España / 17 de septiembre de 2017 / Autor: José García Guerrero / Fuente: Lectura Lab
España / 17 de septiembre de 2017 / Autor: José García Guerrero / Fuente: Lectura Lab
Argentina / 17 de septiembre de 2017 / Autor: Redacción / Fuente: Télam
Mariano Salas Adi es un joven profesor de Educación Física de Catamarca que replicó el modelo de un arnés adaptado para que su alumna, Agostina de 7 años, participe de un acto escolar, en homenaje a San Martín, en el Colegio Del Carmen y San José al que asiste.
Fuente de la Noticia:
http://www.telam.com.ar/multimedia/audios/26654-micro-inadi-educacin-inclusiva/
México / 17 de septiembre de 2017 / Autor: Rogelio Javier Alonso Ruiz / Fuente: Educación Futura
El presidente de la República, Enrique Peña Nieto, rindió un mensaje con motivo de su quinto informe de gobierno. Tal evento, desarrollado en Palacio Nacional, reunió a gran cantidad de personajes que no se cansaron de aplaudir los innumerables logros que el mandatario expuso en su discurso. El informe, plagado de logros y escaso de errores y desafíos, presentaba un México radicalmente diferente al de la realidad cotidiana a la que se enfrentan millones de mexicanos. En materia educativa, la línea fue la misma: se presentó, aunque mediante aseveraciones superficiales, un sistema educativo con mejoras sustanciales en temas torales, tales como la calidad, la cobertura y la infraestructura. Sin embargo, la realidad educativa mexicana dista mucho de la prosperidad que tanto presume el jefe del poder ejecutivo en sus palabras.
Uno de los logros que el presidente Peña enfatizó en su discurso fue el aumento en la cobertura de Educación Media Superior (de 66 a 82% en cuatro años, en cuanto a tasa bruta) y Superior (de 32 a 37%). El mandatario, para no quitar brillo a tales logros, prefirió omitir que, siguiendo otro criterio de cálculo de cobertura más fidedigno (tasa neta), ésta bajaría en Media Superior de 82% a 57%. Asimismo, el jefe del ejecutivo prefirió no abordar en su discurso a un nivel educativo que tiene problemas serios de cobertura: en cuanto a la atención a alumnos de 3, 4 y 5 años, es decir, los que están en edad de asistir a escuelas preescolares, se tenía un porcentaje de atención de 70% de la población durante el ciclo escolar 2012-2013, logrando un insípido avance de 2.3% para el ciclo escolar 2015-2016. Lo anterior, significa que en la actualidad uno de cada cuatro infantes en edad de recibir educación preescolar, no tienen la oportunidad de hacerlo ya que no existe la suficiente cobertura para brindar este servicio.
El presidente hizo alusión a la implementación de la Estrategia de Fortalecimiento y Transformación de las Escuelas Normales; si bien mencionó sus propósitos principales (actualización pedagógica y profesionalización de profesores) no dio mayores detalles de las acciones que se han emprendido a raíz de tal estrategia ni de los beneficios que han reportado las mismas. Sin embargo, el supuesto fortalecimiento está en entredicho: Peña no mencionó que durante los primeros cinco años de su mandato, se ha marcado una tendencia de debilitamiento de las Escuelas Normales, pues la matrícula nacional ha pasado de 131,025 alumnos en el ciclo escolar 2012-2013 a 93,766 en el ciclo 2016-2017 (es decir, una disminución de más de una cuarta parte). Cabe mencionar también la disminución de docentes normalistas: de 18,253 profesores a 15,373 en el periodo señalado anteriormente. A estas cifras se suma la desaparición de 29 Escuelas Normales durante los cuatro primeros años del mandato de Peña. La crisis normalista sin duda se agudizará en los próximos años, pues la matrícula de ingreso ha tenido un desplome de 2012 a 2016: ha ido de 35,853 a 25,209 alumnos, es decir, la matrícula de ingreso ha tenido una disminución de casi una tercera parte. ¿Estas cifras es lo que el presidente entiende por transformación y fortalecimiento de las Normales?
El presidente destacó orgulloso que durante lo que va de su sexenio se han invertido más de 80 mil millones de pesos en el mejoramiento de la infraestructura educativa, monto que, según el mandatario, es superior a lo que se invirtió en total en los dos periodos presidenciales anteriores. Lo anterior hace suponer un cambio radical en las condiciones físicas de las escuelas, sin embargo, tales cifras ocultan datos alarmantes en términos de infraestructura educativa elemental: según el estudio Infraestructura, mobiliario y materiales de apoyo educativo en las escuelas primarias. ECEA 2014 (INEE, 2016), ni siquiera la mitad de las escuelas primarias cuentan con los servicios básicos de agua, luz y drenaje (45%) o sus alumnos tienen acceso a una computadora que funciona (43%); tres de cada 10 planteles no dispone de tazas sanitarias suficientes para sus alumnos y casi uno de cada tres profesores (31%) de cuarto, quinto y sexto grados percibe que el tamaño de su salón es inadecuado para la cantidad de estudiantes que atiende. Además, sólo el 41% de las escuelas indígenas tienen agua todos los días de la semana y 62% electricidad durante el mismo periodo; por si fuera poco, de este tipo de instituciones educativas, una de cada cien tiene techo de cartón.
El jefe del poder ejecutivo se refirió a la aplicación la Ley General del Servicio Profesional Docente como uno de los logros más destacados de su labor, haciendo notar que a partir de su implementación se tomó, según sus palabras, al mérito como única vía de ingreso, permanencia y promoción de los docentes. La evaluación docente, supuestamente validadora del mérito, tiene múltiples fallas que han sido señaladas por diversos expertos: desde problemas de relevancia del contenido, hasta la ausencia de la observación directa del profesor y la omisión de evidencias de desempeño. Según la Encuesta de satisfacción de los docentes que participaron en la evaluación del desempeño. Entrevistas con actores educativos. Ciclo escolar 2015-2016 (INEE, 2016, pp. 20 y 30), la opinión mayoritaria de los docentes en torno a los instrumentos de evaluación (examen, 31%; expediente de evidencias, 44%) apunta hacia una escasa pertinencia de los mismos para demostrar y someter a valoración su desempeño profesional. Las falles de la evaluación docente han llegado al grado de que el mismo Instituto Nacional para la Evaluación de la Educación (INEE) ha descalificado los procesos evaluativos de personal docente con funciones de Asesoría Técnica Pedagógica, aludiendo a errores en el diseño de los instrumentos utilizados, derivando en una insuficiencia de la validez de los resultados generados.
Sin ofrecer mayores detalles, Peña Nieto señaló que los programas de formación continua de los profesores son cada vez mejores a partir de la implementación de la Ley General del Servicio Profesional Docente. No obstante lo anterior, el documento La Educación Obligatoria en México. Informe 2017 (INEE, 2017), señala que los procesos de tutoría a los maestros de nuevo ingreso fueron desastrosos: casi la mitad de los tutorados (44%) no recibió al menos una sesión de tutoría, mientras que ni siquiera un tercio de los tutores del ciclo escolar 2014-2015 afirmaron haber obtenido incentivos económicos por haber ejercido tal función. Según el documento Los docentes en México. Informe 2015 (INEE, 2015), en 2013, el presupuesto otorgado al Sistema Nacional de Formación Continua se tradujo en un raquítico promedio de 363.91 pesos para las actividades formativas de cada docente de Educación Básica. La publicación anterior también menciona que, derivado de la escases de recursos asignados al sistema en cuestión, cada Centro de Maestros (instituciones especializadas en la capacitación docente) “atendía a 267 escuelas […], y para hacerlo, 83% del conjunto total contaban con un equipo conformado por no más de diez personas” (INEE, p.117).
Asimismo, el mandatario anunció una medida purificadora en el ámbito educativo: mediante una auditoría al FONE se detectaron y cancelaron 40 mil plazas de la nómina magisterial, lo que representa un ahorro de casi cinco mil millones de pesos anuales. Sin embargo, al presidente Peña “se le olvidó” mencionar también, en términos de pulcritud de manejo de los recursos públicos, que los desvíos no tienen únicamente como destino los bolsillos de profesores, sino también los de diversos funcionarios de su gobierno, tal como quedó demostrado en una investigación periodística reciente en la que se da a conocer un fraude multimillonario (tres mil millones de pesos) que implica a universidades públicas en complicidad con algunas secretarías y dependencias del gobierno federal.
Durante su discurso, el presidente no escatimó en elogios para el Nuevo Modelo Educativo al cual, incluso, lo catalogó como la base para una auténtica “revolución pedagógica”. Sin embargo, olvidó decir que en materia pedagógica, precisamente, los postulados que se establecen en tal documento tienen varios años, e incluso décadas, en la cultura magisterial: aprender a aprender, aprendizajes significativos, aprendizaje social, evaluación formativa, etc. Así pues, es evidente que el documento referido no representa ninguna innovación, como lo suponen los spots y discursos oficiales, en cuanto a la manera en que los docentes y alumnos realizan, respectivamente, las tareas de enseñanza y aprendizaje. El presidente no señaló, por ejemplo, que los principios pedagógicos del Modelo Educativo son esencialmente idénticos a los del Plan de Estudios 2011 e, incluso, a las orientaciones pedagógicas del Plan y Programas de Estudio de 1993.
Sin dar mayores detalles, el presidente anunció que se han dado pasos significativos en la profesionalización del magisterio. Por lo visto, la lógica del presidente supone que la profesionalización radica únicamente en la actualización y capacitación de los profesores, sin embargo, ésta abarca otro elemento fundamental (Torres, 1998): el económico. Durante el actual sexenio, el poder adquisitivo de los docentes va en un declive sostenido, pues sus aumentos salariales anuales son cada vez más raquíticos (del 4.9% en 2009 al 3.08% en 2017) de tal suerte que el último, el más bajo en mucho tiempo, ni siquiera representa la mitad del porcentaje de inflación que se ha dado en el presente año. Por tal motivo, resulta risible y hasta cínico que el mandatario, aun cuando se ha encargado de golpear la economía del magisterio, haya tenido el atrevimiento de reconocer y aplaudir a los maestros mexicanos.
Por lo visto, el presidente no tiene mucho que presumir en cuanto a logros educativos. En su quinto informe no le ha quedado más que presentar verdades a medias, aspiraciones y estadísticas descontextualizadas. En lo que va de su sexenio, temas importantes como la calidad, la cobertura y la infraestructura educativas, así como la formación y la profesionalización docente, no han tenido las mejoras sustanciales que se esperaban. Por tal motivo, es entendible que se tengan que gastar cantidades exorbitantes en promocionar la obra educativa: por ejemplo, para promocionar las bondades de la Reforma Educativa se han gastado 900 millones de pesos en los últimos tres años. Al igual que los spots oficiales, los discursos del presidente no van más allá de enunciados superficiales carentes de un sustento de peso y presentan un México diametralmente opuesto al que conocemos millones de mexicanos.
*Rogelio Javier Alonso Ruiz. Docente colimense de Educación Primaria (Esc. Prim. Distribuidores Nissan No. 61 T.V.) y de Educación Superior (Instituto Superior de Educación Normal del Estado de Colima). Licenciado en Educación Primaria y Maestro en Pedagogía.
Twitter: @proferoger85
REFERENCIAS
INEE. Encuesta de satisfacción de los docentes que participaron en la evaluación del desempeño. Entrevistas con actores educativos. Ciclo escolar 2015-2016. México: INEE, 2016.
INEE. Infraestructura, mobiliario y materiales de apoyo educativo en las escuelas primarias. ECEA 2014. México: INEE, 2016.
INEE. La Educación Obligatoria en México. Informe 2017. México: INEE, 2017.
INEE. Los docentes en México. Informe 2015. México: INEE, 2015.
SEP. Modelo Educativo para la Educación Obligatoria. México: SEP, 2017.
SEP. Sistema Educativo de los Estados Unidos Mexicanos, principales cifras 2012-2013. México: SEP, 2013.
SEP. Sistema Educativo de los Estados Unidos Mexicanos, principales cifras 2015-2016. México: SEP, 2017.
TORRES, Jurjo. El curriculum oculto. Madrid: Morata, 1998.
Fuente del Artículo:
Lo malo casi no se cuenta: el Quinto Informe educativo de Peña Nieto
Chile / 17 de septiembre de 2017 / Autor: José Joaquín Brunner / Fuente: El Líbero
El mayor problema de la reforma de la educación superior impulsada por el gobierno es la inexistencia de un diagnóstico serio del sistema que considere todos los elementos indispensables, y la ausencia por ende de una agenda de problemas necesarios de abordar. Hasta ahora, la reforma anunciada, y el proyecto de ley enviado al Congreso para materializarla, carecen de una fundamentación racional.
Ante todo, deseo llamar la atención sobre el carácter y desempeño de nuestra educación terciaria (ET), cuya legislación más fundamental estamos tratando de cambiar. En efecto, cualquiera modificación de la legislación que la rige, sobre todo si pretende ser de fondo, debe partir por un conocimiento fundado del sistema que se busca cambiar.
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Carácter. Dentro de la clasificación de regímenes de economía política de los sistemas nacionales según el carácter público/privado de la provisión y el financiamiento del sistema, el de Chile se caracteriza —en comparación con el promedio de los países de la OCDE— por tener en ambas dimensiones una presencia preponderante de matrícula y recursos privados. En esta misma categoría, aunque con perfiles diferentes de preponderancia privada, se encuentran además Brasil, Corea, Gran Bretaña, Israel, Indonesia, Japón, Perú y otros.
Un tipo diametralmente opuesto de economía política es aquel donde predominan la provisión y el financiamiento estatales, como ocurre —en diversos grados— en la mayoría de los países de Europa Occidental y también en Argentina, Cuba y Uruguay, por ejemplo.
Un tercer tipo de régimen es aquel en que predomina la provisión estatal, pero con financiamiento mayoritariamente privado (economía política estatal de costos compartidos), como poseen Australia, Canadá y Estados Unidos, entre otros.
Por último, hay sistemas cuyo régimen combina provisión mayoritaria por instituciones privadas (“de vocación pública”) con gestión independiente y financiamiento predominantemente fiscal (economía política de tercer sector), como ocurre en Bélgica, Finlandia, Estonia y Honduras, por ejemplo.
Nótese que si bien Chile se sitúa en el cuadrante de provisión y financiamiento predominantemente privados, sin embargo posee universidades que corresponden a tres de los tipos de regímenes de economía política descritos: universidades estales financiadas mayormente con recursos privados agrupadas en el CUECH; universidades privadas cofinanciadas con aportes directos del Estado (las del G9); y universidades privadas cuyo financiamiento principal —aunque no exclusivo— proviene de fuentes privadas.
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Desempeño. ¿Qué rendimiento posee nuestro sistema de ET en las dimensiones básicas de su desempeño? A continuación se presentan resumidamente los datos más relevantes (con base en OECD, Education at a Glance 2016, a menos que se indique una fuente diferente).
Una hipótesis plausible es suponer que la baja puntuación obtenida en Chile por las personas con ET, se debe a los bajísimos niveles alcanzados previamente por las personas con menos que educación secundaria superior (186 puntos) y con educación secundaria superior (219 puntos). Dicho en otras palabras, el pobre desempeño de la ET en literacy, sería el resultado acumulativo de las desventajas de la cuna y de la pobre calidad de la educación primaria y secundaria que recibe una mayoría de los niños y jóvenes provenientes de los hogares correspondientes a los deciles de menor ingreso.
(A) Según niveles de la CINE 2011 alcanza en Chile a un 0.4% en el Nivel 5; a un 2.0% en los Niveles 6 a 8; en total, 2.3% del PIB. En el promedio de la OCDE, las cifras correspondientes son 0.2%, 1.4% y 1.6%, respectivamente.
(B) Según el carácter estatal o privado de las fuentes de recursos, en Chile la composición del gasto es: 1.0% estatal; 1.4% privado; total, 2.3%, respectivamente. En el caso de la OECD: 1.1% estatal; 0.5% privado; total, 1.6%.
(C) Según el monto del gasto por estudiante, la distribución en Chile es la siguiente (expresada en USD ppc, incluyendo gasto en I&D): Nivel 5, USD 4.079; Niveles 6 a 8, USD 9.084; total, USD 7.642 (USD 364 en I&D). En comparación, el gasto promedio de la OCDE es USD10.107, USD 16.199, 15.772 (USD 4.837 en I&D), respectivamente. En suma, Chile realiza un significativo esfuerzo de gasto en la ET en relación con el PIB, pero sostiene este esfuerzo mediante un esquema de gasto compartido. Aun así, el gasto en el Nivel 5 es comparativamente bajo para el gasto en los niveles superiores, y el gasto en I&D es ínfimo.
En suma, una visión respaldada por datos sobre el desempeño comparado del sistema chileno arroja un balance positivo con una sólida performance en el contexto no sólo latinoamericano, sino también —en varias dimensiones— en relación con el promedio de la OCDE. Además, revela dónde se hallan los principales desafíos que el sistema enfrenta en la actual etapa de su desarrollo: (i) baja calidad del logro en la adquisición de competencias fundamentales; (ii) necesidad de focalizar los esfuerzos de la instancia de acreditación en cubrir a todas las instituciones, exigiendo y fomentando una mayor efectividad de los procesos de enseñanza y aprendizaje; (iii) necesidad de un constante monitoreo de la empleabilidad de los graduados, especialmente la evolución de la franja de personas con tasa negativa de retorno; (iv) preocupación por la deserción y duración tanto nominal como real de las carreras universitarias y necesidad de apoyar a los estudiantes vulnerables; (v) reducido gasto en I&D y en la enseñanza técnica de ciclo corto.
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Visto el positivo desarrollo de nuestra educación superior y su estado actual, cualquier cambio que se desee introducir —sobre todo si es de cierta magnitud— debe ser seriamente fundado y técnicamente bien diseñado. El mayor problema de la reforma de la educación superior impulsada por el gobierno es la inexistencia de un diagnóstico serio del sistema que considere todos los elementos resumidos más arriba, y la ausencia por ende de una agenda de problemas necesarios de abordar. Hasta ahora, la reforma anunciada, y el proyecto de ley enviado al Congreso para materializarla, carecen de una fundamentación racional.
Tampoco ha definido los principios axiales que deberían orientar la reforma, en relación con aspectos cruciales tales como la naturaleza del sistema y su economía política; el balance estatal/privado respecto de la provisión y el financiamiento; la mantención o no de un esquema de costos compartidos; la definición y el carácter de las instituciones; cómo ha de entenderse lo público de acuerdo a la evolución histórica del sistema y su institucionalidad; vínculo de las instituciones con el Estado (igualdad de trato o diferenciación, cuándo, cómo, en qué aspectos, etc.); la autonomía de las universidades; la identidad de sus proyectos educacionales; los esquemas de apoyo para los estudiantes, etc. En breve, la reforma carece de norte; no explícita sus objetivos ni aparece dotada de una racionalidad de valores.
Tampoco propone una estrategia sustentable de desarrollo de la ET que sirva como marco para las modificaciones legislativas y que responda a un diagnóstico fundado, incorpore los principios axiales y defina metas y medios para su implementación. Discutimos en el aire, lo que dificulta la comprensión de los asuntos discutidos e inhibe una deliberación racional.
En cuanto a la gobernanza del sistema propuesta en el proyecto, ella es orgánicamente débil y confusa en el vértice superior. En efecto, se discute en paralelo crear una Subsecretaría de Educación Superior y un Ministerio de Ciencia y Tecnología. Esta dualidad no se justifica y debilita a ambas partes en vez de fortalecerlas.
Funcionalmente, el esquema propuesto es centralizado, controlista, excesivamente burocrática y parece obedecer a un generalizado sentimiento de desconfianza de las autoridades hacia las instituciones. Establece un control estatal panóptico a través del manejo de la admisión; la determinación de vacantes; la definición de estándares y la regulación curricular a través de un marco nacional de cualificaciones rígidamente concebido; el trato preferente a un grupo de universidades que recibirían el monopolio sobre el carácter público de la ET; una categorización y segmentación de las universidades; la supervisión concebida con criterios de mera contabilidad de la gestión y uso de recursos; la fijación del precio de los aranceles; y, en última instancia, la dependencia de todas las instituciones de la voluntad oficial una vez que el financiamiento del sistema se halle exclusivamente en manos del Estado.
En breve, parece haberse diseñado una gobernanza para el control del sistema, no para guiarlo en beneficio del interés común. Más que estimular la iniciativa de las instituciones, parece que la opción es sujetarlas a una administración jerárquica que operaría por medio de reglas y controles.
Tampoco se prevé una adecuada coordinación entre los varios componentes de la gobernanza, como ministerios, agencias públicas relevantes, los actores del sistema y las partes interesadas externas de la sociedad civil. La interlocución del gobierno con los actores internos del sistema se mantiene bloqueada a favor del CRUCH, organismo que se ha vuelto disfuncional y cada vez menos representativo del conjunto de universidades acreditadas. Igualmente, se excluye la participación institucionalizada de partes interesadas externas en la formulación de las políticas para el sector, salvo en el caso de las instituciones no-universitarias.
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Por último, conviene anotar que toda esta discusión sobre una reforma de la ET se lleva a cabo sin atender a los desafíos que el sistema deberá enfrentar durante las próximas décadas. Menciono, por vía de ejemplo, tres órdenes de estos desafíos.
En suma, el actual proyecto de reforma de la ET no está a la altura de la complejidad ni de los desafíos que enfrenta nuestro sistema. Requiere ser repensado desde la base y rediseñado con criterios más contemporáneos, aprovechando sus numerosas fortalezas y ventajas, e identificando correctamente los problemas que se deben abordar.
José Joaquín Brunner, #ForoLíbero
(Versión revisada de la presentación realizada ante la Comisión de Educación y Cultura del Hon. Senado, 11 de septiembre de 2017)
Fuente del Artículo:
Educación superior: un proyecto que necesita rehacerse íntegramente
Argentina / 17 de septiembre de 2017 / Autor: Carla Romanello / Fuente: Los Andes
Calidad educativa, tecnología e innovación, inclusión de actualidad en el aula y relación entre padres y docentes, los cuatro disparadores que incentivaron el diálogo en una nueva mesa del Ciclo de Encuentros que se concretó ayer.
La propuesta que lanzó diario Los Andes en agosto pasado es un espacio que busca tender puentes con la comunidad y generar nuevos intercambios entre sus audiencias y expertos destacados en diversos ámbitos.
En esta oportunidad se le dio la palabra a cuatro referentes en Educación: el vicerrector de la Universidad Nacional de Cuyo, Jorge Barón; el rector de la Universidad de Congreso, Rubén Bresso; el director general del Observatorio de la Convivencia Escolar (Universidad Católica de Cuyo) Alejandro Castro Santander y la subsecretaria de Gestión Educativa de la DGE, Mónica Coronado.
La charla fue guiada por el gerente general de Los Andes, Luis García y por el editor general, Raúl Pedone, quienes dieron la bienvenida a un nuevo ciclo y formularon cada una de las preguntas. El encuentro, en el que se saludó especialmente a los maestros en su día, pudo seguirse en vivo por Facebook Live. La previa se vivió en Instagram, Facebook y Twitter e incluso se sumaron consultas realizadas por el público utilizando el hashtag #EncuentrosLA.
El décimo sexto piso del hotel Sheraton se convirtió en un set televisivo para transmitir el diálogo en alta calidad. Entre micrófonos aéreos, cámaras y luces se ubicaron los invitados quienes dieron su punto de vista sobre temáticas actuales y de alto interés social.
Para comenzar Luis García destacó la importancia de hablar sobre Educación y recordó que los cuatro expertos invitados en el ciclo anterior -para hablar sobre Salud-, se refirieron a su importancia.
La primera pregunta rondó en torno a la calidad educativa y en la necesidad de recuperar el terreno perdido en esta materia. A lo que Barón remarcó la necesidad de posicionar a la educación del país en el mejor nivel posible. En cuanto al ámbito universitario que a él le toca dirigir aseguró que se está avanzando en la formación por competencias más que por contenidos “que es la formación tradicional”, tal como precisó.
Bresso, por su parte, habló de la necesidad de que cada institución trabaje al respecto para darle una mejor respuesta a la sociedad, aunque reconoció que va a llevar un tiempo considerable. Para Castro Santander, la convivencia es un elemento muy fuerte que está distorsionando la calidad educativa.
“Es un tema que tenemos que empezar a tomar en serio, sin dramatizar”, sentenció. En tanto que Coronado reconoció que la escuela no puede sola: “Frente a una realidad que la desborda, si no hay una alianza entre la familia y la escuela, es muy difícil que la escuela pueda formar lectores o interesados en aprender matemáticas”, manifestó.

Una segunda pregunta apuntó al lugar en que se encuentra el sistema educativo en cuanto a tecnología e innovación. Los representantes universitarios coincidieron en que no tiene sentido prohibir su inclusión, sino más bien enseñarles a los estudiantes una mirada crítica frente a la gran cantidad de información que les llega a través de los medios digitales.
Por su parte, el director general del Observatorio de la Convivencia Escolar recalcó la necesidad de que los adultos aprendamos un uso inteligente de las tecnologías para luego darle lugar en la escuela. Al respecto, la subsecretaria de Gestión Educativa mostró preocupación por la presencia de las pantallas en edades cada vez más tempranas.
“Los chicos pierden la posibilidad de conversar, nos encontramos con chicos que llegan al nivel inicial y casi no hablan y casi no saben relacionarse con sus pares, son cada vez más y estamos alarmados por esa situación”.
Luego del debate social que se generó por el tratamiento del caso de la desaparición de Santiago Maldonado en las escuelas, Raúl Pedone consultó sobre la inclusión de temas sociales en las aulas. Los cuatro invitados hicieron hincapié en la necesidad de involucrar a la educación con la realidad social.
“Lo cotidiano tiene que estar adentro de la escuela, se tiene que hablar, se tiene que debatir. Pero los docentes tienen que estar preparados, necesitamos gente que tenga la cabeza bien formada para dar respuestas inteligentes en temas conflictivos”, destacó Castro Santander.
A lo que Coronado añadió que no tiene que haber censura con respecto a los temas que se tratan en el aula. “Pero siempre con capacidad crítica, sin bajada de línea y de acuerdo a la edad”, subrayó.
La relación entre padres y docentes fue otro de los temas que se puso en el tapete, para lo que se recordó que previamente el docente ejercía una autoridad incuestionable que hoy se ha puesto en jaque. Barón opinó que se trata de una crisis que estamos viviendo como sociedad, no sólo en Argentina, por la cual se cultiva poco el respeto y el escuchar al otro.
En ese mismo sentido Bresso remarcó la necesidad de hacernos cargo como sociedad de lo que está pasando. “A la crisis la resolvemos entre todos, poniendo lo mejor de cada uno, bajando el egoísmo, el sectarismo y respetando la opinión adversa”, indicó.
En tanto Castro Santander hizo hincapié en una mirada crítica de los adultos. “Porque los chicos nos están mirando y están aprendiendo todo el tiempo. Cuando uno habla de crisis de valores, estamos hablando de ponernos de acuerdo con los valores y de hacernos cargo”, dijo.
Según la mirada de Coronado, la relación entre la familia y escuela mejora cuando los padres saben qué esperar de la escuela y viceversa.
Por otra parte mencionó la necesidad de vincularse con los chicos desde otro lugar de autoridad. “Porque no vamos a volver a la autoridad de antes, vamos a tener que generar un nuevo modelo de autoridad basado en la capacidad de cuidar y acompañar a los chicos”, señaló.
En el cierre Luis García destacó el alto nivel de autocrítica, necesario para generar un cambio y Raúl Pedone invitó a un brindis final donde se celebró la oportunidad de dialogar para mejorar la educación tanto en la provincia como en el país.
Para profundizar la mirada de los invitados, durante los próximos cuatro domingos se publicarán entrevistas individuales con cada uno de ellos que podrán leerse tanto en la versión impresa como digital de Los Andes.
Apostillas
-La más puntual: Mónica Coronado fue la primera en llegar al décimo sexto piso del hotel Sheraton para comenzar el Ciclo de Encuentros.
-Planificación educativa: durante el almuerzo que compartieron los invitados luego de finalizadas las preguntas se discutió, entre otros temas, la posibilidad de planificar las carreras de grado de acuerdo a las necesidades sociales.
-Fotogénicos: los cuatro asistentes fueron fotografiados en reiteradas oportunidades y se mostraron muy dispuestos a posar para las cámaras de diario Los Andes.
Perfiles
Jorge Barón es ingeniero nuclear, se especializó en Seguridad Nuclear y Evaluación de Riesgos, obtuvo el título de Doctor Ingeniero Industrial y luego el título de Doctor en Ingeniería Nuclear. Es vicerrector de la Universidad Nacional de Cuyo.
Rubén Bresso es Ingeniero en Automotores, magíster en Gestión de Organizaciones Públicas y ha realizado un post grado de Ingeniería en Calidad. Es especialista en Gestión de Calidad Total y Re ingeniería en la Educación Superior. Se desempeña como rector de la Universidad de Congreso.
Alejandro Castro Santander es Psicopedagogo Institucional, licenciado en Gestión Educativa, especialista en Gestión de la Convivencia y Prevención temprana de la Violencia en el ámbito escolar. Es director general del Observatorio de la Convivencia Escolar (Universidad Católica de Cuyo).
Mónica Coronado es psicopedagoga, profesora en Ciencias Psicopedagógicas y licenciada en Psicopedagogía. Es especialista en Docencia Universitaria y magister en Educación Superior. Actualmente se desempeña como a subsecretaria de Gestión Educativa de la DGE.
Fuente:
http://www.losandes.com.ar/article/la-educacion-en-el-centro-de-la-escena
Costa Rica / 17 de septiembre de 2017 / Autor: Nexos TV / Fuente: Youtube
¿Para cuándo educación inclusiva en Costa Rica?, este fue el tema de la edición completa de NEXOS. Conocemos los avances y vacíos que el país tiene para garantizar una educación inclusiva para todos y todas. Más info: www.facebook.com/nexostv
Fuente:
Chile / 17 de septiembre de 2017 / Autor: Carmen Sotomayor y otros / Fuente: CIAE
La escritura es una práctica que involucra una gran cantidad de habilidades y el desarrollo de conocimientos en niveles diferentes.
Por eso, a través de fundamentos teóricos y material práctico, el libro «Rúbricas y otras herramientas para desarrollar la escritura en el aula» ofrece una guía y un apoyo para docentes de educación básica en su proceso de en enseñanza de la escritura en el aula.
El libro surge a partir de una investigación realizada por el Centro de Investigación Avanzada en Educación y la Fundación Educacional Arauco y de la colaboración y el trabajo con docentes de aula, quienes adaptaron y aplicaron las rúbricas en sus salas de clase.
Autores: Carmen Sotomayor, Natalia Ávila y Elvira Jéldrez (coordinadores); Percy Bedwell, María Correa, Cristián Cox Puga, Ana María Domínguez, Liliana Fuentes, Gabriela Gómez y María Graciela Veas (autores).
Centro de Investigación Avanzada en Educación, Fundación Educacional Arauco
Link de descarga:
http://www.ciae.uchile.cl/download.php?file=publicaciones/rubricas_otras_herramientas_para_desarrollar_escritura_aula.pdf
Fuente:
http://www.ciae.uchile.cl/index.php?page=view_noticias&langSite=es&id=698&externo=banner