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Ninguna crítica sin propuesta, ninguna propuesta sin fundamento.

Por: Mexicanos Primero.

El tiempo de la educación es siempre el presente. Ya pasaron diez años desde que, como una expresión de la sociedad civil organizada alzamos la voz a favor del derecho a la educación en nuestro país, a través de Mexicanos Primero. Lo logrado hasta ahora nos llena de gozo y propósito, porque es plataforma de nuevos retos; hoy ponemos manos a la obra para seguir construyendo y convocando a la movilización ciudadana.

La transformación educativa de México no empezó en esta administración, ni concluirá con ella. Por esa razón, toda auténtica reforma debe juzgarse más por su implementación que por su diseño, por su capacidad verificada de transformar las prácticas y las actitudes reales. ¿Dónde se implementa? En las Secretarías, ciertamente, pero sobre todo en las aulas; en cada jornada escolar, para llegar a cada niña, a cada niño y joven de este país. Y para tener congruencia, en contacto con la realidad, la reforma se reforma: es decir, se precisa, se pule, se articula; se corrige, y pide la siguiente fase de transformación.

En Mexicanos Primero seguimos aprendiendo cada día, y justo por ello tenemos una agenda exigente hacia el futuro. Tenemos proyectos para los próximos diez años y para los próximos diez meses, y los vamos a perseguir con ahínco y decisión para que sean presente.

En los meses próximos, vamos a acompañar con las organizaciones de sociedad civil a los Estados en la implementación de los cambios constitucionales y legales de reforma educativa. Hay Estados con avances que merecen reconocerse: son los que apoyan a sus maestros, los que operan con honestidad y eficiencia, los que se preparan para un modelo educativo basado en la indagación, el descubrimiento y el servicio.

Vamos a seguir enfrentando la excepción en otros Estados, y denunciando el proyecto de quienes quieren alejar a los niños de la marcha de toda la nación, cristalizando la inequidad y la exclusión.

Vamos a seguir enfrentando la oposición taimada -sorda y ciega, pero letal- de quienes simulan, de quienes parecen dejar el privilegio para refugiarse en otro más elaborado, por opaco y retorcido; los que dicen que hacen pero no hacen, los que fingen reformarse y vuelven a usar los espacios educativos, los nombramientos y los cargos como espacio para el saqueo y el clientelismo político. Vamos a animar a los desanimados, a apoyar a los que dudan o tambalean, a convocar a quienes quieren cambiar, los Estados que quieren alcanzar el paso, y requieren de la exigencia y la comprensión de la sociedad entera.

Nuestro segundo reto del presente es contribuir, con sentido de urgencia, a la transformación de las escuelas formadoras de docentes, especialmente las Normales. No pueden vivir de un pasado glorioso que ya fue, ni proyectarse a un futuro genérico y abstracto. Hay que darles el empuje decisivo, para que las escuelas de más alto logro en educación superior sean precisamente aquellas donde se forman los profesionales del aprendizaje. La Normal debe poner los cimientos para que la movilidad social de quien elige ser maestro esté plenamente ligada a la movilidad social de sus alumnos. Si queremos transformar las más de 230 mil escuelas de educación básica, hay que asumir ya la transformación de las 440 normales.

El tercer reto es que la formación docente sea de verdad continua, permanente y pertinente. Trabajamos para que los profesionales del aprendizaje no encuentren barreras a su vocación, para que puedan desplegar su talento sin bloqueos ni servidumbres burocráticas y gremiales. Enfrentaremos el prejuicio de la baja consideración social a su compleja tarea, que es la más exigente de todas, la más constructiva de todas, la profesión que genera todas las demás profesiones.

Un reto más, sabiendo que las soluciones educativas no son sucesivas, sino simultáneas, es abordar la participación como clave de la educación a la ciudadanía. Fue un grave error histórico pensar que primero era la cobertura, y luego el aprendizaje; lo es también que el aprendizaje viene después y lento. Erróneo también es pensar que la participación -de l@s propi@s jóvenes, de las familias, de las OSC-es para después, para cuando se pueda. Esta agenda es amplia y ambiciosa, pero todo el esfuerzo educativo se juzga si todos están incluidos en el derecho a aprender; si se logra con plena equidad una trayectoria educativa completa y exitosa para cada una, para cada uno.

Mexicanos Primero es una convocatoria a la corresponsabilidad, a que no pensemos que la educación en México es un problema de los hijos de otros, sino la educación es una responsabilidad de todos. Nuestra propuesta es poner en claro que sólo la educación de calidad cambia a México, que el compromiso es para que todas y todos estén, aprendan y participen en la escuela.

Nuestra pauta de decisión y de acción ha sido y seguirá siendo: “ninguna crítica sin propuesta, ninguna propuesta sin fundamento”. Hablarán las palabras, pero que digan más nuestras acciones.

Fuente: http://www.elfinanciero.com.mx/opinion/ninguna-critica-sin-propuesta-ninguna-propuesta-sin-fundamento.html

Imagen: http://www.elfinanciero.com.mx/files/article_main/uploads/2014/02/09/52f7a6dd87307.jpg

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SEP: La recta final.

Por: Roberto Rodriguez.

El sexenio presidencial concluye el 30 de noviembre de 2018: resta un año y siete meses. Pero en términos de los usos y costumbres políticas de nuestro país, el margen de acción del Ejecutivo Federal está acotado, como máximo, a la fecha de la elección presidencial, que será el próximo primero de julio. A partir de entonces la administración pública federal se concentrará en la confección de los informes globales de rendición de cuentas -los libros blancos-, así como en la interacción con los equipos de transición del presidente electo para facilitar los procesos de entrega-recepción de la multitud de asuntos, en curso y pendientes, que corresponden a cada área del gobierno.

Así que, para todos los propósitos prácticos, cuenta la presidencia y las secretarías de Estado, con poco más de un año para concluir las políticas, acciones y procesos desencadenados en el transcurso del periodo sexenal. Y tal vez menos, si se toma en cuenta que el periodo de las campañas por la presidencia y por los cargos de elección popular para integrar la próxima legislatura tienen, según las reglas del Código Federal de Instituciones y Procedimientos Electorales vigente, una duración de noventa días. Si ocurre el caso, totalmente previsible, que alguno o varios de los titulares de dichas entidades decida participar en los procesos electorales, entonces los plazos de cierre de la administración respectiva son aún más breves. Todo ello sin contar que muy pronto, y de manera creciente, los debates públicos estarán concentrados en las alternativas de continuidad o cambio del gobierno nacional.

Por ello, es de esperarse que las principales decisiones sectoriales, a partir de este punto, se organicen en torno a una selección muy precisa de las prioridades para concluir exitosamente el ciclo de políticas abierto en el sexenio. Se trata de elegir las batallas que vale la pena librar para mostrar resultados satisfactorios lo que, entre otros aspectos, implica decisiones acerca de la colocación y uso de los recursos autorizados. Los secretarios de Estado con aspiraciones de trascender el límite sexenal, mediante la definición de una ruta de cierre bien calculada y con efectos políticos relevantes, están obligados a decidir cuál o cuáles de las políticas iniciadas se necesita reforzar para atraer una opinión pública favorable.

En el caso de la SEP hay varias opciones y no pocos dilemas. En primerísimo lugar está el tema de la evaluación docente, ya que con ella dio inicio la reforma educativa y porque fue colocada, hasta hace poco, como la estrategia que posibilitaría la recuperación del Estado en el campo educativo y la asunción, siempre escurridiza, de la calidad educativa. Aunque la SEP invirtió la mayor parte de su capital político en el eje relacionado con la obligatoriedad de la evaluación docente, y con sus conocidos efectos laborales, lo cierto es que, al cierre del sexenio, no podrá presumir de resultados cuantitativos satisfactorios, ni mucho menos. El cálculo inicial era que, al final del sexenio, prácticamente la totalidad de los docentes en funciones habrían sido evaluados al menos una vez. Ello no va a ocurrir, y lo que ya es evidente es que, con el modelo de evaluación diseñado, y con los recursos enfocados a esa política, es prácticamente imposible satisfacer el requerimiento normativo.

Para salvar el tema de la reforma centrada en la evaluación hay dos caminos. Uno es reformular el esquema propuesto (la vía de “reforma de la reforma”), y el otro es insistir en que el nuevo ingreso docente procede a través de procesos evaluativos, que la promoción en la carrera docente transita esa vía, y que queda está pendiente lograr la escala de la evaluación para permanencia. A las limitaciones cuantitativas de esta política se asocian, asimismo, las estrategias de apoyo docente: ni el sistema de tutorías y menos aún el Sistema de Asistencia Técnica a la Escuela (SATE) presentan a estas alturas resultados satisfactorios.

En un segundo lugar, están las políticas de fortalecimiento de la escuela. Por un lado, los programas de mejoramiento de infraestructura, principalmente Escuelas al 100, y por otro la propuesta de autonomía escolar. Aunque en el sexenio se ha puesto atención al tema de los recursos físicos y materiales de las escuelas, lo cierto es que, como han documentado los informes anuales del INEE, las instituciones educativas en las áreas económicamente más deprimidas mantienen condiciones deficitarias en todos los indicadores. Cabe anticipar que estos programas tengan continuidad en el periodo restante del sexenio, pero difícilmente podrán ostentar resultados importantes en términos de respuesta a la problemática de inclusión y calidad que los sustentan.

En tercer lugar, por su temporalidad, pero no por su importancia, está la temática asociada al nuevo modelo educativo. En el último año la SEP ha invertido sus mayores esfuerzos en la promoción de la vía pedagógica como el nuevo eje de la política educativa. Se ha trasladado la fórmula “evaluación igual a calidad” de principios del sexenio, a la de “reforma curricular igual a calidad”. Sin duda fue exitoso el esfuerzo de la SEP para que la opinión pública centrara la atención en la nueva iniciativa como el eje renovado de la política educativa. Pero está pendiente el complejo proceso de implementación: la formación docente bajo las premisas del modelo, incluso la reforma de la formación normalista, la elaboración de libros de texto y otros materiales relacionados con el cambio pedagógico, y la puesta en operación de las promesas de autonomía de gestión y curricular. En este sentido, no sería de extrañar que la implementación del modelo educativo fuera la apuesta principal de la SEP para lo que resta del sexenio.

Por cierto, y sólo por curiosidad ¿qué se podrá decir, en la recta final de la SEP, en materia de educación superior? ¿qué se alcanzó el nivel de cobertura previsto? ¿alguna otra cosa?

Fuente: http://www.educacionfutura.org/sep-la-recta-final/

Imagen: http://www.educacionfutura.org/wp-content/uploads/2016/01/nu%C3%B1o-rosca-sep3-300×200.jpg

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Conque reforma educativa.

Por:  Tomás Mojarro.

La educación en México. Que la reforma propuesta por el presidente Peña y aprobada por los legisladores modifica la relación laboral entre el “sindicato” y las autoridades, pero omite los problemas torales del sistema educativo en nuestro país: “El bajo rendimiento en el aprendizaje y la inequidad en el acceso a los servicios educativos”.

Para establecer un punto de comparación entre esta reforma a los artículos 3 y 73 constitucionales y la del cardenismo de 1934, con su rechazo al laicismo, aquí  la exposición de razones, que he intentado vaciar en una mejor sintaxis que la de los maestros participantes en la redacción del documento del que extraigo unos párrafos. Para empezar:

Que la escuela mexicana nació con la Revolución en el medio rural y se involucró en la solución de los problemas comunitarios. Por cuanto al laicismo, el diputado Luis. G. Monzón, miembro de la Com. de Puntos Constitucionales, lo asienta en el dictamen correspondiente:

“Hemos formulado el Artículo  Tercero de la Constitución reformada (.)  y sólo hemos disentido en el empleo de una palabra que, precisamente, es la capital en el asunto de referencia, porque es la que debe caracterizar la educación popular en el siglo 20. Esa palabra es el vocablo laico, empleado mañosamente en el siglo 19, que yo propongo se sustituya por el término racional, para expresar el espíritu de enseñanza en el presente siglo.

Durante todas las épocas y en todos los países se ha declarado que la educación primaria es el medio más eficaz para civilizar a los pueblos. Se civiliza un pueblo promoviendo la evolución integral y armónica de cada uno de los elementos en pro del mejoramiento progresivo de la comunidad.

Y para que la evolución de cada individuo sea un hecho se impone el desenvolvimiento, también armónico e integral, de sus facultades, y esto viene a originar los dos gérmenes de la educación física y psíquica.

El segundo, recordemos, persigue como ideales supremos el conocimiento y la práctica del bien y la verdad.

En el siglo 19 la enseñanza oficial dejó de ser religiosa y, por ende, directamente fanatizante, y entró por el sendero de tolerancias y condescendencias inmorales. El maestro dejó de enseñar la mentira que envilece, pero la toleraba (.) y permitía que en los educandos siguieran anidando el error, el absurdo, la superstición y al fanatismo, todo lo cual autorizaba con su silencio.

Sin embargo, una ley inexorable le ordenaba que procediera de ese modo: esa ley debería designarse con un vocablo indecoroso: laicismo.

¿Qué exige el laicismo? No tratar en dentro de las aulas asunto alguno que trascienda a la Iglesia, y respetar estrictamente las creencias religiosas del hogar, por erróneas, absurdas e irracionales que sean. El maestro no iluminaba la inteligencia del alumno (contra las prácticas de pensamiento mágico) porque el laicismo lo prohibía.

El maestro laico no debe imbuir creencia alguna en el ánimo del educando, ¿pero tampoco debe destruir las que traiga del hogar, por abominables y absurdas que sean?

Por lo expuesto, y estando de acuerdo en los demás puntos del dictamen, pido se haga al Artículo 3°, de que me ocupo, la única modificación de que la palabra laico, en todas la veces que se presente se sustituya por el vocablo racional”.

Este importante documento histórico es precedente valioso de la Escuela Socialista”.

Todo esto ayer, en el cardenismo, a muchos decenios de distancia. ¿Y hoy? ¿Reforma educativa?  ¿De verdad? ¿La de Peña? ¿Esa ya quedó establecida como “reforma”?

Fuente: http://www.zocalo.com.mx/seccion/opinion-articulo/conque-reforma-educativa

Imagen:

https://tijuanotas.com/wp-content/uploads/2017/04/20161115_09_12_AurelioNuno_Youtube.jpg

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Desde Tamaulipas a Aurelio Nuño: ‘la reforma educativa es un rotundo fracaso

Por José Gregorio Aguilar

Cd. Victoria, Tamaulipas.- Porque fue diseñada detrás del escritorio haciendo a un lado a los maestros y fue echada a andar sin el presupuesto adecuado, la Reforma Educativa se ha convertido en un fracaso a tres años de vigencia, aseguró el presidente de la Sociedad de Maestros y Padres de Familia de Tamaulipas, Miguel Ángel Tovar Tapia.

Desde su punto de vista, la Reforma Educativa nunca ha tenido los recursos suficientes que justifiquen el supuesto propósito para lo cual fue creada: mejorar la calidad de la educación y mejorar el desempeño de los docentes a través de evaluaciones y de  cursos de capacitación.

“No se observa ningún beneficio académico y seguimos con el mismo sistema educativo; además no se está ateniendo lo que marca la misma ley, que establece que lo primero es la infraestructura, material didáctico y capacitación, y al final la evaluación docente”.

Tovar Tapia reiteró  que dicha reforma ha resultado un rotundo fracaso porque su diseño fue tras escritorio, alejado de los contextos regionales del país y sin atender lo principal antes de su implementación, que son las necesidades de las escuelas y la capacitación de los maestros, entre otras carencias que enfrenta el sistema educativo mexicano.

 “Empezamos al revés, primero la evaluación y ya después vamos a ver qué es lo que le falta a las escuelas y a los docentes. Ahora estamos en la incertidumbre, porque todo apunta a que la reforma es un fracaso, lo que es consecuencia de planear y hacer la cosas detrás del escritorio, de obligar al  magisterio con el instrumento de la ley a que cumpla las directrices que ellos (el gobierno federal) se han trazado, en virtud de otros contextos diferentes al nuestro”.

 El presidente de la Sociedad de Maestros y Padres de Familia de Tamaulipas citó que conforme a la norma para el próximo 2018, ya todos los docentes frente a grupo tendrían que estar evaluados, cuando apenas se lleva un 10 por ciento, y ahí es donde se debe preguntar quién está fallando, si el magisterio, la institución, la ley o quienes diseñaron la Reforma Educativa.

“El magisterio está donde debe estar, no escucharon nuestras voces de alerta de que debería tomarse en cuenta a los maestros en esto al cien por ciento, porque nada más nosotros conocemos la realidad de qué es lo que pasa con la educación en México”, concluyó. (Foto Proceso).

Fuente del Artículo:

https://www.gaceta.mx/desde-tamaulipas-aurelio-nuno-la-reforma-educativa-rotundo-fracaso/

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Reforma educativa: los costos de una ilusión

Manuel Gil Antón

ada día, durante 2016, la SEP gastó 2 millones 259 mil pesos en propagar, por todos los medios, la existencia, avance y éxito de la reforma educativa. En su página oficial es posible localizar los 398 contratos que firmó con distintas empresas a través de la Dirección de Comunicación Social, y hacer la suma de sus montos: 824 millones 639 mil pesos.

La velocidad promedio del gasto en publicidad, síntesis de lo que se dice de la SEP y sus funcionarios, y el análisis del impacto de sus mensajes es enorme: presumir, con hartos anuncios, una reforma que no existe en las aulas corrió a 94 mil pesos por hora.

No afirmo que sean ilegales los contratos, ni de parte de quien paga ni de los que cobran por el servicio.

Considero, sí, que el monto y sentido de ese despilfarro es indecente, propio de demagogos apresurados por mostrar, de manera artificial por medio de inserciones pagadas en la tele, diarios y revistas, radio y “redes sociales”, que la problemática educativa se está resolviendo, gracias a la acción de un gobierno agonizante, ahíto de corrupción e impunidad, pero presto a mostrar, como real, lo que no está pasando en las escuelas. Un dineral para hacer de cuenta que sucede lo que ni de lejos siquiera entienden.

“Servicios de difusión relativos a la Campaña Quehacer educativo, versión Infraestructura Educativa”: con este nombre se cuentan 106 contratos. “Contratación de los servicios de difusión de los mensajes en televisión, radio, medios complementarios, digitales, periódicos y revistas como parte de la campaña de comunicación social Quehacer educativo, versión Educación para Todos”: 93 contratos con este membrete fueron asignados. Por las contrataciones realizadas bajo estos dos conceptos, la SEP erogó 510 millones 880 mil pesos. ¿Modalidad? Adjudicación Directa.

Los contratos para comerciales que contienen la expresión “Reforma Educativa” fueron 207. Se dividen, también, en dos rubros: “Servicios de Difusión” y “Contratación de servicios de difusión”. Luego, se pueden ordenar en subconjuntos por el mensaje que envían, ya sea la “versión fortalecimiento del Desarrollo Profesional Docente” o “Reforma y Modelo Educativo” (Etapa 1 y 2). Estos nos costaron 303.4 millones de pesos, adjudicados directamente a las empresas. Ya van 814 millones.

¿Y los otros 10? Morralla: monitoreo, capacitación, algún documental. Y dos joyas: “Servicio de investigación de mercado para evaluar y analizar la comunicación de la Secretaría en redes sociales”: un poco más de 3 millones, y otro, vital, pues de él parece desprenderse todo lo demás: “Servicio integral para el diseño de una estrategia de comunicación para la SEP” por el que se pagaron otros 3 millones.

¿Contratos con Televisa y TV Azteca, las cadenas más importantes? Nueve y siete, respectivamente. No son tantos. ¿La suma que implicaron? Enorme: 211 y 118 millones a cada una en el mismo orden.

Agregados, 329, es decir, 40% del total (mal) gastado. Para los reformadores, lo que ocurra en la tele es primordial. Lo demás es lo de menos.

Desde la mirada de un lego en contrataciones, no entiendo, por ejemplo, el siguiente caso: el contrato 1259984, firmado con Televisa para difundir el tema de “Educación para Todos”, por 86.2 millones de pesos, fue signado el 25 de noviembre de 2016. La fecha de inicio, se informa, fue ese día, y la de término ocurrió el 16 de diciembre del mismo año: 21 días naturales, una quincena hábil. ¿Tanto dinero, más de 10% del total, en tan poco tiempo? Misterio.

En 2015, el gasto de la misma entidad fue de 687.5 millones. Se le regalan al SNTE más de 500 millones para difundir la reforma. Las prioridades están claras: que parezca que hay, aunque no haya. Lo que (a) parece, es. Propaganda. Transparente intención. Opacidad del gasto millonario que reluce. Qué vergüenza.

Twitter: @ManuelGilAnton
Correo: mgil@colmex.mx

Fuente del Artículo:

http://www.vanguardia.com.mx/articulo/reforma-educativa-los-costos-de-una-ilusion

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Perspectiva ética de un nuevo ser en el marco de la problemática educativa latinoamericana

Diana Milagros Rueda de Aranguren

Los pueblos de la América Latina demandan hoy día por condiciones que le concedan un desarrollo completo, trascendental y justamente merecido ante el mundo entero, con la necesidad apremiante de un profundo cambio de justicia social que le otorgue el reconocimiento e identidad regional que demanda por una ética de carácter social que lo reivindique en el plano humano como humanista, y lo traslade, en un torrente flujo ético, del sentir desesperanzador de la pobreza al Ser emancipado, con profundo discernimiento de identidad patria, que emerja en un sistema ético radicalmente renovado que permita el palpitar de una sociedad unida y convencida en cambios sociales determinantes y justos que merece la periferia del Sur.

El presente artículo está enmarcado dentro de la modalidad de ensayo, en donde la información del tema que se desarrolla muestra grandes rasgos reflexivos propios de la autora, que asume entre otras, una orientación tomada en el I Encuentro de Investigadores ULAC por parte de la especialista Rubiano (2015), en su disertación, “Vigilancia y Crítica Epistemológica en Investigaciones Educativas”, quien señalaba que era inconcebible abordar el objeto de conocimiento científico de una investigación sin involucrar la esencia misma del investigador, es decir, tal como ella lo refiere, su linaje. Literalmente tuve una afinidad inmediata con ese pronunciamiento de la ponente citada, ya que esta investigación dice de su autora, la define.

Es así como al abordar la temática referente a la perspectiva ética del nuevo ser para la transformación en la periferia del sur enmarcada en la problemática educativa latinoamericana se abre un espacio propio y adecuado para la reflexión que invita en medio de un rico contenido histórico-social,  focalizar a las naciones que integran el sur, que representan el lado desigual del mundo, la zona pobre que aporta y no recibe nada, que política y económicamente hablando fueron colonizados en sus historias y ha sido tan grande el peso de ese yugo que el deslastre ha perdurado por años, contraviniendo muchas más opresiones que repercuten como un látigo castigador imparable en el descalabro económico por el que atraviesan los pueblos de Latinoamérica y el Caribe.

Pero aún hay más, mucho más, y allí el aspecto neurálgico que conlleva al interés científico de precisar el desafío que confrontan las regiones de la periferia del sur en cuanto al espacio educativo y lo que ha significado la vulnerabilidad en la formación ética del ciudadano, que siente indignación de cargar con un pasado que opaca, minimiza o hasta esconde una cultura rica en tradiciones propias que eran únicas y sagradas hasta el momento en que decidieron otros, que habían sido descubiertas, y que además había que modificarlas porque estaban mal encaminadas.  El impacto y las consecuencias de tantos atropellos y desmanes colonizadores se traduce en una sociedad golpeada, subdesarrollada y que se siente alienada como una región que está por debajo, que está en el Sur.

La ética como elemento integrador en Latinoamérica y el Caribe

El valor ético fundamenta la trascendencia del individuo en la sociedad, dándole la gran fuerza necesaria para transformar en forma progresiva la visión de la identidad nacional, de la conciencia cívica y ciudadana, orientándose hacia la búsqueda necesaria de un hombre coherente e integral, un nuevo Ser guiado por esos valores éticos que realzan la relación que debe existir de forma coherente en las sociedades de la periferia del Sur.

Concebir la integración latinoamericana supone un entramado de referencias tanto sociales, como educativas, étnicas, culturales, económicas y políticas basadas en una historia que comparte hechos, momentos y bases propias de la región; abarca un horizonte de esperanza y fluidez de vida, que obliga al pensamiento humano asociarse con la filosofía ética en su carácter valioso de integración. El enfoque ético de los pueblos, demanda una visión integral de transparencia y de corresponsabilidad, que no  escapan por supuesto de los daños y destrucciones por las que han sido sometidas las culturas latinoamericanas en su afán por progresar, avanzar y conseguir un sólido desarrollo que brinde prosperidad y dicha,  que es el fin de todo pueblo noble.

Martínez Navarro (2000), nos habla de la ética de la integración, y considera que se encuentra actualmente en una doble fase de, un primer término, caracterización, discernimiento y categorización de los problemas concretos de los procesos de integración en curso. En segundo término, la del establecimiento de su relación con otros saberes; en este sentido, afirma el autor citado, que la ética de la integración encuentra su status propio como parte de una más amplia ética de las relaciones entre los pueblos, por cuanto una buena parte de los problemas que ella aborda pertenecen al campo de las relaciones internacionales.

Así mismo, la ética por la integración además de su búsqueda por la unión, caracterizando los problemas comunes y consolidando los saberes, aborda el desafío por la paz de la región, sincera, justa y sobretodo duradero.

Surge en esta última reflexión de la autora de este ensayo, el pensamiento del Libertador Simón Bolívar en cuanto a la integración, orientado siempre en presentar a Latinoamérica unida, y tal como lo señalan Labarca y Morales (2000),  con una visión de la integración llena de profundo contenido humano, una integración con “sentido y profundidad humanas”; ampliando los autores el pensamiento de Bolívar y su visión: “consolidar la libertad y fundir en una sola las múltiples nacionalidades heredadas de la Colonia”, expresando así su firme convicción acerca de la solidaridad, la unidad y la integración exigidas por lo que consideraba el destino de América.

Geopolítica del Conocimiento Latinoamericano

En una de los tantos artículos que reviso en función de nutrir ideas y posiciones, examino los valiosos escritos de Mignolo (2002), en donde hace un exhaustivo, completo y bien fundamentado análisis de la geopolítica del conocimiento, compartiendo escenario con Immanuel Wallerstein, Aníbal Quijano y Enrique Dussel en (1998), lo que lo hace luego, llevar a un análisis particular de un Estadounidense, un Peruano y un Argentino respectivamente; la pulcritud de sus observaciones me ayudan a enriquecer este escrito,con el pudor de transcribir los mensajes que más me entusiasmaron.

Es así como Mignolo refiere que los diálogos de Dussel y Wallerstein, referentes a la filosofía de la liberación y el análisis del sistema mundial, por un lado, y entre filosofía de la liberación y abertura de las ciencias sociales, por otro, tienen dos cosas en común. Primero, ambos son críticos con el capitalismo, el mercado neoliberal y la democracia formal; segundo, ambos (y aquí, también incluye a Quijano),  entienden que la modernidad surgió en el siglo XIX, con el capitalismo y la emergencia del circuito comercial Atlántico. Sin embargo, existe una brecha entre Wallerstein, por un lado, y Dussel y Quijano por otra: se sitúan en extremos opuestos de la diferencia colonial.

Dice Mignolo (2002), que el análisis del sistema-mundo moderno introduce el colonialismo en escena, aunque más como un componente derivado que constituyente de la modernidad, puesto que aún no asume la colonialidad, el otro lado, que sería: ¿la sombra?,  de la modernidad. Uno de los méritos de Quijano, considera Mignolo, es el haber mostrado que la colonialidad es la dimensión general de la modernidad, distinguiendo así entre colonialidad y colonialismo. Así las cosas, si se pone antes la modernidad, tanto el colonialismo como la colonialidad se hacen invisibles. Quijano y Dussel hicieron posible no sólo concebir un sistema mundial moderno-colonial como una estructura socio histórico coincidente con la expansión del capitalismo sino, también, concebir la colonialidad y la diferencia colonial como loci de enunciación. Y a eso, concretamente, se refiere Mignolo cuando habla de geopolítica del conocimiento y de diferencia colonial.

Reseño además, parte de las conclusiones de Mignolo, que consideraba que la dependencia histórico-estructural, en la narrativa del sistema mundial moderno-colonial, presuponía la existencia de una diferencia colonial. De hecho, es la dependencia definida y decretada por la colonialidad del poder. Los bárbaros, los primitivos y los pueblos subdesarrollados, y las personas de color pertenecen, todos ellos, a categoría que establecen dependencias epistémicas bajo distintos diseños globales. Para Quijano, considera Mignolo,  esa dependencia epistémica es la esencia misma de la colonialidad del poder.

Tanto Quijano como Dussel han propuesto y reivindicado que el punto de inicio del conocimiento y del pensamiento sea la diferencia colonial en lugar de la narrativa de la civilización occidental o la narrativa del sistema mundial moderno. De ahí que la transmodernidad y la colonialidad del poder pongan de relieve la diferencia colonial epistémica, básicamente, el hecho de que es necesario y urgente pensar y generar conocimientos desde la diferencia colonial.

Paradójicamente, la desaparición de la diferencia colonial pasa por reconocerla y pensar en la morada de ese lugar epistémico, es decir, pensar en la morada que brindan los límites de las dos macronarrativas, la filosofía y las ciencias sociales. La diferencia colonial epistémica no se puede eliminar si se reconoce desde la perspectiva de la epistemología moderna. Las consecuencias de eso son enormes, no sólo para la epistemología, sino para la ética y la política, concluye el argentino Walter Mignolo.

 

Una utopía de solución a la Problemática Educativa Latinoamericana: Ética

La ética educativa, genera los valores y principios requeridos para promover entre otros aspectos, la diversidad, que debe ser traducido como el germen de la identidad cultural continental, tal como lo definió el PARLATINO en el 2002 a través del Plan de Educación para el Desarrollo y la Integración de América Latina. Es evidente como las tendencias globalizantes han impactado de una u otra forma  los contextos sociales, no siempre de manera adecuada o positiva, en oportunidades más bien se han desatado comportamientos no deseados sobre todo en el accionar y proceder de los individuos, desviando el proceder moral a crisis de valores éticos, perdiendo el sentido de una convivencia justa y equitativa y desvirtuando los valores que deberían ser compartidos.

La equidad, justicia social y competitividad que requiere la región latinoamericana dependerá en gran medida de la educación, y debe asegurarse que el conocimiento, habilidades y destrezas para aplicarlo permitan la necesaria productividad que generará crecimiento a escala mundial y se determinará a través de los valores, ideas y posturas humanas humanistas que son las que componen la ética.

Los procesos socio educativos contemporáneos conllevan una complejidad que pone de manifiesto paradigmas, corrientes y pensamientos en sí que reconocen la carga socio-histórica que aportan para el incremento de iniciativas que suman a la integración latinoamericana y caribeña, es así como organismos creados para tal fin, luchan y mantienen la vena progresista y desarrollista de un continente ávido de progreso y reconocimiento, entre ellos, la ALBA, MERCOSUR, la UNASUR, la CELAC, conforman espacios de reflexión sobre los desafíos, demandas y recursos que presenta el continente Latinoamericano.

Cierre

A modo de reflexión final, quiero expresar mi satisfecho sentir, al poder parafrasear a grandes pensadores de Latinoamérica y el mundo que han nutrido las curiosidades y ensueños que puede tener una patriota que siente respeto por su región y valoriza a cada uno de los integrantes de la Patria Grande con la esperanza ferviente de contribuir desde mis propios espacios educativos-sociales, en la integración por el conocimiento de la América Latina.

El nudo crítico presentado abordó un escenario con competencia latinoamericana y caribeña,  enfocando las realidades éticas de la región, reflexionando sobre la base de un humanismo concreto e integral, orientado hacia  la acción en materia educativa, de un modo racional, con dimensiones y expresiones que caracterizan su universalidad, involucrando así el accionar de una filosofía de superación y de liberación propia para la región en estudio.

Debo manifestar, culminando con este comentario,  mi desconcierto al leer el artículo de la Revista Acción Pedagógica que analiza el contexto Latinoamericano de las Reformas y Políticas Educativas (2008),  referenciados por la CEPAL y la UNESCO,  y expresan los resultados de los estudios sobre las distintas sociedades de la región, coincidiendo que se caracterizan de la siguiente manera: “frágil estabilidad política; niveles de integración y de cohesión social muy bajos; altos índices de pobreza y frustración; incongruencias entre las aspiraciones y su factibilidad; estructuras sociales compuestas de elites con una amplia formación que acumulan la mayoría de los recursos; y unas grandes masas con variados grados de posibilidad de acceso a algunos servicios básicos de salud, educación, protección social de muy baja calidad y eficiencia”.

El porqué del asombro…aclaro, no se debe al desconocimiento de una situación, o de no reconocer realidades que nos competen; mi incomodidad, y la expreso al cierre de este ensayo, es debido a la incoherencia de un análisis que presenta una nefasta situación, y el sentir de esos pueblos analizados que manifiestan el deseo de vivir todo lo contrario; es por ello que considero significativo ratificar mi convicción e insistencia  de acoger enfoques y acciones que favorezcan, desarrollen y consigan contribuir en el contexto de equidad y justicia social de políticas sociales que interactúen en favor de todos los habitantes de un continente que lucha por su reivindicación en el plano humano, eso es justicia natural.

“El sistema educativo formal ha tenido una sostenida expansión de la cobertura pero una deficiente calidad de la formación impartida, se evidencia el agotamiento de la educación como agente de movilidad social y su expansión inequitativa…” Si estos organismos consideran en base a sus estudios que existe un agotamiento, pues necesariamente hay que inyectarlo de propósitos, esperanza, accionar ético.

Existe suficiente reconocimiento de los valores patrios heredados de ilustres próceres que en difíciles épocas lograron salvar naciones. Pues es hora de recoger herencia y sembrar con toda la carga de potencialidades con las que contamos hoy en día para igualmente, salvar a la periferia del Sur de la miseria y la oscuridad.

Es preciso que abordemos las realidades socio-políticas de nuestra región con amplio criterio de análisis crítico y que contribuyamos con ideas, propuestas y sobre todo acciones, que desde nuestra propia perspectiva,  construya un nuevo Ser independiente y soberano, de nuestra propia américa, infinitamente humanista e íntegramente ético…eso representaría sin duda alguna, el poder Latinoamericano visto desde sus actores, dispuestos a irradiar imagen emancipada de toda una región pujante que se preocupa y se ocupa de crear y por lo tanto, más que tener Patria, o tener Identidad, o tener sentido Revolucionario, es, SER.

 

Listado de Referencias

CEPAL-UNESCO (1992). Educación y Conocimiento: Eje de la Transformación productiva con Equidad. Santiago deChile

Fernández, G. (2015). Culturacaribe.blogspot.com

Labarca y Morales (2000). El Pensamiento Integracionista de Simón Bolívar. Maracaibo: L.U.Z.

Martínez Navarro, E. (2000). Ética para el Desarrollo de los Pueblos. Madrid: Trotta

Mignolo, W. (1998). Taller “Capitalismo Histórico, Poder Colonial y Transmodernidad”

Mignolo, W. (2002). Geopolítica del Conocimiento y Diferencia Colonial. Revista: El Atlántico Sur Trimestral. Págs. 57-96

PARLATINO (2002). Plan de Educación para el Desarrollo y la Integración de América Latina, Vol. I.

Revista Acción Pedagógica (2001) Reformas y Políticas Educativas en América Latina. Vol. 10 Nos. 1 y 2

 

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