En el Ciclo de de Diálogo de las Ciencias Sociales en Panamá, el Dr. Luis Bonilla-Molina entrevista a la profesora Urania Ungo, cientista social, activista feminista en el panorama internacional.
Fuente: https://www.youtube.com/watch?v=3VpPMgdHGfk
En el Ciclo de de Diálogo de las Ciencias Sociales en Panamá, el Dr. Luis Bonilla-Molina entrevista a la profesora Urania Ungo, cientista social, activista feminista en el panorama internacional.
Fuente: https://www.youtube.com/watch?v=3VpPMgdHGfk
El coronavirus se ha cobrado la vida de 99 menores guatemaltecos, según datos del Ministerio de Salud.
Guatemala, donde 6 millones 646 mil de sus habitantes son menores de entre 0 y 17 años, registra un total de 6 mil 955 fallecimientos a causa del coronavirus, de los cuales 99 son menores, según el tablero covid-19 del Ministerio de Salud Pública.
Desde que se declaró la emergencia por la pandemia de coronavirus en marzo de 2020, 50 niños -24 mujeres y 26 hombres- de 0 a 9 años han perdido la batalla contra el covid-19; además, se reporta el deceso de 49 menores de 10 a 19 años -según la definición del grupo etario de Salud-.
De los 199 mil 964 casos que acumula Guatemala, 5 mil 624 son en niños de 0 a 9 años -2 mil 902 hombres y 2 mil 722 mujeres-, mientras que de 10 a 19 años suman 12 mil 557 contagiados -6 mil 298 hombres y 6 mil 259 mujeres-.
Guatemala es el departamento que más contagios en menores de 19 años tiene. De 0 a 9 años se reporta 2 mil 437 casos –mil 284 hombres y mil 153 mujeres-, mientras que de 10 a 19 años hay 5 mil 46 contagios -2 mil 590 hombres y 2 mil 456 mujeres.
En este departamento han fallecido 40 menores, 18 de los cuales han sido de menos de 9 años, y 22 menores de 19.
Además, este jueves 8 de abril la ministra de Salud, Amelia Flores, dijo que hay alarma en Huehuetenango por repunte de casos, tanto en adulto como en menores.
“También es importante tomar en cuenta que tenemos niños enfermos de COVID 19 en Huehuetenango; por ejemplo, niños fallecidos por COVID 19 también y es un dato que tenemos que tomar en cuenta, no creamos que no se enferman, hoy no hay vacuna para ellos”, manifestó Flores.
En ese departamento se reporta un niño fallecido, cuya edad oscilaba entre los 0 y 9 años; además, hay 325 menores de 0 a 9 años contagiados -168 mujeres y 157 hombres-, mientras que de 10 a 19 años suman 639 -318 hombres y 321 mujeres-.
Pese a que los niños también son objeto de contagio, no están incluidos en ninguna de las fases vacunación, por lo que 6 millones 646 mil 41 niños, niñas y adolescentes no tendrán acceso al medicamento para ser inmunizados.
Las autoridades sanitarias de Guatemala informaron este jueves 8 de abril la muerte de 27 personas por covid-19 -26 en fechas pasadas y una en las últimas 24 horas- y mil 590 contagios en las últimas 24 horas, por lo que el país suma 6 mil 955 decesos a causa de la enfermedad y 199 mil 964 casos positivos desde marzo de 2020.
El Ministerio de Salud detalló en su actualización de datos sobre la pandemia que los mil 590 nuevos contagios detectados en el último día se registraron tras procesar 9 mil 746 pruebas tanto en el ámbito público como privado.
Los 6 mil 955 decesos en total convierten a Guatemala en el país con más fallecidos por covid-19 en Centroamérica, seguido de Panamá y de Honduras.
El país se encuentra bajo la tercera ola de la enfermedad, según han advertido las autoridades del Ministerio de Salud y del Gobierno guatemalteco en las últimas dos semanas.
En los últimos tres días se ha marcado un incremento considerable en el número de casos, pues el reporte del martes último reveló que hubo mil 340 casos, mientras que el miércoles 7 de abril se reportó mil 354 contagios.
Fuente: https://www.guatevision.com/nacionales/la-pandemia-no-da-tregua-a-los-ninos-99-menores-han-muerto-de-coronavirus-en-guatemala
Activistas, personas de la comunidad LGBTIQ, mujeres trans y cubanas y cubanos que abogan por una sociedad inclusiva convirtieron las redes sociales, el pasado 31 de marzo, en un escenario para demandar una Ley de Identidad de Género en Cuba.
A partir de un tuitazo convocado por la activista y trans Kiriam Gutiérrez Pérez, con motivo del Día Internacional de la Visibilidad Trans, numerosos usuarios, así como medios de comunicación y redes de la comunidad LGBTIQ lanzaron mensajes e imágenes en sus perfiles de Facebook y Twitter, en apoyo a la comunidad trans y como reclamo a la garantía de todos sus derechos.
Mientras las mujeres trans no tengan derechos, el resto solo tendremos privilegios, fue una de las ideas remarcadas por varios activistas en Twitter, donde la activista Kiriam Gutiérrez escribió: «Mis derechos: mi cuerpo, mi identidad, mi dignidad, mi libertad. No estoy en el cuerpo equivocado, vivo en una sociedad equivocada».
Alrededor de 3.000 personas trans viven en Cuba, de acuerdo con estimaciones de la Encuesta sobre Indicadores de Prevención de Infección por VIH-2013, y uno de sus reclamos históricos ha sido el derecho a una Ley de Identidad de Género.
Varios participantes en el tuitazo, como el usuario Danielito Triana, consideraron que para la aprobación de una Ley de Identidad de Género en la nación caribeña «se necesita una campaña en los medios como la que se hizo para que se votara Sí a la Constitución», en 2019.
Entre los principales derechos que reclama la comunidad trans, mencionaron la posibilidad de acceder a un cambio de nombre y sexo en los documentos de identidad, sin la obligación de cirugías de adecuación genital. «Las personas trans no deberían tener que escoger entre expresar su identidad de género y continuar sus estudios», tuiteó la Revista Q de Cuir.
«No es sensato que para comprobar nuestra identidad debamos presentar exámenes de ningún tipo, ¿por qué, entonces, imponerle esto a otra persona?», escribió la activista y trans Mel Herrera.
«Al hacer que el acceso a la identidad dependa de un diagnóstico médico o de una cirugía obligatoria, el compromiso con los derechos humanos se debilita. Que se valide o niegue la identidad a alguien quiere decir que el Estado entiende la identidad trans como una enfermedad», opinó la joven.
«¡Los derechos de las personas LGBTIQ+ son derechos humanos! No hay nada de otro mundo. Se pide igualdad, respeto y, por sobre todas las cosas, justicia. Hay dos países que han marcado la diferencia a nivel internacional: Argentina y Dinamarca. Ambos han optado por un enfoque progresista en lo que respecta al reconocimiento del género. Cuba pudiera ser uno de estos países. ¡No queremos menos que la igualdad!», tuiteó Herrera.
Usuarios como Karly tuitearon «por la adecuación del nombre y sexo registral de mis hermanas y hermanos trans. Por su acceso a salud pública integral y digna. Por el fin de los discursos de odio hacia ellxs. Por el cupo laboral y de vivienda. Por una educación sin estigma»; mientras que otros como @Zunzun señalaron la necesidad de «Despatologizar. Ser trans No es una enfermedad ni transtorno. Una sociedad más justa es una sociedad inclusiva», dijo.
Asimismo, activistas como @DanielitoTriana enfatizaron en la necesidad de contar con leyes que tipifiquen los crímenes de odio y educación para niñes y adolescentes que concienticen sobre las disidencias sexogenéricas.
«Lo que pesa un nombre, una letra (F o M) en un carnet. En un banco, en una estación de policía, en el aeropuerto, en una entrevista de trabajo.
Para que las personas trans no tengan que revivir esos momentos difíciles infinitamente, es necesario una #LeyDeIdentidadDeGéneroEnCuba», escribió @GeisyGuiaDelis.
Etiquetas como #LeyDeIdentidadDeGéneroEnCuba, #LeyDeIdentidadDeGéneroYa, #UnCodigoInclusivo, #LosMismosDerechosCuba acompañaron a la mayor parte de los mensajes, en los que se llamó la atención de instituciones como la Fiscalía General de la República, el Parlamento cubano, la Presidencia y el Cenesex.
Historias de una lucha para conquistar derechos
«Son elles quienes nos hacen mejores personas con sus sonrisas, con las batallas ganadas que libran en silencio y no sospechamos, pero sabemos vencen cuando hay más sonrisas que caras tristes», escribió el fotógrafo y activista Claudio Peláez Sordo en su muro de Facebook, junto a imágenes de mujeres y hombres trans portando su actual identificación, en evidente contradicción con su identidad de género.
La iniciativa, replicada entre otros sitios por la plataforma cubana Entre Diversidades, compartía fotografías de «algunos de esos rostros que llevan años venciendo batallas y otros que empiezan a andar esos caminos de dudas y reproches, pero también de certezas y encuentro.
«Ojalá sirvan estas fotos para visibilizar a la comunidad trans y sensibilizar a quienes, desde posiciones de privilegio, gozan de derechos pero los niegan a otres por el simple hecho de ser diferentes. Exigir una Ley de identidad de género no puede ser solo una batalla de la comunidad trans, debe ser también una batalla de todes aquelles que creemos en la justicia», escribió Peláez Sordo.
Así, el activista visibilizó rostros y pequeños relatos como los del joven de 33 años Aarón Figueredo Armenteros, para quien «su mayor sueño es poder operarse y cambiarse el nombre»; o el de Lexa Rodríguez Pupo, una muchacha que apenas cumpla sus 18 años, iniciará el tratamiento hormonal con la asesoría del Cenesex. «Sus padres no entienden lo que le está sucediendo y no pueden acompañarla en esta transición vital».
Las redes sociales se llenaron de las historias e imágenes de Naomi, para «quien la felicidad es ser libre»; Victoria, una joven trans que «se siente mujer sin necesidad de tener una vagina»; París Brown, quien «desea vivir en una sociedad donde haya igualdad de género y se respeten todas las ideas, aunque no coincidan», o Kiriam «una mujer muy fuerte, que lucha por los derechos de una comunidad que continúa siendo ocultada y limitada en sus derechos».
Otras plataformas lanzaron iniciativas, como la Red cubana TransCuba, que defendió la campaña «Todos los días visibles», acompañando imágenes de activistas trans con el texto del artículo 42 de la Constitución de la República.
En el texto se reconoce que «todas las personas son iguales ante la ley, reciben la misma protección y trato de las autoridades y gozan de los mismos derechos, libertades y oportunidades, sin ninguna discriminación por razones de sexo, género, orientación sexual, identidad de género, edad, origen étnico, color de la piel, creencia religiosa, discapacidad, origen nacional o territorial, o cualquier otra condición o circunstancia personal que implique distinción lesiva a la dignidad humana».
«Hoy queremos que nos vean como lo que somos. Personas con sentimientos, capaces. Queremos que se garantice nuestra permanencia en los centros escolares, que las barreras culturales existentes a la hora de buscar un trabajo desaparezcan, queremos unirnos en matrimonio y que sean reconocidas nuestras familias, queremos una Ley de Identidad de Género que complemente a la Constitución y garantice la igualdad de derechos. Sin derecho a la identidad somos invisibles», trascendió en el perfil de Facebook de TransCuba.
Muchas otras historias de mujeres y hombres trans fueron visibilizadas desde páginas como Cimarronas, una iniciativa que busca posicionar un feminismo cubano anticapitalista y subvertir el orden patriarcal.
En una de ellas, Nomi Ramírez, de 44 años y secretaria en el Centro Nacional de Educación Sexual (Cenesex), dice desear «una Cuba más inclusiva, no solo para nosotras, sino para todxs».
«Nuestro mayor reto, desde mi punto vista, sería crecer como mujeres trans, ser capaces de aprender. Es todo un reto ser una persona trans. Creo también en la importancia de la Educación Sexual, de aprender sobre sexualidad y género. Es muy importante conocernos para entender quiénes somos, por ende, si educamos desde una mirada inclusiva creo que nos hará bien a todxs», sostiene.
Fuente: https://rebelion.org/activistas-y-personas-trans-demandan-en-redes-sociales-ley-de-identidad-de-genero/
42% de las mujeres se han rehusado a ir al trabajo o escuela por problemas relacionados con la menstruación.
“Cada día, millones de mujeres, hombres y niños, se abstienen de ir al trabajo, a la escuela o de participar en eventos sociales por motivos de higiene y de salud. Las preocupaciones u obstáculos pueden deberse a la falta de baños limpios o de acceso a productos de higiene, pero también a tabúes y estigmas culturales. Para muchas personas, esto resulta en la exclusión de la sociedad y para la misma, esto lleva a una pérdida de valor económico o a un aumento de los costos. Esto significa que hay una perspectiva tanto humana como empresarial para invertir en la higiene y la salud, difundiendo el conocimiento sobre ella”, comentó Anabel Rodríguez, directora comercial de Essity Costa Rica.
Algunos de los datos que se destacan en el estudio global son:
Este año, como respuesta a la crisis sanitaria mundial, el estudio incluye los resultados de una encuesta adicional, realizada en julio de 2020, centrada en la higiene y la salud durante la pandemia, en la que se preguntó a más de 10.000 consumidores de 10 países sobre sus actitudes y comportamientos en las áreas de hábitos de lavado de manos, higiene en los espacios públicos y consumo; así como políticas públicas y expertos. De esta forma, se logra conocer que las personas lavan sus manos 10 veces más al día que previo a la pandemia o que un 60% de las personas se sienten más seguras de visitar lugares públicos si se presentaran mejores condiciones de higiene.
“Hoy en día, el panorama es otro, los mismos usuarios nos llaman la atención si ven que el personal de salud o los centros médicos no toman las medidas de seguridad con la rigurosidad necesaria y son más minuciosos en cumplir protocolos recomendados. Esto es definitivamente, muy bueno porque no es solo lo que me afecta a mí como individuo sino el impacto que estas medidas pueden tener en el resto de la población. Es por esto, que todas las enfermedades respiratorias y de diarrea que producían brotes todos los años, han disminuido significativamente”, comentó la Dra Rosalía Fernández, Jefatura de Control de Infecciones Intrahospitalarias y Vigilancia Epidemiológica del Hospital Metropolitano.
Algunos de los factores que más preocupan con relación al virus, es el uso del transporte y los baños públicos, mientras que el distanciamiento social y uso de mascarillas son vistos como más efectivos como métodos de prevención. Por otra parte, un 72% de los encuestados confía en las recomendaciones de los expertos.
Essity presentó la séptima edición del Informe sobre Higiene y Salud a la Fundación de Naciones Unidas para el Diálogo Global 2020, realizado en conjunto con el Consejo de Colaboración para el Abastecimiento de Agua y Saneamiento de Naciones Unidas (WSSCC).
El diálogo reúne a representantes del sistema de Naciones Unidas, del sector público y privado y de la sociedad civil para debatir las medidas para avanzar en los Objetivos de Desarrollo Sostenible.
Este año, especialmente a la luz de la pandemia de la covid-19 es crítico entender: ¿Qué acciones sobre la higiene y la salud mundial deben ser aceleradas?, de manera que el Informe sobre Higiene y Salud es un aporte clave para comprenderlas.
Fuente: https://www.nacion.com/revista-perfil/bienestar/menstruacion-e-incontienencia-excluyen-a-las/7KV4V3UJZBHOXJTPMB65LJOEKY/story/
América Central/República Dominicana/09-04-2021/Autor(a) y Fuente: acento.com.do
SANTO DOMINGO, República Dominicana.- Acción Empresarial por la Educación (EDUCA) abogó por la reafirmación y relanzamiento de los compromisos asumidos en dicho contrato social educativo, fundamentado en la necesidad imperiosa de que la educación, a propósito de arribar el Pacto Nacional para la Reforma Educativa a su séptimo aniversario de rubricado.
De acuerdo a la nota de trabajo elaborada por el equipo técnico de EDUCA, su presidente, Samuel Conde, indicó que los primeros siete años de vigencia del Pacto, en términos estructurales han sido de vacas gordas para la educación dominicana, partiendo del cumplimiento de la Ley y la asignación del 4 % del PIB desde 2013, con la construcción de más de 42,500 aulas, incremento del salario docente y expansión en las coberturas de los niveles inicial, primaria y secundaria, así como en lo que refiere a la revalorización de la educación técnica y tecnológica, en tanto en lo que respecta a los aprendizajes, estos mismos años se asemejan más a los siete de vacas flacas.
Subrayó que a dicha realidad, deben sumársele los efectos aún no cuantificados de las consecuencias de la pandemia provocada por la COVID-19, que no solo agudizarán los niveles de aprendizaje sino que también profundizarán las desigualdades sociales en la distribución de los mismos.
A juicio todas las mediciones disponibles, sean nacionales o internacionales, demuestran que durante el tiempo de vigencia del Pacto no se han procesado mejoras significativas.
En las pruebas diagnósticas que aplica el Ministerio de Educación (MINERD) para todos los estudiantes de los terceros grados de la educación primaria pública y privada se demostró que solamente el 12.2 % es capaz de leer con fluidez y comprender lo que lee, mismas pruebas que aplicadas ahora al conjunto de los estudiantes de los sextos grados de la educación que asisten a centros públicos o privados, arrojaron que tan solo el 4.1 % alcanza niveles satisfactorios en matemática (MINERD, 2018), apuntó.
Recordó que el Pacto Nacional para la Reforma Educativa surgió como mandato de la Ley de Estrategia Nacional de Desarrollo, que si bien tuvo como principal propósito renovar el contrato social de la sociedad dominicana en torno a la educación, «se estructuró con la finalidad de encontrar soluciones consensuadas , para superar los nudos y obstáculos que, a la fecha, han sido la causa principal de que los instrumentos legales, planes e iniciativas no hayan logrado plenamente sus objetivos»
Fuente e Imagen: https://acento.com.do/actualidad/educa-plantea-necesidad-relanzar-compromisos-pacto-educativo-8931075.html
América Central/EL Salvador/09-04-2021/Autora; Susana Joma/Fuente: www.elsalvador.com
A diferencia de otras instituciones que se reportan listas para el 6 de abril, otras no podrán retornar aún y lo harán en días posteriores. Entre ellas están el Centro Escolar República de Nicaragua, siempre de San Salvador; el Complejo Educativo Walter Soundy, de Santa Tecla, así como el Centro Escolar Profesor José Luis Ernesto Sánchez, de Lourdes, en La Libertad.
Francisco Zelada, director del C. E. República de Nicaragua, informó que este no reúne las condiciones para regresar a clases semipresenciales mañana, debido a que las instalaciones están en proceso de remodelación bajo un proyecto del MINED y FEPADE, no tienen servicio de internet, ni de agua potable.

Imagen de archivo en el Centro Educativo Walter Soundy. La institución no abrirá operaciones ni en semipresencial el 6 de abril. / Foto EDH Archivo
El Complejo Educativo Walter Soundy en este momento funciona como centro de acopio, desde donde el Gobierno está repartiendo insumos de bioseguridad a otros municipios, lo que les impide recibir estudiantes.
Paz Zetino Gutiérrez, subdirector de este centro, dijo que planean reabrir hasta el 12 de abril, cuando estiman que la escuela podría haber sido desalojada.
Mientras, en el Centro Escolar Profesor José Luis Ernesto Sánchez aún no pueden dar el paso porque, según explicó David Rodríguez, su director, no lograron finalizar el proceso de acreditación de su protocolo de bioseguridad antes de Semana Santa, porque les faltaba anexar horarios.
Fuente e Imagen: https://www.elsalvador.com/noticias/nacional/educacion-centros-internet-agua-semipresencial/824123/2021/
Por: Andrea A. Gálvez
La Corte Interamericana de Derechos Humanos juzga a El Salvador por encarcelar a mujeres que sufren complicaciones en sus embarazos. Desde 1998, más de 180 han sido condenadas por pérdidas naturales y abortos
“Manuela, justicia y esperanza”, clamaba una de las pancartas en el Día Internacional de la Mujer, el pasado 8 de marzo, en el centro de San Salvador.
Hace 13 años, Manuela, una mujer de pocos recursos, bajo nivel educativo, dos hijos y un embarazo avanzado, empezó a sentir fuertes dolores abdominales que terminaron en un aborto espontáneo. Así comenzó su pesadilla. En el hospital, el personal médico que la atendió la denunció, el primer paso de una condena de 30 años de prisión por homicidio agravado. Dos años después murió, presa, por un cáncer linfático. Una enfermedad que, según la familia, ya daba señales años antes y para la que no tuvo atención médica adecuada durante su encarcelamiento.
Acompañada por organizaciones feministas y movimientos de derechos humanos, la familia de Manuela inició una larga batalla legal para que se reconociera que fue condenada injustamente y que sufrió vulneración de sus derechos. “Tuvo un trato completamente inhumano y denigrante”, afirma Sara García, activista de La Agrupación Ciudadana por la Despenalización del Aborto, que siguió el caso desde el principio y estuvo involucrada en el proceso de demanda contra el Estado salvadoreño.
En los últimos 20 años, 180 mujeres salvadoreñas han sido condenadas por aborto o por homicidio agravado, incluso en casos en que se produjo la muerte del feto debido a complicaciones durante el embarazo. “La criminalización que se da en El Salvador hacia las mujeres no la hemos visto en ningún lugar de América Latina con la misma contundencia y sistematicidad”, explica Paula Ávila Guillén, experta en derechos reproductivos del Women’s Equality Center, una ONG feminista que apoya a personas y organizaciones que lideran la lucha por la libertad reproductiva en América Latina.
En 2012 la Comisión Interamericana de Derechos Humanos inició la investigación por el caso de Manuela. Siete años más tarde, en 2019, la Comisión presentó el caso a la Corte, al considerar que el Estado había vulnerado el derecho a la libertad personal por la “detención ilegal” de la víctima, el derecho a la protección judicial, a la presunción de inocencia, a la vida y la salud.
Para los grupos feministas y de derechos humanos la noticia es muy importante. “Es el primer caso relacionado con un aborto y una emergencia obstétrica que llega a la CIDH y nos renueva la esperanza para detener la criminalización en el país y en la región”, aseguran en la Agrupación Ciudadana por la Despenalización del Aborto de El Salvador.
El Salvador que castiga a las mujeres
El Salvador contaba con un sistema que impedía el aborto, aunque con algunas excepciones. Pero, en 1998 entró en vigor una reforma del Código Penal que lo prohibió por completo. Un año más tarde, además se modificó la Constitución con objeto de reconocer como persona “a todo ser humano desde el momento de la concepción”. Estos cambios han provocado una fuerte criminalización.
“Cualquier mujer que acceda a un aborto o que simplemente tenga una pérdida natural de un embarazo se convierte en una posible criminal”, denuncia Ávila. El aborto inducido está penado entre dos y ocho años –las condenas para los profesionales de salud varían entre los seis y ocho años–, pero en muchos casos las sentencias judiciales lo consideran como “homicidio agravado” –hasta 50 años de prisión– en abortos espontáneos en etapas avanzadas del embarazo.
“Incluso existen casos en los que las mujeres tienen complicaciones obstétricas en etapas avanzadas, pero al acudir al hospital el bebé nace vivo, y aun así se las condena con hasta 15 años de prisión por tentativa de homicidio”, explica Morena Herrera, una de las principales referentes del movimiento por la despenalización del aborto en El Salvador.
Herrera cuenta que lo que ocurre es que los médicos, el personal sanitario y los trabajadores sociales son los que denuncian a las mujeres que llegan al hospital con emergencias obstétricas. “Existe mucha presión hacia el personal sanitario para que denuncien, si no lo hacen les pueden acusar por complicidad”.
“Muchas veces, los doctores, en vez de brindar la atención que necesitan, interponen una denuncia como primera reacción. Algunas por el temor de ser demandadas no acuden al centro sanitario, lo que conlleva un mayor riesgo de muerte materna por hemorragias e infecciones”, suma Ávila.
El suicidio de mujeres jóvenes embarazadas es una de las peores consecuencias que tiene la penalización del embarazo en El Salvador. En el año 2009, el suicidio era la segunda causa de muerte en chicas adolescentes, tasa que se fue reduciendo a lo largo de los años. El resultado de la violencia y la criminalización es un elevado número de adolescentes, que cursando embarazos, muchas veces forzados, terminan quitándose la vida por el miedo de ir a prisión.
El Salvador es también uno de los países con más violencia sexual de América Latina y del mundo: se estima que cada 4 horas se produce una violación. El Fondo de Población de Naciones Unidas (UNFPA) calculó que en 2017 se registraron 19.190 embarazos en niñas y adolescentes entre 10 y 19 años de edad, es decir, 53 niñas o adolescentes embarazadas por día.
Conquistas del movimiento feminista
Primero se conoció el caso de “Las 17” –17 mujeres encarceladas con penas de hasta 40 –. Las organizaciones feministas del país iniciaron una gran campaña para pedir su liberación y se encontraron que la prisión de mujeres por motivos relacionados con abortos era más habitual de lo que creían. Según cuenta Ávila, que participó en este proceso, muchas presas mantenían en secreto su historia por el estigma que supone, pero a medida que los colectivos feministas estaban más presentes, se animaron a compartir lo que les ocurrió. Gracias a esto, se llegó a documentar más de 180 casos, la mayoría con penas de entre 15 y 30 años de prisión por pérdidas espontáneas del embarazo y por aborto.
Con el paso de los años, y gracias a la labor de algunas organizaciones, muchas de ellas fueron indultadas o se redujo su condena. “La liberación y la reducción de condenas ha sido uno de los grandes logros, que se ha conseguido encarando un sistema opresor donde la Fiscalía, la policía, el hospital están en contra de las mujeres”, afirma Ávila.
Pero aún quedan 18 mujeres que siguen en prisión con penas de entre 30 y 35 años y la criminalización continúa, según la activista: “Sólo el año pasado nuestra organización acompañó el caso de 10 mujeres condenadas a cárcel por sucesos relacionados con aborto y que enfrentaron procesos judiciales injustos”, comenta Sara García, activista de La Agrupación Ciudadana por la Despenalización del Aborto del país.
La promesa
En la cárcel cualquier ocasión era buena para reunirse y soñar con la libertad detrás de los barrotes. Teodora Vásquez, que tuvo que dejar a un niño de 3 años y asumir la pérdida de su bebé por un aborto espontáneo y entrar presa por este suceso, conoció en prisión a varias mujeres con realidades parecidas a la suya. Con decenas de años por delante, la promesa para el día de después de quedar libre era la misma: liberar a las demás compañeras. “Entablamos una relación bien fuerte con otras presas e hicimos un pacto que consistía en excarcelar a todas las mujeres”, cuenta Vásquez.
En el 2015, cuando fue indultada, empezó a participar en los movimientos feministas y en las campañas de liberación de otras presas. Según cuenta Teodora, en el Salvador se castiga la pobreza y la falta de educación. “La justicia sólo castiga a las que no tenemos recursos. Hay un estigma muy fuerte de las mujeres pobres, quebrantan con facilidad nuestros derechos”, comenta.
Morena Herrera afirma que no ha habido ningún caso de mujeres de clase media y alta que hayan sido acusadas o condenadas por una emergencia obstétrica. “El perfil que hemos encontrado es muy específico, las mujeres que están en prisión son jóvenes, con bajo nivel educativo, pobres y con abortos espontáneos en etapas avanzadas del embarazo”, explica Herrera.
De la cárcel, las mujeres pobres salen con peores expectativas económicas, recrudeciéndose el ciclo de la violencia y discriminación. En palabras de Vásquez: “Una entra pobre a la cárcel porque no tiene recursos para defenderse y sale sin nada, con los lazos familiares truncados, con muchas incertidumbres, no se sabe cómo le va a ir a una”. Aún así, ella encontró abrigo en otras compañeras, buscó la forma de salir adelante y encontrar fuerzas en conquistas como la demanda contra el estado salvadoreño por el caso de Manuela.
“Estamos en un momento emblemático porque El Salvador tendrá que responder por todos los daños ocasionados en el caso de Manuela y brindar justicia a todas las mujeres que hemos sufrido situaciones similares”, concluye Teodora Vásquez, que pasó 10 años en la cárcel injustamente.
Esta también es la expectativa de las agrupaciones feministas: “Nosotras esperamos que la sentencia del CIDH genere medidas de reparación integral para su familia, que se impulsen medidas de no repetición como la transformación de las leyes que actualmente están generando discriminación, además de garantizar el secreto profesional, los derechos sexuales y reproductivos de las mujeres, para que casos como el de Manuela y otras mujeres no vuelvan a suceder”.
La última palabra la tiene la Corte Interamericana de Derechos Humanos, quien se espera que en el segundo trimestre dicte el fallo, después de las audiencias públicas del pasado 10 y 11 de marzo. Una esperanza de justicia que sobrepasa el caso de Manuela y que sirve de aliento para las mujeres que aún continúan presas y para otras que aún sufren criminalización en El Salvador y en la región.
Fuente e imagen: https://ctxt.es/es/20210401/Politica/35598/aborto-El-Salvador-carcel-Manuela-despenalizacion-Corte-Interamericana-de-Derechos-Humanos–Andrea-A-Galvez.htm