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Venezuela: Gremios docentes convocan a una protesta nacional el jueves 16 de enero

Redacción: El Informador

Una protesta nacional para el próximo 16 de enero,  fue convocada este jueves  por  las Federaciones Nacionales de Educación a través de un  boletín signado con el número I.2020.

La actividad convocada es en conmemoración por el mes del educador y también la lucha por sus reivindicaciones laborales por parte de los docentes.

La concentración será frente al Ministerio de Educación en Caracas y en cada región del país se realizaran frente a las zonas educativas.

En el comunicado agregan que se declaran en la continuidad de la emergencia sindical, por lo tanto hacen un llamado a sus miembros para que realicen asambleas en los centros educativos y que cada docente sea informado de las actividades planificadas en el mes del educador.

En el mismo  boletín divulgado las Federaciones  hacen un llamado al ministro de educación Aristóbulo Iztúriz, para que antes del 15 de enero, Día del Maestro, les dé respuesta a las demandas de los trabajadores de la educación, expuestas en los documentos que fueron entregados durante el año 2019.

Fuente: https://www.elinformador.com.ve/destacada/gremios-docentes-convocan-a-una-protesta-nacional-el-jueves-16-de-enero/

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La tríada del embrutecimiento en Colombia

Por: Renán Vega Cantor

La función fundamental de un libro crítico radica en develar los mecanismos, abiertos o sutiles, de la dominación y la opresión, sin importar ni el tema, ni la dimensión temporal, ni la escala espacial del asunto que se estudie. Esto es lo que hace Efrén Mesa en el libro que ahora presentamos y cuyo tema central es el de las implicaciones de la enseñanza de la historia patria en la vida cotidiana de los habitantes de un lugar profundamente conservador y católico, como lo es el municipio de Aquitania (Boyacá), conocido antes como Puebloviejo, en la época de la Violencia (1946-1965).

Es necesario destacar tres coordenadas principales de esta obra. Primero, los vínculos estrechos entre historia patria, religión y educación cívica, como pivotes de una forma de enseñanza que reafirma el poder de la jerarquía católica y de los terratenientes en la sociedad colombiana. Segundo, los nexos entre la política nacional y lo local, a través de los discursos de los políticos conservadores y de los representantes de la iglesia católica, generadores de odios, sectarismos, exclusiones y violencia. Tercero, la consolidación de la intolerancia cultural, por medio de discursos incendiarios de políticos, afiliados principalmente al partido conservador, y de obispos y curas que generan y legitiman una práctica criminal (a nombre de la pretendida superioridad de los valores religiosos y morales que defienden las jerarquías católicas y los directivos y militantes del partido conservador) que se manifiesta en el asesinato, la persecución, el destierro, la estigmatización y el señalamiento de todos los que son considerados como enemigos de la “patria” y de los sacrosantos valores de la religión católica y de la propiedad privada. Esto viene acompañado de la construcción de un imaginario anti-comunista, con el cual se legitima la persecución de esos enemigos, todos los cuales, pese a las diferencias que puedan tener, son englobados bajo el mote de “comunistas”, que deben ser erradicados de la tierra colombiana, empezando por los liberales, presentados como la encarnación del “demonio rojo”.

 La triada que embrutece: historia patria, religión y educación cívica

Una de las grandes desgracias que hemos padecido los colombianos desde finales del siglo XIX, más exactamente después de 1886, fue la imposición de la religión católica como credo oficial, promovido por el Estado, lo cual le dio un poder inusitado a un estamento privado, la jerarquía católica, en los órdenes ideológico, simbólico, educativo, cultural… En el terreno educativo esa religión adquirió un poder desmesurado en cuanto el control y disciplinamiento de los cuerpos y de los espíritus y eso fue posible mediante la implementación de unos saberes dogmáticos y escolásticos, entre los cuales sobresalía la enseñanza de la doctrina religiosa, como materia obligatoria en todas las instituciones de educación del país, lo que vino acompañado de la condena de todo aquello que fuera considerado laico o no confesional, porque no correspondía al “orden divino” del credo católico.

La enseñanza de la religión se convirtió en el soporte de la dominación ideológica y cultural de la iglesia católica y también en uno de los filtros que determinaba quien debía ser considerado como un “buen cristiano”, lo que tenía consecuencias en materia de acceso a la educación, a los empleos públicos y a la participación en cualquier instancia de la sociedad. Esa enseñanza religiosa inculcaba la sumisión, la obediencia, la aceptación de las desigualdades sociales como algo natural, y el respeto irrestricto a curas y obispos y a lo que emanara del Vaticano. Se exaltaba la existencia de un orden sagrado e incuestionable, al que había que someterse sin chistar. Era una enseñanza dogmática sobre ese orden superior y pretendidamente divino que se plasmaba en el catecismo del padre Astete, donde a los estudiantes solamente se les pedía memorizar y repetir las formas canónicas establecidas, sin atreverse a cuestionar, preguntar y mucho menos dudar. Todo lo que decían los manuales de religión era cierto y valido por petición de principio y, en consecuencia, incuestionable.

Bajo esta misma lógica estaba construida la historia patria, cuyos manuales estaban escritos a imagen y semejanza de los catecismos religiosos. No por casualidad durante varias décadas en Colombia se enseñó una materia que se denominaba historia sagrada, la cual simplemente pretendía convertir en procesos reales los acontecimientos imaginarios y literarios, en el mejor de los casos, que se encuentran en la Biblia o en los Evangelios y buscaba establecer unas pautas de conducta ejemplarizante derivada del culto a los santos.

Por eso, cuando en 1936 se efectuó una temerosa reforma educativa, religiosa y constitucional durante el primer gobierno de Alfonso López Pumarejo, que tocó someramente el poder de la iglesia católica, sus altas jerarquías y las principales dirigentes del partido conservador condenaron cualquier intento de alterar sus intereses como algo que iba contra los valores de la nacionalidad, y anunciaban la defensa de esos valores religiosos a sangre y fuego, si era el caso. Este es uno de los antecedentes tempranos de la violencia sectaria y partidista que se va a desencadenar en el país después de 1945. Y bajo este prisma se construyó la historia patria durante la República Conservadora (1886-1930), que no fue seriamente cuestionada durante la República Liberal (1930-1946) y siguió siendo dominante en la educación colombiana hasta la década de 1970. Esta historia patria se distinguía por rendirle culto a los grandes hombres (machos), militares, curas, conquistadores, los cuales eran presentados como seres divinos y sobrenaturales, siendo sus herederos quienes eran los dirigentes conservadores o fungían como altos jerarcas de la iglesia católica. La historia patria exaltaba el individualismo, las grandes hazañas y gestas guerreras, de los héroes que con su sacrificio engrandecían la patria. Aquí también, como en los catecismos, se le exigía al alumno que creyera dogmáticamente en esas hazañas y para ello lo único que debería hacer era memorizar fechas, datos, nombres y luego repetirlos como loro amaestrado.

En cuanto a la educación cívica no pretendía formar ciudadanos sino buenos cristianos, pasivos, obedientes e intolerantes, que nunca cuestionaran ni la riqueza, ni el poder terrenal de unos pocos, ni la desigualdad, sino que consideraran que todos esos asuntos eran normales y naturales, porque Dios lo había dispuesto así. La autoridad viene y emana de Dios y los buenos cristianos, a los que se les inculcan los valores de la sumisión, la obediencia y la creencia dogmática en lo que les dicen quienes se proclaman como portadores de la verdad, deben someterse con la cabeza baja, porque todos los que representan a Dios merecen respeto y obediencia, en el hogar, en la escuela, en la parroquia, en la vereda, en la cabecera municipal, en el Departamento o en el país.

Por supuesto, esta triada del embrutecimiento generaba unos individuos pasivos, obedientes, sumisos y, lo que es peor, dogmáticos, con un horizonte mental bastante limitado y conservador, dispuestos a obedecer las órdenes del cura o del gamonal local o del político incendiario de la dirección nacional del Partido Conservador, que llamaban a oponerse a cualquier intento de tocar su poder terrenal, mediante cualquier reforma, como la educativa, por limitada que fuera. Y la reacción fue brutal, como lo ejemplifica en Boyacá el caso de Fray Francisco Mora Díaz, quien sostenía que “la escuela sin religión será para Colombia lo que ha sido para otras naciones: semillero de criminales, fábrica de libertinos y suicidas; antros de donde saldrán los traidores a la patria, porque quien reniega de su religión, con más razón se avergonzará del pedazo de la tierra que lo vio nacer”.

Esa triada del embrutecimiento presentaba a la desigualdad, la intolerancia, el racismo, el fanatismo como fenómenos naturales, resultado de designios divinos. En las zonas agrarias, las más pobres, donde el poder espiritual del cura de parroquia era indiscutible –poder que era complementado en la escuela por el maestro de religión y de historia, a veces encarnado también en los propios sacerdotes–, esos discursos reforzaban la injusticia y la desigualdad.

Todos los aspectos mencionados son estudiados con detalle y rigor por Efrén Mesa, mediante un trabajo sistemático y exhaustivo de fuentes, entre las que sobresalen los textos escolares, los programas oficiales de estudio y las declaraciones de políticos y de curas sobre la enseñanza confesional.

Los vínculos entre el odio político nacional y la violencia local

Un segundo aspecto que debe destacarse de este libro radica en la manera cómo se analizan los nexos existentes entre lo nacional y lo local, en el período que va desde mediados de la década de 1930 hasta finales de la década de 1950. Más exactamente, se develan los mecanismos, tenues y, a primera vista, difíciles de percibir, entre la política nacional y local, entrelazada por el poder de la palabra, principalmente en su forma oral y en menor medida escrita, de los dirigentes políticos del partido conservador y de los representantes de las altas jerarquías católicas. Es en el centro del país, concretamente en Bogotá, donde se hacen las principales invocaciones contra el reformismo liberal de López Pumarejo, por la boca y la pluma de Laureano Gómez, los Leopardos y otros miembros del conservatismo en el lado “civil” y las altas jerarquías de la iglesia católica por el lado religioso. Entre los dos sectores existe un tácito acuerdo de oponerse a cualquier reforma que intente tocar los intereses de los grandes propietarios y los privilegios en materia de educación y de control de los cuerpos que ejercía la iglesia católica.

La oposición en Bogotá, plena de odio, de mentiras, de embustes, adquirió un carácter incendiario, que recurrió a todos los mecanismos para legitimar su cruzada salvadora, que era presentada como la defensa de la patria católica, que estaba en peligro por la emergencia de un proyecto comunista, representado supuestamente por la fracción lopista del partido liberal. Ese discurso del odio, cuya máxima expresión era el diario conservador El Siglo, no estaba circunscrito a Bogotá y sus alrededores sino que llegaba hasta los rincones más distantes de la geografía nacional, y era reproducido a escala departamental por políticos subalternos y por obispos, y luego a escala local por gamonales y curas de parroquia.

En el caso del Departamento de Boyacá, el personaje que más claramente encarnó ese odio banderizo y sectario a cualquier reforma liberal fue el sacerdote dominico Francisco Mora Díaz, quien a través de El Cruzado (nombre terriblemente exacto) difundía las mentiras y odios nacionales a escala regional y luego los curas lo repetían en sus misas y los profesores de religión, de historia y de educación cívica en las escuelas de pueblos y veredas. Este fue uno de los instrumentos prácticos y reales mediante el cual se encadenó lo dicho en Bogotá, que llamaba por ejemplo a matar liberales, masones y comunistas, y los crímenes que se empezaron a llevar a cabo después de 1946 en veredas y villorrios de provincia, con el regreso de los conservadores al control del Ejecutivo, tras la victoria de Mariano Ospina Pérez.

De ese cruzado que era Francisco Mora Díaz dijo Agustín Nieto Caballero, insigne pedagogo liberal, que era como Laureano Gómez pero vestido de sotana y partidario como este de la violencia. Y eso era evidente, porque a propósito de la Reforma Constitucional de 1936 ese cruzado señaló que era “un reto al pueblo católico”, porque a “la escuela cristiana han opuesto la escuela laica, al matrimonio católico el concubinato público, o lo que es lo mismo, el divorcio”. Ante eso, advertía que “primero correrían ríos de sangre antes de consumarse la inequidad” y el deber era oponerse porque “quien permaneciere en actitud pasiva, ya es un traidor al credo religioso”. Un macabro anuncio que por desgracia se haría realidad a los pocos años.

Palabras como estas dichas por un cura, con gran influencia en Boyacá, no se las llevaba el viento, sino que eran atendidas como ordenes marciales por militantes del partido conservador que se encargarían de perseguir y masacrar adversarios, ante el visto bueno de los curas y obispos que decían que matar liberales no era pecado.

Ese discurso del odio se vio reforzado por los acontecimientos del 9 de abril de 1948 que para los curas y los conservadores fue una conspiración comunista, con participación liberal, y frente a la cual se dio la consigna de acabar con los nueveabrileños, porque encarnaban los peores designios que se habían hecho desde 1936, cuando se anticipaban los efectos destructores de la reforma educativa liberal. Después del 9 de abril queda abierto el camino para que los odios sectarios y banderizos que se habían difundido desde años antes fueran plasmados en la persecución y el asesinato de los liberales, identificados en una forma maniquea como comunistas y enemigos de la nacionalidad colombiana y de sus valores cristianos. Por ello, no sorprende que en Aquitania y otros lugares de Boyacá, el mismo 9 de abril y en los días subsiguientes emergieran grupos organizados y armados de campesinos conservadores, conducidos por políticos conservadores o clérigos católicos, que recorrían los caminos persiguiendo liberales, gritando a viva voz “Viva Cristo Rey”, “Viva Laureano Gómez”, “Muera Echandia”, “Viva Juan Roa Sierra”.

Con gran cuidado y muchos detalles se reconstruyen en este libro los aspectos señalados, entretejiendo los acontecimientos nacionales con sus efectos regionales y locales, al considerar el carácter conservador de Puebloviejo.

La intolerancia cultural y los discursos del terror y la muerte

No debe creerse, nos asegura el autor de este libro, que lo acontecido en Puebloviejo fue fortuito u ocasional, sino que respondía la consolidación de un proyecto cultural esencialmente intolerante, sustentado en preceptos y concepciones profundamente retrogradas, anti-modernas, enemigas de la ilustración y de las luces. Para ese proyecto resultaba inaceptable combatir la desigualdad, la riqueza y la injusticia, puesto que eso iba contra el orden divino, puesto que Dios había erigido a la sociedad como desigual y le había dado poder a los ricos sobre los pobres. Esto era así por ley divina y nada se podía hacer para modificarla, y quienes intentaban hacerlo representaban un peligro, que era necesario erradicar a machetazo limpio si era el caso, y como efectivamente sucedió en diversos lugares del territorio colombiano, entre ellos importantes zonas del Departamento de Boyacá.

En la edificación de esa intolerancia cultural fue fundamental la triada que señalamos arriba, conformada por la enseñanza de la religión, la historia patria y la educación cívica. Como resultado se configuró en gran parte del país, especialmente en las zonas más directamente influidas por el clero católico y el partido conservador, un individuo intransigente, ignorante, sectario, violento, lleno de odio, dispuesto a defender lo que se consideraban los valores supremos de la nacionalidad y de la patria, contra los enemigos. Contra estos no habían medias tintas, no podía conciliarse con ellos y había que eliminarlos. A esa cruzada religiosa contribuyeron esos discursos del terror y de la muerte, y por los cuales se organizaron desde mediados de la década de 1940 grandes bandas de campesinos por parte de dirigentes conservadores y de los propios curas, para que persiguieran y mataran liberales, siendo el ejemplo más tristemente célebre, más no el único, el de los chulavitas. Luego del 9 de abril ese proyecto criminal se amplifica y se justifica con una contra-reforma educativa que apuntaba a convertir nuevamente y en forma masiva a la población colombiana al catolicismo más trasnochado, y para ello eran cruciales la historia patria y la educación cívica como materias obligatorios, y que la educación en general, como en los tiempos de la República Conservadora, fuera organizada y dirigida en concordancia con los presupuestos de la religión católica. Por eso, en los “concursos oficiales” para escoger profesores se exigía que el candidato fuera bautizado, si era casado que fuera por lo católico, que demostrara ser un buen cristiano y además debía ser recomendado por el cura de la localidad. El resultado fue la incorporación masiva al cargo de profesores de personas sin preparación ni idoneidad, sino simples fanáticos y seguidores incondicionales de los curas de parroquia. Y estos fueron quienes deformaron a varias generaciones de colombianos, y los sumieron en la ignorancia, el sectarismo y el fanatismo. Y, en esa dirección, no sorprende, como aconteció en Aquitania, que allí se formaran las llamadas “guerrillas de paz”, conformadas por campesinos conservadores, para combatir las guerrillas liberales, que eran presentadas como chusma comunista. Los dos procesos (el de la formación escolar y el de empuñar las armas en un proyecto contra-insurgente) no estaban separados, sino que eran la expresión de esa cultura intolerante, que devela con cuidado el autor de este libro, y detrás de la cual se encontraba la enseñanza de la historia patria, aunque eso no fuera evidente a primera vista.

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Hemos querido destacar en este prólogo tan solo tres de las principales contribuciones de este libro de Efrén Mesa, sin que eso signifique que allí se agotan sus aportes. Son mucho más, pero solamente hemos querido destacar las cuestiones que para nosotros son más relevantes. Como colofón, habría que agregar que esta obra es un interesante esfuerzo, independiente y crítico, de analizar la “historia patria”, y sus múltiples implicaciones, y para eso los manuales escolares se convierten en una fuente para el estudio de una forma particular de discurso historiográfico, que tanta fuerza tuvo en Colombia durante gran parte del siglo XX.

Muchos de los problemas enunciados en este libro, algunos de los cuales hemos descrito más arriba, no son, por desgracia, para nosotros los colombianos, cosa de un pasado ya ido. Por el contrario, tienen que ver con nuestro presente y nuestro futuro inmediato, en la medida en que proyectos intolerantes y criminales, como los representados por la bacrim de los uribeños y el Centro Demoniaco, se sustentan en instrumentos parecidos a los que se han develado a lo largo de la obra que prologamos. Desde luego, la intolerancia ya no circula en forma preferente a través de la historia patria, pues ésta ya prácticamente se extinguió porque la misma enseñanza de la historia fue abandonada en la educación pública, como resultado de un proyecto de Estado y de las clases dominantes, sino de las mal llamadas “redes sociales”, pero igual se difunde el odio, la intolerancia, se patrocina y apoya el crimen y el asesinato de los que son declarados como “terroristas”, a los cuales, como en las décadas de 1930 a 1950, se les sigue denominando como comunistas y enemigos de la patria. Y, como en la época estudiada en esta obra, ahora la intolerancia es impulsada por un político lleno de odio y rencores, ligado a los peores círculos criminales y mafiosos que han existido en Colombia, cuyas mentiras son amplificadas por el mundo religioso, aunque este lo configuren –y esta sería una novedad con respecto a lo acontecido en las décadas de 1940-1950– ya no solo la iglesia católica, sino principalmente iglesias cristianas y evangélicas, que tienden a consolidarse como mayoritarias. De todas formas, el sectarismo criminal se basa en el mismo patrón, con contadísimas excepciones, de intolerancia, fanatismo e ignorancia que ensangrentó a Colombia a mediados del siglo XX y que sigue suscitando el derramamiento de sangre a comienzos del siglo XXI para satisfacer su apetito de cruzados medievales y de fanáticos anticomunistas. El epicentro principal de ese fanatismo criminal se encuentra en Antioquia, la cuna de la cultura traqueta que se ha consolidado en la sociedad colombiana desde 2002, donde se combina catolicismo puro y duro, machismo, motosierra, racismo, camándulas, grandes terratenientes y ganaderos, anticomunismo, exaltación de los ricos y poderosos, mafia, narcotráfico y la supuesta superioridad del ingenio paisa, que se basa en la lógica perversa y criminal de justificar el aplastamiento de los que son diferentes y piensan distinto. Y eso demuestra que las enseñanzas de la historia patria, con su culto a los héroes y salvadores, perviven en nuestra sociedad, con trágicas consecuencias, similares a las que se develan en esta investigación.

Fuente: http://www.rebelion.org/noticia.php?id=264093

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Brasil: Bolsonaro acorrala al “marxismo cultural” en su primer año

Redacción: Gestión

A lo largo del año, el Ministerio de Educación acumuló una serie de polémicas. Tras una corta y controvertida gestión por parte del colombiano nacionalizado brasileño Ricardo Vélez, el economista Abraham Weintraub asumió la cartera el pasado abril.

El presidente de Brasil, Jair Bolsonaro, ha intensificado en su primer año de mandato, que cumple el miércoles, su cruzada contra todo lo que considera “marxista”, en especial en las áreas de Educación y Cultura, dos de los principales sectores que cree “dominados” por la “ideología izquierdista”.

Desde cuando era candidato a las elecciones presidenciales que ganó en octubre del 2018, Bolsonaro defendía un Brasil «similar» al de «hace 40 o 50 años» en materia de costumbres y propuso combatir la ideología que, según sostiene, ha «dominado» la enseñanza, la producción cultural y la prensa del país.

“En su análisis, Brasil vive una crisis moral y de seguridad, que sería causada sobre todo por la igualdad de género y la aceptación de la homosexualidad”, dijo el filósofo y profesor de la Universidad de Sao Paulo Renato Janine Ribeiro, quien también fue ministro de Educación de la expresidenta Dilma Rousseff entre el 2015 y 2016.

Cuando asumió la Presidencia el 1 de enero del 2019, Bolsonaro reforzó su batalla contra «el izquierdismo» con medidas como la imposición de «filtros» a contenidos que no encajan en su visión ultraconservadora del mundo o la reducción de recursos destinados a áreas como educación, cultura y ciencia.

Polémicas en el Ministerio de Educación

A lo largo del año, el Ministerio de Educación acumuló una serie de polémicas. Tras una corta y controvertida gestión por parte del colombiano nacionalizado brasileño Ricardo Vélez, el economista Abraham Weintraub asumió la cartera el pasado abril.

En ocho meses como ministro, Weintraub acusó a estudiantes de hacer «jaleo» con dinero público, afirmó que las universidades públicas de Brasil abrigan «plantaciones de marihuana» y hasta dijo que el modelo de enseñanza actual prefiere «discutir sexualidad» a «leer y escribir».

El último capítulo de la ofensiva bolsonarista en el campo educativo tuvo lugar hacia fin de año, cuando el Gobierno anunció que no renovaría el contrato con una televisión pública volcada a la educación que opera desde 1995, por su programación «de izquierda», que promovía temáticas como la «ideología de género».

«La agenda de este Gobierno es denunciar a los profesores que traten de intolerancia al homosexual, de la esclavitud, de la igualdad de la mujer. Ellos asumieron el poder con un proyecto hostil a todo lo que se hizo en los últimos 25 años»», dijo Janine.

«En la mejor de las hipótesis, este fue un año desperdiciado. En la peor, dimos inicio a un retroceso», evaluó.

La cultura sofocada

Igualmente figura en el punto de mira de Bolsonaro la producción cultural del país, que, según el mandatario, también ha sido dominada por la izquierda en los últimos 30 años.

En su primer año en el poder, el presidente cumplió la promesa de eliminar el Ministerio de Cultura, convertido ahora en Secretaría, ha reducido significativamente su presupuesto y ha incentivado la aplicación de «filtros» a exposiciones, películas y programas de televisión que presenten contenidos «inadecuados».

Entre los casos más emblemáticos de censura destacan la revocación de la financiación a series televisivas con personajes LGTB y la retirada de un comercial de un banco estatal por presentar la diversidad étnica, racial y sexual de Brasil.

Bolsonaro, por su parte, ha expresado que «no se trata de censura, sino de preservar los valores cristianos».

La polémica fue reavivada cuando el grupo humorístico «Porta dos Fundos» sufrió un ataque con cócteles molotov en su sede de Río de Janeiro debido a su especial de Navidad, que retrata a Jesucristo como un homosexual y por el que una comisión de la Cámara de Diputados decidió convocar a Netflix para explicarse.

Para el secretario de Cultura de la ciudad de Sao Paulo, Alê Youssef, el Gobierno «tiene una agenda de combate a la identidad nacional», que «involucra la cultura, la Amazonía, los indios y varios otros iconos de la identidad nacional».

«Ellos pueden hacer lo que les dé la gana. Sao Paulo es independiente y vamos a continuar ejerciendo nuestro papel bajo los preceptos de la democracia y la libertad de expresión», afirmó Youssef, quien asumió la Secretaría en enero, después de que Bruno Covas, del Partido de la Social Democracia Brasileña (PSDB), sustituyera al ahora gobernador Joao Doria en el cargo de alcalde.

El secretario anunció además que la capital paulista celebrará próximamente un festival con todas las producciones vetadas por el Gobierno, con el que espera hacer frente a ese «flirteo con el autoritarismo».

Entre las obras confirmadas en el festival figura el espectáculo «Res Pública 2023», que tuvo su estreno cancelado por retratar la celebración de una Nochevieja en un distópico «Brasil Tropical Fascista» en el 2022, según cuenta el reparto de la producción.

«Con el veto percibimos que es una política de Estado, una cruzada contra la cultura, la educación, la ciencia», explicó el director de la obra, Biagio Pecorelli.

“Se trata de unas pérdidas irreparables en el campo institucional de derechos alcanzados en diversos ámbitos”, completó el actor Bruno Caetano.

Fuente: https://gestion.pe/mundo/internacional/brasil-bolsonaro-acorrala-al-marxismo-cultural-en-su-primer-ano-noticia/

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ATEP: 70 años de luchas docentes y por la escuela pública en Argentina

Redacción: La Gaceta

Un repaso por la historia del gremio y sus sucesivos dirigentes. Las conquistas de los últimos años.

La lucha de los docentes tucumanos por sus derechos es la historia misma de ATEP, desde que abrió para constituirse en uno de los primeros gremios del país. El 26 de noviembre de 1949, el Ministerio de Trabajo de Tucumán ponía en funciones la Agremiación Tucumana de Educadores Provinciales (ATEP), conformada por ex integrantes del Sindicato del Magisterio de Tucumán. Esa primera comisión directiva estaba integrada por mujeres bajo la conducción de Rosa Vozza de Zapata.

Las asambleas de delegados por escuela arrancaron el 19 de diciembre de 1949. Su primer objetivo era lograr la equiparación de los sueldos de los maestros tucumanos con los de la Nación, que cobraban más. Esa lucha, que tardó décadas en conseguirse, y las muchas que siguieron, sólo intentaron ser frenadas por las dictaduras militares de 1955 y de 1976, con sendas intervenciones. Esta última le costó la vida a uno de sus dirigentes más combativos y emblemáticos, el monterizo Francisco Isauro Arancibia, cuyo nombre lleva el auditorio de la sede central de ATEP en San Lorenzo 434.

Moral y patriotismo

“Arancibia era un dirigente que vivía pura y exclusivamente para el gremio. Él vivía allí, tenía una habitación donde dormía muy humildemente. Había una cama, una mesa de luz, libros, revistas y diarios por todos lados”, recuerda -para la revista “Caminando juntos”, de ATEP- el periodista Tulio Dardo Barcala, que trabajó en los extintos diarios Noticias y La Tarde. En la misma nota, firmada por Sonia Cisneros, agrega: “yo pasaba por la sede todos los días, en mi recorrida por los gremios para ver qué novedades había. Cubría las reuniones y comenzaba ya a destacarse como dirigente una figura joven, César Américo Zelarayán”.

“Arancibia tenía un sentimiento muy arraigado a los valores morales y patrióticos. Sentía profundamente las necesidades del pueblo, sus desgracias y miserias, se interesaba por el destino de Latinoamérica”, describe Barcala. Fue bajo su mandato, en 1959, que ATEP realiza la primera huelga de su historia. Duró 40 días y le valió la represión de la Policía. Pedía un aumento salarial y la equiparación con los sueldos de la Nación.

Tras lograr la personería gremial en 1962, ATEP junto a otros sindicatos del país fundan, en 1973, la Confederación de Trabajadores de la Educación de la República Argentina (Ctera). Arancibia llegó a ser su secretario adjunto. Hasta que el mismo día del golpe militar, el 24 de marzo de 1976, un grupo armado ingresa a la sede de ATEP y acribilla a Isauro y a su hermano Arturo René, también docente. A mediados de los 80, también le toca a ATEP participar en la normalización de la Ctera.

En democracia

El regreso a la vida democrática requiere un enorme esfuerzo de reorganización. Los docentes eligen a Raúl Núñez por dos períodos consecutivos, de 1983 a 1989. Italia Arancibia de González, la hermana Isauro, era su adjunta, pero en 1985 renuncia y le sucede Lauro Herrera. En 1989, triunfa la fórmula César Américo Zelarayán – David Nicolás Toledo (actual secretario general). Cacho, como era el apodo de Zelarayán conduce el gremio durante 20 años hasta que fallece el 24 de diciembre de 2009. Toledo completa su mandato hasta 2012, y ese mismo año gana las elecciones ya como titular. En 2016 reedita el triunfo junto a Juan José Jiménez, como adjunto, cuya comisión conduce hasta hoy.

En su historia, las luchas se suceden por recomposición salarial, concursos, titularización, paritarias (dentro del Frente Gremial junto a APEM y AMET) y resistencia a normativas que afectan a los docentes, pero siempre orientadas hacia un mismo fin. Como le gustaba repetir a Zelarayán: “en defensa de la escuela pública y por una educación en igualdad de posibilidades para todos”.

El nombre del dirigente corona en letras gigantes el frente de la sede que se compró y edificó durante su mandato, a media cuadra de la Casa Histórica. También una escuela de La Cocha lleva su nombre.

Puertas adentro, ATEP cuenta con hosterías en San Pedro de Colalao y Tafí del Valle, remodeladas en la última gestión, así como un complejo deportivo y recreativo en avenida Adolfo de la Vega al 200, inaugurado hace un año y sedes propias en Juan B. Alberdi y Aguilares, Concepción. Para Toledo el lema es “hechos y no palabras” lo que hace grande a un gremio con 16.000 afiliados que incluye a todos docentes de los distintos niveles y modalidades de la educación en Tucumán.

Fuente: https://www.lagaceta.com.ar/nota/830992/actualidad/atep-70-anos-luchas-docentes-escuela-publica.html

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En Chile no estalló un país, estalló el sistema

Por: Editora Internacional

Todo empezó el 18 de octubre de 2019. El alza de las tarifas del metro fue la ‘gota que rebosó el vaso’, la población chilena se solidarizó con los y las estudiantes para exigir cambios: pensiones justas, trabajos formales, salud pública, educación gratuita y de calidad. El país de Nuestra América no solo se cuestiona su Constitución, sino a un modelo económico y político llamado neoliberalismo.

Chile ha experimentado una de las dictaduras más sangrienta que golpearon el continente latinoamericano: 28.259 fueron las víctimas de secuestro y tortura durante el gobierno del dictador Augusto Pinochet (1973-1990). De estos, 2.298 fueron asesinados y 1.209 desaparecidos. Muchas de estas historias aún no se investigan pues la justicia se rige por el antiguo código de procedimiento penal, creado durante la dictadura; se mantienen secretos los documentos, testimonios e información básica proporcionados por las víctimas de la época.

El Estado chileno es el resultado de intereses y acuerdos que toman sus raíces al interior de un conflicto: la dictadura militar. Es un “Estado político”, porque no busca detener el conflicto sino que, al contrario, busca administrarlo, incorporarlo. “Un Estado centralista, librecambista, asistencialista, centrado en la búsqueda de consensos para el statu quo, y que se vincula con los sectores sociales a través de la burocratización de la política y vaciamiento de lo político y que en última instancia siempre se ha impuesto desde las armas1.

Cuando al final de los años 80 el gobierno dictatorial empezaba incomodar éticamente a las empresas y al libre comercio, la “transición a la democracia” pudo resolver esta “incomodidad”. Sin embargo esta transición nunca supo vincular a los movimientos sociales los cuales lucharon siempre contra la dictadura.

No es un caso aislado, de hecho, que las protestas actuales en Chile hayan sorprendido a la clase política tradicional. “Esta situación es reveladora de la escisión y la distancia de la política para y con la sociedad, del “desacoplamiento” de lo social y lo político, base sobre la cual se organizó la transición a la democracia, que excluyó y subordinó a los movimientos sociales que lucharon en contra de la dictadura”, explica Mario Garcés, historiador chileno.

“Este fue de algún modo, el resultado de la adaptación de la centro izquierda (demócratas cristianos, socialistas y del partido por la democracia) a la Constitución de 1980 y al modelo neoliberal. La primera adaptación a la Constitución del 80 condujo a la “elitización” u “oligarquización” de la política; la segunda adaptación, al modelo neoliberal, condujo a la “mercantilización” de la vida social. En este contexto, tanto la derecha, por razones obvias, como la centro-izquierda se asimilaron a las lógicas neoliberales, mejoraron sus ingresos (especialmente los parlamentarios y altos funcionarios públicos) y vaciaron progresivamente la política de contenidos ideológicos2”.

Mercantilización de la democracia

Transformaron el concepto de cosa pública en lógicas de mercado, “creando una legitimidad que a la élite y a la sociedad le permitió vivir una apertura que funcionó, como diría Gramsci, como una democratización pasiva desde lo alto. […] Pero, como el mercado responde a lógicas del mercado y no de lo público, bastaba el devenir de una variación de las variables macrosociales (como lo llaman los expertos) para develar la fragilidad de dicho pacto social”3.

Es así que se llegó a que el 1% de la población chilena, se lleve el 30% del Producto Interno Bruto -PIB-, cuando el restante 99% de la población tenga que trabajar para que el 1% pueda seguir otorgándole créditos.

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Estallido de sistema

“Estos son tiempos de una crisis planetaria de la civilización mundializada y sus principales contradicciones son la relación de explotación entre el humano y la naturaleza y la del humano por el humano, entendida como equilibrio biótico y sistémico de un conjunto completo de elementos”, asegura la publicación Genealogía de una crisis.

Igual, es muy difícil por los detentores del PIB, a nivel mundial, de deshacerse de este sistema. Eso significaría perder los privilegios que estas personas mantienen desde mucho tiempo. Pero ya tienen estrategias para no perderlos. Hay varias maneras para distraer la opinión pública de la base del iceberg del problema. Una de estas es la “personificaciones” de los problemas. Fue fácil, durante los últimos años 40, personificar a la figura de Adolfo Hitler (Alemania) o Benito Mussolini (Italia) con el nazismo o el fascismo, e incluso al final de los 80, personificar la dictadura chilena en la figura de Pinochet.

El problema de personificar la crisis

La población se concentra sobre una persona, pensando que esta persona es la causa del problema, y una vez eliminada, este va desaparecer. Es lo que pasa hoy en día en Chile con la figura de Sebastián Piñera. Es “el hombre” a eliminar. Es el que exacerba la represión, que impide los cambios queridos en Chile. Y no son solos los chilenos a decirlo, las ONGs como Amnesty International, o Human Rights Watch, los países europeos, como Alemania, los organismos internacionales, como Naciones Unidas también lo expresan al publicar sus informes.

Sebastián Piñera ya es incómodo como lo fue para el fin de su época el general Augusto Pinochet. Piñera está impidiendo que las protestas se calmen y eso provoca que, además de continuar con las violaciones a los derechos humanos, el sistema neoliberal no funcione, y las ganancias para las empresas se frenen o caigan.

Le puede interesar: En protestas chilenas ha habido ejecuciones extrajudiciales: ONU

Imma Guerras-Delgado, líder de la delegación de Naciones Unidas que se presentó en Chile entre el 30 de octubre y el 22 de noviembre de 2019, fue muy clara en ese sentido el día que presentó a la prensa acreditada en las Naciones Unidas de Ginebra, Suiza, el Informe publicado por la delegación de la Oficina del Alto Comisionado –Acnudh- el ‘Acuerdo por la Paz Social y la Nueva Constitución es la solución’. Un acuerdo que, según ella, debe ser “participativo e inclusivo”.

Sin embargo, los movimientos sociales que ya se expresaron en respecto al Acuerdo por la Paz Social y la Nueva Constitución, no lo definieron en ningún momento como inclusivo o participativo, denunciando la exclusión en la decisión del texto.

Según Juanita Aguilera, presidenta de la Comisión Ética contra la Tortura -Cect-: “La derecha está resguardando a que nada se cambie. Todo eso lo hicieron a espaldas del movimiento social, nadie del movimiento social fue incluido en estas decisiones. Fue un acuerdo a altas horas de la madrugada, sacaron el comunicado cuando toda la ciudadanía estaba durmiendo, mientras la represión no ha parado”.

1 Geanologia de una crisis, Instituto Patagónico de Estudios Culturales, Cristian Cepeda Oropesa, Ricardo Perez Abarca, Silvio Reyes Rolla.

2 Octubre de 2019: Estallido social en el Chile neoliberal, Mario Garcés.

3 Geanologia de una crisis, Instituto Patagónico de Estudios Culturales, Cristian Cepeda Oropesa, Ricardo Perez Abarca, Silvio Reyes Rolla.

Fuente: http://www.colombiainforma.info/en-chile-no-estallo-un-pais-estallo-el-sistema/

 

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Ser como los animales

Por: Franklin González

Comienza el año 2020, tercera década del siglo XXI, con grandes expectativas y muchas interrogantes para los habitantes del planeta Tierra.

Ya la actual administración estadounidense habló, sacó sus garras y el “aislacionismo” lo dejó a un lado y comenzó el mismo 3 de enero acudiendo al expediente de la muerte y así asesinó con la tecnología de los drones, al General iraní Qasem Soleimani, líder de la Guardia Republicana y figura clave de la política militar de la región, especialmente en la lucha contra el monstruo creado por los mismos Estados Unidos, el Estado Islámico.

A propósito de ciertos comportamientos de los seres humanos, se nos ocurrió reflexionar sobre la relación de ellos con la que desarrollan algunos animales.

Aquí comparto con los lectores esas reflexiones.

El filósofo griego Aristóteles, en sus escritos sobre política, calificaría al hombre como un ζῷον πoλιτικόν (zôion politikón), siendo que ζῷον significa ‘animal’, y πoλιτικόν se traduce como político. En otras palabras, como un “animal político”.

¿Qué significa que el hombre es un animal político?

Lo primero: el hombre es también un animal.

Segundo: Al poseer el componente de la dimensión social y política tiene el don de crear sociedades y organizar la vida en ciudades.

Tercero, el hombre no puede vivir aislado y sin contacto social, por tanto, es un ser social por naturaleza. El hombre vive en comunidades, por ejemplo, la familia, se asocia con otros individuos o grupos de individuos, por ejemplo, clanes, en función de objetivos comunes: la supervivencia, la protección, el alimento, la procreación.

Cuarto, el hombre habla y por ello se puede comunicar con sus iguales. Para que esto sea posible, necesita de los otros para expresar sus sentimientos, emociones y pensamientos.

Quinto, hay hombres que en tanto fuera de la polis, son considerados superiores, por ejemplo, un dios, un héroe, o inferiores, por ejemplo, una bestia.

Sexto. El hombre, además, es un ser racional, con la capacidad para pensar, reflexionar, discernir, ser consciente de su existencia y de la de sus pares, y como tal, puede distinguir entre lo bueno de lo malo, lo virtuoso de lo inmoral, lo positivo de lo negativo. Se supone que, en este sentido, el hombre  busca lo justo, lo virtuoso, lo bueno, en función de eso que se llama la felicidad.

Dicho lo anterior, acotamos que Aristóteles, como buen discípulo de Platón, era partidario del gobierno de los “mejores” y que los otros debían someterse a su dominio. Por ello defendía la existencia del amo y el esclavo, del superior y del inferior.

Comportamientos de animales

Aquí acudiremos al auxilio de los “que saben de eso” (según decía mi madre) o los entendidos en la materia.

  1. Los gansos

Los gansos son animales que saben orientarse y en su trajinar lo hacen en banda formando una “V” perfecta en el cielo. Se sostienen que pueden vivir entre 17 y 20 años.

Practican la división social del trabajo, porque en su viaje grazna para estimular a sus compañeros cansados y los que se encuentran en la retaguardia reemplazan a la delantera de la formación cuando esta se ve extenuada.

El ganso practica a su manera la solidaridad. En caso de que alguna devenga enferma, o se encuentre demasiado exhausta durante el trayecto migratorio, es frecuente que abandone la formación; también que algunos de sus compañeros salgan a socorrerla, e incluso permanezcan con ella hasta que se mejore.

El ganso también tiene claro el valor de la soberanía, por cuanto cada banda defiende sus espacios y no permiten que gansos de otras bandas los invada.

  1. El erizo y la zorra

Se dice que el erizo es un mamífero insectívoro que mide aproximadamente 15 centímetros y pesa hasta 400 gramos. Tienen el lomo cubierto de púas y el resto cubierto de pelo marrón o blanco. Son solitarios y territoriales. Suelen llevar a cabo un comportamiento característico llamado “ungimiento” que consiste en llenar objetos de saliva para marcarlos. Su gestación dura unos 35 días y paren de 2 a 5 crías, que se destetan a las 6 semanas. Tienen un promedio de vida de entre 8 años.

El filósofo alemán Arthur Schopenhauer, inspirado en una fábula de Esopo, hablará del dilema del erizo en estos términos:

“En un día muy helado, un grupo de erizos que se encuentran cerca sienten simultáneamente la necesidad de juntarse para darse calor y no morir congelados.

Cuando se aproximan mucho, sienten el dolor que les causan las púas de los otros erizos, lo que les impulsa a alejarse de nuevo.

Sin embargo, como el hecho de alejarse va acompañado de un frío insoportable, se ven en el dilema de elegir: herirse con la cercanía de los otros o morir. Por ello, van cambiando la distancia que les separa hasta que encuentran una óptima, en la que no se hacen demasiado daño ni mueren de frío”.

Ese dilema es quizás la forma más sencilla de explicar las contrariedades que conllevan las relaciones interpersonales, incluso Sigmund Freud lo utilizaría para explicar el modo en que las personas nos relacionamos afectivamente unos con otros.

Los zorros se caracterizan por ser los animales más pequeños de la familia canina, son ciegos y sordos al nacer, por lo que para protegerse y sobrevivir, son custodiados por su madre durante el primer mes de nacidos. No se comunican ladrando como lo hacen otros caninos, por el contrario, se basan exclusivamente en la comunicación no verbal. Esto incluye características singulares en la postura del cuerpo, el movimiento de sus colas, y sus expresiones faciales.

Algunas de sus comunicaciones verbales incluyen gritos, y los mismos suenan como gritos de los humanos.

Entre las características de estos animales se encuentra su poderoso sentido del olfato, incluso pueden encontrar comida debajo de la tierra, y es así como en invierno encuentran las fuentes de alimentos.

El zorro mata a otros animales para sobrevivir, también se dice que matan por emoción, pues se sabe que matan más de lo que necesitan para alimentarse, y cuando esto pasa, entierran sus alimentos para consumirlos cuando tengan hambre.

Se afirma que los zorros son unos de los animales más inteligentes del mundo por las características que poseen. Y sus años de vida podría ser de 14 años en estado de cautiverio, pero en estado salvaje difícilmente lleguen a los 6 años.

Mientras los erizos simplifican la complejidad del mundo y reúnen su diversidad en una única idea, los zorros son incapaces de reducir el mundo a una sola idea y están constantemente moviéndose entre una inmensa variedad de ideas y de experiencias.

En este último sentido, el escritor nacido en Letonia y uno de los teóricos liberales más conspicuos, Isaiah Berlin, escribió un ensayo titulado El erizo y la zorra y a partir de un verso entre los fragmentos del poeta griego Arquíloco que dice: “La zorra sabe muchas cosas, pero el erizo sabe una importante”, el autor analiza al hombre y la sociedad y la relación entre ambos.

Colocará ejemplos de pensadores que podrían ubicarse en uno u otro animal. Así entre los erizos se encontrarían: Platón, Lucrecio, Dante, Pascal, Hegel, Dostoievski, Nietzsche, Ibsen y Proust; mientras que las zorras estarían representados por Herodoto, Aristóteles, Erasmo de Rótterdam, Shakespeare, Montaigne, Molière, Goethe, Pushkin, Balzac o Joyce.

Entre ambos destaca la postura de escritor ruso León Tolstoi y sostiene que es inclasificable en ninguna de las dos categorías porque tiene el talento de un zorro y las creencias de un erizo, era un zorro por naturaleza y un erizo por convicción. Bajo esta premisa hace un análisis de su novela Guerra y paz.

Allí quiso adoptar la postura del erizo y englobar su percepción de los hechos y sus ideas sobre el comportamiento del individuo en un único sistema ordenado de elementos interdependientes con un fin común. Sin embargo, su naturaleza de zorra no le permitió sino escribir con extrema agudeza acerca de sus personajes y los acontecimientos de los que fue testigo como individualidades inconexas, dirigidos por diferentes razones, causas e intereses y partes de un todo caótico y divergente (Dixit Berlin).

  1. La Lombriz

Se sostiene que la lombriz es un invertebrado que carece de huesos, pulmones, patas, ojos, dientes y oídos, pero que posee 5 pares de corazones o arcos aórticos que bombean la sangre alrededor del cuerpo.

También se afirma que, aunque es cierto que el aspecto de las lombrices resulta algo desagradable, su rol en los ecosistemas es muchas veces de vital importancia: contribuyen a la formación del suelo mejorando sus propiedades, promueven la actividad microbiana, son la base de la alimentación de algunas aves y mamíferos, etc.

Otras curiosidades sobre las lombrices de tierra son las siguientes: son hermafroditas, respiran a través de la piel, pueden consumir cada día más de la mitad del peso de su cuerpo, son capaces de enterrar objetos de gran tamaño y aunque no tienen ojos, pueden percibir la luz para evitarla.

¿Qué debe imitar el ser humano?

De los gansos:

Qué buen sería que el hombre y la mujer practicaran la división social del trabajo y entendieran que en el conjunto y en el apoyo de varios la cosa sale mejor.

Qué buen sería que la solidaridad entre los pueblos y los individuos imperara por encima de la mezquindad y el yoismo ensimismado.

Qué bueno sería que el valor de defender la soberanía, esto es, la patria donde se nace, se practicara y se arraigara en el imaginario colectivo de la comunidad internacional, que las guerras, las invasiones e intervenciones militares y encubiertas, solo traen muertes y huellas imborrables, y que, por tanto, deberían desterrarse definitivamente de la tierra.

De los erizos

En un grupo social siempre hay roces, problemas, altercados y situaciones que sacan a cualquiera de sus casillas. De una u otra manera, siempre nos exponemos a las espinas de los demás; así como ellos a las nuestras. Y cada una de estas espinas se refleja en el manejo de nuestras emociones (celos, dudas, frustraciones, berrinches, ataques de cólera, tristeza, etc.) y deben saber manejarse

Por tanto, el ser humano debería internalizarse que no puede abandonar el mundo, a las personas, ni ser inconsciente de su entorno. No rehuir ante la adversidad, sino enfrentar tan situación, esto es, la realidad.

El dilema del erizo no es algo que se deba temer o evitar. Es algo a tener en cuenta en todo momento. Aislarse no tiene sentido para sí mismo. Incluso; quien no siente las espinas de los seres queridos, no sabrá nunca diferenciarlas de aquellas que realmente son clavadas con la intención de hacer daño. La fricción social es vital para nuestra supervivencia.

Es natural darnos cuenta de que, como seres humanos, tenemos necesidades afectivas; pero, llegar a creer que podemos vivir sin ser lastimados, es ser iluso. Después de todo, aunque los erizos se lastimen, no se queja. Más bien soportan el dolor con tal de estar juntos.

Tener convicciones bien arraigadas, posturas claras y entender que formamos parte de la polis y por tanto nuestras opiniones valen y debemos hacerlas valer.

De la zorra.

Su astucia, sus habilidades y su inteligencia.

De la lombriz

Tener infinidades de corazones. Abiertos y siempre pensando en el otro. Practicar en este sentido la otredad, sobre todo en una sociedad en la que los criterios que imperan son el éxito, el placer, el consumismo; en fin, el individualismo puro y duro.

No darle curso a la “cultura del descarte” (dixit papa Francisco), esa acción de apartar a los más débiles necesitados de atención y cuidados, o simplemente los que estorban en un determinado momento las aspiraciones de alguien.

Conclusión

El filósofo alemán, practicante del nihilismo, Federico Nietzsche, en Así hablaba Zaratustra, comenta: “Más peligro he encontrado entre los hombres que entre los animales”.

Eduardo Galeano, siempre realista, dirá en Los caminos del viento: “Ojalá podamos ser tan porfiados para seguir creyendo, contra toda evidencia, que la condición humana vale la pena, porque hemos sido mal hechos, pero no estamos terminados”.

Y el cantante brasileño, Roberto Carlos, tiene una canción titulada El progreso que, bajo el optimismo; en una de sus estrofas dice: “yo quisiera ser civilizado como los animales”.

Finalmente, más que Ser humano pareciera que hace falta Sé humano.

Que así sea.

*Sociólogo, Profesor Titular, Ex Director de la Escuela de Estudios Internacionales de la UCV. Profesor Postgrado en la UCV,  la Universidad Militar Bolivariana de Venezuela, en el Instituto de Altos Estudios “Pedro Gual” del Ministerio del Poder Popular para las Relaciones Exteriores. Fue Decano de Postgrado de la Unerg y embajador en Polonia, Uruguay y Grecia.

Fuente: El autor escribe en el Portal OVE

 

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Perú: Cuando la pornografía reemplaza la educación sexual del adolescente

Redacción: La República

Las películas para adultos no se asemejan a la realidad de los encuentros sexuales, pero ¿qué ocurre cuando se cree que esa ficción sustituye la educación sexual que nos ha sido negada?

«En una sociedad sin educación sexual, el porno es tu libro de instrucciones”, dice el eslogan de un video hecho por el Salón Erótico de Barcelona, que se hizo viral hace un tiempo. Una cinta que pone en debate el rol de la pornografía y las ideas machistas que se generan sobre el sexo.

Esta frase cala en una sociedad aún conservadora y machista como la nuestra, donde la educación sexual es la que más brilla por su ausencia. A pesar de los esfuerzos del Ejecutivo, aún existen vacíos en las políticas públicas con las que se rigen los colegios. Mientras tanto, continúa siendo un punto inaceptable para algunos colectivos religiosos fundamentalistas.

“Si existiese una educación sexual en las escuelas y en las familias, entonces no tendría por qué existir la pornografía como una fuente para adolescentes o niños que quieran aprender o aclarar sus dudas sobre sexualidad”, señala el psicólogo clínico, Christian Martínez, a La República.

Para retratar mejor esta situación en Perú, la Universidad Cayetano Heredia junto con el Instituto Guttmacher, reveló en un estudio que el 85% de escolares en el país indicaron que aprendieron sobre sexualidad en Internet y otros medios de comunicación, especialmente la televisión.

Este panorama resulta preocupante, si se toma en cuenta que los elementos presentados en la industria pornográfica no representan la realidad de las relaciones sexuales.

Basta con preguntarnos ¿qué vemos en las películas para adultos?: vulvas perfectas, mujeres maquilladas y con cuerpos esbeltos, que con tan solo tocarlas alcanzan al orgasmo; por el otro lado, tenemos a hombres con miembros viriles grandes y gruesos, fornidos y dispuestos a embestir a cualquiera y, que además con solo besarlos tienen una erección duradera.

La pornografía crea prototipos de belleza y rendimiento sexual

Para el también sexólogo, el porno no solo se olvida del placer femenino y legitima ideas machistas sobre el cuerpo de esta, sino que también afecta a cómo el hombre mide su masculinidad en base a su rendimiento sexual.

Por eso, ocurre que “la importancia del hombre es el tamaño del pene, en cuánto dura sexualmente, en que es el responsable de dar placer sexual a la mujer, en que el encuentro sexual termina cuando él eyacula o en que el orgasmo es lo mismo que eyaculación”, menciona.

grupo larepublica

Así, al final de todo, lo único que se obtiene es frustración y resignamiento por cada una de las partes, e incluso “una sociedad enferma sexualmente”, tal y como señala el especialista.

La pornografía consolida estereotipos de género

Sin embargo, esto no queda allí. Martínez sostiene que esta industria genera estereotipos de género, donde prima el sexismo y la misoginia. “Lo que hace la (producción de videos para adultos) es despreciar y representar a la mujer a través de su sexo, donde ella solo sirve a nivel erótico y sexual”. En este punto coincide Magally Alegre Henderson, historiadora especialista en sexualidad femenina, quien hace hincapié en que «la pornografía está pensada, diseñada y producida por hombres, que no consideran las formas de eroticidad femenina”.

Por eso, el psicólogo asegura que algunos hombres piensan que la obligación de la mujer es complacerlo sexualmente. «Estas concepciones que se producen a partir de este tipo de contenidos son absolutamente sexistas”, añade Alegre.

grupo larepublica

Y, pese a que la historiadora data de movimientos feministas que se dedican a la producción de contenidos para adultos con un enfoque de género, aún hablar de sexo es tabú y el Internet está al alcance de la mayoría.

Ambos especialistas coinciden en que la pornografía no ha creado nada nuevo y no tiene la culpa de los aspectos negativos ya mencionados, pues son “contenidos para adultos” – que tienen el objetivo de causar placer y excitación – pero que desfortunadamente cae en manos de menores de edad que recién están explorando su sexualidad.

“Una manera de frenarlo es con una educación sexual integral, con el respeto del uno hacia el otro y con enfoque de género”, resalta Christian Martínez.

Fuente: https://larepublica.pe/sexualidad/2019/12/12/sexo-cuando-la-pornografia-toma-el-rol-de-educacion-sexual-en-la-sexualidad-de-los-jovenes-fotos-y-video-atmp/

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