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Protesta de Éric Toussaint frente a la desinformación de la cual deberían hacerse responsables varios medios de comunicación

Protesta de Éric Toussaint frente a la desinformación de la cual deberían hacerse responsables varios medios de comunicación

Por Eric Toussaint

Varios medios de comunicación argentinos afirmaron el día 17 de abril de 2020, que «Referentes y personalidades políticas, sindicales,…» de las cuales hago parte

«…firmaron una amplia convocatoria de respaldo a la decisión de la Argentina de ir a fondo en la negociación con los acreedores externos.»

Página 12 escribió: «También se destaca la firma del belga Éric Toussaint, portavoz de la Red Internacional CADTM» (https://www.pagina12.com.ar/260244-respaldo-a-la-renegociacion-de-la-deuda)

El portal digital Ámbito.com tituló: «Deuda: la propuesta del Gobierno sumó apoyo de personalidades» (https://www.ambito.com/economia/deuda/deuda-la-propuesta-del-gobierno-sumo-apoyo-personalidades-n5096275) y mencionó mi firma: «También se destaca la rubrica del belga Éric Toussaint, portavoz de la Red Internacional CADTM ».

Protesto contra esta campaña de desinformación. Ninguna lectura seria de la convocatoria en cuestión puede concluir que se trata de apoyar la manera en que el gobierno de Alberto Fernández lleva a cabo la negociación con los acreedores http://www.cadtm.org/Llamamiento-La-deuda-prioritaria-es-con-la-salud-de-los-pueblos

La convocatoria dice muy claramente que es necesario declarar «la suspensión inmediata del pago del capital y de los intereses de todas las deudas soberanas». Sin embargo, el gobierno de Alberto Fernández no cumplió con esa acción. Por lo tanto, afirmar, como lo hacen algunos medios de comunicación, que los firmantes apoyan la estrategia de negociación del gobierno es instrumentalizar una convocatoria con el objetivo de sostener al gobierno. Y es inaceptable.

La convocatoria anuncia que después de la suspensión de pagos, se tratará de «Impulsar acciones internacionales consensuadas para legitimar aplazamientos de pagos y quitas imprescindibles en las deudas públicas, ante organismos multilaterales y acreedores privados.»

Firmé esa convocatoria como tantas otras personas que había consultado como Julio Gambina y María Elena Saludas de ATTAC-CADTM Argentina o Jorge Marchini porque el texto afirmaba la necesidad de suspender, inmediatamente, todos los pagos de todas las deudas públicas soberanas. Para nosotros es una pre-condición, una cuestión previa a cualquier negociación.

Pero el gobierno de Alberto Fernández negocia sin haber declarado, previamente, una suspensión total de pagos, lo que repruebo al 100% ya que es contrario a los intereses del pueblo y de la Nación Argentina.

Y agrego un argumento muy importante: la convocatoria que firmé afirma que «« los países periféricos deberán generar decisiones —basadas en investigaciones y auditorias públicas previas, meticulosas y transparentes— que lleven al necesario control de legalidad y legitimidad de los compromisos financieros, los eventuales requerimientos vinculados a la anulación de los mismos, la condonación total o parcial de deudas, las reestructuraciones y reprogramaciones de pagos de la deuda declarada legítima.»

No obstante, el gobierno de Alberto Fernández se niega a apoyar la instauración de una comisión de auditoria de la deuda con participación ciudadana. Cuestión que también denuncio.

La víspera del día en que algunos medios de comunicación argentinos manipularon e instrumentalizaron mi firma y la de muchas personas totalmente sinceras, el diario suizo Le Courrier publicaba una entrevista que me hicieron en la que sostenía críticas muy claras a propósito de la orientación del gobierno de Alberto Fernández: https://lecourrier.ch/2020/04/16/le…. La entrevista finaliza con mi opinión en relación a la política del gobierno de Alberto Fernández con respecto a la deuda. A continuación está la traducción fiel de mi declaración publicada el 16 de abril de 2020 en respuesta a la pregunta del periodista del diario publicado en Ginebra:

«Argentina acaba de decidir posponer el pago de su deuda hasta 2024-2025. ¿Está dando el ejemplo?»

Éric Toussaint: «Esta es una medida totalmente incompleta. El nuevo presidente antineoliberal Alberto Fernández, que asumió el cargo en diciembre pasado, tenía todas las cartas en la mano para poner en marcha una auditoría de la deuda argentina controlada por los ciudadanos. No lo ha hecho. Los nuevos préstamos de su predecesor, Mauricio Macri, de 44.000 millones de dólares al FMI, fueron fuertemente impugnados, incluso mediante procedimientos legales, alegando que violaban la constitución.

El propio Alberto Fernández los había denunciado durante su campaña. Una vez en el gobierno, habría sido perfectamente legítimo que denunciara los acuerdos firmados. Pero prefirió entrar en negociaciones con el FMI y así, en efecto, reconocer la deuda contraída por Mauricio Macri. Desde entonces, la situación de la Argentina se ha deteriorado y ha entrado en una suspensión selectiva de pagos.»

También debo decir que el día 8 de abril envié a la redacción de Página 12 una propuesta de artículo de opinión pidiendo su publicación. El titulo era: ¿Por qué y cómo se ha de suspender inmediatamente el pago de la deuda para combatir el Covid-19?

Página 12 decidió no publicar este artículo de opinión [1], que luego fue publicado por el diario español Publico.es, el día 10 de abril:
https://blogs.publico.es/dominiopublico/31944/por-que-y-como-se-ha-de-suspender-inmediatamente-el-pago-de-la-deuda-para-combatir-el-covid-19/

Está claro que en mi artículo demuestro que considero como una absoluta necesidad la suspensión inmediata de todos los pagos de deuda soberana [2]

Página 12 tiene por supuesto el derecho de seleccionar las opiniones que publica pero su decisión de no publicar mi opinión para luego instrumentalizar mi firma a favor del gobierno se aparenta a una manipulación de la opinión pública. Espero que esto sea corregido porque el público de Página 12 lo merece.

Por supuesto, varios firmantes del http://www.cadtm.org/Llamamiento-La…, apoyan al gobierno de Alberto Fernández, pero no pueden instrumentalizar las firmas de los demás en una operación que es contraria al contenido de llamamiento.

Reafirmo lo siguiente: La extensión geográfica de la epidemia del coronavirus produjo una crisis sanitaria mundial y creó una situación totalmente nueva.

Existe un medio simple de liberar recursos financieros: consiste en suspender inmediatamente el pago de la deuda pública. Las sumas economizadas podrán ser canalizadas directamente hacia las necesidades prioritarias en materia de salud. Otras medidas muy fáciles que se pueden tomar para liberar recursos financieros son: establecer un impuesto de crisis sobre las grandes fortunas y los ingresos muy altos, imponer multas a las empresas responsables de los mayores fraudes fiscales, congelar los gastos militares, poner fin a los subsidios a los bancos y a las grandes empresas…

Los Estados pueden decretar de manera unilateral la suspensión del pago de la deuda, respaldándose en el derecho internacional y especialmente en tres argumentos: el estado de necesidad, el cambio fundamental de circunstancias y la fuerza mayor.

Cuando un Estado invoca un estado de necesidad, el cambio fundamental de circunstancias o la fuerza mayor para suspender el pago de la deuda, el carácter legítimo o ilegítimo de esa deuda no tiene ninguna importancia. Aunque la deuda reclamada al país fuera legítima, eso no impide, en absoluto, que suspenda su pago. Pero hay algo fundamental: la población de dicho país debe estar segura de que el dinero, efectivamente, liberado por el impago de la deuda, sea utilizado en beneficio de la lucha contra el coronavirus y contra la crisis económica. Eso implica que la población ejerza un control estricto sobre la acción del gobierno, que se movilice y que esté preparada para expresar enérgicamente su descontento si el gobierno no actúa a favor de los intereses del pueblo y debe estar preparada también para derrocarlo si fuera necesario.

Por otra parte, desde el punto de vista de la mayoría de la población, es fundamental que se organice una auditoria de la deuda con activa participación ciudadana con el fin de identificar las partes ilegítimas, odiosas e ilegales que deben ser anuladas en forma definitiva.

Las declaraciones de los jefes de Estado actuales o de los responsables de las organizaciones internacionales, sobre las necesarias anulaciones de las deudas, no hay que tomarlas en serio, y es evidente. Su único objetivo es de quedar bien ante la opinión pública. Los jefes de Estado siempre podrán decir a sus pueblos que trataron de obtener la anulación de la deuda pero que no lo consiguieron. Así que será necesario continuar pagando. En cuanto al FMI, también con la vieja cantinela desde hace décadas: afirma periódicamente que los acreedores deben anular una parte de las deudas pero, precisando, que como institución internacional, no puede renunciar a recuperar todo lo que se le debe. No es la primera vez que los más poderosos pronuncian amables discursos y, todos los casos, los efectos sobre el bienestar de las poblaciones son prácticamente nulos. En general, más bien son nefastos o funestos.

Actos y no discursos: suspensión inmediata y unilateral del pago de la deuda

Es el primer medio que un Estado puede utilizar con el fin de encontrar, bajo la presión y el control popular, los recursos financieros necesarios para combatir el coronavirus y los brutales efectos de la cada vez más grave crisis económica mundial.

Reorientar los gastos destinados al pago de la deuda y a otros gastos (militares, suntuarios, correspondientes a mega-infraestructuras que deben ser abandonadas o pospuestas) dando prioridad a la salud pública, estas medidas pueden conducir a un comienzo de cambio fundamental y saludable.

En efecto, un aumento radical de los gastos en salud pública tendrán, también, efectos benéficos muy importantes para combatir otras enfermedades.

Es el momento más adecuado para actuar, utilizando prioritariamente el poderosísimo instrumento de la suspensión del pago o la anulación de la deuda.

En cuanto al interés del pueblo argentino, es necesario señalar que los acuerdos firmados con el FMI son nulos, porque son contrarios al interés del pueblo y de la Nación. Hay que romper definitivamente con el FMI.

Notas

[1] El diario Le Monde de Francia lo publico https://www.lemonde.fr/idees/articl…

[2] Yo expresé la misma posicion respecto a la deuda de Mexico y al gobierno de AMLO: https://www.jornada.com.mx/2020/04/…

Eric Toussaint  es doctor en Ciencias políticas de la Universidad de Lieja y de la Universidad de París VIII, es el portavoz del CADTM Internacional y es miembro del Consejo Científico de ATTAC Francia. Es autor de diversos libros, entre ellos: Sistema Deuda. Historia de las deudas soberanas y su repudio, Icaria Editorial, Barcelona 2018; Bancocracia Icaria Editorial, Barcelona 2015; Una mirada al retrovisor: el neoliberalismo desde sus orígenes hasta la actualidad, Icaria, 2010; La Deuda o la Vida (escrito junto con Damien Millet) Icaria, Barcelona, 2011; La crisis global, El Viejo Topo, Barcelona, 2010; La bolsa o la vida: las finanzas contra los pueblos, Gakoa, 2002. Es coautor junto con Damien Millet del libro AAA, Audit, Annulation, Autre politique, Le Seuil, París, 2012. Coordinó los trabajos de la Comisión de la Verdad Sobre la Deuda, creada por la presidente del Parlamento griego. Esta comisión funcionó, con el auspicio del Parlamento, entre abril y octubre de 2015. El nuevo presidente del Parlamento griego anunció su disolución el 12 de noviembre de 2015. A pesar de ello, la comisión prosiguió sus trabajos y se constituyó legalmente como una asociación sin afán de lucro.

Fuente: http://cadtm.org/Protesta-de-Eric-Toussaint-frente-a-la-desinformacion-de-la-cual-deberian

Autor: Eric Toussaint

Fuente de la Información: https://rebelion.org/protesta-de-eric-toussaint-frente-a-la-desinformacion-de-la-cual-deberian-hacerse-responsables-varios-medios-de-comunicacion/

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Enseñar y aprender en Cuarentena

Enseñar y Aprender en Cuarentena

Darío Rubén Toledo

Mucho se ha escrito; y circulan (como se ha hecho costumbre) memes, videos o placas en las redes sobre las nuevas realidades que ha generado la surgente e imprevista situación de enseñanza-aprendizaje, a la que todos nos hemos tenido que enfrentar y resolver. El impacto ha sido diferente en cada uno de los niveles educativos. La experiencia de cada nivel e incluso de cada docente y alumno develaron realidades antagónicas a distintas escalas. Las carencias se hicieron más visibles, lo mismo que las desigualdades. Un giro polítco-educativo importante son las decisiones que intenta llevar adelante el Ministerio de Educación de la Nación. Chocó con la fragmentación del sistema educativo nacional. Cada jurisdicción desnudó la ausencia de una política educativa nacional, que por décadas distó mucho de ser equitativa, lo que potenció las diferencias laborales, estructurales. En síntesis, el acceso igualitario a derechos, por carecer, entre otras cosas, de un Convenio Colectivo para la Docencia Argentina. La pandemia nos encontró diferentes. Ahora, entre todos luchamos igual con variadas herramientas y estrategias, pero luchamos. La comunicación por las redes y las clases virtuales son las vedettes de este momento crítico. ¿Cuánto se hizo para estar preparados pedagógica y tecnológicamente para educar, para capacitar, para dotar de infraestructura, para garantizar el acceso a todos y a lo ancho del país y en el mundo? La realidad responde por sí misma. Cada familia tomó conocimiento y posición, porque tiene a uno o a más hijos en el sistema. Porque papás y mamás deben enseñar y no solo educar. No pueden eludir el rol y el tiempo necesario. Porque cada alumno se encontró con la pantalla para hacer más cosas que hablar, mensajear o jugar. Y no es que hacían solamente esto, pero nunca tuvo tanto tiempo la escuela en las redes y en la TV. Porque cada docente llevó el aula a su casa, a su computadora o teléfono. Porque sin conocer a sus nuevos alumnos está aprendiendo a conocerlos y educarlos con nuevos recursos (si es que los tiene o tienen sus alumnos), incluso cuando no tuvo acceso a la capacitación o fue parcial esa formación. Pero alumnos y docentes se igualaron en contextos de pobreza y en falta de infraestructura. Antes del Covid-19, una de las soluciones posibles para mejorar la calidad educativa era incorporar la computadora y el teléfono celular a la educación. La discusión también, en torno a ello, era la educación enlatada y las recetas externas. Se planteaba (todavía se hace), si la escuela podía ser virtual y el rol del docente del siglo XXI. Hoy, lo ha comprobado hasta el más desentendido, que la socialización en la escuela es fundamental en la educación y que los contenidos no se aprenden de la misma manera y no se enseñan de la misma forma sentados y enfrentados a una pantalla. Lo dijo el Ministro de Educación “la escuela es irreemplazable”. El tiempo de trabajo y de educación desborda la vida cotidiana y confrontan con la vida familiar. Ésta, es desafiada por las variables de intereses individuales y de los tiempos personales. Los horarios de trabajo y estudio también son críticos. Se ampliaron. De golpe un maestro se dio cuenta de que no puede comunicarse con varios de sus alumnos y se desespera. Pero la comunicación o consulta de cada padre y de todos sus alumnos también lo desborda. Le insume más tiempo y le exige más trabajo. Un profesor que trabaja en varias escuelas, tiene que hablar con cada uno de sus alumnos y algunos padres y en diferentes escuelas, en aulas virtuales, grupos de Whatsapp que abarcan un territorio más amplio y con demandas en horarios disimiles. No todos pudieron poner reglas y límites que ordenen tiempos de consultas y devoluciones. Lo que sí sucede es que la corrección de trabajos se transformó en la corrección de pruebas cotidianas y el tiempo no alcanza. Conclusión, se trabaja más, mucho más. Esto también iguala a padres, docentes y alumnos. Y por supuesto de la capacidad virtual y del acceso a distintos medios tecnológicos que tienen los distintos actores. Acá nos igualamos. Todos sufrimos los cambios y la manera de acomodarnos, los que sabemos y tenemos y los que no sabemos y no tenemos. Resultado, el COVID-19, el mundo, la realidad, la globalización, el capitalismo, como quieran llamarlo nos distancia, aun estando cerca. No siempre la tecnología te acerca y hoy eso se palpa. Quien queda afuera no lo dice. Quien no puede entrar por propia impericia tampoco. Además, quien sabe y no quiere (son los menos). El presente es un desafío que muchos docentes, alumnos y padres ya enfrentan y ponen lo mejor de cada uno. Esto también nos iguala. Es bueno que el Estado Nacional marque el camino y que las provincias acompañen. No siempre fue así, sino, cómo se explica tanta fragmentación del sistema educación nacional. Mientras la educación está en marcha y los maestros y profesores sostenemos la escuela pública, pese al esfuerzo, todavía muchos no tienen garantizada la educación. Es una deuda del Estado Nacional y de cada una de las jurisdicciones. ¿Alguien tiene dudas de que los maestros serán considerados y valorados de otra forma, luego de la pandemia? ¿Las familias recuperaron espacio y protagonismo? ¿La institución escolar tomó importancia o nunca la había perdido? ¿Seguirá la escuela siendo la misma? Seguramente todo cambiará. Mientras la lucha sea contra la pandemia, la igualdad se tradujo en el compromiso renovado, en unión y voluntad para superarse. El resultado final no será lo más importante. Lo más importante será cómo seguimos después. Debemos garantizar el derecho a la educación para todos y defender la educación pública nacional, que por décadas distó mucho de ser equitativa, lo que potenció las diferencias laborales, estructurales. En síntesis, el acceso igualitario a derechos. La pandemia nos encontró diferentes. Ahora, entre todos luchamos igual con variadas herramientas y estrategias, pero luchamos.   Darío Rubén Toledo. Sec. Gral de CISADEMS, Santiago del Estero- Argentina Acerca de Clio Comu

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Este artículo «Enseñar y aprender en cuarentena. Dario Rubén Toledo» se ha publicado originalmente en: https://revista.elarcondeclio.com.ar/ensenar-y-aprender-en-cuarentena-dario-ruben-toledo/?fbclid=lwAR1JtyPEPEpbSiehLYKRcZdxHZeoLdX1v7ACgnRADm3hEen18sMtwL43bGY.Si va a utilizar este texto cite la fuente: revista.elarcondeclio.com.ar
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Fuente de la Información: https://revista.elarcondeclio.com.ar/ensenar-y-aprender-en-cuarentena-dario-ruben-toledo/?fbclid=lwAR1JtyPEPEpbSiehLYKRcZdxHZeoLdX1v7ACgnRADm3hEen18sMtwL43bGY

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Nueva Reunión de Comisión Consultiva “Seguimos Educando”

Nueva Reunión de Comisión Consultiva “Seguimos Educando”

El día 18 de marzo se llevó a cabo una nueva reunión en el Ministerio de Educación Nacional, convocada en el marco de la Comisión Consultiva del Programa «Seguimos Educando».

La reunión comenzó con el reconocimiento del esfuerzo que está haciendo la docencia argentina en su conjunto para garantizar el derecho a la educación en las actuales condiciones, planteándose que esta situación merece ser tenida en cuenta como aprendizaje colectivo sobre la importancia de la escuela, del trabajo docente y de la necesidad de garantizar siempre las mejores condiciones para una educación de calidad, en estas condiciones, pero también cuando la crisis esté superada.

La CTERA participó de la reunión junto a los demás sindicatos y por la parte gubernamental estuvieron presentes las autoridades del Ministerio nacional, entre ellos el Ministro Nicolás Trotta, la Vice-ministra Adriana Puiggrós y los titulares de las subsecretarías, Educar SE, representantes del CFE. El motivo principal fue analizar el estado de situación y desarrollo de este programa que, en la primera semana de implementación, ya ha contado con una gran cantidad de consultas y visitas.

En representación de CTERA, el Secretario de Educación Miguel Duhalde manifestó que uno de los aspectos para seguir mejorando el programa es la necesidad de articular aún más con las respectivas conducciones provinciales ya que en muchas jurisdicciones también se están instrumentando los propios sistemas de educación a distancia para afrontar la situación crítica generada por la pandemia del coronavirus que motivó la suspensión de las clases en las escuelas.

Todos los participantes coincidieron en la importancia de garantizar que las estrategias pedagógicas desplegadas alcancen a la totalidad de los/as niños/as y jóvenes, cubriendo la diversidad de situaciones y la complejidad de nuestra realidad nacional. Para ello, se han pensado distintos dispositivos que van desde las plataformas virtuales, la televisión, la radio, la elaboración e impresión de cuadernillos y materiales para hacerlos llegar tanto a los sectores que disponen de medios digitales como a los que no, especialmente, en los sectores de mayor vulnerabilidad y para no generar más desigualdad de la que ya existe en nuestra sociedad.

Hubo acuerdo en convocar a una próxima reunión -con la modalidad presencial y/o remota debido a las previsiones sanitarias que actualmente se están instrumentando-, para planificar la “segunda etapa” del programa, pensando en la inminente extensión del periodo de cuarentena, estipulando nuevos plazos programáticos mensuales o bimestrales según vaya evolucionando la propagación de la pandemia y las medidas sanitarias que se tomen al respecto.

Para esta segunda etapa se prevé una mayor sincronización de la programación televisiva y radial de acuerdo a los formatos y prioridades educativas, estableciendo determinadas franjas horarias de emisión para desarrollar temas de las distintas áreas y disciplinas de conocimientos, organizados por niveles y grados de escolaridad. La idea es favorecer un mejor uso de los recursos disponibles, en función de las planificaciones docentes. En esta fase también se pondrá mayor énfasis en la formación docente para un mejor aprovechamiento y utilización de los recursos dispuestos en diversos formatos y presentaciones.

Desde los sindicatos manifestamos que ante problemas excepcionales, la docencia está dando respuestas excepcionales y que esas respuestas también requieren de un esfuerzo parejo, colectivo y del verdadero compromiso de todos los sectores para garantizar solidariamente el derecho social y humano a la educación y a la vida digna.

Buenos Aires, miércoles 18 de marzo de 2020

Sonia Alesso
Secretaria General

Miguel Duhalde
Secretario de Educación

Fuente de la Información: https://www.ctera.org.ar/index.php/educacion/item/3520-nueva-reunion-de-comision-consultiva-seguimos-educando

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Menos niños por curso, recreos diferidos y asistencia flexible: Los parámetros del consejo asesor para un retorno escalonado a clases

Menos niños por curso, recreos diferidos y asistencia flexible: Los parámetros del consejo asesor para un retorno escalonado a clases

El consejo asesor de expertos acordó tres condiciones epidemiológicas que se deberían cumplir en las comunas para reabrir los colegios, y ocho requisitos que los establecimientos deberían acatar para mantener la seguridad de los alumnos, entre ellos, la flexibilización de la asistencia.

“El retorno a clases va a ser gradual. Nosotros estamos trabajando en una lógica para que se vuelva a clases en términos graduales con una serie de criterios, de tal manera de que se pueda combinar la necesidad de tomar medidas sanitarias con la importancia de volver a clases presenciales, porque son mucho más efectivas”.Así, el ministro de Educación, Raúl Figueroa, se refirió hoy al plan de retorno escalonado a clases que está diseñando, y que permitirá que 3,6 millones de escolares vuelvan a las aulas, tras la crisis sanitaria declarada en el país.

Las clases están suspendidas hasta el 27 de abril, pero dado que el peak del coronavirus ocurriría recién esa semana, es prácticamente un hecho que la suspensión de extenderá. “Es poco probable que (el regreso) sea el 27 de abril”, dijo Figueroa.

¿Cuándo reabrirán los colegios? Los ministerios de Educación y Salud están monitoreando el tema, pero el Consejo Asesor Covid-19, compuesto por nueve infectólogos y expertos que asesoran al Gobierno, propuso parámetros para saber cuándo regresar a clases y de qué forma hacerlo.

En la sesión del 6 de abril, los especialistas detallaron tres criterios para reabrir los colegios: que el número de reproducción del coronavirus sea igual o menor a 1,5 (este es el número promedio de contagios nuevos que genera un caso y hoy se sitúa cerca de ese nivel); que haya una reducción sostenida o una ausencia de casos nuevos durante 14 días; y que los casos sin trazabilidad (es decir, sin que se sepa cómo se contagiaron) no sea superior al 10%, es decir, que reduzca consistentemente, pues hoy es del 33%.

“Asimismo, se sugirió promover el desarrollo de estudios de seroprevalencia en lugares donde haya habido brotes y sin brotes; si los resultados de estos estudios en lugares con brotes arrojan seroprevalencia de 60% o más, podría considerarse su liberación (de ese lugar)”, dice el acta.

Una vez que se cumplan esas condiciones epidemiológicas, dicen los expertos, se podría reabrir las escuelas de forma paulatina. Para ello, los asesores acordaron que los colegios deben cumplir con ocho recomendaciones:

  1. Contar con alcohol gel, agua y jabón y toallas de papel para el secado de manos.
  2. Usar mascarilla dentro de la clase, incluyendo al profesor.
  3. Reducir el tamaño de los cursos, para aumentar la distancia entre los asientos.
  4. Escalonar la asistencia, así como la hora de ingreso, los recreos y la hora de almuerzo, para reducir la interacción entre alumnos. Lo mismo debe observarse entre profesores y personal administrativo.
  5. Pesquisar síntomas respiratorios y de temperatura corporal al ingreso a los colegios, para profesores, alumnos y asistentes administrativos y definir un protocolo de acción frente a la detección de personas con síntomas respiratorios.
  6. Mantener el aseo y la desinfección de las superficies.
  7. Contar con protocolos o guías prácticas de aseo y desinfección de recintos escolares, incluyendo la periodicidad recomendada. Este debe ser realizado por el Ministerio de Salud.
  8. Flexibilizar o eximir los requerimientos de asistencia a estudiantes portadores de enfermedades de riesgo y a aquellos que comparten el hogar con adultos mayores o enfermos crónicos.

Esto último es relevante, considerando que 386 niños en edad escolar están contagiados de coronavirus.

En la sesión donde se acordaron estos parámetros, también se sugirió “priorizar el reingreso a clases de los alumnos que pueden llegar caminando a los recintos escolares, para reducir el riesgo de desplazamiento en transporte público”.

Según fuentes del Gobierno, estas recomendaciones de los expertos han sido consideradas en las reuniones que han sostenido los ministerios de Salud y Educación para elaborar el protocolo de ingreso a clases.

Diagnóstico y nivelación

La directora de Pedagogía en Educación Media de la U. Diego Portales, Ruth Arce, dice que estas sugerencias del Consejo Asesor Covid-19 “son acordes a lo que sabemos de esta emergencia. El regreso escalonado a clases es algo que se debe evaluar, pero es correcto, porque no sabemos cómo será el comportamiento” de la enfermedad.

Según estas indicaciones, es más probable que los escolares de zonas rurales vuelvan a clases antes, pues viven en zonas donde la incidencia del coronavirus es menor. “El factor geográfico es importante. Si todo el sistema escolar vuelve inmediatamente a clases, eso haría que el sistema sanitario se vuelva más frágil aún”, advierte Arce.

Hasta ahora, lo que se sabe es que, una vez que los niños vuelvan a las aulas, el Mineduc aplicará un plan de un diagnóstico, para ver el nivel de aprendizaje de los alumnos; habrá una etapa de nivelación para todos los colegios del país; y se realizará una priorización curricular, para que este año se aborden los contenidos más esenciales.

Esta “operación retorno” no se acabará este año, sino que continuará en 2021, cuando el Mineduc realice una nueva evaluación para detectar qué lagunas de conocimiento se han resuelto y cuáles no. La idea es abordar los baches de aprendizaje que se producirán este año y los que se arrastran de 2019.

Fuente de la Información: https://www.latercera.com/la-tercera-pm/noticia/menos-ninos-por-curso-recreos-diferidos-y-asistencia-flexible-los-parametros-del-consejo-asesor-para-un-retorno-escalonado-a-clases/PTWRO4AJURHGNFDCEK65CDW2HM/

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Sutep pide que entreguen laptops a maestros para mejorar educación a distancia

Sutep pide que entreguen laptops a maestros para mejorar educación a distancia

Pese a los esfuerzos del Ministerio de Educación, a través de la plataforma “Aprendo en casa”, las primeras semanas de clases virtuales se evidenciaron serios problemas, según Sutep.

El Sutep (Sindicato Unitario de Trabajadores en la Educación del Perú) demanda la entrega de laptops a cada maestro para mejorar el proceso de aprendizaje a distancia, que se ejecuta actualmente con los ocho millones de escolares de colegios a nivel nacional, en el marco de la pandemia por el nuevo coronavirus SARS-CoV-2.

Según la organización, los primeros días del programa de educación a distancia que desarrolla el Ministerio de Educación (Minedu), en medio de la emergencia nacional, revelaron serios problemas de coordinación por la falta de implementos tecnológicos adecuados, hecho que impide desarrollar sesiones virtuales de manera adecuada.

“Para garantizar la cercanía y efectividad de la labor del docente, comprometido con sacar adelante a sus niños, el gobierno debe entregar una laptop a cada maestro del país para el desarrollo y monitoreo de sus alumnos», indica un comunicado oficial del Sutep.

«También es vital que se promueva el uso de las TIC y que el Ministerio de Educación realice capacitaciones a los maestros”, expresó el secretario general del Sutep, Lucio Castro Chipana.

El dirigente remarcó que el 55% de docentes no ha sido capacitado en el uso de las Tecnologías de Información y Comunicación (TIC), un hecho que disminuye la adaptación del plan curricular a través de internet.

“Necesitamos capacitaciones y actualizaciones para desarrollar sesiones sobre TIC en el aula y usar las herramientas digitales adecuadas para la educación a distancia. El Minedu tiene que garantizar un programa de capacitación permanente, así como entregar laptops al magisterio», precisó.

En ese sentido, saludó el Programa de Actualización Docente que ha iniciado la Derrama Magisterial, institución previsional de los maestros, de forma gratuita, con opción a la certificación por las horas acumuladas.

Los cursos permitirán desarrollar competencias digitales básicas implementando estrategias didácticas como la grabación de videos y el uso de recursos educativos online. El dirigente también reclamó la participación de los auxiliares de Educación en el seguimiento a las sesiones de educación a distancia para asegurar el óptimo cumplimiento del plan curricular.

“En este punto es vital el soporte pedagógico de dichos especialistas sin embargo, en muchas regiones, se les está dejando de lado”, alertó.

Indicó que en esta fase del proceso los docentes tienen que reportar semanalmente a las UGEL datos sobre las condiciones económicas, educativas y sociales de los estudiantes, tarea que debería estar a cargo de los auxiliares, pues el trabajo conjunto e integral es vital en estos momentos.

Fuente de la Información: https://larepublica.pe/sociedad/2020/04/15/cuarentena-por-coronavirus-sutep-pide-que-entreguen-laptops-a-maestros-para-mejorar-educacion-a-distancia/

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Coronavirus en Argentina: fuertes contrastes en la educación a distancia según la escuela a la que va cada chico

Coronavirus en Argentina: fuertes contrastes en la educación a distancia según la escuela a la que va cada chico

Hace casi un mes que las clases están suspendidas. La situación no es igual en todas las escuelas del país. Muchas familias hablan de falta de seguimiento y pocos contenidos. “Google se convirtió en el docente”, dicen. Otras se muestran más conformes sobre cómo está funcionando el sistema.

“El problema es la maestra de inglés que no manda nada”. “Es un desorden absoluto”. “Nuestro maestro es Google”. “Ahora somos mamás y maestras, no tenemos ni un segundo”. “Todos los contenidos son repasos del año pasado”. “Las docentes no saben usar la tecnología aún”. Dicen algunas madres cuando les preguntan por cómo es la educación virtual de sus hijos en tiempos de cuarentena. La situación no es igual en todas las escuelas públicas del país, sin embargo, en algunas la falta de organización y de seguimiento son denominadores comunes.

“Los primeros días la escuela no mandó nada, recién esta última semana enviaron más actividades”, explica. Mara confiesa que su hijo está bastante desocupado y que suele resolver todo dos horas antes de la fecha de entrega, aunque no siempre porque algunas actividades le llevan más tiempo. Sabe que las clases virtuales no son una opción porque no todos los alumnos cuentan con Internet y lo entiende. Solo pide un poco de organización porque la institución manda tarea en cualquier momento o son sobre temas que no llegaron a dar. “Nadie estaba preparado para esto. Esa es la verdad”, finaliza.

La mamá de dos chicos que asisten a una escuela pública de Almagro (que prefiere mantener el anonimato) asegura que el sistema que comenzaron a implementar desde que se suspendieron las clases no está dando resultado. “Las primeras dos semanas mandaron muchos ejercicios y después muy poco. Los envían por mail a una madre responsable”, subraya. No hay clases virtuales porque la directora explicó que no todos los chicos tienen computadoras o Internet y no quieren dejar a nadie afuera. La mujer, que no quiso dar su nombre, remarca como principal problema que “los chicos perdieron el contacto con sus maestros”. No hay video, ni audios. Son los padres los que se tienen que sentar a explicarles todo. “Le tuve que pedir ayuda a mi hijo de séptimo para que me muestre cómo hacer las divisiones”, subraya.

“Ahora quieren que mandemos por foto las tareas para que puedan hacer una devolución, pero mientras tanto lo corregíamos nosotros”, resalta. Además, cuenta que su hijo menor se muestra reacio a aprender porque piensa que “la maestra le va a explicar distinto”. “No les están encontrando la vuelta”, finaliza.

“Mi hijo está como mucho cuatro horas por día resolviendo las consignas que le corresponden. Yo lo hago copiar a una hoja la actividad que le enviaron en PDF para que demore más tiempo”, resalta. Además, afirma que a medida que hacen las tareas es ella la que corrige. “No me dijeron qué tengo que hacer con el cuadernillo cuando esté completo, si van a evaluarlo o no”, critica. Por último, afirma que una de las principales dificultades es que al no tener contacto con los docentes es ella la que le tiene que enseñar o explicar lo que no entiende. “Yo no lo puedo ayudar porque aprendí de otra manera”, finaliza.

Elizabeth (49) tiene dos hijos. Uno va a primer grado de la escuela N° 13 Ignacio Lucas Albarracín y otra a tercer año de la escuela Normal Superior N° 10 Juan Bautista Alberdi. “No le mandaron material y le hacen hacer mucha tarea”, destaca. Cada alumno busca en distintas fuentes por Internet porque es la única manera que tienen al no contar con un cuadernillo o un libro. “Creo que ‘buscá en Internet’ no es una buena respuesta por parte de los profesores”, reprocha Elizabeth. Además, su hija le envía dudas y preguntas por mail a los docentes que responden tarde. “Yo no soy maestra no sé como enseñarles a mis hijos”.

En la escuela de su hijo, apenas suspendieron las clases, les dijeron que iban a mandarle un cuadernillo que nunca llegó. Les envían fotocopias por mail y “no tienen en cuenta que nosotros no tenemos impresora y que está todo cerrado por la zona”, destaca. “Entiendo que es una situación difícil para todos, pero las actividades están mal encaradas”, finaliza.

La educación virtual de las escuelas públicas en el interior del país

La situación se refleja también en distintas ciudades del país. Lucía (34) de La Paz, Entre Ríos, tiene dos hijos que van a la Escuela N° 1 José de San Martín. “Las primeras actividades estaban ligadas al coronavirus y les pedimos que cambiaran de tema porque ya se trataba demasiado”, explica. Si bien depende la materia Lucía cuenta que en general reciben tareas cada quince días solamente, que sus hijos resuelven en una o dos tardes. “No tienen un seguimiento. Todo queda en el cuaderno”, reprocha.

Además, resalta que no aprenden nada nuevo, sino que están repasando temas del año pasado. Ella usa el cuadernillo que le recomendaron de Nación y los programas de la TV Pública. “Hay temas que no sé cómo darlos”, confiesa. Además, resalta que faltan más herramientas tecnológicas. “Creo que con una video conferencia sería más divertido para ellos”, concluye.

En ese sentido, Lucía (38) de Santa Rosa de Calchines, Santa Fe, cuyo hijo asiste a la Escuela N° 6093 Paraná Medio critica el contenido que le dan. “Está en sexto grado y el poco material que le dan son actividades para chicos de tercero”, explica. A ella le mandan una vez por semana mediante WhastApp. “Yo tengo impresora y se me hace más fácil, si no tienen que copiar desde el celular y se les dificulta”, cuenta. Además, dice que refuerza los contenidos con lectura de libros y otras actividades. “Yo entiendo que es una época de reposo, pero es muy poca tarea y debería ser más acorde a su edad”, finaliza.

Nuria (29) es de Comodoro Rivadavia, Chubut y tiene dos hijos. Uno de 12 años que va a la Escuela N° 796 Antonio Berni y una de 5 que va al Jardín de Infantes N° 406. “En el de mi hija mandaron actividades la primera semana y nunca más”, reprocha. La falta de contenido y seguimiento también es la principal crítica que hace Nuria. “Tuve que salir yo a comprar el cuadernillo que recomendó Nación para tener algo de material que darles”, remarca. Ellos usan un sistema que se llama ClassRoom en donde suben los trabajos que deben realizar los alumnos en PDF. No conocen a todos los profesores ya que solo cuatro se presentaron adecuadamente y enviaron contenidos. “De matemática, por ejemplo, no subieron nada”, critica.

Nuria dice que Google se convirtió en el maestro de la casa. “No podemos consultar con nadie entonces investigamos por ahí”, explica. Las tareas de su hija menor son muy difíciles de llevar a cabo porque “piden materiales muy específicos que si no tenés una mercería o librería no los encontrás en tu casa”, resalta. Sobre la escuela de su hijo manifiesta que es muy poco el contenido y que no lo comentan ni lo corrigen.

Nuria sabe que esta situación no se da en todas las escuelas públicas de la ciudad. “A los padres nos faltan contenidos y aptitudes porque no estudiamos para maestros, pero hacemos lo que podemos”, finaliza.

Mejores experiencias

Otras familias resaltan lo aceitado que está la educación a distancia a pesar de haberse producido en medio de una emergencia. Por ejemplo, la familia de Octavio, que está en séptimo grado de la Escuela Primaria Nº 24, en Almagro. Su mamá, María Laura Arnejo, dijo estar sorprendida para bien que está funcionando el plan de educación a distancia. «Pensé que iba a ser más complicado. Estamos muy conectados a través de las redes y bien organizados», dijo.

«Mi hijo tiene la notebook que le entregan a los chicos de escuelas públicas. Los días previos a la suspensión de clase, cuando algo se sospechaba, empezaron a bajar cuentos a esa computadora», dijo María Laura. Y cuenta que la directora del colegio llama a alguna mamá o papá y esa persona escribe en el grupo de padres. Por ese mismo medio, hacen consultas.

Simón tiene 14 años y va a tercer año en la Escuela de Educación Técnica N° 7 de Avellaneda. Ahí usan Google Classroom y, según su mamá Evangelina, por ese medio lo llenaron de actividades. «Se bajó la app, tiene una clave, va entrando por área y ahí encuentra las tareas. Los trabajos los puede escribir en Word y después copiar y pegar en la plataforma o hacerlos en papel y mandar foto. Tiene cosas para hacer de Física, Química y Matemática», precisa.

Su hermana Muriel está en cuarto grado en la Escuela Primaria Nª 68, donde aprovechan unos manuales que lograron distribuir antes de la interrupción de clases. «La maestra le avisa a algún padre el ejercicio que toca para el día y esa persona lo manda al grupo de WhatsApp en el que estamos todos. Yo intento supervisar sus tareas«, dice Evangelina.

La mirada de los docentes, en diversas realidades

Victoria Serral es maestra de séptimo grado en la escuela pública 4 DE 3, del barrio de Monserrat, donde van chicos del barrio y también de la villa Rodrigo Bueno. Cuenta que ahora está armando guías de actividades, con la intención de que lleguen a todos, aunque no lo puedo garantizar.

“En la población con la que trabajo no todos tienen Internet ni computadora, por eso busco alternativas. Lo que hago es subirlas a la plataforma Edmodo (pero solo entran un 25% de los chicos). Además, las paso en una lista de mail que armamos, pero no todas las familias responden. Y también las dejo en la fotocopiadora que queda a metros de la escuela. Calculo que el 30% de los estudiantes dependen de que su familia se acerque a comprar la fotocopia. Pero no puedo asegurar que lo estén haciendo”, cuenta.

Fedra Urquiza Viola es docente de cuarto grado en otra escuela pública de la Ciudad. A través de Edmodo envía actividades de Prácticas del Lenguaje, Matemática, Ciencias Sociales, Ciencias Naturales y Educación Sexual Integral. “Si bien es difícil llegar a todos los alumnos y alumnas porque no siempre cuentan con Internet en sus casas, logré contactarme y que hagan lo pedido. Sé que las familias hacen un esfuerzo muy grande. Algunos chicos y chicas incluso hacen la tarea en la carpeta y suben la foto a la plataforma para que pueda corregirles. Logré ver sus dibujos y producciones escritas con su letra. Muchas veces también las suben en archivos de Word”, cuenta.

Guadalupe López da clases en segundo grado del Normal 2 “Mariano Acosta”. “Usamos Edmodo. Trabajamos la construcción de audiolibros, compartimos cuentos que tenían que leer solos o con la familia. La idea es reconstruir esas historias, que pueden narrarlas grabándose para que otros escuchen. Así, además del contenido escolar, busco que estén más cerca, romper la barrera virtual”.

“La mayoría de mis alumnos tienen computadora e Internet, pero los que no tienen pudimos lograr que las autoridades les acercaran las tareas. En esos casos, se pueden comunicar de todas formas por WhtasApp y así logramos tener contacto y vínculo con la familia”, agregó.

Cecilia Muñoz da clases en una zona humilde de Bandera, a 270 kilómetros de la capital de Santiago del Estero. La mayoría de los chicos allí no tienen computadora ni Internet, pero ella diseñó estrategias para no perder el contacto con ellos.

Cuenta que lo primero que hizo fue preparar las actividades a mano, o en fotocopias de libros, y las dejaba en el colegio, para que padres y madres fueran a buscarlas. A los que tienen WhatsApp le enviaba el material por celular. Después al documento le agregó un link con videos de YouTube, “para que los chicos tengan algo audiovisual”, y más adelante otro link que dirige a actividades interactivas que hay en la Web, con las respuestas que ya salen en forma automática. Lo último que hizo fue grabarse a sí misma dando clases.

Clara Samman da clases en la primaria de la escuela ORT, en Almagro. “Hemos encontrado diversos canales para estar cerca. Además de las clases digitales, sumamos encuentros virtuales con grupos reducidos de alumnos para enriquecer las propuestas. También transmisiones en vivo, llamados telefónicos personalizados y enlaces a los proyectos trabajados a través de la propia plataforma de ORT”, cuenta.

¿Cómo respondieron los chicos y las familias? «Algunos pidieron un poquito de ayuda para hablar frente al resto del grupo en los encuentros virtuales, por ejemplo. Las familias reconocen el trabajo, acompañan a sus hijos y piden ayuda o consulta dudas que genera este nuevo formato», dice.

Eugenia Racedo es directora del colegio Norbridge, también de Capital. “Nos pusimos a trabajar de manera virtual con todos nuestros alumnos a través de la plataforma Moodle, que permite la educación a distancia y de las clases interactivas a partir de las aplicaciones Zoom y Meet. Los docentes han preparado videos explicando temas de la currícula como si estuvieran frente a la clase, abrieron foros con instancia de consultas, y habilitaron también la posibilidad de tener mensajes privados con los alumnos», cuenta.

Y agrega que «la respuesta de alumnos y familias fue buena. A un porcentaje mínimo de alumnos les cuesta seguir. Nos comunicamos con las familias, y vimos que en algunos casos se trataba de médicos que están trabajando todo el día, y en otros porque hay una computadora en la casa y los padres están haciendo home office”.

Informe: Camila Magnano

Fuente de la Información: https://www.clarin.com/sociedad/coronavirus-argentina-fuertes-contrastes-educacion-distancia-escuela-va-chico_0_fhg56NNd1.html

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OVE Entrevista a Fernando Lázaro “En la historia aprendida no hay negros, ni putos, ni travestis ni trans, ni pobres”

OVE Entrevista a Fernando Lázaro

“En los debates educativos, no estamos tensionando las lógicas de poder, a los colectivos de excluidos; ello se muestra cuando en la historia aprendida no hay negros, ni putos, ni travestis ni trans, ni pobres”

Luz Palomino y Luis Bonilla-Molina entrevistan en exclusiva para OVE

 

Reunirse con Fernando es un homenaje a la alegría, es recordar que solo se puede luchar acompañado de una sonrisa. La potencia de su carcajada es solo comparable con su decisión para adelantar los más inusitados proyectos de educación popular. Aún recordamos las visitas a la antigua fábrica recuperada procesadora de aluminio en Buenos Aires, convertida en escuela abierta, en Bachilleratos populares, proyecto en el cual ha participado Fernando Lázaro junto a un hermoso colectivo de pedagogos populares. Esa fábrica que forma parte del movimiento de empresas recuperadas por los trabajadores y las comunidades, ante la debacle económica de comienzos de siglo XXI, es memoria viva de otras formas de resistir a la furia del capital.

Fernando es docente e investigador de la Universidad Nacional de Luján en el área de Educación de Adultos, co-fundador de los Bachilleratos Populares de Argentina, miembro de la CEIPH (Cooperativa de Educadorxs e Investigadorxs Populares Histórica) y Coordinador del Bachillerato Popular Maderera Córdoba. Además, es miembro del CEAAL (Consejo de Educación Popular de América Latina y el Caribe).

Es un prolífero autor de libros y artículos referentes a las Educaciones Populares y a las Pedagogías Críticas.

Entre anécdotas, balances de proyectos, bocetos de otros tantos sueños por venir y un café porque no teníamos mate a la mano, decidimos conversar con este importante pedagogo popular. Tuvimos que robarle horas a la cuarentena del Coronavirus para poder entrevistarlo. En OVE publicamos este intercambio, que estamos seguros será de importancia para quienes luchan por otra educación posible, así como para las nuevas generaciones de maestres. Como él prefiere que se le llame, bienvenidos a la lectura de las reflexiones de este educador popular de Argentina y militante social de América Latina.

 

Fernando, cuéntanos un poco tu historia de vida, ¿Cómo llegaste a la educación popular? ¿Cuál es tu balance personal de tu militancia en este campo?

Desde muy joven y por cuestión casi hereditaria, abracé la lucha por una justicia social, por los que menos tienen. Entonces, mi entrada a la adolescencia me encontró con pocos años, pero con ganas inmensas de cambiar este mundo, en un contexto en plena dictadura donde gente cercana iba desapareciendo. Comencé a militar en un espacio político cuyo lugar físico era un sótano de Ciudad de Buenos Aires, donde entrabamos con contraseña.

La educación popular vino por añadidura; ya habiéndose ido la dictadura sangrienta comienzo a militar en los barrios dando apoyo escolar. Aún Freire para mi, era un nombre que sonaba lejos, pero muy lejos, y mis primeras practicas tenían que ver con apoyo escolar a les niñes para poder “adecuarse a esa educación normativa y tradicional”.

Ante exclusiones varias comencé a preguntarme si esa educación, la misma educación que se implantaba para los sectores más pudientes era beneficiosa para les pibes de los barrios que poco y nada tenían para comer.

Y ante esas preguntas compañeres con mas historia me empiezan a acercar varios libros, entre ellos “Pedagogía del oprimido” y, unos años mas tarde, las técnicas participativas para la educación popular del grupo alforja. Y allí es desde donde comienzo a abrazar la lucha por una educación popular, camino que me llevó a transitar carreras todas que tenían que ver con la docencia. Pero en los profesorados y en la academia no encontraba esta mirada, sino como adecuarnos lo mejor posible a estas políticas publicas del Estado.

La crisis del 2001 pegó muy fuerte en Argentina y los sectores populares salieron a decir, a hablar, a hacerse ver, es allí donde con un grupo de compañeros y compañeras, militantes docentes y, teniendo como referencias varios procesos de América Latina (escuelas zapatistas de Chiapas, el MST en Brasil, la experiencia de la DINEA en Argentina) empezamos a pensar en construir nuestras propias escuelas de jóvenes y adultos y adultas (que era y es el sector mas marginal del sistema educativo). Impulsamos y fuimos parte de organizaciones y movimientos sociales autogestionandos, que en nuestro caso se desarrolló como escuelas medias para los sectores populares, con autonomía por parte del Estado, pero exigiendo salario docente y título para les estudiantes.

Era impensado en un sistema educativo como el nuestro (centralizado, vertical y burocratizante) poder llevar adelante tamaña propuesta. Así fue como nacen en el año 2004 los Bachilleratos Populares. Y fue ese poder militante que irrumpió desde las bases, el que me hizo encontrar mi lugar y mi sentido de docente militante, desde esa educación popular emancipadora, transformadora, feminista, revolucionaria, liberadora.

Cuando hablamos de una educación popular feminista no estoy diciendo que el contexto actual genera esa categoría, el feminismo es histórico también desde la educación popular. Recuerdo una frase de Mariátegui donde dice que el feminismo, como idea pura, es esencialmente revolucionario, y lo estaba diciendo desde décadas atrás…digo, estaba planteado, que no lo hayamos tomado es otro debate.

 

Desde ese recorrido, ¿Cuáles consideras que son los elementos más significativos de la crisis educativa en tu país?

 

Argentina viene transitando muchas crisis y en uno de los sectores donde mas se manifestó fue en la educación. El dato más crudo y objetivo es que 14 millones de jóvenes y adultos están por fuera del sistema educativo, lo cuál nos muestra a las claras esa crisis.

Desde el Estado, a excepción de dos años (del 73 al 75), que para la educación de adultos fueron muy significantes, nunca ha habido políticas publicas desde una lógica popular pensando en los sectores populares.

En Argentina y me atrevo a decir que, en América Latina, no estamos revisando nuestras practicas y los contenidos, no estamos teniendo en cuenta que asesinan a mujeres todos los días, que nuestras estudiantes travestis y trans no tienen un lugar, no solo en la historia, sino en nuestro devenir diario de escuela.

Tal vez suene fuerte lo que digo, pero creo que la escuela, así como la conocemos hoy, es el espacio donde se concentran y se generan las mayores desigualdades sociales. Pasó del discurso de ascenso social, ascenso económico, a convertirse en una maquina que lo que hace es generar aquello a lo que pocos pueden acceder.

Una de las categorías que el Banco Mundial puso de moda, o mejor dicho exigió que se trabajara y se tuviera en cuenta, fue la inclusión. Con esa categoría, cual mensaje evangelizador, se intentó sacar a les pibes de sus barrios y meterlos en la escuela. Y a ese pasaje lo relaciono con una nueva forma de conquista; en vez de cambiar “espejitos de colores por oro”, terminaron cambiando, por ejemplo, hambre por un pedazo de pan, harapos por ropa escondida bajo el guardapolvo de algún rico, pero sobre todo nos obligaron a ser parte de una “nueva religión”, la de las prácticas escolares hegemónicas.

No puede existir inclusión cuando el conocimiento valedero sigue en manos del poder; no existe la inclusión cuando las crisis educativas son siempre crisis para los pobres, que sufren los pobres. Los de arriba no pasan esas crisis, por eso hablar de crisis me lleva a pensar solo en la crisis de los que no pueden acceder a una escuela que eduque para otras realidades, que no pueden acceder a las nuevas tecnologías desde sus casas, y ni pensar de aquellos que no tienen ni siquiera casa. Para esos 14 de millones de excluidos no quiero esta inclusión. Resulta paradójico en Argentina que quienes se exceden de faltas queden “libres”; de mas esta decir que acá Foucault, con los debates que podemos hacerle, esta mas que bienvenido.

Desde sus orígenes la escuela se erige en base a la configuración de límites bien definidos, de maneras tales que suelen existir como campos diferenciados de otros. Campos en el que funcionan códigos, reglas y capitales específicos, que se dispone a negociar con otros campos, en la medida que esos movimientos son necesarios para su propia supervivencia, siempre en virtud de las posibilidades brindadas por su estructura interna. De esta forma, en la escuela tradicional hay formas de subjetivación predeterminadas, que posicionan a los sujetos en virtud de esas relaciones especificas entre un adentro y un afuera.

Entonces, cuando las crisis económicas, políticas y educativas suben a los botes a quienes portan la posibilidad de remar y dejan ahogándose a los otros, no hay inclusión que valga, porque a los que quedan en el mar ya les llegara el momento que desde allí construyan un tsunami imparable. Y cuando pase esto cabria preguntarnos, si las organizaciones, los movimientos sociales, los colectivos de educación popular, feministas, etc. estaremos preparados para resistir y luchar contra la crisis de los ricos y comenzaremos por fin a luchar desde las crisis desde los que menos tienen. Me cuesta pensar las crisis educativas sin tener en cuenta la cuestión de clase.

Nunca vamos a poder confiar en la inclusión cuando viene del Banco mundial y pasa por un Estado capitalista. La inclusión tiene que partir desde abajo hacia arriba, tiene que ser revolucionaria y tiene que abrir paso a una disputa al conocimiento hegemónico.

 

A partir de tu experiencia y reflexión desde el campo popular ¿Cuáles son los mayores problemas que presenta la formación docente?

Siempre comento que el mayor problema de la formación docente es el problema político, parto desde allí. Y allí entra el debate sobre el papel docente en un proceso de construcción de conocimiento.

La formación docente en Argentina esta construida desde una lógica universalista, psicologista, cuyo objetivo es el enseñanza y aprendizaje dentro de un sistema patriarcal, blanco, heteronormativo, donde no existen las clases ni las identidades.

En estas condiciones de partida ¿Como formamos un docente contrahegemónico? Sobre todo, cuando aún en los debates educativos, no estamos tensionando las lógicas de poder, a los colectivos de excluidos; ello se muestra cuando en la historia aprendida no hay negros, ni negras, ni putos, ni putas, ni travestis ni trans, ni pobres o si estos últimos están, están romantizados, solo aparecen como pobreza romantizada, o estigmatizados.

¿Cómo podemos pensar una escuela dentro de un barrio muy pobre, con docentes que vienen de afuera del barrio, atravesado por una academia que sigue haciendo prevalecer los valores y saberes hegemónicos?

Desde el campo popular es menester rescatar todas las experiencias alternativas que existieron y, algunas que existen aún en América latina y el Caribe. Exigir, interpelar y arrancarle al Estado la posibilidad de generar espacios donde podamos empezar a pensar, con los sujetos con quienes trabajamos. Que las categorías adolescentes, niñeces, adultez, dejen de ser categorías naturales, ni psicológicas, que aprendamos que estas categorías se construyen desde una cuestión de clase.

La formación docente tiene que estar cruzada por los debates políticos y anclada en una pedagogía critica; digo una, dentro de un universo de varias, porque tampoco creo que una misma pedagogía, por mas critica que sea, tenga que ser base común para todo un abanico de sujetos cruzados por múltiples vulnerabilidades.

 

¿Qué ha significado para ti la crisis del COVID-19? ¿Considera que las medidas que se adoptaron en materia educativa afectan al derecho a la educación?

Lo que nos muestra la pandemia es la expresión de la desigualdad educativa y que los derechos a la educación siguen siendo para los sectores privilegiados.

Pero acá hago un parate, para expresar también mi posición como educador popular y mi autocritica.

No hay instancia más importante para un educador popular en países capitalistas cruzados por las diferencias y desigualdades sociales, que el encuentro con el otro y la otra. Existe lo virtual, existen las políticas públicas en Argentina que están embarcadas en propuestas virtuales, pero no podemos dejar a un lado el hecho concreto que los grupos más pobres están yendo a las escuelas para comer. ¿Que está pasando con aquellos que no tienen ahora un bocado de pan para llevarse a la boca? Esta lógica de contención y solución parcial a la brutal explotación a la que están siendo sometidos los padres de estos chicos, deja fuera de todo proceso educativo respuestas para las desigualdades.

El gobierno anterior liderado por el ex-presidente Macri, dejó sin efecto un programa, que más allá de las críticas que podamos hacerle, daba la posibilidad de que muches estudiantes tuvieran su netbook. Este programa fue desmantelado, en medio de críticas miles, ya que en muchas de estas casas no había internet, pero las maquinas estaban programadas con algunas actividades.

Esta pandemia nos muestra como se profundiza esas desigualdades, si entendemos el derecho de la educación como un derecho de todes, tenemos que decir que en Argentina actualmente no existen condiciones para ir a un modelo de educación virtual universal. Los sectores medios y acomodadas no solo tienen la posibilidad de poder transitar por foros, redes, plataformas y de por si todo lo que comporta el bagaje familiar; pueden comer, pueden estar bajo un techo. ¿Pero les pobres? ¿les humildes de los barrios?

Realmente estoy transitando un momento de mucha angustia porque son les estudiantes populares les que están sufriendo más. Dado el aislamiento social que comporta la contención del Coronavirus, ello hace que no podamos generar ni contar con el punto de encuentro que surge con la presencialidad. Nuestra posición, en nuestras casas, es justamente pelear porque esos derechos también, para que cualquier política educativa parta de nuestres estudiantes, de quienes están allá abajo, bien abajo.

La pandemia vino a atarnos las manos y los pies, a desnudar la categoría de derechos. Es momento de tensionar todo, incluido este tema; no hay derechos cuando existen desigualdades brutales y no hay derechos cuando sigue siendo una cuestión binaria.

Creo que es en estas urgencias donde nuestro accionar tiene que estar más firme que nunca. Tenemos que estar y luchar en este viejo mundo que se muere, mientras el nuevo no termina de nacer. En esos intersticios, en estas pausas forzadas, surgen monstruos, como decía Gramsci, y tenemos que estar listos para enfrentarlos. Si esta pandemia es uno de ellos, libraremos la batalla que el mismo genera como un huracán en el caribe.

La pandemia ha demostrado la fragilidad del sistema, su imposibilidad, su vulnerabilidad. Aunque esto ya se había dicho antes, se había señalado con anterioridad, pero los acontecimientos de estas últimas semanas, presionan para la construcción de alternativas. El debate actual ha mostrado las desigualdades educativas, ha hecho que se expongan a flor de piel, ha hecho que se muestre como aumenta la brecha y la desigualdad ya existente.

 

 ¿Cuáles sería la ruta para construir alternativas a la crisis educativa? ¿Algunas propuestas?

Hay una necesidad urgente de generar una revolución cultural, social y política.  Estas dimensiones son constitutivas y se asumen desde las pedagogías críticas, tanto en el plano filosófico como en los saberes de los y las maestres. También, las educaciones populares vienen edificándose en el plano de la praxis, a partir de diferentes postulados.

El grito colectivo que anuncia el emerger de un cambio radical es posible gracias a la desnaturalización del capitalismo y del patriarcado. Pero comprenderlo demanda la descolonización de nuestro sentido común, que seamos impulsores y militantes de la tarea de abrir caminos a otras formas de conocimiento y formas de ser también, liberados de modelos eurocentristas y androcéntricos.

Nuestras agendas de transformación tienen que partir de la incorporación del feminismo y las cuestiones de género como proyecto político, la urgente necesidad de sumar la cuestión de los pueblos originarios y la cultura negra marginada; y el compromiso con la justicia social, el reconocimiento, la solidaridad, la sostenibilidad y la lucha por una sociedad más justa y más igualitaria. Se trata de sostener el sentido pedagógico de la resistencia, en un marco de lucha en la calle.

Reflexionar sobre la participación democrática es fundamental, Freire ya lo planteaba cuando decía que cuanto mas crítico es un grupo humano, tanto más democrático se convierte. Creo que de eso se trata también, de fomentar la crítica como ejercicio constitutivo de la acción transformadora.

Y aunque quieran no voy a negarme a soñar, soñar otra realidad desde el compromiso, la ética, la estética, el activismo, la alegría; con la voz y con el cuerpo, con las voces colectivas y los cuerpos enlazados, con los diferentes colores, lenguas e identidades, con las banderas y la multiplicación de naciones que habitan en ellas, con el barro, el sudor y los callos en las manos.

Es necesario, que cuando rompamos las puertas para escuchar cómo se llama este espacio: esas “otras voces en educación”, no haya pandemia que nos detenga; ¡estoy hoy más que seguro que nunca, desde nuestras trincheras en América latina, que ¡¡¡ venceremos!!!!

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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