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Nuevas leyes para la educación: Momento de reiterar antiguas y nuevas demandas

Por: Claudia Santizo

La revisión de las nuevas leyes de educación, tanto la Ley General de Educación como sus leyes secundarias, es una oportunidad para reiterar la demanda de hacer cambios de fondo en el sector educativo. Por un lado, cambiar la centralización y el corporativismo del sistema educativo. Por otro, abrir espacios a la participación de directores, docentes y padres de familia en la toma de decisiones del sector.

Eliminar la administración vertical del sistema educativo

La centralización del sistema educativo es uno de los mayores problemas. Las decisiones verticales, de arriba hacia abajo, por lo general no tienen suficiente información acerca de las necesidades reales de alumnos, docentes y directivos. Además, el sistema educativo del país no considera mecanismos que permitan, desde debajo, retroalimentar a la autoridad acerca de los problemas que existen en escuelas, en las aulas y en el aprendizaje de los alumnos.

Las autoridades en turno reiteradamente suponen que saben pero no es así. Conocer modelos o propuestas pedagógicas no significa que éstas sean adecuadas para toda circunstancia. En ese aspecto, son los directores y docentes los que necesitan adecuar esas propuestas a las realidades de las escuelas y alumnos. Por ello es importante que en las leyes de educación sean creados espacios para que las comunidades escolares pueden tomar decisiones.

Cabe aclarar que lo opuesto a la centralización no es descentralizar, sino sustituir la estructura vertical en la toma de decisiones con la creación de una estructura horizontal donde tiene cabida la opinión de las figuras educativas y de los padres de familia o bien de los adultos responsables de la educación de los menores.

La reforma de 2013 estableció la autonomía de gestión de las escuelas. Esa autonomía puede tener diferentes significados. Se puede entender autonomía como la forma de gobierno de las escuelas privadas. No es seguro que en algún momento, con seriedad, fuera pensado que una perspectiva privada fuera viable en la educación pública. Ahora se abre la oportunidad de interpretar a la autonomía escolar, o cualquier otro nombre que se le quiera dar,  como la práctica en la cual las comunidades escolares tienen espacios de participación para el diseño del modelo educativo desde las mismas escuelas y con base en su práctica cotidiana.

En una perspectiva centralista, vertical, se ha desestimado la posibilidad de que los directores y docentes puedan aportar o tener capacidad para ajustar el diseño del modelo educativo. Sin embargo, optar por esa dirección ofrece mayores posibilidades de éxito para mejorar la educación que reciben los estudiantes.

El gobierno de AMLO tiene la propuesta de desarrollar una nueva escuela. Aun no son claros los detalles de esta propuesta. La experiencia difundida de un modelo pedagógico aplicado en San Luis Potosí puede ser la idea general de la propuesta de la nueva escuela. Sin embargo, el problema no es el modelo desarrollado en SLP sino la perspectiva centralista- vertical de que se puede aplicar en las escuelas públicas un modelo pedagógico sólo por mandato de la autoridad. Es el error reiterado, una y otra vez, de suponer que la autoridad es la única que sabe lo que le conviene a las escuelas, directores, docentes y alumnos.

Eliminar el corporativismo en el sector educativo

La relación del gobierno con el SNTE desde mediados del siglo XX representa un arreglo político-sindical. El sindicato no se mete con la política educativa a cambio de posiciones en el sistema político. Por su parte, el gobierno comparte o entrega las decisiones laborales, incluyendo el control de plazas, a los liderazgos sindicales. La pregunta actual es qué tanto cambiará esta relación en la etapa del gobierno de AMLO.

La comunicación, o retroalimentación, entre las autoridades educativas y las comunidades escolares no se debe confundir con los arreglos político-sindicales entre el gobierno y los liderazgos sindicales. ¿Será posible separar y diferenciar estos dos tipos de relación que están entreveradas por las disputas políticas? No lo sabemos y la única posibilidad de cambio real está en las manos de los directores y docentes de las escuelas.

Reducir el papel del individualismo y aumentar el trabajo colaborativo de docentes

La reforma de 2013 colocó en las capacidades y preparación de los docentes y directivos la mayor responsabilidad de las fallas del sistema educativo; esa reforma postuló que los alumnos no aprenden porque el docente no está bien preparado. De ahí el énfasis en la capacitación y evaluación de cada docente.

El trabajo colaborativo, no individual, es sistemáticamente desestimado en las leyes de educación. Numerosas experiencias relatadas en diversos estudios señalan las ventajas del trabajo colaborativo, de las virtudes del métodos de trabajo de comunidades de aprendizaje. La colaboración de directivos y docentes, e incluso la participación de padres de familia es un mecanismo factible para introducir innovaciones educativas.

Un modelo pedagógico novedoso no sólo depende de la capacitación proporcionada a los docentes sino del ajuste de dicho modelo en la práctica cotidiana y de acuerdo con las circunstancias de escuelas, alumnos y familias. Un método de trabajo para aprender en la práctica es el de las comunidades de aprendizaje.

El aprendizaje de los alumnos no sólo es un problema educativo 

El problema de la educación es complejo, es decir, intervienen múltiple factores. Las fallas en los aprendizajes de los alumnos no sólo se deben a las capacidades de los docentes, principalmente afectan las condiciones socioeconómicas y de escolaridad de la familia. Numerosos estudios en México y en otros países explican por qué  los alumnos con menor desempeño, y menor posibilidad de continuar sus estudios, provienen de familias con desventajas socioeconómicas y menor escolaridad en la familia. La desigualdad es un fenómeno que se reproduce.

La educación como factor para mejorar la condición social y económica de las personas, y sus familias, depende de la posición socioeconómica de donde parte la familia. Por ello, el objetivo de proporcionar acceso al sistema educativo es insuficiente. Mejorar la calidad del servicio educativo también es insuficiente. Una beca tampoco es suficiente. Las familias en condición social desventajosa requieren que sus hijos tengan ambientes, en la escuela y más allá de ella, que permitan su desarrollo educativo durante toda su etapa escolar. Este esfuerzo sostenido necesita ser financiado por el Estado.

En conclusión, son múltiples los factores que afectan la educación. Un factor puede pesar más que otro en diferentes circunstancias. Por ello, un real transformación de la educación no es posible lograrla con un sistema educativo vertical cuyo objetivo principal es el control: el control político de los docentes, el control de los modelos pedagógicos y el control de los padres de familia. Por ello, la centralización y el corporativismo son los mayores problemas  del sector educativo.

Fuente: http://www.educacionfutura.org/nuevas-leyes-para-la-educacion-momento-de-reiterar-antiguas-y-nuevas-demandas/

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Aviso a los padres: en el parque también se educa

Por: Rafael Guerrero

Sobreprotección, compartir juguetes y otros aspectos sociales que debemos tener en cuenta o evitar cuando nuestros hijos disfrutan de su tiempo libre

El juego es el lenguaje natural de los niños. Una parte importante de sus necesidades de contenido emocional y social se cubren mediante el juego: aprenden a identificar y gestionar sus emociones, asumir el rol que les corresponde como niños, aprender normas y límites, establecer turnos en las conversaciones y en la utilización de los juguetes, aprender a respetar a los demás, valorar las diferencias entre las personas, favorecer su autonomía, aumentar su sentido de pertenencia, etc. Pero claro, todo esto se consigue con ayuda de las figuras de apego que están pendientes de ellos. Para que haya un correcto desarrollo de la personalidad y la sociabilidad de nuestros hijos, es imprescindible que nuestros hijos se relacionen tanto con nosotros como con sus iguales. Son como las dos caras de una misma moneda. Tan necesario para su desarrollo es relacionarse con sus padres (adultos) como con sus amigos y compañeros de colegio (grupo de iguales).

Los parques son lugares ideales para desarrollar todas estas habilidades sociales y emocionales que acabamos de mencionar, pero ¿acaso son todo buenas noticias las que ocurren en los parques infantiles? Parece ser que no. Si todos los padres cumpliéramos de manera religiosa con nuestras funciones, los parques serían un lugar idóneo para entrenar a nuestros hijos en muchas de las habilidades que deben adquirir. Y yo me pregunto: ¿por qué los parques infantiles sacan, en ocasiones, lo peor de los padres? Son como la jungla, en donde cada uno hace la guerra por su lado. Si hiciéramos un ejercicio de sinceridad, ¿realmente estamos cumpliendo con nuestras obligaciones cuando dejamos a nuestros hijos jugar y relacionarse en el parque? ¿Cuál es realmente nuestra función? Podríamos resumir en dos las funciones que los padres debemos cubrir a nuestros hijos en los parques: por un lado fomentar su curiosidad, su necesidad de exploración y de aprender a ser lo más autónomos posibles y, por otro lado, proteger y calmar a nuestros hijos ante el miedo, el conflicto y otras emociones desagradables. ¿Os habéis dado cuenta como los niños que están llorando buscan con la mirada a sus padres para ser protegidos y atendidos? En ocasiones los padres están físicamente tan distanciados de sus hijos que cuando estos lloran por una disputa, no pueden ser calmados y tranquilizados por ellos. Siempre he creído que los padres deberíamos ser en los parques como los coches de choque. Tendríamos que llevar un palo en nuestra espalda con una banderita de un color que coincida con el color de nuestro hijo, de tal manera que sea sencillo poder identificar quien es el padre o madre del niño que ha entrado en crisis. Solo así podemos actuar de manera rápida. En ocasiones veo niños llorando en el parque que buscan desesperadamente a sus padres y por más que trato de averiguar quiénes son sus progenitores, no lo consigo. Me da la sensación que algunos padres van a los parques a descansar y a hablar más que a educar a sus hijos, porque aún en el juego seguimos educando a nuestros hijos. Recordemos que para educar a un niño hace falta la tribu entera.

Un capítulo aparte merece el polémico tema de compartir los juguetes. ¿Por qué obligamos a nuestros hijos a que compartan todos sus juguetes? ¿Acaso obligas a tu marido o tu mujer a que comparta el móvil con los demás? ¿Y el coche? ¿Y tu casa? Pero si está muy bien compartir, ¿no? En mi opinión, no estamos respetando en absoluto a nuestros hijos. Si no quieren compartir, están en su pleno derecho. Eso sí, hay que ser consecuentes, en el sentido de que si tú no sueles compartir es posible que en un futuro no quieren compartir contigo. Hay que respetar sus decisiones pero también hay que invitarles a ser consecuentes, a que piensen en el futuro y en cómo se pueden sentir sus amigos si no comparte con ellos, pero respetando al cien por cien su decisión. Debemos educar también en el respeto hacia aquello que no es tuyo. El otro día en un parque un niño de unos dos años le cogió sin permiso la bicicleta a mi hijo mientras este último jugaba en la arena. Como los padres no estaban atentos a su hijo, me tocó a mí educar al suyo. ¿Qué hacer ante esta situación? Yo lo tengo claro. Le pregunté al niño si le había pedido permiso al dueño de la bicicleta. Al decirme que no, le recomendé que lo hiciera. Una vez que el niño se encamina a pedir permiso al propietario, ya delego en ellos lo que puedan acordar. Ojo, estas situaciones no son culpa del niño sino responsabilidad de los padres, pero como estos últimos no estaban en primera línea, me tocó a mí actuar. Entiendo perfectamente que los niños pequeños son, por naturaleza, impulsivos y no vienen de serie con estos extras. Considero que es importante que los niños entiendan que si no son dueños de algo que quieren, deben pedir permiso al propietario, y en caso de que no lo encuentren, no podrán utilizarlo. Es una cuestión de educación y de valores. ¿Por qué en estas situaciones nos tenemos que ocupar de la educación de los demás niños del parque? Considero que debemos hacerlo por el bien de todos los niños que están en ese momento en el parque; de nuestros hijos y del resto.

Tengamos muy presente que los niños son libres de poder dejar o no dejar sus juguetes a quienes consideren. Y subrayo niños. En ningún momento digo “padres”. Recuerdo que hace unas semanas en la piscina de nuestra comunidad mi hijo de casi tres años me dijo que había un dinosaurio de un amigo suyo que quería coger. Le dije que no podía jugar con él a menos que le preguntara a su dueño si le daba permiso para poder jugar con el dinosaurio. En ese momento, el padre del dueño del dinosaurio, que había escuchado nuestra conversación, le dio permiso a mi hijo a coger el dinosaurio: “Yo que soy su padre, te dejo que lo cojas”. Yo insistí, prudentemente, en pedir permiso al dueño y no al padre del dueño. Cuál fue nuestra sorpresa cuando fuimos a buscar al propietario del dinosaurio de goma y al preguntarle mi hijo si podía coger el muñeco su respuesta fue negativa. Moraleja: pide siempre permiso al propietario y no te dejes llevar por las decisiones de sus padres. En esta materia, ellos llevan el timón.

Fuente: https://elpais.com/elpais/2019/07/17/mamas_papas/1563359176_688024.html

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Jornada escolar: lo que la cronobiología y la cronopsicología pueden aportar

Por: Gonzalo Pin Arboledas

A la hora de diseñar los horarios escolares en las diversas etapas se deben tener en cuenta diferentes aspectos. Pero para la salud, la conducta y el aprendizaje, el «cuándo» es tan importante como el «qué» y el «cómo».

Como premisa previa he de confesar que no soy docente, salvo en cursos de postgrado. Mi dedicación profesional estos últimos 30 años ha sido a la infancia y la adolescencia, pero desde el punto de vista sanitario. Los últimos 14 años especialmente dedicados a los ritmos vigilia-sueño, la cronobiología y la cronopsicología.

Es desde estas áreas desde donde nace mi preocupación (y ocupación) por los horarios escolares. Esta preocupación me ha permitido dirigir durante 3 años el proyecto SHASTU (Sleep Habits and Student Performance) financiado por la Unión Europea dentro del programa Erasmus Plus.

En él estudiamos y valoramos, el rendimiento escolar y la conducta del alumno (desde infantil a bachiller) antes y después de ajustar los horarios escolares y los horarios de alimentación a los Ritmos Circadianos y a la Cronopsicología en tres ciudades de países diferentes: España, Italia y Turquía.

Son los resultados de ese estudio, (coincidentes en los tres países a pesar de sus diferencias culturales y económicas) los que me animan a escribir estas líneas aportando, no opiniones personales, sino datos extraídos con metodología científica contrastada.

Lo conveniente, pienso, para poder entender el porqué de las cosas es empezar por las bases:

Durante millones de años el ser humano se ha ido adaptando a un medio ambiente que cambiaba de una manera periódica y rítmica (día y noche); para ello, ha desarrollado un reloj interno que le permite prepararse anticipadamente para ese cambio rítmico y adaptar sus funciones internas al horario en el que se encuentra el medio ambiente que le rodea. Esto es, nuestras funciones internas se comportan de manera diferente según el momento del día (o de la noche) en la que nos encontramos. Aparecen, de esa manera, lo que hoy llamamos ritmos circadianos (circa= alrededor: alrededor del día). Estos cambios rítmicos de nuestras funciones biológicas son el objeto de estudio de la cronobiología.

Esa adaptación es global de manera que, aproximadamente cada 24 horas, cada una de nuestras células adapta su funcionamiento al momento horario del medio ambiente. Así, nuestro sistema hormonal, de defensas… y nuestra mente adaptan en cada momento su funcionamiento al momento del día en el que se encuentran.

Esta adaptación hace que no rindamos lo mismo a todas las horas del día, que no tenga la misma influencia en nuestra salud la actividad física a cualquier hora del día o, por ejemplo, que el momento en el que comemos tenga casi tanta influencia en nuestra salud como el qué comemos. Esto es, cuándo hacemos las cosas es muy importante para nuestra salud y nuestro rendimiento.

Los cambios psicológicos y de rendimiento que acontecen a lo largo del día de manera rítmica son el objeto de estudio de la cronopsicología.

A nivel escolar, ya hace muchos años, Testut demostró que nuestros estudiantes no aprenden ni rinden por igual durante todas las horas del día. Estas variaciones las vemos reflejadas en la figura 1 en la que se escenifican los patrones diarios de rendimiento de los alumnos en diferentes materias (F. Testut: Cronopsicología y rendimiento escolar.1992). Estos vaivenes diarios en el rendimiento nos ayudaron a programar las asignaturas en nuestro estudio SHASTU para mejorar dicho rendimiento académico.

Variaciones diarias en el rendimiento escolar. A mayor puntuación mayor rendimiento. F.Testut. Cronopsicología y rendimiento escolar.1992.

Los hábitos vitales del ser humano a lo largo de su evolución se adaptaron también a los cambios horarios ambientales rítmicos. Surge así la crononutrición (segundo pilar de nuestro estudio) que nos enseña que cuando coordinamos los horarios o ritmos de la alimentación a los biorritmos diarios de acuerdo con el momento del día en que nos encontramos, nuestro estado de salud nutricional es más saludable y tenemos menos propensión a la obesidad (la gran epidemia de nuestra infancia y juventud) y a la diabetes tipo 2 entre otras muchas morbilidades. De manera que, por ejemplo, aquellas personas que tienen su almuerzo de medio día antes de las 14 horas y la cena antes de las 21 horas tienen un mejor estado de salud y, a igualdad de ingesta de calorías y de actividad física, tienen menor riesgo de obesidad/sobrepeso y diabetes.

Junto a la nutrición (o, mejor, de la mano de ella en un mundo de cazadores y depredadores) se estableció el ritmo vigilia-sueño (tercer pilar de nuestro estudio).

Del estudio de este ritmo vigilia-sueño hemos aprendido que un tiempo total de sueño adecuado para cada edad, en horario más o menos regular según la edad (otra vez los biorritmos) y una relación horaria adecuada entre sueño, alimentación, actividad física y uso de tecnología son extremadamente importantes para el control de la conducta del escolar al día siguiente, así como para su rendimiento en clase.

El sueño de mala calidad, de menor duración de la que precisamos y/o con horarios irregulares disminuye el tiempo en el que podemos mantener nuestra atención de manera continuada y, por ello, necesitamos actividades más cortas y con un tiempo de descanso entre ellas mayor para poder rendir adecuadamente. Este ritmo vigilia sueño, a su vez, controla el ritmo diario de nuestra capacidad de atención como podemos ver en la figura 2 procedente de un estudio inglés realizado en dos centros escolares (uno con un alto nivel socioeconómico y el otro con un bajo nivel socioeconómico). En la gráfica observamos que el nivel de somnolencia es máximo en las primeras horas del día (siendo como la imagen especular de la gráfica extraída del libro de Testut):

Este ritmo diario de somnolencia ya lo han comprendido muchas otras sociedades (algunos estados de EEUU, Alemania, Israel…) que han decidido facilitar un mayor tiempo de sueño a sus estudiantes retrasando el inicio (y final) de los horarios escolares. El retraso de media hora en el inicio de las clases conlleva que el 80% del tiempo extra el estudiante lo dedique al sueño y con ello, por ejemplo, que un instituto pase de 3.159 problemas de conducta contabilizados en un año escolar a contabilizar 1.447 casos al año de retrasar el inicio escolar media hora (Sleep 2016;39(2):271-281).

Estas fueron las bases del estudio SHASTU que me permitió explicar a la comunidad educativa de cada uno de los países el porqué necesitábamos cambiar los horarios escolares, el orden de las asignaturas, el momento de la actividad física y de los horarios de las comidas. Es necesario agradecer la implicación absoluta de las comunidades educativas de estas tres ciudades (en España la ciudad de Silla en Valencia) que dedicaron tiempo extra a este aprendizaje y a su aplicación dentro de su horario escolar. Al mismo tiempo, implicamos también a los estudiantes en el conocimiento de los biorritmos con especial atención al ritmo vigilia/sueño, el ritmo y horario de la actividad física intensa (debía finalizar al menos dos horas antes de iniciar el horario de sueño) así como el ritmo y horario del uso de las tecnologías y de la alimentación.

En ese sentido aprovechamos el tiempo de comedor escolar para hacer educación sobre nutrición reconvirtiendo los comedores escolares en algo más que un lugar destinado a la pura ingesta, sino en un aula de “salud nutricional” en cuanto a tipo de alimento, horario y gastronomía de manera que todos los alumnos de los centros tenían, al menos una vez al día, las mismas oportunidades nutricionales y de aprendizaje en esta área de la salud.

¿Cuáles fueron las consecuencias de adaptar los ritmos escolares a los biorritmos circadianos?

Es necesario reconocer que estas medidas fueron fáciles, sencillas y eficientes una vez se establecieron, pero el proceso de aprendizaje, comprensión y aceptación requirió un esfuerzo extra de todos los implicados (dirección de los centros educativos, docentes, familiares, alumnos y profesionales externos). Entre las medidas que se instauraron y por citar sólo unas cuantas están, por ejemplo, que a primera hora se realizaba algo de actividad física (10 minutos de baile, carrera… según la preferencia del educador), el evitar los exámenes los lunes a primera hora colocándolos siempre a partir de las 11 de la mañana coincidiendo con el mayor rendimiento del alumno, adelantar los horarios de las cenas intentando que fueran sin la presencia de pantallas y en familia, aprovechar las horas lectivas de la tarde coincidentes con el repunte de la atención… Todos estos datos pueden encontrase en la página web del estudio (SHASTU.org).

Como muestra de los resultados obtenidos estas dos tabla: una referida a los problemas de sueño y la otra al rendimiento escolar.

SDSC: Cuestionario para evaluar la presencia de problemas con el sueño.

En todos los grupos de edad tras la instauración de las medidas se observa desde el punto de partida (BASAL) hasta el final del proyecto (SEGMTO) una franca disminución en el porcentaje de alumnos con problemas relacionados con el sueño; especialmente llamativa es la mejoría en el grupo de adolescentes.

Tras la instauración de las medidas de respeto a los ritmos cronobiológicos y cronopsicológicos se aprecia una mejoría rendimiento escolar que permanece al menos dos años después de la instauración de esas medidas.

¿Qué nos ha enseñado el proyecto SHASTU a docentes, sanitarios, familias y estudiantes?

Algunas enseñanzas deberíamos aprovechar de este estudio:

  1. El respeto horario a los biorritmos mejora la calidad de vida de los alumnos, su rendimiento y comportamiento haciendo más eficiente el trabajo de los educadores.
  2. Mejorar el sueño en tiempo, ritmo y calidad mejora la vigilia del alumno, le permite mantener la atención, mejorar su conducta y rendimiento.
  3. El comedor escolar es un arma irrenunciable para fomentar la igualdad educación nutricional.

¿Con estos datos que recomendaciones horarias se extraen?

Evidentemente otros factores deben ser tenidos en cuenta a la hora de recomendar horarios escolares. En el diseño de éstos deben participar todos los estamentos implicados en el área docente y profesionales de otras áreas (nutricionistas, sociólogos, psicopedagogos, cronobiólogos, pediatras…) que deben asesorar a la comunidad educativa a la hora de que ésta decida el tipo de horario escolar.

Después de estos tres años del estudio SHASTU y de la revisión bibliográfica se podría inferir:

  • Es adecuado retrasar la hora de inicio del horario escolar para favorecer el sueño y el rendimiento.
  • Las asignaturas se deben redistribuir en función del cronorendimiento del escolar.
  • Tener en cuenta el pico atencional que se produce en horario de tarde.
  • El horario de los exámenes es importante.
  • El comedor escolar debe ser considerado un elemento educativo curricular más (especialmente en una sociedad como la nuestra en la que la obesidad infantil es una epidemia).

Estos resultados parecen indicar la conveniencia de un horario escolar de inicio entre las 08.30 – 09.00 según las edades, con una distribución de materias en función de los momentos de mayor atención del alumnado, con respeto a los ritmos derivados de la crononutrición favoreciendo la comida de medio día en horario de 13 a 14 y finalizando la actividad escolar alrededor de las 16.30.

A la hora de diseñar los horarios escolares en las diversas etapas, evidentemente, se deben tener en cuenta otros factores implicados; pero sería un grave error obviar las enseñanzas derivadas de la cronobiología, la cronopsicología y la crononutrición. Para la salud, la conducta y el aprendizaje el “cuándo” es tan importante como el “qué” y el “cómo”.

Fuente: https://eldiariodelaeducacion.com/blog/2019/07/18/jornada-escolar-lo-que-la-cronobiologia-y-la-cronopsicologia-pueden-aportar/

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Cierre de verano

Por: Pablo Gutiérrez del Álamo

Durante las próximas semanas y hasta primeros de septiembre vamos a estar con el cierre echado en el periódico. Hemos de coger fuerzas de nuevo para el curso que viene. Repasamos algunos de los temas que han marcado el curso que acaba de terminar.

Han sido nueve largos meses en los que han pasado muchas cosas en el ámbito educativo. Terminamos el curso anterior con un cambio de Gobierno y la llegada de un nuevo equipo al Ministerio de Educación, liderado por Isabel Celaá, con Alejandro Tiana de mano derecha en la Secretaría de Estado de Educación. Este curso lo hemos cerrado con, prácticamente, los mismos mimbres. Nos vamos sin tener gobierno todavía y sin saber si el equipo cambiará o no para el mes de septiembre. Ni siquiera si habrá que volver a las urnas en los próximos meses.

Durante este tiempo se han intentado con mayor o menor éxito, cambios en la situación del profesorado tras años de crisis y recortes en la educación. Queda la sensación de que hay mucho más por delante. Empezando por el prometido cambio de ley educativa.

Nueve meses en los que, además, la extrema derecha ha llegado a la política institucional. Hablábamos meses atrás de las políticas de países como Estados Unidos o Brasil, sin tener en cuenta la influencia que VOX habría de tener en tantos asuntos. Ahí quedan algunas de sus ideas sobre el sistema educativo, así como otras cuestiones que también impactarán (o eso pretenden) en la vida escolar de miles de chicas y chicos LGTB.

Meses en los que hemos visto cómo la educación inclusiva ha tenido que seguir peleando, caso a caso, en los tribunales el reconocimiento que debería tener desde 2008 cuando España firmó la Convensión de Derechos de las Personas con Discapacidad. El espaldarazo dado por el Tribunal Supremo ha supuesto un goteo de sentencias que condenan a las administraciones autonómicas a no hacer dejación de funciones y, con los apoyos necesarios y razonables, abrir las puertas de los centros ordinarios a todas las personas. Hasta hace unas semanas que conocíamos un nuevo fallo del Supremo que defendía la libertad de una familia a elegir el centro en el que matricular a su hijo.

Quedan grandes incógnitas y problemas en el aire todavía: recursos materiales en la escuela ordinaria, formación inicial y permanente en temas relacionados con la inclusión, el futuro de los centros de educación especial, que las adaptaciones significativas no supongan que una alumna no pueda seguir por la vía educativa que eligió porque el sistema no tiene previsto darle un título de la ESO…

El próximo curso promete que sigamos hablando de estos temas. También de otros que, a pesar de que llevan tiempo sobre la mesa, están cada vez siendo más difíciles de soslayar. Pensamos en esto que se ha dado en llamar el adoctrinamiento. Señalamientos y acusaciones que ponen (o intentan) poner en tela de juicio el trabajo cotidiano de decenas de miles de docentes en sus aulas. Su intento por formar a personas críticas e informadas que puedan tomar sus propias decisiones más allá de las creencias sociales o familiares. Cuando se pone en duda el derecho de estar en sociedad de determinados colectivos y se afirma que es que los y las maestras y profesoras están adoctrinando en las aulas, cualquiera diría que hay un déficit democrático importante. Los derechos humanos no son opinables. La escuela, como institución pública, del Estado, ha de permanecer claramente posicionada por el cumplimiento de estos derechos. También por su enseñanza.

De una forma u otra, el próximo otoño habrá nuevo gobierno, nuevo Ministerio de Educación. Si continúa gobernando Pedro Sánchez, nos tocará esperar a ver si, con los apoyos con los que cuente, hace o no frente a una reforma de la LOMCE, ya sea con el texto que presentó en su momento o, como creen algunos, con uno que vaya un poco más allá en algunas cuestiones.

Y habrá que ver cómo el sector de la escuela concertada responde a todo esto. No solo a un cambio legislativo de mayor o menor calado. También a lo que suceda precisamente con unos conciertos educativos que no dejan de recibir tantas críticas como defensas.

Durante el próximo curso insistiremos en publicar entrevisas y reportajes sobre personas y proyectos que nos parecen interesantes, al menos, para que la reflexión sobre la educación siga mirando hacia adelante en la construcción de un sistema educativo plenamente inclusivo, bien dotado y formado, que pueda dar respuesta no solo a las exigencias de un mercado de trabajo cada vez más liberalizado o a las de organizaciones supranacionales y privadas (como la OCDE), si no a retos de carácter social. Qué tipo de sociedad queremos y cómo haremos para que sea posible. Esta es, creemos, una de las preguntas clave que pocas veces se pone, seriamente, sobre la mesa.

Esperamos seguir contando con vuestro apoyo durante este tiempo. No solo con la difusión de nuestro trabajo (que no deja de ser la difusión del vuestro), sino con el soporte económico que nos podáis brindar con vuestras suscripciones. Es la única y mejor manera de que podamos seeguir siendo independientes frente a intereses políticos y económicos.

Durante el último año hemos sentido este apoyo, con un importante crecimiento de las visitas a El Diario de la Educación todos los días. Estamos ya holgadamente por encima de las 120.000 lectoras mensuales. La mitad provenientes de América Latina. Estamos contentos con lo conseguido pero esperamos hacer que este proyecto siga creciendo y pudiendo llegar a lugares a donde hasta ahora nos ha sido difícil entrar.

Nos gustaría que la progresión fuera en aumento, tanto en personas que decidan suscribirse como en quienes consideren interesante aquello que publicamos.

Nuestra apuesta sigue siendo esta. Hacer el mejor contenido periodístico posible. Facilitar a maestras y maestros, a familias, de la información necesaria para que puedan tomar decisiones informadas. En este sentido, también seguiremos con la apuesta de la Revista XQ, en la que cada semana intentamos recoger la actualidad informativa para que adolescentes de entre 12 y 16 años puedan hacer su primer acercamiento a la sociedad de la información.

Una ciudadanía informada y crítica es una ciudadanía democrática que defiende sus derechos de otros intereses. Dar apoyo para que esto sea posible, así como para que se defienda el derecho a la educación y a quienes, todos los días, hacéis posible que se cumpla, es nuestro objetivo prioritario.

Esperamos que tengáis un buen descanso en las próximas semanas para que podamos afrontar el siguiente curso de la mejor manera posible.

Fuente: https://eldiariodelaeducacion.com/blog/2019/07/22/cierre-de-verano/

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Cuando el canalla se digitaliza, y vos lo promueves

Ollantay Itzamná

Rebelión

Uno de los principales mecanismos de dominación planetaria son las empresas ruines mal llamadas medios corporativos de comunicación. Estos negocios criminales que entumecen o envenenan el alma de su audiencia no necesitan disparar un proyectil para vencer y esclavizar a la humanidad. Suficiente con sus mentiras empaquetas y difundidas como verdades, ahora, digitales.

Si bien la invención de la imprenta, y el resto de los medios de difusión masiva, estimularon la libertad y el “derecho a soñar”, sin embargo, dichos medios se volvieron letales en la medida que pasaron a la propiedad y/o control de las corporaciones económicas transnacionales. Así, la libertad de prensa se convirtió en libertad empresarial. Y ésta, a su vez, se legitimó como el libertinaje criminal.

Por eso, ahora, los criminales te dicen qué es verdad, y qué es falso. Y vos, muy a pesar del daño que te ocasionan con sus falacias mediáticas, les sigues creyendo y promoviendo sus “noticias”.

Los procesos de emancipación de los pueblos en América Latina fracasaron, no tanto por la intervención militar de sus enemigos, o por la superioridad moral e intelectual de éstos. Ya Simón Bolívar lo decía: “Nos dominarán, no por la fuerza, sino por la ignorancia”. Y, la ignorancia en sociedades digitales no es ausencia de información, sino la fe ciega que aún le tenemos a los criminales medios corporativos.

Es común ver aún “revolucionarios” en América Latina, en especial los nacidos en el pasado siglo, comprando, leyendo, difundiendo, las noticias publicadas por los medios corporativos. Incluso cuando éstos los difaman y criminalizan como delincuentes y enemigos del desarrollo.

Llevar bajo el brazo un periódico impreso, adscrito al Grupo PRISA (por mencionar un ejemplo), es aún sinónimo de estatus intelectual entre “revolucionarios” latinoamericanos.

Por ello, mientras los canallas tengan aún adeptos entre los revolucionarios, la revolución siempre será una utopía. Porque la revolución es ante todo “revolución cultural e intelectual”. Y los canallas son los antídotos para cualquier revolución.

Los recientes procesos de cambios emancipatorios en América Latina fueron y son “vapuleados”, no por militares, ni por tanques de guerra, sino por “ejércitos de terroristas digitales” mal asalariados por las diferentes empresas corporativas de prensa en los diferentes países.

Esto fue obra del sistema neoliberal, que no sólo borró la frontera ideológica entre derecha e izquierda, sino que incluso a lo que fue la “prensa de izquierda” lo convirtió en prensa canalla. Caso periódico La República en Perú, o El País en España.

Y, ante la ausencia de medios de “izquierda”, las y los revolucionarios “analistas” hacen fila y/o se esfuerzan por tener un espacio en el set o en la página de los corporativos como “columnistas” permitidos. De esta manera, también coadyuvan a la legitimación de los canallas.

A desalambrar la jaula mediática

En sociedades digitales, muy a pesar que la Internet sea una cárcel de algoritmos, se puede y debe utilizar la mayor cantidad de herramientas tecnológicas para producir contenidos y difundirlos como insumos para estimular el deseo del “derecho a soñar”.

Las generaciones actuales, nativos digitales, buscan “la verdad” en la nube (Internet). Lo que no está en la nube, no existe para ellos. Si los motores de búsqueda no te encuentran, no existes. Así de simple.

Aquí considero que está “el sitio” desde donde se puede activar el deseo por el “derecho a soñar” en estas nuevas generaciones. Esto implica, que todos los y las revolucionarias, sin importar edad biológica, se transformen en “revolucionarios digitales”. Pero, no para postear/inundar la nube con las falacias de los canallas, sino para generar sus propios contenidos que expresen sus utopías, valores y experiencias.

Sólo así se podrá desalambrar las jaulas mediáticas que envenenan las almas de los pueblos saqueados, adictos a los medios y a “la verdad” de patrones. De lo contrario, los heraldos de la muerte, ahora, en su formato digital, seguirán cabalgado por todo y por todas partes en América Latina y el mundo.

Autor: Ollantay Itzamná. Defensor latinoamericano de los Derechos de la Madre Tierra y Derechos Humanos

Fuente del artículo: http://www.rebelion.org/noticia.php?id=258491&titular=cuando-el-canalla-se-digitaliza-y-vos-lo-promueves-

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El Banco Mundial vio venir la crisis

Eric Toussaint

En 2019, el Banco Mundial (BM) y el FMI cumplirán 75 años. Estas instituciones financieras internacionales (IFI), creadas en 1944, están dominadas por Estados Unidos y algunas grandes potencias aliadas, y actúan en contra de los intereses de los pueblos.

El BM y el FMI otorgaron, sistemáticamente, préstamos a los Estados con el fin de influir sobre sus políticas. El endeudamiento externo fue y es todavía utilizado como un instrumento para someter a los deudores. Desde su creación, el FMI y el BM han violado los pactos internacionales sobre derechos humanos y no dudaron, ni dudan, en sostener a dictaduras.

Una nueva forma de descolonización se impone para salir del impasse en el que las IFI y sus principales accionistas acorralaron al mundo. Se deben construir nuevas instituciones internacionales.

Estamos publicando una serie de artículos de Éric Toussaint, quien reseña la evolución del Banco Mundial y del FMI desde su creación. Estos artículos son sacados del libro Banco mundial: El Golpe de Estado Permanente., que podéis consultar gratis en Banco mundial : El Golpe de Estado permanente .

Desde 1960 el Banco Mundial identificaba el peligro de estallido de una crisis de la deuda con la incapacidad de los principales países endeudados de mantener los desembolsos crecientes. Las señales de alerta se multiplicaron en el curso de los años 60 y hasta el shock petrolero de 1973. Tanto los directivos del Banco Mundial como los banqueros privados, la Comisión Pearson y el Tribunal de Cuentas de Estados Unidos (General Accounting Office, GAO) publicaron informes que destacaban el peligro de crisis. A partir del aumento del precio del petróleo en 1973 y del reciclado de los petrodólares por los grandes bancos privados de los países industrializados, el tono cambió radicalmente. El Banco Mundial dejó de hablar de crisis, a pesar de que el ritmo de endeudamiento se aceleraba. Entró en competencia con la banca privada concediendo el mayor número de préstamos en el menor tiempo posible. Hasta el estallido de la crisis de 1982, empleaba un doble discurso. Uno dirigido al público y a los países endeudados, diciendo que no había motivos para inquietarse excesivamente, que si surgían problemas éstos serían de corta duración. Era el discurso de los documentos oficiales públicos. El otro lo mantenía a puerta cerrada. En un memorándum interno, se puede leer que si los bancos percibían que el riesgo aumentaba, debían reducir los préstamos porque «una gran cantidad de países podrían verse en situaciones extremadamente difíciles» (29 de octubre de 1979). [1]

A partir de 1960 no faltaron las señales de alerta.

Desde dicho año, Dragoslav Avramovic y Ravi Gulhati, dos economistas eminentes del Banco Mundial, [2] elaboraron un informe que señalaba claramente el peligro de ver que los PED alcanzaban un nivel insostenible de endeudamiento, basado en las sombrías perspectivas en términos de ingresos por exportaciones: «Se prevé que en los próximos años los reembolsos de la deuda aumentarán en muchos grandes países endeudados, la mayor parte de los cuales ya han alcanzado una tasa de servicio de la deuda muy alto. […] En ciertos casos, la incertidumbre sobre las perspectivas de exportaciones y un gravoso servicio de la deuda constituyen un serio obstáculo para nuevos préstamos importantes.» [3]

Sólo era el comienzo de una larga serie de advertencias que aparecieron en diferentes documentos sucesivos del Banco Mundial hasta 1973.

En el informe anual del Banco de 1963-1964, se lee en la página 8: «La gravosa carga de la deuda que pesa sobre un número creciente de países miembros constituye una preocupación permanente para el grupo del Banco Mundial. […] Los directores ejecutivos han decidido que el Banco puede modificar ciertas condiciones de los préstamos para aliviar el servicio de la deuda en los casos apropiados.» [4]


El 20º informe anual, publicado en 1965, desarrolla ampliamente el tema de la deuda

El informe destaca que las exportaciones de productos agrícolas crecían con más rapidez que la demanda de los países industrializados, lo que causaba la caída de los precios: [5] «El crecimiento de la oferta de de las materias primas agrícolas destinadas a la exportación ha tenido una tendencia a ser más rápido que el crecimiento de la demanda de los países industrializados. En consecuencia, los países en desarrollo han visto una caída importante de los precios de sus exportaciones agrícolas entre 1957 y 1962.» Por ejemplo, mientras que las exportaciones de café aumentaron un 25 % en volumen entre 1957 y 1962, los ingresos debidos a dichas ventas bajaron un 25 %. [6] Igualmente, hubo una reducción de los precios del cacao y el azúcar. El informe muestra que las exportaciones de los PED eran, en esencia, materias primas cuya demanda por los países del Norte evolucionaba con más lentitud e irregularmente. Los precios de las materias primas bajaban. [7] El informe señala que los flujos financieros hacia los PED eran insuficientes tanto en préstamos y donaciones como en inversiones, porque lo que retornaba en forma de pago de la deuda y repatriación de beneficios de las inversiones extranjeras era excesivo.

El informe revela también que la deuda aumentó a un ritmo anual del 15 % entre 1955 y 1962, que luego se aceleró, llegando al 17 % entre 1962 y 1964. Once países concentraban un poco más del 50 % de la deuda. Todos ellos grandes clientes del Banco (India, Brasil, Argentina, México, Egipto, Pakistán, Turquía, Yugoslavia, Israel, Chile, Colombia).

El ritmo de crecimiento de la deuda externa pública de los PED era muy alto. Entre 1955 y 1963, la deuda aumentó un 300 %, pasando de 9.000 a 28.000 millones de dólares. Entre 1963 y 1964, o sea, en un solo año, la deuda aumentó un 22 %, llegando a los 33.000 millones de dólares. El volumen del servicio de la deuda se multiplicó por 4 durante el mismo período (1955-1964).

En 1955, el servicio de la deuda representaba el 4 % de los ingresos por exportaciones. En 1964, el porcentaje se triplicó (12 %). ¡Y en el caso de ciertos países llegó a representar cerca del 25 %!

El informe pone el acento en la necesidad de definir correctamente las condiciones con las que el Banco Mundial y los otros acreedores concedían los préstamos. ¿Cuál era el razonamiento?

Cuanto más duros sean los términos (las condiciones), más elevados serán los desembolsos. En consecuencia, la rigidez o la flexibilidad/suavidad de las condiciones es tan importante como el volumen de la ayuda. Dos factores clave determinan la dureza o la suavidad: a) la parte de las donaciones, b) el nivel de la tasa de interés y el plazo de los reembolsos.

Así mismo, el informe muestra que la parte de las donaciones descendió (principalmente por parte de Estados Unidos). Los tipos de interés bajaron un poco y los plazos de reintegro se alargaron. O sea, por una parte se aumentó la dureza y por otra se la redujo. Notemos que la URSS prestaba a una tasa de interés netamente inferior que la fijada por el «Oeste». [8] El informe abogaba por una suavización de los términos de los préstamos.

En los 19 informes que precedieron a éste, no se encuentra ningún análisis de este tipo. ¿Cómo se explica el tono particular y el contenido original de este informe?

De hecho, fue escrito bajo la presión de los acontecimientos. Numerosos países del Tercer Mundo se habían organizado en el seno del movimiento de los no alineados. Eran mayoría en la Asamblea de las Naciones Unidas y lograron en 1964 la creación de la Conferencia de las Naciones Unidas para el Comercio y el Desarrollo (CNUCED), que es la única institución onusiana dirigida por representantes de los PED. [9] Éstos criticaban con firmeza la actitud de los países más industrializados. El propio Banco Mundial contaba por entonces con 102 países miembros, o sea, con la mayoría de los países del Tercer Mundo. La dirección del Banco se vio obligada a tener en cuenta, en el nivel del análisis, las recriminaciones del Sur.

El 21º informe anual, publicado en 1966, vuelve sobre el tema de los préstamos, recomienda su flexibilización y señala que se estaba en una lógica de aumento permanente de la deuda: «Mientras que la carga creciente de la deuda de los países en desarrollo destaca la necesidad de que las condiciones de los créditos sean más blandas, […] las condiciones medias de la ayuda bilateral podrían ser mucho menos favorables […] No obstante, un nivel más alto de la ayuda en condiciones inadecuadas podría hacer aún más difícil el problema de la deuda externa. Si la ayuda no se ofrece en condiciones más ventajosas, su volumen bruto tendrá que aumentar permanentemente y de un modo considerable a fin de mantener una transferencia real de recursos.» [10]

En resumen, podemos considerar que el Banco Mundial había detectado el peligro persistente del estallido de una crisis de la deuda debido a la incapacidad de mantener los desembolsos crecientes. Las soluciones propuestas por el Banco, como vimos en las citas precedentes, consistían en aumentar el volumen de los préstamos, proponiendo a la vez condiciones más favorables: tipo de interés menos alto, período de reembolso más largo. De hecho, el Banco no percibía el problema más que en términos de flujos: para que los países endeudados pudieran pagar había que aumentar los montos prestados, aliviando las condiciones de reembolso. Manifiestamente, estamos ante un círculo vicioso, en el que las nuevas deudas sirven para amortizar las anteriores, tanto en el plano racional como en la realidad.

En los informes mencionados, el Banco expresa su confianza en el aumento de los flujos de capitales privados (inversiones y préstamos) hacia los PED. El aumento de los préstamos privados permitiría reducir la espera con relación a la financiación pública, según el citado informe.

El 20º informe anual, publicado en 1965, dice: «El grupo del Banco Mundial y otros organismos internacionales despliegan unos esfuerzos considerables para alentar y ampliarlos flujos de capitales privados hacia los países menos desarrollados. No hay ninguna duda de que se puede esperar un aumento de estos flujos […] acelerando así la vía de desarrollo y reduciendo la espera con relación a la financiación pública». [11] En el informe de 1966 se indica la necesidad de liberar los movimientos internacionales de capitales: «Se puede esperar que será posible establecer condiciones que permitan un movimiento más libre de capitales privados en el mercado mundial.» [12]

Y, hay que destacarlo, después de una larga argumentación sobre las dificultades del reembolso de la deuda, el Banco declara que no es necesario disminuir el recurso al empréstito: «Sin embargo, nada de esto debe interpretarse como una conclusión de que los países en desarrollo no podrían permitirse, o incluso deberían evitarlo, algún aumento de sus obligaciones de reembolso.» [13]

La constitución en 1968 de la Comisión Pearson por Robert McNamara, nuevo presidente del Banco Mundial, se inscribía en los esfuerzos desplegados por los dirigentes estadounidenses para hacer frente al creciente endeudamiento y a las reivindicaciones de los países del Sur. Partners in Development (socios para el desarrollo), un informe de la Comisión publicado en 1969, predice que el peso de la deuda aumentará hasta llegar a una situación de crisis en la década siguiente. El porcentaje de nuevos préstamos brutos destinados a asegurar el servicio de la deuda alcanzó el 87 % en Latinoamérica en 1965-1967.

Nelson Rockfeller, hermano del presidente del Chase Manhattan Bank, explicaba lo siguiente en 1969, en un informe al presidente de Estados Unidos, a propósito de los problemas a los que tendría que hacer frente Latinoamérica: «El considerable nivel de las sumas prestadas a ciertos países del hemisferio occidental, a fin de mantener el desarrollo, es tal que el pago de los intereses y la amortización absorbe una gran parte de los ingresos por exportaciones. […] Muchos países se ven obligados, en efecto, a contratar nuevos préstamos para disponer de las divisas necesarias para pagar el interés más la amortización de préstamos anteriores, y esto a tipos de interés más altos.» [14]

Por su parte, el General Accounting Office (GAO, equivalente en Estados Unidos al Tribunal de Cuentas) remitió al gobierno un informe alarmante: «Muchas naciones pobres han alcanzado ya un nivel de endeudamiento que supera sus posibilidades de pago. […] Estados Unidos continúa acordando más préstamos a los países subdesarrollados que cualquier otro país u organismo, y tiene también la tasa más alta de impagos. La tendencia a hacer los préstamos reembolsables en dólares no es una garantía de que los fondos serán reembolsados. [15]

Algún tiempo después, en 1970, en un informe al presidente de Estados Unidos, Rudolph Petersen, presidente del Bank of America, activó la alarma: «El peso de la deuda en muchos países en desarrollo constituye en este momento un problema urgente. A pesar de que ya se había anunciado hace diez años, no se había tenido en cuenta. Las razones son múltiples, pero, en cualquier caso, en algunos países, los futuros ingresos por exportación están hipotecados en tal grado que comprometerá la continuación de las importaciones, de las inversiones y del desarrollo.» [16]

En resumen: diferentes fuentes influyentes de Estados Unidos, todas relacionadas entre sí, consideraban desde finales de los años 60 que podía estallar una crisis de la deuda unos años más tarde.


A pesar de la conciencia del peligro…

También Robert McNamara, por su parte, consideraba que el ritmo de crecimiento del endeudamiento del Tercer Mundo constituía un problema: «A finales de 1972, la deuda se elevaba a 75.000 millones de dólares y el servicio anual de la misma superaba los 7.000 millones de dólares. El servicio de la deuda aumentó el 18 % en 1970 y el 20 % en 1971. La tasa media de aumento de la deuda desde la década de los 60 representa casi el doble de la tasa de crecimiento de los ingresos por exportaciones, con los que el país endeudado debe asegurar este servicio de la deuda. Esta situación no puede continuar indefinidamente.» [17]

… a partir de 1973, el Banco Mundial se lanzó a proseguir el aumento de las deudas en competencia con los bancos privados

A pesar de esto, el Banco que presidía mantuvo la presión sobre los países de la Periferia para que incrementaran su endeudamiento.

A partir de 1973, el aumento del precio del petróleo y de otras materias primas provocó la fuga hacia adelante con un mayor endeudamiento. En las publicaciones del Banco Mundial, del FMIy de los banqueros había cada vez menos pronósticos pesimistas en cuanto a las dificultades de reembolso a las que podrían tener que hacer frente los PED.

Consideremos el caso del FMI. Se puede leer en su informe anual para 1975 un mensaje totalmente sereno: «La inversión de los excedentes de los países exportadores de petróleo en los mercados financieros nacionales e internacionales, combinado con la expansión de la financiación internacional (en forma de préstamos bilaterales y multilaterales), ha constituido una forma satisfactoria de transferencia de fondos para paliar el déficit de la balanza de cuenta corriente de los países importadores de petróleo.» [18]

Hay que destacar que este diagnóstico difiere absolutamente del que se sostendría después del estallido de la crisis. Cuando éste se produjo, en 1982, el FMI hizo responsables del mismo a los shocks petroleros de 1973 y 1979. Pero lo que se puede deducir del informe de 1975 antes citado es que, para el FMI, el reciclado de los petrodólares, combinado con los préstamos públicos, había resuelto ampliamente los problemas de los países importadores de petróleo.


¿Cómo se explica la voluntad del Banco Mundial de estimular el aumento del endeudamiento en los años 70?

El Banco Mundial quería a toda costa aumentar su influencia sobre el mayor número posible de países que se situaran claramente en el campo capitalista, o que el menos mantuvieran (Yugoslavia) o tomaran (Rumania) distancia con la URSS. [19] Para conservar o aumentar esta influencia necesitaba reforzar el efecto de palanca aumentando sin cesar las sumas prestadas. Pero también los bancos privados trataban de aumentar sus préstamos, y a unas tasas que podían ser inferiores a las del Banco Mundial. [20] Éste se había lanzado a la pesca de proyectos que pudieran ser motivo de préstamos. Entre 1978 y 1981, las sumas prestadas por el Banco aumentaron el 100 %.

McNamara mostraba una gran confianza en la segunda mitad de los años 70. En 1977 declaró en su alocución presidencial anual: «Los principales bancos y los principales prestatarios actúan sobre la base de previsiones que concuerdan», y concluía: «Estamos incluso más confiados hoy que hace un año: el problema de la deuda es gestionable.» [21]

Algunos grandes banqueros privados también hicieron gala de una gran serenidad. [22] El Citibank manifestaba en 1980: «Después de la segunda guerra mundial, la cesación de pagos por los países subdesarrollados, cuando se producían, no ocasionaban pérdidas importantes a los bancos prestamistas. Una cesación de pago generalmente era seguida de un acuerdo entre el gobierno del país endeudado y sus acreedores extranjeros, en términos de reestructuración de la deuda. […] En la medida en que el tipo de interés y los diferenciales son por lo general revisados al alza cuando se reeestructura un préstamo, el valor del descuento es a menudo superior al valor del crédito original.» [23] Esta declaración debe ser tomada con la mayor circunspección en cuanto a las motivaciones de su autor. En efecto, el Citibank, uno de los bancos más activos en los años 70 en términos de préstamos al Tercer Mundo, barruntaba que el viento estaba por cambiar. En el momento en que escribía esas líneas, ya estaba preparando su retirada y no concedió casi ningún nuevo préstamo.

El texto iba dirigido a los banqueros más chicos, especialmente los bancos locales de Estados Unidos, los Saving and Loans, a los que firmas como el Citibank trataban de tranquilizar, para que fueran ellos los que acordaran los nuevos préstamos. Una de las prioridades del Citibank era que el dinero que los Saving and Loans continuaban enviando a los países del Sur permitiera el reembolso a los grandes banqueros. En otras palabras, para que los países endeudados pudieran proseguir los reembolsos a los grandes bancos, era necesario que existieran otros prestamistas. Éstos podían ser privados (bancos pequeños o medianos, menos informados que los grandes, o desinformados por éstos) o públicos (el Banco Mundial, el FMI, las agencias públicas de créditos a la exportación, los gobiernos…). Era necesario que hubiera prestamistas en última instancia, para que los grandes bancos fueran íntegramente reembolsados. En este aspecto, si instituciones como el Banco Mundial y el FMI difundían palabras tranquilizadoras mientras la crisis se incubaba, se hacían cómplices de los grandes bancos, que buscaban salvarse de esa manera. Los pequeños bancos, que continuaron prestando capitales a los PED se vieron abocados a la quiebra después del estallido de la crisis de 1982, y el coste de su salvamento fue asumido por el Tesoro de Estados Unidos, es decir, en realidad, por los contribuyentes estadounidenses.

El recodo de 1979-1981

El segundo shock petrolero, en 1979 (a continuación de la revolución iraniana) se combinó con una reducción de los precios de otras materias primas.

A partir de finales de 1979, el coste de la deuda había aumentado por dos causas, por el fuerte alza de las tasas de interés y por la apreciación del dólar. Las tentativas del Sur de relanzar las negociaciones sobre un nuevo orden internacional fracasaron: el diálogo Norte-Sur de Cancún en 1981 no condujo a ninguna parte. Por lo demás, la austeridad fiscal, exigida a los países del Sur (reducción de impuestos, aumento de gastos militares, aumento del consumo), no fue aplicada por Estados Unidos.

El viraje generalizado hacia lo que el Banco Mundial llamaría «ajuste estructural» fue anunciado en el discurso pronunciado por McNamara en la conferencia de la CNUCED de Manila, en mayo de 1979.


El doble discurso del Banco Mundial

Hasta el estallido de la crisis en 1982, el Banco Mundial tuvo un doble discurso. Uno, destinado al público y a los países endeudados, decía que no había que inquietarse demasiado y que si surgieran problemas, éstos serían de corta duración. Era el discurso empleado en los documentos oficiales. El segundo era el utilizado a puerta cerrada y en las discusiones internas.

En octubre de 1978, un vicepresidente del Banco Mundial, Peter Cargill, responsable de finanzas, dirigió al presidente McNamara un memorándum titulado «Grado de riesgo en los activos del Banco Mundial» (Riskness in IBRD’s loans portfolio). En este texto, Cargill urgía a McNamara y al conjunto del Banco Mundial a prestar mucha más atención a la solvencia de los países endeudados. [24] Según Cargill, el número de países endeudados que arrastraban atrasos de pagos con el Banco Mundial o/y que buscaban una renegociación de su deuda multilateral había pasado de tres a dieciocho entre 1974 y 1978. Por su parte, McNamara manifestó su preocupación en muchas oportunidades, especialmente en un memorándum con fecha de septiembre de 1979. En otro memorándum interno, se puede leer que si los bancos perciben que los riesgos aumentan, reducirán sus préstamos y «podríamos ver que una gran cantidad de países se encontrarían en situaciones extremadamente difíciles» (29 de octubre de 1979). [25]

El informe sobre el desarrollo en el mundo editado por el Banco Mundial en 1980 presenta un futuro optimista, previendo que las tasas de interés real se estabilizarían en el nivel muy bajo del 1 %. Totalmente irreal. La evolución real lo ha demostrado. Lo edificante es saber, gracias a los historiadores del Banco Mundial, que en la primera versión, no publicada, del informe figuraba una segunda hipótesis basada en un tipo de interés real del 3 %. Esta proyección mostraba que la situación sería, a término, insostenible para los países endeudados. McNamara logró que se retirara este guión negro de la versión definitiva. [26] En el informe sobre el desarrollo en el mundo de 1981 se puede leer: «Parece muy probable que los prestatarios y los prestamistas se adaptarán a las condiciones cambiantes sin precipitar una crisis general de confianza.» [27]

El mandato de McNamara a la presidencia del Banco Mundial terminó en junio de 1981, un año antes de que la crisis se desencadenara ante los ojos de todo el mundo. El presidente Ronald Reagan lo reemplazó por Alden William Clausen, presidente del Bank of America, uno de los principales acreedores privados de los PED. Se puso al zorro a cuidar el gallinero.

Parte 1 Acerca de la fundación de las instituciones de Bretton Woods
Parte 2 En un clima de caza de brujas, el Banco Mundial siempre está al servicio de los poderosos
Parte 3 Conflictos entre la ONU y el dúo Banco Mundial/FMI
Parte 4 SUNFED versus Banco Mundial
Parte 5 ¿Por qué un Plan Marshall?
Parte 6 La anulación de la deuda alemana en 1953 en comparación con el tratamiento reservado al Tercer Mundo y a Grecia
Parte 7 El liderazgo de Estados Unidos en el Banco Mundial
Parte 8 El apoyo del Banco Mundial y del FMI a las dictaduras
Parte 9 El Banco Mundial y Filipinas 
Parte 10 El apoyo del Banco Mundial a la dictadura en Turquía (1980-1983)
Parte 11 El Banco y el FMI en Indonesia: una intervención emblemática
Parte 12 Las falacias teóricas del Banco Mundial
Parte 13 Corea del Sur y el milagro desenmascarado 
Parte 14 La trampa del endeudamiento
Parte 15 El Banco Mundial vio venir la crisis
Parte 16 La crisis de la deuda mexicana y el Banco Mundial
Parte 17 Banco Mundial y FMI: al servicio de los acreedores
Parte 18 Los presidentes Barber Conable y Lewis Preston (1986-1995)

Notas

[1Devesh Kapur, John P. Lewis, Richard Webb, The World Bank, Its First Half Century, Brookings Institution Press, Washington D.C., 1997, vol. 1, p. 599.

[2El yugoslavo Dragoslav Avramovic fue economista jefe del Banco Mundial en 1963-1964. Treinta años más tarde, fue gobernador del Banco Central yugoslavo (1994-1996), en la época del gobierno de Slobodan Milosevic.

[3Dragoslav Avramovic y Ravi Gulhatti, Debt Servicing Problems of Low-Income Countries, Johns Hopkins Press for the IBRD, Baltimore, 1960, pp. 56, 59.

[4World Bank, Annual Report 1963-1964, p. 8.

[5World Bank, Annual Report 1965, p. 54.

[6Ibid. p. 55.

[7Durante este tiempo, el Banco Mundial dirigió sus préstamos hacia los cultivos de exportación y las actividades exportadoras de materias primas.

[8World Bank, Annual Report 1965, p. 61.

[9Para una presentación sintética de la creación de la CNUCED y su posterior evolución, ver Eric Toussaint, Las finanzas contra los pueblos. La bolsa o la vida, CLACSO, Buenos Aires, 2004, pp. 107-109; ver también VV.AA., ONU. Droits pour tous ou la loi du plus fort ?, CETIM, Ginebra, 2005, pp. 207-219, y Jean-Philippe Thérien, Une voix du Sud : Le discours de la Cnuced, L’Harmattan, París, 1966.

[10World Bank, Annual Report 1966, p. 45.

[11World Bank, Annual Report 1965, p. 62.

[12La situación es paradójica: mientras el Banco argumentaba a favor de un movimiento más libre de capitales entre los PED y los países desarrollados, Washington, por su parte, establecía en 1963 fuertes restricciones a la salida de capitales de Estados Unidos. Estas restricciones aceleraron el desarrollo en Europa del mercado de eurodólares, que se reciclaban en préstamos a los PED. Ver Eric Toussaint, op. cit., p. 167 y Philippe Norel y Eric Saint-Alary, L’Endettement du tiers monde, Alternatives économiques, Syros, París, 1992, pp. 41 y siguientes.

[13World Bank, Annual Report 1966, p. 45.

[14Nelson Rockefeller, Report on the Americas, Quadrangle Books, Chicago, 1969, p. 87, citado en Cheryl Payer, Lent and Lost. Foreign Credit and Third World Development, Zed Books, Londres, 1991, p. 58.

[15Banking, noviembre de 1969, p. 45, citado en Cheryl Payer, op. cit,, p. 69.

[16Task Force on International Development, U.S. Foreign Assistance in the 1970s: a new approach, Report to the President, Government Printing Office, Washington, 1970, p. 10.

[17Robert S. McNamara, Cien países. Dos mil millones de seres, Tecnos, Madrid, 1973, p. 94.

[18International Monetary Found, Annual Report 1975, p. 3.

[19En este escenario, el Banco Mundial hizo un gran esfuerzo para convencer a China de que entrara en su seno (perjudicando a las autoridades de Taiwán, que entre 1949 y 1979 había ocupado el sitio de China en el Banco). El retorno de China popular al Banco tuvo lugar al final de la presidencia de McNamara.

[20En 1976-1978, los bancos comerciales prestaban a Brasil a una tasa media del 7,4 %, mientras que el Banco Mundial lo hacía al 8,7 % (Devesh Kapur et al., op. cit., vol 1. p. 281 y tabla 15.5, p. 983).

[21Citado en Nicholas Stern y Francisco Ferreira, «The World Bank as “intelectual actor”», in Devesh Kapur et al., op. cit., vol. 2. p. 558.

[22A medio término, no se equivocaban. La visión expresada en la cita se confirmó en los años 80: las suspensiones de pagos de la deuda fueron de corta duración, la reestructuración de los pagos se concertaron entre los grandes bancos estadounidenses y los gobiernos de los países latinoamericanos con el apoyo del Banco Mundial y del FMI. Como afirmara el Citibank, «las tasas de interés y los diferenciales por lo general son revisados al alza cuando se reestructura un préstamo». Es exactamente eso lo que pasó. Como se señala en los dos capítulos siguientes, los grandes banqueros han realizado enormes beneficios a costa de los países endeudados.

[23Global Finance Intermediation and Policy Analysis (Citibank, 1980), citado en «Why the Major Players Allowed it to happen», International Currency Review, mayo de 1984, citado en Cheryl Payer, op. cit., p. 72.

[24Devesh Kapur et al., op. cit., vol 1. p. 598.

[25Ibid., p. 599.

[26Este guión, aunque muy parecido a lo que realmente ocurrió, era de todos modos demasiado optimista.

[27Citado en Nicholas Stern y Francisco Ferreira, op. cit., in Devesh Kapur et al., op. cit., vol. 2. p. 559.

Autor:

Eric Toussaint

Fuente del artículo: http://www.cadtm.org/El-Banco-Mundial-vio-venir-la-crisis

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Cuba: Roberto Fernández Retamar: 1930-2019

Atilio Borón

Rebelión

Este sábado 20, a últimas horas de la tarde llegaba Buenos Aires la triste noticia del deceso de Roberto Fernández Retamar. Se consumaba así una pérdida de verdad que irreparable, aunque esto parezca una frase trillada o un lugar común. Roberto deja un hueco en la cultura emancipatoria imposible de llenar, sin que esto signifique menosprecio alguno para tantas y tantos intelectuales revolucionarios de Nuestra América. Pero Retamar era claramente un fuera de serie: un hombre de convicciones firmes y de exquisita cortesía, poseedor de un castellano límpido y preciso, siempre armonioso al oído de su lectora o su lector. Una pluma elegante, que deleitaba con su lectura y a la vez punzante para con los siervos del imperio, los enemigos de la revolución y también para la legión de eclécticos que en momentos como éstos vacilan en condenar categóricamente al imperialismo por la interminable sucesión de crímenes de lesa humanidad que comete a diario. No sólo con sus bombardeos, sus drones, sus guerras sino también con sus bloqueos, como el que padece Cuba desde hace 60 años, o el más reciente perpetrado con saña feroz en contra de la Venezuela bolivariana.

Retamar fue el prototipo del intelectual comprometido, que actuó sin desmayos a lo largo de toda su larga y fecunda vida. Organizador cultural, lector incansable, crítico incisivo pero siempre amigable. Su labor en Casa de las Américas ha sido extraordinaria, en línea con lo que hiciera su predecesora, la gran Haydée Santamaría. No hay palabras suficientes para trasuntar el dolor por su pérdida y la relativa orfandad en que a muchos de nosotros nos deja su partida. Guardo muchos recuerdos de tantos encuentros y conversaciones con él, en La Habana y en Buenos Aires, y muy especialmente las dos últimas cuando en su oficina de Casa de las Américas mientras dialogábamos sobre uno de sus temas favoritos, los intelectuales y la deserción de la academia, le conté al pasar de mi indignación ante las mentiras y tergiversaciones que poblaban un reciente libro de Mario Vargas Llosa (La Llamada de la Tribu) y mi intención de escribir algo al respecto. Pensaba en un artículo que, tal vez, pudiera publicarse en la Revista Casa, le dije con cierta timidez. Quedé paralizado cuanto noté que su cuerpo entero se puso en tensión, abandonó la charla sobre los intelectuales, y me dijo que eso, una simple nota, no sería suficiente y que el personaje de marras merecía algo más que una nota. Un libro, me dijo, “escribe un libro donde expongas todas sus patrañas y traiciones”.

Me sorprendió la fuerza con que se expresó y debo reconocer que ese fue el origen de El Hechicero de la Tribu . Sentí que lo que me transmitía con tanto énfasis no era un consejo sino un mandato para realizar un ajuste de cuentas que percibía como urgente y necesario y que tal vez él sabía que ya no tendría tiempo para hacer. Salí de Casa de las Américas confundido y dubitativo. Pero pocas horas después caí en la cuenta de que tenía que hacer lo que Retamar me había dicho. Ni bien regresado a Buenos Aires puse manos a la obra y a lo largo de toda la fase de búsqueda de documentación y por supuesto durante la redacción del libro el intercambio de correos con Retamar era frecuente, casi semanal. Y no eran uno o dos, sino varios cada vez, con sus comentarios, aclaraciones, precisiones y datos de contexto que estaban en su memoria alojados en un enojoso anaquel reservado desde hacía décadas a Vargas Llosa y su relación con la Revolución Cubana. Sus observaciones eran de una precisión quirúrgica e invariablemente acertadas. Estando sumido en toda clase de dudas acerca de cuándo darle el toque final a mi manuscrito pude visitarlo una vez más en La Habana y mantener otra larga conversación con él y con Juan Fornet, otro gran escritor cubano. Allí sentí que Roberto me dio el impulso final para resolver un problema que suele ser muy serio para muchos escritores: poner punto final a la obra, decidir que ya está terminada y que sólo resta entregarla a la imprenta. Me fui de esa reunión preocupado porque si bien Retamar conservaba una lucidez asombrosa su físico se había debilitado considerablemente. Pero me marché aliviado porque me había resuelto el permanente desafío de saber cuándo poner el punto final a mi escrito. Tuve la inmensa satisfacción de que en Febrero del 2019, con ocasión de la Feria del Libro de La Habana, pude entregarle una copia de mi libro impreso por el Instituto Cubano del Libro. Un brillo relampagueó en sus ojos y creo que para sus adentros se habrá dicho: “misión cumplida”.
Concluyo diciendo que no me alcanzará lo que me queda de vida para agradecer la oportunidad única de haber sido agraciado con su amistad, con la de su amada esposa, Adelaida de Juan, y haber sido educado con su magisterio. No tengo palabras para expresar todo lo que siento, y me disculpo ante quienes leen estas líneas y en especial con Laidi, su hija. Ocurrirá con Roberto lo que pasa con las estrellas: aún muertas siguen emitiendo luz. En su caso, sus poemas, ensayos, notas de todo tipo seguirán iluminando la conciencia de los revolucionarios de Nuestra América. Sólo me resta decir que cuando bien pronto regrese a su amada Habana arrojaré una flor al mar, justo enfrente de donde se encuentra Casa de las Américas, para honrar sus cenizas y su memoria y gritar con toda la fuerza de mi alma “¡Hasta la victoria siempre, Roberto. Venceremos!”
Fuente de la Información: https://www.rebelion.org/noticia.php?id=258540
Autor: Atilio Borón
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