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Educación Emocional en las Escuelas. ¿sí o no?

Por: La Voz/Mariana Otero/27-02-2019

Es la estrategia pedagógica del momento, que busca mejorar el desempeño a través del desarrollo de habilidades emocionales. Se utiliza cada vez más en el mundo, pero no todos están de acuerdo: algunos afirman que persigue el disciplinamiento del sujeto.

os promotores de la educación emocional aseguran que más del 70 por ciento del “éxito” en la vida adulta depende de las habilidades emocionales desarrolladas en la niñez. Es decir que el aprendizaje estaría ligado indefectiblemente a las emociones.

La fundación Educación Emocional, que dirige el psicólogo Lucas Malaisi, promueve en la Argentina una ley de educación emocional (Corrientes y Misiones ya tienen la suya) para que todas las escuelas públicas desarrollen el conocimiento personal, la automotivación y la empatía, entre otras cosas.

El proyecto plantea la creación de un espacio, transversal y curricular para los alumnos, pero también espacios para que aprendan los padres y los docentes (fundacioneducacionemocional.org).

La educación emocional, que comenzó a difundirse en ámbitos educativos en los últimos años en la Argentina y en el mundo, busca educar las emociones, a las que se considera habilidades que permiten mejorar el desenvolvimiento social y los aprendizajes. Se basa en el autoconocimiento y en la autorregulación.

Diversos países la aplican en las aulas y hasta la incluyen en los lineamientos de sus políticas públicas. Pero, además, organismos internacionales como el Banco Mundial y la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (Ocde) promocionan esta práctica como eficaz.

Quienes adscriben a esta idea argumentan que en los tiempos que corren es preciso promover las “inteligencias emocionales” y dejar atrás los esquemas de la escuela tradicional que pone el foco en el raciocinio.

Sin embargo, y pesar de que cada vez hay más evidencia científica del papel que juegan las emociones en la vida de las personas, no todos están de acuerdo en que es beneficioso implementar políticas y prácticas de educación emocional en los colegios.

Consultamos a dos especialistas para debatir por qué sí o por que no introducir la educación emocional en las escuelas.

Sí: una vida más plena

Iliana Bustos, abogada y coach profesional, explica que el mundo de las emociones de los seres humanos ha sido soslayado en la educación tradicional, anclada en el paradigma cartesiano de que lo privativo y distintivo del ser humano es la razón.

“En la actualidad, y en especial a partir de la difusión del concepto de inteligencia emocional planteado por Daniel Goleman, la temática vinculada al emocionar humano ha cobrado particular relevancia. De manera especial, y enfocada a obtener mejores resultados, se la considera seriamente en los ámbitos educativos, laborales, y en general en cualquier organización en la cual las personas interactúen”, plantea.

El concepto de inteligencia emocional, explica Bustos, hace referencia a la capacidad para reconocer los sentimientos propios y ajenos.

“Para Goleman, la inteligencia emocional implica cinco capacidades básicas: descubrir las emociones y sentimientos propios, reconocerlos, manejarlos, crear una motivación propia y gestionar las relaciones personales”, sostiene la especialista, quien asegura que estas teorías tienen jerarquía científica. “La clínica médica ha reconocido la directa incidencia del factor emocional, no sólo en la aparición y desarrollo de numerosas patologías, sino también en las posibilidades y alternativas de recuperación de enfermedades y mantenimiento de la buena salud. En cuanto a las capacidades y destrezas incluidas en el concepto de inteligencia emocional, estas revisten una influencia dirimente no sólo en el aprendizaje, sino también en todos los ámbitos del quehacer humano”, remarca. Y sostiene que las emociones predisponen a la acción.

En este sentido, puntualiza, el alumno que se asombra, se interesa y confía en sus capacidades aprende con rapidez y es capaz de retener nuevos conceptos y relacionarlos con otros ya conocidos. Es decir que puede gestionar de manera autónoma su propio aprendizaje.

“De igual manera, logrará relaciones sanas y productivas con sus congéneres y con sus maestros desarrollando un sentido de integración y participación no sólo en la escuela, sino en su vida en general”, plantea Bustos.

Y agrega: “Los beneficios de la inteligencia emocional en los niños y adolescentes son múltiples: la mejora de la conducta, la creación de una autoestima sana, hace a los niños y adolescentes más responsables, seguros y autónomos, ayuda en el bienestar personal y a desarrollar las habilidades sociales básicas para cualquier tipo de relación”.

Bustos remarca que, cuando las personas se conectan con sus propias emociones y aprenden a reconocerlas y gestionarlas de manera eficaz, “sus vidas adquieren una dimensión más plena, se potencian sus naturales aptitudes, obtienen logros más significativos en todas sus iniciativas y se convierten en personas más activas, felices y satisfechas con su vida”.

Para la especialista, el aprendizaje emocional debe iniciarse en los docentes. “Sólo quien puede reconocer y conectarse con su propio mundo emocional puede propiciar a que otro lo haga. El docente tiene que ser capaz de generar contextos emocionales propicios al aprendizaje, generar climas emocionales que despierten interés, atención y entusiasmo por aprender”, opina.

No: es disciplinamiento

Ana Abramowski, investigadora de la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales (Flacso, Argentina), explica que la “educación emocional” propicia que los individuos deban autoexaminarse con detenimiento para apaciguar y aplacar (regular) aquellas emociones que se encuentren confusas o se consideren negativas y, por lo tanto, dañinas.

Otro pilar de esta educación, dice, es el énfasis en lo positivo: tener actitudes y conductas positivas, construir relaciones positivas, crear climas positivos.

“Mi posición es contraria a las políticas y prácticas de educación emocional”, sostiene Abramowski, quien explica que discutir este tipo de educación no significa negar que la práctica educativa, el trabajo docente, la enseñanza y el aprendizaje estén atravesados por afectos y emociones.

“Discutir con la educación emocional implica poner sobre la mesa que no hay una única manera de concebir las emociones en su vínculo con la educación. Es imperioso considerar las emociones en su ambigüedad, atravesadas por relaciones de poder, contradicciones, ideologías, políticas y disensos”, remarca. Y agrega: “En lugar de aislar e intentar regular y acallar las emociones que circulan en las escuelas, en lugar de enfatizar el carácter adaptativo de la educación, considero preciso comprender por qué se producen unas emociones y no otras, cuánto pueden estar hablando de desigualdades e injusticias como así también de experiencias movilizantes y enriquecedoras”.

Estos son algunos de los argumentos de la investigadora de Flacso:

Esta clase de educación se centra en el disciplinamiento de los individuos. Lo emocional, lejos de explorarse, comprenderse y, por qué no, amplificarse, es sometido a la autorregulación. En este sentido, se trata de una educación con una fuerte impronta adaptativa.

El énfasis en las emociones positivas niega y obtura las emociones difíciles y poco clasificables (que se califican con el simple rótulo de “negativas”), emociones que forman parte de lo humano y cuyo destino no debería ser la simple regulación.

Para la educación emocional, las emociones son simples, transparentes, auténticas y están ubicadas en el yo. No tienen historia ni están atravesadas por relaciones de poder, condiciones materiales, ideologías ni políticas.

El énfasis de la educación emocional en el trabajo de autoexamen y autorregulación de los individuos deposita en cada persona la responsabilidad de su éxito o de su fracaso, de su alegría o de su sufrimiento. Por estos motivos, la educación emocional psicologiza, individualiza, descontextualiza y emocionaliza los problemas educativos.

Fuente del artículo: https://www.lavoz.com.ar/ciudadanos/educacion-emocional-en-escuelas-si-o-no

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Educación: 10 megatendencias que afectan a la enseñanza en todo el mundo

Por: BBC/27-02-2019

¿Cuáles son las nuevas tendencias internacionales en materia de educación y cómo van a afectar a los sistemas educativos en todo el mundo?

Andreas Schleicher, director de educación de la OCDE y coordinador de PISA (siglas en inglés del Programa Internacional para la Evaluación de Estudiantes), explica cuáles son las grandes interrogantes en temas sociales, económicos, políticos y tecnológicos que se plantean las escuelas de todo el mundo.

1. Brecha entre ricos y pobres versus movilidad social

La brecha entre ricos y pobres está aumentando, y se están intensificando los grupos con privilegios extremos, así como aquellos que sufren privaciones extremas.

Esta desigualdad se refleja en las escuelas. En los países de la OCDE, el 10% más rico tiene ingresos 10 veces mayores que el 10% más pobre.

Esta división es uno de los desafíos más grandes para los sistemas educativos.

¿Cómo se equilibra semejante desigualdad económica con los llamados a que las escuelas ofrezcan un acceso más justo a oportunidades?

2. Aumento del consumo en Asia

Puede que no esté distribuida de forma equitativa, pero la riqueza está aumentando, particularmente en Asia.

La clase media global está creciendo y el 90% de sus nuevos integrantes estarán en China e India.

Joven en ChinaDerechos de autor de la imagenGETTY IMAGES
Image captionEn el futuro, las nuevas clases medias provendrán de China e India, no de Europa o América del Norte.

¿Cómo cambiará la economía global cuando las poblaciones más educadas del mundo provengan de Asia y no América del Norte y Europa?

¿Qué querrán estos nuevos consumidores ricos de sus escuelas? ¿Estarán preparadas las universidades para expandirse y responder a esta mayor demanda?

3. Aumento de la inmigración

Hay mucha más gente migrando y Asia ha remplazado a Europa como el destino más popular para los migrantes.

Esta movilidad trae la diversidad cultural, la energía y la ambición de los recién llegados, pero también plantea muchos desafíos.

¿Cómo pueden las escuelas apoyar a los estudiantes que llegan de distintas partes del mundo?

¿Qué preguntas genera esto en torno a la identidad y la integración?

¿Tendrán ahora las escuelas un rol más importante en la enseñanza de los valores compartidos?

Inmigrantes llegando a EspañaDerechos de autor de la imagenGETTY IMAGES
Image captionCon el aumento de la migración, las escuelas tienen que acomodar a numerosos estudiantes extranjeros.

4. Financiación

La presión por encontrar financiación será un gran tema para los sistemas educativos.

Las escuelas deberán tomar decisiones a largo plazo sobre cómo gastar el presupuesto, sobre todo con el aumento de las exigencias y las expectativas.

¿Quién deberá pagar para que más estudiantes acudan a la universidad?

¿Y qué pasará cuando se tengan que hacer recortes?

Los individuos también deberán aprender los riesgos financieros de los repentinos sacudones económicos y las recesiones, sobre todo en momentos en que crecen la deudas personales.

5. Apertura vs. aislamiento

La tecnología digital puede conectar a la gente como nunca antes, construyendo vínculos entre países y culturas.

MaestraDerechos de autor de la imagenGETTY IMAGES
Image caption¿Qué pueden hacer las escuelas para que los estudiantes no escuchen solo opiniones parecidas a las que ya tienen?

O al menos esa es la teoría. La tecnología puede también hacer que el mundo sea más volátil e incierto.

Fomenta la democracia al permitir que se puedan escuchar una variedad de voces, pero también concentra cantidades sin precedentes de poder en un pequeño número de personas.

Cuando las noticias y la información está personalizada para nosotros por algoritmos, eso hace que la gente solo escuche las opiniones de gente que piensa de una manera similar y se aleje de quienes tienen opiniones opuestas.

¿Cómo harán las escuelas y universidades para crear una mayor apertura hacia diferentes ideas?

6. ¿Humanos de primera clase o robots de segunda?

Han habido numerosas advertencias sobre la amenaza de la inteligencia artificial para los trabajos. Pero los sistemas educativos necesitan equipar a los jóvenes con herramientas que puedan adaptarse y modernizarse en un mercado laboral cambiante.

Surgirán muchas preguntas en torno a cómo desarrollar habilidades humanas que no puedan ser replicadas por robots.

¿Cómo asegurarnos de que cualidades humanas como la imaginación, el sentido de la responsabilidad o la inteligencia emocional puedan aprovecharse junto con el poder de procesamiento de la inteligencia artificial?

7. Lecciones de vida

La expectativa de vida está aumentando y los mercados laborales menos predecibles hacen que cada vez más los adultos tengan que volver a entrenarse.

Deberá prestarse más atención a un aprendizaje a largo plazo, en el que los adultos estén preparados para cambiar de trabajo y jubilarse por más tiempo.

Desde 1970, el promedio de años de jubilación de la OCDE aumentó de 13 a 20 años.

ClaseDerechos de autor de la imagenGETTY IMAGES
Image captionEs importante que la educación en las escuelas se adapte a la realidad de un mercado laboral cambiante.

En décadas recientes se han producido grandes cambios en el ámbito laboral y ha desaparecido el «trabajo de por vida».

Pero en la actualidad, aquellos adultos que más necesitan educación y entrenamiento, es decir, las personas poco calificadas, son los que menos probabilidades tienen de recibirla.

Es un problema que a menudo se ignora, pero será cada vez más importante para que las habilidades de las personas coincidan con los requerimientos de los empleos disponibles.

8. ¿Conectados o desconectados?

Internet es una parte integral en la vida de los jóvenes. En algunos países, la cantidad de tiempo que los jóvenes de 15 años pasan en internet se ha duplicado en tres años. Muchos adolescentes dicen sentirse mal si están desconectados.

Pero la educación aún tiene que aceptar la presencia permanente de internet.

¿Que rol debe tener ésta en la educación? ¿Cómo reducir sus efectos negativos como el ciberacoso y la pérdida de privacidad?

9. Enseñanza de valores

Todo el mundo espera que la escuela enseñe valores. Pero en un mundo cada vez más polarizado, ¿quién decide qué valores deben enseñarse?

ClaseDerechos de autor de la imagenGETTY IMAGES
Image captionSe espera que los jóvenes aprendan valores en la escuela. ¿Pero quién decide qué valores se deben enseñar?

El mundo digital ha hecho posible que más gente exprese sus opiniones, pero esto no garantiza que puedan acceder a información confiable y balanceada, o que estén dispuestos a escuchar a los demás.

¿Como puede la gente diferenciar entre hechos y ficción? ¿Cómo pueden las escuelas diferenciar entre opinión e información objetiva? ¿Es el trabajo de las escuelas ser políticamente neutrales o deben promover ideas específicas o formas de pensamiento?

¿Y qué clase de virtudes cívicas requieren las democracias modernas?

10. Temas irrelevantes para muchos

Para cientos de millones de niños pobres en el mundo, sobre todo en África Subsahariana, estos temas serán irrelevantes, porque ni siquiera tienen acceso o la escuela o están en escuelas de un nivel educativo tan bajo que salen sin tener los conocimientos más básicos de escritura o matemáticas.

A pesar de las promesas y advertencias globales sobre el desperdicio social y económico, la ONU dice que hay alrededor de 260 millones de niños que se pierden la oportunidad de ir a la escuela primaria y secundaria.

Fuente: https://www.bbc.com/mundo/noticias-47184461

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¿La educación como derecho o mercancía?

Por: John Freddy Gómez y Camila Andrea Galindo

“La ignorancia mata a los pueblos, y es preciso matar a la ignorancia” José Martí

El sistema de educación superior en Colombia ha tenido grandes transformaciones después de la instauración de la Ley 30 de 1992 (Congreso de Colombia, 1992), en la cual se contempla la educación superior como servicio público y no como derecho fundamental, caracterización que conlleva a dos premisas: i) la posibilidad de la prestación del servicio por parte de privados; y, ii) la apertura a la mercantilización de la educación superior en el país.

Este proceso de convertir la educación superior en servicio y por ende en mercancía es reflejo de la profundización y radicalización del sistema socioeconómico capitalista en la década de los años 70, que será consolidada y constitucionalizada en varios países de nuestra américa en la década de los años 90 del siglo XX con la imposición de un sistema neoliberal en el que se pretende ampliar al máximo la mercantilización de cualquier espacio de relacionamiento de las personas con el fin de generar una ampliación del mercado para posibilitar una mayor acumulación de capital. (Estrada Alvarez, 2006)

Es así como se establecen términos como el capital humano que cosifica a las personas y pretende generar índices e indicadores de precios a la fuerza laboral conforme al adoctrinamiento de esta, como también comprende una violencia simbólica directa e interiorizada en la sociedad y es el pensamiento de que las personas con mayores logros académicos -cada vez más técnicos y menos reflexivos- pueden acceder a una mejor posición económica en la sociedad, lo cual ocasiona un ideal de logro individual y de competencia inscrita a la acumulación de técnicas relevantes para el sistema socioeconómico imperante y muchas de las veces en contradicción con las necesidades de la sociedad en conjunto.

La teoría del capital humano permite hacer unas profundizaciones fundamentales que no existían en versiones anteriores de la teoría neoclásica. Primero, vuelve a la tradición ricardiana y marxista y la amplía al considerar el trabajo como un medio de producción producido, cuyas características dependen de la configuración total de las fuerzas económicas. Segundo, rechaza el supuesto simplista del trabajo homogéneo y centra su atención en la diferenciación de la población activa. Tercero, introduce en el terreno del análisis económico instituciones sociales básicas (como la escuela y la familia), relegadas antes a las esferas culturales o superestructurales” (Bowles & Herbert, 2014)

Este proceso de mercantilización consolida, por un lado, la susceptibilidad de generar acumulación de capital en el mercado de la educación superior y, por otro lado, el adoctrinamiento y servilismo de las sociedades por medio del control de instituciones que son llamadas a la normalización y encajonamiento de las personas a un sistema socioeconómico predeterminado donde no se discuta el sistema en sí, sino a lo máximo las consecuencias de este. Todo esto permitido y consolidado por la intensificación de la parcialidad y particularidad de cada ciencia, donde se observa el árbol cada vez más detalladamente sin entender el papel de este en el conjunto del bosque.

En Colombia el papel de la mercantilización de la educación como fuente de acumulación ha sido impedida parcialmente [ 1 ] debido a la imposibilidad legal de transferir recursos desde el sistema de educación superior hacia otros sectores o hacia la acumulación individual, pero esto no implica que no se viva en la realidad material en varias instituciones debido al bajo control y/o al contubernio entre instituciones privadas de educación superior y el Estado colombiano.

La segunda relación de la mercantilización como fuente de subordinación, alienación, cosificación y normalización ha tenido un proceso altamente preocupante donde los procesos educativos superiores son vistos como transferencia de conocimientos técnicos y matemáticos con baja reflexibilidad y critica, mucho más intensificado en las universidades privadas que en las públicas donde las personas que habitan estos espacios y los mismos espacios se niegan en parte a la ausencia de la crítica y disputan por la construcción en común de una sociedad más justa.

A partir de esto el Estado colombiano pretende el adoctrinamiento neoliberal en la universidad pública y a la normalización bajo el concepto de capital humano por medio de: i) la desfinanciación por parte del Estado, ii) la subordinación de la universidad ante los recursos privados de las empresas nacionales y trasnacionales, iii) la financiarización de la educación, iv) el bombardeo de la técnica y matematización del conocimiento y, v) la postración del sistema de educación superior público en el país.


2. Estrategia y táctica del sistema socioeconómico por la privatización y mercantilización de la educación superior en Colombia.

Como hemos enunciado, la transformación de la educación superior en Colombia en las últimas décadas tiene como origen la emisión de la Ley 30 de 1992, en la que se pretendió generar un espacio de mercantilización del sistema de educación superior aun insipiente, gestando los procesos de deterioro de este, debido a la falta de financiación pública y a la exigencia propia y externa de aumentar la capacidad del sistema de educación publica.

Este proceso de largo aliento por la privatización de la educación superior en Colombia se puede evidenciar en el capítulo quinto de la Ley 30 de 1992 -DEL REGIMEN FINANCIERO- donde se establece que el incremento del presupuesto destinado desde el Estado hacia las Universidades Públicas se rige sobre el incremento en pesos constantes -IPC- que tiene como fin mantener en el tiempo el poder adquisitivo de la destinación presupuestal en el año de expedición de la Ley 30. (Congreso de Colombia, 1992)

Es decir que la universidad pública en el año 2018 cuenta con el mismo presupuesto del año 1992, lo que conlleva a un grave problema debido a que no se cuenta con los gastos derivados en el aumento de la capacidad de estudiantes, tecnificación de las plantas, mantenimiento de los espacios y ampliación de las sedes, entre otros rubros que han aumentado exponencialmente mientras que los recursos se mantienen invariables con referencia al poder adquisitivo como se puede evidenciar en el siguiente extracto.

Durante la década del 90, esta fue más o menos la característica que adoptó la financiación de las Universidades Estatales; así las Universidades fueron creciendo sus presupuestos en términos reales, aunque nunca de manera relevante. De esta forma y no sin dificultades, las Universidades fueron sorteando los costos crecientes por la expansión de su matrícula (…) Esta temporada de limitación presupuestal coincidió con grandes presiones de los Gobiernos por ampliar la cobertura y no de cualquier manera. No solamente había que construir infraestructura, actualizarse tecnológicamente, mejorar el nivel de formación de los profesores, hacer investigación, mejorar la planta, para atender los rigores de sistema de calidad, sino que había que pensar en cerrar las brechas sociales, llevando ofertas a las regiones apartadas, e incluso incursionado en la formación técnica y tecnológica” (Sistema Universitario Estatal , 2012, pág. 9)

Es así como el aumento en la cobertura de las Universidades Públicas en el país entre el año 1993 y 2018 está alrededor del 11% índice anual, mientras que la destinación presupuestal se mantiene congelada en el tiempo acarreando diferentes procesos de crisis estructural del sistema de educación superior. Esta es la manifestación más clara de la estrategia de largo plazo del Estado por debilitar y transitar hacia la mercantilización de la educación superior basada en una degradación paulatina del sistema y no así ante un choque directo por la privatización del sistema.

Ahora bien, si revisamos cómo ha sido el comportamiento de las transferencias de la Nación a los presupuestos de las Universidades Estatales en comparación con el aumento de cobertura estudiantil, encontramos que mientras los estudiantes matriculados en las 32 Universidades pasaron de ser 159.218 en el año 1.993 a 611.800 en el año 2016, el aporte anual del Estado promedio por estudiante pasó de $10.825.890 a $4.785.338 en el mismo período” (Sistema Universitario Estatal, 2018, pág. 9)

Este desequilibrio entre gastos e ingresos en las universidades públicas como estrategia de privatización, llevó a que las universidades en las ultimas 3 décadas viviera en un constante déficit, que se recrea, hoy en día, en una deuda histórica de aproximadamente 15 billones de pesos, lo cual consolida las diferentes estrategias de desgaste de la universidad pública [ 2 ] y la puesta en marcha en el año 2011 de la reforma a la Ley 30 que tenía como propósitos, entre otros:

A. La completa mercantilización de la educación superior introduciendo el ánimo de lucro y la transferencia de recursos entre sectores que está impedido en la Ley 30 de 1992.
B. La desaparición de la universidad pública derivado de la apertura de financiamiento de sectores privados con estímulo a la acumulación de capital.
C. Mayor control de las universidades tanto por el sector privado como por el estado, soterrando la de por si baja autonomía universitaria.

Aunque varios sectores sociales y políticos exigen una reforma a la Ley 30, esta reforma emanada por el gobierno de Juan Manuel Santos en el año 2011 no contenía como base la gratuidad, universalidad, autogobierno, autonomía y calidad, todas y cada una exigidas por el pueblo colombiano y el sector de la educación en el país, sino que fue la táctica para la completa privatización y aniquilación de la universidad pública, garantizada, claro está, por la estrategia de desfinanciación y posteriores reformas derivadas de este proceso.

Aunque el gobierno del entonces presidente Juan Manuel Santos mantuvo la propuesta de la reforma durante algunos meses, el movimiento estudiantil junto a los diferentes sectores sociales y políticos concretados en la Mesa Amplia Nacional Estudiantil -MANE- doblaron la mano del gobierno que consideró en desistir en su táctica de reforma a la Ley 30 como articulado, mientras implementó e implementan tácticas más técnicas y de más largo aliento con pequeñas reformas como el Acuerdo por lo Superior 2034, Ser Pilo Paga, Generación E y el papel preponderante del ICETEX como fuente de transferencia de recursos públicos hacia los entes privados.


3. Desfinanciación, burbuja especulativa y subordinación de la educación superior en Colombia

La desfinanciación de la educación superior por parte del Estado colombiano desde el año 1993 es la dosis que gota a gota aumenta y jalona la mercantilización del sistema, donde se observa, como ya evidenciamos un déficit en los ingresos con relación a los gastos de las universidades públicas como también la transferencia cada vez más grande del gasto público para la educación superior hacia diferentes sectores como son el ICETEX y sus políticas de transferencia de capital público hacia universidades privadas por medio de los programas Ser Pilo Paga y Generación E, como se puede evidenciar en la siguiente gráfica.

http://www.cadtm.org/local/cache-vignettes/L640xH402/i1-a1d92.jpg?1549813737

 

Relación entre el gasto público en educación superior con respecto a los aportes de la nación a las universidades públicas en Colombia.

En la anterior gráfica, podemos evidenciar el desplome de la inversión desde el gasto público del presupuesto de educación superior hacia las universidades públicas en el país pasando del 55,7% en el año 2002 al 37% en el año 2016, poniendo de manifiesto que no solo el desplome de inversión hacia el presupuesto de educación ha golpeado a las universidades públicas sino que también la destinación de este presupuesto se ha deteriorado derivado a que en los últimos años se ha intensificado los llamados subsidios a la demanda que no es más que créditos captados por el ICETEX con el fin de trasladar dineros públicos hacia entes privados y trasladar la carga de la educación desde el Estado hacia las familias colombianas que al final terminan pagando créditos insostenibles.

Este sistema de subsidios a la demanda por medio de los programas Ser Pilo Paga y ahora con el programa Generación E, no solo es injusto con el pueblo colombiano al transferir las cargas de la educación superior a las familias y al trasladar dineros públicos hacia los entes privados de educación superior, sino que es ineficiente en términos económicos y ha generado un hueco fiscal de alrededor de 2 billones de pesos para el año 2018, acusando un posible detrimento patrimonial por medio de la emisión de este tipo de programas que manifiestan inconfundiblemente el compromiso del estado por la privatización del sistema y no por la dignidad del pueblo colombiano.

Según los datos obtenidos del documento Conpes 3914 de 2018, la inversión en este programa ha significado al Estado alrededor de 3,5 billones de pesos entre los años 2015 y 2018 con un alcance de estudiantes beneficiados de tan sólo 40.000 en todas las cohortes. Si se realiza un análisis simple, los aportes que por todo concepto realiza el Estado para financiar el funcionamiento de las Universidades Estatales correspondió este año a 3,6 billones de pesos y benefició a más de 600.000 estudiantes; lo que indica una gran desproporción en el impacto de los recursos destinados a este programa de gobierno frente a los invertidos en el sistema universitario público” (Sistema Universitario Estatal, 2018, pág. 29)

Este tipo de programas estatales de subsidio a la demanda que en la práctica se consolidan en las universidades privadas debido a su relativa facilidad de ingreso, ha generado una burbuja especulativa en las matrículas de dichas universidades, causado por el aumento de la demanda que propicia un aumento del valor de la mercancía en este tipo de universidades vista la educación superior como mercancía y a las y los estudiantes como clientes, y donde el Estado es un agente de transferencia de dineros públicos hacia las universidades privadas alimentando la especulación en dichas entidades.

Tres años después de ponerse en marcha Ser Pilo Paga, sólo el 15,6 % de los beneficiarios están matriculados en universidades públicas, el 83,8 % lo están en universidades privadas y el 0,6 % en instituciones de carácter especial. Las universidades privadas que más pilos reciben son: Javeriana (2.541, 8 %), La Salle (1.881, 6 %), los Andes (1.869, 6 %), Pontificia Bolivariana (1.741, 6 %) y Jorge Tadeo Lozano (1395, 5 %). Los Andes es la tercera universidad que más pilos tiene, pero la que más plata recibe: $49.065’428.800 (…)” (Correa & Pardo, 2017)

Este proceso de burbuja especulativo por medio del programa ser Pilo Paga y ahora el programa Generación E donde las universidades públicas han subido sus matrículas exponencialmente en los últimos años, ha sido confrontada por diferentes senadores y representantes a la cámara como la representante María José Pizarro que increpando a la actual Ministra de Educación María Victoria Angulo, hizo que esta reconociera el proceso especulativo y prometió el control eficiente que se debe tener con estas entidades donde los dineros no pueden ser trasladados hacia otros sectores o hacia personas jurídicas o naturales.

En 2015, la Universidad de los Andes, después de armado el modelo de Ser Pilo Paga, incrementó su matrícula en 5,3 %, en 2016 el incremento fue de 6,9 % y este año el aumento llegó al 9,6 %. Cerca del 35 % de sus nuevos estudiantes matriculados hacen parte del programa” (Correa & Pardo, 2017)

Como todas las promesas gubernamentales todo se queda en eso, promesas, no se ha movido una piedra por observar donde recayeron estos dineros y si fueron trasladados hacia el lucro individual violando la normatividad del país. Este tipo de programa muestran la ineficiencia, injusticia social, traslado de dineros públicos hacia privados, transferencia de las cargas económicas por la educación superior desde el Estado hacia las familias, la financiarización de la educación, reducción de la inversión directa a las universidades públicas, entre otras catastróficas consecuencias que parecen no importarle al Gobierno manteniendo y remasterizando al Ser Pilo Paga ahora con la Generación E, evidenciando tajantemente la estrategia de largo plazo de desfinanciación y mercantilización de la educación acompasada con procesos de corrupción y captación del Estado para incentivar el lucro individual.

Estos procesos de desfinanciación de la universidad pública han configurado que en búsqueda de recursos: i) se aumenten las matrículas de las y los estudiantes, ii) la reducción dramática del bienestar estudiantil, iii) reducción de planta profesoral con relación al total de estudiantes, iv) tercerización y flexibilización laboral dentro de las universidades con cargas excesivas y denigrantes para los y las trabajadoras y, v) venta de bienes y servicios, entre otras dinámicas que se acompasan con la violencia simbólica de la cultura neoliberal que se interioriza poco a poco en nuestras universidades y en los currículos de las diferentes carreras universitarias.

Todas estas consecuencias merecen un análisis exhaustivo, tan solo enumeramos las consecuencias haciendo énfasis en la venta de bienes y servicios por parte de la universidad pública, donde evidenciamos como esta institución que ha sido vista como creadora y procreadora de justicia social alrededor del país, en los últimos años se ha deteriorado por su complacencia con las empresas trasnacionales y multinacionales que se valen de la necesidad de financiamiento para imponer sus agendas corporativas por encima de la ética de las universidades públicas, y hemos de manifestar también de algunas personas que en complicidad con el sistema y manteniendo un papel preponderante en la burocracia universitaria potencian estas relaciones de corporativismo que golpean directamente las necesidades de las comunidades alrededor del país como son los proyectos extractivistas.

Por todo esto, como estudiantes y personas de la comunidad debemos interponernos ante la estrategia del sistema por la mercantilización y privatización e imponer la transformación del sistema de educación donde se propenda por la gratuidad, universalidad, calidad, autonomía y autogobierno con un énfasis directo en concatenar la educación con las necesidades de los sectores populares y las comunidades en resistencia con el fin de construir un país con justicia social e impedir que el sistema neoliberal transite en el tiempo tanto en el sistema educativo como en el país.

Desde el pasado 2018, se ha vivido un incremento de la reflexión, construcción y movilización en el movimiento estudiantil colombiano con diferentes reivindicaciones que engloban las necesidades de una educación pública, gratuita, de calidad, universal, con autonomía y autogobierno. En el segundo semestre del año pasado se vivió un paro nacional de las universidades públicas y su movilización anudado con la gran mayoría de los estudiantes de las universidades privadas bajo la reivindicación de educación gratuita y exigiendo el desmonte gradual del programa ser pilo paga y la transformación del ICETEX, programa y entidad respectivamente, que endeuda a millones de familias colombianas.

Tras aproximadamente 60 días de cese de actividades en las universidades públicas [ 3 ] , con decenas de movilizaciones alrededor del país, con altos niveles de violencia y represión por parte del ESMAD -Escuadrón móvil antidisturbios- y con horas tras horas de asambleas donde se discutió y se decidió el porvenir del movimiento, el 13 y 14 de diciembre tras una mesa con el gobierno nacional exigida y conquistada al calor de la movilización estudiantil se logró un acuerdo provisional con la destinación de: I) aproximadamente 4,5 billones de pesos en los próximos 4 años, II) diferentes mesas técnicas, III) reforma del ICETEX IV) reformas constitucionales enfocadas en blindar y garantizar el presupuesto de la educación pública en el país y, V) reformar los formatos, misión y sentido de las revistas indexadas y del saber en el país.

Aunque se entiende por la gran mayoría de las y los estudiantes que la reivindicación de una educación publica no se limita a tan solo la financiación, se comprende que sin esta no es posible la conquista de las diferentes reivindicaciones como es la calidad, autonomía, autogobierno, entre otras reivindicaciones del movimiento estudiantil. Y más claramente que sin la construcción de un país basado en la justicia social y no en el interésparticular no se podrá lograr una verdadera educación que se acople con las grandes necesidades de nuestro pueblo y no así de los grandes capitales.

El porvenir del movimiento estudiantil se basará en la administración de las victorias de finales del año 2018 y la puesta en marcha de la articulación en la construcción alternativa de un paro cívico nacional donde se confluya las necesidades de los estudiantes, trabajadores, campesinos, indígenas, resistencias territoriales, entre otras capas de la sociedad que exigen un país que garantice una vida digna y con soberanía nacional diseminada por un activo y determinante poder popular.


Conclusión

El país se enfrenta a un contexto bastante preocupante con el regreso de la extrema derecha al poder con lo cual hemos visto el recrudecimiento de la violencia física y estructural, además de usar el miedo para aumentar y fortalecer su poder. Ante este panorama y entendiendo el contexto internacional de crisis económica que repercutirá de igual forma en el contexto nacional, se hace urgente la constante manifestación y articulación de la sociedad colombiana, pues será el pueblo en las calles quien realmente le podrá hacer frente a las políticas austeritarias y autoritarias de este gobierno que ya se han implementado y las que están por venir.


Bibliografía

Bowles, S., & Herbert, G. (2014). EL PROBLEMA DE LA TEORIA DEL CAPITAL HUMANO: UNA CRITICA MARXISTA. Revista de Economía Critica , 220-228.

Congreso de Colombia. (28 de Diciembre de 1992). Ley 30 de 1992. Obtenido de SISTEMA DE INFORMACIÓN NORMATIVA, JURISPRUDENCIAL Y DE CONCEPTOS : http://www.legal.unal.edu.co/rlunal/home/doc.jsp?d_i=34632

Correa , P., & Pardo, T. (29 de Abril de 2017). Los Andes, ¿la universidad pública más costosa del país? Obtenido de El tiempo:https://www.elespectador.com/noticias/educacion/los-andes-la-universidad-publica-mas-costosa-del-pais-articulo-691584

Estrada Alvarez, J. (29 de 07 de 2006). Espacio Critico. Obtenido de Las reformas estructurales y la construcción del orden neoliberal en Colombia:http://www.espaciocritico.com/sites/all/files/artcls/a0261_je_refesturcturales.pdf

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Fuente: http://www.cadtm.org/El-sistema-de-Educacion-Superior-en-Colombia-La-educacion-como-derecho-o

Fuente: http://www.rebelion.org/noticia.php?id=252353

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En Brasil, MOCHA: la historia de Bachillerato Trans Mocha Celis, una escuela crítica de las desigualdades de género

Redacción: Palabras/27-02-2019

Todos los domingos de febrero, Malba cinepresenta MOCHA. Nuestra luchaSu vida, Mi derecho, una creación colectiva del Bachillerato Popular Travesti-Trans Mocha Celis, dirigida por Francisco Quiñones Cuartas y Rayan Hindi, que cuenta la historia de la primera escuela del mundo crítica de las desigualdades de género, que está orientada, aunque no de forma excluyente, a personas trans, travestis y transexuales.

Realizado por los propios estudiantes, quienes contaron sus historias y escribieron el guión, el documental, que también podrá verse a partir del 28 de febrero en el cine Gaumont, ganó el Gran Premio del Jurado en el Festival Asterisco 2018, y en el Rio Festival de Gênero & Sexualidade no Cinema, de Río de Janeiro, y fue seleccionado para competir en el 34° Festival Internacional de Cine de Guadalajara, que se realizará del 8 al 15 de marzo, por el Premio Maguey que premia lo mejor del cine LGTBQ del mundo.

Para conocer algunos detalles más de esta obra, una historia de inclusión y aprendizaje, dentro y fuera del aula, Palabras dialogó con de Francisco Quiñones Cuartas, director del film y del bachillerato Mocha Celis.

¿Cómo surge el proyecto de realizar este documental?

Además de director del bachillereto, yo soy documentalista, productor y director de radio y televisión, y uno de mis primeros contactos con este tema fue hace más de diez años cuando trabajaba en otro proyecto también documental para contar la historia de la cooperativa Nadia Echazú, a partir del que conocí a Lohana Berkins.

En ese momento, teníamos la idea de hacer ese docu, y fuimos a contárselo a Lohana, que desde el inicio nos planteó: “Todo bien, mucho cine, mucho cine, pero siempre muestran la misma imagen”. Ella estaba convencida que los medios de comunicación siempre muestran de una sola forma a las personas travestis y trans, que nunca les dan la oportunidad de construir otros relatos, y que, por lo tanto, en el imaginario social siempre hay una misma construcción.

Obviamente, en aquel momento intenté convencerla que en nuestro caso no era así, y Lohana simplemente dijo: “Dale, dibujá una travesti, entonces”, y yo quedé tieso. Finalmente, llegamos a un acuerdo: nosotros nos encargaríamos de lo técnico, y los miembros de la cooperativa de todo lo demás. Así nació Furia Travesti, el documental, pero también en el proceso me empecé a cruzar con muchos de los compañeros y compañeras, militantes y activistas con quienes empezamos a gestar el proyecto del bachiller Mocha Celis.

En el proceso de trabajo para Furia, Lohana me había mandado a leer La gesta del nombre propio, y Cumbia copeteo y lágrimas, dos libros que te enfrentaban con datos crudísimos, como que el promedio de vida de las personas travestis y trans era de 35 años, además de cuestiones relativas a la salud, la educación, etc, por eso, en paralelo a la realización, comenzamos a pensar la idea de tener una escuela, aunque siempre creyendo que algo así ya debía existir.

Llamamos a Lohana para contarle el proyecto y nos dijo que le parecía excelente, que no existía nada igual, que esta era nuestra oportunidad, que debíamos hacerlo ya. También nos dijo cómo se debía llamar, donde podía estar ubicada, con quién debíamos hablar…motorizó todo, así era Lohana.

Y así llegamos a construir el Bachillerato Popular Travesti-Trans Mocha Celis, la primera escuela del mundo crítica de las desigualdades de género, que está orientado, aunque no de forma excluyente, a personas trans, travestis y transexuales, que finalmente pudimos inaugurar el 11 del 11 de 2011, y donde hoy estudian más de 120 personas, muchas trans pero también mamás solteras, afrodescendientes, mujeres mayores de 50 años.

¿Y desde aquel Furia que es semilla del bachiller cómo surge la posibilidad de hacer esta nueva producción?  

Hacia finales de 2014, cuando se recibió el primer grupo, empezamos a darnos cuenta que lidiábamos con un problema porque muchos se acercaban a la escuela intentando contar la historia del Mocha Celis, como lo había hecho yo diez años antes con la de la cooperativa, con buenas intenciones, pero generando una sensación de zoologización en quienes estaban estudiando: con gente que entraba todo el tiempo, a veces sin avisar, sacaban fotos, etc.

Entonces, nuevamente, recordando las palabras de Lohana surgió la necesidad y la posibilidad de construir un relato propio, que sirva para replicar la experiencia, para que otras personas quieran terminar los estudios identificándose con quienes cuentan esta historia, y que les brinde además a las estudiantes la posibilidad de revertir esos imaginarios instituidos, con relatos en primera persona, que los reconozcan como sujetos productores de sentido y conocimiento. Definitivamente, cerraba por todos lados.

Empezamos a armar el proyecto, hicimos un crowfunding para conseguir el dinero para financiarlo, y en el Bachi Mocha los estudiantes adquirieron herramientas audiovisuales, y comenzaron a trabajar para hacer una película que reflejara quiénes son y qué les ha pasado, con la intención de promover la idea de que otra educación es posible y que a través de esta, ellos tienen nuevos horizontes.

Así, llegamos a generar este contenido de calidad, que puede presentarse en espacios masivos de difusión como los cines, los festivales o el Malba, que muchas veces están vedados para los cuerpos que construyeron este trabajo.

¿Y cómo estructuraron la historia?

El documental corre sobre tres líneas, la historia de Mocha, una travestique migró de Tucumán y que fue asesinada por la policía en los años 90 en la zona de Flores, mayormente ficcionalizada, la de la producción del docu, que tiene muchos materiales de detrás de cámara, y la de la institución, con entrevistas, en un formato documental más clásico.

Un planteo que creo resulta en una acción de visibilidad muy grande que parte del corazón del propio espacio, sin golpes bajos, sin reproducir la tristeza, sin caer en la pedagogía de la crueldad, construida desde la pedagogía travesti del amor, recordando aquello que escribió Lohana en su carta de despedida: “el amor que nos negaron es el motor de nuestro movimiento”.

¿Y además de las excelentes críticas y la recorrida por festivales qué ha generado hasta aquí el material?

Están pasando muchas cosas afortunadamente, porque aunque hace siete años que estamos trabajando todavía hay mucha gente que no nos conoce, y que a partir de ver el docu, o leer comentarios sobre el material se empezó a comunicar, y muchas chicas que no sabían que existía el Mocha se han empezado a anotar en la escuela.

Luego, particularmente me encanta cuando veo que muchas personas al ver el documental plantean cosas como: “nunca había pensado que el tema de la vivienda era tan importante”, “no había reparado que tener un hogar te organiza la vida y lo duro que es vivir teniendo que mudarte todo el tiempo”, muchas cosas que uno no ve, porque las da por sentadas, y que aquí se exponen desde un lugar que genera empatía.

También es interesante como el documental muestra como es la agencia del tiempo en las personas trans, porque si sumamos la cantidad de veces que han sido detenidas solo por el hecho de ser, en general todas suman más de cinco años, es una carrera universitaria promedio; o como da cuenta de situaciones como la de Claudia, que aparece en el documental, que superó el promedio de 35 años de vida, es una sobreviviente, y tiene planteos sobre cómo tener una vejez digna, que desnudan una realidad que mucha gente no conoce.

Y todo generando empatía, por eso siempre decimos que una de las acepciones del término trans es “más allá de”, algo que para nosotros es central, porque, en definitiva, más allá de nuestras cuestiones de identidad, o expresión de género, o de nuestra sexualidad, todos y todas tenemos derechos que deben ser garantizados.

¿Junto a lo anterior se han acercado personas interesadas en replicar la experiencia y cómo continúa el proyecto de la escuela?

Afortunadamente eso ya está sucediendo, ya hay 22 preuniversitarios en Brasil, uno en Chile, una escuela hermana en Tucumán, un plan fines dentro de la Universidad de Avellaneda, y luego de la película se han acercado muchas personas con ganas de replicarla, preguntándonos cómo lo hicimos.

Nosotros, en tanto, continuamos funcionando dentro de la mutual Sentimiento, tenemos títulos oficiales, y parte del grupo de docentes reconocido, pero también tenemos una parte que no lo está, que trabaja ad honorem porque no tenemos financiamiento integral del Estado, y todo el tiempo tenemos que hacer eventos y otras acciones para poder sostener la escuela.

Además, así como se hizo el documental todos los años producimos otros contenidos que nos permiten sensibilizar y generar sentido de manera colectiva, materiales como La revolución de las mariposas, un libro que actualiza La gesta del nombre propio, la obra que nos dio Lohana cuando comenzó la escuela, pero donde las propias estudiantes son las que hacen las entrevistas, procesan los datos, etc. generando una herramienta que es consultada incluso por las agencias estatales, porque compila y analiza los datos existentes, frente a la ausencia de datos oficiales. Si sin financiamiento integral podemos hacer todo esto, es inimaginable lo que se podría lograr si el Estado estuviera presente en el Bachi Mocha, como tiene que hacerlo en todas las instituciones educativas.

Fuente: http://www.palabras.com.ar/notas/la-historia-de-bachillerato-trans-mocha-celis-una-escuela-critica-de-las-desigualdades-de-genero/

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Colombia: Seis años esperando la reconstrucción de sus escuelas

América del Sur/ Colombia/ 26.02.2019/ Fuente: www.elinformador.com.co.

Siete instituciones educativas del Magdalena que fueron afectadas por la temporada de lluvias 2010 – 2011, a esta fecha siguen esperando que sus colegios sean restaurados, los estudiantes dan clases en precarias condiciones mientras el Fondo de Adaptación le da solución a las obras.

Siete instituciones educativas del Magdalena que fueron afectadas por la temporada de lluvias 2010 – 2011, resultaron seleccionadas por el Fondo de Adaptación para la reconstrucción total de sus edificaciones en el 2013. Sin embargo, seis años más tarde, las escuelas siguen inconclusas, mientras los estudiantes padecen por no contar con sedes dignas para asistir a clases.

Se trata de colegios ubicados en los municipios Pijiño del Carmen, Plato, Pedraza, Concordia, Remolino, Zona Bananera y San Zenón; este último, tiene a 485 alumnos recibiendo clases a la intemperie y sin un baño digno.

El proyecto de San Zenón, por ejemplo, contemplaba la construcción de 16 aulas, unidades sanitarias para cubrir las necesidades de 400 estudiantes, una para discapacitados y otra para docentes. Además, una sala de informática, una de nuevas tecnologías, una múltiple, un laboratorio integrado, taller de dibujo técnico-artístico, servicios generales, zona de parqueo, unidad para la dirección administrativa, restaurante y comedor escolar, y una zona recreativa y deportiva de 500 metros cuadrados, pero nada de esto se ha materializado.

Luis Vives González, diputado.
Luis Vives González, diputado.

Esperanzas

En noviembre del año pasado el gerente del Fondo de Adaptación, Edgar Ortiz Pabón, se reunió en Bogotá con la gobernadora del Magdalena donde efectuó una exposición sobre el estado contractual de los proyectos de educación, acueducto y alcantarillado, ambiente, salud y vivienda que tienen obras suspendidas en el Magdalena.

Según Ortiz Pabón ya tenía un plan para reiniciar las obras de las instituciones educativas que fueron abandonadas por el contratista Castell Camel, sobre el que cursan acciones jurídicas que buscan resarcir los daños y perjuicios causados.

“La idea es contratar directamente la terminación de las obras de los colegios de Remolino, Concordia, Zona Bananera, Pijiño del Carmen, Pedraza y Plato, antes de concluir el 2018”, explicó.

Pero hasta el momento solo dos de esas obras cuentan con un consorcio que está realizando un inventario de lo que va de ejecución del proyecto para darle continuidad. Este nuevo consorcio tenía cuatro meses a partir de diciembre para realiza el inventario de las obras y tener claridad de lo que encontraron en los lotes.

Ante esto el diputado del Magdalena, Luis Vives González, quien ha seguido de cerca el proceso de construcción de estas instituciones afirmó, “esperamos que en el mes de abril ya estén iniciando las obras para terminar estas dos instituciones, y lo que concierne a las otras cinco, seguimos insistiendo en la respuesta que nos da el Fondo de Adaptación, a pesar que no cumple con los tiempos que habíamos estipulado en la reunión con el subdirector. Nos explican que se presentó un inconveniente puesto que no se presentaron interesados en hacer la obra, sin embargo ya abrieron una nueva licitación con más invitados entonces esperamos que los próximos días nos den la buena noticia de que esas otras cinco obras ya estén contratadas.”

Además expresó que en medio del incumplimiento de los tiempos que había acordado el subdirector anterior, es positivo que este la licitación y esperan corroborar eso cuando ya sepan que el Fondo de Adaptación tiene contratadas las cinco instituciones que faltan.

En albergues improvisados dan clases los estudiantes de la Institución Educativa Departamental El Horno ubicada en San Zenón.
En albergues improvisados dan clases los estudiantes de la Institución Educativa Departamental El Horno ubicada en San Zenón.

Siguen las necesidades

Por su parte María Turizo, la rectora de la Institución Educativa Departamental El Horno ubicada en San Zenón, que cuenta con 485 estudiantes matriculados hasta el momento, manifiesta que siguen dando clases en precarias condiciones, hace más de un año le están pidiendo a la administración municipal y departamental baños portátiles para los niños y siguen esperándolos.

“Le pedimos a la gobernadora cuando vino unos baños portátiles y no nos lo dan, tocará hacer de nuevo un escrito y llevárselo porque de aquí a que terminen las obras los niños no tienen donde hacer sus necesidades. La alcaldía tampoco nos ha colaborado con eso.”, manifestó Turizo.

Los 485 estudiantes se dividen entre dos jornadas, una en la mañana y otra en la tarde;  algunos alcanzan a dar clases en tres salones que no demolieron para su reconstrucción porque estaban en buenas condiciones, y utilizan un cuarto como sala de informática.

El resto de los estudiantes dan clases en albergues improvisados en la calle o en patios de vecinos, utilizando baños prestados porque ni la alcaldía, ni la gobernación han escuchado el clamor de esta comunidad que les pide dos baños portátiles para que tanto profesores como alumnos puedan hacer sus necesidades en un lugar digno.

Ante la nueva concesión la rectora de la institución alberga una luz de esperanza que esta vez sí cumplan, “la actitud que se le vio al ingeniero y el grupo que vino de trabajo es positiva, ellos se comprometieron con el grupo de personas que hicimos la reunión a que ellos si le van a dar cumplimiento al contrato”.

La Institución Educativa Departamental El Horno ubicada en San Zenón, hace más de un año le están pidiendo a la administración municipal y departamental baños portátiles para los niños que tienen que hacer sus necesidades detrás de matorrales o baños prestados, y siguen esperándolos.

Fuente de la noticia: http://www.elinformador.com.co/index.php/el-magdalena/83-departamento/197422-seis-anos-esperando-la-reconstruccion-de-sus-escuelas

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La ciudades colombianas que se transformaron con la educación

Por: La Semana.

Medellín, Cali y Manizales le apostaron al aprendizaje e hicieron un balance de por qué es importante invertir en este tema y los retos que tiene el país en materia educativa.

Los avances que llevaron a que Medellín, Cali y Manizales se convirtieran en ciudades destacadas en educación y los retos que tiene el país en materia educativa, fueron los temas de reflexión en el marco del evento académico «Ciudades del Aprendizaje: retos y oportunidades para Colombia», que se llevó a cabo este miércoles en la capital paisa.

Y es que, en efecto, estas tres ciudades le han apostado a la educación, tanto así, que las dos primeras ya fueron reconocidas como Ciudades del Aprendizaje por la Unesco, y la tercera está en proceso.

“Yo estoy convencido de que el país tiene que invertir más en educación”, dijo Federico Gutiérrez, alcalde de Medellín, quien sostuvo que actualmente el 37% de los recursos del municipio se destinan a temas relacionados con el sector. «En 2018, de $4,5 billones, llegamos a invertir $1,6 billones en el sector. La ciudad lleva un tiempo -unos 12 años- en los que este es el primer rubro en el gasto público”.

La capital antioqueña se unió a la Red de Ciudades del Aprendizaje de la Unesco en 2017. Fue la primera del país en recibir este reconocimiento. El alcalde aprovechó la ocasión para hablar de la transformación que ha tenido la ciudad, de ser la más violenta del mundo en 1991, a convertirse en “una sociedad resiliente que empieza a trabajar entre el sector público y privado en la educación de quienes más la necesitan».

Medellín empezó a dedicarle especial atención a este sector, pues vieron en él la manera de salir de la problemática social que dejó el narcotráfico. “Lo peor que dejó esta situación fue una inversión de los valores. De la discreción a la opulencia, del trabajo duro al dinero fácil y, lo peor de todo, del derecho a la vida a que cada cabeza tiene un precio. Por eso lo que hemos hecho desde la alcaldía y mi petición para los rectores es enseñar en valores”, agregó el funcionario.

En este sentido, la alcaldía ha trabajado en generar una cultura de confianza en la ciudad. Por ejemplo, se implementaron varias Tiendas de la Confianza en toda la ciudad, donde no hay tendero y el mismo cliente realiza el pago, para fortalecer la buena voluntad de las personas.

Pero, además, ha incrementado la cantidad de estudiantes recibiendo educación a lo largo de todo el sistema, desde los más pequeños hasta los universitarios. En primera infancia, por ejemplo, llegaron más de 81.000 niños y madres gestantes, alcanzando así 81% de cobertura, gracias al programa Buen Comienzo.

En cuanto a la educación básica y media, en Jornada única, se pasó de 2.800 niños en 2015 a 35.000 niños el año pasado. Y, con el programa «El colegio cuenta con vos», se logró que 6.243 niños que se habían salido de estudiar volvieran a los colegios. “Ese es el golpe más duro que le hemos dado a la ilegalidad, no son las 130 capturas de jefes de estructuras criminales, sino lograr que los niños vuelvan a las aulas”, recalcó el alcalde.

Finalmente, Gutiérrez aceptó que falta avanzar mucho más en educación superior. “¿Por qué tenemos niveles altos de deserción en 7 y 9 grado?. Cuando uno habla con jóvenes, que muchos hacen parte de organizaciones criminales, su respuesta es que para qué terminan de estudiar si no van tener educación superior ni un trabajo digno”, dijo Gutiérrez.

Por ese motivo se ha venido mejorando en acceso a la educación superior, mediante becas y programas de acceso. Se logró pasar de una tasa de ingreso a la universidad de 44% a 54%.

Por otro lado, Gutiérrez recordó el importante trabajo que ha realizado Medellín en innovación ciencia y tecnología, donde en 3 años se pasó de invertir el 0,7% del PIB, más o menos el promedio nacional, a invertir 2,14% del PIB, gracias al Pacto por la Innovación realizado con empresarios y sociedad civil. “Nuestro reto es llegar al 3%”, afirmó el alcalde.

En este sentido, también es de rescatar el Centro para la Cuarta Revolución Industrial, que anunció hace un mes el presidente, Iván Duque, en el Foro Económico de Davos y que operará Ruta N en Medellín.

Cali y Manizales, siguiendo sus pasos
En el evento también participaron las otras dos ciudades que le han apostado a ser Ciudad del Aprendizaje en Colombia: Cali, que fue reconocida como tal en abril del año pasado, y Manizales, que se postuló el 5 de febrero ante la Unesco para recibir este reconocimiento.

Mauricio Armitage, alcalde de la capital vallecaucana, no pudo estar en el evento por una emergencia de última hora, pero envió un video en donde reconoció que también ve la educación como el motor para cambiar la sociedad colombiana.

El programa bandera de educación de su alcaldía ha sido «Mi Comunidad es Escuela», en el que se han invertido más de $500.000 millones, tanto en infraestructura como en calidad, beneficiando a más de 170.000 niños de las instituciones educativas del municipio.

El alcalde de la capital caldense, José Octavio Cardona, recalcó por su parte la importancia de trabajar en la educación de quienes más la necesitan para brindarles oportunidades de vida.

En su municipio firmaron un convenio con la Universidad Nacional para brindarle preparación para las pruebas de Estado a los estudiantes de estrato 1 y 2. En parte gracias a eso, dijo el alcalde, lograron duplicar el número de estudiantes egresados de colegios públicos en las universidades públicas de la ciudad.

“Yo he sostenido que si los muchachos de las comunas los empezamos a preparar no para ser abogados o médicos, sino para cosas más técnicas vamos a ser más pertinentes. Pero si seguimos creyendo que en este país todos tenemos que ser profesionales, pues estamos formando muchachos para que queden en la esquina. Los países más desarrollados tienen más tecnólogos y técnicos que profesionales”, dijo Cardona.

Los retos del país
Los alcaldes estuvieron de acuerdo en que las administraciones anteriores y el gobierno nacional han decidido darle gran importancia al sector educativo. Pero no por eso los futuros gobernantes locales pueden relajarse.

El país tiene que invertir más en educación, dijo Federico Gutiérrez.“Medellín tiene un camino que tiene que andar. Nos falta mucho todavía”, sentenció.

Además, es fundamental que exista continuidad en las inversiones públicas en lo social. En Medellín, por ejemplo, Buen Comienzo y Mova fueron iniciativas de administraciones anteriores, pero la actual alcaldía decidió mantener y fortalecer estas apuestas.

También salió a la luz el tema de infraestructura, donde, como dijo Cardona, los retrasos en las obras contratadas por el Fondo de Financiamiento para la Infraestructura Educativa están poniendo en jaque los objetivos de los gobiernos locales. “El próximo alcalde va tener un problema de cobertura porque el ministerio le bajó la partida”, dijo el alcalde manizalita.

Finalmente, quedó claro que Sistema General de Participaciones (SGP) se tiene que repensar, porque los recursos no dan abasto. “Se nos van en pago de nómina. Siempre se ha negociado el aumento del sueldo docente, y yo estoy de acuerdo con pagarle más a los maestros. Pero eso debe ir de la mano con un esfuerzo más del gobierno, no puede ser que sean los mismos recursos y que vean a ver los departamentos cómo consiguen lo que necesitan”, dijo Gutiérrez.

La viceministra de Educación Básica y Media, Constanza Alarcón, por su parte, habló de “retomar y profundizar las competencias ciudadanas y socio emocionales, que son determinantes en la construcción y transformación de la educación. Tenemos que ver cómo incluimos el tema de competencias ciudadanas en los lineamientos curriculares. De eso ya hay mucho avance pero hay que elevarlo a política pública”, afirmó.

Por su parte, Raúl Valdés Cotera, gerente del programa de la Unesco para el Aprendizaje a lo Largo de toda la Vida, habló de la importancia de reconocer esta forma de aprendizaje, que sucede más allá de la escuela y la universidad.

En este sentido, hizo un llamado sobre la importancia de reconocer los saberes informales, es decir, todo lo que se aprende por fuera del sistema educativo y que no está acreditado por una institución.

Hay marcos nacionales de cualificación que permiten que alguien que está estudiando una técnica se pase a estudiar una carrera universitaria acreditando algunas competencias o bien alguien que quiera reconocer sus saberes previos tenga una validación de lo que sabe”, dijo Valdés.

También sostuvo que hay que pensar la educación de manera distinta, a través de las tecnologías de la información. “Yo creo que tienen el potencial de llegar a gente que han quedado por fuera de procesos educativos. Hay una riqueza impresionante en ese tema”.

Fuente de la reseña: https://www.semana.com/educacion/articulo/ciudades-colombianas-que-le-apostaron-al-aprendizaje/602056

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Chico Mendes: quién fue el luchador despreciado por el ministro de medioambiente de Bolsonaro

Por: La Izquierda Diario.

Chico Mendes, reconocido luchador del norte de Brasil, fue asesinado en 1988 por sicarios en el marco de su lucha por los derechos de los trabajadores del caucho, las riberas y los pueblos originarios.

El don de despertar en el pasado las centellas de la esperanza es privilegio exclusivo del historiador convencido de que tampoco los muertos estarán seguros si el enemigo vence. Y ese enemigo no ha cesado de vencer” (Walter Benjamin, Tesis sobre el concepto de historia, 1940)

Ricardo Salles, el ministro de Medioambiente de Bolsonaro, se dijo ignorante y consideró irrelevante la figura de Chico Mendes en una entrevista televisiva. El repudio en las redes puso a Chico Mendes en el trending topic a nivel global. ¿Por qué tanto odio y desprecio hacia el mundialmente reconocido luchador asesinado? El plan del gobierno de Bolsonaro contempla un avance en la quita de derechos por los que Mendes luchó.

El triunfo electoral de Bolsonaro y todo un pool de reaccionarios en octubre pasado con la enorme ayuda del poder judicial y apoyo militar implica no solo la preparación para salvajes ataques a los derechos laborales, como la reforma previsional, o las privatizaciones, o quitas a los derechos de las mujeres, de los educadores, de los niños, de la diversidad sexual. Significa además un intento de reescribir la historia.

El vicepresidente Hamilton Mourão y el presidente de la Corte Suprema, José Toffoli hablan de “movimiento del 64” y ya no de golpe. En ese marco, el ataque a Chico Mendes se inscribe en el intento de abrir aun más el campo al agronegocio y quitarle derechos a los trabajadores rurales, pueblos ribereños, negros y pueblos originarios.

Chico Mendes, fundador del PT y la CUT en el estado de Acre, región norte de Brasil, fue asesinado por pistoleros al mando de quienes se oponían a la expropiación de una hacienda para transformarla en “reserva extractivista”, de propiedad de la Unión bajo gestión de los trabajadores del caucho, ribereños y pueblos originarios. Chico Mendes defendía la expropiación de tierras para uso colectivo de esas comunidades y así chocaba con la expansión del agronegocio y su saña por pasto, tierra para la soja y derramamiento de sangre de lo que se interpusiera en su camino.

Ni bien comenzó la lucha por los derechos de los pueblos, de los trabajadores del caucho y de los bosques, Chico Mendes estuvo marcado para morir. No solo él, sino decenas de otros sindicalistas y activistas en la región. Con desdén, los medios brasileños miraban el drama en las entrañas de la Amazonia. Pocos días antes de su asesinato, el medio Jornal do Brasil se rehusó a publicar una entrevista al activista, en la que dejaba en claro quién lo amenazaba, con la que podría haber ganado tiempo de vida. Se puede leer la entrevista completa acá. Eran tiempos de poner paños fríos en las heridas, aun sangrantes, de la Constituyente.

Pocos días después del asesinato, la entrevista fue publicada. La atención a su denuncia cabía a los trabajadores y brigadas de defensa organizadas por la CUT, a los ambientalistas y parte de los medios internacionales, que por presiones de la lucha de clases en sus propios países, tenían que abrir algunas puertas a Mendes y su grito.

Hay quienes ven en ese programa defendido hace 20 años atrás por Chico Mendes un antecedente del ecosocialismo, como escribió recientemente el famoso intelectual Michel Lowy. Más allá de las polémicas sobre este concepto y los límites estratégicos de la lucha de Mendes -quien depositaba esperanzas en la Constituyente de 1988, planteaba un programa de desapropiación y una táctica de resistencia pacífica a los tractores de deforestación- su activismo entraba en ruta de colisión con el latifundio, con el agronegocio, y esa colisión le costó un tiro de escopeta en el pecho el 22 de diciembre de 1988.

El regreso del odio a Chico Mendes muestra que la llaga que estaba abierta en el ’88 no se cerró, y nos obliga a pensar en los objetivos que están detrás del odio de los terratenientes, de los capitalistas y del gobierno de Bolsonaro.

El regreso del espectro odioso de 1988

Bajo la égida del ministro detractor de Chico Mendes hay un instituto que lleva su nombre. Mendes fue asesinado el mismo año en que se terminó la Constituyente. Ese año también fueron asesinados en manos del Ejército tres trabajadores siderúrgicos en la ciudad de Volta Redonda, Rio de Janeiro.

El odio de Salles generó un amplio repudio en las redes sociales, e incluso el general Mourão se delimitó del ministro. Esta delimitación se relaciona también con las diputas en las distintas alas del pool de poder Bolsonaro. Pero las declaraciones de Salles no fueron las palabras de un idiota, llenas de sonido y furia y sin significado. Son parte constitutiva del programa de gobierno de Bolsonaro y que van mucho más allá del ala “ideológica” con la que se relaciona.

Bolsonaro no ahorró críticas a la legislación ambiental hasta que ocurrió el desastre de Brumadinho. Mourão y Heleno quieren pasar a llevar los derechos de los pueblos originarios para hacer obras en la Amazonia como la “gran línea norte” y la expansión de la ruta BR-363. La ministra de Agricultura, Tereza Cristina, quiere liberar el uso de cualquier tipo de agrotóxico. El ministro de Justicia, Sérgio Moro, redacta leyes represivas con la trillada excusa de lucha contra el narcotráfico pero que le permitirán a Bolsonaro cumplir su promesa de enjaular a militantes del MST y MTST como “terroristas”.

Pasados algo más de 20 años desde aquella Constituyente y de los asesinatos en el campo y en la industria siderúrgica, vuelven a emerger temas centrales, la historia de Brasil, las violentas discusiones de la época, entre ellas la cuestión del latifundio y el agronegocio.

Surgida como brazo político para hacer lobby en la Constituyente, y como brazo armado para esparcir sicarios por el campo, y de notorio involucramiento en el asesinato de Chico Mendes y de muchos ambientalistas y sindicalistas en el campo, la Unión Demócrata Ruralista (UDR) ubicó a su poderoso presidente, Nabhan Garcia, en un cargo crucial del gobierno de Bolsonaro: jefe de “asuntos fundiarios” del Ministerio de Agricultura.

Esto muestra que el odio de Salles a Chico Mendes no es un punto fuera de la curva sino la consecuencia directa del programa de todo el pool bolsonarista e ilustra cómo pretenden pasar revista a las heridas todavía abiertas del ’88 para pisotear a los muertos y arrancar así más tierras, derechos y sangre a los vivos.

Algunas reflexiones para salvar a los muertos de las garras de los enemigos

En Xapuri, la localidad del estado de Acre donde Mendes fue asesinado, estaba en pleno y abierto funcionamiento el brazo armado de sicarios del latifundio. Chico Mendes pagó con su vida el enfrentamiento a esos poderes y querer la expropiación de las tierras amazónicas para destinarlas a “reservas extractivistas”.

Chico Mendes dejó un breve y bonito escrito póstumo en defensa de la revolución socialista mundial dirigida a los jóvenes del futuro:

Atención, joven del futuro, el 6 de septiembre del año 2120, aniversario del primer centenario de la revolución socialista mundial que unificó a todos los pueblos del planeta en un solo ideal y en un solo pensamiento de unidad socialista, y que puso fin a todos los enemigos de la nueva sociedad. Acá quedan solo el recuerdo de un triste pasado de dolor, sufrimiento y muerte. Disculpen. Estaba soñando cuando escribí estos acontecimientos que no voy a ver. Pero tengo el placer de haber soñado”.

Si bien declamaba el socialismo internacional, no era ese el programa que defendía Chico Mendes. En la entrevista a Jornal do Brasil decía:

La reforma vino a través de la Reserva Extractivista. Vamos a utilizar la selva en forma racional, sin destruirla. Los trabajadores del caucho, los pueblos originarios, los ribereños hace más de 100 años ocupan los bosques. Nunca la amenazaron. Los que la amenazan son los proyectos agropecuarios, los grandes madereros y las hidroeléctricas con sus inundaciones criminales. En las reservas extractivistas, vamos a comercializar e industrial los productos que los bosques generosamente nos conceden. Tenemos en los bosques el abacaba, el patoá, el açaí, el buriti, la pupunha, el babaçu, el tucumã, la copaíba, la miel de abejas, que ni los científicos conocen. Todo esto puede ser exportado, comercializado. La universidad tiene que venir a acompañar la Reserva Extractivista. Estamos abiertos a ella. La Reserva Extractivista es la única salida para que la Amazonia no desaparezca. Más aun: esta reserva no tendrá propietarios. Va a ser un bien común de la comunidad. Tenemos el usufructo, no la propiedad”.

Proponía el usufructo, la gestión de la tierra por los pueblos locales, señalando –al menos para la región amazónica- un sentido de una reforma agraria que no pasa por la propiedad privada de la tierra, si no que convive al mismo tiempo con el capitalismo que la rodea. Esta elaboración programática es un aporte para pensar otros modelos de gestión de los recursos naturales y su control por los trabajadores y pueblos locales, más aun en tiempos de crímenes capitalistas de la magnitud que se vio en Brumadinho.

La defensa de una gestión de los recursos por la población local y los trabajadores (del caucho) se choca también con el programa adoptado por el PT, que no solo no combatió sino que apoyó la expansión agrícola capitalista, el avance de la minería predatoria, mantuvo privatizada la minera Vale, adoptó el uso desenfrenado de inundaciones para hidroeléctricas, todo esto para garantizar más recursos para entregar en bandeja al imperialismo, con royalties de semillas transgénicas o a través del criminal pago de la deuda pública.

La integración del PT al régimen nacido en el ’88 incluyó su aplauso e incentivo a la soja, al ganado, al frigorífico JBS, a la exministra y vocera del agronegocio Kátia Abreu, en directo detrimento y choque con los derechos de los pueblos originarios, ribereños y trabajadores rurales. Suena totalmente fuera de lugar, para decir lo mínimo, su defensa del legado de Chico Mendes, aun limitada a la cuestión ambiental.

Fuente de la reseña: https://www.laizquierdadiario.com/Chico-Mendes-quien-fue-el-luchador-despreciado-por-el-ministro-de-medioambiente-de-Bolsonaro

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