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Innovación educativa: qué, por qué y cómo


Por: Aina Tarabini

La innovación debería implicar cambios estructurales en el qué y el cómo de la educación, de manera que debería orientarse hacia la justicia para llegar a todas las personas.

En los últimos meses se han publicado numerosos artículos tanto en Cataluña como en el conjunto del estado sobre innovación educativa. La efervescencia mediática de este tema responde a la creciente presencia de movimientos sociales y educativos que en nombre de la innovación articulan una crítica global al funcionamiento actual del sistema educativo. Parece que la innovación se ha convertido en la palanca mágica para articular el cambio escolar. Pero ¿qué significa exactamente la innovación educativa y cuál es el cambio escolar que ansía? Es más, ¿con qué finalidad y cómo se articulan las demandas contemporáneas de innovación educativa? El objetivo de este artículo es dar respuesta a estas tres preguntas, el qué, el por qué y el cómo de la innovación, alertando sobre algunos de los peligros de una concepción simplificada de la innovación sobre la cual se acabe reforzando la desigualdad social. Empecemos pues.

¿Qué es o qué debería ser la innovación educativa? Hace ya casi quince años, Inés Aguerrondo, identificó cuatro grandes formas de entender los cambios en educación dependiendo de si se trataban de cambios estructurales o coyunturales y de si afectaban a todo el sistema o solo a algunos centros dentro del mismo.

Fuente: Aguerrondo (2002)
Fuente: Aguerrondo (2002)

Según su propuesta, pues, la innovación educativa responde a un cambio estructural que actúa a nivel micro. Así pues, innovar implica modificar aspectos esenciales del sistema educativo y no sólo elementos anecdóticos, que actúen en sus márgenes. Tal como señalaba recientemente Joan Subirats, la innovación debe generar cambios en cuestiones sustantivas relacionadas con el bienestar ciudadano y sus condiciones de vida y, a su vez, debe alterar las relaciones de poder pre-existentes en un campo social dado. Trasladando esta idea al contexto escolar, la innovación, para poder llamarse de este modo, debe mejorar el bienestar educativo de todos los docentes, alumnos y familias, mejorando de forma sustancial las condiciones de escolarización de los centros educativos. La innovación, pues, va más allá de cambios pedagógicos u organizativos específicos e implica poner sobre la mesa algunos de los principales problemas que acechan a nuestro sistema educativo, tales como la falta de equidad, la escasez crónica de la financiación educativa o la segregación escolar entre y dentro de centros educativos. La innovación implica también incorporar ‘nuevos’ problemas en la agenda de política educativa o nuevas comprensiones sobre dichos problemas, cambiando las reglas del juego del quehacer educativo.

¿Para qué se debe o se debería innovar? Si la innovación, como decíamos, debe ser de tipo estructural y debe alterar los cimientos del sistema educativo, su objetivo debe ser el de garantizar la justicia escolar, evitando la reproducción de las dinámicas de exclusión educativa que caracterizan el sistema educativo. Y la justicia escolar, tal como afirman Lynch y Baker (2005), implica abordar simultáneamente cuatro grandes ámbitos: la falta de redistribución, o la desigualdad económica entre alumnos, familias y centros educativos; la falta de reconocimiento, o la existencia de contextos de aprendizaje poco relevantes y culturalmente inclusivos; la falta de representación, o la distribución de poder desigual entre agentes educativos; y falta de relaciones afectivas, entendida como la escasez de atención, acompañamiento, escucha y personalización de los procesos de aprendizaje. Es más, si bien la innovación escolar se genera desde una escala micro, no se puede perder de vista que las cuatro Rs no se pueden garantizar actuando exclusivamente sobre algunos centros educativos. Al contrario, la justicia escolar es, tal como señala Gewirtz (1998), eminentemente relacional y, por tanto, implica tener en cuenta el conjunto de centros que configuran un sistema educativo. Innovación y transformación, pues, son inevitablemente las dos caras de la misma moneda para avanzar hacia un nuevo paradigma educativo que ponga la justicia en su centro de acción.

Finalmente, ¿cómo se innova o debería innovarse? La única forma para garantizar que la innovación sirva para la justicia social es garantizar las condiciones para que todos los centros educativos puedan desarrollar prácticas de innovación educativa. La innovación, de hecho, no es independiente de las condiciones de escolarización de diferentes centros educativos, tanto por lo que respecta al perfil del alumnado, como por lo que se refiere a las características y perfil del profesorado. A menudo no innova quien quiere si no quien puede. Es más, si las prácticas de innovación no tienen en cuenta esta cuestión, el riesgo más inmediato que corremos es que en nombre de la innovación se reproduzcan las dinámicas de segregación que caracterizan el sistema y que se refuerce la competición escolar. Efectivamente, un sistema marcado por la falta de financiación, la elevada presencia de segregación y los recortes dramáticos en educación generan el contexto idóneo para desarrollar estrategias individuales de ‘salvación’, haciendo de la innovación la vía para acceder a los recursos cada vez más escasos que ofrece la Administración (formación de profesorado, renovación pedagógica, redes de solidaridad, etc.) y a su vez atraer a las familias con mayor ‘deseabilidad’ social y escolar. Así pues, la innovación puede acabar fraguando un sistema a doble o triple velocidad que en nombre de la ‘voluntad’ y la ‘capacidad’ de algunos centros y docentes refuerce a unos a costa de otros; unos centros avanzan, innovan, mientras otros se quedan rezagados en el vagón de cola. Un sistema profundamente segmentado que se aleja claramente del ideal de justicia escolar.

En definitiva, a la hora de analizar prácticas y discursos educativos basados en la innovación no podemos perder de vista la diversidad de connotaciones que caracterizan su uso y aplicación. Preguntarnos por el qué, el porqué y el cómo de la innovación educativa es, pues, una tarea imprescindible no sólo para evitar los usos simplistas del concepto, sino también y sobre todo para impedir los efectos altamente perniciosos de la aplicación del mismo. La innovación implica cambios estructurales y sustanciales en el qué y en el cómo de la educación y, como tal, debe orientarse a la justicia escolar y social, generando las condiciones para que todos los agentes educativos, sin excepción, se puedan beneficiar del cambio educativo. Si no es así, simplemente, no es innovación.

Fuente: http://eldiariodelaeducacion.com/blog/2017/01/10/innovacion-educativa-que-por-que-y-como/

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Reforma educativa sujeta a 2018

Por: Eduardo Ibarra Aguirre

Ahora resulta que “la continuidad de la reforma educativa y la política educativa en México están sujetas a la elección de 2018”, reconoce con humildad que no le caracteriza el titular de la Secretaría de Educación Pública, el señor “ler”, porque “no hay formas mágicas de blindar una reforma educativa”, jura Aurelio Nuño.

Tanto escándalo mediático, trabajadores de la educación despedidos, profesores linchados por el duopolio de la televisión y el oligopolio de la radio (por “vándalos” y “holgazanes”), encarcelados y apaleados para que la “más estratégica de todas las reformas” de Enrique Peña quede convertida en una política sexenal más, de las muchas que se aplicaron en la SEP desde 1970, todas bajo el marbete de “reforma” y hasta “revolución educativa”. Y con personajes tan grises como Miguel González Avelar y Josefina Vázquez Mota. Hasta Roberto Madrazo se dio el lujo de declinar el ofrecimiento que le hizo Ernesto Zedillo para que ocupara el escritorio de José Vasconcelos. Y Ponce de León lo usó para forjar su candidatura presidencial, la que siempre negó en privado y en público.

“No hay forma mágica”, dice Nuño Mayer, entonces ¿Para qué suscribieron el Pacto por México con la a partir de entonces más enriquecida élite de la partidocracia que decidió a espaldas de sus legisladores, a los que impidió hacer cambios a las iniciativas de ley que recibieron desde Los Pinos y Peña Nieto desde París, donde despacha José Ángel Gurría, cabeza de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos?

¡Ah! Pero sí hubo “forma mágica” para que la reforma energética quedará muy bien “blindada”. Pareciera que el gran negocio del sexenio para gobernantes y trasnacionales energéticas quedó perfectamente “blindado”. En éste como en otros sexenios los business son más importantes que la educación, la cultura y la salud para el voraz capitalismo de compadres.

Lo anterior pone de relieve una de las inconsecuencias del grupo gobernante que dice “Mover a México” y que con las reformas estructurales cambiarán el rostro del país para las próximas décadas, cuando su arquitecto principal no tenga que rendir cuentas a nadie.

El licenciado en Ciencias Políticas y Administración Pública por la Universidad Iberoamericana y maestro en Estudios Latinoamericanos por la Universidad de Oxford, en Reino Unido, formuló el comentario que preside esta nota al presentar reflexiones sobre los resultados del Programa para la Evaluación Internacional de los Alumnos (PISA, por sus siglas en inglés, 2015), y admitió que nadie en México puede estar satisfecho con los resultados reportados para nuestro país, pues “no hay cambios en 10 años. No hay mejoras significativas en los resultados”. Es decir, el sistema educativo mexicano está igual que en 2005.

Sin embargo, el joven nativo de la capitalina y muy frecuentada colonia Condesa, asegura que uno de los temas centrales en 2018 será “si queremos tener una continuidad o no de la reforma educativa. Esa será una de las grandes preguntas”. Y que la “única buena noticia” ante los resultados de PISA 2015 es que “en esta ocasión sí hay una respuesta para un cambio estructural del sistema, y esa es la reforma educativa”. Reforma de la que son excluidos buena parte de los especialistas que no se adhieren a los planes de Nuño y cientos de miles de trabajadores de la educación que forman filas con la Coordinadora Nacional y que lo obligaron a que la evaluación ya no sea obligatoria, pero sí para ascender en el escalafón salarial y burocrático.

Fuente: http://www.alainet.org/es/articulo/182199

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El empeño por la mejora en la convivencia escolar

Por: Víctor Manuel Barceló R.

Una existencia plena, productiva, en la paz y la libertad, solo puede lograrse si desde la escuela básica se trabaja acuciosamente en tales temas. Con mirada corta diríamos que esto es emergente en Latinoamérica y el Caribe, dados los niveles de violencia social –reflejada en el aula- que no es nueva pero se agrava con el tiempo.

Lo cierto es que es un problema universal. De allí los graves conflictos planetarios que degeneraron como enfrentamientos armados entre naciones, guerras intestinas y culminan con dos grandes conflagraciones planetarias, en un mismo siglo, a saber: (28-julio- 1914; 11-Nov-1918 la 1ª) desarrollándose la 2ª, más sangrienta por el armamento sofisticado y el uso de la bomba atómica contra dos ciudades indefensas de Japón, entre el 1° de septiembre 1939 y el 2 de septiembre de 1945.

Durante la llamada “guerra Fría” denominada así porque el conflicto por el control de países y regiones se dio en campos de batalla o diplomáticos, en que los verdaderos interesados actuaban un tanto a la sombra, “probando” sus armamentos en pueblos que no entendían lo que pasaba y solo sufrían las consecuencias, lo que ocurrió durante casi todo el siglo XX.

Al “desaparecer” la Unión Soviética (URSS) (11-marzo-1990 al 25-Dic.-1991)  se da apertura a un período vigente, en que se realizan eventos armados invocando falsedades para encubrir la lucha por el poder planetario. Esto se dio primero entre dos tendencias (capitalista-comunista) y después por acrecentar el poder hegemónico de los imperios, como ocurrió en la “primavera” árabe, las luchas de liberación del África y los golpes “blandos” contra diversos países, incluso Argentina y Brasil en Latinoamérica.

Decíamos que la lucha por la libertad y la paz debe darse desde el aula. Por ello el maestro, profesor, guía, acompañante, tutor o como se le desee denominar, deberá ser un factor de cambio hacia una convivencia que recupere los valores de la familia, primero y también los de la comunidad, consecuencia de aquellos.

Sin embargo, el reflejo social de los eventos planetarios armados, trastocan las formas del “acoso escolar” y lo que antes eran empujones, “travesuras” en el salón de clase contra los más débiles o con algún defecto físico -que se usaba para su escarnio- y que pronto llegaba en los grados superiores a citas fuera de la escuela o en el patio de recreo, para dilucidar a puñetazos el problema, y cuando sacaban toda la energía contenida, paraba, al menos entre los actores del momento. Esa tendencia al desahogo de energía, avanza a la violencia armada, fundamentalmente en grupos, diríamos.

Frente a eso hay que acentuar el trabajo en la escuela compaginado con labores sociales en que se involucre al Estado. Desde hace más de un quinquenio, en Puebla se crea y perfecciona continuamente, tras empeños pilotos en diversos estados de la República y en Centroamérica, un Programa para la Convivencia. Que es una propuesta creada por el Grupo Magno, a través de Educación por la Experiencia (ExE).

Dicha  iniciativa, altamente valorada incluso a nivel de universidades y otros institutos de educación superior, probada en varios estados de la República Mexicana –como señalamos- y avalada por los sindicatos magisteriales, logra impactar positivamente en los empeños por una educación holística e integral. En ella se confía en el alumno, quien bajo una cuidadosa guía se va conformando a si mismo como un ser de valores que impacta en la familia, en la escuela y en el medio en que se desarrolla.

En ExE están diseñados y probados los libros del maestro, del alumno y de los padres de familia, para cada uno de los grados que integran la educación básica -1º a 6º de primaria y los tres años de secundaria-. Hemos escrito sobre esto a profundidad. Ver: Barceló R. Víctor Manuel. “Educar para la igualdad social”. Aproximación a la Escuela Nueva Mexicana. Editorial Bosque de Letras. Pags. 185-187. También en: http://crisolplural.com/author/victor-barcelo/page/20/

Apenas para el ciclo escolar 2016-17 aún en proceso, fue editada una guía oficial de la Secretaría de Educación Pública (SEP), para aplicación al 1er grado de primaria a fin de que “los niños de primer grado de educación primaria desarrollen sus habilidades socioemocionales  y, en específico para que aprovechen las actividades que aparecen en el Cuaderno de actividades para el Alumno” –reza la introducción del documento- .

La similitud con el Programa ExE que hemos aludido es muy profunda. Ambos pretenden promover en los alumnos: la autoestima, el manejo respetuoso de las emociones, la consideración por la diversidad, el seguimiento puntual de las reglas para una relación social positiva, la búsqueda de acuerdos como ruta de avenencia, la resolución pacífica de conflictos, la participación informada de las familias en la creación de ambientes escolares adecuados, tanto para una convivencia pacífica como para la formación integral de los alumnos.

Sin embargo hay diferencias sustanciales a favor del Programa ExE, Este  se aplica con éxito comprobable en todos los grados educativos de la educación básica ya indicados, en tanto el Programa Nacional de Convivencia Escolar (PNCE-SEP), aprovecha las experiencias de ExE, pero solo para aplicarlas en el 1er grado de primaria. Probablemente se esté trabajando en darle cobertura universal, pero eso no será fácil.

Los programas que se manejan con grupos sociales –escuela y grupo escolar son los más importantes- necesitan ejercicios piloto, que se llevan tiempo para su preparación y desarrollo. ¿Será suficiente el que resta al actual gobierno federal para avanzar con metodologías adecuadas, pruebas piloto válidas y alcances positivos para obtener los mejores resultados? Ojalá ocurriera por el bien de la maltratada educación mexicana.

Fuente: http://www.alainet.org/es/articulo/182628

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La trampa de la educación como clave para el desarrollo

Por: Carlos Aldana

Afirmar que la educación es la clave central o fundamental para el desarrollo es negar la necesidad de justicia e igualdad económica, de pago de impuestos, de sostenibilidad de las políticas sociales de bienestar o desarrollo social.

Los pedagogos hemos colocado esta trampa en el discurso y el lenguaje más cotidiano sobre educación, aunque provenga del mundo sociológico y economista: La educación es la clave para el desarrollo.

Su énfasis siempre ha sido en relación a la educación escolar, y sí, por supuesto, es un factor importante para el desarrollo de cualquier sociedad. Pero que sea “el” factor o “la” clave central para que un país alcance el desarrollo, ya es realmente muy discutible.

Cuando los grandes poderes económicos y políticos de nuestros países insisten en que “la educación es la clave para el desarrollo” lo hacen con la intención de ocultar que estos elementos tienen que comprenderse de manera dialéctica. No se atreven a cambiar el orden de los factores y decir que “el desarrollo es la clave de la educación”.

Cuando las condiciones económicas, sociales, políticas y culturales reflejan el acceso igualitario y sostenido de toda la población a todos los derechos humanos (principalmente los llamados de “segunda generación”), el acceso, la permanencia y el egreso satisfactorio del sistema educativo aparece como una de sus consecuencias. Para tener un sistema educativo de calidad, necesitamos previamente de unas condiciones generalizadas de vida, también, de calidad. El círculo virtuoso que precisa de unas condiciones concretas básicas.

En países, como los latinoamericanos, la riqueza se encuentra desigualmente distribuida de manera muy plena y evidente. El desarrollo no ha tenido lugar porque se ha privilegiado el crecimiento económico que concentra la riqueza y amplía la pobreza.

Afirmar que la educación es la clave central o fundamental para el desarrollo es negar la necesidad de justicia e igualdad económica, de pago de impuestos, de sostenibilidad de las políticas sociales de bienestar o desarrollo social. Es ocultar que la pobreza exagerada en nuestros pueblos se deriva de una riqueza también exagerada y concentrada en pocos. Es evitar la revolución. La trampa funciona porque se oye bien, porque casi nadie se atreve a negar el postulado en mención. Y porque también falta por discutir de qué desarrollo se habla.

Que no existan suficientes escuelas públicas de calidad, con docentes calificados y suficientes, que sus recursos e inmuebles sean tan precarios, son muestras del subdesarrollo económico y social que no podrá transformarse con más graduados que se sumen al ejército de desempleados ya existente.

Tómese en cuenta, además, que países con altos niveles de escolarización nos vienen sirviendo de ejemplo de cómo las condiciones económicas y políticas son cruciales y centrales más allá del romanticismo de pensar en la educación como salvadora o palanca de los cambios de la vida cotidiana. Lancemos una mirada a países con historia de alto nivel educativo formal, y veremos que sus pueblos sufren de empobrecimiento, de exclusión y sobre todo, de violencia en todas sus formas. En el otro polo, en el área centroamericana, principalmente en el llamado “Triángulo Norte” (Guatemala, El Salvador y Honduras), la realidad educativa es muy precaria y demuestra el subdesarrollo histórico y estructural, del que se aprovechan unas élites que cuentan con sistemas e instituciones educativas muy diferentes. Que, además, patrocinan las investigaciones y discurso público que insiste en que la educación va a salvar al país.  Claro, piensan en la educación privada y en la educación acrítica que no lanzan miradas políticas sobre la realidad.

No puede negarse que la educación no crea los cambios sociales, pero también que estos no pueden llegar sin la educación. Eso sí, solo en la medida que esta es interdependiente con los procesos económicos, sociales y culturales que aseguren una vida digna de cada persona.

Y solo en la medida que educarnos represente la capacidad de comprender y transformar los fenómenos y circunstancias que niegan el acceso igualitario a lo que hoy es exclusivo de unos pocos.

Fuente:

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El abajo que se mueve

Por: Silvia Ribeiro

Desde el primero de   agosto corre la noticia de que Monsanto tuvo que abandonar la construcción de una de las plantas más grandes del mundo de semillas de maíz transgénico que sería instalada en Córdoba, Argentina, en la municipalidad Malvinas Argentinas. Desde ahí, pretendían distribuir a América Latina y más allá. Es un hecho de enorme trascendencia, pero la empresa no lo ha querido admitir públicamente, porque la razón de su salida es la persistente resistencia popular de vecinos, jóvenes y madres, que mantienen bloqueada la planta desde 2013.

Es una victoria que no sólo tiene un enorme significado para la lucha de este pueblo de 12 mil habitantes, sino para todo el mundo, para las muchas luchas populares desde abajo que tantas veces se enfrentan a intereses que parecen gigantescos e imposibles de derrotar. Es un freno a los venenos de la trasnacional semillera más grande y resistida del planeta, pero además es un mensaje de aliento a los que en todas partes luchan por la defensa de sus territorios y comunidades, urbanas y rurales, por su vida y la de sus hijas e hijos, a contrapelo de la lógica dominante que intenta convencernos, que son luchas imposibles.

La primera noticia la trasmitió la Asamblea del Bloqueo en Malvinas el pasado primero de agosto, cuando la empresa Astori Estructuras llegó al terreno a desarmar las instalaciones por encargo de Monsanto. (http://tinyurl.com/j28t82f) Dos días después, un artículo en iProfesional relató que fuentes de la trasnacional explicaron que se van porque había bajado el área de producción de maíz en el país y con las protestas de los vecinos, ya no resultaba rentable construir la planta. Monsanto tiene otra planta de producción de semillas de maíz transgénico en Rojas, provincia de Buenos Aires, y por ello dicen que ahora no sería necesaria una segunda planta, aunque en 2012 afirmaron que sería una inversión de mil 500 millones de dólares.

Vanesa Sartori, vecina integrante de la Asamblea Malvinas Lucha por la Vida, declaró al portal lavaca.org que el argumento de la baja de producción es solamente formal, una salida elegante para la trasnacional. Monsanto no puede aceptar públicamente que gente de a pie, vecinas, jóvenes y madres organizadas contra los agrotóxicos, hayan podido derrotar a la mayor trasnacional semillera del planeta.

Aunque Vanesa advierte que aún quieren confirmación definitiva, agrega que ya Malvinas se ha convertido en un ícono de resistencia. Es una demostración de que el pueblo puede organizarse y, por más que parezca que está todo listo, cerrado y sellado, se pueden revertir esas decisiones. Si la gente se organiza, puede. (http://tinyurl.com/jmkbddh)

La lucha contra Monsanto en esta localidad se inició desde el anuncio oficial de la planta en 2012. El bloqueo, con un campamento que se mantuvo por casi tres años bajo frío, calor, lluvia y viento, se instaló al finalizar el festival Primavera sin Monsanto, en septiembre 2013. Vecinas y vecinos de la localidad, jóvenes y las Madres de Ituzaingó –barrio de Córdoba fuertemente afectado por los agrotóxicos de la siembra de transgénicos, donde muchas han perdido hijos y otros familiares por cáncer–, han sido el corazón de la resistencia, que creció hasta repercutir a nivel nacional e internacional, apoyados también por médicos y científicos críticos. Han sufrido ataques y amenazas constantes. El camino no ha estado exento de conflictos y divisiones internas, como tantas veces nos pasa en las luchas, pero los esfuerzos están dando fruto.

En el festival de 2013, informando y acompañando a los vecinos a instalar el bloqueo estuvo el científico Andrés Carrasco (fallecido en 2014), que denunció los efectos de glifosato y transgénicos en la salud, por lo que fue fuertemente atacado por empresas y grandes asociaciones agrícolas. Madres y vecinos lo recuerdan y le dedican este momento.

La noticia de la retirada comenzó a circular el primero de agosto, justamente en una gran jornada de protesta contra la llamada ley Monsanto, convocada por una amplia coordinación de organizaciones campesinas, sociales, sindicatos, ambientalistas, barriales. Carlos Vicente, de Grain, Argentina, recuerda que esta ley que ahora va al Congreso, fue anunciada por el gobierno argentino en 2012 al mismo tiempo que la nueva planta de Monsanto en Córdoba, claramente como requerimiento de las trasnacionales. La nueva ley pretende eliminar y criminalizar el derecho de los agricultores a guardar su propia semilla para la siguiente cosecha. Como si fuera una concesión en lugar de un robo, Syngenta hasta plantea crear una tarifa social soyera para los agricultores chicos (http://tinyurl.com/h65aqqp).

Sumado al revés en Córdoba y a la resistencia a esta ley Monsanto, la empresa está en otra confrontación inusitada para el mundo, en la Suprema Corte de la Nación en Argentina: el rechazo judicial en mayo 2016 a patentar una metodología para hacer semillas transgénicas (http://tinyurl.com/jx5apf9). La sentencia cuestiona que la modificación del ADN de una planta permita a las empresas apropiarse de toda la planta, que no es un invento sino naturaleza y trabajo campesino. Hay mucha movilización social en apoyo a esta sentencia, que sería la primera vez que le niegan por vía judicial a Monsanto patentar semillas transgénicas.

También en México se mantiene por casi tres años una demanda colectiva contra las trasnacionales que tiene suspendida la siembra de maíz transgénico. Y también aquí y en muchas otras partes sigue el tejido desde abajo, resistiendo y construyendo, ese capaz de tornar posible lo imposible.

Silvia Ribeiro, Investigadora del Grupo ETC.

Fuente: http://www.etcgroup.org/es/content/monsanto-en-retirada-el-abajo-que-se-mueve

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Nicolás Maduro pone voz a un clamor mundial

Por: Fernando Buen Abad Domínguez

Rebelión/Centro Universitario Sean MacBride
Vamos a la Revolución Comunicacional en Medios, Redes, Calles y Paredes” N.M. Edición 68 de “Contacto con Maduro” 20 de noviembre del año 2016.

Por fin un estadista pone a la “Comunicación” en su agenda de prioridades con clave revolucionaria, es decir, con la premisa de que urgen cambios profundos e inmediatos con extensión planetaria y respuesta histórica contundente. Acaso como lo soñó el Movimiento de los no Alineados en 1973 o como lo veía el “Informe MacBride” en 1980. “Un solo mundo voces múltiples”.

Tomar los muros, las redes, las calles y los medios. En las comunas, en las escuelas, en las fábricas… hacer visible el sentimiento y el pensamiento de los pueblos. Ponerse a la vanguardia de la semántica, de la sintaxis y de la “Batalla de las Ideas” revolucionarias. Renovar las técnicas, renovar la imaginación, renovar la poesía de la lucha pero unidos, convertidos en fuerza global, convertidos en factor decisivo y organizador para que nunca más nos quedemos silenciados ante las acometidas (impúdicas e impunes) del avasallamiento monopólico mundial. ¿Cómo no sumarse?

No se trata de una ocurrencia de coyuntura. Hemos padecido episodios sistemáticos de abuso delincuencial contra la voluntad democrática del pueblo venezolano, por ejemplo, desde que su revolución inició transformaciones decisivas y ejemplares. Se han cometido atropellos y agresiones escandalosas que no han merecido denuncia ni castigo de las organizaciones internacionales que se auto-proclaman defensoras de la “libertad de expresión” o de la “independencia de los medios”. Silencio absoluto de la UNESCO, del la SIP, de la OEA… silencio de la FELAFACS, de la INVECOM… en suma silencio de los organismos y asociaciones de profesionales que debieran tener respuesta rápida contra toda forma de golpismo mediático. Y sin embargo, ni una palabra frente al grotesco periódico español “El País” que, por ejemplo, publicó la fotografía de una persona en un quirófano y la promovió (a sabiendas de su falsedad) como la imagen de Hugo Chávez. Hay ejemplos terribles de esta envergadura. Y pasa nada.

Maduro ha extendido la convocatoria revolucionaria al mundo entero. Sabe bien que los abusos mediáticos no se reducen a un sólo país y que mientras se fortalece la alianza mediático-militar (la OTAN mediática) los pueblos se ven silenciados y las democracias se ponen en peligro. Hay que ver cómo, por la decisión inconsulta de un presidente, se borra de un plumazo una “Ley de Medios”, como en Argentina. Hay que ver cómo avanza el poderío tecnológico basado en una asimetría grotesca en las condiciones y oportunidades para que los pueblos accedan a una tecnología sustentable sin la extorsión de la caducidad programada por el mercado.

Maduro ha entendido la necesidad de una Revolución de la Comunicación que abarque la enseñanza, que haga visibles -y aprenda- las luchas históricas de los pueblos y su herencia simbólica poderosa y vivificante. Ha entendido la urgencia de renovar las agendas y potenciarlas a partir de lo que piensan y sienten los pueblos y no de los intereses de los publicistas, de los comerciantes o de los gobernantes serviles al modelo de mercantilización desaforada. Maduro ha puesto el dedo en una llaga, dolorosa y profunda, que expresa un error y una de las debilidades más sufridas por nuestros pueblos. Ha indicado un rumbo y una modalidad de trabajo que, en su carácter contemporáneo, recoge las herencias de generaciones y las pone a retoñar cuando muchos creían que el silencio y la resignación nos derrotarían para siempre.

Es verdad que no alcanza con una convocatoria por más sentida que sea. Se requiere ahora de un programa con principios humanistas revolucionarios capaces de modelar acciones y metas para el corto, el mediano y el largo plazo. Se requiere coordinación y unidad inmediata. Se requiere un Frente Único Internacional capaz de superar sectarismo y pesimismo. Se requiere trabajo político imaginativo y confiable, recorriendo puertas y oídos para articular y salvaguardar las más diversas identidades en un esfuerzo de unidad de lo diverso que nos permita trabajar juntos en las coincidencias, sin que las divergencias nos frenen. Una revolución dentro de la revolución.

No hay tiempo que perder. Los imperios mediáticos se re-acomodan diariamente, se alían, se compran entre sí, se expanden… y no pocos operan como armas de guerra ideológica mercantilista e inhumana. La Revolución de la Comunicación que Maduro convoca tiene el desafío de profundizar la crítica del modelo mediático dominante y tiene la tarea de impulsar el nacimiento del “Nuevo Orden Mundial de la Información y la Comunicación” del siglo XXI. Eso requiere de pueblos en lucha con semiología, epistemología y tecnología emancipadoras. Eso requiere “moral y luces” revolucionarias donde no se admitan reconciliaciones ni reformismo. Donde no se admitan burocracias ni demoras. Una etapa nueva de la Patria Digital Emancipada, de la Revolución del Espíritu y la Revolución Semiótica que aguardan su oportunidad para concatenarse en una sola Revolución mundial y desde abajo.

Desde luego, la única manera de evitar que semejante convocatoria no quede en eso y se haga realidad concreta, es actuar de inmediato y masivamente. No hay lugar a los regateos ni a las especulaciones. Jugar al coqueteo o hacerse desear implica irresponsabilidad suprema hija de una egolatría perversa que ya nos hizo padecer derrotas y humillaciones feroces. Estamos hartos de esas manías de izquierdismo infantil. Esa convocatoria de Maduro debe madurar, a su vez, no como una prédica mesiánica con el “culto a la personalidad” que ha sido vicio de mediocres. Ha de madurar en la refriega de la lucha de clases, en la construcción social que, desde las bases, le den sustento y coherencia revolucionaria a todos los episodios y las tareas que urgen en lo inmediato y en lo mediato. No hay que esperar ni un minuto.

Demos la bienvenida activa a tal llamado, a su jerarquía y a su valor político sin retroceder un solo paso en las conquistas ganadas, hasta el momento, por todos los que luchan honradamente y minuto a minuto, por poner las herramientas y los conocimientos en materia de Información y Comunicación al servicio de las tareas supremas de la hora: frenar las guerras, salvar al planeta y salvar a la humanidad en un mundo sin amos, sin esclavos, sin clases sociales y con voces múltiples dignas hablando de futuro y felicidad para todos. Nada menos. Aprobado.

Fuente: http://www.rebelion.org/noticia.php?id=221792&titular=nicol%E1s-maduro-pone-voz-a-un-clamor-mundial-

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Los Marx, una biografía humana y política


Por: Enric Llopis
A partir del testimonio de dos hijas de Karl Marx –Eleanor, que se suicidó a los 43 años y Laura, que finiquitó su vida a los 66- el filósofo Juan Carlos Ruiz Franco trenza una novela documental de 138 páginas titulada “El bastardo de Marx”, publicada por Ediciones Dyskolo en noviembre de 2016. El título del libro invoca al vástago “ilegítimo” que el historiador, economista y filósofo germano tuvo con la criada de la familia, Helene Demuth. La narración, que intercala cartas y artículos de la época, permite una aproximación biográfica a Karl Marx, Friedrich Engels y otras personas del círculo íntimo. Cuenta Eleanor Marx que su padre nació el cinco de mayo de 1818 en la ciudad renana de Tréveris, inserta en el reino de Prusia. Hombre de fuerte carácter, se doctoró en la Universidad de Jena e intentó dedicarse a la docencia, pero del mismo modo que Bruno Bauer, un significado hegeliano de izquierda, fue expulsado de su cátedra en 1842, Karl Marx no pudo impartir clases. La mordaza del estado militarista prusiano se lo impidió. Entonces buscó una salida en el periodismo. Fue redactor jefe de “La Gaceta Renana”, un periódico liberal, pero a los seis meses (octubre de 1843) se topó de nuevo con la censura, que cerró el periódico por la publicación de un artículo considerado “antirruso”.

Eran sólo los comienzos y Karl Marx “gozaba de un gran prestigio entre la burguesía progresista de la época”, relata Eleanor. De ahí que, con la oferta de un buen estipendio, el editor Arnold Ruge le planteara la publicación en París de los “Anales Franco-Alemanes”. A la capital francesa se trasladaron, en 1843, Marx y su esposa Jenny Von Westphalen. La ciudad se destacaba por el fulgor intelectual: allí se hallaban entre otros el último poeta romántico, Heinrich Heine. Karl Marx entabló relación con ellos. Además en París “comenzó la fraternal relación entre mi padre y Engels”, subraya la hija del filósofo. Por aquellos años Marx ya se ubicaba en los aledaños del comunismo, lo que marcaba una distancia insalvable con Arnold Ruge, en posiciones demócrata-liberales. Debido al antagonismo, al editor no le agradó el primer número de los “Anales”, por sus excesos revolucionarios y por lo que consideró un abuso de las aportaciones alemanas. El Gobierno prusiano se sumó a los reparos: señaló nuevamente a la figura de Marx, la amenaza que implicaba la publicación de la obra y advirtió que se producirían detenciones si los autores entraban en el territorio de Prusia. “Pero mi padre tuvo suerte porque consiguió encontrar a un mecenas que le compró parte de la edición y organizó una colecta para mantenerle en parís”, relata Eleanor.

En esas circunstancias, Marx se vio obligado a prolongar las colaboraciones periodísticas. Por ejemplo en el rotativo “Adelante”, donde continuó apuntando contra el Gobierno de Prusia. La reacción del ejecutivo fue pedir que se le expulsara de Francia; y así ocurrió. El itinerario político y vital del filósofo y activista continuó en Bruselas, donde se tuvo que comprometer a no escribir artículos políticos. Sin empleo, Karl Marx se dedicó a publicar libros y textos con Engels, figura que resultó siempre capital para el sustento de la familia: “Mis padres lograron mantenerse económicamente gracias al dinero de algunos amigos, a varias colectas y a lo que ya entonces les daba Engels”, comenta Eleanor Marx en el libro de Juan Carlos Ruiz Franco.

Pese a la represión y la censura, nunca abandonó la militancia política; así, en Bruselas militó en la “Liga de los Justos”, que después se llamó “Liga de los Comunistas”. Advertido el Gobierno de Bélgica de sus actividades subversivas, Karl Marx volvió a tener problemas… En este punto Ruiz Franco introduce las palabras de Jenny Von Westphalen en primera persona, que complementan las impresiones de su hija: “La policía, los militares y la guardia civil fueron puestos en estado de alerta; entonces los trabajadores alemanes decidieron que ya era hora de armarse a su vez; se procuraron dagas, revólveres… Karl aportó dinero gustosamente, pues acababa de recibir una herencia; el Gobierno vio pruebas de conspiración e intriga; Marx obtiene dinero y compra armas, por lo tanto ha de ser expulsado” (“Breve bosquejo de una vida memorable”). Dos sargentos de la policía irrumpieron en la vivienda donde residía el revolucionario alemán. Afirmaban poseer una orden de arresto para conducirlo a un interrogatorio. Tras la estancia belga y revocada una antigua orden de expulsión, el siguiente destino revolucionario de Marx se hallaba en parís. Corría el mes de febrero de 1848 y la Monarquía de Luis Felipe I estaba a punto de sucumbir. Marx se enrola en las “barricadas” parisinas y ese año redacta con Engels el “Manifiesto del Partido Comunista”.

El “fantasma” revolucionario se propaga por Europa. Marx viaja a Colonia: publica un número de la “Nueva Gaceta Renana”. Cuando retorna a París, observa cómo el proceso revolucionario ha derivado en una República presidida por Luis Napoleón Bonaparte, que decide liquidar los sueños de emancipación obrera. Un año después, en julio de 1849, Marx recibe la orden de abandonar París, de manera que tiene que fijar un nuevo destino: Londres. En la capital inglesa “viviría prácticamente en la miseria; la familia subsistió en todo momento gracias a las ayudas y las herencias, ya que no existía ningún ingreso fijo”, explica Eleanor. Sólo entraba, de tanto en tanto, el dinero de algún préstamo a fondo perdido. La hija de Carlos Marx dedica asimismo unas palabras a Engels, su inseparable socio y mecenas. Nacido en el seno de una familia burguesa, religiosa y propietaria de fábricas textiles, Friedrich Engels se escoró ya en los años de universitario en Berlín (1841 y 1842) hacia el hegelianismo de izquierda. Se trasladó a Manchester para ayudar en la dirección de las factorías. Selló el inicio de su estrecha relación con Marx aquel día de noviembre de 1842 en que apareció por la redacción de “La Gaceta Renana”. Poco después empezaron a colaborar en los “Anales Franco-Alemanes”…

Además de uno de los fundadores en 1869 del Partido Socialdemócrata de Alemania, Wilhelm Liebnecht fue padre de Karl, mentor éste con Rosa Luxemburgo de la Liga Espartaquista y el Partido Comunista de Alemania. Wilhelm Liebnecht define la constitución física de Marx como naturalmente adecuada para los grandes esfuerzos. En Londres, tan pronto se sentía mejor de los achaques, “volvía a caer paulatinamente en la costumbre de trabajar por las noches, hasta que de nuevo se producía una crisis que le obligaba a un tren de vida más razonable (…)”. Pero sólo el tiempo justo: “Las crisis eran cada vez más intensas; contrajo una afección hepática y tumores malignos”. Poco a poco su fortaleza natural fue mermando.

El yerno de Marx, Paul Lafargue, también resaltaba esta capacidad titánica de Marx para la producción intelectual. Fue en 1865, en Londres, cuando Lafargue se encontró al activista e ideólogo por primera vez. El periodista y médico revolucionario nacido en Cuba, defensor de “El derecho a la pereza”, conoció a Marx enfermo y fajándose para levantar el primer volumen de El Capital. En el gabinete de Maitland Park Road, donde le visitaban camaradas de todo el mundo, “no se me apareció como el incansable agitador socialista, sino como un erudito (…), las paredes estaban cubiertas de estanterías repletas de libros, y cargadas hasta el techo de manuscritos y paquetes de periódicos”. No sólo leía en todas las lenguas europeas –también en ruso- y escribía en alemán, inglés y francés, sino que la biblioteca de Marx –cuenta Lagargue- “contenía más de mil volúmenes reunidos durante su larga vida de investigaciones”; pero no era suficiente y, por ello durante años frecuentó el Museo Británico.

Entre la encarnizada persecución de los poderes y la loa de los seguidores, el libro de Dyskolo incluye a los críticos de la época. Uno de los más reputados, Mijail Bakunin, afirmó sobre Marx: “Cree de modo absoluto en sus propias teorías, y desde sus alturas desprecia a todo el mundo”. Otra aproximación a los Marx puede basarse en la reconsideración del rol de las mujeres, a menudo relegadas frente a los prohombres. El dos de diciembre de 1881 falleció en Londres Jenny Von Westphalen. En el funeral Engels recordó que Jenny sufrió el exilio parisino, el hostigamiento del Gobierno de Prusia y la prisión en Bélgica. Tras la revolución, frustrada, de 1848 afrontaría todas las penalidades del exilio londinense.

También a la muerte de Jenny, hija mayor de Karl Marx, Engels rememoraba la “presencia de ánimo y energía que muchos hombres envidiarían”. Se refería a la actuación de Jenny cuando los periódicos irlandeses revelaron los maltratos afligidos en las cárceles británicas a los presos nacionalistas, juzgados en 1866; y, dado que el político liberal William Gladstone no cumplió con las promesas previas de amnistía al acceder a la presidencia, Jenny Marx tomó partido. Escribió dos artículos en el periódico “Marsellesa”, de Rochefort, en los que denunciaba las vejaciones. Después se hizo eco la prensa parisina. A las pocas semanas, celebraba Engels, O’Donovan Rossa y la mayoría de los patriotas irlandeses estaban ya libres y de camino a América. Pero el libro de Juan Carlos Ruiz Franco no es una biografía estrictamente política. Desentraña también el lado humano (demasiado humano) de los Marx: quién fue Helen Demuth, la tormentosa relación entre Eleanor Marx y Edward Aveling; el carácter de Freddy, el hijo bastardo; la vida sexual de Carlos Marx, su relación con el dinero…

El bastardo de Marx

J.C. Ruiz Franco

Ediciones Dyskolo 1.0. noviembre 2016

epub: 1,9 Mb.

mobi: 2 Mb.

pdf: 138 pág.

Página del libro [descarga]: http://www.dyskolo.cc/cat%C3%A1logo/lib024/

Fuente: http://www.rebelion.org/noticia.php?id=221726&titular=los-marx-una-biograf%EDa-humana-y-pol%EDtica-

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