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Un plan para la educación superior: una clave para la igualdad de oportunidades en la fuerza laboral

Por: Paulette Delgado. 

Para hacer que la equidad en la fuerza laboral sea una realidad, la educación centrada en la preparación para la universidad y la carrera profesional debe iniciar a más tardar en la secundaria. Esto, según un análisis realizado por la Coalición para el Desarrollo Profesional de los Estados Unidos (CCD por sus siglas en inglés). La investigación involucró a unos 200 expertos en educación, negocios, gobierno y filantropía.

CCD describe la preparación para la carrera como el proceso que «ayuda a las personas a establecer objetivos de vida y carrera y luego a desarrollar las habilidades necesarias para seguir trayectorias profesionales personalizadas».

Al mismo tiempo, la CCD advierte que se han invertido miles de millones de dólares en educación en los Estados Unidos, pero pocos de estos fondos se ha invertido en proporcionar una preparación profesional de calidad.

Debido a la falta de planificación y exploración profesional, actividades de autoexploración y desarrollo de habilidades en el sistema educativo real, muchos estudiantes estadounidenses no tienen idea de lo que harán después de la escuela secundaria, lo que lleva a un tercio de ellos a no ingresar a la universidad. Incluso de aquellos que sí reciben una educación superior, muchos abandonan la universidad debido a la falta de planificación y dirección en sus vidas.

Según el informe de CCD, solo el 60 % de los estudiantes de licenciatura terminan su título universitario dentro de los seis años y solo el 30 % termina en menos de tres años, lo que hace que los Estados Unidos tenga la tasa más alta de abandono escolar en los países industrializados.

Esta falta de preparación para la carrera no solo afecta a la educación, sino que también contribuye a la crisis de la brecha de habilidades en la fuerza laboral. El 90 % de los CEOs que colaboran con la CCD dicen que están luchando para encontrar personas adecuadas y capacitadas para cubrir sus ofertas de trabajo.

La solución: un plan de cinco pasos

La CCD propuso un marco de cinco pilares para proporcionar un programa de preparación para la carrera de alta calidad. Esta debería aplicarse en la escuela primaria o como máximo en la escuela intermedia (o secundaria). Para que esto ocurra, las instituciones educativas, la industria y el gobierno deben trabajar juntos para garantizar una fuerza laboral equitativa.

  1. Hacer la planificación de la carrera una prioridad: las escuelas deben exigir a todos los estudiantes que desarrollen y mantengan un plan académico y de carrera personal que incluya objetivos profesionales y de vida. Este paso debe incluir actividades de preparación para la carrera que desarrollen la autoexploración y que se apliquen en la escuela intermedia o antes.

  2. Dar asesoramiento profesional: el sistema educativo debe contratar profesionales capacitados para supervisar el primer paso. La CCD especifica que los asesores deben tener conocimiento en el desarrollo de planificación de la carrera.

  3. Implementar el aprendizaje basado en el trabajo: este modelo educativo debe ser una parte fundamental de las escuelas secundarias y más allá. Para que esto suceda, instituciones educativas, el gobierno y las empresas deben unirse y desarrollar diferentes opciones y oportunidades de desarrollo para los estudiantes.

  4. Facilitar tecnología de desarrollo profesional de alta calidad: ofrecer tecnología de alta calidad es una parte vital para ayudar a los estudiantes a desarrollar sus planes profesionales y de vida.

  5. Asegurar la rendición de cuentas: Según la CCD, muchos estados americanos adoptaron medidas que reconocen y se hacen responsables de los programas de desarrollo profesional, pero esto no es suficiente. También deben concentrarse en la implementación, asegurándose de que todos los estudiantes puedan tener acceso a estos programas mientras los apoyan. Al mismo tiempo, los estados también deben invertir en medidas de resultados de salida, como la colocación laboral, en lugar de concentrarse solo en medidas de entrada, como las pruebas de acceso a la universidad.

De acuerdo con la CCD, enfocarse en la planificación de vida y carrera ayuda a “elevar la profesión docente, al mismo tiempo que se produce un enorme aumento en la efectividad de nuestras escuelas en la preparación de los estudiantes para seguir el camino de la carrera de su elección”.

En un sistema con tanta deserción escolar, la brecha de habilidades entre los estudiantes y los empleadores, y las enormes deudas de los estudiantes, este nuevo sistema puede convertirse en una clave para el éxito, no solo en la educación, sino también en la fuerza laboral.

Fuente del artículo: https://observatorio.tec.mx/edu-news/un-plan-para-la-educacion-superior-una-clave-para-la-igualdad-de-oportunidades-en-la-fuerza-laboral

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Educar en pensamiento crítico, una urgencia para Colombia

Por: Carlos Vélez Gutiérrez.

Nuestros colegios y universidades deben educar para argumentación basada en las mejores evidencias.

La expresión ‘pensamiento crítico’ tiene diversos significados que se han construido a lo largo de, por lo menos, 25 siglos de historia de la humanidad, aunque su uso especializado se haya consolidado en el siglo XX.

Su origen se remonta, quizá, a una de las épocas más fructíferas de los encuentros culturales entre Oriente y Occidente. Los tres representantes antiguos más importantes para su significación son Siddharta Gautama, Sócrates y Confucio. En ellos se ve con claridad la transición del pensamiento mágico-religioso al pensamiento filosófico, fundamento de lo que hoy denominamos pensamiento científico.

Aquí se presentan algunas propuestas derivadas de la revisión de este concepto, una reflexión sobre los principales obstáculos para la emergencia de una cultura crítica en Colombia y algunas propuestas sobre lo que podrían hacer los maestros para contribuir a fortalecerla en el aula de clase.

Calidad de vida

Uno de los autores más representativos de este campo de estudio es Richard Paul, quien afirma que “la calidad de nuestra vida y lo que producimos, hacemos o construimos depende precisamente de la calidad de nuestro pensamiento. Un pensamiento de mala calidad, pobre, es costoso, tanto en términos de dinero como de calidad de vida. La excelencia en el pensamiento, sin embargo, debe ser cultivada de manera sistemática”.

La enseñanza y el aprendizaje del pensamiento crítico son entonces objetivos importantes para la educación en todos los niveles. Por eso, nuestros estudiantesnecesitan preguntar, explorar y compartir lo que saben, imaginan e ignoran, así como aprender a aplicar su conocimiento y sus sentimientos sin temor al ridículo o a que los matoneen sus compañeros y profesores. Sin estas formas de interacción en el aula, en la casa y en la calle, no tendrán herramientas para evaluar su propio pensamiento y, en consecuencia, no podrán cambiar sus ideas, emociones y prácticas.

Además de estas condiciones básicas, el aprendizaje del pensamiento crítico requiere el análisis objetivo, persistente y preciso de cualquier afirmación, fuente o creencia para juzgar su alcance, la validez de sus fundamentos y la veracidad frente a los hechos. Una toma de postura como esta es deseable cuando se trata de resolver problemas o tomar decisiones; exponer evidencias, hechos y argumentos que sustenten nuestros pensamientos y valoraciones; evaluar los argumentos y la información que recibimos de otras personas, medios e instituciones; usar nuestro conocimiento en diferentes contextos y explorar otros problemas y hechos desde múltiples perspectivas.

Estudiantes necesitan preguntar y compartir lo que saben, imaginan e ignoran, así como aprender a aplicar su conocimiento y sus sentimientos sin temor al ridículo o a que los matoneen sus compañeros

En consecuencia, el pensamiento crítico articula la teoría de los argumentos con el contexto donde ocurren. Un estudiante que piensa críticamente tiene habilidades para diferenciar argumentos, elaborar conclusiones con estos argumentos y construir los propios.

Estas características nos permiten afirmar que el pensamiento crítico es un tamiz contra la información excesiva que circula en el mundo actual y contra un sinnúmero de personas y organizaciones que buscan persuadirnos. Esto ocurre mediante diversos modos de publicidad y circulación del conocimiento, los valores y las emociones en los medios, las redes y los espacios público y privado.

El pensamiento crítico exige analizar toda esa información, valorarla y tomar postura frente a su veracidad y la calidad de los argumentos que la soportan o, por el contrario, contradecirla con argumentos coherentes con los hechos, dejando a un lado, en lo posible, las meras opiniones y el capricho.

Los especialistas proponen dos dimensiones básicas en el desarrollo del pensamiento crítico: la cognitiva, que incluye habilidades fundamentales como interpretación, análisis, evaluación, inferencia, explicación y autorregulación; y las disposiciones o actitudes personales, emotivas y afectivas, que consisten en ser una persona inquisitiva, sistemática, juiciosa, buscadora de la verdad, analítica, de mente abierta y confiada en el razonamiento.

Pero no basta con tener habilidades y disposiciones si no tenemos las oportunidades para desarrollarlas; los roles sociales que desempeñamos son fundamentales para crearlas o limitarlas. En otras palabras, el desarrollo del pensamiento crítico no es un asunto personal; exige formas de interacción social que potencien las relaciones intergeneracionales y el trabajo en equipo.

Sin estas condiciones, no se resolverán muchos de los problemas sociales, económicos y ambientales que amenazan el bienestar de todos y el futuro de la vida en nuestro planeta.

Qué falta en Colombia

Una sociedad no podrá ser crítica o autocrítica mientras no se aleje de los extremos, pues en los extremos predominan las ideologías y los prejuicios, no las razones o los argumentos.

Pero ¿qué valor podemos dar a los argumentos cuando la interacción entre escuela, familia y sociedad no enseña a inferir, a sacar conclusiones propias, a diferenciar entre las opiniones y los hechos; cuando no enseña a pensar autónomamente?

En una sociedad de caudillos extremistas y dogmáticos se necesitan espectadores, borregos y seguidores, no personas independientes de criterio y capacidad de análisis. Esto significa que el principal proyecto político de quienes defienden las ideologías de derecha –hegemónicas en la historia de Colombia– es mantener el sistema educativo como está o simular que promueven cambios, pero haciendo que las cosas sigan igual. Los resultados de las pruebas nacionales e internacionales, como Saber o Pisa, sustentan esta afirmación.

Por la misma razón, una escuela basada en las ideologías de izquierda tampoco es la salida; su objetivo es convertir a los estudiantes en seguidores irracionales de sus propios dogmas. Como ejemplo están los casos de Venezuela, Cuba, Nicaragua, China, Corea del Norte o la antigua Unión Soviética.

¿Hace cuánto sabemos que el justo medio es el mejor camino para alcanzar el equilibrio? En un país multiétnico y pluricultural, la negociación y el respeto a los pactos entre diferentes tendría que ser la mejor estrategia para lograr la convivencia y el desarrollo, para construir un proyecto de nación como nunca lo hemos tenido.

El rol de los maestros

Si el sistema educativo no es crítico con él mismo, difícilmente podrá formar pensadores críticos en sus aulas. Por eso son pertinentes las siguientes propuestas para los maestros:

La primera es conocer las formas de pensamiento que están en la base de los contenidos conceptuales o procedimentales que enseñan y darles prioridad a las ideas fundamentales, básicas y generalizables sin perder de vista sus vínculos contextuales. Si los estudiantes no entienden estas formas de pensamiento, no podrán aprender los contenidos de sus planes de enseñanza.

Segundo, definir las actividades de enseñanza y aprendizaje de tal manera que los estudiantes tengan que pensar autónomamente cómo enfrentarlas y resolverlas. En este sentido es importante promover actividades individuales y colectivas de lectura, escritura, habla y escucha críticas donde se involucre a todos los estudiantes, especialmente a los más vulnerables. También, garantizar que los estudiantes entiendan claramente qué sucederá en todas las clases y cómo ocurrirá esta interacción. En lo posible, mediante diversas formas de negociación, involucrar a los estudiantes en la definición de los contenidos, las metodologías, las expectativas de aprendizaje y los estándares que orientarán el trabajo, así como en las formas de evaluar y calificar que serán utilizadas. En pocas palabras, construir un contrato didáctico que establezca el ambiente de enseñanza y aprendizaje con los estudiantes.

Hablar menos para que los estudiantes piensen más. Utilizar muchas preguntas para que los estudiantes tengan oportunidades de reflexionar y producir su propio pensamiento, ojalá presionándolos un poco para que vayan más allá de las opiniones y los planteamientos superficiales. Además, exponer su propio pensamiento y no solo recitar lo que otros pensaron. Una situación como esta es muy propicia para solicitar y dar ejemplos concretos que ilustren los contenidos más abstractos y distantes del contexto donde se encuentran.

Solicitar a los estudiantes que resuman con sus propias palabras lo que el maestro o los compañeros expusieron; que relacionen los contenidos de la clase con sus saberes previos y sus experiencias personales, que ejemplifiquen, que expliquen individual o colectivamente lo que deben hacer y cómo lo harán; que pregunten lo que no entienden; que escriban lo que piensan y que discutan cotidianamente sobre lo que afirman y lo que niegan hasta, en lo posible, construir un consenso o aceptar pacíficamente el disenso.

Estas son propuestas para que los maestros autónomos las piensen, las evalúen críticamente y, ojalá, las mejoren, las apliquen en su trabajo diario y las compartan con sus pares. Sin una excelente interacción social, cognitiva y afectiva entre maestros, estudiantes, familias y contextos, no podremos construir una educación de alta calidad; y sin ella, no podremos ser la excelente sociedad que soñamos para todos los colombianos.

En una sociedad de caudillos extremistas y dogmáticos se necesitan espectadores, borregos y seguidores, no personas independientes de criterio y capacidad de análisis

Habilidades para el siglo XXI

El pensamiento crítico está considerado en la actualidad como una de las principales competencias que debe desarrollar el ser humano de cara a su futuro laboral y éxito profesional. Se incluye dentro de las llamadas habilidades blandas y, a diferencia de las duras, como pueden ser las matemáticas y, en general, todo conocimiento adquirido durante la educación formal, se identifican con la puesta en práctica de aptitudes, conocimientos y valores adquiridos, como el liderazgo o la capacidad de emprendimiento.

CARLOS VÉLEZ GUTIÉRREZ*
Razón Pública
* Coordinador pedagógico del programa Ondas de Colciencias en Caldas, arquitecto de la Universidad Nacional, magíster en Educación y Desarrollo Humano de la Universidad de Manizales y el Cinde, estudiante del doctorado en Ciencias de la Educación de la Universidad de Caldas y docente e investigador del Departamento de Educación de la Universidad Autónoma de Manizales.

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Fuente del artículo: https://www.eltiempo.com/vida/educacion/el-pensamiento-critico-una-urgencia-de-la-educacion-para-colombia-289720

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Libro: Los huertos escolares como herramienta pedagógica (PDF)

Por: Universidad de Chile 

Está disponible para su descarga el libro “Un espacio de encuentro con la naturaleza y la enseñanza: Escuela huerto, orientaciones didácticas al docente”, proyecto desarrollado en el marco del convenio colaborativo entre la Junta Nacional de Auxilio Escolar y Becas (JUNAEB), el Instituto de Nutrición y Tecnología de los Alimentos (INTA), junto a académicos de la Facultad de Agronomía de la Universidad de Chile.

Después de un año de trabajo, se elaboró este manual  y videos de apoyo que contienen una pauta básica para implementar un huerto escolar. Considera actividades a desarrollar en diferentes asignaturas, abordando objetivos de aprendizaje y objetivos transversales establecidos por el Ministerio de Educación.

Este documento se realizó a partir de un estudio de factibilidad, que buscaba crear un modelo de huerto escolar sustentable y pedagógico que fue desarrollado en 12 establecimientos educacionales de la Región Metropolitana y la Región de O’Higgins, donde participaron más de 2000 alumnos de kínder, primer y segundo año básico.

Las autoras y editoras de este libro hacen un especial agradecimiento a Alejandro Rojas Wainer, por entregar su experiencia, cariño y apoyo en todas las etapas del proyecto.

Autoras y editoras
Nelly Bustos
Camila Corvalán
María Luisa Garmendia

Link para descargar el documento:  libro_huertos

Fuente del documento: https://inta.cl/los-huertos-escolares-como-herramienta-pedagogica/

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Labour is right: it’s crucial that children are taught about climate breakdown in school

By: .

Today I am climate striking with my pupils. This policy puts the greatest threat to their future at the heart of their learning

It’s no longer possible to deny or ignore: we are in a climate crisis. The truth of the emergency announces itself regularly in our papers, on our phones, tablets and TVs. A headline about the world’s leading scientists declares millions will suffer drought, floods and be plunged into deeper poverty if carbon emissions aren’t halved by 2030 and global heating remains within 1.5C. Another reports that climate breakdown will likely increase the destructive power of storms like Cyclone Idai, which devastated Mozambique, Malawi and Zimbabwe earlier this year – 2 million people were affected by what, according to the UN, may be the southern hemisphere’s worst weather-related disaster. And yet another reveals the destruction of coral reefs while calculating that 1 million species already face extinction. The silver lining, however tarnished, is that now we can do away with the noxious denial that has brought us to the edge of this precipice.

This week the Labour party has announced that it will make the climate crisis a compulsory element of education from primary onwards. It is one example of how our leaders can be proactive in the face of catastrophe. It is the kind of forward thinking that acknowledges the energy young people have brought to our streets. A generation frustrated with umming and ahing from those who really should know better but refuse to accept the woods are burning around them (literally in some cases), have begun to act for themselves. They came to the conclusion that the adults running the show would continue to drag their feet. And who could blame them?

In the same week the UK experienced its hottest ever winter day, only a handful of MPs bothered to attend a Commons debate on climate breakdown, one inspired by the thousands of schoolchildren who had gone on strike to protest about the climate crisis weeks earlier.

Labour’s policy highlights how little credit we have given the young thus far. An emergency that threatens their futures is not as readily taught as the history of the Tudors. In the yawning silence, young people like the Swedish teenager Greta Thunberg, and an estimated 1.4 million students across 150 countries who lead the school strike movement, have created momentum. Their resilience and resourcefulness has made the argument a simple one: human activity is choking our planet. In place of the deep inertia that has lead us here, the young have created an inventive rebellion.

By moving to make study of the climate crisis compulsory, Labour positions itself as a party invested in the young. It is a policy highlighting the empty paternalism of our current government, which assumes children haven’t the right to know the science of how we got here. Or, for that matter, what history and geography can teach about how the most vulnerable countries are those least responsible for our climate breakdown – countries that are disproportionately communities of colour. Why are our maths teachers not encouraged to relate the subject to this very real world problem? Students themselves have already worked out that the 12-year deadline for action is too late for many countries on the frontline of our emergency.

A good education should provide students with the knowledge and skills to navigate a future they will become adults within. By proposing to make the crisis required teaching, Labour acknowledges that silence, thus far, pretends the young are unable to pay attention to the betrayal of their futures.

Today I will be marching with my children as part of the #YouthStrike4Climate. I will be doing so because I know that it is a topic of which they are already aware. Maybe it is snatched references to air pollution, or snippets of dire warnings that arrive via news headlines, but it’s been impossible to shield them from the reality even if I wanted to.

The young across the world, baffled by how to get attention, have chosen to strike in order to prove they have agency. Told for so long by parents and teachers alike to be responsible, they have, like the children in Toni Morrison’s 1993 Nobel prize lecture, turned around to ask: “What could that possibly mean in the catastrophe this world has become?” Going on to demand: “How dare you talk to us of duty when we stand waist-deep in the toxins of your past?” When, invariably, today’s protest will be dismissed as of far less importance than Theresa May’s resignation, it will be another sign that an older political class are simply blind to a catastrophe already with us.

“Each generation must, out of relative obscurity, discover its mission, fulfil it or betray it,” wrote Frantz Fanon, in his seminal work on the trauma of colonisation, The Wretched of the Earth. The irony is that the climate strikes, led by the young, display a conscientious respect for the planet, grounded in the sense of duty and responsibility their elders have been so desperate to abandon.

Source of the article: https://www.theguardian.com/commentisfree/2019/may/24/labour-children-climate-breakdown-striking-pupils

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Diferencias entre Facebook y Twitter en Educación (Video)

Colombia / 26 de mayo de 2019 / Autor: Angie León / Fuente: Youtube

Publicado el 16 may. 2019
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Fuente: https://youtu.be/oaMPtk69vdw
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