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Bogotá y el país están en deuda con la educación tecnológica y para el empleo

Por: Ángel Pérez.

En Colombia la educación orientada al empleo, de manera especial la educación técnica y tecnológica, nunca gozó de prestigio y consideración social, como sí ocurre en países como Alemania, donde se le considera una vía fundamental para la formación de los jóvenes, que permite mejoras para la población en temas como: ingresos, calidad de vida y productividad de la economía.

En el país la ruta de vida que las familias, el entorno social y las escuelas ayudan a inculcar a los niños y los adolescentes se enlazaron sobre el ideal de lograr que los estudiantes de la educación básica y media fueran profesionales a cualquier costo, en Colombia el 60% de la educación universitaria es privada (2017, SNIES-MEN).

Este hecho, desafortunado para el desarrollo del país, en parte se explica porque el desarrollo tecnológico y la incorporación del conocimiento al empleo nunca fueron una prioridad del Estado, tampoco una exigencia y preocupación fundamental de los empresarios y menos una prioridad de las familias.

Desde la perspectiva de las empresas, con bachillerato o menos están satisfechas, estas se conformaron y funcionan con escasa productividad y bajos costos operativos. Acá no se requieren tecnólogos, menos los demanda el empleo informal y tampoco la economía ilegal o asociada al narcotráfico. Además, si el mercado ofrece profesionales mal formados y baratos pero que pueden remplazar a un técnico o un tecnólogo ¿cuál es el problema? A no ser que los empresarios se preguntaran si esos profesionales están satisfechos, si trabajan con pasión o ayudan a mejorar productividades.

La economía permite que las unidades productivas, tanto urbanas como rurales, funcionen con salario mínimo o menos, el 81% de los trabajadores en Colombia gana en promedio un salario mínimo mensual vigente, lo que se asocia a bajas productividades y mala calidad del empleo.

Luego cambiar este escenario sobre la formación de los jóvenes con estos antecedentes culturales, sociales y económicos no será fácil. Por tal motivo, hay que celebrar acciones como la elaboración del Informe de  la Educación Orientada al Empleo (EOE), en las 23 principales áreas del país, que presentó el programa Bogotá Cómo Vamos.

El informe destaca que la “EOE se ha constituido en una alternativa de formación para aquellas personas que no pueden acceder a la educación superior universitaria, por lo cual se percibe como una educación que se recibe más por necesidad que por elección”.

Y es que la educación técnica y tecnológica es la cenicienta de la educación superior; tanto así que la educación técnica está en extinción, en 2010 representaba el 6% del total de la matrícula de la educación superior y en el año 2017 esta participación disminuyó a 4%; en cambio la educación tecnológica ha mantenido su pequeña contribución, 27% de la matrícula total, durante los últimos 7 años. La formación en tecnología en esencia la cubre el SENA, 71% del total de la matrícula, 658.579 estudiantes (datos SNIES-MEN).

De acuerdo con el informe, en las 23 principales áreas del país, el 61.6% de las personas entre 25 y 64 años tienen título de bachillerato o de educación superior. En Bogotá esta proporción es del 67.8%, al discriminar por niveles de formación, el 37% son bachilleres, el 10.9% técnicos y tecnólogos y el 19.2% tienen formación universitaria o de posgrado.

Según el informe de la EOE, la distribución de los programas tecnológicos ofrecidos por áreas del conocimiento, para el año 2018, muestra que los tres más importantes son: economía administración y contaduría, con el 41%; ingeniería, arquitectura, urbanismo y afines con el 33,6%; y bellas artes con el 13%.

En 2016 se graduaron 39.484 estudiantes en educación técnica y tecnológica. Sin embargo, en 2017 se registraron 604.631 vacantes en el Servicio Público de Empleo en Bogotá, de las cuales el 29% (175.625) correspondían a demandas de técnicos y tecnólogos. En 2016, el ingreso laboral promedio de los técnicos en Bogotá fue $1.268.309, mientras que para los tecnólogos el ingreso promedio fue $1.354.853, para comparar el salario mínimo en ese año era de $689.454.

Así mismo, en la ciudad la tasa de ocupación para personas con formación técnica y tecnológica es superior al 85,5%, 7,8 puntos por encima de la tasa para las personas con bachillerato (77,7%). El informe sobre la formación en EOE señala que en 2017 el porcentaje de quienes no estudian ni participan en el mercado laboral (los NINI), en las 23 principales ciudades y áreas del país fue 23,8%; en Bogotá la cifra de los NINI es más baja, 19,5%, cerca de 350.000 jóvenes entre 18 y 24 años, las mujeres representan alrededor del 65% del total de los NINI.

Las cifras anteriores sustentan la necesidad en Bogotá y en el resto del país de elaborar una política pública para fortalecer la EOE. No hay duda de que en la Ciudad existe espacio para incrementar la formación técnica y tecnológica. El problema es que esta debe ser pertinente a las necesidades e intereses de cada ciudad, ¿qué es lo que las empresas están necesitando? y ¿qué quieren estudiar los jóvenes?; en este sentido debe ser claro que programas en tecnología vinculados a áreas como economía, administración y contaduría están saturados. Así mismo, la EOE debe ser de buena calidad y se requiere el compromiso de los empresarios para promover y ayudar a las instituciones que ofrecen los programas de EOE.

Por último, Bogotá y las demás secretarías de educación deben exigir al Sena mejorar la calidad de sus programas. Además, deben realizar ajustes a la educación media, el rendimiento académico y la orientación escolar son medulares al ingreso de los estudiantes a los programas de educación superior, el 42% de los bachilleres de Bogotá en el año 2018 tenían menos de 17 años. ¡Futuros alcaldes no se puede desaprovechar esta oportunidad, hay que hacerlo bien!

Fuente del artículo: https://www.dinero.com/opinion/columnistas/articulo/bogota-y-el-pais-estan-en-deuda-con-la-educacion-tecnologica-y-para-el-empleo-por-angel-perez/271663
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Educación de la disciplina en nuestros hijos (Video)

 

Por: Miguel Erasmo Zaldivar Carrillo

El concepto de disciplina ha sido muy manipulado. Disciplina es autoconocimiento, autocontrol , autoexigencia. Disciplina es tener el carácter de ir por lo que uno desea y hacer todos los esfuerzos y sacrificios para lograrlo.

Fuente del documento: https://centrodeinvestigacionclacsoriusmex.wordpress.com/2019/05/24/educacion-de-la-disciplina-en-nuestros-hijos-video/

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Transparencia o equidad

Por: Ricardo Braginski.

La polémica vuelve una y otra vez: ¿Debe el Estado difundir los resultados de cada escuela en las pruebas Aprender? El tema merece más que posicionamientos ideológicos y políticos.

Una y otra vez vuelve el mismo debate. ¿Debe el Estado difundir los resultados de cada escuela en las pruebas Aprender? Por un lado están quienes dicen que sí, que eso garantizaría la “transparencia”. Que así los padres podrían decidir con mejor información a qué escuela mandar a sus hijos, y presionar en caso que los resultados no sean los deseados. La libertad individual, antes que nada. La competencia, como política pública.

Quienes están en contra, en cambio, afirman que en los países en los que se aplicó esta política no mejoró la calidad educativa y, peor aún, se consolidó o profundizó la segregación escolar. Como generalmente las escuelas que tienen peores resultados son las que atienden a los sectores socioeconómicos más bajos, se corre el riesgo de que se asocie la calidad de una escuela al nivel socioeconómico de las familias. Y así se termine agrandando la brecha: chicos ricos se agrupan con chicos ricos y los más pobres con los pobres.

El último episodio de esta saga lo estamos viviendo en estos días. A raíz de un pedido de un dirigente político cercano a Darío Lopérfido, la Agencia de Acceso a la Información Pública -que está dentro de la órbita de la Jefatura de Gabinete- intimó el 24 de mayo al Ministerio de Educación a que en 10 días hábiles publique esos datos.

En la extensa resolución se dan unos cuantos argumentos sobre la transparencia y el acceso a la información, todos muy atendibles. No se tuvo en cuenta la visión de los especialistas en la materia.

El Ministerio de Educación hoy no publica estos datos porque la ley de Educación -que surgió de un consenso mayoritario- no se lo permite. Esa norma establece que “la política de difusión de la información sobre los resultados de las evaluaciones resguardará la identidad de los/as alumnos/as, docentes e instituciones educativas, a fin de evitar cualquier forma de estigmatización”.

Para el Ministerio, e incluso para el presidente Macri, es necesario modificar la ley para poder publicar los resultados por escuelas.

Mientras tanto, el diálogo de sordos continúa. Quizás la calidad y la equidad educativa sean asuntos que merezcan algo más que posicionamientos ideológicos y políticos.

Esperando en el área chica

Para los periodistas sería un golazo. Si efectivamente se dieran a conocer los resultados de las pruebas Aprender por escuelas, inmediatamente estaríamos armando rankings, comparando “la posición” de un colegio de un barrio con el de otro; cuál está “para el campeonato” y cuál “para el descenso”. Tendríamos títulos para varios días.

Ya pasó y pasa en Brasil -donde sí se permite difundir resultados por escuelas- cada vez que se conocen los índices educativos.

Nadie puede asegurar que esto esté mejorando la educación de ese país.

Fuente del artículo: https://www.clarin.com/opinion/transparencia-equidad_0_2uirNQEeR.html

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Educación superior obligatoria

Por: Raúl Contreras Bustamante. 

 

Es imprescindible advertir que ampliar las metas en materia de educación superior no sólo es un tema de números, sino también de estándares de calidad.

El pasado 15 de mayo por fin fue publicada en el Diario Oficial de la Federación la nueva reforma constitucional en materia educativa. La enmienda contiene muchos cambios trascendentes, pero en esta ocasión deseo analizar lo relativo a la educación superior.

La nueva fracción X del artículo 3º de la Constitución dispone que: “La obligatoriedad de la educación superior corresponde al Estado. Las autoridades federal y locales establecerán políticas para fomentar la inclusión, permanencia y continuidad, en términos que la ley señale. Asimismo, proporcionarán medios de acceso a este tipo educativo para las personas que cumplan con los requisitos dispuestos por las instituciones públicas”.

En México, el sistema de educación superior ha experimentado un crecimiento importante en los últimos tiempos. En la década de los años 70 había alrededor de 270 mil estudiantes en 385 escuelas. Para el año 2017, la cifra alcanzó los 4.4 millones de estudiantes en más de 7 mil escuelas. Otro dato: sólo el 1% de la población de nuestro país cuenta con una maestría y menos del 1% con un doctorado.

Conviene advertir que en la actualidad, en México sólo el 17% de las personas entre 25 a 64 años de edad cursan la educación superior, la proporción más baja entre todos los países de la OCDE.

La reforma constitucional pretende entrar a una nueva dimensión del derecho social de la educación, en favor de las personas. A partir de ahora, el compromiso y la obligación de las autoridades —de los diferentes órdenes de gobierno— deberá ser mayor para hacerlo efectivo, dentro del esquema de progresividad que caracteriza a los derechos fundamentales.

La educación superior es la que se imparte después del bachillerato o equivalente y existen distintos niveles dentro de ésta: técnico superior, licenciatura y posgrado. De igual manera existen diferentes tipos de instituciones que la ofrecen.

De tal suerte que el reto que se tiene por delante es colosal. Se trata de optimizar la infraestructura escolar existente y de crear nuevos centros de educación superior para ir abriendo espacios a miles de jóvenes que a la fecha no pueden acceder a formarse.

Esta reforma pretende lanzar hacia un mejor futuro a la juventud. Al definir que también la educación superior —además de obligatoria— deberá ser universal, inclusiva, pública, gratuita y laica, compromete al Estado a hacer cumplir estos enunciados.

Y conviene destacar que la reforma constitucional no sólo aspira a abrir espacios educativos a más jóvenes, sino que también indica —de manera expresa— que la educación en nuestro país deberá ser de “excelencia”; entendida ésta como el mejoramiento integral constante que promueva el máximo logro de aprendizaje de los educandos.

Es imprescindible advertir que ampliar las metas en materia de educación superior no sólo es un tema de números, sino también de estándares de calidad. De poco servirá contar con cientos de universidades si los profesores que en ellas enseñen no cuentan con un nivel también de excelencia para formar a los jóvenes.

La educación es el derecho social de mayor importancia: el verdadero instrumento de justicia que permite disolver de fondo las diferencias sociales y la pobreza. Reconocer a la educación superior como obligación del Estado requerirá de políticas públicas y mayores presupuestos. Esperemos.

Como Corolario, las palabras de George Washington: “La educación es la llave para abrir la puerta de oro de la libertad”.

Fuente del artículo: https://www.excelsior.com.mx/opinion/raul-contreras-bustamante/educacion-superior-obligatoria/1316101

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Plagio e incumplimiento de requisitos en candidatos para integrar Organismo para la Mejora Continua de la Educación

México / 9 de junio de 2019 / Autor: Erick Juárez Pineda / Fuente: Educación Futura

Luego de un análisis sobre las propuestas presentadas por los candidatos para ocupar un puesto en la Junta Directiva y el Consejo Técnico del Organismo para la Mejora Continua de la Educación, instancia que sustituirá al Instituto Nacional para la Evaluación de la Educación (INEE), se han detectado diversas irregularidades como plagio e incumplimiento de requisitos que marcaban la convocatoria emitida por el Senado de la República.

El caso de plagio se ha detectado en la propuesta presentada por la candidata Andrea Contreras Ramírez, quien en el ensayo titulado “El estado de la situación educativa en México”, el cual presentó para ocupar un cargo tanto en la Junta Directiva y el Consejo Técnico de este nuevo Organismo, resultó con una proporción de plagio superior al 20% del texto total al ser examinado con el software profesional antiplagio iThenticate.

En la propuesta presentada y publicada por el Senado de la República (el cual puede consultarse en http://comisiones.senado.gob.mx/educacion/docs/CTEOMCE/ACR.pdf y http://comisiones.senado.gob.mx/educacion/docs/JDOME/ACR.pdf), se pueden observar párrafos completos de diversos autores que no son citados por la candidata.

Por ejemplo, en el cuarto párrafo de la página tres del ensayo, Andrea Contreras Ramírezse atribuye el siguiente texto, el cual, originalmente pertenece al pedagogo francés Gilles Ferry, que aparece en la página 62 del libro «El trayecto de la formación. Los enseñantes entre la teoría y la práctica», editado por Paidós Educador en el año de 1990.

Evidencia de plagio. Comparación del texto presentado por Andrea Contreras Ramírez y fuente original del libro «El trayecto de la formación. Los enseñantes entre la teoría y la práctica» de Gilles Ferry

Esto se repite en los párrafos 3, 4, 5 y 6 de la página 4 del ensayo presentado por la misma candidata, quien hace propio el texto publicado en el libro «La aventura de innovar y el cambio en la escuela» de Jaume Carbonell.

Evidencia de plagio. Comparación del texto presentado por Andrea Contreras Ramírez y fuente original del libro «La aventura de innovar y el cambio en la escuela» de Jaume Carbonell

Finalmente, en el párrafo siete de la misma página, se adjudica un texto del autor previamente mencionado sin que exista la cita correspondiente.

Evidencia de plagio. Comparación del texto presentado por Andrea Contreras Ramírez y fuente original del libro «La aventura de innovar y el cambio en la escuela» de Jaume Carbonell

Incumplimiento de requisitos e irregularidades 

Por otro lado, en el expediente público del candidato Earlt Beau Bunfild Baños, quien pretende ser parte de la la Junta Directiva del nuevo organismo, se localizó solo un resumen del ensayo titulado “Treinta años de reformas en México no han cambiado a la educación”. A comparación de los archivos de los otros candidatos, el expediente publicado en el sitio del Senado (http://comisiones.senado.gob.mx/educacion/docs/JDOME/EBBB.pdf) no contiene el texto completo del mismo.

La convocatoria emitida por la Junta de Coordinación Política (http://comisiones.senado.gob.mx/educacion/docs/Acuerdo_JCP_JDDO.pdf) señala claramente en el punto número diez de la base cuatro que, para  acreditar que las y los candidatos posean «al menos diez años de experiencia y ser especialista en investigación, política educativa»,  deberán presentar un «ensayo de autoría propia, en un máximo de 7 cuartillas, en hoja carta, letra tipo Arial tamaño 12, con interlineado sencillo, sobre el estado de la situación educativa en México y propuestas de mejora a raíz de la nueva reforma educativa». Sin embargo, el candidato Earlt Beau Bunfild Baños, solo presentó un pequeño resumen.

En el archivo publicado por el Senado, se observa que Earlt Beau Bunfild Baños solo presentó un resumen de su ensayo

Finalmente, la candidata Isabel Cristina Montalvo Cabrera, presentó un ensayo titulado “Propuestas para la educación del nuevo siglo XXI” (http://comisiones.senado.gob.mx/educacion/docs/JDOME/ICMC.pdf) , cuya extensión se limita a cuatro páginas.

Sin respuesta del Senado

Hasta el momento, no existe respuesta de las oficinas de los Senadores Rubén Rocha Moya, presidente de la Comisión de Educación del Senado ni de Ricardo Monreal, presidente de la Junta de Coordinación Política.

Fuente del Artículo:

Plagio e incumplimiento de requisitos en candidatos para integrar Organismo para la Mejora Continua de la Educación

ove/mahv

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Plantar 10 árboles: el requisito de grado de los estudiantes en Filipinas

Filipinas / 9 de junio de 2019 / Autor: Camila Londoño / Fuente: Elige Educar

La iniciativa, aprobada por el congreso, se traduce en 525 millones de árboles nuevos en una sola generación.

Hay una urgente necesidad de cambio… las acciones de los seres humanos a lo largo de la historia han deteriorado tanto el planeta Tierra que las especies se están extinguiendo, la vida se está apagando y los bosques están desapareciendo. Para revertir el problema no sólo es necesario llevar a cabo acciones individuales, también es fundamental impulsar un cambio social que incluya a los más pequeños. Es por esto, que en muchas escuelas del mundo se implementa iniciativas orientadas en formar a los estudiantes, para que sean ellos quienes marquen la diferencia desde temprano.

Joe Digital & Co

Son muchas las iniciativas, pero existe una, a nivel sistema, que llama particularmente la atención.

El 15 de mayo, el congreso en Filipinas aprobó una ley que exige que los estudiantes planten 10 árboles como requisito de grado. Este proyecto establece que el requerimiento se aplicará en todos los niveles: primaria, secundaria e incluso en educación superior. El responsable detrás de esta iniciativa se llama Gary Alejano. Según el congresista, el principal objetivo es promover responsabilidad intergeneracional y promover la protección del medio ambiente. “Reconocemos el derecho de los jóvenes a tener una ecología equilibrada y saludable… no hay ninguna razón por la que no se pueda hacer que contribuyan, para garantizar que esto sea una realidad”, comentó Gary Alejano sobre el proyecto de ley.

Chris Poulin/USFWS/En la foto: Gary Alejano

¿Qué impacto tendrá esto?

La iniciativa permitirá que sean plantados millones de árboles. Incluso si sólo el 10% de éstos sobreviven, el resultado sería de 525 millones de árboles en una sola generación. Sin duda, la ley apunta a generar un cambio medioambiental grande y sustancial. Pero además de esto, se puede destacar el hecho de que la ley involucre a las generaciones más jóvenes, pues esto implica que sean ellos los que ejecuten, también a futuro, acciones que permitan mantener el equilibrio natural del planeta en el que vivimos.

Chris Poulin/USFWS

En otros lugares como India, algunas escuelas están pidiendo a los estudiantes que paguen sus “cuotas escolares” recolectando y llevando a la escuela desechos plásticos de la ciudad. Esta iniciativa ha ayudado a generar conciencia sobre los residuos en los países asiáticos, también ha permitido que más estudiantes accedan a la educación e incluso ha permitido que los estudiantes ganan dinero reciclando plástico, minimizando así la problemática de la explotación infantil laboral.

Fuente del Artículo:
https://eligeeducar.cl/plantar-10-arboles-requisito-grado-los-estudiantes-filipinas
ove/mahv
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15M en Brasil: un tsunami en la educación

Brasil / 9 de junio de 2019 / Autor: Márcia Bertoldi / Fuente: Rebelión

Desde que Jair Bolsonaro asumió el cargo de Presidente de Brasil, en enero de este año, vivimos la incertidumbre hacia la barbarie, no solamente en materia de educación, sino también en medio ambiente, trabajo, pensiones y otros derechos sociales conquistados hace mucho pero que en muy poco tiempo han visto quebradas sus perspectivas de continuidad y avance. Es más: está en curso un proceso de despiece del estado democrático, iniciado en Brasil tras 21 años de dictadura (1964-1985), por obra de un liberalismo clásico reformado que impulsa hacia un capitalismo violento.
 
En la mañana de 30 de abril de 2019, el Ministro de Educación anunció recortes del 30% en tres universidades públicas brasileñas, sin informar sobre los criterios de selección aplicados. Por la noche, ese mismo día, comunicó que el recorte valdría para todas las universidades e institutos federales. Según declaró a un periódico de gran tirada: “Las universidades responsables de altercados tendrán una reducción en su financiación”. En su opinión, las universidades están promoviendo “manifestaciones partidistas” y “fiestas inapropiadas” en el ámbito universitario. Las “manifestaciones partidistas” a las que se refería eran los debates organizados el 25 de abril de 2019 en una de las tres universidades afectadas, con presencia de los candidatos de la izquierda brasileña a la presidencia Fernando Haddad y Guilherme Boulos, y que tuvieron una participación masiva y repercusión nacional; mientras que las “fiestas” a las que hacía alusión son en realidad las acciones culturales y artísticas realizadas como forma de contestación al gobierno. No han bastado, por lo visto, los ataques de partidarios de Bolsonaro a dichas universidades. Ni han frenado el renovado impulso represor las grandes manifestaciones de protesta organizadas a nivel nacional.
 
A esta andanada hay que sumar el anuncio de Bolsonaro (por twitter, su principal canal de comunicación, y el mismo que utiliza preferentemente Trump), este mismo mes, de que el Ministro de Educación estudia retirar la inversión pública en las facultades de Filosofía y Sociología, al considerar que no aportan nada a los contribuyentes en contrapartida a su esfuerzo impositivo (a diferencia de las carreras de ingeniería, medicina o veterinaria).
 
Hay, por lo tanto, una evidente ofensiva contra la producción del conocimiento en Brasil, sobre todo en las universidades públicas, que son las responsables del 95% de la investigación nacional. A lo que se suma un evidente rechazo a las políticas de expansión y democratización de la universidad pública realizadas en los gobiernos de Lula da Silva y Dilma Rousseff (2003-2016), responsables, por ejemplo, de la inclusión de población negra (en 2005 era el 5,5% y en 2015 el 12,8%) y de bajos ingresos (el 66,19% tiene renta per cápita inferior a 1,5 salarios mínimos –aproximadamente 335,00 euros–).
 
En este contexto, el 15 de mayo, sólo dos semanas después del anuncio del 30 de abril, la comunidad académica se ha movilizado, con amplio apoyo social, en lo que se ha venido a llamar “Paro Nacional de la Educación” y/o “Tsunami de la Educación”, la primera gran protesta tras 5 meses de gobierno “bolsonarista”. El impacto ha sido fuerte: calles llenas, vivas, potentes, repletas de amor por la educación pública, gratuita y de calidad. Más de 200 ciudades en Brasil han participado de los actos con una presencia estimada de 2 millones de personas, en afectuosa diversidad de géneros, colores, etnias y clases sociales. La sociedad brasileña parece tener aún capacidad de movilización.
 
Principalmente se reclaman dos cosas: por un lado la defensa de la continuidad de la universidad pública y de las políticas de estado implementadas por el gobierno del Partido de los Trabajadores (PT) y, por otro, el freno a la política de recortes del gobierno. Por ahora, el gobierno se muestra insensible, pese a que dos rectores ya han apuntado que, si el gobierno no da marcha atrás, las universidades no estarán en condiciones de operar después de septiembre.
 
El Presidente, durante un viaje a Dallas, ha llamando “idiotas útiles” e “imbéciles” a los estudiantes, profesores y demás participantes en las marchas, llegando a afirmar que, por no saber, no sabían ni la fórmula del agua. La guerra que ha entablado con estudiantes y profesores no parece tener límite. A su vez, el Ministro de Educación, Abraham Weintraub, ha manifestado que los responsables son los gobiernos de Rousseff y Temer (presidente de 2016 a 2018, tras el golpe blando, y ahora procesado por corrupción). Con una indudable actitud despótica, ha interpretado unilateralmente el mandato constitucional sobre la autonomía de las universidades, que en su opinión no equivale a la soberanía de las mismas y por tanto no limita la intervención de la policía en los campus.
 
A pesar del éxito de las movilizaciones, quienes apoyan al gobierno las descalifican acusándolas de ideología marxista y difundiendo innumerables fake news (uno de los motores de la victoria electoral de Bolsonaro). El actual presidente, de muy baja formación intelectual, confunde comunismo con valores sociales y con la libre producción y manifestación artística, a la que responsabiliza de manipular las mentes de las personas. Está seguro, junto a sus ministros y seguidores, de que Brasil ha sido tomado por lo que llama “marxismo cultural”, en realidad luchas sociales que reclaman el respeto a la diversidad de ideas. Para él, los movimientos sociales feministas, indígenas, negros, LGBTI, campesinos y todo aquello que pueda intimidar al hombre de traje y corbata (el blanco en el poder) es pura ideología izquierdista.
 
En Brasil se está viviendo una confrontación radical entre “bolsominios” y “comunistas”: entre quienes apoyan el oscurantismo y quienes defienden la educación y el desarrollo; entre quienes defienden el estado mínimo, el final de los derechos conquistados, y quienes promueven un estado interventor y promotor de derechos. Una lucha alimentada desde un gobierno autoritario que incita el odio a las diferencias y a los pobres, que se enorgullece de su ignorancia, mediocridad e incapacidad política para gestionar la mayor economía de Sudamérica, mientras echa por tierra las ilusiones y posibilidades de un Brasil de futuro, genuinamente plural, intercultural y bonito por natureza, mas que beleza!
Fuente del Artículo:
http://www.rebelion.org/noticia.php?id=256823
Fuente de la Imagen:
https://www.pressenza.com/es/2019/05/30m-en-brasil-segundo-tsunami-por-la-educacion-en-dos-semanas/
ove/mahv
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