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La educación vs la instrucción

Por: José M. Ameliach N.

Existe en la mentalidad de mucha gente poca instruida, medianamente instruida, altamente instruida y hasta profesionales en cualquier especialización, que actúa con maldad directa y personalmente contra su semejante, robándolo, hurtándolo, dañando sus bienes materiales o atentando contra su integridad física, sin existir para ello la más mínima causa que lo pueda justificar, a no ser la envidia, la falta de conciencia o la absoluta inestabilidad emocional de quien lo realiza. Tratar de buscar un cambio en el mal proceder de mucha gente después de haber cumplido cierta edad, es muy exigente, complicado y casi imposible de lograr.

La buena educación que se reciba durante la niñez enseñada en sus hogares y en los institutos educacionales durante los primeros años de vida, es lo que hace percibir en el individuo una ejemplar concepción de los buenos principios en lo moral, y que ella se conserve de manera permanente en un buen actuar; esto último en Venezuela es necesario se establezca con carácter urgente para beneficio de la patria. Nuestro máximo pensador y hombre de la patria grande, expresó la verdad más grande jamás concebida: MORAL Y LUCES SON NUESTRAS PRIMERAS NECESIDADES y EL TALENTO SIN PROBIDAD ES UN AZOTE, el primer pensamiento expresado por nuestro Libertador Simón Bolívar en el discurso que el 15 de febrero de 1.819 le dirige al Congreso de Angostura, hoy ciudad Bolívar.

Sin embargo hoy hay que reconocer que en este país, en cuanto a las luces, se ha adelantado una enormidad, ahora existe un buen número de instituciones que instruyen en cuanto a lo técnico y profesional, en las artes y en el saber científico y filosófico, por consiguiente, la enseñanza en esas ramas del conocimiento hoy es masiva debido a que el actual gobierno solucionó el mal endémico que se sufría por la falta de cupos en los institutos de estudios medios y superiores correspondientes. Pero dese perfecta cuente que el Libertador antepuso a la palabra, luces, la palabra, moral. No piense el lector que la colocación de esas palabras en el contexto fue casual, no, esté usted seguro fue pensado profundamente por nuestro paisano ilustre. No, no, hay que estar plenamente seguro que aquel asombroso ser estaba convencido de que sin moral no podía existir conocimiento alguno que llevara la felicidad duradera a una familia; y aún menos a una sociedad.

El segundo pensamiento nuestro insigne hombre y padre de esta patria, Venezuela, lo hace público en carta dirigida al General Francisco Carabaño el 13 de Octubre de 1.828. Aquí se puede observar claramente que el Libertador se refiere a que cuando una persona por muy talentosa debido a su aprendizaje e instrucción y por lo cual posee un conocimiento profundo de alguna rama del saber, si no actúa conforme a la educación en los principios morales, algunas de sus acciones pueden ocasionar mucho daño, siendo este peor cuando ello no afecta a una o varias personas, sino a toda una comunidad, a un estado, a un país y mucho más; por tal circunstancia el calificativo de azote que le da Bolívar.

El Estado de Venezuela tiene que esmerarse en preparar a los padres sobre cómo deben crear a sus hijos, creando un organismo de demostradoras del hogar que periódicamente visiten los hogares con niños y en situ llevarles el textos y consejos sobre el modo de educar a los niños. Es muy probable que implementando este método de educación en pocos años la sociedad se transforme en cantidad de buenos ciudadanos.

Fuente: http://www.aporrea.org/educacion/a234676.html

Fuente de la Imagen: https://www.google.co.ve/search?q=David+Rabinovich&biw=1024&bih=662&source=lnms&tbm=isch&sa=X&ved=0ahUKEwi6hqHD_rHPAhWE6x4KHYK4C9sQ_AUIBigB#tbm=isch&q=La+educaci%C3%B3n+vs+la+instrucci%C3%B3n&imgrc=zpz5XTG8LrwpwM%3A

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Las Políticas Educativas respecto a la evaluación en las Universidades latinoamericanas

Delia Rodríguez Fernández (*)

Procedemos dogmáticamente con un concepto cuando lo consideramos contenido bajo otro concepto, que constituye un principio de la razón y lo determinamos en conformidad con éste. En cambio, procedemos con él sólo críticamente cuando lo consideramos únicamente en referencia a nuestra facultad de conocimiento y por lo tanto, a las condiciones subjetivas para pensarlo.      

Crítica de la Facultad de Juzgar

Emmanuel Kant

Partiendo del pensamiento de Kant, la evaluación educativa en la sociedad actual, es vista sólo críticamente([1]); el propio término “evaluación”, en algunos casos y situaciones, genera desagrado, angustia y hasta se le considera como un castigo; hay quienes muestran su rechazo y afirman <no soy una calificación>, <educación sin evaluación>; de modo que es poco común que los involucrados en el hecho educativo adopten una actitud favorable ante el proceso de evaluación.

Si procedemos dogmáticamente([2]), debemos preguntarnos: ¿Qué se entiende por evaluación? ¿Cómo las instituciones educativas realizan los procesos evaluativos? ¿Cuál es el propósito de la evaluación? ¿Las instituciones educativas, conocen y aplican, la normativa legal existente en materia de evaluación?

Los párrafos anteriores nos conducen a formular algunas consideraciones respecto a los elementos propios del hecho evaluativo; en primer lugar, ¿qué debemos entender por evaluación?; al revisar la literatura existente, encontramos que la Real Academia Española (RAE), define evaluación como: acción y efecto de evaluar o examen escolar. Al buscar el significado de “evaluar” -Del fr. évaluer- entre sus acepciones está “estimar los conocimientos, aptitudes y rendimiento de los alumnos”; como se aprecia, subyace una concepción administrativa de los procesos evaluativos; que es, probablemente, la idea que prevalece en la comunidad. Pero, ¿son realmente el rendimiento y el examen escolar, lo que debe entenderse como evaluación?

Para responder esta interrogante debemos establecer la diferencia entre evaluación y medición, evaluación y calificación, y evaluación para formar y para informar.

 

 

Evaluación es diagnosticar “todos” los elementos que intervienen en el proceso educativo[3].

Medición implica el establecimiento “a priori” de un criterio, con el cual establecer una comparación. Las pruebas o exámenes son instrumentos para “medir” y comprobar.
Calificación es otorgar un grado de valor a algo, puede ser numérico o algebraico, y tiene funciones administrativas, estadísticas, políticas.

Como se puede apreciar, la evaluación aborda el proceso educativo para diagnosticar, lo cual cambia la perspectiva. El ser humano es perfectible y está en constante búsqueda de superación, siendo la evaluación imprescindible en esa evolución.

Por otra parte, la medición, pertenece a lo que Guba y Lincoln (1989) denominaron “Primera generación de la evaluación” y, es considerada por algunos autores como parte del proceso evaluativo, en la “fase” de obtención de información (Moreno, 2014; Escorcia, 2008; entre otros). La medición necesita el establecimiento previo de patrones, mediante los cuales se “mide” el grado de presencia y cumplimiento de la actividad a través de los que se debe demostrar el conocimiento. Pero, no debe ser considerado como evaluación.

Igualmente, la calificación es un “dato” que debe ser utilizado, no sólo para aprobar o reprobar, sino para informar. Ahora, el cómo se utiliza ese dato, de qué manera se obtiene y qué consecuencias genera, depende de lo que cada institución educativa según sus preceptos entienda por evaluación. Lo anterior, amerita reflexión, más adelante se volverá al tema.

El último aspecto de la dicotomía, es la evaluación para formar y para informar.

Evaluación

Formar

Informar

Hacer, juntar, congregar, constituir, criar, educar, adiestrar, participar Es un continuo. Comunicar, avisar, anunciar, dar razón, facilitar datos, poner al corriente, enterar, transmitir. En un momento determinado.

La evaluación para formar, involucra al ser humano en la acción de evaluar, no hay un cierre, sino un continuo. La importancia de la participación activa del estudiante está contemplado en el Artículo 10, aparte c) de la Declaración Mundial sobre la Educación Superior en el Siglo XXI: Visión y Acción establecida por la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO, 1998), la cual expresa:

Los responsables de la adopción de decisiones en los planos nacional e institucional deberían situar a los estudiantes y sus necesidades en el centro de sus preocupaciones, y considerarlos participantes esenciales y protagonistas responsables del proceso… Estos principios deberían abarcar la participación… en las cuestiones relativas a esta enseñanza, en la evaluación.

Lo señalado refuerza la idea que la evaluación es mejorar, tomando en cuenta al ser humano y todos los aspectos involucrados en el proceso evaluativo.

Entre tanto, la evaluación para informar implica una etapa o varias, presentando la comunicación desde un afuera de la persona, el estudiante o la misma institución o docente. Reaparece, la necesidad de establecer la noción que cada institución tiene sobre evaluación y la importancia que dicha concepción esté expresada en los preceptos que rigen los procesos evaluativos.

¿Qué plantean las instituciones educativas universitarias latinoamericanas en materia de evaluación?; para responder esta interrogante, es necesario el análisis de la visión, misión y preceptos de cada institución, además de comprender su relación con las políticas educativas, lo que permitiría establecer cuál es la concepción que existe en los países latinoamericanos sobre la evaluación.

En un primer acercamiento, al revisar el material existente sobre esta temática se evidenció una preocupación ante la realización de los procesos evaluativos, al respecto, Perassi (2008) afirma “en los últimos veinte años, todos los países de esta región, han desplegado procesos de evaluación de sus sistemas educativos”; igualmente señala que es “una preocupación política” que se instaló en la agenda pública y atravesó discursos y prácticas educativas. Sin embargo, a pesar de lo planteado por Perassi, los cambios con respecto a las Políticas Educativas en materia de Evaluación no son evidentes.

Los estudios realizados por organismos nacionales o internacionales para Latinoamérica, como PREAL([4]) y CONEAU([5]), aportan información valiosa en materia de evaluación, por ejemplo, describen experiencias de participación en estudios internacionales, pero desde una visión de evaluación como “calificación”, con criterios de medición o estándares de calidad establecidos por dichos organismos (Ravela, 2007). Estos documentos ofrecen recomendaciones para mejorar “la calidad técnica” de los sistemas de evaluación (Wolfe, 2007), olvidando que la evaluación va más allá de lo técnico.

El CONEAU (2015), presenta los procedimientos para la acreditación de las universidades, donde se especifican criterios que permiten conoce el cumplimiento y validez de las actividades desarrolladas por éstas; sin embargo, es desde la concepción de la evaluación como medición.

No obstante, en estos estudios no se establece una conceptualización de evaluación, para hilvanar todos los procesos evaluativos; y que además permita sustentar las Políticas Educativas respecto a la evaluación en las universidades latinoamericanas.

En definitiva, es esencial establecer una concepción sobre evaluación que tome en cuenta todos los aspectos del proceso, siendo el ser humano el eje fundamental; igualmente es necesario el análisis de los preceptos normativos de las instituciones universitarias de Latinoamérica para determinar la concepción de evaluación que se permea en los procesos evaluativos y poder establecer una visión propia, sobre la evaluación, desde Latinoamérica y para Latinoamérica, lo que derivaría en sustentar las propuestas de políticas educativas en materia de evaluación.

 

Referencias

Comisión Nacional de Evaluación y Acreditación Universitaria –CONEAU-, (2015). Informe de evaluación externa 2015 de la comisión nacional de evaluación y acreditación universitaria http://www.coneau.gov.ar/CONEAU/wpcontent/uploads/2015/09/Informe-Final-de-EE-de-CONEAU-20152.pdf (Recuperado el 16 de agosto 2016)

Escorcia, Julie. (2008) ¿Qué es la evaluación educativa? Lumen, Instituto en estudios en educación- IESE, Colombia, (7ª. Edición). Universidad del Norte. En: http://admision.uninorte.edu.co/divisiones/iese/lumen/ediciones/7/articulos/evaluacion_educativa.pdf (Recuperado el 17 de agosto del 2016).

Guba, Egon y Lincoln, Yvonna. (1989)  Evaluación de Cuarta Generación. SAGE publicaciones. (Obra en Inglés)

Kant, Emmanuel. (2006) Crítica de la facultad de juzgar. Monte Ávila editores Latinoamericana. Traducción Pablo Oyarzún.

Moreno, Tiburcio. (2014). Perspectiva Educacional. Formación de Profesores. Universidad Autónoma Metropolitana-Cuajimalpa México. Pontificia Universidad Católica de Valparaíso. Vol. 53(1), Pp. 3-18.

Perassi, Zulma. (2008) La evaluación en educación: Un campo de controversias. Coediciones: Ediciones del Proyecto y Ediciones LAE, San Luis – Argentina.

Ravela Pedro, Arregui Patricia, Valverde Gilbert, wolfe Richard, Ferrer Guillermo, Martínez Rizo Felipe, Aylwin Mariana y Wolf Lawrence. (2007). Las evaluaciones que América latina necesita. PREAL.

Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura –UNESCO-. (1998). Declaración Mundial sobre la Educación Superior en el Siglo XXI: Visión y Acción. Disponible: http://www.unesco.org/education/educprog/wche/declarationspa.htm#declaracion (Recuperado el 15 de agosto 2016).

Wolfe, Richard. (2007). Cuestiones técnicas que condicionan las interpretaciones de los datos generados por las evaluaciones de logros de aprendizaje escolar en América Latina. Programa para la promoción de la reforma en América Latina y el Caribe -PREAL-

[1] Procedemos críticamente con un concepto cuando lo consideramos sólo en relación a nuestras condiciones subjetivas de conocimiento. Kant

[2] Para Kant, mediante el procedimiento dogmático en este caso del concepto de evaluación, se asume que el mismo debe indicar algo, definido mediante el criterio de su aplicabilidad a una intuición sensible a priori.

[4] Programa para la promoción de la reforma en América Latina y el Caribe.

[5] Comisión Nacional de Evaluación y Acreditación Universitaria.

(*) Delia Rodríguez Fernández

Contacto: deliarodriguez.investigacion@gmail.com

La autora forma parte del Doctorado Latinoamericano en Educación Políticas Públicas y Profesión Docente.

Fuente de la imagen:

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Educação: a mudança começa por aqui

Por: Germano Rigotto

A anunciada reforma do ensino médio começou com um grande erro de comunicação. E quando isso acontece, no âmbito do debate nacional, é um péssimo início. Isso porque a educação é um tema multifacetário, plural, abrangente, que envolve todos os setores da sociedade. Diz respeito à nação inteira. Portanto, qualquer mudança que se queira fazer precisa ser construída da forma dialogada, transparente, consistente e assertiva.

Porém, mesmo com esse erro estratégico, que ninguém se engane: o modelo educacional brasileiro precisa ser reformado quase que integralmente. A começar pelo papel do professor, que foi relegado a uma categoria secundária no mercado de trabalho, especialmente em relação aos seus salários. A profissão que estava no sonho de muitos jovens migrou para um sacerdócio – em que se manteve a vocação, mas desapareceu um reconhecimento proporcional à sua importância. E isso é muito pouco.

Mas não foi apenas a inatividade dos governos que paralisou a educação. Muitas vezes, o sindicalismo prestou um serviço de militância partidária no lugar de envolver-se mais amiúde na busca de alternativas capazes de melhorar a situação. Não é por outro motivo que essa cultura corporativa transformou o meandro educacional num dos setores mais arraigados e resistentes a qualquer mudança de fundo.

Não há, portanto, um círculo virtuoso de colaboração para melhorar a educação. Surgiram, evidentemente, diversas iniciativas bem sucedidas, seja na iniciativa privada, na área pública ou no terceiro setor. Todavia, elas são esparsas, não conversam entre si. O governo e o parlamento não conseguiram catalisar essas propostas em nome de uma profunda reforma da educação do país. Não há conexão social na área que mais precisa disso.

Não que tudo esteja dando errado. O aumento do acesso às universidades é um avanço que vem junto com a ascensão social das camadas mais pobres. Mas isso não é suficiente. Na verdade, começamos pelo final. O Brasil cuidou de ampliar o terceiro grau, mas descuidou de qualificar o ensino fundamental. E esse, hoje, é o nosso maior problema – o mais urgente de todos, acima inclusive do ensino médio.

Nossas crianças já chegam ao antigo segundo grau com grandes deficiências. As séries iniciais, muitas vezes, não conseguem capacitar nossas crianças com ferramentais básicos para que, quiçá, ele possa tomar uma decisão sobre o que deseja, pessoal e profissionalmente, quando chegar ao ensino médio. Ora, muitas vezes os alunos chegam nesse momento sem sequer construir uma frase compreensível ou sem fazer operações básicas de matemática. Quanto menos terão segurança para pensar em seu futuro. Um indivíduo precisa ser cuidado desde a primeira infância, pois a atenção ou a desatenção a esse período gera repercussão até a vida adulta.

A proposta apresentada pelo atual governo em relação ao ensino médio já foi gestada outras vezes. Mesmo que tenha tido esse problema em seu lançamento, não pode ser simplesmente desprezada. Todos sabem que o desinteresse e a falta de foco desse período não têm produzido bons resultados na vida dos alunos. Precisamos recuperar o papel do ensino profissionalizante, encaminhando jovens para o mercado de trabalho, o que muda significativamente sua vida como cidadão. Ter um emprego permitirá, inclusive, que um indivíduo adulto venha a custear seus estudos superiores, se assim desejar.

Defendo que se comece a reforma da educação pelo começo – ensino fundamental. Mas uma dinâmica não deve obstruir a outra. A educação brasileira precisa ser repensada integralmente, a começar, como citei no início, pela valorização do professor. E pensar mais no aluno e no resultado da aprendizagem. A maior, mais verdadeira e mais perene mudança de um país, em relação ao futuro, começa por aqui.

Fuente: http://www.sul21.com.br/jornal/educacao-a-mudanca-comeca-por-aqui/

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Cultura de paz: desafío del siglo XXI

Por: Rafael Garrido Á.

El siglo XX estuvo cargado de grandes conflictos bélicos que cobraron millones de vidas alrededor del mundo. La guerra de Vietnam, la guerra de Bosnia, el genocidio en Ruanda, por mencionar solo algunos conflictos, tuvieron un impacto devastador y se caracterizaron por la crueldad y la violencia extrema. Desafortunadamente, a inicios del siglo XXI el panorama parece no mejorar como lo demuestran la guerra en Afganistán, Irak y Siria, entre otros conflictos armados. Tomando en cuenta estos antecedentes en los que la violencia escala, cabe preguntarse: ¿Es posible alguna alternativa? ¿Estamos condenados a vivir interminables ciclos de violencia? ¿Qué podemos hacer para encarar la cultura de la violencia?

LA PAZ COMO PRINCIPIO DE CONVIVENCIA

Desde la Carta de San Francisco, instrumento que en 1945 dio origen a las Naciones Unidas, se estableció que uno de los propósitos de dicha organización era “(…) mantener la paz y la seguridad internacional, y con tal fin: tomar medidas colectivas eficaces para prevenir y eliminar amenazas a la paz, y para suprimir actos de agresión u otros quebrantamientos de la paz; y lograr por medios pacíficos, y de conformidad con los principios de la justicia y del derecho internacional, el ajuste o arreglo de controversias o situaciones internacionales susceptibles de conducir a quebrantamientos de la paz.”

Tal como lo plantea la Carta de San Francisco, la paz es una herramienta básica para la convivencia armoniosa entre los Estados en la comunidad internacional, por lo tanto requiere de esfuerzos por neutralizar las amenazas de conflictos y buscar medios de resolución de los mismos. Es necesario recordar que los derechos humanos surgen a partir de la II Guerra Mundial, cuando en el seno de la recién creada Naciones Unidas, se discutían formas que permitieran evitar la crueldad humana patrocinada por los Estados.

PAZ Y NO VIOLENCIA COMO PRINCIPIO

Una de las formas de fomentar la cultura de paz es a través de la promoción de la no violencia, lo cual implica hacer esfuerzos por encontrar formas constructivas para enfrentar los conflictos, evitando la escalada de la violencia.

La no violencia es también una forma de resistencia, un principio ético que requiere una gran convicción para hacer frente no solo a la violencia directa, sino a la violencia estructural y cultural.

Un referente de la promoción de la resistencia pacífica es Mahatma Gandhi, quien practicando la áhimsa, un principio filosófico presente en el hinduismo con base en la no violencia y el respeto a la vida, llamó a la desobediencia civil pacífica en la India logrando la independencia de ese país que se encontraba bajo dominio colonial británico.

La marcha de la sal liderada por Gandhi en protesta por la imposición de impuestos británicos sobre la producción del mineral fue un hito para la independencia de la India y para inspirar a otros líderes, promotores de la paz como es el caso de Martin Luther King Jr., quien formó parte del boicot de autobuses de Montgomery, una protesta pacífica en contra de la segregación en el transporte público que obligaba a personas afrodescendientes a ceder sus asientos a personas blancas y ocupar solo la parte trasera de los buses. Un llamado que hizo que tras la decisión de dejar de usar el transporte público generó un impacto económico grave logrando que tiempo después, la Corte Suprema de Estados Unidos decidiera que las leyes de segregación del estado de Alabama eran inconstitucionales.

ALTERNATIVAS A LA VIOLENCIA

El concepto de cultura de paz se trabaja como una alternativa a la violencia sobre la base del respeto a las diferencias y valores como la equidad, la justicia, la libertad en favor de una convivencia pacífica. Los derechos humanos son un referente necesario para orientar la cultura de paz, y es por ello que el libre y pleno ejercicio de tales derechos si bien no garantiza la paz, al menos nos encamina hacia sociedades mas justas e igualitarias.

Revisando la historia, podríamos creer que la humanidad es invariablemente violenta, pero hay quien piensa que así como hay potencial para la violencia también para la convivencia pacífica.

La cultura de paz tiene que ver con la educación desde una perspectiva incluyente, que fomente el respeto a las diferencias y que promueva las libertades. Cultura que puede ser promovida e implementada en lo personal, familiar, institucional e incluso lo gubernamental, de modo que se puedan obtener cambios en la sociedad.

Entonces, la forma en que abordamos los conflictos puede conducir a la violencia, pero si se enfrentan de forma creativa y empática pueden devenir en soluciones pacíficas. Ese es el desafío del siglo XXI, transformar los conflictos para lograr la paz.

Fuente: http://www.correodelorinoco.gob.ve/politica/cultura-paz-desafio-siglo-xxi-tematica/

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México CNTE: Plan de Acción. Acuerdos del Pleno de Representantes 30/09/2016

América del Norte/México/Octubre de 2016

En el marco de la lucha de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación por la abrogación de la mal llamada Reforma Educativa, la sección 9 hoy se enfrenta nuevamente a la represión por parte del Estado al separar del servicio a compañeros que han participado en las acciones del paro indefinido.

Hoy tenemos 20 compañeros cesados de las escuelas primarias  Leonardo Bravo D-1, Alfredo E. Uruchurtu D-3,  José López Portillo y Rojas D-4 y Ricardo Flores Magón D-5, que se suman a los 11 que fueron cesados por no presentar la evaluación punitiva.

Ante esto se acordó el Plan de Acción.

** 1 de Octubre 2016. 11:00hrs. En las instalaciones del SME. Conferencia de Prensa.

**3 de Octubre 2016.  En los centros de trabajo donde tenemos a los compañeros cesados: tener actividades académicas con sus alumnos, difusión y organización en la zona escolar con los maestros y padres de familia.

**4 de Octubre 2016. 14:00 hrs. Mitin de padres y familia en la SEP, Plaza de Santo Domingo.

**6 de Octubre 2016. 19:30 hrs. Marcha Hemiciclo a Juárez-SEP.

**13 de Octubre 2016. 13:00 hrs. Movilización central cita Ángel de la Independencia.

**Llevar la cooperación para el fondo de resistencia a la sección 9 o bien en: Guardadito/Banco Azteca. Enrique Enríquez Ibarra. N° de Cta. 12451382306411.

**Discutir en los centros de trabajo la construcción de implementar un plantón.

**7 de Octubre de 2016. 19.30 hrs. Plano de Representantes en la Sección.

Atte.

Profr. Enrique Enríquez Ibarra. Secretario General Sección 9.

Imagen: https://www.elsoldemexico.com.mx/mexico/320313-seccion-9-de-la-cnte-se-suma-a-paro-indefinido-desde-este-martes

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Sobre los desafíos que enfrenta Cuba en materia del conocimiento de su Historia

Por: Ernesto Limia Díaz

Cada generación tiene su manera de ver y comprender la sociedad —leí una vez; por ello se necesita sincronizar el discurso histórico con los intereses de las nuevas generaciones desde una praxis que ponga a la identidad como un proceso en permanente construcción, forjada «…en una memoria hecha de momentos deslumbrantes y de experiencias dolorosas, de complejos fenómenos de transculturación, de enfrentamientos de ideas, de un imaginario de diversos orígenes con modelos impuestos por el poder hegemónico y por formas de resistencia popular» (Pogolotti, 2015). Mas en ese camino es importante tener en cuenta un principio medular: hay que cultivar la memoria, sin saturar a las personas con la memoria.

La Historia constituye un arma estratégica para la Re­volución; de su saber, nuestro pueblo aprehendió el espíritu de la causa que defiende, iniciada en 1868, y saca fuerzas para combatir; pero la Historia no debe ser confundida con la propaganda política y, en no pocas ocasiones, la hemos empobrecido con tratamientos dogmáticos o estereotipados. Al decir de Fernando Martínez Heredia: «La Historia, para serlo realmente, no puede someterse a dictados, ni a orientaciones, ni a modas» (Martínez, 2014).

No pocos de los maestros que imparten la asignatura Historia de Cuba se quedan en los esquemas y cuadros sinópticos. Muchos estudiantes llegan así a la universidad con una idea inconsistente de por qué se hizo la revolución o quiénes son nuestros próceres; qué decir de los conocimientos sobre el pensamiento cubano. Este problema impone gestar un cambio radical en el sistema de enseñanza. Eusebio Leal recomienda «…buscarle el carácter solemne a las cosas sin que pierdan su valor, hay que bajar a los héroes de los pedestales, acercarlos a los jóvenes con humildad y mostrarlos como las personas que fueron» (Leal, 2015).

Es vital llegar al conocimiento de la Historia sobre presupuestos teóricos, que contribuyan a la elaboración de un discurso con rigor científico; lo que no quita que, en paralelo, trabajemos por evitar la división entre élites y masas. No puede perderse de vista que son los pueblos quienes escriben su historia y cada generación necesita de ella como plataforma de lanzamiento para construir su futuro.

La ultra fragmentación —a veces promovida como proceso de desarme ideológico—, el academicismo descomedido y la falta de análisis, también tributan a que entre nuestra gente se pierda el conocimiento y el interés por la Historia de Cuba.

La prensa debe jugar su papel. ¿Dónde están los programas que hablen de nuestro pasado sin cortapisas, desde la pasión? —preguntaba hace unos meses un cibernauta al pie de un artículo en Cubadebate. ¿Qué imposibilita comprometer voluntades entre los profesionales de los medios masivos de comunicación y los historiadores para contar una historia que atrape desde el corazón? Son dos interrogantes que deberíamos someter a debate. René González Barrios se pronuncia al respecto: «Es deber de los historiadores incursionar en el periodismo. La historia debe ser divulgada y llevada a las multitudes para que estas la conozcan, analicen, interioricen y debatan. El historiador no debe contentarse con la publicación de libros excelsos y documentados para especialistas. La historia en la prensa, llámese escrita, radio, televisión o digital, genera el necesario intercambio pueblo-historiador, del que ambos se retroalimentan» (González, 2015).

Frente al recurrente llamado a la amnesia y la guerra de símbolos que nos hacen desde Estados Unidos, para dinamitar entre nosotros el orgullo de ser cubanos y promover el capitalismo, urge articular los esfuerzos de la vanguardia intelectual de la revolución y fomentar en el país un vigoroso movimiento de ideas, que pase ineludiblemente por la relectura del pasado, —al decir de Abel Prieto— no visto «…como una pieza arqueológica o museable, para las vitrinas, para los especialistas; sino como algo vivo, vigente, activo, que nos ayude en este combate» (Prieto, 2014) y contribuya a reafirmar un patriotismo que lleve en su seno los ideales de libertad y justicia social contenidos en la patria «con todos y para el bien de todos» levantada por Céspedes, Martí y Fidel.

Bibliografía:

González Barrios, René (2015): «Historia y medios audiovisuales. Una mirada desde Cuba en el 2015». Ponencia presentada en la II Convención de Radio y Televisión Cuba 2015, La Habana, Palacio de Convenciones, 26 de octubre.

Leal Spengler, Eusebio (2015): «Comparecencia en el espacio de debate Catalejo, que auspicia la Delegación ramal de la Upec en la Prensa Escrita Nacional». Disponible en: http://www.cubaperiodistas.cu/index.php/2015/12/el-subdesarrollo-genera-…

Martínez Heredia, Fernando (2014): «Palabras de presentación de El Ingenio. Complejo económico-social cubano del azúcar», Editorial de Ciencias Sociales, La Habana, 2014, Segunda edición corregida y ampliada, en el Sábado del Libro, 29 de noviembre.

Prieto Jiménez, Abel: «Notas para presentar Cuba entre tres imperios…». Disponible en: http://www.cubar­te.cult.cu/pe­rio­dico/letra-con-filo/notas-para-presentar…

Pogolotti Jacobson, Graziella (2015): «Para implementar una política investigativa». Disponible en: http://­ww­w.cu­barte.cu/es/letraconfilo/para-implementar-una-politica-inve…

Fuente: http://www.granma.cu/opinion/2016-09-29/sobre-los-desafios-que-enfrenta-cuba-en-materia-del-conocimiento-de-su-historia-29-09-2016-23-09-07

Imagen: https://www.emaze.com/@AZITFLCF/Car%C3%A1cter-cient%C3%ADfico-de-la-Historia–UNIDAD-I

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libro: Por una reforma radical de las universidades latinoamericanas

América del Sur/Central/Septiembre 2016/Reseñas/ http://www.clacso.org.ar/

Roberto Leher. [Compilador]

Hugo Aboites. Francisco López Segrera. Roberto Leher. Crista Weise V.. Marcela Mollis. Denise Leite. Cristian Parker Gumucio. [Autores de Capítulo]
…………………………………………………………………………
CLACSO Coediciones. Colección Grupos de Trabajo.
ISBN 978-950-808-610-5
CLACSO. HomoSapiens Ediciones.
Rosario, Santa Fe.
Abril de 2010

 

Cada enunciado posee particularidades en función del contexto en el que fue realizado. El presente libro está conformado por estudios presentados y debatidos en el ámbito del GT Universidad y Sociedad de CLACSO, inscritos en una misma gran problemática. Los artículos contienen nexos entretejidos, imbricados por la finalidad de la producción del GT: elaborar conocimiento capaz de trasnformar la realidad educativa en pro de una real universalidad del derecho de todos aquellos que poseen un rostro humano, de seguir sus estudios y por el compromiso de la Universidad en la investigación, aunada con la producción de conocimiento nuevo, crítico de la colonialidad del saber y con una fuerte interacción con las luchas libertarias y emancipadoras de los pueblo.
Descargar aquí: leher 
 Fuente:
http://www.clacso.org.ar/librerialatinoamericana/buscar_libro_detalle.phpid_libro=501&campo=titulo&texto=universidades
Fuente imagen: 
http://www.clacso.org.ar/librerialatinoamericana/buscar_libro_detalle.php?id_libro=501&campo=titulo&texto=universidades
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