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¿Con quién vamos?

Para los que recuerdan la novela Doña Bárbara, de don Rómulo Gallegos, cuando el bonguero comenzaba el viaje por el río preguntaba a la tripulación y al pasaje: ¿Con Quién Vamos? La respuesta era: ¡Vamos con Dios! En nuestro caso estamos despegando en el viaje hacia un mundo  ignoto para las nuevas generaciones de venezolanos y venezolanas, pero conocido para la antigua que crecimos en una sociedad y una clase media pobre, austera y honrada.

La crisis económica venezolana es parte de la crisis global del capitalismo, pero en nuestro caso la derecha empresarial y comercial, apoyada por el gobierno de Estados Unidos, ha inducido conductas antieconómicas que han acelerado el crecimiento de la inflación hacia niveles inauditos, unidas a la insurgencia bachaquera binacional que mueve también la política inflacionaria y el desabastecimiento programado. El objetivo de la derecha y del gobierno de  Estados Unidos es apretar cada vez más las tuercas de la inflación y el desabastecimiento para provocar  así un estallido social que colapse al gobierno de Nicolás Maduro, como sucedió en el Chile de Allende.

Pero en Venezuela hay características singulares que bloquean ese plan de la derecha imperial. Mientras que en los países como Argentina y Brasil, los gobiernos progresistas no crearon estructuras intermedias de gobierno popular, en Venezuela, así no quieran reconocerlo incluso muchos que se llaman chavistas, la Revolución Bolivariana ha promovido, vía las misiones la organización de los movimientos sociales dentro de estructuras  relativamente estables que le dan  permanencia a dichos movimientos.

La política de los CLAPS efectivamente ha creado nuevas y efectivas cadenas de distribución de bienes de primera necesidad, que están controladas por aquellas estructuras populares. La política de los motores económicos promovida por el Presidente Maduro es, finalmente, una manera de poner fin al rentismo y la cultura petrolera que deformó a la sociedad venezolana. Estos cambios no se producen sin sufrimientos, pero finalmente favorecerán  el bienestar de las mayorías populares.

Por el contrario, las políticas neoliberales de ajuste económico como las que ofrece la derecha venezolana, la argentina y la brasileña, solo garantiza que la crisis económica la pagaremos los más pobres para enriquecer más a la minoría del 1% que, al igual que Lorenzo Mendoza, ya se han hecho multimillonarios apropiando tanto  la renta petrolera nacional como  nuestros salarios. ¿Dónde terminará todo? La crisis económica del capitalismo está empobreciendo a toda la población trabajadora mundial.

Al disminuir el consumo debido a la inflación inducida, se generan tendencias recesivas en la economía que terminarán, en Venezuela, por afectar incluso a los comerciantes y empresarios. A nivel mundial, el voraz proceso de acumulación de capitales por parte de la minoría rica dentro de la recesión económica, está creando enormes masas de dinero que no tienen donde invertirse, propiciando así una recesión mundial y una depreciación del dinero como mercancía.

De allí la necesidad de acelerar el derrocamiento de los gobiernos progresistas como los de Brasil, Argentina y Venezuela, donde existen grandes posibilidades de colocar el excedente de capitales ociosos y si valor real, a cambio de apoderarse de importantes recursos mineros,  agropecuarios e industriales, que si tienen valor económico real, los cuales serían su salvación. De allí la desesperación del gobierno de Obama, el Comando Sur y la OEA  expresada en  su “wishfull thinking”, su esperanza de que el gobierno de Maduro colapse y se desintegre Venezuela.

Pero ello no tiene visos de suceder., incluso con la crisis petrolera que ha afectado también  las ganancias de las transnacionales de USA y Europa. Por esa razón allí juega un papel importante la fortaleza de la situación de venezolana. Por causa de errores políticos cometidos reiteradamente durante muchos años por la Revolución, sobre todo en las áreas de cultura y económia, falló la consolidación de la conciencia  política en toda la población.

Parte de la misma, desmoralizada y atemorizada por la falta de confianza en la capacidad del gobierno revolucionario, votó el 6D por la derecha que le prometía arreglar todo el 7D, cosa que no sucedió y ni la derecha nacional y la transnacional dejarán que suceda antes de que sean capaces de derrocar al Presidente Maduro. Los intentos golpistas no tendrán éxito mientras la Fuerza Armada Nacional Bolivariana y las Milicias Populares se mantengan fieles al proceso democrático bolivariano,  preparadas para dar y ganar cualquier tipo de guerra que nos proponga el imperio.

La amenaza imperial ha abierto el tiempo histórico de la hora de los pueblos, de la hora de los hornos donde se está cocinando la toma definitiva del poder por parte de los pueblos organizados. Las grandes movilizaciones populares que se suceden en Argentina, Brasil y Venezuela, por no hablar de las de Europa.

Contra los golpes neoliberales, auguran el nacimiento de una nueva aurora revolucionaria, comprometida con la transformación radical de la sociedad dominada hasta ahora por el capitalismo. Quienes hemos estudiado el proceso de la formación civilizatoria del capitalismo, nos damos cuenta que  su tiempo histórico está terminando.

Los mismos errores de las jerarquías capitalistas neoliberales, particularmente en Estados Unidos y la Comunidad Europea, han minado las bases de su poder hegemónico y fortalecido dialécticamente las de su opuesto donde figuran como principales representantes Rusia, China y sus aliados, nosotros incluidos. ¡No desesperemos, ya se vislumbra la victoria final! ¡Vamos con el pueblo!

(‘)Profesores Titulares Jubilados UCV. Profesores de la Escuela Venezolana de Planificación.

Caracas 15 de Mayo de 2016.

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En Argentina, escandaloso editorial de Clarín contra la gratuidad y el libre acceso a las universidades públicas

Luego de que 40.000 docentes y estudiantes llenaran las calles porteñas por la educación y las universidades públicas, el editorialista Ricardo Roa atacó el derecho a la educación.

Sábado 14 de mayo de 2016

A lo largo del texto Roa hace uso del sentido común para justificar políticas educativas dignas del modelo pedagógico pinochetista: meritocracia, elitismo y disciplinamiento para “mejorar los resultados”.

En primer lugar, el editorialista se deshace en elogios por el regreso de los aplazos ya que así “comenzarán a tomarse en serio las evaluaciones”. De este modo, hace apología de una línea pedagógica meritocrática que niega la desigualdad social y la responsabilidad del Estado por ella, culpando a los estudiantes y sus familias por los “resultados educativos”. Pierre Bourdieu, en su libro Los Herederos, describe claramente cómo estos mecanismos del sistema educativo, fusionados a un discurso liberal individualista, legitiman las desigualdades sociales preexistentes. Es la versión ilustrada de “si sos pobre es porque sos vago”.

En un sentido similar, defiende el fallo del juez Cayssials que dio lugar al pedido de amparo del rector peronista de la Universidad de la Matanza que objetaba el ingreso irrestricto, amparándose en la autonomía universitaria. Ataca directamente el derecho a la educación durante toda la vida al preguntar con indignación “qué país en el mundo y con nuestro nivel de pobreza permite que el acceso a la universidad sea libre y gratuito”, parece preocuparle mucho que la clase obrera pueda acceder a la universidad pública.

Para justificar semejante ataque retoma el argumento menemista de que “los pobres cuyos hijos no llegan a la universidad deben pagar igual los impuestos para sostener instituciones de una calidad dudosa”. Parece olvidarse de que a los fondos buitres este año se le pagó dos veces y media el presupuesto anual de todas las universidades públicas. Si la preocupación fuese cambiar la regresividad del sistema impositivo, claramente la mejor opción sería crear impuestos a las grandes fortunas y no arancelar las universidades públicas.

Para terminar, se despacha contra los docentes por el rechazo a las evaluaciones externas estandarizadas. Cínicamente Roa afirma que “los gremios docentes son incapaces de aceptar evaluaciones y de trabajar en base a ellas para mejorar los resultados”. Lo que no dice es que los docentes ya son evaluados, lo que en realidad plantea es que se cambie progresivamente por un sistema de evaluación con premios y castigos que responsabilice a la docencia de la crisis y sobrecargue aún más su trabajo, bajo la amenaza de perder la estabilidad laboral.

Para detener el ajuste educativo y los ataques discursivos, se vuelve cada vez más necesario convocar a una jornada nacional de lucha por la educación pública con paro de todos los niveles, donde se abra el debate y se fortalezca la organización.

Cuando los estudiantes y los trabajadores de la educación salen a las calles, no solo discuten salarios, tan indispensables para pensar la educación. Son críticos y no se conforman con la educación que tenemos. Las evaluaciones, tanto de estudiantes como de docentes, deberían considerar el conjunto de los factores sociales y económicos, además de una metodología de evaluación constante, con jornadas pedagógicas para abrir el debate desde abajo y compartir experiencias. Un factor importante a la hora de pensar la evaluación docente es el acceso a formación constante, gratuita y en servicio, sobre la base de nuevas y mejores condiciones de trabajo en una jornada de 6 horas de trabajo con salario mínimo igual a la canasta familiar y un tope de 4 horas frente a clase para que el trabajo administrativo-pedagógico sea garantizado y remunerado. También es necesario conquistar el boleto educativo gratuito para avanzar en la gratuidad y declarar la emergencia de la educación pública dedicando una partida presupuestaria extraordinaria a partir de afectar las ganancias empresarias.

Es el camino de la lucha y organización por la educación pública, que han revitalizado los estudiantes y docentes universitarios, el que podrá poner de en pie un sistema educativo público, laico y gratuito desde los 45 días que busque garantizar la igualdad de oportunidades educativas en una sociedad sin explotados ni explotadores.

Fuente del artículo: http://www.laizquierdadiario.com/Escandaloso-editorial-de-Clarin-contra-la-gratuidad-y-el-libre-acceso-a-las-universidades-publicas

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Nigeria: Dejan morir a niños y niñas de corta edad, incluidos bebés, en detención militar

Amnistía Internacional

Amnistía Internacional ha revelado hoy la muerte de 149 personas —entre ellas 11 niños y niñas (incluidos cuatro bebés)— que se encontraban recluidas en condiciones deplorables en el tristemente famoso centro de detención del cuartel de Giwa, sito en la nigeriana ciudad de Maiduguri.

Ya hemos hecho sonar la alarma, en repetidas ocasiones, con respecto al elevado índice de mortalidad entre las personas recluidas en el cuartel de Giwa, pero este descubrimiento demuestra que se trata de un lugar letal, tanto para adultos como para menores.
Netsanet Belay, Amnistía Internacional
Los datos que se desprenden de las entrevistas realizadas a ex detenidos y testigos oculares, avalados por vídeos y fotos, sugieren la muerte de numerosas personas a causa de enfermedades, hambre, deshidratación y heridas de bala. Asimismo, el documento If you see it, you will cry: Life and death in Giwa barracks contiene imágenes captadas por satélite que corroboran los testimonios de los testigos.

“El descubrimiento de la muerte de bebés y niños de corta edad recluidos en deplorables condiciones en detención militar es tan desgarrador como espeluznante. Ya hemos hecho sonar la alarma, en repetidas ocasiones, con respecto al elevado índice de mortalidad entre las personas recluidas en el cuartel de Giwa, pero este descubrimiento demuestra que se trata de un lugar letal, tanto para adultos como para menores”, afirma Netsanet Belay, director de Investigación y Trabajo de Incidencia en África de Amnistía Internacional.

“No caben excusas ni dilaciones. El centro de detención del cuartel de Giwa debe cerrarse de inmediato, y todas las personas en él recluidas deben quedar en libertad o ser transferidas a las autoridades civiles. El gobierno debe implantar con carácter de urgencia sistemas que garanticen la seguridad y el bienestar de los niños y niñas liberados.”

Amnistía Internacional cree que actualmente hay unas 1.200 personas recluidas en el cuartel de Giwa, hacinadas en condiciones insalubres. Muchas fueron aprehendidas arbitrariamente durante operaciones de detención masiva y, con frecuencia, no existen pruebas en su contra. Una vez en el cuartel, se las encarceló sin acceso al exterior ni juicio. De ellas, al menos 120 son menores.

Reclusión y muerte de niños y niñas

Desde febrero han muerto al menos 12 niños y niñas en el cuartel de Giwa, donde se ha recluido a menores de cinco años, incluidos bebés, en tres celdas de mujeres masificadas. A lo largo del último año, el número de personas recluidas en estas celdas ha pasado de las 25 de 2015 a las 250 de principios de 2016, es decir, la cifra se ha multiplicado por 10. Y, dadas las condiciones de insalubridad que presentan, en ellas las enfermedades proliferan. Según tiene entendido Amnistía Internacional, en cada una de estas tres celdas había unos 20 niños de menos de cinco años, incluidos bebés.

Mientras estábamos allí, murieron tres. Cuando moría un niño, nuestra reacción era de tristeza extrema.
Ex reclusa del cuartel de Giwa
Un testigo ha asegurado ante Amnistía Internacional haber visto ocho cadáveres de niños y niñas: uno de cinco meses, dos de un año, uno de dos años, uno de tres años, otro de cuatro años y dos de cinco.

Por su parte, dos ex detenidas afirmaron que, en febrero de este año, habían muerto dos niños y una niña, de entre uno y dos años. Una de ellas, una joven de 20 años que había pasado en 2016 más de dos meses recluida en una celda de mujeres, explicó a Amnistía Internacional: “mientras estábamos allí, murieron tres. Cuando moría un niño, nuestra reacción era de tristeza extrema”.

La otra, una mujer de 40 años que había permanecido recluida más de cuatro meses en el cuartel de Giwa, describió cómo los soldados hacían oídos sordos a sus peticiones de atención médica: “cuando llegó el calor, empezó a brotar el sarampión. Por la mañana, cayeron [enfermos] dos o tres; por la tarde, cinco bebés [cayeron enfermos]. Se les notaba la fiebre, sus cuerpos ardían y lloraban noche y día. Tenían los ojos rojos, y sarpullidos en la piel. Al final, vino el personal médico, y confirmó que tenían sarampión.”

La mujer añadió que, tras la muerte de estos niños, las revisiones médicas empezaron a ser más frecuentes, y declaró: “cada dos días venía al patio el personal médico y nos decía ‘sacad a los niños que estén enfermos’. El doctor los veía en la puerta, y les daba las medicinas a través de ella”.

Sin embargo, pese a estas medidas, parece que siguieron muriendo niños y niñas. Entre el 22 y el 25 de abril, murieron un niño de un año, otro de cinco, y una niña, también de cinco años.

Los niños varones de más de cinco años, ya hubieran sido detenidos solos o con sus progenitores, eran recluidos en una única celda. Al igual que ocurría con todas las demás personas recluidas en el cuartel, tampoco a ellos se les permitía acceder a sus familias, y se les aplicaba también el régimen de incomunicación.

El hambre, la sed y el calor; esos son los principales problemas.
Ex recluso del cuartel de Giwa
Dos niños que habían sido recluidos en esta celda explicaron a Amnistía Internacional que no habían recibido ninguna visita de familiares, y que sólo les habían permitido salir de la celda para que los soldados los contaran.

Uno de ellos rememoró cómo, a la llegada a Giwa, separaban a las familias que habían sido detenidas juntas: “El padre iba a una celda, la madre, a la celda de las mujeres, y las niñas, con las madres”.

Con respecto a las condiciones soportadas, declaró: “el hambre, la sed y el calor; esos son los principales problemas”. El otro niño, que había estado recluido en la misma celda, corroboró sus palabras: “la comida no era suficiente; había muy poca”.

Este año hemos presenciado la liberación masiva y pública de detenidos, entre ellos niños y bebés, con lo que ha quedado demostrado que la reclusión de niños y niñas en el cuartel de Giwa no es ningún secreto.

El 12 de febrero, en la ceremonia de liberación de 275 personas que habían sido recluidas por error en Giwa como “sospechosas de participación en actividades terroristas o insurgentes”, el general de división Hassan Umaru comunicó que entre ellas había “142 hombres, 49 mujeres, 22 menores y 50 hijos e hijas de mujeres absueltas”. Según las declaraciones del ejército, la prensa y los testimonios de testigos, desde julio de 2015, el ejército ha dejado en libertad como mínimo a 162 niños y niñas.

Reclusión y muerte de personas adultas

En 2016 han muerto al menos 136 hombres recluidos en Giwa, 28 de los cuales presentaban, al parecer, heridas de bala.

Un experto independiente ha efectuado un análisis forense de las pruebas fotográficas y de vídeo, en las que podían verse los demacrados cadáveres de 11 hombres y el cuerpo de un menor de dos años. Una persona previamente recluida en el lugar relató a Amnistía Internacional: “por la mañana, abren la celda y sacan los orinales y los cubos. Luego sacan los cadáveres”.

Los cuerpos eran trasladados a una morgue de Maiduguri, desde la cual el personal de la Agencia de Protección Ambiental del estado de Borno (BOSEPA) los transportaba en camiones de basura para enterrarlos en fosas comunes en el cementerio de Gwange, sin ningún tipo de identificación.

Con un enemigo tan brutal como Boko Haram, para el ejército de Nigeria una de las principales dificultades estriba en cómo derrotarlo sin dejar de respetar los derechos humanos y el Estado de derecho. Se trata de un desafío que, por lo visto, no ha superado.
Netsanet Belay, Amnistía Internacional
Un testigo aseguró a Amnistía Internacional que, desde noviembre de 2015, el camión de la BOSEPA acudía dos o tres veces por semana al cementerio, donde el personal enterraba los cuerpos en lugares apartados de la zona pública.

Existen fotos del cementerio, en las que se observan fosas recientemente excavadas en el área visitada por los trabajadores de la BOSEPA. Además, en noviembre de 2015 y marzo de 2016, se captaron por satélite imágenes del lugar, en las que se aprecia que la tierra ha sido manipulada.

Escalofriantes condiciones de reclusión

Según los testimonios de los testigos, las condiciones eran peores en las celdas de los hombres. Un hombre de 38 años, que ha pasado cuatro meses en Giwa en 2016, explicó a Amnistía Internacional que los reclusos recibían, aproximadamente, medio litro de agua diario. “Para la comida, te dan un cuenco de plástico, de los que se usan para los niños pequeños. Esa es la cantidad que recibes en cada comida”.

Otro hombre, que ha sido liberado hace poco tras cinco meses recluido en el cuartel, relató a Amnistía Internacional: “dentro, no hay alfombrillas, así que se duerme en el suelo. Está muy masificado. Puedes acostarte, pero sólo de lado, y no puedes darte la vuelta”.

Las personas recluidas no tienen ningún lugar donde lavarse, sus celdas no se limpian casi nunca, y en ellas proliferan las enfermedades. Según declaraciones de otro ex detenido a Amnistía Internacional “nadie tiene camisa, así que se les pueden contar las costillas. No hay limpieza, por lo que vives en medio de la enfermedad. Es como una letrina. Mi hermano y yo vomitamos en la celda. Las diarreas eran habituales”.

Aunque en 2014 y 2015 se tomaron medidas para mejorar las condiciones del cuartel de Giwa, facilitando a las personas detenidas tres comidas por día, mantas, esterillas para dormir y acceso a saneamiento y asistencia médica, parece que las recientes detenciones en masa han dado al traste con algunos de estos avances, y el índice de mortalidad está aumentando.

Ha llegado la hora de que el presidente Buhari cumpla su promesa de abrir urgentemente una investigación sobre estas muertes, dejar en libertad a los niños y niñas y cerrar sin demora el centro de detención del cuartel de Giwa.
Netsanet Belay, Amnistía Internacional
“Con un enemigo tan brutal como Boko Haram, para el ejército de Nigeria una de las principales dificultades estriba en cómo derrotarlo sin dejar de respetar los derechos humanos y el Estado de derecho. Se trata de un desafío que, por lo visto, no ha superado”, concluye Netsanet Belay.

“Las muertes de personas detenidas en el noreste de Nigeria no son ninguna novedad. Pero, a medida que aumenta el hacinamiento, también lo hace el número de cadáveres demacrados que salen del cuartel de Giwa, algunos de ellos de bebés y niños y niñas de corta edad.”

“Ahora que ha transcurrido casi un año de que nuestros hallazgos revelaran las numerosísimas muertes ocurridas en detención, ha llegado la hora de que el presidente Buhari cumpla su promesa de abrir urgentemente una investigación sobre estas muertes, dejar en libertad a los niños y niñas y cerrar sin demora el centro de detención del cuartel de Giwa.”

Para acceder a las fotos y a las imágenes captadas por satélite, visiten el siguiente enlace: https://amnesty.box.com/s/3g27l903xwlxnnh7x62z3srivgr6a0zo

Consulte el informe de Amnistía Internacional sobre muertes de personas detenidas desde junio de 2015 https://www.amnesty.org/es/latest/news/2015/06/nigeria-senior-members-of-military-must-be-investigated-for-war-crimes/

Información complementaria

En 2016, desde enero hasta el 28 de abril, el número de muertos entre las personas recluidas en el centro de detención de Giwa, sito en Maiduguri, ascendía ya a 149. El mes más mortífero fue marzo, con 65 muertes, mientras que en abril se produjeron 39 muertes, 8 de ellas de bebés, niños y niñas.

Desde 2013, se viene alertando sobre las condiciones de reclusión del cuartel de Giwa y de otros centros de detención militares. En junio de 2015, un informe de Amnistía Internacional reveló que, desde 2011, habían muerto en Nigeria de hambre, sed, enfermedades, torturas y falta de atención médica 7.000 personas recluidas en detención militar. En concreto, el informe afirmaba que, en 2013, más de 4.700 cadáveres habían sido llevados a una morgue desde el cuartel de Giwa.

En febrero de 2016, el jefe del Estado Mayor aseguró a Amnistía Internacional que las condiciones de reclusión en detención militar eran bastante mejores de lo que se documentaba en el informe de la organización. Asimismo, añadió que el cuartel de Giwa y otros centros de detención militar del noreste del país no eran más que “centros de retención”, desde los cuales se traslada rápidamente a las personas sospechosas a otros centros de detención fuera de la región del noreste.

El hacinamiento existente en el cuartel de Giwa es consecuencia del arbitrario sistema de detención y reclusión en masa del estado de Borno. Durante 2015, a medida que el ejército iba recuperando localidades controladas por Boko Haram, los habitantes de lugares cercanos huían a estas áreas, controladas ahora por el ejército. A su llegada a ciudades como Banki y Bama, o tras haber pasado un tiempo en campamentos para personas internamente desplazadas, estas personas eran detenidas, sobre todo los hombres y los varones adolescentes. En 2016, Amnistía Internacional ha documentado tres casos de este tipo de detenciones arbitrarias en masa, que afectan a varios cientos de personas. Al parecer, se trata de detenciones arbitrarias que obedecen a criterios aleatorios, basados en el el sexo y la edad, y no en ninguna prueba de responsabilidad penal.

Amnistía Internacional escribió el 12 de abril al jefe del Estado Mayor para pedirle una respuesta con respecto a las pruebas presentadas por la organización y más información sobre las muertes en detención. El 20 de abril, llegó la respuesta del jefe del Estado Mayor, que nos remitía a la Fiscalía General y no incluía ninguna respuesta con respecto a las pruebas presentadas. El 27 de abril, Amnistía Internacional escribió a la Fiscalía General y al jefe del Estado Mayor de la Defensa. Hasta la fecha, no ha recibido ninguna respuesta.

Probablemente, las personas detenidas que han quedado en libertad sean estigmatizadas por el hecho de haber estado detenidas. Por tanto, el gobierno debe implantar con carácter de urgencia mecanismos que garanticen la seguridad y el bienestar de los ex detenidos y, en especial, de los niños y niñas liberados.

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Declaración: La Humanidad contra el Golpe en Brasil

 MÁS DE 600 INTELECTUALES Y ARTISTAS DEL MUNDO CONTRA EL GOLPE EN BRASIL

Los abajo firmantes, intelectuales, artistas, escritores e investigadores del mundo entero, miembros de la Red de Intelectuales en Defensa de la Humanidad (REDH) denunciamos el golpe en curso en Brasil y nos solidarizamos con la presidenta Dilma Rousseff, elegida por 54 millones de brasileros hace sólo un año y medio.
No se trata de un “juicio político” tradicional, como pretende presentarlo el grupo Globo. Michel Temer, la cara visible del golpe, ya expresó sus intenciones: hacer ingresar a la banca privada a la esfera pública y “focalizar” la política social al 5% más pobre del país, lo que significaría excluir del Bolsa Familia a 36 millones de personas. Además, Temer se propone avanzar hacia acuerdos con Estados Unidos y la Unión Europea “con o sin el Mercosur”. En definitiva: un gobierno para la élite de su país, alejado de las mayorías, bajo la expectativa de derribar para siempre la experiencia del Partido de los Trabajadores en el gobierno.
Temer pretende ser el “nuevo Macri” de Brasil, tomando como ejemplo al nuevo gobierno argentino, que avanza en un desmantelamiento estatal pocas veces visto en el hermano país. No es de extrañar, entonces, que haya sido la cancillería de este país suramericano la que más haya apoyado la intentona golpista, en un vergonzoso comunicado público que respalda a «las instituciones» de Brasil. Por todo lo expresado, y por sus vínculos con el gran capital, consideramos ilegitimo e ilegal al espurio presidente de facto Michel Temer, corrupto comprobado, quien responde a los más oscuros intereses de la oligarquía rapaz.
Hacemos un llamado a UNASUR para que se aplique el Protocolo sobre Compromiso con la Democracia aprobado por todos los países de la organización, que podría detener la ruptura del hilo democrático en Brasil. Asimismo, exigimos a los presidentes y gobiernos del mundo no reconocer a Temer, y reclamar la restitución de la presidenta legítimamente electa Dilma Rousseff o la convocatoria inmediata a elecciones presidenciales -como ha reclamado la propia presidenta- para que sea el pueblo brasileño quien se exprese por la vía democrática y no se imponga un golpe de estado por un congreso cuestionado y corrupto.

Nao vai ter golpe!

Enviar adhesiones a: contraogolpenobrasil@gmail.com
Secretaría Ejecutiva REDH
Carmen Bohórquez (Coordinadora General de la REDH)
Marilia Guimaraes (REDH Brasil)
Atilio Borón (REDH Argentina)
Juan Manuel Karg (REDH Argentina)
Omar González (REDH Cuba)
Ariana López (REDH Cuba)
Nayar López Castellanos (REDH México)
Alicia Jrapko (REDH EEUU)
Hugo Moldiz (REDH Bolivia)
Katu Arkonada (REDH País Vasco/Bolivia)
Ángel Guerra (REDH Cuba/México)
Fredy Ñañez (REDH Venezuela)
Roger Landa (REDH (REDH Venezuela)
David Comssiong (REDH Barbados)
Luciano Vasapollo (REDH Italia)
Primeras firmas:
Alessandra Riccio (Italia); Alfredo Vera Arrata (Ecuador); Ali Rodríguez Araque (Venezuela); Antonio Gaztambide-Géigel (Puerto Rico); Arantxa Tirado (España/México); Armand Mattelart (Bélgica); Arnold August (Canadá); Arturo Corcuera (Perú); Berth Carvalho (Brasil); Beto Almeida (Brasil); Bill Hackwell (EEUU); Bill Martinez (EEUU); Bruno Portuguez (Perú); Camille Chalmers (Haití); Carlos Aznarez (Argentina); Carlos Fazio (México); Carlos Fernández Liria (España); Cecilia Roth (Argentina); Chiqui Vicioso (República Dominicana); Cindy Sheehan (EEUU); Claudio Katz (Argentina); Daniel Cholakian (Argentina); Daniel Viglietti (Uruguay); Dick Emanuelsson (Honduras); Diego de la Texera Barnés (Puerto Rico); Domenico Losurdo (Italia); Edmundo Aray (Venezuela); Enrique Dussel (México); Enrique Ubieta (Cuba); Farruco Sesto (Venezuela); Fernando Buen Abad (México/Argentina); Fernando Moraes (Brasil); Fernando Rendón (Colombia); Francois Houtart (Bélgica); Frei Betto (Brasil); Gabo Sequeira (Argentina); Gastón Pauls (Argentina); Gyle McLaughin (EEUU); Gilberto López y Rivas (México); Gisela Alonso Domínguez (Cuba); Guido López Gavilan (Cuba); Hildebrando Pérez Grande (Perú); Horacio López (Argentina); Ignacio Ramonet (Francia); Isabel Monal (Cuba); Ismael Clark Arxer (Cuba); Itsván Mészáros (Hungría); Iván Padilla Bravo (Venezuela); James Cockcroft (Canadá); James Early (EEUU); Javier Biardieu (Venezuela); Joao Pedro Stedile (Brasil); John Kirk (Canadá); John Saxe Fernández (México); José Pertierra (EEUU); Julio Escalona (Venezuela); Katiuska Blanco (Cuba); Keith Ellis (Canadá / Jamaica); Leonardo Boff (Brasil); Leonardo Sbaraglia (Argentina); Lilia Ghanem (Líbano); Manuel Santos Iñurrieta (Argentina); Marco Tulio Restrepo Guzman (Ecuador); Martha Harnecker (Chile); Martín Almada (Paraguay); Michael Lebowitz (Canadá); Michael Parenti (EEUU); Michele Mattelart (Francia); Miguel Angel Conreras Natera (Venezuela); Miguel d´Escoto Brockmannn (Nicaragua); Miguel Urbano (Portugal); Mireille Fanon Mendes (Francia); Mónica Bruckmann (Perú/Brasil); Montserrat Ponsa (España); Nils Castro (Panamá); Osvaldo León (Ecuador); Pablo Guayasamín (Ecuador); Pablo Echarri (Argentina); Pablo Guadamarra (Cuba); Pablo Imen (Argentina); Paula Klachko (Argentina); Pedro Calzadilla (Venezuela); Pedro Véliz Martinez (Cuba); Peera Songkunnatham (Tailandia); Pepe Regato (Ecuador); Piero Gleijeses (EEUU); Poli Délano (Chile); Rafael Cancel Miranda (Puerto Rico); Ramón Pedregal Casanova (España); Raúl Perez Torres (Ecuador); Rita Cortese (Argentina); Salim Lamrani (Francia); Sandra Russo (Argentina); Silvio Rodríguez (Cuba); FrStella Calloni (Argentina); Stephen Kimber (Canadá); Theotonio Dos Santos (Brasil); Vicente Battista (Argentina); Victor Heredia (Argentina); William Blum (EEUU); Winston Orrillo (Perú); Yamandú Acosta (Uruguay)
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The panama papers, public education and democracy

What have the Panama Papers – the latest in a series of leaks on the rich, the powerful and data – got to do with public education and democracy? Lots, I am going to suggest in my presentation to an important policy and research conference hosted by Education International in Rome today and tomorrow, because they tell us something about the kind of society we have become, and why it is that a public good, like education, is increasingly viewed as unaffordable.

Governments view the challenges facing them as driven by too much public demand for services like education, health and other welfare services, and that what is needed is to wind back demand, and ramping up private contributions and responsibility .

But, what if we took a look at why governments are confronting these issues in the first place by asking a different set of questions?

Could it be that real problem is that it is those who are the very very rich – the 10% and the 1% of the 10% – as Thomas Piketty in his best-selling book Capital in the 21st Century shows – who have become so because of the ways in which governments have put into place policies that have enabled this highly inequitable state of affairs to flourish.

In short, high net-worth individuals and corporations are able to side-step their obligations to contribute to their respective societies through low tax rates and tax breaks, whilst at the same time convincing themselves and the wider public this is good for economic growth and development, and good for the workings of democracy.

The Panama Papers – a list released this past weekend of powerful and wealthy individuals who use the anonymity of tax havens – from Switzerland to the Bahamas and Luxembourg – to accumulate is one more nail in the coffin of evidence that something is seriously rotten in the corner of the kingdom.

Gabriel Sucman, in his ground-breaking book published in 2015 The Hidden Wealth of Nations, estimates that on average -and clearly averages conceal great differences between countries- around 8% of the worlds wealth is located in tax havens. And by this he does not mean deposits, but stocks, bonds and so on.

This wealth – in some cases difficult to track because of clever intermediary brokering such as creating shell companies – is not subject to tax, and thus not contributing to helping resource our public services as public goods. This 8% would if subject to tax – generate more than we need to fix public services. This 8% would bail out the Greek economy more than 21 times over. This 8% is the cause of much misery via austerity policies. This 8% has a name; ‘anti-democratic’, bordering on corruption, and it is a corrosion of character if we think this is all perfectly acceptable.

Wolfgang Streeck, for Director of the Max Planck Institute in Germany – has written convincingly on what he calls the shift from the tax to the debt state. In a tax state – public goods were funded out of taxation. In a debt state, public goods are regarded as unaffordable, and must be funded out of household debt or by creative accounting manoeuvres by the state such as off-balance sheet accounting techniques which simply create an even bigger problem for future generations in a promise now and pay later.

Yet as Sucman reminds us, modern democracies are based on a fundamental social contract everyone pays on a fair and transparent basis, so as to access public goods and services. When those with privilege and resources avoid their responsibilities – such as paying tax almost entirely– then the modern social contract is at stake.

Education is rightly at the heart of the modern social contract. Education is one of those precious gifts that we have at our disposal – to learn how to live with respect with each other, to leave a world in better shape than we found it, and as one of today’s speakers at Education International’s Conference, Dennis Shirley, reminded us – to give life to the next generation in all of its fullness.

This is not just a gift that helps create the conditions for democracy to be possible – though that is true. It is a gift that requires from all of us, but especially in the education profession, a heightened sense of responsibility to guide us away from this rottenness to something way more noble and deserving of the next generation of learners.

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¿Qué supone en la práctica el aprendizaje sobre derechos sexuales y reproductivos?

De: Maryam Hamami, Sabri Yazidi, Camille Roch

Poder tomar tus propias decisiones en cuanto a tu salud, cuerpo y vida sexual es un derecho básico. Sin embargo, ¿cómo se puede reivindicar ese derecho cuando todas las personas que te rodean piensan que es un tema tabú? En Túnez, un grupo de activistas ha desarrollado iniciativas para romper el silencio sobre temas de los que nadie habla.

“Cuando me involucré por en la campaña Mi Cuerpo Mis Derechos, cada vez que sacaba el tema de los derechos sexuales y reproductivos mis amigos me paraban o se negaban a escucharme”, dice Sabri, de 23 años, activista de Amnistía Internacional en Túnez.

“Por la influencia de la religión, por las costumbres… porque es algo de lo que simplemente no se habla.”

Abogar por los derechos sexuales y reproductivos en Túnez supone un gran desafío. Tratar temas sexuales, informar sobre casos de violencia y abusos o acceder a información todavía se ve mayoritariamente como un tabú.

Por el contrario, la violencia y la discriminación contra las mujeres siguen estando muy presentes. En 2010 una encuesta del gobierno mostraba que casi la mitad de las mujeres en Túnez había experimentado violencia al menos una vez en su vida. La legislación sigue sin prevenirla y a las víctimas de violencia sexual se les dice con demasiada frecuencia que lo asuman.

Así que, ¿cómo se puede romper el silencio sobre la discriminación y los derechos sexuales y reproductivos cuando nadie quiere hablar de ello?

El colectivo de activistas de Amnistía Internacional en Túnez ha conseguido cambiar las cosas a través de la educación y ha compartido tres casos que ilustran cómo la formación en derechos humanos los ayuda a desarrollar nuevos proyectos sobre educación y llegar a otros y otras jóvenes.

Los derechos sexuales y reproductivos en pantalla

Los y las activistas han organizado cursos de formación para estudiantes en universidades de todo el país para que desarrollen un pensamiento crítico sobre los derechos sexuales y reproductivos.

En los talleres de realización de cortos se utilizan imágenes que ayudan al grupo de estudiantes a expresar en la pantalla lo que ven que ocurre en la vida real y a usar la ficción para representar lo que significa la discriminación en sus vidas.

“Creemos que es una buena manera de hacer que el estudiantado se exprese sobre los derechos sexuales y reproductivos. Las películas, que están dirigidas por y para estudiantes, muestran sus preocupaciones sobre temas como el acoso sexual, las violaciones que han sufrido o por qué las mujeres sienten que no pueden ejercer los mismos derechos que los hombres”, explica Sabri.

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Un grupo de estudiantes de la universidad asiste a la primera edición del festival de cine sobre derechos humanos en Gafsa, Túnez, febrero de 2016. © Amnesty International

Seif, de 23 años, es uno de los monitores. Ha podido observar el impacto que ha tenido este tipo de formación en el grupo de estudiantes de las ciudades de Gafsa y Túzar:

“Estamos intentando crear un sitio seguro en el que la gente pueda hablar sobre el tema de los derechos sexuales y reproductivos, algo que supone un desafío por diferentes factores, como que la mayoría de personas son conservadoras o por la influencia de la religión. Después de la sesión, vimos cómo la gente joven cambiaba de actitud y de manera de comportarse respecto a los derechos sexuales y reproductivos y cómo hablaban con los demás y cambiaban el comportamiento de sus amistades y familiares.”

El conjunto de estudiantes que participó en los seminarios dirigió en total 19 cortos que se emitieron en la primera edición del festival de cine sobre derechos humanos, creado para apoyar su trabajo.

La igualdad de género a escena

En las zonas periféricas de Túnez, la capital, se ha formado a 120 profesores y profesoras en más de 20 escuelas para que realicen obras de teatro sobre temas entre los cuales se incluyen los derechos sexuales y reproductivos y los derechos de las mujeres.

En Cartago, 480 estudiantes de escuelas primarias participaron en obras que se centran en mensajes como el derecho de los niños y niñas a decidir sobre sus cuerpos, dónde recibir ayuda y cómo tratar temas tabú en las escuelas.

Tratar estos temas a través del teatro facilita el proceso de aprendizaje de los niños y niñas, pero también promueve la participación de sus progenitores:

“Intentamos centrarnos en la igualdad de género en vez de en la sexualidad, ya que se ve como algo menos problemático cuando se tratan temas difíciles o tabú. Con este método hemos observado que el estudiantado se involucra más en temas como la ciudadanía o los derechos sexuales en la escuela y en su entorno familiar. También son más comunicativos entre sí y entre géneros. Esto hace que se cree un ambiente de confianza y apertura en la clase, así como un mayor entendimiento”, dice Bechir Manai, activista e inspector de escuela primaria.

A principios del próximo año, se extenderá este método a las regiones del norte del país para llegar a más escuelas.

Los derechos de las mujeres en los medios de comunicación

La labor de sensibilización acerca de los derechos de las mujeres debe ir más allá de la educación formal y llegar a personas de todo el país.

Para hacerlo posible, Amnistía Internacional Túnez ha estado proporcionando formación a profesionales de los medios de comunicación en Medenine para reforzar sus conocimientos sobre derechos sexuales y reproductivos. Periodistas, blogueros y blogueras han participado en sesiones que se centran en la defensa de los derechos humanos en los medios de comunicación y en enviar mensajes claros al público.

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En los dos días que dura la formación, el grupo de profesionales estudia maneras de informar mejor sobre las violaciones de derechos humanos y los derechos de las mujeres, Medenine, Túnez, marzo de 2016. © Amnesty International

“Después de la revolución, se ha producido un gran auge en el periodismo, tanto en el número de periodistas como en el número de reportajes sobre temas que antes se consideraban tabú; pero también ha crecido la preocupación sobre el impacto que los medios de comunicación pueden tener a la hora de conformar la opinión pública.”

“Hemos visto que cuando se informa sobre violaciones de derechos humanos o de derechos de las mujeres no se hace un uso adecuado del lenguaje. Hemos organizado sesiones de formación para elaborar una carta de conducta con periodistas y establecer nuevas maneras de pensar e informar sobre estos temas”, dice Monem Khaskhoussi, coordinador sobre educación en derechos humanos de Amnistía Internacional Túnez.

Tras la formación, el grupo de periodistas que ha participado en las sesiones firma un código de conducta por el que se comprometen a poner de relieve los derechos de las mujeres y mejorar su trabajo en el ámbito de los derechos sexuales y reproductivos.

En Túnez, la formación de activistas es parte del programa Educación – Empoderamiento –  Justicia (EEJ), que tiene como objetivo reforzar los derechos humanos y contribuir a una mayor justicia a través de la educación en derechos humanos e iniciativas de empoderamiento, en concreto aquellas que combaten la violencia contra las mujeres en Túnez y sensibilizan sobre los derechos sexuales y reproductivos.

*Publicado primeramente en: https://www.amnesty.org/es/latest/education/2016/04/what-difference-does-learning-about-your-sexual-and-reproductive-rights-make-in-practice/

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El Decreto 2450 de 2015: Un atentado del gobierno Santos contra el carácter científico de la formación docente

Uno de los aspectos más críticos del decreto 2450 de 2015 es el enfoque de competencias que le imprime a la Formación Inicial Docente, estableciendo un perfil del educador y una dirección del currículo hacia las mejores prácticas de la enseñanza y no a los más altos y refinados conocimientos de la ciencia y la tecnología.

 

En el Sistema Colombiano de Formación de Educadores y Lineamientos de Política, publicado por el Ministerio de Educación Nacional en el año 2013, se señala que los docentes colombianos deben practicar los mejores métodos educativos, ser innovadores en el campo de la enseñanza, en el diseño y desarrollo de currículos flexibles; también se establece que las facultades de educación deben formar en el marco de las competencias y revisar sus currículos en consonancia a las necesidades de los estudiantes y estrategias de enseñanza (Ministerio de Educación Nacional & Teaching and Tutoring T&T College de Colombia S.A.S., 2013).

 

En el mismo documento se establecen tres ejes en el Subsistema de Formación Inicial: Pedagogía, Investigación y Evaluación. El primer eje señala que el aspecto primordial del docente es la enseñanza; en cuanto a la investigación, la concibe como un ejercicio de indagación, y la evaluación la orienta a la acreditación, revisión de los procesos para su mejora y valoración de los programas de formación (Ministerio de Educación Nacional &

 

Teaching and Tutoring T&T

College de Colombia S.A.S., 2013).

 

El ICFES en el año 2010 ajustó tres competencias genéricas para los estudiantes de las facultades de educación en las pruebas Saber Pro: Enseñar, Formar y Evaluar. La política del gobierno frente a la formación docente limita la labor del profesor a aspectos funcionales de transmisión de contenidos, en la cual la pedagogía y la didáctica son el eje central de la formación, dejando de lado la formación científica en la educación. Esto se evidencia a los largo de los enunciados planteados en los documentos de política del Ministerio de Educación Nacional, cuando se centra el interés en los mejores métodos educativos, en la idea de que los currículos deben responder a las necesidades de los estudiantes y al concebir la investigación como actividad de indagación.

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