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El Ministerio de Educación del Perú estrena portal para padres, docentes y directores

América del Sur/Perú/

Los padres de familia del Perú ahora podrán despejar sus dudas e inquietudes sobre la matrícula escolar gracias al nuevo portal web www.mejoresperuanossiempre.pe que el Ministerio de Educación (Minedu) ha puesto a disposición de ellos y de docentes y directores de colegios en el marco del inicio de clases 2019.

Allí, podrán encontrar información sobre el Currículo Nacional, que en 2019 se aplicará en todos los niveles de la Educación Básica, y sobre la matrícula escolar, con precisiones sobre el cronograma de este proceso a nivel nacional y los documentos requeridos.

Asimismo, una sección para consultas que demandan mayor detalle, como los requerimientos para la matrícula de estudiantes con habilidades especiales, la importancia de la edad cronológica para efectos de la matrícula, la cantidad de vacantes para estudiantes con necesidades educativas especiales e información sobre el proceso de matrícula en escuelas privadas.

El portal también ofrece a los padres de familia consejos prácticos para que en casa haya una mejor gestión de los aprendizajes de los estudiantes y les explica cómo elaborar horarios de actividades y acompañar el proceso de estudio de sus hijos, además de reforzar el aprendizaje en familia a través de la distribución de responsabilidades y tareas de casa.

Pero eso no es todo. A los docentes, el portal les ofrece soporte de capacitación al brindarles acceso al Curso Virtual sobre el Currículo Nacional así como recomendaciones para organizar sus aulas, su semana de planificación y sus procesos de involucramiento con las familias de sus estudiantes.

Los maestros también podrán hallar allí sugerencias para implementar normas de convivencia, fomentar ambientes ordenados, cumplir de manera más efectiva con la planificación curricular y lograr aprendizajes significativos en todas las clases.

El portal será igualmente un respaldo para la gestión de los directores de colegios, pues esta nueva herramienta digital les ofrece asesoramiento para generar condiciones que aseguren un buen año escolar y acompañamiento en temas de planificación de los instrumentos de gestión escolar y planes de trabajo con los docentes.

Los directores también podrán buscar allí consejos para la elaboración del Plan de Gestión de Riesgo de Desastres y Contingencia y la formación del Centro de Operaciones de Emergencia y acceder a información de servicios de gestión como Siseve.pe, Escale, SIAGIE, entre otras herramientas.

Fuente: https://virtualeduca.org/mediacenter/el-ministerio-de-educacion-del-peru-estrena-portal-para-padres-docentes-y-directores/

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Educación, resistencia y movimientos sociales: La praxis educativo-política de los Sin Tierra y de los Zapatistas

Autor: Pinheiro Barbosa, Lia

Año: 2015

Colección Investigación Doctoral

«La educación, en tanto proyecto político de resistencia, demarca el lugar de la cultura, de la experiencia y de los saberes locales como referentes para la construcción de nuevos matrices conceptuales que cumplen un papel fundamental en la conformación del sujeto histórico-político y su papel en la correlación de fuerzas y disputa hegemónica con el Estado» (p. 26).

Imagen tomada de: https://scontent-mia3-1.xx.fbcdn.net/v/t1.0-9/17796575_1306253239451135_6932546932791457966_n.png?_nc_cat=102&_nc_ht=scontent-mia3-1.xx&oh=6d8a9deb1c27886cd8daa90be277da7c&oe=5CDCD4BF

Descargar libro aquí: http://bit.ly/2nxrAVj

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Jornada de paro de educadores en Colombia

América del sur/Colombia/14 Febrero 2019/Fuente: Prensa Latina

La Federación Colombiana de Educadores (Fecode) protagonizará hoy un nuevo paro nacional en defensa de la enseñanza pública y en rechazo a la política injerencista del gobierno contra Venezuela.
El sindicato de maestros colombianos también saldrá a marchar por las principales ciudades del país en desacuerdo con irregularidades en la prestación de los servicios de salud y en acto de condena a los asesinatos de líderes sociales.

La protesta está dirigida, además, contra el proyecto de Plan Nacional de Desarrollo (PND) presentado por el Ejecutivo ante el Congreso, el que, según Fecode, carece de un enfoque de derechos laborales y de promoción de la justicia social.

Fecode y la Central Unitaria de Trabajadores critican el PND por considerar que alienta formas laborales precarias que profundizan la desigualdad y las brechas estructurales que afectan a Colombia.

Con respecto a Venezuela, el gremio magisterial suscribió esta semana una carta enviada al presidente colombiano, Iván Duque, en la que 22 congresistas y cientos de intelectuales y organizaciones sociales le pidieron desmarcarse de cualquier acción belicista contra el gobierno constitucional de Nicolás Maduro.

Sobre el sistema de salud, el gremio sostiene que siguen demorando procedimientos a los pacientes y cataloga de injustificados los atrasos en la entrega de medicamentos, entre otras deficiencias.

Opina Fecode, asimismo, que la educación debe garantizarse de forma gratuita desde el preescolar hasta la Universidad para garantizar el derecho universal a la enseñanza.

En esta capital, la movilización comenzará a las 08:00, hora local, con marchas desde diferentes barrios de Bogotá que concluirán en el Ministerio de Educación.

También están previstas manifestaciones en las ciudades de Medellín, Cali, Bucaramanga, Barranquilla, Montería, Tunja, Pereira e Ibagué, entre otras.

Fuente: https://www.prensa-latina.cu/index.php?o=rn&id=252869&SEO=jornada-de-paro-de-educadores-en-colombia
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La valiente juventud que lucha por los derechos humanos en el Brasil de Bolsonaro

América del sur/Brasil/14 Febrero 2019/Fuente: Amnistía Internacional 

Después de que Jair Bolsonaro ganara las elecciones basándose en un programa abiertamente contrario a los derechos humanos, en Brasil impera un clima de temor. Sin embargo, la juventud se levanta para hacer oír su voz. Amnistía Internacional se reunió con siete activistas de derechos humanos que revelan cómo es la vida en Salvador, Brasil, y cómo hacen frente a la violencia contra las mujeres, el racismo y la homofobia.

“He vivido con miedo desde que era niña”, Lidiane, 33 años

Están aquí para protegerte, pero pueden hacerte daño en cualquier momento. Desde niña, esta es la imagen que he tenido de la policía. Mi infancia estuvo rodeada por el sonido de los disparos. Mientras crecía, no me daba cuenta de lo que eran, pero ahora sé lo mortales que son.

Vivo en una favela a la que la policía acude con frecuencia. Nunca dan información ni dicen a quién buscan, pero atacan a cualquiera que se cruce en su camino. En los últimos años, la situación ha ido en aumento, así que estamos estableciendo toques de queda y vigilamos constantemente lo que sucede.

He vivido con miedo desde que era niña. Eso es habitual en Salvador, Brasil. Este miedo ha alimentado mi pasión por luchar por la justicia. Cuando fui a la universidad quería estudiar Derecho. Era una manera de meterme en el sistema y representar las necesidades y los problemas de las personas de mi comunidad.

Sin embargo, en la lucha por la justicia me he encontrado obstáculos. Como mujer negra, mi acceso a determinadas oportunidades es limitado. Todos los días me enfrento a tres estereotipos: soy de la periferia, soy mujer, y soy negra.

El convertirme en parte de Amnistía Internacional marcó un punto de inflexión. Me he pasado la vida luchando por los derechos humanos y cuestionando la desigualdad de género. Cuando asistí a mi primera reunión, conocí a gente con historias similares a la mía. Querían seguir un camino diferente y transformar sus comunidades.

Como abogada en ejercicio, estoy trabajando en dos casos de mi comunidad, prestando apoyo a quienes no pueden permitírselo. Quiero demostrar a otras personas que tenemos derecho a soñar, y que es posible superar las barreras que nos encontramos. Quizá nos estemos dirigiendo hacia un Estado cada vez más dictatorial pero, si nos unimos, tengo la esperanza de que podemos formar un frente común, oponer resistencia y cambiar la dirección en la que se mueve este país.

“Mi madre recibió muchísimas palizas”, Nubia, 33 años

Mi padre era alcohólico. Toda la familia sufrió por su causa. Llegaba a casa del trabajo y nos golpeaba a mi madre, a mí y a mis hermanos y hermanas. A veces nos escapábamos de madrugada y buscábamos refugio en la casa de mi familia hasta que mi padre se marchaba al trabajo. Él tenía un rifle, y a mi madre le daba miedo lo que pudiera hacer con él.

Aprendí a vivir con ello; no tuve más remedio. Mi madre no tenía fuerzas para marcharse, así que yo, que era la mayor, era la que más se enfrentaba a mi padre. Me ponía en medio de la pelea para proteger a mi madre. No quería que le golpeara la cabeza contra la pared ni que le rompiera la espalda.

Mi padre dejó de beber hace unos cuatro años, pero siento que no he superado del todo lo que ocurrió. No he ido a ninguna terapia y, cuando hablo sobre lo que viví, me invade la misma oleada de emociones.

He encontrado esperanza defendiendo a otras mujeres que sufren violencia intrafamiliar. Muchas de mis amigas y vecinas han sufrido también violencia de género. Por eso mi causa es tan importante para mí, y quiero empoderar a las mujeres para que salgan de estas situaciones.

El pertenecer al Grupo de jóvenes de Amnistía Internacional en Salvador me hizo darme cuenta de que no estoy sola. Es importante formar parte de algo más grande, especialmente teniendo en cuenta el clima actual.

El presidente hace declaraciones que van contra los derechos humanos. No obstante, tengo esperanza en que la gente abra los ojos y vea que hay otra manera de vivir. Cuando trabajas en colaboración, conoces a gente que ha vivido las mismas realidades que tú, y ves que todo el mundo es bienvenido y está representado. Al trabajar en unión, nos damos voz.

“Voy a ser alguien”, Paulo, 29 años

Nací y crecí en un pueblo de la zona rural de Bahía, Brasil, donde el racismo formaba parte de la vida cotidiana.

Mis padres comprendían la importancia de la educación. A pesar de que teníamos poco dinero, me enviaron a una escuela privada. Yo era uno de los dos únicos estudiantes negros. Recibí muchos insultos, de alumnos y de profesores. Uno de los profesores me llamaba “negrito” y, en una ocasión, me amenazó con darme un puñetazo en la cara.

Comprendí que el profesor tenía prejuicios, así que decidí no prestarle atención. Me dije a mí mismo: “Voy a ser alguien”.

Estudié Teología en la universidad, y después hice un máster en Estudios de Género. Mientras estaba en la universidad me impliqué más en movimientos de jóvenes, entre ellos Amnistía Internacional, y aprendí sobre los derechos humanos.

Cosas del mi destino: ahora soy profesor en la misma escuela en la que sufrí discriminación y prejuicios. Actualmente trabajo en un proyecto para conseguir que la educación en derechos humanos sea un elemento clave del currículo escolar, y ya enseño derechos humanos en mis propias clases.

Pese a que vivimos tiempos difíciles, los movimientos sociales en Brasil están cobrando fuerza. La educación en derechos humanos es una semilla que puede transformar nuestra manera de ver el mundo. Mi esperanza es que todas las semillas que planto florezcan en algo bueno para el mundo.


“Mi madre fue asesinada por su ex marido”, Maira, 32 años

Cuando yo tenía 20 años, mi madre fue asesinada por su ex marido. Él no pudo aceptar el final de su relación.

La violencia contra las mujeres es generalizada en Brasil, y el caso de mi madre es uno entre muchos. Me pasé un año de luto. No conseguía encontrar las fuerzas para seguir adelante. Creí que nunca volvería a reír. Siempre habíamos sido sólo nosotras dos: mi madre y yo; era la persona más importante de mi vida.

Al principio me resultó difícil trabajar sobre cuestiones como la violencia de género y el feminismo, porque me tocaban muy de cerca. Hoy tengo más valor para hablar de estas cosas.

He sacado fuerzas de otras mujeres fuertes, como mis dos tías, una de las cuales es como una segunda madre. Sin ellas, no sería la mujer que soy hoy. Me han apoyado tanto, y me han dado una razón para seguir viviendo.

Desde la muerte de mi madre, las injusticias que veo me afectan muchísimo. Eso me impulsó a unirme al Grupo de jóvenes de Amnistía Internacional en Salvador. Me di cuenta del significado de la vida, de su riqueza y su valor. Es increíble formar parte de un grupo de personas que piensan igual. Apoyan mis ideas, y las hacemos realidad.

Los próximos años van a ser difíciles. No obstante, tenemos una fuerza interior que nos da poder y no vamos a quedarnos de brazos cruzados. Hay un movimiento de unidad en Brasil. No nos vamos a rendir.

“Mis derechos son atacados casi a diario”, Jamille, 26 años

Me he encontrado con tantas barreras sólo por ser una mujer negra… Mis derechos son atacados casi a diario. Estudio en la universidad en Salvador. Estoy aquí para llenar las cuotas de diversidad, así que hay gente que cree que no me merezco mi plaza en la universidad, cuando lo cierto es que tengo derecho a estar aquí.

Pero todavía tengo esperanza. Vivir en esta sociedad me inspira todos los días. Me enorgullece decir que soy una activista de derechos humanos. Es una forma de reafirmar ante la gente que los derechos humanos son para todas las personas, y que debemos defenderlos.

Habida cuenta del clima actual, me temo que nada va a cambiar, pero confío en que, unidos, creemos un mundo más abierto a la diversidad y menos desigual. Depende de nosotros crear juntos este mundo.

“Soy negro. Soy gay. Soy un educador de derechos humanos”, Israel, 28 años

Mi historia de activismo empieza conmigo, y con lo que he vivido. Soy negro, soy gay, soy un educador de derechos humanos.

Salvador es un lugar peligroso en el que crecer, especialmente si eres joven, pobre y negro. El color de tu piel te hace mucho más vulnerable a la violencia. Sin embargo, para mí, lo más difícil de crecer en esta sociedad fue saber que era gay. En mi familia son súper cristianos, y yo pensaba que iría al infierno si les contaba la verdad.

Cuando conocí a mi esposo, supe que tenía que decírselo a mis padres. Al principio dijeron que les parecía bien. Una semana después, mi madre me gritó que ‘los demonios de la homosexualidad’ tenían que marcharse de la casa. Llevo con mi esposo ocho años y hemos adoptado dos hijos, pero mi familia sigue sin querer saber nada de nosotros.

Me lancé de cabeza al activismo. Muchos hombres consideran que no está bien ser gay, pero quiero hacerles saber que sí lo está. Por eso dirijo un proyecto en escuelas públicas en el que enseño a niños y niñas sobre el acoso, la diversidad, el género, la sexualidad y los derechos humanos. También pertenezco al Grupo de jóvenes de Amnistía Internacional en Salvador. Todos los miembros del grupo son realmente valientes. Defienden a todo el mundo, independientemente de su raza, género, clase social o sexualidad, y luchan por la justicia.

Yo hago oír mi voz mediante la educación: es un elemento clave para los derechos humanos, y es una manera de terminar con la violencia. Mi trabajo me hace sentir miedo. La defensora de los derechos humanos Marielle Franco fue asesinada a tiros simplemente por defender los derechos de otras personas. A mí podría pasarme lo mismo, pero la lucha continúa.

“Encontrar gente que luche por los derechos humanos”, Blenda, 24 años

Salvador tiene la población negra más numerosa de Brasil, pero aún me encuentro con mucho racismo.

Cuando tenía 13 años, mis compañeros de escuela se reían de mi pelo. Me lanzaban bolas de papel y me pegaban chicle en el pelo. Aquello me hizo crecer con poca autoestima y con ansiedad, lo que me llevó a una depresión.

El trabajo benéfico me ha interesado desde que tenía 12 años, pero muchas de las organizaciones en las que estuve de voluntaria no abordaban nunca cuestiones raciales. Cuando Amnistía Internacional Brasil lanzó su campaña Jovem Negro Vivo en Salvador, estaba emocionadísima, porque nunca había visto otra ONG que trabajara sobre este tema.

Soy activista desde hace tres años. Uno de los elementos principales es la manera en que utilizamos el Quilombox para realizar nuestro trabajo. El Quilombox es una caja que contiene herramientas de movilización, y que también se puede utilizar como proyector. La caja de materiales te brinda la oportunidad de explicar los derechos humanos mediante la palabra hablada, el baile y el hip hop. Fue creada por diferentes activistas de derechos humanos de todo el país, con el apoyo de Amnistía Internacional. Es un recurso increíble, porque gracias a él podemos aprender de otras personas jóvenes de Brasil. Estas son el tipo de herramientas que necesitamos en Brasil. Los próximos años van a ser difíciles, especialmente para la juventud negra.

Es importante encontrar personas que luchen por lograr unas condiciones mejores para los derechos humanos. Estas personas son las que me han ayudado y me han hecho sentir que formo parte de algo más grande.

Imagen tomada de: https://aineupstrmediaprd.blob.core.windows.net/media/20049/258400.jpg?width=500&height=356.25

Fuente: https://www.amnesty.org/es/latest/news/2019/02/brave-young-people-fighting-for-human-rights-in-bolsonaros-brazil/

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Militarizar las escuelas y acabar con el legado de Freire: Bolsonaro pone en marcha los cambios en la Educación de Brasil

Por: Meritxell Freixas Martorell

Corría 1967 cuando la dictadura militar brasileña (1964-1985), de la mano del general Emilio Garrastazu Médici, impulsó un decreto ley sobre “alfabetización funcional y educación continuada” para adolescentes a partir de 15 años y adultos. La nueva legislación creó una de las instituciones más polémicas del país: el Movimiento Brasileño de Alfabetización (Mobral), a través de la cual el gobierno castrense se propuso acabar en apenas 10 años con el analfabetismo del país, que entonces afectaba a un tercio de la población.

El Mobral sustituyó el método de alfabetización ideado por el pedagogo Paulo Freire. Aunque bebió de su influencia, supuso una simplificación del proceso educativo, reducido al aprendizaje de la lectura, escritura y operaciones matemáticas básicas. El enfoque pedagógico dejó de ser un prioridad y el objetivo se concentró en suplir las necesidades de la industrialización había provocado el “milagro económico” ocurrido durante la dictadura.

Pero además, el régimen militar encontró en la alfabetización un fuerte instrumento para mantener su estatus y ejercer un control ideológico: “El régimen dictatorial estaba escondido y estampado en cada página de los libros de texto y de otras publicaciones de la educación de ese período. Veneración a los héroes nacionales, patriotismo, civismo y exaltación al gobierno, eran mensajes inculcados entre líneas en los materiales didácticos. […] Las figuras de los militares aparecían siempre en actividades colectivas haciendo ‘el bien’, ayudando a otras personas”, escribe la historiadora Leide Rodrigues dos Santos en un artículo publicado en 2010 en Revista Crítica Histórica.

En 1975, después de 15 años, la recesión económica iniciada en los años 80 y el fin del régimen militar acabaron con el programa.

Hoy, 34 años después, la llegada del ultraderechista Jair Bolsonaro al poder ha recuperado el recuerdo del Mobral al mundo educativo brasileño. El gobierno ha anunciado la militarización de la gestión de escuelas públicas y su intención de colocar a oficiales del ejército al frente de los centros educativos, universidades e, incluso, en la revisión de los contenidos de los libros de texto.

De hecho, una de las primeras decisiones de Bolsonaro fue nombrar al frente del Ministerio de Educación (MEC) a Ricardo Vélez Rodríguez, docente de la Universidad Federal de Juiz de Fora (Minas Gerais) y profesor emérito de la Escuela de Comando y el Estado Mayor del Ejército.

Vélez, que nunca había ocupado un puesto de gestión en una institución educativa, no ha tenido ningún reparo en defender el régimen militar: “Las universidades brasileñas, en especial las públicas, controladas a partir de la apertura democrática por la izquierda rabiosa, acabaron haciendo de la memoria de 1964 [el año del golpe de estado] un acto indiscriminado de repudio a los militares y a las directrices trazadas por ellos”, escribió en uno de sus artículos.

El titular de Educación publicó en su blog que las Fuerzas Armadas brasileñas “lucharon para impedir una dictadura comunista en nuestro país. ¿Hay algo malo en eso?”, se preguntó. No es nada extraño, pues, que uno de sus objetivos, según difundió a través de sus propias redes, sea “limpiar todo el escombro marxista que se ha apropiado de las propuestas educativas por parte de no pocos funcionarios del Ministerio”.

Para ello, el presidente firmó un decreto para promover y proponer la adhesión voluntaria de las escuelas públicas al modelo “cívico-militar” de enseñanza. El texto establece la creación de la Subsecretaría de Fomento a las Escuelas Cívico-Militares, colegios que pasarán a ser administrados por oficiales de las Fuerzas Armadas y tendrán como misión “acabar con la prevalencia de ideas de izquierda en las aulas, especialmente en clases de historia y geografía”, según explicó el propio Vélez.

Universidad excluyente

“La idea de universidad para todos no existe. Hay que reservar el nivel superior a una élite intelectual, aunque esa no tenga que ser necesariamente la misma élite económica”. Las intenciones del ministro Vélez Rodríguez en materia de Educación Superior quedaron claras con unas controvertidas declaraciones que espetó el 28 de enero. En su intervención, defendió una reforma de la enseñanza media para “formar jóvenes trabajadores más rápidamente y con capacidades para ingresar al mercado laboral a más temprana edad”.

El ministro justificó su propuesta con el ejemplo hipotético de un chófer de Uber que estudió para ser abogado: “Ese ciudadano que estudió para ser abogado y terminó como chófer de aplicación pudo evitar perder seis años estudiando la legislación, que no le va a servir en la vida, para ingresar antes al mercado laboral”.

Otro de los focos puestos en el ámbito universitario pasa por acabar con el proceso electoral para elegir a los rectores.

“Hubo una especie de acuerdo vigente durante años de que la comunidad académica local era la que elegía al rector en votación democrática, al menos durante los gobiernos del PT siempre ratificaron los primeros nombres de las elecciones internas de cada universidad. Sin embargo, todo indica que eso no será más así”, explica Patricia Valim, profesora de Historia de Brasil Colonial de la Universidad Federal de Bahía

“El ministro descalifica las diferentes formas de participación popular en cualquier instancia y las decisiones pasan a ser tomadas por los funcionarios del MEC”, añade Valeria Aroeira Garcia, supervisora escolar de la Asociación de Educadores y Educadoras Sociales del Estado de Sao Paulo (AEESSP).

La lista de medidas polémicas que ha anunciado el ministro Vélez Rodríguez en el mes y poco que lleva al frente de su Ministerio es larga. Además del control de los contenidos y la censura de materias humanistas, como la Historia, pretende reducir la presencia del Estado desde la enseñanza preescolar, y recortar becas y recursos de programas sociales creados durante los años del lulismo, como el Fondo de Financiación Estudiantil (FIES), que creó Fernando Haddad, rival del actual presidente durante la segunda vuelta electoral del año pasado y ministro de Educación entre 2005 y el 2012.

“El gobierno Bolsonaro es una articulación entre el ultraconservadorismo y el ultraliberalismo para agradar al mercado financiero. No aumentará los recursos del área, lo que significa que no se harán programas de expansión de la enseñanza y de calidad de la educación previstos en el Plan Nacional de Educación 2014-2024. Es decir, tendrá que invertir en medidas poco costosas, dedicadas a lo que la ultraderecha ha llamado la Guerra Cultural”, cuenta Daniel Cara, politólogo y miembro del Consejo Universitario del a Universidad Federal de Sao Paulo.

En connivencia con el Ministerio de la Mujer, Familia y Derechos Humanos, encabezado por Damares Alves, la evangélica que se dio a conocer por la controvertida frase “el niño viste de azul y la niña de rosa”, el gobierno ha impulsado un proyecto para fomentar la enseñanza en casa, sin la obligatoriedad de que los estudiantes asistan a la escuela. La medida ha sido rechazada por la comunidad docente: “Sería una tragedia disminuir el espacio de formación del ser humano, de sociabilidad entre los niños y adolescentes y la comunidad escolar, para que aprendan a interactuar con un mundo más allá del padre y de la madre”, lamenta Patricia Valim.

Denunciar adoctrinamiento

Los lineamientos de Vélez, Bolsonaro, Alves y el conservadurismo brasileño no son nuevos. “Escuela Sin Partido” ha sido la plataforma que ha dado eco a las tesis del nuevo gobierno en materia educativa. El proyecto, que ganó espacio a partir de 2016 con la llegada al poder de Michel Temer, pretende marginar el legado pedagógico de Paulo Freire de las escuelas brasileñas y ejercer un control ideológico sobre los profesores y sus contenidos en clases, bajo amenazas de sanción e, incluso, de prisión.

El movimiento fue creado en 2004 por el abogado Miguel Nagib para instalar “un mecanismo contra el abuso de la libertad de enseñanza”. Para Nagib, el profesor en la clase es una persona con el poder de adoctrinar política e ideológicamente. En su opinión, el sistema educativo público está plagado de profesores que usan las clases como plataforma para difundir el marxismo, el ateísmo y “la ideología de género”, y los métodos de enseñanza de Paulo Freire han sido los que llevaron a esta situación.

A principios de este año, se presentó en el Congreso Nacional un proyecto de ley que permite a los estudiantes poder grabar lo que ocurre en al interior del aula con el pretexto de controlar posibles adoctrinamientos de los profesores. La iniciativa fue presentada por la cuñada de Nagib y diputada del partido de Bolsonaro (PSL), Bia Kicis, en un segundo intento de impulsarla luego de que el año pasado no prosperara.

“Desde Escola Sem Partido se estimula a que los estudiantes graben el contenido de las clases y denuncien a los profesores que ellos consideren que cometen el delito de ‘adoctrinamiento ideológico’”, apunta Patricia Valim. Para ella, “la idea de construir una sociedad con emancipación a partir de la concientización de la ciudadanía sobre sus derechos y sus deberes son valores republicanos pero, según Bolsonaro y Vélez, bajo la lógica de Escola Sin Partido, ahora son valores comunistas”, añade.

“Fabriquitas de dictadores”

La obsesión del bolsonarismo por acabar con la herencia de Freire apunta también hacia los movimientos sociales, y en especial a las escuelas del Movimiento de los Trabajadores sin Tierra (MST). El Movimiento cuenta con cerca de 1.500 escuelas para jóvenes de 7 a 14 años, 1.100 de las cuales han sido reconocidas por los consejos estatales de Educación y Cultura. Entre todas, albergan alrededor de 200.000 alumnos y 4.000 profesores, además de los 250 educadores que trabajan en educación infantil y alfabetización.

Apenas fue nombrado, el secretario especial de Asuntos Fundamentales del gobierno, Luiz Antônio Nabhan García, afirmó que va a trabajar para cerrar las escuelas que tachó de “fabriquitas de dictadores”. Su posición fue rotunda: “[Brasil] No puede admitir escuelas de marxistas, de leninistas, de bolivarianos, que enseñan a los niños a invadir y cometer crímenes. Vamos a cerrar las escuelas y castigar a los responsables del adoctrinamiento”, dijo Nabhan que, además, ejerce de representante de los terratenientes.

Sin embargo, las amenazas de las autoridades políticas no echan atrás a profesores, estudiantes, académicos y educadores de Brasil que quieren plantarle cara a la extrema derecha. Valeria Aroeira, desde la AEESSP, apela a la fuerza de los movimientos sociales para contrarrestar las medidas conservadoras y autoritarias que acechan al gigante latinoamericano. “El campo de la educación no formal posibilita diversas maneras y espacios para que discusiones, debates y manifestaciones de diferentes órdenes se den y consigan involucrar a muchos y diferentes colectivos”, dice. Su apuesta es clara: potenciar la relación entre “educación formal, no formal, movimientos sociales y militancia” para plantar cara a la nueva etapa que el país recién enfrenta.

Fuente: http://eldiariodelaeducacion.com/blog/2019/02/11/militarizar-las-escuelas-y-acabar-con-el-legado-de-freire-bolsonaro-pone-en-marcha-los-cambios-en-la-educacion-de-brasil/

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Colombia: Universidad Nacional lanza primer curso con certificación blockchain

América del sur/Colombia/14 Febrero 2019/Fuente: Semana

El uso de tecnología blockchain en diversas universidades del mundo está cambiando la forma de certificar a los estudiantes en distintas partes del mundo. En Colombia, la Nacional es de las primeras en atreverse a implementar esta herramienta.

La tecnología  blockchain está de moda en el mundo. Desde su uso más popular, registrar las transacciones de las criptomonedas, hasta guardar su historial médico en línea o verificar el origen exacto de las lechugas que está comprando en Walmart (una aplicación que empezará a pilotear la multinacional este año), los horizontes de esta tecnología son inmensos en casi todas las áreas laborales.

La educación no es la excepción. Este año, la Universidad Nacional empezará un piloto para entregar certificados en línea con esta tecnología para los estudiantes que aprueben el curso “Blockchain con énfasis en desarrolladores de contratos inteligentes” ofrecido por el Programa de Educación Continua.

De esta manera, la información de quienes aprobaron el curso estará protegida en línea. La tecnología blockchain hace que la información sea prácticamente imposible de hackear.

El sistema funciona así: la Universidad Nacional pagará para acceder a una red de Blockchain que mantendrá el registro de la información. Cuando termine el curso, un funcionario de la institución debidamente certificado subirá el registro de los estudiantes que lo aprueben. Los creadores del sistema incluso están considerando la posibilidad de aplicar una clave de seguridad biométrica, para proteger mejor esta información.

Lo interesante de este proyecto es que resguarda la información de los certificados y permite que cualquiera pueda consultar en una plataforma web la autenticidad de ese documento académico”, dice Mauricio Tovar, codirector del Grupo de Investigación InTIColombia, que diseñó la tecnología, y uno de los profesores que dictará la clase que ofrecerá esta certificación.

Esta no es la primera institución educativa en el mundo en aplicar este tipo de herramienta tecnológica. El Instituto Tecnológico de Massachusetts creó su propio diploma por blockchain, Blockcerts, junto a la empresa Learning Machine en 2017. La Universidad de Nicosia, la más grande de Chipre, hizo lo propio en 2014. La Universidad de Princeton, Cornell y la Universidad de California cuentan con esta tecnología también, por nombrar algunas.

De hecho, en Colombia, la Universidad Javeriana también empezará a usar en el futuro próximo la tecnología blockchain de Credly, uno de los principales proveedores mundiales de insignias digitales, gracias al contrato que firmaron recientemente con Acreditta, prestador de este servicio en el país.

En el futuro, lo más probable es que todos los certificados académicos estarán a salvo en una red de servidores en distintas partes del mundo gracias a la tecnología blockchain, en vez de quedarse colgados en una pared.

¿Por qué? La ventaja de este modelo es, principalmente, la seguridad. La tecnología blockchain permite guardar de manera segura los certificados en un ecosistema digital, donde tienen una utilidad más grande que los diplomas tradicionales.

Un estudiante que apruebe “Blockchain con énfasis en desarrolladores de contratos inteligentes”, recibirá un correo con un enlace. Con este, podrá, por ejemplo, colgar el certificado en su perfil de LinkedIn, donde un futuro empleador pueda verificar la validez del título.

Y es que la verificación de las credenciales es un paso cada vez más crítico de la selección de personal. “Hay estudios que demuestran que hay una gran cantidad de certificaciones académicas que son falsificadas; algunos, hablan de entre un 5 y un 10% de las certificaciones en el mercado laboral, dice Tovar.

Por otro lado, en Colombia son bien conocidos los casos de servidores públicos que dicen tener una formación que no tienen. Esta tecnología soluciona esos problemas, precisamente.

“La idea es probar en la tecnología en este curso y llevarla más adelante a otras clases de Educación Continua; después, por qué no, llevarlo a programas de pregrado”, afirma Tovar.

Fuente: https://www.semana.com/educacion/articulo/blockchain-en-la-universidad-nacional/600676

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Entrevista: Bullying, “El acosador necesita más ayuda psicológica si cabe para crecer en empatía”

Por: Adrián Cordellat.

Montserrat Domènech es psicóloga y pedagoga. De su experiencia en consulta, en la que ha atendido a numerosos niños víctimas de acoso escolar, nace Bullying, ¿por qué a mí? (Libros Cúpula), en el que precisamente busca dar respuesta a esa “terrible pregunta” que se plantean todos los protagonistas del acoso escolar. Sin embargo, no rehúye en el libro otra pregunta, “¿Por qué yo?”, la que se hacen los acosadores, que en su opinión “necesitan más ayuda psicológica si cabe para mejorar su autoimagen y crecer en empatía”. Y empatía es, precisamente, la palabra clave para luchar desde el aula contra el drama social del acoso escolar.

PREGUNTA. Como explicas en el libro, el concepto de bullying surgió en 1974. Sin embargo, ¿piensas que en países como España no ha adquirido relevancia hasta hace relativamente poco y solo a través de casos que han acabado en tragedia?

RESPUESTA. Exactamente, ha tenido mucho que ver la irrupción de las redes sociales y otras tecnologías. Las noticias se expanden fácilmente y contagian los modelos sociales de manera muy negativa. Por mi experiencia, el bullying o acoso ha existido siempre, de un modo más leve, pero igual de importante. Cualquiera de nosotros podemos haber detectado algún caso cercano a lo largo de la etapa escolar.

P. Y pese a todos estos casos, cada vez más recurrentes, ¿crees que muchas veces se sigue minimizando el problema maquillándolo como “son cosas de niños”?

R. Es cierto, es un tema incómodo de tratar, tanto por parte de los colegios como por los propios acosados. Nadie tiene la fórmula para que esto no ocurra y es más fácil mirar hacia otro lado.

P. Los datos de bullying son cada vez más preocupantes (especialmente con el auge del ciberbullying), ¿crees que se están tomando las medidas necesarias para hacer frente a un problema de esta dimensión?

R. Afortunadamente, cada vez hay más información y más conciencia sobre este tema y más profesionales que trabajan en este ámbito, pero todavía es insuficiente. En cierta manera hemos llegado tarde a afrontarlo como un problema social importante.

El acoso conlleva unas consecuencias psicológicas a corto y largo plazo

P. Te lo pregunto porque mi sensación es que se van haciendo cosas puntuales (algunos profesores, algunos colegios…), pero no hay medidas a nivel estatal. ¿Ayudaría en España la implantación de un programa como el prestigioso Kiva finlandés?

R. Por supuesto, hay muchas experiencias puntuales que realmente están trabajando con mucho criterio y efectividad, pero no trascienden a nivel más general. El programa Kiva es un buen modelo que podría adaptarse y aplicarse en nuestro país perfectamente. Los países nórdicos nos llevan mucha delantera en el ámbito educativo y han creado modelos muy eficaces.

P. ¿Por qué a mí? ¿Por qué yo? Uno de los capítulos del libro tiene por título una pregunta que se harán todas las víctimas: “¿Por qué a mí?”. ¿Por qué a ellas? ¿Qué predispone a un niño a ser víctima de acoso escolar?

R. Hay muchos componentes que confieren un rol de víctima del bullying, relacionados mayormente en la inseguridad del sujeto, la falta de autoestima, la timidez, las características físicas…, pero es importante destacar que el acosado tiene que cruzarse con un/unos acosadores que lo señalen como víctima. Hay muchos niños que, con perfil de “acosado”, no van a vivir el acoso porque no se han encontrado con esta situación.

P. ¿Y qué consecuencias puede tener para la víctima ese acoso cuando se vuelve recurrente y diario?

R. El acoso conlleva unas consecuencias psicológicas a corto y largo plazo. Mientras ocurre de manera frecuente, el sufrimiento es muy profundo y, generalmente, el sujeto se esconde de esta situación por vergüenza, por miedo a la reacción de los acosadores. Se producen unos cambios muy evidentes: tristeza, bloqueo emocional, problemas de sueño, de alimentación, de relación con la familia, desmotivación por salir de casa… Afortunadamente, los padres, observan alarmados estos cambios y pueden pedir ayuda.

A largo plazo, hay muchos datos que indican que un adulto que ha sufrido bullying en edad escolar mantiene un comportamiento marcado por este trauma. Son más inseguros, susceptibles, desconfiados e insociables.

P. Dices que los padres observan alarmados estos cambios, pero ¿pueden llegar a pasar desapercibidos?

R. Los cambios que se producen en un hijo o hija no deberían pasar inadvertidos para los padres, porque son muy llamativos. Generalmente comentan que su hijo no es como antes: “lo han cambiado”. Deberían observar si está triste, menos comunicativo, más cerrado, si tiene problemas con la alimentación y el sueño, si deja de acudir a actividades, incluso si no quiere ir al colegio.

P. Muchas veces, como dices en el libro, “se olvida que este conflicto responde a una relación simétrica: el acosador es a su vez víctima de una serie de problemas psicológicos o discapacidades que lo conducen a la expresión de violencia”. ¿Cuesta más aceptar a los padres incluso que su hijo es un acosador? ¿Cómo afrontarlo?

R. Desde mi punto de vista es más grave aceptar la situación del acosador porqué arrastra unos rasgos de personalidad muy negativos, difíciles de corregir ya que no saben identificar el daño que hacen a la víctima. El acosador necesita más ayuda psicológica si cabe para mejorar su autoimagen y crecer en empatía.

P. La escuela es el epicentro de esta realidad que calificas de “incómoda”. Propones en el libro una serie de ejercicios contra el bullying para llevar a cabo en el aula. ¿Pasan muchos de estos ejercicios por trabajar precisamente esa empatía que mencionabas?

R. Exactamente. La mayoría se basan en reproducir situaciones para saber distinguir el lado del acosado y el lado del acosador y para proponer un trabajo de equipo y buscar soluciones. La labor de equipo en una clase es imprescindible, ya que se consigue que todos tomen partido de una manera u otra, nadie tiene que excluirse del problema.

P. Te hacía esta pregunta porque supongo que, en relación con trabajar el bullying, es importante implicar a los testigos, a los alumnos que ven el bullying, que en muchos casos (el 75% según datos que presentas en el libro) oscilan entre la pasividad o la intervención activa en el hostigamiento…

R. Es frecuente que en un grupo-clase, haya un gran numero de alumnos que tengan conocimiento de un caso de bullying y que no se quieran implicar por comodidad o porque en cierta manera apoyan la acción. Hay otros casos que, por no perder popularidad se apuntan a acosar la víctima por miedo a ser ellos acosados o a perder la relación con el acosador.

Fuente del artículo: https://elpais.com/elpais/2018/11/05/mamas_papas/1541421364_527093.html

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