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Robótica en la enseñanza uruguaya: “no estamos lejos del mundo”

Uruguay / 1 de febrero de 2018 / Autor: Redacción / Fuente: Radio Sarandi 690

Magela Fuzatti, jefa de Laboratorios Digitales del Plan Ceibal, visitó Al Pan Pan y nos contó sobre la enseñanza de robótica en todo el país, los éxitos que se han cosechado y lo que aún está en el debe, además de los planes futuros.

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Robótica en la enseñanza uruguaya: «no estamos lejos del mundo»

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La educación en el cambio de siglo

Chile / 1 de febrero de 2018 / Autor: Malva Villalón / Fuente: Scielo

Resumen
Pocas veces la arquitectura, en cuanto recrear y construir un mundo, es tan elocuente. Para un niño, la escuela es la primera visión de lo que es la sociedad más allá de las puertas de su casa; como tal, se convierte en modelo inaugural de las relaciones extra familiares. Como lo entendía Sánchez Ferlosio, es la entrada del ciudadano en el ámbito de lo público (y de lo impersonal), enfrentándolo sistemáticamente a los otros en una marcadora primera experiencia de urbanidad. ¿Qué pasa hoy con los espacios para la educación, como formadores de sociabilidad? ¿ha invadido la familia el territorio social del colegio? ¿cómo la arquitectura refleja los cambios de una educación que se acomoda cada vez más a la individualidad de cada estudiante?
En un momento en que se han reformulado los roles de padres y profesores, vale la pena preguntarse si las escuelas son las únicas depositarias posibles de la tarea educadora: la necesaria continuidad del proceso más bien hace pensar en una ciudad que es, toda ella, una escuela: abierta, pública, transparente.
Palabras clave: Educación, ensayos – experiencias pedagógicas, establecimientos educacionales, colegios urbanos, escuelas.

La educadora infantil ideal debería tener un físico fuerte, una personalidad agradable y modales tranquilos y firmes. Ser equilibrada y con un carácter moral sólido, fuerte pero no impetuosa, al ser mordida o rasguñada. Su educación debería incluir un doctorado en psicología y medicina, siendo aconsejable que cuente también con estudios de sociología. Su formación tendría que incluir, al menos, cinco años de práctica en carpintería, gasfitería, música y poesía. Tener la capacidad de observar a las personas y evaluar su carácter, relacionándose con gente de todas las edades. Ser capaz de hipnotizar a los padres de sus jóvenes alumnos, y lograr que cambien su forma de pensar luego de dos reuniones de apoderados (Stanton, 1990). (1)

En este perfil es posible reconocer la influencia del filósofo y pedagogo John Dewey (1859-1952), para quien la democracia es la fuerza rectora de la educación y quien concibe la experiencia como el origen del conocimiento y del desarrollo de las personas. Sus ideas guiaron los movimientos pedagógicos iniciados a comienzos del siglo XX. En un período de fuerte expansión de los sistemas educativos, se buscó renovar, a partir de sus principios, la educación en las escuelas y desde éstas a la sociedad completa (Ravitch, 2000). En un tono ciertamente humorístico, este perfil del profesor ideal propuesto al inicio del siglo pone de relieve la amplitud de las demandas impuestas al profesional de la educación. Su figura aparece como la clave del proceso educativo, dotado de unas condiciones personales y de una formación amplia que lo hace capaz de enfrentar en solitario las resistencias de los niños y compensar la falta de preparación de los padres de familia para hacerse cargo de la educación de sus hijos. Estos ideales, así como la época y el contexto en el cual surgen, pueden ser vistos como una de las claves fundamentales para comprender el cuestionamiento al que está sometida la educación escolar en la actualidad.

El proceso de desarrollo de los sistemas escolares alcanzó mayor fuerza desde la segunda mitad del siglo XIX y el comienzo del siglo XX, potenciado por la convergencia de demandas de desarrollo de distinto origen. Por una parte, los requerimientos de personal cualificado desde el sector productivo; por otra, las presiones sociales dirigidas a lograr una mayor igualdad de oportunidades y también la influencia del pensamiento ilustrado, que relaciona el acceso al conocimiento con una mayor equidad social. En este contexto, los sistemas escolares nacionales fueron vistos como el medio más adecuado de responder a estas demandas, compensando las desigualdades determinadas por la situación familiar, especialmente en el caso de los grupos más pobres y marginados. Se instauró la educación básica obligatoria, la que fue complementada con programas de atención a la infancia y con la oferta de programas de educación secundaria, tanto en los países industrializados como en los países en desarrollo más avanzados del mundo occidental (Delors, 1996). Esta concepción de la educación como aspecto clave del cambio social y como tarea del Estado también se hizo sentir en nuestro país.

La consigna “Gobernar es educar” que presidió la campaña que llevó a Pedro Aguirre Cerda a ser elegido Presidente de Chile en 1939, ilustra la relevancia de esta convicción en las políticas gubernamentales de la época, como parte de una tendencia que marcó el desarrollo de los países a lo largo del siglo. Los recursos y esfuerzos se orientaron a garantizar el acceso de la población infantil a la educación básica, a través de la construcción y la dotación de escuelas (Barnard, 2000). Los edificios escolares se convirtieron en un elemento característico del entorno urbano, tanto como las formas sociales propias de la cultura escolar se articularon con el resto de la vida social de todos los sectores. El desarrollo sostenido del sistema escolar llevó a que los profesores llegaran a ser uno de los grupos profesionales más numerosos en todos los países. Diversos especialistas de distintos ámbitos influyeron en la introducción de cambios en los métodos pedagógicos, los objetivos y los contenidos curriculares, los materiales educativos y la formación de los profesores, los sistemas de evaluación y promoción del sistema escolar, buscando incorporar a la enseñanza los hallazgos de la investigación científica y la innovación tecnológica. La profundidad y el ritmo de estos cambios no fueron los mismos en todos los países, influidos por la presión de distintos grupos e instituciones sociales y por la mayor o menor disponibilidad de recursos, pero la tendencia universal fue de un creciente reconocimiento de la importancia de la educación para el desarrollo social y económico (Delors, 1996).

El aumento de los recursos económicos destinados a la educación a través del siglo llevó a un interés creciente por los resultados alcanzados por el sistema escolar, que se hizo más amplio durante las últimas décadas. Títulos como “La escuela ¿Cómplice del fracaso escolar?” (Filp, Cardemil, Donoso, Torres, Diéguez y Schiefelbein, 1981), publicado en Chile o “Una nación en riesgo” (National Commission on Excellence in Education, 1983), en Estados Unidos, permiten ilustrar este contexto de preocupación y denuncia. Durante la segunda mitad del siglo XX, y especialmente desde la década de los setenta y los ochenta, comenzaron a implementarse sistemas de evaluación de los aprendizajes escolares, primero a nivel local y luego a nivel nacional e internacional, estableciéndose comparaciones entre distintos segmentos de la población (Marchesi y Martín, 1998). Los resultados obtenidos mostraron la distancia existente entre las metas propuestas y los logros alcanzados en la asimilación de aquellos conocimientos definidos como básicos para que las personas puedan participar plenamente de la vida en sociedad. Desde entonces se han multiplicado los informes que muestran las dificultades que presenta una mayoría de los alumnos de distintos grados escolares y los egresados del sistema escolar, para resolver problemas matemáticos, comprender lo que leen y expresarse por escrito de acuerdo a los objetivos de los programas cursados (Bruer, 1993). Estas dificultades han probado ser aun mayores para los grupos más vulnerables de la sociedad, entre los que se dan niveles altos de repitencia y deserción escolar. Como consecuencia de este panorama, el interés de los especialistas se ha centrado en la identificación de los factores que determinan la calidad de la enseñanza. Los métodos pedagógicos, las actividades de aprendizaje, el papel del director en la gestión escolar y las relaciones de los centros educativos con las familias y el contexto social inmediato son algunos de los aspectos que han sido reconocidos como los más relevantes para mejorar el rendimiento de los alumnos (Marchesi y Martín, 1998).

Los antecedentes aportados por estos estudios han servido de base para el desarrollo de programas de intervención orientados a lograr una educación más efectiva a partir de la realidad de las escuelas. En este contexto, el perfil del profesor ideal no corresponde al planteado al inicio. El número de profesores que se requiere para atender a toda la población infantil y juvenil no permite esperar una homogeneidad en las características personales de los profesores, tampoco en la calidad de la formación inicial recibida (Delors, 1996). Diversos estudios muestran que en los centros de calidad el desempeño efectivo aparece como el resultado de un trabajo colaborativo de todo el equipo docente del centro escolar y no como un producto del esfuerzo individual de cada profesor con sus alumnos (Barberá, 2003). Tampoco el período de formación profesional inicial resulta suficiente para que los profesores puedan cumplir con su tarea, en una sociedad en la que el conocimiento se renueva de una manera acelerada. Esta formación sólo puede plantearse como la primera etapa de una formación que debe ser continua. Por otra parte, más que imponer a los padres sus puntos de vista, se ha demostrado que es preciso que los profesores valoren y tomen en cuenta la influencia de la familia en el proceso de aprendizaje. De esta forma se logra que ésta se potencie a través de la educación escolar y que se alcancen los resultados de aprendizaje esperados.

Sin embargo, frente al optimismo de esta postura, representada por quienes creen que el problema está en identificar y superar los carencias específicas que presentan los distintos niveles del sistema escolar, se alza un conjunto de voces críticas que plantean que es necesaria una revisión más profunda de la relación entre la educación y la escolarización, es decir, entre la formación intelectual y moral de las personas y el aprendizaje en las escuelas. Desde esta perspectiva de crítica más radical se advierte que el error fundamental está en que se ha llegado a una identificación arbitraria de ambos términos, educación y escolarización. Se afirma que en el intento de dar solución a todos los problemas que plantea la formación de las personas se ha perdido de vista el sentido más restringido del aprendizaje escolar, que es el de enseñar un conjunto de conocimientos, destrezas y actitudes que son la base del desarrollo personal y de la vida en sociedad (Coll, 1999; Letwin, 2000).

En esta perspectiva crítica, se ha puesto de relieve que el traspaso de todas las responsabilidades relacionadas con el desarrollo de los niños y los jóvenes a la educación escolar ha implicado simultáneamente una des-responsabilización del resto de las instituciones sociales en esta tarea (Coll, 1999). El entorno social se percibe como nocivo para la salud física, psicológica y moral de los niños y los jóvenes, en una situación agravada por el debilitamiento de la influencia familiar. Estas condiciones han hecho de los centros educativos un lugar que se considera adecuado para proteger a los niños y los jóvenes del abandono y la negligencia, de las carencias físicas y afectivas, de la violencia, el abuso sexual y las drogas. Se espera también que la educación escolar garantice el desarrollo de hábitos de vida saludables y de formas de convivencia colaborativa que preparen a los alumnos a integrarse a la sociedad. La experiencia ha demostrado, sin embargo, que estas demandas no pueden ser una tarea exclusiva de los profesores y las actividades escolares (Ghilardi, 1993). La importancia del conocimiento y del dominio tecnológico en el contexto globalizado actual plantea exigencias de una formación amplia y continua que superan los recursos con los que cuentan los centros escolares (Barberá, 2003). En este escenario han surgido iniciativas que plantean la necesidad de hacer de la educación una tarea social más amplia, en la que participen activamente las distintas instituciones de la sociedad. El caso del Proyecto Educativo de Ciudad, llevado adelante por la ciudad de Barcelona desde 1988, permite ilustrar esta postura innovadora acerca de la educación (Institut d’Educació de Barcelona, 1998). A través de este proyecto se ha revisado el papel de los municipios y de la ciudad en la organización y la provisión de servicios educativos, generándose un conjunto de iniciativas en las que todos los sectores aportan a la educación, desde su área de especialidad, en ámbitos tan diversos como la conservación del patrimonio artístico o el reciclaje de los residuos. Cada una de estas instituciones ha sido invitada a reflexionar y a proponer experiencias para aportar a la educación de las nuevas generaciones. En otras ciudades y regiones, especialmente en Gran Bretaña, Australia y Canadá, han surgido también proyectos similares, desde 1990 (2). En ellos se ha aplicado el concepto de comunidades de aprendizaje, como una forma de poner de relieve la responsabilidad compartida con la que es necesario llevar adelante la educación de las nuevas generaciones (Yarnit, 2000). En un contexto en el que el conocimiento está ampliamente distribuido y se renueva a un ritmo vertiginoso, parece necesario distribuir también la tarea de traspasarlo, cambiando sustancialmente el perfil del educador y de su actual marco institucional.

 notas
1. En el verano de 1920 Jessie Stanton elaboró un perfil del profesor ideal. Este trabajo fue parte del programa de innovación pedagógica al que asistió con todo el equipo docente de la escuela de la ciudad de Nueva York en la que trabajaba como educadora de párvulos. Este programa estaba dirigido a preparar a los profesores que participarían en las nuevas escuelas experimentales que se iniciaron en ese período. Jessie Stanton fue más tarde reconocida como una autoridad en educación infantil, como directora de un centro educativo y profesora de la Universidad de Nueva York, además de autora de numerosos artículos especializados. Su ensayo acerca del profesor ideal fue publicado en 1954 y nuevamente en 1990, como una propuesta vigente a través del tiempo.
2. Las propuestas y experiencias surgidas en torno a este concepto de comunidades de aprendizaje pueden encontrarse en sitios de internet como: Learning Communities Network, http://www.lc-network.com/, en el que se presentan antecedentes acerca del programa desarrollado en Gran Bretaña, incluyendo documentos de referencia. En el sitio: http://www.bcn.es/imeb/pec/, es posible acceder a las diversas iniciativas que incluye el proyecto desarrollado por la ciudad de Barcelona: PEC- Projecte Educatiu de Ciutat. En la dirección http://www.ala.asn.au/cities.html, se presenta el proyecto de educación de adultos desarrollado en Australia, propuesto como una red de aprendizaje comunitario ajustado a las necesidades de las personas.

Bibliografía
Barberá, Elena; “Profesores para la era de la Información ¿Cuál es el perfil?”.         [ Links ]Pensamiento Educativo, Vol. 32, 2003, pp. 190-203.         [ Links ]
Barnard, Anne; “Growing with equity: Social change and challenges to education in Chile”.         [ Links ] En: Mazurek, K.; Winzer, M. y Majorek, C. (Eds.); Education in a global society: A comparative perspective. Allyn & Bacon, Boston, 2000.         [ Links ]
Bruer, John T.; Schools for thought: A science of learning in the classroom. MIT Press, Cambridge, Massachusetts, 1993.         [ Links ]
Coll, César; “Algunos desafíos de la educación básica en el umbral del nuevo milenio”.         [ Links ]Perfiles Educativos, 83/84, 1999. pp. 8-26.         [ Links ]
Delors, Jacques; La educación encierra un tesoro. Ediciones UNESCO, París, 1996.         [ Links ]
Filp, Johanna; Cardemil, Cecilia; Donoso, Sebastián; Torres, Jaime; “La escuela ¿cómplice del fracaso escolar?”.         [ Links ]Revista de Tecnología Educativa (OEA), Nº4, Vol. 7, 1981, pp. 340-358.         [ Links ]
Ghilardi, Francesco; Crisis y perspectivas de la profesión docente. Gedisa, Barcelona, 1993[         [ Links ]STANDARDIZEDENDPARAG]
Institut d’Educació de Barcelona Projecte Educatiu de Ciutat; Barcelona educació. Monogràfic Nº 2, Barcelona, 1998.
Letwin, Olivier; “Objetivos de la enseñanza escolar: La importancia de la base”.         [ Links ]Estudios Públicos, 78, 2000, pp. 165-172.         [ Links ]
Marchesi, Alvaro, Martín, Elena; Calidad de la enseñanza en tiempos de cambio. Alianza Editorial, Madrid, 1998.         [ Links ]
National Commission on Excellence in Education; A nation at risk: The imperative for educational reform. A report to the nation and the Secretary of Education, United States Department of Education, Washington, 1983.         [ Links ]
Ravitch, Diane; Left back: A century of failed school reforms. Simon & Schuster, Nueva York, 2000.         [ Links ]
Stanton, Jessie; “The ideal teacher and how she grows”.         [ Links ]Young Children, Mayo, 1990, p.19.         [ Links ]
Yarnit, Martin; Towns, cities and regions in the learning age: A survey of learning communities. A report submitted to the CERI/OCDE, 2000.         [ Links ]

Fuente del Artículo:

https://scielo.conicyt.cl/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S0717-69962004005600003

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https://es.slideshare.net/emvalerga/educacion-siglo-xxi-12263678

 

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Bolivia: Maestros recuperan autonomía en la evaluación escolar

Bolivia / 1 de febrero de 2018 / Autor: Redacción / Fuente: Opinión

El Ministerio de Educación modificó el artículo 33 del Reglamento de Evaluación del Desarrollo Curricular en la valoración del desarrollo de saberes y/o conocimientos.

Ahora, en la evaluación cuantitativa “cada maestro de forma autónoma, con sus propios instrumentos de evaluación, presenta a la unidad educativa la calificación final”.

La autoevaluación del estudiante solo será en las dimensiones del ser y decidir. Las nuevas disposiciones del Ministerio de Educación fueron difundidas ayer, en el taller de capacitación al personal y directivos del Sistema Educativo Plurinacional (SEP), con la finalidad de que está gestión educativa se realice una adecuada planificación escolar de acuerdo a la norma vigente la RM 001/2018.

También se dispuso que en el área de Física – Química, independientemente que sea atendida por uno o dos maestras o maestros, los contenidos se desarrollarán de manera separada, distribuyendo 50 por ciento del horario semanal para cada una de estas áreas.

Todos los directores departamentales de Educación y directores distritales se capacitaron, con el objetivo de realizar una buena planificación de la gestión escolar en sus respectivos espacios educativos. Las autoridades educativas organizaron los ámbitos curricular, administrativo, infraestructura, equipamiento y relacionamiento comunitario, según un comunicado oficial.

Fuente de la Noticia:

http://www.opinion.com.bo/opinion/articulos/noticias.php?a=2018&md=0130&id=243793

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3 libros que te ayudarán a estudiar mejor

Argentina / 1 de febrero de 2018 / Autor: Redacción / Fuente: Aptus Propuestas Educativas

Si tu objetivo es ver mejores resultados en tus exámenes porque algo de tu técnica actual falla, estos libros que propone el sitio formacionyestudios pueden ayudarte o aconsejarte.

“Gimnasia cerebral en acción” de Marilyn Vos Savant: Esta obra es revolucionaria por su estructura expositiva, su sencilla concepción pedagógica y su imaginativa presentación. Un libro eminentemente práctico y pragmático, una herramienta imprescindible tanto para uso doméstico como en centros escolares o de estudio. La persona con el cociente intelectual más alto del mundo le presenta un programa para el desarrollo de la inteligencia mediante la recuperación de conocimientos olvidados. Todo lo que necesitás para reactualizar lo aprendido en su formación y ser una persona más lógica y creativa.

“Desarrolla una mente prodigiosa” de Ramón Campayo: Todos podemos desarrollar y mejorar nuestra mente hasta límites insospechados. Solo tenemos que tener acceso a un método eficaz y disponer de un guía experto. Ramón Campayo, campeón mundial de memorización y lectura rápida y avalado por una amplia experiencia didáctica, propone este libro que le permitirá estudiar, preparar exámenes y oposiciones de la manera más práctica, fácil, rápida y efectiva. Siguiendo los métodos claramente descritos en el libro, podrás aumentar ostensiblemente su capacidad de memoria y su rapidez de lectura y comprensión en muy poco tiempo, además incluye métodos de aprendizaje, técnicas de estudio y preparación psicológica.

Es un libro pensado no sólo para estudiantes sino para toda aquella persona que quiera seguir desarrollando su mente, esté en épocas de estudio o no.

“Técnicas de memorización: casos prácticos” de Luis Sebastián Pascal: Si aún dudas de qué técnica de memorización es la mejor para vos, este libro te será de ayuda a la hora de elegir. Este libro tiene como objetivo mostrar, mediante ejemplos, como usar las técnicas de memorización a la hora de enfrentarse a tareas más complejas como, simplemente, recordar una lista de palabras. Se explica, además, el sistema Leitner, muy habitual en el aprendizaje de idiomas. También incluye una rápida introducción a las técnicas de memorización para aquellos lectores que no estén familiarizados con las mismas.

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3 libros que te ayudarán a estudiar mejor

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La educación y el crecimiento inclusivo

Colombia / 1 de febrero de 2018 / Autor: Luis Felipe Gómez Restrepo / Fuente: La República

Esperamos que muy pronto Colombia pueda sentarse en el seno de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (Ocde) entre Chile y Corea, lugar que nos tienen ya “reservado”. Luego de pasar por 20 de los 23 comités técnicos para la admisión, Colombia está a un paso de su ingreso, proceso que inició en el 2013. Este club de buenas prácticas, que en el fondo busca armonizar y alinear los intereses del sector privado y de la política pública para asegurar una competitividad de los países, nos ha permitido, entre otros, compararnos en el tema educativo.

Los parámetros de la Ocde nos han exigido hacer muchos ajustes institucionales, y por supuesto, a mirar seriamente la importancia del sector educativo. Una educación de excelencia es causa y consecuencia del papel que el sector desempeña en un modelo donde se promueve tanto la inclusión como el crecimiento económico.

El informe educativo de la Ocde de 2017 ayuda a pensar en los ajustes que son necesarios en nuestro sistema, no para “ser como los otros”, sino para mejorar la competitividad y el crecimiento del país, yendo de una visión sectorial hacia una visión de país.

La medición de la educación ha dejado en evidencia sus falencias. Uno de ellos es el desempeño que obtiene Colombia en las pruebas Pisa, muy por debajo de los resultados de los países miembros. El informe muestra que entre cerca de 40 países, Colombia queda en último lugar tanto en el desempeño de los estudiantes en la prueba PISA de 2015, como en el grado de desigualdad en las condiciones socioeconómicas de los estudiantes que las presentaron.

Se han realizado esfuerzos importantes en educación. El informe muestra que el gasto en este sector como porcentaje del PIB en Colombia en 2015 fue de 5,8% frente al 5,2% de los países del Ocde y el gasto público fue de 14,1% del total, frente al 11,3% en promedio de la Organización. Lo que inmediatamente nos hace pensar en los problemas de eficiencia en el gasto público, como también ser realistas que en valor absoluto el monto invertido no es muy grande porque nuestra economía no ha logrado salir de la trampa del ingreso medio y el universo, PIB, es pobre relativamente. También se aprecia que el gasto en educación es compartido de forma importante entre el sector privado y el público, siendo que en el país, el sector privado aporta el 1,9% del gasto frente al 0,8% del Ocde. Aquí las políticas públicas de fortalecimiento de la universidad pública y el subsidio para ingreso en la universidad privada, serán tareas indispensables a profundizar en el inmediato futuro. Igualmente, hay que pensar en una mayor coordinación y complementación entre ambos sectores, más que profundizar tensiones sobre cuál tipo de educación debe apoyarse o fortalecerse, máxime cuando es el mismo servicio público que prestan ambas.

Con todo, estos indicadores no verán reflejados los esfuerzos en el mejoramiento global del sistema si no se enfrentan, al mismo tiempo, tanto la inequidad como el dinamismo económico necesario para aprovechar las nuevas capacidades que se pretenden incrementar en las personas que se educan. Junto a una fuerte apuesta por la calidad y relevancia de la educación para el mercado laboral, la innovación y el emprendimiento, se conectan proyectos con perspectiva territorial y para una gobernanza efectiva, una visión integradora de lo rural-urbano, la inversión en Tic’s y en infraestructura que aportan externalidades a la cadena de valor. Esta es la idea del “crecimiento inclusivo” que está en juego desde lo económico y una visión de país compartida por los líderes políticos y sociales, en el horizonte del posacuerdo y la reconciliación en Colombia.

Llegar a la Ocde es una gran oportunidad que nos puede ayudar a dar saltos cualitativos, pero sin olvidar que el país tiene como prioridad, más que el mero crecimiento, el fortalecimiento de nuestra sociedad en clave de mayor justicia y equidad.

Fuente del Artículo:

https://www.larepublica.co/analisis/luis-felipe-gomez-restrepo-2524772/la-educacion-y-el-crecimiento-inclusivo-2593869

Fuente de la Imagen:

http://blog.antoniopulido.es/cuadro-de-mando-para-un-crecimiento-inclusivo-2/

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Libro: Educación anarquista. Aprendizajes para una sociedad libre

Chile / 1 de febrero de 2018 / Autor: Félix García, Héloisa Castellanos, Hugues Lenoir,
Silvio Gallo, Lamberto Borghi, Francesco Codello, Pere Solà, Josefa Martín Luengo, Daniel Parajuá / Fuente: Portal Libertario OACA

Educación Anarquista: Aprendizajes para una sociedad libre, se enmarca dentro de las intenciones de la Editorial Eleuterio del Grupo de José Domingo Gómez Rojas por ir aumentando de la mejor manera posible el acervo bibliográfico anarquista en las tierras donde vivimos. Ampliar, difundir y (re)descubrir novedosas miradas junto con puntos de vista críticos y a la vez que propositivos, es uno de los objetivos que nos hemos propuesto. Y no es casualidad entonces que un libro sobre educación anarquista sea el segundo que la pequeña Editorial Eleuterio se empeña en sacar a la luz y que reúne una serie de artículos y textos publicados en diversos lugares y momentos, que en torno a ideas tales como autogestión, autonomía, enseñanza-aprendizaje, individuo-colectividad, acentúa una gran diversidad de motivos, conceptos, formas y propuestas que apuntan a uno de los temas centrales del anarquismo.

En este libro encontrarás no sólo historias referentes a experiencias de educación libertaria a lo largo y ancho del mundo. No será una lista de nombres o biografías de educadores libertarios. Aquí, compañero y compañera, hallarás cuestionamientos e ideas para construir desde nuestra contemporaneidad y cotidianidad una educación anarquista que promueva los aprendizajes libres para sociedades libres. De allí que no podemos dejar de establecer como punto central y motivador de esta selección, las ideas de autoformación y de autogestión como hechos de vida cotidiana al interior y alrededor de los proyectos educativos. Sin embargo, también notaréis las limitaciones y dificultades que se han producido a lo largo de los años y contra las cuales se han visto enfrentados las y los libertarios. Estas no deben ni pueden desanimar a quienes luchan diariamente, aunque debemos tenerlas en cuenta: aprender de las experiencias es parte fundamental de la vida, pues las limitaciones y obstáculos para el emprendimiento de tareas educativas de carácter anarquista comprenden tanto dificultades externas como internas.

Los métodos pedagógicos libertarios son múltiples y por ello no determinan un camino recto y único: cada comunidad debe encontrar su propia ruta en la búsqueda incansable y siempre renovada de una educación para la libertad. Comunidad autoeducativa, autogestionada y autónoma, es decir, que enseña y aprende mediante la relación de todas y todos los individuos que son parte de ella y que toma decisiones por ella misma, en completa responsabilidad para consigo. Serán entonces los más pequeños los beneficiarios de este cambio actitudinal de la colectividad, que respeta y promueven sus derechos.

El presente libro está compuesto por artículos de Félix García, Héloisa Castellanos, Hugues Lenoir, Silvio Gallo, Lamberto Borghi, Francesco Codello, Pere Solà, Josefa Martín Luengo y Daniel Parajuá, educadores que han realizado grandes aportes para el desafío de una educación anarquista en el siglo XXI, actualizando y revitalizando el terreno de lo práctico y de lo teórico.

Link para la descarga:

https://www.eleuterio.grupogomezrojas.org/download/educacion-anarquista-aprendizajes-para-una-sociedad-libre-vv-aa/?wpdmdl=177

Fuente de la Reseña:

http://www.portaloaca.com/pensamiento-libertario/libros-anarquistas/13431-libro-educacion-anarquista-aprendizajes-para-una-sociedad-libre.html

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Paraguay: Ministro del MEC: “Tenemos que ser conscientes de la deuda en el tema de calidad”

Paraguay / 1 de febrero de 2018 / Autor: Redacción / Fuente: La Nación

El nuevo titular de la cartera estatal de educación, Raúl Aguilera, asumió el compromiso de llevar adelante la gestión educativa del país.

“Fui maestro de grado”, inició diciendo en su discurso, para luego poner en contexto sus experiencias y trayectoria en el ámbito educativo. Cuenta con una vasta experiencia con más de 30 años en el campo de la educación. Es oriundo de la ciudad de Altos, Cordillera, y comentó que asumió sus primeras responsabilidades en la educación como maestro de grado para luego seguir formándose en varios niveles.

Cabe mencionar como bien lo dijo, se encuentra “a préstamo”, puesto que actualmente se desempeña como parte del Consejo Directivo Aneaes. “Estoy a préstamo en esta secretaría de estado, para poder concluir algunos procesos pendientes. Tengo un mandato en ANEAES hasta enero del 2021”, acotó.

Aguilera, es funcionario de carrera del MEC, y se encontraba prestando servicios como presidente del Consejo Directivo de la Agencia Nacional de Evaluación y Acreditación de la Educación Superior (Aneaes), donde se le ha otorgado permiso para ocupar el cargo de ministro. Es Licenciado en Pedagogía, igualmente ha egresado del Instituto de Altos Estudios Estratégicos y es Doctor en Educación, con énfasis en Educación Superior.

Respecto a los resultados en la gestión educativa, expuso: “Es una locura de gestión plantear cambios cuando el horizonte de gestión es bastante corto. Formar a las personas lleva muchísimo tiempo y yo sé de los experimentos y de los cambios a gusto y capricho de las personas. En otros tiempos estuve muy cerca de los siete últimos ministros y no quiero volver a cometer los mismos errores que he visto”.

En cuanto a la Reforma Educativa, comentó que es un desafío que debe involucrar a todos: “A mi me queda claro que tenemos retos muy fuertes que no se conseguirán con gestión pedagógica, sino integral. La reforma lleva 24 años. Tenemos que ser conscientes de que tenemos deuda en el tema de la calidad. Ahí está nuestro reto. Tenemos que ir pensando en otras acciones, varios programas. Recursos de la Unión Europea”.

 

 

 

Fuente de la Noticia:

http://www.lanacion.com.py/politica/2018/01/30/titular-del-mec-tenemos-que-ser-conscientes-de-que-tenemos-deuda-en-el-tema-de-la-calidad/

 

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