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Querellas y disputas en la educación pública

Por Pablo Imen.

Hace casi 90 años, Aníbal Ponce escribió un texto titulado “Educación y lucha de clases” en el cual denunciaba aspectos reproductivos de los sistemas educativos en el marco del capitalismo. Frente a corrientes que defendían un educacionismo ingenuo, Ponce demostraba cómo históricamente se fue estructurando un modelo educativo relativamente funcional a las necesidades de perpetuación del orden dominante. La pretensión de que la educación iba a resolver todos los males sociales ignoraba que esta práctica social e histórica –la educación- era parte de la vida colectiva organizada dentro del bloque histórico capitalista. Es decir, la educación –y sobre todo la educación sistemática- era la expresión de unas relaciones de fuerza y de unas tendencias dominantes. Pero también lugar de resistencias, contratendencias y conflictos. Así nos proponemos leer la política educativa nacional que es sede de gigantescas luchas entre proyectos y sujetos. Las luchas no se libran sólo en la Argentina, desde luego, sino que atraviesan la región y el mundo. Nuestro país no es una burbuja dentro de un orden global que sufre profundas convulsiones. El planeta tramita un tránsito brumoso hacia otras formas de organización de la especie.

En suma, este presente oscuro de la humanidad se debate entre alternativas civilizatorias mientras el neoliberalismo muestra señales de agotamiento apurando una crisis múltiple: ecológica, productiva, social, cultural, política, institucional y militar. Nada escapa a la configuración de un modo de reproducción de la vida cada vez más insostenible, inviable e inadmisible. En este marco, las élites dominantes no ahorran ningún recurso para perpetuar una cultura de la injusticia, la desigualdad y la muerte.

Aquí la propia educación –las propuestas político-educativas, los modelos pedagógicos, la esfera de la educación pública- resulta objeto de la acción de las élites. El campo de la educación pública es vislumbrado como un terreno fértil para la ampliación de las oportunidades de negocios y también (esto sí no es nuevo) para la construcción de hegemonía neoliberal, neoconservadora y neocolonial.

El gobierno de Cambiemos no es, pues, sino una expresión nacional de una tendencia planetaria que vive una crisis orgánica. La política educativa de Macri –según desplegamos en columnas previas– expresa casi sin contradicciones esta perspectiva tecnocrática, mercantilista y autoritaria. Por supuesto que no lo hace en un vacío histórico sino en un sistema educativo con una robusta tradición de educación pública y con sindicatos docentes aguerridos. Tales circunstancias y sujetos hacen del escenario un agudo y creciente lugar de conflicto.

Sobre el proyecto educativo de Cambiemos

Las tendencias neoliberales desplegadas en las últimas décadas se propusieron reconfigurar radicalmente las políticas educativas tradicionales (de signo liberal democrático)  así como las alternativas de inspiración emancipadora.

La idea promovida sobre “calidad educativa” se asocia linealmente con el logro de buenos resultados de operativos estandarizados. Esta “pedagogía de la respuesta correcta” supone una noción tecnocrática de educación ligada con la medición y rankeo de rendimientos en competencias con las cartas marcadas. Es en los países centrales donde se diseñan las pruebas que serán aplicadas de manera uniforme en todas las latitudes planetarias. Supone no sólo la definición de lo que los y las educandas deben aprender sino que apuntan al control exhaustivo del proceso de enseñar, enajenando la relación pedagógica y alejándola de intereses, necesidades y requerimientos de las comunidades educativas.

Mientras se intenta imponer un modelo pedagógico tecnocrático se acompañan tales propuestas de mecanismos de mercantilización educativa. Son al menos tres los caminos para abrir paso a una concepción privatizada de educación.  La primera es la apertura a una serie de actividades históricamente específicas de los sistemas educativos a empresas especializadas. Así ocurre con  la industria editorial, con las empresas que diseñan instrumentos de “medición de la calidad”, con otras que proveen tecnología o implementan oportunos cursos de formación para fortalecer una pedagogía de la respuesta correcta. Fundaciones, Organizaciones No Gubernamentales o empresas privadas constituyen prestadores de nuevas áreas abiertas generosamente al lucro.

Una segunda vía de privatización es la orientación a la formación o bien de “emprendedores” –capitalistas capaces de autogenerar sus propias alternativas de supervivencia- o bien de “sujetos empleables” con las competencias que exigen las empresas capitalistas. Desde el punto de vista de los resultados se busca producir un sujeto dócil, productivo, individualista y competitivo adecuado a la lógica y dinámica de la economía dominante. El discurso oficial del gobierno argentino ha sido en este punto consistente. Lo fue cuando el ex ministro Bullrich se plantó ante un auditorio de empresarios y declaró que él se paraba allí como gerente de recursos humanos. El hecho complementario de que el funcionariado del Ministerio difunda la categoría de “emprendizaje” evidencia toda una definición cultural, ideológica y pedagógica del sentido último de su política educativa.

Una tercera orientación empresarial tiene que ver con los documentos que inducen a las instituciones escolares a adoptar unos criterios y modos de funcionamiento análogos a las empresas.

No es tan solo un modelo tecnocrático y mercantil, sino también autoritario que sólo puede imponerse por la violencia simbólica o -lisa y llanamente- física. No puede esperarse algo distinto de un modelo que considera a lxs docentes verdaderos “enemigos internos” a quienes se les acusa de ser conservadores, resistentes al cambio e ineficientes. Esta retórica tiene una contraparte pedagógica clara: se trata de que asuman un papel de meros ejecutores de un paquete pedagógico elaborado por expertos, traducidos por editoriales y evaluados por el Ministerio (o una institución evaluadora privada). Y tiene un complemento de modelo laboral fundado sobre la precarización, la enajenación del trabajo, la amenaza permanente y la competencia como relación predominante entre estudiantes, entre docentes y entre instituciones educativas.

Las resistencias

El proyecto político educativo que estamos analizando tiene puntos de contacto con la política educativa desplegada en la década del 90. No es exactamente igual pero la direccionalidad apunta en un mismo sentido tecnocrático, mercantilista y autoritario.

En estos dos años de gobierno de Cambiemos, algunas declaraciones oficiales o de campaña parecían tender algunos puentes de convergencia con la construcción de los últimos 12 años. La declaración de Purmamarca de febrero de 2016 reconoce  “la unánime voluntad de construir sobre lo construido a lo largo de estos años, en pos de concretar los desafíos pendientes…”

En todo caso, declaraciones y acciones concretas avanzaron en el desmantelamiento de muchas de las creaciones del período previo.

Pero las imposiciones de Cambiemos se topan con distintos obstáculos adicionales. En primer lugar, una muy fuerte tradición de educación pública y de Estado docente. La herencia sarmientina –con sus alcances y sus límites- ha sido una barrera eficaz para el avance de objetivos del neoliberalismo educativo.

De modo complementario, la configuración de una estructura secular muy estable hace de las instituciones escolares ámbitos que sólo pueden cambiar de manera prolongada en el tiempo y con el concurso de las comunidades educativas. El ensayo de reingeniería -negando en bloque lo existente-  y los tiempos largos del cambio de estructuras, culturas y subjetividades es otro problema para los entusiastas abanderados de Cambiemos.

Por su lado, hay actores –muy particularmente los sindicatos docentes de la CTERA- que han defendido un proyecto político educativo alineado con la construcción del proyecto continental de Patria Grande, revitalizado en toda la región a partir del triunfo electoral de Hugo Chávez Frías. La creación en 2011 del Movimiento Pedagógico Latinaomericano es una expresión orgánica de las apuestas de amplios colectivos docentes para refundar un proyecto político-educativo y un modelo pedagógico propio, de cuño libertario y sustancialmente democrático.

Acción y reacción: educación y lucha de clases

El gobierno avanzó en los últimos dos años en procesos de reducción y subejecución presupuestaria, de ataque a los sindicatos docentes, de estigmatización de sus dirigentes más reconocidos, de desmantelamiento de los equipos ministeriales, de introducción de ONGs en prestación de distintos segmentos de la vida institucional del sistema educativo, de promoción de empresarios educativos a responsabilidades de gestión ministerial, de empeoramiento de las condiciones laborales docentes y de descalificación de la educación pública, sus mejores tradiciones y sus actores más comprometidos con una educación emancipadora.

Lo que el propio Bullrich definió como “una campaña del desierto, pero educativa” se viene corporizando en medidas que amenazan con efectos devastadores.

El 17 de enero se publicó el decreto 52 del PEN eliminando las paritarias nacionales y disminuyendo la representación de la CTERA – la confederación más representativa del mapa sindical docente- a los fines de debilitar su capacidad de presión frente al Estado.

No fue la única medida: la gobernadora Vidal de la provincia de Buenos Aires habilitó un link donde invitaba a los afiliados a SUTEBA –de manera directa y excluyente- a abandonar su pertenencia al sindicato. No fue la única acción contra esa organización y sus principales dirigentes.

Antes de eso, Vidal había sostenido una política de tensión y presión permanentes contra las organizaciones gremiales de la provincia de Buenos Aires: en 2016 la gobernadora descontó días de paro (que la justicia obligó a devolver) y en la paritaria de 2017 intentó imponer un reconocimiento económico a quienes no participaron de las medidas de fuerza.

En abril de 2017 el Gobierno nacional reprimió con gases, golpes y detenciones el intento de colocar una Escuela de la CTERA en la Plaza de los Dos Congresos.

Ese año se desató una furiosa campaña oficial y mediática contra Roberto Baradel, secretario general de SUTEBA. En mayo hubo elecciones en las cuales fue ratificado por más del 70% de las y los docentes para decepción de las espadas del fundamentalismo antisindical de Cambiemos. En esos días recibió amenazas de muerte, él y su familia. No fue la última vez que ocurrió. En enero de 2018 recibió un nuevo y brutal mensaje: “Te avisamos que no te metas más con el gobierno. Ahora vamos por vos y tu sindicato. Pudiste ser parte de todo esto, pero decidiste ser el enemigo, ahora te vamos a hacer desaparecer (…) Controlamos la ciudad, la provincia y el país, controlamos jueces y legisladores, las fuerzas de seguridad y las leyes, intendentes y gobernadores, jueces y medios, tenemos el apoyo de los más poderosos del país y controlamos la opinión pública”.

La sumatoria de hechos parece converger en una acción consistente y coaligada del gobierno, factores del poder mediático y judicial, así como oscuros residuos del aparato represivo ahora revitalizado
contra los sindicatos.

Los y las trabajadoras de la educación han sido un blanco predilecto de este proyecto. En primer lugar, por una inconfesable tentación de reducir y reconfigurar el espacio de lo público y, dentro de tales esfuerzos, avanzar en la mercantilización educativa fue, es y será para ellos un objetivo de primer orden.

En segundo término, porque el proyecto necesita –para viabilizarse- disciplinar a los colectivos laborales. Los sindicatos docentes, además de tener la primera paritaria testigo del año, se han caracterizado por altas dosis de combatividad y coherencia. Las amenazas de carpetazos judiciales carecen aquí de todo margen de eficacia.

Las organizaciones docentes no se han dejado amilanar. Respondieron con una doble agenda. Por un lado, una agenda defensiva a través de paros, masivas movilizaciones, la creación de la Escuela Itinerante. Pero a la par sostuvieron una agenda ofensiva, en las múltiples acciones del Movimiento Pedagógico Latinoamericano: producciones, publicaciones, espacios de formación, círculos pedagógicos expediciones pedagógicas, seminarios, jornadas, congresos constituyen algunos de los múltiples ejemplos de estas iniciativas.

La complejidad de la lucha no puede ser obviada. Por un lado, la derecha gobernante ha logrado instalar un cierto común consistente con el ideario tecnocrático o con la idea de formar para el empleo.

A sus planes más radicales de transformación mercantil del orden educativo se le opone la tradición escolar liberal que hizo del Estado un actor garante del derecho a la educación. El fantasma sarmientino se erige como un obstáculo a los planes neoliberales. Pero esa educación no fue plenamente democrática: tuvo a la vez componentes clasistas, patriarcales y racistas.

Frente a esas configuraciones una tercera corriente –preocupada por construir una pedagogía emancipadora- debe crear una alternativa pedagógica emancipadora que emerja desde las más potentes tradiciones acumuladas así como desde las prácticas actuales experimentadas en la escuela pública y los movimientos sociales.

En este mapa complejo, nadie tiene el éxito asegurado. Sin embargo, es posible aventurar los límites históricos, sociales y culturales del modelo educativo de Cambiemos: el neoliberalismo no puede prosperar sin apurar el fin de la Humanidad como proyecto colectivo.

Fuente del artículo: http://www.iade.org.ar/noticias/querellas-y-disputas-en-la-educacion-publica

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Vientres de alquiler: Una explotación de la mujer

Por: Lidia Falcón

A finales de enero de 2018, la Izquierda Unida celebró unas jornadas sobre violencia contra la mujer que abarcaron, desde la tribuna con las más famosas expertas en el tema, todas las violencias que sufren las mujeres desde los más remotos tiempos. Ciertamente en siglos pasados esa violencia era más descarnada, pública y habitual, sobre todo comparando lo que sucede en la actualidad en el continente europeo donde ha avanzado gracias a la lucha incansable del Movimiento Feminista. Sobre esto investigué en Mujer y Sociedad hace 50 años.

Pero en la actualidad, valiéndose de los avances científicos y tecnológicos, el Capital ha logrado someter a las mujeres pobres a una nueva explotación: alquilar con costes reducidos la capacidad reproductora de las mujeres. Con la inestimable ayuda del Patriarcado está sometiendo a miles de jóvenes a las prácticas de hormonación, implantación de embriones, embarazos, partos y extracción del recién nacido, para entregarlo a aquellos individuos que puedan pagar por ello. Como si de la fabricación de zapatos se tratase.

Y como es habitual, el Capital y el Patriarcado han elaborado una astuta propaganda para explicar y defender la legitimidad de esta nueva forma de esclavitud. Mediante los y las voceras que siempre se alinean con el poder, difunde sus argumentos que pervierten y falsean los más grandes valores que la humanidad ha logrado incorporar a sus Constituciones y legislaciones, tras largas y sangrientas luchas contra ese mismo poder que ahora pretende someterla: el derecho, la libertad y la solidaridad.

Derecho: La nueva propaganda que pretende legalizar los vientres de alquiler, arguye que todas las personas tienen derecho a tener hijos, retorciendo precisamente uno de los grandes avances conquistados por el feminismo: el derecho de las mujeres a controlar la natalidad e interrumpir un embarazo no deseado. Porque el derecho a ser padres no está reconocido en ningún cuerpo legislativo del mundo. Sería una aberración, ya que de no poder lograrse por medios naturales en caso de infertilidad, daría lugar a la explotación de mujeres, de grado o por fuerza para fabricar esos bebés deseados. Precisamente lo que se ha logrado con la infame industria de los vientres de alquiler.

Pero los derechos que regulan la vida de los seres humanos son demasiado trascendentales, convierten la historia natural y animal que ha regido nuestra evolución durante milenios en la historia social, como decía Marx, para que sean manipulados y degradados en esta transformación frankesteiana que ha inventado el Capital. A las clases sometidas les han costado siglos de luchas, rebeliones, sublevaciones y revoluciones que las clases dominantes aceptaran los derechos universales como una consideración ineludible e intransferible de la condición humana. Desde que se firmó la Declaración de Derechos Humanos de la ONU, de 1948, y que se aprobara por las 56 naciones constituidas entonces en la Organización internacional costó varios siglos de guerras que ocasionaron terribles genocidios y desastres en varios continentes, “no se puede someter a ninguna persona a tortura, ni penas o tratos crueles, inhumanos o degradantes”. Que es precisamente lo que sufren las mujeres sometidas a la fertilización y fecundación, con expoliación del niño.

Frente al supuesto derecho de los compradores de bebés, están los derechos de las cobayas humanas sometidas a estos experimentos inaceptables. Las mujeres convertidas en probetas, en máquinas de procrear, como en una distopía futura al estilo de El Cuento de la Criada de Margaret Atkwood.

Con una característica añadida. En un planeta en el que hay millones de niños huérfanos y abandonados, esos padres y madres tan deseosos de dar amor y cuidados no quieren adoptarlos porque se trata de que sus descendientes mantengan su código genético lo que supone, una vez más, el triunfo del supremacismo racial.

No podemos aceptar que existe un derecho a ser padres, como no podemos aceptar que existe un derecho a vender trozos del cuerpo, a torturar a otras mujeres, a disponer de su capacidad reproductora, a expoliarle los hijos, ni aún con su consentimiento. Porque ese consentimiento, obtenido mediante la presión económica no es libre. De la misma manera que no se permite la venta de órganos aún con la aceptación del vendedor, porque nuestro nivel de ética social nos lo impide,  no existe el derecho a aprovecharse de la facultad reproductora de otras mujeres por dinero.

Libertad. En ese discurso, que ahora se llama relato por la acepción de cuento que tiene este término, del Capital se apela a la libertad de la mujer que acepta la transacción. En consecuencia, las mafias que organizan las agencias de venta de niños y sus voceras, están reclamando la legalización de los vientres de alquiler siempre que sea con el consentimiento de la mujer. Ya conocemos ese mismo argumento para legalizar la prostitución. Pero también la libertad es un hermoso vocablo y un derecho imprescriptible, y para poder disfrutarla las clases explotadas tuvieron que librar miles de luchas y decenas de revoluciones, en las que empeñaron su vida, contra las clases dominantes, de modo que ahora se utilice para esclavizar a los pobres de siempre, mayormente mujeres, por los mismos depredadores de siempre.

Como en los Diez Mandamientos, hay que prohibir se que utilice el término de libertad en vano, sobre todo por aquellos que precisamente estrangulan la libertad de las que dicen defender. La libertad es demasiado trascendental, demasiado preciosa, demasiado definitoria de la condición humana para degenerarla y banalizarla asegurando que las mujeres que se prestan a ser inseminadas y fecundadas como vacas están utilizando su libertad. No hay nada más esclavizador que la pobreza, y ninguna de las decisiones que los seres humanos toman obligados por ella son libres.

Y tampoco, como en el sensiblero caso, que los y las defensoras de la legalización de los vientres de alquiler siempre utilizan, de la mujer estéril que le pide el favor a su hermana de que geste el embrión escogido, nunca se puede legislar ad hominem porque la legislación, y en eso consiste su grandeza, no se aprueba por los ciudadanos para beneficiar a unas personas escogidas sino que es general y universal para proteger a las personas necesitadas y a las clases desposeídas.

Solidaridad. Utilizando el hermoso término de solidaridad, la fraternidad de la enseña de la Revolución Francesa, esos difusores del agit-prop capitalista están taimadamente apelando a la abnegación femenina, cuya característica es el deseo de sacrificio y entrega a los que ama. Valor femenino por excelencia, cuya adscripción ha servido al patriarcado para exigir sacrificios a las mujeres que los hombres nunca están dispuestos a realizar. Como vemos no se oye que se realicen transplantes de testículos de un hermano a otro que sea estéril.

Resulta patético escuchar a mujeres defender la generosidad que se le atribuye a otra para dejarse fecundar y embarazar por entregarle un bebé recién fabricado a su hermana o a su amiga, cuando esas abogadas de la abnegación y la generosidad nunca estarían dispuestas a hacer lo mismo.

Porque en realidad, esa apelación a la solidaridad, que mejor estaría utilizada en defender buenas causas, es una excusa, una mistificación para engañar a las gentes tontas y mezquinas que se dejan embaucar con argumentaciones incluso infames como el racismo y el nazismo.  Sobre todo cuando se apela a las emociones con argumentaciones sensibleras siempre encaminadas a defender los privilegios de los poderosos contra los derechos y la dignidad de los desposeídos. La prueba es que esos ansiosos personajes por ser padres y madres nunca han protagonizado ni organizado ni encabezado manifestaciones ni asociaciones ni reclamaciones para que los trámites legales hagan más fácil y asequible la adopción.

Se trata de organizar un mundo de explotaciones legales, de humillación y utilización del cuerpo de las mujeres, con el beneplácito de las masas adoctrinadas por esa filosofía del engaño que el poder elabora muy astuta y eficazmente, hasta convencer a quienes se creen defendiendo derechos, libertades y fraternidades, cuando son los cómplices necesarios de un futuro distópico en que los poderosos poseerán el cuerpo y el alma de los desposeídos. Sobre todo sin son mujeres.

Fuente artículo: http://blogs.publico.es/lidia-falcon/2018/02/02/vientres-de-alquiler-una-explotacion-de-la-mujer/

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La formación obligatoria de los padres en el colegio

España / 11 de febrero de 2018 / Autor: Daniel Poyatos Soguero / Fuente: HuffPost

¿Debe ser obligatorio un curso de formación para ser padre o madre? Esta pregunta de índole hiperbólica, e incluso humorística, podríamos reformularla y ganar en realismo para referirnos a la educación que están recibiendo nuestros pequeños. ¿Debe ser obligatoria la formación de los padres dentro del colegio?

Sirva de posición preliminar la contraria a esa corriente que separa casa y escuela. No coincido con quien critica y discute las malas prácticas de las familias. Pienso que se deben a la inconsciente y deficiente formación de los padres para atajar los problemas derivados de la educación de sus hijos. Apoyo a los padres y entiendo las dificultades sociales, laborales, económicas y culturales que tienen que afrontar. Por ello, es necesario echar una mano. ¿Quién mejor que los profesores y educadores en general para prestarla?

El utópico cambio educativo

Frente a décadas de inmovilismo, las circunstancias actuales propician un cambio en la pedagogía dentro de las escuelas. La mutación educativa está en marcha. A ritmo lento, eso sí. Cada vez son más los maestros que innovan. Hito beneficiado por los avances tecnológicos, que permiten compartir y viralizar en un clic las buenas experiencias educativas.

Sin embargo, este cambio educativo es utópico. No se podrá alcanzar nunca sin las familias. Ellas son quienes pasan más tiempo juntas. Son el ejemplo a seguir para los niños. Los maestros podemos inspirar. Guiar. Transmitir. No hacer magia.

De nada sirve que motivemos a los alumnos a esforzarse si sus padres no se esfuerzan. Que insistamos en aprender cultura si sus padres la desprecian. Que intentemos que lean si sus padres no cogen un libro.

Generalmente, de nada sirve que enseñemos persistencia a los alumnos si sus padres no son persistentes. Que aprendamos a solucionar conflictos si sus padres lo arreglan a gritos o golpes. Que les motivemos a esforzarse si sus padres no se esfuerzan. Que insistamos en aprender cultura si sus padres la desprecian. Que intentemos que lean si sus padres no cogen un libro. Que alertemos de los riesgos digitales si sus padres usan el móvil para entretenerlos. Que trabajemos valores si sus padres los consideran un lujo innecesario. Que respetemos normas si en su casa no existen.

O de nada sirve que les enseñemos Matemáticas, Ciencias o Lengua si los niños no han sido estimulados previamente.

El ejemplo de la estimulación y sobreestimulación

Una metáfora. El niño es como una semilla. Si proveemos las condiciones necesarias, germinará. Crecerá. Florecerá. La estimulación cerebral en los primeros años de vida, y la consiguiente formación de circuitos neuronales, es la base para el desarrollo integral del ser humano. Es el agua, la luz y la tierra para la planta. Experiencias y juegos sensoriales, motores o didácticos son ejemplos de estimulación temprana.

Siempre en su justa medida. Sin caer en la sobreestimulación. Igual que no podemos regar en exceso una planta. Se dan casos de padres que sobreestimulan con desmesurada carga académica. Y repercuten de forma negativa en el desarrollo social y personal de sus hijos.

La exigua estimulación o la sobreestimulación representan errores clásicos. Son ejemplos de recomendaciones sencillas que podemos enseñar a los padres.

La formación para padres no es una novedad. Lo que sí sería original sería su asistencia y participación obligatorias

¿Cómo formarles?

La colaboración entre escuela y familias ha resultado, en la mayoría de casos, insatisfactoria e insuficiente.

Es por ello que la propuesta de realización de cursos o talleres para padres en el colegio no es descabellada. Una formación para padres. Donde enseñemos a enseñar. Educar para educar. Nutrir de recomendaciones, herramientas y técnicas básicas y específicas. Muchos las aprovecharán.

No es una novedad. Lo que sí sería original sería su asistencia y participación obligatorias. Siempre amparadas por las administraciones, que deberán atender y facilitar la conciliación familiar y laboral de padres y docentes.

Los profesores debemos pausar nuestra mirada crítica hacia los padres. Unir casa y escuela. Derribar paredes. Mostrar comprensión. Porque podrían haber sido víctimas de un tipo de sociedad que llevamos años construyendo.

Vaticino que sólo sería necesario llevarlo a cabo unas cuantas generaciones. Hasta que encontremos la senda para la buena educación. Que dejará de ser utópica.

Fuente del Artículo:

http://www.huffingtonpost.es/daniel-poyatos-soguero/la-formacion-obligatoria-de-los-padres-en-el-colegio_a_23345992/

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Hablemos de educación e Innovación

Perú / 11 de febrero de 2018 / Autor: Andy García Peña / Fuente: Gestión

Hablemos de innovación en educación

Hoy el modelo educativo tradicional requiere un cambio, requiere enfocarse en innovación, porque hoy el mundo grita ya desde hace muchos años por un cambio, sin embargo el cambio aún es limitado a algunas instituciones (en su mayoría privadas en Perú) porque aún predomina un modelo educativo diseñado centrado en el docente, cuando lo que necesita el mundo hoy, un mundo que está cambiando a una velocidad cada vez mayor, es innovar y migrar hacia un modelo centrado en el estudiante.

De “qué enseño hacia a quién estoy enseñando”: motivando y comprendiendo al estudiante

Se debe trabajar en cuidar la motivación que tiene todo ser humano al nacer: la curiosidad, que luego alimenta a la imaginación, que a su vez alimenta a la creatividad y esta a la innovación.

Este es el reto que hoy tiene el sistema educativo para resolver un problema social tan importante, porque el modelo tradicional ya no logra motivar al estudiante para que “aprenda”, sino que se ha enfocado en su mayoría en el resultado, en la nota.

Temas muy diversos que se vienen proponiendo para innovar, pero que hasta ahora poco se ha hecho para incluirlo dentro de las instituciones educativas, como por ejemplo las neurociencias en la educación nos indica la alta importancia de tener en cuenta 3 factores como son la atención, emoción y recordación, o temas como son las inteligencias múltiples (Gardner) en donde no puedes medir a todos con la misma regla, en un mundo que ha dado demasiada importancia a teorías, a las matemáticas, a la parte académica dejando de lado otras áreas tan importantes para el ser humano y para la sociedad. La lista es inmensa, y por eso la preocupación es mayor ya que habiendo tanto por experimentar en el sistema educativo, poco se ha hace para cambiar.

Por eso un banco peruano dedicado a las micro finanzas hace una pregunta   ¿De qué sirve un 20 a una gran memoria? Es una de las frases que mencionan en su comercial

“De útiles escolares a escolares útiles”.

design thinking en educacion

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Aquí puedes ver el comercial completo de “escolares útiles”.

De un modelo educativo tradicional diseñado por adultos, diseñado centrado en el profesor hacia un modelo centrado en el estudiante.

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¿Eres docente, profesor, educador  o enseñas en una institución educativa?

Entonces la innovación puede empezar contigo, porque urge cambiar el modelo educativo, y es necesario crear un movimiento de profesores con vocación, que busquen nuevas formas para poder motivar al estudiante, para instalar un modelo centrado en el estudiante.

¿Cómo hacerlo?

Aquí es donde aparece la metodología que está revolucionando los negocios: Design Thinking el cual se está aplicando a nivel local e internacional en diferentes rubros como son: educación, retail, recursos humanos, marketing, salud, arquitectura, sistemas, entre otros.

design thinking taller peru

¿En qué consiste?

Los pasos pueden varias según la escuela que lo enseñe, pero todos tiene la misma base: Empatizar, Definir, Idear, Prototipar, y Evaluar.

Dentro de estos 5 pasos, podemos resaltar que la empatía es la base de esta metodología, para ponerse en los zapatos, en las medias del usuario (estudiante) y salir a caminar por donde usualmente lo hace el usuario para comprender desde ese punto de vista, que difiere muchas veces de nuestro punto de vista.

Aquí puedes ver un video del por qué aplicar Design Thinking en Educación

¿En qué parte se puede aplicar?

Su aplicación en educación es variada, y algunos ejemplos de su aplicación son: La currícula, espacios, procesos & herramientas, y sistemas.

design thinking para docentes

Fuente: ideo

¿Quieres aprender más de Design Thinking aplicado en educación?

Te invito a revisar la información de mi próximo taller presencial en Lima – Perú ingresando a http://bit.ly/acciondt   o también en www.andygarcia.pe  y si no estás en Lima Metropolitana, te invito a participar en mi próximo curso on line de Design Thinking y Transformación Digital ingresando a http://bit.ly/cursoonlinedt

¿Deseas seguir conversando en redes sociales? Te invito entonces a conectar: vía linkedin: http://pe.linkedin.com/in/andygarciap  vía twitter http://www.twitter.com/andygarciape o vía facebook http://www.facebook.com/andygarcia.peru y si deseas contactarme puedes escribirme a director@neuropista.com –

Whatsapp +51 940742116

Material relacionado:

1.- Las escuelas matan la creatividad

1.- “Juicio a la educación actual”

2.- “Un crimen llamado educación ” – Jurgen Klaric

Fuente del Artículo:

https://gestion.pe/blog/innovar-o-ser-cambiado/2018/01/hablemos-de-educacion-e-innovacion.html

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Aprendizaje para todos

Venezuela / 11 de febrero de 2018 / Autor: Paulino Betancourt Figueroa / Fuente: Efecto Cocuyo

El acceso a la educación está consagrado en la Declaración Universal de los Derechos Humanos y en la Convención de las Naciones Unidas sobre los Derechos del Niño, siendo también una inversión en el desarrollo estratégico para las naciones. De allí la importancia de nuestro bachillerato que es parte esencial del sistema educativo nacional, así como de la estructura económica y social del país, donde millones de jóvenes estudiantes se forman para tener éxito en la vida.

Sin embargo en la actualidad enfrentan una perspectiva de pérdida de oportunidades para insertarse en el sistema universitario y en el mercado laboral, debido a que nuestras escuelas primarias y secundarias están fallando en educarlos. Al advertir sobre esta “crisis de aprendizaje” en la educación, podemos decir que la escolarización sin aprendizaje implica desaprovechar una oportunidad de desarrollo, siendo además una gran injusticia para los niños y jóvenes venezolanos. Por lo tanto, hoy más que en otros tiempos necesita ser transformado en beneficio de nuestra juventud.

En el Informe sobre el Desarrollo Mundial 2018: Hacer realidad la promesa de la educación al servicio del desarrollo, se sostiene que sin el aprendizaje, la educación no cumplirá su promesa de eliminar la pobreza extrema y crear oportunidades y prosperidad compartidas para todos. Incluso después de varios años en la escuela, millones de niños no pueden leer, escribir o hacer cálculos matemáticos básicos. Esta crisis de aprendizaje está ampliando las brechas sociales en lugar de reducirlas. Los jóvenes estudiantes que ya están en desventaja debido a la pobreza, el género o la discapacidad llegan a la adultez temprana sin siquiera las habilidades más básicas para la vida.

“Esta crisis de aprendizaje es una crisis moral y económica”, tal como lo indica Jim Yong Kim. “Cuando se imparte bien, la educación promete empleo a los jóvenes, mejores ingresos, buena salud y una vida sin pobreza. Para las comunidades, la educación estimula la innovación, fortalece las instituciones y fomenta la cohesión social”. El informe recomienda medidas políticas concretas para ayudar a países en desarrollo como el nuestro a resolver esta grave crisis de aprendizaje, recabando evidencia de lo que funciona para orientar la toma de decisiones educativas y promover un movimiento social fuerte que impulse cambios efectivos en la educación, fomentando el “aprendizaje para todos”.

Según el informe de seguimiento de la educación en el mundo, elaborado por la Organización de Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO), cuando recientemente se les pidió a estudiantes africanos de tercer grado que leyeran una oración, tres cuartas partes no entendieron lo que decía. En la India rural, casi tres cuartas partes de los estudiantes de 3er. grado no pudieron resolver una resta d6e dos dígitos como “46 -17” y al llegar al 5to. grado, la mitad aún no podía hacerlo. El documento advierte que América Latina y el Caribe enfrentan un retraso de 65 años con respecto a lo establecido para el cumplimiento de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS), para garantizar la universalización de la educación básica y media superior. Mientras que Venezuela enfrentaría un rezago de 70 años en el cumplimiento de los ODS de mantenerse las tendencias actuales.

El informe señala que cuando los países y sus líderes hacen del “aprendizaje para todos” una prioridad nacional, los estándares de educación pueden mejorar dramáticamente. Por ejemplo, un país como Corea del Sur, devastado por la guerra, con tasas de alfabetización muy bajas en la década de los 50, alcanzó una educación de alta calidad hasta la escuela secundaria en 1995 y sus jóvenes se desempeñaron al más alto nivel en evaluaciones internacionales de aprendizaje. Los resultados de 2012 de Vietnam de un examen para estudiantes de secundaria en matemáticas, ciencias y lectura llamado PISA, mostraron que sus alumnos de 15 años se desempeñaban al mismo nivel que los de Alemania, a pesar de que Vietnam es un país mucho más pobre.

En definitiva, la propuesta de una estrategia educativa debería ser la siguiente: Invertir temprano, invertir con inteligencia e invertir para todos. En primer lugar es necesario estimular el aprendizaje desde temprano y en forma continua, dentro y fuera del sistema de educación formal. Para que las capacidades esenciales que se adquieran en los primeros años posibiliten el aprendizaje durante toda la vida, es esencial contar con programas de salud prenatal y desarrollo temprano que incluyan la educación y la salud para hacer de ese potencial una realidad. En segundo lugar, para obtener valor por el dinero asignado a la educación es necesario hacer inversiones inteligentes; es decir, inversiones que han demostrado ser efectivas en el proceso de aprendizaje. La calidad debe ser el foco de las inversiones en educación. En tercer lugar, el aprendizaje para todos implica garantizar que cualquiera de los estudiantes, no solo los más privilegiados ni dotados, adquieran los conocimientos y las capacidades que requieren para afrontar su vida futura.

Fuente del Artículo:

Aprendizaje para todos

 

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Henry Giroux: El neoliberalismo y el asedio a la educación superior

Estados Unidos / 11 de febrero de 2018 / Autor: Marlon Javier López / Fuente: Rebelión

La actual etapa de capitalismo neoliberal se caracteriza por un constante ataque hacia la democracia, y consecuentemente hacia sus instituciones fundamentales.

Desde hace varias décadas Henry Giroux viene denunciando el auge y despliegue de lo que hoy podemos denominar el autoritarismo del siglo XXI. La consumación de un proceso originado a partir de la reestructuración total del poder por parte de las élites norteamericanas, cuyo eje central y estratégico es el ataque directo sobre las instituciones fundamentales para la democracia y el control pleno sobre ellas.

En parte, este proyecto surge como respuesta a la ola democratizadora que afectó significativamente a mediados del siglo pasado los Estados Unidos. La amenaza que supuso esta fuerza democratizadora al poder y privilegios de los grupos hegemónicos empresariales, les hizo tomas consciencia de la urgente necesidad de transformar la política en una cuestión privada, que debía tener lugar al margen de los ciudadanos. Este es uno de los principales rasgos del nuevo autoritarismo; la conformación de un tipo de estado fundido y dominado completamente por el minoritario grupo empresarial dominante que concibe a sus propios ciudadanos como enemigos y ve con urgencia la necesidad de despolitizarlos, convirtiéndolos en meros consumidores, mediante la imposición de una propaganda que hace concentrar la atención sobre las cosas más superficiales. Lo que Chomsky ha llamado una “filosofía de la futilidad” (Chomsky, 2004, p.203).

En buena medida uno de los principales blancos de ataques han sido las universidades, las cuales tienen una enorme importancia, en tanto dispositivos culturales, en la configuración de los deseos, las identidades, el accionar de los sujetos y la creación de imaginarios. Henry Giroux, uno de los más destacados críticos culturales y representante de la pedagogía radical norteamericana, pone el acento a lo largo de su vasta obra, sobre el peligro que acecha a las universidades, y a la educación pública en general. El curso de los acontecimientos no ha hecho hasta ahora más que confirmar sus “predicciones”.

La actual etapa de capitalismo neoliberal se caracteriza por un constante ataque hacia la democracia, y consecuentemente hacia sus instituciones fundamentales (Giroux, 2015a, p. 16). Las raíces de este ataque tienen que ver con el peligro que la democracia le representa al poder. Hay que hacer notar que en una democracia verdadera la opinión pública tiene peso e incide directamente sobre las decisiones del gobierno. Por esta razón a los poderosos nunca les ha gustado la democracia pues implica restarles poder y ponerlo en manos de la población mayoritaria.

Hoy en día el poder de las corporaciones alcanza niveles apenas imaginables hace algunas décadas. Esto no es más que la culminación de un proceso que inició aproximadamente en la década de los 60 la cual estuvo marcada por un enorme activismo social y expansión democrática. Ello movió a las élites estadounidenses a poner en marcha un ambicioso plan para contener lo que llamaron un “exceso de democracia” (Giroux, 2006, p. 18). Ante la ausencia de propuestas alternativas definitorias de los conceptos básicos constitutivos de un discurso progresista, fue tomando fuerza creciente un discurso público cuyo pilar era la ausencia de ciudadanía crítica y un patriotismo despojado de las notas emancipatorias propias de la democracia. En la práctica, este discurso ha derivado en una serie de agresiones militares externas y en la militarización interna de la sociedad norteamericana (Giroux, 2006, p. 15). Mediante la amnesia total respecto del importante papel que históricamente ha jugado la lucha popular en la historia de la democracia, ha tenido lugar una deconstrucción de la noción de ciudadanía y, con ello, la subordinación de las libertades individuales a la seguridad nacional y el orden interno. Bajo este esquema las universidades, la prensa independiente y los movimientos sociales se conciben como un peligroso desafío a la autoridad gubernamental (Giroux, 2006, p. 18). Es fácil entender la necesidad imperiosa sentida por los dueños de la sociedad estadounidense para lanzar la ofensiva en contra de las instituciones fundamentales encargadas de limitar el sufrimiento de los más débiles. La crisis que vive actualmente la educación superior debe verse enmarcada en esta crisis mayor de la democracia (Giroux, 2015a, p. 16).

Edgardo Lander ha señalado que el neoliberalismo es más que un modelo económico. Constituye un “extracto purificado” de tendencias con una larga historia en el pensamiento occidental. Esto vuelve relativamente fácil la imposición y conversión en sentido común de sus presupuestos (Lander, 2000, p. 12). En tanto último estadio de capitalismo depredador, “el neoliberalismo forma parte de un proyecto más amplio de restitución del poder de clase y consolidación de la veloz concentración del capital” (Giroux, 2016, p. 16). Ideológicamente el neoliberalismo concibe al lucro como la esencia de la democracia y al consumo como la única expresión de ciudadanía, mientras postula al mercado como la única vía de solución a todos los problemas. Como modo de gobierno promueve identidades y sujetos libres de cualquier tipo de regulación gubernamental bajo el axioma que identifica la libertad con el individualismo. Su ética es la de la supervivencia del más apto. Su proyecto político conlleva, entre otras medidas, la privatización de los servicios públicos, la venta de las funciones del Estado, la desregulación del trabajo y las finanzas, la eliminación del Estado benefactor y los sindicatos para finalmente convertir la sociedad en un enorme mercado. La consecuencia de esto es la imposición de una cultura de feroz competencia y la guerra abierta en contra de los valores públicos así como de las esferas que desafían las reglas y la ideología del capital, debilitando en la misma proporción las bases democráticas de la solidaridad, lo que termina por degradar y desgarrar cualquier colaboración o formas de obligación social (Giroux, 2016, pp. 16-17). Como una guerra librada por las élites políticas y financieras contra los pobres, las minorías de color, los migrantes, etc., califica Giroux, esta inhumana forma de vida que reproduce el neoliberalismo, en la cual los individuos son culpados exclusivamente por los problemas que sufren mientras viven en una situación de indefensión frente a las grandes estructuras de opresión (Giroux, 2015a, pp. 17-19).

Evidentemente todo esto desemboca en una crisis social que afecta la totalidad de la existencia humana. En este gris escenario de guerra total declarada por las corporaciones multinacionales en contra de los más débiles, considerados desechables por el sistema, las universidades sufren una ofensiva general de gran calado, y una serie de reformas que buscan transformarlas de defensoras de lo público y la democracia, en instrumentos de adiestramiento y producción ideológica al servicio de los neoliberales.

A medida que el Estado benefactor es destruido, la lógica de la privatización se impone infectando los más diversos aspectos de la sociedad. El espacio público es privatizado y comercializado, socavando la idea de ciudadanía y destruyendo todas las áreas que hacen de ella una fuerza con posibilidades de moldear una genuina democracia. Uno de los golpes más significativos, es el empecinado esfuerzo por destruir la educación crítica, anulando sus posibilidades para ejercer un rol en la construcción de ciudadanía comprometida y una democracia vigorosa.

El ataque a la educación superior se lleva a cabo en distintos niveles. Es palpable en los intentos por instaurar un modelo de educación corporativa, estandarizar la currícula poniéndola a tono con las necesidades empresariales, imponiendo una jerga de conceptos provenientes del lenguaje de los negocios como modelo de gobernanza y en los esfuerzos para debilitar a los académicos, poniéndolos en una situación de inseguridad que limite sus posibilidades. Ante la ausencia de perspectivas democráticas y la desfinanciación, las universidades son obligadas a abrir sus puertas a intereses privados cuya presión las obliga a imitar modelos corporativos en todas sus estructuras, reemplazando las expectativas de los estudiantes por esperanzas destruidas y deudas onerosas. De este modo las universidades son transformadas en lo que Henry Giroux llama “máquinas de desimaginar” (Giroux, 2016, p. 18).

Con la transformación del Estado social en un estado controlador, billones de dólares son reorientados en la construcción de cárceles y complejos militares, reduciendo el apoyo financiero a las universidades. Es la prueba de que cada vez más la sociedad ve como enemigos a perseguir a los jóvenes, sobre todo a los más pobres. No es casual que las cárceles estén con creciente frecuencia más llenas como tampoco lo es que gran parte del acoso policial por parte de una sociedad cada día más militarizada recaiga en las minorías y otros grupos poblacionales considerados como desechables. Las escuelas no escapan a esta militarización de la vida, que no es otra cosa sino una parte del correlato material del nuevo autoritarismo. Modeladas emulando a las prisiones, las escuelas cumplen ahora nada más la tarea de disciplinar en lugar de formar ciudadanos críticos comprometidos con la democracia. Esto es visible especialmente en las escuelas públicas donde es común que los jóvenes sean arrestados por cosas como violar un código de vestimenta o escribir en los pupitres (Giroux, 2015b, p. 104). Un aspecto de lo que Henry Giroux llamaBiopolítica de la militarización, cuya influencia permea y corrompe los diversos aspectos de la vida universitaria (Giroux, 2008, p. 48). En los Estados Unidos es ya normal que el personal académico coordine con el Departamento de Defensa y otros organismos de inteligencia, para tratar diversos asuntos de tipo militar y económicos. La concepción del mundo jingoísta, gobernante en la política norteamericana, al dotar de recursos casi ilimitados al Departamento de Seguridad Nacional y desfinanciar sistemáticamente a las universidades, acaba por subordinar estas últimas al aparato de defensa militar norteamericano. Así por ejemplo, cuando no se dispone de suficiente dinero para la investigación, el pentágono llena el vacío con billones de dólares en subvenciones, becas, etc. (Giroux, 2008, p. 45).

La sociedad en su totalidad se ve amenazada ante este escenario, en el que la gran mayoría pierde pero en el que también hay una minoría que triunfa, ve incrementadas sus ganancias y con ello su poder político La concentración de la riqueza se traduce en concentración del poder. Especialmente debido al elevado coste de las elecciones, lo cual mete a los partidos políticos en los bolsillos de las grandes corporaciones. La élite que tira los hilos que mueven la sociedad, actúa con inescrupulosidad infinita, poniendo en marcha un modelo basado en el movimiento especulativo de colosales sumas de dinero “cuyo único valor es cada vez más la creación de valores” y que Henry Giroux denomina “capitalismo de casino” (Giroux, 2016, p. 22). El gran problema son los peligros que encierra para la gran mayoría de la población castigada por las recurrentes crisis que resultan de estas prácticas. Al mismo tiempo la élite se blinda con la seguridad de poder echar mano de los rescates que el estado controlado por ellos realiza, situándolos en una suerte de “palacios de cristal”. Es la lógica natural del carácter dual que dirige el funcionamiento de la economía neoliberal. Mientras se incrementan los impuestos a la población en general, se libera de ellos a las grandes fortunas, permitiéndoseles desarrollar esta política económica irresponsable con la seguridad de ser rescatados por el Estado en los momentos en que sus políticas los conduzcan a la crisis. Por tanto al mismo tiempo que se priva a los pobres de toda seguridad se blindan los intereses de las grandes corporaciones. Al mismo tiempo que se libera de toda responsabilidad social a las corporaciones, se obliga a los contribuyentes, es decir la población empobrecida, a cargar con los costes de las crisis y el desastre económico al que conduce el libertinaje de la economía.

Para el caso de la educación superior, la inequidad se hace evidente en el aumento de cuotas, como también en la transformación del personal académico en un ejército de fuerza de trabajo explotado y desamparado, bajo el modelo de lo que se podría llamar la “wallmarterización del trabajo” predominante a medida que avanza el neoliberalismo sobre el ámbito laboral en su conjunto (Giroux, 2016, p. 22). Por otro lado, los estudiantes son infantilizados en la lógica de la universidad corporativa que aborda la educación como una simple transacción comercial, imitando la cultura del negocio en la que ellos se vuelven meros consumidores o mercancías para ser engullidos y luego escupidos como potenciales buscadores de empleo por parte de aquellos para quienes la educación se ha transformado en una mera forma de entrenamiento. En este panorama, a los estudiantes se les enseña a ignorar el sufrimiento humano. Concentrados en su propio bienestar son educados en un vacío moral y político. El neoliberalismo convierte la educación en una forma de despolitización radical que aniquila la imaginación radical y la esperanza de construir un mundo mejor. La cultura de la atomización tiene el propósito de producir lo que se puede llamar “zombis políticos” (Giroux, 2015b, p. 105). La educación superior está bajo asedio, como lo están los docentes, estudiantes y sindicatos; ello significa que la propia democracia pende de un hilo (Giroux, 2016, p. 21).

1.Trabajos citados

Chomsky, N. (2004). Hegemonía o supervivencia. La estrategia imperialista de Estados Unidos .Barcelona: Ediciones B.S.A.

Giroux, H. (2006). La escuela y la lucha por la ciudadanía. Pedagogía critica de la época moderna.México: Siglo XXI editores.

Giroux, H. (2008). La Universidad secuestrada. El reto de confrontar a la Alianza Militar-Industrial-Académica. Caracas: Ministerio para la Educación superior.

Giroux, H. (2015a). Democracia, educación superior y el espectro del autoritarismo. Revista Entramados-Educación y Sociedad, año 2, 15-27.

Giroux, H.A. (2016). La educación superior y las políticas de ruptura. Revista Entramados- Educación y Sociedad, Año 3, No. 3, Febrero 2016 Pp. 15 – 26.

Giroux, H.A. (2013). Una pedagogía de la resistencia en la edad del capitalismo de casino. Con-Ciencia Social, n° 17, pp. 55-71.

Giroux, H.A. (2015b) Cambiando el guion: repensando la resistencia de la clase obrera. Revista internacional de Educación para la Justicia Social (RIEJ), 2015, n° 4(2), pp 100-107.

Lander, E. (2000). Ciencias sociales: saberes coloniales y eurocéntricos. En E. Lander (Coomp.), La colonialidad del saber. Eurocentrismo y ciencias sociales (págs. 11-40). Buenos Aires: CLACSO.

 Fuente del Artículo:

http://kaosenlared.net/henry-giroux-el-neoliberalismo-y-el-asedio-a-la-educacion-superior/

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Bonita reforma educativa

México / 11 de febrero de 2018 / Autor: Luis Eugenio Todd / Fuente: Milenio

“Resultados malos y se amplía la diferencia entre públicas y privadas.”

El Instituto Nacional de Evaluación, donde hay gente que sí sabe el tema, hizo un estudio con los alumnos de tercero de secundaria en todos los estados de la República, con algunos problemas en estados complejos como Oaxaca, Guerrero y Michoacán; estudio estadístico bien calificado que demuestra que la reforma educativa, hasta la fecha, no ha producido resultados para cumplir sus objetivos: mejorar la calidad de la educación.

El estudio, efectuado con profesionalismo, señala que dos de cada tres alumnos de tercero de secundaria no son capaces de resolver problemas simples con fracciones, decimales y ecuaciones, y que en lectoescritura, el 40% no comprende lo que leyeron.Todo esto nos habla de las enormes diferencias que existen entre la población de nuestro país y refuerza lo que sabemos: que el que no sabe contar, no sabe pensar y que nuestros alumnos de secundaria tienen una gran y compleja pérdida de la calidad educativa, en relación a otros países.

Los datos muestran que la reforma educativa, que se inició reprimiendo al magisterio no ha producido resultado alguno, y aunque se diga que los resultados se verán dentro de 10 años, la verdad es que la reforma empezó al revés; es decir, primero evaluó al magisterio, en lugar de prepararlo y causó muchos problemas de carácter político. Con esto la SEP perdió mucho tiempo y ahora, al fin de su gestión, la educación no ha mejorado. Esto es muy triste para México, porque el desarrollo económico y social depende de la educación.

Fuente del Artículo:

http://www.milenio.com/firmas/luis_eugenio_todd_cienciaypolitica/reforma_educativa-sep-educacion-desarrollo_economico_18_1113068743.html

Fuente de la Imagen:

https://laopinion.com/2016/05/20/mexico-reforma-educativa-mal-pensada-mal-aplicada/

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