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Escuelas de élite y propuesta de “Ley Machuca”.

Por: Tomas Ilabaca.

Pocos días después del triunfo electoral en segunda vuelta de Chile Vamos, el recién electo senador de Evópoli, Felipe Kast, señaló que el futuro gobierno debería impulsar una política educacional que busque democratizar las escuelas de élite por medio de que ellas acepten alumnos provenientes de sectores vulnerables, lo que al mismo tiempo significaría entregar una “educación de mejor calidad” para ellos.

Kast la denominó “ley Machuca” en alusión a la película chilena sobre como un colegio durante la Unidad Popular aceptó alumnos provenientes de clases bajas.

La propuesta de Felipe Kast por un lado devela una buena voluntad por democratizar estos colegios de élite, algo que es absolutamente necesario. Estas escuelas congregan un alumnado proveniente de un nicho selecto (élite socioeconómica) lo que da cuenta de una alta homogeneidad en su origen.

A su vez, si bien estas escuelas poseen una relativa diversidad de proyectos (dentro de ellas hay algunas destinadas a una élite católica conservadora, católica progresista o de tintes más laicos) al interior son absolutamente homogéneas también en estos aspectos.

A nivel curricular, la poca evidencia que existe de ellos da cuenta que la enseñanza se encuentra orientada hacia la formación de una élite empresarial, política y en menor medida intelectual (la gran mayoría de los egresados estudian derecho, ingeniería o economía), y en general con una tendencia ideológica (pertenecientes a los sectores de derecha).

Por otra parte, la propuesta de Kast implicaría el deseo que los alumnos que accederían a dichas escuelas pudiesen tener una educación de mejor calidad, dado que estos colegios se encuentran en la vanguardia en resultados académicos medidos en test estandarizados. Qué duda cabe con los últimos resultados PSU, los cuales son sólo un ejemplo.

El problema de Kast, quien egresó de una de estos colegios, es que su propuesta podría terminar siendo menos inclusiva o democratizante de lo que él podría esperar mientras que también podría significar otro golpe de gracia a la alicaída educación pública chilena. A su vez, devela un profundo sesgo de clase que posee el parlamentario. Vamos por parte.

En primer lugar, si se fomenta el ingreso de alumnos provenientes de diferentes clases sociales, culturas o, por qué no, credos, sin una regulación de la educación que estas escuelas realizan, el resultado sería una colonización de una cultura sobre otra (“educar al bárbaro”), donde el resultado sería seguir observando que los alumnos que salen de dichas escuelas piensan igual, tienen los mismos intereses, las mismas creencias, etc.

Esto ha ocurrido en otros espacios de la élite: una parte menor de la élite empresarial proviene de sectores de clase media, lo que podría significar tener una visión política, ideológica, cultural, diferente a la que caracteriza al empresariado, pero lo que se observa a nivel general es lo contrario, asumen las practicas, discursos e ideología hegemónica dentro de la élite empresarial. Lo mismo puede suceder en estas escuelas, por lo que, para poder realizar un cambio realmente inclusivo y democrático sería necesario establecer diversas regulaciones en estas escuelas.

Un segundo elemento a considerar sería que ocurriese una “huída” de las clases altas de estas escuelas. No es una locura pensar eso ya que ha sucedido en la historia de Chile.

Antiguamente la élite dirigencial del país se educaba en liceos públicos (el Instituto nacional es el mayor ejemplo), pero a medida que las clases medias fueron inscribiendo a sus hijos en estos, la clase alta fue creando y emigrando a escuelas privadas católicas.

La lógica podría ser similar en el tiempo, lo que implicaría un fracaso en hacer en dichas escuelas espacios de mayor mixtura social. Digo podría dado que no necesariamente ocurrirá este fenómeno, pero revisando la historia de Chile, y la constante clausura social de la élite socioeconómica chilena lleva a pensar que podría suceder algo parecido.

No nos olvidemos que en la misma película Machuca, el padre de la familia de clase alta (que se declara socialista) quería huir de Chile dado que “le gustaba el socialismo siempre y cuando no le afectara a él”.

Por último, esta propuesta aparece como completamente contradictoria para un senador que constantemente ha señalado que busca mejorar la educación pública (dentro de sus críticas a la Ley de Inclusión aparece la de que esta no ayudaba a que las familias optaran por la educación pública), dado que consolida el imaginario de que la educación particular es mejor que la pública (aseveración que no es del todo real), por lo tanto fomentaría el deseo de inscribir a los alumnos en escuelas privadas y no públicas.

¿Por qué no pensar en una política que fomente el interés de las familias por poner a sus hijos en la escuela pública?, o al menos, ¿por qué no pensar en políticas que fomenten que las familias de sectores altos pongan a sus hijos en escuelas públicas?

Las escuelas de élite, o de modo general, las escuelas particulares pagadas, se han consolidado como un “nicho intocable” (Madrid 2016) el cual ha servido tanto para la reproducción de una clase social como también de la producción de la misma.

En ese sentido, Kast tiene razón en que existe la necesidad de democratizar y regular dicho sector. Ahora bien, la búsqueda por regular y democratizar la educación privada debe hacerse pensando en todos los aspectos y dinámicas que se desencadenan, y con el claro objetivo de hacer menos desigual el sistema educativo en su conjunto.

Proponer políticas basadas en entusiasmos producto de una victoria electoral y en un marcado sesgo de clase podrían tener causas negativas y que fomenten aún más aspectos de discriminación, desigualdad y segregación que ya son altos en el sistema educativo chileno.

Fuente: http://opinion.cooperativa.cl/opinion/educacion/escuelas-de-elite-y-propuesta-de-ley-machuca/2017-12-28/101713.html

Imagen: http://www.viveusa.mx/sites/default/files/styles/interior_nodo/public/field/image/eliteschool.jpg?itok=fxuzN0Bc

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El gran dilema de China.

Por: Alfredo Toro Hardy.

El décimo segundo plan quinquenal chino, aprobado en 2011, cambió de manera radical las prioridades económicas de ese país, proyectándose sobre el siguiente plan. El objetivo central del mismo era reorientar el crecimiento económico mediante el énfasis en el consumo privado doméstico. Ello no sólo para darle mayor sustentabilidad a dicho crecimiento, sino para permitir que su población derivase mayores beneficios de éste.

Pero junto a este propósito medular el plan preveía otro conjunto de objetivos. El primero buscaba un movimiento poblacional desde las zonas rurales de bajo rendimiento productivo, hacia núcleos urbanos con mayor disponibilidad de empleo. Dado el bajo nivel educativo de los grupos humanos involucrados eso implicaba, básicamente, su inserción en trabajos fabriles de mano de obra intensiva. El segundo era dirigir mayores recursos financieros hacia aquellos sectores económicos que pudiesen generar mayor calidad de empleo, especialmente en el área de los servicios. El tercero era elevar el nivel de los recursos humanos por vía de la educación y la capacitación técnica. El cuarto era incrementar las destrezas científicas y tecnológicas de la nación por vía de la innovación.

Ocurre, no obstante, que el último de los objetivos citados está en capacidad de transformarse en fuerte obstáculo para la realización de los demás. El énfasis que China está poniendo en la innovación productiva, mediante el acceso en gran escala a la digitalización y a la robótica, estaría en capacidad de impactar negativamente al plan en su conjunto. La acelerada automatización en curso podría no sólo propiciar el declive prematuro de la producción manufacturera de mano de obra intensiva, sino complicar en importante medida la consolidación de un modelo de servicios. Ello afectaría seriamente la capacidad de empleo y por extensión la posibilidad de que el consumo privado se transforme en motor fundamental del crecimiento del PIB.

China se ha adentrado a pasos agigantados en el área de la robótica. De acuerdo a Martin Ford en 2014 dicho país contaba ya con un 25% de los robots industriales del planeta, lo que en sí mismo significó un aumento del 54% con respecto al año precedente. Para 2017 ocupaba ya el primer puesto mundial en capacidad manufacturera sustentada en la robótica. En la sola provincia de Guandong el gobierno de ese país planea invertir 154 millardos de dólares en la introducción de robots industriales, aspirándose que para 2020 el 80% de la capacidad fabril de la ciudad de Guangzhou, capital de dicha provincia, esté ya robotizada. Programas similares se adelantan en Jiangsu y en el Delta del Río Perla, otros de los grandes epicentros industriales de ese país (“China: Thousands of unskilled workers at risk from increased automation”, Daily News, 17 June, 2015).

El por qué el gobierno chino busca automatizar crecientemente la producción manufacturera del país es explicable. Ello evitaría la migración de sus industrias hacia países asiáticos de mano de obra más barata. Evitaría, alternativamente, que la producción doméstica se mudase hacia las fábricas robotizadas del mundo desarrollado. Prevendría al mismo tiempo contra el envejecimiento de su población laboral a mediado plazo. El problema, sin embargo, es que los robots no consumen. Esto podría atemperarse si China lograse dar el salto de la fase de mano de obra intensiva a la de los servicios intensivos. Es decir, los servicios sustituyendo a las manufacturas como grandes creadores de empleos.

No obstante también en el área de los servicios el gobierno chino persigue la innovación, promoviendo activamente la revolución digital. Cierto, busca a la vez invertir masivamente en educación y en la calificación profesional de sus recursos humanos. Sin embargo, la revolución digital no sólo afecta a los servicios repetitivos y puntuales, sino que se apresta a penetrar con fuerza exponencial a aquellos sectores que requieren de pensamiento analítico y que se sustentan en altos niveles educativos. Ello plantea un problema serio para un país que ya en 2013 se encontró con que la mitad de sus egresados universitarios recientes no habían conseguido trabajo y donde 43% de los empleados se encuentran sobrecapacitados para las tareas que desempeñan.

Si a la automatización en las manufacturas se le suma la de los servicios el resultado puede ser una supresión mayúscula de empleos. Ello complicaría en gran medida la estrategia de transformar a la demanda privada en eje principal del crecimiento económico, a la vez que crearía inmensos problemas sociales.

China enfrenta así un inmenso dilema entre empleo e innovación tecnológica. Lo que hace particularmente complicada su situación es que su proceso de transición desde una economía de mano de obra intensiva a otra que brinda prioridad a los de servicios, se produce en momentos en que la revolución digital se apresta a hacerse sentir con intensidad inédita. Cuando se cruza el río no es el mejor momento para que se produzca la crecida de éste.

Fuente: http://www.eluniversal.com/noticias/opinion/gran-dilema-china_682140

Imagen: http://cdnmed.eluniversal.com//resources/jpg/1/6/1514133962861.jpg

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Popurri educativo de la navidad.

Por: Pablo Rovira Delegado.

Leo que en algunas escuelas públicas vascas se ha rebautizado a Jesús como Peru (Pedro) para convertir en laicos los villancicos navideños. Para no molestar, ya saben, dada la diversidad de culturas y tradiciones ahora presentes en la escuela. Podrían los niños no hablar, dada la diversidad de lenguas, o no comer pues la paella no es lo mismo con arroz basmati. O dejarse de papanatismo y al igual que los niños cantan o leen canciones y cuentos de tradición de otros países, no afrenta a nadie reproducir la tradición local.

Hay que acostumbrarse a estas polémicas pues existe ese bloque de militancia laicista que, como gota china, busca y a veces encuentra correr los lindes un poquito cada vez. La polémica, por tanto, sólo surge cuando se pone el foco en ello ya que cada Navidad siempre hay una adaptación laica o una celebración del solsticio de invierno o cualquier otro intento tonto de arrinconar la esencia católica de nuestra celebración navideña.

También hay que decir que pese a esta pretensión minoritaria, no es lo habitual, y en la gran parte de los colegios, de cualquier titularidad, si toca, los villancicos se cantan como son, o se acompañan de canciones populares, propias o importadas, sin mayores discusiones. Tampoco se discuten, así en general, si son en castellano, valenciano o inglés. Me da que la vida escolar cotidiana no llena portadas de periódicos.

Tiene su aquel que destaquemos la necesidad de que los nuevos valencianos conozcan de inicio nuestra lengua en el colegio, o que el Estado proponga un examen de españolidad y en cambio las tradiciones religiosas – de profundo poso cultural – terminen en una artificial neo-Neverland en la que nadie se reconozca para que nadie se contraríe.

Claro que este proceso también sucede a las familias, las cuales somos muy prestas en rascar las grietas escolares pero no soportamos bien nuestra imagen en los espejos. Aquí la cosa cambia. Cada familia es un mundo y el colegio es espacio público por lo que no rigen en ambos las mismas coordenadas. En cualquier caso, aceptamos como ‘tradición’ una pista de hielo en la plaza del Ayuntamiento pero nos sonroja cantar esos villancicos con nuestros hijos. No pierdan de vista que en las familias los niños encuentran sus primeros referentes y si cree que la escuela debe transmitir el hecho religioso -con fe o sin ella- asuma también ese papel educativo.

O no, no vayan a creer que mi pretensión es decirles lo que deben a hacer o no, ni mucho menos. Cada familia, en estas fechas, cuenta con sus propias tradiciones. Entre ellas, lugar relevante, está la de los regalos y la eterna discusión entre Papá Noel o los Reyes Magos. Los presentes son habitual motivo de celebración y aprecio y así forman parte de nuestra vida social, pero nunca más evidentes que en estas fechas. Los regalos evocan el oro, incienso y mirra, al que se le ha adosado un criterio ético -si no te portas bien, te traerán carbón- y ahora también sufren la obsesión educadora. Lo educativo es a los niños lo que lo ‘light’, o lo bio, a los adultos.

No hace falta obsesionarse con que cada espacio o momento infantil se acompañe por un aprendizaje, digamos, reglado. Que con el Monopoly aprenda cálculo, con el puzle geografía o que adquiera sus primeras nociones de genética con un laboratorio infantil avanzado. No veo la necesidad de que reciban regalos curriculares. De todas formas, no hay juguete más educativo que un libro, ni ocio que refuerce más el currículo escolar que la lectura.

Sobre todo, porque la gran ventaja de este tiempo para muchos vacacional es poder compartir tiempo padres e hijos y para eso vale incluso un videojuego. Si acudimos a la tendencia comercial, son buenas fechas para regalar experiencias, que no es otra cosa que hacer cosas juntos que son las que nos impregnarán los recuerdos. Siempre el mejor regalo para un niño es tiempo compartido. De hecho, ya hay quien pone en solfa el famoso mito del tiempo de calidad, ese que dice que lo importante de la paternidad/maternidad actual es que el poco tiempo que se comparte con los niños sea intenso y exclusivo; en cambio, se comienza a valorar el simple tiempo presencial que al niño le da seguridad por mucho que estemos haciendo cosas diferentes.

En fin, la Navidad, con el nacimiento de Jesús, también rememora el valor educador de la familia, primer agente social responsable de esta tarea. Ejerzámoslo que pasa rápido.

Fuente: http://www.lasprovincias.es/comunitat/opinion/popurri-educativo-navidad-20171226090721-nt.html

Imagen: https://i.ytimg.com/vi/L9C_OYzH0DQ/hqdefault.jpg

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Política educativa: un balance.

No obstante que le tomó tiempo penetrar en la plaza pública, la Reforma Educativa mostró que el propósito enmarcado en el Pacto por México de recuperar la rectoría de la educación implicaba romper con tradiciones corporativas. Aunque arrancó en un contexto favorable la inauguración de un nuevo gobierno y la alianza de los tres grandes partidos para impulsar reformas estructurales, al gobierno se le descompuso el mundo a los dos años. De finales de 2014 a mediados de 2017 se decía que había perdido la brújula.

Por: Carlos Ornelas.

El gasolinazo parecía el toque final del gobierno de Enrique Peña Nieto. Sin embargo, su administración levantó la cabeza y con su acción modificó porciones importantes del contexto político adverso. Irónico: la tragedia causada por los terremotos brindó oportunidades al gobierno al Presidente mismo de mejorar su posición en la arena política y equilibrar la correlación de fuerzas. La Reforma Educativa representa un papel importante en ese arqueo.

Por supuesto que la reforma es mucho más que una lucha política. Sus variantes institucionales son motivo de censura por sus efectos, en especial la evaluación del desempeño docente y el plazo largo que implica la puesta en práctica del Modelo Educativo para la Educación Obligatoria. A mí me interesa hacer un balance de la acción política.

En el lenguaje de la contaduría, el balance tiene cargos y abonos, débitos y haberes. No obstante, las lides políticas no se reducen a números que deben cuadrar. No todas las pérdidas de un grupo representan ganancias para el adversario. En política no hay victorias contundentes ni derrotas lapidarias.

El gobierno puede acreditar que redujo a ciertos santuarios —en sistemas estatales— la tradición magisterial de vender y heredar plazas, de que el mérito reemplaza al compadrazgo y a relaciones corporativas corruptas. Empero, en el camino instituye elementos del Estado evaluador que refutan los fines de autonomía escolar. Se corre el riesgo de que el Sistema de Información y Gestión Educativa (Siged), una vez que acabe de construirse y se alinee con el Sistema de Administración de la Nómina Educativa será un aparato de control burocrático impresionante.

Por lo pronto, ya restringió la autonomía de los estados para el pago de la nómina. Esta medida tiene cargos y abonos. El gravamen obvio: oscurece el ya de por sí desgastado federalismo. El crédito: con la centralización de pagos a maestros y burocracia, el retiro de comisionados, las auditorías a la nómina y la disminución del número de aviadores (que cada vez expían más para disimular su situación), el erario federal se ha ahorrado entre 50 mil y 60 mil millones de pesos, de 2014 a la fecha.

Aunque no en las prescripciones programadas, las evaluaciones se llevan a cabo, a veces en lugares diferentes porque el contexto político —o las desgracias naturales— lo impiden, el gobierno avanza en su propósito. Lo ideal sería que todo marchara conforme al reloj y a los planes; pero por muy hábiles que sean los gobernantes, no tienen mando sobre el ambiente político. Con todo, sospecho que el gobierno y el Instituto Nacional para la Evaluación de la Educación cumplirán con las metas del sexenio, si acaso con un déficit pequeño. Digo, si la disputa por la Presidencia no contamina en exceso la acción de la Secretaría de Educación Pública.

Hay cierto quebranto en la transparencia. El Siged no acaba de consolidarse, ciertos gobiernos siguen sin rendir cuentas y hay incidencias que es imposible registrar al momento de suceder. Pero se nota que la SEP empuja porque los estados cumplan. Buen número de ellos —incluido Oaxaca— distribuyen las plazas conforme al orden de prelación de los concursos de ingreso a la profesión docente. Pero la resistencia de ciertas secciones sindicales, no sólo de la CNTE, pujan por la persistencia de tradiciones corporativas.

En fin, nada está escrito en piedra. El contexto político es voluble, las tradiciones de grupos se adhieren a las instituciones, conforman rutinas estables y una cultura persistente. El gobierno de EPN, cierto, arrebató al SNTE porciones importantes del control de la estructura de gobierno de la educación, tiene arrinconada a la CNTE y el nuevo secretario de Educación Pública, Otto Granados Roldán, porfía en llevar a puerto las aristas principales del Modelo Educativo para la Educación Obligatoria. Pero tiene un plazo breve y un contexto entreverado por las campañas presidenciales, ¿le alcanzará el tiempo?

Fuente: http://www.excelsior.com.mx/opinion/carlos-ornelas/2017/12/27/1210157

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Modelo educativo.

Por: Judith Ciria Bellot.

Lo que estamos viviendo en España y en particular en Cataluña no surge por casualidad. Recogemos el fruto de un sistema educativo sin asentar, con las competencias de educación cedidas a las comunidades autónomas por razones políticas, siendo este un error histórico cuyas consecuencias podemos tocar hoy. La educación es un arma tan potente y tan equivocadamente poco valorada por los Gobiernos, al margen de su ideología, que nos ha llevado a manejarla para fines que no son exclusivamente formativos. Todos han intentado hacer política con ella, hasta el punto de ser incapaces de ponerse de acuerdo en un modelo educativo que no fuera necesario modificar cada vez que hay un cambio de Gobierno en España. Ahora recogemos lo que se ha sembrado y consentido durante todos estos años. No sé si estamos a tiempo de poder darle la vuelta a esto, lo que sí tengo claro es que será cuestión de mucho tiempo y de no cometer más errores.

Fuente: https://elpais.com/elpais/2017/12/05/opinion/1512499697_973757.html

Imagen: http://images.eldiario.es/politica/Alrededor-personas-reivindican-educativo-Barcelona_EDIIMA20171025_0959_4.jpg

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Los sindicatos educativos árabes se centran en la renovación sindical y la educación pública de calidad.

Asia/Libia/03.01.2018/Autor y Fuente: https://www.ei-ie.org

Los líderes de sindicatos de docentes de países de lengua árabe han debatido sobre cómo trabajar mejor con docentes nuevos y jóvenes, y sobre los pasos necesarios para conseguir el acceso a una educación de calidad para todos en 2030 en esta región.

Estos asuntos fueron el foco principal de la 12.ª reunión de la conferencia regional de la Estructura Interregional de los Países Árabes (ACCRS) de la Internacional de la Educación (IE), celebrada del 13 al 14 de diciembre en Beirut (Líbano).

Después del discurso de apertura, del que se encargó el máximo responsable del Consejo de la ACCRS de la IE, Hussein Boujarra (FGESRS, Túnez), se llevó a cabo una sesión en memoria del anterior presidente del Consejo, Taher Dhaker, tristemente fallecido el pasado mes de julio.

En el Consejo posterior se siguió debatiendo sobre la renovación sindical y la segregación religiosa en los colegios. Manal Hdaife (PPSTLL Líbano) subrayó la importancia de implicar a los miembros jóvenes en las actividades sindicales y narró al Consejo lo inspirador que había sido participar en el seminario de Juventud y los ODS de la IE celebrado en Bruselas en julio, así como intercambiar experiencias con compañeros de todo el mundo.

Slim Griss (SGEB Túnez) dio una charla inspiradora de introducción antes de un debate sobre la puesta en marcha de los ODS. Destacó varios retos de los países de habla árabe, entre ellos, la importancia de ampliar la Educación de la primera infancia, solucionar la falta de igualdad de género y tratar las carencias en cuanto a financiación.

Otros aspectos que debatieron los miembros del Consejo incluyeron información sobre la temática del próximo Congreso Mundial de la IE y posibles resoluciones, campañas actuales y futuras reuniones de la IE, así como una puesta al día sobre los avances en la implementación del programa de actividades de 2017-2018 para la región árabe.

«El desarrollo del trabajo sindical en países árabes en relación con la libertad sindical y la democracia, con un énfasis en la defensa y la mejora de la educación pública y la lucha contra el extremismo violento es el desafío más importante en estos momentos. Este Consejo y las afiliadas de la IE en la zona permanecerán unidos para afrontar estos problemas», concluyó Hussein Boujarra, máximo responsable del Consejo.

Fuente: https://www.ei-ie.org/spa/detail/15614/los-sindicatos-educativos-%C3%A1rabes-se-centran-en-la-renovaci%C3%B3n-sindical-y-la-educaci%C3%B3n-p%C3%BAblica-de-calidad

Imagen: https://www.ei-ie.org/resources/views/admin/medias/timthumb.php?src=https://www.ei-ie.org/media_gallery/original_def77.jpg&w=1200&h=530&zc=1

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¿Era del Aprendizaje? Educación para la interacción permanente

Por José Luis Jaimes Rosado

Durante la segunda década del siglo XXI confluyen elementos constitutivos de cuatro eras: información, comunicación, conocimiento y aprendizaje.

La era de la Información permitió que cada individuo realizara internamente concepciones y referentes de su entorno. La imprenta, detonador productivo de libros y nuevo sentido para la necesidad lectura-escritura, fomentó procesos unidireccionales (emisor-receptor) con base en principios físico-químicos, como la impresión, con recursos tecnológicos mecánicos. La característica epistemológica fue el pensamiento lineal: todo es de principio a fin, por una ruta determinada para su uso y en orden cronológico.

Durante la última década del siglo XX, este proceso toma vigencia con el uso de la computadora y envíos de correos electrónicos y compartición de archivos. La finalidad de los sistemas instruccionales es saber producir, de lo que resultan grupos sociales que cumplen objetivos dictados, metas fijadas, fines impuestos: preparar para obedecer.

La era de la Comunicación fomentó que los integrantes de una sociedad intercambiaran ideas, pensamientos y sentimientos. El descubrimiento de la electricidad aceleró la recepción de mensajes y posibilitó la reciprocidad y la prontitud de respuesta en el mínimo tiempo posible. Desde la codificación del telégrafo hasta el código binario computacional se materializó la concepción biológica de “sistema”.

Las aplicaciones tecnológicas fomentaron el pensamiento cartesiano en línea recta con un eje, en un plano con dos ejes y en el espacio con tres ejes. El objetivo de los procesos de enseñanza se perfiló a reproducir, se preparaba para saber hacer: multiplicar para ganar.

La era del Conocimiento, resultado del ciudadano informado y comunicado, consiste en comprender ideas, sumar experiencia y aprovechar entornos. Ante la posibilidad exponencial de obtener e intercambiar datos, con el único límite práctico de la perseverancia, los acontecimientos mundiales son referidos localmente en los aspectos económicos y culturales. Los referentes de origen teórico comienzan a encontrar validez de existencia en la medida que se conviertan en confort y los procesos se presentan bidireccionales indirectos, la comunicación es utilizada para lograr reacciones de consumo político, ideológico, religioso, comercial, etcétera; se pretende convertir a la persona en consumidor o adepto.

Las nociones sobre “individuo” desde la sicología y sus “grupos” desde la sociología son encauzados con tecnología para producir, tecnología para organizar y tecnología para comunicar, factores que desarrollan el pensamiento reactivo. El propósito educativo busca desarrollar la innovación para el aprovechamiento: capacitar para la utilización absoluta de recursos y la obtención de plusvalía máxima.

La era del Aprendizaje se está conformando por personas de pensamiento complejo a través de la Inteligencia Tridimensional para la transformación de los entornos. El proceso información–comunicación–conocimiento, digitalizado en programación binaria y al alcance de la mano (touch), constituye individuos reflexivos que se asumen en “un todo”, por lo que se saben protagonistas de la realidad desde un pensamiento tridimensional: lo cognitivo, lo afectivo, la arquitectura de conocimiento. En tanto que la comunicación se ejerce interdisciplinariamente, la tecnología cibernética libera y a la vez controla la intención participativa. Los procesos educativos tienen el propósito de aprender para la intervención evolutiva: desarrollo del ser y su convivencia contextual.

En el siglo XXI, el contexto educativo debe reconocer que la información ha sido elemento estático de posesión individual; la comunicación, procesos compartidos que trascienden en tiempo y espacio desde intereses particulares de grupo; y el conocimiento, directrices para la producción, la instrucción política y el comercio cultural. Así, los procesos en la era del Aprendizaje se deben instrumentar para desarrollar personas capaces de intervenir su entorno a través de la generación de individuos en plenitud, aptos para la interrelación permanente con su entorno social y natural, según las condiciones de tiempo, lugar y circunstancia.

Fuente del Artículo:

http://www.excelsior.com.mx/opinion/columnista-invitado-nacional/2018/01/01/1210889

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