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Unesco acogió exposición sobre Campaña de Alfabetización en Cuba

Centro América/Cuba/17 Septiembre 2016/Fuente: Prensa Latina

A propósito de las actividades en la Unesco por el Día Mundial de la Alfabetización, Cuba mostró una exposición sobre la Campaña de Alfabetización que constituyó la base de su actual sistema educativo, informó hoy la embajadora Dulce Buergo.

Titulada ‘Educación: Derecho del Pueblo, herramienta imprescindible para el desarrollo’, la muestra exhibió fotos, textos y diversos materiales sobre los esfuerzos realizados al inicio de la Revolución para enseñar a leer y a escribir a toda la población, lo que permitió declarar el país libre analfabetismo en 1961.

Buergo, embajadora de Cuba ante la Unesco, explicó que la exposición propuso al público un recorrido por aquellos años en que se consiguió ‘la proeza histórica de erradicar el analfabetismo en menos de un año y crear las condiciones para garantizar la educación universal y gratuita en todos los niveles de enseñanza’.

En declaraciones a Prensa Latina, la representante diplomática agregó que ‘se mostró nítidamente el alcance de este proyecto social, llevado a cabo por los jóvenes, de familias de diferentes clases sociales, el cual significó una verdadera ofensiva de lápices, cuadernos y libros, extendida a todo lo largo y ancho de la isla’.

La exposición, que despertó un gran interés entre los participantes en la Jornada sobre Alfabetización organizada por la Unesco, presentó por ejemplo el farol, el uniforme, la cartilla y manual usados por los brigadistas para su labor de enseñanza.

La ministra de Educación de la nación caribeña, Ena Elsa Velázquez, participó en la apertura de la muestra e intercambió con varios de los asistentes sobre la experiencia de Cuba en la materia.

Velázquez enfatizó la importancia y la necesidad de una voluntad política clara para impulsar los objetivos educativos y, en general, toda la Agenda 2030 de desarrollo sostenible.

De acuerdo con Buergo, la muestra fue una excelente oportunidad para ‘celebrar el 55 aniversario de esa gran obra de la Revolución que fue la Campaña, su impacto histórico y social, que merece ser recordado siempre y amplificado a las nuevas generaciones’.

Asimismo, el evento también fue ‘un homenaje al líder histórico de la Revolución cubana, Fidel Castro, en su 90 cumpleaños, por la entrega incondicional, compromiso permanente y lucha incansable por un mundo mejor no solo para Cuba, sino para todos los países’, agregó.

Fuente: http://www.prensa-latina.cu/index.php?o=rn&id=26485&SEO=unesco-acogio-exposicion-sobre-campana-de-alfabetizacion-en-cuba
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Bloqueo de EE.UU. atenta contra calidad de la enseñanza en Cuba

Centroamerica/Cuba/La Habana, (PL)

El bloqueo económico, financiero y comercial impuesto por Estados Unidos a Cuba desde hace más de medio siglo afecta particularmente al sistema de enseñanza de la isla caribeña, afirmó hoy aquí el Ministerio de Educación (Mined).

De acuerdo con el vocero oficial de esa entidad gubernamental, doctor Paul Torres, son daños muy sensibles, dada la importancia concedida por el país caribeño a la formación equitativa y de calidad y al pleno acceso a ella.

El bloqueo es la principal causa por la cual Estados Unidos y Cuba no cuentan con mecanismos para las exportaciones de servicios -área en la cual la isla goza de prestigio internacional- ni para la retroalimentación entre sus respectivos sistemas de enseñanza, dijo Torres a la prensa.

Señaló, además, que esa medida unilateral norteamericana limita el potencial de ingresos de la mayor de las Antillas por concepto de exportaciones de servicios.

Asimismo, el informe presentado por el vocero del Mined -relativo al período comprendido entre abril de 2015 y marzo de 2016- precisa que también son significativas las pérdidas debido a la reubicación del comercio. Torres explicó que, si bien Cuba accede a créditos relativamente ventajosos para las importaciones desde China, los pagos de tarifas por los fletes son abultados.

El especialista citó como ejemplo los precios de los contenedores desde el gigante asiático y los comparó con su posible valor si procedieran de la nación norteña: ‘los de 20 pies se cotizan desde China a tres mil 200 dólares, mientras que desde Estados Unidos son sólo mil 300’.

‘Los contenedores de 40 pies se pagan a cinco mil 200 dólares en China y en Estados Unidos solo costarían dos mil; ello significaría para Cuba un ahorro de un millón 245 mil dólares’, apuntó.

El vocero del Mined también mencionó afectaciones directas a los servicios ofrecidos por el sistema cubano de enseñanza, entre ellas la carencia de laboratorios y equipamiento especializado para la enseñanza de idiomas y disciplinas técnicas, el déficit de insumos para la conservación de documentos históricos, el descenso en la disponibilidad de textos y el encarecimiento de la educación especial.

Las restricciones impuestas por el bloqueo también redujeron los planes de las distintas editoriales para las bibliotecas escolares y los centros de información educacional, dijo.

Del mismo modo, comentó que la imposibilidad de utilizar el dólar como moneda para el comercio exterior cubano generó pérdidas durante el período analizado en el informe debido a la conversión de divisas.

Ese asunto dificulta a Cuba el cobro de los servicios prestados a terceros, pues muchos bancos tienen temor a las multas y sanciones estadounidenses, como ya sucedió en varias oportunidades, agregó.

Torres añadió que el bloqueo limita el acceso a tecnologías y herramientas informáticas indispensables para el proceso de formación y la creación de multimedias y programas educativos.

Por último, mencionó que las políticas migratorias estadounidenses también propician flujos irregulares y la fuga de talentos en el sector educacional, aunque acotó que en el período contenido en el informe ocurrieron pocos casos.

No obstante, a pesar de las limitaciones y carencias ocasionadas por el bloqueo, en Cuba existe desde hace décadas la firme voluntad de desarrollar el sistema nacional de educación, y ese esfuerzo se tradujo en importantes logros internacionales y en el reconocimiento global de la calidad de la enseñanza en la isla, aseveró.

Fuente: http://www.prensa-latina.cu/index.php?o=rn&id=26704&SEO=bloqueo-de-ee.uu.-atenta-contra-calidad-de-la-ensenanza-en-cuba

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Una radiografía marxista de la globalización

Por: Olmedo Beluche

En este siglo XXI, siete mil millones de seres humanos vivimos bajo el signo de lo que se ha llamado «globalización». Este concepto procura captar una realidad compleja pero concreta, que determina, cual si de Dios se tratase, nuestras vidas: empleo, pobreza, migraciones, democracia, identidad, gustos, formas de pensar, etc. ¿Dónde está la esencia de este fenómeno multidimensional? ¿Qué es lo determinante: el proceso económico, el político – institucional, sus resultados sociales o sus consecuencias culturales?

«Marxismo y globalización capitalista», de Roberto Ayala Saavedra, profesor de sociología de la Universidad de Costa Rica, aborda de manera brillante este complejo problema y lo hace, como indica desde su título, con el método del materialismo histórico, «una teoría de la totalidad social… que busca fundar racionalmente la acción y que se construye en esa acción… una praxis transformadora que quiere ser consciente y racional».

De la generación de cientistas sociales centroamericanos de este inicio del siglo XXI, Roberto Ayala es uno de los más capacitados para acometer la titánica tarea de arriesgar una radiografía de la globalización bajo la lupa del método marxista. Ayala es una persona que ha combinado la lucidez de un pensamiento crítico, basado en una sólida formación teórica, con una vida de compromiso militante desde hace 40 años.

«Praxis transformadora» que Roberto ha sostenido inquebrantable desde que lo conocimos como brillante estudiante de secundaria y dirigente estudiantil, a mitad de los años 70; pasando por sus años de formación académica y política en Brasil; que lo llevó a ser uno de los fundadores del Partido Socialista de los Trabajadores de Panamá; y que ha sostenido por 20 años en Costa Rica, donde emigró y ha continuado combinando su labor académica con el compromiso militante hasta el día de hoy.

Globalización, un proceso abierto y en disputa

«Marxismo y globalización capitalista» es una obra extraordinaria, que disecciona al «capitalismo del siglo XXI» o «capitalismo tardío» (concepto tomado de Ernest Mandel), en una reflexión crítica que polemiza con enfoques teórico metodológicos de diversas corrientes de la Ciencia Social. Cada momento del análisis concreto va acompañado de una explicación metodológica, uno de sus mejores aportes, en que Ayala demuestra un dominio sobre el método hegeliano-marxista. El libro está compuesto por cinco capítulos y su conclusión: capitalismo global; América Latina: reconsideración del problema de la dependencia; globalización y cambio cultural; cuestión social y capitalismo; neoliberalismo y ética.

Desde la Introducción, Ayala se aleja de interpretaciones mecanicistas y metafísicas, para señalar que la globalización: «…es un proceso abierto y en disputa, cuya ulterior conformación depende de la relación de fuerzas entre diversas clases…» (Pág. 5). Siendo que una característica del capitalismo es su expansión sin fronteras y que desde el siglo XVI existe lo que I. Wallerstein llama «sistema mundo», Ayala se focaliza en las características específicas del capitalismo bajo la globalización actual.

De manera que define a la globalización como una realidad «compleja, multidimensional y móvil», estructurada y jerarquizada, no una «amalgama», que tiene «su base y condición general de posibilidad… su anatomía, en la economía política…» (Págs. 26 y 27). La globalización tiene cuatro dimensiones: económica, política, tecnológica y cultural, según Ayala.

Las cuatro dimensiones de la globalización

Respecto de la dimensión económica, llama a repudiar lo métodos que se focalizan sobre aspectos incidentales, abusando de la fenomenología y el método individualista, deshistorizando lo real. Por ende, a partir de la cita de Marx («el problema de la historia es la historia del problema»), invita a comprender la globalización a partir de la historia del capitalismo como un sistema de explotación de clases.

Al abordar la dimensión tecnológica, propone repudiar la «fetichización tecnológica» que se niega a ver que todos los desarrollos en esta dimensión tienen como objetivo el aumento de la productividad del trabajo, es decir, la explotación de clase.

Sobre la dimensión político-institucional, Roberto Ayala recuerda que el objetivo de la ideología liberal, y neoliberal por extensión, no es otro que la «naturalización» del mercado («reificación», diría Lukacs). La globalización ha implicado una «ofensiva capitalista en la lucha de clases» (J. Hirsh), bajo los criterios neoliberales. Pero esta ofensiva es velada a través de una institucionalidad internacional (ONU, OMC, UE, OEA, etc.) que opera como legitimadora de las decisiones, impulsando métodos políticos que han reducido la democracia a una práctica restringida y una ciudadanía con derechos humanos reducidos.

En el plano de la cultura, «las industrias culturales (audiovisuales), organizan la canalización del placer hacia formas y ámbitos compatibles con la reproducción económica y social del orden vigente» (Pág. 52). A la vez que promueven un hiperindividualismo, la indiferencia social, el consumismo cosificante con derrapes escapistas.

La globalización desplaza a las burguesías ‘nacionales’ de su propio mercado interno

El capítulo 2, donde se aborda el problema de la dependencia en América Latina, es uno de los más brillantes y donde se hacen aportes novedosos. Luego de polemizar con la teorías desarrollistas y de la dependencia, defendiendo la marxista teoría del imperialismo, Roberto Ayala sostiene que la fase de la globalización implica una nueva situación, un salto adelante de la internacionalización del sistema capitalista y dependencia de nuestros países.

La globalización implicaría un desplazamiento de los capitales nacionales en favor de los multinacionales imperialistas, una «tendencia general que desplaza a una posición subordinada, en su propio mercado ‘nacional’… su participación en el excedente internamente producido se reduce a una porción bastante menor… Desplazamiento en su propio mercado por el capital metropolitano…» que implica la derrota del proyecto capitalista autónomo en la periferia (Pág. 104 y 105).

Esta nueva realidad marca los límites y determina lo que pueden hacer los gobiernos «neodesarrollistas», que algunos llaman «populistas» o «progresistas».

Al respecto señala: «Cualesquiera que sean los avances puntuales, justamente apropiados y defendidos por los trabajadores y sectores populares como conquistas, en absoluto modifican la estructura socioeconómica interna ni las relaciones con la economía mundial, los mecanismos de la dominación permanecen inalterados… el neodesarrollismo no rompe con la lógica del sistema, se limita a buscar estrategias y políticas económicas heterodoxas que impulsen el crecimiento, mitiguen la desigualdad… No va más allá, aún en su versión de retórica más radical, de una variante de gestión del capitalismo periférico» (Pág. 119).

Las subjetividades moldeadas por la industria cultural

En lo que atañe a la globalización y el cambio cultural, Ayala empieza por señalar que tratar el tema de la cultura como una entidad separada de «las condiciones generales de existencia» es metodológicamente incorrecto porque rompe la unidad compleja de los social y lleva a caer en la metafísica idealista.

Las relaciones individuo / sociedad «se dan mediadas por objetos simbólicos, climas culturales… que refuerzan tendencias estructurales… las subjetividades adaptadas, integradas…» (Pág. 142). De ahí que proponga que una teoría de la acción social no puede despreciar los contextos históricos, que dan sentido a la acción, en esa perspectiva Ayala rescata el interaccionismo simbólico de G. H. Mead, y la fenomenología de Berger y Luckmann.

En una sociedad de clases como la globalizada capitalista, la industria cultural fabrica el clima cultural en que se forman las subjetividades individuales. «La modernidad burguesa se funda en el impetuoso desarrollo de las fuerzas productivas, pero se apoya en la colonización de la subjetividad. La interiorización naturalizada y mayormente inconsciente de las relaciones sociales imperantes» (Pág. 150).

Pero también se producen resistencias culturales, acciones subversivas y lucha de los oprimidos que no se reduce a la acción política o económica, sino que también es cultural. Estas respuestas son producidas por las evidentes contradicciones del sistema, en el que el gran desarrollo de fuerzas productivas no hace más feliz al ser humano, sino que la mayoría padecen sumidos en una vida frustrada por la miseria y el trabajo alienante (cuando lo consiguen).

Resistencias reaccionarias y resistencias revolucionarias

Ahora bien, el lado positivo del proceso en la visión de Ayala, es que «la globalización no es solo hamburguesas y coca cola, comporta todo un amplio espectro de normas y valores, ideologías y representaciones… (la) transculturización de los valores…» (Págs. 196 y 197). Esos valores no solo reproducen las relaciones sociales capitalistas, sino también conquistas democráticas que pertenecen a la humanidad y que confrontan valores y costumbres tradicionalistas, conservadoras y fundamentalistas arcaicas, pero que aún perviven.

De ahí que Ayala rescata el concepto de «sociedad abierta», pese a provenir de uno de los más grandes voceros del liberalismo, Karl Popper. Y lo hace en el sentido siguiente: «El capitalismo da lugar a una forma social incomparablemente abierta respecto de todas las formas que le antecedieron, impulsando de esta manera un proceso de individuación y secularización…» (Pág. 203).

Por eso no hay que confundirse, no todas las resistencias son progresivas. Nos propone Ayala que diferenciemos de las diversas resistencias que genera la globalización aquellas que son de tipo reaccionario («conservatismo atávico, exaltación teológico-trascendentalista, escapismo neorromántico, nihilismo epistemológico posmoderno o ingenuidad primitivista») de las resistencias que, basadas en el pensamiento crítico, defiendan las conquistas democráticas de la modernidad, «sin el oscuro costado del capitalismo».

De la caridad cristiana al enfoque neoliberal de las políticas sociales

En el capítulo IV se traza la historia de las doctrinas sociales, desde los siglo XIV al XVI, cuando se emitieron las primeras «leyes de pobres», época en que se interpretaba la pobreza como castigo divino, y asignaba a las parroquias el deber de auxiliarla, mientras que el objetivo de esa legislación consistía en obligar a la fuerza de trabajo desplazada del campo a disciplinarse de manera forzosa en las nacientes manufacturas y la vida urbana, so pena de cárcel y virtual esclavitud.

El análisis histórico pasa por la consolidación del capitalismo en el siglo XIX, en que el problema social adquiere dos perspectivas coetáneas: la liberal ascética, que percibe la riqueza como premio al trabajo (Mandeville), pero que promueve un individualismo insolidario que llega al paroxismo con el darwinismo social de Spencer; por otro lado, como subproducto de la Revolución Francesa se visualiza el problema desde la «dignidad humana» que no debe permitir la degradación social extrema, de la cual surgirá perspectiva de Bismarck, que busca atenuar el conflicto social con políticas de mitigamiento en las que la atención a la pobreza se desplaza de las parroquias a un deber del Estado.

La crisis posterior a la Primera Guerra Mundial, la Revolución Rusa (primer intento concreto de construir una sociedad sin explotación de clases), la quiebra de 1929 y los dramáticos acontecimientos políticos de ese período, parieron el Estado Benefactor (J. M. Keynnes) como una forma de salvar al capitalismo de sí mismo, regulando la economía y las relaciones sociales desde el estado, dando origen así a la verdadera «política social». Pero el Estado Benefactor seguía siendo un estado capitalista que no podía superar sus contradicciones, dando paso el «boom» de la post guerra al estancamiento económico.

De esa crisis abierta en los años 70, se impone en la lógica del capital la doctrina neoliberal y su particular manera de enfocar el problema social, la cual arrecia a partir de la desaparición de la URSS, una de las amenazas a las que el estado de beneficio intentaba responder.

En «…la nueva fase de despliegue del capitalismo… la cuestión social sufre un replanteamiento correlativo…: retirada del estado, limitación fiscal, focalización, centralidad de la gestión de la pobreza (…), protagonismo del llamado tercer sector (ONG’s), alejamiento de los sectores medios de los servicios públicos y reorientación hacia el mercado, desplazamiento semántico de ‘igualdad’ a ‘equidad'», con el consiguiente aumento de la pobreza y la desigualdad (Pág. 321).

En fin, que la política social no ha escapado al objetivo de reproducir las condiciones de existencia del capitalismo administrando la cuestión social.

Frente a la ética individualista del capitalismo la ética de la solidaridad, única garantía de la libertad individual

El capítulo dedicado al neoliberalismo y la ética inicia analizando la filosofía del grupo de Mont Pelerine, y su ideólogo, Fiedrich von Hayek, para quienes el «igualitarismo» del Estado Benefactor mataba la libertad individual porque la desigualdad era un valor positivo, ya que alentaba la competencia, de la que depende el progreso social, en la perspectiva neoliberal.

Bajo la lógica liberal el individuo lo es todo, la sociedad o colectividad o no existe, o es una coerción contra el primero. Cita a Mario Vargas Llosa: «La libre elección está en la base del pensamiento liberal. Y lo está como manifestación de su individualismo, de su cerrado rechazo del colectivismo, de la defensa que hace, frente a la pretensión ideológica de convertir lo social en una instancia moral o política superior a los hombres y mujeres particulares». En palabras de Margaret Tatcher: «‘la sociedad no existe’, sería un invento de los comunistas» (Pág. 354).

Ayala señala que en vez de libre elección, esta nefasta ideología liberal es egoísmo social, que pretende elevar a la ética las reglas convenientes al orden social capitalista. esa ética liberal pretende naturalizar la desigualdad social y pone como su norte la competencia, y la división del mundo entre ganadores y perdedores, como algo «normal».

Esa perspectiva egoísta del capitalismo es introducida por el clima cultural en la mente de los oprimidos «mediante una sutil operación de fragmentación (demolición) de la estructura de la personalidad del individuo… y el consecuente desarrollo de los rasgos de carácter típicos, timidez, vida interior pobre, reverencia ante el poder, subordinación servil, baja autoestima y pobre autoconfianza, formas estereotipadas de pensamiento, inclinación al pensamiento mágico y a la superstición, resentimiento, canalizado con violencia en la relaciones personales, o en la situaciones de anonimato del individuo-masa… desprecio hacia los de su propio entorno…» (Págs. 368 y 369).

De manera que la lucha por una sociedad superior al capitalismo sólo puede construirse desde una ética en que «la libertad personal está en función de sí misma, mediada por la aspiración y la lucha por la emancipación humana y el enriquecimiento de la vida. Lo cual quiere decir que solo se torna realizable, alcanzable, sobre la base de una sociedad emancipada (de la explotación y las desigualdades estructurales) y emancipadora» (Pág. 375).

«El liberalismo es una falsa defensa de la libertad y la defensa de una falsa libertad», dictamina Ayala. Para él, «el yo humano solo puede actualizarse y ser entendido en el contexto condicionante y posibilitador del nosotros (la solidaridad es indispensable para el desarrollo de la individualidad); la consciencia/autoconsciencia solo puede surgir en la interacción; fuera de la interacción no hay sujeto humano…» (Pág. 382).

Crisis de la civilización es el fracaso de encontrar una salida al capitalismo

En sus conclusiones finales Roberto Ayala reflexiona sobre los grandes desgarramientos sociales, miserias y desigualdades que son producidos por este capitalismo del siglo XXI, llamado globalización o «capitalismo tardío». Reiterando, con Rosa Luxemburgo, que la disyuntiva humana actual está entre conquistar el socialismo o retroceder a la barbarie. La incapacidad hasta ahora demostrada para conseguir el primer objetivo es lo que explica los síntomas de la llamada «crisis civilizatoria».

«… sólo la acción consciente y decidida de los trabajadores, de todos los explotados y oprimidos, junto a la intelectualidad crítica y comprometida, siempre crucial, de todos aquellos, en fin que aspiran a un futuro de libertad, igualdad y solidaridad, puede abrir el horizonte a posibles vías de superación progresiva de la crisis civilizatoria a la que ha conducido el orden capitalista», concluye.

Fuente: http://www.rebelion.org/noticia.php?id=216675&titular=una-radiograf%EDa-marxista-de-la-globalizaci%F3n-

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Cuba, prendida del alma

Por: Eusebio Leal

“Cuánta vida preciosa,

cuántas generaciones;

qué juventud, deseosa

como tú, se perdió.”

Pablo Milanés

Dedicado a la Dra. Graziella Pogolotti

La educación cívica es la piedra fundamental sobre la cual ha de edificarse el sentimiento nacional si bien este es para nosotros lo que definió el Apóstol José Martí en palabras inolvidables como “Patria es humanidad”. Estuvo presente como firme declaración de principios en el manifiesto de Carlos Manuel de Céspedes leído ante los alzados el 10 de octubre de 1868 en su ingenio Damajagua: “Cuba aspira a ser una nación grande y civilizada, para tender un brazo amigo y un corazón fraternal a todos los demás pueblos.”

Hemos sido testigos excepcionales de cómo esta apasionante exhortación se ha cumplido dondequiera que un maestro cubano enseñe sentimientos y letras; en cualquier latitud del mundo en que un médico nuestro salve una vida en peligro o ayude a dar a luz un niño lo cual ha de ser siempre un acontecimiento esperanzador; dondequiera que un soldado de la patria haya contribuido a consolidar una independencia sin reclamar a cambio ni un grano de arena.

Recuerdo cómo aprendimos a cantar el himno en los actos escolares, cómo observábamos con candorosa devoción el paso de la bandera de la estrella solitaria para ser colocada junto al busto de Martí y el orgullo de recibir como premio a la aplicación, a la puntualidad y la consagración a los deberes, el más bello de todos los diplomas: el beso de la Patria.

No muy tarde comprendimos que el país era un territorio singularmente bello con árboles y criaturas diferentes a las que existían en otros parajes. Las islas del archipiélago que habitamos las fuimos reconociendo en las lecciones de Geografía, y en las de Historia nos fue poseyendo la noción de Patria al escuchar los apasionados versos de José María Heredia, quien como le sucedió a José Martí “…acaso despertó en mi alma, como en la de los cubanos todos, la pasión inextinguible por la libertad…”. Y de la Literatura se nos prendió en el alma ese doloroso sentimiento de Gertrudis Gómez de Avellaneda al partir de su tierra natal:

¡Hermosa Cuba! tu brillante cielo,

la noche cubre con su opaco velo

como cubre el dolor mi triste frente(…)

¡Adiós, patria feliz!, ¡Edén querido!

Doquier que el hado en su furor me impela

tu dulce nombre halagará mi oído(…)

La nación fue el anhelo de nuestros antepasados cuando éramos un apéndice colonial de España y soñaban febriles legisladores criollos con una República fundada sobre los cimientos de un estado de derecho que José Martí concibió “con todos y para el bien de todos”. Y ese concepto de totalidad no es mecánicamente abarcador, más bien percibe su esencia como un concentrado de valores de los que se alcanza, a lo largo de la vida, conciencia plena.

En medio de una nebulosa de aspiraciones, de reveses y fracasadas expectativas se elaboraron los planes para que los cubanos encontraran su propio camino en el seno de identidades disímiles, quiere decir, insertarnos en la América unida desde la diversidad, tal y como la idearon los precursores.

Al crear el himno nacional para los que debían transformarse de conspiradores en libertadores, Pedro Figueredo tomó los acordes de La Marsellesa e introdujo en sus magníficos registros los destellos de la melodía que en días de inolvidable gloria se convertiría en el Himno Nacional de Cuba. Al escucharlo el ejército mambí detenía los ímpetus de la marcha y ganaban inspiración para la carga temeraria frente a un adversario tenaz y valeroso.

De ese debate nacería la legitimidad de nuestro ser nacional. Sólo a las Fuerzas Armadas les estuvo y está permitido saludar al himno con la cabeza cubierta porque en sus distintivos y atributos está bordado el Escudo de Armas de la República.

Al interpretarse La Bayamesa nos ponemos de pie. Se interrumpe el paso en cualquier circunstancia cuando sus acordes colman el espacio y adquiere la mayor dimensión en el instante de saludar al alba o al poniente del sol, el acto de izar o arrear la bandera.

He aquí los valores. Esta es la piedra fundamental a la que me refería. Sobre arena movediza lo que construyamos se derrumbará. El culto ha de ser perpetuo y si al final del largo camino se tambalea o vacila la convicción, sobre lo alto de un reducto los manes de tantas víctimas inmoladas levantarán sobre el paisaje incomparable de Cuba, nuestra bandera.

Fuente: http://www.cubadebate.cu/opinion/2016/09/13/cuba-prendida-del-alma/#.V9fdwRJGT_s

Fuente de la imagen: www.cuba.cu

 

 

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Entrevista de La Otra Mirada sobre la Calidad Educativa a Jurjo Torres Santomé

Por: La Otra Mirada 

Prof. Luis Bonilla-Molina, presidente de la Sociedad Venezolana de Educación Comparada (SVEC – OEN) ha venido realizando un conjunto de entrevistas internacionales a los más importantes teóricos, estudiosos y directores de organismos nacionales e internacionales en materia educativa.  Este es un esfuerzo que se inició en el marco de la consulta por la calidad educativa y que hoy, en ese contexto cierra un primer ciclo al haber realizado 66 entrevistas desde 22 países, tanto en español como en inglés.  Las entrevistas abarcaron un amplio espectro, desde UNESCO, el PNUD, el Dialogo Interamericano hasta la marcha mundial por la educación con voces desde Argentina, Canadá, Colombia, Brasil, España, Bélgica, Chile, México, Suecia, Estados Unidos, Australia, Costa Rica, Cuba, Francia, Guatemala, Ecuador, El Salvador, Puerto Rico, Uruguay, Bolivia, Inglaterra, Panamá.

Los entrevistados fueron pedagogos de la talla de Jurjo Torres Santomé, Carlos Alberto Torres, Peter McLaren, Robert Arnove, Mariano Fernández Enguita, Ángel Pérez Gómez, Margarita Poggi, Juan Carlos Tedesco, José Joaquín Brunner, Mayra Castañeda, Paulo Padhila, Salete Valesan , Michel Lowy, Tom Griffths, Oscar Jara, Ezequiel Ander Egg, Diana Naiper, Jaime Calderón, Ana Silvia Monzón, Emir Sader, Pablo Gentile, Atilio Borón, Angélica García, Silvia Ons, José Luis Coraggio, Bradley Levinson, Axel Rivas, Rubén Estremera, Mauro Cerbino, Jorge Gantiva, Daniel Libreros, Eric Toussaintt, Nolberto Fernández Lamarra, Catalina Turbay, Bill Ayers, Carlos Álvarez de Zayas, Fernando Buen Abad, Marina Subirats, María José Bartrina,   Margarita Zorrilla, Alberto Croce, Pablo Imen, Camila Crosso, Atilio Pizarro, Marcela Mollis, Ariel Fiszbein, Jesper Wohlert, Rosa María Masson, Jefferson Pessi, Paulo Cosin, Jorge González Caro, Juan Ignacio Pozo, Abigail Castro de Pérez, entre otros.

Estas entrevistas se complementaron con la participación de una treintena de ponentes en el Centro Internacional Miranda quienes reflexionaron respecto a las tareas y agendas pendientes en materia de calidad educativa.  Entre otros expresaron su opinión Omar Hurtado Rayugsen, Armando Rojas, Luis Bravo, Rafael Gustavo González, Mariano Herrera, Rubén Reinoso Ratjes, Nacarid Rodríguez, Carlos Bracho, María Egilda Castellanos, Carlos Lanz, Leonardo Carvajal, Joaquín Rodríguez Alonso, Aurora Lacueva, Tulio Ramírez, Arnaldo Este, Zuleika Matamoros, Maigualida Pinto, Benjamín Scharifker, Carmen Tellez, Rita Añez y Antonio Fuguet.

 

 

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Cultivar la memoria histórica es más necesario que antes, pero debemos hacerlo bien

Por: Nestor del Prado

Insisto en que los recursos minerales pueden quedar guardados bajo tierra por muchos años para decidir el mejor momento de su extracción, en cambio la memoria histórica si no se cultiva se pierde. Una nación sin memoria histórica es una nación perdida. Y no es que el pasado sea factor decisorio para construir el futuro, pero sí muy importante para tal objetivo. Hay muchas maneras de enseñar la historia y muchas más todavía de aprenderla. El libro de texto es la manera clásica o más extendida, no hay porqué desecharlo, pero considero que es muy importante complementarlo con otros recursos tales como: la película, la novela, el testimonio, la anécdota, etc. Claro que en estos tiempos un buen libro de texto en soporte electrónico podría contener todos o partes de los recursos complementarios. La enseñanza de la historia siempre tiene una cuota de intencionalidad política; en algunos casos es notablemente tendenciosa y parcial, tanto en las posiciones contrapuestas sin matiz alguno, como en la ausencia de coloración de las personalidades que se ganaron un lugar destacado en la historia. O lo pintamos totalmente buenos o totalmente malos.

Mi formación universitaria es de la ciencia matemática, en particular en análisis numérico y computación; luego la vida profesional me condujo a la ciencia de la educación, a la ciencia de la dirección y de las tecnologías de la información. Un excelente profesor de Historia en el preuniversitario me motivó a interesarme por su estudio, posteriormente el destino quiso que fuese dirigente estudiantil universitario, lo que propició que dicho interés aumentara.

A continuación abordaré algunas aristas polémicas sobre esta temática.

Comienzo por la necesidad de indagar en la historia contando con los hechos protagonizados por todos y no por una parte; con los testimonios de los vencedores y de los derrotados, de los preclaros y de los supuestamente confundidos. Esto se hace más difícil cuando los protagonistas están vivos, pero indudablemente habrá más oportunidad de llegar a la verdad histórica. Cuando los protagonistas no están vivos, entonces hay que acudir a documentos creíbles, con el riesgo de que los historiadores se abroguen el derecho de darle continuidad al pensamiento de los muertos. Casi siempre la historia la hacen los que ya no están y la escriben los que no estuvieron.

Mientras los protagonistas estén vivos, es necesario crear un clima de libertad de expresión, una cultura del debate, para desarrollar un debate culto.

Un aspecto extremadamente polémico es la participación o exclusión en el debate de los hechos históricos, de los que podíamos calificar de traidores, disidentes, oportunistas, de los equivocados, de los arrepentidos, de los resentidos, y otros calificativos de mayor o menor pegada. Puede suceder que algunos no quieran debatir, es su decisión y debe respetarse, pero qué hacer con los que sí quieran hacerlo. Para mí resulto una lección de vida, los eventos científicos que se han realizado sobre la invasión mercenaria por Girón, con la participación de importantes figuras del gobierno de los EEUUAA y de jefes de brigadas invasoras. Hubo testimonios de un enorme valor para el esclarecimiento de aquel devenir histórico de 1961.

La segunda arista de gran relevancia es la de escribir la historia de procesos relevantes, en los que resulta indispensable la consulta a documentos clasificados como secretos o limitados.

¿Quién escribirá la historia de la evolución económica de la Revolución? (1959-2015)

Para escribir segmentos notables de esta historia, se hará necesario desclasificar documentos de estado y de gobierno. Solo así los historiadores y los economistas podrán escribir con veracidad esa parte de la historia.

Una tercera arista polémica es la referida a los testimonios y anécdotas de protagonistas de edad avanzada, o no tanto pero con ciertos atisbos de problemas de memoria, sin que llegue a ser un enfermo de Alzhéimer; o inclusive se trate del portador de un cerebro sano.

Un artículo publicado en el 2013 en la BBC, titulado “La mente, una fábrica de recuerdos falsos”, por Melissa Hogenboom, plantea que la memoria humana se adapta y se moldea para ajustarse al mundo, y para ello es capaz de crear falsos recuerdos. Todos creamos recuerdos imaginados.

Los neurocientíficos dicen que muchos de nuestros recuerdos cotidianos están falsamente reconstruidos porque nuestra visión del mundo cambia constantemente.

“Nuestros sistemas preceptivos no pueden notar absolutamente todo de nuestro entorno. Recibimos información a través de todos nuestros sentidos pero hay huecos. Así que cuando recordamos un evento, lo que hace nuestra memoria es rellenar esos huecos con lo que sabemos sobre el mundo”.

Por tanto los testimonios y anécdotas de protagonistas de hechos históricos remotos, hay que tratarlos con suficiente rigor científico.

Teniendo en cuenta que un grupo de antiguos dirigentes de la UJC (entre 60 y 77 años de edad) hemos estado intentando reconstruir una parte de la memoria histórica, me propuse pensar en un algoritmo que minimizara la aparición y aceptación por el grupo de los llamados “falsos recuerdos”. Realmente tenía aplazada la tarea, pero mi participación en un Taller Académico convocado por el Instituto Cubano de Investigaciones Culturales ICIC Juan Marinello, la catalizó positivamente.

Propongo un sencillo sistema para evaluar la calidad de los testimonios.

Comienzo por decir que el término calidad abarca los siguientes atributos:

    Correspondencia con el hecho o proceso histórico

    Datos y juicios de valor que aporta

    Amplitud y profundidad del testimonio

    Veracidad, es decir ausencia de falsos recuerdos

    Evidencia documental

    Reafirmación o confirmación de otros protagonistas

    Utilidad para el esclarecimiento de los hechos

De estos atributos derivamos 10 variables para conformar el modelo de evaluación. Pueden ser más o menos de 10 variables, la herramienta informática se encargará de la estandarización.

A cada variable se le puede dar un mayor peso específico mediante el sistema de ponderación. Propongo que la ponderación sea de 1 de 2 o de 3.

La ponderación debe colegiarse entre los investigadores y participantes.

Una vez aceptada la ponderación para cada variable, se pasa a otorgarle un valor entre 0 y 10. Cero para descalificarla y diez para otorgarle la mayor confianza o respaldo. Empleo el sistema endecadario, para una posible utilización de la llamada matemática borrosa o Fuzzy.

No          Variables

  1. Confirmación de participación
  2. Correspondencia con el hecho
  3. Amplitud y profundidad
  4. Coherencia
  5. Evidencia documental
  6. Respaldo de otros protagonistas
  7. Exposición pública con otros protagonistas o participantes
  8. Respaldo de historiadores especializados
  9. Fiabilidad memorística
  10. Pertinencia y utilidad del testimonio

Suponemos que el testimoniante no padece de demencia senil ni de otra dolencia mental que lo haga no elegible para testimoniar.

Tengo una herramienta informática que posibilita realizar los cálculos automáticamente.

Se podrían cambiar las variables a criterio de la institución que la aplique.

Como regla utilizo la siguiente tabla para calificar el resultado, pero también podría ser modificada por la institución o grupo científico responsable.

Puntuación en %             Calificación         Observaciones

Más de 95           Excelente

Entre 90 y 94      Bien

Entre 85 y 89      Aceptable

Entre 80 y 84      Dudosa

Menos de 80     No aceptable

También se podría aplicar la regla que menos de un valor prefijado en alguna variable, implique directamente la calificación de No aceptable.

Hasta aquí una versión resumida del sistema que propongo.

Espero que los foristas interesados en tan importante temática colaboren en la mejora de lo planteado en este artículo.

Fuente: http://www.cubadebate.cu/opinion/2016/09/09/cultivar-la-memoria-historica-es-mas-necesario-que-antes-pero-debemos-hacerlo-bien/#.V9feNRJGT_s

Fuente de la imagen: http://sobrehistoria.com/las-fuentes-historicas-materia-prima-de-la-historia/

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Honduras: Tormentas deterioran las escuelas

Centroamérica/Honduras/16 de Septiembre de 2016/Fuente: La Tribuna

Más de 15 escuelas en Tegucigalpa y Comayagüela, han resultado severamente afectadas por la llegada de las lluvias, con derrumbe de muros, caída de techos, desprendimiento de suelos y ruptura de tuberías por la presión que ejerce el agua, así como la vulnerabilidad de los terrenos donde están construidas.

Así explicaron las autoridades del Instituto de Desarrollo Comunitario Agua y Saneamiento (Idecoas), tras anunciar su intervención en esos centros educativos donde estudian al menos 500 niños y niñas, que son el futuro de Honduras y que ameritan educarse en un espacio de óptimas condiciones.

Entre los centros educativos más golpeados por las tormentas figuran las escuelas “Policarpo Paz Bonilla”, “Dionisio de Herrera”, el jardín de niños Israel del Norte, en la colonia del mismo nombre en Comayagüela, así como el centro básico de la colonia La Joya, entre otras que fueron incluidas en los programas de desarrollo social que maneja el Idecoas.

El ministro de Idecoas, Mario Pineda, explicó que “por disponibilidad del Presidente Juan Orlando Hernández, a través de Idecoas, hacemos las reparaciones, unas con fondos externos que son para otros departamentos y otros con fondos nacionales que son declarados para atender las emergencias en las escuelas”.

DECLARACIÓN DE RIESGO

La ejecución de los trabajos es asignada a los operarios de Idecoas, luego de una declaración de riesgo que establecen las autoridades de la Comisión Permanente de Contingencias (Copeco) en las escuelas, detalló.

La proyección también incluye el Programa de Modernización Educativa (Promine) que se ejecuta con fuentes del banco alemán KFW, surgiendo normativas de diseño y construcción de centros educativos por parte de la Secretaría de Educación y que consisten en una consulta generalizada sobre condiciones técnicas y pedagógicas que deberían reunir las escuelas.

Tales medidas son el tamaño y color de las aulas de acuerdo con el número de estudiantes y para que capten de mejor manera el conocimiento, entre otras normas como la iluminación que es de suma importancia, explicó la directora de Control y Seguimiento de Idecoas, Francis Argeñal.

“Además de este aspecto, influye también el factor salud; Idecoas está ejecutando su cuarta etapa del programa de infraestructura con el banco KFW con normativas de centros educativos con un manual de consulta que contiene aspectos pedagógicos y en estos se explican las condiciones que deben reunir los centros escolares”, detalló Argeñal.

Los proyectos de reparación también incluyen la pavimentación de calles cercanas para el tránsito de los infantes por vías en buen estado. Los alumnos también son beneficiados con la instalación de ordenadores en los laboratorios de computación. (AD)

Fuente: http://www.latribuna.hn/2016/09/14/tormentas-deterioran-las-escuelas/

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