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Más enganchados a la tecnología y con menos capacidad de emanciparse

Europa/España/18 de octubre de 2016/Fuente: levante-emv

Un estudio sitúa a los jóvenes valencianos por encima de los europeos en el uso de nuevas tecnologías, pero por detrás en los niveles de empleo y educación.

El Índice de Desarrollo Juvenil del Proyecto Scopio, un estudio del Centro Reina Sofía que retrata la juventud española y europea, revela que los valencianos de entre 15 a 29 años hacen un mayor uso de las Tecnologías de la Información y la Comunicación (TIC) ?en 0,12 puntos? que la media europea, pero tienen menos capacidad de emanciparse y sufren más las consecuencias del desempleo.

La relación jóvenes-TIC se ha estrechado en los últimos años. De hecho, ocio, compras, relaciones, estudios… han cambiado sustancialmente y han convertido a toda una generación en nativos digitales. Las nuevas tecnologías y el ciberespacio forman parte de su vida cotidiana, y han obligado a instituciones y entidades a modernizarse para atraer e implicar a este importante segmento de la población.

El estudio del Centro Reina Sofía sobre la juventud española y europea analiza cinco parámetros de forma global ?educación, empleo, emancipación, vida y nuevas tecnologías? que ponderan de forma distinta hasta sumar 10 puntos en total.

Doce comunidades autónomas superan la media de los 28 países de la Unión Europea (UE) en calidad de vida de sus jóvenes. En este indicador, que valora los niveles de fecundidad, mortalidad, de accidentes y de suicidios, los chicos valencianos salen mejor parados que la media española (en 0,2 puntos) e incluso que la europea (en 0,6 puntos).

No obstante, la Comunitat suspende en tres de los cinco parámetros utilizados para la elaboración del Proyecto Scopio. Tanto el empleo como la educación y la emancipación distancian a los jóvenes valencianos respecto a sus vecinos europeos.

La población juvenil de la Comunitat Valenciana, al igual que en el resto de las autonomías, ha sufrido de manera más cruda las consecuencias de las altas tasas del desempleo derivadas de la crisis económica de los últimos años. No obstante, existen diferencias. Madrid (0,41), Baleares (0,39) y Cataluña (0,38) se encuentran por encima de la media española (0,32); mientras que Canarias (0,18) se sitúa la última del ranking.

La lacra del paro, especialmente el juvenil, ha sido uno de los principales problemas a los que se han enfrentado todas las administraciones públicas en la última década. El empleo en la Comunitat Valenciana ha caído más del 20 % desde que se inició la crisis económica en 2008, cuatro puntos más que en España. Debido a esta baja tasa, la emancipación de los jóvenes valencianos está siendo también más tardía que en el resto de España. La falta de ingresos económicos les impide abandonar el hogar familiar, situándose en 0,15 puntos por debajo de la media europea.

Terreno académico

Otro indicador utilizado en el Proyecto Scopio es el nivel educativo. No solo el informe del Centro Reina Sofía sobre Adolescencia y Juventud refleja el bajo nivel educativo de los jóvenes valencianos sino que el informe PISA y el de la OCDE coinciden en estos malos resultados. Los recortes y el bajo presupuesto para la educación son las principales causas de que la C. Valenciana esté a 0,05 puntos de la media española y a 0,11 de la europea. Una situación que ha empujado a los jóvenes a movilizarse para reclamar una mayor financiación que permita alcanzar una educación de calidad.

A la falta de recursos económicos se unen unas altas tasas de abandono escolar que sitúan a los valencianos a la cola en cuanto a resultados educativos se refiere. En la Comunitat Valenciana la población entre 18 y 24 años que no ha terminado la educación secundaria obligatoria (ESO) representa más del doble que la europea, según un informe del Comité Econòmic i Social de la C. Valenciana.

Desigualdad Norte-Sur

¿De qué manera podría la Comunitat Valenciana equilibrar la balanza de todos estos indicadores ?calidad de vida, nuevas tecnologías, emancipación, empleo y educación? en el sector juvenil? A través del Proyecto Scopio se permite hacer una comparación entres los chavales de 15 a 29 años en el ámbito autonómico, nacional y europeo. Los resultados obtenidos ejemplifican una clara distinción entres los países nórdicos y los del sur por «los distintos niveles de renta», explica Enrique Gil Calvo, miembro del comité asesor del Centro Reina Sofía.

Desde el punto de vista general se aprecia que el paro y la tardía independencia de los jóvenes demora el desarrollo juvenil situando a nuestro país en la cola de la Unión Europea. La percepción que deriva de Proyecto Scopio revela un país, a nivel general, muy lejos de los estándares europeos. Lo mismo sufren los jóvenes valencianos.

Fuente: http://www.levante-emv.com/comunitat-valenciana/2016/10/15/enganchados-tecnologia-capacidad-emanciparse/1479837.html?utm_medium=rss

Imagen: aeronoticias.com.pe/noticiero/images/stories/12/03/060312/smarthphones1.jpg

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Ejercicio físico para aumentar la memoria

Por. Maribi Pereira

Un estudio llevado a cabo por Van Dongen, Kersten, Wagner, Morris y Fernández (2016) evaluó los efectos de una sola sesión de ejercicio físico en la consolidación de la memoria y la memoria a largo plazo luego de haber estudiado. En la investigación participaron 72 sujetos que aprendieron 90 asociaciones entre imágenes y localizaciones durante 40 minutos antes de ser asignados aleatoriamente a uno de tres grupos: uno hizo ejercicio de inmediato; el segundo, cuatro horas más tarde, y el tercero no realizó deporte alguno (Revista de Neurología, 2016).

El ejercicio físico consistió en 35 minutos de entrenamiento a intervalos en bicicleta a una intensidad de hasta el 80% de la frecuencia cardíaca máxima. Luego de 48 horas, los participantes del estudio regresaron para demostrar lo que recordaban mientras se sometían a una resonancia magnética cerebral (Revista de Neurología, 2016).

Los investigadores encontraron que quienes hacían ejercicio cuatro horas después de su sesión de aprendizaje conservaban mejor la información dos días más tarde que aquellos que hacían ejercicio inmediatamente o que aquellos que permanecían sedentarios. Además, las imágenes cerebrales mostraron que el ejercicio después de un período de tiempo se asociaba con representaciones más precisas en el hipocampo, un área relevante para el aprendizaje y la memoria (Revista de Neurología, 2016).

En otra investigación publicada en el Proceedings of the National Academy of Sciences (2012) se comprobó que el ejercicio físico aeróbico practicado de forma regular aumenta la memoria y la capacidad de aprendizaje debido a que permite la liberación de hormonas que mejoran la memoria.

Las hormonas llamadas “factores de crecimiento” son liberadas al realizar ejercicio y se han vinculado directamente a la salud cerebral. El hipocampo, una región del cerebro crucial para el aprendizaje y la memoria, se cree que se beneficia directamente de este tipo de hormonas.

Por su parte, el Dr. Bruce Spiegelman de la Escuela de Medicina de Harvard (2013) informó que una molécula y su subproducto, aumentaba sus niveles en el cerebro a través del ejercicio de resistencia. Spiegelman y su equipo encontraron que al elevar los niveles del subproducto en la circulación activaba los genes implicados en la cognición.

Partiendo de estas y otras investigaciones, se ha concluido que el ejercicio mejora el aprendizaje en tres niveles:

1. Optimiza nuestra forma de pensar, al mejorar el estado de alerta, la atención y la motivación.

2. El aprendizaje prepara y estimula las células nerviosas para que se unan la una a la otra, que es la base celular para el aprendizaje de la nueva información.

3. Por último, el ejercicio alienta el desarrollo de nuevas células nerviosas a partir de células madre en el hipocampo, un área del cerebro relacionada con la memoria y el aprendizaje.

Por esta razón, es muy recomendable que el ejercicio físico forme parte del sistema educativo actual. Gracias a la investigación y la formación de docentes en neuroeducación, la forma de enseñar y de aprender está en pleno cambio, ofreciendo nuevas herramientas de optimización de las capacidades individuales de cada niño y mejorando el sistema de aprendizaje.

Fuente: http://www.activamurcia.com/single-post/2016/09/29/Ejercicio-f%C3%ADsico-para-aumentar-la-memoria

Imagen: ichef-1.bbci.co.uk/news/ws/624/amz/worldservice/live/assets/images/2015/08/26/150826144145_cerebro_624x351_thinkstock.jpg

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Reformas que van y vienen: Los 90 (segunda parte)

Por: Roberto Rodríguez

La marca de identidad de la política educativa desarrollada durante el sexenio de Salinas de Gortari es la descentralización. Al comenzar la década noventa, una vez superado el conflicto magisterial de 1989, se restablece el objetivo de federalizar los servicios educativos mediante una propuesta de entregar a los estados la administración y gestión de los sistemas públicos de educación básica y normal. El diseño del mecanismo para la descentralización transcurre simultáneamente con la recomposición organizativa del SNTE.

La colaboración del sindicato en la operación de esta política tenía una condición básica: evitar la formación de tantos sindicatos educativos como entidades federativas en la República. Además, acompañar la propuesta federalista con beneficios de orden laboral para el magisterio.

El Acuerdo Nacional de Modernización de la Educación Básica (ANMEB) fue publicado en mayo de 1992. El apartado de “antecedentes”, que argumenta en torno a la necesidad e importancia de la política de federalización, presenta un diagnóstico negativo: “la calidad de la educación básica es deficiente en que, por diversos motivos, no proporciona el conjunto adecuado de conocimientos, habilidades, capacidades y destrezas, actitudes y valores necesarios para el desenvolvimiento de los educandos y para que estén en condiciones de contribuir, efectivamente, a su propio progreso y al desarrollo del país.”

Al considerar la calidad el imperativo de la modernización, el texto ubica el propósito central del ANMEB en su contribución para elevar la calidad de la educación básica ya que “del Acuerdo se derivarán planes y programas de estudio tendientes a una mayor calidad y, a través de mejores escuelas públicas, se establecerán referentes de una mayor jerarquía y competitividad educativa para la escuela privada.”

Mediante el ANMEB la autoridad federal proponía que, a través de convenios suscritos con cada estado, se transfiriera a los gobiernos locales la dirección de las escuelas de educación preescolar, primaria y secundaria, así como la formación de maestros. Además, indica el Acuerdo, se impulsará “la reformulación de contenidos y materiales educativos para concentrar el plan de estudios de la educación primaria en conocimientos verdaderamente esenciales”. Por último, el ANMEB anunciaba propósitos de dignificación de la tarea docente, a través de un nuevo mecanismo: el plan de carrera magisterial.

Dado a conocer el mecanismo la lideresa del SNTE declaró: “el Acuerdo o el federalismo no fue algo que el sindicato propusiera; lo negoció. El SNTE no se resistió. Decían que nos oponíamos a los cambios pero nosotros apostamos al cambio, y desde nuestra óptica, nos sentamos a negociar, lo hicimos de buena fe y esperamos lo mismo” (declaración citada por Víctor Alejandro Espinoza Valle, “El SNTE ante la modernización educativa y la alternancia política en Baja California”, Frontera Norte, núm. 17, 1997, pág. 134.

A la publicación y primera implementación del ANMEB seguirían otras medidas de orden normativo: la reforma del artículo tercero constitucional en 1992-1993 y la promulgación de la Ley General de Educación de 1993. En la reforma constitucional sobresale la obligatoriedad de la educación secundaria, así como la obligación del Estado de “promover y atender todos los tipos y modalidades educativos, incluyendo la educación superior” y la de “apoyar la investigación científica y tecnológica”.

La Ley General de Educación (LGE), aprobada en julio de 1993, en reemplazo de la Ley Federal de Educación de 1973, aunque se articula con los propósitos generales del ANMEB limitaba sensiblemente los alcances reales de la federalización porque preservaba para la autoridad federal atribuciones exclusivas en materia de contenidos curriculares, libros de texto, calendario escolar, criterios generales de gestión escolar, y funciones de planeación y evaluación del sistema. Además en la LGE se incluye las nuevas figuras de participación social de nivel escolar, municipal, estatal y nacional.

La reforma de contenidos educativos de la educación básica fue procesada en paralelo a la política de federalización. En 1991 el Consejo Nacional Técnico de la Educación (CONALTE) estableció una primera propuesta contenida en el documento denominado “Nuevo Modelo Educativo”. Tras su revisión por las autoridades estatales y el SNTE se dio a conocer, en 1993, el documento “Plan y Programas de Estudio 1993 Educación Básica” en el cual se establecía, como principio pedagógico orientador “estimular las habilidades que son necesarias para el aprendizaje permanente (…) Se ha procurado que en todo momento la adquisición de conocimientos esté asociada con el ejercicio de habilidades intelectuales y de la reflexión.”descarga-10

Aunque la reforma educativa de 1993 proponía un giro conceptual pedagógico para la educación básica, lo primero y más destacado del programa era la restitución de asignaturas en lugar del ordenamiento por áreas de conocimiento establecido en 1973. El retorno a la enseñanza por materias era principalmente una demanda del sindicato nacional.

En el sexenio de Ernesto Zedillo Ponce de León (1994-2000) habrían de cristalizar las líneas de la modernización educativa emprendida en la administración previa, principalmente el modelo de descentralización pactado. No obstante, conviene destacar, por un lado, la acción del conjunto de “programas compensatorios” para brindar servicios educativos a población vulnerable, así como la controvertida reforma de la reforma curricular de la educación básica, mediante un balance diferente de las asignaturas de la educación primaria y secundaria.

Fuente: http://www.educacionfutura.org/reformas-que-van-y-vienen-los-90-segunda-parte/

Imagen: partidosain.es/wp-content/uploads/2013/01/EducacionMercado.jpg

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Las TIC en educación como desafío: la clave pedagógica

Por: Francisco Javier Lozano Díaz

Las Tecnologías de la Información y la Comunicación (TIC) vinieron para quedarse en la sociedad. La vieja idea de considerar la tecnología como indeterminación positiva no se corresponde muy bien con la realidad cotidiana que se aprecia comúnmente en cada ámbito humano, aunque los beneficios son innegables. También en el sector educativo.

Cuando se decide, se determina. Por ello, decidir es tanto como determinar, escribe el doctor Bernal. Así pues, decidirse por la incorporación de las TIC en la educación es determinar un contexto tecnológico. Por consiguiente, se comienza un proceso de confección social a desarrollarse: complejo, inacabado e imperfecto. Podemos leerlo en el artículo de Alberto Sebastián Barragán, titulado Tecnología Educativa: Estrategias fallidas, en este mismo medio.

Por otra parte, nuestra experiencia propia con la tecnológica en contextos educativos tiene la justificación del deber ser. El hecho de que a menudo nos sentimos capaces de predecir el futuro nos conduce a la toma de decisiones en pro de una cuestionada sociedad del conocimiento. Aunque hasta el momento es una sociedad de la invasión TIC. Cierto es que la propia dinámica social nos empuja, nos obvia obstáculos y nos fomenta una ilusión de facilidad para inocular el discurso de lo tecnológico como natural. Aquellos disidentes de las TIC son estigmatizados como antiguos, rancios, trasnochados e incompetentes.

Cuando avanzamos en el mundo de eficacia y eficiencia de las TIC, nos sentimos más competentes, y realizamos artificios sofisticados con ligereza y estética antes no pensados. Cuando nos sentimos cuestionados por aquellos tecnófobos, los estigmatizados, contratacamos con la falsa bandera de la nueva educación atribuyendo diversos complementos como educación digital, educación del siglo XXI, educación empoderadora, educación auténtica, etc. Como diciendo sin decirlo, ser tecnófilo es ser superior. Apunta el doctor Bernal: “Vendría a significar poder hacer lo que se quiere sin que nadie lo impida”. Porque olvidamos el punto de partida, decidimos que la tecnología guíe nuestros pasos. Por tanto, determinamos esa deriva social.

Situados en este punto, ¿cuál es el desafío de las TIC a la educación? Desplazar el pensamiento pedagógico hacia los márgenes de la acción educativa, suplantándolo por una racionalidad técnica donde domine la lógica de los medios y se difumine cualquier otro tipo de discurso en torno a: ¿para qué y sobre qué educar? Es decir, confiar el fin al medio, dejando la decisión a los técnicos que determinarán la práctica educativa. Por tanto, planteamos la clave pedagógica para afrontar el  desafío:

La clave ante la irrenunciable presencia de las tecnologías de la información y de la comunicación, que configuran una sociedad red con posibilidades y limitaciones particulares, es dotar de racionalidad pedagógica la educación desde la acción y el efecto. Supeditando y controlando los medios técnicos a la finalidad educativa. Puesto que educar es dotar de capacidad para la convivencia en colectivo y ejercicio de la libertad individual sin dependencia alguna a dispositivos superfluos. tic_1_2-1

De nada sirven propuestas de medios, herramientas y recursos TIC. Menos aún revestir de artefactos tecnológicos los procesos de enseñanza-aprendizaje. Todo ello, sin decidir qué tipo de sociedad más allá de la hiperconectada y ciudadanos más allá de lo cibernéticos pretendemos determinar. Sumando incertidumbre y complejidad manifiesta que cuestionan la posibilidad del logro.

Por último, derivado de lo anterior, podemos leer el artículo Del Programa de Inclusión y Alfabetización Digital al Programa de Inclusión Digital: ¿Hacia donde vamos? del compañero Miguel Ángel Gallegos en Educación Futura. Donde observamos sintéticamente, qué tipo de racionalidad ha dominado y qué tipo de acciones han guiado las políticas en este ámbito concreto de la tecnología educativa.

Notas y Referencias:

  1. Doctor Antonio Bernal Guerrero, Profesor del Departamento de Teoría e Historia de la Educación y Pedagogía Social de la Universidad de Sevilla (España).
  2. Bernal, A. (2012). “Educar en la libertad y la responsabilidad. Una tarea compleja”. Revista Edetania, 42, p. 75-90.

Fuente: http://www.educacionfutura.org/las-tic-en-educacion-como-desafio-la-clave-pedagogica/

Imagen: www.tugentelatina.com/media/images/ImageManager/8279/160623383.jpg

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Educación pública y gratuita como garante del derecho a la educación

Por. Enrique Javier Díez 

Una enseñanza pública y gratuita es condición necesaria para que la educación siga siendo un derecho garantizado por la comunidad social, a través de su financiación pública, y no se convierta en una “oportunidad” o una “inversión” particular de quienes puedan pagársela, con vistas a conseguir una posible ventaja competitiva en su futuro laboral, como pretende el modelo neoliberal.

Garantizar un derecho

El DERECHO UNIVERSAL (con mayúsculas) a la educación tiene que garantizarse para todos y todas por igual. Ello requiere un servicio educativo público (de titularidad y gestión pública) que sea gratuito en todas las etapas y en sentido pleno, es decir, que incluya también el acceso y los materiales didácticos que profesorado y alumnado necesiten para su proceso de aprendizaje.

El derecho a la educación debe entenderse también como derecho de todo el alumnado a aprender con éxito, al margen de su origen o condiciones socioeconómicas, culturales o de índole personal. Se trata de no trasladar el modelo de competitividad y lucha darwinista económica y social a la escuela. No podemos tolerar que el sistema educativo, por falta de recursos y medios suficientes, permita que solo algunos tengan éxito y puedan acceder a todos los niveles educativos, mientras otros fracasan y quedan excluidos de las distintas posibilidades formativas actualmente existentes, o segregados en itinerarios de menor nivel, destinados a vías sociales y laborales de segundo orden. El fracaso escolar acaba siendo la plasmación del “fracaso social” en una sociedad que sigue sin considerar la educación como una prioridad irrenunciable para garantizar el derecho de todos y todas a una educación de calidad en condiciones de igualdad. Y la única posibilidad real para asegurarlo es un sistema educativo público y gratuito.

Competir por un bien de consumo

Sin embargo, las políticas educativas neoliberales y conservadoras tratan de destruir la concepción de la educación como un derecho social fundamental que ha de ser protegido por el Estado. Bajo este enfoque lo que se persigue, de hecho, es separar progresivamente la educación de la esfera pública, regida por la autoridad política, para confiarla al mercado. En el mercado, cada cual, tanto ofertante como demandante, teóricamente se regula por su cuenta, en función de su fuerza y sus posibilidades. La educación pasa así a ser un elemento de consumo individual, variable según el mérito y la capacidad de los consumidores y las consumidoras. Pasa así del ámbito prioritario de los valores culturales y educativos a la lógica urgente del valor económico.

Este replanteamiento se asienta sobre una suposición básica: la educación, como cualquier otro producto que se compra y vende, es una mercancía con la que aseguramos que determinados niños y las niñas (en algunos casos de nuestra propia familia o grupo) tengan la mejor posibilidad de salir adelante en la lucha despiadada y competitiva de cada uno contra todos en el sistema de darwinismo social del mercado. Y a “los míos” trato de conseguirles las mejores “oportunidades” para que puedan competir en las mejores condiciones.

De esta forma, lejos de ser un derecho del que gozan todas las personas, dada su condición de ciudadanas, la educación se concibe como una “oportunidad” que quien tiene recursos le ofrece a los suyos, en la esfera de un mercado regulado por la oferta y la demanda (el mercado escolar). La ciudadanía, más preocupada por lograr mayores cotas de justicia social e igualdad de oportunidades, queda desplazada por los consumidores y consumidoras para quienes rigen las leyes del mercado: seleccionar las mejores posibilidades y competir para triunfar con ellas.

Pelear por las migajas

Este enfoque no considera que debamos invertir más en educación, sino que justifica incluso la conveniencia de recortar el gasto en educación, dado que hay otros campos, igual o más prioritarios (pagar los intereses de la deuda generada por el rescate bancario, gastos militares, etc.). Sostiene que se trata de gastarlo de forma “eficaz y eficiente”. Lo cual presupone que no se hace así actualmente y que, efectivamente, saben cómo hacerlo eficazmente (ejemplo de ello debe ser el modelo de gestión financiera, abanderado por este modelo neoliberal, que ha provocado una de las mayores crisis del planeta).

Aparecen así ciertos teóricos de la educación hablando de “reducir” el gasto con la excusa de la crisis. Buscando delimitar qué debe ser gratuito y qué no, incluso en el período de educación obligatoria; o proponiendo aumentar todavía más el coste de los estudios de educación superior, argumentando que así se podrá invertir más en las etapas iniciales. Avalan incluso seguir recortando profesorado manteniendo clases masivas (a no ser que “se demuestre” que esto tiene efectos sobre la educación, lo cual sitúa la carga de la prueba a la inversa); o piden eliminar la jubilación a los 60, con la retórica de “aprovechar el conocimiento y la experiencia de docentes más mayores”. Estos “expertos” no solo parecen pretender gestionar la miseria, sino que acaban justificando el brutal “recorte” educativo que ha tenido la educación en nuestro país.

España destina entre 1.335 y 2.670 euros menos por alumno y año, según los datos de 2013; y los recortes han seguido después. El último informe de la OCDE sobre educación afirma que “el gasto español en educación está por debajo de la media de la OCDE”. Nos sitúa en el puesto 25 de los 35 países de la OCDE, por detrás de Francia, USA, Alemania, Finlandia, Reino Unido, Italia, Portugal, Corea del Sur, etc. Analiza que la inversión en educación es solo de un 8% del gasto público total, frente al 11% de media de la mayoría de los países. Es más, si se mide en términos de Producto Interior Bruto (PIB), hemos pasado del 5% a solo el 4,3% (7.000 millones menos) frente a un 6,2% de media europea. Y lo peor es que el Gobierno de Mariano Rajoy se ha comprometido con la Troika a que no pase del 3,9% del PIB en 2017. Por el contrario, hasta este informe de un organismo internacional económico de corte neoliberal, asegura que “una educación de calidad necesita una financiación sostenible”.

¿Podemos pagar el precio de la gratuidad?

Como dice el que fuera durante veinte años Rector de la Universidad de Harvard, Derek C. Bok, “si usted cree que la educación es cara, pruebe con la ignorancia”. Ya expresaba esta convicción de forma contundente el famoso dramaturgo Víctor Hugo afirmando: “Cada vez que se abre una escuela se cierra una cárcel”.

Por eso, aparte de la derogación de la LOMCE, que es la consagración normativa de los recortes educativos de este modelo neoliberal, urge revertir todos los recortes y llegar a un pacto estable de inversión educativa que nos sitúe en la senda de alcanzar a medio plazo el 7% del PIB. Es necesario blindar constitucionalmente una financiación adecuada al sistema educativo y no solo por razones de igualdad de oportunidades, de equidad y justicia social, que serían suficientes, pues el alumnado de familias con estudios básicos tienen cinco veces más posibilidades de dejar pronto la escuela. También porque es lo más rentable que puede hacer una sociedad. El Nobel de Economía James Heckman decía que por cada euro invertido por niña/o el rendimiento es de entre el 7 y el 10% anual a lo largo de su vida. Es decir, que cada euro invertido en educación inicial revierte en ocho euros del producto social en las etapas posteriores, una rentabilidad mucho mayor que la de los fondos de inversión, añadía irónicamente.

Blindar constitucionalmente la financiación necesaria

Para ello hay que constitucionalizar la aplicación del porcentaje del PIB destinado al Sistema Educativo, Universitario e Investigador como suelo de financiación en la Constitución, de tal forma que anualmente no se pueda dedicar menos de ese PIB. Claro que para esto necesitamos creernos realmente y poner en práctica las declaraciones que hacemos sobre la “educación como un tesoro”, que pronunciaba el expresidente de la Unión Europea Jacques Delors, y dar prioridad a la inversión en educación. ¿De dónde? Algunas propuestas económicas inmediatamente realizables serían: detraer al menos un 25% de la financiación de gastos militares (5.843,25 millones); dejar de financiar a la jerarquía católica, suprimiendo sus beneficios fiscales y de exención del IBI de sus edificios (11.000 millones); aumentar el impuesto de sociedades al 35% a multinacionales que ganen más de un millón de euros al año (14.000 millones); declarar ilegítimo el pago abusivo de intereses de la deuda (100 millones diarios); suprimir los paraísos fiscales y el fraude fiscal, etc. Si se quiere, se puede.

Es imprescindible establecer además una Ley de Financiación del sistema educativo para garantizar las inversiones y los recursos necesarios al conjunto del servicio público educativo, desde la Educación Infantil hasta la Superior, en sus diferentes etapas y modalidades, evitando vaivenes y drásticos recortes presupuestarios con pretextos como la crisis, el control del déficit público, etc. La financiación educativa ha de ser suficiente, sostenida y equitativa garantizando que la gratuidad incluya la dotación a los centros públicos de enseñanza básica de los libros, recursos y materiales didácticos de uso libre (licencia creative commons) que deba utilizar el alumnado y el profesorado, así como la gratuidad de los servicios de comedor y transporte escolar. Lo cual se debe complementar con un sistema integral de becas, becas de residencia, becas-salario y ayudas al estudio.

La lucha por defender la educación pública de las garras del neoliberalismo y su filosofía de convertir todo lo público y común en negocio y beneficio para unos pocos es más necesaria que nunca. A quienes la defendemos nos mueve ante todo y sobre todo la convicción de que educarse y acceder al conocimiento es un derecho universal, que solo puede ser garantizado por un sistema educativo público y gratuito, desde la Educación Infantil hasta la Universidad. Recordemos además que incluso la Universidad es gratuita en trece países europeos. La gratuidad de los estudios universitarios no solo debe ser defendida porque nadie debe verse excluido del acceso a todos los niveles formativos, sino porque tener estudios universitarios permite que los hijos e hijas sufran menos “abandono y fracaso escolar” posterior, como así lo indica el informe anual elaborado por el Instituto Nacional de Evaluación Educativa sobre indicadores de Educación 2016.

Si se quiere, insistimos, se puede.

Enrique Javier Díez Gutiérrez, Profesor de la Universidad de León y miembro del Foro de Sevilla. Loles Dolz, Catedrática de Secundaria y activista en defensa de la escuela pública.

Fuente: http://eldiariodelaeducacion.com/2016/09/29/educacion-publica-gratuita-garante-del-derecho-la-educacion/

Fotografía: youtube

Fuente: http://insurgenciamagisterial.com/educacion-publica-y-gratuita-como-garante-del-derecho-a-la-educacion/

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Libro: Lecciones de Paulo Freire

Cruzando fronteras: experiencias que se completan

Moacir Gadotti. Margarita Victoria Gomez. Lutgardes Freire. [Compiladores]
Ricardo Romo Torres. Lidia Mercedes Rodríguez. Marlen Quesada Ugalde. David Abril. Paulo Roberto Padilha. Stella Accorinti. Marta Delgado. Reinaldo Matias Fleuri. Mario Acevedo Aguirre. Sonia Couto. Jessica Visotsky. Carlos Gaitán Riveros. Omar Abratte. Liliana Martínez. Diego Silva Balerio. Marta Liliana Iovanovich. Rocío Valdeavellano. [Autores de Capítulo]
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Colección Campus Virtual.
ISBN 950-9231-83-5
CLACSO.
Buenos Aires.
Enero de 2003
Este libro es fruto de un trabajo colectivo realizado entre educadores, investigadores sociales e intelectuales. Lo inédito de este texto es su condición de producto de los encuentros y debates realizados por medio de la Internet. Los labradores de esta red, tejedores y alfareros de experiencias, provenientes de diversos países, fueron realizando la sistematización de una trama multifacética, rica en vivencias y conexiones. Como a Paulo Freire le gustaba recordar, nadie enseña a nadie: los participantes del curso aprendieron en comunión, mediatizados también por el mundo digital y “virtual” constitutivo de sus actividades. 
      Descarga libre         padagogica
Fuente:
Fuente:
http://www.clacso.org.ar/librerialatinoamericana/buscar_libro_detalle.php?id_libro=302&campo=autor&texto=Gadotti
Fuente imagen:
https://lh3.googleusercontent.com/uTjy_17HpZzBemSi92_WNHaaOEtDXejzNskJMET665GvdGttXqZ4JZTqvM9Drw5LC01dKg=s85

 

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Cambios recientes en la estraficación social en Argentina (2003-2011). Inflexiones y dinámicas emergentes de movilidad socialA

América del Sur/Argentina/Octubre 2016/http://publicaciones.sociales.uba.ar/

 

El artículo analiza cambios en la estratificación social y dinámicas emergentes de movilidad colectiva en la Argentina urbana en relación a la reorientación del modelo de desarrollo económico-social y el ciclo de intenso crecimiento económico en el período 2003-2011. Utilizando datos de la Encuesta Permanente de Hogares se analizan tendencias ocupacionales por rama de actividad desde 1998 y se compara el perfil de la estratificación social en 2003 y 2011.

El estudio muestra el crecimiento de estratos de clase media asalariada y de la clase obrera calificada desde 2003. El intenso proceso de asalarización junto a la expansión del empleo registrado en la seguridad social abrió canales de movilidad ascendente desde un estrato no calificado y precarizado de las clases populares. En paralelo, apoyados en el fortalecimiento de los sindicatos, la clase obrera calificada y parte de las clases medias asalariadas fueron mejorando su posición relativa en la estructura social. Estas inflexiones en las tendencias socio-ocupacionales respecto de la década de 1990 han generado nuevas dinámicas sociales tales como la intensificación de conflictos de clase por la apropiación del ingreso y procesos de “inconsistencia de estatus”. El análisis sugiere que en un contexto en el que aún perduran niveles elevados de desigualdad y precariedad laboral heredados de la reestructuración económica neoliberal, se estaría recomponiendo la clase trabajadora consolidada a través de una vía de ascenso social colectiva

Fuente:

http://publicaciones.sociales.uba.ar/index.php/argumentos/article/view/893

Fuente imagen:

https://lh3.googleusercontent.com/vp-wy7C66uSa2kMF-WtUref2d5xN6_-mVxXFgUP9YwG6a81_C9pg89iQJqxfAkesiCWwXA=s85

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