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Elimina China preferencias en prueba de ingreso universitario

Asia/China/22 Marzo 2018/Fuente: Prensa Latina

China eliminará cinco categorías que conceden puntos extras a alumnos con habilidades en deportes, ciencias, tecnología o artes en el gaokao, el riguroso examen de ingreso universitario, confirmó hoy un comunicado el Ministerio de Educación.
Según ese despacho, con la medida buscan hacer más justo el proceso pues muchos padres concentran la preparación de sus hijos desde pequeños en esos aspectos en vez del cognitivo, al considerarlo la vía más fácil de acceder a las casas de altos estudios.

Por tanto, el Ministerio ya no otorgará los 20 puntos extras a los llamados talentos en la prueba de ingreso, una iniciativa lanzada en 2000 a fin de estimular las capacidades físicas e intelectuales de las nuevas generaciones.

La medida se enmarca en las reformas aplicadas a las instituciones de Estado.

Además, responde a las crecientes presiones que enfrentan padres e hijos debido a la competencia en la sociedad china por los mejores puestos.

El tema conllevó a una sobrecarga económica para las familias, pues invierten hasta tres mil yuanes mensuales (unos 475 dólares) en clases extras de idioma, música o deporte desde que los niños son muy pequeños.

Mientras, diversas investigaciones revelan que en los estudiantes representa un exceso de deberes, les impide tener relaciones sociales y tiempo libre para el sano esparcimiento.

Fuente: http://www.prensa-latina.cu/index.php?o=rn&id=162194&SEO=elimina-china-preferencias-en-prueba-de-ingreso-universitario
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Discriminación educacional contra niños discapacitados libaneses

Asia/Líbano/22 Marzo 2018/Fuente: Prensa Latina

Pese a leyes y decretos, el sistema de educación pública en El Líbano discrimina a los niños discapacitados, denunció hoy un informe remitido a Prensa Latina.
Una organización humanitaria internacional señaló que a menudo a los menores con discapacidades se les niega admisión en los centros docentes.

Y para aquellos que logran inscribirse, apunta el texto, la mayoría de las escuelas carecen de las condiciones para proporcionar calidad educativa.

Un informe de 75 páginas, con el título ‘Me gustaría ir a la escuela’, anota las barreras existentes para esos infantes, aunque por ley se prohíbe discriminarlos.

El texto refiere que en los centros docentes no hay adaptaciones razonables para los niños con esos hándicaps, tales como modificaciones en el ambiente de la clase y programas de estudio, entre otros.

La subdirectora para Medio Oriente de la organización no gubernamental Human Rights Watch, Lama Fakik, declaró a Prensa Latina que la discriminación roba educación a los menores libaneses con discapacidad.

‘Sin opción real alguna para una educación inclusiva de calidad, añadió, miles de discapacitados se están quedando atrás’.

Según la directiva, no se están poniendo en práctica la ley 220, aprobada en 2000 en El Líbano, la cual garantiza derecho de educación y otros servicios a toda persona con desventaja de aprendizaje o de cualquier tipo.

Fuente: http://www.prensa-latina.cu/index.php?o=rn&id=162185&SEO=discriminacion-educacional-contra-ninos-discapacitados-libaneses
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Faltan 63 millones de mujeres indias

Asia/India/22 Marzo 2018/Fuente: La Vanguardia

Las familias no quieren hijas ya que ellas pagan la dote cuando se casan y no tienen herencia

En India faltan 63 millones de mujeres porque las familias interrumpen el embarazo cuando saben que esperan a una niña. El aborto selectivo en este país asiático no es novedad pero sí que lo es el gesto del Gobierno de Narendra Modi, que por primera vez ha publicado los datos que revelan el grave desajuste demográfico de este país y la ineficiencia del sistema legal indio, que desde el año 1994 cuenta con una ley que prohíbe (y penaliza con pena de 3 años de prisión) detectar el sexo del feto durante el embarazo.

Según el informe Economic Survey 2017-18, que se ha hecho público recientemente, la ratio natural es que haya 1.050 hombres por cada 1.000 mujeres mientras que en India la relación es de 1.108 por cada 1.000 debido a los abortos selectivos que tienen lugar por todo el país. Además, el estudio revela que en India hay 21 millones de mujeres entre 0 y 25 años que son “indeseadas” por sus familias, es decir, que reciben menos atención que la de los hijos hombres. El informe alerta que “India tiene que combatir esta preferencia masculina que frena el desarrollo normal de la sociedad… y añade que “este fenómeno perjudica a las niñas, que corren el riesgo de disponer de menos recursos a lo largo de su vida”.

El Gobierno dice que hay 21 millones de jóvenes de 0 a 25 años “indeseadas” por sus padres

Montse Ortiz,experta en asuntos de género de Vicente Ferrer, una fundación catalana que cuenta con implantación en el país, explica que “la discriminación se manifiesta en menos recursos en alimentación, educación y sanidad para las chicas, cosa que implica más mortalidad infantil femenina que masculina”. Según Ortiz, las causas de esta desigualdad demográfica son diversas aunque la dote es, con diferencia, la más relevante.

“A pesar de estar prohibida por ley desde el año 1961, familias de cualquier casta siguen exigiéndola cuando una mujer contrae matrimonio. La dote es un fenómeno transversal en toda India, muy arraigado a tradiciones y la religión. Sigue estando mal visto que la familia de la mujer no pague o no dé una cantidad de bienes a la familia del marido como contraprestación para que mantenga a la hija durante todo el matrimonio. De hecho, muchas niñas ya no van a la escuela para trabajar y ahorrar para pagarla”.

La familia de la novia tiene que pagar una contraprestación en las boda celebradas en India
La familia de la novia tiene que pagar una contraprestación en las boda celebradas en India (Sanjeev Gupta / EFE)

Ortiz lamenta la ineficiencia de las leyes y la lentitud del proceso judicial, que impide denunciar con éxito y eliminar de una vez esta costumbre ilegal. Aparte de la dote, Ortiz indica que la discriminación de género también se debe a la sumisión de la mujer a la familia del hombre, que, entre otros aspectos, pierde su apellido familiar y el derecho a la herencia, que se queda en manos de la familia del marido.

Según la ONU, India es el peor cuarto país para nacer mujer, sólo por detrás de Afganistán, Congo y Pakistán. Y no en vano. Además del problema del aborto selectivo, el informe del Gobierno revela que la inserción laboral femenina fue sólo del 24% en el año 2016, cosa que demuestra, una vez más, que las mujeres indias están destinadas al cuidado de la familia y el hogar.

La solución pasa por mejorar la educación

El doctor Balasubbaiah, ginecólogo y director de la red de hospitales de la fundación Vicente Ferrer, explica que la solución a la discriminación de la mujer en el ámbito personal y laboral pasa por la formación de las familias sobre la importancia de las mujeres en la comunidad. Aun así, lamenta que los esfuerzos de las oenegés e incluso del Gobierno –que en los últimos tiempos está haciendo campañas contra el aborto– son todavía insuficientes. “Conozco casos de familias formadas y educadas, incluso que viven en el extranjero, que deciden abortar cuando saben que esperan una chica. Hay que ir más allá”.

Ortiz alerta de que el hecho de que haya menos niñas que niños tiene graves consecuencias sociales y económicas. “Las mujeres son imprescindibles para mantener la economía de un país, no sólo porque son ellas las que dan vida, y por lo tanto el capital humano, sino porque también son las que, en India, desarrollan las tareas de cuidado y de sostenibilidad de la vida humana; las que atienden las necesidades más básicas de las personas más dependientes y las encargadas del mantenimiento de las condiciones de vida. Sin ellas, por lo tanto, todo el sistema social y económico se vuelve extremadamente vulnerable”.

Fuente: http://www.lavanguardia.com/internacional/20180321/441757460198/aborto-selectivo-mujeres-india.html

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El Consejo de Derechos Humanos de las Naciones Unidas aborda las violaciones de los derechos infantiles en Siria.

Por: Internacional de la Educación/21-03-2018

Frente a la desesperada situación de los niños y niñas sirios, la Internacional de la Educación ha pedido encarecidamente al Consejo de Derechos Humanos de las Naciones Unidas que intensifique las presiones sobre todas las partes del conflicto.

En una carta dirigida al Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, Zeid Ra’ad Al Hussein, el Secretario General emérito de la Internacional de la Educación (IE), Fred van Leeuwen, ha condenado las graves violaciones de los derechos humanos observadas en el marco del conflicto sirio y concretamente las crueles violaciones de los derechos infantiles. En nombre de la IE, van Leeuwen ha expresado su profunda preocupación por la violencia indiscriminada y deliberada ejercida contra las instituciones educativas, estudiantes, personal docente y académico y todos los integrantes del sector educativo.

Esta carta se envió en vistas de la 37ª sesión del Consejo de Derechos Humanos de las Naciones Unidas convocada para hoy, 13 de marzo, para debatir las violaciones de los derechos humanos infantiles en Siria. El debate de alto nivel se centrará en los ataques contra los niños y niñas, las escuelas y los hospitales, así como la negación del acceso a los organismos humanitarios.

Los niños y niñas son el grupo más vulnerable

«La educación es un derecho humano y un bien público, las escuelas y las universidades deben ser entornos seguros para la enseñanza y el aprendizaje»,declaró van Leeuwen.

Este debate de alto nivel se produce tras los informes que han revelado que los niños y niñas de la República Árabe de Siria son los más vulnerables a la violencia y los abusos. Su sufrimiento se debe a los ataques perpetrados contra las poblaciones civiles, a la falta de acceso a la educación y a su captación como niños soldados.

Recomendaciones de la IE

La Internacional de la Educación ha recomendado que el Consejo de Derechos Humanos y los Estados miembros de las Naciones Unidas insten a todas las partes en conflicto a:

• Reconocer y respetar el derecho de todos los niños y niñas y de los adultos a una educación segura en un entorno de aprendizaje pacífico, y a respetar las instituciones educativas como refugios seguros;

• Cesar inmediatamente toda forma de ataques y violencia dirigidos contra las instituciones educativas, estudiantes, docentes, personal académico y otro personal de la educación;

• Cesar inmediatamente la ocupación y el uso ilegales de las instituciones educativas para fines militares y desalojar aquellas ocupadas actualmente por grupos militares o armados.

• Adoptar todas las medidas posibles para proteger a los estudiantes, docentes, personal académico y otro personal de la educación de cualquier ataque deliberado en su trayecto entre el domicilio y el lugar de trabajo o de aprendizaje;

• Adoptar todas las medidas posibles para garantizar la continuación de la educación durante el conflicto;

• Adoptar todas las medidas posibles para garantizar el acceso a la educación a todos los niños y niñas afectados por el conflicto sirio, incluidos aquellos refugiados y desplazados dentro de Siria y en los países vecinos;

• Garantizar que las víctimas de los ataques contra las instituciones educativas reciben la asistencia necesaria, especialmente ayuda médica y humanitaria.

Intensificar los esfuerzos

La federación sindical mundial ha instado asimismo al Consejo de Derechos Humanos y a los Estados miembros de la ONU a colaborar en la supervisión y la denuncia de los ataques contra las instituciones educativas, ayudar a terminar con la impunidad, intensificar los esfuerzos diplomáticos para poner fin inmediatamente al conflicto y apoyar todas las iniciativas orientadas a la total restauración del sistema educativo sirio.

Asimismo, la Internacional de la Educación ha animado a los gobiernos implicados en el conflicto a firmar y respaldar las Directrices para prevenir el uso militar de escuelas y universidades durante conflictos armados.

Informes alarmantes

Entre los numerosos informes internacionales alarmantes sobre los efectos del conflicto sirio, el Informe de 2017 de UNICEF destaca que,  la imposibilidad de acceder a la educación es un grave problema para los niños y niñas: se estima que Siria cuenta con 1,75 millones de niños/as  en edad escolar y más de un 40 % de niños/as sirios/as refugiados/as no están escolarizados. En 2017, la ONU confirmó 2909 casos de violaciones graves de los derechos infantiles (incluidos 119 ataques a hospitales y 89 ataques a escuelas).

En 2018, el conflicto de Siria sigue provocando daños devastadores para todos los niños y niñas y para la educación: cientos de estudiantes han sido asesinados y miles siguen viéndose privados de su derecho a la educación, decenas de escuelas han quedado destruidas o dañadas y el sistema educativo está gravemente perturbado. En los primeros meses de este año, los intensos combates que han tenido lugar en las regiones de Afrin, Idleb y Ghouta oriental se han dirigido claramente contra las poblaciones y las infraestructuras civiles. La negativa de permitir la ayuda humanitaria y médica en las zonas de conflicto agrava el sufrimiento de los niños y niñas y de toda la población civil.

Acceso negado

En las regiones de Ghouta oriental y Afrin, los niños/as y los estudiantes no tienen acceso a las escuelas y las universidades. Las actividades educativas se han interrumpido debido a los bombardeos y los ataques aéreos. Los informes indican que, solo en la región de Afrin, se han cerrado 311 escuelas, entre ellas 261 escuelas de primaria y 50 de secundaria y de enseñanza superior; 31 escuelas han quedado destruidas o gravemente dañadas; 2327 docentes han sido obligados a dejar de impartir clases, dejando así a 65 000 niños privados de su derecho a la educación; además, 250 estudiantes y 136 docentes universitarios no tienen acceso a sus universidades.

*Fuente: https://www.ei-ie.org/spa/detail/15741/el-consejo-de-derechos-humanos-de-las-naciones-unidas-aborda-las-violaciones-de-los-derechos-infantiles-en-siria

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7 años después, la radiación es excesiva en zonas de Fukushima

Por: Ecoportal/ 21-03-2018

Siete años después del accidente nuclear de Fukushima, Greenpeace denuncia que existen dosis excesivas de radiactividad en áreas próximas a la central que han sido reabiertas a sus habitantes.

Según el reporte muchas de esas áreas están en situación de emergencia radiológica a pesar de que el gobierno levantó las restricciones de acceso a las mismas tras años de limpieza y descontaminación.

El inquietante panorama que presenta Greenpeace, apoyada por Human Rights Now y otras ONG niponas, contrasta con la versión de las autoridades de Japón, que hablan de una progresiva vuelta a la normalidad en estas áreas castigadas por la catástrofe nuclear desencadenada por el terremoto y el tsunami del 11 de marzo de 2011.

Por encima de estándares internacionales

En las localidades de Namie e Iitate, situadas a entre 10 y 40 kilómetros de la central de Fukushima Daiichi y donde se levantaron parcialmente las órdenes de evacuación en marzo del año pasado, la radiación continúa en niveles “muy por encima de los estándares internacionales”, según Greenpeace.

La ONG señala asimismo la “escasa efectividad” de las labores de descontaminación en las zonas afectadas, y critica que Tokio “haya ido demasiado rápido” a la hora de reabrir estas áreas pese al “alto riesgo” que ello conlleva para sus habitantes, según dijo a Efe el experto en energía nuclear de Greenpeace Jan Vande Putte.

El Ejecutivo nipón, por su parte, mantiene que la radiactividad en las áreas reabiertas no supone riesgos para la salud humana, y cuenta con datos corroborados por expertos médicos de Japón y organismos como el Comité Científico de la ONU sobre los Efectos de la Radiación (UNSCEAR).

Pero esto no ha sido suficiente para convencer a las decenas de miles de personas que fueron evacuadas a la fuerza tras el accidente atómico o que abandonaron voluntariamente sus hogares por miedo a la radiación, y que han regresado a sus casas con cuentagotas.

La dosis de radiación marcada como referencia por el gobierno para levantar las órdenes de evacuación es de 0,23 microsieverts por hora (que suponen una exposición anual acumulada de un milisievert), en línea con la recomendación de organismos internacionales.

Sin embargo, los expertos de Greenpeace detectaron niveles máximos de 6,5 microsieverts por hora en algunas de las áreas reabiertas -28 veces más que el tope-, y su informe muestra que en el 60 por ciento de la localidad de Namie se supera el límite permitido

La población, reticente

De los aproximadamente 27.000 habitantes de Namie e Iitate que podían volver a sus domicilios, solo han regresado unos 950 o un 3,5 por ciento, según datos del Gobierno de la prefectura de Fukushima, que además de las reticencias de la población reflejan el proceso de despoblamiento que afecta a todas las zonas rurales de Japón.

La dosis de radiación marcada como referencia por el Gobierno para levantar las órdenes de evacuación es de 0,23 microsieverts por hora (que suponen una exposición anual acumulada de un milisievert), en línea con la recomendación de organismos internacionales.

Sin embargo, la organización ecologista y antinuclear ha detectado niveles máximos de 6,5 microsieverts por hora en algunas de las áreas reabiertas -28 veces más que el tope-, y su informe muestra que en el 60 por ciento de la localidad de Namie se supera el límite permitido.

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Las mediciones de Greenpeace

Greenpeace afirma que sus mediciones cubren mayores zonas y emplean métodos más precisos que los del Gobierno, al llevarse a cabo con una metodología diferente e implicar más a los vecinos para tener en cuenta sus hábitos, como el de frecuentar los bosques que rodean a las ciudades, obviados en los datos oficiales.

“No es que los datos oficiales sean incorrectos, es que la interpretación de los mismos ha sido manipulada. Siempre se pueden seleccionar las mediciones más favorables o las tomadas en zonas menos contaminadas”, explicó el experto.

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En cualquier caso, e incluso si se toman los datos oficiales, la evolución de los datos de radiactividad “hace prácticamente imposible” que se cumplan los objetivos del Ejecutivo de reabrir hacia el año 2013 algunas de las zonas más contaminadas, donde serían necesarias al menos tres décadas más para volver a niveles seguros, según Greenpeace.

El accidente nuclear de Fukushima es considerado el peor de la historia tras el acaecido en Chernóbil (Ucrania) en 1986, y mantiene evacuadas a decenas de miles de personas, además de ocasionar graves daños a la economía local y acarrear un coste total para las arcas públicas estimado en 20 billones de yenes (152.815 millones de euros).

 

 

Ecoportal.net

Con información de

http://www.cubadebate.cu/

http://www.efeverde.com/

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Pencils and Bullets: Girls’ Education in Afghanistan

Five years ago, after the Taliban years, two Turkmen girls in Afghanistan were finally able to attend school.

Five years ago Al Jazeera travelled to Afghanistan to see one of the most dramatic social changes in Afghanistan in the previous decade – the vastly improved access to education, especially for girls.

After 2001, when the Taliban were toppled from power by US-backed Afghan forces, three million girls returned to school. Women had previously been banned from work and education under Taliban rule.

But the team found that periodic attacks against female students, their teachers and their school buildings, were continuing. And fears were growing that gains in girls’ education could soon be traded away as Western forces prepared to leave and the Afghan government sought peace talks with the Taliban.

Pencils and Bullets focuses on two young girls from the minority Turkmen community in northern Afghanistan. Hayt Gul wants an education rather than sitting at home carpet-weaving with her mother. Nooriya wants to become a doctor. Both are eager students who seek to shine in their class.

Through these two young girls, the film explores their situation back in 2013, the future prospects for girls’ education in Afghanistan, and the efforts of a minority to educate its children.

Five years on, the director of that film, Melek Demir, returns to Afghanistan for REWIND to find out what has become of Hayt and Nooriya – and education for girls in Afghanistan 2018.

Melek Demir: Can you tell us what grade you’re in and how the school year has been for you?

Nooriya: Ninth grade started very well. My lessons are very good and I am very happy with my teachers. Our teachers are striving to help us.

However, I wish I could study in town rather than the village. But we have some difficulties so I do not have that kind of opportunity.

Melek Demir: How do your parents view your education?

Nooriya: Every family has the same problem: it is not appropriate for girls to go to school. It does not look good.

My father and mother let me study because I am still young. Our neighbours and relatives do not approve. My father never told me not to study. He actually encourages my education.

Melek Demir: How would you feel if your father said you couldn’t study anymore?

Nooriya: I cannot say anything to my father, he is our elder. If he tells me to study more I will, but if he opposes it, then I have to give up. I have to do what he says.

If my father says I’ve grown up and need to quit school and get married, then I have to accept this. To prevent gossip and rumours. I will have to quit and stay home.

But I told my father I want to study and I want to be a doctor. I want to be a surgeon. I am even talking about future professions with my relatives. I am telling them I will be a doctor.

I love studying and being away from school would make me very sad. Giving up my studies will make me sad.

Melek Demir: If you marry and your husband allows you to go to school, how do you think your family and relatives will react?

Nooriya: In that scenario, my father cannot say anything to me. If my husband’s family allow me to study, then my father will support me as well. He has never told me not to study.

I cannot even think about marriage at this age. I think it is wise to just think about studying. It is not for me to marry at my age.

I personally want to finish my school. When someone pursues their education, they are then never afraid to study anywhere. If I can go abroad, I can test my courage to continue my education there.

I believe can do it because I have this courage. I believe I can do it.

Melek Demir: What is your journey to school like?

Nooriya: Until exams start, we go to school in small carts bound to motorcycles. Four of us travel together at any given time. We are afraid on the way to school because it can be a long way to walk.

I once had to walk to school by myself. On my way back home, a man with a motorcycle began circling me. I walked home as quick as I could, all the while he was trailing. If I had not seen a brother of a friend, that strange man could have done anything he wanted.

I’m scared of the guy on motorcycles. I know there are good men and bad men; there are all kinds of people in the world. Only God knows their hearts, but because we do not know their intentions, we get scared.

Melek Demir: Will you send your daughters to school in the future?

Nooriya: Yes, when I grow up and have a child I will certainly let my children to study. Nothing is more important than education. I want my children to be educated and do as much as possible.

Melek Demir: How do you feel about coming to school?

Hayt: I am ashamed of being the only girl sitting among the boys. I have a hard time on the way to school. I do not feel comfortable.

Melek Demir: Why don’t other girls come to school?

Hayt: They don’t come because there is no female teacher. Also, they have to sit with the boys. Their fathers don’t allow them to come to school.

Actually, because the level of education is so bad and even the male teachers can’t teach us anything, the boys hardly come, too.

At one point, two girls were coming to school, but the male teacher didn’t look after us.

Melek Demir: How do your parents view your education?

Hayt: My family tells me to study and realise my dreams. I have a passion for my education. I want to go into the city and study there. Only younger girls go to school here; I am older and soon, I will not be able to come anymore.

I am ashamed to be there because I’m older than them, but we cannot afford travel cost for schools in town.

All girls should study, so the numbers of female students can increase. There is not a single female student that is my age.

Melek Demir: Will you continue attending school next year?

Hayt: I want to; I want to continue my education and become a doctor. I want to help my relatives. Doctors heal and bring happiness. That is why I want to be a doctor. I want everybody to be happy.

I don’t know if I will actually be able to attend school next year, though. God knows everything.

Editor’s note: Nooriya and Hayt’s interview updates with Melek Demir have been edited for clarity and brevity.

Source: 

http://www.aljazeera.com/programmes/rewind/2018/01/pencils-bullets-girls-education-afghanistan-180125052513143.html

 

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UNICEF: Siete años de guerra en Siria

UNICEF/20 de marzo de 2018/Por Rawd Dandashi/Fuente: https://blogs.unicef.org

Un niño de 15 años que perdió un año de escuela cuando se intensificó la violencia en su pueblo de Siria.

Guerra civil
Asedios
Bombardeos
Víctimas
Refugiados

Yo había oído estos términos en clase de historia; eran conceptos abstractos a los que nunca había prestado mucha atención. Pero hace siete años, cuando tenía 11, se convirtieron en una realidad para mí.

2011

Estaba en clase de inglés cuando, de repente, entró el director de la escuela. Me dijo que ese día no iba a irme a mi casa, sino a la de mi tío, que era más segura. Yo no entendía muy bien por qué, pero no le di demasiada importancia. Una hora después, el director volvió para informarme de que una bomba acababa de explotar cerca de la casa de mi tío: al final, tenía que irme a mi casa.

Recuerdo el trayecto a casa en autobús. Calles vacías, caras asustadas asomando por las ventanas, tiroteos, gritos lejanos…

Conforme nos acercábamos a mi casa, el conductor gritó: “niña, ¡prepárate!”. Aceleró, luego pisó el freno con fuerza y abrió la puerta. Yo escuché a mis padres gritar: “¡corre, corre, corre!”. De repente, me vi corriendo hacia mi casa rodeado de disparos de rifles.

Al llegar, no lograba asimilar la gravedad de lo que había ocurrido durante el día. No fue hasta la noche, cuando me informaron de que las escuelas cerrarían hasta nuevo aviso, que me estrellé contra la realidad. Estábamos en guerra.

Lo que siguió después fueron días largos en los que apenas teníamos electricidad, comida o señal en los teléfonos. Yo estaba preocupado por mis hermanos mayores, que vivían en otras partes del país.

En cuanto pudimos salir de la ciudad, nos dirigimos al campo, con la esperanza de encontrar más seguridad. Cuando llegamos a nuestro nuevo hogar, pudimos reunirnos por fin con mi hermano y mi hermana.

2012

Afortunadamente, las escuelas abrieron de nuevo. Sin embargo, no pudimos regresar a casa. Con el fin de reanudar mi educación, comencé a ir a una escuela del campo. Mi padre me llevó a la escuela durante todo el semestre, pasando por puestos de control del ejército y esquivando tiroteos.

Casi al terminar el semestre, la situación empeoró. Por culpa de la violencia, tuvimos que escapar a Damasco, donde nos alojamos con unos familiares.

Para cuando encontré una escuela pública cercana, el segundo semestre había comenzado. Los libros eran diferentes. Todo me suponía un reto: estudiar para los exámenes finales, vivir en un entorno nuevo y ponerme al día con todo lo que me había perdido.

Sin embargo, decidí dar lo mejor de mí. Estudié mucho, día y noche. Y aprobé.

A destroyed classroom with broken benches, twisted metal, dust, and a green boadr on a wall, both riddled with holes made probably from bullets or bomb shrapnel
© UNICEF/Syria/2017/AbdulazizUna escuela primaria de la parte rural de Damasco, Siria, destrozada por la violencia continua de la zona.

2013

El bombardeo de Damasco se intensificaba cada día, cada vez iba a peor. Al final, decidimos regresar a casa.

Por primera vez en mucho tiempo, en mi ciudad la situación parecía estar más estable. Seguíamos teniendo precaución, pero ya nos habíamos acostumbrado al malestar y tratamos de seguir adelante con nuestras vidas. Yo me matriculé en una escuela nueva y seguí estudiando.

2014

Las bombas explotaban en nuestro vecindario: los cadáveres y los heridos estaban desperdigados por todas partes. La Media Luna Roja venía y los recogía. Vimos esa escena tantas veces que casi se convirtió en algo habitual. Ese año perdimos a muchas personas queridas.

Los bombardeos se volvieron más violentos. Cuando explotaba una bomba, la gente corría a la zona para ayudar a los heridos, pero al poco tiempo explotaba otra. El número de muertos aumentaba cada día.

Llegados a ese punto, mi hermana decidió mudarse a otra ciudad y mi hermano dejó el país, con la esperanza de encontrar un trabajo y una vida mejor.

2015

En ese momento, mi familia estaba esparcida por el mundo. Solo unos cuantos se quedaron en Siria, haciendo lo posible por mantener la cordura.

Hubo un momento en el que nos volvimos optimistas y creímos ver cerca el final. Poco después, comenzaron los secuestros y las violaciones: el fruto de la guerra.

Una mañana soleada de octubre, secuestraron a mi mejor amigo en su propio barrio mientras daba vueltas con el coche. Sabíamos que lo habían hecho por dinero. Su familia pagó el rescate y su madre prometió que no saldría de casa hasta que regresara su hijo. Él nunca volvió.

A large white van with a red crescent logo on its side makes its way through a rubble filled part of the city.
© UNICEF/Syria/2018/KhabiehUn vehículo de la Media Luna Roja pasa junto a edificios en ruinas, en Douma, Guta Oriental, Siria.

2016

Empezamos a vivir cada día como si fuese el último. Era la única forma de seguir adelante. Sabíamos que podríamos morir en cualquier momento; teníamos la muerte delante de nuestros ojos.

2017

La vida se volvió un poco más soportable. Los familiares que estaban aislados podían venir a visitarnos. Antes, solíamos hablar sobre el restaurante al que queríamos ir o los sitios que podíamos visitar; ahora solo hablábamos de los familiares que se habían ahogado tratando de buscar un refugio en otro país.

Aunque eran momentos terriblemente duros, de vez en cuando nos las arreglábamos para sonreír. Nuestras almas heridas habían dejado de sangrar; en su lugar, se habían formado enormes cicatrices.

2018

Hoy. Ahora.

Escribo este texto recapitulando los últimos siete años de agonía, tortura, tormento, desasosiego, pena y miseria.

Llevo cuatro años sin ver a mi hermano y dos sin ver a mi hermana. Mi mejor amigo sigue sin aparecer; no tengo noticias de él.

Esta guerra interminable ha retrasado mi educación, y sé que tendré que esforzarme al máximo y darlo todo para conseguir buenos resultados.

Las tragedias de los últimos siete años también me han enseñado algo sobre mí mismo. A pesar de haber vivido las situaciones más nefastas y haber perdido a gente a la que quería, he encontrado fuerzas nuevas para salir adelante.

No puedo rendirme ante las circunstancias que me rodean. Tengo que seguir persiguiendo mis sueños. No soy una mera superviviente: soy la creador de mi propio destino.

 

Rawd Dandashi tiene 19 años y vive en Siria.

Fuente de la Noticia:

https://blogs.unicef.org/es/blog/siete/

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