El presidente chino, Xi Jinping, ha dicho que la preparación ideológica en las universidades ha de integrarse en todo el proceso educativo y pidió un firme liderazgo del Partido Comunista de China (PCCh) en la educación superior.
Xi, también secretario general del Comité Central del PCCh y presidente de la Comisión Militar Central, hizo esta petición durante una reunión de dos días de duración sobre el trabajo ideológico y político en las universidades y centros de educación superior de China, evento que concluyó hoy.
Miembros del Comité Permanente del Buró Político del Comité Central del PCCh, incluyendo a Liu Yunshan, Wang Qishan y Zhang Gaoli, asistieron a la reunión junto con otros altos funcionarios y funcionarios de educación.
Como la educación superior es un factor clave del potencial de desarrollo del país, es urgente que China mejore la calidad de su educación superior, indicó Xi.
La historia, cultura y condiciones nacionales de China han dictado la vía de desarrollo de la educación superior y las universidades representada por el socialismo con características china, según Xi.
Como la educación superior asume la principal responsabilidad en la formación de sucesores de la causa socialista, debe apegarse a la orientación política correcta, dijo Xi, quien añadió que sólo cultivando talento de primera clase las universidades pueden convertirse en instituciones de clase mundial.
Mejorar la capacidad de cultivar talento es la labor fundamental de la educación superior y debe ser el centro de atención, indicó Xi.
«Las instituciones de educación superior de China están bajo el liderazgo del PCCh y son colegios socialistas con características chinas, por lo que la educación superior debe ser guiada por el marxismo y las políticas del Partido se deben implementar plenamente», dijo Xi.
El presidente pidió redoblar los esfuerzos de enseñanza de la teoría marxista para ayudar a los estudiantes a sentar las bases ideológicas de su vida.
La labor ideológica y política se trata en esencia de trabajar en los individuos, dijo Xi. El trabajo debe enfocarse en los estudiantes, debe cuidarlos, atenderlos y ayudarles a mejorar su calidad ideológica, su conciencia política, sus características morales y su calidad humanística para permitir el desarrollo de sus capacidades y de su integridad, indicó Xi.
«Se debe alentar a los estudiantes a integrar sus propios ideales y sueños con la causa de la nación», dijo Xi, quien exhortó a los colegios a educar a sus estudiantes para ser pioneros audaces que «traduzcan sus ideas en acciones concretas».
Xi enfatizó que las universidades deben aprovechar plenamente la enseñanza en el salón de clases, deben reforzar la enseñanza de la teoría política e ideológica a través de reformas para hacer más atractiva la educación política e ideológica.
Xi pidió a los profesores que difundan «la ideología y cultura avanzadas» y que sean «firmes simpatizantes de la gobernanza del Partido», de modo que puedan orientar mejor a los estudiantes en su crecimiento.
El apego al liderazgo del Partido es esencial para el desarrollo de la educación superior en el país, dijo Xi, quien pidió esfuerzos para garantizar un firme liderazgo del Partido en el terreno y para «convertir los colegios en bastiones de apego a la dirigencia del partido».
Las autoridades partidistas deben incrementar su contacto con los intelectuales y los colegios, deben trabar amistad con ellos y deben escuchar sinceramente sus opiniones, dijo Xi.
Xi enfatizó la importancia de la dirigencia de los comités escolares del Partido y les pidió reforzar la construcción de organizaciones partidistas en las bases y mejorar su capacidad de trabajo ideológico y político.
Además de elogiar las aportaciones hechas por el personal universitario involucrado en labor política e ideológica, el presidente pidió más esfuerzos para fomentar funcionarios y profesores calificados para los colegios.
Liu Yunshan dijo que los comentarios de Xi son directrices sobre la labor ideológica y política de los colegios bajo las circunstancias actuales y exhortó a las autoridades a actuar como corresponde.
Liu también pidió a las autoridades darse cuenta de la importancia de mejorar la labor ideológica y política y de defender el liderazgo del Partido entre los colegas. F
Turquía/Diciembre de 2016/Fuente: Amnistia Internacional
Decenas de miles de residentes de Sur, sitio declarado patrimonio mundial por la UNESCO, forman parte del medio millón de personas que según estimaciones se han visto obligadas a abandonar sus hogares como consecuencia de la brutal campaña de represión que las autoridades turcas han llevado a cabo durante el último año y que podría constituir castigo colectivo, afirma Amnistía Internacional en un nuevo informe.
Cuando la represión de las voces de la oposición kurda por el gobierno turco se intensifica, el informe, titulado Displaced and dispossessed: Sur residents’ right to return home, revela la situación desperada de familias que se han visto obligadas a abandonar el centro histórico de Diyarbakır como consecuencia de las intensivas operaciones de seguridad llevadas a cabo a finales del año pasado y del toque de queda actualmente en vigor día y noche. Las viviendas del antes animado distrito han sido destruidas por los bombardeos, demolidas y expropiadas para dar paso a un proyecto de reurbanización del que es probable que se beneficien muy pocos ex residentes.
“Un año después de la imposición del toque de queda permanente en Sur, miles de personas continúan desplazadas de sus hogares, tienen dificultades para poder subsistir y se enfrentan a un futuro incierto en un clima cada vez más represivo”, ha afirmado John Dalhuisen, director para Europa de Amnistía Internacional.
“Mientras que la represión de la sociedad civil en el sudeste de Turquía ha recibido una amplia cobertura informativa, loe medios han prestado escasa atención al desplazamiento forzado que ha destrozado las vidas de personas corrientes con el pretexto de la seguridad.”
Tras la ruptura del alto el fuego en julio de 2015, estallaron los enfrentamientos entre personas vinculadas al armado Partido de los Trabajadores del Kurdistán (PKK) y las fuerzas de seguridad turcas. Como respuesta a las declaraciones de “autogobierno”, la construcción de barricadas y la excavación de trincheras en Sur, el distrito central de Diyarbakır, y otras ciudades del sudeste, las autoridades comenzaron a imponer toques de queda de 24 horas y a llevar a cabo operaciones de seguridad fuertemente militarizadas.
Mientras que la represión de la sociedad civil en el sudeste de Turquía ha recibido una amplia cobertura informativa, loe medios han prestado escasa atención al desplazamiento forzado que ha destrozado las vidas de personas corrientes.
El 11 de diciembre de 2015 se declaró el toque de 24 horas y por tiempo indefinido en 6 de los 15 barrios de Sur que impedía a las personas salir de sus viviendas incluso para comprar suministros alimentarios o médicos esenciales. Según informes, la policía hizo uso de altavoces para ordenar a la gente que se marchara. El suministro de agua y electricidad se cortaba durante largos periodos, mientras las viviendas eran sacudidas por los proyectiles del ejército y acribilladas por las balas.
Una mujer que intentó quedarse en su vivienda dijo a Amnistía Internacional: “Estuve en la casa con dos niños, no bebimos agua durante una semana. Un día dispararon un bote de gas [lacrimógeno] contra la casa. No tuvimos electricidad durante 20 días. Yo quería marcharme pero no tenía adonde ir.”
Los enfrentamientos en Sur terminaron en marzo de 2016, pero el toque de queda ha persistido en extensas zonas del distrito. Tras los desalojos forzosos, casi todas las propiedades han sido expropiadas por las autoridades turcas y muchos edificios han sido demolidos. Aunque el retorno es casi imposible ahora debido al toque de queda y a la destrucción, algunos residentes se han arriesgado a volver pero sólo han encontrado sus hogares allanados y sus posesiones saqueadas o destruidas.
Un hombre que regresó a su vivienda ocho meses después de ser desplazado encontró todas las paredes derrumbadas. Explicó a Amnistía Internacional: “Ya ni siquiera puedo llorar. He llorado tanto por la pérdida de mi casa.”
La policía obligó a otro hombre a abandonar su vivienda, junto con su padre y su hermano, y después los detuvo. Este hombre dijo a Amnistía Internacional: “Nos obligaron a salir apuntándonos con sus armas a la cabeza.” Al principio se acusó formalmente a los tres de delitos de terrorismo, pero después se retiraron los cargos. Cuando regresó a su vivienda descubrió que sus posesiones habían sido quemadas.
Una mujer dijo a Amnistía Internacional que la policía la hostigó cuando visitó su casa seis meses después de verse obligada a marcharse, y no tiene intención de volver. “Encontramos todas nuestras pertenencias rotas y amontonadas en el patio”, dijo. A su familia le ofrecieron una indemnización de 3.000 liras turcas (unos 800 euros) por la pérdida de sus posesiones, una mínima parte de su valor. Su nuera dijo: “Teníamos intención de apelar, pero dijeron que eso era todo lo que conseguiríamos, así que firmamos.”
Residentes desplazados no han podido encontrar una vivienda alternativa adecuada y asequible y tienen dificultades para acceder a servicios esenciales. Muchos perdieron su empleo al ser desplazados, y los niños y niñas han visto gravemente alterada su educación o han abandonado por completo la escuela. Las indemnizaciones totalmente inadecuadas y la falta de ayuda suficiente –o, en algunos casos, de cualquier tipo de ayuda– de las autoridades para pagar el alquiler han sumido a familias ya empobrecidas en mayores privaciones.
Gran parte de la población de este sitio patrimonio mundial se ha visto obligada a asistir a la demolición de su propio patrimonio.
Para agravar la situación, las medidas adoptadas contra las voces de oposición kurdas tras el intento de golpe de Estado han dado lugar al cierre de ONG que proporcionaban un apoyo decisivo a las personas pobres y desplazadas.
Los residentes rechazan la pretensión del gobierno de que el toque de queda en vigor y las demoliciones de casas se hagan en interés de la seguridad dado que los enfrentamientos terminaron hace ocho meses. Por el contrario, consideran que forman parte de un plan calculado para reurbanizar sus barrios y reasentar a sus habitantes en otros lugares. Se ha recuperado un proyecto de regeneración urbana anunciado por primera vez en 2012, pero los detalles siguen siendo escasos y no se ha consultado a los residentes. Este plan tiene precedentes en una constante de proyectos de esta índole en Turquía que han provocado desalojos forzosos de residentes que nunca pueden regresar a sus hogares.
“En el amargo aniversario del toque de queda en Sur, gran parte de la población de este sitio patrimonio mundial se ha visto obligada a asistir a la demolición de su propio patrimonio”, ha afirmado John Dalhuisen.
“Lamentablemente, la desesperada situación a la que se enfrentan los residentes desplazados de Sur es similar en decenas de distritos del sudeste de Turquía. El gobierno debe adoptar medidas urgentes para levantar el toque de queda y para garantizar que las comunidades afectadas reciben una indemnización completa y ayuda para regresar a lo que queda de sus hogares o, como mínimo, a sus barrios.”
Información complementaria
Sur es el distrito central de Diyarbakır, la mayor ciudad del sudeste de Turquía, de población predominantemente kurda. Su antigua muralla fortificada y los jardines contiguos de Hevsel fueron declarados patrimonio mundial de la UNESCO en 2015.
Muchas de las personas que viven en Sur llegaron a este distrito tras verse obligadas a evacuar poblaciones rurales durante el conflicto de las décadas de 1980 y 1990. Debido a los reasentamientos forzados que impusieron las fuerzas de seguridad de Turquía en aquella época, la población de Diyarbakır se duplicó con creces.
Con el estado de excepción decretado tras el intento de golpe de Estado de julio, la situación de los derechos humanos en el sudeste de Turquía se ha deteriorado. Una sucesión de decretos ejecutivos ha eliminado prácticamente las voces kurdas de oposición, y ha dado lugar al cierre de medios de comunicación y ONG. Alcaldes elegidos, entre ellos los de Sur y Diyarbakır, fueron sustituidos por interventores designados por el gobierno.
En noviembre se cerraron cientos de ONG en toda Turquía por motivos no especificados de “vinculación con organizaciones terroristas o amenazas para la seguridad nacional”. Entre las ONG clausuradas figuran las principales que prestaban asistencia a las familias desplazadas de Sur.
La cifra de al menos medio millón de personas desplazadas en el sudeste es una estimación basada en el tamaño de las poblaciones de las zonas sometidas a toques de queda de larga duración, en las proporciones de residentes obligados a huir de las que se ha informado, y en los niveles de destrucción de viviendas e infraestructuras en estas zonas.
Turquía es parte en varios tratados internacionales y regionales de derechos humanos, lo que exige que respete el derecho de las personas a la libertad de circulación, a una vivienda adecuada y a otros derechos económicos y sociales, y que proporcione recursos efectivos a las víctimas de violaciones de derechos humanos.
Alrededor de 535 millones de niños, uno de cada cuatro en el planeta, viven en países afectados por conflictos o desastres, advirtió hoy el Fondo de Naciones Unidas para la Infancia (Unicef).
En una declaración, la agencia especializada de la ONU precisó que con frecuencia, los menores de edad sufren la falta de protección, asistencia médica, educación de calidad y apropiada nutrición.
De acuerdo con Unicef, en África Subsahariana se ubican 393 millones de esos niños, mientras en el Medio Oriente se encuentran 64 millones.
Siria, Nigeria, Afganistán, Yemen, Sudán del Sur y Haití están entre los países donde mayor cantidad de niños padecen las consecuencias de las guerras y de los desastres naturales, como el huracán Matthew que azotó en octubre la región del Caribe.
Pese a importantes progresos, demasiados menores de edad siguen afectados en el planeta por situaciones de crisis, pobreza y discriminación por su religión, género, raza, etnia y discapacidad, lamentó el Fondo.
Unicef presentó los nuevos datos en el contexto del 70 aniversario de su fundación, que celebrará el 11 de diciembre.
‘Fuimos creados para ayudar a niños cuyas vidas y futuro corren peligro por el impacto de conflictos y de privaciones’, señaló el director ejecutivo de la agencia, Anthony Lake.
El funcionario llamó la atención sobre el hecho de que más de 500 millones de menores de edad sufran tan adversa situación, ‘cifra que demuestra la importancia de nuestro trabajo’.
Asia/8 de diciembre de 2016/Asia//Fuente: la información
Conflictos como Libia, Siria y Yemen han hecho retroceder 15 años el índice de desarrollo humano en las regiones árabes.
Un 47 por ciento de los desplazados internos y un 45 por ciento de los atentados terroristas tienen lugar en los países árabes
Aunque la región árabe sólo supone un 5% de la población mundial, suma el 68,5% de las muertes por guerras, el 57,5% de los refugiados, un 47% de los desplazados internos y un 45% de los atentados terroristas.
Los conflictos en Libia, Siria y Yemen han hecho retroceder 15 años el índice de desarrollo humano (IDH) en esos países. Las proyecciones del IDH para 2050 sitúan a la zona en el quinto puesto, sólo por delante del África subsahariana.
Todos estos conflictos repercuten negativamente en las sociedades árabes donde los efectos de la guerra son devastadores. Pueden terminar los conflictos pero no sus consecuencias. Así, entre los devastadores efectos para la sociedad están las minas antipersonas cuyos efectos sobre las poblaciones son atroces. Además, muchas de ellas no explotan pero permanecen en los campos, durante años, amenazando a las poblaciones locales. Otro efecto está relacionado con la malnutrición y hambre que sufren los países golpeados por los conflictos.
Por otro lado, las torturas, abusos y prácticas inhumanas contra las poblaciones, atrapadas en la guerra, generan discapacidad. El informe de la ONU llama la atención sobre el impacto de la guerra en las mujeres, principales víctimas de abusos sexuales.
Desplazados de sus hogares por la lucha primero 2011 y de nuevo este año, los residentes de Sirte se enfrentan a una extrema necesidad, incluso a medida que su ciudad es retomada de las milicias.
– Mohmed, un sirio desplazado y padre de tres, quiere retornar a su hogar en la ciudad costera de Sirte, pero la destrucción causada por las dos feroces batallas que lo llevaron a huir dos veces ha sido completa.
Golpeada por los bombardeos, los morteros y los cohetes en 2011 y de nuevo en este año, durante las brutales luchas en las calles, la ciudad que una vez fue próspera y donde vivían 100.000 personas, está ahora en las ruinas y las calles están repletas de bombas sin explotar, y los servicios e infraestructura básicos clave están destruidos.
“Es una ciudad destruida y demolida”, dijo Mohmed. “Si no se eliminan las minas y los explosivos, se perderán muchas vidas. También necesitamos ayuda para reconstruir la infraestructura de la ciudad”.
Después de más de cinco años de convulsión en Libia, los cuales comenzaron con la insurgencia que quitó del poder al gobernante Muammar Gaddafi en 2011. Un estimado actual del número de hombres, mujeres y niños que han sido desarraigados por la convulsión está cerca de los 313.000. Sin embargo, los residentes de Sirte, como Mohmed, han tenido una situación más difícil que la mayoría.
La primera ola de destrucción para ocupar la ciudad de amplios bulevares, lujosos hoteles, centros de conferencias y bloques de apartamentos, se desató en 2011 cuando las milicias rebeldes lucharon calle por calle para derrocar a Gadafi, quien era de la ciudad y que tuvo su sangriento final allí.
«Es una ciudad destrozada y demolida. Si no se limpian todas las minas y los explosivos, se perderán muchas vidas».
La recuperación gradual de Sirte se estancó en junio del año pasado, cuando los extremistas, aprovechando la inestabilidad de Libia, se apoderaron de la ciudad. Once meses más tarde, el grupo leal al gobierno de unidad respaldado por la ONU en Trípoli, lanzó un asalto total con artillería y apoyo aéreo, retomando, finalmente, la ciudad en la semana pasada.
Esta vez, los residentes y las autoridades de Sirte, que se encuentra en la costa mediterránea, a medio camino entre Trípoli y Bengasi, dicen que la destrucción es peor y el desplazamiento mayor.
Según el ayuntamiento, unas 19.000 familias han huido solo desde junio de 2015. Los residentes ahora están dispersos en 18 ciudades alrededor del país, la mayoría en Tarhuna, Bani Walid, y Misurata, mientras que 4.000 familias ahora están viviendo en Trípoli, muchas en condiciones terribles.
“Es realmente trágico. Te vas a otra ciudad como una persona desplazada, y luego el alquiler y los gastos, es realmente difícil”, dice un empleado estatal de Taher, que se escapó de Sirte con su esposa y su joven hija en medio de “bombardeos al azar”, y ahora lucha para pagar el alquiler en un apartamento en la capital libia.
Muchos residentes desarraigados de Sirte viven con miembros de la familia, a menudo en condiciones de sobrepoblación. Entre ellos está Mokhtar, quien dice que él y su familia también se enfrentaron al ridículo público por someterse al gobierno de los extremistas en Sirte, muchos de ellos extranjeros de Siria e Irak. “Teníamos que escapar”, dice. “Sabíamos que era mejor enfrentar los insultos de la gente de aquí que enfrentar la guerra y la muerte”.
Con poca o ninguna ayuda de las autoridades, algunos residentes no vieron otra opción que regresar a sus casas a las afueras de la ciudad afectada, incluso cuando la milicia progubernamental golpeó a los extremistas con artillería y pelearon de casa en casa para controlar el centro.
“Las familias en las afueras están sufriendo de una grave falta de atención médica, gasolina, gas de cocina y no reciben dinero, lo cual es una crisis nacional”, dijo Mohamed Al Amien, miembro del consejo local de Sirte.
Al Amien también dijo que el consejo está movilizando convoyes médicos para ayudar a las familias retornadas con suministros de Misurata, una ciudad que se encuentra a 250 kilómetros al oeste de Sirte.
“Estamos preparando reuniones con organizaciones internacionales para obtener ayuda con reparaciones rápidas en escuelas, hospitales y edificios gubernamentales una vez que la guerra haya terminado”, dijo en una entrevista reciente.
Para los residentes que han sido desplazados dos veces, como Mohmed, y que no cuentan con medios para mantener a sus familias y que dependen de sus parientes, esa ayuda no puede llegar lo suficientemente pronto.
“Necesitamos asistencia inmediata”, dice. “Creo que la comunidad internacional debe ayudarnos en estas solicitudes porque el estado libio es incapaz de hacerlo ahora”.
“A medida que pasa el tiempo, las necesidades de protección de estas familias son cada vez más críticas”.
El ACNUR, la Agencia de la ONU para los Refugiados, está particularmente preocupado por el deterioro de las expectativas de miles de familias desarraigadas por el conflicto en curso en Sirte, algunas de ellas desplazadas por la fuerza varias veces.
“Con el paso del tiempo, las necesidades de protección de estas familias son cada vez más críticas», dijo Samer Hadaddin, Jefe de Misión del ACNUR en Libia. «El costo de la renta para los libios desplazados en su propio país sigue aumentando, junto con la hiperinflación y la liquidez de los bancos libios. Al mismo tiempo, las oportunidades de empleo son escasas para todos. La vida es cada vez más difícil para la gente de Libia”.
Con el socio Mercy Corps, el ACNUR está llevando a cabo una rápida evaluación de necesidades en Sirte con el fin de identificar las necesidades de los desplazados internos y las familias que regresan. A medida que los remanentes de explosivos y los artefactos explosivos improvisados hacen que gran parte de Sirte sea inaccesible y dificulten la reconstrucción, la prioridad más apremiante sigue siendo la remoción de minas.
Durante los meses de verano, el ACNUR, junto con Libaid, distribuyó mantas, bidones, lámparas solares y juegos de cocina a más de 3.000 personas desplazadas de Sirte a Bengasi. 500 familias afectadas se encontraban entre las más vulnerables, sin tener vínculos familiares en su área de desplazamiento y viviendo en alojamientos improvisados.
Singapur encabeza la lista. Colombia, por su parte, mejoró en estas pruebas.
Singapur encabeza el estudio Pisa 2015 de la Organización para la Cooperación y Desarrollo Económico (Ocde), publicado este martes, que evalúa el rendimiento en ciencias, matemáticas y lectura de más de medio millón de alumnos.
Ciencias es la materia dominante de la edición 2015. Incluye conocimientos en física, ciencias y vida de la Tierra y del universo. Los mejores países en este campo son, en su orden, Singapur, Japón, Estonia, Taipéi, Finlandia, China, Canadá y Vietnam. Colombia, por su parte, ocupó el puesto 57, por encima de México, Brasil y Perú.
En lectura se evaluó la comprensión de textos escritos. Esta competencia implica también, según la Ocde «facultades de interpretación, reflexión y capacidad de utilizar la lectura para realizar objetivos personales».
Los mejores países en esta materia son, en su orden, Singapur, China, Canadá, Finlandia, Irlanda, Estonia, Corea del Sur, Japón, Noruega, Nueva Zelanda y Alemania. Colombia ocupó el puesto 54 por debajo de Argentina, Chile y Uruguay, y por encima de México, Brasil, Perú y República Dominicana.
Respecto a la prueba de matemáticas -evaluación de las capacidades de formular e interpretar esta ‘ciencia formal’ en diferentes contextos- los mejores países son Singapur, China, Taipéi, Japón, las ciudades de Pekín y Shanghái, y las provincias de Jiangsu y Guandong; Corea del Sur, Suiza, Estonia y Canadá. Colombia ocupó el puesto 61, esta vez, por debajo de México, Costa Rica, Chile, Uruguay y Argentina.
Otros datos de la prueba
El rendimiento de los estudiantes de Singapur superó al del resto del mundo, según el último informe Pisa, centrado en el área de las ciencias, que presentó hoy en Londres el secretario general de la Ocde, Ángel Gurría.
El Programa Internacional de Evaluación de Estudiantes valoró el conocimiento de 540.000 estudiantes de 15 años de 72 países en el ámbito de la ciencia, la comprensión lectora y las matemáticas, así como la calidad, la igualdad y la eficiencia de los diferentes sistemas educativos.
Dentro de ese marco, «la educación de alta calidad es el único y más importante instrumento para empoderar a los ciudadanos y mejorar sus oportunidades y sus destinos», resaltó Gurría, incidiendo en la necesidad de que los gobiernos hagan más en este sentido.
En la última evaluación, se detectó que solo 12 de los países participantes mejoraron su rendimiento en ciencias en la última década, pese a que se elevó el gasto por cada alumno de primaria y secundaria en casi un 20 por ciento desde el 2006. Los países que consiguieron mejorar sus puntuaciones incluyen sistemas educativos de alto rendimiento, como Singapur y China, pero también otros de bajo rendimiento, como Perú y Colombia.
Singapur encabezó la lista en materia de ciencias, mientras que en esta área Japón, Estonia, Finlandia y Canadá son los cuatro países con mejores resultados de la Ocde en los últimos diez años. En este aspecto, el informe indica que los resultados de las pruebas en ciencias aumentaron entre 2006 y 2015 en Colombia, Israel, Portugal, Catar y Rumanía.
También se detectó que, si bien las diferencias de género tienden a ser pequeñas en este ámbito, como media en 33 países y economías analizadas por Pisa hubo más adolescentes hombres con mejores puntuaciones que mujeres, salvoFinlandia, donde fueron las niñas las que mejores resultados obtuvieron.
En cuanto a lectura, el 20 por ciento de los alumnos no llegaron al nivel base de competencia en comprensión lectora, una proporción que permanece estable desde el 2009. En el caso de España, el rendimiento de los alumnos españoles de 15 años supera por primera vez la media de la Ocde en lectura y se iguala en ciencias, mientras que sigue algo por debajo en matemáticas.
Entre otros datos divulgados, se halló que países como Canadá, Dinamarca, Estonia y China obtuvieron altos niveles de excelencia educativa a nivel general, al tiempo que otros como Estados Unidos mejoraron en el apartado de igualdad, un elemento que Gurría consideró «muy importante» en la evaluación.
Durante la elaboración del informe, la mayoría de adolescentes que participaron expresaron un gran interés por las ciencias y reconocieron su importancia, aunque solo una minoría de estudiantes afirmó que participa en actividades relacionadas con este saber.
La Ocde, fundada en 1961, agrupa a 34 países miembros de todo el mundo con la misión de promover políticas que mejoren el bienestar económico y social del mundo, y a ella pertenecen las naciones más desarrolladas y otras emergentes como México, Chile y Turquía.
Asia/Singapur/8 de diciembre de 2016/Fuente: el país
«La educación es una inversión, no un gasto», afirman las instituciones del país
Singapur encabeza el Informe PISA, que mide los conocimientos de los alumnos cercanos al final de la educación obligatoria. La educación española se estanca, a pesar de haber tramitado tres leyes educativas desde que comenzó esta evaluación. Aunque no se pueden establecer comparaciones entre países en contextos diferentes, muchos se preguntan desde hace años por el secreto del éxito del país asiático. Sus instituciones educativas ya tienen una respuesta preparada.
La presencia en los últimos años de Singapur en los primeros puestos del mismo, al igual que en el Estudio de las Tendencias en Matemáticas y Ciencias (TIMMS, en sus siglas en inglés), coloca a su sistema educativo como ejemplo de éxito.
Antes de enumerarlas, el profesor aclara en la grabación que las instituciones educativas de su país «no se centran tanto en los resultados del informe PISA como en la educación de los estudiantes en las escuelas». Los tres principios de su sistema son los siguientes:
1.- Uno de los aciertos de Singapur, según sus palabras, es «entender la educación como una inversión y no como un gasto». Nunca se han recortado sus presupuestos, «ni siquiera en tiempos complicados desde el punto de vista financiero», asegura.
2.- «Reclutamos muy buenos profesores y prestamos atención a su desarrollo profesional», comenta Pak Tee Ng,
3.- «El trabajo conjunto para objetivos comunes» entre el Gobierno, el Ministerio de Educación, las escuelas y los profesores, es también un acierto.
El programa Edusave es la columna vertebral de la educación singapurense. Se lanzó en 1993 con el objetivo de maximizar las oportunidades para los estudiantes de escuelas financiadas por el Ministerio de Educación. Uno de sus objetivos es el de buscar que los alumnos sobresalgan en «áreas académicas y no académicas», explica en su página web.
La contribución inicial del Gobierno para el programa Edusave fue de 1.000 millones de dólares y se ha ido incrementando a lo largo de los años hasta alcanzar los 5.500 millones de dólares en el año fiscal 2013, informa su web oficial. Su población es de 5,5 millones de habitantes y se coloca como el séptimo país por PIB per capita.
Calidad mejor que cantidad
Calidad de la educación en vez de cantidad es uno de los conceptos a seguir. Intentan centrarse en aspectos como la creatividad y el pensamiento crítico en vez de hacerlo bien en los exámenes. De esa idea nace el eslogan «Enseña menos, aprende más», explica.
Centrar la descentralización es, aunque parezca paradójico, una táctica del Ministerio de Educación de Singapur, un país soberano formado por 63 islas. «Todas las escuelas se alían en unos objetivos nacionales comunes, pero se anima a cada escuela a que diseñe un sistema de enseñanza y aprendizaje propio que se adapte a sus estudiantes».
Pak Tee Ng menciona justamente las tres materias que evalúa el informe PISA para destacar que en Singapur se celebran por igual otras áreas de éxito, representadas en asignaturas como el deporte y las artes.
Adaptarse a los tiempos es igualmente importante, por lo que la receta educativa actual no será la misma en el futuro. «Ojalá tenga que hacer otro vídeo dentro de 20 años explicando el secreto de nuestro éxito. «No cambiamos nuestro sistema educativo por el mero hecho de cambiar, sino de manera meditada».
El modelo de escuela del futuro, con el que el Gobierno prepara a todos los alumnos desde que tienen tres años para que aprendan a programar circuitos, drones y videojuegos, es también un ejemplo a seguir a nivel internacional.
Un alumno probando Pump, el videojuego creado por su compañero en un colegio público de Singapur.B. G.
The Conversation, web estadounidense que recopila informaciones e investigaciones relacionadas con la educación, analizaba en 2014 el «Enseña menos, aprende más» de Singapur. Recordaba que el sistema surgió entre 2004 y 2005 y que no supuso una transición sencilla para un país con reglas institucionales muy establecidas hasta ese momento. Su determinación para adaptarse a las necesidades del siglo XXI le llevará a lograrlo, augura el texto.
La solución de los países occidentales no es tanto copiar paso a paso esa metodología como adaptarla. Es necesario asegurar «un equilibrio en nuestros sistemas de enseñanza y que no se basen tanto en obtener buenos resultados en los exámenes como en involucrar a los alumnos en el modo de adquirir conocimientos específicos de una materia», concluye.
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