentes off the record que como ya no tiene sino poca matrícula, siendo esta la última promoción así de numerosa, sus instalaciones serán entregadas a la UNEFA, nueva universidad que también tiene carrera docente, Misión Sucre, Alma Mater y demás.

Con un orfeón universitario, por cierto, sin la magnificencia de otrora que hacía vibrar el aforo del Magdalena Siegas de López, en la interpretación de los himnos, el rector López Sayago acotó entre otras cosas que la UPEL «entrega a la nación un nuevo contingente de profesionales de la docencia, la profesión más relevante que se puede tener, con emoción y entusiasmo entregamos títulos que son resultados de varios años de esfuerzos; la universidad no se rinde, seguimos trabajando, la crisis también es oportunidad, porque somos una institución consustanciada con la realidad del país, comprometida con la formación en valores, aunado al esfuerzo de análisis y transformación personal y social, somos parte de un pueblo amable, respetuoso, de buenos modales, de allí la importancia de enfrentar la pérdida de orientaciones ética y prácticas morales que nos hace una nación grande».

Finalmente, se le oyó decir al rector Sayago poco más o menos que para reflotar la universidad venezolana había que seguir el ejemplo de Singapur cuya inversión en educación es elevada porque su filosofía de Estado asocia la formación de recursos humanos directamente con el desarrollo económico, social, político y cultural del país, donde además la universidad impulsa el mérito, no la improductividad; con ello pareció revelar que su opción es el liberalismo; entendimos que la UPEL no puede desaparecer porque constituye una universidad matricial heredera del viejo Instituto Pedagógico Nacional, obra de uno de los más preclaros intelectuales venezolanos, don Mariano Picón Salas, quien son su Delegación de Educadores chilenos que ha dado y sigue teniendo mucho que dar a Venezuela. Entendimos pues que toda la intervención del rector Raúl López Sayago constituyó un elogio de la UPEL y en otras referencias estuvo llena de significativos matices, como esa de afirmar que la educación sólo puede ser posible en marcos generales de la libertad y la democracia.

 

Fuente del artículo: https://www.aporrea.org/educacion/a267295.html

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Educación Sexual: a 12 años de la ley, no se cumple en la mayoría de las escuelas porteñas

América del Sur/Argentina/07.08.18/Fuente: www.noticiasurbanas.com.ar.

A 12 años de sancionada la Ley de Educación Sexual Integral (ESI) para todas las escuelas porteñas, un informe de la Auditoría de la Ciudad deja al descubierto que el proyecto no tiene un plan concreto de aplicación en las instituciones públicas. El informe revela que existe un importante déficit en la formación y capacitación docente en materia de contenidos de ESI. Durante el período auditado, el 82 % de los docentes de nivel primario no había recibido capacitación alguna ni comunicación por parte del Ministerio. El material didáctico con el que contaban no estaba actualizado: al momento de realizarse el informe, tenía más de 5 años y no correspondía con el programa actual.

“Propuse esta auditoría porque a más de una década de haber sido sancionada la Ley de ESI era importante saber cómo se estaba aplicando en nuestras escuelas, y los resultados no son para nada buenos. Nuestro informe deja muy claro que la educación sexual para el Ministerio de Educación no es una prioridad”, advirtió la auditora Mariela Coletta (Evolución).

Aunque la Ley prevé “la elaboración de los contenidos curriculares obligatorios mínimos, graduales y transversales, teniendo en cuenta las distintas etapas de desarrollo de los/as alumnos/as (art. 2)”, los resultados no son alentadores. La incorporación de contenidos de Educación Sexual Integral en las Planificaciones de Ciencias Sociales de sexto grado sólo se dio en el 17,39% de los casos. Los equipos de la AGCBA también indagaron respecto a la existencia de planificaciones específicas destinadas a ESI: el 43,47% de las escuelas elaboraron una, mientras que el 56,52% no dispuso de ningún proyecto institucional vinculado al tema. “Si lo analizamos presupuestariamente, la ESI no es una prioridad para el gobierno porteño. No hay material didáctico actualizado ni se realizaron los talleres que la ley dispone. Es indignante oír a muchos oponerse al proyecto de Interrupción Voluntaria del Embarazo argumentando, entre otras cosas, con la Educación Sexual Integral porque cuando tuvieron responsabilidades institucionales hicieron poco y nada para cumplir con la ley”, sumó Coletta.

El informe arroja que en el nivel Medio, sólo uno de cada tres docentes  recibió capacitación durante 2016: fue el 34,62%. Además, el relevamiento desnuda una importante falencia en el funcionamiento del Ministerio de Educación: no existe una autoridad de aplicación en la estructura funcional, algo que permitiría planificar, evaluar y ejecutar acciones concretas que estén destinadas a hacer cumplir la ley. Los datos se complementan con un estudio de UTE (Unión de Trabajadores de la Educación), en el que 3 de cada 10 chicos que asisten a secundarias porteñas aseguraron no haber recibido ningún contenido vinculado con la Educación Sexual

“Estamos frente a un momento histórico. Hay una generación con demandas muy concretas respecto de sus derechos sexuales y reproductivos y el Estado no puede hacerse el distraído. Es probable que haya que pensar en modificar y actualizar la ley de ESI, pero sería muy bueno comenzar a cumplir la que tenemos”, concluyó la referente de Evolución.

Fuente de la noticia: http://www.noticiasurbanas.com.ar/noticias/educacion-sexual-a-12-anos-de-aprobada-la-ley-no-se-cumple-en-la-mayoria-de-las-escuelas-portenas/

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Libro: Luchas por la reforma educativa en México

Por CLACSO

 

 

Las propuestas gubernamentales de cambio educativo en el siglo XXI son fundamentalmente reformas laborales que forman parte de nuevos paquetes de ajuste estructural que se adelantan en correspondencia a la nueva generación de políticas neoliberales en curso. Algunas de sus expresiones más evidentes son la despedagogización del hecho educativo, el ataque a la profesión docente, la destrucción de la educación pública y las limitaciones para el desarrollo de formas organizativas autónomas de los y las trabajadoras de la educación.

Fuente de la reseña: https://www.clacso.org.ar/libreria-latinoamericana/libro_detalle.php?orden=&id_libro=1433&pageNum_rs_libros=0&totalRows_rs_libros=1329

Luchas por la reforma educativa en México 
Notas desde el campo
Roberto González Villarreal. Lucía Rivera Ferreiro. Marcelino Guerra Mendoza. [Autores] 

Colección Grupos de Trabajo. 
ISBN 978-987-722-347-7
CLACSO.
Buenos Aires.
Agosto de 2018

Link para descargar: http://biblioteca.clacso.edu.ar/clacso/gt/20180803115555/Luchas_reforma_educativa.pdf

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