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Entrevista a François Houtart, sociólogo y teólogo «El bien común de la humanidad como matriz de la nueva sociedad»

América del Sur/8 Octubre 2016/Autora: Cira Pascual Marquina/Fuente: Rebelión

Esta conversación con el sociólogo y teólogo de la liberación François Houtart, que apareció por primera vez en el número 17 del mensuario PolítiK, explora los límites de los procesos de cambio en América Latina y el concepto de bien común de la humanidad.

-Cira Pascual Marquina (CPM): En el libro Más allá de la economía, el bien común de la humanidad (2013), planteas que para asegurar la continuidad de la humanidad y de la vida en el planeta hay que construir un nuevo paradigma en el que el bien común esté por encima del bien individual. ¿Podrías explicar el concepto de “bien común de la humanidad”?

-François Houtart (FH): El concepto de bien común de la humanidad tiene varias dimensiones. La primera es la dimensión de lo que se llaman los comunes o en inglés the commons: los bienes que no son individuales sino comunes, por ejemplo la tierra antes del capitalismo y hoy en día los servicios públicos. Hay muchas luchas en el mundo para proteger, recuperar o aumentar la dimensión de los bienes públicos. Ahora tenemos como bienes públicos la educación, la salud, pero también el agua, la comunicación, etc. Este es un primer nivel de lo que podemos llamar el bien común de la humanidad.

Sin embargo hay un segundo nivel, y el segundo nivel es el concepto clásico del bien común: cosas que le pertenecen al conjunto de la sociedad y que no pueden ser propiedad de individuos como, por ejemplo, en una ciudad, los parques o los espacios verdes, etc. Eso es un bien común. Pero hay sectores que no son directamente materiales, que son más bien de tipo jurídico, por ejemplo el código de circulación (si no se organiza, es el caos). En verdad este es un concepto que existe ya desde la filosofía griega, en particular Aristóteles, que reconoce que hay espacios en la vida colectiva que son espacios comunes, de bien común, y esta fue la base sobre la que la iglesia católica construyó su doctrina social.

Pero pienso que debemos ir un poco más allá y por eso he hablado del bien común de la humanidad: un principio de organización de la vida colectiva de la humanidad en el planeta que se base sobre la vida y no sobre la muerte… así este concepto se opone al concepto fundamental del sistema capitalista. Y cuando digo que el nuevo paradigma se basa sobre la vida, esto implica la posibilidad de crear, de conservar, de mejorar la propia vida –la vida en su sentido completo, no solamente la vida física, biológica, sino también la vida cultural, la vida espiritual–. Y no solamente construir en función de la vida de los seres humanos, sino también de otros géneros: los animales, las plantas, etc. Lo que se llama hoy el derecho de la naturaleza.

Este concepto es más amplio que el concepto de los comunes y que el concepto del bien común, pero integra estos dos conceptos. Este concepto que he llamado el bien común de la humanidad, es evidentemente un nombre; no importa el nombre, lo que importa es el contenido. Podemos darle otros nombres, por ejemplo el sumak kawsay que es el buen vivir, el concepto de los indígenas andinos, o podemos llamarlo socialismo del siglo XXI.

-CPM: En el libro que mencioné anteriormente enumeras cuatro elementos clave para aterrizar el concepto del bien común de la humanidad; podríamos decir que estos elementos son una especie de hoja de ruta para organizar la tarea colectiva en cuanto a la definición de la nueva sociedad postcapitalista. ¿Puedes explicárnoslos?

-FH: Sí, debemos concretar las cosas porque todo esto puede parecer algo abstracto. Precisamente he tratado de ver, como sociólogo, qué significa esto en la práctica de la vida colectiva humana. Por eso he tomado cuatro realidades fundamentales de toda sociedad, que son, por una parte la relación con la naturaleza, ya que ninguna sociedad puede vivir sin la naturaleza; después la producción material de la vida, porque la vida no es una abstracción y sin producción material no hay vida; la organización social de la vida, que debe ser colectiva en lo social y en lo político; y finalmente la cultura, porque el género humano es el único que puede reflexionar sobre su propia realidad y eventualmente anticipar el futuro, y que es, como dicen los mayas, “la parte consciente de la naturaleza”.

Reflexionando sobre estos cuatro elementos fundamentales de toda sociedad podemos entrar en detalles, especialmente comparando con la situación actual del sistema capitalista. Por ejemplo, en cuanto a las relaciones con la naturaleza: ¿cómo ve el capitalismo la naturaleza? Para el capitalismo la naturaleza es recursos naturales, es decir, una naturaleza que se debe explotar, y explotar en función de los intereses del capital y de la acumulación del capital. Por el contrario, en lo que se refiere a la nueva organización del bien común de la humanidad, la naturaleza debe ser respetada: es la fuente de toda vida, de la vida física, biológica, cultural, espiritual, y en este sentido la naturaleza no es solamente un objeto de explotación.

Esto, si queremos ir más allá en la práctica, tiene muchas consecuencias para la vida cotidiana y también para la organización nacional e internacional. Por ejemplo, si aceptamos que la naturaleza es la fuente de la vida, no podemos aceptar que personas individuales o corporaciones, grandes empresas multinacionales, se apropien de la naturaleza (y en particular las riquezas naturales que son los minerales, las fuentes de energía, etc.) por la simple razón que estas cosas deben entrar en la concepción del bien común. Aquí no digo que no se debe extraer, porque la madre tierra es generosa, sino que se debe hacer respetando los derechos de la naturaleza, la posibilidad de regenerarse y de continuidad de la vida. Este es un ejemplo práctico. También, por ejemplo, no se puede aceptar la mercantilización de bienes básicos para la vida como las semillas o como el agua. Ese es un primer paso.

El segundo es la producción de la base material de la vida. Como he dicho, cada vida tiene su base material y no se puede continuar sin esta base. Ahora la base material de la vida –la economía–, está organizada por la lógica del capital. El capital es el único motor de la economía, con su necesidad inagotable de tener ganancias para poder acumularse. Frente a esto la lógica debe ser absolutamente diferente: no una lógica de acumulación del capital, de valorización única del valor de cambio. Porque hay dos tipos de valores para todo servicio o bien: el valor de uso, es decir lo que es útil para la humanidad, para la naturaleza, para el mundo, y el valor de cambio o lo que permite ganancia. Solamente el valor de cambio, es decir, si una cosa es una mercancía, contribuye a la acumulación del capital. Por eso en el capitalismo todo debe convertirse en mercancía. Esta es la lógica del capital. Debemos salir de esta lógica, con todas las consecuencias en cuanto a la propiedad de los medios de producción, significa, en lo práctico, que no podemos aceptar la dominación del capital financiero, los paraísos fiscales, etc.

Un tercer elemento es la organización social y política, que debe ser democrática, para permitir que todos los seres humanos sean actores y no solamente sujetos de una política decidida desde arriba o por una minoría. No hay nada menos democrático que la economía capitalista que concentra el poder y desconoce lo que se llaman las “externalidades”: los daños ambientales y los daños sociales, que no paga el capital. Se deben promover procesos democráticos en todas las instituciones, desde las políticas y económicas hasta las culturales, sociales, religiosas. Esto también debe extenderse a todas las relaciones sociales, como las relaciones entre hombres y mujeres. Este es el tercer aspecto que tiene muchas aplicaciones en el mundo.

Finalmente, en cuanto a la cultura, hablamos de la interculturalidad. El hecho de no permitir que la cultura occidental, totalmente inmersa en el concepto de modernización, absorbida por la lógica del capital, sea la única cultura aceptable en el mundo, y comprender que todas las culturas, los saberes y las espiritualidades pueden contribuir al bien común de la humanidad y a la ética necesaria para esta construcción.

Ahora, todo esto puede parecer una bella utopía pero no lo es. No es una utopía en el sentido de ilusión, porque en el mundo hay millares de grupos que luchan por construir mejores relaciones con la naturaleza, por otro tipo de economía social y solidaria, por los derechos de todos los grupos humanos y finalmente por la interculturalidad. Esto significa que existe ya en la realidad la posibilidad de perseguir valores que no son puramente abstractos, sino que ya son el proyecto concreto de muchos movimientos y organizaciones en el mundo. Por eso pienso que sobre esta base se puede construir una perspectiva nueva.

-CPM: En algunas intervenciones has planteado que los procesos de cambio en América Latina se caracterizan por ser posneoliberales, pero todavía no se han dado pasos concretos hacia el postcapitalismo. ¿Podrías profundizar sobre esta caracterización de los procesos en Nuestra América y cómo avanzar hacia el postcapitalismo?

-FH: Sí, yo pienso que hay muchos aspectos en todos los dominios. Voy a tomar solo un ejemplo práctico: el problema de la agricultura. Los países que se dicen progresistas en América Latina –y que realmente han sido posneoliberales en el sentido que han reconstruido un Estado que trabaja por una cierta redistribución de la riqueza y también por un mejor acceso a los servicios como la educación o la salud para las clases desfavorecidas– promueven el monocultivo para la exportación, con todas sus consecuencias ambientales: destrucción de la selva amazónica, destrucción de los suelos, contaminación de las aguas, y también, finalmente, daños muy graves para las poblaciones, para la salud, y en cuanto a los efectos sociales como las migraciones hacia las grandes ciudades o al exterior.

Así han promovido esta agricultura en detrimento de la agricultura campesina, que podría dar una respuesta muchísimo mejor a la primera función de la agricultura, que es nutrir la población: es un hecho que la agricultura campesina en América Latina está nutriendo más del 60% de la población del continente. Una segunda función es participar en la regeneración de la Madre Tierra: muchas veces los campesinos trabajan con agricultura orgánica y de manera respetuosa de la naturaleza. Y, finalmente, el bienestar de los campesinos, frente a una agricultura de monocultivos, mucho más productiva, pero que proletariza al campesino o lo integra al sistema capitalista de monopolios, que crea dependencia de las grandes multinacionales de producción o de distribución. La agricultura campesina no es una cosa arcaica, del pasado, sino una cosa del futuro, y esto es reconocido incluso por la FAO.

Lo que hemos visto en América Latina es un intento de construir sociedades posneoliberales –pero no postcapitalistas, y en este sentido continuando con la idea de la modernización de las sociedades, y finalmente con un “capitalismo moderno”; esto tiene como consecuencia, por ejemplo en el campo de la agricultura, que no se promueve una nueva agricultura campesina que podría resolver muchos de los problemas de la pobreza rural y también de la producción de alimentos y de la soberanía alimentaria. Este es un ejemplo, pero podríamos dar otros ejemplos de otros aspectos que nos permiten decir que los ensayos de cambio, de los países progresistas, que fueron muy interesantes y tuvieron varios logros muy reales, finalmente no han transformado la lógica fundamental de la organización de las sociedades. Por eso me parece que desarrollar el concepto de Bien Común de la Humanidad podría ser un paso adelante frente a la crisis que afecta a todos estos países actualmente.

-CPM: Hablando de la crisis, un camino que impulsa el Gobierno Bolivariano para la salida es el Arco Minero. Se supone que explotar el oro y otros minerales en la enorme cuenca del Orinoco nos ayudará a salir de la crisis. Así, tras el anuncio de apertura, más de 150 corporaciones mineras han expresado interés, y ya se han firmado contratos con la canadiense Gold Reserve y con empresas chinas. ¿Qué opinión tienes sobre este tipo de propuestas?

-FH: Esta situación no es particular a Venezuela aunque el caso del Arco Minero es impresionante. Encontramos situaciones similares, tal vez a menor escala, en Ecuador, Bolivia, Brasil, Argentina. El problema es que la única respuesta que ven los gobiernos progresistas actuales frente a la crisis, que es una crisis a escala mundial y que afecta a muchos de estos países porque son exportadores de bienes primarios (explotación minera, petrolera o agrícola), es abrirse más al mercado y entrar en políticas de tipo neoliberal. Evidentemente es una contradicción fundamental. Pienso que estos gobiernos no han reflexionado suficientemente sobre las alternativas al capitalismo.

Debemos reconocer la realidad: Estas medidas contradicen de manera fundamental lo que se ha planteado como meta, y vemos un creciente abismo entre el discurso y las prácticas. La verdad es que estas prácticas van a llevar a una mayor concentración del capital y al desconocimiento de las externalidades, es decir, la destrucción de la naturaleza y la destrucción social y cultural. Eso debemos reconocerlo y debemos tratar de ver qué soluciones podemos encontrar que no entren en contradicción con lo que se había propuesto.

-CPM: Tenemos una tarea clara: la superación del capitalismo. Pero también nos encontramos con múltiples barreras como la enajenación o la pérdida de la esperanza. ¿Qué hacer en estas circunstancias difíciles?

-FH: Precisamente por la situación que vivimos debemos tratar de redefinir la tarea de la izquierda y reflexionar sobre las estrategias posibles. Por eso me parece que un trabajo de conjunto entre movimientos sociales e intelectuales va a ser necesario primero para redefinir las metas (definir qué tipo de sociedad queremos); aquí entra la propuesta de Bien Común de la Humanidad, donde tocamos un espectro que va desde la relación con la naturaleza hasta la organización colectiva de la política y la sociedad, y también la espiritualidad, la manera de vivir las cosas en lo cotidiano…

Entonces, el primer aspecto significa que juntos debemos trabajar por una redefinición colectiva de las metas de la sociedad, no solamente con intelectuales que tienen toda la verdad que se debe imponer a las masas. No, este concepto de vanguardia es obsoleto. Debe ser un trabajo colectivo: por una parte con la experiencia de los movimientos políticos y sociales de izquierda que debemos recoger y tratar de sistematizar, y por otra parte, con el trabajo de los intelectuales. Con todos los logros que hemos desarrollado en los dos últimos siglos, la reflexión fundamental del marxismo, pero también de otras corrientes intelectuales que pueden ser útiles. La cuestión es cómo redefinir la meta fundamental de la humanidad y de la sociedad.

El segundo aspecto es cómo definir las transiciones. Es evidente que no podemos construir el socialismo o comunismo instantáneamente. Eso provocaría catástrofes económicas derivadas del boicot y de los embargos o incluso intervenciones militares. Eso no es posible, pero sí, podemos pensar transiciones, es decir, pasos que nos ayudan a construir el paradigma nuevo. No se trata de adaptar el capitalismo a nuevas situaciones sino de construir una sociedad diferente. En cuanto a la cuestión de cómo construir transiciones, hay que hacerlo desde una perspectiva dialéctica, sin caer en la idea del progreso de la modernidad –un progreso lineal sobre un planeta inagotable (un concepto muy capitalista de la “modernidad”, por cierto.

Es necesario redefinir la modernidad, encontrar transiciones y actores que pueden actuar en cada aspecto. Este es el gran reto no solamente para América Latina sino también para el mundo entero. Y ya podemos empezar, de forma humilde y cotidiana, a pequeña escala, como lo han hecho por ejemplo los zapatistas, y después poco a poco ampliar esta visión para construir otra matriz de desarrollo humano. Esto es absolutamente necesario frente a la destrucción de la naturaleza que el capitalismo está provocando, y también de destrucción humana, cultural y espiritual.

-CPM: Has mencionado en algunas intervenciones que para entender la sociedad hay que hacerlo en términos de clase. En el periódico PolítiK estamos absolutamente de acuerdo. ¿Podrías profundizar sobre la necesidad del análisis de clase?

-FH: El análisis de la sociedad desde una perspectiva de clases es ciertamente importante. También es verdad que en el siglo XIX –en la Europa en que Carlos Marx reflexionó y escribió– la clase obrera era la clase fundamental para iniciar el cambio. En este sentido el papel de la clase obrera para cambiar el conjunto de la sociedad era absolutamente fundamental. Hoy en día debemos reflexionar frente a la realidad actual: una clase obrera muy segmentada por el sistema capitalista y que ha cambiado en los países industrializados, donde han desplazado la actividad de producción hacia las periferias y que se especializan en servicios.

Esto significa que la clase obrera hoy es diferente a la clase obrera del siglo XIX europeo o norteamericano. Así, otras clases sociales, como los campesinos por ejemplo, están también afectadas por la lógica del capital, y hoy vemos que frente a esta destrucción sistemática del pequeño campesinado, hay movimientos que son más radicales que el movimiento obrero. En particular, en el plano internacional, la Vía Campesina, la organización mundial de los campesinos, es más radical contra la Organización Mundial del Comercio o el Banco Mundial o el Fondo Monetario Internacional que la organización Internacional de los sindicatos. Este es un hecho y debemos reflexionar sobre las nuevas realidades.

Es verdad que son los trabajadores los que enfrentan la contradicción fundamental con el capital, pero ya no son solo los trabajadores industriales, también están los trabajadores del campo, los precarizados, todos estos grupos sociales que son afectados hoy por la lógica del capital , y por eso la lucha y la organización de la lucha social debe ser pensada de otra manera que en el siglo XIX. Esta es una de las tareas para los movimientos sociales y los movimientos políticos de izquierda, para no equivocarse ni en el vocabulario –lo cual es secundario pero importante–, ni en las prácticas sociales y políticas, es decir: la definición de las luchas sociales.

Fuente: https://www.rebelion.org/noticia.php?id=217095

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Más de 4 millones de niños en riesgo por el impacto del Huracán Matthew en Haití, según UNICEF

Centro América/Haití/ 8 Octubre 2016/UNICEF

Más de 4 millones de niños pueden quedar expuestos a los daños que ocasione el Huracán Matthew, mientras la tormenta de categoría 4 toca tierra en la empobrecida isla caribeña, según anuncia hoy UNICEF.

“Esta es la peor tormenta que Haití ha visto en décadas. Los daños serán, sin duda alguna, importantes”, afirmaba Marc Vincent, representante de UNICEF en Haití. “Las enfermedades transmitidas por el agua son la primera amenaza para los niños en estas situaciones, nuestra primera prioridad es asegurar que los niños tienen suficiente agua potable”.

Fuertes vientos y aguas torrenciales golpean la isla, aumentando el riesgo de inundaciones y deslizamientos de tierra. El aeropuerto permanece cerrado y se ha pedido que los niños se queden en casa sin ir al colegio, especialmente desde que muchos colegios están siendo usados como refugios de evacuación.

Haití está todavía recuperándose del terremoto de 2010, con 55.000 personas que aún viven en refugios. La costa sur, donde se espera que la tormenta golpee con más fuerza, es una de las zonas más pobres y densamente pobladas del país.

En un país donde menos de 1 de cada 5 personas en las áreas rurales tiene acceso a un saneamiento mejorado, y el 40% de las personas hace uso de fuentes de agua no seguras, se teme que el huracán empeore una situación de por sí precaria.

El cólera es endémico en Haití, y con más de 27.000 posibles casos de cólera registrados ya este año, con estimaciones de que 1/3 son niños, cualquier daño contra las infraestructuras de agua y saneamiento, o desplazamientos a gran escala podrían poner a los niños y las familias en un riesgo mayor de infección.

UNICEF está trabajando para apoyar la respuesta humanitaria del Gobierno. Los suministros para salvar la vida de 10.000 personas están ya sobre el terreno y listos para ser distribuidos a las familias más afectadas en las zonas más golpeadas. Estos suministros incluyen bidones de agua y pastillas potabilizadoras, kits de higiene y mosquiteras.

Fuente: http://www.unicef.org/spanish/media/media_92866.html

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Casi 385 millones de niños viven en situación de pobreza extrema, según un estudio conjunto de UNICEF y el Grupo del Banco Mundial

8 Octubre 2016/UNICEF

Los niños tienen más del doble de probabilidades que los adultos de vivir en situación de pobreza extrema, según el nuevo análisis publicado por el Grupo del Banco Mundial y UNICEF. Ending Extreme Poverty: A Focus on Children [“Erradicar la pobreza extrema: la situación de los niños”] revela que, en 2013, un 19,5% de los niños de los países en desarrollo vivían en hogares que salían adelante con 1,90 dólares al día o incluso menos por persona, en comparación a solo un 9,2% de los adultos. En todo el mundo, casi 385 millones de niños vivían en situación de pobreza extrema en el mismo año.

Los niños se ven afectados de manera desproporcionada, ya que representan aproximadamente una tercera parte de la población objeto de estudio pero, al mismo tiempo, la mitad de quienes están en situación de pobreza extrema. Los niños más pequeños corren más peligro: más de una quinta parte de los menores de cinco años de los países en desarrollo vive en hogares extremadamente pobres.

“Los niños no solo tienen más probabilidades de vivir en situación de pobreza extrema, sino que además son los más perjudicados por sus efectos. Son los peor parados de los peor parados; y la situación de los más pequeños es aún peor, porque las privaciones de las que son víctimas afectan al desarrollo de sus cuerpos y sus mentes”, explica Anthony Lake, Director Ejecutivo de UNICEF. “Resulta chocante que la mitad de todos los niños del África Subsahariana y uno de cada cinco niños de los países en desarrollo estén creciendo en situación de pobreza extrema. Esto no solo limita sus futuros, sino que arrastra también a las sociedades a las que pertenecen.

Este nuevo análisis aparece justo después de la publicación del nuevo estudio estrella del Grupo del Banco Mundial,Poverty and Shared Prosperity 2016: Taking on Inequality [Pobreza y prosperidad compartidas 2016: abordar la desigualdad] que muestra que 767 millones de personas de todo el mundo vivían con menos de 1,90 dólares al día en 2013, y la mitad de ellos tenían menos de 18 años.

“El gran número de niños en situación de pobreza extrema pone de manifiesto la necesidad real de invertir específicamente en los primeros años: en servicios como atención prenatal para madres embarazadas, programas para el desarrollo en la primera infancia, escolarización de calidad, agua limpia, saneamiento adecuado y atención médica universal”, sostenía Ana Revenga, directora superior del Departamento de Prácticas Mundiales de Reducción de la Pobreza y Promoción de la Equidad del Grupo Banco Mundial. “La única forma de romper el ciclo de pobreza intergeneracional que está tan extendido en la actualidad es mejorar esos servicios y garantizar que los niños de hoy puedan tener acceso a oportunidades laborales de calidad cuando les llegue el momento”.

La estimación global de la pobreza infantil extrema está basada en datos de 89 países, lo que representa el 83% de la población del mundo en desarrollo.

África Subsahariana registra las mayores tasas de niños que viven en situación de pobreza extrema, algo inferiores al 50%, así como el porcentaje más alto de los niños más pobres de todo el mundo, superior al 50%. Asia Meridional cuenta con el segundo porcentaje más alto, cerca de un 36%, y solo en la India vive más del 30% de los niños en situación de pobreza extrema. Al menos cuatro de cada cinco niños que vive en situación de pobreza extrema se encuentran en zonas rurales.

Asimismo, el informe revela que, incluso en umbrales más altos, la pobreza sigue afectando a los niños desproporcionadamente. Alrededor de un 45% de ellos vive en hogares que subsisten con menos de 3,10 dólares al día por persona, en comparación a casi un 27% de adultos.

UNICEF y el Grupo del Banco Mundial están apelando a los gobiernos para que:

•Evalúen de forma rutinaria la pobreza infantil a nivel nacional y subnacional y se centren en los niños y en planes para la reducción de la pobreza nacional como parte de los esfuerzos destinados a erradicar la pobreza extrema antes de 2030.
•Fortalezcan los sistemas de protección social adaptados a los niños, tales como los programas de transferencia de efectivo que ayudan directamente a las familias pobres a financiar los alimentos, la atención médica, la educación y otros servicios que protegen a los niños del impacto de la pobreza y aumentan sus posibilidades de romper el ciclo en sus propias vidas.
•Den prioridad a las inversiones en educación, salud, agua limpia, saneamiento e infraestructuras que beneficien a los niños más pobres, así como aquellas que ayuden a prevenir una recaída en la pobreza después de contratiempos como sequías, enfermedades o inestabilidades económicas.
•Configuren las decisiones políticas de forma que el crecimiento económico beneficie a los niños más pobres.

UNICEF y el Grupo del Banco Mundial están trabajando con sus aliados para interrumpir los ciclos de pobreza y promover el desarrollo temprano de la infancia, gracias a un amplio abanico de programas que incluyen transferencias de efectivo, nutrición, atención médica y educación.

Fuente: http://www.unicef.org/spanish/media/media_92856.html

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UNESCO sigue formando formadores en bioética

Centro América/Guatemala/08 Octubre 2016/Fuente: UNESCO

El Programa Regional de Bioética y Ética de la Ciencia de la UNESCO (Oficina de Montevideo) organizó por segundo año consecutivo el Seminario Regional de Formación de Formadores en Bioética, una oportunidad de capacitación intensiva para docentes en la materia.

Este año se desarrolló en la Ciudad de Guatemala, del 20 al 23 de septiembre de 2016, con la colaboración de la oficina de la UNESCO en Guatemala, la Universidad de San Carlos de Guatemala y el SENACYT.

La actividad estuvo orientada a capacitar docentes en bioética de pre y posgrado en el diseño de sus programas educativos, brindando herramientas didácticas y estrategias como las TIC y el arte a distintos niveles, todo desde el enfoque de derechos humanos que promueve la UNESCO.

Participaron 60 docentes de 11 países de América Latina y el Caribe. Se contó con un equipo de 5 profesores internacionales y uno nacional, todos de gran experiencia. Con esto el Programa Regional de Bioética de la UNESCO ratificó su voluntad de «promover una educación en bioética de calidad a distintos niveles», como lo manifestó la Especialista Susana M. Vidal.

Los participantes subrayaron el “excelente nivel académico” de los disertantes del Seminario, así como la calidad de los temas tratados (vea el programa desarrollado) Muchos también manifestaron que “integrarán contenidos del Currículum Básico en Bioética de la UNESCO en sus programas”, que la experiencia fue “muy enriquecedora en todos los aspectos” y que el conocimiento “le beneficiará en su práctica”.

Fuente: http://www.unesco.org/new/es/media-services/single-view/news/unesco_continues_to_form_trainers_in_bioethics/#.V_Pn_OXhDIU

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El lucro, algo más que dinero

Por: Taeli Gómez Francisco

Cuando se habla del lucro en Educación Superior y se emiten opiniones como “lo sabíamos…difícil que cambie”, la presencia de una frustración insuperable se hace inminente.  “La inversión privada colabora con el aumento de cobertura y calidad”, connota una ignorancia interesada. Pero si el Estado contribuye con ello, es un abuso a un país entero.

En el contexto de la discusión sobre la Reforma Educacional, no han faltado las Comisiones legislativas que dan cuanta del cómo se lucra, sumado a investigaciones científicas y periodísticas que evidencian quiénes lo hacen y cómo se gastan las ganancias.Y ahora último, estableciéndose pruebas irrefutables de cómo se negociarían los sueños de familias enteras en la bolsa de EE.UU. Ante eso no queda más que decir que el conocimiento nos hace responsables.

El lucro como ganancia o provecho que se saca de algo, según la RAE, es inmanente al sistema económico actual, sin embargo, cabe preguntarse ¿todo es susceptible de ser un negocio? o ¿con todo se puede lucrar?

En ese sentido, ¿la formación de seres humanos puede ser susceptible de ser fuente de ganancia? De paso, ¿las ilusiones, la responsabilidad social, también? Además ¿todas las personas pueden generar lucro,o a lo menos existen restricciones legales y/o éticas que se lo impiden?

Desde esta perspectiva no resulta extravagante la relación de procesos penales- educación superior,  educación superior-capitales internacionales, profesionales jóvenes-cesantía, modelos educativos-competencias-productividad.

En este contexto, a pesar que el lucro en las universidades no está tipificado como delito en el Código Penal, parece estar escrito en la conciencia social como ilegítimo.

Ahora bien, ante la pregunta sobre las consecuencias a las que se expone un país que ha dejado de identificar a la Educación Superior con la formación de profesionales, y que por el contrario, la asocia a números, ranking, estadísticas, mercantilización y lucro, convoca a una reflexión profunda. El filósofo de la complejidad Edgar Morin, propone, para la formación de un pensamiento complejo, un principio que denomina hologramático, el cual sucintamente señala, que en la parte está inscrito el todo, como por ejemplo,en el  ADN, está la información de una persona.

En este mismo sentido, si para José Martí “educar es depositar en el hombre toda la obra humana que le ha antecedido, es hacer a cada hombre resumen del mundo viviente”,para  una Educación Superior sustentada en el negocio-lucro el proceso educativo por mínimo que sea, está afectado por la competitividad y obtención de dividendos.

Así, los docentes exigidos a realizar publicaciones en revistas indexadas y proyectos financiables, porque ello favorece la entrada de recursos y se valoran como capital productivo; la creación de carreras y programas de pos grado se crean no para fortalecer  las demandas solventes; la investigación para suministrar a una aplicación interesada y por último, el aula en actividad desprovista de estética, reflexión y pausa.

En última instancia, estamos en presencia de una nueva cultura educativa que promueve competencia, ausencia de responsabilidad social, ética utilitarista y lo que es peor aún, una alienación que separa al humano del humano y a éste de su cuerpo natural, y lo vuelve un medio de ganancia. Un ADN de una generación futura, en peligro de extinción.

Fuente: http://opinion.cooperativa.cl/opinion/educacion/el-lucro-algo-mas-que-dinero/2016-09-06/064737.html

Imagen: http://www.mercado.com.ar/notas/mercado-plus/8020272/8-de-cada-10–optan-por-educacin-privada

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La educación preescolar en Cuba propicia el desarrollo integral de los niños

Centro América/Cuba/8 de octubre de 2016/Fuente: radiohc

La capacitación de las jóvenes para educadoras de círculos infantiles no cesa en Cuba. A lo anterior contribuyen las escuelas pedagógicas municipales entre las que figura la nombrada Camilo Cienfuegos, ubicada en el capitalino reparto de Alamar, La Habana del Este.

Allí se forman actualmente más de medio centenar de auxiliares pedagógicas y asistentes para el trabajo educativo, que laborarán en círculos infantiles y escuelas primarias de ese territorio; esto favorecerá la cobertura docente que atiende esas edades priorizadas.

Una de las profesoras de la institución ubicada a pocos metros de la costa rocosa de esa localidad, la licenciada Nancy Salazar Batista, destacó a Radio Rebelde que se imparten asignaturas relacionadas con las diferentes áreas del desarrollo.

Puso de ejemplo el mundo circundante y el lenguaje coherente, ya que se debe de enseñar a los niños a expresarse bien y con fluidez; además, se tiene el interés común de prepararlos para el ingreso a la escuela. Imparte a sus alumnas las asignaturas de lengua española, educación física, musical y danzaría.

Le reconforta ver cómo las muchachas se transforman a medida que transcurren los cursos; modifican para bien su apariencia, mejoran el lenguaje, la ortografía, y lo más importante es que incrementan el interés por conocer cada día más sobre la enseñanza preescolar.

“Consideramos un logro que ellas se reincorporen a la sociedad, ya que se trata de muchachas desvinculadas del estudio y el trabajo; representan una inyección de juventud a la enseñanza, traen con ellas iniciativas, deseos de hacer, y sobre todo, mucho interés por los niños y el afán de educarlos. Tienen el denominador común de que aman a los infantes”.

La experimentada educadora, quien lleva en el sector treinta y seis años, afirma que en todos estos años de Revolución la educación preescolar en Cuba propició un desarrollo integral del niño, no obstante las necesidades materiales en el país. “Lo cierto es que el personal docente que los educa se caracteriza por la necesidad que sienten de formarlos en valores”.

Las universidades pedagógicas y las pedagógicas de pocos años de creación también aportan docentes para la enseñanza preescolar; constituyen una vía de continuidad de estudios para las muchachas que se deciden por el magisterio en la enseñanza preescolar.

Salazar Batista expresó también la dicha que la embarga por trabajar en esa escuela ya que los años anteriores tuvo la responsabilidad de dirigir: “Realmente yo quería palpar y ver cómo formar a esas estudiantes que luego de recibir esa preparación irían a trabajar a los Círculos con esos niños que amo tanto, y que son el amor de mi vida”.

(RRebelde)

Fuente: http://www.radiohc.cu/interesantes/caleidoscopio/107915-la-educacion-preescolar-en-cuba-propicia-el-desarrollo-integral-de-los-ninos

Imagen: www.radiohc.cu/uploads/images/articulos/451-cuba-prescolar.jpg

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Once mil maestros desempleados tiene el sistema educativo hondureño

Centroamérica/Honduras/Octubre de 2016/Fuente: La Voz de Honduras

El número de docentes que no tienen empleo se calcula en 11,000, una proporción elevada si es valorado el hecho que uno de los principales problemas del sistema educativo es el déficit de maestros.

Las escuelas normales han egresado anualmente un número aproximado de 9,500 profesores de educación primaria. De esta cantidad, solamente 2,000 han logrado ocupar una plaza y el resto se han quedado desempleados.

La situación resulta altamente contradictoria, porque la misma Secretaría de Educación registra alrededor de 4,500 centros unidocentes; es decir, aquellos establecimientos de enseñanza donde varios grados son atendidos por un solo profesor.

Las cifras estadísticas destacan otra realidad crítica: En al menos 2,600 instituciones, la mayoría localizadas en el área rural, existen dos educadores responsables de impartir clases.

También hay que hacer la salvedad que, en su mayor parte, los mentores que aspiran a plazas en el aparato de enseñanza público se niegan a desempeñarse en las zonas apartadas y prefieren ser asignados en las urbanas.

Los docentes condenan que el año anterior el sistema funcionó con la misma cantidad de profesores, a pesar que hubo un incremento de 200,000 alumnos al pasar la población de educandos de 2.1 a 2.3 millones de niños y jóvenes.

Lo cierto es que cada vez que se ha convocado a concursos la relación final ha sido de mil postulados para la adjudicación de apenas 300 ó 400 plazas. Más de la mitad de los participantes quedan fuera de estos espacios en el aparato educativo.

La dirigencia magisterial ha denunciado que desde 2008 no se ha abierto ninguna plaza para nuevos maestros, un dato al que este gremio suma otro asunto más grave: Alrededor de 300,000 niños están excluidos del sistema educativo público nacional.

Las cifras actualizadas ofrecidas por las autoridades de Educación, establecen que a 2015 la relación era de 29 alumnos por cada profesor a nivel nacional.

Los mismos datos oficiales reflejan que el sistema educativo está conformado por 57,800 docentes que ocupan más de 60,000 en los niveles prebásico, básico y medio.

Fuente: http://www.radiohrn.hn/l/noticias/once-mil-maestros-desempleados-tiene-el-sistema-educativo-hondure%C3%B1o

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