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Pensar en la transformación y no tanto en la innovación

Por: Fernando Hernández

Una de las limitaciones de la actual ola de innovación educativa es que no tiene visión sistémica. El sistema burocrático hace todo lo posible para que la transformación sea imposible.

He señalado en alguna columna anterior que en estos últimos tiempos asisto a encuentros con equipos directivos y educadores para hablar y pensar en torno al aprender por proyectos de indagación. El motivo es que se considera que esta concepción de las relaciones pedagógicas constituye una práctica clave en lo que caracteriza a una escuela innovadora. En estos encuentros, una idea que intento compartir es que, si no queremos que vuelva a suceder lo que pasó en la reforma de 1990, en la que también se consideró que los proyectos era la metodología que vehiculaba la concepción constructivista, no hay que tomarlos como otra innovación que entra en la escuela y el aula. Hay que tratar que afecte a la estructura y la forma de pensar y actuar de docentes, alumnos y familias sobre el conocimiento, el aprender, y la función social de la Escuela.

Por este motivo, y esto no es algo que afirme yo, sino que lo dice la investigación en torno al cambio en la educación escolar, una de las limitaciones de la actual ola de innovaciones en las escuelas es que no tiene una visión sistémica y estructural del cambio. Consideran que una modificación en el sistema, por ejemplo, cambiar el mobiliario, el espacio escolar, hacer agrupamientos de alumnos no por edades, diseñar ambientes o hacer proyectos, afecta y modifica todo el sistema. Y cuando hablo de sistema hablo tanto de cultura escolar como de gramática de la escuela.

Jean Rudduck (1999) recuerda al respecto que “en nuestros esfuerzos para cambiar, hemos subestimado, por regla general, la fuerza de la cultura vigente en una escuela y en el aula para acomodar, absorber o rechazar las innovaciones que no concuerdan con las estructuras predominantes y los valores que mantienen las costumbres”(p.42). Por eso, a lo que se tiende es a ajustar las innovaciones a las pautas ya establecidas. Un ejemplo: veo escuelas e institutos que han incorporado en su franja horaria ‘proyectos’, del mismo modo que tienen ‘matemáticas’, ‘lengua’ o ‘educación física’. Este sería un ejemplo de introducir una posible innovación sin considerar que no se trata de ‘hacer proyectos’ tres horas a la semana, o en sustitución del trabajo de investigación a lo largo de una semana, mientras que el resto del tiempo se continúa enseñando para aprender de la misma manera. Esto significa que las escuelas parece que tienden a “cambiar en su apariencia para no mucho en profundidad” (Tangerud y Wallin, 1986: 45), de tal manera que, al final, acabamos teniendo “formas simplemente recicladas y reenvasadas de la racionalidad vigente” (Giroux, 182: 150).

Cambiar en la cultura y la gramática de un centro no depende de la voluntad y los recursos de las personas que promueven una red de innovación, ni del deseo de un equipo directivo o de un grupo de docentes y familias. La organización del saber por disciplinas, la noción de conocimiento como algo empaquetado y estable, la parcelación del tiempo en franjas que no permiten desarrollar procesos de indagación, la idea del aprendiz como receptor-reproductor, la clasificación de los alumnos por edades, cursos o capacidades, el rol del maestro o del profesor como quien -dice Recalcati- prefiere el saber muerto para no perder su poder, la normativa rígida y única de construcciones escolares, la dificultad para constituir equipos estables de docentes, el sentido de la evaluación como medida del rendimiento… todo ello forma parte de un potente sistema burocrático que hace que, a pesar de las evidencias y de los deseos de cambio y transformación, este no sea sencillo. Recuerdo a Michel Fullan, uno de los investigadores y promotores sobre cambio en educación, diciendo que una trasformación profunda en un centro de primaria necesita cinco años, y diez en una secundaria.

Por eso no hay que olvidar que uno de principios que hemos aprendido en este cincuenta años de investigación sobre innovación, mejora y cambio en la escuela es que los modelos de arriba abajo y con voluntad de generalización no funcionan y no tienen garantía ni de arraigo ni de continuidad, porque “la mejora escolar es única para cada escuela porque el contexto de cada escuela es único” (Stoll y Fink, 1999: 88).

Lo que conecta con la fantasía de la generalización de algunas redes de innovación, que no tienen presente el contexto de cada centro. Como me comentó la directora: “Cada centro tiene una historia y esta no se puede traspasar en un proceso de formación a otra escuela. Cada escuela debe encontrar su propio camino”. Lo me lleva a la noción de ‘contexto’ de Goffman (1974), para considerar que una innovación es un evento que está situado y enmarcado en un contexto. No se puede implementar una innovación sin ponerlo en relación e interpretarlo con las características que presenta este contexto. Sobre lo que puede ayudar a llevar a cabo procesos de transformación y no quedarnos en la innovación que deviene en moda, será el tema de la colaboración del próximo mes.

Fuente: http://eldiariodelaeducacion.com/blog/2017/05/11/pensar-en-la-transformacion-y-no-tanto-en-la-innovacion/

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Una nueva técnica permite descubrir la edad del cerebro de una persona

Por: Tendencia 21

Cuanto mayor es la diferencia entre la edad cerebral y la edad corporal, mayor es el riesgo de padecer enfermedades

Una nueva técnica, que combina imágenes de resonancia magnética y la inteligencia artificial, es capaz de descubrir la edad del cerebro de una persona basándose en el volumen del tejido cerebral. Cuanto mayor es la diferencia entre la edad cerebral y la edad corporal, mayor es el riesgo de padecer enfermedades mentales y físicas, así como de morir prematuramente.

nvestigadores británicos han ideado un sistema para predecir la edad cerebral de una persona a partir de imágenes de resonancia magnética de su cerebro, según informa el Imperial College de Londres en un comunicado.

El método podría ayudar a detectar las personas con mayor riesgo de salud y de muerte prematura, señalan los investigadores. Sus resultados se han publicado en la revista Molecular Psychiatry.

Los científicos han combinado las exploraciones de resonancia magnética del cerebro con algoritmos de inteligencia artificial, lo que les ha permitido entrenar a los ordenadores para determinar la edad cerebral de una persona basándose en el volumen del tejido cerebral.

La técnica fue empleada en una población de adultos mayores en Escocia y descubrió que cuanto mayor es la diferencia entre la edad cerebral de una persona y su edad física, mayor es el riesgo de padecer enfermedades mentales y físicas, así como de morir antes de tiempo.

Aunque la técnica todavía no puede ser utilizada en la investigación clínica, los investigadores confían en que en el futuro pueda ser empleada para, a partir de conocer la edad cerebral de una persona, detectar el riesgo de deterioro cognitivo y de morir antes de los 80 años.

Desde hace tiempo, los científicos buscan biomarcadores (sustancias usadas como indicadores de un estado biológico) que sean fiables y capaces de medir la edad de una persona, por ejemplo a partir de muestras de sangre o de pelo.

Nuevo enfoque

Lo que han hecho los investigadores británicos es añadir un nuevo enfoque, basado en imágenes de resonancia magnética del cerebro combinadas con técnicas de inteligencia artificial, concretamente el aprendizaje automático, para facilitar un mejor conocimiento de las personas mayores.

James Cole, autor principal de la investigación,  explica que “nuestro enfoque utiliza la discrepancia entre la edad cronológica y lo que llamamos la del cerebro, como un marcador de atrofia relacionada con la edad en el cerebro. Si se aprecia que el cerebro es más viejo que la edad real, eso refleja que algo negativo puede estar sucediendo. »

El nuevo método se basa en una técnica desarrollada por primera vez en 2010 que mide el volumen del cerebro. Además, utiliza la inteligencia artificial para estimar la pérdida global de la materia gris y blanca, una característica del proceso de envejecimiento en el cerebro.

Cole y su equipo adoptó esta técnica básica y analizó datos públicos de exploraciones a través de imágenes de resonancia magnética de más de 2.000 cerebros de personas sanas, obteniendo con ellos mapas normalizados que predijeron con exactitud la edad de las personas.

A continuación, aplicó esta técnica a los escáneres de 669 personas nacidas en 1936 que se habían sometido a escáneres de RM a la edad de 73 años. El análisis reveló que aquellas personas con una edad cerebral mayor que su edad cronológica obtuvieron resultados peores en las medidas físicas estándar para el envejecimiento saludable, incluyendo la fuerza de agarre, la capacidad pulmonar y la velocidad de marcha.

También descubrió que las personas que tenían los cerebros más envejecidos murieron antes de los 80 años, mostrando una diferencia de 8 años entre la edad cronológica y cerebral en el caso de los varones fallecidos. En el caso de las mujeres fallecidas, la diferencia de edad entre el cerebro y su cuerpo era de dos años.

Índice de masa cerebral

La técnica podría utilizarse para informar a los profesionales de la salud si un paciente tiene una edad cerebral sana o está por encima o por debajo de una línea, similar al índice de masa corporal (IMC) que se utiliza hoy.Sin embargo, los investigadores reconocen que, si bien la técnica tiene un gran potencial, todavía hay un margen de error relativamente grande, por lo que están incorporando diferentes tipos de imágenes para mejorar la precisión. También hay que anotar la dificultad de lo costoso que resulta el sistema de imagen de resonancia magnética.

La idea, para los autores no es descabellada. Señalan que de la misma forma que se habla de pulmones envejecidos, respecto a la edad de una persona, por el hecho de ser fumador, también puede hablarse de cerebros más viejos que el resto del cuerpo.

Y de la misma forma que una persona puede en la actualidad acceder a una página de internet y después de responder a un cuestionario sobre el ejercicio físico que practica y la dieta que consume, obtener su edad cardiaca, lo mismo podría hacerse con la edad del cerebro, si bien usando otra metodología.

La edad es un factor de riesgo importante para las enfermedades neurodegenerativas más comunes, incluyendo el deterioro cognitivo leve, la enfermedad de Alzheimer, la enfermedad cerebrovascular, la enfermedad de Parkinson y la enfermedad de Lou Gehrig.

Si bien muchas investigaciones se han centrado en las enfermedades del envejecimiento, existen pocos estudios informativos sobre la biología molecular del cerebro envejecido. Esta investigación arroja nueva luz sobre este vacío y puede ser de gran ayuda en gerontología.

Referencia

Brain age predicts mortality. Molecular Psychiatry advance online publication 25 April 2017; doi: 10.1038/mp.2017.62

Fuente: http://www.tendencias21.net/Una-nueva-tecnica-permite-descubrir-la-edad-del-cerebro-de-una-persona_a43925.html
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Solo 1 % de los estudiantes pobres culmina la universidad

Por: TeleSur

Actualmente, hay una gran disparidad en el acceso a la educación. Muchas familias no pueden cubrir el pago de los estudios universitarios de sus hijos.
Solo uno por ciento de los pobres pueden completar sus estudios universitarios, revela un nuevo informe presentado este jueves por la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco, por su sigla en inglés).

“El 1 por ciento de los estudiantes pobres puede completar cuatro años de educación universitaria, en comparación con el 20 por ciento de los que son ricos”, explica el documento.

El informe señala que entre 2000 y 2014 la cantidad de estudiantes universitarios ascendió a 207 millones. No obstante, muchos gobiernos no han hecho frente a esta demanda lo que ha derivado en gran disparidad en el acceso.

De esta manera, el costo recae completamente en las familias, pero muchas de ellas no pueden pagar los estudios de sus hijos.

A escala internacional, 30 por ciento de los estudiantes se inscriben en universidades privadas. En el caso de América Latina, la cifra llega al 50 por ciento.

El dato: Menos del uno por ciento de la población indígena en México asiste a la universidad, según la Unesco.

El organismo internacional propone crear una agencia que ofrezca ayuda estudiantil, diseñar una legislación y marcos regulatorios que garanticen la equidad en el acceso a la educación.

Fuente: http://www.telesurtv.net/news/Solo-1–de-los-estudiantes-pobres-culmina-la-universidad-20170420-0067.html

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Las repercusiones de cerrar escuelas públicas

Por: Alexandra Rodríguez Burgos

Países en todo el mundo apuestan al sistema educativo como una inversión fundamental para garantizar la verdadera riqueza del país. En Puerto Rico, por el contrario, con el pasar de los años, se les reduce las posibilidades educativas a sus habitantes.

Con el cierre de 184 escuelas públicas no solo perdemos instalaciones educativas, sino también iniciamos una peligrosa ruta hacia la desaparición del sistema de instrucción pública de Puerto Rico.

Cuando cerramos escuelas, reducimos servicios de salud o sacrificamos los beneficios de los trabajadores. Escudados en aspectos económicos, el País tiene un retroceso acelerado. En este atraso, una de las tantas consecuencias para el que más necesita es escapar a otro lugar donde sus requerimientos se sufraguen o, al menos, se respeten. Se trata de una cadena de eventos que conlleverá la salida del País de más puertorriqueños y que seguirá hundiéndonos en una crisis más seria de la que ya vivimos. Con estos cierres vendrán otros más, hasta que, al final, para justificar que las escuelas sigan operando, se nos dirá que los ciudadanos deberán pagar por recibir la educación. Ese será el fin de la escuela pública.

La decisión de cerrar planteles no puede basarse en aritmética contable. Tampoco puede enfocarse en cumplir con imposiciones de una Junta que no persigue ni tiene como objetivo el bienestar de Puerto Rico. Para dirigir un gobierno eficaz, no basta con cuadrar la caja cada año. Hace falta, por el contrario, pensar en el bienestar y el futuro del País. La única manera de lograr esta meta es fortalecer la educación para crear una sociedad solvente y con calidad de vida. Proteger la instrucción del pueblo no puede ser objeto de negociación.

La educación, además de propiciar la calidad de vida de la gente, permite y facilita la creación de riqueza, para satisfacer las necesidades del pueblo. No es un gasto; es una inversión. Un ahorro económico nunca debe ser el objetivo principal cuando hablamos de la educación de nuestros niños y jóvenes. La meta debe ser siempre mejorar la calidad de nuestro sistema educativo y propiciar una clase trabajadora que pueda producir la riqueza que nos permita un País más saludable e instruido.

Para que un País progrese, hace falta que el ciudadano de cada urbanización, de cada barrio y de cada comunidad tenga la certeza razonable de que las decisiones que tome su gobierno estén encaminadas a construir un mejor País. En la educación se encuentra la semilla que permite el desarrollo vigoroso y sostenible de una economía próspera. Para eso, la educación no puede ser una mera partida que cuadre el proceso contable. En esa gesta, debemos estar todos, con las manos limpias y la voluntad inquebrantable.

Fuente: http://www.elnuevodia.com/opinion/columnas/lasrepercusionesdecerrarescuelaspublicas-columna-2319334/

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Taliban teachers: how militants are infiltrating Afghan schools

Por: The Guardian

When Afghan teachers are lobbied to give good marks to mediocre students, the pressure does not necessarily come from disgruntled parents. Often it comes from the Taliban.

In areas of eastern Afghanistan, militants intimidate teachers to let older boys who fight with the Taliban pass exams despite lacklustre performances, according to education experts working in the region.

They say insurgents also pressure teachers not to record the absence of students who spend much of their time on the frontline.

Not all teachers need coercing. Some are themselves active members of the Taliban, swapping chalk for Kalashnikovs after completing the day’s lessons. They take their salary from the Afghan government, whose armed forces they then fight on the battlefield.

“The Taliban are actively interfering in the education system,” said one educator who has trained teachers in Kunar province. In areas under heavy Taliban influence, he says, insurgents introduce their own members as teachers, threatening to close government schools if they do not comply.

Some of the teachers he trained were Taliban fighters, in effect on the government payroll, who turned up at school carrying weapons. “In the afternoon, they went back to fight the government,” the educator said.

The Taliban do not appear to issue their own curricula, but they inspect course material. In Logar province they have reportedly torn pages from books that portrayed historical figures in a light they disagreed with, casting progressive leaders as heroes and conservatives as foes.

Taliban teachers may also add bits to courses, particularly about holy war, said an education expert who works in the east. “They suspect the schools are teaching anti-Taliban propaganda,” he said.

 The infiltration of the educational system puts the Afghan government in a dilemma: see schools close or ensure that children receive some form of education. The Afghan ministry of education denied that any teachers on its payroll were affiliated with the Taliban.

Sayed Jamal, who heads the education department in Kunar, said: “It is up to the intelligence service to find out if any teachers are Taliban. So far, nobody has informed me that they are.” But there is no doubt that there are many complicated villages in Kunar, and some of them are out of the government’s control.

Accepting Taliban presence in schools has political consequences, making the Taliban de facto providers of a service funded by the Afghan government.

In Kohistanat district in the northern Sar-e Pul province, which has been under insurgent control for 18 months, Taliban officials head the education as well as health, religious study and security departments.

According to western security analysts, the officials, picked by the Taliban leadership in Pakistan, keep boys’ schools open, while inspecting curricula to comply with their values. Teacher salaries are collected monthly from the provincial capital. In addition, the insurgents tax salaries and harvests.

Girls at a government school in Kandahar.
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Girls at a government school in Kandahar. Photograph: Kate Holt for the Guardian

As an organisation intent on showing capacity for governance, the Taliban have appointed shadow ministers, including for education, health, religion.

 “It has restructured itself as a shadow state. In that sense the Taliban needs to deliver a certain level of services in the areas they control,” said Timor Sharan, the Kabul-based analyst for the International Crisis Group.

Sharan said the Taliban’s outreach into daily life had “absolutely increased compared to previous years. That doesn’t mean they have control, but that people are afraid”.

The extent to which the insurgents garner public support from providing services is unclear.

The Taliban derive some authority from their role as mediators. In rural areas, the Taliban set up mobile courts. While Taliban legal rule is often harsher on women and doles out corporal punishment, it is sometimes seen as more accessible and less corrupt than the governmental justice system.

Yet most Afghans rally behind the Taliban out of fear, said the education expert. They curry favour and provide the insurgents with intelligence and money.

“They don’t stand up to the Taliban, they don’t open their mouth. And that gives the Taliban more space to influence,” he said.

This type of latent influence adds nuance to official statistics of the Taliban’s geographical strength. The US military claims the Taliban control only eight of Afghanistan’s roughly 400 districts, and “influence” another 25.

Some observers dispute those numbers as downplaying the Taliban’s reach. Either way, data mapping military control does not necessarily capture the wield of soft power.

Ultimately, it seems, students suffer. In districts under Taliban control girls are seldom allowed to attend school beyond sixth grade. Teachers whose merit for employment is affiliation with the Taliban are rarely actually qualified to teach, aside from Islamic subjects.

In addition, when teachers are intimidated into giving good marks to Taliban pupils, it frustrates other students, the education expert said. “They see that other boys do well because their father has links to the Taliban,” he said.

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Fuente: https://www.theguardian.com/world/2017/may/09/taliban-teachers-militants-infiltrating-afghanistan-schools

 

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“En defensa de la educación pública” por Marea Verde Morón

Por: Marea Verde Morón

 El curso 2016-2017, a punto ya de finalizar, ha sido uno de los más vibrantes e intensos en lo que a lucha por la educación pública se refiere. Tres huelgas educativas se han materializado a lo largo del curso, dos de ellas generales, mostrando la formidable capacidad de la comunidad educativa española para no ceder ni un milímetro en sus conquistas en educación.

No obstante, también ha habido movimientos sociales que han reclamado la defensa íntegra de la escuela concertada, haciendo referencia a la libertad de educación. Este concepto es sumamente abstracto, idílico y elegante sobre el papel. Pero en la práctica debemos plantear preguntas concretas ¿libertad para quién? ¿enseñanza de calidad para personas con qué nivel adquisitivo?

En el sistema capitalista en el que vivimos, todo reside en la cuestión económica. Y la escuela pública es la única que puede garantizar una formación educativa a la mayoría de la población, que no tiene poder adquisitivo para costearse una escuela privada. Por lo tanto, su predominio debe ser una prioridad en una sociedad cada vez más precarizada, con paro masivo y servicios públicos bajo constantes ataques por parte del Gobierno.

El sistema educativo actual nace de un modelo Neoliberal, el cual el economista Milton Friedman decía lo siguiente: “Esta [La Educación] debe ser un mercado como cualquier otro, porque no se justifica que exista un monopolio estatal de la educación ya que esto es un perjuicio a los consumidores”. Marea Verde rechaza este modelo, apostando por una educación de calidad, la cual no sea un mercado que se venda al mejor postor. Donde tengamos una educación pluralista e igualitaria, asegurada materialmente por el estado como derecho humano básico y universal que es.

Los colegios privados no son competitivos, sus precios reales son absolutamente desorbitados para el poder adquisitivo real de la mayoría de la población. Si tienen una demanda elevada se debe a las subvenciones que reciben por parte del Estado, que reducen las cuotas a un precio relativamente barato. Mientras tanto, el desmantelamiento de los centros públicos debido a la falta de medios es apabullante. En Gerena, en nuestra misma provincia, podemos encontrar un centro con alumnado disgregado en 4 edificios, 800 estudiantes, clases dobles, sin gimnasio, sin escalera de incendios, humedades y filtraciones e incluso cubiertas de amianto. Algunas de estas condiciones son un denominador común dentro de todos los centros públicos. Mientras tanto, el dinero público que debería cubrir el centro nuevo en Gerena es destinado a aumentar los beneficios de los propietarios de la educación privada. Es inadmisible que convirtamos la educación, un derecho básico y universal, en una forma de lucro fácil y rentable. Y eso es lo que se consigue mediante los centros concertados.

La educación pública de calidad consiste, sencillamente, en que existan medios materiales para ejercer la enseñanza. Y no hablamos ni siquiera de que estos medios estén adaptados al desarrollo tecnológico actual, sino de que simplemente existan. Marea Verde nace de la herencia directa del 15M como movimiento que aglutina todos los colectivos, personas u opiniones por la defensa de la escuela pública. Exigimos, en términos materiales, que la educación pública concentre todos los fondos públicos destinados a educación, y que ésta sea un medio eficaz para garantizar un sistema educativo con diversidad de alumnado, profesorado y opiniones, debido a la composición social heterogénea que se deriva de esta concepción material igualitaria. ¿No existe acaso libertad de ideas en la pública, donde

pueden confluir el hijo del obrero con el primogénito de un gran empresario? La educación privada se encuentra a años luz de favorecer una libertad de pensamiento y una diversidad de opiniones como garantiza la pública.

Marea verde no se opone a la educación privada. Lo único que denunciamos  desde Marea Verde respecto a esta es el hecho de que sea subvencionada con dinero público, el cual debería ir destinado a (como su nombre indica) la educación pública.  Según datos del año 2014, la Administración aporta el 57% de los ingresos de los colegios concertados y estos centros recibieron 6.332 millones de euros de ayuda pública en el curso 2012/2013. Esto produce unos daños colaterales claramente intencionados que derivan en el denominado efecto filtro, que consiste en el bloqueo de la educación superior a los estudiantes sin recursos económicos. Esto se concreta en los siguientes puntos:

1º. Esta falta de fondos unida a las leyes educativas en la secundaria (como la LOMCE) están encaminadas a desprestigiar la escuela pública a través de acciones enfocadas a echar al estudiante del sistema educativo hacia el mundo laboral, un mundo laboral que en general precariza la situación para obtener más beneficios (en nuestra comarca se manifiesta con la actual situación de Procavi). El estudiante debe enfrentarse a un proceso de filtrado condicionado por su capacidad económica.

2º. La Universidad: El incremento de las tasas universitarias, unido a lo expuesto anteriormente, genera en España una educación de corte elitista, sobre todo en estudios universitarios. Esto se debe a que los precios altos, en general, no podrán ser asumidos por las familias con menos poder adquisitivo a menos que perciban becas. El problema de las becas son los recortes ejercidos por el Gobierno, lo que supone que el estudiante no pueda alcanzar con todo a pagar las tasas y, por ende, tenga que pagar de su propio bolsillo.

3º. Aquel estudiante que haya llegado a la fase universitaria y consiga su título, se encontrará  con otro problema que actúa como “filtro”. Hablamos del máster, el cual es necesario para especializarse o, por ejemplo, cualificarse para la enseñanza. En universidades públicas, el precio medio suele superar los 2.000 euros por máster para los que habilitan a ejercer la profesión,  y de 2.500 en adelante para el resto de másteres de especialización. No obstante, en algunos centros como la Universidad Complutense los másteres públicos pueden alcanzar los 4.000 euros. Si el decreto 3+2 llegase a materializarse, sería la consolidación de este elitismo en la educación pública.

Por lo tanto concluimos en este punto que bajar la calidad de la educación pública es un beneficio para el poder económico que recibirá obreros escasamente cualificados o con una formación orientada exclusivamente al mercado laboral, favoreciendo su explotación. De esta manera usan a las personas como medio y nunca como un fin en sí mismas atentando contra su dignidad reconocida en la Declaración Universal de los Derechos Humanos. Acordémonos de Kant, que decía: “Obra de tal modo que uses a la humanidad, tanto en tu persona como en la persona de cualquier otro, siempre al mismo tiempo como fin y nunca simplemente como medio”. Pero nunca dijimos que el dinero entendiera de moral.

No obstante, sabemos que el sistema educativo público actual tiene numerosos defectos en los que se basan sus merecidas críticas. Pero debemos analizar la situación e ir más allá. Somos realistas y sabemos que el Estado es una maquinaria a favor de los intereses de los grandes propietarios. ¿Cómo se expresa esto? En la destrucción de los servicios públicos, tanto educación como sanidad, a la que venimos asistiendo en los últimos años, que coincide directamente con la parte más aguda de la crisis del sistema.

Esto implica que la educación gratuita, desde la lupa del sistema capitalista actual, es algo muy diferente a su concepción inicial. El propio Thomas Jefferson creía que la educación de la gente era una buena manera de establecer una sociedad organizada y creía que la escuela debía ser pagada en común, para que la gente menos rica pudiera obtener la condición de estudiante. Incluso creó la primera universidad pública en Virginia donde cualquier ciudadano del Estado podía asistir a la escuela con el único criterio de su capacidad. Pero el capitalismo ya ha agotado totalmente su papel progresista en la sociedad, y esto se manifiesta en su incapacidad actual para proporcionar este servicio básico y universal a toda la población.

Además, el modelo educativo sigue estando totalmente subordinado a los intereses de la única clase dominante, por lo que este no ha llegado a ser la panacea igualitaria que todos deseamos, derivando en que parte de sus críticas sean bien merecidas. ¿Qué educación podemos esperar de un Estado que rescata a los bancos antes que a las personas y que aprueba las devoluciones masivas de refugiados? La lucha por la educación debe tener como objetivo final la expropiación de los sectores económicos estatales que garanticen un control democrático de la economía por parte de la mayoría de la población, y en consiguiente, la soberanía real de ésta para elaborar un sistema educativo acorde a sus necesidades. Sólo de esta forma podremos conseguir materializar el derecho a una educación pública de tod@s y para tod@s.

Fuente: http://moroninformacion.es/defensa-la-educacion-publica-marea-verde-moron/

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El exitoso método creado en Finlandia para combatir el bullying

Por: BBC Mundo

En todas las escuelas del mundo se registran casos de acoso escolar. Finlandia no es una excepción, pero un método desarrollado por la Universidad de Turku logró reducir drásticamente los casos. ¿Cómo lo hicieron?.

Da igual si son privadas o públicas, si están en barrios privilegiados o en zonas pobres, en China, Reino Unido o en Uruguay. En la mayoría de las escuelas del mundo se generan -en mayor o menor medida- situaciones de bullying o acoso escolar.

Finlandia -un país líder en temas de educación- no es una excepción a la regla.

Sin embargo, desde 2009, el acoso en las escuelas de ese país ha disminuido drásticamente gracias a un método revolucionario para combatir estas situaciones en las que un estudiante o un grupo de estudiantes hostiga de forma sistemática a un compañero.

Según un estudio en el que participaron 30.000 estudiantes de entre 7 y 15 años, este sistema desarrollado en la Universidad de Turku, en el suroeste de Finlandia, logró eliminar el acoso en cerca del 80% de las escuelas y lo redujo en el otro 20%.

El éxito de este programa bautizado KiVa (acrónimo de Kiusaamista Vastaan, que en finés significa en contra del bullying) no pasó desapercibido en Europa, donde cerca de 20 países decidieron implementarlo.

Y, ahora, varias instituciones educativas en países de América Latina -entre ellos Argentina, Chile, Colombia y Perú- están empezando a usarlo.

El rol de los testigos

La clave de KiVa es que, a diferencia de las metodologías tradicionales, además de trabajar con las víctimas y los acosadores, «incorpora a los testigos», le dice a BBC Mundo Francisca Isasmendi, psicopedagoga y encargada del programa en el Colegio Santa María de Salta, una de las instituciones pioneras en la implementación de KiVa en Argentina.

Es decir, «toma en cuenta a las personas que se quedan calladas y sufren pasivamente el acoso».

«Porque si bien a nadie le gustar ser partícipe de una situación donde se violenta a una persona, muchos chicos no saben qué hacer para salir del paso o cómo defender a la víctima», añade Isasmendi.

Aunque los testigos no son los protagonistas obvios de la historia, con su silencio o sus risas refuerzan el poder del agresor.

Si se trabaja con los observadores para que puedan tomar conciencia de su rol en esta situación y estos modifican su comportamiento, el agresor pierde su público.

«Y cuando el grupo lo deja de apoyar y se queda solo, el acosador para», explica la psicopedagoga.

Una vez que se identifica en la clase una situación de acoso, un equipo entrenado trabaja siguiendo un protocolo específico con la víctima, el acosador y los testigos de forma individual, sin enfrentarlos.

«El impacto del sistema se siente sobre todo en los acosadores, porque si cambian las actitudes de los demás, (acosar) ya no es tan divertido», le explica a BBC Mundo Tiina Mäkelä, directora del programa KiVa del Instituto Escalae en España y entrenadora del programa en los países de habla hispana.

Antes de que ocurra

Otro componente fundamental -en el que participan todos- es la prevención.

«Esto incluye lecciones y actividades que se imparten dos veces al mes, durante 45 minutos, donde no se habla de casos particulares sino de conceptos generales», dice Tiina Mäkelä

Todas estas actividades apuntan a crear un ambiente amable, generoso y respetuoso con los demás.

Se les enseña a los niños a diferenciar entre un conflicto entre pares (aceptable) y una situación de bullying, que no debe ser tolerada.

Iván Galindo, dueño y director del Colegio Erik Erikson en Querétaro, a dos horas de Ciudad de México, cuenta que actuar antes de que se desarrollen situaciones de bullying fue importante para mejorar el bienestar de los niños en su escuela.

«Nosotros antes actuábamos cuando nos dábamos cuenta de que algo estaba pasando, cuando la leche ya se había derramado», le dice a BBC Mundo.

«Ahora nos anticipamos al problema y es más fácil identificarlo, porque los niños ya saben de qué se trata» y cómo evitarlo, explica.

«Los chicos saben ahora que si están en una situación en la que no se sienten cómodos o se sienten violentados pueden pedir ayuda», dice Isasmendi.

Y este trabajo de prevención y concientización alcanza también a los padres y a los docentes.

«Hay que cambiar la cultura, porque aquí el bullying se toma muchas veces como algo normal y dicen ‘son cosas de chicos, que lo resuelvan entre ellos’. Y, como consecuencia, muchos chicos transitan toda su escolaridad sintiéndose mal», explica la psicopedagoga.

Isasmendi reconoce que es un trabajo lento pero que da resultados, aunque paradójicamente ahora, según su experiencia, parece haber más casos.

No es porque antes no ocurriesen, aclara, sino que «ahora se ven más porque hay una mayor conciencia de que no es normal que esto pase».

De Finlandia a América Latina

¿Pero en qué medida un método creado para una cultura y una sociedad tan diferentes a la nuestra puede brindar los mismos resultados?

«Hay problemas básicos que son iguales en todos los países», dice Mäkelä, aunque reconoce que ciertos aspectos de la metodología requieren aquí más atención.

«Los docentes aquí necesitan más apoyo que en Finlandia, porque ellos allí tienen más autonomía y más tiempo para preparar sus clases».

Otro punto es la colaboración con las familias.

«Muchas veces en América Latina, en vez de colaborar se busca a los culpables: la familia culpa a la escuela y viceversa. En vez de buscar culpables hay que buscar soluciones», agrega Mäkelä.

En el caso de la escuela de Salta, involucrar a las familias ayudó a agilizar los cambios.

«Nosotros necesitamos que las familias participaran porque notamos que cuando lo hacían, veíamos cambios muchos más rápidos», cuenta Isasmendi.

A poco más de un año de su implementación, todavía es temprano para cuantificar el impacto de KiVa en Argentina, pero a juzgar por los testimonios de alumnos y maestros, la mejoría en el ambiente escolar es evidente.

«(Kiva) me hace sentir más seguro y más confiado. Las clases de KiVa me hicieron más empático y más social», dice un alumno de 4º del Colegio Erik Erikson.

«Ha motivado a los alumnos a mostrarse más reflexivos y a tomar más en cuenta al otro», comenta una coordinadora de la misma institución.

Para Isasmendi, se trata mucho más que de una herramienta válida para intervenir en un medio escolar.

«Es más que un programa antibullying. Es una filosofía de vida que apunta al bienestar escolar, a crear un clima de trabajo donde los chicos puedan tener tolerancia y respeto».

Fuente: http://www.el-nacional.com/noticias/bbc-mundo/exitoso-metodo-creado-finlandia-para-combatir-bullying_181490

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