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Algunos desafíos de la educación en Guatemala

Por: Oscar Hugo López. 

La educación de Guatemala necesita una reforma sustancial, en donde todos estemos comprometidos a realizar aportes desde nuestro escenario: como maestros, políticos, empresarios, vecinos, padres, sindicalistas, estudiantes, funcionarios y demás miembros de la sociedad estamos llamados a no ser únicamente espectadores.

Es común que las personas critiquen lo que el funcionario de turno está haciendo cuando toma una u otra decisión en relación con la educación, desde afuera se ve el panorama de una forma, pero estar adentro es una situación distinta. Para expresar un ejemplo: quienes no tienen plazas en el renglón 011, quieren convocatoria, pues desean pasar a un renglón estable, desean prioridad para ellos y los que ya tienen una plaza en el renglón 011 quieren un traslado y también quieren atención inmediata. Quienes nunca han sido contratados desean al menos un contrato, ellos aducen que los otros tienen algo y ellos no.

Cuando por retrasos en los procesos no se dan soluciones, o se atrasan los últimos pasos para concretar una gestión las personas se impacientan, se comportan imprudentes y hasta groseras. Muchos de los desafíos en educación necesitan como base recursos económicos para poder realizarlos, otros requieren de voluntad política y, otros ideas, creatividad y trabajo. Cito algunos temas que hay que seguir trabajando. 1) Aumentar la matrícula, llevar más niños y jóvenes a las escuelas es una prioridad. Además, dar a la población escolar una educación de calidad y en este tema se genera un debate, pues para algunos la calidad se mide a través de pruebas estandarizadas en materias como Lenguaje y Matemática, mientras para otros la calidad tiene que ver con formación ciudadana, principios, valores, comportamientos sociales. 2) Mejorar la infraestructura educativa, las escuelas deben estar en mejores condiciones, sus instalaciones y servicios son clave para una mejor atención de los niños y jóvenes. 3) Atender las necesidades educativas de los jóvenes y adultos que por cualquier razón no pudieron terminar sus estudios y de esta manera motivarlos a continuar en la escuela. 4) Mejorar el currículo educativo, de manera que lo que se enseñe en las escuelas sea lo que realmente necesita la población. 5) Dar atención al mobiliario y equipo, llevar escritorios y computadoras a las escuelas. 6) Capacitar a los maestros para que impartan una buena educación enfocada en el desarrollo de los procesos de pensamiento y en habilidades que los capacitarán para realizar su trabajo. 7) Fortalecer la educación bilingüe intercultural, de manera que los idiomas mayas y el castellano sean aspectos básicos que se trabajen en las escuelas.  

Los niños no pueden y no deben recibir educación en un idioma que no es su idioma materno. Además, iniciarlos en aprendizaje del idioma inglés. 8) Desarrollar una política moderna de edición de textos en las escuelas, de manera que los niños estén actualizados en sus materiales para mejorar su aprendizaje. 9) Contar con más centros de estudio para el nivel medio. Hay que darles oportunidades a los jóvenes, ellos deben estudiar y lograr un futuro mejor. 10. Cumplir con prontitud con los programas de apoyo: útiles escolares y refacción escolar.

Fuente del artículo: https://dca.gob.gt/noticias-guatemala-diario-centro-america/testimonial/algunos-desafios-de-la-educacion-en-guatemala/

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Educación Especial

Por: Thomas Rivera Schatz.

Para corregir un injusto recorte presupuestario realizado por la Junta de Control Fiscal de la ley Promesa, esta semana aprobamos en el Senado la Resolución Conjunta 399 de nuestra autoría para asignar $123 millones de fondos estatales al Programa de Educación Especial del Departamento de Educación. Esta agencia funciona con fondos combinados, estatales y federales, por lo que le fueron asignados un total de $262 millones cuando aprobamos el presupuesto para el presente año fiscal 2019-2020. Posteriormente, y de manera unilateral, la junta recortó la aportación estatal de $183 millones a solamente $60 millones, para una reducción de $123 millones que ahora insistimos en asignar.

Recientemente, el Departamento de Hacienda anunció que los ingresos al Fondo General de Puerto Rico para el pasado año fiscal 2018-2019 superaron la suma de $11,800 millones. Esa cifra histórica de recaudos públicos sobrepasó por más de $2,000 millones la cantidad presupuestada para ese año fiscal, según el presupuesto certificado por la junta. Además, sobrepasó por más de $1,136 millones la proyección de ingresos que la misma junta había realizado para ese año fiscal.

Este importantísimo programa ofrece servicios a más de 115,000 niños y adolescentes, que representan casi una tercera parte del total de la población estudiantil del sistema público. Entre los servicios de este programa, figuran los educativos en el salón de clases o en el hogar; educación física adaptada y servicios educativos en instituciones juveniles. También se ofrecen evaluaciones y terapias en áreas como habla y lenguaje, ocupacional, psicológica y física; asistencia tecnológica con evaluaciones, adiestramientos y provisión de equipos necesarios para el estudiante; transportación a los estudiantes y subsidios a los padres; y servicios suplementarios y de apoyo, incluyendo los servicios de asistentes especiales (TI) e intérpretes (TII), entre otros.

No existe excusa presupuestaria válida para no tomar acción inmediata en la atención de las necesidades de los estudiantes de educación especial. En ese sentido, el Senado ha cumplido nuevamente con su responsabilidad. La junta alega que la millonada que hace falta para cuadrar el presupuesto en este programa debe surgir de ahorros operacionales en el Departamento de Educación, pero no dice cuándo ni cómo. Es una injusticia pretender que decenas de miles de niños y sus padres tengan que esperar por ese “milagro” administrativo y presupuestario. Sencillamente, eso es inaceptable. La junta debe reconsiderar su actitud simplista de pretender cuadrar sus números a “marronazos” desde la comodidad de un escritorio y a expensas de los más necesitados y vulnerables.

El Departamento de Educación también tiene que hacer su parte de manera urgente y en el Senado estamos dispuestos a apoyar nuevos esfuerzos y enfoques. Desde la década de los años 80 hay un pleito de clase en la corte federal por las deficiencias de este programa. Incluso, anualmente el departamento paga millones en multas federales. Hace falta revisar la estructura operacional y administrativa de este programa; evitar papeleo y procedimientos engorrosos y burocráticos. Hay que utilizar la tecnología de manera inteligente, integrada y sensible a la conveniencia de los niños, sus padres y los proveedores de servicios que tardan meses en cobrar. No debemos permitir que personas en el gobierno con mentalidades burocráticas y hasta policiales continúen sentándose en escritorios a diseñar estructuras administrativas y reglamentarias que el mismo gobierno no está preparado para implantar eficientemente. Esta es una mala costumbre histórica en el gobierno de Puerto Rico. Agencias que tienen sistemas tecnológicos que no se comunican entre sí, provocando lentitud y servicios deficientes. Implantan reglamentos, formularios y requisitos que después la misma agencia no puede procesar.

El rediseño administrativo, operacional y tecnológico de este programa debe conducirlo a ser capaz de poder canalizar la inversión total de los fondos federales que recibe anualmente.

La junta debe apoyar esta asignación de fondos que es absolutamente necesaria, prioritaria y humanitaria. Y el Departamento de Educación debe utilizar estos fondos y los fondos federales para alcanzar la máxima excelencia en los servicios, la accesibilidad y la facilidad en la solicitud y utilización de estos. Si lo que se ha hecho durante décadas en el Programa de Educación Especial no ha funcionado, es hora de rehacerlo completo. Nuestros estudiantes y el futuro de Puerto Rico no merecen menos.

Fuente del artículo: https://www.elvocero.com/opinion/educaci-n-especial/article_a6268dc2-c483-11e9-9ebd-8bf9544f0b60.html

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Ninis ecuatorianos y educación

Por: Enrique Rojas.

Un sitio digital informó en días pasados que, según datos del INEC y la CAF, más de seiscientos mil jóvenes no estudian ni trabajan en el Ecuador. Siendo Guayaquil la ciudad con mayor porcentaje de ellos, un 18%. Se los denomina el grupo de los ninis (ni estudian ni trabajan). Esta estadística se ve preocupante, ya que los ninis vienen en aumento, en 2007 eran cerca de doscientos cincuenta mil.

Para algunos, esta estadística se lee como un riesgo para la productividad y el crecimiento a mediano y largo plazo.

Pero hay otros datos que hacen de este problema un tema más profundo,

En el mismo informe se indica que el Banco Mundial reportó que dos de cada tres ninis en Latinoamérica son mujeres, pero en Ecuador el número es mayor, elevándose hasta el 72%, y se indica al embarazo adolescente como factor más importante para caer en la condición de nini.

Es evidente que el problema es más grande que un dato estadístico, si entendemos la educación como un proceso que no está solo para promover las competencias básicas tradicionales y facilitar el acceso al mundo laboral.

En 1996, la Comisión Internacional sobre la Educación para el Siglo XXI, presidida por Jacques Delors, presentó a la Unesco un informe en el cual propuso cuatro pilares para la educación, dejando claro que la educación debe proporcionar los elementos necesarios para ejercer la ciudadanía con plenitud, contribuir a una cultura de paz y la transformación de la sociedad.

Estos pilares son: Aprender a conocer, que significa adquirir los instrumentos de la comprensión, a través del aprender a aprender y el ejercicio del pensamiento; Aprender a hacer, que se refiere a poder influir en el propio entorno y que contempla la calificación profesional para el mundo del trabajo; Aprender a vivir juntos, que hace relación a la participación y cooperación con los demás, y Aprender a ser, proceso fundamental que implica el desarrollo de la propia personalidad y el desarrollo de la autonomía, juicio y responsabilidad personal.

También refiriéndose a otro enfoque de la educación, el filósofo español Fernando Savater resalta la importancia de formar ciudadanos capaces de utilizar de una manera crítica, constructiva e inventiva las instituciones democráticas, identificando tres niveles como propósitos en la educación: el laboral, el cívico y el humano.

Entonces, viene una preocupación cuando pareciera que la educación es una estadística ligada solo al desarrollo económico, viene una preocupación sobre el tipo de discusiones que tenemos sobre la educación.

Hay que recuperar la conversación, porque al final del día, la carencia o desenfoque de la educación genera a mediano y largo plazo un impacto mucho mayor que nuestros cotidianos y recurrentes temas de la corrupción y el piso 17 de la Selección.

Como leí en alguna parte, un ser humano nunca se queda sin ser educado. Antes o después es educado. El problema es por quién, por la TV, la pandilla del barrio o los buenos educadores, hay que ver quién llega primero.(O)

Fuente del artículo: https://www.eluniverso.com/opinion/2019/08/22/nota/7481730/ninis-ecuatorianosy-educacion

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Jóvenes construyendo el futuro. ¿Realmente mejora las experiencias educativas?

Por: Educación Futura

Dentro del Plan Nacional de Desarrollo 2019-2024, es notorio que el proyecto educativo se centra en ofrecer programas para la juventud. Lo anterior, no resulta extraño, porque el Presidente de México, Andrés Manuel López Obrador ha subrayado en reiteradas ocasiones la necesidad de contar con programas que faciliten a los jóvenes el acceso a la vida laboral y fortalecer las condiciones para la continuidad de su trayecto educativo porque en un futuro serán quienes tomen las decisiones del país. Así también, destacar que algunos jóvenes al ser padres y e incorporarse al programa se ambiciona que mejoren su compromiso para educar a sus hijos. Hay buenos propósitos en los programas de inserción al mercado laboral para la juventud, entendido como la incorporación de los jóvenes a la actividad económica y productiva del país e incluso para algunas sociedades occidentales representa la forma de medir el nivel de bienestar social de su población.

Sin duda, son escenarios optimistas con la expectativa de que se generen incrementos en los indicadores de ocupación, de empleo, de economía, de educación, de desarrollo sostenible, de calidad de vida, entre otros. Y naturalmente, tener presente que los programas buscan disminuir y prevenir problemáticas. Concretamente, “jóvenes construyendo el futuro” es un programa del PND 2019-2024, creado en el marco de la política social para el desarrollo sostenible y la educación y que se ofrece a mexicanos y mexicanas, con edades que van de entre los 18 a los 29 años de edad que se encuentran sin empleo o que se les ha dificultado encontrar trabajo.

Los jóvenes una vez que se inscriban a través de una plataforma, una vez aceptados por las empresas, las instituciones públicas y las organizaciones, recibirán por parte del gobierno federal la cantidad mensual de 3 mil 600 pesos, a la par de resultados de parte de sus empleadores en torno a su desempeño laboral. Pero, en particular, tratándose de jóvenes egresados de media superior o con avances de estudios en licenciatura, la pretensión es que se motiven a continuar con sus estudios de nivel superior y a cambio reciban un apoyo económico, desarrollar experiencia laboral e inserción al trabajo.

Es así, que el gobierno de México implementa estrategias en materia de política laboral y con vinculación al sector productivo de nuestro país ya que se ofrece a los jóvenes que al ingresar al programa “el 70% de los inscritos colaborarán en el sector privado, el 20% en el sector público y el 10% en organizaciones sin ánimo de lucro” (Procuraduría Federal de la Defensa del Trabajo, 2018, p. 1).

Sin embargo, es necesario analizar el impacto estratégico del programa jóvenes construyendo el futuro, porque en las propias voces de las personas que se han incorporado al programa manifiestan que lo menos que planean es permanecer en los programas laborales, porque no se apegan a sus aspiraciones o porque las funciones que realizan, en nada, se vinculan con lo que estudiaron, ni siquiera consideran que impactan para mejorar sus experiencias laborales.

Los protagonistas tienen las claves de lo que se puede mejorar, porque la realidad es que el programa fue creado con propósitos que no están ni cerca de cumplirse. Por su parte, el reto de un programa, no solo reside en la disyuntiva de ofrecer empleo o de considerar que se solucionan algunas variables porque entonces estaremos resolviendo otro tipo de problemas.

La buena noticia es que es en torno a los resultados de las detecciones es posible mejorar la aproximación y conexión entre empleadores, académicos, representantes de la iniciativa programa “jóvenes construyendo el futuro” y beneficiarios del programa para que sea más satisfactoria la experiencia laboral y formativa para todos y menos asociada a un ámbito de conveniencia, o vacío por falta de realización personal, social, laboral y entonces ¿a que le llamamos progreso o avances de bienestar?. Son tensiones de la sociedad que tienen que ver con la complejidad de los contextos donde se mueve. Sin duda, es necesario crear puentes y no muros, revisar los programas e implementar nuevos filtros o criterios para mejorar el impacto de los proyectos que se ofrecen a los jóvenes a mediano y largo plazo.

También, sin duda, hay que dar más tiempo porque son propuestas que están iniciando en el sexenio de Obrador como mandatario y hay buenos propósitos, pero también es necesario aportar mejoras en torno al impacto de los programas que se ofertan a la juventud, porque sus escenarios no solo radican en el valor social, sino económico, educativo, de bienestar y de ética. Además los programas una vez creados no se trata de presentarlos y luego, hecho lo anterior no se vuelve a tocar el tema, es necesario el análisis de una mejora continua. Sin duda, es necesario discutir a profundidad estas propuestas.  Insertarse al mercado laboral, no es sólo una forma de ganarse la vida económica,. Es, sobre todo, una forma realizarse y aportar mejoras en beneficio de la vida de los otros.

Referencias:

Procuraduría Federal de la Defensa del Trabajo (11 de diciembre de 2018). Programa “Jóvenes Construyendo el Futuro”, oportunidad educativa y laboral. [Mensaje en un blog]. Recuperado de: https://www.gob.mx/profedet/es/articulos/programa-jovenes-construyendo-el-futuro-oportunidad-educativa-y-laboral-184843?idiom=es

 

 

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El pensamiento crítico en el diseño de escenarios futuros

Por. Claudia Garza/Observatorio de Innovación Educativa

¿Conoces a alguien que diseñe futuros? ¿Qué es el estudio de futuros? Seguramente pensaste en ciencia ficción o en algún tipo de práctica en el terreno de lo imaginario, fuera de la realidad. Sin embargo, en los últimos años, numerosos grupos de investigación alrededor del mundo han demostrado que el estudio de futuros es una práctica necesaria para desarrollar un pensamiento crítico en la exploración de escenarios futuros posibles, tanto deseables como indeseables. También nos permite visualizar las etapas y las decisiones que podemos tomar para alcanzar o evadir dichos escenarios, según sea el caso.

IAM (Internet Age Media) por sus siglas en inglés, es un grupo multidisciplinario de investigación independiente conformado por creativos de diversas áreas como ciencia, diseño, educación, filosofía, tecnología, derechos humanos y arte digital.

El objetivo de IAM es plantear preguntas sobre el futuro del posthumanismo, un concepto que nace en la ciencia ficción y que cuestiona el estado que permanece más allá de la existencia humana, por ejemplo: la inteligencia artificial, la identidad cibernética y las biotecnologías. En este sentido, IAM explora el posthumanismo específicamente desde el campo de la Internet, entendido como una plataforma donde se generan nuevas posibilidades territoriales, comunidades y políticas abiertas.

“El grupo IAM (Internet Age Media) busca replantear estrategias de migración, justicia climática, ciudadanía, innovación cultural, economía creativa, entre otras soluciones; a través de la investigación, reflexión y la imaginación colectiva de escenarios futuros que ayuden a dimensionar la complejidad de los temas globales a los que nos enfrentamos”.

Es importante mencionar que el objetivo de IAM no es encontrar respuestas, sino plantear las preguntas correctas, por ejemplo, ¿qué debemos hacer para mejorar la inclusión social? ¿Cómo podemos replantear el uso de la tecnología y su diseño con fines éticos? ¿Cómo podemos diseñar futuros incorporando las voces de otros que ayuden a diversificar, pluralizar y asegurar escenarios futuros inclusivos a los que todos tengamos acceso?

Quantumness of Archipelagos es el concepto utilizado por IAM para describir la identidad del pensamiento transdisciplinario en la colectividad. En español, cuántico se refiere a aquello que no es determinado por su medida, ya que esta medida procede de una cualidad física no determinante. Un mismo fenómeno puede ocurrir en diferentes lugares a la vez. Aquí es donde entran en juego el azar y la probabilidad. Archipiélagos es un conjunto de islas. Por consiguiente, conceptualmente podría referirse a aquello que se generó de manera orgánica, azarosa y que representa la posibilidad de una agrupación por la cuestión de la cercanía. La transdisciplina existe en IAM, por lo tanto, en la cualidad adaptativa del colectivo de permear en distintas áreas un mismo pensamiento crítico.

Las discusiones éticas sobre el posthumanismo así como el activo ejercicio del diseño de escenarios futuros complementan muy bien nuestras actividades académicas. En mi actividad docente busco que los alumnos generen una visión más crítica y holística sobre su contexto. Nuestra labor como profesores es asegurarnos que las generaciones jóvenes desarrollen soluciones para resolver los retos del futuro, esto último conlleva que los alumnos se planteen preguntas sobre su realidad desde una postura crítica.

Los principales exponentes en el campo del pensamiento futurista y miembros del colectivo IAM son:

  • James Beacham. Pertenece a la comunidad científica del CERN (European Organization for Nuclear Research) aborda las teorías de la expansión del universo y los distintos universos existentes. Afirma que sí existe vida en otros universos (las cuales lo más probable es que nunca podremos conocer) y plantea la posibilidad de los universos paralelos al nuestro. Propone una conclusión ética: “Todos somos ciudadanos del mismo Universo”. Aunque parezca obvio, esta frase no representa las ideologías actuales si pensamos en temas de migración y la problemática de culturas y razas alienadas y reprimidas.

  •  Renata Ávila. Activista y abogada experta en temas de derechos humanos y tecnología. En su libro Colonialismo Digital comparte su investigación sobre la tendencia de las corporaciones digitales de capturar datos de usuarios poniendo en riesgo no sólo la privacidad de los usuarios sino también la soberanía y democracia al lograr medir e influenciar en las decisiones políticas de los ciudadanos. Ávila visualiza esto como un nuevo modo de colonialismo, puesto que las poblaciones que aún no cuentan con acceso a redes son ahora territorios disputados por las grandes corporaciones digitales que buscan agregar a estas comunidades a su feudalismo digital, obteniendo datos y patrones de comportamiento que facilitan la inteligencia artificial y el aprendizaje automático. La democracia no puede existir si hay manipulación de por medio.

  • Rasheedah Phillips. Es cofundadora del colectivo Black Quantum Futurism. Aborda el tema de cómo en el diseño especulativo de escenarios futuros también entran en juego la inclusión y segregación de clases sociales, es decir, diseñar futuros sólo para algunos deriva el problema de la exclusión. ¿Quién tendrá acceso a estos futuros? El tiempo, según Phillips, es una noción lineal y cíclica que puede ser también asociada con la tecnología, sin embargo, debemos desasociar el avance hacia el futuro con lo tecnológico, puesto que el tiempo es algo a lo que todos tenemos acceso, mientras que la tecnología dependerá siempre de quién tiene el valor monetario para adquirirla.

El diseño de futuros es una práctica que debe desarrollarse como una competencia transversal transdisciplinaria al utilizar metodologías para la interpretación de patrones y tendencias en un constante ejercicio de pensamiento crítico sobre el pasado y el presente, que permita al estudiante ser capaz de identificar los escenarios posibles del futuro y trazar el camino para llegar a estos.

Fuente: https://observatorio.tec.mx/edu-bits-blog/el-pensamiento-critico-en-el-diseno-de-escenarios-futuros

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La educación comunitaria y su metodología de inclusión

Por: Fundación Universia

La educación comunitaria representa a las sociedades más vulnerables y resulta muy valiosa, no sólo en materia de transmisión de conocimientos, sino también como puente hacia otras posibilidades relacionadas, entre tantas, a la mejora económica de las pequeñas comunidades. Si estás pensando en realizar un curso relacionado a esta temática y te asaltan dudas, en este post te contamos todo sobre ella.

Qué es la educación comunitaria y cuáles son sus orígenes

Cuando hablamos de educación comunitaria en Latinoamérica, también, en cierto modo, hablamos de educación transformadora o educación popular. Ello se debe a los precursores de esta nueva manera de enseñar que, en más de una ocasión se aleja de la convencional o formal.

Simón Rodríguez, Ernesto Guevara, José Carlos Mariátegui, Paulo Freire, entre otros, fueron los hacedores de convertirla en modelo para aquellos sectores comunitarios más devastados por la pobreza, la discriminación y los problemas sociales.

El reconocimiento y aval de esta práctica educativa llegó al mundo en el año 1967 cuando la UNESCO en su “Recomendación relativa al desarrollo de la educación de adultos” otorgó valor a estos espacios populares.

Si bien a lo largo de los años su concepción y maneras de enseñanza ha ido cambiando y, en cierto modo, evolucionando, podemos acercarnos a una definición global de este modelo educativo.

La educación comunitaria, como lo indica su palabra, está abierta a la comunidad en su conjunto, abarcandola de forma total sin importar los diversos grupos étnicos ni las culturas diferenciadas que la componen ya que promueve la inclusión de todos los sectores sociales.

Su objetivo reside en una enseñanza liberadora (desde la concepción Freireana) de los sujetos, brindándoles herramientas conceptuales y teóricas para que actúen social y políticamente, mejorando sus condiciones de vida. 

Es decir, su metodología de enseñanza, va más allá del conocimiento formal actual que conocemos en las casas de estudio porque apunta a una concientización del sujeto acerca de su situación actual e intentar revertirla.

Dentro de los espacios educativos que contemplan esta modalidad de transmisión de conocimientos, se enseña a planificar e intervenir desde diferentes programas formativos que gestionan los gobiernos mediante políticas públicas. También suelen colaborar monetariamente las ONG, Fundaciones o instituciones privadas.

Educación comunitaria en Argentina: Cómo se desarrolla y cuáles son los profesionales que pueden trabajar en ella

Existen diversas experiencias en educación comunitaria o popular en todo el mundo. 

En Latinoamérica podemos contemplar las escuelas rurales del Movimiento Sin Tierra de Brasil, los caracoles de Chiapas en México o los cientos de jardines y escuelas populares ubicadas en los barrios del conurbano bonaerense y otras ciudades pobladas.

En el año 2016 el senado Argentino sancionó un proyecto muy importante promoviendo  la inclusión de la educación comunitaria al sistema educativo formal. El objetivo ha sido el de proveer un salario digno a las docentes que trabajaban de forma voluntaria en jardines comunitarios dentro de los espacios de educación convencional.

Generalmente, los profesionales abocados al trabajo de la educación comunitaria suelen relacionarse al ámbito de la docencia desde una visión alternativa de la misma.

Sin embargo, la amplitud y vasto campo de acción que posee esta metodología de enseñanza, abre camino a muchos otros abocados a la antropología, sociología, asistencia social, trabajo social, entre otros.

Por otro lado, cada vez más sectores académicos y universitarios promueven máster o posgrados a profesionales que deseen especializarse en ésta área tan interesante.

Fuente: https://noticias.universia.com.ar/educacion/noticia/2019/07/08/1165539/educacion-comunitaria-metodologia-inclusion.html

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¿Qué es la Agenda 2030 y dónde estamos?

Por: Lucila Giammatteo

El año 2030 es considerado como la fecha límite para que el efecto de la intervención humana en el planeta sea irreversible (Naciones Unidas, 2016). La agenda 2030 es una iniciativa global de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) que establece objetivos específicos para alcanzar un desarrollo sustentable. Los objetivos que se plantearon fueron delimitados para el año 2030 y abarcan diversos sectores como acción por el clima, agua limpia, energía asequible y no contaminante, vida submarina, vida de ecosistemas terrestres, producción y consumo responsable, educación de calidad, fin de la pobreza, salud y bienestar, trabajo decente y crecimiento económico, así como también paz, justicia e instituciones sólidas, entre otras categorías.

En la actualidad se percibe un aumento en las campañas de concientización ecológica para proteger el medio ambiente, así como también más gente ocupada tratando de hacer un cambio positivo en su entorno. ¿Qué has hecho para contribuir en este esfuerzo? Si ya formas parte de alguna iniciativa en comunidad o personal, ¡te felicito!, porque todo esfuerzo suma. Si es la primera vez que escuchas sobre la Agenda 2030 no te preocupes, el primer paso es informarse para saber dónde estamos.

Anualmente la ONU publica un reporte que muestra estadísticas de cumplimiento de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (SDGs por sus siglas en inglés) por país. Estos reportes pueden encontrarse en línea, en la página oficial.

La mala noticia es que en 2018 el desempeño de México no fue bueno. Se encuentra en el ranking con 65.2 puntos, lo que sugiere que hemos alcanzado el 65 % del mejor resultado posible. Ocupa el lugar 84 de 156 países del ranking. En los primeros lugares están Suecia, Dinamarca y Finlandia con un puntaje de 85, 84.6 y 83, respectivamente. De América Latina, los países mejor posicionados son Costa Rica (lugar 33), Chile (lugar 38) y Cuba (lugar 42).

Evaluación de México en la Agenda 2030

La siguiente figura muestra la evaluación de México en 2018 para cada uno de los objetivos establecidos en la agenda. Se utiliza un sistema de cinco colores que indican qué tan cerca se encuentra el país de cumplir con los objetivos, a partir de una extrapolación matemática. El color verde indica que el valor incrementa o se mantiene de tal manera que el objetivo se cumplirá para 2030. El color amarillo indica que el valor se incrementa a una velocidad superior al 50 % requerido. El color naranja implica que el valor se ha mantenido, o que la velocidad de incremento es inferior al 50 % requerido. El color rojo, que establece que el país se está moviendo en la dirección incorrecta, se asocia a un valor disminuido con respecto a años anteriores.

El avance del logro de los objetivos se monitorea cada año y se actualizan con más detalle. Por ejemplo, aunque en México no hemos alcanzado el primer objetivo, la flecha verde indica que sí hemos avanzado respecto a años anteriores. Utilizando un sistema similar al de colores mencionado anteriormente, y visto de una manera más gráfica, se utilizan flechas para mostrar las tendencias.

Es evidente que tenemos mucho por hacer. Existen diversas ONG en México que en apoyo con el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) impulsan la agenda 2030 con programas de concientización y de acción social. Además, las escuelas se están involucrando a partir de la generación de proyectos invitando a los alumnos a que se sumen a esta iniciativa.

En el Tec de Monterrey hemos desarrollado diferentes propuestas interdisciplinarias para contribuir a la Agenda 2030 a partir del cuidado de recursos y campañas de conocimiento. En los cursos que imparto sobre Materia, Entorno y Sostenibilidad a los alumnos de PrepaTec Campus Estado de México, se plantearon las siguientes formas de involucrarse:

  1. Una reforestación de más de 200 árboles en un área protegida del Estado de México.

  2. Una campaña de concientización involucrando a familiares y vecinos sobre el consumo responsable.

  3. Una investigación sobre el consumo de agua y electricidad en el campus en conjunto con planta física. Como resultado de la investigación los alumnos propusieron diversas formas de reducir su consumo.

Este proyecto llevó a los alumnos a ser más conscientes sobre su impacto en el medio ambiente y a involucrarse con acciones cotidianas que puedan aportar directamente a las métricas de los objetivos de desarrollo. Además, pudieron relacionar sus vivencias en clase con su experiencia Tec en el extranjero, ya que en muchos países se llevan a cabo programas en conjunto con las comunidades para que los habitantes se involucren en la Agenda 2030. Por ejemplo, los alumnos involucrados en la campaña de consumo responsable que participaron en el semestre itinerante, notaron que en ciertas ciudades de Italia se llevan a cabo actividades por semana para promover los Objetivos de Desarrollo Sostenible.

Si te interesa conocer más acerca del proyecto, puedes revisar el artículo The 2030 Agenda for Sustainable Development: How to Get Students Involved? publicado en World Journal of Educational Research DOI: https://doi.org/10.22158/wjer.v5n4p358 Este proyecto lo presenté en el congreso (IUPAC) International Union of Pure and Applied Chemistry 2019, donde recibí el premio al mejor póster en educación química.

A partir de los resultados obtenidos para México, podemos ver que el camino por recorrer es largo si queremos alcanzar los objetivos propuestos para el año 2030. La mejor forma de lograrlo es involucrarnos activamente desde nuestro entorno ya que hasta la contribución más pequeña puede lograr un cambio significativo si todos colaboramos. Empecemos por cambiar hábitos en nuestra vida cotidiana que puede tener un impacto positivo en el medio ambiente.

Fuente: https://observatorio.tec.mx/edu-bits-blog/que-es-la-agenda-2030-y-donde-estamos

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