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Educación media a medias

Por: Anabella Giracca

En el círculo de educadores muchas veces se escucha decir que acá no existe un Ministerio de Educación, sino un Ministerio de Educación Primaria. Certero comentario, dada la obsesión que durante nuestra historia se ha tenido de cubrir la primaria y debilitar la llamada “continuidad educativa”. El Estado elige dónde y quiénes deben de conformarse con tener solo hasta sexto, porque lo demás les corresponde a unos cuantos solamente.

La continuidad es un valor fundamental en educación. Ese “detalle” que debería de garantizar que la niñez completa cuente con acceso a preprimaria de una forma igualitaria, luego primaria, luego básico (educación media), luego diversificado y por último acceso a la universidad. Valga el dicho de “educación para todos y durante toda la vida”. Acá nada de eso pasa: unos cuantos tienen acceso a preprimaria, muchos a primaria, pocos a básicos y contados a diversificado. ¿De universidad? De eso ni hablar, porque el acceso es cada vez más débil y exclusivo. (ojo que acá solo hablamos de cobertura, una de las dos caras de esa moneda llamada educación).

La urgencia de repensar la educación no es nada nuevo. ¿Qué tipo de ciudadano aspiramos para un país como el nuestro? ¿Hacia dónde queremos encaminar la educación pública? ¿Para qué? ¿Para quiénes? Preguntas aparentemente ingenuas pero que requieren de esfuerzos colectivos para responderlas. Simplemente porque el tipo de guatemalteco que necesitamos lo define el Estado a través de su proyecto educativo.

Es hora de sentarse a dialogar sobre el tema, a debatir sobre el tema, despojarlo de quienes se han creído sus dueños porque, francamente, es nuestro. Sí, recuperar lo “nuestro” debería de ser el lema. Al parecer, el 22 al 24 de agosto, en las instalaciones del Colegio Liceo Javier, se llevará a cabo un foro sustantivo, liderado por Ejegua (educación jesuita en Guatemala), felizmente dedicado a la educación media. Porque hablar desde todos los espacios de calidad, de mitos, de contradicciones, de desafíos, de inclusión educativa, de innovaciones, de brechas, de génesis, de diversidad, de procesos, de gasto, de contextos particulares, de lo público, entre otros, es cardinal. Es hora de asumir, de tomar acciones, de reorientar con creatividad y fuerza hacia una educación incluyente y global. Que estos eventos se reproduzcan, porque seguir esperando es el peor error que puede cometer esta sociedad. Muy simple: cada país merece la educación que defiende.

Fuente: http://elperiodico.com.gt/2016/08/17/opinion/educacion-media-a-medias/

Fuente de la Imagen: https://www.google.co.ve/search?q=Educaci%C3%B3n+media+a+medias&biw=1024&bih=485&source=lnms&tbm=isch&sa=X&ved=0ahUKEwjCl5yB2dPOAhWEQyYKHSzpDMwQ_AUIBigB#tbm=isch&q=Educaci%C3%B3n+media+en+guatemalas&imgrc=bnpo6mtlbRoB7M%3A

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La evolución de los derechos a una educación inclusiva

Por: Vielka Escobar de Donado

La estructura dinámica de la atención de las personas con discapacidad desde su origen y evolución histórica propició la segregación, el aislamiento educativo y la marginación social.

Esta condición de segregación significó, por muchas décadas, el aislamiento de esta población y la consecuente organización educativa de servicios paralelos a la educación regular.

Al evolucionar la sociedad, las personas con discapacidad han ido reclamando los derechos que les corresponden constitucionalmente. En la actualidad existe en la mayoría de los países organizaciones gubernamentales y civiles que velan y exigen el cumplimiento de estos derechos.

Uno de los derechos más reclamados ha sido el derecho a recibir educación en centros educativos regulares y no desde centros de educación especial.

A esa educación en los centros educativos regulares se le ha denominado, educación inclusiva.

Este enfoque de la educación inclusiva surge a raíz del movimiento de ‘Educación para Todos’, celebrada en Jomtiem, Tailandia en el año 1990, con el convencimiento de que el derecho a la educación es un derecho humano básico que está en la base de una sociedad más justa.

Este modelo se centra en la atención de todos los alumnos y con mayor atención de aquellos que han sido excluidos de las oportunidades educativas.

En Panamá la situación de las personas con discapacidad ha sido similar al resto del mundo, este enfoque ha permitido llevar a cabo acciones muy concretas para asumir la responsabilidad que como país teníamos que atender.

El Ministerio de Educación, en el año 2005, inicia una política educativa para atender esta deuda, desarrollando el Plan Nacional de Educación Inclusiva, en 65 escuelas de las 13 regiones educativas del país.

En ese impulso a la educación inclusiva desde los centros educativos regulares, se establecieron una serie de acciones de capacitación a los docentes de estos centros, a través de seminarios, charlas, diplomados y postgrados, que en alianza con el Instituto Panameño de Habilitación Especial (IPHE), el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), la Unicef, Secretaría Nacional de Discapacidad ( Senadis), la Universidad Especializada de las Américas (Udelas), la Organización de Estados Iberoamericanos y otras organizaciones que han brindado sus aportes al fortalecimiento de las competencias de los docentes del sistema educativo regular de manera que paulatinamente contáramos con docentes formados para atender las necesidades educativas especiales de los alumnos en el proceso de aprender y enseñar.

El impulso de los derechos humanos implica la atención educativa a las personas con discapacidad dentro del sistema educativo regular, por lo que, se requiere que las escuelas y sus docentes estén preparados para atenderlos, como parte de la comunidad y no sentirse alienados por la cultura de las escuelas regulares en donde se presentaban barreras para el aprendizaje.

El alumno con necesidades educativas especiales, sean transitorias o permanentes, requiere que el educador cuente con una formación sólida, con muchas actitudes, y conocimientos que le permitan llevar a cabo aprendizajes significativos y pertinentes.

La educación inclusiva requiere de una serie de cambios e innovaciones en las prácticas pedagógicas, para entender y atender las necesidades educativas especiales.

Se pretende que los educadores consideren el aprendizaje como un proceso dinámico, que se desarrolla en la interacción del sujeto con el medio, en donde se tiende a fomentar las redes de apoyos naturales, evitando la segregación y la discriminación por las condiciones de discapacidad y otras condiciones que presenten los alumnos.

Los principios pedagógicos que orientan la educación inclusiva están basados en los aspectos pedagógicos relacionados a la organización de los centros educativos, a la flexibilidad curricular, la autonomía y gestión de los centros escolares, los servicios de apoyo, la participación de la familia y el uso de los recursos.

En ese sentido se requiere que los docentes se encuentren permanentemente en actualización y formación profesional, de modo que, puedan mejorar las prácticas pedagógicas para atender la diversidad. El enfoque inclusivista se basa en la valoración de la diversidad como elemento enriquecedor del proceso de aprender y en consecuencia favorecedor del desarrollo humano.

Fuente: http://laestrella.com.pa/panama/nacional/evolucion-derechos-educacion-inclusiva/23957913

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Costa Rica inaugura colegio técnico profesional de nueva generación

Centro América/Costa Rica/27 Agosto 2016/Fuente: Prensa Latina

El Colegio Técnico Profesional (CTP) de Santa Rosa de Santo Domingo en Heredia, inaugurado hoy, dispone de instalaciones de nueva generación, en armonía con el medio ambiente, ventilación natural y árboles nativos para atraer fauna local.

Durante el acto de entrega del CTP, ceremonia a la que asistió el presidente Luis Guillermo Solís, la ministra de Educación Pública Sonia Marta Mora precisó que los centros educativos de nueva generación combinan los principios de eficiencia presupuestaria con elementos estéticos modernos.

Gracias a un trabajo arquitectónico inteligente se cumple con los estándares de calidad mientras se satisfacen las necesidades académicas, señaló y agregó las instalaciones se desarrollan en armonía con el ambiente, aprovechan la luz y la ventilación natural, respetan la naturaleza existente y potencian las zonas verdes.

Estas instalaciones de nueva generación incorporan diseños atractivos, manejo de colores y espacios adecuados para la convivencia, para aumentar la identificación de los estudiantes con su institución y de esta manera promover la permanencia, apuntó Mora sobre estas instalaciones totalmente accesibles a personas con discapacidad.

En la inauguración se informó que en las noches el CTP será iluminado con luces de tipo LED, que tienen considerables ventajas sobre las de tipo fluorescente o incandescente: bajo consumo de energía, mayor tiempo de vida, tamaño reducido, resistentes a las vibraciones, emiten menos calor y no contienen mercurio.

Asimismo, uno de los objetivos es que, en lo posible, estos centros educativos cuenten con conexión inalámbrica a internet. En el caso del CTP la conexión de internet de alta velocidad está programada para 2017.

El director del CTP, Rodolfo Esquivel, exaltó que esta obra se concretó gracias a la ejecución del Ministerio de Educación Pública, el apoyo del gobierno local y la labor activa de los miembros de la comunidad. ‘Cada uno de nosotros hemos puesto de nuestra parte porque creemos que la educación es una responsabilidad de todos’, dijo.

En el CTP estudian 355 alumnos de educación técnica diurna y 40 en horario nocturno, de la comunidad de Santa Rosa de Santo Domingo en Heredia. La obra tuvo una inversión de unos dos mil 760 millones de colones, unos cinco millones de dólares.

Fuente: http://prensa-latina.cu/index.php?o=rn&id=22353&SEO=costa-rica-inaugura-colegio-tecnico-profesional-de-nueva-generacion
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La historia no había terminado, rectifica Fukuyama

Por: Marcelo Colussi

«Lo que demonizó a Carlos Marx e hizo de él un adversario formidable; no fue haber predicado la revolución, sino haber demostrado su inevitabilidad, aunque tal vez ocurra de manera diferente a como él lo soñó.» Jorge Gómez Barata

«Defiendo la construcción del Estado como uno de los asuntos de mayor importancia para la comunidad mundial, dado que los países débiles o fallidos causan buena parte de los problemas más graves a los que se enfrenta el mundo: la pobreza, el sida, las drogas o el terrorismo». Esta idea jamás podríamos asociarla al pensamiento neoliberal, que se caracteriza por una apología de la libre empresa y de la reducción del Estado. Pero curiosamente es lo que dice Francis Fukuyama en su libro Construcción del Estado: gobierno y orden mundial en el siglo XXI, de 2004.

Fukuyama, funcionario del Gobierno estadounidense, se hizo famoso cuando en 1992 (acompañando la desintegración de la Unión Soviética y la reversión de todo el campo socialista de Europa del Este) pronunció el grito triunfal en su libro El fin de la historia y el último hombre: «la historia ha terminado». Pero en realidad lo dicho por él ni es pensamiento profundo, ni encierra ninguna verdad. ¡La historia no había terminado! ¿A quién se le podría ocurrir tamaño dislate? Es más que obvio que eso es una visceral manifestación ideológica, un grito de fanático atolondrado más que una serena reflexión de un acendrado académico.

A inicios de los noventa, caído el muro de Berlín y derrumbado el campo socialista europeo, el capitalismo se sintió exultante, triunfal. Todo parecía indicar que la economía planificada no llevaba a ningún lado y que el mercado se imponía como modelo único e inevitable. Coadyuvaba con esta visión la idea de democracias parlamentarias como más «civilizadas» y dando más respuestas a los problemas sociales que las «dictaduras» del proletariado de partido único. La misma población rumana, por ejemplo, se encargó de fusilar a Ceauscescu con la misma saña que lo hicieron anteriormente los italianos con Mussolini. La derrota del experimento socialista, al menos la presentada por la prensa capitalista, parecía total.

Fue tan grande el golpe –y en buena medida el golpe mediático que el capital supo implementar al respecto– que el discurso dominante inundó toda la discusión. La izquierda misma se quedó perpleja, sin argumentos. Parecía cierto que la historia nos dejaba sin respuesta. Pero la historia no había terminado. ¿Puede terminar acaso? ¿De dónde saldría esa monumental taradez?

El término «globalización» se adueñó de los espacios mediáticos y del ámbito académico, pasando a ser sinónimo de progreso, de proceso irreversible, de triunfo del capital sobre el «anticuado» comunismo que moría. Y nos lo hicieron creer. La siempre mal definida globalización pasó a ser el nuevo dios; según se nos dijo –Fukuyama fue uno de sus principales difusores– la misma traería desarrollo y prosperidad a todo el planeta. La historia había terminado (mejor dicho: el socialismo había terminado) y el término que lo expresaba con elegancia –por no decir con refinado sadismo– era globalización. No se podía estar contra ella.

Levantar los «viejos, anticuados, antidiluvianos» planteos del socialismo, del «defenestrado» marxismo, condenaba al ostracismo. Eran solo quimeras de nostálgicos trasnochados. O al menos ese fue el discurso dominante que buena parte de la izquierda terminó aceptando. A tal grado lo aceptó, que en muy buena medida esa izquierda fue cooptada por la ideología del posibilismo, de la resignación. De ahí que, ante tanto golpe recibido, algunos años después la aparición de izquierdaslight (encabezadas en muy buena medida por Hugo Chávez en Venezuela con la propuesta de un renovado socialismo del siglo XXI –nunca definido hasta el día de hoy–) encendieran tantas esperanzas.

En los noventa del pasado siglo el optimismo triunfalista del neoliberalismo en boga campeaba en mundo. Después de las fracasadas experiencias socialistas (bueno, habría que discutir más eso del «fracaso»), o mejor dicho, después de la presentación mediática que hacía el capitalismo victorioso de los acontecimientos que marcan estos años, no parecía quedar mucho espacio para las alternativas. Con fuerza irrefrenable, las políticas neoliberales barrieron el planeta. Según nos aseguraban sus mentores, por fuerza traerían la paz y la felicidad. Se quitaban así del medio, de un plumazo, los inconmensurables logros que habían traído todas esas experiencias socialistas, en cualquiera de sus expresiones: en la Rusia bolchevique, en la China de Mao Tse Tung, en la Cuba revolucionaria, en Vietnam, en la Nicaragua sandinista (cuando Daniel Ortega era comandante guerrillero y no empresario como es ahora). En todas esas experiencias, no hay que olvidarlo nunca, se terminó con el hambre, con la desnutrición crónica, con el analfabetismo, con la exclusión de los por siempre excluidos. En todas esas experiencias –¡no hay que olvidarlo jamás!– el poder popular fue un hecho, las mujeres mejoraron sustancialmente su condición de eternas oprimidas, no hubo niños de la calle, el deporte y la cultura pasaron a ser política de Estado y los logros científicos (premios Nobel a granel) brillaron rutilantes. Ningún país que fue intervenido con planes neoliberales (léase: capitalismo despiadado sin anestesia) logró algo de eso; por el contrario, en todos (¡en todos!, tanto del opulento Primer Mundo como entre los pobres del Sur) creció alarmantemente la pobreza, aunque hubiera supermercados abarrotados de productos del Tercer Mundo.

Pero hoy, dos décadas y media después de este grito de guerra proferido por Fukuyama y respaldado por el «No hay alternativas» de la Dama de Hierro Margaret Tatcher, la realidad nos muestra algo bastante distinto a paz y felicidad planetarias. El capitalismo creció, sin dudas, pero a condición de seguir generando más pobreza y devastando el planeta. La riqueza se reparte cada vez en forma más desigual, con lo que puede decirse que si algo creció, es la injusticia. Y las guerras no sólo no han desaparecido sino que pasaron a ser un elemento vital en la economía global; de hecho, en la dinámica de la principal potencia, Estados Unidos, es su verdadero motor, ocupando alrededor de un cuarto de todo su potencial y definiendo su estrategia política tanto interna como internacional. Pero aun peor: las estrategias bélicas siguen dominando el panorama político mundial, teniéndose la posibilidad de un enfrentamiento nuclear como una circunstancia real, lo que traería la peor tragedia para la humanidad. Por tanto la historia no había terminado. ¿Podemos quedarnos impasibles ante tamaña estupidez intelectual? ¿No debemos reaccionar ante esa fanforrenería académica y levantar nuestra voz? La historia sigue, y aunque la escriban los que ganan, ahí está devorando seres humanos, cambiando, transformándose continuamente, haciéndonos ver que junto a la «oficial» hay otra historia: la verdadera.

Después de unos primeros años de impactante conmoción, tanto el campo popular como el análisis objetivo de los hechos fueron saliendo del estado de shock, haciéndose evidente que este momento de euforia de los grandes capitales era un triunfo coyuntural, enorme sin dudas, pero solo eso: un triunfo puntual (una batalla) en una larga historia que sigue su curso. ¿Por qué iba a terminar la historia?

«Siéntate al lado del río a ver pasar el cadáver de tu enemigo», enseñó hace 2.500 años el sabio chino Sun Tzu en el Arte de la Guerra. Parece que este oriental entendió mejor el sentido de la historia que este moderno oriental americanizado, Fukuyama. La historia no termina.

Después de observar los desastres que ocasionó el retiro del Estado en la dinámica económica-social de tantos países siguiendo las recetas (impuestas, por supuesto) de los organismos financieros internacionales de Bretton Woods (FMI y Banco Mundial) en esta ola neoliberal absoluta, también hay gente pensante que reacciona. Este desastre –con éxodos imparables de inmigrantes desde el Sur hacia el Norte, con niveles de violencia creciente, con brotes desesperados de terrorismo– torna al mundo cada vez más problemático, más invivible. Y ahí aparece nuevamente Francis Fukuyama.

En realidad en el libro citado de 2004 no desdice radicalmente de lo dicho años atrás, pero lo matiza. Lo cual, en otros términos, no es sino expresión de una enorme inconsistencia intelectual. Un grito de guerra no es teoría. Y lo que años atrás se nos presentó como formulación seria y sesuda –que la historia había terminado– no pasa del nivel de pasquín barato de pueblito provinciano, mal redactado y mucho peor pensado. No hay en juego ningún concepto riguroso: sólo hay fanfarronería ideológica. Si luego Fukuyama debió apelar a esta revalorización del papel del Estado, ello es lisa y llanamente porque la historia le demostró la inconsistencia del show propagandístico que nos lanzó años atrás. Además, pone el acento en el Estado y no en las relaciones estructurales que el mismo expresa. El problema no está en el Estado, si debe ser fuerte o débil: el problema siguen siendo la lucha de clases, la estructura real de la sociedad, de la que el Estado es su expresión. ¿Acaso terminó la lucha de clases? Si así fuera, ¿por qué los centros de poder siguen almacenando armas y denostando al marxismo como su peor enemigo?

La historia no ha terminado, porque la matriz misma del ser humano es eso: la historia, el devenir, el fluir. Ser y tiempo (historia), dijo Heiddeger. «No podemos bañarnos dos veces en el mismo río», sentenció Heráclito de Efeso hace dos milenios y medio en la Grecia clásica. No se equivocaba: la historia pasa, fluye, no se detiene. El capitalismo –exultante, victorioso, lleno de glamour y de gloria en la actualidad, pero que hace agua por todas partes– es solo un momento de esa historia. Nada es eterno. ¡Sí hay alternativas!, habría que responder. En tanto haya injusticias habrá quien levante la voz y se oponga a ellas, aunque hoy día se amarre la protesta, se la criminalice y se la intente reemplazar por espejitos de colores. ¡Esa lucha interminable es la historia de nuestra especie!

Fuente: https://www.rebelion.org/noticia.php?id=215884

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Comienza la mayor fiesta de jóvenes de El Salvador

Centro América/El Salvador/27 Agosto 2016/Fuente: Prensa Latina

El presidente Salvador Sánchez Cerén inaugurará hoy la Feria Nacional de la Juventud (Juventour 2016), la mayor fiesta de los jóvenes salvadoreños.

En ese espacio, la diversidad de jóvenes de esta nación encuentra nuevas ofertas de trabajos y estudio, comparten experiencias, se acercan a la lectura, la música y reflexionan sobre los caminos a seguir, entre otras actividades.

La inauguración estará a cargo de Yeymi Muñoz, directora del Instituto Nacional de la Juventud (Injuve), los Ministerios de Educación, Trabajo y el de Gobernación y Desarrollo Territorial.

Juventour 2016 comenzará este día en el Centro Internacional de Ferias y Convenciones en esta capital y participarán jóvenes de todo el país.

En la edición del pasado año, el jefe de Estado ratificó el compromiso de su gobierno ‘de trabajar sin descanso para generar más empleo y oportunidades de superación para la juventud salvadoreña’.

‘En ustedes, la juventud salvadoreña, están depositados nuestros ideales y esperanzas de continuar este proceso de cambios en marcha para construir un país próspero, educado y seguro’, enfatizó.

Juventour es un amplio espacio de oportunidades y participación creado para ser un punto de encuentro entre jóvenes, actores y líderes de los diferentes sectores sociales, culturales, económicos y políticos.

Se ha venido desarrollando en el marco del Día Internacional de la Juventud, durante seis años consecutivos, desde el 2010.

Su objetivo es generar un espacio de encuentro, convivencia, intercambio y participación que articule la oferta pública y privada de servicios y oportunidades dirigidas a ese sector poblacional en cumplimiento de la Ley General de Juventud.

Fuente: http://www.prensa-latina.cu/index.php?o=rn&id=22173&SEO=comienza-la-mayor-fiesta-de-jovenes-de-el-salvador
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Nicaragua: Jornada de reforestación en colegio de Ometepe

Centroamérica/Nicaragua/26 de Agosto de 2016/Autor: Ariel Ortiz/Fuente: TN8 Tv

El Movimiento Ambientalista Guardabarranco junto a MARENA, Juventud Sandinista, profesores y alumnos del colegio Juan Roberto Smith participaron en la jornada de reforestación “Yo Adopto Un Árbol Por Amor A Nicaragua“, en donde se plantaron más de 100 árboles de diferentes especies.

Estos chavalos apuestan a ver una Nicaragua más verde y por supuesto una isla de Ometepe más verde y atractiva turísticamente hablando, pues los extranjeros que visitan este bello y paradisiaco lugar vienen atraídos por los bellos e impresionantes paisajes que ofrece la isla.

  • Realizan planes de reforestación en toda Nicaragua

Según jóvenes de este movimiento ambientalista próximamente se estarán realizando visitas a los distintos centros educativos ometepinos con el fin de incentivar a los estudiantes a cuidar y adoptar un arbolito por amor a Nicaragua.

Entre las especies de árboles que se plantaron destaca el cedro real, laurel de la india, madroño, medero entre otras.

Después de la ardua jornada de reforestación que se llevó a cabo en el centro educativo ubicado en el municipio de Moyogalpa, se llevó a cabo un momento de intercambio entre los jóvenes participantes en donde se concientizó y capacitó sobre temas ambientales.

Cabe mencionar que la campaña nacional “Yo Adopto Un Árbol Por Amor A Nicaragua” es una iniciativa del buen Gobierno del comandante Daniel Ortega a través del Movimiento Ambientalista Guardabarranco, quienes con el apoyo de diversas instituciones buscan rescatar y preservar nuestros bosques nicaragüenses a través de estas masivas jornadas de reforestación en la que personalidades importantes del país ya han puesto su granito de arena adoptando su arbolito.

Fuente: http://www.tn8.tv/cronica-tn8/345657-jornada-reforestacion-colegio-ometepe/
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Análisis de los marcos jurídicos en materia de alimentación escolar: El Salvador, Guatemala, Honduras y Nicaragua

Centroamérica/26 de Agosto de 2016/Fuente: FAO

Fecha de publicación: 2016
Editor: FAO
Páginas: 80 p.
Número de trabajo: I5948
País: El Salvador; Guatemala; Honduras; Nicaragua; Americas
Agrovoc:Nutrición; Escuelas; legal frameworks; Derecho a la alimentación; Derecho internacional;
Autor: Cruz, L.; González, J. U.
Resumen:

Partiendo del presupuesto que la alimentación escolar vincula una multiplicidad de ámbitos normativos que no requieren necesariamente estar regulados en un único instrumento jurídico, el presente estudio considera deseable la adopción de una legislación que reconozca el derecho de los niños, niñas y adolescentes al acceso a los alimentos en cantidad y calidad adecuada en el ámbito escolar. Para el análisis de los marcos jurídicos en materia de alimentación escolar en El Salvador, Guatemala, Honduras y Nicaragua (países del CA-4), este estudio ha identificado una serie de objetivos regulatorios cuya normativa se considera necesaria para poder contar con un marco jurídico completo en materia de alimentación escolar. Resalta la necesidad de regular todos los ámbitos jurídicos de relevancia para la adecuada implementación de estos programas y de garantizar la coherencia entre las diferentes normas que regulan la materia.

Fuente: http://www.fao.org/publications/card/es/c/7e9902cf-c385-444d-8fbd-58e75fb944e7/

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