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Cómo lograr que tu mente lea

Por: El Observador

Los malos hábitos de lectura no tienen nada que ver con los nuevos dispositivos electrónicos y la falta de concentración que generan sino con una falta de conocimiento de cómo funciona el cerebro
Hay personas que no son buenas lectoras. Muchas culpan a la ubicuidad de los medios digitales: estamos muy ocupados en Snapchat como para poder leer, o quizá echar rápidos vistazos en internet nos ha vuelto incapaces de leer prosa de verdad. Pero el problema con la lectura data de fechas anteriores a las tecnologías digitales. El problema no son los malos hábitos de lectura generados por los teléfonos inteligentes, sino los malos hábitos educativos generados por el desconocimiento de cómo lee la mente.

Pero ¿cuán grave es nuestro problema de lectura? La más reciente Evaluación Nacional de Alfabetización en Adultos (de 2003 es un poco antigua) de Estados Unidos ofrece un panorama de la capacidad de los estadounidenses para leer en situaciones cotidianas: cómo utilizar un almanaque para encontrar un dato en específico, por ejemplo, o explicar el significado de una metáfora utilizada en una narración. Del segmento de personas que terminaron el bachillerato pero no continuaron con su educación, el 13 por ciento no podía realizar ese tipo de tareas. Cuando las cosas se volvieron más complejas (comparar, por ejemplo, dos editoriales de periódico con interpretaciones diferentes de pruebas científicas o examinar una tabla para evaluar ofertas de tarjetas de crédito), el 95 por ciento se equivocó.

No hay razón para creer que la situación haya mejorado. Las notas de los estudiantes de último año de bachillerato en el examen de lectura de la Evaluación Nacional de Progreso Educativo no han mejorado en treinta años.

Muchos de esos malos lectores pueden emitir sonidos a partir de palabras impresas, así que, en ese sentido, pueden leer. Sin embargo, son analfabetas funcionales: comprenden muy poco de los sonidos que emiten. Entonces, ¿qué requiere la comprensión? Un amplio vocabulario, evidentemente. El conocimiento de los hechos tiene la misma importancia, aunque más sutil.

Toda la prosa tiene huecos fácticos que debe llenar el lector. Considera la frase: «Prometí no jugar con él, pero ni así mi mamá me dejó llevar mi cubo Rubik a la biblioteca». El autor ha omitido tres hechos vitales para la comprensión: en una biblioteca debes guardar silencio, los cubos Rubik hacen ruido y los niños no pueden resistirse a los juguetes. Si no conoces estos hechos, podrías entender el significado literal de la oración, pero no sabrás por qué la mamá prohibió el juguete en la biblioteca.

El conocimiento también proporciona contexto. Por ejemplo, el significado literal del famoso titular falso del año pasado: «El papa Francisco sorprende al mundo al respaldar a Donald Trump en su candidatura presidencial», no es ambiguo, no se necesita llenar ningún hueco. Pero la oración tiene una implicación diferente si sabes algo acerca de las posturas públicas (o privadas) de los hombres involucrados, o si sabes que ningún papa ha apoyado jamás a ningún candidato presidencial.

Entonces podrías pensar que los autores deberían incluir toda la información necesaria para comprender lo que escriben. Escribir que en las bibliotecas debe haber silencio. Pero esos detalles harían que la prosa fuera larga y tediosa para los lectores que ya conocen esa información. «Escribe para tu público» significa, en parte, apostar a lo que ya saben.

Estos ejemplos nos ayudan a comprender por qué los lectores pueden decodificar bien, pero obtienen resultados mediocres en una prueba; carecen del conocimiento que el escritor asumió que tenía su público lector. Pero si un texto aborda un tema conocido, los malos lectores deberían poder leerlo.
En un experimento, se les pidió a estudiantes cuyas edades oscilaban entre los 8 y los 9 años, algunos identificados a través de una prueba como buenos lectores y otros como malos lectores, que leyeran un pasaje sobre el fútbol. Los malos lectores que sabían mucho acerca del fútbol tuvieron tres veces más posibilidades de hacer inferencias precisas acerca del pasaje, a diferencia de los buenos lectores que no sabían mucho acerca del deporte.

Ello implica que los estudiantes que obtuvieron buenas notas en las pruebas de lectura son aquellos con amplios conocimientos; por lo general, saben al menos un poco de los temas de los pasajes del texto. Otro experimento puso a prueba la cultura general de unos estudiantes cuyas edades oscilaban entre los 16 y los 17 años con preguntas de ciencias («¿A qué parte del cuerpo afecta la neumonía?»), historia («¿Qué presidente estadounidense renunció a causa del escándalo Watergate?»), además de arte, civismo, geografía, deportes y literatura. Las notas en esta prueba de conocimientos generales se asociaron en gran medida con las obtenidas en la prueba de lectura.

Las prácticas educativas actuales demuestran que la lectura de comprensión está mal entendida. Se le trata como una habilidad general que puede aplicarse con el mismo grado de éxito en todos los textos. Sin embargo, la comprensión está íntimamente entrelazada con el conocimiento

Esto sugiere tres cambios importantes en la educación.

En primer lugar, apunta hacia una reducción del tiempo que se pasa alfabetizando a los estudiantes de los primeros grados. Los estudiantes cuyas edades oscilan entre los 8 y los 9 años pasan el 56 por ciento del tiempo en actividades de alfabetización y solo 6 por ciento en ciencias y 6 por ciento en estudios sociales. Este énfasis desproporcionado en la alfabetización resulta contraproducente en los grados posteriores, cuando la falta de conocimiento de los temas impide la comprensión. Otro paso positivo consistiría en utilizar textos cargados de información en los primeros grados de la educación primaria. Históricamente, han tenido poco contenido.

En segundo lugar, comprender la importancia del conocimiento para la lectura debe lograr que pensemos distinto acerca de las pruebas estándares de fin de año. Si una niña ha estudiado a Nueva Zelanda, debe ser buena leyendo un pasaje acerca de Nueva Zelanda. ¿Por qué ponerla a prueba con un pasaje acerca de las arañas o del Titanic? Si los temas se eligen al azar, la prueba evalúa el conocimiento aprendido fuera del salón de clase, un conocimiento que los niños de familias acaudaladas tienen mayores probabilidades de adquirir.

En tercer lugar, la construcción sistemática del conocimiento debe ser una prioridad en el diseño de los planes de estudios.

No culpes al internet, a los teléfonos inteligentes o a las noticias falsas de los malos hábitos de lectura. Culpa a la ignorancia.

Modificar esta situación requiere de cambios profundos en la enseñanza de la lectura, en las pruebas estandarizadas y en los planes de estudios escolares. Como sustento de estos cambios debe haber una mayor comprensión de la forma en que la mente comprende lo que lee.

Fuente: https://www.elobservador.com.uy/como-lograr-que-tu-mente-lea-n1150058
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Uruguay: Las trampas de la educación, ¡que pasen todos!

Uruguay/12 de diciembre de 2017/Por: Carlos Tapia/Fuente: https://www.elpais.com.uy

Presiones a directores y docentes, faltas que se borran de las carpetas y materias que, de un día para el otro, se convierten en extracurriculares. Autoridades, sindicalistas y expertos coinciden en que el plan de gobierno es mejorar los números en Secundaria y UTU, sea como sea.

Hace rato que la presentación de resultados educativos se convirtió en un partido de fútbol: si son un poco peores a los del año anterior, la oposición sale con los botines de punta; en cambio, si se logra mejorar unos puntitos, es el gobierno el que camisetea y lo grita como un gol en la hora. Hace cuatro años que los resultados vienen en leve mejoría. La pregunta es: ¿qué precio se paga por ganar cada contienda? El costo, al parecer, es carísimo.

Siguiendo con la metáfora futbolera, son muchos los que denuncian que para conseguir cada triunfo se presiona a jueces (directores o docentes), se cambian los reglamentos antes de cada partido (modificando estatutos, facilitando los mecanismos para que se pueda pasar de grado), e

incluso se corrigen las reglas cuando la pelota está en el aire (se borran faltas, se maquillan promedios y hasta se convierten materias curriculares en no curriculares para que los alumnos puedan pasar de grado).

«Hay que hacer algo con los resultados», le dijo una inspectora a una directora de un liceo del interior. El diálogo ocurrió hace unas pocas semanas. La directora, molesta, le respondió: «¿Usted me está diciendo que quiere que nosotros seamos más livianos con las evaluaciones, que las modifiquemos?». La inspectora, incómoda, le contestó que «no», que «eso no». La anécdota la cuenta la consejera de Secundaria, Isabel Jaureguy. Y agrega que ella misma fue a hablar con la inspectora para preguntarle si estaba incidiendo para cambiar resultados.

«Estas son cosas que pasan, pero son difíciles de probar, porque es muy fácil que una presión sutil pueda quedar disimulada en un concepto de

preocupación. Si alguien dice que hay que cambiar los resultados, puede estar diciendo dos cosas: vamos a ver qué recursos tenemos para apoyar una intervención desde el Consejo de Secundaria y reforzar la enseñanza de lengua y matemática; o puede decir: muchachos, no seamos tan exigentes porque se nos resienten las estadísticas», explica Jaureguy.

La existencia de presiones es confirmada por la presidenta de la Federación Nacional de Profesores de Enseñanza Secundaria (Fenapes), Virginia García Montecoral. «Desde que existe una fetichización de los números hemos recibido quejas, sobre todo denuncias de que se presiona para que se modifiquen las notas o para que se trate de salvar a los chiquilines como sea», dice.

Lo mismo sostiene el presidente de la Asociación de Docentes de Educación Secundaria (ADES Montevideo), Luis Martínez, que advierte que «entre la baja de las exigencias y los cambios de reglamento de pasaje de grado» se está llevando adelante «una estafa, una mala praxis educativa».

«Si yo le pongo a un estudiante notas de ocho, nueve o 10, aunque no se lo merezca, él y sus padres se van a quedar contentos. ¿Pero qué aprendió? No aprendió nada. Y yo lo engañé, le mentí, le dije que estaba preparado y no lo estaba», continúa el dirigente sindical.

Desde 2011 en adelante se viene dando un aumento de la promoción del ciclo básico de Secundaria: se pasó de un 33% de repetidores ese año a un 25,7% en 2016. El presidente Tabaré Vázquez prometió a inicios de su gobierno que esta cifra bajaría a un 20%. También se comprometió a que el 100% de los menores de 18 años estuvieran dentro del sistema educativo.

En Educación Media de UTU, en tanto, la repetición en 2015 —los últimos datos disponibles— alcanzó un récord y llegó al 40,9%. La baja cantidad de alumnos que aprueban el año en UTU puede explicarse por un aumento muy importante de la matrícula, que según las autoridades corresponde a personas que hasta ahora no estudiaban. En 2015 hubo 93.022 jóvenes que se matricularon para cursar UTU. La cifra implica un máximo histórico. En 2000 eran 59.716. Todos los años, además, quedan una gran cantidad de jóvenes sin poder anotarse en los cursos de UTU por falta de cupos. Basta ver las largas filas que hay en las puertas de algunas instituciones cuando empiezan las clases.

Hecha la ley.

Las irregularidades para que la cantidad de promovidos sea la mayor posible también existen en el Ciclo Básico de UTU. Al menos así lo denuncian algunos profesores. Una docente cuenta que «hay alumnos con 60 faltas a los que se les baja la cantidad de inasistencias a 25 para que puedan pasar de año». Otro sostiene que «el límite de faltas no existe, pueden tener más de 100, o lo que sea, mientras tengan nota de exoneración. Las faltas se adecuan. Es escandaloso, pero no pasa solo en UTU, también sucede en Secundaria. Violan los reglamentos, que en caso de los bachilleratos de UTU indican que las faltas no pueden superar el 25% de las clases efectivamente dadas». Y otra más advierte: «Las faltas se sacan. Capaz que en algunos lugares ahora sucede un poco menos, porque estamos pasando la lista con las tablets y ahí es más complicado maquillar las cifras». Ninguno quiere que se publique su nombre. Todos temen represalias.

La UTU tiene diferentes modalidades de estudio dentro de las alternativas que son equivalentes al liceo: está el Ciclo Básico Tecnológico (en el que además de las habituales materias del liceo se ofrecen otras vinculadas a tecnología), Formación Profesional Básica (para jóvenes con 15 años o más, en el que se suman materias específicas según el área que se elija: deportes, carpintería, audiovisual, etc.), y el plan Rumbo (para mayores de 18 años que no lograron terminar sus estudios). En Ciclo Básico Tecnológico se está pasando lista con tablet. En los otros dos depende del centro.

Hay instituciones en las que, sostienen los profesores, se empezó a pasar con tablet y luego se cambió el sistema a mitad de año debido a fallas con los dispositivos. El uso de los instrumentos del Plan Ceibal también es un problema. «Hay estudiantes a los que les dan las computadoras un día y al otro ya no las tienen más», advierte un docente de una institución del barrio de La Teja.

Este año se cambió el reglamento para la Formación Profesional Básica y ya no importa la cantidad de faltas que tengan los estudiantes: estos pasarán igual de grado en caso de que logren tener las notas suficientes para hacerlo. Pero esto no debería correr para los alumnos que no consiguen buenas calificaciones.

En teoría, si un alumno tiene hasta tres bajas y entre 25 y 35 faltas, solo tiene que cursar esas tres materias libres. Si tiene entre cuatro y seis, con la misma cantidad de faltas, se va libre a todas. Y si tiene más de seis, repite el año. Sin embargo, un docente que trabaja en una institución de Maroñas explica cómo funciona el nuevo reglamento a la interna de las UTU: «Lo que se hace a veces es bajarles la cantidad de faltas para que no repitan o para que no tengan que dar exámenes libres», señala.

La directora del Programa de Educación Básica de UTU, Anabel Acosta, dice no tener conocimiento de que se borren faltas en la magnitud que lo denuncian los docentes, pero igual advierte que hay situaciones en las que, si no son más de 35 las inasistencias, «amerita» hacerlo.

«Lo que pasa es que el registro que te da la tablet a veces no condice totalmente con la realidad. Están los casos de los alumnos que pierden el ómnibus y llegan 10 minutos tarde, o los que tienen que dejar a sus hermanos chicos en la escuela, o los que por otro motivo viven una situación complicada porque están en un barrio difícil. Pero siempre es el grupo de docentes el que tiene la potestad de elegir lo que se hace. Son ellos», señala Acosta.

Desde fines del año pasado en adelante hubo una serie de cambios en el sistema que, según dicen los sindicatos, procuran hacerlo más permisivo y tornar menos exigente el pasaje de grado. «Quieren convertir los liceos en guarderías, en aguantaderos, donde no se aprende nada, donde pasan sin aprender, todo para que las cifras den», sostiene Martínez. Fenapes denunció esto a partir de la creación el año pasado de la Propuesta 2016, ideada por el actual Consejo de Secundaria —sin el apoyo de Jaureguy— y por la cual hay solo tres notas concebibles: Satisfactorio, Muy Bueno y Excelente. No hay Regular, no hay posibilidad de repetir de año. Solo un puñado de liceos empezaron a funcionar este año bajo este sistema, no más de 10, pero para los docentes es el principio de un plan que puede crecer.

A partir del año pasado, también en Secundaria empezó a funcionar un plan por el cual se les da una semana más a los alumnos con notas bajas. En esos días se intenta que los estudiantes logren los «resultados satisfactorios» para pasar de año, y en caso de que no lo hagan, recién ahí se decide si se los manda a examen. Para expertos en educación como Pablo da Silveira, del Partido Nacional, esto hace «que los alumnos no hagan nada en todo el año y luego se jueguen las fichas a un último examen». Y agrega: «Son todas maniobras que lo que buscan es maquillar las cifras, presentar buenos resultados cuando no los hay».

Hecha la trampa.

No obstante, al parecer, estas estrategias aún no alcanzan. Hay profesores que denuncian que en algunos centros de UTU los directores les están pidiendo a los profesores que no cuenten educación sexual y orientación vocacional como materias curriculares, o sea que estas no sean consideradas para el promedio de fin de año.

Acosta, del Programa de Educación Básica, admitió que pidió al Consejo de UTU que se implemente este cambio, aunque dijo que todavía no ha obtenido una respuesta. «Son espacios de taller donde no hay contenidos curriculares fijos, donde se trabaja desde otra dinámica y con otras estrategias. Si yo hablo de orientación sexual, que tiene más que ver con los derechos humanos, es muy difícil que pueda dar una evaluación», justifica la jerarca.

Esto no es lo mismo que opinan algunos expertos en educación. El exdirector de Educación, Juan Pedro Mir, dice: «La separación entre materias curriculares y extracurriculares es un nombre de fantasía. Hay que pensar en una educación comprensiva, integral, en la que sea tan importante aprender física como el desarrollo de habilidades sociales. Rechazó que haya materias curriculares y no curriculares. Es insostenible desde el punto de vista técnico y conservador —muy conservador— y desde el punto de vista ideológico. Es retrógrado afirmar que la educación sexual no es tan importante como lo son las matemáticas».

Da Silveira acusa «un cambio de doctrina». Sostiene que «antes se iba a clase para aprender; ahora se va a clase solo para ir a clase». Acosta, en tanto, dice que aunque tiene que haber un mínimo de aprendizaje, «siempre es mejor tener a los jóvenes en las instituciones educativas que en las esquinación,

Mir advierte que tres meses de vacaciones es demasiado

«Tenemos un calendario escolar que fija su fin de actividades en la segunda quincena de diciembre y comienza en la primera de marzo. El verano parece que no fuera un tema de las instituciones educativas. Con los hijos de los sectores integrados, que tienen familias, que tienen vacaciones, no pasa nada. ¿Pero qué pasa con los otros chiquilines? ¿Qué pasa con los que no tienen esto?», se pregunta Juan Pedro Mir, exdirector de Educación y miembro de Eduy21, un colectivo multipartidario de expertos que pide una serie de cambios en el sistema, que van desde la modificación de la currícula a aumentar los días de clase. «Yo no concibo la separación entre educación y cuidado —prosigue. La educación no es una guardería, una escuela no es un garaje; pero no es lo mismo que un niño juegue al fútbol dentro de una institución a que lo haga en la calle. Educar no es solo enseñar a dividir».

Sancionaron a directora por modificar promedios

Una directora de un liceo de Ciclo Básico de Secundaria fue suspendida por modificar los promedios hechos por los profesores. «La directora se defendió, dio a conocer datos valiosos, como que después de la reunión final había obtenido más información. Pero si una directora tiene más elementos, y entiende que un promedio debe modificarse, lo que se debe hacer es convocar de nuevo a reunión de profesores; no puede hacer modificaciones», explica la consejera en representación de los docentes, Isabel Jaureguy. Este año, la Justicia intervino en un reclamo realizado por los padres de una joven que había repetido de año en un colegio privado. Mientras inspectores de la ANEP le daban la razón a la familia, la Justicia decidió que estos no podían torcer el fallo de los docentes. Secundaria suele recibir 50 denuncias al año por quejas como esta. Otros cientos de casos se arreglan directamente dentro de las instituciones, con la mediación de los directores y adscriptos.

FERNANDO PELÁEZ – PRORRECTOR DE LA UDELAR

Más recursos para nivelación

-¿Los alumnos que llegan a las facultades están parejos en cuanto a sus conocimientos?

-A la UdelaR están ingresando casi 20.000 estudiantes por año. La diversidad de la institución (facultades, carreras, áreas, disciplinas, etc.) es enorme, así como las características de los estudiantes que ingresan. Así que eso depende de cada carrera según el perfil de ingreso que se espera y de una multiplicidad de factores. El tema es complejo y por lo tanto no puede admitir apreciaciones triviales sobre la problemática. La consagración del acceso y la permanencia en la educación terciaria de calidad (en particular universitaria), no es solamente un derecho universal, sino una pieza clave para el desarrollo de las personas y del país. Por lo tanto, debemos esforzarnos en multiplicar los esfuerzos para que dicha democratización sea real.

-¿Cómo se hace para nivelar el conocimiento de los estudiantes?

-Desde hace mucho tiempo, décadas diría, las facultades y servicios de la UdelaR vienen implementando diversos mecanismos de apoyo y de nivelación para los estudiantes que ingresan. Estas acciones se han incrementado en cantidad y calidad en la última década debido a la masividad, esto es, la falta de recursos adecuados para atender el deseable aumento de la matrícula. A modo de ejemplo, se han desarrollado actividades y talleres de apoyo, diversificación de modalidades de enseñanza, cursos paralelos o previos a los cursos habituales (como los “año 0” o “materia 0”, espacios de consulta y orientación, renovación de los planes de estudio, todo un amplio espectro de acciones diversas tanto por sus metodologías como por las especificidades de las disciplinas en cuestión. También algunos programas de coordinación con la Enseñanza Media Superior. Hay que resaltar el enorme crecimiento y la consolidación de los EVA (espacios virtuales de aprendizaje) que acumulan hoy unos 8.000 cursos y unos 250.000 usuarios. A nivel central, desde el Pro Rectorado de Enseñanza (Comisión Sectorial de Enseñanza) se desarrolla el Programa de Respaldo al Aprendizaje (Progresa), el ProEVA y el ProLEA, además de una serie de proyectos concursables anuales y bienales que tienen como objetivo disminuir la desvinculación y el rezago, fundamentalmente en los primeros años. Estamos hablando de un centenar de proyectos financiados por año. Entre ellos, el proyecto de “innovaciones educativas”, el de “elaboración de manuales didácticos” y el proyecto de “apoyo académico disciplinar para cursos de primer año donde se constatan mayores dificultades en los procesos de enseñanza y de aprendizaje o niveles críticos de masividad”.

Fuente de la Noticia:

https://www.elpais.com.uy/que-pasa/trampas-educacion-pasen-todos.html

 

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Venezuela: Disminuye número de alumnos de Educación en universidades

Venezuela/12 de diciembre de 2017/Por Olgalinda Pimentel/Fuente: http://www.el-nacional.com

En aulas cursan hasta 8 estudiantes en las distintas menciones. Este año se retiraron de la UPEL más de 10.700 egresados por la carencia de incentivos, según el rector.

Las aulas de las escuelas de Educación de las universidades están casi vacías porque son cada vez menos los jóvenes que quieren enseñar.

En la Universidad Católica Andrés Bello, por ejemplo, 350 bachilleres cursan las 7 especialidades de la carrera este año, 200 menos que en 2016, según datos de esa casa de estudios. En el salón de Keiber Camacaro, estudiante del séptimo semestre en Física y Matemáticas, solo hay otros 3 alumnos, pero en toda la mención de 8 semestres apenas hay 7 en total. “Quizá seamos la última promoción porque 4 o 5 nuevos ingresos no son suficientes para abrir un semestre, y eso es triste. Aunque las clases son más personalizadas, yo prefiero ver un salón lleno”, dice y recuerda que él, a los 17 años de edad, no esperaba estudiar Educación, pero un profesor de su liceo le estimuló. “Ahora puedo ver que los docentes en los liceos no infunden amor por la Educación, lo que hacen es aterrar a los estudiantes, sobre todo con las Matemáticas y la Física”.

Otros cuatro estudiantes cursan el 5° semestre de Biología y Química. “Comenzamos 6 en el 1° semestre, pero se fueron retirando”, afirma Abraham Ferrer, un joven que a los 20 años de edad ingresó al programa de becas El Maestro Soy Yo de la Fundación Andrés Bello de la UCAB, porque los test revelaban su vocación: “Esperaba ver un gentío para presentar las pruebas, pero no había nadie. Llegó otro muchacho y fuimos solo dos. Pensé lo mismo que ahora: hay una falla social; se subestima la profesión”.

Ricardo Morillo comparte el aula con otros 7 compañeros de 3° semestre de Ciencias Pedagógicas. “El país necesita Educación para hacer esperanza y por eso me gusta. Somos pocos, pero no me importa. Me gustaría empezar otra profesión, pero jamás dejaré las aulas”.

Un tema no resuelto. “En los últimos 10 años ha decaído sostenidamente en la UCAB el número de estudiantes interesados en estudiar Educación, y en la sede de Guayana es igual”, señala el decano de la facultad, José Francisco Juárez, quien confirma que la escuela, de haber sido una de las más demandadas en el año 1989, ha pasado a ser la que menos alumnos tiene, con una caída de 200 cada año.

En la Universidad Pedagógica Experimental Libertador, UPEL, que forma docentes en sus 8 sedes en todo el país, graduó poco más de 400 en un año. “La UPEL tenía un promedio de 14.000 a 15.000 egresados a escala nacional, y ha disminuido drásticamente en los últimos 2 años. La intención para aplicar ha bajado también. El muchacho que egresa del bachillerato dice: ‘¿Para qué voy a estudiar?”, lamenta Raúl López Sayago, rector de la UPEL. Advierte que a la par que egresan los nuevos profesores, cada año atiende peticiones de retiro para radicarse en el exterior.

“Este año firmé más de 10.700 documentos de docentes, y eso es muy grave. Y es que no ven la posibilidad de crecer profesionalmente y de vivir con dignidad. Esto es lo que está generando el déficit de profesores en el país”, asegura Juárez.

La situación impacta en liceos y universidades. El déficit de profesores en educación media diversificada está en su etapa más crítica en 21 años: se calcula que en Biología, Matemáticas, Física y Química está por encima de 50%, informó recientemente el Colegio de Profesores. Esto no solo ha obligado a padres a asumir esas responsabilidades en liceos donde estudian sus hijos, sino también ha propiciado que el gobierno, a través de programas y misiones, escoja a bachilleres sin experticia para intentar sustituir la figura del profesor.

En los dos últimos años en la Unexpo se han convocado entre dos y tres concursos de credenciales y de oposición, y la mayoría queda vacante. “Para 80% de la carga curricular no hay aspirantes a partir del 6° semestre. Para el programa Docente Contratado en Formación ningún egresado quiso postularse”, explica la rectora de la casa de estudios, Rita Áñez.

Las autoridades universitarias coinciden en que una confluencia de factores favorece la falta de estudiantes de Educación. Aparte del tema vocacional, está la errónea aplicación de políticas públicas a favor del docente, y la fuerte contradicción de que la gente quiere que sus hijos tengan el mejor profesor pero no quiere que sus hijos sean docentes, refieren.

“Hay una intencionalidad ideológica no tanto para desestimular, sino para responder al proyecto bolivariano. Con la migración y la movilidad, pensamos de dónde vamos a sacar a docentes de relevo; la mística se ha ido perdiendo”, advierte Juárez.

El dato

Educación para Transformar el País fue una de las siete propuestas de un foro de Cerpe, realizado hace dos años. “La necesitamos para superar la pobreza y producir una sociedad democrática e inclusiva. No se trata de una educación para participar mejor en el reparto de riqueza, sino para formar ciudadanos con educación de calidad que debe transformar radicalmente la deficiente escuela que se ofrece a los pobres”, señala el informe.

Becarán a 100 jóvenes bien preparados que quieran ser docentes

Una alternativa para superar el difícil de cursantes de Educación, a falta de la atención del Estado, era ofrecer becas, se plantearon en la UCAB. “Si no tenemos estudiantes bien formados no podemos hablar de educación de calidad y el país entrará en una crisis profunda, y la pobreza y nuestra incapacidad para superar los problemas estructurales seguirá profundizándose”, señala el decano de Humanidades y Educación, José Francisco Juárez.

Desde el 23 de octubre, la Escuela de Educación de la UCAB inició las preinscripciones para el programa especial Educa 20-20, mediante el cual se ofrece a bachilleres entre 17 y 24 años de edad 100 becas para estudiar la especialidad. El lapso culminará el 13 de enero de 2018 y 14 días después los aspirantes podrán presentar la prueba de conocimientos para iniciar los estudios. La iniciativa de las autoridades de la Compañía de Jesús y de la UCAB tiene como objetivo incorporar a las aulas docentes altamente capacitados.

Juárez precisa que habrá mecanismos de selección para evitar los ingresos sin verdadera vocación al apostolado de educar con calidad y con el compromiso de atender los sectores sociales menos favorecidos. Al egresar, las pasantías se realizarán en los colegios de Fe y Alegría.

Recordó que los estados con más pobreza son aquellos donde existe mayor deficiencia de profesores: “Esto indica que mientras no exista educación de calidad más difícil será que salgamos de la pobreza que se convierte en estructural”.

Esta no es la primera vez que la UCAB otorga becas a través de la Fundación Andrés Bello, e incluso la Fundación Polar. En 2011 iniciaron el programa El Maestro Soy Yo. “Siempre hemos tenido abiertas las puertas para quienes quieran estudiar Educación y no tengan la posibilidad económica para hacerlo”, señala Juárez.

Fuente de la Noticia:

http://www.el-nacional.com/noticias/educacion/disminuye-numero-alumnos-educacion-universidades_214923

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“La cuarta ola de la educación”

Por: José Manuel Restrepo

Participé en el Latino Impact Summit 2017 que realiza Naciones Unidas alrededor de los 17 Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS). El evento tuvo espacios de debate sobre América Latina, como el tránsito de ingreso medio a ingreso alto, la construcción de una región más equitativa, el emprendimiento y la generación de empresas, la infraestructura, la igualdad de género, el desarrollo de las ciudades, la innovación y la nueva realidad en los medios de comunicación, entre otros asuntos.

Un tema crítico, como era previsible, es cuál es y cuál debería ser el papel de la educación en el logro de esos ODS. Es un hecho que la educación, desde el hogar hasta la educación superior, juega un rol clave en la destrucción de pobreza e inequidad, el aumento en la productividad y el crecimiento, el mejoramiento en el bienestar de vida de las personas, la innovación y el emprendimiento, y, en general, la construcción de sociedades sostenibles y prósperas.

Sin embargo, y tal como lo expresara en dicho espacio, una educación que sólo avance en el aumento en la escolarización, sin involucrarse en otros asuntos, puede, por el contrario, aumentar la brecha de la pobreza y de la inequidad. La educación en la región ha experimentado al menos tres olas de cambio. Una primera ola anterior a los 90 que se concentró en aumentos en cobertura y fortalecimiento de la descentralización por la vía de más cobertura, en especial en la educación primaria y secundaria. Fruto de esta ola se lograron en promedio en ciertos niveles educativos coberturas del 70 al 90 %. En los 90 llegó la ola de preocuparse por la calidad y por la permanencia, esto último reduciendo formal o informalmente las tasas de repitencia de niños y jóvenes. Ya a inicios del nuevo siglo, la educación en la región se empieza a preocupar por la pertinencia de programas educativos para aumentar la competitividad y productividad de las naciones y por mayores niveles de eficiencia en el gasto público dedicado al sector, que para muchos países se acercaba al de países OCDE, pero sin los resultados de estos últimos.

El problema de fondo es que estas tres olas se han quedado a medias. Los aumentos de cobertura en promedio en primaria y secundaria, por ejemplo, no se dan en muchas poblaciones olvidadas de cada nación latinoamericana, construyendo mucha más inequidad. Los mejoramientos en calidad se han acompañado de falta de claridad sobre qué significa esa calidad, qué se requiere para lograrla y cómo evaluar sus avances. Los avances en disminución de repitencia han respondido más a modelos regulatorios que no llegan al meollo del asunto en problemas serios de financiamiento o de dificultades en competencias básicas. Y lo que queríamos lograr en pertinencia no ha dado fruto en una productividad mayor en la región, ni en la satisfacción de los mercados laborales respecto de lo que ellos reciben. Seguimos, pues, atorados en las tres olas, sin cerrar la página de ninguna.

El desafío mayor es que el mundo clama a América Latina la entrada a una cuarta ola, que ya no es el mañana sino que representa el hoy. Esta nueva ola obliga a hacer del aprendizaje y la experiencia del estudiante el centro de atención del modelo educativo; propone avanzar a una retención 2.0 en la que el desarrollo de competencias (duras y blandas) y nuevas formas de financiamiento aparezcan; incita a que los modelos educativos centrados en la educación en ciudadanía no sigan perpetuando la exclusión y matoneando la diversidad, y llaman la atención por una formación humanística como complemento indispensable del modelo que integra esa cuarta revolución industrial entre lo físico, lo tecnológico y lo humano. Una ola en la que lo objetivo de la educación (el dato, el examen, el indicador, el ranquin) da paso o reconoce más importancia a lo subjetivo de ella (la curiosidad, la felicidad, la pasión, el compromiso, el engagement, la responsabilidad, la ética y los valores).

El reto que sigue para Latinoamérica y sus líderes públicos y privados es cómo cubrimos las deudas pendientes de las olas anteriores y simultáneamente nos responsabilizamos de la nueva ola.

jrestrep@gmail.comTwitter: @jrestrp

Fuente del Artículo:

https://www.elespectador.com/opinion/la-cuarta-ola-de-la-educacion-columna-727485

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Educación en Bogotá: mejora la cobertura, ahora falta calidad

Colombia/12 de diciembre de 2017/Por: Mónica Rivera Rueda/Fuente: https://www.elespectador.com

Un reciente informe del BID sobre la educación en Latinoamérica pide mayor atención a los nuevos programas de educación superior en la ciudad.

La cobertura en la educación en Bogotá es una de las más altas del país y la región. Tanto en básica primaria como secundaria el alcance supera el 90 %, mientras que en la educación superior es del 86 %. Esto, en gran medida, se debe a que el sector público ofrece educación gratuita y a que la formación técnica, tecnológica y profesional cuenta con una oferta variada en la capital.

Además, la percepción de la ciudadanía sobre educación en Bogotá es alta. Según la última encuesta de Bogotá Cómo Vamos, el 65 % de las personas se sienten satisfechas con la formación que reciben sus hijos en primaria y secundaria y el 72 %, con la que reciben los jóvenes en educación superior. Pero, ¿qué tan bien está la educación?

De acuerdo con el último informe del Banco Interamericano de Desarrollo en América y el Caribe, denominado “Aprender mejor: Políticas públicas para el desarrollo de habilidades”, a pesar de que en la región se destina en promedio el 5 % del PIB para educación, algo similar a la inversión que hacen países desarrollados, al comparar la calidad los resultados son menores.

En el caso de Colombia se destacan las mejoras significativas en las pruebas Pisa, pero persisten las deficiencias en materias importantes. Según Carolina González Velosa, investigadora del BID, la mayoría de los jóvenes de 15 años tienen puntajes bajos en matemáticas, “o sea que no son capaces de resolver los problemas simples, usando formulas básicas o números enteros. En ciencias el caso es similar, pues tenemos a la mitad con resultados deficientes, lo que implica que no pueden explicar los fenómenos más familiares de la ciencia. La noticia positiva es que Colombia ha ido mejorando los resultados en estas pruebas. La noticia negativa es que hay mucho por hacer”.

Si bien una de las principales preocupaciones en la educación es el tema de las desigualdades sociales, este no es el único al que se debe apuntar. El estudio demuestra que hay una gran brecha entre un estudiante de Bogotá y uno de una zona rural, no sólo en el tipo de educación que reciben, sino en las decisiones que toman en cuanto a las instituciones y carreras que elegirán. Esto demuestra que ahora hay mayor cobertura y oferta en la educación superior, pero también que hay un reto en la calidad, una responsabilidad tanto de las universidades como de los colegios con sus graduados.

Un reciente estudio de la Universidad de los Andes con el Banco Interamericano señala que en los últimos años en el país ha habido una clara caída en la preparación académica de quienes entran a las universidades y esto se evidencia en que, a pesar de que la calidad de los programas es estable, el nivel promedio de las habilidades de los alumnos se redujo, porque no cuentan con las bases suficientes para acceder a la educación superior.

Esto se debe a que en el país se han creado nuevos programas de pregrado en áreas de conocimiento que tradicionalmente, a la hora de salir al mundo laboral, representan bajos retornos. “Están apareciendo nuevos programas con una rapidez impresionante. En la última década se duplicaron, lo que pone un reto muy grande para el sistema, que debe ser capaz de supervisar y asegurar calidad y una oferta más diversa”, asegura González Velosa.

Pero, más allá de la calidad, una preocupación sería en el retorno económico. Para la investigadora es evidente que en casos como el de Chile y Colombia hay carreras como las ingenierías, en las que si se suman los salarios del año, alcanzaría para restar lo que costó la matrícula de la universidad y el lucro cesante del tiempo que se estudió. No obstante, hay otras carreras que generan más pérdidas que ganancias.

González no cree que la solución esté en controlar los programas que generen bajos ingresos. “La educación ofrece ganancias que van más allá de los salarios. Lo que hay que asegurar es la calidad y que el sistema no genere frustraciones económicas. Un error del que debemos aprender es el de Chile, donde los estudiantes se endeudaron para acceder a una educación superior de calidad cuestionable”.

Ser Pilo

El estudio, además de poner en evidencia este panorama, dedica una parte a analizar el programa Ser Pilo Paga, del cual destaca, por un lado, la influencia que ha tenido en la calidad y en la permanencia de los estudiantes en la educación secundaria, y por el otro, la forma como “ha transformado a muchas universidades que tradicionalmente habían sido reservadas para las élites”. Eso sí, recomienda complementar estos proyectos con iniciativas que velen por la calidad de las universidades del país, para que la apertura en educación crezca de la misma forma, debido a que muchas veces los estudiantes de los nuevos programas obtienen puntuaciones en exámenes finales y salarios más bajos que los profesionales de carreras tradicionales.

Para esto el BID sugiere incentivar la formación en programas que sean coherentes con la realidad de las comunidades, ya que buena parte de la oferta en educación superior está desalineada con el sector productivo. “Por ejemplo, los estudios indican que en Colombia hay un déficit de personas con títulos tecnológicos, que cuenten con un título postsecundario de tres años”, manifiesta González.

Los retos son grandes. Se ha logrado aumentar la cobertura y el acceso a la mayoría de jóvenes del país, incentivándolos a seguir y retomar sus estudios a través de becas y programas como Ser Pilo Paga, que han mostrado efectividad, pero ahora el camino continúa por el lado de la calidad y la necesidad de formar profesionales en carreras tanto productivas para el país, como rentables para los estudiantes. “No es sólo pensar en la cobertura concentrándose únicamente en aumentar cupos. También es clave mejorar la calidad y el truco es no gastar más, sino gastar mejor”, concluye González.

Fuente de la Noticia:

https://www.elespectador.com/noticias/bogota/educacion-en-bogota-mejora-la-cobertura-ahora-falta-calidad-articulo-727681

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Argentina: Educación sexual en las escuelas: un 98% menos de docentes capacitados

Argentina/12 de diciembre de 2017/Por. Josefina Hagelstrom/Fuente: http://www.perfil.com

Mientras que en 2015 el Programa de Educación Sexual Integral (ESI) en escuelas realizó capacitaciones a 55 mil docentes en 14 mil establecimientos del país, este año las mismas se redujeron drásticamente y alcanzaron a sólo mil docentes de 500 escuelas.

Mientras que en 2015 el Programa de Educación Sexual Integral (ESI) en escuelas realizó capacitaciones a 55 mil docentes en 14 mil establecimientos del país, este año las mismas se redujeron drásticamente y alcanzaron a sólo mil docentes de 500 escuelas. Así se desprende de un informe presentado por el Observatorio de Derechos Humanos de la Ciudad de Buenos Aires, que analizó los datos proporcionados por el Ministerio de Educación nacional en base al programa. “Este año la inversión en el programa que se implementó por ley en 2006 fue de 12 millones de pesos menos que en 2015”, denuncian desde el ODH.

En el informe se remarca que en el programa trabajan 17 personas, y que las capacitaciones presenciales para docentes de todo el país pasaron de 55 mil docentes en 2015 a 1.050 en 2017. “Durante 2015 las capacitaciones se realizaron en 14 mil escuelas de diez provincias distintas. En 2017 llegaron a 500 escuelas en sólo dos provincias. En relación con los cursos dictados online, la cantidad de docentes fue de 16.914 en 2015 y 4.450 en 2017”, advierten.

Y con respecto a la inversión, se pasó de contar con $ 55.755.738; a $ 27.662.623 en 2016, y $ 43.211.136 en 2017. “Más allá de la reducción drástica en el presupuesto, nos llamó mucho la atención que, de lo destinado para este año, la mayor parte estaba para las capacitaciones online y que los cursos estuvieron dedicados a prevención de embarazos adolescentes. Esto plantea un cambio de paradigma, porque la ley aborda la educación sexual de manera integral, y se dejan de lado conceptos fundamentales en el marco de una ley que busca prevenir abusos en niñas y niños menores de edad, promover mayor equidad de género, respeto por las diversidades, y en las relaciones interpersonales”, dice Wilma Martínez, abogada del ODH.

Desde el Ministerio de Educación de la Nación, en tanto, sostienen que la Educación Sexual Integral está en agenda y que las capacitaciones masivas continúan en todas las jurisdicciones, de forma conjunta con los referentes de cada provincia.

“Se viene construyendo, con otros ministerios en conjunto, la participación de temáticas e indicadores que permitan avanzar lo que la ley, que ya cumplió 11 años, establece, y siga vigente en todas las escuelas y jurisdicciones. Seguimos trabajando con el mismo equipo, y cada provincia tiene referentes, a quienes convocamos para capacitaciones y para relevar las acciones que se llevan a cabo en cada una”, explica Viviana Dalla Zorza, de la Secretaría de Innovación y Calidad Educativa de la Nación.

La Ley de Educación Sexual Integral sancionada en 2006 establece y garantiza el dictado de la educación sexual integral en todas las escuelas, públicas y privadas, laicas y confesionales, en todos sus niveles, en todo el país.

Fuente de la Noticia:

http://www.perfil.com/sociedad/educacion-sexual-en-las-escuelas-un-98-menos-de-docentes-capacitados.phtml

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Colombia: Vicky Colbert recibió premio internacional de educación

Colombia/ 12 de Diciembre de 2017/Por: Mario Fernando Hurtado*/Fuente: http://www.eltiempo.com

El Yidan Prize es el segundo reconocimiento del sector más importante del mundo.

En Hong Kong, China, se hizo la entrega del Yidan Prize, uno de los premios más importantes del mundo en educación, a Vicky Colbert por su trabajo al frente del Escuela Nueva, un modelo educativo que se implementa en el campo colombiano.

El reconocimiento, patrocinado por la empresa Tencen, el mayor grupo de internet y tecnología de la China, tiene dos categorías: investigación y prácticas educativas. El primero lo recibió Carol Dweck, psicóloga de la Universidad de Stanford, por sus estudios que demuestran que empoderar la mente de los más pobres transforma la calidad de vida y el conocimiento, un modelo que inspiró en Colombia el programa Ser Pilo Paga. Y el segundo, Colbert quien ostenta haber sido viceministra de Educación, creadora y líder del modelo de educación multigrado de mayor impacto en el planeta y por el cual se le premió, Escuela Nueva. Un modelo que se implementó en Colombia desde la década de los setenta para resolver los problemas de la educación rural y que ha impactado a miles de familias.

Durante la ceremonia, los más de 400 invitados observaron un video de las montañas del Quindío, donde niños, profesores, y padres valoran la enorme labor de Escuela Nueva, y cómo con un modelo del aprendizaje colaborativo transforma la vida de miles de familias campesinas en Colombia.

Después, Vicky Colbert recibió el premio y expresó su aprecio por el reconocimiento mundial. Contó que Escuela Nueva se expande por el mundo, que ahora será posible llevarlo a las ciudades para cerrar las brechas de las periferias urbanas. Un colegio urbano en Calarcá Quindío es la prueba que 40 años después, Escuela Nueva es un modelo vigente, que no necesita de los discursos de las nuevas tecnologías y que sigue y seguirá transformando la educación del planeta.

«Me siento honrada y profundamente conmovida de recibir este prestigioso premio educativo Yidan Prize por el Desarrollo de la Educación. El reconocimiento que recibimos es una motivación más para continuar nuestro compromiso con la causa de la educación básica de alta calidad para todos los niños. En la Fundación Escuela Nueva, en Colombia y en muchos otros países del mundo, trabajamos para establecer escuelas asequibles de excelente calidad donde los niños, maestros y padres estén capacitados para aprender y contribuir a una cultura de paz y ciudadanía en su entorno «, dijo Colbert.

¿Qué es Escuela Nueva?

Un modelo que se implementó en Colombia desde la década de los setenta para resolver los problemas de la educación rural. Pocos docentes y pocas aulas. Así, se implementa un sistema donde el rol del libro de texto es fundamental. Tiene que ser lo más sencillo y práctico posible para que en una misma aula un profesor les enseñe a niños de diferentes grados. Además, tiene un valor adicional, empodera al niño, hacerlo un líder, que los más grandes guíen a los pequeños, sumergirlos en las prácticas ciudadanas por medio del gobierno escolar.

Mario Fernando Hurtado
* Invitado por Yidan Prize Foundation.
Hong Kong​@Hurtadobeltran

Fuente:

http://www.eltiempo.com/vida/educacion/colombiana-recibe-importante-premio-internacional-de-educacion-160264

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