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Confinamiento y violencia

Por: Miguel Lorente Acosta

Sobre las consecuencias del Covid-19 sobre las mujeres que sufren violencia de género

Las paredes y cristales nos pueden proteger del contagio del Covid-19, pero no de los males que viven dentro del hogar, y la violencia de género habita la convivencia para poner muros y techos de cristal allí donde el maltratador decide.

Según la OMS, referente indiscutible para la pandemia del coronavirus, la violencia de género es un “problema de salud global de proporciones epidémicas”, e indica que el 30% de las mujeres del planeta la sufrirán en algún momento de sus vidas (OMS, 2013). El “Informe sobre homicidios en España” del Ministerio del Interior, recoge que el 40’7% de todos los homicidios por violencia interpersonal sucede en el contexto del hogar, y que los hombres son sus autores en el 66’4% de los casos de violencia doméstica y en el 100% de violencia de género.

El confinamiento en el hogar no va a reducir esta violencia, todo lo contrario; la va a aumentar por la presencia de cuatro elementos principales:

  1. El aumento del tiempo de convivencia entre los agresores y sus víctimas.
  2. Los conflictos en gran medida van a surgir alrededor de cuestiones familiares y domésticas, circunstancia que los agresores viven como un ataque al considerar que todo lo que no sea seguir sus imposiciones se trata de un ataque a su “autoridad”. Es lo que reflejan de manera gráfica cuando justifican la violencia y dicen, “es que mi mujer se empeña en llevarme la contraria”.
  3. La violencia se prolonga sin que se vea interrumpida por las circunstancias de la rutina de cada día, como marchar a trabajar, llevar los niños y niñas al colegio, ir a comprar, salir a dar un paseo…
  4. Percepción de seguridad e impunidad en el agresor, al percibir que las circunstancias del confinamiento dificultan salir de la relación o interponer una denuncia por la violencia ejercida.

La situación no es del todo nueva, pero sí es diferente en la novedad de algunas circunstancias, y las consecuencias pueden ser mucho más graves, especialmente para las mujeres por las características de la violencia de género.

El objetivo principal de la violencia que se ejerce contra las mujeres es controlarlas y someterlas a los dictados del maltratador, el daño y las lesiones son una parte de los instrumentos que utilizan para lograrlo, pero la idea que mueve a un agresor es retener a la mujer dentro de los límites que él impone sobre las referencias definidas por la cultura. Por eso antes de las agresiones se produce un aislamiento de la familia, las amistades y el trabajo, y por ello utiliza también una estrategia aleccionadora con el objeto de que las agresiones se vivan como una referencia de lo que puede ocurrir en caso de no seguir sus dictados, y de ese modo hacer que la propia mujer se “auto-controle” sin necesidad de agredirla a cada momento.

Cuando el agresor percibe que pierde el control sobre la mujer es cuando recurre a las agresiones, y cuanto mayor es su percepción, con más contundencia la resuelve. Este factor es el que hace que la separación y ruptura de la relación actúen como el principal factor de riesgo para que se produzca una agresión grave y el homicidio. La consecuencia es clara y directa, si el objetivo esencial de la violencia de género es el control, la separación significa la pérdida absoluta de control, lo cual lleva a muchos agresores a pensar en la idea del homicidio, y a algunos a llevarlo a cabo. El resultado es objetivo, los homicidios por violencia de género representan el 20’6% de todos los homicidios de nuestro país, es decir, que una media de 60 mujeres son asesinadas en sus casas cada año por parte de hombres “normales” con los que mantienen o habían mantenido una relación de pareja.

Las actuales circunstancias de confinamiento por la pandemia del Covid-19 dificultan la salida de la relación violenta y se traducen en una prolongación de la violencia, y con ella en un incremento de su intensidad y el control por parte del agresor, que a su vez lo vive bajo una sensación de seguridad e impunidad. La aparente disminución de casos graves y homicidios que se puede producir bajo las actuales limitaciones, se podría traducir en un incremento posterior cuando se modifiquen las circunstancias y las mujeres vean facilitada la salida de la violencia, puesto que el riesgo en ese momento será más alto.

No podemos esperar a que suceda, hay que desarrollar una estrategia de acción y prevención basada en cuatro elementos:

  1. Seguimiento activo de los casos de violencia de género conocidos en Servicios Sanitarios, Servicios Sociales, asociaciones de ayuda a mujeres víctimas y sobrevivientes…
  2. Desarrollo de programas de detección activa en la atención que se preste a mujeres en las circunstancias actuales.
  3. Llamada a la implicación de los entornos cercanos a las mujeres que sufran la violencia para que las apoyen y comuniquen la situación a las administraciones correspondientes
  4. Desarrollo de campañas de concienciación e información específicas para el contexto actual.

También tenemos que actuar contra la pandemia de la violencia de género y evitar sus consecuencias y muertes. Ahora estamos a tiempo de adoptar medidas preventivas, y en esta materia, precisamente, lo único que no podemos hacer es “lavarnos las manos”.

Fuente: https://rebelion.org/confinamiento-y-violencia/

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La universidad, ante el reto ‘online’ del coronavirus

Por: Nacho Meneses

La crisis sanitaria que ha obligado a suspender las clases presenciales en todo el país pone a la educación superior ante un desafío mayúsculo: continuar su formación digitalmente

Cuando el lunes 16, a las dos de la tarde, Laura Sanz, profesora de Derecho de la Seguridad Social, se sentó frente a sus alumnos, no lo hizo en su aula habitual de la Universidad Camilo José Cela (UCJC), en Madrid, sino frente a un ordenador y a través de un campus virtual. Para ellos, como para el resto de los 9,5 millones de alumnos cuyas clases quedaron abruptamente interrumpidas la semana pasada debido al ya infame COVID-19, su educación depende ahora de un entorno digital al que muchos han tenido que acostumbrarse en cuestión de días. Pero ¿de qué herramientas y recursos disponen profesores, estudiantes y familias? Y, sobre todo, ¿cómo está siendo esa transición?

La respuesta, como siempre, depende de dónde se mire. “Nosotros empezamos a trabajar para organizarnos ya desde la semana anterior, para poder trasladar todas las actividades formativas que se hacen en la presencial”, explica Ricardo Rejas, vicerrector de Calidad y Evaluación de la UCJC. La universidad madrileña tiene una amplia experiencia en la educación en línea, lo que sin duda facilitó la rápida adaptación de unos y otros; como el lunes en la clase de Sanz: “Casi sin darnos cuenta, empezamos a debatir la repercusión de las medidas adoptadas por el Gobierno en materia sociolaboral… Estos alumnos, de 4º de carrera, se convirtieron en verdaderos asesores y abogados laboralistas, donde los diferentes puntos de vista destacaron por el talante jurídico de sus aportaciones y deliberaciones”.

Sin embargo, y en términos generales, nada de esto es tan simple como sentarse y hacer una videollamada, y el grado de preparación para una situación extraordinaria como la que vivimos depende de muchos factores diferentes. “La Universidad Complutense es presencial, y hay carreras que tienen un alto grado de experimentalidad, incluso en carreras en las que en principio no pensarías, como Bellas Artes. ¿Cómo das una asignatura de restauración de lienzos? En un grado de Química, ¿cómo realizas un laboratorio?”, se pregunta Jorge J. Gómez, vicerrector de Tecnología y Sostenibilidad. “Ciertos alumnos, como los de la Facultad de Geológicas o Biológicas, tienen que hacer salidas al campo como parte de su formación, y también esto se ha parado… Las actividades presenciales en una universidad como la nuestra son de lo más variopintas, así que el principal reto es averiguar cómo trasladar todo esto a lo digital”.

La institución madrileña se ha dado de plazo 15 días para regular todo debidamente y que cada profesor disponga de las herramientas necesarias para seguir impartiendo docencia de calidad. Mientras tanto, las instrucciones desde el rectorado son las de transmitir contenidos complementarios: «Estamos trabajando con las circunstancias actuales», admite Gómez. «Si cambian los tiempos y se alargan los plazos, habrá que adaptarse. Pero lo haremos todas las universidades juntas, de la mano de los organismos competentes en cada comunidad y del ministerio».

Estudiantes sin recursos, con diversidad funcional, residentes en áreas geográficas sin cobertura… No se trata, apunta Gómez, de “simplemente” hallar una fórmula online. Esta tiene que ser, además, inclusiva, y no solo desde este punto de vista, sino también desde el de los colectivos: “Imagínate que tienes niños en casa… El rendimiento académico depende mucho del ambiente de trabajo o de las circunstancias que tengas en el hogar. A lo mejor, solo tienes la posibilidad de centrarte en tus estudios cuando todos los demás se han acostado”, aventura. “Hay que tener en cuenta toda una serie de sensibilidades”. Sin olvidar, añade, que hablamos de una institución con 6.000 profesores, y que no todos tienen el mismo nivel de competencias digitales.

¿Qué se necesita la educación en línea?

Más allá del conocimiento específico de las herramientas habituales en la educación digital, hay dos puntos fundamentales: contar con la infraestructura adecuada, tanto en apps y plataformas (BlackboardMicrosoft Teams, etcétera) como a nivel técnico (al disponer de unos servidores potentes para aguantar la carga de trabajo telemática que, por ejemplo, viene ahora, y disponer del ancho de banda necesario para conectarse). “Pero, para alcanzar los objetivos formativos, hace falta también tener un profesorado lo suficientemente formado en el plano metodológico de impartición online, incluyendo el uso de los recursos técnicos”, señala Rejas.

Un objetivo que se consigue gracias a la colaboración entre profesores y entidades públicas y privadas, que estos días comparten a todos los niveles numerosas guías y webinars orientados a enseñar tanto a alumnos como profesores. Es en este marco, por ejemplo, que Edul@b, el grupo de investigación en Educación y TIC de la Universitat Oberta de Catalunya (UOC), ha compartido un decálogo de buenas prácticas para aquellos centros y profesores menos familiarizados con el entorno digital, incluyendo aspectos como la selección del sistema y de las herramientas; organización del alumnado; rediseño del curso; generación de presencia social; explicar modelos de evaluación…

“No son solo recursos; también hay que saber qué hacer con ellos. Puedes enviar una grabación a tus alumnos, siempre que les mandes también un correo con instrucciones y estés en contacto e interactuando con ellos. Esto es fundamental en la educación online, y no podemos renunciar a ello, porque como alumnos no se pueden sentir aislados, has de poder trabajar con ellos”, asegura Albert Sangrà, profesor de Psicología y Ciencias de la Educación de la UOC. Si se hace de forma correcta, la lejanía física entre docente y alumnos no ha de ser obstáculo alguno, como no lo es para Carlos Carrillo, estudiante del grado en Transporte y Logística de la UCJC: “Podíamos hablar perfectamente, y escuchar al profesor de una manera nítida y sencilla. Incluso diría que esta vez ha sido la vez que más cercanía he notado con él y con mis compañeros. Estar todos en nuestras casas, en la misma situación y con nuestras familias hacía que fuera diferente”, asegura.

«El 100 % de las universidades y escuelas de negocios de España tienen un contrato campus con Microsoft, que incluye tanto Office como Teams, para fortalecer la comunicación de sus campus virtuales», esgrime Belén Gancedo, directora de Educación en Microsoft España. Y aunque se va dando salida a todos, una situación extrema como la que se está viviendo con motivo de la crisis sanitaria del coronavirus hace que a veces puedan existir contratiempos de tipo técnico: “Estamos trabajando para que el servicio sea estable y de calidad, pero hay que tener paciencia, ya que, si hay un pico de demandas, puede ralentizarse. Ahora, esta es muy superior a la de hace cuatro semanas”, afirma.

Las herramientas

Para poder desarrollar una enseñanza digitalmente, lo primero que se necesita es una plataforma o campus virtual como Blackboard o Moodle, algo que normalmente poseen ya las instituciones educativas. Lo siguiente, por supuesto, es que el profesorado sepa cómo funciona y esté en condiciones de usarlo. “Y, si no lo tienen, cualquier profesor puede descargarse gratuitamente Moodle a su ordenador, y ofrecérselo a sus estudiantes. Es bastante intuitivo y la curva de aprendizaje es muy corta; puede aprenderse en solo una semana”, sostiene Sangrà. En el caso de dudas, el profesor puede también recurrir a las comunidades online, en la que otros docentes ya acostumbrados a usarlo podrán responder a cualquier pregunta.

Estos recursos sirven no solo para mantener clases por videoconferencia (a través de herramientas como Teams, Zoom o Collaborate); sino también para organizar las clases y compartir muchos otros materiales como vídeos, transparencias, actividades o presentaciones; interactuar en directo a través de chats o en foros de debate; formar grupos de trabajo y recibir información acerca de cómo será el proceso evaluativo.»Las clases se pueden guardar y compartir a través de Streams, por ejemplo. Pero el profesor también puede grabarse explicando un Power Point, para que los alumnos lo consulten a posteriori», añade Gancedo.

Bien conducida, la experiencia no tiene por qué desmerecer a la formación presencial: “La plataforma en línea, la interactuación a través de un micrófono y una cámara y la responsabilidad del alumno de hacer el trabajo autónomo de una forma a la que no estamos acostumbrados son una preparación muy valiosa para los que el día de mañana tengamos que desempeñar nuestras funciones laborales desde casa”, argumenta Alejandra Artero, estudiante del grado de Comunicación en la UCJC. “De alguna forma, son unas prácticas para el sistema de teletrabajo que se da cada vez más en muchos sectores profesionales del mundo laboral al que nos enfrentamos”.

Las posibilidades que se abren con la enseñanza digital son numerosas: no solo puedes subir un documento y trabajar con los alumnos un caso práctico en directo, abordando la solución conjuntamente; también permite que todas las sesiones síncronas (en vivo) queden grabadas y a disposición del estudiante, en tanto y cuanto permanezca en los servidores de la universidad. Otra de sus ventajas es la capacidad de estas herramientas para integrarse unas con otras. Si el campus virtual de la Universidad Camilo José Cela es Blackboard, su profesorado usa Teams para comunicarse a nivel de gestión interna; mientras que en la Rey Juan Carlos, de Madrid, la plataforma de Microsoft (con capacidad para videollamadas de hasta 250 personas) se usa complementariamente a Moodle. “Nosotros tenemos un proyecto de integración con Aula Planeta, One Space. Cuando profesores y estudiantes entran en Teams, acceden a todo el contenido digital de Aula Planeta”, añade Gancedo.

Recursos y metodologías

Uno de los mayores desafíos que se presentan en esta crisis es mantener a todos esos estudiantes, hasta ahora ajenos a este tipo de enseñanza, no solo atentos sino enganchados a su propio proceso de aprendizaje virtual, manteniendo a la vez unas rutinas saludables tanto a nivel académico como personal. Con la enseñanza en línea, “sabemos lo que debemos hacer en cada momento, y conseguimos evitar no tener esa sensación de aburrimiento, de que los días pasan muy lentamente y no sabes qué hacer”, explica Hélène Colinet, profesora de Francés y formadora de docentes. Sus clases siguen con frecuencia la metodología de la clase invertida (o flipped classroom), por la que con anterioridad a la clase, el o la docente envía un vídeo o un documento para que los estudiantes trabajen previamente sobre él. Después, en la videoconferencia, profesores y alumnos sacan más provecho al tiempo debatiendo sobre ese contenido, resolviendo dudas o compartiendo explicaciones.

Con esta metodología, lo primero que se deberá tener claro es el objetivo formativo de las actividades; luego diseñar los materiales, saber cuánto tiempo va a invertir el estudiante en su casa y, finalmente, para la videoconferencia, contar con una herramienta de moderación que sea potente. “Hay que tener en cuenta todas estas situaciones, no solo para planificar la clase, sino también para formar a los profesores, marcar los tiempos de clase, moderarla con herramientas colaborativas, hacer material autoformativo…” cuenta Gómez.

Las metodologías activas son, en opinión de Colinet, las más efectivas, porque dan el protagonismo al alumno, que va haciendo cosas para poder procesar los contenidos. “También mandamos tareas por Edmodo o Socrative, que son muy útiles porque puedes hacer quizzes y otras actividades que la plataforma corrige automáticamente; mientras que EdPuzzle ofrece la posibilidad de ver un vídeo, que se para automáticamente en determinados puntos, para que los alumnos contesten preguntas de comprensión por escrito. El profesor sigue la evolución en directo y recibe las respuestas”, ilustra Colinet. Y, si no quieres perder la forma durante la cuarentena (o después), homEF es un grupo de profesores de Secundaria en Castilla y León que han llevado la Educación Física a las redes (puedes seguirles en Instagram, Twitter o YouTube).

Mirando al futuro

En todo este proceso de transición digital, así como en el futuro a medio y largo plazo, los mayores obstáculos serán humanos, opina Gancedo. “Habrá quien, estas semanas, haga un plan de mínimos y quien se empape y aproveche realmente la oportunidad, tanto profesores como alumnos. Va a haber un antes y un después; el uso de la tecnología para aprender y enseñar en remoto se va a incorporar a nuestra vida”. Ahora es, sin duda, el momento ideal para que se anime incluso el docente que nunca se ha atrevido a dar clase de otra manera, que jamás ha experimentado con metodologías como la clase invertida o ha probado alguna de las muchas apps educativas que existen.

“Y luego, veremos lo que se puede seguir haciendo para facilitarnos el trabajo del día a día en clase. Podemos grabar las lecciones y dejarlas en la nube, para que, si un alumno no está en clase, pueda seguirla de la misma manera que sus compañeros”, apunta Colinet. Se trata, en definitiva, de que todos abran su mente y exploren, de que analicen todas las posibilidades que te aporta lo virtual para, luego, cambiar tu enseñanza presencial. “Ganaríamos flexibilidad y mucha más capacidad de reacción ante situaciones inesperadas”, finaliza Sangrà.

Fuente: https://elpais.com/economia/2020/03/18/actualidad/1584509500_279435.html

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También se puede educar en el territorio adolescente del caos

Por: Jaume Funes

Recordando que ahora convivimos intensamente con chicos y chicas adolescentes que necesitan besos, pero pobres de nosotros que intentemos darles uno, chicos y chicas que necesitan saber que estamos a su lado, pero pobres de nosotros si nos acercamos demasiado, escribí este decálogo

Justo cuando empezaba la cuarentena universal en la que estamos, mi editora del libro Quiéreme cuando menos me lo merezca…porque es cuando más lo necesito, madre animada de adolescentes, Recordando que ahora convivimos intensamente con chicos y chicas adolescentes que necesitan besos, pero pobres de nosotros que intentemos darles uno, chicos y chicas que necesitan saber que estamos a su lado, pero pobres de nosotros si nos acercamos demasiado, escribí este decálogo:me pedía algún decálogo para vivir (sobrevivir) con ellos entre cuatro paredes. Accedí y escribí los 10 mandamientos que transcribo al final. Pero, también, recibí y recibo demandas de periodistas que tratan de construir algún manual de autoayuda y, además, leo (¡tengo tiempo para leer!!) las múltiples recomendaciones que algunos colegas difunden… y me entra un cierto desasosiego.

Estamos en medio de una situación en la que muchos padres descubrirán que tienen hijos y que estos no se educan solos. Además, no podrán poner la escusa de no tener tiempo. Convivir a la fuerza con los hijos hará que descubramos (si nos paramos a pensar) nuevas dimensiones de nuestra vida. Y, por supuesto, necesitamos imaginaciones múltiples para que el resultado sea razonablemente feliz …para todos.

Pero, cuidado con dos manías de algunos profesionales de la educación: sugerir a madres y padres lo que está bien y ha de hacerse; pensar que la buena educación pasa por el orden. Se trata de ayudar a que cada grupo familiar, de la manera que pueda y sepa (aprenda), haga sentir a sus hijos que son queridos, se sitúan adecuadamente entre los riesgos y descubren que, sin escuela, también es divertido aprender. Igualmente, una crisis sirve, de manera especial, para vivir en el caos tolerable, sin horarios ni planificaciones impuestas (atención a los argumentos para convencer, ahora, a un adolescente de que toca o no toca hacer según qué). Es interesante descubrir que el día tiene 24 horas y no está previsto cómo llenarlas. Además, para un adolescente todos los días deberían ser “carpe diem” y ahora tiene 14 por delante.

Recordando que ahora convivimos intensamente con chicos y chicas adolescentes que necesitan besos, pero pobres de nosotros que intentemos darles uno, chicos y chicas que necesitan saber que estamos a su lado, pero pobres de nosotros si nos acercamos demasiado, escribí este decálogo:

Decálogo para vivir confinado entre adolescentes y descubrir la felicidad

  1. Empecemos por tener claro que, alterada la vida, nosotros, los adultos, nos tenemos que reinventar. De entrada, somos nosotros los que ahora estamos en crisis y, encima, encerrados con personajes que nos sacan de quicio.
  2. Tenemos que hacer subdivisiones del confinamiento. Descubrir que su habitación siempre será suya y reclamar más sofá por nosotros.
  3. Forzosamente hay que dedicar más tiempo a quien no quiere estar más tiempo con nosotros. Al menos ahora los tendremos que mirar más, escuchar más … y descubrir que buena parte de sus vidas nos era desconocida.
  4. La pedagogía del pacto ahora significa dedicar más tiempo todavía a negociar las actividades a hacer, las ocupaciones, los nuevos “deberes” para evitar que estas semanas se conviertan en tiempo muerto.
  5. Aprovechar para hablar (dejar caer palabras) sobre riesgos y protecciones. Volver a ver juntos, por ejemplo, el capítulo de “Sex Education” en el que los alumnos se ponen mascarillas para combatir una epidemia de clamidias y han de debatir qué significa la promiscuidad.
  6. Como que serán días de conexiones y pantallas, si aparece el momento, podremos tomar conciencia de lo que somos y no somos sin conexión.
  7. Quizás descubriremos vidas de los amigos y amigas poniendo el oido y la vista (sin demasiado cotilleo) en sus “conversaciones” de red. Podremos conjugar verbos como mirar, ver, observar, escuchar.
  8. Una parte de la vida inevitable a compartir será descubrir a qué jugamos juntos (tiempos para aprender Fornite y compartir Play).
  9. Encontraremos el momento para explicarlos cómo nos preocupa el futuro y discutir de qué va el problema en el que estamos metidos, descubrir con otros motivos la diversidad y desigualdad del mundo (comenzando por el tamaño del piso en el que viven ahora unos y otros), el derecho a la salud, etc.
  10. Como las farmacias no cierran…podemos proveernos de diazepan…comprar toneladas de paciencia…… ellos y ellas viven y son felices a pesar de nosotros y de los virus.

Fuente: https://eldiariodelaeducacion.com/2020/03/17/tambien-se-puede-educar-en-el-territorio-adolescente-del-caos/

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Reflexiones docentes en estado de alarma

Por: Ana Ojea

Si hay una primera idea que acompaña al estado de alarma y su confinamiento es que finalmente tenemos tiempo para reflexionar en esta vorágine hiperactiva en la que se ha convertido nuestra vida.

Como profesora con 20 horas lectivas de la materia Cultura Audiovisual I para 135 alumnes de primero de bachillerato de artes, más una hora de tutoría de mi materia, más dos horas de tutoría LGBTIQA+ para todo mi centro, que ronda los 1.400 alumnes, y la coordinación del Programa de Atención a la Diversidad Sexual, de Identidad de Género y Familiar, mi preocupación fundamental desde que se supo que las actividades lectivas quedaban suspendidas en Galicia, no ha sido cómo voy a continuar con mis clases sino cómo va a afectar esta situación al alumnado cuyo refugio es el instituto.

Porque en lo estrictamente académico no me preocupa en absoluto, tengo dos posibilidades, o utilizar la página web del instituto para publicar las actividades que le quiera proponer a mi alumnado (cuyas instrucciones para la publicación fueron enviadas diligentemente por el equipo directivo del centro antes incluso de saber que no iríamos al centro educativo hoy lunes) o utilizar la vía de comunicación con la que suelo trabajar para enviar notificaciones, temas, actividades, etc… a todo mi alumnado, que es el correo electrónico.

Mi asignatura es digital, lo cual es una ventaja en situaciones como la actual, pero también supone una limitación ya que, si el alumnado no dispone de los medios tecnológicos necesarios en su casa, la situación se complica. Por eso en el aula disponemos de ordenadores para que puedan trabajar, y paliar así las posibles carencias materiales que puedan tener, por lo que, al no poder acceder a ellos, las opciones quedan limitadas.

Pero para eso está nuestra formación y experiencia docentes; para resolver esas cuestiones. Y si el alumnado no dispone de ordenador con editor de vídeo en su casa, pues tendrá la posibilidad de editarlo con una aplicación para el móvil, y si aun así no puede realizar actividades prácticas como grabación y edición de trabajos audiovisuales, podremos enviar enlaces a películas para visualizar y después analizar por escrito.

Respecto al examen que teníamos pendiente del siguiente tema que impartir, ahora aplazado, tendrán que leer estos días el tema en su casa, visualizar los vídeos de ejemplo que íbamos a ver en clase y pueden consultarme vía correo electrónico todas las dudas que les puedan surgir.

En mi caso concreto, la parte formativa es la más fácil de resolver, con el temario digitalizado, imaginación, conexión a internet y correo electrónico se puede prácticamente asegurar la formación en contenidos de mi alumnado, pero nuestro trabajo va mucho más allá.

La labor docente no se limita a facilitar contenidos formativos, y menos aún en tiempos de internet con más de 1.700 millones de páginas webs existentes, según la plataforma de datos Live Stats, sino que nuestra función educativa es la clave fundamental de nuestro trabajo.

El carácter presencial de las enseñanzas regladas se basa fundamentalmente en el contacto humano directo entre docentes y alumnado, para llevar a cabo el proceso de enseñanza y aprendizaje, mirándonos a los ojos, compartiendo conocimientos, interactuando para resolver las situaciones que se van presentando y, como dice la ley educativa, entre otras cosas, contribuyendo al pleno desarrollo de la personalidad y las capacidades del alumnado.

Cuando un alumno me dice que no se siente capaz de realizar una tarea concreta y yo le convenzo para que lo haga y finalmente lo consigue; cuando una alumna plantea una cuestión que yo no había contemplado y eso enriquece la situación de enseñanza-aprendizaje de toda la clase y la mía propia; cuando llegan a clase con cara de agobio porque tienen varios exámenes y les ayudo a relativizar para que se relajen… y un millón de ejemplos más, estamos hablando de educación y eso, no se puede hacer a distancia.

Esta cuestión sumada a la denostación sufrida por nuestra profesión por parte de ciertos sectores o personas como, por ejemplo, las declaraciones del presidente de Castilla-La Mancha sobre que el profesorado queríamos 15 días de vacaciones o la consideración de que la función docente debe focalizarse únicamente en la transmisión de contenidos curriculares, pueden llevar a que las posibles soluciones telemáticas que se vayan desarrollando sirvan de argumento postconfinamiento para promover políticas todavía más agresivas de acoso y derribo a la educación pública, recortando puestos de trabajo docentes y estrangulando aún más a uno de los pilares fundamentales de nuestra sociedad.

Como tutora LGBTIQA+ mi mayor preocupación ahora mismo, como decía al comienzo, no está en poder o no impartir el siempre desmesurado currículo de la materia sino en el alumnado que está recluido no sólo en casa sino también en el armario durante las 24 horas porque vive situaciones de LGBTfobia familiar y no puede desarrollar su personalidad libremente en su casa, ese alumnado que en el instituto no tiene que inventarse una doble vida y que puede amar a quien desee o ser quien sea, sin juicios.

Por ese motivo, la comunicación online con el Grupo de Apoyo al Alumnado LGBTIQA+ que coordino en el instituto también es fundamental y un alivio para cuando necesitan expresarse o desahogarse.

Como en el resto de ámbitos vitales, ahora mismo, pienso que las redes de apoyo, solidaridad, empatía y cuidado que podamos tejer con las demás personas, incluido el alumnado, es el mejor y más necesario trabajo que tenemos por delante, así como la reflexión y aprendizaje que nos puede brindar la ralentización de nuestras vidas.

Veremos en las próximas semanas la evolución de la situación, pero por ahora, como me dijo mi alumnado el viernes al salir, “feliz cuarentena”.

Fuente: https://eldiariodelaeducacion.com/2020/03/16/reflexiones-docentes-en-estado-de-alarma/

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61 años de Libros de Texto Gratuito

Por: Sofía Gutiérrez Larios

La CONALITEG cumplió 61 años hace dos semanas. El 12 de febrero de 1959 fue creada la Comisión Nacional de Libros de Texto Gratuitos; la institución encargada de producir y distribuir los libros de educación básica.

Manuales escolares que fácilmente podemos recordar por su logotipo con un árbol de raíces de libros, y dos niños esperando recibir frutos de él. Esta alegoría representa muy bien el valor de los Libros de Texto: dar frutos enraizados de conocimiento.

Tras 61 años de existencia, hoy estos materiales pueden parecer sencillamente normales, pero son una obra endémica de nuestro país, y de las políticas educativas más significativas que ha mantenido México.

La Comisión Nacional de Libros de Texto Gratuito es endémica de México, porque como lo constata la investigadora Lorenza Villa Lever, no hay algún otro país que diseñe, produzca y reparta los libros escolares gratuitamente a la infancia. En la mayoría de los países, el Estado no elabora los libros, sino que los adquiere de las editoriales comerciales, mediante una diversidad de esquemas.

Lo anterior constata el valor de la Equidad que persigue la CONALITEG. En efecto, la Comisión misma reconoce como uno de sus principales objetivos que todos los alumnos cuenten con materiales educativos, sin importar su origen, su condición personal, económica o social.

Además, dicha Comisión también es una de las políticas educativas con más impacto, porque se ha mantenido ya por seis décadas, como un proyecto transexenal y firme, en un país en el que las políticas públicas se caracterizan por su falta de continuidad.

Y hablando de resultados, las cifras se expresan solas: antes de la CONALITEG, de cada mil niños que ingresaban a la primaria, aproximadamente sesenta la concluían, y sólo uno completaba la licenciatura. Tomás Granados Salinas (2016) explica que tras los Libros de Texto Gratuito, la cobertura dio un giro significativo, hasta lograr la universalidad.

Después de cuatro generaciones, con algunos cambios parciales intermedios, hoy los Libros de Texto se distribuyen en todos los rincones del país, para estudiantes de preescolar, primaria, secundaria, telesecundaria, telebachillerato y educación indígena (en 42 lenguas diferentes); además de braille y macrotipo.

A 61 años de su creación, los Libros de Texto Gratuitos encaran una multiplicidad de desafíos, ampliamente ligados a la acelerada era digital. Para ello se han creado códigos QR, videos, y un sinfín de recursos en la Web. Sin embargo, recordemos que aún persiste una amarga brecha digital: la empresa de comunicaciones Viasat realizó un estudio en 2019 que reveló que sólo el 12% de las escuelas cuenta con conexión a Internet, y sólo el 60% de la población mexicana cuenta con Internet en casa.

Por otra parte, no olvidemos el desafío de la competencia, pues  las editoriales privadas ofrecen cada vez más manuales escolares atractivos para maestros y alumnos. La CONALITEG debe responder a estos y más retos para poder seguir cumpliendo su aspiración de calidad y equidad en la educación.

Es oportuno recalcar que los contenidos también deben reestructurarse (y reducirse), para volverlos más accesibles al lenguaje infantil, y más manejables y útiles para los docentes. Los libros de Español y Matemáticas de tercero a sexto de primaria, por ejemplo, carecen de suficientes explicaciones para la comprensión de los temas. Y conscientes de que el razonamiento verbal y matemático son la base del aprendizaje y pensamiento crítico, su reestructuración apremia.

Es también indispensable que todos los maestros y maestras reciban su paquete de libros de texto, porque en la mayoría de los casos actuales sólo los alumnos tienen su dotación, y ello complica la planeación y enseñanza del docente.

Son vastos los retos que pueden enunciarse, pero los más apremiantes son los pedagógicos: aquéllos que ponen en el centro el aprendizaje de los niños, niñas y jóvenes. Por ello, en el proceso de una nueva reforma educativa, la CONALITEG está llamada a afrontarlos con plena conciencia de su alto impacto en la educación de nuestro país.

La CONALITEG fue inicialmente concebida dentro del Plan de Once Años, del entonces Secretario de Educación, Jaime Torres Bodet. Hoy otro ambicioso Plan puede crearse, y así potenciar esta Comisión que tanta permanencia ha tenido, y que tanto alcance tiene en sus manos.

Fuente: http://www.educacionfutura.org/61-anos-de-libros-de-texto-gratuito/

Imagen: https://pixabay.com/illustrations/book-record-clipart-cartoon-kids-2799812/

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Estudiantes universitarios pasan más tiempo estudiando que hace una década

Por: Paulette Delgado

Una encuesta revela que a pesar de dedicar más tiempo al estudio, los estudiantes universitarios no se sienten motivados.

Con el propósito de encontrar qué tanto creen los alumnos que su educación contribuye a su futuro, la Encuesta Nacional de Participación Estudiantil (NSSE por sus siglas en inglés) entrevistó a más de 300 mil estudiantes universitarios de primer ingreso y candidatos a graduarse de universidades estadounidenses.

Entre los aspectos analizados en el estudio, uno de ellos fue la participación del estudiante universitario en actividades extracurriculares como prácticas de investigación, mentoría, proyectos sociales (como ayudar a adultos mayores), o pertenecer a una comunidad de aprendizaje específica (como un club de matemáticas). Según las instituciones investigadas, estas participaciones son de alto impacto ya que promueven conexiones entre los estudiantes, los docentes y experiencias que promueven su éxito.

Uno de los temas que más interesan a la NSSE es descubrir cómo es la interacción entre el profesorado con los alumnos de nuevo ingreso. Estas interacciones son cruciales para impulsar a los estudiantes a seguir estudiando. De acuerdo con la encuesta, es importante que los profesores discutan con su alumnado temas fuera del aula, como sus planes de carrera o hablar de lo visto en clase. Más allá del fortalecimiento de la relación entre maestro y alumno, este tipo de interacción ayuda al estudiante a perseverar en su desarrollo y le demuestra que la institución cuenta con las estructuras de servicios de carrera y unidades de apoyo para brindarle el apoyo que necesiten.

Otro tema analizado en la encuesta fue el tiempo que dedican los alumnos a su preparación académica. El estudio descubrió que ahora los estudiantes pasan más tiempo estudiando que hace una década, aunque, según indican, la tendencia se está empezando a estancar. En el 2004, el 34 % de los alumnos de nuevo ingreso pasaban cerca de 15 horas por semana estudiando. En 2017, esta cifra había aumentado a 45 %, mientras que en 2019 este porcentaje bajó en 2 % (43 %). En promedio, actualmente los alumnos pasan cerca de dos horas más a la semana preparándose y estudiando, que hace quince años. El estudio no especifica si el aumento en las horas de estudio se debe a que actualmente se tengan expectativas más altas, a nuevos programas y metodologías como el aprendizaje colaborativo, aula invertida, aprendizaje basado en competencias, en problemas o en aplicaciones del mundo real. Aún así, es un descubrimiento alentador para las instituciones educativas, de acuerdo a la NSSE ya que, según su reporte anterior, el tiempo dedicado al estudio está relacionado con la retención institucional y la tasa de graduación.

La encuesta además destacó la importancia de la calidad de los asesores académicos en la vida de los estudiantes universitarios y cómo la calidad de las asesorías es más importante que la cantidad. Como se mencionó anteriormente, es importante que los estudiantes de nuevo ingreso tengan una buena relación con sus profesores, pero también es importante que las universidades se enfoquen en proveer asesores con quien los estudiantes puedan hablar de sus planes de vida y carrera después de la universidad. Tener el apoyo de un asesor de calidad y con experiencia, motiva al alumno a permanecer en la universidad y graduarse.

En este rubro, la encuesta también analizó la cantidad de veces que los alumnos asisten a asesorías y la calidad de estas experiencias. En general, las instituciones de educación superior estudiadas recomiendan que, mínimo una vez por semestre, el alumno debe visitar a algún asesor. En estas sesiones de asesoría, sólo el 3 % de los estudiantes encuestados discuten sus intereses académicos, sus clases o su desempeño. Sin embargo, una sesión al semestre no es suficiente. De aquellos alumnos que acudieron a cinco o más sesiones al semestre, el 56 % reportó discutir estos temas con su asesor. También se evaluó la calidad de los asesoramientos. La NSSE realizó diez preguntas sobre la experiencia de los alumnos con su asesora, incluyendo la cantidad de asesores disponibles cuando los necesitaban, la rapidez de la respuesta y si escuchó activamente sus inquietudes. Tanto los estudiantes de nuevo ingreso como aquellos candidatos a graduarse, reportaron resultados medio a bajo en cuanto a la calidad de las asesorías, indicando que es un factor importante que falta cubrir en las universidades.

En promedio, en Estados Unidos sólo el 58 % de los estudiantes terminan la universidad, lo que resulta en menores salarios, deudas por sus préstamos estudiantiles y, según el estudio, menor satisfacción en su vida que aquellos que sí terminaron la universidad. En este tema, la NSSE investigó cuáles eran los indicadores de compromiso y encontró que los más populares son la calidad de la interacción con los profesores y los asesores, su sensación de pertenencia y seguridad en la universidad, que encuentren un ambiente donde se sientan apoyados, tener estabilidad económica y la eficacia de las prácticas del profesorado. De los indicadores de compromiso, los que demostraron tener mayor influencia en la permanencia del alumno son aquellas relacionadas a la calidad de las interacciones y el entorno. Las que tuvieron menor magnitud fueron las estrategias de aprendizaje.

Por último, para realmente aumentar el porcentaje de aquellos estudiantes de nuevo ingreso que logran graduarse, las instituciones de educación superior necesitan promover y fortalecer sus programas de asesoría y orientación. Según la NSSE, las instituciones que participaron en la encuesta recomiendan acudir con un asesor académico al menos una vez por semestre y que se hable de temas más allá del desempeño académico del alumno, como sus aspiraciones al futuro, su plan de vida y carrera y su bienestar físico y emocional.

Fuente e imagen: https://observatorio.tec.mx/edu-news/encuesta-alumnos-universitarios-estudio

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Retomando a Comenius y los principios de la pedagogía

Por: Fernando Delgado

Las corrientes filosóficas nos dan cuenta de lo contrastante de los pensamientos de los filósofos, los psicólogos, pedagogos y demás científicos de los aspectos humanos, todo en búsqueda de la verdad del hombre, de su razón de ser, así como de la forma en que concibe el universo. También nos percatamos de que la información ha buscado formas de salir a la superficie, al principio de manera verbal, de manera física enseñando a los aprendices como hacer las cosas hasta nuestros tiempos donde la información ya tiene manifestaciones universales gracias a la tecnología y a las redes sociales. Hoy sabemos muchas cosas por las redes sociales, aunque no se han aprovechado de manera integral y correcta en muchas ocasiones.

Chávez,  Deler, & Suárez  (2008), hablan de las corrientes pedagógicas : En cada época, los pensadores trataban de mostrar el contexto que se presentaba en su tiempo, su interpretación y la forma de atender los asuntos. Cada una de las corrientes aporta algún valor, ninguna puede ser independiente de la otra. Algunas han contribuido a soportar prácticas actuales de la pedagogía y la didáctica y en su caso de la administración. No puede establecerse puntualmente que corriente domina a la otra o si la sustituye o si el pensamiento actual obedece a alguna corriente de manera significativa. Leyendo a Comenius comprendemos como los principios de su Didáctica Magna, siguen siendo vigentes.

Comenius en el año 1630, a partir de su documento denominado Didáctica Magna comparte asuntos que en su época debieron ser un choque para los tradicionalistas. En su documento se abordan temas que fueron y en algunos lados siguen siendo tabú como por ejemplo la inclusión de la mujer en la educación, la educación obligatoria y la clasificación de los seres humanos de acuerdo con su edad para recibir la información que estuviera de acuerdo con su desarrollo cognitivo. También tocó temas relacionados con la configuración de las escuelas y la aplicación de métodos audiovisuales. Estos últimos no muy utilizados en las aulas.

La Pedagogía es una ciencia que estudia todo lo relacionado con la educación y la posición de los valores de conocimiento del ser humano. Derivada de los griegos «Paidon» que significa «Niño» y «Gogos» que quiere decir «Conducir», la palabra hace referencia a su visión, evocada a la formación de métodos que garanticen una educación de alto valor. Cuando se habla de Pedagogía en una institución, se realiza un estudio analítico de los procesos de enseñanza existentes, para reforzar o elaborar mejores estrategias que ayudarán al niño absorber la máxima cantidad de conocimiento posible.

Martínez (s.f.) menciona que Comenius (teólogo, filósofo y pedagogo) nacido en Checoeslovaquia, es reconocido como el padre de la Pedagogía y a continuación se resumen algunas de las principales manifestaciones documentadas en el libro Didáctica Magna que aparece en 1630. La pedagogía surge cuando se presenta la necesidad de refinar técnicas y metodologías dirigidas a transmitir el conocimiento. Es decir, que el hombre se enfrenta a requerimientos para transmitir la información obtenida a través de su devenir y durante la práctica cotidiana dentro de su entorno natural y social.

Martínez (s.f.) refiere que para Comenius la educación es el arte de hacer germinar las semillas interiores que se desarrollan no por incubación sino cuando se estimulan con oportunas experiencias, suficientemente variadas y ricas y sentidas siempre como nuevas, incluso por quién la enseña. Su método pedagógico tenía como base los procesos naturales del aprendizaje: la inducción, la observación, los sentidos y la razón. La educación debe ser comprensiva, no memorística y un proceso para toda la vida, que integre las actividades creativas humanas y sus principios para una amplia reforma social basada en la unión de la teoría, la práctica y la crisis, o sea estimulantes para el pensamiento.

Principales rasgos del pensamiento de Comenius según comenta Martínez (s.f.):

  • La educación como desarrollo integral permanente de la persona. – A los hombres se les ha dado una oportunidad para la perfectibilidad continua e interminable, para la creatividad, para la educación permanente y para la autoeducación. Todo el mundo tiene el deber de aprovechar esta oportunidad, un deber tanto filosófico, como político y religioso.
  • Función social de la educación. – El aprendizaje debe comenzar en el hogar siendo de esta manera que los padres serían los primeros educadores. Y esto significaba la inclusión de la madre. Entonces si las madres no fueran educadas, después no educarían a sus niños. La instrucción ayudará a aumentar el bienestar de un país, así como también sus buenos modales. Para los niños de escasos recursos pedía que recibieran ropa, libros y los materiales escolares gratis a fin de que tuvieran las mismas oportunidades que los ricos.
  • Desempeño del docente. – El maestro debe servir como modelo para sus alumnos. Su modelo pedagógico se encamina a reglamentar y prescribir qué se debe, cómo y cuándo enseñar. El niño es el foco del acto educativo al que se le debe estimular positivamente para que ame el conocimiento, dando éste de manera metódica, sencilla y primordialmente que aprenda haciendo, es decir activando todos sus sentidos. El maestro debe conocer primero las cosas que enseña. Además, debe aprender que no debe avanzar mientras los conocimientos básicos no estén firmes en la mente del alumno.

La docencia para Comenius era el oficio más noble entre todos.

  • El método. – Enseñar se debe a una disposición de tres cosas: tiempo, objeto y método. Así como la naturaleza es única, el método como imitación de la naturaleza debe ser único, desplegándose entre enseñar-aprender, leer-escribir, palabras-cosas. Su foco se dirige a formar primero el entendimiento de las cosas, después de la memoria y por último la lengua y las manos. Rompió con la práctica usual en las escuelas de basar el discurso del conocimiento en los clásicos, y situó al niño y al joven como observadores de la naturaleza, de la que aprendían, utilizando además su propia lengua materna y no el latín.
  • La concepción del alumno. – El niño es el sujeto del acto educativo. Es el centro de la atención. Todo cuanto el alumno ha de aprender debe escalonarse conforme a los grados de la edad, de tal manera que no se proponga nada que no esté en condiciones de recibir.
  • La educación de hombres y mujeres. – Comenius decía, que se debe reunir en las escuelas a toda la juventud de uno u otro sexo, plantea una igualdad de género y considera a la mujer igualmente dotada de entendimiento, ágil y capaz de la ciencia y lo mismo destinadas a elevadas misiones. Exigía con firmeza que la educación primaria fuera obligatoria para todos.
  • Las escuelas. – El diseño de las escuelas debería incluir árboles, flores. Las paredes de los salones adornados con cuadros. Cerca deberían existir talleres y campos de juego para los alumnos. Hizo un llamado a los magistrados, políticos, padres de familia, teólogos, profesores, es decir, que la humanidad se comprometiera a toda la realidad de esta obra.
  • Concepto de valores. – Uno de los ideales más importantes para Comenius era la paz. Desde su punto de vista, la paz era un valor que debía ser resguardado por un tribunal internacional encargado de evitar las causas de los conflictos bélicos. Su reforma educativa estaba íntimamente ligada a una renovación moral, política y cristiana de la humanidad.
  • Utilización de lo audiovisual. – Otro aporte de gran importancia, con una de sus obras «Orbis-Pictus», es la inclusión de ilustraciones para enseñar y la utilización del teatro y la interpretación teatral como un instrumento importante de motivación y estimulación del aprendizaje.

Comenius también propone la organización de las escuelas, como sigue:

  • La escuela maternal: Que llega hasta los 6 años. En ella se deben enseñar las ciencias.
  • La escuela elemental: Es el equivalente a la primaria y llega hasta los 12 años. En ella se enseña una instrucción general y virtudes. Se cultiva la inteligencia, la memoria y la imaginación. Debe ser obligatoria.
  • La escuela latina o gimnasio: de los 12 a los 18 años. Sirve para preparar a los alumnos para estudios superiores. Cuando acaban esta escuela los alumnos realizan un examen para comprobar quienes son aptos para entrar en la academia.
  • La academia: de los 18 a los 25 años, muy parecida a la universidad. Para ella el Estado debe conceder becas.

La escuela es basada en una alianza escuela-familia, que imparte conocimientos estandarizados por medio de un libro único, que, a través de un método, instauraría una nueva forma social esencial en la vida de todo ser humano.

Comenius plantea algunos principios clave para el futuro pedagógico de las presentaciones y representaciones de la realidad: El primero es de orden psicológico: no hay nada en el entendimiento que no haya estado previamente en el sentido. El segundo, epistemológico: la verdad y la certeza provienen del testimonio de los sentidos. El tercero, metodológico: percepción y explicación (análisis y síntesis).

Las aportaciones de Comenius han sido el punto de partida para los analistas de la pedagogía y los métodos educativos y están soportados en sus estudios. Es conveniente señalar que el Constructivismo pedagógico tiene un significado integral, ya que las corrientes pedagógicas y las tendencias identificadas están alineadas significativamente.

Comenius, el padre de la pedagogía se adelantó a su tiempo a través de su Didáctica Magna. Sus aportaciones son muy actuales y en momentos dolorosas, cuando todavía hoy existen lugares donde se excluye a la mujer y a otras personas. Sus aportaciones siguen vigentes y deberían ser tomadas en cuenta por los organismos o autoridades responsables de los sistemas educativos. Sus planteamientos no tienen fronteras ni tiempo.

 

Referencias.

Amos, J. (s.f.) Juan Amos Comenius, recuperado:

https://www.ecured.cu/Juan_Amós_Comenio

Chavez, Deler & Suárez, Principales corrientes de la educación, recuperado:

https://es.scribd.com/document/413492235/CHAVEZ-DeLER-SUAREZ-Principales-Corrientes-de-La-Educacion-en-El-Siglo-XXI

Martínez, E. (s.f.) Comenius, recuperado:

https://educomunicacion.es/figuraspedagogia/0_comenius.htm

 

Fuente: http://www.educacionfutura.org/retomando-a-comenius-y-los-principios-de-la-pedagogia/

Imagen: https://pixabay.com/illustrations/smart-board-monitor-education-1523538/

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