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La protesta social también hizo la democracia por Mariano Pacheco

Abril 2017/ Mariano Pacheco/https://www.topia.com.ar/

Resulta difícil entender la escena política contemporánea, tanto en Latinoamérica como en Argentina, sin tener en cuenta los procesos de participación, organización y luchas que, tanto en nuestro país y como en el continente, han protagonizado distitnos sectores populares contra el modelo neoliberal, implementado durante la década del 90, luego de la derrota de las apuestas de transformación revolucionaria de las sociedades de los años 70, y del estrepitoso derrumbe de los socialismos reales hacia fines de los 80 del siglo pasado.

Sin embargo, tal como sucedió durante los primeros años de la recuperación de la democracia en nuestro país, también en la actualidad suele negarse el rol protagónico de la clase trabajadora y los jóvenes de los sectores populares en las luchas libradas contra la dictadura primero, y contra el neoliberalismo después. Luchas que implicaron importantes conquista para los sectores involucrados, pero también, para el conjunto de la sociedad argentina.

Breves consideraciones acerca de la protesta social y la democracia

Si consideramos a la democracia no como un sistema determinado de gobierno, una forma de administrar las instituciones del Estado sino como aquello que los cuerpos sociales pueden (hacer, sentir, pensar), entonces, la democracia tiene más que ver con la posibilidad de concretar una dinámica de organización social que ligue los deseos de los sujetos con principios que establezcan posibilidades de vida más igualitarias que con una simple gestión de lo existente. Esto implica, necesariamente, asumir que en la base de la democracia no está el consenso sino el disenso, el conflicto, la lucha de intereses entre quienes pretenden sostener cierto estatus quo, conservar determinados privilegios, y quienes por el contrario se empecinan en destituirlos para instituir políticas públicas que amplíen cada vez más los derechos políticos, sociales, económicos, culturales de las grandes mayorías.

Democracia, entonces, implica tramitar los conflictos, en vez de reprimirlos o negarlos.

Por todo esto es que la protesta social no es, como muchas veces se escucha decir, aun en boca de quienes protagonizan las protestas, el último camino a transitar, la opción (extrema) a la que determinados sujetos se ven “obligados” a apelar porque desde el poder no se los escucha, no se los tiene en cuenta en sus demandas. No, en esta concepción que estamos exponiendo, la democracia presupone la protesta social como derecho primero, sobre el cual pueden erigirse los demás. Tal como sostiene el prestigioso profesor de “Derecho Constitucional” en las universidades Torcuato Di Tella y Nacional de Buenos Aires, el abogado y sociólogo Roberto Gargarella, “el derecho a protestar aparece, en un sentido importante al menos, como el primer derecho: el derecho a exigir la recuperación de los demás derechos.”

Desde esta concepción, la democracia no sólo democratiza las relaciones sociales sino también al propio Estado, bloqueando o disminuyendo sus componentes coercitivos y ampliando sus aspectos garantistas.

Democracia y protesta social durante el menemismo

Casi desde sus primeros pasos el menemismo se topó con resistencias a sus políticas de peronismo inverso: ni socialmente justas, ni económicamente libres, ni políticamente soberanas. El tema es que las grandes luchas, sobre todo contra las privatizaciones de las empresas del Estado (cuyo emblema fue la larga huelga ferroviaria), fueron derrotadas. Hasta la relección de Carlos Saúl Menem como presidente de la Nación, sólo dos luchas fueron verdaderamente emblemáticas: la pueblada en Santiago del Estero, en 1993 (que culminó con la gobernación, varios edificios públicos y viviendas y autos de funcionarios incendiados), recordada con el nombre de “El Santiagazo” y, un año más tarde, la masiva movilización a Plaza de mayo, desde distintos puntos del país, a la que se le dio el nombre de “Marcha Federal”. Figuras como la de Carlos “Perro” Santillán, referente de la Corriente Clasista y Combativa, daban cuenta de que nuevos sujetos sociales emergían para sentar posición, y denunciar el pliegue profundo de la fiesta menemista. La novedosa experiencia de la Central de Trabajadores Argentinos, que ante una Confederación General del Trabajo totalmente comprometida con las políticas que condenaban el presente y el futuro de sus bases sociales, y con dirigentes sindicales devenidos empresarios, promueve la reorganización gremial de los trabajadores sobre nuevas bases, postulando la autonomía del Estado y abriendo sus estructuras, en gran medida, hacia las nuevas realidades del mundo popular, que tenía a los trabajadores desocupados y a los ocupantes de tierras para construir viviendas a los grandes protagonistas del período.

De todos modos, cabe destacar que hay un año clave, en el cual puede pensarse de modo condensado todo el período: 1996. Por un lado, en marzo de 1996, se produce la gigantesca movilización de repudio por los 20 años del Golpe de Estado. Es el comienzo de la desarticulación de la teoría de los dos demonios, que había primado en el sentido común de nuestra cultura durante más de una década. Es además el momento de emergencia de HIJOS. Los Hijos por la Identidad, la Justicia, Contra el Olvido y el Silencio, tenían entonces la misma edad que sus padres al momento de ser detenidos-desaparecidos por el Terrorismo de Estado. Luego de dos décadas de lucha de las Madres y las Abuelas de Plaza de Mayo, y otros organismos de Derechos Humanos, ahora eran estos jóvenes quienes tomaban en sus manos la continuidad de las banderas de sus padres y de sus abuelas. En un contexto signado por la impunidad, en el que los responsables de crímenes de lesa humanidad caminaban por las calles tranquilamente, los HIJOS propusieron una consigna potente: “Si no hay justicia, hay escrache”. Y junto con sus métodos de protesta contra un sistema judicial que sólo garantizaba impunidad, emergieron el escrache social sobre los responsables de los crímenes. Toda una nueva narrativa literaria y cinematográfica comienza a surgir a partir de allí, intentando dar cuenta de ese pasado traumático. Trauma que se intenta procesar y pensar, más allá de dolor.

También en 1996 se producen las primeras puebladas (de Cutral Có y Plaza Huincul, en el sur, de Tartagal y Mosconi en el norte del país), que fueron contagiando el entusiasmo y la eficacia, mostrando que la protesta social obtenía conquistas materiales que posibilitaban hacer menos espinosa la extremadamente difícil situación por la que atravesaba una porción enorme de la población trabajadora del país, entonces sin trabajo. El piquete y la asamblea se extenderán rápidamente por todo el país, posibilitando el surgimiento de los nuevos movimientos sociales, de fuerte base territorial y matriz comunitaria. Ante cada protesta, el menemismo despliega las fuerzas de Gendarmería para reprimir. Y son los jóvenes, grandes protagonistas de los piquetes, quienes ejercen la resistencia activa contra un Estado que se empecina en mostrar su ausencia en políticas sociales, aunque no la presencia de sus facetas represivas.

El aporte de las puebladas al conjunto de las clases subalternas, en este sentido, fue central, en tanto que contribuyeron a recuperar la confianza en las propias fuerzas (ante una autoestima fuertemente golpeada), a valorar la participación y la acción directa como forma de reconquistar los derechos conculcados por las políticas neoliberales.

En este sentido, tal como subrayó Pablo Semán en un artículo publicado en el diario Página/12 (“Memorias”,  9 de abril de 2007), el piquete fue un arma sabia: “logra fuerza para los que no tienen casi ninguna”. “No es por nada –continúa Semán– que gracias a los piquetes, los sectores subalternos de Argentina, en su época de mayor debilidad histórica, consiguieron, a pesar de ello, cambiar la agenda de una sociedad que tenía por principio ignorar sus demandas”. Surge así un “ethos” caracterizado por la ampliación de la participación y la desburocratización, según supo señalar la socióloga argentina Maristella Svampa.

Fue en ese mismo año 1996 que, para los festejos del Día del Trabajador, se realizó la primera movilización del Movimiento de Trabajadores Desocupados a la Plaza de Mayo. El MTD no era una organización única; tampoco un “movimiento” en los términos clásicos. En los hechos, era un conjunto heterogéneo de comisiones barriales que, sin vínculos entre sí, se habían ido desarrollando con el objetivo de agrupar a los desocupados, sobre todo en el conurbano bonaerense. Impulsadas por militantes provenientes de distintas experiencias políticas, sindicales, y eclesiales, las comisiones barriales de desocupados buscaban aunar esfuerzos para dinamizar el protagonismo de ese sector que crecía a ritmos escalofriantes.

A partir de 1996, por otra parte, van a producirse importantes luchas contra la Ley Federal de Educación. Actos, movilizaciones y cortes de calles. Nuevamente, luego de varios años de inexistencia, surgirán Centros y Coordinadoras de Estudiantes en los colegios secundarios. Diversas conmemoraciones (los 24 de marzo y los 16 de septiembre, sobre todo) irán chocando contra los directivos de las escuelas y un todavía sentido común “antisubversivo” instalado en muchos padres. Esos jóvenes, protagonistas de aquellas experiencias, ligarán su intervención en los colegios con cada vez más frecuentes acercamientos a las barriadas populares, realizando apoyo escolar y recreación con niños, junto con una búsqueda por expresar culturalmente sus rebeldías (fanzines, programas de radio, recitales, etcétera). El activismo en las universidades comienza, también a partir de allí, a dar sus primeros pasos, librando batallas contra la Ley Superior de Educación e intentando contrarrestar el discurso neoliberal.

Como puede verse, no todo en estos años fue avance neoliberal, sino también resistencia ante esa ofensiva. Proceso que tuvo a los trabajadores y a los jóvenes de los sectores populares como sus grandes protagonistas. Y que implicó un resurgimiento de la militancia y una revisión de las coordenadas estéticas, éticas y políticas de las generaciones precedentes.

Profundizar la democracia contra la democracia (la experiencia de 2001)

Serán todos sectores mencionados (y fundamentalmente la juventud) la que va a confluir en la rebelión del 19 y 20 de diciembre de 2001 (mucho más que los “mediáticos ahorristas” enojados por la confiscación de sus ahorros). Gran cantidad de activistas nucleados en agrupaciones estudiantiles, culturales, en movimientos sociales, que junto con otros miles de jóvenes trabajadores (entre los que no se puede dejar de destacar, por su participación activa y su firme decisión de enfrentar la represión, a los “motoqueros”) y de sectores medios y populares de la ciudad de Buenos Aires y del Conurbano Bonaerense, quienes van a protagonizar aquellas jornadas de intensos combates callejeros en los alrededores de la Plaza de Mayo, mientras que en varias provincias del país las movilizaciones, saqueos y protestas se multiplican con el correr de las horas.

Los cacerolazos de diciembre de 2001 jugaron un rol fundamental a la hora de quebrar el miedo impuesto por el presidente Fernando De La Rúa al declarar el Estado de Sitio, abriendo paso a un proceso inédito de participación y movilización de los sectores medios en la Argentina post dictatorial. La polisémica consigna “Que se vayan todos” fue entendida por amplios sectores como la posibilidad de avanzar en formas de participación popular más directas, poniendo en cuestión la anquilosada democracia representativa, en fuerte crisis por el desprestigio de la clase dirigente. Durante el primer semestre de 2002, aun con sus particularidades y límites, los asambleístas se incorporaron, de una u otra manera, al proceso de resistencia contra el modelo neoliberal que vastos sectores de la población venían protagonizando desde años atrás. La consigna “Piquete y cacerola, la lucha es una sola”, es expresión cabal de este proceso.

A estas experiencias se le van a sumar la de las fábricas recuperadas y la histórica lucha emprendida por el feminismo y otros sectores que promovieron la diversidad de géneros, que cobrarán cada vez mayor visibilidad. El avance de colectivos culturales, y sobre todo, comunicacionales, empezará a cuestionar el monopolio de la producción y circulación de la información y el autoencierro del arte en sus propias lógicas.

Muchas de estas experiencias son hoy condenadas al olvido, detrás de la conservadora interpretación del 2001, que se reduce a presentar todo este amplio proceso social descripto a unos pocos instantes de “caos”, producto de una “crisis económica” que hundió al país en la infamia y a sus habitantes en la ignominia. Así considerada, la crisis aparece como un mal a conjurar. Por supuesto, reducida a su aspecto económico, la crisis es expresión de las carencias materiales que pauperizaron las condiciones de vida de las clases populares, claro está. El tema es si ese aspecto implica, necesariamente, negar la positividad de la crisis en términos políticos.

La crisis como momento propicio para rever que hacemos, quienes somos, hacia dónde vamos. La crisis como momento enormemente productivo, donde la apertura de la historia vuelve otra a vez a colocarse en primera plana.

La crisis de 2001, entonces, puede ser pensada como momento de condensación, de sacudón, de una puesta en crisis de la cosmovisión posdictatorial, que venía insistiendo, una y otra vez, en que no se podía cuestionar el pacto de los consensos de la representación.

De este modo, las experiencias populares paridas o potenciadas por la crisis de 2001, si bien erigidas contra la democracia (en tanto sistema político representativo), terminarán fortaleciendo la democracia, en tanto posibilidad de promover la participación popular (recuperando, nuevamente, un lugar central del cuerpo para la política) y ampliar los derechos de las mayorías, bloqueando a su vez los intentos autoritarios y represivos que anidan en buena parte de la sociedad argentina.

Profundizar la democracia

Estas breves líneas pretenden erigirse en un aporte a la reconstrucción de la memoria histórica de “los de abajo”. Colocar al oficio periodístico junto a las luchas de las y los trabajadores argentinos, entendiendo que la escritura puede ejercer una función de índole ética, aunque no convirtiéndose en un medio de propaganda, sino más bien en la medida en que favorezca a desarrollar una nueva visión del mundo, que cuestione los cánones impuestos por las clases dominantes y promueva los saberes que en sus prácticas y reflexiones, va gestando el pueblo en sus luchas y procesos de organización.

Escribir entonces, al menos una parcialidad de esa historia poco abordada, como forma de contribuir al movimiento que arranque a los posibles lectores, y a quienes escribimos, de la situación en la que nos encontramos. Tal como sentenció David Viñas en la solapa de su primer libro de cuentos (Las malas costumbres), escribir para aportar a que “yo, usted y los hombres de aquí dejemos de ser casi hombres para serlo en totalidad”.

Fuente :

https://www.topia.com.ar/articulos/protesta-social-tambi%C3%A9n-hizo-democracia

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Libro: Narratividad, fenomenología y hermenéutica

Resumen:

El filósofo Paul Ricœur, considerado como uno de los más importantes pensadores de la segunda mitad del siglo XX, propone en este texto una mirada retrospectiva a sus fecundas contribuciones a la comprensión del papel que la narratividad juega en la vida individual y en la historia colectiva. Se trata, en efecto, de una auténtica recapitulación de sus cruciales aportaciones en este campo, desarrolladas durante décadas a través de varias obras que han devenido clásicas: un lugar de referencia inexcusable para teóricos e investigadores de toda especie. Entre sus numerosas obras pueden destacarse las siguientes: Temps et récit (1983-1985), Le conflit des interprétations (1969) y La méthapore vive (1975).

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libro Hermeneutica

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Debate directo y sencillo de los cuatro candidatos del Estado de México con Loret de Mola

América del Norte/México/Abril del 2017/Pedro Echeverría V./http://www.rebelion.org/
Autor:Pedro Echeverría

 

1. Sin más reglas que el respeto del reloj, sin formalidades y demás acartonamientos, pude ver en video un debate sencillo entre los candidatos a la gubernatura del Estado de México: Alfredo del Mazo por el PRI, Josefina Vázquez por el PAN, Delfina Gómez por el partido Morena y Juan Zepeda por el PRD. Aunque no fue un debate donde se demostraran las posiciones político/ideológicas de los partidos postulantes y sus candidatos, a mí me bastó esa hora de confrontación arbitrada por el periodista Carlos Loret de Mola, para conocer, imaginar y pensar a cada uno de los candidatos para tener una primera idea. Además se me de memoria las posiciones de cada partido.

2. El candidato del PRI pertenece al grupo Atlacomulco del Estado de México. Es un grupo que lleva dominando esa importante entidad por lo menos desde los años cuarenta, hace unos 70 años. El candidato del Alfredo del Mazo no es sólo hijo legítimo de los políticos de aquel lugar, sino hijo y nieto de gobernadores, así como primo y sobrino de quienes hoy están en la Presidencia de la República. Es un joven poderoso, pero según pude observar el video, por su juventud e inexperiencia, encontré en él, menor capacidad política que los otros tres que lo acompañaron. Él, sin duda, perdió el debate porque los tres se unieron en su contra.

3. Luego estuvo Josefina Vázquez, la candidata del PAN quien –contrario a Del Mazo- posee un enorme experiencia como secretaria de Estado, legisladora y candidata presidencial en 2012. Sin embargo no parece haber asimilado bien esas experiencias porque no las supo usar frente a las acusaciones que sufrió frente a los tres por los mil millones de pesos que recibió de Peña Nieto para una gestión de gobierno, dinero que nunca aclaró. Hizo esfuerzos para defenderse pero no pudo convencer ni demostrar su superioridad en experiencia. La realidad es que por su comportamiento da la impresión de que ocupará el tercero o cuarto lugar en la elección.

4. Delfina Gómez -candidata del partido Morena-, a pesar de que se le acusa de ser “marioneta” de López Obrador por ser un poco tímida, por carecer de grandes experiencias políticas por su origen muy humilde y sólo ser profesora de primaria y secundaria, fue para mí una sorpresa observar su comportamiento muy positivo en el debate respondiendo todas las críticas que se le hizo, particularmente por la panista Josefina. Pienso que si obtiene la gubernatura no le faltará una fuerte asesoría que la ayude a gobernar. El Estado de México, con sus 16 millones de habitantes y sus millonarios, va a requerir un gobierno fuerte.

5. El mejor para mí fue Juan Zepeda por su enorme firmeza y las críticas claras a sus oponentes del PRI y PAN. Fue, al parecer presidente municipal de Netzahualcóyotl por el PRD y no se sabe cuál sea su posición respecto a “los Chuchos”, pero muy bien haría uniendo sus fuerzas a Morena para sacar de la jugada al candidato de Atlacomulco que a pesar de tener todo el poder, está muy, pero muy, verde. Juan Zepeda sabe que no puede ganar porque el PRD está en un proceso de derrumbe; por el contrario Morena va hacia arriba. Seguramente los nueve senadores encabezados por Barbosa y Morón podrían ayudar mucho para esa unidad.

6. Como escuché en algún comentario: “Si Morena pierde en el Estado de México no pasa nada porque López Obrador tiene una enorme fuerza para disputar la Presidencia, y la puede ganar. Pero si Delfina de Morena gana el Estado de México podría asegurarse que AMLO ya tendrá la Presidencia en la bolsa”, sobre todo por el ánimo que despertará. Obvio, si los dos le salen bien a Morena entonces, puta, la gran bronca. ¿Cómo mantener la Presidencia ante grandes empresarios que no están dispuestos a ceder? Yo pienso y creo en la gran broca, los enfrentamientos, en la experiencia venezolana, pero, ¿qué tal si estoy equivocado y todo resulta tranquilo?

Fuente:

http://www.rebelion.org/noticia.php?id=225120

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CLAP: El invento venezolano

America del Sur/Venezuela/Abril del 2017/Alfredo Serrano Mancilla/http://www.rebelion.org/

CLAP: el invento venezolano

Alfredo Serrano Mancilla
Rebelión

Desde el principio se los tomaron a broma. Los ridiculizaron e infravaloraron. Y sin embargo, hoy en día, los CLAP, los Comités Locales de Abastecimiento y Producción, son una de las políticas públicas más respaldada por los venezolanos. El 60% cree que son una decisión acertada frente a la emergencia económica (según Hinterlaces). Esta percepción positiva se sustenta en un dato objetivo: en la actualidad, los CLAP llegan a seis millones de personas. Inclusive desde las terminales analíticas opositoras se reconoce que los CLAP han logrado ser muy efectivos y han rebajado la tensión social. La consultora Datanalisis, por ejemplo, reconoce que cerca del 50% de la población venezolana recibe productos de los CLAP. Nada más y nada menos que la mitad del país.

Más allá de la guerra de cifras, hay una verdad irrefutable: los CLAP se apropiaron de la agenda económica en Venezuela. Nacieron hace un año y en este corto tiempo, todos hablan de este invento venezolano. Ante tanta oferta neoliberal llegada desde los enclaves convencionales, el Presidente Maduro optó por otro camino. En elfondo, los CLAP son una nueva forma económica de ordenar la casa venezolana. Nacen como respuesta coyuntural pero apuntan a constituirse en algo más, de índole estructural, de largo plazo. Es lo mismo que sucedió con las misiones sociales, creadas por el chavismo para afrontar las consecuencias del paro petrolero y que luego, año a año, se fueron consolidando como un verdadero armazón garante de los derechos sociales. Aparecieron en primera instancia como una forma urgente de resolver una necesidad puntual y luego se quedaron constituyendo el actual Estado de las Misiones.

Veremos lo que los CLAP nos depara en un futuro. Muy probablemente, los CLAP de hoy no son lo que serán en los próximos años. Por el momento, los CLAP se centran en la distribución de alimentos necesarios a precios justos. Son una respuesta al exceso de intermediación, al abuso de los precios y a las fallas distributivas. Evitan muchos de los círculos viciosos que enferman a la economía venezolana y forjan una relación directa entre bienes producidos o importados y consumo del hogar. En esta tarea, el Poder Popular juega un papel fundamental porque es el encargado de la distribución y la organización de las familias que reciben muchos bienes preferentes. El Estado actúa como facilitador porque en esta primera fase es quién suministra los bienes para ser distribuidos vía CLAP, sea comprando a los productores locales o importando directamente aquello que sea necesario. No obstante, eso solo ha sido el inicio. Porque ya ha arrancado una segunda fase en la que el objetivo es que esos mismos espacios organizados comiencen a producir.

Es por ello que los CLAP son mucho más que una simple caja de productos que llega a cada casa. Ya son parte del imaginario económico del país. Es parte de la nueva subjetividad fraguada en estos años difíciles. Los CLAP suponen innegablemente un contrapeso real a la dinámica darwinista que se podría haber instalado si se hubiera impuesto el sálvese quién pueda. Los CLAP son una respuesta en lo ideológico pero que viene cargado de alta dosis material. He aquí su gran fortaleza. No sólo es una forma teórica alternativa, sino que se trata de una respuesta que se percibe materialmente en cada barrio, en cada calle, en cada casa. Los CLAP comienzan a configurar, a fuego lento y por ahora en una etapa todavía muy incipiente, un nuevo metabolismo socioeconómico que deberá batallar con el viejo orden enfermo aún existente.

Nada de esto significa que los CLAP tal como funcionan actualmente sea lo que desea la mayoría de los venezolanos para su día a día para la totalidad de los bienes que desean comprar. Existen fallas y nadie las niega. Se critica la falta de periodicidad y homogeneidad. Aún es insuficiente para satisfacer la demanda plena de los bienes básicos. Apenas tiene un año de vida y está en pleno desarrollo, y se sigue perfeccionando a medida que crece a velocidad record. Recientemente se aprobaron los CLAP Textiles para atender las necesidades escolares. Lo mismo se ha hecho con los productos de higienes que formarán parte de los bienes-CLAP. Esto demuestra que van a más procurando cubrir el universo de bienes básicos a precio justo. No se regalan; se pagan y se reciben, pero a precios justos. Sin especulaciones de por medio.

A medida que los CLAP crezcan, los precios de los productos disponibles en circuitos paralelos deberían estabilizarse porque no habrá motivos para inflarlos. Los CLAP no tienen como objetivo ser la fuente exclusiva para satisfacer toda la demanda de todos los bienes del país. Puede (y debe) haber supermercados y tiendas con anaqueles llenos con todo tipo de productos disponibles para que la población pueda adquirirlos. Pero no a cualquier precio. Las tasas de ganancias permitidas por ley son muy superiores a las que actualmente existen en cualquier otra economía del mundo. Ahí no está el problema.

Los CLAP, por tanto, están en plena efervescencia. Han irrumpido con fuerza con un doble objetivo. En primer lugar, resolver coyunturalmente las necesidades de la economía del ahora. Y en segundo lugar, quedarse como parte esencial del nuevo orden económico. Con el mejor espíritu chavista, se mezcla lo urgente con lo estructural. Así fue como Chávez construyó una economía más sólida de lo que muchos dicen. Nadie dice que el día a día está siendo fácil en estos últimos años de caída de precios del petróleo, arremetida financiera internacional y con una estructura productiva no lo suficientemente fuerte. Pero sin misiones sociales ni soberanía, ¿se hubieran imaginado qué es lo que hubiera pasado? Ahora los CLAP pueden ser un pilar necesario para la nueva economía por venir. No es el único, pero sí puede ser uno de los verdaderos cimientos para una economía que está empecinada en no tirar la toalla y buscar alternativas a la senda neoliberal, con soluciones reales a favor de las mayorías.   

Fuente: 

http://www.rebelion.org/noticia.php?id=224278

Fuente Imagen:

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Comunicado del Colectivo Nacional Argentino

Comunicado

Santa Fe, Argentina 10 de abril de 2017

Las organizaciones agrupadas en el Colectivo Nacional Argentino de CEAAL, el CEAAL Continental (Consejo de Educación Popular de América Latina), el PMSS (Programa MERCOSUR Social y Solidario), la CLADE (Campaña Latinoamericana por el Derecho a la Educación) y la REPEM América Latina y el Caribe, queremos hacer público nuestro más enérgico repudio a la represión ejercida por el Estado argentino contra docentes que en la tarde de ayer intentaban montar una carpa frente al Congreso Nacional con el objetivo de implementar una escuela itinerante como modalidad de protesta y reclamo de sus derechos vulnerados por el incumplimiento de la Ley de Financiamiento Educativo que obliga al Estado Nacional a convocar a los docentes a Paritarias Nacionales.

Este hecho se suma a una serie de intervenciones de las fuerzas represivas a lo largo y ancho del país que son legitimadas por el gobierno nacional y su ministra de seguridad. Para ellos la protesta social de los diferentes sectores en reclamo y defensa de sus derechos constituyen intentos desestabilizadores de la democracia que el mismo gobierno nacional está poniendo en cuestión a partir del desconocimiento de las leyes, del avasallamiento de derechos y la utilización de herramientas represivas de una virulencia tal, que en nuestro país recuerdan a las dictaduras.

Esta práctica de persecución y estigmatización de las organizaciones populares y sus luchas lamentablemente ya reconoce la existencia de presos políticos, manipulación de la justicia como modalidad para el disciplinamiento de quienes piensan distinto y la articulación de un discurso discriminador y xenófobo a partir de los medios masivos de comunicación que marcan el retroceso de una democracia que hasta ahora se había ido fortaleciendo con el aporte de todos y todas.

Además de condenar esta práctica autoritaria queremos hacer explícito nuestro compromiso en la defensa de la democracia y sus conquistas para lo cual defender a la educación pública, fortalecer nuestro trabajo político y social junto a los más necesitados, acompañar la lucha contra la violencia ejercida hacia las mujeres, luchar por la defensa y conquista de más y mejores derechos para nuestro pueblo es nuestra respuesta y por esto no cederemos el espacio público a las fuerzas represivas.

Programa MERCOSUR Social y Solidario, Consejo de Educación Popular de América Latina y el Caribe, CLADE y REPEM América Latina y el Caribe.

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¿La educación que queremos o queremos la educación?

Autora : Vivian Teresa Torres.

Continua y permanentemente se escuchan sin número de críticas y cuestionamientos a nuestro sistema educativo, en todos los casos endosando directamente la responsabilidad a los estudiantes, atribuyéndoles flojera, desgano, falta de interés entre otras exclamaciones de la larga lista de epítetos que se acuñan a los educandos, sino a los padres representantes o responsables, o en otros casos al o a las o los docentes del año anterior.

En general, un sinfín de justificaciones acerca de una práctica docente que realmente no corresponde a las exigencias de los nuevos tiempos y ajustadas a las transformaciones sociales de los pueblos.

Al respecto, volviendo la mirada a la historia de la educación vale señalar que la escuela en el siglo XVII  se circunscribe en el marco de una educación pública, gratuita y obligatoria, escuela que se conoce hoy, (heredada del modelo espartano) cuya  finalidad era construir un pueblo dócil, obediente y preparado para la guerra, subordinado. Modelo exitoso y adoptado y replicado por muchos países.

Modelo de educación lleno de contenidos estandarizados, objetivos ordenados sistemáticamente a ser logrados por los estudiantes en cada año, sin considerar  la individualidad y particularidad de cada ser humano.   Currículos diseñados como una guía  y construidos desde fuera del niño, niña o adolescente, sin valorar sus intereses, potencialidades y necesidades. Escuela creada pensando al estudiante como un  recipiente vacío, sin conocimiento, el cual es necesario llenar y modelar, una escuela deshumanizada.

Ahora bien, todos los seres humanos nacen con capacidades diversas y es en la escuela donde se debe acompañar su desarrollo y potencialización al unísono del entorno familiar, donde la cultura de los padres o responsables incidirá directamente en su evolución y proceso de aprendizaje, el cual debe ser paulatino y de máximo disfrute. Es aquí donde el rol del docente juega un papel estelar al propiciar experiencias de aprendizaje desde la cotidianidad de sus estudiantes, tomando de ellas elementos que coadyuven a la consolidación del proceso, sin dejar de lado que los ritmos de aprendizaje son diferentes en cada persona y que el estímulo al logro debe estar acompañado de una significativa y necesaria dosis de amor.

Debo poner el acento en que el amor es uno de los valores más importantes a consolidar en el estudiantado, pues de allí dependerá cuan solidarios, solidarias, compasivos, compasivas,  hermanados y hermanadas estarán tanto individual como colectivamente, y al mismo tiempo,  el avance de los mismos tendrá lugar en la medida de sus motivaciones y potencialidades, más no se puede dar lo que no se tiene. Desde esta consideración debo decir que para ello se requiere la profunda reflexión y auto evaluación por parte de nosotros y nosotras  las docentes acerca de nuestra praxis, compromiso y carga afectiva para compartir, continuamente sopesando si realmente nuestra intersubjetividad propicia escenarios para estimular la superación de obstáculos y alcance de las metas en cada una de las etapas del proceso.

Desde estas premisas surgen algunas interrogantes tales como ¿somos facilitadores de aprendizajes u obstaculizadores?, ¿ejemplos a seguir o imágenes  poco deseables? ¿Buenos compañeros y solidarios con nuestros colegas? ¿Respetuosos con nuestros representantes?, y la lista pudiese alargarse para realizar esa insoslayable autocrítica.

No obstante, un buen inicio pudiese ser predicar  con el ejemplo, que nuestras acciones hablen más que nuestro lenguaje oral. Desde mi perspectiva un buen docente no es aquel cuyos educandos están más disciplinados, ordenados o aquel que exige más, es aquel o aquella que se ocupa de enseñar a aprender para la vida en colectivo.

Pueden diseñarse miles de currículos, hacerse consultas educativas, y  propuestas y; coincidir en que se requiere de transformaciones sustanciales y profundas para avanzar en la educación y que esta debe ir en consonancia con los avances de la revolución bolivariana genuinamente democrática y  protagónica en los ámbitos político, económico, social y cultural,  pero todo esto carece de sentido sino empezamos a transformarnos desde adentro, la educación liberadora debe iniciarse por nosotros y nosotras mismas.

Referencias:

Documental La educación Prohibida. www.laeducaciónprohibida.com

Pedagogía del Amor. Legado del Comandante Hugo Chávez Frías. https://www.aporrea.org/ideologia/a204473.html

 

Fuente Imagen: https://lh3.googleusercontent.com/x86l54WPcDhmnEA4A_bhrsxa9be_i8ZrCz-WsGu9Kk3Ln1KBjF-BJLLSeAHbwQMPYtX1Qg=s85

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Pensando en el Jagüey, desde mí Territorio Diego Ibarra.

América del Sur/Venezuela/Abril del 2017/Clara González Koper

Repensando desde la construcción reflexiva de

Ángel Montesino y Mirna Sojo .

“Ha llegado el momento de ir a la búsqueda del Jagüey Personal

y ubicar donde confluyen los Jagüeyes, son Ustedes lo que habitan en el Circuito (3)  una experiencia gratificante y maravillosa”.

Autora: Clara D. González

Desde mi territorio bendecido, bonito, cálido, de miles de colores, colmado de armonía, balanceado los aciertos y desaciertos, hoy me detengo a proponerme el maravilloso reto de ver como es el inicio de la construcción de un jagüey desde mi amado Territorio Diego Ibarra, territorio rico en cultura, en gente talentosa, trabajadora, y comprometida con la esencia de la Revolución Bolivariana, desde allí me atrevo a pensar: ¿Cómo quiero construir el Jagüey?, y es allí donde me revolotean las preguntas: ¿Mi jagüey es nuevo o tradicional?, ¿El Jagüey tiene imagen o no?, ¿Es útil iniciar el recorrido del jagüey, y donde confluyo con otros jagüeyes?.

Realmente la certeza que tengo es Jagüey es un sitio maravilloso, que cada cual tiene para en ocasiones sumergirse, refrescarse, renovarse y tener fuerzas para emprender el recorrido de cualquier camino, pero allí en el Jagüey personal es donde cada cual decide que necesita para construirlo, es por ello que en mi jagüey personal están estos elementos que son de vital importancia: La Tierra, para sembrar y cultivar lo esencial para nuestra patria, para nuestros territorios, para no perder jamás la sensación de sentir, de amar, de refundar cada idea, cada parte del ser humano mismo. El sol, para que desde mi jagüey la energía brille y este en consonancia con la energía del nuestro Padre Celestial, a él que le debemos tanto y que siempre nos acompaña, sí a el Dios Padre Omnipresente; y con esa energía maravillosa saber que cada meta que emprenda ahí estará él. El Agua, fuente permanente de vida, de fluidez y de encuentro para confluir en diversos caminos y recorridos. El Aire, para sofocar calores, temperamentos, para emprender el vaivén del pensamiento, para  limpiar lo negativo y dar paso a lo positivo, para alejar depósitos superficiales, e inspiración misma para alzar las alas y levantar vuelo. El Fuego, para liberar, para propiciar la destrucción de los males del alma, del sufrimiento del mundo, del país, de nuestro territorios; que aquejan a algunos y volverlos cenizas; pero también para encender pasiones, para encausar emociones o tal vez para desenfrenar sentimientos que transforme el accionar del sujeto que se contextualiza ante el devenir de la historia, de los pueblos, de sus orígenes mismos.

Ahora bien, en los jagüeyes que confluyen se necesitan estos elementos: Humildad, para iniciar la unión de territorios, de cauces, al sumergirse juntos y confiados para descubrir profundidades jamás antes descubiertas, en donde hay que tener mucha sutileza y tener siempre los ojos abiertos, para mirar con cristales que no hieran a nadie, que permita ir de vez en cuando nos permita ir en contra la corriente, de lo tradicional, de lo hasta ahora puesto a la palestra; Convicción, para sentir que sí se puede, que ya no estamos más solo, que somos pueblos, que somos seres humanos sociales y de pensamiento latinoamericano, que el Caribe, que Latinoamérica vive en cada uno/a, que sí nuestros pueblos hermanos han enfrentados miles de batallas, entonces hermano/a ha llegado la hora que siendo jagüeyes, todas nuestras fuerzas se unan en contra de la opresión, del capitalismo y la destrucción de los pueblos. Amor, entender que los jagüeyes requieren amor porque desde cualquier trinchera u obstáculos, tendrán el valor que sólo da la fuerza del amor, porque cuando se ama lo que se hace, el amor te mueve, pero  de manera positiva, jamás te llevara a hacerle daño a nadie, a no pasar por encima de nadie, a no traicionar el sentimiento, el amor instará a seguir adelante juntos, confiados y dispuestos a enfrentar cualquier variación del viento. Compartir, buscamos  rutas  en  los  jagüeyes  para  entrelazar  las  experiencias,

metas, destinos, espacios, culturas, haceres, saberes, entre otros. Estrategias, que ayuden a combatir el desmán hacia los pueblos, hacia los niños, las niñas, los y las jóvenes de la patria, hacia el hombre y la mujer que sufren en la adversidad que en la historia viva se sitúa en los continentes.

Resulta entonces, que la esencia del Jagüey y de los Jagüeyes, trasciende el efímero termino que hasta ahora ha tenido, es más que un término desde la fría geografía o historia, es entonces un reto verdadero para la refundación de los territorios para contribuir al avance verdadero de la refundación de la patria. Y nuevamente se posa en mi pensamiento y en mi sentir La Orquídea para ser sutil aroma, aroma de mujer venezolana, de mujer que huele a patria, a sabana, a café, a reverse hermoso; así como El Turpial  que sube el árbol más árbol para que con su cantar recordarle al niño/a, que tiene hay alguien con quien contar; al joven que tiene alguien en quien confiar, al anciano y a los pueblos, que estamos dispuestos a luchar. El Araguaney para que con su florecer recuerde lo hermoso de tener tierra fértil, tierra amada,  y también que con su florecer aleje todo ser malviviente que nos ataque.

Es evidente que, en nuestra búsqueda también así se ve y se siente la patria misma, pero ahora pensando en nuestro territorio Carabobo se visualiza el grandioso Arco de Campo Carabobo, que representan que cuando los jagüeyes de la patria se encontraron unidos y fuerte, luego de haber organizado estrategias, de haber recorridos grandes trayectos, demostraron que luchando se derrota al enemigo, que cada héroes de la Batalla de Carabobo, vive en cada uno(a) de nosotros(as);  que El Camoruco necesita espacio y sombra para su crecimiento, y es allí donde también en los extremos del jagüey o de los jagüeyes se necesita el espacio de la sombra para reflexionar, organizar ideas, y emprender la marcha de las acciones; y donde en los alrededores del jagüey o de los jagüeyes crece en su esplendidas flores como La cayena, pero ese florecer no todas las flores son iguales, no todas son del mismo color, por lo que brota del suelo carabobeño, la gran diversas de flores de cayena; en donde el dulce trinar de El Tordito deleita a cada quien, y con su fuerza al volar 850 metros sobre el nivel del mar, para tener amplitud de pensamiento, diversidad de perspectivas, diversidad de espacios.

De ahí pues, que en nuestros jagüeyes en el territorio Diego Ibarra se iza  La Bandera hace remembranza en la franja azul  al Lago, a las cascadas, a las montañas, a los ríos que confluyen para formar el Río Mariara;  así como nuestro querido Torreón de Mariara teniendo como referencia en el fondo el sol naciente de Carabobo, que significa que impregna la luz en cada rincón de un aguerrido pueblo que se levanta ante todas las adversidades, franja purpura representando la sangre derramada de nuestros patriotas en la gesta independista cercano a la Serranía de La Cabrera, y en donde el testigo es nuestro Fortín; franja verde que simboliza la grande de nuestra montaña y de nuestra producción agrícola. También nuestro Escudo que en su cuartel inferior envuelve el pasado de Mariara, en donde destaca la Chimenea del Trapiche llamado Torreón de Mariara y El Acueducto, al centro se ve un fondo azul celeste, la silueta estilizada de una garza blanca, que significa el nombre Mariara en el dialecto Arahuaco; a la derecha el Fortín de La Cabrera circundado por un halo rojo que simboliza la sangre de los soldados patriotas en la Guerra de Independencia; en el Cuartel superior, representa el presente y el futuro de la región o sea la riqueza del Lago, la agricultura y el potencial Industrial; en su parte superior aparece el Sol de Carabobo y en la parte inferior enmarcado con una cinta tricolor con dos fechas 30 de Junio de 1.959, fecha de la elevación del municipio y 13  de Agosto de 1.981 fecha de la elevación a Municipio Autónomo, en la barra horizontal que separa los dos Cuarteles tiene una fecha que destaca y es el 3 de Diciembre de 1.781, fecha de la fundación de Mariara; el Himno de Diego Ibarra baluarte escrito por Petra Ascanio, fundadora del Municipio.

Tanto es así, que ahora recorriendo mi camino me detengo en mi Circuito Educativo N° 03, ubicado en la Parroquia de Aguas Caliente de Mariara, en donde acompaño como Supervisora a los planteles educativos de diferentes modalidades tales como: Cecilia Mujica (Mujer inmolada por sus aportes en la lucha independentistas); Abdón Calderón (destacado y valiente militar de origen ecuatoriano que pelearía a favor del bando patriota independista); Dr. José María Vargas (Médico y Presidente de Venezuela de 1.835 – 1.839); Fernando Peñalver (Político, Estadista, Primer Gobernador de la Provincia de Carabobo);  Cachiri (Nombre Indígena Masculino, Licor de yuca o batata fermentada que preparan algunos grupos indígenas del alto Amazonas y del Orinoco); Tequendama (Origen Indígena, que significa Guardián de la Aguas), 181 Aniversario Batalla de Carabobo (acciones militares de la Guerra de Independencia de Venezuela que se llevó a cabo en el Campo de Carabobo el 24 de junio de 1821) y El Deleite (Denominación que hacer referencia al asentamiento campesino en la Parroquia Aguas Caliente); me transfieren día a día su amor, y en cada encuentro tanto educativo como comunitario, resulta para mí una experiencia rica, es allí donde veo el inicio de mis jagüeyes, y sí Ustedes se preguntan: ¿Qué veo en ellos?, pues las respuestas serian infinitas, pero tratare de realizar un bosquejo para que compartan junto a mí, esta hermosa experiencia; pues veo gente con ganas de defender la educación gratuita, personas educadas y comprometidas a apoyarse mutuamente, veo también profesionales de la docencia  con portentosas fortalezas, y mínimas debilidades; también observo comunidades que están dispuestas a ayudar en el ámbito educativo, siento que los epónimos de cada plantel imprimen las fuerzas y las ganas de ir en el avance  asombroso de lo que es trabajar en el Circuito Educativo, que tiene como referencia la Circular 3013 del Ministerio del Poder Popular para la Educación, hoy por hoy observo pero no con mirada fría sino como observadora – participante de una visión que pasa de ser ministerial a una práctica pedagógica sublime e interesante.

Al dibujar y colorear lo que visualizo en el Circuito 3, de la Parroquia Mariara del Municipio Diego Ibarra, el lápiz se inclina de manera voluntaria a marcar cada trazo de cada calle, cada sector, cada plantel; pero resulta aún más fácil colorear las bondades de este sector, ya que posee talento humano tanto educativo como comunitario, dispuesto a resaltar la cultura, el deporte, la pintura, la talla, la artesanía, con los Pastores de Aguas Caliente, con la fuente natural de

agua denominada aguas termales, con suelos potenciales para el cultivo, la siembra y la agricultura urbana, con patios productivos que inician su camino hacia la economía comunal, con comunidades organizadas en 19 Consejo Comunales que transitan hacia la Construcción de La Comuna, Con Equipos Directivos y Personal Docente, Administrativo, Obrero y Cocineros(as) de La Patria, que aportan sus esfuerzos y sus ganas hacia la calidad educativa real, y superar la utopía de que la adversidades detienen algún proceso; cuán difícil resulta describir en breves palabras la cartografía humana que tiene nuestro Maravilloso y Querido Circuito 3, y que desde mi función como acompañante de un Circuito Educativo, resulta una experiencia colmada  de riqueza espiritual, profesional y personal.

Siento que ha llegado la hora, de revisar hacia donde están ubicando los jagüeyes en cada territorio, pero también resulta interesante saber que la finalidad de los jagüeyes no tiene un objetivo meramente científico, geográfico o histórico, desde mi perspectiva encontrar jagüeyes en propiciar espacios para el debate de las ideas y el diseño de estrategias comunitarias, sociales y pedagógicas que requieren grandes esfuerzos para refundar la patria.

En el transitar del jagüey personal hacia el hacia el jagüey colectivo, se requiere adentrarse en el mundo del contexto, de las particularidades, de la riqueza de la Cultura, de los aspectos geo referenciales, en fin requiere ser un camino lleno de horizonte sublimes, de compromiso moral y mejor aún de enfrentar los tiempos en cada territorio, en cada estado, en cada país de los continentes Afrocaribeños y Latinoamericanos.

Es oportuno, que esta conversa ilustrada, desde mi sentir como maestra, como sujeto social, como activista política, comunitaria y educativa reside en una  mirada que se detiene un poco al ver cuantos maestros y maestras se ha decidido en avanzar en las estrategias para que no se callen las voces de los pueblos, las voces de los(as) niños(as), de los y las jóvenes, de los adultos, de los desprotegidos, de los excluidos(as) que aún persisten, y que duelen tanto o más que cualquiera otra cosa; en donde se mezcla miles de sentimientos, en donde inminente surge: ¿Qué estamos haciendo los(as) maestros(as) del mundo, del país, de cada territorio?; es una pregunta que dejo para la reflexión de cada colectivo de maestros y maestras; pero también insisto en dejar la querella permanente de sólo debatir, se necesitar ir a las acciones, aprender a ejercer la escucha activa para las comunidades y sociedades, que durante siglo estuvieron sin voz, fueron invisibilizados por interés personales o particulares; en fin, desde mi  practica como maestra sigo estando orienta a las familias, apoyando en situaciones críticas donde crecer niños, niñas, y jóvenes; ejerzo mi rol como promotora social y política, apoyando en las articulación de respuestas soberanas en las formas de organización social y educativa tales como Comités Locales de Alimentación y Producción (CLAP), Consejos Comunales, Unidad de Batalla Bolívar y Chávez (UBCH), Participando en la Construcción de la Comuna Legado “Bolívar y Chávez”, entre otros.

Por ello, al discernir en cada escenario educativo o comunitario escucho las inquietudes, verdades, miedos, incertidumbres de cada quién, pero si existe algo que me mantiene en pie es seguir dándole empuje desde la pedagogía del amor y del ejemplo, a la refundación de las ideas, a la refundación de cada territorio, en donde impulso y acciono como una maestra de corazón, en donde me conduele ver qué sucede hoy con maestros y maestras que algo o alguien les arranco el corazón, y los trastoco en  seres que no sienten ni padecen, en profesionales simplistas que decidieron vender su esencia inicial, que decidieron ser títeres de un vil sentimiento como lo es la traición, decidieron ser el golpe fuerte y certero a una población vulnerable; e insisto qué paso con esos maestros y maestras; es que tal vez fue que su jagüey o jagüeyes se secaron, se resquebrajaron, o tristemente han muerto… pero ¿qué tipo de muerte se le has diagnosticado?, tal vez no aman lo que hacen, dejaron de creer en sí mismo, algunos se corrompieron u otros los adormecieron…

Creo firmemente, en que no solo basta  la búsqueda de los jagüeyes  que están dispuestos a juntarse o unirse, sino también hace falta buscar a los que se secaron, que sucedió en ellos, que pasaran con ese espacio vacío, que hacer para volver a encontrarlos o tal como no sucumbir antes ellos. Es así sólo así donde se transcenderá en la historia y tal vez en la vida de todos(as) aquellos(as) que están como viajeros andantes o como viajeros perdidos en un mundo, en un territorio, que requiere más esencia humana y menos podredumbre de alma, de espíritu…

Tan sólo sé, que me espera un recorrido largo, o tal vez mediano o corto para ir encontrando jagüeyes que entiendan lo que soy, lo que tengo en esencia humana, que comprendan mis características muy propias, pero que siempre estoy dispuesta a unir fuerzas, acciones, esfuerzos, y no sucumbir ante nada ni nadie, que intente nuevamente callar lo que pienso, lo que siento y lo que vivo. ¡Adelante sigo! al encuentro de otros jagüeyes,  voy  en ocasiones como el agua, algunas veces con la fuerza del viento y otras veces como la potencia de Venezuela en mi sangre, con la imagen significativa de Bolívar, Chávez y Maduro para siempre, de Carabobo pueblo insurgente ante cualquier tirano que intente dominarnos, con la estirpe indómita de Diego Ibarra, Primer Edecán de Bolívar, pueblo que es la luz del eje Oriental; y es de allí de donde provengo, son esas mis raíces, son ese el primer encuentro que hago al encontrarme con otros jagüeyes.

Así es: ¡Soy  mujer!, hija, esposa, madre, maestra, soy pueblo, soy historia, soy lucha y victoria, soy y seres siempre maestra que trasciende el aula, que trasciende vidas, que trasciende comunidades, activista política desde la esencia revolucionaria, pero mejor aun orgullosamente de ser Venezolana, Carabobeña, Mariareña, Ibarrense, soy así …

  Voy a emprender mi viaje hacia los jagüeyes, voy cargada de emociones, voy con el morral de Chávez, voy con la fuerza indómita de los patriotas, voy al encuentro con otros, voy con el alma despierta, voy con el corazón y el amor dispuesto; pero voy también dispuesta a ser parte de la historia viva de mi territorio, a enaltecer cada idea de otros que genere la suprema felicidad, ¡Ahí voy, pues!, con el sentir del Alma Llanera, de la estirpe valiosa de mis antepasados, ahí voy pues segura de encontrarle a Ustedes reflejando en los jagüeyes.

“Desde mi jagüey en el Territorio Diego Ibarra, ahí los espero hoy, mañana y siempre; pero de no encontrar fuerzas, aunque vengan tormentas y vientos fuertes avísenme yo iré por Ustedes para fluir juntos,”.

Clara D. González Koper.

Fuente :

Enviado por la autora a Editores OVE.

Fuente imagen:

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